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Mentalización.

Revista De Psicoanálisis Y Psicoterapia, abril 2017 1


El Proceso Y Las Interferencias De La Transformación Simbólica


Guillermo Bodner
Miembro de la Sociedad Española de Psicoanálisis
Josep Irla i Bosch 2, 7-2, 08034 Barcelona, España. E-mail:gbodner@iservicesmail.com

En este artículo se reflexiona sobre algunos vínculos entre la simbolización y los procesos de
transformación descriptos por Bion. Se esboza una breve reseña del desarrollo del concepto de
simbolización en la teoría kleiniana, en especial en torno a algunas formas de fracaso del proceso
de simbolización en las relaciones de objeto narcisistas. Se describen asimismo, algunas ideas a
partir de la transformación en alucinosis, las posibles extensiones de este concepto y los factores
que facilitan o entorpecen la transformación. Finalmente, a través de fragmentos de material clí-
nico, el autor intenta ilustrar situaciones clínicas que diferencian la expectativa de preconcepción
que lleva a la generación de significado, de la predeterminación, que demanda el reasegu-
ramiento.

suponer que su afirmación expresaba tam-


Introducción bién algo de su estado mental.
Después un período muy difícil en el
Ψ Considero que la capacidad de simboli-
análisis del Sr. F, tuvo lugar una sesión que zación depende del tipo de relación entre el
parecía abrir una nueva comprensión, tanto paciente y el analista y del examen de sus
para el paciente como para mí. El día si- fluctuaciones de un momento a otro de la
guiente el paciente llegó con aire triunfal y al sesión. El hecho de que una comunicación
echarse en el diván dijo: “veo que Ud me ha alcance una función simbólica no depende
escuchado y ha cambiado la dirección de la sólo del desciframiento de su sentido, sino de
lámpara para que no me diera la luz en la su capacidad de transformar la experiencia
cara...” y se quedó en silencio. en una cadena de significaciones que inte-
Me pregunté entonces qué tipo de co- gren niveles de sentido disperso.
municación me trasmitía el paciente, porque Me propongo reflexionar sobre este epi-
además de la constatación objetiva podía ser sodio y el material que expondré más adelan-
un elemento de valor simbólico. En efecto, te, a la luz de algunas ideas trazadas por Bion
esa semana me había dicho que le molestaba en su trabajo sobre transformaciones y de
la inclinación de la lámpara por lo cual, des- una breve síntesis de los puntos esenciales de
pués de la sesión, yo había movido la panta- la teoría kleiniana sobre el simbolismo.
lla. No obstante, el aire triunfal de su llegada
y el recuerdo de la sesión anterior me hacían Breve reseña teórica
El trabajo de Klein (1930) sobre el sim-
bolismo puede considerarse “protokleiniano”
(Petot, J.M., 1982) porque la autora no había
desarrollado aún los conceptos mayores de
Agradecemos a la Revista Uruguaya de Psicoanalisis
Ψ

por el permiso para republicar este artículo. su sistema. En ese artículo destacó la impor-

