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Tabla de contenido

PRIMERA PARTE ............................................................................................................................ 3 

PRESENTACIÓN ............................................................................................................................. 3 

1.  CONTEXTUALIZACIÓN Y JUSTIFICACIÓN ........................................................... 3 

1.1. La lengua y cultura italiana en la Universidad Nacional .............................. 4 

1.2. Tipología y características de los cursos ............................................................ 7 

1.3. Evolución del número de cursos y de estudiantes ......................................... 8 

2.  OBJETIVOS DEL TRABAJO ....................................................................................... 11 

3.  CRITERIOS DE ELABORACIÓN DEL PROGRAMA ............................................. 14 

4.  CARACTERÍSTICAS DEL CURSO............................................................................ 17 

5.  BIBLIOGRAFÍA DE LA PRIMERA PARTE .............................................................. 29 

SEGUNDA PARTE ........................................................................................................................ 32 

PROPUESTA DE MATERIAL GUÍA PARA EL CURSO DE LINGÜÍSTICA ITALIANA  32 

CAPÍTULO 1: GENERALIDADES ......................................................................................... 33 

1.1. Estereotipos sobre la lengua y la cultura italiana ......................................... 33 

1. 2. Distribución geográfica y número de hablantes .......................................... 38 

1.3. El modelo de lengua y el italiano neo-estándar ............................................ 40 

1.4. Los recursos para el estudio del italiano .......................................................... 46 

CAPÍTULO 2 .............................................................................................................................. 50 

ASPECTOS FONÉTICO-FONOLÓGICOS ........................................................................... 50 

2.1. Algunos conceptos fundamentales ..................................................................... 50 

2.2. Sistemas fonético y fonológico del italiano ..................................................... 51 

 
2.3. Acento y entonación ................................................................................................. 54 

2.4. El “raddoppiamento fonosintattico” ................................................................... 57 

2.5. Correspondencia sonido - letra ............................................................................ 60 

CAPÍTULO 3 .............................................................................................................................. 64 

ASPECTOS MORFOLÓGICOS Y SINTÁCTICOS ............................................................. 64 

3.1. Algunas características de la morfología del italiano .................................. 64 

3.2. Algunas características de la sintaxis del italiano ........................................ 74 

CAPÍTULO 4 .............................................................................................................................. 91 

ASPECTOS PRAGMÁTICOS .................................................................................................. 91 

4.1. Conceptos fundamentales ...................................................................................... 91 

4.2. Registro formal y registro informal .................................................................. 101 

4.3. Italiano hablado e italiano escrito ..................................................................... 107 

4.4. Los diversos tipos de textos en italiano ......................................................... 110 

CAPÍTULO 5 ............................................................................................................................ 116 

ASPECTOS SOCIOLINGÜÍSTICOS .................................................................................. 116 

5.1. Variedades diatópicas ............................................................................................ 120 

5.2. Variedades diastráticas ......................................................................................... 126 

5.3. Variedades diafásicas ............................................................................................ 128 

5.4. Variedades diamésicas .......................................................................................... 129 

CAPÍTULO 6 ............................................................................................................................ 133 

CONFORMACIÓN DE LA LENGUA ITALIANA ............................................................... 133 

6.1. Relación entre la historia y la conformación de la lengua ....................... 134 

6.2. Lengua nacional y dialectos ................................................................................ 144 

BIBLIOGRAFÍA (del material guía) ................................................................................ 151 

 
Andrea Mantegna (1431-1506) - Camera degli Sposi – Mantua (1465-1474)

PRIMERA PARTE

PRESENTACIÓN

1. CONTEXTUALIZACIÓN Y JUSTIFICACIÓN1

¿Por qué un curso de lingüística italiana? Para comprender mejor las


motivaciones que condujeron a la creación de un curso como éste y, por ende,
a la necesidad de elaborar material didáctico que sirva de apoyo y guía a los
estudiantes, es fundamental tener una visión lo más completa posible del
contexto en el cual nace el curso, es decir, el contexto de la lengua y la cultura

                                                            
1
 Esta sección está ampliamente basada en el Oficio del 4 de noviembre de 2008 dirigido por el prof. Rodolfo 
Suárez Ortega al Director del Istituto Italiano di Cultura in Colombia, con el fin de apoyar la solicitud de un 
Lector de Lengua Italiana nombrado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia. 

 
italiana en la Universidad Nacional de Colombia. Por ello, las siguientes páginas
tienen como objetivo proporcionar al lector una semblanza de la historia de la
lengua italiana en la Universidad (Sede Bogotá), así como una descripción de
la situación actual.

1.1. La lengua y cultura italiana en la Universidad Nacional

El aprendizaje de la lengua italiana en la Universidad Nacional tiene ya una


larga tradición. En los años Sesenta se abrieron cursos de italiano destinados a
estudiantes de diferentes programas de pregrado de la Universidad. En los
años Setenta la Universidad fue beneficiaria de un grupo de cooperantes
enviados por el Gobierno italiano. La acogida de los cursos y el trabajo de los
cooperantes lograron que se creara un programa de pregrado de italiano que
duró aproximadamente seis años. Aunque el pregrado desapareció, los cursos
destinados al resto de la Universidad se mantuvieron. En los años Ochenta,
gracias a la labor de los docentes se logró poner en marcha un acuerdo con el
Istituto Italiano di Cultura in Colombia (Sección Cultural de la Embajada de
Italia en Colombia), por medio del cual, cada semestre la Universidad
seleccionaba a algunos de los estudiantes de los cursos de último nivel (Nivel
IV) que tuvieran un excelente rendimiento académico para que continuaran en
el Istituto su proceso de aprendizaje de la lengua. Algunos de estos
estudiantes obtuvieron el Diploma de Conocimiento de Lengua y Cultura
Italiana, otros, además, obtuvieron becas para estudiar en Italia en sus
campos profesionales, como por ejemplo la formación de docentes de lengua y
cultura italiana a extranjeros. Aún más, después de seguir dicho proceso, el
autor del presente trabajo se Doctoró en Investigación en Filología Románica y
Lingüística General.

El año 2001 representa un momento importante para el aprendizaje de las


lenguas extranjeras en la Universidad, puesto que, con base en una propuesta

 
de un grupo de profesores del Departamento de Lenguas Extranjeras, se creó
el Programa de Desarrollo del Aprendizaje Autónomo de Lenguas Extranjeras
(ALEX). El objetivo del Programa era promover el aprendizaje de las lenguas y
culturas extranjeras (entre ellas la italiana) a través del desarrollo de
estrategias de aprendizaje autónomo en los estudiantes, de la actualización del
papel del profesor y de un enfoque holístico hacia la evaluación. Para lograr
este objetivo, la función del aula fue integrada a los nuevos ambientes
(modalidades de trabajo) que se habían creado: el centro de recursos, las
tutorías, el trabajo por proyectos y los encuentros académicos y culturales
(Programa ALEX, 2002, 2004; Suárez Ortega, 2003).

Entre los años 2001 y 2007, el Programa fue presentado como experiencia
pedagógica de vanguardia a nivel nacional (Seminarios en la Pontificia
Universidad Javeriana de Bogotá en 2003) e internacional (Seminario
Internacional sobre Docencia Universitaria llevado a cabo en 2004 en la
Universidad Externado de Colombia, 4°, 5° y 6° Foros Nacionales e
Internacionales sobre Centros de Auto-acceso realizados en la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla – México en 2001, 2003 y 2005
respectivamente, Seminario Internacional sobre la Enseñanza de Lenguas
Extranjeras en la XXI Feria del Libro de Guadalajara – México en noviembre de
2007). Además de haber desempeñado un importante papel en la participación
del Programa ALEX en la mayoría de estos eventos académicos, los profesores
de italiano también intervinieron en el curso de actualización que se realizó en
el Istituto Italiano di Cultura in Colombia en 2005 y en el curso organizado por
la Unión Latina y realizado en la Società Dante Alighieri de Quito en octubre de
2006.

Simultáneamente a la creación y a la puesta en marcha del Programa ALEX,


durante la primera década del siglo XXI, la Universidad fue beneficiaria de
varias donaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia destinadas a
cursos de italiano. Estas donaciones contribuyeron a reforzar el equipo de

 
trabajo y a aumentar la oferta de cursos y de cupos para los estudiantes, así
como a adquirir materiales didácticos actualizados destinados al Centro de
Recursos del Programa ALEX. En 2008, la Universidad Nacional fue beneficiaria
por última vez de estas donaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores,
puesto que las leyes italianas limitan el número de donaciones para una misma
entidad.

Si bien la oferta de cursos y de cupos se viera afectada por la interrupción de


las donaciones del Gobierno italiano, el interés por el aprendizaje de la lengua
y la cultura se ha mantenido constante. Demostraciones de ello son el éxito de
las actividades realizadas en la Universidad durante la VIII Semana de la
Lengua Italiana en octubre de 2008, y, en 2009, la creciente demanda de
cupos para los cursos de lengua, así como la solicitud de los estudiantes para
que se ofreciera un curso de lingüística italiana.

De otra parte, en 2009, los docentes de italiano, la Unidad de Comunicaciones


y Relaciones Interinstitucionales (UCRI) de la Facultad de Ciencias Humanas y
la ORI trabajaron conjuntamente en la suscripción de dos convenios marco con
las Universidades para Extranjeros de Siena y Perugia, las cuales tienen como
finalidad la difusión de la lengua y la cultura italiana. Actualmente, junto con el
Departamento de Lingüística, se está trabajando en la reactivación del
convenio marco con la Università degli Studi di Milano y se están explorando
opciones de implementar un convenio para doble titulación2.

                                                            
2
 El convenio marco con la Università per Stranieri di Siena fue firmado el 31 de julio de 2009; el convenio 
con la Università per Stranieri di Perugia el 24 de septiembre. Con la primera en octubre de 2009 se sometió 
una candidatura conjunta para la financiación por parte del Ministerio de Educación y de la Universidad de 
Italia y realización en la Universidad Nacional de un curso de narrativa y literatura italiana en 2010, a cargo 
de varios profesores de la Università per Stranieri di Siena. Sobre la normatividad para la doble titulación, 
ver la Resolución CSU 055 de 2009: http://www.unal.edu.co/secretaria/normas/csu/2009/R0055_09S.pdf  

 
1.2. Tipología y características de los cursos

Entre 2002-I y 2008-II, los cursos de italiano formaron parte de las opciones
para cumplir con el requisito de conocimiento de una lengua extranjera como
requisito de grado (Acuerdos CSU 023 de 2001 y 027 de 2002). A raíz de la
reforma académica establecida por el Acuerdo CSU 033 de 2008, este requisito
de grado quedó circunscrito al inglés. Las asignaturas de las demás lenguas
pasaron al componente de libre elección. En este sentido, la reforma
académica no alteró el público destinatario de los cursos de italiano, así como
tampoco el número de horas semanales (cuatro) y semestrales (sesenta y
cuatro) de cada nivel. El continuum didáctico se mantuvo en cuatro niveles.
Los estudiantes que aprueban el nivel IV se encuentran en el nivel B1 del
Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (Consejo de Europa,
2002)3. El aprendizaje de la lengua y de la cultura italiana busca desarrollar la
competencia comunicativa en sus cuatro habilidades: comprensión de lectura,
comprensión auditiva, expresión oral y expresión escrita. No obstante ello, se
hace énfasis en la habilidad de la comprensión de lectura. Desde el punto de
vista pedagógico, los cursos de italiano han conservado lo mejor de la tradición
pedagógica y al mismo tiempo han acogido los progresos más importantes en
este campo, manteniendo siempre el énfasis en la relación fundamental entre
lengua y cultura. Un ejemplo de la capacidad para acoger las innovaciones
pedagógicas es la creación y apertura en 2007 de dos blogs destinados a los
estudiantes de italiano: el blog abierto el 15 de mayo de 2007 por el profesor
Nelson Celis (http://blog.libero.it/CORSIITALIANO), y el blog abierto el 28 de
agosto de ese año por el profesor Rodolfo Suárez Ortega
(http://blog.libero.it/linguaitaliana).

                                                            
3
  Remitimos  a  la  versión  digital  integral  en  español,  que  se  puede  consultar  y  descargar  en  la  dirección: 
http://cvc.cervantes.es/obref/marco/cvc_mer.pdf 

 
1.3. Evolución del número de cursos y de estudiantes4

A continuación presentamos la evolución del número de cursos de lengua y


cultura italiana entre 2004 y 2009.

2004 2005 2006 2007 2008 2009

ITALIANO 1 4 8 8 7 4 2

ITALIANO 2 5 5 5 5 2 2

ITALIANO 3 2 2 2 2 1 2

ITALIANO 4 0 2 2 2 2 2

TOTAL 11 17 17 16 9 8

En lo referente al número de estudiantes en el mismo período, las cifras son


las siguientes:

2004 2005 2006 2007 2008 2009

ITALIANO 1 107 345 345 224 140 88

ITALIANO 2 130 120 120 100 70 40

ITALIANO 3 58 60 60 52 35 44

ITALIANO 4 0 50 50 16 18 34

TOTAL 295 530 530 392 263 206

Estos datos muestran que, entre 2004 y 2005 hubo un aumento significativo
de cursos y de estudiantes inscritos, y que, desde 2007 ha habido una
tendencia al descenso. Justamente los años de mayor oferta coinciden con las
donaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia. Para 2009, los
cursos estaban a cargo de un único profesor de planta de italiano del
                                                            
4
 Datos tomados del Sistema de Información Académica (SIA) de la Universidad Nacional. Para 2009, el curso 
intensivo III‐IV de 2009‐I se toma aquí como dos cursos separados. 

 
Departamento de Lenguas, quien, además ha destinado parte de su programa
de trabajo a materias como Traducción Francesa, Seminario de Lingüística
Francesa, Fonética y Fonología Francesa y dirección de trabajos de grado. El
otro profesor de planta con amplia formación y experiencia en lengua italiana
ha sido destinado a asignaturas de la carrera de Inglés y, eventualmente, de
Francés. Ahora bien, a las causas directamente relacionadas con la Carrera de
Filología e Idiomas se añade el cambio de las políticas de la Universidad hacia
las lenguas extranjeras que, desde finales de 2007 han dado prioridad
académica y financiera al aprendizaje del inglés. De 2009, por ejemplo es la
normatividad que establece que para poder contratar docentes ocasionales de
lenguas, los cursos a ellos asignados deben contar por lo menos con veinte
estudiantes inscritos5. De ello se deduce que, por ejemplo, los cursos de nivel
IV de las lenguas diferentes al inglés (entre ellas el italiano) raramente podrán
ser abiertos.

No obstante la situación anteriormente descrita, la demanda de estudiantes


que desean aprender la lengua italiana siempre ha sido superior a la oferta de
cursos y de cupos. En cada uno de los semestres de 2009, para el nivel I fue
autorizado un promedio de quince cupos adicionales respecto de los treinta
originalmente previstos. En ese orden de ideas, en junio del mismo año, un
grupo de treinta estudiantes de varias carreras solicitó al área curricular de
Ciencias del Lenguaje la apertura de un curso de Lingüística Italiana6.
Finalmente, después de surtir los trámites necesarios, a comienzos de
noviembre de 2009 esta asignatura fue creada como parte del componente de
libre elección. En este contexto el presente trabajo encuentra su pertinencia y
alcance.

Cabe mencionar en este punto dos hechos importantes para el futuro de los
cursos de italiano y del recién creado curso de lingüística italiana. El primero es

                                                            
5
 Resolución CSU 054 de 2009 
6
  Oficio  del  5  de  junio  de  2009  dirigido  a  la  Dirección  del  Área  Curricular  de  Ciencias  del  Lenguaje.  La 
Coordinación Académica del Programa ALEX está a cargo del Departamento de Lenguas. 

 
la reestructuración de la Facultad de Ciencias Humanas7, en cuyo marco se
establece el área curricular de Ciencias del Lenguaje. Esta área comprende los
programas curriculares de pregrado administrados por el Departamento de
Lenguas Extranjeras y los programas curriculares de pregrado y postgrado
administrados por el Departamento de Lingüística. El segundo hecho es el paso
desde 2009-I del Programa ALEX, del Departamento de Lenguas Extranjeras a
la Vicedecanatura Académica de Ciencias Humanas8. Tenemos entonces que,
tanto los cursos de lengua italiana como el curso de lingüística italiana, se
inscriben en instancias transversales a los programas curriculares y en
espacios que podrían favorecen un mayor grado de interdisciplinariedad,
entendida ésta como interacción e intercomunicación entre varias disciplinas
que conlleva a un enriquecimiento mutuo (Nieto-Caraveo, 1991: 1). El curso
de lingüística italiana y su material guía así concebidos se encontrarían, por
consiguiente, un paso más allá de la simple multidisciplinariedad (Posada
Álvarez, 2004: 18), al tiempo que contribuirían a que la Universidad no tenga
una oferta académica basada fundamentalmente en la demanda, sino en un
análisis juicioso de los intereses de la comunidad académica (en este caso los
estudiantes). Sólo así puede tener lugar una sana dialéctica entre oferta y
demanda de cursos.

                                                            
7
 Acuerdo CSU 001 de 2009, Art. 12: http://www.unal.edu.co/secretaria/normas/csu/2009/A0001_09S.pdf  
8
 Oficio D‐FCH‐102‐09 del 27 de marzo de 2009. La Coordinación Académica del Programa ALEX está a cargo 
del Departamento de Lenguas. 
10 

 
2. OBJETIVOS DEL TRABAJO

Si bien desde hace más de cuarenta años la lengua y cultura italianas han
estado presentes en la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá, esta
tradición se ha concentrado de manera casi exclusiva en la oferta de cursos de
lengua. Constituyen excepción a esta situación, el período en que existió el
pregrado en lengua italiana (primera mitad de los años Setenta)9, las
iniciativas permanentes de los docentes de italiano por ampliar en los cursos
más avanzados temáticas de índole cultural, la realización desde 2003 de los
Encuentros Académicos y Culturales en el marco del Programa ALEX y la
participación de la Universidad en la VIII Semana de la Lengua Italiana en
octubre de 2008. Así mismo, de acuerdo con la experiencia de quince años
como docente de lengua y cultura italiana10, el autor del presente trabajo ha
podido observar que las motivaciones predominantes de los estudiantes por los
cursos de italiano provienen, en primer lugar, de su interés o curiosidad por
conocer la cultura de los hablantes de italiano y, en segundo lugar, por la
creencia de que esta lengua, al tener un alto grado de semejanza con el
español, es, respecto a otras, bastante fácil de aprender. En los últimos dos o
tres años, junto a estas dos motivaciones, también se ha puesto de presente
cada vez con mayor frecuencia, el interés de los estudiantes por realizar
estudios de postgrado en universidades italianas.

                                                            
9
 Sin embargo, en Archila et alii. (2006: 207 – 258) no se menciona este hecho. Cuando el autor del presente 
trabajo se desempeñaba como Director del Programa ALEX (2004 – 2007) tuvo oportunidad de entrevistar a 
una Licenciada en Lengua Italiana por la Universidad Nacional y de comprobar la autenticidad del respectivo 
diploma. 
10
 A la experiencia como docente en la Universidad Nacional, el Istituto Italiano di Cultura in Colombia y la 
Escuela de Administración de Negocios (EAN), habría que añadir la experiencia como estudiante de italiano 
en las primeras dos instituciones, así como en la Università per Stranieri di Perugia, y como estudiante del 
Doctorado de Investigación en Filología Románica y Lingüística General (1996 – 2000) en la Università degli 
Studi di Perugia (Italia). 
11 

 
En este contexto, el presente trabajo tiene tres objetivos fundamentales. En
primer lugar, busca sensibilizar a la comunidad académica sobre la lengua y la
cultura italiana, haciendo acopio de los logros obtenidos por los cursos de
italiano durante más de cuarenta años en la Universidad Nacional, Sede
Bogotá. Igualmente se vale de la actual tendencia institucional a la
interdisciplinariedad. En este sentido, adicionalmente el trabajo se propone
evidenciar la naturaleza interdisciplinaria del curso “Lingüística Italiana”: de
hecho, junto a la lingüística como eje, el curso aborda aspectos de la historia,
la literatura, el cine, la pedagogía y la política lingüística.

El segundo objetivo fundamental es, justamente, ofrecer a la comunidad


académica en general y a los estudiantes del curso “Lingüística Italiana” en
particular, un material guía del curso que dé elementos para la descripción de
la lengua italiana tanto a nivel sincrónico como diacrónico. Ello no significa que
el curso sea un curso de lengua italiana, sino, todo lo contrario, un curso de
aproximación para quienes no tienen conocimientos de lengua italiana, o de
profundización para quienes ya posean un nivel básico, intermedio o avanzado
de italiano. Por esta razón, el material está elaborado en español. En este
sentido, el trabajo pretende ofrecer puntos de referencia para la realización de
un curso cuyo público es de por sí extremadamente heterogéneo. Igualmente,
las actividades propuestas en el material guía han sido diseñadas para
responder a las necesidades e intereses de un tipo de público como éste. Cabe
aclarar que dichas actividades no agotan otras eventuales propuestas de los
estudiantes o del profesor a medida que se desarrolle el curso.

En tercer lugar, a través del material guía, el trabajo busca ofrecer una visión
general de la relación entre lengua, cultura e historia. No obstante la política
institucional tienda a ofrecer de las lenguas una visión puramente
instrumental, todas ellas (inclusive las lenguas consideradas hegemónicas y
sujetas en mayor medida a ser presentadas como simples herramientas) son
producto, por lo demás transitorio, de una complejísima red de vicisitudes

12 

 
históricas, económicas y políticas. En este sentido, el trabajo también aspira a
enriquecer de manera fructífera la reflexión sobre las lenguas, las culturas y
las políticas lingüísticas.

13 

 
3. CRITERIOS DE ELABORACIÓN DEL PROGRAMA

Para la elaboración del programa del curso se tuvieron en cuenta los siguientes
criterios:
• Contexto de la lengua y cultura italiana en la Universidad Nacional de
Colombia, de cuyos principales aspectos y etapas nos hemos ocupado en
la contextualización y en los objetivos de este trabajo.
• Análisis de las necesidades e intereses, particularmente de los
estudiantes, sobre varios aspectos de la lengua italiana a nivel sincrónico
y diacrónico. Dicho análisis está basado en la experiencia del autor a
través de los años, especialmente en lo que respecta a las preguntas que
hacen los estudiantes en clase. Ya en 2008 y, sobre todo en 2009, se
observó una mayor frecuencia de preguntas relacionadas con aspectos
lingüísticos, históricos y culturales de la lengua italiana. Así mismo, el
interés de los estudiantes, los llevó a solicitar en junio de 2009 la
creación del curso “Lingüística Italiana”.
• Objetivos generales y específicos, contenido, metodología, evaluación y
bibliografía del curso. Remitimos a la sección “Características del curso”.
Este criterio incluye la lectura de textos referenciados en la bibliografía
del programa.
• Análisis de programas de asignaturas de lingüística italiana o afines,
especialmente de universidades italianas. Esta actividad se concentró en
la búsqueda por la Red de programas de lingüística italiana o asignaturas
afines en instituciones iberoamericanas y en universidades italianas. De
este análisis destacamos los siguientes programas11:

                                                            
11
 El análisis también incluyó numerosos currículos de Pregrado en Filología Italiana, Letras Italianas, etc. Sin 
embargo, sólo se citarán programas de asignaturas a los cuales el autor efectivamente tuvo acceso. 
14 

 
¾ Lingüística textual italiana I, Lingüística textual italiana II,
Evolución histórica de la lengua italiana – Licenciatura en Filología
Italiana – Facultad de Filología – Universidad Complutense de
Madrid (España);12
¾ Introducción a la lingüística italiana – Letras Modernas - Facultad
de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas – Universidad de São
Paulo (Brasil);13
¾ Técnicas de escritura - Pregrado en Comunicación – Facultad de
Letras y Filosofía - Università degli Studi di Padova (Italia);14
¾ Lingüística italiana con taller de escritura – Pregrados en
Italianística, Culturas Literarias Europeas, Ciencias Lingüísticas –
Facultad de Letras y Filosofía - Università degli Studi di Bologna
(Italia);15
¾ Sociolingüística – Pregrado en Promoción de la Lengua y Cultura
Italiana en el Mundo – Universidad para Extranjeros de Perugia
(Italia);16
¾ Lingüística italiana - Pregrado en Lengua y Cultura Italiana –
Facultad de Lengua y Cultura Italiana – Universidad para
Extranjeros de Siena (Italia)17
¾ Lingüística italiana – Università degli Studi di Macerata (Italia);18

                                                            
12
 Lingüística textual italiana I: http://www.ucm.es/info/italiano/programas_09‐10/Linguistica‐textual‐I.pdf 
Lingüística textual italiana II: http://www.ucm.es/info/italiano/programas_09‐10/Linguistica‐textual‐II.pdf 
Evolución histórica de la lengua italiana: http://www.ucm.es/info/italiano/programas_09‐10/Evolucion‐
historica‐lengua‐italiana.pdf  
13
 http://sistemas2.usp.br/jupiterweb/obterDisciplina?sgldis=FLM0681&verdis=1  
14
 Técnicas de escritura: http://www.lettere.unipd.it/infolettere/pub/programma_view.php?id=35974  
15
 Lingüística italiana con taller de escritura: 
http://www.lettere.unibo.it/Lettere/Didattica/Insegnamenti/dettaglio.htm?AnnoAccademico=2009&IdCom
ponenteAF=325187&CodDocente=035600&CodMateria=28858  
16
 Sociolingüística: 
http://www.unistrapg.it/italiano/didattica/pdf/programmi_0708/plim/sociolinguistica.pdf  
17
 Lingüística italiana (Siena): 
http://www.unistrasi.it/upload/files/ita/Guida%20Lingua%20e%20Cultura%20Italiana%20a%20a%20%2020
09‐2010.pdf  Ver p. 87. 
18
 Lingüística italiana: http://docenti.unimc.it/docenti/claudio‐di‐felice/linguistica‐italiana‐2007‐2  
15 

 
¾ Lingüística italiana I y Lingüística italiana II – Pregrados en Letras
y en Historia – Facultad de Letras y Filosofía – Università Ca’
Foscari Venezia (Italia);19
¾ Lingüística italiana y dramaturgia – Pregrado Magistral en Teorías
y Métodos para la Comunicación – Facultad de Letras y Filosofía -
Università degli Studi di Milano (Italia);20
¾ Lingüística italiana – Pregrado en Informática Humanística –
Facultad de Letras y Filosofía y Facultad de Lenguas y Literaturas
Extranjeras – Università di Pisa (Italia);21
¾ Lingüística italiana – Pregrado Magistral en Lenguas Extranjeras
para la Empresa y la Cooperación Internacional – Facultad de
Lenguas y Literaturas Extranjeras – Università degli Studi
“Gabriele D’Annunzio” Chieti Pescara (Italia).22
• Normatividad institucional para la creación de asignaturas: tipología,
intensidad horaria (trabajo presencial) semanal, número de créditos,
número de horas presenciales al semestre, cupos.

                                                            
19
 Lingüística italiana I: http://www.unive.it/nqcontent.cfm?a_id=68072&af_id=76893; Lingüística italiana II: 
http://www.unive.it/nqcontent.cfm?a_id=68072&af_id=76894  
20
 Lingüística italiana y dramaturgia: 
http://users.unimi.it/special/download/programmi/Linguistica_italiana_drammaturgia_Bonomi_2010.pdf  
21
 Lingüística italiana: http://www.humnet.unipi.it/ital/tavosanis/7novembre.pdf, 
http://www.humnet.unipi.it/ital/tavosanis/lin2007.htm  
22
 Lingüística italiana (A.A. 2008‐2009): 
http://www.ch.unich.it/facolta/lingue/contributi/0809/consani/LI_0809pres_gen.pdf  
16 

 
4. CARACTERÍSTICAS DEL CURSO

Con base en los criterios expuestos en el apartado anterior, se propuso el


curso “Lingüística italiana”, cuyas características resumimos en la siguiente
tabla23:

ASIGNATURA: Lingüística italiana

INFORMACIONES GENERALES
• Código SIA: 2016253
• Tipología: Componente de Libre Elección (CLE)
• Créditos: 3
• Cupos: 30 cupos

INTENSIDAD HORARIA Y HORARIO


• Intensidad horaria semanal: 4 horas
• Total horas presenciales en el semestre: 64 horas
• Horario: Miércoles y viernes de 9 a.m. a 11 a.m.

OBJETIVOS GENERALES
• Sensibilizar a los estudiantes sobre la lengua y la cultura italiana.
• Ofrecer elementos para la descripción de la lengua italiana tanto a nivel
sincrónico como diacrónico.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS
• Presentar las principales características de la lengua italiana desde los
aspectos fonético-fonológico, morfológico, sintáctico, pragmático y
sociolingüístico.
• Indicar los principales factores que han participado en el desarrollo de
la lengua italiana.
• Presentar las principales etapas de la historia de la lengua italiana

                                                            
23
 Con el fin de explicitar algunos aspectos, varios puntos del contenido (especialmente los capítulos 2 y 3) se 
han modificado respecto a la propuesta inicial. La versión final del contenido de la asignatura se presenta 
más adelante. 
17 

 
CONTENIDO

Capítulo 1: Generalidades
• Estereotipos sobre la lengua y la cultura italiana
• Distribución geográfica y número de hablantes de la lengua italiana
• El modelo de lengua y el italiano neo-estándar
• Los recursos para el estudio del italiano

Capítulo 2: Aspectos fonético-fonológicos y morfológicos


• Sistema fonético del italiano
• Sistema fonológico del italiano
• Algunas características de la morfología del italiano

Capítulo 3: Aspectos sintácticos


• Algunas características de la sintaxis del italiano

Capítulo 4: Aspectos pragmáticos


• Registro formal y registro informal
• Italiano hablado e italiano escrito
• Los diversos tipos de textos en italiano

Capítulo 5: Aspectos sociolingüísticos


• Variedades diatópicas
• Variedades diastráticas
• Variedades diamésicas

Capítulo 6: Conformación de la lengua italiana


• Relación entre la historia y la conformación de la lengua
• Lengua nacional y dialectos

METODOLOGÍA
• Exposiciones del profesor y de los estudiantes
• Talleres sobre algunas de las temáticas
• Durante el curso se analizarán textos y temáticas culturales
representativas de acuerdo con cada capítulo.

EVALUACIÓN
Las modalidades y fechas de evaluación serán acordadas entre los estudiantes
y el profesor.

BIBLIOGRAFÍA

BENUCCI, A. (1994) La grammatica nell’insegnamento dell’italiano a stranieri.


Roma, Bonacci, 152 p.

18 

 
BERRUTO, G. (1989) Sociolinguistica dell’italiano contemporaneo. Roma, La
Nuova Italia Scientifica, 218 p.

BRUNI, F. (2008) “Centralizzazione e federalismo, italiano e dialetti: coppie


asimmetriche”. En: Lingua italiana d’oggi, IV/2007. Roma, Bulzoni, p. 1 - 26

CANEPARI, L. (1992) Manuale di pronuncia italiana. Bologna, Zanichelli, 408


p.

COVERI, L.A., A. BENUCCI, P. DIADORI (1998) Le varietà dell’italiano.


Manuale di sociolinguistica italiana. Roma, Bonacci, 322 p.

DE MAURO, T. (2005) “Cari italiani, come state parlando?”. En: Lingua


italiana d’oggi, 15 Maggio 2005, http://www.italianisticaonline.it/2005/lido-de-
mauro/

DIADORI, P. (1994) L’italiano televisivo. Roma, Bonacci, 79 p.

FORNACIARI, R. (1881) Sintassi italiana dell’uso moderno. Firenze, Sansoni


(reimpresión anastática: 1974). Versión online:
http://www.mauriziopistone.it/testi/sintassi/indice.html

LEWIS, M. Paul (ed.), (2009). Ethnologue: Languages of the World, Sixteenth


edition. Dallas, Tex.: SIL International. Versión
online: http://www.ethnologue.com/

MARAZZINI, C. (2007) “Sulla norma dell’italiano moderno. Con una riflessione


sull’origine e sulla legittimità delle “regole” secondo gli antichi grammatici”.
En: Lingua italiana d’oggi, III/3 – 2007. Roma, Bulzoni. Riprodotto da:
Italianistica online. www.italianisticaonline.it

SUÁREZ, R. (2005) “El italiano ¿lengua extranjera en su propio país?” En:


Revista La Tadeo, N° 71 (Lenguas del mundo – Por las rutas de Babel).
Bogotá, Universidad Jorge Tadeo Lozano, p. 98 -105

Antes de pasar al material guía para el curso, consideramos necesario ampliar


la información relativa a las características del curso. Esto se debe a que el
programa aquí presentado no constituye un trasplante de alguno de los
programas analizados ni tampoco un curso de lengua, sino más bien una
propuesta que busca recoger los aspectos básicos para una reflexión clara y

19 

 
precisa sobre la lengua italiana en un contexto como el de la Universidad
Nacional de Colombia.

