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ICC - La Práctica del Discipulado

Mt 28:20

Salutación
Buenas noches, que Dios continúe bendiciéndonos y derramando gracia en medio de Su iglesia.
El año pasado fuimos invitados a predicar justo luego de nuestra Trigésima (XXX) Campaña
Evangelística. Parece mentira que haya pasado 1 año completo desde esa ocasión en la que
hablábamos del Valor del Discipulado, y hoy nos honra nuevamente estar con la iglesia,
predicando la Palabra de Dios, de nuevo luego ahora de la Trigesimo-Primera (XXXI) Campaña
Evangelística, por lo que continuaremos hablando del Discipulado, y lo haremos utilizando un
bosquejo de 3 puntos que hemos titulado La Práctica del Discípulado, y esos tres puntos son
tres preguntas que vamos a contestar:

I- Qué es lo que tengo que hacer?


II- Con qué cuento para hacerlo?
III- Durante cuánto tiempo tengo que hacerlo?

Oramos

Mat 28:20 Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy
con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

INTRO
La Palabra de Dios nos muestra la acepción negativa de la palabra “práctica” con más
frecuencia que su acepción positiva:
~ Por eso encontramos referencias sobre la práctica del pecado: envidias, homicidios,
borracheras, orgías, y cosas semejantes, sin mencionar la larga lista de Romanos. [Rom
1:29-32, Gal 5:21, 1Jn 3:8-9, 5:18]
~ Encontramos referencias de personas que practicaban la magia. [Hch 19:19]
~ La Biblia nos habla de la práctica de cultos religiosos que no pueden hacer perfecto a
nadie en cuanto a conciencia. [Heb 9:9]

Por esto es que la Biblia aborda el resultado del andar en la carne con la palabra “obras de la
carne” en contraposición con “el fruto del Espíritu”. Obras::práctica.

Ahora, la Biblia también nos muestra que el bien involucra no solo una convicción, sino también
una práctica:
~ Jn 3:21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus
obras son hechas en Dios.
~ Rom 12:13 compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la
hospitalidad.
~ 1Ti 5:10 que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la
hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha
practicado toda buena obra.
El bien involucra no solo una convicción, sino también una práctica. Por esto decimos que la
Biblia es nuestra guía de fe y práctica. Y hace tiempo que vengo diciendo que “El Cristiano hoy
debe dejar de descanzar en la Biblia como guía de fé… si es que no va a descanzar en ella como
guía práctica.” Si ud. como Cristiano no está dispuesto a vivir conforme a la Biblia, deje de
llamar la Biblia su guía de fe.

Y el Discipulado es una práctica de santidad en la que debemos involucrarnos tanto como nos
involucramos en practicar la verdad, la hospitalidad, toda buena obra…

I- Qué es lo que tengo que hacer?


A) ENSEÑARLES
El Señor Jesucristo dedicó los tres años de su ministerio aquí en la tierra fundamentalmente
a enseñar, antes de su obra suprema en la cruz del Calvario:

Mt 4:23 Y recorrió Jesús toda Galilea [Mt 9:35: todas las ciudades y aldeas], enseñando en
las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y
toda dolencia en el pueblo.

Mt 5:2 Y abriendo su boca les enseñaba,

Mt 11:1 Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a
enseñar y a predicar en las ciudades de ellos.

Mr 1:22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad,
y no como los escribas.

No solo los autores de los Evangelios escribían esto acerca del Señor Jesucristo, sino que Él
mismo dijo de sí:

Mr 14:49 Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis…

El Señor enseñaba, por eso el mandato comienza con la instrucción a enseñar, y la idea
detrás de esta palabra es más que simplemente “mostrar”, es hacer que la persona
aprenda, es impartirle conocimiento no solamente información, transmitir enseñanza, es
instruir. En el Nuevo Testamento la palabra original casi siempre se refiere a impartir
enseñanza desde las Escrituras, muy pocas veces se refiere al aspecto intelectual o secular,
y el papel tan importante de este mandato se puede apreciar en la cantidad de referencias
bíblicas del término [didáskō ("enseñar")].

Es por esta razón que la Escritura dice de sí misma que toda ella es inspirada por Dios y útil
para Enseñar, y para redargüir, corregir e instruir; pero fíjese que primero que todo dice:
para ENSEÑAR.
Yo no sé si usted lo ve de esta manera, pero yo veo la misericordia y ternura de parte de
Dios en revelar con palabras tan prácticas y sencillas aquellos propósitos inescrutables para
lo cual fue inspirada y es útil las Sagradas Escrituras: para enseñar. La profundidad de la
Revelación escrita en manos de hombres insuficientes llamados a enseñarla al mundo
perdido..! Un verdadero tesoro en vasos del barro más vil..!

De igual manera, sobre la exposición más clara y concentrada en toda la Biblia acerca del
Evangelio (the Gospel in a nutshell) nos dice la Escritura que ha sido enseñada tal como fue
recibida: 1Co 15:3-4 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que
Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que
resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;

Ese, que es el Evangelio puro y sencillo, ha sido justamente enseñado a los hombres para
salvación. Entonces no nos corresponde menos que involucrarnos en la misma práctica con
aquellos que han venido al conocimiento de Cristo en esta Campaña pasada: enseñarles.