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tancia de los ataques sádicos que acompañan el objeto y el símbolo. “La formación de sím-
a los impulsos libidinales hacia el objeto en bolos es una actividad del yo que intenta tra-
las relaciones primitivas. El rasgo sádico se- tar con las ansiedades estimuladas por su
ñala la intensidad de la relación y la trans- relación con el objeto especialmente por el
formación que produce el ataque en el obje- sentimiento de pérdida”. (Segal, H, 1957)
to, por lo que éste pasa a contener una parte En el añadido de 1979, siguiendo ideas
del sujeto. de Bion, consideró que las ecuaciones simbó-
En la obra posterior de Klein, los objetos licas no se deben sólo a la identificación pro-
forman parte de estructuras dinámicas que yectiva, sino al tipo de relación entre conti-
adquieren significados variables de acuerdo a nente y contenido. Esta perspectiva permite
la posición dominante. El yo incipiente, des- comprender de manera más detallada, el pa-
de fases muy tempranas escinde, proyecta e pel del objeto en la construcción y utilización
introyecta, objetos y partes del self que orga- de los símbolos, desde la dinámica intrapsí-
nizan el psiquismo frente a la amenaza del quica y la relación intersubjetiva. Segal
caos y la fragmentación. (1986) centró su interés en diferenciar el pa-
La triangulación precoz no se debe sólo a pel del simbolismo en la formación de sín-
la percepción realista de los objetos parenta- tomas y en la sublimación.
les, sino también a la percepción fantaseada En sus trabajos sobre psicosis, Bion seña-
de estos mecanismos activos en el sujeto. La ló que la formación de símbolos depende de
escisión del self y los objetos con sus proyec- a) la capacidad de concebir objetos totales, b)
ciones e introyecciones, construyen el polo la superación de la escisión en la posición
intrapsíquico de la situación edípica tempra- esquizoparanoide c) la capacidad de integra-
na. La aprehensión de la fantasía y la percep- ción y elaboración de la posición depresiva
ción de la realidad son dos caras inseparables (López Corvo, R., 2003). Estas premisas ubi-
de la elaboración de la posición depresiva, can la formación de símbolos en la parte no
del reconocimiento del objeto y de su exis- psicótica de la personalidad, criterio que ma-
tencia separada. Esta experiencia es necesaria tizará más adelante al considerar que el pa-
para la formación de símbolos y la configu- ciente psicótico puede crear símbolos con
ración de estructuras significativas. sentido privado, aunque resulten inadecua-
La conceptualización del simbolismo de dos para su uso público.
la teoría kleiniana desarrollada, corresponde La relación continente y contenido, se
a H. Segal. Esta autora, puso de manifiesto basa en la observación de que ciertos estados
que la reflexión sobre el símbolo se hace re- emocionales no son contenidos en la mente
levante cuando fracasan algunos eslabones (Caper, R. 1999). Así como Freud mostró el
de la cadena de la simbolización. Por su ex- papel de la represión para desalojar de la
periencia con pacientes psicóticos, vinculó la mente consciente representaciones intolera-
formación de símbolos a la identificación bles, Klein y Bion, indicaron que el elemento
proyectiva, al interjuego de las posiciones y no tolerado puede ser atribuido al objeto
la elaboración de la situación edípica tem- mediante la escisión, la proyección y la iden-
prana. Sugirió que la identificación proyecti- tificación proyectiva.
va excesiva producía ecuaciones simbólicas Estos mecanismos pueden diluir los lími-
propias del funcionamiento psicótico, en las tes entre el yo y los objetos al servicio de la
que el símbolo es tratado como si fuese la comunicación, o hacerlo de modo más intru-
cosa. Esta autora considera la simbolización sivo produciendo confusión. Cuando la con-
como una relación entre tres términos: el yo, tención funciona de modo adecuado, el obje-