Ante todo, la denominación de la asignatura como “Lingüística Italiana”


obedece al interés manifestado por los estudiantes, tanto en clase como en la
respectiva solicitud de junio de 2009. Los estudiantes de Italiano II y del curso
intensivo de niveles III-IV del primer semestre de 2009 expresaban la
necesidad de profundizar en aspectos como la morfología y el léxico del
italiano; otros, además, expusieron su interés por conocer más detalladamente
algunos aspectos de la historia de la lengua y cultura italianas. Justo es
reconocer que, en el transcurso de dichos cursos, el profesor también estimó
necesario explicar con mayor profundidad algunas características del italiano.
Por ejemplo, en lo referente a los verbos irregulares del pretérito imperfecto
del indicativo, los manuales para el aprendizaje de italiano presentan una lista
de verbos como fare (hacer), bere (beber), dire (decir), o tradurre (traducir),
entre otros, cuyas formas se pueden observar en la siguiente tabla:

PRONOMBRES FARE BERE DIRE TRADURRE


SUJETO
Io (Yo) facevo bevevo dicevo traducevo
Tu (Tú) facevi bevevi dicevi traducevi
Lui (Él) – Lei faceva beveva diceva traduceva
(Ella/Usted)
Noi (Nosotros) facevamo bevevamo dicevamo traducevamo
Voi (Vosotros/Ustedes) facevate bevevate dicevate traducevate
Loro facevano bevevano dicevano traducevano
(Ellos/Ellas/Ustedes)

Interpretando los manuales, podríamos afirmar que atribuyen la irregularidad


de estos verbos a la presencia de una sílaba CV (por lo general “-ce-“; o “-ve-
“): el componente consonántico (C) formaría parte de la raíz y el vocálico (V)
pertenecería a la terminación. Además, en el caso de fare, dire y tradurre, este
20 

 
componente vocálico no coincidiría con la respectiva vocal de la terminación
del infinitivo: “a”, “e”, o “vacío”. En cambio, al acudir a la evolución de la
lengua italiana, encontramos atestiguados los infinitivos populares fàcere
(aprox. desde 1250), bèvere (aprox. desde el s. X), dìcere (aprox. desde
1211) y el cultismo tradūcere (aprox. desde 1354)24. Para los propósitos
didácticos, en el curso de italiano bastaría mencionar (como realmente se hizo)
la existencia de los infinitivos antiguos y resaltar su semejanza con los
respectivos infinitivos españoles. La conclusión, entonces, es que las formas
“verdaderamente” irregulares son las del infinitivo moderno.

Como ejemplo de pregunta realizada por los estudiantes en la cual se conjuga


el interés lingüístico con la curiosidad sociolingüística y cultural, podemos citar:
“¿dónde se habla el mejor italiano?” La respuesta ha sido: “en el noticiero de
las ocho de la noche”. Ante la reacción de sorpresa de los estudiantes, el
profesor mencionó la particular historia de la lengua italiana, que se diferencia
radicalmente de la historia de la lengua española, y cómo, sólo con la difusión
capilar de la televisión en los años Cincuenta, se puede considerar que el
italiano se convirtió en la lengua materna de la gran mayoría de los italianos. A
esta reflexión siguieron preguntas sobre los dialectos y su parentesco con el
italiano. En este punto el profesor primero hizo una breve alusión al concepto
de dialecto en el ambiente académico hispánico (variedades, especialmente
geográficas, de una misma lengua), para después hacer ver la diferencia de
este concepto en el ambiente académico italiano, donde “dialecto” tiene la
connotación de lengua no escrita que carece de estatus oficial a nivel
nacional25. Luego mencionó algunas de las características de la historia italiana

                                                            
24
  ZINGARELLI,  N.  (2000)  Vocabolario  della  lingua  italiana.  Dodicesima  edizione.  Bologna,  Zanichelli.  Para 
fàcere,  cfr.  p.  685;  bèvere,  cfr.  p.  225;  dìcere,  cfr.  p.  552;  tradūcere,  cfr.  p.  1909.  También  cfr.  Ottorino 
PIANIGIANI  (1a  edición:  1907)  Vocabolario  etimologico  della  lingua  italiana.  Roma,  Albrighi,  Segati  e  Co. 
Versión digital: http://www.etimo.it/  
25
 Cfr. la definición de “dialecto” en: REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (2001) Diccionario de la Lengua Española. 
(Vigésima segunda edición). Tomo I, p. 815. Sitio Web: ( http://buscon.rae.es/draeI/ ). También en: LÓPEZ 
MORALES  H.  (1993)  Sociolingüística  (Segunda  edición).  Madrid,  Gredos,  pp.  41‐43.  Para  la  definición  de 
“dialetto”,  cfr.  ZINGARELLI  (íbid),  p.533.  También  ver:  BERRUTO  G.  (1989).  Definiciones  en  línea: 
http://www.garzantilinguistica.it/   
21 

 
(por ejemplo, la tardía unidad nacional) que han permitido la pervivencia de
los dialectos hasta hoy. Con base en estos elementos, la reflexión concluyó con
un dato curioso: Colombia como Estado es más antigua que Italia.

Ejemplos como los anteriores fueron de utilidad para decidir el tipo de


destinatarios del curso; es decir, tanto estudiantes con nivel intermedio de
italiano, como estudiantes sin ningún conocimiento de lengua. Esta decisión
permite acoger a una mayor cantidad de estudiantes y al mismo tiempo
explotar intereses y niveles de lengua muy heterogéneos. Por consiguiente, la
formulación de los objetivos está realizada en términos de “sensibilizar”,
“ofrecer elementos”, “indicar” y “presentar”, más que “profundizar“. Habernos
decidido únicamente por éste último, habría implicado exigir de los estudiantes
un nivel avanzado de lengua, nivel que muy pocos logran al concluir el Nivel IV
de Italiano. De igual forma, la tipología de la asignatura (Componente de Libre
Elección) refleja las anteriores consideraciones.

Junto con una orientación más bien general, en la formulación de los objetivos
se tuvieron en cuenta dos dimensiones, estrechamente relacionadas con el
contenido: la dimensión de lengua y la dimensión de cultura, abordadas de
preferencia a nivel sincrónico, si bien en el capítulo 6 del programa se
incursione en el nivel diacrónico.

El contenido está dividido en seis capítulos, de los cuales los cinco primeros
están articulados en torno al eje sincrónico de la lengua y la cultura y el sexto
en torno al eje diacrónico. Por supuesto, éste último no se encuentra excluido
a priori de los otros capítulos, puesto que, como vimos en el caso de los verbos
irregulares en imperfecto del indicativo, la diacronía puede contribuir a explicar
de manera más completa fenómenos de la lengua actual. También es
importante mencionar que el continuum de los contenidos será abordado en
espiral; es decir que éstos reaparecerán a lo largo del curso y se abordarán de
forma cada vez más holística.

22 

 
Sin embargo, como señalamos en la nota 23, respecto a la versión original del
contenido incluida en el programa oficial, en el momento de la elaboración del
material guía se consideró necesario hacer algunas modificaciones. En los
capítulos 2, 3 y 4 se incluyeron secciones sobre conceptos fundamentales que
permiten entender mejor cada tema: fonética y fonología (capítulo 2),
morfología y sintaxis (capítulo 3, numerales 3.1.1. y 3.2.1.) y pragmática
(capítulo 4). El capítulo 2 fue reestructurado totalmente: el tema de la
morfología pasó al capítulo 3, con el fin de tratar solamente la fonética y la
fonología del italiano en el 2. Esta modificación también obedece al hecho de
que, en la literatura académica, por lo general los fenómenos morfológicos y
sintácticos se abordan juntos. Por consiguiente, consideramos más coherente
unirlos en un mismo capítulo. En el capítulo 5, se agregó el tema de las
variedades diafásicas, íntimamente relacionado con la pragmática (Capítulo 4).

A continuación presentamos la versión modificada del contenido.

CONTENIDO (VERSIÓN FINAL)

Capítulo 1: Generalidades
• Estereotipos sobre la lengua y la cultura italiana
• Distribución geográfica y número de hablantes de la lengua italiana
• El modelo de lengua y el italiano neo-estándar
• Los recursos para el estudio del italiano

Capítulo 2: Aspectos fonético-fonológicos


• Algunos conceptos fundamentales
• Sistemas fonético y fonológico del italiano
• Acento y entonación
• El “raddoppiamento fonosintattico”
• Correspondencia sonido - letra

Capítulo 3: Aspectos morfológicos y sintácticos


• Algunas características de la morfología del italiano
• Algunas características de la sintaxis del italiano

23 

 
Capítulo 4: Aspectos pragmáticos
• Conceptos fundamentales
• Registro formal y registro informal
• Italiano hablado e italiano escrito
• Los diversos tipos de textos en italiano

Capítulo 5: Aspectos sociolingüísticos


• Variedades diatópicas
• Variedades diastráticas
• Variedades diafásicas
• Variedades diamésicas

Capítulo 6: Conformación de la lengua italiana


• Relación entre la historia y la conformación de la lengua
• Lengua nacional y dialectos

El Capítulo 1 (“Generalidades”) funciona como introducción, al ocuparse de


cuatro aspectos que consideramos fundamentales para quien se acerque por
primera vez a la lengua y cultura italiana, y para quien, ya iniciado en la
materia, desee encontrar orientaciones para su trabajo de profundización. En
primer lugar partimos de la idea de que todos tenemos ideas, representaciones
o estereotipos sobre la lengua y la cultura italiana. Por consiguiente, es
imprescindible explorar al comienzo del curso dichos estereotipos con el fin de
tenerlos como puntos de referencia y de discusión durante el curso. Al final del
mismo se evaluará si ellos han variado y, en caso afirmativo, en qué medida lo
han hecho26. En segundo lugar, nos ocuparemos de la distribución geográfica y
el número de hablantes de italiano. Este aspecto, más allá de datos
cuantitativos, es de interés en la medida en que la distribución geográfica del
italiano no se limita a Italia, sino que, como lengua oficial, también abarca los
cantones del Tesino (Canton Ticino) y de los Grisones (Grigioni) en Suiza, la
República de San Marino, la Ciudad del Vaticano, y algunas comarcas de
Eslovenia y Croacia que pertenecieron a Italia hasta el final de la Segunda
Guerra Mundial. Este aspecto igualmente tocará la lengua de los emigrantes
                                                            
26
  Las  informaciones  obtenidas  de  esta  actividad  suministrarán  datos  importantes  para  el  quehacer  del 
grupo  de  investigación  “Nuevo  Aprendizaje  de  las  Lenguas”,  del  cual  el  autor  del  presente  trabajo  es  co‐
investigador. Cfr. ATIENZA MERINO, J. (2005) para el caso del español y de la cultura española. 
24 

 
italianos a América, Australia y algunos países europeos y servirá como inicio
para una reflexión sobre el italiano y los dialectos. Con estos elementos nos
ocuparemos del tercer aspecto del Capítulo, que por sí solo bastaría para
proponer un curso completo: el modelo de lengua y el italiano neo-estándar.
En este punto esperamos retomar la ya citada pregunta de los estudiantes y la
correspondiente reflexión: “¿dónde se habla el mejor italiano?” El cuarto
aspecto que tratará el Capítulo 1 está relacionado con una visión panorámica
de los principales recursos para el estudio del italiano. La importancia de este
aspecto radica en el hecho de que, no obstante el curso no sea de lengua
italiana, es muy importante que los estudiantes que no conocen el idioma se
familiaricen con él y los que ya tienen algún nivel de lengua encuentren en
estos recursos ideas, sugerencias o materiales, para que profundicen en su
proceso de aprendizaje.

El Capítulo 2 (“Aspectos fonético-fonológicos”) está dividido en cinco secciones.


La primera se ocupa de conceptos clave como “fonema”, “alófono”, “oposición”
y “par mínimo”. La segunda sección se ocupa de los sistemas fonético y
fonológico del italiano e igualmente hace una comparación con el sistema
fonético y fonológico del italiano y del español. En la tercera sección se aborda
de manera muy general el campo de la entonación y la prosodia. Este aspecto
es muy importante, por cuanto los manuales de aprendizaje de italiano lo
obvian o, a lo más, lo mencionan muy tangencialmente. Estas dos secciones
del programa son las que más tienen en común con un curso de lengua y, de
hecho, se espera que los estudiantes que no conocen el italiano aprendan a
pronunciarlo y a asociar los sonidos con el alfabeto27 (quinta sección). La
cuarta sección tratará de un fenómeno de indiscutible interés para la lingüística
del italiano y objeto de amplios debates entre los docentes de lengua: el
“raddoppiamento fonosintattico”.

                                                            
27
 Consideramos que sin el aprendizaje de la pronunciación del italiano, el tratamiento de los demás temas 
resultará  bastante  difícil,  teniendo  en  cuenta,  además,  que  los  estudiantes  deberán  trabajar  con  varios 
textos en italiano. 
25 

 
En el Capítulo 3 (“Aspectos morfológicos y sintácticos”) se dará una breve
panorámica de la morfología y la sintaxis italiana (frase, oración, coordinación,
subordinación), resaltando por una parte, las numerosas semejanzas con la
sintaxis española y, por otra, presentando algunas de las diferencias
principales entre las dos lenguas. La sección sobre la morfología está dedicada
a reconocer algunas características morfológicas, en particular la definición de
“morfología” y de “análisis gramatical”, la tipología morfológica del italiano
como lengua flexiva/fusionante, y el valor fonológico de las vocales finales para
distinguir género y número de sustantivos y las personas de la conjugación
verbal. La parte dedicada a la sintaxis se ocupará de aspectos como la
definición misma de “sintaxis” y “análisis lógico”, la tipología sintáctica del
italiano (lengua SVO), las preposiciones de lugar y la Consecutio Temporum et
Modorum.

El Capítulo 4 (“Aspectos pragmáticos”) aborda varios aspectos basilares para el


uso de la lengua en situación. Estrictamente hablando, los temas de este
capítulo podrían formar parte del Capítulo 5 (“Aspectos sociolingüísticos”), por
cuanto los temas sobre los registros formal e informal y sobre el italiano
hablado y el italiano escrito remiten, respectivamente, al eje diafásico y al eje
diamésico del modelo sociolingüístico de Berruto (1989). Por su parte, el tema
sobre los diversos tipos de textos se articula en estos dos ejes.

El Capítulo 5 (“Aspectos sociolingüísticos”) está basado en el modelo


sociolingüístico de Berruto (1989), el cual, si bien es uno entre varios,
consideramos que da cuenta con bastante precisión de la compleja situación
sociolingüística del italiano. Para ello, el capítulo está dividido en cuatro
secciones, que corresponden a los cuatro ejes propuestos por Berruto (1989:
21) como arquitectura de la lengua: eje diatópico (variedades geográficas), eje
diastrático (variedades de acuerdo con la clase social), eje diafásico
(variedades de acuerdo con la situación) y eje diamésico (variedades de
acuerdo con el soporte o medio). Como tema transversal, se encuentra

26 

 
presente la relación entre la lengua nacional (italiano), las lenguas minoritarias
(francés, alemán, catalán, esloveno, albanés, griego) y los diferentes dialectos.
Así mismo, el capítulo busca sintetizar los aspectos más importantes tratados
en los capítulos anteriores.

A diferencia de los primeros cinco capítulos, el Capítulo 6 (“Conformación de la


lengua italiana”) ofrece una visión de la lengua desde la perspectiva diacrónica,
para lo cual se pone de relieve la estrecha relación entre la historia italiana (y
europea) y las etapas de conformación de la lengua. Finalmente, el capítulo
retoma la relación entre la lengua nacional y los dialectos, entendidos como
lenguas romances en general carentes de escritura y de normativización y que
no tienen carácter oficial, mostrando cómo la fuerte pervivencia de éstos en la
actualidad obedece a las vicisitudes históricas por las cuales ha atravesado
Italia desde la caída del Imperio Romano hasta la edad contemporánea.
Naturalmente, la aproximación es bastante general, puesto que profundizar en
el tema implicaría proponer por lo menos un curso de Historia de la Lengua
Italiana.

La metodología propuesta para el curso se articula en tres tipos de actividades


estrechamente integradas. De una parte, las exposiciones del profesor y de los
estudiantes pretenden ofrecer los elementos y la información básica sobre los
diferentes temas del curso. Por otra, con el fin de dar al curso no sólo una
perspectiva teórica, sino también práctica, se realizarán talleres sobre algunas
de las temáticas. Finalmente, según el contenido de cada capítulo y teniendo
en cuenta las necesidades e intereses de los estudiantes, se harán análisis de
textos en italiano y se abordarán temáticas culturales. En un primer momento
la selección de los textos estará a cargo del profesor. Más adelante, los
estudiantes aportarán textos escogidos por ellos.

En cuanto a la evaluación, las modalidades, que serán acordadas entre los


estudiantes y el profesor, buscarán desarrollar la cultura de la autoevaluación

27 

 
y de la coevaluación, constituyéndose así, junto con la heteroevaluación, en los
elementos clave de una triangulación que permita llevar a cabo un proceso de
evaluación acorde con el desarrollo de la autonomía de los estudiantes28.

Durante la elaboración del material guía, la bibliografía de la versión original se


amplió considerablemente: de once títulos, pasó a sesenta. Todas las
referencias bibliográficas son accesibles: unas se encuentran en la Red y otras
en la biblioteca del Istituto Italiano di Cultura in Colombia. Como se puede
observar, prácticamente la totalidad de los títulos son italianos, aunque
también hemos incluido varios títulos de textos en español, con el fin de que,
tanto los estudiantes que tienen algún conocimiento de italiano como los que
no lo tienen, puedan acceder a la información. Adicionalmente, este hecho
refuerza la necesidad y la pertinencia de proponer el material guía del curso en
español. Esta labor de documentación ha sido una de las más complejas para
la elaboración del material, puesto que muchas referencias bibliográficas
mencionadas por numerosos autores no están disponibles en Colombia; otras,
aunque poseen indudable interés, fueron descartadas porque no fue posible
verificar su seriedad o rigurosidad académicas. En cuanto a la documentación
para algunas de las actividades, creímos conveniente incluir videos que
permitan comprender de primera mano algunos temas.

                                                            
28
 Cfr. Programa ALEX (2002, 2004), Suárez Ortega (2003, 2007), Posada Álvarez (2004). 
28 

 
5. BIBLIOGRAFÍA DE LA PRIMERA PARTE

ARCHILA, Mauricio… [Eds.] Et alii (2006) Cuatro décadas de compromiso


académico en la construcción de la nación. Bogotá, Facultad de Ciencias
Humanas, Universidad Nacional de Colombia, 548 p.

ATIENZA MERINO, J. (dir.) et alii. (2005) ¿Cómo se ven? ¿Cómo nos ven?
Atrapados en los estereotipos. Una investigación sobre las representaciones
culturales de estudiantes extranjeros de la Universidad de Oviedo. Oviedo,
Universidad de Oviedo.

BERRUTO, G. (1989) Sociolinguistica dell’italiano contemporaneo. Roma, La


Nuova Italia Scientifica, 218 p.

CONSEJO DE EUROPA (2002) Marco Común Europeo de Referencia para las


lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación. Edición española: Ministerio de
Educación, Cultura y Deporte (MECD). Madrid, Subdirección General de
Cooperación Internacional, Secretaría General Técnica del MECD –
Subdirección General de Información y Publicaciones, y Grupo ANAYA S.A. 267
p. Versión digital: http://cvc.cervantes.es/obref/marco/cvc_mer.pdf

NIETO-CARAVEO, L. M. (1991) “Una visión sobre la interdisciplinariedad y su


construcción en los currículos profesionales”. En: Cuadrante, N° 5-6 (Nueva
Época), enero – agosto 1991, Revista de Ciencias Sociales y Humanidades,
Universidad Autónoma de San Luis Potosí (México). Versión digital:
http://doctoradocienciasdelaeducacion.wikispaces.com/file/view/INTERDISCIPL
INARIEDAD.pdf

29 

 
POSADA ÁLVAREZ, R. (2004) “Formación superior basada en competencias,
interdisciplinariedad y trabajo autónomo del estudiante”. En: Revista
Iberoamericana de Educación. Sección: De los lectores, 25 de abril de 2004.
Versión digital: http://www.rieoei.org/deloslectores/648Posada.PDF

PROGRAMA DE DESARROLLO DEL APRENDIZAJE AUTÓNOMO DE LENGUAS


EXTRANJERAS – ALEX (2002). Propuesta curricular para el Programa ALEX –
Aspectos metodológicos, Bogotá, Universidad Nacional de Colombia.

_____________________ (2004). Modalidades de trabajo y evaluación en el


Programa ALEX. Documento para formación de profesores, Bogotá,
Universidad Nacional de Colombia.

SUÁREZ ORTEGA, R. (2003) “El Centro de Recursos: espacio integrador del


aprendizaje de lenguas”. Ponencia presentada en el 5° Foro Nacional de
Centros de Autoacceso “Los Centros de Autoacceso en el Nuevo Milenio”,
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (México), 29 – 30 de agosto de
2003.

___________________ (2005) “Didactización de proyectos en la Red”.


Ponencia presentada en el 6° Foro Nacional de Centros de Autoacceso
“Materiales electrónicos: una nueva alternativa”, Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla (México), 8 – 9 de septiembre de 2005.

_____________________ (2007) “Desarrollo de la autonomía del estudiante


de lenguas extranjeras en la sociedad de la información y el conocimiento: la
experiencia del Programa ALEX”. Ponencia presentada en el XVII Seminario
sobre la Enseñanza de las Lenguas Extranjeras, 28 de noviembre de 2007, XXI
Feria del Libro de Guadalajara (México), 24 de noviembre de 2007 a 2 de
diciembre de 2007.

30 

 
Imagen: Andrea Mantegna (1431-1506) - Oculo della Camera degli Sposi –
Mantua (1465-1474)
http://en.easyart.com/art-prints/Andrea-Mantegna/L%27oculo-della-volta.-
Camera-degli-Sposi-33313.html

31 

 
SEGUNDA PARTE

PROPUESTA DE MATERIAL GUÍA PARA EL CURSO DE


LINGÜÍSTICA ITALIANA

Simone Talenti, Neri di Fioravante, Benci di Cione – Iglesia de Orsanmichele (1337-1350) – Florencia
http://www.fotografieitalia.it/foto.cfm?idfoto=634

" E ordinossi che ciascuna arte di Firenze prendesse il suo pilastro, e in quello facesse fare la figura di quel 
santo in cui l'arte ha riverenza; e ogni anno per la festa del detto santo i consoli della detta arte facessono 
co' suoi artefici offerta, e quella fosse della compagnia di Santa Maria d'Orto San Michele per dispensare a' 
poveri di Dio; che fu bello ordine e divoto e onorevole a tutta la città. » 
(Giovanni Villani, Nuova Cronica, XII 67) 

32 

 
CAPÍTULO 1: GENERALIDADES

1.1. Estereotipos sobre la lengua y la cultura italiana

A continuación proponemos una serie de actividades, cuya finalidad es tener


una aproximación a las concepciones que de la lengua y la cultura italianas
tienen los estudiantes.

Actividad 1
Responde las siguientes preguntas29:

I) DATOS GENERALES
NOMBRE ___________________________CARRERA ___________________
LENGUA MATERNA ________________
NIVEL DE ITALIANO: Ninguno___ Básico___ Intermedio___ Avanzado___
¿Qué otra(s) lengua(s) conoces? _________________________________
¿Qué nivel de lengua tienes en ella(s)? _____________________________

II) DATOS SOBRE LENGUA Y CULTURA


RESPONDE A LAS SIGUIENTES PREGUNTAS SEGÚN TU EXPERIENCIA O
CONOCIMIENTOS

1) Expresa cinco características de la manera de ser de tus conciudadanos


según tú los ves.

2) Expresa cinco características de la manera de ser de los italianos según tú


los ves.

                                                            
29
 La primera parte de la encuesta es nuestra. La segunda está tomada y adaptada de ATIENZA MERINO, J. 
(dir.) et alii. (2005: 92 – 105). 
33 

 
3) Cuando oyes o lees el nombre de tu país, ¿cuáles son las imágenes, ideas o
palabras que espontáneamente te vienen a la mente?

4) Cuando oyes o lees el nombre de Italia, ¿cuáles son las imágenes, ideas o
palabras que espontáneamente te vienen a la mente? ¿Puedes explicar por
qué?

5) ¿El conocimiento que hasta ahora has adquirido de la lengua y cultura


italianas ha afectado o influido, de alguna manera, en tu forma de ser,
comportamiento, visión de las cosas, sistema de valores, etc.?

6) ¿Crees que los comportamientos, forma de ser, y apariencia externa de los


italianos difieren de los de tus conciudadanos?

7) ¿Qué aspectos culturales de la vida italiana crees que podrían entorpecer tu


integración en ella? ¿Qué razones te llevan a creerlo así?

Es importante precisar que el trabajo de Atienza Merino et alii. (2005) fue


realizado entre estudiantes extranjeros de español que asisten a la Universidad
de Oviedo. Para ellos, por consiguiente, el español es segunda lengua y no
lengua extranjera. En el caso de nuestro trabajo, los estudiantes que
responden las siete preguntas de la segunda parte de la encuesta no son
extranjeros y tienen el italiano como lengua extranjera. Sin embargo, hemos
seleccionado estas siete preguntas, puesto que consideramos que se adaptan
bastante bien al contexto de los estudiantes de nuestro curso de lingüística
italiana, así como al de los estudiantes de los cursos de lengua italiana. En este
sentido y al margen de nuestro material guía, creemos conveniente presentar
la correspondencia entre las preguntas fuente y las nuestras.

PR ENCUESTA ATIENZA MERINO (2005) PR


1 Expresa cinco características “Expresa cinco características 3
de la manera de ser de tus de la manera de ser de tus
conciudadanos según tú los conciudadanos según tú los
ves. ves.” (p.92)
2 Expresa cinco características “Expresa cinco características 4
de la manera de ser de los de la manera de ser de los
italianos según tú los ves. españoles según tú los ves.”
(p.93)
34 

 
3 Cuando oyes o lees el nombre “Cuando oyes o lees el nombre 13
de tu país, ¿cuáles son las de tu país, ¿cuáles son las
imágenes, ideas o palabras imágenes, ideas o palabras que
que espontáneamente te espontáneamente te vienen a la
vienen a la mente? mente?” (p.96)
4 Cuando oyes o lees el nombre “Cuando oyes o lees el nombre 14
de Italia, ¿cuáles son las de España, ¿cuáles son las
imágenes, ideas o palabras imágenes, ideas o palabras que
que espontáneamente te espontáneamente te vienen a la
vienen a la mente? ¿Puedes mente? ¿Puedes explicar por
explicar por qué? qué?” (p.99)
5 ¿El conocimiento que hasta “¿El conocimiento que hasta 17
ahora has adquirido de la ahora has adquirido de la
lengua y cultura italianas ha lengua y cultura española ha
afectado o influido, de alguna afectado o influido, de alguna
manera, en tu forma de ser, manera, en tu forma de ser,
comportamiento, visión de las comportamiento, visión de las
cosas, sistema de valores, cosas, sistema de valores,
etc.? etc.?” (p.103)
6 ¿Crees que los “¿Crees que los 18
comportamientos, forma de comportamientos, forma de ser,
ser, y apariencia externa de y apariencia externa de los
los italianos difieren de los de españoles difieren de los de tus
tus conciudadanos? conciudadanos?” (p.104)
7 ¿Qué aspectos culturales de “¿Qué aspectos culturales de la 20
la vida italiana crees que vida española crees que podrían
podrían entorpecer tu entorpecer tu integración en
integración en ella? ¿Qué ella? ¿Qué razones te llevan a
razones te llevan a creerlo creerlo así?” (p.105)
así?

Actividad 2
Lee los siguientes textos:

TEXTO 1

"Italia": Esta palabra sugiere una relación armónica entre cuerpo, espíritu y
alma.
"Italia" es Alta Moda Internacional, diseño, arquitectura y sobre todo un estilo
de vida único.
"Ars vivendi", el arte de vivir y de gozar: una fórmula muy utilizada.

TOMADO DE: http://www.italianculture.net/espaniol.htm Acceso: 16-12-09

35 

 
TEXTO 2
Por ejemplo existe el estereotipo de que los italianos tienen cabellos y ojos
negros y piel olivácea, en tanto que los cabellos rubios y los ojos azules son
verdaderas anomalías. Pero en realidad son muchos los italianos que tienen
ojos claros y son pelirrojos o rubios, especialmente en el Sur, donde en la
Edad Media gobernaron longobardos y normandos que aportaron tales rasgos
físicos. Otro estereotipo frecuente es el de que todos los inmigrantes italianos
llegados a América eran pobres o iletrados. Es cierto que muchos sufrían tales
condiciones pero también es verdad que una buena cantidad pertenecía a una
sólida clase media (calificados artesanos, mercaderes, etc.) y es probable que
algunos hayan sido confundidos con “iletrados” simplemente porque no podían
leer o escribir en inglés. Como corolario de esta apreciación equivocada se
generó el estereotipo de que los inmigrantes del siglo XIX eran todos
campesinos desposeídos, cuando la verdad está constituida por el hecho de
que muchas de esas familias eran dueñas de sus propios hogares o por lo
menos de una parcela de tierra; nosotros tenemos conocimiento de estas
circunstancias porque los registros censales de posesión de tierras (catastro)
que datan del siglo XVI están llenos de referencias a italianos comunes
propietarios de bienes inmuebles.

Asimismo, con el propósito de desalentar lo que se considera como


estereotipos “negativos”, algunas organizaciones étnicas italianas (fuera de
Italia) prefieren fomentar sus propias concepciones de lo que constituye la
“identidad italiana” aunque tales ideas no siempre reflejan los hechos
históricos o sociológicos verdaderos. La monarquía italiana, la mafia, el pacto
de acero y las canosas viudas octogenarias vestidas totalmente de negro, son
sólo algunas de las realidades que muchos integrantes de esas organizaciones
quisieran borrar de la historia italiana.

TOMADO DE: http://italiangenealogy.tardio.com/News/print/sid=18.html


Acceso: 16-12-09

TEXTO 3
Uno de los estereotipos más difundidos entre los estudiantes de lengua
italiana extranjeros es que los italianos sean directos descendientes de los
antiguos romanos. Sentimos tener que negar dicha leyenda, ya que los
italianos son el producto de siglos de invasiones y mezclas entre pueblos, en
resumen, un melting pot mediterráneo.

TOMADO DE: http://www.adgblog.it/2008/12/09/estereotipos-los-italianos-


son-descendientes-de-los-romanos/ Acceso: 16-12-09

36 

 
TEXTO 4
¿Te gustaría saber si en tu ADN hay rastros de pizza, pasta y mandolina o si la
influencia que has recibido con los Mass Media ha tenido efecto en tu persona
o simplemente te gustaría imitar a los italianos? … Lee estas frases; describen
a esa parte de italianos que a pesar de estar lejos del país de la bota, siguen
sintiéndose italianos en cualquier parte del mundo.

Porque todos los italianos….

• Tienen una nonna


• Los domingos almuerzan con la familia a las 2:00 p.m.
• Reconocen el sabor de las bolas de arroz (arancini)
• En su auto tienen un escudo verde, blanco y rojo en el espejo retrovisor
• Durante la vigilia de Navidad comen sólo pescado
• Su canción lenta favorita es: “Ti Amo”
• El “Padrino” es su modelo
• Alguno de sus parientes tienen una excelente impresión de Don
Corleone
• Aman la “Nutella”… en cualquier momento
• Las albóndigas de la nonna son las mejores
• Se visten siempre para impresionar
• Aman a Versace, Armani, Valentino, Prada, Gucci, Dolce & Gabbana,
Moschino y Roberto Cavalli sólo porque son italianos
• Pueden comer pasta y pizza todos los días
• Su mecánico, electricista, panadero, agente de viajes y carnicero son
tus parientes
• Por la mañana desayunan un cappuccino y pan dulce (de preferencia un
cornetto)
• Sus mejores amigos son el primo y la-el cuñada/o
• En las bodas hay más de 50 invitados y las ameniza el sonar de una
mandolina
• Sus parientes continúan respondiendo “Pronto” al teléfono
• No pueden hablar con las manos en los bolsillos
• Tienen siempre un amigo al que le “debes un favor”

TOMADO Y ADAPTADO DE:


http://www.adgblog.it/2007/10/05/%C2%BFcomo-saber-si-eres-
%E2%80%9Citaliano%E2%80%9D/ Acceso: 16-12-09

Responde a las siguientes preguntas:


• ¿Qué sabías sobre lo que estos textos indican?
• ¿Compartes lo que cada texto expresa? Argumenta tu respuesta.

37 

 
• En caso afirmativo, ¿en qué medida lo compartes? Argumenta tu
respuesta.

