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Trastorno de ansiedad social (fobia social)

300.23 (F40.10)
Gira en torno al miedo de ser enjuiciado por otras personas en el seno de un grupo
comparativamente pequeño (a diferencia de las multitudes en la Agorafobia), lo cual lleva a
evitar situaciones sociales determinadas. Algunas de las situaciones sociales son
restringidas (por ejemplo a comer y hablar en público o a encuentro con el sexo opuesto),
otras son difusas y abarcan casi todas las situaciones fuera del círculo familiar.

La Fobia social suele acompañarse de una baja estimación de sí mismo y de miedo a las
críticas, por lo que pueden manifestarse como temor a ruborizarse, a tener temblores en las
manos y náuseas. Por lo general este tipo de paciente está convencido de que el problema
primario es alguna de estas manifestaciones secundarias de su ansiedad.

1. Identificación del trastorno Criterios diagnósticos

TRASTORNO CARACTERISTICAS OTROS CRITERIOS


CLÍNICAS CENTRALES PARA EL DIAGNÓSTICO

T A SOCIAL Miedo o ansiedad intensos Especificación:


que aparecen prácticamente Únicamente relacionada
siempre en relación a una o con la ejecución (en caso de
más situaciones sociales en que el miedo fóbico esté
las que la persona se expone restringido a hablar o actuar
al posible escrutinio por en público).
parte de otros. La persona
teme actuar de una El miedo, la ansiedad o la
determinada manera o los observadores. Evitación
mostrar síntomas de deben estar presentes un
ansiedad que puedan ser mínimo de 6 meses.
valorados negativamente
por los observadores

A. Miedo o ansiedad intensa en una o más situaciones sociales en las que el individuo está
expuesto al posible examen por parte de otras personas. Algunos ejemplos son las
interacciones sociales (p. ej., mantener una conversación, reunirse con personas extrañas),
ser observado (p. ej., comiendo o bebiendo) y actuar delante de otras personas (p. ej., dar
una charla).

Nota: En los niños, la ansiedad se puede producir en las reuniones con individuos de su
misma edad y no solamente en la interacción con los adultos.
B. El individuo tiene miedo de actuar de cierta manera o de mostrar síntomas de ansiedad
que se valoren negativamente (es decir, que lo humillen o avergüencen; que se traduzca en
rechazo o que ofenda a otras personas).

C. Las situaciones sociales casi siempre provocan miedo o ansiedad.

Nota: En los niños, el miedo o la ansiedad se puede expresar con llanto, rabietas, quedarse
paralizados, aferrarse, encogerse o el fracaso de hablar en situaciones sociales.

D. Las situaciones sociales se evitan o resisten con miedo o ansiedad intensa.

E. El miedo o la ansiedad son desproporcionados a la amenaza real planteada por la


situación social y al contexto sociocultural.

F. El miedo, la ansiedad o la evitación es persistente, y dura típicamente seis o más meses.

G. El miedo, la ansiedad o la evitación causa malestar clínicamente significativo o deterioro


en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

H. El miedo, la ansiedad o la evitación no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una


sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) ni a otra afección médica.

I. El miedo, la ansiedad o la evitación no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno
mental, como el trastorno de pánico, el trastorno dismórfico corporal o un trastorno del
espectro del autismo.

J. Si existe otra afección médica (p. ej., enfermedad de Parkinson, obesidad, desfiguración
debida a quemaduras o lesiones) el miedo, la ansiedad o la evitación está claramente no
relacionada o es excesiva.

Especificar si: Sólo actuación: Si el miedo se limita a hablar o actuar en público.

Evaluación:

Entre los instrumentos de evaluación podemos diferenciar distintos tipos:

 instrumentos de cribado (screening).


 instrumentos de ayuda diagnóstica.
 instrumentos clínicos (de intensidad de la sintomatología, de evaluación cognitiva, de
personalidad, etc.).
Instrumentos de cribado (screening)
Son instrumentos muy sencillos, generalmente autoadministrados, que permiten, de una
forma rápida, descartar o confirmar la posible presencia de un determinado trastorno
mental, en este caso el trastorno de fobia social.

Los instrumentos de cribado más utilizados son:

 Inventario de Fobia Social (SPIN y SPIN-3)


 Cuestionario-Cribado de Ansiedad Social (SAS-Q)
 Inventario de Fobia Social (SPIN)

Inventario de Fobia Social (SPIN y SPIN-3)


Es un instrumento sencillo, autoaplicado, en el que el paciente ha de responder utilizando
una escala de 5 valores (0= no le han molestado nada; 4= le han molestado en grado
extremo) cuánto le han molestado durante la última semana 17 problemas de ansiedad o
evitación en situaciones sociales. Este inventario proporciona una puntuación total (igual a
la suma de puntuaciones en cada uno de los 17 ítems) que oscila entre 0 y 68. A mayor
puntuación mayor probablidad de que el sujeto padezca un trastorno de fobia social

Cuestionario-Cribado de Ansiedad Social (SAS-Q)

Es un cuestionario autoaplicado, de 23 ítems de respuesta dicotómica (si/no). Los 9


primeros ítems evalúan la presencia de miedo intenso o nerviosismo en 9 situaciones
sociales, y sirven a su vez de screening del instrumento, ya que, si el paciente contesta a
todas en sentido negativo (es decir, no experimenta miedo o nerviosismo en ninguna de las
9 situaciones sociales), se da por finalizada la prueba, pues se supone que el paciente no
experimenta fobia social. Además de la presencia de miedo o nerviosismo, el instrumento
también explora el grado de evitación de las situaciones temidas, la sintomatología
neurovegetativa, el impacto sociolaboral, el grado de introspección, y el tiempo de
evolución del trastorno.