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to modifica los impactos emocionales pro- cuaciones del propio sujeto o expresiones
yectados y crea elementos que retornan al reaseguradoras del objeto.
sujeto de manera apta para el almacenamien- En este caso, Bion supone que se ha des-
to, el sueño o el pensamiento. La función de truido la preconcepción debido a una catás-
reverie despoja al elemento original del exce- trofe emocional primitiva. Bion retoma la
so de ansiedad, favoreciendo la abstracción idea de M. Klein, del ataque sádico al interior
inherente al desarrollo de los símbolos. La del cuerpo de la madre, en un mayor nivel de
experiencia emocional vivida y proyectada abstracción. Considera que el rechazo de la
por el sujeto, cuando logra ser contenida y realidad estimula el ataque al propio aparato
nombrada por el objeto, ya no es la misma perceptivo. Así como en pacientes menos
que la experimentada por el sujeto, aunque la perturbados hay un ataque hostil a la situa-
representa. Ha tenido lugar una transforma- ción edípica, en pacientes más graves se ata-
ción, que de acuerdo a las características del ca la preconcepción edípica, es decir, al apa-
emisor y del recipiente, puede conservar se- rato que debería hacer comprensible la rela-
mejanzas formales con el elemento original o ción entre los padres y en general a la rela-
padecer distorsiones que la hacen difícil de ción entre los objetos para darles significado
reconocer. La obra de Bion es un esfuerzo (Bion, 1965).
por establecer un modelo explicativo de estas La hostilidad subyacente a estos ataques
circunstancias. no es percibida como tal por la subjetividad
Con una función continente adecuada, el del paciente, porque no se dirige sólo hacia el
elemento transformado conserva ciertas in- objeto sino a las propias estructuras percep-
varianzas por lo que la deformación no im- tivas. No se trata solamente de un ataque a la
pide el reconocimiento de su referente. Pero realidad sino al dispositivo destinado a regis-
hay situaciones en las que el contenido su- trarla. La pseudo realización conseguida por
pera la capacidad del continente que no pue- el encuentro con sus propias evacuaciones o
de transformar la proyección. En estos casos, con la utilización reaseguradora del objeto,
se abre el camino de la “transformación en produce una realidad desprovista de vida y
alucinosis”, cuando la experiencia emocional significado, contribuye al mantenimiento de
proyectada no se transforma en representa- lo previsible y conocido, con un sentimiento
ción mental sino que toma la vía de la des- de satisfacción omnipotente. Es una fuente
carga motora, la somatización o la evacua- de malentendidos y de impasse, difícil de
ción sensorial. manejar. El paciente espera lo que el analista
Podemos relacionar esta función con la no le puede dar y lo que ofrece el analista
formación de símbolos. El sujeto tiene la aumenta la desesperación del paciente. Este
expectativa de recibir algo de un objeto: una tipo de expectativa no es una preconcepción,
preconcepción en espera de una realización. sino que Bion la denomina predeterminación
La disposición del sujeto de realizar sus ex- y a mi modo de ver caracteriza la relación de
pectativas con elementos provenientes del objeto narcisista e interfiere en el proceso de
objeto, requiere tolerar el carácter heterogé- transformación simbólica.
neo, de las dos partes del símbolo. Un sím- Así como el estudio psicoanalítico de la
bolo no se sostiene en la reunión de dos ele- simbolización se hizo posible con la investi-
mentos idénticos. Cuando no se tolera lo gación de sus formas patológicas (ecuación
heterogéneo de la relación, como en las es- simbólica, pensamiento concreto) la trans-
tructuras narcisistas, predomina la expectati- formación en alucinosis nos hace pensar en
va de encontrar elementos homogéneos, eva- cuestiones de interés teórico y clínico. Bion