1. 2. Distribución geográfica y número de hablantes

El italiano es la lengua de aproximadamente 61.696.67730 personas. De esta


cifra, el número de hablantes de italiano en países donde es lengua oficial, está
distribuido así:

PAÍS NÚMERO DE ESTATUS


HABLANTES
1 Italia 55.000.000 (s.f.) Lengua oficial
2 Suiza 471.000 (2000) Lengua oficial (con el alemán, el
francés y el retorromance)
3 San Marino 25.000 (2004) Lengua oficial
4 Croacia 19.600 (2001) Lengua oficial en la región de Istria
5 Eslovenia 4.010 (1991) Lengua oficial en tres municipios de
Istria: Capodistria, Isola d’Istria y
Pirano
6 Vaticano 1.000 (2004) Lengua oficial (con el latín)

Por efecto de la emigración de comienzos del siglo XX y por el creciente interés


por el aprendizaje de la lengua italiana, fuera de los países relacionados
anteriormente hay alrededor de 3 millones de italohablantes, especialmente en
Estados Unidos, Canadá, Alemania, Bélgica, Francia, Argentina, Brasil y
Australia. Sin embargo, esta cifra es bastante variable, por cuanto las
estadísticas asimilan como italiano, tanto a la lengua italiana propiamente
dicha, como a los diferentes dialectos de los emigrantes.

Igualmente es importante mencionar casos como los de las comunidades


italohablantes de Francia (zona de Niza, isla de Córcega) y Mónaco. En el caso
de Francia, la zona de Niza, coincidente con el antiguo condado homónimo,
                                                            
30
 Datos tomados de: LEWIS, M. Paul (ed.), (2009). Ethnologue: Languages of the World, Sixteenth edition. 
Dallas,  Tex.:  SIL  International.  Versión  online:  http://www.ethnologue.com/show_language.asp?code=ita. 
Acceso: 11‐12‐09 
38 

 
lingüísticamente provenzal y ligur, perteneció hasta 1861 al Reino de Cerdeña-
Piamonte (Niza es la ciudad natal de Giuseppe Garibaldi), que la cedió a
Francia como compensación por su apoyo a las guerras del Risorgimento y
posterior Unidad de Italia. El caso del dialecto corso es interesante, por cuanto,
entre los siglos IX y XIII las ciudades toscanas, especialmente Pisa, influyeron
en el dialecto romance de la isla. Más tarde, entre 1282 y 1768, la isla
perteneció a la República de Génova, por lo cual, el dialecto genovés influyó de
manera importante en la conformación de la lengua corsa. Desde 1768, en que
por el Tratado de Versalles la isla pasó a pertenecer a Francia, el número de
hablantes de corso ha disminuido considerablemente, aunque en las últimas
décadas se han adoptado políticas para preservarla. Ahora bien, el norte de
Cerdeña pertenece lingüísticamente al corso y no al sardo31. En cuanto al
Principado de Mónaco, además del francés, también el dialecto monegasco son
las lenguas oficiales del país. El monegasco es un dialecto ligur y por lo tanto,
lingüísticamente emparentado con los dialectos italianos de la Región de
Liguria y la zona noroccidental de Toscana. Así mismo, numerosos ciudadanos
italianos se han establecido en el Principado, al punto que constituyen el 20%
de su población. Otra situación particularmente compleja es la de la República
de Malta, donde, junto con el maltés32, el italiano fue lengua oficial hasta 1934.
Posteriormente, por influencia de la dominación inglesa, su uso decayó. Desde
los años 90 en cambio, su importancia y el número de hablantes ha
aumentado, en especial por la influencia de la televisión italiana (Sicilia está a
sólo 93 km. de distancia) y por el ingreso de Malta en 2004 a la Unión
Europea. En la actualidad se calcula que un 66% de la población habla italiano
en Malta, es decir, alrededor de 270.000 personas.

                                                            
31
  Para mayor información, remitimos al sitio: 
http://www.proel.org/index.php?pagina=mundo/indoeuro/italico/romance/italorromance/corso  Acceso: 
20‐12‐09 
32
  El  maltés  es  una  lengua  semítica  proveniente  del  dialecto  árabe  del  norte  de  África,  pero  fuertemente 
influenciado por el dialecto siciliano y el italiano. Es la única lengua semítica que se escribe con el alfabeto 
latino. 
39 

 
1.3. El modelo de lengua y el italiano neo-estándar

En los cursos de lengua italiana es frecuente escuchar preguntas que se


pueden resumir en ésta: “¿Dónde se habla el mejor italiano?” La respuesta,
palabras más, palabras menos, se puede resumir en ésta: “En el noticiero de
las ocho de la noche.” La formulación de la pregunta implica:
• la suposición de que hay un lugar (ciudad, región, etc.) cuya variedad de
italiano es la más prestigiosa;
• la suposición de que la lengua consiste básicamente en la pronunciación
y, eventualmente, en la corrección gramatical;
• la suposición de que la lengua italiana está jerarquizada en términos de
correcto y no correcto;
• la suposición de que la comunidad italohablante tiene variedades
dialectales, llamadas dialectos, de la misma manera en que en el mundo
hispanohablante se pueden distinguir variedades dialectales.

Por su parte, la formulación de la respuesta implica que:


• entre los italohablantes hay por lo menos una variedad de prestigio;
• no hay un lugar determinado cuya variedad de italiano sea la más
prestigiosa;
• para la comunidad italohablante, la búsqueda de la variedad de prestigio
debe concebirse en términos de situación y medio de comunicación;
• la aproximación a la situación dialectal de los italohablantes no debe
realizarse con la misma visión utilizada para analizar la situación
dialectal de los hispanohablantes.

Veamos con detenimiento los cuatro aspectos presentes en la respuesta. En


primer lugar, es innegable que en la comunidad italohablante hay por lo menos
una variedad que los hablantes toman como punto de referencia:
• para comunicarse corrientemente de la manera más eficaz posible, si se
trata de hablantes que tienen lenguas maternas (“dialectos”)

40 

 
ininteligibles mutuamente (ej.: entre un veneciano y un napolitano). Si
los hablantes en cuestión son exclusivamente dialectófonos, el italiano
constituirá un tipo de lingua franca. (cfr. Dubois et alii, 1979: 285,
citado por Suárez Ortega, 1999: 5)
• “en asuntos oficiales, en la educación, en los tribunales, en los medios
de comunicación y, por supuesto, en la creación literaria.” (López
Morales, 1993: 43)
• en tanto es percibida como variedad neutra, depurada de características
regionales y, además, está sujeta a un proceso de normativización.
(Dubois et alii, ibíd., citado por Suárez Ortega, ibíd.)

En segundo lugar, a causa de la particular historia de la lengua italiana,


actualmente no es posible atribuir dicha variedad a la variedad de un lugar
específico (ej. Florencia, Roma, Milán, etc.), sino más bien a una variedad
enseñada en las instituciones educativas y en las escuelas de dicción para
locutores de radio y televisión. En los años Cincuenta, con la llegada y
expansión capilar de la televisión, dicha variedad se transformó en la variedad
cardinal de lo que López Morales (ibíd.) llama “los estilos más formales del
sociolecto alto de cada zona.” Así mismo, esta es la variedad que se tomó
como referencia para los cursos de italiano a extranjeros. En este sentido
podemos referirnos a esta variedad como modelo de lengua.

Finalmente, respecto a la situación dialectal de Italia, es necesario observar


que, desde una perspectiva lingüística, tanto el italiano, como los distintos
dialectos son lenguas derivadas del latín. La diferencia radica, de una parte, en
el estatus político que tiene el italiano como lengua nacional y oficial de Italia y
de otros países; de otra, en que en general los dialectos no están o no han
estado sujetos a una labor de normativización e incluso la mayoría de ellos no
tiene tradición escrita continua33. Por el contrario, los estudios dialectológicos

                                                            
33
 Entre los dialectos que tienen una rica y continua tradición escrita tenemos el veneciano (cfr. 
http://digilander.libero.it/cssc/arkivio/gvu/ManualGVU.pdf ), el piamontés (cfr. http://www.nostereis.org/), 
el siciliano (cfr. http://www.linguasiciliana.it/ ) y el napolitano 
41 

 
del español consideran “dialectos” las distintas variedades geográficas de la
misma lengua, en este caso, el español34.

La variedad de lengua italiana que se toma como referencia y que hemos


caracterizado brevemente en los párrafos anteriores es denominada italiano
estándar. Para profundizar sobre el concepto de lengua o variedad estándar
observemos estas definiciones:

Lingua standard35

“La lingua standard è la varietà di una lingua considerata più prestigiosa,


solitamente per motivi storico-politici.[1] Come tale, si oppone in primo luogo
ai dialetti, ma anche alle varianti regionali, di una determinata lingua come ad
esempio quella italiana. Le varietà linguistiche che non corrispondono alla sua
norma vengono raccolte sotto il termine di substandard.

Una lingua standard è una lingua non marcata, teoricamente neutra: essa è
dotata di una buona stabilità e della capacità di intellettualizzazione (è capace
di produrre testi di ogni tipo, dalle varietà più "basse" a quelle più formali): la
sua identità si costruisce nell'unificazione delle varie regioni, e al contempo
nella distinzione tra altri standard nazionali (ad esempio l'italiano in confronto
al francese, tedesco ecc.). È dunque un modello, come quello insegnato in un
manuale di grammatica, e un punto di riferimento, e come tale è anche in
parte un'astrazione.[2]

Per quanto riguarda la lingua italiana, si considera come standard la lingua


che, a partire dal dialetto toscano, è stata epurata da fenomeni che furono
considerati come regionalismi perché diffusi soprattutto in quella regione,
come la gorgia toscana. Si tratta in sostanza del modello descritto nelle
grammatiche.

Dal punto di vista fonologico, si tratta dell'italiano appreso nei corsi di dizione;
a parte qualche eccezione assoluta, in Italia nessuno ha questa varietà come
lingua materna.[3] Si tratta infatti di una pronuncia appresa appositamente
per determinati scopi professionali.

                                                                                                                                                                                     
(cfr.http://www.linguanapoletana.it/index.html). En el capítulo 6 profundizaremos sobre la relación entre 
italiano y dialectos. 
34
 Cfr. López Morales, H. (1998) La aventura del español en América. Madrid, Espasa, 242 p. 
35
 Cfr. http://it.wikipedia.org/wiki/Lingua_standard  Acceso: 20‐12‐09. Ver también: 
http://es.wikipedia.org/wiki/Lengua_estándar 

42 

 
Il francese standard parlato in Francia e nelle zone limitrofe è fortemente
orientato verso la varietà in uso nella capitale. Per quanto riguarda l'inglese
parlato in Gran Bretagna, esso è fortemente orientato verso la lingua in uso
presso le classi sociali più elevate nell'area londinese, mentre una situazione
più pluricentrica è invece quella della lingua tedesca,[4] anche se in Germania
la pronuncia standard è quella parlata nella regione attorno a Hannover.”

Note
1. M. Dardano e P. Trifone, La nuova grammatica della lingua italiana.Bologna,
Zanichelli, 1997.
2. AA.VV., Elementi di linguistica italiana, Carocci, Roma, 2003.
3. G. Berruto, Sociolinguistica dell'italiano contemporaneo, Roma, Carocci,
2002.
4. Voce della Wikipedia in lingua inglese.

Según Berruto (1989: 50): “Hay que considerar el italiano estándar como una
variedad con fenómenos de complicación… Todas las variedades estándar de
lengua, altamente codificadas, usadas por la literatura, con varias
estratificaciones provenientes de lenguas en contacto, préstamos, coagulación
de normas, etc., tienden a ser de alguna manera variedades complicadas de
lengua: esto es particularmente cierto para el italiano, dada su historia y su
tradición prevalentemente libresca.” (Trad. del autor del material guía)

“L’italiano standard è la lingua disciplinata dalle grammatiche, in línea di


principio sovraregionale, colta e formale. Tale varietà ha alla base il modello
fiorentino colto epurato di alcuni tratti idiomatici ... ed è di fatto parlata solo
da ristretti gruppi professionali (attori, annunciatori televisivi, doppiatori
cinematografici). Nello scritto essa è invece d’effettivo uso nazionale presso le
classi colte o medianamente colte.”36

Ahora bien, desde hace ya varias décadas, se está produciendo un fenómeno


por medio del cual algunos rasgos del italiano culto hablado que antes eran
censurados por la norma, están entrando o han entrado a formar parte de la
variedad estándar. Este fenómeno se denomina “processo di
ristandardizzazione”. El conjunto de estos rasgos se llama italiano neo-

                                                            
36
 Cfr. ANDORNO et alii. (2003: 207) 
43 

 
estándar (cfr. Berruto: 1989, Andorno et alii: 2003). Según Andorno et alii
(2003: 207 – 214), los más importantes se pueden resumir en la siguiente
tabla37:

FONÉTICA Y FONOLOGÍA
• Neutralización de la distinción entre [] y [e] Ej. pèsca vs pésca
• Neutralización de la distinción entre [] y [o] Ej. bòtte vs bótte
• Neutralización de la distinción entre [s] y [z] Ej. casa [kasa] vs rosa
[rza]
• Caída de la “i” prostética antes de “s” impura. Ej. In Ispagna vs In
Spagna
• Caída de la [d] eufónica. Ej. ed ˃ e, od ˃ o

MORFOLOGÍA Y SINTAXIS
• Sustitución de la serie de pronombres personales “egli/ella/essi/esse”
por la serie “lui/lei/loro”
• Reestructuración del sistema de los clíticos: “gli” en lugar de “loro”
• El uso de “ciò” como pronombre neutro cede ante “questo/quello”
• Eliminación de “codesto” del sistema de los demostrativos
• Refuerzo de los demostrativos con “qui” y “lì”
• Desemantización de los demostrativos
• Uso de las formas aferéticas “ ‘sto/ ‘sta “ por “questo/questa”
• Reducción del relativo “il quale” a “che”
• “Che” polivalente
• Topicalizaciones, dislocaciones, frases escindidas y “c’è” presentativo
• Concordancias según el sentido
• Reducción de los nexos lógicos
• Reducción del uso del subjuntivo

Respecto a los tres primeros fenómenos hay que tener en cuenta que los
niños, en especial si provienen de un ambiente dialectófono, aprenden la
pronunciación italiana basados en la grafía. Si, además, consideramos que, a
nivel cultural y sobre todo económico, el norte de Italia goza de mayor
prestigio que el sur, la pronunciación neo-estándar acoge actualmente un
                                                            
37
 Otros rasgos del neo‐estándar en: CORTELAZZO, M. (2009) Tecniche di scrittura. Materiali delle lezioni: 
Fenomeni di ristandardizzazione dell’italiano. En: http://www.maldura.unipd.it/romanistica/cortelazzo/ 
Acceso: 8‐12‐09. A su vez, Cortelazzo toma como base a Mirko Tavoni, Caratteristiche dell’italiano 
contemporaneo e insegnamento della scrittura, in Francesco Bruni e Tommaso Raso (a cura di), Manuale 
dell’italiano professionale. Teoria e didattica, Bologna, Zanichelli, 2002, 139‐152 
44 

 
modelo septentrional y algunos autores como Galli De’ Paratesi (1985) prevén
que el centro geográfico del futuro estándar se desplace del área central
(Florencia y Roma) hacia Milán. A pesar de estos cambios, otros, por el
contrario, consideran que el centro del estándar sigue siendo la zona central de
Italia: Toscana, Lacio, Umbría y Marcas (Canepari, 1992: 23). Finalmente,
autores como Mioni (1993) ven en las ciudades más importantes de cada
región los centros de diversos modelos de lengua a nivel fonológico.

Baldassarre Longhena – Iglesia de Nostra Signora della Salute (1630) - Venecia


http://www.progettobabele.it/toplink/img/venezia14.jpg

Para visualizar la situación del italiano estándar y del italiano neo-estándar, es


útil recurrir al esquema que propone Berruto (1989: 21) de lo que, acogiendo
el término “arquitectura de la lengua” acuñado por Leiv Flydall, ha dado en
llamar “arquitectura” de la lengua italiana.

45 

 
“Arquitectura” de la lengua italiana, según Berruto (1989: 21)

1.4. Los recursos para el estudio del italiano

Al abordar el tema de los recursos para el estudio del italiano, es necesario


tener en cuenta lo que hemos expuesto sobre el italiano estándar y el italiano
neo-estándar, así como el carácter casi exclusivamente literario y libresco de la
lengua que se impuso en el Renacimiento. Por ello, es imprescindible
diferenciar los recursos entre recursos normativos y recursos descriptivos.

46 

 
Andorno et alii (2003: 185) exponen así la diferencia entre estas dos
perspectivas:

“In un certo senso del termine, il normativismo è naturalmente presente in


una grammatica descrittiva, in quanto descrivere delle regolarità equivale di
per sé a identificare una “norma”. Ma tale tipo di normativismo è utile a
uniformare il parlante incerto alla lingua standard (in quanto oggettivamente
più usata) e non ad una lingua astratta (arcaica, scritta, letteraria) presa a
modello assoluto. Il grammatico che voglia essere normativo in questo senso
buono non dovrà farsi legislatore della lingua imponendo quella che ritiene
l’unica forma giusta, bensì dovrà tener conto della sua naturale poliedricità
spiegando come le forme linguistiche “sbagliate” non siano in realtà altro che
varianti di per sé nient’affatto scandalose da ricondurre a differenze regionali,
di situazione, di mezzo espressivo (scritto/orale), di tipo di messaggio, di
testo, ecc.

Si distinguerà dunque un normativismo prescrittivo da un normativismo


descrittivo (o statistico)...”

Otra distinción importante es la que hace Balboni (1994: 12 – 15) entre


“Italiano como lengua materna”, “Italiano como lengua segunda”, “Italiano
como lengua extranjera”, Italiano como lengua étnica” e “Italiano como lengua
clásica”:

Italiano come lingua materna

“L’italiano viene definito “lingua materna” forse impropriamente, visto che in


molti casi la lingua materna (quella cioè appresa per prima, strumento
primario per la strutturazione e per l’espressione profonda del proprio io) non
è l’italiano ma il dialetto.

Si dovrebbe parlare di “lingua nazionale”, anche se la storia linguistica italiana


sta portando ad una progressiva coincidenza della lingua materna con la
lingua italiana, pur nelle sue innumerevoli e ben marcate varietà regionali.”

Italiano come lingua seconda

“L’italiano è ... lingua “seconda” quando

47 

 
• viene insegnato a parlanti non italofoni,
• tale insegnamento avviene in un contesto situazionale dove l’italiano è
utilizzato come lingua di comunicazione quotidiana (Italia, Canton
Ticino, alcune aree dell’Istia).
...

“Ciò che caratterizza la situazione di insegnamento della lingua seconda è il


fatto che le ore di didattica diretta svolta in classe dall’insegnante sono in
interrelazione con la vita extraescolastica dello studente in cui egli è esposto
alla lingua viva, non strutturata e graduata, non spiegata e commentata.”

Italiano come lingua straniera

“La lingua straniera è quella che viene insegnata in un contesto in cui essa
non è presente se non nella scuola (e, in maniera occasionale, in alcuni mass
media).”

Italiano come lingua etnica

“La lingua etnica costituisce un caso a sé di lingua straniera: l’espressione


“lingua etnica” descrive l’insegnamento della lingua ad una persona per la
quale questa non è lingua materna, ma che pure la usa nell’ambiente familiare
o nella sua comunità culturale di riferimento. È il caso dell’insegnamento
dell’italiano ai figli o nipoti di emigranti.”

Italiano come lingua classica?

“L’italiano è, indubbiamente, una lingua viva ... Eppure essa è insegnata in


moltissimi conservatori musicali, dove se ne usa una varietà collocata tra il
Cinquecento e l’Ottocento – un italiano incomprensibile per moltissimi parlanti
nativi di italiano del ventesimo secolo.

“Tale lingua rientra ancora nella categoria dell’italiano come “lingua


moderna”? Forse si tratta di una varietà che si potrebbe collocare tra le
“lingue classiche”: il corpus testuale è finito; non c’è evoluzione; la produzione
orale non esiste in quanto autonoma ma solo legata alla musica – che preme
sulla lingua, la deforma, la rende quasi incomprensibile.”

En este orden de ideas, en el contexto colombiano, claramente se observa que


la lengua italiana se enseña y se aprende como lengua extranjera y, en
algunos casos, como lengua étnica y lengua clásica. Por consiguiente, cuando
un profesor o un estudiante de italiano se encuentran ante un recurso para
aprender la lengua, tanto en papel, como multimedia y en Internet, es

48 

 
necesario que se pregunten si dicho recurso ha sido diseñado para estudiantes
de italiano como lengua segunda, o como lengua extranjera. El caso de los
estudiantes de música que aprenden el italiano de los textos clásicos podría ser
considerado como un caso de lengua sectorial cuya base es el italiano estándar
literario.

Actividad 3
Como actividad de familiarización o profundización, sugerimos escoger dos
métodos de aprendizaje de italiano (uno en papel y otro multimedia) y dos o
tres sitios de Internet, explorarlos y, de acuerdo con lo expuesto hasta ahora
en el material guía determinar:
• si tienen una visión prescriptiva o descriptiva de la lengua
• cuál es el contexto al que están dirigidos
• qué tipo de italiano utilizan
• qué características del italiano neo-estándar emplean

49 

 
CAPÍTULO 2

ASPECTOS FONÉTICO-FONOLÓGICOS

2.1. Algunos conceptos fundamentales

Las aproximaciones teóricas a la fonética y a la fonología del italiano y del


español son numerosas y reflejan las corrientes predominantes, por lo demás
no surgidas en los ambientes académicos ítalo o hispanohablantes:
estructuralismo, generativismo, fonología natural, fonología autosegmental,
fonología prosódica, entre otras. Ahora bien, para el italiano hay algunos
estudios importantes que trascienden el generativismo, mientras que para el
español, este tipo de trabajos todavía es bastante escaso. En su estudio
comparativo sobre la fonotaxis del italiano y del español, Suárez Ortega (1999)
hace un recuento del estado del arte a comienzos del siglo XXI. Los capítulos 3
y 4 se ocupan de los sistemas fonéticos y fonológicos de las dos lenguas. En el
presente capítulo del material guía recurriremos a menudo a este trabajo.

Antes de describir los sistemas fonético y fonológico del italiano, es necesario


presentar algunos conceptos fundamentales en fonética y fonología.

FONÉTICA FONOLOGÍA
Describe la producción y la recepción Se ocupa de la función de los sonidos
los sonidos humanos desde varios y de sus características (rasgos) para
puntos de vista (físico, acústico, distinguir significados.
articulatorio)
Fonema: cada una de las unidades
Para las vocales, la descripción fónicas distintivas de significado en
articulatoria se hace en términos de una lengua dada.
grado de abertura y posición.
Método: identificar pares mínimos,
50 

 
Para las consonantes, la descripción generalmente de palabras, en los
articulatoria se hace en términos de cuales un único elemento distingue el
modo de articulación, punto de significado de cada uno de los
articulación y vibración o no de las miembros del par.
cuerdas vocales.
A través de los pares mínimos, se
Alófono: es cada una de las variantes identifican los fonemas y las
fonéticas de un mismo fonema. oposiciones de éstos en una lengua
dada.
Transcripción fonética: se hace entre
corchetes cuadrados [ ]. Transcripción fonológica: se hace
entre barras oblicuas / /.
Se debe evitar confundir los sonidos
(alófonos) con las letras. Se debe evitar confundir los fonemas
con las letras.

2.2. Sistemas fonético y fonológico del italiano

El sistema vocálico del italiano estándar tiene siete vocales. Canepari (1992) lo
representa de la siguiente manera:

anteriori centrali posteriori

alti

medioalti

semibassi

bassi

a
Sistema vocálico del italiano
estándar (Canepari, 1992)

51 

 
Según Canepari (ibíd.), el sistema consonántico del italiano tiene veintiocho
consonantes:

Sistema consonántico del italiano estándar (Canepari, 1992: 95)

Los símbolos entre corchetes cuadrados [ ] son sólo alófonos; es decir, no

forman parte del sistema fonológico de la lengua italiana, puesto que no


forman pares mínimos ni oposiciones distintivas. Los demás símbolos, además
de ser alófonos, también son fonemas38.

Observemos ahora el sistema fonético del español. Para ello retomamos la


clasificación que Canepari (ibíd.) utiliza para el italiano y que fue empleada por
Suárez Ortega (1999: 32). De acuerdo con el esquema, el sistema vocálico del
español posee diez vocales, distribuidas en una serie oral y en otra oro-nasal.

                                                            
38
 El estatus de fonema de  /j/ y de /w/ es bastante controvertido. Así mismo es muy polémico el asunto del 
estatus de las consonantes dobles: de una parte no son dos segmentos iguales, pero tampoco se trata de 
una sola “entidad”. 
52 

 
A este respecto seguimos la propuesta de Quilis (1993: 145 - 150) de las
vocales oro-nasales, si bien no hay coincidencia entre los diferentes estudios.

Anteriori Anterocen. Centrali Posterocen. Posteriori


i [ i] u [u] Alti
Semialti
Medioalti
ϵ [ϵ] σ [σ] Mediobassi
Semibassi
a [a] Bassi

En cuanto al sistema consonántico, tenemos, siempre tomando como base la


clasificación de Canepari (ibíd.) empleada por Suárez Ortega (1999: 43)39:

B LD D A pAP pAPL P V VL G Son.


m [] [n] n  [] + Nasali
p t k - Occlusivi
b d  +
t - Semiocc.
[d] +
s [r] - Costrittivi
[z] [r] j + solcati
f  [] x - Costrittivi
[] [] + Non solcati
[] [h] - Approssimanti
[] [δ] [] [j] [w] +
r + Vibranti
r + Vibrati
[l] l [l]  + Laterali

Al igual que para el italiano, los símbolos entre corchetes cuadrados [ ] son sólo

alófonos; es decir, no forman parte del sistema fonológico de la lengua


italiana, puesto que no forman pares mínimos ni oposiciones distintivas. Los
demás símbolos, además de ser alófonos, también son fonemas. De acuerdo
con esta clasificación, el español tiene treinta y ocho consonantes.

                                                            
39
 B=bilabiali; LD=labiodentali; D=dentali; A=alveolari; pAP=postalveopalatali; pAPL=postalveopalatolabiali; 
P=palatali; V=velari; VL=velolabiali; G=glottali; Son.=sonorità. 
53 

 
Actividad 4

Teniendo en cuenta los esquemas anteriores, responde estas preguntas:

• ¿Cuántos fonemas vocálicos tiene el italiano? ¿Cuántos fonemas


consonánticos?
• ¿Cuántos fonemas vocálicos tiene el español? ¿Cuántos fonemas
consonánticos?
• ¿Qué fonemas (vocálicos y consonánticos) tienen en común las dos
lenguas?
• ¿Qué fonemas (vocálicos y consonánticos) del español no tiene el
italiano?
• ¿Qué fonemas (vocálicos y consonánticos) del italiano no tiene el
español?

Hasta el momento nos hemos ocupado de los sistemas fonético y fonológico


del italiano a nivel de los fonemas. Es necesario, sin embargo, mencionar
algunas características fonológicas de la prosodia (acento) y entonación.

2.3. Acento y entonación

La definición de acento, junto con la de sílaba, es una de las más complejas y


que ha suscitado innumerables debates. Para nuestro material guía creemos de
suficiente utilidad reproducir las palabras que al respecto dice Suárez Ortega
(1999: 69), basado en varios autores:

“Se dal punto di vista della percezione l’accento è una prominenza uditiva, dal
punto di vista dell’articolazione, esso “non corrisponde ad un’unica
caratteristica fisica ma all’insieme di tre caratteristiche diverse: l’intensità, la
lunghezza e l’altezza tonale”. (Nespor, 1993: 64). Una sillaba accentata,
dunque ha una maggiore forza nell’emissione dell’aria, una maggiore durata, e
un’altezza tonale più alta di una sillaba non accentata. All’interno di una
lingua, il peso dei tre correlati nella manifestazione dell’accento è diverso; così
com’è diverso da lingua a lingua. In italiano, per esempio, i correlati principali
dell’accento sono la lunghezza e l’intensità, mentre l’altezza tonale è utilizzata

54 

 
a scopi intonativi (Bertinetto, 1981: 79 – 80; Nespor, ibid., 65). In spagnolo
l’intensità sembra essere il correlato dominante (Real Academia, 1994: 45).
Per Salsignac (1998: 70), l’accento spagnolo è “pluriparamétrique”, con
l’intensità come correlato prevalente.”

Ahora bien, tanto en italiano como en español, el acento es dinámico; es


decir, que en la palabra puede recaer en posiciones silábicas diferentes. Esta
característica fonética otorga al acento en estas dos lenguas un papel
fonológico fundamental. Son clásicos ejemplos como:

ITALIANO ESPAÑOL
• pubblico vs pubblico vs pubblicò • público vs publico vs publicó
• capito vs capito vs capitò • Índico vs indico vs indicó
• ambito vs ambito • callo vs calló
• significo vs significò • significo vs significó

En cuanto a la entonación, Díaz Padilla (1999: 31–35) describe las principales


características de la entonación del italiano desde la perspectiva estructural
utilizada por los lingüistas españoles. En el ámbito de la enseñanza del italiano
a extranjeros, Katerinov y Boriosi Katerinov (1985) incluyen en cada unidad
didáctica esquemas guía para que el estudiante se familiarice y practique la
entonación del italiano. Cabe anotar que con frecuencia, los esquemas
adoptados por estos autores son diametralmente opuestos. A título de
ejemplo, observemos las siguientes oraciones, cada una de ellas constituida
por dos grupos fónicos40:

Según Katerinov y Boriosi Katerinov (op.cit.: 126):

__________________ _______________________
Quando sono arrivata qui non sapevo una parola d’italiano.

                                                            
40
 Díaz Padilla (1993: 32) considera el grupo fónico como “la unidad de entonación y se define como la parte 
melódica  de  la  cadena  hablada  comprendida  entre  dos  pausas  sucesivas.”  En  nuestro  ejemplo,  además, 
hemos subrayado las sílabas importantes para la curva de entonación. 
55 

 
Según Díaz Padilla (op.cit.: 33):

(Anticadencia)
______________ _________________
Quando noi siamo arrivati, loro dormivano ancora. (Cadencia)

Las primera y última sílabas acentuadas de cada grupo fónico son las más
importantes para la curva de entonación, especialmente la última del segundo
grupo fónico. La parte de la cadena hablada que se encuentra entre esta sílaba
y la pausa es la que tiene papel distintivo (es decir, fonológico), puesto que
este segmento de la cadena hablada permite identificar una oración como
enunciativa, interrogativa absoluta (la que tiene por respuesta Sí/No) y
exclamativa. Cuando se trata de interrogativas no absolutas (las que tienen
respuesta en términos de contenido) sintácticamente se incluye al comienzo
de la oración una palabra o sintagma que lleva el peso de la pregunta: ¿quién?
¿cómo? ¿cuándo? ¿dónde? ¿por qué? etc. En este caso, la curva de entonación
es ascendente en la sílaba tónica de la palabra interrogativa.

Las diferencias más importantes entre la curva de entonación del español y la


del italiano pueden resumirse así:

• en italiano la vocal de la última sílaba acentuada de cada grupo fónico


(sobre todo si se trata de una sílaba abierta: terminada por vocal) y en
particular la del último grupo fónico es más larga que la de las demás
sílabas; así mismo tiene un tono bastante más alto que el de las otras
sílabas. En español, esta diferencia entre duración y tono es mucho
menos marcada.
• en italiano, el segmento de la cadena hablada que se encuentra entre la
última sílaba acentuada de una oración enunciativa y la pausa tiene una
curva de entonación ligeramente descendente, formando así una especie
de “meseta tonal”. En español, por el contrario, este segmento posee
una curva de entonación marcadamente descendente.
56 

 
Con base en estas consideraciones podemos reformular los esquemas
anteriormente expuestos, así:

--------------------------- ------------------------------
Quando sono arrivata qui non sapevo una parola d’italiano.

(Anticadencia)
------------------- ------------------------
Quando noi siamo arrivati, loro dormivano ancora. (Cadencia)

2.4. El “raddoppiamento fonosintattico”

Dentro de la lingüística italiana, tanto sincrónica como histórica, uno de los


fenómenos que ha producido mayor cantidad de literatura es el llamado
“raddoppiamento fonosintattico”41. Se trata de un fenómeno de geminación de
consonantes entre palabras y refleja la tendencia del italiano a asimilar
antiguos grupos consonánticos latinos, inclusive cuando la consonante latina
desapareció (ej. lat. ad me /dme/ ˃ it. /amme/ a me). El Dizionario

Fondamentale della Lingua Italiana42 lo define así:

“fenomeno per cui, in alcuni casi, una parola proclitica provoca la pronuncia
rafforzata della consonante iniziale della parola a cui è anteposta; ad esempio
le espressioni a casa, tra poco, da noi subiscono il raddoppiamento
fonosintattico poiché si pronunciano come se fossero scritte rispettivamente
accasa, trappoco, dannoi.”

                                                            
41
 Para una primera aproximación, remitimos a las correspondientes voces en Wikipedia y Locuta: 
http://it.wikipedia.org/wiki/Raddoppiamento_fonosintattico;  http://www.locuta.com/raddoppia.html  
42
 ISTITUTO GEOGRAFICO DE AGOSTINI (1982) Dizionario Fondamentale della Lingua Italiana. Novara, De 
Agostini, p 790. 
57 

 
El Zingarelli43, lo define así:

“fenomeno per cui una consonante iniziale di parola, quando sia preceduta da
determinate parole terminanti per vocale, si pronuncia come se fosse scritta
doppia (per es. a casa /akkaza, -asa/).”