Instrumentos de ayuda diagnóstica

Son entrevistas estructuradas que ayudan al clínico a la hora de realizar los diagnósticos.
Son instrumentos que requieren ser administrados por un clínico, previamente entrenado en
su administración y requieren un tiempo considerable para su correcta administración.
Como ventaja se encuentra el hecho de que su fiabilidad diagnóstica es elevada, gracias al
elevado grado de estructuración y al entrenamiento previo de los administradores.

Entre los instrumentos de ayuda diagnóstica más utilizados se encuentran:

 Entrevista Clínica Estructurada para el DSM-IV, Eje I (SCID-I): Tal como su


nombre indica, se trata de una entrevista clínica estructurada que ayuda al clínico a
realizar diagnósticos del eje I según el DSM-IV. Sin embargo, en la SCID-I el
trastorno de ansiedad social está representado de una forma muy superficial, ya que
tan sólo un ítem, el F66, se refiere a este trastorno. Este ítem evalúa la presencia de
miedo o malestar cuando se realizan determinadas actividades delante de otros,
como por ejemplo hablar, comer o escribir.
 Examen del Estado Actual (PSE-10): Entrevista clínica estructurada que forma parte
del sistema SCAN o Cuestionarios para la Evaluación Clínica en Neuropsiquiatría.
Dentro de la sección 4 del PSE (trastorno de angustia, por ansiedad generalizada y
fobias), 4 ítems se ocupan de la fobia social. Ayudado por esos ítems el clínico ha
de valorar la presencia y grado de ansiedad autónoma y/o evitación en las siguientes
situaciones sociales:

-Miedo a comer, beber, escribir, etc, en público, así como a utilizar los lavabos públicos
-Miedo a sonrojarse, o a sentir náuseas, temblor o ganas de miccionar cuando se está en un
lugar público
-Miedo a hablar en un grupo reducido de personas conocidas o a estar en ese grupo
-Miedo a hablar en público, con extraños o por teléfono

 Mini Entrevista Neuropsiquiátrica Internacional (MINI): La MINI es una entrevista


estructurada que proporciona al clínico información para realizar diagnósticos, de
acuerdo tanto a los criterios DSM como CIE. Con respecto al SCID-I y al PSE-10
presenta la ventaja de su brevedad y facilidad de aplicación e interpretación, lo que
la hace especialmente adecuada para su utilización por parte del médico de
asistencia primaria.

La sección correspondiente a la fobia social, la F, consta de 20 ítems que se agrupan en


cinco apartados: temor o evitación de situaciones sociales debido a estar sometido a la
atención de otras personas, introspección, impacto sociolaboral, y síntomas
neurovegetativos (palpitaciones, sudoración, temblor, sequedad de boca, dificultad para
respirar, etc.).
Instrumentos de intensidad clínica

Tienen como objetivo la valoración del cuadro clínico ya diagnosticado. En general, se trata
de instrumentos más sencillos que los de ayuda diagnóstica, por lo que el tiempo de
administración es menor.

Estos instrumentos se pueden clasificar en dos grupos, en función de quién realiza la


evaluación: el clínico, instrumentos heteroevaluados, o el propio paciente, instrumentos
autoevaluados.

- Escala de Ansiedad Social de Liebowitz (LSAS) (Liebowitz, 1987)

- Escala de Ansiedad Social y Distrés de Watson y Friend (SADS) (Watson y Friend, 1969)

- Escala Breve de Fobia Social de Duke (BSPS) (Davidson y cols., 1991).

Técnicas de intervención cognitivo-conductual

Las técnicas de autoayuda, nacen de la terapia cognitivo conductual, con la diferencia de


que pueden ser utilizadas de una manera más casual, fuera del ambiente de la psicoterapia
formal.

 Respiración profunda: es común, para quienes padecen ansiedad, percatarse de los


síntomas físicos más fácilmente que de los síntomas psicológicos. Esto es bueno, porque
les permite cambiarlos. Uno de estos síntomas es la respiración alterada, normalmente,
cuando están pasando por altos niveles de ansiedad, sienten que les cuesta respirar o que
respiran de manera superficial. Por esta razón, se recomienda tratar este tipo de
ejercicios con regularidad y especialmente para prepararnos para alguna actividad que
nos cause cierta incomodidad.
 Técnicas de relajación: éstas suelen ser de mucha ayuda para aquellos con temor a
someterse a actividades sociales. Existe la relajación progresiva, la cual consiste en
alternar entre tensión y relajación de grupos musculares para lograr una sensación de
relajación. También se recomienda el entrenamiento autógeno, el cual está muy
relacionado con la meditación.
 Auto exposición: con la guía apropiada y mucha cautela, algunas guías de autoayuda
recomiendan la exposición de una manera individual, guiada por el mismo paciente.
Algunas de éstas técnicas incluyen exposición en vivo o exposición imaginada. Este tipo
de técnica ayuda a que las personas, a su ritmo, dejen de evadir lo que temen y
comiencen a encontrar qué cosas disfrutan de las diferentes actividades sociales a las
que se ven expuestos.
Referencia

Perez, M., Redondo M. (2002). Intervención cognitivo-conductual en un caso de fobia


social y trastorno de angustia con agorafobia. Rev. eduPshiké, 1, 115-138.

Tortella, M. (2014). los trastornos de ansiedad en el DSM-5. Revista Iberoamenricana de


psicosomática(110), 62-69. Obtenido de Dialnet-
LosTrastornosDeAnsiedadEnElDSM5-4803018.pdf