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intuía esta derivación de sus ideas, cuando Las comunicaciones del paciente pueden
señalaba que era “necesario ampliar el con- reflejar: a) el crecimiento cualitativo en el
cepto de alucinosis para poder ubicar un pensamiento que nos informa si están abier-
número de configuraciones que por el mo- tos los caminos hacia la abstracción, la sim-
mento no son reconocidas como equivalen- bolización y el pensamiento y b) el uso que
tes” (Bion, W. R., 1965) Creo que algunos hace de su pensamiento. La evolución de los
procesos descritos a propósito de la trans- elementos hacia la simbolización expresan,
formación en alucinosis se aplican a situa- además de procesos intrapsíquicos, meca-
ciones clínicas que van más allá del fenó- nismos relacionales que reclaman funciones
meno alucinatorio habitual, en especial en específicas del objeto, como la reverie.
pacientes con rasgos narcisistas. Las transformaciones que mantienen las
En las transformaciones en alucinosis el invarianzas están abiertas al camino de la
curso que lleva desde una experiencia emo- abstracción y la simbolización. En cambio,
cional a una representación mental, sufre las transformaciones en alucinosis, o sus
una perturbación por la cual en lugar de la equivalentes, tienden a quedar fijados como
representación aparece una percepción sen- elementos concretos con fuertes resistencias
sorial. En esas circunstancias los órganos de a la transformación, tanto intrapsíquica co-
los sentidos funcionan de manera evacuativa. mo en la relación analítica.
El mismo aparato psíquico forma “represen- Para que un elemento psicoanalítico, sea
taciones evacuativas” que en lugar de aso- cual fuere su grado de complejidad, pueda
ciarse con otras representaciones, desemba- ser transformado debe ser capaz de ponerse
razan la mente de sus contenidos para apla- en cuestión y tolerar la expectativa de algo
car ansiedades derivadas de la incertidumbre nuevo, lo que equivale a transformarse en
o el caos. preconcepción. Esto es válido también para
Cuando la evacuación domina el funcio- el aparato teórico y conceptual del analista.
namiento mental pensamos que la capacidad Esa capacidad para la transformación,
de contención ha sido destruida por la catás- debe acompañarse de otros requisitos para
trofe emocional primitiva causada por el que funcione el proceso hacia la abstracción.
desencuentro entre las necesidades proyecti- Bion (1965) dice que para que la transforma-
vas del sujeto y la falta de receptividad del ción sea posible a) el enunciado debe tener
objeto. La vivencia de que está cerrada la vía dimensiones, b) deben ser aceptadas ciertas
proyectiva, por dificultades del sujeto o del reglas y c) debe respetarse la multiplicidad de
objeto, obliga a buscar vías alternativas de vértices. La resistencia o el fracaso de la
comunicación transformación se deben a la destrucción de
La teoría de las transformaciones y la re- alguno de estos elementos. Podemos decir
lación entre continente y contenido nos que la dimensión es aquello que hace del
permiten comprender situaciones clínicas en elemento, o representación en cuestión, algo
las que si bien se forman símbolos está obs- apto para ser objeto de observación, para el
truida la capacidad de utilizarlos de modo analista y para el analizado. Sólo es observa-
comunicativo. Planteado de otro modo, la ble para la pareja analítica cuando tiene más
utilización de los símbolos puede orientarse de una dimensión, porque en caso contrario,
de modo defensivo a reasegurar evidencias sólo se trata de un elemento concreto. Las
de sentido o de forma creativa generando reglas son los procedimientos asociativos que
nuevo significado. brindan el contexto de fantasías, emociones,
ideas o defensas, que sirven para distanciarse

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del mero raciocinio dando cabida a las mo- actuar sobre la realidad externa. Precisamen-
ciones inconscientes. Los vértices, represen- te este es uno de los rasgos de la relación
tan la posibilidad de multiplicar los puntos analítica: la presión para que yo me pronun-
de vista, sin excluirlos, sino coexistiendo cie acerca de sus dudas en el mismo nivel del
unos con otros, a pesar de las incompatibili- conflicto en que él lo comunica; por el con-
dades dictadas por la lógica consciente. Vol- trario, le irrita que le interprete en el ámbito
veré al material clínico reseñado al comienzo del mundo interno o la relación transferen-
para ilustrar estos conceptos. cial.
Material clínico A medida que pasaban los minutos pensé
Examinando la comunicación del pa- si esperaba algún comentario mío. En medio
ciente puedo decir que la observación sobre de un tenso silencio, su respiración parecía
la luz de la lámpara era verdadera, pero esa expulsar su malestar. Yo podría haber inda-
era sólo una de sus dimensiones. Para mí gado el motivo de su silencio, pero mi impre-
evocaba otras, relacionadas con su aire triun- sión era que él necesitaba expresar su contra-
fal, con la experiencia de la sesión anterior riedad, su irritación y que yo debía tolerarlo.
por lo que suponía que además de la consta- Mi impresión es que en ese momento sólo
tación “objetiva”, su comunicación contenía esperaba un reaseguramiento que confirmase
algo acerca de su estado mental, aunque me lo que era evidente. Decidí permanecer en
faltaban indicios actuales para orientarme. El silencio, ver si el paciente recuperaba las re-
paciente se mantuvo en un largo silencio, glas asociativas y se favorecía un proceso de
que para mi fue un obstáculo a las reglas de transformación.
la transformación que consisten en escuchar Después de un rato dijo: “no se qué me
el flujo de asociaciones para comprender el pasa con la sexualidad, es algo que hace
contexto de la comunicación. tiempo que me preocupa”. Lo dijo enfática-
El Sr. F. que empezó su análisis por las mente y me pareció que ponía punto final al
dudas que paralizaban su vida afectiva, repe- episodio previo, anunciando un nuevo tema.
tía el mismo perfil en la relación con mis Explicó que al acabar la sesión anterior, tenía
interpretaciones, frente a las que entabla de- visita con el dentista pero se confundió, llegó
bates lógicos a los que en ocasiones me veo una hora antes y tuvo que esperar sentado en
arrastrado. En la sesión previa a la viñeta un parque. Mientras miraba a un niño jugar
descripta, pudo escuchar mis intervenciones acompañado de sus padres, se encontró de
con una actitud más receptiva y sus asocia- pronto fantaseando que mantenía una rela-
ciones le permitieron enfocar sus conflictos ción sexual con la que parecía ser la madre.
de modo diferente. “Me había olvidado de todo lo que me ro-
El prolongado silencio inclinaba el senti- deaba y me estaba recreando con esas esce-
do de sus palabras en la dirección de un nas excitantes. Me da vergüenza reconocer
triunfo: al echarse en el diván, él podía ver las fantasías que tengo pero en mi trabajo me
con sus propios ojos que finalmente yo le paso ratos mirando hacia la ventana que está
había escuchado y había actuado sobre sus frente a la sala de profesores; en esa ventana,
objetos reales, sobre la pantalla de la lámpara miro a unas chicas mientras se cambian la
como elemento concreto. Me imaginaba que ropa y estoy pendiente de ver si se desnu-
el silencio del paciente era una forma de de- dan... Todo esto me preocupa y me angustia
cir que yo había cedido en mi empeño de reconocerlo.”
interpretar sus fantasías inconscientes, obje- En un esfuerzo por recuperar la comuni-
tos internos y la transferencia, accediendo a cación explica algo íntimo. Pero yo percibo