El Garzanti44 lo define así:

“fenomeno per cui la consonante iniziale di una parola, quando viene a


trovarsi nella frase dopo determinate parole che finiscono in vocale, si
pronunzia come se fosse doppia (p. e. a casa, pr. / ak'kasa /).”

De otro lado, Canepari (1992: 138 – 157) también lo denomina


“cogeminación” y lo caracteriza de la siguiente manera:

“La cogeminazione avviene, quindi, tra una parola (uscente in vocale) che
abbia intrinsecamente “forza cogeminante” e che sia strettamente legata (dal
punto di vista semantico, morfo-sintattico e prosodico) con la parola seguente
che cominci per consonante semplice geminabile. Dev’essere, perciò, una delle
15 consonanti /p b, t d, k , t d, f v, s, m, n, l r/), in posizione iniziale di sillaba
(non semplicemente di parola): quindi /C(j)-, C(w)-, C(r)-, C(l)/...” (ibíd, p.
139)

Además de los casos cuyo origen es etimológico, hay otros a los cuales el
“raddoppiamento fonosintattico” se extendió por analogía. Se trata
generalmente de monosílabos. Canepari (ibíd, p. 141) da una lista de ellos,
agrupados por categorías gramaticales (con asterisco señalamos los
monosílabos que no causan obligatoriamente “raddoppiamento
fonosintattico”):

                                                            
43
 ZINGARELLI, N. (2000) Vocabolario della Lingua Italiana. Dodicesima Edizione. Bologna, Zanichelli, p 728. 
44
 Cfr. Diccionario Garzanti en línea: http://www.garzantilinguistica.it Acceso: 2‐01‐10 
58 

 
Preposiciones: a, da*, giù, su, tra*, fra*

Conjunciones: e, o*, ma*, né, se*, che, ché

Verbos: è, dà*, dò*, fa*, fu*, ha*, ho*, può*, sa*, so*, sta*, sto*, va*,
di’*

Adverbios: là, lì, qua, qui, già, più, sì, no, fa*

Pronombres: chi, che, tu*, sé, me (tónico), te (tónico), po’*, ciò

Lexemas: tre, tè, sci, blu, gru, piè, re (monarca)*, Po, Bra

Igualmente, el fenómeno se extendió a varios polisílabos agudos (tronchi) y


llanos (Canepari, ibíd., p.142):

Polisílabos agudos
civitatem ˃ cittàde ˃ città (ej. città vecchia /tittavvkkja/)

laudavit ˃ lodò (ej. lodò tutti /lodttutti/)


per hoc ˃ però (ej. però mangia /permmanda/)

Futuro (Primera y tercera del singular): partirò, tornerà…


Pasado remoto (Tercera singular): ritornò, poté, fallì…
Nombres comunes: città, papà, virtù, caffè, comò, colibrì, bambù, un
pagherò...
Nombres propios: Perù, Canadà, Scianò, Scarfì, Volonté, Canè, Artù...
Compuestos varios: ventitré, abbiccì, chissà, cioè, perché, perciò, lassù...

Polisílabos llanos
come*, qualche*, sopra*, dove*, ogni*

59 

 
2.5. Correspondencia sonido - letra

Para completar la sección sobre los sistemas fonético y fonológico del italiano,
debemos mencionar que, como en todas las lenguas, la correspondencia entre
sonido y letra no es unívoca. Por ello, los fonetistas y los fonólogos se valen de
los símbolos del Alfabeto Fonético Internacional (AFI o API) para hacer las
transcripciones de los enunciados. En italiano (estándar y neo-estándar), esta
correspondencia entre pronunciación y grafía es bastante alta. A continuación
reproducimos las “reglas” de pronunciación que sirven como base para
aprender a asociar la pronunciación y la ortografía italiana en los cursos de
nivel I de Italiano. Este material es una adaptación del material que elaboró
hace varios años el profesor Francisco Ballén, del Departamento de Lenguas
Extranjeras de la Universidad Nacional de Colombia. Omitimos la parte de los
ejercicios.

REGLAS DE PRONUNCIACIÓN DEL ITALIANO

En italiano la mayoría de las letras solas y de las combinaciones de letras se


leen como en español; lo que se pronuncia diferente es muy poco. Ese poco
constituye lo que vamos a llamar “Reglas de pronunciación”. Por lo tanto,
cualquier cosa que no esté considerada enseguida, se lee como en español.

Para cada sonido se incluye entre barras oblicuas / / el correspondiente


símbolo del Alfabeto Fonético Internacional. Familiarízate con estos símbolos.
Te serán útiles para aprender a pronunciar sonidos desconocidos en español.

1. B es siempre bilabial /b/: para pronunciarla, ambos labios se tocan bien.

Bari (Bari) bambola (muñeca) colombo (palomo) bene (bien)


bambino (niño)

2. V es siempre labiodental /v/: los dientes superiores tocan el labio inferior.

vino (vino) vuole (quiere) notevole (notable) nuovi (nuevos) uva


(uva)

60 

 
3. C antes de (i) y (e) suena /t/ (ch).

cece (garbanzo) baci (besos) dolce (dulce) dodici (doce) dieci (diez)

4. CH antes de (i) y (e) suena /k/.

chilometro (kilómetro) che (que) amiche (amigas) chiodo (clavo,


puntilla)

5. G antes de (i) y (e) suena /d/, es decir, (ch) pero con vibración de las
cuerdas vocales.

girare (girar, dar vueltas) gelato (helado) gita (paseo) gente (gente)
generale (general)

6. GH antes de (i) y (e) suena /g/, como la (g) en “gato”.

ghiaccio (hielo) alghe (algas) ghiro (lirón)

7. Q igual que en español, siempre va con u después. En italiano esta u


siempre se pronuncia. Igualmente, en las combinaciones GUE y GUI, la u se
pronuncia.

quando (cuando) cinque (cinco) qui (aquí) quindici (quince) qualità


(calidad)
guerra (guerra) guidare (guiar, manejar) linguistica (lingüística)

8. R cuando inicia palabra suena /r/ (ere), no (erre).

Roma (Roma) rumore (ruido) radio (radio) rivista (revista) regalo


(regalo)

9. S sola entre vocales suena /z/: como (z) en inglés o como la (s) en
(desde) en español. A este sonido se le llama S sonora.

rosa (rosa) preso (cogido, tomado) riso (arroz, risa) usuale (usual)
museo (museo)

10. Z se pronuncia de dos maneras: /dz/ al principio de palabra, en algunos


sufijos (-izza-) y en ciertas palabras.
61 

 
zero (cero) zio (tío) zolfo (azufre) zanzara (mosquito) zaino (morral)
finalizzare (finalizar)

Se pronuncia /ts/ en los demás casos.

stanza (habitación, recinto) forza (fuerza) senza (sin)

11. CIA suena /ta/ (cha): arancia (naranja) ciascuno (cada cual) mancia
(propina)

12. CIE suena /te/ (che): cielo (cielo) cieco (ciego)

13. CIO suena /to/ (cho): ciò (eso) Lucio (Lucio)

14. CIU suena /tu/ (chu): ciuco (burro) ciurlo (pirueta)

15. GIA suena /da/ (ver 5): già (ya) giardino (jardín) Giancarlo (Juan
Carlos)

16. GIO suena /do/ (ver 5): giovane (joven) giorno (día) elogio (elogio)
giostra (carrusel)

17. GIU suena /du/ (ver 5): giurare (jurar) giudice (juez) giù (abajo)

18. GLI suena /λλi/, como la LL en el Altiplano Cundi-boyacense y en


Santander. Además siempre se pronuncia como una consonante doble (ver
abajo): figli (hijos) fogli (hojas de papel). Al inicio de palabra sólo se
pronuncia así en gli (le, lo, les)

19. GLIA suena /λλa/ (ver 18): figlia (hija) foglia (hoja de planta) famiglia
(familia)

20. GLIE suena /λλe/ (ver 18): glielo (se lo) figlie (hijas) foglie (hojas de
planta)

21. GLIO suena /λλo/ (ver 18): foglio (hoja de papel) figlio (hijo)
ventaglio (abanico)

22. GN suena //, es decir, como (ññ): campagna (campo) ragno (araña)
impegno (compromiso)

23. SCIA suena /a/, con / / como en inglés crash o (ch) en francés: sciame
(enjambre) sciarpa (bufanda) fascia (faja, banda)

62 

 
24. SCE suena /e/ (ver 23): scemo (bobo) scena (escena) conoscere
(conocer)

25. SCIE suena /e/ (ver 23): scienza (ciencia) scienziato (científico)

26. SCI suena /i/ (ver 23): sci (esquí) scivolare (resbalar) fascino
(fascinación)

27. SCIO suena /o/ (ver 23): sciopero (huelga) sciolto (suelto)

28. SCIU suena /u/ (ver 23): asciugamano (toalla)

29. Si las secuencias del 23 al 28 se encuentran entre vocales, inclusive


pertenecientes a palabras diferentes, el sonido /  / es doble / /.

30. En italiano se escriben y se pronuncian las consonantes dobles. Se


pronuncian con una duración mayor que la correspondiente consonante
simple: pollo (pollo) mucca (vaca) addio (adiós) caffè (café) viaggio
(viaje) mamma (mamá) canna (caña) doppio (doble) acqua (agua)
dottore (doctor) babbo (papá).

31. Es muy importante aprender a pronunciarlas, porque hay muchas


palabras que cambian de significado, dependiendo de la pronunciación simple
o doble de alguna(s) de sus consonantes: polo (polo)/ pollo (pollo) ano
(ano)/ anno (año) pena (pena)/ penna (pluma, esfero) bruto (bruto)/
brutto (feo) fato (destino, hado)/ fatto (hecho).

32. RR suena como /rr/: arrivare (llegar) torre (torre) ferro (hierro)

33. SS suena como la /s/ de sol en español, pero doble: cassa (caja) passo
(paso) rosso (rojo)

34. ZZ puede sonar /ddz/: mezzo (medio) rozzo (basto); o también /tts/ :
ragazzo (muchacho) pazzo (loco) pizza (pizza). Z en la secuencia -azione
se pronuncia /tts/: stazione (estación) azione (acción) molteplicazione
(multiplicación).

35. En italiano el ACENTO gráfico se marca solamente en la sílaba acentuada


de las palabras agudas y en algunos monosílabos: però (pero) città (ciudad)
università (universidad) finì (acabó) perché (por qué, porque, para que)
dà (da) più (más). De resto, es necesario aprender de memoria la posición
del acento. En los ejemplos de estas Reglas, la sílaba acentuada de las
palabras esdrújulas está subrayada.

63 

 
CAPÍTULO 3

ASPECTOS MORFOLÓGICOS Y SINTÁCTICOS

En este capítulo nos concentraremos en abordar algunos temas sobre la


morfología y la sintaxis del italiano. Por lo tanto no se pretende hacer una
descripción pormenorizada y exhaustiva de estos dos aspectos. Para mayor
profundización sobre la morfología y la sintaxis del italiano, remitimos a
Bonomi & Stefinlongo (2009).

3.1. Algunas características de la morfología del italiano

A continuación, examinaremos algunos aspectos de la morfología del italiano


desde una perspectiva general. Los hemos escogido por su importancia teórica
y por su pertinencia para el estudiante hispanohablante. Nos concentraremos
en los siguientes aspectos:
• Definición de “morfología” y de “análisis gramatical”
• El italiano como lengua flexiva/fusionante
• Valor fonológico de las vocales finales para distinguir género y número
de sustantivos y las personas de la conjugación verbal.

3.1.1. Definición de morfología y análisis gramatical

Antes de abordar algunas características de la morfología del italiano, es útil


repasar el concepto de “morfología” y de “análisis gramatical”. Sin embargo,
en la actualidad este último concepto es ampliamente puesto en discusión por
varios estudiosos italianos, basados en el argumento de que tal terminología
64 

 
refleja una concepción aristotélica de la lengua aplicada a las lenguas clásicas
como el latín y el griego antiguo. Observemos algunas definiciones, tomadas
de importantes diccionarios monolingües de italiano:

Morfologia
“Trattazione della forma delle singole parti del discorso. Classifica le specifiche
categorie a cui appartengono le parole (articolo, sostantivo, aggettivo,
pronome, verbo, avverbio, preposizione, congiunzione, interiezione). Insegna
l’esatta varietà di forme che possono assumere le parole secondo le necessità
dell’uso.” (Dizionario Fondamentale della Lingua Italiana, p.444)

“Studio delle regole che reggono la struttura interna delle parole nella loro
formazione e nella loro flessione.” (Zingarelli, 2000: 1141)

“Settore della linguistica che studia la struttura delle parole, i processi di


flessione, derivazione e composizione.” (Diccionario Garzanti en línea:
http://www.garzantilinguistica.it Acceso: 4-01-10)

Analisi grammaticale
“Studio che determina la natura e la classificazione grammaticale di ogni
parola all’interno di una frase.” (Dizionario Fondamentale della Lingua Italiana,
p.50)

“Quella che identifica la funzione grammaticale delle parole che compongono


una proposizione.” (Zingarelli, 2000: 91)

“Scomposizione della proposizione nelle parole che la compongono al fine di


indicare la loro natura grammaticale.” (Diccionario Garzanti en línea:
http://www.garzantilinguistica.it Acceso: 4-01-10)

En términos generales se puede observar que las definiciones de “morfología”


coinciden entre sí y con las respectivas definiciones en español. Hay que
resaltar, no obstante, algunas diferencias importantes:
• la definición de morfología que da el Dizionario Fondamentale della
Lingua Italiana incluye un concepto que las otras dos definiciones no
tienen: el de “discurso”.
• la definición que da el Garzanti adscribe la morfología a la lingüística,
mientras que las de otros dos diccionarios son “atomistas”.

65 

 
De otro lado, las definiciones de “análisis gramatical” coinciden entre sí como
método. Más bien, habría que reformular la etiqueta como “análisis
morfológico”, puesto que “análisis gramatical” podría entenderse como
“análisis de la lengua en su aspecto lingüístico”.

Varela Ortega (2000: 257 – 258) resalta el papel de primer orden que la
morfología ha vuelto a ganar en la lingüística actual, tras haber dominado la
gramática de manera hegemónica en un primer momento, para pasar a estar
dominada durante décadas por la fonología y la sintaxis. En este contexto de
nuevo protagonismo, la autora indaga las relaciones entre la morfología y la
sintaxis. Destaca, en primer lugar que los límites entre una y otra no siempre
son fáciles de diferenciar. Al respecto afirma:

“Aparte del hecho bien conocido de que ciertas combinaciones sintácticas han
dado lugar, a lo largo de la historia de la lengua, a palabras individuales con
estructura morfológica compleja y que, en el estado actual de la lengua,
algunas agrupaciones fijas de palabras se comportan sintácticamente como
formaciones léxicas unitarias, hay aspectos generales de la gramática en los
que la interacción de la morfología y la sintaxis es evidente.” (ibíd., 257 –
258)

Entre dichos aspectos, la autora menciona los siguientes:


• la utilización común de distinciones morfológicas y funciones sintácticas
como criterio para “diferenciar las “partes de la oración” o “clases de
palabras”.” (ibíd., 258)
• la morfología y la sintaxis tienen un vocabulario compartido, que sirve
tanto para identificar categorías gramaticales (morfología) como para
atribuir funciones a estas categorías (sintaxis). (ibíd., 258)
• en este sentido la flexión, elemento típicamente morfológico, está
íntimamente relacionado con la sintaxis. (ibíd., 258)

66 

 
• en los procesos de derivación y de composición de las palabras, se
establecen relaciones de dependencia semejantes a las existentes entre
los constituyentes sintácticos. (ibíd., 258)
• la constitución morfológica actúa como criterio para que ciertos tipos de
palabras seleccionen a otras en la oración. (ibíd., 258)

En razón a ello, la separación que en el presente material guía hemos


establecido entre morfología y sintaxis es más bien metodológica y, al analizar
los temas propuestos en cada sección del capítulo no excluimos la posibilidad
de que la visión de la morfología y la de la sintaxis sean particularmente
difíciles de separar.

3.1.2. El italiano como lengua flexiva/fusionante

Según la tipología de las lenguas (flexivas/fusionantes, aglutinantes, aislantes,


polisintéticas)45, desde un punto de vista morfológico, tanto el italiano como el
español son lenguas predominantemente flexivas/fusionantes. Esto significa
que, de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia (2001: 1067), su
gramática se basa en la flexión o “alteración que experimentan las voces
variables con el cambio de desinencias, de la vocal de la raíz o de otros
elementos.” A ello hay que agregar que los morfemas diferentes a la raíz o
lexema poseen simultáneamente más de una información gramatical y que con
frecuencia no es fácil segmentar claramente las formas entre raíz y
terminaciones.

                                                            
45
 Cfr. Roma, E. (2005: 4) 

67 

 
Veamos los siguientes ejemplos:

ESPAÑOL ITALIANO
Ejemplo 1 Ejemplo 1
• Sustantivo: GATO • Sustantivo: GATTO
• Raíz: GAT- • Raíz: GATT-
• Terminación: -O • Terminación: -O
La terminación expresa: La terminación expresa:
• número: singular • número: singular
• género: masculino • género: masculino

Ejemplo 2 Ejemplo 2
• Sustantivo: GATOS • Sustantivo: GATTI
• Raíz: GAT- • Raíz: GATT-
• Terminación 1: -O- • Terminación: -I
• Terminación 2: -S La terminación expresa:
La terminación 1 expresa: • número: plural
• género: masculino • género: masculino
La terminación 2 expresa:
• número: plural

Ejemplo 3 Ejemplo 3
• Verbo: HABLABA Verbo: PARLAVO
• Raíz: HABL- Raíz: PARL-
• Terminación 1: -AB- Terminación 1: -AV-
• Terminación 2: -A Terminación 2: -O
La terminación 1 expresa: La terminación 1 expresa:
• tiempo:pretérito imperfecto • tiempo: pretérito imperfecto
• aspecto: imperfectivo • aspecto: imperfectivo
• modo: indicativo • modo: indicativo
La terminación 2 expresa: La terminación 2 expresa:
• persona: primera / tercera • persona: primera
• número: singular • número: singular

En el caso de los ejemplos 3, la separación entre la terminación 1 y 2 es más


bien convencional. El hecho de que en los manuales de lenguas o en los libros
de verbos, estas dos terminaciones sean tratadas como una sola, es una
prueba de ello.

68 

 
Actividad 5

• Busca algunas diferencias entre las lenguas flexivas, las


aglutinantes y las aislantes.
• Da ejemplos en alguna(s) de las lenguas que conozcas.

Así mismo, por ser lengua flexiva/fusionante, el italiano también es una lengua
que posee un alto grado de síntesis. Sin embargo, si la comparamos con
lenguas como el latín, el griego o el alemán, el italiano tiene menor grado de
flexión y de síntesis, ya que estas tres lenguas poseen terminaciones que,
además de indicar, en el caso de los sustantivos o los adjetivos, el género y el
número, también indican la función sintáctica (sistema de casos o
declinaciones). Dentro de la tipología morfológica, no obstante, todas las
lenguas mencionadas están categorizadas como lenguas flexivas/fusionantes.
Ahora bien, la relación entre el grado de flexión y el de fusión no es
proporcional: en general, podemos decir que toda lengua altamente fusionante
(latín, griego) también tiene un alto grado de flexión, pero no necesariamente
viceversa. De hecho hay lenguas con un moderado grado de flexión que no se
pueden considerar fusionantes. Es el caso del turco, ejemplo típico de lengua
aglutinante. En cuanto al italiano y al español, se puede decir que tienen un
grado muy alto de flexión y un alto grado de fusión.

Roma (2005: 3 – 4) presenta así los cuatro tipos morfológicos (las notas 46,
47 y 48, pertenecientes al texto de Roma, quedarán integradas al nuestro):

“Ecco allora i quattro tipi fondamentali di lingue secondo la tipologia


morfologica:

- lingue isolanti: lingue con poca o nulla morfologia; il rapporto tra


morfema e parola tende ad essere di uno ad uno (per esempio al posto
delle parole italiane citate sopra avremo parole del tipo più grand, libr /
molt libr, un che vend libr, luog di parl, dove le parole non sono
ulteriormente scomponibili in unità di significato più piccole); una tipica
lingua isolante è il cinese. Si noti come spesso le lingue isolanti
69 

 
presentino anche una forte prevalenza di parole monosillabiche: se alle
parole italiane tolgo i morfemi flessionali ottengo spesso monosillabi
(per esempio l’inglese, che è generalmente più analitico dell’italiano,
cioè esprime meno significati su una singola parola46, ha un maggior
numero di parole monosillabiche rispetto all’italiano47).
- lingue fusive: lingue con morfologia articolata, sistematico cumulo di
più significati su singoli morfemi, variazione idiosincratica
(imprevedibile) della forma dei morfemi: es. italiano bello, bella, belli,
belle (cumulo di genere e numero) vs. grande, grandi (la forma dei
morfemi di genere-numero è diversa nei due aggettivi anche se il
significato è parallelo); mangio (presente, indicativo, 1 persona
singolare), mangiamo (presente, indicativo, 1 persona plurale: non
posso separare –o come morfema di persona e –am- come morfema di
plurale: infatti –am- non ricorre che nella prima plurale, cioè sempre
insieme ad -o), mangerei (presente, condizionale, 1 persona
singolare); vado, vai, va, andiamo, andate, vanno, andrei, ecc. mostra
un fenomeno tipico delle lingue fusive, cioè l’uso di più forme diverse
anche per i morfemi lessicali (quelli che veicolano il significato di base
della parola e che tendono ad essere invariabili: qui il verbo di
movimento): il significato “andare”+ presente+ indicativo+ 1persona+
singolare deve essere ricondotto all’intera parola vado. Le lingue
indoeuropee sono in generale lingue fusive, e in particolare sono lingue
fusive le lingue slave (tra cui polacco, russo, ceco, slovacco, bulgaro,
serbo-croato, sloveno), le lingue romanze (tra cui italiano, rumeno,
spagnolo, portoghese, francese), l’albanese.
- lingue agglutinanti: lingue con morfologia articolata, ma con morfemi
facilmente separabili, che hanno significati univoci, prevedibili, e scarsa
variazione tra le forme in cui si presentano i morfemi (che non sia
determinata semplicemente dal contesto fonetico) (vedi sotto esempi di
turco)
- lingue polisintetiche: lingue con morfologia articolata e unione in singole
parole di moltissimi morfemi, sia con significati grammaticali che con
significati lessicali; ciò che in una lingua come l’italiano è espresso con
una frase, in una lingua polisintetica può essere espresso con una sola
parola: es. ciukci (Chukchi) t.-m.yN.-levt.-p.Gt-.rk.n ‘ho un tremendo
mal di testa’, dove t.- = soggetto di 1 sing., m.yN.- = grande, levt.- =
testa, p.Gt- = male, .rk.n aspetto imperfettivo (come se fosse
ioterribiletestamalò)48.
-
                                                            
46
Vedi sotto su “analitico” e “sintetico”.
47
Casi come bigger rispetto a più grande rappresentano in realtà una minoranza rispetto a
opposizioni contrarie.
48
 La combinazione di più morfemi base in un’unica parola è possibile anche in italiano, così come
in molte altre lingue, e va sotto il nome di composizione: esempi di parole composte sono
apriscatole, portapenne, capoclasse, cassapanca. Si noti però come le possibilità di combinazione
siano molto più ristrette, sia per quantità che per qualità dei morfemi combinati, rispetto alle lingue
polisintetiche.
70 

 
Questa suddivisione è in realtà basata sull’incrocio di due parametri, l’indice di
fusione e l’indice di sintesi. L’indice di sintesi è il rapporto tra il numero dei
morfemi e il numero delle parole (nelle lingue analitiche 1-1,99; nelle lingue
sintetiche 2-2,99; nelle lingue polisintetiche ≥3). L’indice di fusione è rapporto
tra il numero di morfemi e il numero di morfemi fusi (cioè cumulativi); può
anche essere chiamato, specularmente, indice di agglutinazione, che esprime
il numero di morfemi agglutinati (separabili e invariabili) per “giuntura”, cioè
unione tra morfemi; nelle lingue agglutinanti è > 0,50, nelle lingue fusive =
0,50. Per le lingue che hanno un rapporto 1:1 tra parola e morfema (cioè le
lingue isolanti) il calcolo dell’indice di fusione/agglutinazione non ha senso in
quanto non c’è alcuna giuntura tra morfemi (tutti i morfemi sono parole
separate).
Le quattro tipologie di lingue sono rappresentate nello schema seguente: ”

FUSIONE
fusive

isolanti polisintetiche

SINTESI

agglutinanti

3.1.3. Valor fonológico de las vocales finales para distinguir


género y número de sustantivos y las personas de la conjugación
verbal

En las páginas precedentes mencionamos cómo la morfología, tras haber


dominado de manera absoluta la gramática, pasó a estar supeditada a otras
áreas como la fonología y la sintaxis. El avance de la lingüística en el siglo XX
permitió comprender mejor las relaciones entre los componentes de la
gramática y abandonar las visiones atomistas del siglo XIX. Si nos atenemos al
concepto de función distintiva propuesto por Trubetzkoy (cfr. Consani, 2009:
3), veremos oposiciones distintivas en:

71 

 
SUSTANTIVOS

GATTO /atto/ (masculino – singular)


GATTA /atta/ (femenino – singular)
GATTI /atti/ (masculino – plural)
GATTE /atte/ (femenino – plural)

PONTE /pnte/ (masculino – singular)


PONTI /pnti/ (masculino – plural)

STAZIONE /stattsjone/ (femenino – singular)


STAZIONI /stattsjoni/ (femenino – plural)

DITO /dito/ (masculino – singular)


DITA /dita/ (femenino – plural)
DITI /diti/ (masculino – plural)

Los anteriores ejemplos demuestran el altísimo rendimiento fonológico que


tienen en italiano /o, a, i, e/ finales como marcadores de género y número de

sustantivos (y adjetivos). En italiano, además, son numerosos los casos en que


el cambio de singular a plural conlleva también la palatalización de la
consonante final de la raíz cuando se trata de una oclusiva velar: medico
/mdiko/ - medici /mditi/; amico /amiko/ – amici /amiti/; psicólogo /psikloo/ -

psicologi /psiklodi/49.

VERBOS

PARLO /parlo/ (1ª sing. – presente – indicativo – 1er grupo)


PARLI /parli/ (2ª sing. – presente – indicativo – 1er grupo)
PARLA /parla/ (3ª sing. – presente – indicativo – 1er grupo)

VENDO /vndo/ (1ª sing. – presente – indicativo – 2° grupo)


VENDI /vndi/ (2ª sing. – presente – indicativo – 2° grupo)
VENDE /vnde/ (3ª sing. – presente – indicativo – 2° grupo)

                                                            
49
 Cfr. Martín Vegas, R.A. (1998: 187) 
72 

 
DORMO /drmo/ (1ª sing. – presente – indicativo – 3er grupo – 1er
subgrupo)
DORMI /drmi/ (2ª sing. – presente – indicativo – 3er grupo – 1er subgrupo)
DORME /drme/ (3ª sing. – presente – indicativo – 3er grupo – 1er subgrupo)

FINISCO /finisko/ (1ª sing. – presente – indicativo – 3er grupo – 2°


subgrupo)
FINISCI /finii/ (2ª sing. – presente – indicativo – 3er grupo – 2° subgrupo)
FINISCE /finie/ (3ª sing. – presente – indicativo – 3er grupo – 2° subgrupo)

Del mismo modo, en cuanto a la flexión verbal, también observamos un


altísimo rendimiento fonológico de /o, a, i, e/ para distinguir las tres personas

del singular y, en menor medida, para distinguir el grupo de conjugación al


cual pertenece un verbo dado. Naturalmente, el rendimiento fonológico de
estos fonemas puede variar en caso de otros tiempos verbales, pero en
general, es bastante alto.

Debido a esta estrecha relación entre fonología y morfología, los estudiantes


hispanohablantes de italiano deben esforzarse por articular muy claramente los
sonidos vocálicos finales. Este aspecto a menudo pasa desapercibido no sólo
para los estudiantes, sino también para los profesores, puesto que se da por
sentada la correspondencia uno a uno entre los fonemas vocálicos del español
y los del italiano. De hecho, las realizaciones alofónicas en posición final átona
tienen a ser más relajadas en español que en italiano. Por esta razón, para un
hablante nativo de italiano la realización considerablemente más relajada de
estos fonemas puede producir problemas para comprender claramente lo que
su interlocutor hispanohablante está expresando.

Así como la frontera entre morfología y sintaxis puede llegar a ser bastante
difusa y se habla así de morfosintaxis, también la frontera entre morfología y
fonología tiene zonas más bien vagas en las cuales resulta difícil adscribir un
cierto fenómeno a la una o a la otra. En estos casos se habla de
morfofonología. Pensado (1997) define así la morfofonología:

73 

 
“La morfofonología estudia los fenómenos fonológicos de los sistemas
morfológicos. Existen generalizaciones fonológicas que invariablemente
afectan a todas las palabras, que llamaremos “restricciones fonotácticas”.”

“En segundo lugar, la morfofonología estudia las reglas que determinan las
diferencias o parecidos fonológicos entre palabras morfológicamente
relacionadas. La relación morfológica entre palabras relacionadas se
corresponde fonológicamente con la adición/eliminación de material fónico,
generalmente de sufijos y prefijos… Muy a menudo la adición de un sufijo
implica la caída de material fónico en la base… Pero existen también casos en
que los cambios de afijo se unen a otro tipo de modificaciones formales que
alteran la sustancia fonológica… Este tipo de fenómenos que alteran la
identidad fonológica de las palabras relacionadas son el principal centro de
atención de la morfofonología.”

Por su parte, según Martín Vegas (1998: 185) la diferencia entre las
alternancias morfofonológicas y las alternancias puramente fonológicas, radica
en que las primeras “surgen solamente en determinados morfemas.” Para el
italiano menciona las alternancias entre /k/ vs /t/ y // vs /d/ de numerosos

sustantivos y adjetivos, o las alternancias entre // vs /dd/ (leggo – leggi) y

/sk/ vs // (capisco – capisci) (ibíd., p.187).

3.2. Algunas características de la sintaxis del italiano

Del mismo modo en que, respecto a la morfología del italiano, examinamos


algunos aspectos desde una perspectiva general, en lo concerniente a la
sintaxis también hemos seleccionado algunos aspectos que consideramos
fundamentales para el estudiante hispanohablante del presente curso de
Lingüística Italiana. Nos concentraremos en los siguientes aspectos:
• Definición de “sintaxis” y de “análisis lógico”
• El italiano como lengua SVO
• Reflexiones sobre las preposiciones de lugar
• Consecutio Temporum et Modorum
74 

 
3.2.1. Definición de “sintaxis” y de “análisis lógico”

A continuación presentamos dos clases de definiciones de “sintaxis” y de


“análisis lógico”. La primera clase está tomada de importantes diccionarios
monolingües de italiano; la segunda está basada en varios estudiosos de la
lengua.

Sintassi
“Trattazione dei rapporti reciproci tra le parole di un discorso. Classifica la
varietà dei costrutti all’interno della proposizione. Insegna il valore logico dei
costrutti e la loro esatta formulazione (Sintassi della proposizione). Classifica
la varietà delle proposizioni e il loro collegamento nel periodo. Insegna il
valore logico delle proposizioni e la loro esatta formulazione (Sintassi del
periodo).” (Dizionario Fondamentale della Lingua Italiana, p.444)

“La parte della grammatica che contiene le regole di combinazione degli


elementi lessicali e significativi, e quindi di formazione delle frasi.” (Zingarelli,
2000: 1711)

“Lo studio delle relazioni che si istituiscono nella frase tra le parti che la
compongono (parole, monemi, morfemi, sintagmi) e tra queste e le funzioni
(soggetto, predicato, oggetto, complementi ecc.) o le categorie (di tempo, di
spazio, di riferimento agli interlocutori ecc.) inerenti a una lingua: sintassi
storica; sintassi descrittiva; sintassi strutturalistica, informata ai principi dello
strutturalismo linguistico | l'insieme delle norme che, in generale o in una data
lingua, regolano le relazioni anzidette: la sintassi del nome; la sintassi del
verbo in italiano | il testo che elabora uno studio di tali norme o le ordina ed
espone a scopo didattico: scrivere una sintassi generale; consultare una
sintassi latina.” (Diccionario Garzanti en línea:
http://www.garzantilinguistica.it Acceso: 4-01-10)

Analisi logica
“Studio della funzione sintattica delle parti di una proposizione o di un
periodo.” (Dizionario Fondamentale della Lingua Italiana, p.50)

“Quella che identifica la funzione sintattica delle parole o di gruppi di parole in


una proposizione. (Zingarelli, 2000: 91)

75 

 
“Analisi logica, scomposizione della proposizione nei singoli elementi al fine di
riconoscerne la funzione sintattica | analisi del periodo, scomposizione del
periodo in proposizioni per individuare le funzioni sintattiche da esse svolte.”
(Diccionario Garzanti en línea: http://www.garzantilinguistica.it Acceso: 4-01-
10)

Katerinov (1975: 3) ofrece la siguiente descripción de los conceptos de


“sintaxis” y “análisis lógico”, al tiempo que explicita la relación de éste último
con el “análisis gramatical”.