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también su necesidad de apartarse de lo an- en mi cabeza, pero también podía sentir mi


terior, de escindir el espacio y el tiempo de la curiosidad por lo que pasaba en la suya.
sesión tomando distancia de algo inquietan- Con fastidio y desconcierto rechazó mi
te. Al anunciarme que ahora hablará de su intervención diciendo que no entendía cómo
sexualidad, sugiere que lo que sigue no tiene al hablarme de un problema sexual de su
nada que ver con el inicio de la sesión. Ahora vida real, yo le cambiaba de tema y le habla-
indica que estamos en el plano de sus con- ba de lo que pasaba en la sesión. Me repro-
flictos sexuales que deben interpretarse como chó mi forma de entender el análisis y mi
tales. actitud de centrarme en lo que pasa entre él y
Es evidente el contenido sexual de sus yo. Mi intervención, colocando sobre mí el
fantasías, pero hay otro plano de observación aspecto intrusivo, acercando la curiosidad y
clínica. A mi modo de ver, al permitir que la excitación desplazadas, a la intimidad del
surjan asociaciones, se produce una trans- vínculo analítico, le desconcierta.
formación de la experiencia emocional ini- Después de unos instantes me dijo que
cial incluido el silencio posterior. Esta trans- ha estado pensando en volver con A., una
formación establece un vínculo entre el prin- chica con la que se encuentra cada tanto.
cipio de la sesión, el silencio y sus asociacio- Intenta ordenar las ventajas y los inconve-
nes posteriores. En la sesión, estábamos es- nientes de esa reconciliación, pero al mismo
perando en silencio para entender lo que tiempo menciona la posibilidad de iniciar
ocurría. Cuando el Sr. F., recupera la comu- una nueva relación con B., otra chica que
nicación me habla de una espera que él había acaba de conocer, pero que también tiene
tenido después de la sesión de ayer y se an- ventajas e inconvenientes difíciles de valorar.
gustia al observar lo que ocurre en su mente Mi intervención, al intentar integrar dos
cuando frente a la espera se introduce en un planos, el de la experiencia real externa y el
objeto en forma de fantasías eróticas. Creo de la transferencia, lo somete a una sobre-
que las invarianzas entre una escena y otra carga de ansiedades. Entonces escinde la ex-
autorizan a suponer que ha tenido lugar una periencia, y la transforma en dos alternativas
transformación. que trata de manejar razonando: si reconci-
Pienso que se trata de su vivencia in- liarse con su antigua relación o aceptar la
consciente de lo que ha estado ocurriendo nueva. Despojadas de las emociones, las dos
entre analizado y analista durante la sesión, alternativas se convierten en datos objetivos
marcada por la percepción de la lámpara y el con sus ventajas e inconvenientes, que for-
silencio. A partir de entonces yo espero las man un circuito obsesivo difícil de desenre-
asociaciones y él espera una intervención dar. Pero en el contexto de la sesión, esta
mía reaseguradora. Creo que subyaciendo a asociación simbolizaba la representación
la espera silenciosa en la sesión existe la fan- figurada de sus defensas obsesivas. Frente a
tasía inconsciente de que ambos nos hemos lo inmediato de nuestra relación, sólo confía
metido a “hurgar” en la cabeza del otro, de en sus propios razonamientos como si nin-
manera insidiosa y excitante. gún otro recurso pudiese ayudarle.
Le dije que eso era lo que había ocurrido En esta nueva pausa noto que el silencio
durante el largo silencio, cuando después del cambia de tono, la irritación desaparece y de
inicio de la sesión había estado esperando, en pronto me dice que le ha ocurrido algo cu-
una escena similar a la espera del dentista en rioso porque se quedó dormido un momento
el parque. Seguramente él fantaseaba meterse y “vi una mano que se me acercaba,...era sólo
una mano que me alcanzaba un sobre pero

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alrededor había paredes de hielo...”. Después interesado en nuestro proyecto de trabajo


de un momento de confusión entre vivencia analítico, en las vistas y el paisaje que tenía-
onírica y realidad, en un ambiente menos mos delante, pero su deseo de vivir conmigo
tenso, recuperó su actitud autocrítica ha- en un mismo espacio, proyectando una sala
blando de sus cosas pendientes, cuentas que común, le despertaba una fuerte inquietud.
pagar, arreglos de la casa, correspondencia La excitación que le despertaba esta fantasía,
atrasada y se acusa de perezoso.... la expresaba en forma sexualizada pero la
Entre mi intervención y los nuevos re- dejaba apartada en el sueño sin imágenes.
proches, aparece un sueño (o una transfor- Creo que este material muestra no sólo la
mación en alucinosis de la experiencia emo- capacidad para crear símbolos, sino una cre-
cional) un intervalo entre sus razonamientos, ciente capacidad inconsciente para represen-
con una mano que acerca un mensaje en tar sus ansiedades, la tendencia a fusionarse
medio de un paisaje congelado. Luego, un en un espacio indiferenciado y a recurrir a
superyó rígido retoma el control de la situa- drásticos mecanismos de disociación.
ción recuperando los autorreproches cono- Discusión
cidos y distanciándose de la novedosa expe- En psicoanálisis el símbolo alude a dos
riencia oniroide. Le señalé cómo el sentía elementos que han sido separados por la re-
que a pesar de las paredes congeladas por los presión, la escisión, la proyección o la intro-
razonamientos, había una mano tendida con yección y las correspondientes consecuencias
una carta, un mensaje que aparecía cuando identificatorias. La reunión de estos elemen-
se dejaba ir en el sueño. tos separados produce un incremento de
El lunes siguiente, al inicio de la sesión significado, que no se limita al efecto de in-
me explicó que había tenido dos sueños. En tegrar elementos separados, sino también a
el primero tenía una intensa excitación se- los procesos de organización y reestructura-
xual pero no podía retener ninguna imagen. ción del propio psiquismo.
En el segundo, estaba en un piso muy agra- La idea de Bion de considerar por sepa-
dable, con vistas a un hermoso paisaje, con rado los pensamientos y el aparato para pen-
un jardín lleno de plantas. En ese jardín, el sarlos, nos permite diferenciar los procesos
paciente se encontraba junto a su madre dis- de generación de significado simbólico por
frutando del piso y de sus vistas, mientras le un lado, de su utilización más defensiva y
mostraba a ella el proyecto de una vivienda comunicativa por otro. Además, nos permite
que tenía en un plano; se trataba de dos observar que estos procesos no afectan sólo
construcciones contiguas, pero él quería de- al elemento simbólico, sino al aparato psí-
rribar los muros para hacer un salón común quico al poner en juego todos sus recursos de
a ambos pisos. integración o, en todo caso, sus dificultades
Esta vez el Sr. F., aportó asociaciones re- para llevarlo a cabo de manera exitosa.
lativas a la estrecha pero difícil relación que En sus reflexiones sobre la creencia in-
tiene con su madre y pudo escuchar mis in- consciente, Britton (1998) sugiere que el yo
terpretaciones. Le dije que le inquietaba re- tiene la capacidad de añadir la autoridad de
unir en un solo espacio las diferentes emo- la creencia a las fantasías, lo que les confiere
ciones que acompañan su relación conmigo y un estatuto especial dentro de la personali-
por lo tanto en un sueño aparecía su excita- dad. El yo no es el origen de nuestra expe-
ción sexual pero sin imágenes y en otro sue- riencia, sino que organiza y afirma su reali-
ño, estaban las imágenes pero con emociones dad psíquica aunque no sea el creador de su
agradables. Le señalé también que estaba sustancia. Tiene la capacidad de producir