“LA SINTASSI
La sintassi (dal greco “syntaxis” = “coordinamento”) studia il significato,
l’ordine e le reciproche relazioni di dipendenza degli elementi del discorso.

ANALISI SINTATTICA o ANALISI LOGICA


Il procedimento tecnico per individuare la funzione logica di ciascun elemento
del discorso si chiama analisi sintattica o analisi logica. Questa, a
differenza dell’analisi grammaticale, non considera più la parola isolata dal
contesto. Ogni parola viene studiata in stretta correlazione con le altre
componenti del discorso.

L’analisi logica, dunque, non distingue più verbi, sostantivi, aggettivi, pronomi,
ecc., ma tende a definire il predicato, il soggetto dell’azione, l’attributo,
l’apposizione o il complemento.

La sintassi SEMPLICE riguarda la proposizione e studia il soggetto, il


predicato, i vari complementi, gli attributi, le apposizioni.

La sintassi COMPOSTA riguarda il periodo e studia la proposizione


principale e le altre proposizioni subordinate che da essa dipendono.”

Por otra parte, el autor caracteriza la “proposizione” como “una frase di senso
compiuto composta da almeno due elementi essenziali: IL SOGGETTO ed IL
PREDICATO.” (ibíd), el “periodo” como “composto da due o più proposizioni
semplici, legate sintatticamente fra di loro.” (ibíd., p.16). Más adelante
prosigue: “Il periodo è composto da una proposizione principale e da una o più
proposizioni dipendenti... La proposizione principale può stare anche da sola,
mentre la dipendente subordinata da sola non esprime un pensiero compiuto.
76 

 
In un periodo, tante sono le proposizioni quante sono le azioni, cioè i
predicati.” (ibíd., p. 17) Si bien en esta descripción, Katerinov se refiera a
“proposizione principale” y “proposizione dipendente”, aclara que en realidad la
unión sintáctica puede ser de dos tipos: coordinación y subordinación. El
primer caso se trata de un “periodo composto” y “ha luogo quando si uniscono
in un periodo due o più proposizioni indipendenti.” (ibíd). El segundo caso se
trata de un “periodo complesso” y “ha luogo quando si uniscono in un periodo
una proposizione indipendente e una o più proposizioni dipendenti.” (ibíd)

A diferencia de Katerinov, para Dardano & Trifone (1985: 59), análisis lógico y
análisis sintáctico no coinciden entre sí, por lo cual no se pueden usar
indistintamente:

“L’analisi lógica consiste nell’identificare le categorie sintattiche presenti


nella frase semplice (cioè il soggetto, il predicato, i complementi, l’attributo,
l’apposizione). Fin dalle origini della filosofia occidentale, logica e riflessione
sulla lingua appaiono fra loro mescolate... Ecco perché ancora oggi ci serviamo
di concetti logici per spiegare che cosa sono il soggetto, il predicato, i
complementi, ecc.”

“L’analisi sintattica della frase complessa consiste nell’identificare le varie


specie di proposizioni che compongono la frase complessa (proposizione
principale, coordinata, subordinata, ecc.).”

3.2.2. El italiano como lengua SVO

Hemos visto que, según Katerinov (1975: 3) la sintaxis se ocupa, entre otros
aspectos del orden de los elementos del discurso. De acuerdo con Roma
(2005: 4 – 9), si se toma el sujeto (S), el complemento objeto (O) y el verbo
(V) como los elementos principales de una frase simple, hay seis tipos de
lenguas, según el orden no marcado que adopten estos tres elementos:

77 

 
• Sujeto Verbo Objeto (SVO)
• Sujeto Objeto Verbo (SOV)
• Verbo Sujeto Objeto (VSO)
• Verbo Objeto Sujeto (VOS)
• Objeto Sujeto Verbo (OSV)
• Objeto Verbo Sujeto (OVS)

La gran mayoría de lenguas se clasifican en uno de los tres primeros tipos. De


éstos, el primero (SVO) es el más frecuente y es el orden no marcado o neutro
de lenguas como el italiano, el español, el francés, el portugués, el inglés, el
chino, el alemán (en frases principales). El orden SOV es el neutro de lenguas
como el japonés, el turco, el persa, el quechua, el latín, el euskera o el
coreano. El orden VSO es el no marcado de lenguas como el galés, el árabe, y
en las frases interrogativas en francés y neerlandés. El orden VOS es el neutro
en lenguas como el malgache, el fiyiano, y algunas lenguas mayas. El orden
OSV es el no marcado en lenguas como el xavante (hablada en el Mato Grosso
brasileño). Finalmente el orden OVS (el menos frecuente) es el neutro en
lenguas como el guarijío (Noroeste de México), y el hishkaryana (lengua caribe
hablada en la Guayana brasileña).

El orden no marcado, o neutro, significa que es el orden sintáctico en el cual la


información no tiene particulares énfasis. También existe una relación entre el
tipo de orden y el tipo morfológico de lengua. En el caso de las lenguas SVO, la
posición de los componentes es altamente significativa, mientras que en otros
tipos la posición es más libre. Por ejemplo, en italiano el significado de una
frase SVO (tomada de Roma, 2005: 4) como Il gatto rincorre il topo es
diametralmente opuesto al de otra SVO como Il topo rincorre il gatto. Es decir,
que la posición del componente determina su función sintáctica. Ahora bien, la
lengua puede recurrir a otros tipos de orden cuando el hablante desea resaltar
uno de los elementos. Si en el ejemplo anterior, queremos resaltar por medios

78 

 
sintácticos el objeto, podemos recurrir a la “dislocazione a sinistra”, con la cual
nuestra frase se convierte en Il topo, il gatto lo rincorre, típicamente OSV, si
bien permanece rastro de la posición originaria del objeto al incluir
inmediatamente antes del verbo el respectivo pronombre de objeto directo
(“lo”).

3.2.3. Reflexiones sobre las preposiciones de lugar

Según una investigación realizada por Katerinov & Boriosi Katerinov (1985: IX)
sobre los errores gramaticales más frecuentes que comenten los estudiantes
extranjeros de italiano, los hispanohablantes son el grupo que comete mayor
cantidad de errores. Los autores tomaron 600 estudiantes extranjeros de la
Università per Stranieri di Perugia, divididos en seis grupos de 100 estudiantes
cada uno de acuerdo con la lengua materna y analizaron los textos elaborados
en clase y los exámenes escritos de estos estudiantes. Los resultados a la
fecha de publicación del trabajo mostraron que los hispanohablantes
cometieron 1693 errores, seguidos por los grecófonos (1126) y los anglófonos
(928). Los otros tres grupos oscilaron entre 800 y 700 errores (lenguas
eslavas: 875, francófonos: 712 y germanófonos: 696). De los ocho tipos de
errores encontrados, los hispanohablantes ocuparon los primeros puestos en
siete y, entre éstos, en el uso de las preposiciones.

A continuación reproducimos la tabla con los datos:

79 

 
Tipo de lengua lengua lengua lengua lengua lenguas
error en alemana inglesa española francesa griega eslavas
italiano
Uso de 148 137 289 107 197 175
preposiciones
Confusión 103 114 8 4 14 100
perfecto-
imperfecto
Usos y 65 122 82 75 208 212
formas de los
artículos
Pronombres 15 17 196 39 17 58
personales
Consonantes 36 57 135 63 190 94
dobles
Interferencias 59 40 124 200 150 87
léxicas
Selección de 9 16 129 12 12 25
los auxiliares
Problemas de 7 12 129 19 107 58
ortografía

Datos como éstos demuestran que el aprendizaje de lenguas parecidas puede


resultar más difícil y complicado de lo que generalmente se cree. Entre los
aspectos que presentan mayores dificultades para los estudiantes se encuentra
justamente el uso de las preposiciones. Aunque son elementos invariables (no
están sujetas a flexión) y su número es relativamente reducido, cada lengua
concibe las relaciones expresadas por las preposiciones de manera
idiosincrática, por lo cual, por lo general, el aprendizaje de su uso no se puede
realizar por transferencia de una lengua a otra. Aún más, en el caso de lenguas
emparentadas como el italiano y el español, la semejanza fonética y
morfológica induce a cometer y fosilizar numerosos errores. Desde un punto de
vista estructural, además, hay que añadir que en italiano cinco de las
preposiciones llamadas “propias” se unen obligatoriamente a las siete formas
de los artículos determinados, produciendo así 35 preposiciones articuladas. La
diferencia con el español es clara, si consideramos que en nuestra lengua sólo
hay dos preposiciones articuladas (al, del). En la siguiente tabla presentamos

80 

 
las 35 preposiciones articuladas del italiano (primera fila: preposiciones;
primera columna: artículos determinados). Nótese además que cuando en la
forma del artículo hay una consonante, ésta se duplica (gl siempre es doble:
//) en la forma resultante de la preposición articulada como consecuencia del

“raddoppiamento fonosintattico”.

IN DI A SU DA

IL nel del al sul dal

LO nello dello allo sullo dallo

LA nella della alla sulla dalla

L’ nell’ dell’ all’ sull’ dall’

I nei dei ai sui dai

GLI negli degli agli sugli dagli

LE nelle delle alle sulle dalle

Teniendo en cuenta lo anterior, en las páginas siguientes nos concentraremos


en algunas cuestiones sobre el uso de las preposiciones y en particular en las
“preposizioni proprie” cuando tienen función locativa (in, di, a, su, da). Primero
que todo observemos la definición de “preposición” que da la Accademia della
Crusca, y que también es ilustrativa del hecho de que la frontera entre
morfología y sintaxis es difusa.

“La preposizione, così definita perché di norma si prepone alle parole cui è
connessa, costituisce una delle parti invariabili del discorso (analogamente
all’avverbio, alla congiunzione e all’esclamazione o interiezione) ed ha una
funzione di tipo relazionale, in quanto esplicita i rapporti sintattici che
sussistono tra i diversi elementi all’interno di una frase. Le preposizioni
‘proprie’ hanno esclusivamente valore di preposizione e sono in tutto nove,
solo monosillabiche: di, a, da, in, con, su, per, tra, fra. Soltanto su fa
eccezione, assumendo valore avverbiale se posposta a un verbo, perlopiù di
81 

 
movimento (ad esempio, “venir su” o “andare su”). Svolgendo una funzione di
collegamento fra gli elementi o parole che compongono la frase, le
preposizioni proprie esprimono diverse funzioni logiche in quanto attribuiscono
al nome o al sintagma nominale che reggono una specificità logica. Tale
specificità o funzione è determinata, a livello sintattico, dal tipo di reggenza
che unisce l’insieme parola + preposizione + parola; è inoltre individuata, a
livello semantico, in base al significato che ciascuna parola, collegata mediante
la preposizione, assume nell’insieme. Ne consegue pertanto che una stessa
preposizione può esplicitare relazioni diverse, in base al tipo di costruzione
sintattica e a seconda del contesto in cui è impiegata.”
...

“Sul piano sintattico e semantico, l’impiego di una preposizione e la sua


specificità logica sono dunque determinati anche dalla ‘reggenza’ o ‘valenza’
del verbo, ossia dalla sua ‘struttura argomentale’ o ‘attanziale’. Tale proprietà
è in sostanza costituita dai complementi obbligatori, definiti anche ‘attanti’,
che un verbo deve necessariamente reggere per esprimere una frase di senso
compiuto. Emerge dunque in questo caso il rapporto di reciprocità tra il
concetto di complemento e quello di reggenza, messo in luce dallo studioso
Lucien Tesnière, il quale nella sua opera Eléments de syntaxe structurale
(1959) introduce il concetto di valenza insieme a quello di attanti, quale base
teorica della grammatica definita, appunto, ‘valenziale’. In caso di dubbi
sull’impiego di una preposizione può pertanto, in conclusione, essere utile
consultare alcuni dizionari della lingua italiana, che all’interno delle diverse
voci verbali ne evidenziano le reggenze con i vari argomenti preposizionali,
come ad esempio il Devoto-Oli, oppure il Sabatini Coletti, che descrive inoltre i
verbi in base alla loro struttura argomentale.”

Manuela Cainelli - Redazione Consulenza Linguistica - Accademia della Crusca


http://www.accademiadellacrusca.it/faq/faq_risp.php?id=7396&ctg_id=93
Acceso: 6-01-10

Katerinov (1975:7) define así la preposición:

“Preposizione deriva dal verbo latino “praeponere”, che significa “porre


prima”, “mettere davanti”. La preposizione è una parte del discorso che, a
differenza di altri vocaboli (concreti od astratti), non ha un significato suo
proprio. Le preposizioni da sole non significano niente, o, meglio, tante cose
diverse. Acquistano un valore concreto soltanto in unione sintattica con
un’altra parola (sostantivo, aggettivo, pronome o verbo all’infinito) alla quale
si premettono... Non avendo un significato proprio e autonomo, la
preposizione non si può quindi tradurre sempre allo stesso modo. Le
preposizioni servono solo a stabilire o a rafforzare gli svariati rapporti che

82 

 
possono instaurarsi fra due nomi o fra due verbi, fra un nome e un verbo, ecc.
Questi rapporti (proprietà, causa, finalità, materia, tempo, luogo, maniera,
mezzo, ecc.) o almeno i più importanti, hanno una logica interna che si può
seguire caso per caso, complemento per complemento.”

Autores como Di Tomaso (2005: 88) enfatizan en que un análisis semántico de


las preposiciones debe caracterizar su significado, proporcionando elementos
de desambiguación. Al igual que Katerinov, Di Tomaso asume que las
preposiciones pueden tener un valor léxico y que, no obstante por ello, su
significado debe estar dado en términos de relaciones. (ibíd.) Al mismo tiempo,
en el caso de las expresiones locativas, “Poiché lo scopo delle espressioni
locative è permettere l’identificazione del luogo dove si trova un particolare
oggetto (l’oggetto localizzato) data la posizione nota di un altro oggetto
(l’oggetto di riferimento), è importante che una teoria delle relazioni
preposizionali spieghi il rapporto tra oggetto localizzato e oggetto di
riferimento, in particolare che cosa guida la scelta di un particolare oggetto
come oggetto di riferimento. Infatti non tutti gli oggetti possono servire come
riferimento per indicare la posizione di altri oggetti: tipicamente un oggetto di
riferimento deve essere percettivamente rilevante.” (ibíd., p.92) El autor
distingue dos tipos de expresiones locativas: las estáticas y las dinámicas
(ibíd., 95):

“Le espressioni locative estatiche sono típicamente costruite intorno ad una


copula o ad un esistenziale, oppure compaiono come aggiunti, in frasi che non
necessariamente esprimono un movimento, per indicare dove è avvenuto ciò
di cui si sta parlando.”
...
“Le espressioni dinamiche compaiono in frasi in cui si parla del movimento di
un oggetto rispetto ad un altro oggetto ed esprimono lungo la quale l’oggetto
“localizzato” si muove rispetto all’oggetto di riferimento.”

Las gramáticas y los métodos de aprendizaje de italiano en general reflejan, de


modo más esquemático, las explicaciones que acabamos de citar, si bien, en el

83 

 
caso de éstos últimos, es frecuente encontrar una lista de lugares a los cuales
se antepone la respectiva preposición. El hecho de que explicaciones como la
de la Accademia de la Crusca o de Tomaselli (2005) enfaticen tanto en la
regencia del verbo y que explicaciones como las de Katerinov y Di Tomaso se
centren más bien en el complemento, nos ha llevado a formular la hipótesis de
que en italiano, a diferencia del español, el concepto de complemento es
mucho más determinante que el de regencia del verbo cuando de asignar la
preposición se trata, además del grado de especificidad del complemento.
Haciendo acopio de la experiencia, primero como estudiante y luego como
profesor de italiano y acogiendo el esquema propuesto en clase por el profesor
Francisco Ballén, podemos representar la selección básica de las preposiciones
a, su, in y da de la siguiente manera:

PREPOSICIÓN ESQUEMA EJEMPLOS


A Siete al bar? (expresión locativa estática)
Rimango a Roma (expr. loc. estática)
Studiamo all’università (expr. loc.
estática)
Sono alla piscina comunale (expr. loc.
estática)

Andiamo al bar (expr. loc. dinámica)


Quando vai a Roma? (expr. loc. dinámica)
Vengo all’università (expr. loc. dinámica)
SU
La foto è sul tavolo (expr. loc. estática)
Corri sulla spiaggia (expr. loc. dinámica)
Scrivo sul foglio (expr. loc. dinámica)

Il ragno è sul muro (expr. loc. estática)


La pioggia cade sulla mia pelle (expr. loc.
dinámica)

84 

 
IN
Siamo nel bar (expr. loc. estática)
Rimango in Italia (expr. loc. estática)
Studiamo nell’università (expr.loc.
estática)
Sono in piscina (expr. loc. estática)

Viaggerò in Italia (expr. loc. dinámica)


Ci sposiamo in Toscana (expr.loc. estática)
Entriamo in ufficio (expr. loc. estática)

DA
Vieni dalla scuola? (expr. loc. dinámica)
Arrivi dalla biblioteca (expr. loc.
dinámica)
Scendiamo dal treno (expr. loc. dinámica)

Andate da Carlo? (expr. loc. dinámica)


Ti fermi da Giulia? (expr. loc. estática)
Compro le pesche dal fruttivendolo (expr.
loc. estática)
Devi andare dal dentista (expr. loc.
estática)

Vengo da Carlo (expr. loc.


estática/dinámica)
Esci presto dal dottore? (expr. loc.
dinámica)

3.2.4. Consecutio Temporum et Modorum

Esta expresión latina designa las relaciones de dependencia y concordancia de


los tiempos y los modos verbales. Mientras los modos se refieren a las
características de la acción y a cómo ésta se manifiesta, los tiempos tienen que
ver con las relaciones de simultaneidad, anterioridad y posterioridad entre las
acciones. En general, tanto el italiano como el español, por ser hijas del latín,
poseen reglas relativamente estrictas, aunque mucho más flexibles que las del
latín, que rigen las relaciones entre los modos y los tiempos verbales. Debido
a la historia del italiano, esta lengua tiene una consecutio temporum et
modorum particularmente rígida respecto a sus hermanas neolatinas. El
estudio de este sistema de concordancias y dependencia hace parte, por lo
85 

 
tanto, de la sintaxis de la oración compuesta o período, en el cual hay una
frase principal (principale o reggente) y una o varias frases subordinadas
(subordínate o dipendenti). Siguendo a Dardano & Trifone (1985: 311), el
tiempo verbal de la frase principal informa sobre la cronología absoluta de un
cierto hecho, mientras que el tiempo de la subordinada establece la cronología
relativa de un hecho respecto a otro, es decir, la relación que posee este hecho
(simultaneidad, anterioridad o posterioridad) respecto al hecho de la frase
principal.

Antes de examinar la consecutio temporum et modorum del italiano,


consideramos necesario recordar a grandes rasgos el significado de los modos
verbales (Katerinov, 1975: 21 – 22):
• Indicativo (Indicativo): expresa una acción en ejecución, real.
• Imperativo (Imperativo): expresa una acción que tiene que ser
realizada; no expresa una acción real, sino una orden.
• Subjuntivo (Congiuntivo): expresa una acción sobre cuya realización hay
un alto grado de reserva o incertidumbre; esta acción depende de otra,
a la cual está subordinada o unida (congiunta).
• Potencial o Condicional (Condizionale): expresa una acción que no se
está realizando, pero es posible o realizable; a menudo esta acción se
encuentra relacionada con una situación contenida en la frase principal y
que la condiciona.
• Modos indefinidos (modi infiniti): dan a la acción una característica
bastante vaga e indefinida, tanto en lo referente a la persona, como al
número y al tiempo; son: el infinitivo (infinito), el participio (participio) y
el gerundio (gerundio).
• Modos definidos (modi finiti): expresan la acción de manera determinada
desde el punto de vista de la persona, el número, el tiempo y
parcialmente el género; son: el indicativo, el imperativo, el subjuntivo y
el potencial o condicional.

86 

 
Independientemente de sus características modales, la acción también se
define desde el punto de vista temporal en tres niveles: presente, pasado o
futuro. Desde un punto de vista formal (formas gramaticales), los tiempos
pueden ser simples (semplici) o compuestos (composti). Los tiempos simples
son: presente (presente), imperfecto (imperfetto), pasado remoto (passato
remoto) y futuro (futuro). Los tiempos compuestos son: pasado próximo
(passato prossimo), pluscuamperfecto del indicativo (trapassato prossimo),
pluscuamperfecto remoto del indicativo (trapassato remoto), futuro anterior
(futuro anteriore), pasado del subjuntivo (passato), pluscuamperfecto del
subjuntivo (trapassato) y pasado del potencial (passato). Los modos
indefinidos tienen dos tiempos: presente, que es simple, y pasado, que es
compuesto.

Para la descripción de la consecutio temporum et modorum del italiano


tomaremos como base a Katerinov (1975: 75 – 79). Partamos del siguiente
esquema general:

PREDICADO PRINCIPAL PREDICADO DEPENDIENTE

posterioridad (post.)

simultaneidad (sim.)

anterioridad (ant.)

87 

 
Tipo A: El predicado principal exige el modo indicativo en la subordinada

• 1. Predicado principal en presente

PREDICADO PRINCIPAL PREDICADO DEPENDIENTE

verrà (viene) (post.)


So che Giovanni
viene (sta venendo) (sim.) a casa

è venuto (veniva, venne) (ant.)


era venuto (ant.)

• 2. Predicado principal en futuro

PREDICADO PREDICADO DEPENDIENTE


PRINCIPAL
verrà (viene) (post.)

Saprò se Giovanni verrà (viene) (sim.) a casa

sarà venuto (ant.)


è venuto (veniva, venne, era venuto) (ant.)

• 3. Predicado principal en pasado

PREDICADO PREDICADO DEPENDIENTE


PRINCIPAL
sarebbe venuto (veniva) (post.)

Sapevo che Giovanni veniva (stava venendo) (sim.) a casa

(seppi, ho saputo) era venuto (venne) (ant.)


(avevo saputo)

88 

 
Es importante observar que el passato prossimo (ho saputo) también puede
tener valor de presente, en cuyo caso la subordinada admite tiempos del
indicativo, del potencial o del subjuntivo. Nótese, además, que en la
subordinada es obligatorio el modo potencial (condizionale passato) para el
primer ejemplo: Sapevo che Giovanni sarebbe venuto a casa.

Tipo B: El predicado principal exige el modo subjuntivo en la subordinada

• 1. Predicado principal en presente

PREDICADO PREDICADO DEPENDIENTE


PRINCIPAL
venga (verrà) (post.)

Non so se Giovanni venga (sim.) a casa

sia venuto (venisse) (ant.)

• 2. Predicado principal en futuro

PREDICADO PREDICADO DEPENDIENTE


PRINCIPAL
verrà (venga) (post.)

Non saprò se Giovanni verrà (venga) (sim.) a casa

sia venuto (sarà venuto) (ant.)

• 3. Predicado principal en pasado

PREDICADO PRINCIPAL PREDICADO DEPENDIENTE

sarebbe venuto (veniva) (post.)


Non sapevo che Giovanni
venisse (stesse venendo) (sim.) a casa
non seppi (se)
non ho saputo fosse venuto (ant.)
non avevo saputo

89 

 
Ahora bien, estos dos tipos de concordancia tienen un nexo lógico entre sí. No
obstante, hay otra faceta de la concordancia que no tiene que ver con estos
nexos lógicos, sino con lo que Katerinov (1975: 79) llama “atracción de modos
y tiempos”. Veamos:

En la frase “Voglio che tu venga con me”, tanto el predicado principal (Voglio)
como el dependiente (venga) poseen un nexo lógico, en este caso ahora –
ahora (simultaneidad) expresado, en este caso por dos presentes. Sin
embargo, en la frase “Vorrei che tu venissi con me”, aunque la relación
también es ahora – ahora, en el predicado dependiente estamos empleando un
pasado imperfecto. Esto se explica porque el uso del modo potencial
(condizionale) “atrae” en su significación de “posibilidad” o “deseo” al
predicado dependiente, dándo a la acción de éste una significación de “no
realidad”, subjetividad”. Por ello, el uso de los tiempos pasados del modo
subjuntivo se hace obligatorio. Por lo demás, también en español se produce
este fenómeno: “Quiero que tu vengas conmigo” vs “Querría/Quisiera que
vinieras conmigo”.

Positano – Costiera Amalfitana


http://blog.ulises.com/wp-content/themes/mimbo2.2/images/positano_atardecer.jpg

90 

 
CAPÍTULO 4

ASPECTOS PRAGMÁTICOS

El presente capítulo es ampliamente genérico y se ubica en un punto de


encuentro de disciplinas tan complejas como la pragmática y la lingüística
textual. En él no pretendemos hacer un estudio detallado de estas disciplinas,
ni ofrecer un estado del arte existente sobre la pragmática y la lingüística
textual italianas, puesto que ello implicaría un estudio independiente. Para
quienes deseen mayor contextualización, tanto en ámbito hispánico como
italiano, remitimos a Albadalejo & Chico (1996), Bernal Leongómez (1985),
Damiani (2008), Dardano & D’Arienzo (2002), y Guerrero Ramos (1994 –
1995).

4.1. Conceptos fundamentales

A continuación presentamos brevemente cinco conceptos fundamentales para


comprender mejor los aspectos que abordaremos más adelante en el capítulo.
Ellos son: pragmática, contexto discursivo (equivalente al de situación),
lingüística del texto o textual, texto, y textualidad (o propiedades del texto).
Tras dicha presentación, nos ocuparemos de tres aspectos (registro formal y
registro informal, italiano hablado e italiano escrito, y los diversos tipos de
textos en italiano) que se pueden localizar en los ejes diafásico (el primero de
ellos) y diamésico (el segundo y tercero) del modelo sociolingüístico de Berruto
(1989: 21).

91 

 
Pragmática

Se entiende por Pragmática la disciplina cuyo objeto de estudio es el uso del


lenguaje en función de la relación que se establece entre enunciado-contexto-
interlocutores. Dicho de otro modo, la pragmática se interesa por analizar
cómo los hablantes producen e interpretan enunciados en contexto; de ahí que
tome en consideración los factores extralingüísticos que determinan el uso del
lenguaje, a los que no puede hacer referencia un estudio puramente
gramatical, tales como los interlocutores, la intención comunicativa, el
contexto o el conocimiento del mundo.

De este modo, la pragmática analiza por qué el destinatario de un enunciado


como [ya le llamaremos] emitido por una empresa de selección de personal,
puede interpretar tanto que será seleccionado como lo contrario, según sea el
conocimiento del mundo de dicho destinatario así como, por ejemplo, la
entonación y la información no verbal transmitida por el emisor. En este
sentido, se dice que los interlocutores poseen información pragmática,
entendiendo como tal el conjunto de conocimientos, creencias, supuestos,
opiniones, etc. de un individuo en una interacción oral concreta.

Si bien está generalmente admitido que entre los precedentes más remotos de
la pragmática se encuentran los antiguos retóricos, la acuñación del término se
debe a C. Morris, en los años 30 del siglo XX. Con él, designó la ciencia de los
signos en relación con sus intérpretes. Este autor clasifica la pragmática como
una disciplina lingüística, junto con la semántica y la sintaxis. Sin embargo,
actualmente la pragmática ha dejado de plantearse como un módulo más del
análisis lingüístico para convertirse en una perspectiva diferente de acercarse a
los fenómenos lingüísticos de cualquier nivel siempre que se tengan en cuenta
los factores contextuales.

Una de las líneas de investigación pragmática más importante dentro del


pensamiento contemporáneo es la iniciada por J. L. Austin. Este filósofo del
lenguaje desarrolla la teoría de los actos de habla, en la que se recoge esta
concepción de la lengua como una forma de actuar intencionada que es
interpretada por el destinatario, según el contexto. Asimismo, cabe destacar
también la propuesta, en los años 70, del filósofo H. P. Grice, cuya teoría del
principio de cooperación es una explicación de los principios que regulan la
recuperación de los significados implícitos.

Los estudios de pragmática suponen también una determinada concepción de


la lengua y la comunicación, opuesta a la propugnada por el estructuralismo.
En la didáctica de las lenguas, dicha concepción ha servido de base para las
propuestas de enseñanza comunicativa. Los programas nociofuncionales
elaborados en esta metodología se construyen sobre las nociones y las
funciones, conceptos que se inspiran en una concepción pragmática de la
lengua.
92 

 
FUENTE:
http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/pragm
atica.htm Acceso: 9-01-10

Contexto discursivo

El contexto discursivo es el conjunto de factores extralingüísticos que


condicionan tanto la producción de un enunciado como su significado.
Comprende un conjunto amplio y complejo de elementos, desde las
circunstancias de espacio y tiempo en las que tiene lugar el evento
comunicativo hasta las características, expectativas, intenciones y
conocimientos de los participantes de dicho evento.

El hecho de que la situación en la que se produce un enunciado condiciona


tanto su forma como el modo en que se interpreta fue un descubrimiento que
la lingüística moderna hizo en época muy temprana. En efecto, a principios del
siglo XX algunos estudiosos de la antropología lingüística, como Sapir o Boas,
se interesaron por el conocimiento de lenguas en aquel momento poco
conocidas, y en sus investigaciones enseguida se percataron de que para
comprender y usar una nueva lengua no bastaba con aprender el código
lingüístico, sino que se debía aprender mucho más. Poco más tarde, ya
concluido el primer tercio del siglo, el estudio sistemático de los factores que
forman parte del contexto discursivo fue objeto de las primeras descripciones
sistemáticas en la obra del lingüista británico J. R. Firth. Posteriormente, con la
teoría de los Actos de habla, la formulación del Principio de cooperación de H.
P. Grice y los sucesivos desarrollos de las diversas escuelas del análisis del
discurso, el concepto de contexto ha pasado a ocupar un lugar central en el
estudio de la lengua en uso.

En la actualidad el término «contexto discursivo» designa realidades diversas,


en función de la adscripción teórica de los autores que lo utilizan. En su sentido
más restrictivo, el término alude únicamente a las circunstancias de espacio y
tiempo en las que tiene lugar la comunicación, para las que algunos autores
reservan el término «contexto comunicativo»; en un sentido más amplio, sin
embargo, se incluyen también factores sociales, culturales y cognitivos
relativos a los participantes del intercambio comunicativo. Según esta última
visión, el contexto discursivo comprende, al menos, los siguientes tipos de
factores interrelacionados:

• Contexto espacio-temporal: se trata del entorno en el que tiene lugar la


comunicación, e incluye las coordenadas espaciales y temporales en las
que se produce un enunciado. Esta información tiene una especial
93 

 
relevancia para interpretar elementos deícticos, como los adverbios de
lugar (aquí, allí) o de tiempo (ahora, hoy), las personas del discurso (yo,
tú, él) o los tiempos verbales.
• Contexto situacional: comprende tanto las circunstancias que perciben
los interlocutores mientras hablan como el mismo discurso que van
produciendo, que construye un contexto al que los emisores se pueden
referir. En este sentido, en la producción y comprensión del discurso no
sólo influye lo que los hablantes dicen, sino también lo que hacen, lo que
ocurre mientras hablan y el hecho mismo de que lo hagan.
• Contexto sociocultural: también condicionan la forma y la interpretación
de un mensaje las características sociales de los interlocutores, que
tienen por ejemplo una importancia decisiva en el empleo de fórmulas
de cortesía.
• Contexto cognitivo: incide finalmente en la comunicación el
conocimiento del mundo que poseen y comparten los hablantes, así
como las intenciones que persiguen en su acto comunicativo o que
presuponen en su interlocutor.

En la enseñanza y aprendizaje de segundas lenguas50, la toma en


consideración del contexto ha ido estrechamente unido a la creciente
importancia que han tenido las aproximaciones del análisis del discurso en la
formulación de propuestas de base comunicativa. En concreto, ha tenido gran
influencia en el abandono de los modelos centrados exclusivamente en la
enseñanza de formas lingüísticas en favor de otros modelos que pretenden
desarrollar la competencia comunicativa, puesto que ésta implica una
consideración de los factores contextuales que inciden en la comunicación.

FUENTE:
http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/contex
todiscursivo.htm Acceso: 9-01-10

Lingüística del texto

Con el nombre de lingüística textual se hace referencia a una disciplina cuyo


objeto de estudio es el texto, entendido como acontecimiento comunicativo
verbal con plenitud de sentido, que posee una serie de propiedades.

Concebida como ciencia interdisciplinaria, la lingüística textual emerge a fines


de los años 60 del siglo XX en las universidades de Europa Central, entre las
que cabe destacar la Universidad de Constanza (Alemania). Se presenta como
                                                            
50
  Llamamos  la  atención  sobre  el  significado  que  en  este  texto  del  Centro  Virtual  Cervantes,  se  da  a  la 
expresión  “segundas  lenguas”.    A  nuestro  parecer,  esta  expresión  se  está  empleando  como  equivalente, 
tanto a “segunda lengua” como a “lengua extranjera”. Remitimos a las respectivas definiciones en Balboni 
(1994: 12 – 15), citadas en el Capítulo 1 (numeral 1.4., p. 47‐48) del presente material guía. 
94 

 
una lingüística cuyo objetivo es dar cuenta de la cohesión y coherencia de un
texto, traspasando los límites de la oración.

T. Van Dijk (1979) llamó la atención sobre el hecho de que la denominación de


lingüística del texto no se refiere a una única disciplina, sino que este término
se utiliza para etiquetar cualquier estudio que tenga como objeto el texto. En
este sentido, la retórica es la forma más antigua de interés por el estudio del
texto. Asimismo, los textos han sido durante mucho tiempo objeto de
investigación de los estudios literarios, en los que la lingüística textual tiene un
precursor importante, por cuanto recupera esa tradición filológica y retórica.
Por otro lado, aunque en un principio se interesó por las producciones escritas,
sus intereses tienden a converger con la disciplina denominada análisis del
discurso, orientada en sus orígenes a las producciones orales.

Aunque puede ser entendida como una disciplina auxiliar del análisis del
discurso, la lingüística textual tiene una entidad propia, y su objeto de estudio,
el texto, ha sido estudiado desde diferentes ópticas:

1. En su ámbito se han planteado distintas maneras de tratar el texto,


como producto acabado o, desde una perspectiva cognitiva, en su
proceso de producción e interpretación.
2. Por otro lado, desde distintos presupuestos, se han estudiado las
propiedades que definen el texto, esto es, las propiedades básicas que
hacen que un acto comunicativo verbal pueda ser entendido como tal.
3. Esta disciplina se plantea también el estudio de estructuras lingüísticas
que trascienden los límites oracionales: la macroestructura y la
superestructura, como estructuras globales del texto.
4. Asimismo, la lingüística textual se interesa por la búsqueda de una
clasificación de los tipos de texto. En este sentido, cabe destacar el
planteamiento teórico que se basa en la combinatoria de secuencias
textuales prototípicas para la elaboración de un texto, que se ha
convertido en uno de los puntos de referencia más extendidos para el
estudio de los tipos de texto.

En la enseñanza de la lengua, las distintas aportaciones teóricas de la


lingüística textual han supuesto una manera distinta de abordar la didáctica de
las destrezas lingüísticas, sobre todo en lo que atañe a la comprensión y
producción de textos orales y escritos. Tales propuestas han supuesto discernir
estrategias cognitivas y metacognitivas con el fin de mejorar la competencia
discursiva de los aprendientes.

FUENTE:
http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/linguist
icatextual.htm Acceso: 9-01-10

95 

 
Texto

El texto es la unidad de análisis de la lengua propia de la lingüística textual.


Producto verbal -oral o escrito- es la unidad mínima con plenitud de sentido,
que se establece mediante procedimientos de negociación entre emisor y
receptor, y que se mantiene en una línea de continuidad de principio a fin del
texto.

Se caracteriza, entre otras propiedades, por su coherencia, que nace de un


conjunto de relaciones semánticas entre sus diversas proposiciones, y
pragmáticas entre el texto y su contexto. Algunas de estas relaciones quedan
señaladas por las que se dan entre las unidades lingüísticas de la superficie
textual (palabras, frases y párrafos), que crean la cohesión textual. Así, el
texto posee una dimensión supraoracional, que se basa en un conjunto de
reglas y estructuras que lo organizan.

No todas las escuelas de la lingüística del texto lo conciben del mismo modo:
unas lo consideran una realidad empírica, mientras que para otras es un
constructo teórico; unas lo ven como una realidad estática -producto de la
actividad verbal-, otras acentúan su dimensión dinámica -evento comunicativo-
.

Además de responder a un conjunto de reglas y propiedades comunes a todos


ellos, los textos se diversifican en una serie de tipos, caracterizados por unas
propiedades diferenciales, que han dado lugar al establecimiento de tipología
textual.

En el análisis de los textos desempeña un importante papel su contenido


informativo; para su tratamiento se han elaborado nuevos conceptos tales
como los de estructuras textuales, progresión temática, foco, tópico y
comento. Asimismo, el estudio de la organización textual ha conducido al
reconocimiento de nuevas unidades y mecanismos gramaticales, tales como
los conectores y los marcadores del discurso, la deíxis (sic) y la referencia.

FUENTE:
http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/texto.h
tm Acceso: 9-01-10

96 

 
Textualidad

Se entiende por textualidad el conjunto de propiedades por las que se


distingue un texto (acto comunicativo con sentido pleno) de lo que no lo es.

Desde las primeras apreciaciones sobre la noción de texto, postuladas por el


grupo de la Universidad de Constanza (1964), han sido muchas y muy diversas
las aproximaciones teóricas para delimitar qué se entiende por textualidad.
Aun teniendo en común estas distintas teorías la definición de texto como acto
verbal comunicativo, la concepción de texto varía según como se haya
entendido la noción de textualidad.

M. Halliday y R. Hasan (1976), representantes de la llamada gramática


sistémica o funcional, entienden que la textualidad —para la que emplean el
término textura— se crea fundamentalmente por las relaciones de cohesión.
Sin embargo, tras haber definido el concepto de textura desde la cohesión,
señalan que la textura necesita ser definida también por la acomodación del
texto al contexto en que tiene lugar, esto es, por el registro lingüístico. De este
modo, indican que un texto es, por un lado, coherente con respecto al
contexto, por lo tanto consistente en registro, y, por otro lado, coherente en sí
mismo y, por lo tanto, cohesivo. A la luz de estas afirmaciones, se puede
asentir que la aproximación teórica propugnada por estos autores resulta
contradictoria o, cuando menos, ambigua; puesto que, al lado de afirmaciones
en que se identifica cohesión con textura, se encuentran otras en las que se
sostiene que la cohesión es una propiedad necesaria pero no suficiente para la
configuración de la textura.

Aproximaciones teóricas posteriores considerarán que la cohesión no es


suficiente, ni siquiera necesaria, para la creación de textualidad. Así, para otros
autores, textualidad es sinónimo de coherencia, considerada como propiedad
definitoria de texto. En lo que discrepan entonces las diversas concepciones
teóricas es en la manera de concebir la coherencia, bien como propiedad
textual, bien como propiedad pragmática, resultado en este último caso de la
interacción emisor-texto-receptor.

Lo cierto es que las diversas aproximaciones a la noción de textualidad no


permiten en muchos casos delimitar con sólo el binomio cohesión-coherencia lo
que puede ser considerado texto de lo que no lo es. Un texto requiere ser
definido desde otros parámetros que deslinden de forma más precisa los
factores de producción y de interpretación que se conjugan a la hora de
configurar una emisión verbal como acto comunicativo. En este sentido, cabe
considerar la definición ya clásica propuesta por R. Beaugrande y W. Dressler
(1981) para la noción de textualidad, definida por la conjugación de siete
normas, estrechamente ligadas entre sí, que pueden clasificarse del siguiente
modo:

97 

 
• Dos centradas en el texto:
1). Cohesión, entendida como la propiedad textual por la que las
secuencias oracionales que componen la superficie textual están
interconectadas a través de relaciones léxico-gramaticales.
2). Coherencia, por la que la interpretación de la información
ofrecida por el texto no entra en contradicción con la información
del mundo.
• Dos orientadas hacia la actitud de los interlocutores:
3). Intencionalidad, que hace referencia al objetivo propuesto por
el emisor a la hora de crear un texto.
4). Aceptabilidad, entendida como el grado de tolerancia con que
el destinatario se acerca al texto para dotarlo de sentido.
• Tres relacionadas con el emplazamiento del texto en situación:
5). Situacionalidad, que remite a las coordenadas
espaciotemporales en que tiene lugar el texto y que hace que un
texto sea pertinente en el contexto en que aparece.
6). Intertextualidad, referida a la necesaria relación del texto con
otros textos del mismo tipo; dicha norma hace referencia al hecho
de que la producción e interpretación de un texto depende del
conocimiento que se tenga de textos anteriores relacionados con
él.
7). Informatividad, entendida como el factor de novedad
informativa que motiva el interés por la recepción de un texto.

En la producción de un texto tales normas se influyen mutuamente. No pueden


analizarse de forma aislada o atomizada, sino que la manifestación de cada
una de ellas depende de la concreción de las demás, con lo que se defiende la
idea de que un texto es el resultado de un proceso comunicativo que no puede
prescindir ni de los aspectos más estrictamente lingüísticos ni de los aspectos
relativos al contexto de producción. Así, una señal de tráfico, como pudiera
ser la que indica la distancia a una localidad, por ejemplo [Barcelona 92], no
permite un grado de cohesión muy alto, a pesar de ser un texto con un nivel
alto de informatividad, pues debido a la situación en que se halla —cuando los
coches circulan por la autopista a gran velocidad— se necesita un texto breve y
poco cohesionado, cuya interpretación depende en gran medida de la
intertextualidad. El destinatario sabe que en esa situación el mensaje
encontrado no es publicidad sobre las Olimpiadas de Barcelona. Sabe que las
señales informativas de tráfico son cuadradas con fondo azul y que, en el tipo
de la que se ha propuesto como ejemplo, el número indica la distancia, [92
km], desde ese punto a la localidad que se indica, [Barcelona]. El destinatario
otorga al texto un alto grado de aceptabilidad y, teniendo en cuenta los
aspectos señalados, es capaz de dotarlo de coherencia y por tanto de captar
su intencionalidad.

En didáctica de lenguas, la noción de textualidad ha supuesto una diferente


manera de abordar la didáctica de las distintas destrezas lingüísticas, sobre
98 

 
todo en lo que atañe a la comprensión y producción de textos orales y escritos.
Tales propuestas han supuesto discernir estrategias cognitivas y
metacognitivas con el fin de mejorar la competencia discursiva de los
aprendientes.

FUENTE:
http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/textual
idad.htm Acceso: 9-01-10

Tipología textual

Una tipología textual es una forma de organizar la diversidad textual y de


clasificar los distintos textos. Los textos, como producto de la actuación
lingüística, se presentan en una multiplicidad y diversidad prácticamente
inabarcables; ello no obstante, son susceptibles de ser ordenados en tipologías
que los clasifiquen y agrupen a tenor de conjuntos de rasgos que los
identifiquen y los diferencien entre sí. La clasificación más comúnmente
aceptada en los trabajos de lingüística del texto es la que distingue entre
narración, descripción, argumentación, explicación y diálogo. Hay autores que
reducen esta cantidad a otra inferior, hay quienes la amplían a otra más
extensa.

Prácticamente desde el nacimiento de la lingüística del texto se percibió la


necesidad de establecer tipologías de textos. E. Werlich propuso la primera en
1975, y desde entonces han aparecido otras, con ligeras variaciones entre sí:
unas descansan en criterios funcionales, otras sobre esquemas organizativos, o
sobre criterios lingüísticos, cognitivos, o de otra clase.

A principios de los años 90 del s. XX, J. M. Adam propone el concepto de


secuencia textual, reconociendo el hecho de que en cualquier texto real
aparecerán pasajes descriptivos junto a otros narrativos, que en un diálogo
habrá argumentación o explicación, etc. Así facilita el estudio de los rasgos
propios de una secuencia, al tiempo que propone el concepto de «secuencia
dominante» para la adscripción del texto concreto a uno de los tipos
establecidos. Un texto será de tipo argumentativo si las secuencias dominantes
lo son, aunque contenga secuencias explicativas o narrativas.

En el plano de la didáctica, las tipologías textuales representan una poderosa


ayuda. En primer lugar, permiten reconocer y seleccionar aquellos tipos de
textos que los aprendientes deberán ser capaces de manejar (de forma
productiva, receptiva, o bien de ambas formas). En segundo lugar, será posible
extraer de los textos estructuras y formas de organización textual que los
aprendientes deberán conocer y dominar, puesto que los distintos tipos de
texto se caracterizan por unos rasgos peculiares, más allá de la morfosintaxis y

99 

 
el léxico que se utilice. Además, en el nivel del tipo de texto pueden
encontrarse paralelismos y divergencias entre dos determinadas lenguas, del
mismo modo que sucede en otros niveles de la descripción de la lengua: el
léxico, el morfológico, el sintáctico o el semántico.

FUENTE:
http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/tipolog
ia.htm Acceso: 9-01-10

Para concluir esta primera sección del capítulo, citamos las palabras de
Beccaria (1992: 302 - 304) a propósito del concepto de competencia
pragmática. Observemos los ejemplos que da nuestro autor y que sirven como
enlace a los temas sobre los cuales tratará el capítulo.

“Quando si parla, il dialogo non si compie mai in astratto, ma è reso concreto


entro una situazione particolare, tant’è vero che comunicare con efficacia,
saper bene una lingua, parlare in maniera adeguata e comprensibile, vuol dire
non soltanto conoscere le regole della grammatica, ma anche gli usi diversi in
situazioni diverse. Il fattore che influisce sulla scelta stessa delle parole (sul
tono di voce e l’intonazione della frase) è il destinatario. Facile e difficile non
hanno senso se si pensa alla lingua come a una entità astratta, che prevede
un parlante ideale, che non esiste, perché ciascuno di noi, quando parla e
scrive, è sottoposto a vari tipi di condizioni e di condizionamenti. Non esiste
solo la competenza grammaticale, ma la competenza pragmatica, cioè quella
capacità di utilizzare la lingua in modo appropriato alla situazione
comunicativa, in funzione anche degli scopi che il parlante si prefigge. E poi la
capacità di rispettare le convenzioni sociali. Chi parla (o scrive) ha da cogliere
la presenza reale di chi ascolta (o legge). Non posso rivolgermi in tono
confidenziale e familiare a mia figlia, attaccando con un “Silvia, ti sarò grato
se mi vorrai prestare benevola attenzione...”, né cominciare una conferenza,
che vuole un tono solennemente educato, una sintassi più elaborata del solito,
e rapporto cortese e insieme distaccato col pubblico, non posso, ripeto, con
voce alta e gridata imperiosamente attaccare con un “Attenzione
attenzione...” . Né possso nel bel mezzo di una manifestazione tumultuosa,
vociante e rumorosa, richiamare l’attenzione di una folla che non è disposta a
darmela, abbracciare il megafono e con tono suasivo e familiare iniziare
sottovoce e timidamente con un “Carissimi, statemi vi prego a sentire...”; e
tantomeno, accattivante, “Ehi, vecchie canaglie”, espressione che un
momento prima, rivolto ad amici ritrovati in piazza, avevo usato con affetto e
pacche sulle spalle, tant’è che ci eravamo abbracciati, mentre ora la folla mi
sta quasi per linciare per parole, le stesse, che erano state in altro contesto
recepite come amichevoli e adesso, invece, risultano provocatorie. Se voglio
100 

 
usare, in quattro situazioni diverse, espressioni linguistiche adeguate (e tutte
della lingua italiana) per richiamare l’attenzione di chi ascolta, devo adeguarmi
dunque al reale contesto in cui parlo (la situazione) e saper dire la stessa cosa
in quattro modi diversi. ... Il non rispettare le norme sociali che regolano
l’agire comunicativo dà, nel caso migliore, effetti umoristici...; nel caso
peggiore, provoca effetti di oscurità e di incomprensione, perché la
competenza linguistica del destinatario finisce per essere ignorata, se non
scavalcata.”

4.2. Registro formal y registro informal

Como hemos visto en el texto de Beccaria, para cada tipo de situación también
existe un tipo de registro lingüístico adecuado que permite tener una
comunicación satisfactoria con el interlocutor. El registro (en el eje diafásico
del modelo de Berruto) está anclado en características lingüísticas del
enunciado o del texto, tanto léxicas como sintácticas y fonéticas. Por ejemplo,
el uso de ciertos pronombres personales está ligado a un determinado registro:
el pronombre “usted” en español estándar pertenece al registro formal,
mientras el pronombre “tú” pertenece al informal. Ahora bien, estas
características lingüísticas, aunque necesarias, no son suficientes para que el
enunciado tenga la eficacia prevista en nuestra acción comunicativa. Para que
ello ocurra, es fundamental que un enunciado producido con un registro dado
(formal o informal), sea adecuado a la situación comunicativa y a los roles que
los interlocutores desempeñan en dicha situación. Es decir, tiene que existir
correspondencia entre registro, roles y situación. En nuestra opinión, los roles
siempre determinan la selección del registro; la situación generalmente
determina tal selección, pero no siempre ocurre así. Tomemos el caso de un
profesor de la universidad y del Rector. Por estos roles, sabemos que la
interacción y, por lo tanto, el registro de los enunciados que se intercambien
han de ser formales (a menos que sean amigos de vieja data, en cuyo caso
habría situaciones en que predominaría el registro informal, puesto que los
roles primarios son de par a par y de confianza). Si el profesor encuentra al
Rector en un supermercado, seguramente no empleará un registro informal.
101 

 
Analicemos algunos de los ejemplos que da Beccaria. En el primer caso, el
padre se dirige a su hija Silvia. Como lo muestra Beccaria, el enunciado
(“Silvia, ti sarò grato se mi vorrai prestare benevola attenzione...”) claramente
no es adecuado para los roles ni para la situación: se espera que el padre
utilice un registro y un tono informal en una situación que también lo es. Sin
embargo, el enunciado parece pronunciado por un profesor o un académico en
una clase o en una conferencia. Igualmente ilustrativo es el caso del enunciado
“Ehi, vecchie canaglie” (registro informal) pronunciado ante una manifestación
(situación formal) o en una velada con unos amigos de siempre (situación
informal). En otro ejemplo, el marido, que es médico, comenta con la esposa:
“Ahimè, sono affetto di sindrome ipertensiva”. De nuevo, la falta de adecuación
de este enunciado, emitido con un registro formal, radica en los roles de los
interlocutores (esposos: se esperaría un enunciado con registro informal) y en
la situación, estrechamente relacionada con el ámbito profesional. En este
caso, ciertas características del enunciado permitirían clasificarlo como
perteneciente a un “subcódigo” (sottocodice) con características de lenguaje
sectorial.

Dardano & Trifone (1985: 47 – 49) describen el registro, el subcódigo y los


roles así:

“I sottocodici sono delle varietà del codice e presentano questo carattere


particolare: ai dati di base del codice aggiungono dei dati particolari che si
riferiscono a un determinato settore di attività culturale e sociale. ...
Sottocodice equivale a “linguaggio settoriale”; però la prima denominazione
sottolinea il rapporto di subordinazione fra il sottocodice e il codice.”

“Si chiamano registri quelle varietà del codice che dipendono dalla situazione
e che si realizzano non aggiungendo qualcosa al codice, ma piuttosto
scegliendo tra le diverse possibilità offerte dal codice stesso. I registri
scelgono soprattutto fra diverse possibilità di pronunce, fra diverse possibilità
sintattiche e lessicali.”

“I registri si dispongono in una successione che si può definire con i seguenti


aggettivi:

102 

 
registro aulico (o ricercato)
colto
formale (o ufficiale)
medio
colloquiale
informale
popolare
familiare.

Un mutamento di registro consiste in quello che comunemente si dice cambiar


tono. Mediante i registri si ottengono i cosiddetti stili di discorso, che
possono riguardare ciascun sottocodice.”

“Si chiamano relazioni di ruolo quegli insiemi di diritti e di doveri reciproci


che sono riconosciuti in modo implicito da tutti i componenti di una
determinata comunità linguistica. All’interno di quest’ultima, ogni coppia di
interlocutori deve rendersi conto delle relazioni di ruolo che intercorre (sic) fra
loro; questa consapevolezza deve essere viva in ogni momento del rapporto
comunicativo.

Padre-figlio, marito-moglie, insegnante-allievo, datore di lavoro-dipendente,


amico-amico sono alcuni esempi di relazioni di ruolo possibili nella nostra
società. Queste e altre relazioni di ruolo comportano certe regole di
comportamento sociolinguistico che devono essere rispettate nel corso della
comunicazione.”

De otra parte, Cortelazzo et alii. (1989: 37) definen así la situación:

“…per situazione si intende l’insieme degli elementi fisicamente presenti


durante l’evento di comunicazione, cioè emittente, ricevente, tempo, luogo,
altri personaggi, circostanze, ecc.”

Sucede que un enunciado puede contener muchos elementos que nos permiten
identificar la situación a la cual se refiere. En este caso estamos frente a lo que
Cortelazzo et alii (ibíd.., p.38) llaman “situación interna” (situazione interna).
Otras veces el enunciado es demasiado ambiguo para permitir identificar la
situación en la que fue emitido. En otras palabras, dicho enunciado puede
haber sido emitido en un sinnúmero de situaciones. En este caso nos

103 

 
encontramos frente a lo que Cortelazzo et alii denominan (ibíd.) “situación
externa” (situazione esterna). Al respecto, los autores dan el ejemplo de la
exclamación “Che frittata!”, que puede ser interpretada como una aprobación
por una deliciosa tortilla o, al contrario, como signo de estupefacción ante un
terrible accidente automovilístico. En cambio, un enunciado emitido por una
señora que dice “Vorrei due bistecchine di vitellone…tenere, per piacere”,
contiene varias referencias que nos indican con seguridad casi total que la
situación es la de la compra en una carnicería y ante un interlocutor concreto
(el carnicero).

Actividad 6
Completa la siguiente tabla, tomando como base los enunciados propuestos
(siempre están en parejas) y el tipo de registro. ¿Qué tipo de interlocutores y
en qué situación emitirían estos enunciados? ¿Se trata de situaciones externas
o internas? Atención: algunas veces entre el enunciado y el registro no hay
concordancia. ¿Qué indicios nos permiten deducirlo?

ENUNCIADO REGISTRO INTERLOCUTORES Y


SITUACIÓN
1a Il malato ha avuto un attacco di Informal
pressione alta.
1b Ahimè, sono affetto di sindrome Formal
ipertensiva.
2a Babbo, ho portato a Formal
compimento il mio studio.
2b Informal

3a Ritengo che l’accaduto non sia Formal


propriamente onorevole per Lei.
3b Informal

4a Professore, ma che pizza di libro Informal


mi ha dato in lettura! Per la
miseria è proprio una fregatura.
4b Informal
5a Mamma, posso prendere visione Formal
dei programmi della
radiotelevisione italiana in onda
nella seconda fascia d’ascolto?

104 

 
5b Informal
6a Ehi amico, sganciami due Informal
centoni!
6b Formal

7a Signor Rettore, come va? Formal


7b Informal
8a Un pollo arrosto, patatine fritte Formal
e un bicchiere d’acqua, per
favore!
8b
9a Cavolo, il telefono è rotto! Informal
9b
10a La birra va bene, grazie! Formal
10b
11a Di chi è questo zaino? Informal
11b
12a Perché non mangi la pasta? Informal
12b
13a Prenda una cucchiaiata di Formal
questo sciroppo per la tosse.
13b

Nota: Los enunciados 1a, 1b, 2a, 3a, 4a, 5a, 6a fueron tomados de Beccaria
(1992: 303 – 304). Los enunciados a partir del enunciado 7a forman parte de
los ejercicios de pronunciación para el curso de Italiano I.

Algunos elementos que nos permiten distinguir en italiano un enunciado formal


de uno informal son los siguientes:

REGISTRO FORMAL REGISTRO INFORMAL


Prefiere la pronunciación y entonación Prefiere la pronunciación y entonación
tendencialmente estándares. tendencialmente regionales o
dialectales.

Uso del pronombre “Lei” y las Uso del pronombre “tu” y las
respectivas formas pronominales y respectivas formas pronominales y
verbales. verbales.

En el registro muy formal, usa el Usa el pronombre “voi” y las


pronombre “Loro” (plural de “Lei”) y respectivas formas pronominales y
las respectivas formas pronominales y verbales.

105 

 
verbales. En el registro formal
estándar, el plural usa “voi”.

Usa fórmulas y expresiones fijas de No tiende a usar fórmulas y


cortesía. expresiones fijas de cortesía.

No usa términos o expresiones Usa frecuentemente términos o


populares, familiares o vulgares. expresiones populares, familares o
vulgares.

Usa con poquísima frecuencia Usa con gran frecuencia términos


términos dialectales o del italiano dialectales o del italiano regional.
regional.
Tiene un menor grado de complejidad
Emplea una sintaxis más compleja, en el uso de la sintaxis; usa más
especialmente en cuanto al uso de la frecuentemente la coordinación o las
subordinación. oraciones simples.

El tono estilístico recurre con poca o El tono estilístico recurre con


ninguna frecuencia a la emotividad. frecuencia a la emotividad.

Por supuesto, no es necesario que todas las características que acabamos de


mencionar estén presentes siempre en cada enunciado. Por ejemplo, en un
enuciado como “Ciao ragazzi, come va?”, típicamente informal, no
encontramos expresiones populares, familiares o vulgares y tampoco se
emplean términos dialectales o regionales. Lo que identifica a este enunciado
como informal es el uso de “ciao” y del término “ragazzi” combinado con la
expresión informal “come va?”.

Dos enunciados cuyo mensaje es el mismo, se utilizarían en situaciones y con


relaciones de rol diametralmente opuestas:

(a) “Eseguo questo lavoro durante tutti i giorni della


settimana.”
(b) “Faccio ‘sto lavoro tutti i santi giorni della settimana.”

106 

 
En (a) el uso del verbo “eseguire” adscribe por sí solo el enunciado al registro
formal. En (b) el uso del verbo “fare”, aunque posible en el registro formal, es
más frecuente en el informal; además, el empleo de la forma aferética “’sto”
del italiano regional del Centro y Sur de Italia en lugar del estándar “questo” y
de la expresión informal “tutti i santi giorni”, bastante cargada emotivamente,
clasifican el enunciado en el registro informal. En cuanto a la pronunciación y
entonación de los dos enunciados, en (b) hay mayor probabilidad, sobre todo
por el uso de “’sto”, de que el hablante esté utilizando una variedad del Centro
o Sur de Italia. Por último, en cuanto a los roles, en (a) el hablante
probablemente se está dirigiendo a un colega de trabajo o a un superior en el
lugar de trabajo, mientras que en (b) se está dirigiendo a su pareja o a un
amigo durante una cena o unas vacaciones.

4.3. Italiano hablado e italiano escrito

Estrechamente relacionado con el eje diafásico (Berruto, 1989: 21), en el que


están ubicados los diferentes tipos de registros, se encuentra el eje diamésico
(ibíd.). En dicho eje se ubican las variedades de lengua de acuerdo con el
soporte material que las vehicula. En este eje la distinción principal se hace
entre “lengua hablada” y “lengua escrita”. En el caso del italiano, el análisis de
este aspecto presenta dificultades particulares, debido a la historia de la lengua
(cfr. Capítulo 6). Como veremos, desde el Renacimiento hasta bien entrado el
siglo XX, el italiano fue una lengua casi exclusivamente escrita y ligada a las
formas, elevadas a canon en el siglo XVI, utilizadas por Dante, Petrarca y
Boccaccio. El acercamiento y transformación de esta variedad literaria y escrita
a la gente común se acentuó a partir de la década de 1950, de una parte, con
el boom económico, que permitió a la mayoría de la población acceder a la
educación primaria y secundaria y, por tanto, a las instituciones educativas
encargadas de transmitir el canon lingüístico y, de otra, con la difusión capilar
de la televisión (aunque precedida de la difusión de la radio en las décadas
anteriores), y por consiguiente, de un modelo de lengua hablada
107 

 
estandarizada, que no reflejaba las variedades dialectales. A la fecha actual
(2010) el avance del italiano, no ya en su variedad literaria, la cual también ha
sufrido cambios profundos, sino en su apropiación como lengua de uso
cotidiano y cuyo radio de acción se ha ampliado a todos los campos del
conocimiento y de la experiencia de los hablantes, nos permite afirmar la
existencia de sus variedades hablada y escrita.

Ahora bien, independientemente de las vicisitudes históricas de una lengua


dada, en este caso el italiano, es evidente que, cuando nos referimos a la
lengua hablada y a la lengua escrita, nos estamos refiriendo a variedades
distintas, cuyo soporte material es diferente y, que con frecuencia están
asociadas respectivamente (unas veces, de manera acertada; otras, de
manera equivocada) al registro informal y al registro formal.

Dardano & Trifone (1985: 49 -50) comparan y ejemplifican de la siguiente


manera la “lingua parlata” y la “lingua scritta”:

“La lingua parlata e la lingua scritta si svolgono in situazioni diverse, si


fondano su presupposti e su contesti diversi; non meraviglia perciò il fatto che
presentino caratteri diversi.

Quando parlo con qualcuno in un luogo e in un tempo determinati, sono, per


così dire, immerso in una situazione: le mie parole sono in stretto rapporto
con l’intonazione della mia voce, con i gesti che compio, con l’atteggiamento
che assumo mentre parlo; al tempo stesso ho la possibilità di autocorreggermi
di continuo, di modificare il mio discorso in relazione al fluire del mio pensiero,
conseguentemente al mutare del mio giudizio e dell’atteggiamento del mio
interlocutore.

Tutti sono disposti a tollerare, anzi ad approvare la mobilità del discorso


parlato: le frasi brevi, talvolta brevissime, talvolta lasciate a mezzo, quel
rapido spostarsi da un argomento all’altro, l’uso di un lessico più povero, di
frequenti ripetizioni, di riprese. Tutto ciò è sostenuto dall’intonazione della mia
voce, dalle mie capacità mimiche: un gesto, uno sguardo scelti
opportunamente dicono spesso più di molte parole; un’espressione comune
ripetuta con forza e con giusto tono può dire molto di più di un discorso
accurato ed elegante.

108 

 
Invece nella lingua scritta mancano tutti quei sostegni che rendono
immediatamente comprensibile ed efficace la lingua parlata: l’intonazione, gli
atteggiamenti, i gesti. La situazione non è sempre presente e chiara: pertanto
deve essere presentata, chiarita. Manca il rapporto faccia a faccia con
l’interlocutore, che è uno degli elementi dinamici della conversazione.
Conseguentemente la lingua scritta deve procedere in modo diverso:
maggiore attenzione nella scelta dei vocaboli; maggiore cura nel costruire le
frasi e nel disporle le une dopo le altre secondo uno svolgimento e un progetto
preordinati. Le interruzioni, le ripetizioni, i cambiamenti della linea discorsiva
che tanta efficacia possono dare al nostro parlare, appaiono per lo più
irrimediabilmente “brutti” nella lingua scritta. Ecco, per esempio, un ragazzo
che racconta ad un amico l’ultimo film visto:

Insomma ieri sera sono uscito, beh saranno state le sette, cioè le sette e un
quarto: sai col mio orologio non ci si capisce mai niente. Insomma sono uscito
e... paf! vedo il cartello di un film di avventure, sai di quelli in cui c’è uno che
viaggia, va qui, va là, incontra tipi strani, tipe... hai capito? Allora ci sono
andato. Beh, ti dirò, non è proprio bello, però interessante: spionaggio,
microfoni nascosti, armi sofisticate, messaggi in codice, insomma tutta sta
roba qui; e poi... sti paesaggi dell’Oriente; poi le corse con le macchine: si
sfasciano; fanno un macello. Poi c’è lui, cioè il protagonista, che è un agente
segreto, no? Allora ci aveva una pistola lunga così e sparava da matto. A
Nicola gli è piaciuto un sacco; sai Nicola? Quello... Sì, proprio quello che sta
nella terza B con tuo fratello. Stava proprio una fila avanti a me e s’è messo a
strillare quando quello, insomma l’agente segreto, gli dà un pugno a un tipo
con un faccia che non ti dico...

A questo brano di discorso parlato si è aggiunta soltanto la punteggiatura. Per


il resto si tratta di una trascrizione fedele di quanto è stato effettivamente
detto. Notiamo le ripetizioni, le interruzioni, le frasi lasciate a mezzo, tutte
quelle paroline di appoggio (insomma, beh, allora) che ricorrono
frequentemente nella lingua parlata. Per quanto riguarda il lessico, notiamo,
tra l’altro: beh “bene”, tipi e tipe, un macello “un disastro”, sparava da matto
“moltissimo”, gli è piaciuto un sacco “molto”, sti “questi”, paf (voce
onomatopeica che imita il rumore di uno schiaffo; è usata anche per indicare il
presentarsi inprovviso di un fatto, come dire: “all’improvviso”, “di colpo”,
“ecco” e simili). La situazione sociolinguistica fa sì che nella lingua parlata
intervengano nella maggior parte dei casi caratteri locali (cioè regionalismi e
dialettalismi): vedi sti, ci aveva.