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alternativas a la realidad –como en el ensue- escucha al paciente en sus reclamos más con-
ño, que no es ni realidad externa ni realidad cretos y corrige la dirección de la luz para
psíquica- y si a esas construcciones se les da evitar molestias. Si esto es así, la comunica-
el estado de creencia, la ficción pasa a ser ción del paciente al comienzo de la sesión,
tratada como un hecho. no funciona como una preconcepción que
Pero precisamente si el yo posee la capa- busca aparearse con realizaciones provenien-
cidad de dar consistencia de hecho a una tes del objeto, sino que se trata de una prede-
fantasía a través de la creencia inconsciente, terminación. La predeterminación no espera
también tendría la capacidad de cuestionarla un sentido nuevo, sino evidencias del sentido
al darse cuenta que es sólo eso, una fantasía ya aportado por el sujeto, como reasegura-
con el soporte de una creencia. Esto favorece miento para sus proyecciones.
el estado de preconcepción, de no saturación Haciendo un ejercicio conceptual pode-
de los enunciados y por lo tanto de creci- mos pensar que en el material hay tres tipos
miento en la capacidad de simbolización y de alucinosis: la percepción real del objeto
del desarrollo del aparato para pensar. externo lámpara, al que le atribuye un senti-
Creo que el material clínico, ilustra el do en busca de mi reaseguramiento; la situa-
fragmento de un proceso que se inicia con ción de espera como experiencia emocional
una sesión provechosa, previa al material que se transforma en una intrusión angus-
reseñado. Todo aumento del insight provoca tiante en el objeto, y después de un inter-
una desorganización pasajera de las relacio- cambio poco satisfactorio con el analista, una
nes de objeto internas, por lo que el psiquis- alucinación visual en forma de experiencia
mo intenta recuperar el equilibrio perdido. oniroide en medio de la sesión, que está al
Sugiero que este es el significado simbólico servicio de la comunicación: la imagen de la
de su constatación acerca de la lámpara, mano con la carta rodeada de un panorama
aunque en un primer momento sólo se trate congelado. Difícilmente podría explicar con
de un enunciado concreto, sin indicios de tanta exactitud, el estado de la relación trans-
sus conexiones afectivas o ideativas. En mi ferencial y del mundo interno, congelado por
opinión expresa el funcionamiento narcisis- las racionalizaciones. El paciente, dominado
ta, que espera que sus enunciados no sean por la predeterminación sólo espera eviden-
transformados en la mente del analista, emi- cias de sentido, y le angustia la generación de
tiendo un símbolo sin capacidad transfor- sentido nuevo. El sueño en la sesión, con una
madora. Para ello el enunciado es despojado mano que atraviesa las paredes heladas, más
de dimensiones, las reglas pierden sus cuali- cercana formalmente a la alucinosis es, sin
dades y los vértices son destruidos. embargo, una experiencia comunicativa, re-
No pretendo decir que su observación presentación condensada de nuestra relación
inicial sea una alucinosis; pero propongo en la que el esfuerzo de ambas partes, atra-
pensar que una percepción realista, cuando viesa las paredes congeladas.
queda despojada de capacidad de transfor- El problema para el analista es reconocer
mación, se convierte en un elemento evacua- que el paciente se halla en estado de prede-
tivo con escasa capacidad simbólica. Esta terminación (que no sería más que una ex-
situación tiene características análogas a las presión de su funcionamiento narcisista); a
que Bion propuso para la transformación en partir de allí, buscar en las comunicaciones
alucinosis. del paciente, puntos de apoyo para recuperar
El prolongado silencio posterior a su el funcionamiento en base a preconcepciones
enunciado me convierte en alguien que sólo (o ayudar a reparar las preconcepciones des-