Immaginiamo ora che lo stesso fatto debba essere narrato per iscritto. Il
ragazzo comicerebbe probabilmente così:

Ieri sera sono uscito tra le sette e le sette e un quarto. Non posso dirti l’ora
precisa perché il mio orologio non funziona bene. D’un tratto ho visto la
pubblicità di un film di avventure ecc. ecc.
109 

 
Accade spesso che parole, locuzioni, modi di dire della lingua parlata siano
ripresi nella lingua scritta per dare a quest’ultima una maggiore espressività. Il
fenomeno è comune nella letteratura, dalle origini ai nostri giorni. Ma anche il
linguaggio delle comunicazioni di massa ricorre sovente al “parlato”. Ecco, per
esempio, alcune espressioni tratte dal linguaggio del giornalismo sportivo:
farsele suonare, rimetterci le penne, mandare in bambola l’avversario, perdere
la tramontana.”

Además de la información que nos da esta cita, también es posible analizar la


perspectiva que han adoptado los autores: por una parte, se asume en primer
lugar que el usuario del texto tiene el italiano como lengua materna y, en
segundo lugar, que el italiano sea la lengua materna de la mayoría de los
italianos; por ota parte, dan mayor relevancia a la lengua hablada y al aspecto
comunicativo que a la escrita. Hasta mediados del siglo XX la perspectiva
habría sido la opuesta: la lengua literaria habría sido el modelo, además de
que se habrían tratado los regionalismos y dialectalismos como errores que
habría habido que evitar o corregir.

4.4. Los diversos tipos de textos en italiano

Cortelazzo et alii (1989: 3-96) dedican la primera parte del libro sobre el
italiano escrito y oral a caracterizar el texto. Lo definen así (ibíd., p. 4-6):

“Si potrebbe definire semplicemente un testo un qualsiasi enunciato parlato o


scritto, lungo o breve, formale o informale, antico o nuovo, che abbia un
nucleo di senso chiaramente riconoscibile, e che pertanto riesca a trasmettere
un messaggio univoco e coerente.”
...

“Abbiamo detto che, per essere un testo, i suoni pronunciati in una certa
occasione o le lettere scritte su una pagina devono avere valore comunicativo,
devono cioè comunicare qualcosa. Per far ciò devono essere combinati
assieme secondo certe regole. Tutti voi conoscete queste regole, perché fanno
parte della competenza linguistica che ciascun parlante ha della sua lingua.
Grazie a questa competenza ciascuno di noi è in grado di riconoscere con una
certa facilità un testo da un non-testo.

110 

 
Tuttavia, “conoscere le regole della propria lingua” non vuol dire aver studiato
alla perfezione tutto il libro di grammatica. Vuol dire invece saper usare le
possibilità offerte da un certo sistema linguistico, e quindi capire i testi
prodotti dagli altri (è ciò che si chiama competenza passiva) e produrne di
propri (competenza attiva), almeno quel tanto che basti a soddisfare le
proprie esigenze comunicative.

In questo senso particolare, voi tutti “conoscete” le regole che bisogna


rispettare quando si costruisce un testo. Ma si tratta, appunto, di una
“conoscenza” implicita, frutto dell’acquisizione spontanea della lingua fin
dall’infanzia. Adesso, e allo scopo di migliorare il vostro dominio sulla lingua,
non è male cercare di rendere esplicite queste regole. Ve le elenchiamo
rapidamente.

1) I suoni, le parole e le frasi che effettivamente udiamo e leggiamo


devono essere collegati fra loro. Le modalità, cioè le regole attraverso
cui colleghiamo gli elementi di un testo, sono studiate dalla
grammatica.
2) I concetti, le idee che esprimiamo attraverso le parole devono anch’esse
essere collegate fra loro. Le regole attraverso cui colleghiamo fra loro i
concetti sono studiate dalla semantica.
3) Ogni testo è condizionato dalla situazione in cui viene prodotto e deve
quindi adeguarsi ad essa.
4) Ogni testo deve essere in qualche modo informativo, deve cioè
contenere delle informazioni nuove, poche o tante che siano. E
ovviamente chi produce un testo orale o scritto deve avere l’intenzione
di comunicare effettivamente qualcosa a qualcuno.
5) Ogni testo fa riferimento ad altri testi, dati per conosciuti, cioè a blocchi
di conoscenze presupposte nel destinatario del messaggio.”

Actividad 7

Vuelve a leer la definición de texto que citamos en las p. 77-78 del material
guía. Compárala con la definición que dan Cortelazzo et alii. ¿Qué similitudes y
diferencias encuentras entre ambas definiciones?

Los autores profundizan en el análisis de las características de los textos y se


concentran en el estudio de las conexiones (remitir a lo dicho anteriormente,
pronombres y pro-formas, conectores y uso de los tiempos verbales), la

111 

 
coherencia temática, la situación (recuérdese lo ya expuesto sobre los registros
y la división de situación entre situación interna y situación externa), la
información (denotación, connotación, conocimientos compartidos entre los
interlocutores), la intertextualidad y la finalidad de un texto determinado.
Observemos los tipos de textos que proponen estos autores.

En primer lugar, puntualizan que cada texto es único y, por ello mismo,
también su descripción es única. Sin embargo, para analizar un texto,
proponen seis variables (ibíd., p. 76), con base en las cuales es posible
caracterizarlo y eventualmente adscribirlo a un cierto tipo:

“Per analizzare un testo si devono individuare:

1) l’autore o emittente (chi lo ha prodotto);


2) il destinatario, colui al quale è rivolto;
3) la funzione o lo scopo per il quale è stato prodotto: informare ad
esempio; far cambiare opinione o atteggiamento a qualcuno; dare
istruzioni;
4) la forma che assume: di articolo di cronaca, di saggio, di novella, di
lettura, di romanzo;
5) il tipo di lingua: comune o specialistica; di registro formale o informale;
6) il contenuto che porta: la quantità e la natura delle informazioni che fa
passare.”

Ahora bien, entre tal diversidad e irrepetibilidad de textos, es posible identificar


características comunes a varios textos y construir así una tipología textual.
Aclaramos que no entraremos en el análisis sobre los diferentes criterios para
construir tipologías textuales, pues ello implicaría elaborar un documento
independiente. Nos limitaremos a reseñar la clasificación que proponen
Cortelazzo et alii (1989: 76-96).

112 

 
4.4.1. Textos narrativos

Independientemente de su autor, de las diversas formas en que se concreten,


del contenido y de la finalidad, los textos narrativos poseen tres características
en común:
• se desarrollan en el eje del tiempo;
• el orden que subyace a su organización es el de la secuencia (progresión
ordenada de los hechos) o el del esquema (orden de los hechos por
medio del cual un hecho presupone otro), y
• los nexos que unen los hechos y los eventos son nexos prevalentemente
de carácter causal o temporal.

4.4.2. Textos descriptivos literarios

Los textos descriptivos de carácter literario poseen cinco características en


común:
• el eje sobre el cual están organizados no es el del tiempo, sino el del
espacio;
• el procedimiento del autor busca poner en relieve un objeto y predicar
algo sobre este objeto;
• funcionan como una serie de “marcos” diferentes, que pueden estar
organizados uno tras otro (en secuencia) o uno dentro de otro
(inclusión);
• el autor tiene una amplia libertad para establecer la lógica descriptiva,
seleccionar informaciones o escoger detalles de la realidad, y
• la descripción se encuentra en función de la narración o de la
argumentación.

113 

 
4.4.3. Otros textos descriptivos

Este tipo de textos incluye una amplia variedad de textos concretos:


definiciones de una enciclopedia, parte de los manuales de instrucciones o de
la posología de una medicina, muchas partes de los manuales escolares.
Respecto a los textos descriptivos literarios, éstos otros se diferencian de
aquéllos en dos aspectos:
• la descripción tiene una finalidad en sí misma: informar, y
• el autor tiene menos libertad para establecer la lógica descriptiva.

4.4.4. Textos argumentativos

Los textos argumentativos son más comunes de lo que habitualmente se


piensa: artículos y ensayos científicos, ensayos de crítica lietraria, editoriales
de prensa, párrafos de un libro de gramática, discursos de políticos, sermones
religiosos, numerosas explicaciones de profesores. Los textos de este tipo
poseen cinco características en común:
• el autor intenta o establece explícitamente un fuerte vínculo con el
destinatario (lector u oyente);
• el autor busca actuar sobre el destinatario: convencerlo de una o varias
ideas (tesis);
• el texto está estructurado en forma de proyecto, en el cual se puede
identificar una o varias tesis, ampliaciones y precisiones, antítesis,
hipótesis y síntesis;
• los nexos, implícitos o explícitos, son preferentemente de causa-efecto y
de implicación, y
• las palabras y los sintagmas cercanos en el significado y contiguos
semánticamente, son muy frecuentes

114 

 
Como en la realidad es más frecuente encontrar textos mixtos, que mezclan
partes narrativas, descriptivas y argumentativas, las características que
distinguen los textos argumentativos de los otros dos tipos son la segunda y la
tercera. De hecho, en un texto argumentativo, la descripción y la narración
están al servicio de la argumentación, es decir, de sostener la o las tesis
propuestas por el autor.

Finalizamos citando las palabras de los autores (ibíd., p. 96) respecto a la


relatividad y flexibilidad que tiene cualquier clasificación tipológica:

“La realtà dei testi è quindi estremamente complessa; a priori è impossibile,


ma soprattutto poco utile, costruire maglie classificatorie troppo strette; quel
che è importante è aver presenti le elementari procedure che si mettono in
atto quando si producono testi. E quindi, avendo chiare le variabili più
significative che entrano in ogni atto di comunicazione, praticare tanti testi.”

http://www.bruttastoria.it/blog/wp-content/uploads/2007/12/bruttastoria.gif

115 

 
CAPÍTULO 5

ASPECTOS SOCIOLINGÜÍSTICOS

En el numeral 1.3. (“El modelo de lengua y el italiano neo-estándar”) hicimos


una reflexión sobre el italiano estándar y el fenómeno de “reestandarización”
de la lengua. Con el fin de visualizar más claramente la situación de estas dos
variedades, vimos el modelo de arquitectura de la lengua que propone Berruto
(1989: 21). En el esquema que sintetiza dicho modelo, pudimos observar que
estas dos variedades ocupan grosso modo la parte superior izquierda del
centro del esquema, con el neo-estándar en la zona inferior del centro. Así
mismo, en el capítulo 4 abordamos algunos aspectos pragmáticos del italiano y
los situamos en los ejes diafásico y diamésico del modelo de Berruto. Sin
embargo, este esquema busca abarcar lo más exhaustivamente posible las
diferentes variedades que constituyen el repertorio sociolingüístico de la
lengua italiana, aunque da por sentado que la variedad diatópica permea todas
las otras variedades. Vemos, entonces, cómo, al iniciar el presente capítulo, ya
hemos abordado algunos aspectos relacionados con la sociolingüística. Esta
disciplina, surgida como punto de encuentro entre la sociología y la lingüística,
se encarga de estudiar las lenguas en su contexto social (López Morales, 1993:
34). La sociolingüística no se ocupa de una variedad ideal, ni de un hablante
ideal de una lengua dada, sino de las características lingüísticas y sociales de
grupos concretos de individuos. Por ello, el concepto de “variedad” adquiere un
valor fundamental51.

                                                            
51
  Para  profundizar,  remitimos  a:  Berruto  (1989),  López  Morales  (1993),  Kabatek  (1997),  Raible  (2002), 
Andorno et alii. (2003: 185 – 216). Ver también: http://it.wikipedia.org/wiki/Sociolinguistica  
116 

 
El esquema de Berruto se basa en los conceptos de”arquitectura de la lengua”,
“variedades diatópicas” y “variedades diastráticas” de Leiv Flydal, retomados
por Eugenio Coseriu52, quien agregó el de “variedades diafásicas” (recordemos
lo visto en el Capítulo 4). A éstas, Berruto ha agregado el concepto de
“variedades diamésicas”.

Respecto al italiano, tenemos que recordar que el “desfase” entre la expansión


y afirmación, si bien a nivel puramente literario, de una variedad dialectal (el
florentino culto) desde el siglo XIV al XVI, y la unificación política italiana en la
segunda mitad del siglo XIX, ha producido una situación lingüística
extremadamente compleja. La pervivencia de los dialectos se ha mantenido
intacta hasta la actualidad, aunque, como también lo hemos mencionado,
desde la década de 1950, el avance y penetración del italiano ha sido
constante. Si a comienzos del siglo XX sólo el 25% de la población italiana
dominaba el italiano y el 75% era casi exclusivamente dialectófono, cien años
después, las cifras se han invertido con creces53: probablemente sólo un 5% de
la población habla únicamente el respectivo dialecto. El restante 95% se
distribuye en un amplio y complejo continuum (o varios e igualmente
complejos continuum) que va desde quienes tienen una discreta competencia
activa, aunque buena competencia pasiva del italiano (generalmente las
generaciones más viejas y aisladas) hasta quienes tienen una excelente
competencia activa y pasiva del italiano y una escasa competencia del dialecto
(en general las generaciones más jóvenes y con educación superior). A este
cuadro, ya de por sí complicado, habría que añadir los diferentes grados de
conocimiento (tanto pasivo como activo) de las llamadas lenguas minoritarias
en las respectivas regiones de Italia: franco-provenzal (Valle d’Aosta), alemán
(Alto Adige, esloveno y ladino (Friuli), catalán (Alghero), albanés (zonas de
Puglia y Calabria) y griego (zonas de Sicilia). Por consiguiente, las actuales

                                                            
52
 Cfr. Archivo Eugenio Coseriu, de la Universidad “Eberhard Karls” de Tubinga (en alemán, inglés, francés y 
español): http://www.coseriu.de/  
53
 Cfr De Mauro (2005b: 137): “…la lingua che dal Cinquecento si dice italiana e che oggi, dopo secoli di vita 
minoritaria, è nota e in uso per il 95% della popolazione.” 
117 

 
variedades de la lengua italiana están teñidas en mayor o menor medida de los
dialectos y lenguas minoritarias.

El capítulo, entonces, está artículado de acuerdo con este vasto continuum de


italófonos y aborda los siguientes cuatro tipos de variedades:

• Variedades diatópicas
• Variedades diastráticas
• Variedades diafásicas
• Variedades diamésicas

Dino Buzzati (1906-1972) – Poema a fumetti (1969)


http://www.ilsussidiario.net/img/WEB/20091130poemafumetti/poemafumetti1.jpg

118 

 
Veamos nuevamente el esquema de Berruto:

Esquema 5.1. “Arquitectura” de la lengua italiana,


según Berruto (1989: 21)

Actividad 8

Vé y comenta el video titulado “Zelig - Enrico Brignano - I Dialetti” sobre la


lengua italiana, los dialectos y las variedades diastráticas y diafásicas.

En: http://www.youtube.com/watch?v=d8URgBP7Lts

119 

 
5.1. Variedades diatópicas

Las variedades diatópicas, o diatopía, son el conjunto de variedades de una


lengua en relación con la región o zona geográfica (Andorno et alii, 2003:
191). Para comprender mejor la situación diatópica del italiano, es necesario
visualizar la situación de las lenguas romances. Teniendo en cuenta la
evolución del latín hacia las lenguas romances (en especial la fonética, el léxico
y la morfología), la Romania, o área geográfica donde se hablan las lenguas
romances, tanto en Europa como en América, se divide en tres grandes zonas:
la Romania Occidental, la Romania Oriental y la Romania Meridional. En lo que
concierne a la Romania europea, el esquema 5.2. muestra esta división, al
tiempo que incluye una zona llamada “Romania submersa”, es decir las zonas
del Imperio Romano que en donde el latín se perdió por efecto de las
migraciones y establecimiento de varios pueblos de origen germánico, eslavo y
magiar.

Observando el caso de Italia, se observa claramente, que este país ocupa una
posición particular dentro de la Romania, puesto que su territorio forma parte
de las tres grandes divisiones lingüísticas romances: las siete regiones del
Norte (Valle de Aosta, Piamonte, Lombardía, Liguria, Trentino-Alto Adige,
Véneto y Friuli-Venezia Giulia), así como una región perteneciente al Centro
(Emilia-Romagna), el extremo noroccidental de Toscana y el norte de la región
de las Marcas, están incluidos en la Romania Occidental, al igual que el Cantón
Ticino en Suiza y la República de San Marino. De la Romania Oriental hacen
parte las demás regiones continentales italianas (Toscana, Marcas, Umbría,
Lacio, Abruzos, Molise, Puglia, Campania, Basilicata y Calabria), y la región
insular de Sicilia. De la Romania Meridional forma parte la otra región insular
(Cerdeña). Por lo tanto, es en la Italia continental donde se encuentran la
Romania Occidental y la Romania Oriental. Convencionalmente, la dialectología
italiana ha establecido la frontera de estas dos zonas tomando como referencia
la ciudad ligur de La Spezia, al occidente, en la costa del Mar Tirreno, y la

120 

 
ciudad romañola de Rímini, al oriente, en la costa del Mar Adriático (Línea La
Spezia – Rímini). Más recientemente, algunos dialectólogos han propuesto
reformular la denominación de esta frontera, teniendo en cuenta que la
Romania Occidental se adentra en una parte de Toscana y de las Marcas, a la
altura aproximada de las ciudades de Massa (en Toscana) y Senigallia (en las
Marcas): Línea Massa – Senigallia (ver esquema 5.3.). En realidad, el área
comprendida entre estas dos líneas podría considerarse como una zona de
transición entre las dos zonas. Habría que agregar, además, que, teniendo en
cuenta los sustratos prelatinos, la zona al norte de estas líneas posee un
sustrato gálico (al igual que en Francia) y la zona al sur de estas líneas posee
un sustrato itálico.54

Esquema 5.2.: la Romania europea


http://en.wikipedia.org/wiki/File:Western_and_Eastern_Romania.PNG

                                                            
54
 Cfr. Andorno et alii (2003: 191) 
121 

 
Actividad 9

1) Vé los siguientes videos, titulados:

“Alessandro Baricco in "Bartleby lo scrivano" [di Hermann Melville]”


http://www.youtube.com/watch?v=5Jo9vAXimus

“Enzo Biagi intervista Luciano Pavarotti”


http://www.youtube.com/watch?v=xIsA6lBMuP0&feature=related

“Claudio Magris - Le colpe degli intellettuali (2/2)”


http://www.youtube.com/watch?v=nsI09rKa4QA

“le iene - intervista a margherita hack”


http://www.youtube.com/watch?v=kARbmKgPeo0

“Racconti nella Rete 2008 - Dacia Maraini a LuccAutori”


http://www.youtube.com/watch?v=Pkm84RA4pqk

“Anna Marchesini - (La Signora Flora)” http://www.youtube.com/watch?v=HA-


h4CfnIGU

“19/12/97: Francesco Rutelli e "la fronda radicale" ”


http://www.youtube.com/watch?v=DPgrRa45GBY&feature=related

“Totò, Peppino e la malafemmena” http://www.youtube.com/watch?v=9-


VrY80K9y8

“Intervista a Massimo Troisi” http://www.youtube.com/watch?v=APjRVb2O_ks

“Sanremo 2008: la domanda Blogosferica a Mietta”


http://www.youtube.com/watch?v=ynAYOZ6qrSo

“Il Traffico” http://www.youtube.com/watch?v=aOHueBY91pc (diálogo entre


Dante y el tío de Palermo, de la película “Jhonny Stecchino”, de Roberto
Benigni)

“InfoVizzini.it - Camilleri a Repubblica TV sul Val di Noto”


http://www.youtube.com/watch?v=EQnpRz8vNT8&feature=related

“TG1 : intervista a Marco Carta e Maria De Filippi, vincitore e valletta di


eccezione di Sanremo” http://www.youtube.com/watch?v=Cmm827cQnrg

2) Compara la pronunciación y entonación de los personajes. ¿Qué


diferencias encuentras entre sus variedades regionales de italiano?
3) Con base en los datos de los sitios natales de cada personaje, sitúalos
122 

 
en un mapa de Italia. Observa su ubicación respecto a las líneas La
Spezia –Rímini y Massa – Senigallia.

Lista de los personajes:


• Alessandro Baricco (Torino, 1958)
• Luciano Pavarotti (Modena, 1935 - 2007)
• Enzo Biagi (prov. Bologna, 1920 – Milano, 2007)
• Claudio Magris (Trieste, 1939)
• Margherita Hack (Firenze, 1922)
• Dacia Maraini (Fiesole, prov. Firenze, 1936)
• Anna Marchesini (Orvieto, Umbría, 1953)
• Francesco Rutelli (Roma, 1954)
• Antonio De Curtis – Totò (Napoli, 1898 – Roma, 1967)
• Massimo Troisi (prov. Napoli, 1953 – Roma, 1994)
• Daniela Miglietta – Mietta (Taranto, Puglia, 1969)
• Andrea Camilleri (prov. Agrigento, Sicilia, 1925)
• Marco Carta (Cagliari, Cerdeña, 1985)
• Maria de Filippi (Milano, 1961)

La Spezia
Rímini
Massa Senigallia

Esquema 5.3.
Líneas La Spezia – Rímini y
Massa - Senigallia
http://it.wikipedia.org/wiki/File:La_spezi
a-rimini_line.png

123 

 
En el continuum diatópico, seguramente son las dimensiones fonética,
prosódica (entonación) y morfológica las que reflejan en mayor grado el
sustrato de los diferentes dialectos o lenguas minoritarias55. Dardano & Trifone
(1985: 32 – 40) clasifican el italiano regional en cuatro variedades principales,
cada una divisible en otras menores:
• variedad septentrional (settentrionale)
• variedad toscana (toscana)
• variedad romana (romana)
• variedad meridional (meridionale)

Por ejemplo, en la variedad septentrional, podemos distinguir una sub-


variedad occidental, una emiliano-romañola y otra oriental. La variedad
toscana, base del italiano estándar, se puede dividir en seis sub-variedades:
florentina, sienesa, aretina, occidental, grossetana y apuana. La variedad
romana comprende Roma y los alrededores. La variedad meridional comprende
las sub-variedades: centro-meridional, meridional intermedia, y meridional
extrema.

Según Hegyi (1999: 208 - 210), las principales características de las cuatro
variedades mencionadas por Dardano & Trifone (1985: 32 – 40) son:

“Varietà settentrionale
L’area settentrionale è caratterizzata (a grandi linee):
dalla riduzione della pronuncia delle consonanti lunghe
dall’eliminazione del raddoppiamento fonosintattico
da una fortissima tendenza alla sonorizzazione (riguardante
sia la -s- intervocalica, sia la z- iniziale)
da una tendenza a pronunciare aperte le e e le o
dall’allungamento delle vocali toniche
dall’uso accumulativo dei pronomi personali
dall’uso di meglio nel significato di ‘migliore’ e peggio
di ‘peggiore’
dall’uso prevalente del passato prossimo
                                                            
55
  “L’italiano  regionale  è  una  varietà  di  italiano  che  possiede  delle  particolarità  regionali,  avvertibili 
soprattutto nella pronuncia.” (Dardano & Trifone, 1985: 33) 
124 

 
sul piano lessicale: guardaroba, sberla (‘schiaffo’), panetteria,
intendere (‘sentire’), impiparsene (‘infischiarsene’), papà,
raviolo, sagoma, salvietta (‘asciugamano’), barbone
(‘mendicante’), michetta (‘panino’) ecc.

Varietà toscana
Le principali caratteristiche della varietà toscana che la rendono subito
riconoscibile
sono:
la presenza delle fricative omorganiche al posto delle affricate
la tendenza alla nasalizzazione
la sonorizzazione della z iniziale e intervocalica
la tendenza all’assimilazione regressiva
la resistenza della i- eufonica
la forte presenza del raddoppiamento sintattico
i nomi femminili con la desinenza -e al plurale sono invariabili
gli aggettivi in -e vengono usati come tali anche per il plurale femminile
la mancanza del loro possessivo (sostituito da suo, sua, suoi e sue)
la mancanza del pronome ci (anche nella forma ce) (sostituito da si e
il rispettivo se)
sul piano lessicale: cencio, gote (‘guance’), pizzicagnolo (‘salumiere’),
trombaio (‘idraulico’), panciotto (‘gilé’), giubba (‘giacca’) ecc.

Varietà romana
Le caratteristiche di questa varietà che produce un influsso forte sulla lingua
sono:
la -b-, la -gl- e la -z- sonora in posizione intervocalica hanno una
pronuncia lunga e intensiva
la -r- intervocalica lunga invece viene pronunciata scempia
la -c- intervocalica tende a una pronuncia fricativa
il raddoppiamento fonosintattico è presente però, rispetto
a quello toscano è di uso piú ristretto; non avviene
comunque dopo le parole da, dove, come
il futuro semplice è spesso sostituito dal presente
il congiuntivo è spesso sostituito dall’indicativo
sul piano lessicale: abbacchio (‘agnello’), bustarella, caldarroste,
colonnetta (‘comodino’), fattaccio (‘avvenimento di cronaca
nera’), fruttarolo (‘fruttivendolo’), menare (‘battere’), locandina
(‘avviso a stampa’), pizzardone (‘vigile’) ecc.

Varietà meridionale
Questa varietà è caratterizzata:
dalla vocalizzazione delle semiconsonanti
dalla tendenza ad eliminare la scelta fra le vocali aperte e chiuse
(e e o); cioè pronunciarle in modo uniforme, intermedio
dalla pronuncia lunga delle -p- e -t- in posizione intervocalica
dalla sonorizzazione delle -p-, -t-, -z- sorda dopo le consonanti nasali
125 

 
dalla presenza limitata del raddoppiamento fonosintattico
dalla sostituzione del futuro semplice con il presente
dall’uso prevalente del passato remoto
dall’oscillazione fra congiuntivo (che spesso viene sostituito
dall’indicativo) e condizionale
sul piano lessicale: carnezzeria (‘macelleria’), fiumara (‘torrente’),
malloppo, pezzente (‘straccione’), puparo (‘marionettista’),
rione, galantuomo, compare ecc.”

5.2. Variedades diastráticas

Las variedades diastráticas, o diastratía, son el conjunto de variedades de una


lengua en relación con el ambiente social (Andorno et alii, 2003: 191). En
general se puede distinguir una variedad de la alta y mediana burguesía y
variedades populares, influidas por los dialectos locales y el menor grado de
escolarización. A estas variedades habría que agregar la diferencia entre
variedades de las clases alta y media de las grandes ciudades y las de las
clases poulares de las zonas suburbanas. Recordemos que en Italia, como en
toda Europa, las clases altas viven en el centro de las ciudades y las clases
populares en los suburbios.

Según Andorno et alii (2003: 193 – 194), el italiano popular se refleja en la


pronunciación, en el léxico y en algunas construcciones sintácticas. Al respecto,
dan ejemplos como la anulación de la distinción entre los pronombres de
objeto indirecto “gli” y “le” (3a persona singular masculino y femenino
respectivamente) a favor de “le” (en Piamonte). Este fenómeno también es
frecuente en el italiano popular de Roma, con la diferencia de que la anulación
se da a favor de “gli”. Otra característica de la sintaxis es la “dislocazione a
destra” del complemento indirecto, con inclusión del respectivo pronombre:
“Dille a Giuseppe che non vada via” (Piamonte), “Digli a Giuseppe che non
vada via” (Roma). En el uso popular del italiano del Piamonte el verbo
“chiamare” (llamar) se utiliza en lugar del verbo “chiedere” (pedir, preguntar):
“chiamare qualcosa a qualcuno”. También piamontesa es la confusión entre el
126 

 
verbo “parlare” (hablar) y el verbo “dire” (decir). En el Centro y Sur es común
escuchar el verbo “imparare” (aprender) más complemento indirecto, en lugar
del estándar “insegnare”: “Ti imparo a nuotare”, en vez de “Ti insegno a
nuotare”. Igualmente frecuente en el italiano hablado popular de todas las
regiones, es el “che” polivalente y en particular cuando reemplaza a “cui”, “al
quale”, “alla quale”, etc.: “L’uomo che Maria ha dato un libro, en vez de
“L’uomo al quale Maria ha dato un libro”.

Del mismo modo, Andorno et alii (op. cit.) caracterizan el italiano popular
como “un italiano ricco di popolarismi semantici ed espressivi, malapropismi,
ricostruzioni paretimologiche e semplificazioni varie.” Definen el “popolarismo
semantico” como “un’espressione che ha assunto nella varietà popolare un
diverso significato (come ficcarle per dare botte).” El “popolarismo espressivo”
consiste en “l’uso metaforico o comunque connotato di certe forme nell’italiano
popolare (es.: macello per guaio). En cuanto a los “malapropismi” y a las
“ricostruzioni paretimologiche”, los autores afirman que “il “malapropismo” è
una forma impropria, come covalicenza per covalescenza; la “paretimologia” (o
“etimologia popolare”) è una falsa ricostruzione etimologica, come salciccia al
posto di salsiccia (dal lat. salsa insicia = carne salata), forse per
contaminazione con la voce di origine infantile ciccia (= carne grassa).”

En los ejemplos del italiano popular del Piamonte y del Centro y Sur de Italia
podemos observar la estrecha relación entre los ejes del modelo de Berruto
(1989:21), en este caso, diatópico y diastrático.

Actividad 10

Vé los siguientes videos y compara la variedad de la clase media romana


(video 1) y la de la clase popular romana (video 2). Compara las variedades
diastráticas de los cinco videos.

1) “Alberto Sordi, "che ne sai tu"” (de la película “Un borghese piccolo
piccolo”, 1977) http://www.youtube.com/watch?v=zt8cbDiqN_M

127 

 
2) “Ladri di Biciclette - Vittorio De Sica”
http://www.youtube.com/watch?v=Myo2vOIGvLQ

El video 3 muestra el italiano neo-estándar de la clase media romana de


comienzos del siglo XXI (nótese la “dislocazione a sinistra” en la frase de
Antonia: “Le riviste per Ernesto le ho lasciate giù da Serra”) :

3) “Le fate ignoranti” (dialogo final entre Michele – Stefano Accorsi y


Antonia – Margherita Buy)
http://www.youtube.com/watch?v=WURvmzOkmr8&feature=related

El video 4 muestra algunas de las variedades diastráticas de Nápoles:

4) “Gomorra tráiler” http://www.youtube.com/watch?v=gnmAA_MaEnM

El vídeo 5 muestra algunas características del italiano de los inmigrantes (en


este caso de Europa Oriental) y de los niños:

5) “La sconosciuta - Prima del carcere”


http://www.youtube.com/watch?v=FTHDVEcA81Y

5.3. Variedades diafásicas

Las variedades diafásicas, o diafasía, son el conjunto de variedades de una


lengua en relación con la situación enunciativa (Andorno et alii, 2003: 191). A
lo expuesto en el numeral 4.2. de nuestro material guía, podemos agregar el
concepto de jerga (“gergo”) o lenguajes de grupos sociales particulares (ibíd.,
193):

“I gerghi, a differenza dei sottocodici, non sono semplicemente apporti


supplementari al lessico della lingua, ma vere e proprie manipolazioni e
storture del nesso significante-significato ordinario. Gergale è per esempio il
linguaggio dei giovani, che brulica di metafore, iperboli e forestierismi distorti
e può cambiare con velocità generazionale.”

128 

 
Ejemplos de palabras o expresiones jergales juveniles de Mayo del 68 que han
pasado a formar parte del italiano común, son: “troppo bello” (“molto bello”,
“bellissimo”), “fighissimo” (“molto bello”) o “rompipalle” (“scocciatore”).

Actividad 11

En el primer video tenemos un ejemplo de jerga. ¿De qué tipo de jerga se


trata? ¿Con cuál tipo de variedad diatópica está mezclada?:

1) “Io Speriamo che me la Cavo (Puntura)”


http://www.youtube.com/watch?v=hPZLo4qwo4k

En el segundo video tenemos ejemplos de numerosas variedades. Como


curiosidad, uno de los personajes (Fernando) emplea el italiano áulico literario
(desde 6:43). ¿Qué otras variedades puedes identificar?:

2) “Pane e Tulipani Scene finali”


http://www.youtube.com/watch?v=IFTUxca8acQ

En el tercer video, identifica los registros, los roles y la situación. ¿Cuál es el


indicio lingüístico che marca cada registro?:

3) “Don matteo 4- Il finale”


http://www.youtube.com/watch?v=JOm8dY1HaT0&NR=1

5.4. Variedades diamésicas

Las variedades diamésicas, o diamesía, son el conjunto de variedades de una


lengua en relación con el medio de comunicación escrito u oral (Andorno et alii,
2003: 191). A lo expuesto en los numerales 3.2.2., 4.3. y 4.4. de nuestro
material guía, podemos agregar que algunas alteraciones del orden sintáctico
neutro Sujeto-Verbo-Objeto (SVO), consideradas características de la lengua
hablada, se producen también en la lengua escrita con mayor frecuencia de la
que se podría prever. Este tipo de alteraciones está relacionado con la
informatividad o estructura informativa, una de las propiedades que
caracterizan a un texto como tal; es decir con la secuencia Dado (Tema) –

129 

 
Nuevo (Rema). Es así como, cuando la estructura sintáctica neutra no
corresponde a la la estructura informativa, se producen alteraciones
sintácticas, entre las cuales tenemos la inversión del orden sintáctico, las
dislocaciones (a la derecha o a la izquierda) y el uso de la voz pasiva. En la
lengua hablada, estas alteraciones son más frecuentes, debido a la inmediatez
de la comunicación y a todos aquellos elementos que menciona Beccaria
(1992: 302 - 304) y que retomamos en las p. 100-101 de este material.
Andorno et alii (2003: 194) exponen de la siguiente manera la diferencia entre
lengua escrita y lengua hablada.

“È noto che la lingua scritta tende di solito ad essere più controllata e formale
di quella parlata e la spiegazione sociolinguistica di ciò sta nel fatto che gli atti
comunicativi più ufficiali e formali sono di norma scritti. Dal punto di vista
psicologico, poi, è vero che allo scritto si può dedicare più tempo e attenzione,
mentre le esecuzioni orali si svolgono in tempo reale e sono perciò meno
pianificabili e più soggette a meccanismi di semplificazione oltre ad essere più
marcate dal punto di vista pragmatico. Il maggior uso dei signali discorsivi è
ad esemplio una proprietà tipica del parlato rispetto allo scritto. Per quanta
attenzione si sia dedicata alle forme orali, la didattica ha sempre preferito
partire da forme linguistiche affini allo scritto, sia pure informale e quotidiano,
per presentare agli studenti dei testi “normalizzati” e costruiti quanto più
possibile secondo regole individuabili e insegnabili.

Da questo non si deve però concludere che tutto quanto è peculiare del
parlato sia inevitabilmente caotico e possa essere appreso solo “ad orecchio”,
attraverso la pratica o l’imitazione. La ricerca linguistica italiana, ad esempio,
studia da tempo forma e funzione di alcuni fenomeni di alterazione dell’ordine
sintattico di frase che si presentano con regolarità nella lingua parlata, e non
solo in questa.”

Como mencionábamos anteriormente, las dislocaciones son estructuras


sintácticas especiales, históricamente consideradas características de la lengua
hablada y por ello, hasta épocas recientes, objeto de poca atención en la
descripción gramatical (generalmente con la finalidad de desaconsejar su uso).
Actualmente, constituyen una de las características más vivas del proceso de
“ristandardizzazione” del italiano y están plenamente aceptadas (a excepción

130 

 
del anacoluto). En variedades mixtas, como el italiano de los correos
electrónicos y las redes sociales (prevalentemente de carácter oral pero
transcrita) también es muy común el uso de estas estructuras. Por otra parte,
la lengua escrita las ha incorporado más sistemáticamente, si bien en las
variedades escritas más formales suelen ser evitadas. Veamos algunos
ejemplos (Andorno et alii, 1993: 196 -197):

• dislocación a la izquierda (dislocazione a sinistra): consiste en colocar al


comienzo del enunciado el tema del cual se está hablando (Questi
francobolli li ho comprati a Ginevra = “A proposito di questi francobolli, li
ho comprati a Ginevra”). La dislocación a la izquierda del objeto directo
es extremadamente frecuente y se utiliza como alternativa a la voz
pasiva (Marco lo hanno avvisato? = “Marco è stato avvisato?”).
• dislocación a la derecha (dislocazione a destra): consiste en insertar una
“cola” de información dada después de la parte que tiene la información
nueva (rema). Se emplea para recuperar en el fondo de la frase el tema,
ya conocido, del enunciado, en caso de que aquél no sea
suficientemente claro (Li ho comprati a Ginevra, questi francobolli = “Li
ho comprati a Ginevra, e sto parlando dei francobolli”).
• focalización contrastiva (focalizzazione contrastiva): inversión de la
estructura informativa dado-nuevo, por la de nuevo-dado con una
intencón comunicativa especial. En este caso, la anteposición y
acentuación del elemento nuevo tiene la finalidad de resaltarlo, en
contraste con una expectativa anterior (- Cosa cerchi? Hai perso i
documenti? - I SOLDI ho perso!).
• frase escindida (frase scissa): tiene una función análoga a la de la
focalización contrastiva, pero una estructura sintáctica más elaborada,
en especial porque el elemento nuevo queda “enmarcado” en una
estrctura del tipo “è X che…” (Sono I SOLDI che ho perso!).
• frase presentativa (frase presentativa): su estructura es “c’è X che…);
tiene como finalidad introducir en el discurso un elemento nuevo y

131 

 
asignarlo inmediatamente como tema en la frase sucesiva; también
busca segmentar en pequeños bloques la información nueva que está
introduciendo (- Che succede? - C’è un gatto che sta entrando in
giardino).
• dislocación de tema libre (dislocazione di tema libero): también llamado
anacoluto, consiste en colocar el tema al comienzo del enunciado, pero
rompiendo la concordancia sintáctica esperada (Giorgio non gli ho detto
nulla, en vez de: A Giorgio non ho detto nulla; Maria non c’è stato niente
da fare, en vez de: (Per Maria non c’è stato niente da fare).

Actividad 12

El siguiente video es una interesante explicación sobre las señales discursivas


(“segnali discorsivi”):

“I segnali discorsivi”
http://www.youtube.com/watch?v=cNEC4uuo2TM&feature=player_embedded

¿Qué características diatópicas y diafásicas puedes identificar en el italiano de


la expositora y en el de algunos de los personajes?

En el segundo video, identifica características diatópicas, diastráticas,


diafásicas y diamésicas del italiano. ¿Cómo describen los personajes el estado
actual de la lengua italiana?

“Dibattito sulla lingua italiana - Unomattina (RaiUno / 23 aprile 2009)”


http://www.youtube.com/watch?v=jxJpLo3ml4o&feature=related

132 

 
CAPÍTULO 6

CONFORMACIÓN DE LA LENGUA ITALIANA

En los capítulos 1 a 5 del material guía, hemos abordado de manera general


aspectos de la lengua italiana actual desde diferentes facetas de la lingüística:
fonética y fonología, morfología, sintaxis, pragmática y sociolingüística.
Además, en varias ocasiones hemos citado o puesto de relieve la influencia que
las perspectivas de los estudios lingüísticos han tenido en la didáctica del
aprendizaje del italiano como lengua extranjera. Esta perspectiva, en términos
de Saussure, es sincrónica. Del mismo modo hemos intentado trascender el
ámbito saussuriano de la langue y dar elementos de análisis de la dimensión
de la parole, especialmente en los capítulos sobre la pragmática y la
sociolingüística.

A diferencia de estos primeros cinco capítulos, el Capítulo 6 (“Conformación de


la lengua italiana”) ofrece una visión de la lengua desde la otra perspectiva
saussuriana, es decir, la diacrónica, para lo cual se pone de relieve la estrecha
relación entre la historia italiana (y europea) y las etapas de conformación de
la lengua. Esta primera sección del capítulo está basada en Suárez Ortega
(2005). Finalmente, el capítulo retoma la relación entre la lengua nacional y los
dialectos, entendidos como lenguas romances generalmente carentes de
escritura y de normativización y que no tienen carácter oficial, mostrando
cómo la fuerte pervivencia de éstos en la actualidad obedece a las vicisitudes
históricas por las cuales ha atravesado Italia desde la caída del Imperio
Romano hasta la edad contemporánea. Naturalmente, la aproximación es
bastante general, puesto que profundizar en el tema implicaría proponer por lo
menos un curso de Historia de la Lengua Italiana.

133 

 
Por consiguiente el capítulo está dividido en dos secciones:
• Relación entre la historia y la conformación de la lengua
• Lengua nacional y dialectos

6.1. Relación entre la historia y la conformación de la


lengua

La conformación y las vicisitudes de la lengua italiana a lo largo de los siglos se


encuentran íntimamente relacionadas con la historia de Europa y del territorio
que hoy conforma Italia. Como afirma Suárez Ortega (2005: 99):

“La lengua italiana de hoy refleja una historia de fragmentación y división casi
imposible de superar, y un anhelo de unificación que permita cerrar un
larguísimo proceso de creación de una identidad nacional en la cual la lengua
es factor constitutivo fundamental.”

A diferencia de otras naciones europeas, como Francia, España, Portugal o


Inglaterra, que se conformaron en la Edad Media, Italia se constituyó como
Estado entre 1860 y 1870. La perenne fragmentación política de Italia durante
tantos siglos, así como el haber sido campo de batalla entre las potencias de
turno, han tenido una influencia fundamental en la política lingüística y en la
evolución de la lengua italiana.

Las distintas variedades regionales del latín hablado (“latín vulgar”, llamado así
en oposición al latín escrito o “clásico”), con la disgregación del Imperio
Romano, el despoblamiento o destrucción de las ciudades y el poder
centralizador cada vez más débil que Roma ejercía en las provincias, quedaron
a merced de tendencias centrífugas, las cuales fueron dando origen a
variedades lingüísticas cada vez más distanciadas entre sí. Al mismo tiempo, a
medida que estas variedades se hacían mutuamente incomprensibles, la
variedad de latín adoptada por la Iglesia se mantenía fiel a las normas escritas
134 

 
del latín clásico. Ya para el siglo VIII se hacía la distinción entre latín y lengua
vulgar. Es así como en las antiguas provincias romanas surgieron numerosos
dialectos hijos del latín hablado. Por otra parte, las invasiones bárbaras
también contribuyeron a disgregar lingüísticamente el Imperio. Al igual que las
demás provincias, Italia estuvo sometida a oleadas de invasiones de pueblos
bárbaros, algunos de los cuales lograron conformar pequeñas unidades
político-territoriales, aunque mucho más inestables que las conformadas en
Francia o España. Tras la división del Imperio Carolingio a comienzos del siglo
IX, la influencia cultural y lingüística del Sur de Francia y sus dialectos
provenzales se extiende al norte y centro de Italia. Entre tanto, el sur cae bajo
el dominio de los árabes, del cual se librará en el siglo XIII con la implantación
de la monarquía normanda. En esta época el norte de Francia avanza en su
dominio del sur y destruye la cultura provenzal. Numerosos intelectuales,
literatos y poetas se exilian en la corte siciliana del emperador normando
Federico II y contribuyen a difundir en Italia nuevas formas poéticas, al tiempo
que influyen decisivamente en el dialecto siciliano, que se convierte en una
lengua de arte. Tiempo después, cuando la corte de Federico II había
desaparecido, esta nueva sensibilidad se afinca en Toscana, donde también se
estaba produciendo un cambio en la sensibilidad poética. Suárez Ortega (2005:
102) resume así estos primeros tiempos de los dialectos:

“El italiano es una lengua neolatina o romance; es decir, su origen es la


lengua latina hablada (latín vulgar). En la Alta Edad Media los innumerables
dialectos romances de Italia estuvieron sujetos a diversas influencias, en
especial del francés y del provenzal en el Norte y Centro y del árabe en el Sur.
Desde el año Mil, con la consolidación de la independencia de las ciudades-
estado, los dialectos romances adquirieron prestigio en la vida civil y se
convirtieron en fuertes rivales del latín en lo referente a la lengua escrita.
Entre éstos se pueden mencionar el veneciano, el napolitano, el siciliano, el
florentino o el genovés.”

En la ciudad toscana de Florencia esta nueva sensibilidad encuentra terreno


fértil y posibilidad e continuidad, así como apoyo de las autoridades que
gobernaban la ciudad. Allí, el dialecto se convirtió no sólo a lengua

135 

 
administrativa, como ocurrió en muchas otras ciudades-estado italianas, sino
que se elevó a lengua literaria. El siglo XIV fue definitivo para la difusión de la
variedad literaria del florentino: las obras de Dante, Petrarca y Boccaccio
conforman la base de esta variedad, tanto en prosa como en verso. Los
mercaderes, comerciantes y banqueros florentinos, esparcidos por toda Italia y
Europa desempeñaron un papel fundamental en la expansión del florentino
literario como lengua culta, que poco a poco fue tomada como referencia en el
resto de Italia para la literatura y más tarde para la música (en Florencia nació
la ópera a finales del siglo XVI). Sin embargo, la adquisición de prestigio no
fue fácil, puesto que otros dialectos también tenían una amplia tradición
literaria y se usaban como lenguas administrativas de entidades políticas
poderosas. Entre ellos hemos de mencionar al veneciano, al napolitano y al
genovés. Suárez Ortega (2005: 102-103) resume así la expansión del
florentino:

“El dialecto florentino del siglo XIV, mucho más cercano del latín que otros
dialectos, adquirió rango de lengua literaria con los poetas del Dolce Stil Novo
y particularmente con las obras de Dante (La Divina Comedia), la poesía de
Petrarca (Cancionero) y la prosa de Boccaccio (El Decamerón). Su prestigio
fue tal, que en toda Italia se adoptó como lengua literaria la lengua de las
obras de estos tres autores. Más adelante, su difusión se facilitó por la
utilización de la imprenta. Es así como desde el siglo XIV hasta principios del
siglo XX, los escritores de otras regiones tuvieron que aprender esa lengua
florentina literaria para poderse destacar como literatos e intelectuales. Esta
situación contrasta con la situación lingüística de la mayoría de la población,
para la cual este “italiano” era una lengua extranjera. Los dialectos
mantuvieron su vitalidad y evolucionaron (el florentino actual es diferente del
florentino del siglo XIV). Durante el Renacimiento, la lengua literaria se
latinizó enormemente y surgió la polémica de qué características debería tener
la lengua literaria. Se abría así la “Cuestión de la Lengua”. Tres fueron las
corrientes: la de Baltasar Castiglione, Trissino y Equicola proponía crear una
lengua artificial y cortesana, compuesta por rasgos del italiano literario de las
diferentes cortes de la Península; la corriente de Nicolás Maquiavelo (Dialogo
intorno alla nostra lingua, 1515) y Claudio Tolomei proponía adoptar el
florentino vivo de esa época, considerado como desarrollo natural de la lengua
de Dante, Petrarca y Boccaccio; finalmente, el cardenal Pietro Bembo proponía
utilizar la lengua de Petrarca como modelo para la lengua en verso y la lengua
de Boccaccio para la prosa. La polémica se zanjó a favor de esta última

136 

 
propuesta. De hecho, en 1525, Bembo, en su obra Prose della volgar lingua,
fijó la norma que regiría la lengua italiana hasta el siglo XIX. En 1583 se fundó
en Florencia la Accademia della Crusca, institución encargada de velar por la
pureza y el uso “correcto” de la lengua italiana según los parámetros de
Bembo. En 1612 se publicó en Venecia el primer Vocabolario degli Accademici
della Crusca.”

Tras la solución de la “Questione della Lingua” con el establecimiento del canon


del florentino literario del siglo XIV, la lengua italiana sustituyó definitivamente
al latín como lengua administrativa y literaria en los diferentes estados
italianos. Sin embargo, la gente común, por lo general analfabeta, no conocía
esta variedad, circunscrita a una élite de intelectuales, literatos y políticos.
Beccaria (1992: 63-66) describe así el sentir sobre la lengua a finales del siglo
XVIII:

“L’italiano è diventato una lingua popolare non da molto. Torniamo indietro di


poco, al sec. XVIII.

Due secoli fa chi non era nato in Toscana doveva scrivere in una “lingua
ideale”, non calata in un contesto vitale di usi concreti, non riconoscibile nella
pratica di una capitale linguistica. D’altra parte c’era l’esigenza di avere una
lingua comune, moderna, agile e disinvolta, per parlare di cose pratiche, per
scrivere di argomenti tecnici, utili, alla portata di un pubblico più largo. Le
esigenze dello stile, della lingua bella, cedono il campo a effettive e urgenti
necessità sociali. Nei grandi centri (da Napoli a Milano, da Torino a Venezia) la
vita culturale s’era fatta molto intensa, aperta al nuovo e all’Europa. Emerge
una nuova classe, la borghesia. Diverso e più ampio il pubblico dei lettori di
carta stampata. Dell’italiano ormai non possono fare a meno, per la propria
professione, anche burocrati, militari, tecnici, che si stanno elevando
culturalmente e socialmente con gli studi; e della lingua non possono fare a
meno per ottenere una patente di rispettabilità sociale, per entrare in contatto
con gli altri parlando e scrivendo di problemi attuali, di cose pratiche o magari
futili. L’esigenza di sostituire al dialetto e a una nobilissima lingua (malnota)
uno strumento di conversazione medio e di scambio con quanti sparsi per la
penisola dovrebbero avere in comune una lingua, si fa appunto nel Settecento
una necessità imprescindibile. Ci vuole un italiano medio, più agile del
tradizionale: un linguaggio moderno per mezzo del quale la cultura possa
uscire dalla chiusa cerchia dei dotti e diffondersi in più larghi strati della
società. Mancava una lingua adatta alla divulgazione delle idee nei libri a
carattere divulgativo, adatta alla nominazione di tutte le cose, anche le più

137 

 
umili e concrete, e per trattare gli affari quotidiani, per divulgare le tecniche,
le scienze socialmente più utili. Non si poteva seguire un uso comune.
L’uniformità di un uso non poteva giungere dal basso, da una società divisa da
barriere e frazionamenti regionali. Agli italiani manca davvero “la lingua
natia”. In Italia la comunicazione settoriale e specialistica in lingua era, tra
Sette e Ottocento, possibile soltanto a livello alto, non alla borghesia
emergente, non all’imprenditore che dovesse in un qualche manualetto istruire
i contadini sui metodi migliori per potare le viti o allevare i bachi da seta, al
medico che volesse divulgare rimedi contro questa o quella malattia. Quando
un piemontese o un lombardo hanno da parlare di cose pratiche, rimangono
perplessi. Gli almanacchi di agricoltura a uso degli agronomi, i manualetti
sull’allevamento delle pecore o sulla coltura della vite sono scritti in una lingua
ibrida, oscillante tra cultismo, regionalismo e termine popolare. Come s’era
potuto giungere a una situazione del genere? In italiano già si erano espresso
benissimo e da secoli tanti poeti e prosatori. Eppure, malgrado Dante,
Petrarca, Boccaccio, quell’italiano moderno era ibrido e incerto. Il fatto è che
la lingua dei nostri grandi trecentisti si diffonde in Italia soltanto come lingua
della letteratura e non della comunicazione pratica. Nessuno, dal Trecento al
Settecento, aveva rinunciato alla lingua materna (il dialetto), nessuno s’era
messo a studiare il toscano come oggi s’impara l’italiano quale lingua di
comunicazione interregionale. La lingua italiana non esisteva ancora,
nonostante il prestigio enorme del fiorentino. Il fiorentino era adottato solo
come lingua della letteratura, in particolare come lingua della lirica. Tanto è
vero che soltanto fra il Quattrocento e il Cinquecento si sente la necessità di
regole grammaticali. ... Da una parte abbiamo dunque dei toscani che
imparano l’italiano dalla balia, come lingua materna; dall’altra, la maggioranza
(non toscana) delle persone colte che impara la lingua dai libri, dagli autori.
Per il resto c’era il dialetto come lingua di comunicazione, e come lingua delle
scienze il latino, l’unica che s’insegnasse a scuola. L’unificazione linguistica
avveniva su base toscana, un toscano scritto, e interessava soltanto la lingua
scritta. Per parlare, invece c’era il dialetto. Non era dunque il toscano “vivo e
vero” a essere un modello, ma un toscano “lingua morta” dei grandi
trecentisti. Una lingua immobile. Tale l’italiano è grosso modo rimasto finché
all’unità della lingua letteraria non si aggiunge, nella seconda metà
dell’Ottocento, l’unità politica. La nostra era stata, per secoli, una storia di
un’Italia dei Comuni, la storia policentrica di un’Italia regionale caratterizzata
dall’egemonia di pochi grossi nuclei urbani capaci di condizionare (sino ancora
a tutto il sec. XV) la penetrazione della cultura e della lingua toscana. Il
fiorentino finì comunque con l’imporsi.”

Podemos afirmar, entonces, que, de un lado, en el momento de la unificación


de Italia entre 1860 y 1870, el italiano era una lengua artificial y prácticamente
fosilizada en las formas del florentino de Dante, Petrarca y Boccaccio; de otro,
138 

 
que las lenguas vivas del país formaban un conjunto muy variado de dialectos,
algunos de los cuales tenían mayor distancia lingüística entre sí que, por
ejemplo, el español y el italiano.

Volviendo a la relación entre historia y lengua, podemos afirmar como lo hace


Suárez Ortega (2005: 103-104):

“La lengua también reflejó los avatares políticos de las diferentes épocas. A
diferencia de países como Inglaterra, Francia, España o Portugal, la actual
Italia no logró unificarse políticamente, puesto que, hasta el siglo XIX, no
existió un Estado suficientemente fuerte desde el punto de vista militar que
aglutinara en una sola entidad los diferentes Estados que desde la Alta Edad
Media habían mantenido una relativa independencia. Ya en el siglo XVI, dichos
Estados son campo de batalla de la confrontación entre España y Francia por
la hegemonía en esa zona. España se impuso en Lombardía, en el Sur, en
Sicilia y en Cerdeña. La lengua española influyó en los dialectos del Sur y de
las islas y a su vez el italiano del Renacimiento hizo aportes significativos al
Siglo de Oro español.

Los siglos XVIII y XIX estuvieron marcados por la influencia francesa, tanto en
lo político como en lo cultural. En la segunda mitad del siglo XIX, tras varias
guerras por la independencia y la unificación (Risorgimento), el recién nacido
Reino de Italia se enfrentó, entre otros, a un grave problema: casi ningún
italiano hablaba italiano (la lengua literaria de Dante, Petrarca y Boccaccio),
puesto que ésta era patrimonio de una élite culta y alfabetizada. La gente
común de las distintas regiones no se entiendía: los sicilianos no entendían a
los piamonteses; éstos no entendían a los napolitanos y éstos no comprendían
a los venecianos ni a los romanos. La distancia lingüística de algunos de estos
dialectos es mayor que la existente entre el español y el italiano. Para lograr
una unidad lingüística mínima, los gobiernos pusieron en marcha varias
estrategias. Por ejemplo, el servicio militar se debía cumplir en una región
diferente de la de origen y la enseñanza se debía impartir en florentino
decimonónico. Alessandro Manzoni, el escritor italiano más importante del
siglo XIX, fue quien propuso esta última estrategia, argumentando que, como
dialecto culturalmente más rico, el florentino de la época se adaptaba mejor a
las necesidades de la sociedad y del joven Estado italiano. Para ello, miles de
maestros florentinos y toscanos fueron transferidos a toda Italia. El éxito de
estas estrategias fue disímil: de hecho, el servicio militar contribuyó mucho
más a la unidad lingüística que la política educativa. La migración interna del
Sur, pobre y agrícola, hacia el Noroeste, más rico y discretamente
industrializado, también fue un factor significativo en la unificación de las
regiones.

139 

 
La lengua italiana se convirtió en la lengua materna de la gran mayoría de los
italianos tras la Segunda Guerra Mundial, con el milagro económico, el
aumento de la capacidad de consumo y el advenimiento de la televisión en los
años 50. La formación de los locutores de noticias y los presentadores de
programas incluye cursos muy exigentes de pronunciación y dicción en
italiano, cuyo fin es “borrar” los rasgos dialectales. Este primer italiano
“estándar” hablado, aunque basado en la lengua escrita del siglo XIV, se
difundió por todo el país, donde los televisores se convirtieron en
electrodomésticos indispensables de los hogares. Las nuevas generaciones
crecieron escuchando el italiano “estándar” de la televisión y de la escuela,
aunque todavía hoy usan el dialecto con la familia y los amigos más
cercanos.”

Dante Alighieri (1265-1321) – La Divina Commedia (ed. 1591)


http://www.indire.it/lucabas/lkmw_file/leggereDante///Frontespizio.jpg

140 

 
Los siguientes mapas ilustran la fragmentación política de la península y el
proceso de unificación en torno al Reino de Cerdeña-Piamonte. De los
anteriores textos, podemos deducir que la fragmentación lingüística era aún
mayor que la política.

Mapa 6.1.: Italia a finales del siglo XV


http://www.itinerarimedievali.unipr.it/v2/www/main/immagini/cartine/pace_di_Lodi.jpg

141 

 
Mapa 6.2.: División política de Italia
a comienzos de la Unificación en 1859
http://www.irsml.it/Unificazione%20italiana%20e%20tedesca/inizit
alia.jpg

142 

 
Mapa 6.3.: Unificación de Italia (1859 – 1919)
http://www.servimg.com/image_preview.php?i=118&u=11425742

Suárez Ortega (2005: 102) sintetiza la relación entre la historia italiana y la


historia de la lengua italiana así:

“La historia de la lengua italiana es extremamente compleja y convulsa,


puesto que refleja, más que para otras regiones, la agitada historia política de
la península italiana y de Europa desde la caída del Imperio Romano. En
general su historia se puede dividir en tres grandes períodos: a) fijación de la
norma (siglos XIII a XVI) a partir del florentino literario del siglo XIV; b)
estabilización de la norma (siglos XVI a XIX), con alejamiento de la lengua
escrita del siglo XIV de la lengua hablada, y c) exigencia de una lengua
hablada unitaria (siglo XIX a hoy), con el progresivo alejamiento de la lengua
literaria histórica del nuevo modelo de lengua hablada y, paralelamente, la
progresiva disminución de la distancia, dentro del nuevo modelo, entre lengua
escrita y lengua hablada.”

143 

 
6.2. Lengua nacional y dialectos

En 6.1. vimos que el dialecto florentino del siglo XIV se impuso a los demás
dialectos romances en Italia, primero como lengua literaria (siglos XIV a XVI) y
más tarde como lengua nacional. Ello en la teoría, pero inclusive en la primera
mitad del siglo XX, la lengua nacional del Estado, llamada ya “italiano”, seguía
siendo una lengua minoritaria. Como afirma Suárez Ortega (2005: 103-104),
fueron varias las estrategias puestas en marcha por el gobierno para unificar
lingüísticamente el país56. De todas ellas, las más “eficaces” se resumen en
movilidad de la población de una región a otra, cuyos motivos van desde el
servicio militar a la migración interna del sur al norte por motivos económicos.
No obstante el grado de fragmentación lingüística del joven Estado italiano, el
avance del italiano sobre los diferentes dialectos es continua e imparable. En
los años ’50 la difusión de la televisión junto con el milagro económico aceleró
este avance. En esta dinámica los dialectos retroceden no sólo en términos de
número de hablantes, sino también cualitativamente: el italiano penetra en los
dialectos, que van adquiriendo progresivamente características más parecidas
a la lengua nacional. Con el tiempo, este fenómeno, denominado
“italianizzazione” de los dialectos ha producido dos variedades mixtas, cuyas
características distintivas no siempre son fáciles de aislar en el continuum
lingüístico de los hablantes. Se trata del “dialecto regional” y del “italiano
regional”. Ésta última variedad tiende cada vez más a acercarse al estándar, al
tiempo que le aporta algunos rasgos que aquél no admitía por norma57. De
este modo se va conformando una nueva variedad: el italiano neo-estándar.
Dardano & Trifone (1985: 40) resumen así este fenómeno:

                                                            
56
 Imprescindible la opinión de Alessandro Manzoni. Ver: 
http://www.classicitaliani.it/manzoni/Dante_Vulgari.html  
57
  Cfr. Hegyi (1999) 
144 

 
“Da questo momento al progresso della lingua italiana si accompagna
l’arretramento dei dialetti. Per i motivi che abbiamo esposto molti elementi
della lingua italiana (particolarità della fonetica e della grammatica italiana,
parole italiane) entrano nei dialetti. I dialetti puri tendono ad essere sostituiti
con dialetti regionali, cioè con forme miste, a metà strada tra il dialetto e la
lingua.

La penetrazione di elementi della lingua italiana nei dialetti si chiama


italianizzazione dei dialetti. Si tratta di un fenomeno che ha continuato a
svilupparsi nel corso del Novecento: lentamente, ma irresistibilmente, i dialetti
regionali sono sostituiti dall’italiano regionale, del quale come si è detto si
distinguono quattro varietà principali (settentrionale, toscana, romana,
meridionale). ...

L’italianizzazione dei dialetti ha compiuto rapidi passi a partire dall’ultimo


dopoguerra per la diffusione della televisione in ogni luogo della Penisola. In
questo modo la lingua italiana è arrivata anche nei paesi più isolati e presso le
persone di ogni età e di ogni classe sociale, contribuendo in modo efficace alla
italianizzazione dei dialetti. Accanto alla televisione dobbiamo ricordare anche
il diffondersi di altri mezzi di comunicazione di massa (la radio, il cinema, il
giornale quotidiano e il settimanale), i quali hanno giovato alla diffusione
dell’italiano. A questo fine hanno contribuito anche altri fattori: lo sviluppo del
turismo interno (gli Italiani viaggiano di più), il grande progresso delle scienze
e delle tecniche, lo sviluppo degli scambi sociali (per es. le attività del tempo
libero, la vita sindacale, varie forme di partecipazione del pubblico al costruirsi
dell’informazione). Infatti appare quasi impossibile ricorrere al dialetto per
trattare di certi argomenti: l’uso della propria automobile, i problemi della
salute in relazione alle nuove scoperte della medicina, i rapporti con
l’amministrazione ecc. In tutte queste circostanze la lingua ci dà parole ed
espressioni più adatte di quelle che ci possono dare i vari dialetti.”

Los siguientes tres mapas muestran la distribución y denominación de los


dialectos en Italia. El primero de ellos, además, muestra esta distribución en el
Canton Ticino (Suiza) y Córcega (Francia).

145 

 
Mapa 6.4.: Dialectos italianos (Tagliavicini, 1935)

146 

 
Mapa 6.5.: Dialectos italianos – (2009)
http://summer09l6simona.blogspot.com/2009/08/gli-italiani-
parlano-italiano.html

147 

 
Mapa 6.6.: Cartina dei dialetti italiani
Fuente: Dardano & Trifone (1985: 35)
Fuente: http://www.italicon.it/museo/I337-001.jpg

Veamos ahora algunas características fonéticas que diferencian el italiano


(florentino) de los dialectos. Nuestra descripción está basada en Dardano &
Trifone (1985: 37-39): SE = dialectos septentrionales; CM = dialectos centro-
meridionales.

148 

 
Italiano Dialectos SE Dialectos CM
Conservación de las Simplificación de las Paso de ND a NN. Ej.:
consonantes dobles consonantes dobles quanno
del latín. Ej.: cavallo intervocálicas. Ej. cavalo
(veneciano) Paso de E tónica a I. Ej.:
Paso de U final latina acitu
a O. Ej.: aceto Paso de -t- intervocálica a
-d-. Ej.: marido (lombardo) Conservación de la U
Diptongos ie, uo, final del latín. Ej.: acitu
donde los dialectos Fenómeno de Umlaut en
tienen e, o. Ej.: algunas vocales tónicas. Ej. Paso de PL latino a /kj/.
piede (pede), tiene säl (boloñés), lüna Ej: chiù (napolitano)
(tene), buono (lombardo)
(bono), nuovo E y O postónicas se
(novo). Caída de vocales finales. centralizan en []. Ej.:
Ej.: öc [øt] (milanés) Nàbule (napolitano)

Finalmente, es necesario enfatizar en que, tanto el italiano como los dialectos,


son “sistemi linguistici complessi e variamente articolati” (Dardano & Trifone,
1985: 32); es decir, todos son lenguas. Ahora bien, según estos autores, el
término “dialecto” puede tener dos acepciones:

“1. un sistema linguistico autonomo rispetto alla lingua nazionale, quindi un


sistema che ha caratteri strutturali e una storia distinti rispetto a quella della
lingua nazionale (per es. i dialetti italiani, spagnoli);
2. una varietà parlata della lingua nazionale, cioè una varietà dello stesso
sistema (per es. i dialects dell’anglo-americano sono varietà parlate
dell’inglese degli Stati Uniti: ovviamente tali “dialetti” hanno gli stessi caratteri
strutturali e la stessa storia della lingua nazionale).”

Según estos autores, la diferencia entre “dialecto” y “lengua” es la menor


extensión geográfica del primero y el estatus de la segunda en tanto una
comunidad que conforma una nación la ha adoptado como una característica
de la propia identidad étnica y como instrumento de la administración, la
escuela, los usos oficiales y escritos. A estas distinciones sociales se agregan
otras: la lengua está sujeta a un alto grado de normativización, mientras el
dialecto carece de ella o la tiene en un grado muy débil; la lengua tiene un uso
escrito consolidado, del que carece en general el dialecto; la lengua posee un
149 

 
prestigio social que el dialecto no tiene; la lengua posee una dignidad cultural
superior a la del dialecto. Esta distinción no implica que dichas características
se presenten siempre58. La caracterización de “dialecto” que transcribimos
puede suscitar varias observaciones: ¿a qué se refieren los autores con
“dialectos españoles”? ¿a lenguas como el catalán o el gallego? ¿consideran las
variedades del español de América como “dialectos”? Consideramos que en
este punto la dialectología italiana y la dialectología hispánica son radicalmente
diferentes.

Raffaello Sanzio (1483-1520) – Trionfo di Galatea (1512) – Viila Farnesina – Roma


http://www.italica.rai.it/rinascimento/iconografia/img/prot_931.jpg

                                                            
58
  Para  profundizar  sobre  las  características  y  el  estatus  de  los  dialectos,  cfr.  respectivamente: 
http://dialetticon.blogspot.com/ y http://www.homolaicus.com/linguaggi/lingue_italiane.htm 
150 

 
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