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truidas). Creo que a pesar de la predetermi- ques que rivalizan entre sí. Bion subraya que
nación, la situación es más flexible si ayuda- cuando esto ocurre es necesario aclarar ana-
mos al paciente a conectarse con sus propias líticamente este punto para lograr algún pro-
producciones escindidas, como pueden ser greso. En este trabajo he intentado reflexio-
asociaciones, recuerdos, o sueños. nar y mostrar alguno de estos movimientos a
Comentarios finales través del material clínico. Cuando este pro-
En este trabajo he intentado pensar en blema se aclara, el conflicto continúa pero se
algunos conceptos y situaciones clínicas en convierte en intrapsíquico: los métodos riva-
torno a la transformación en alucinosis y su les luchan por la supremacía dentro del espa-
relación con la simbolización. Explorar los cio interno del paciente.
diferentes pasos por los que transcurre la El otro punto sobre el que deseo refle-
transformación y poder observarlos, señalar- xionar es la idea extendida de que la precon-
los o interpretarlos. La transformación ocu- cepción es un estado mental primario de
rre de manera espontánea en la mente del expectativa. Si tenemos en cuenta algunos de
paciente y también, aunque no sólo de mane- los conceptos esbozados en esta presentación
ra espontánea, en la mente del analista. Al y también el material clínico, podríamos de-
explorar los factores que favorecen las trans- cir que la preconcepción resulta de una in-
formaciones aparecen también los factores teracción. No me parecen convincentes los
que interfieren con ellas. Puede ser útil ana- planteos genéticos radicales, sino admitir
lizar las interferencias que impiden la trans- que siempre hay interacción y que en su seno
formación en cada uno de estos pasos y tam- se dan los procesos proyectivos, introyecti-
bién en la transmisión del paciente al analis- vos, la transformación de los elementos beta
ta o del analista al paciente. en elementos alfa y en paralelo con ello, la
De acuerdo a lo señalado la transforma- configuración de preconcepciones en busca
ción en alucinosis requiere del ataque a las de realizaciones. El estado de predetermina-
dimensiones, reglas y vértices del enunciado. ción que hemos explorado sería una defensa
Propongo explorar situaciones clínicas en las frente a las ansiedades catastróficas que sur-
que se dan estos ataques aunque no vayan gen cuando los requisitos para la proyección,
acompañadas de alucinaciones en el sentido introyección e identificaciones proyectivas
clásico, no obstante lo cual pueden crearse no están disponibles. Así como el funciona-
momentos clínicamente equivalentes. miento de la preconcepción busca la realiza-
A menudo el conflicto se plantea como ción que da significado, la predeterminación
un desacuerdo entre las virtudes de una busca evidencias que reaseguren el sentido ya
transformación en alucinosis y una trans- conocido.
formación en psicoanálisis, porque son enfo-

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Bodner, G. El proceso y las interferencias de la transformación simbólica 10

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