B) Que GUARDEN
Ahora, ¿Enseñarles algo o enseñarles a algo? ¿Enseñarles el mero conocimiento o
enseñarles a que aprendan alguna doctrina?

En mi profesión de 21 años en la que me desempeño hay un refrán: “Un técnico puede ser
bueno, pero si no es capaz de resolver problemas suele terminar siendo instructor de
técnicos”. O sea, una cosa es resolver y otra impartir el conocimiento teórico para resolver
en escenarios idóneos y controlados. La enseñanza teórica no es menospreciable, pero una
cosa es simplemente impartir conocimiento, y otra impartir conocimiento junto con la
práctica.

En el verso vemos que es “a algo” que tenemos que enseñar al nuevo creyente. La
instrucción del v.20 es no solo para que reciban el conocimiento de la doctrina, sino a que
GUARDEN la doctrina, y la idea es “observar con celo”, “preservar”, “mantener”.

Jn 14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.

1Jn 5:3 Pues éste es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus
mandamientos no son gravosos.

Pero hay una idea que necesitamos puntualizar sobre el uso del término guardar en este
versículo: se trata de la connotación de “preservar intacta”, “mantener intacta la
enseñanza”.

C) TODAS LAS COSAS QUE ÉL NOS HA MANDADO


Cuando estamos discipulando a alguien no estamos supuestos a darle nuestra opinión
acerca de la doctrina o acerca de las cosas que el Señor ha mandado.
Estamos llamados a dirigirlos a La Palabra de Dios, y enseñarles a guardarla.

Toda la instrucción del Señor Jesucristo directamente, y luego a través de los autores de las
epístolas, con respecto a las ordenanzas como el bautismo, como el repartimiento del pan y
el vino en la Cena del Señor; todo lo que es nuestra relación horizontal, nuestra palabra,
nuestro andar, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, nuestra apariencia, lo que
proyectamos, todo debe ser guardado, observado con celo.

Yo te quiero recordar 5 cosas que siempre debemos recordar a un nuevo creyente:

- Que su salvación es eterna si ha creído genuinamente (Jn 10:29)


- Que antes pertenecía al reino de este mundo, a la potestad de las tinieblas y cuando
aceptó a Cristo fue trasladado al reino de su amado hijo. (Col 1:13) El ser arrebatado de
la potestad de las tinieblas para colocarnos en el bando contrario implica conflicto
espiritual. Pero también tienes que enseñarle que el Señor ha vencido al mundo y ha
vencido a Satanás en la cruz. (Jn 16:33, Col 2:13-15)
- Que vendrán pruebas a su vida, y por ellas debe dar gracias. Sal 11:5 Jehová prueba al
justo; Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece
- Que aunque las tentaciones nunca vendrán de Dios, Él juega un papel activo en medio
de ellas, no dejándole ser tentado mas allá de lo que pueda resistir. (1Cor 10:13)
- Que en su libertad Cristiana no tiene licencia para pecar, pero si su naturaleza de
pecado, aun vigente, le tiende lazo y se ve involucrado en algún pecado, abogado tiene
para con el Padre, a Jesucristo el justo. (1Jn 2:1)

II- Con qué cuento para hacerlo?


A) Con la ayuda DIRECTA del Señor mismo
El Señor no nos comisiona esta tarea para dejarnos solos. En realidad, antes de comisionar
a los discípulos a esta gran empresa, ya Él había prometido estar con nosotros todos los
días y hacer morada en nosotros.

Jn 14:23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le


amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

¿Cómo se da esta compañía?


- El creyente recibe el Espíritu Santo luego de que el creyente haya oído y creído.
Ef 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra
salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

- El Espíritu Santo y el Señor una sola persona son


2Co 3:17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.

Por esto el Señor Jesucristo es capaz de decirnos: “He aquí YO estoy con vosotros”. Notar
también que dice “Yo estoy con vosotros”, no “Yo estaré”
B) Con la ayuda CONTINUA del Señor mismo
Esta es una promesa que involucra un presente continuo de parte del Señor o promesa
activa. Es esa promesa en la que el Señor empeña su omnipresencia desde el momento en
que la declara, y su cumplimiento es progresivo, es continuo hasta nuestros días.

No hubo un momento desde la ascensión del Señor hasta el Pentecostés en que los
discípulos quedaron huérfanos, desprovistos de uno y otro:

Joh 20:19-23 Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando
las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los
judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Y cuando les hubo dicho esto,
les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Entonces
Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y
habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los
pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.

La Biblia nos muestra que el Señor no hizo una promesa para la que hubo que esperar un
tiempo futuro para ver su cumplimiento. Tu y yo somos parte de esa misma promesa.

III- Durante cuánto tiempo tengo que hacerlo?


Hasta el fin del mundo. El Evangelio de Cristo será predicado hasta que el Señor venga
por Su iglesia, de manera que la instrucción a enseñarles a los nuevos creyentes a
guardar todas las cosas que Él ha mandado se mantiene hasta ese momento que
anhelamos en el cual seremos levantados y veremos al Señor en las nubes.

¿Durante cuánto tiempo tengo que hacerlo? Mientras haya iglesia en la tierra, ninguna
de las funciones de la misma desaparecerá, y mientras forme parte del cuerpo local
como Cristiano, en otras palabras, mientras estés en este mundo, estás supuesto a
hacer discípulos.

Rom 11:29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

Irrevocables quiere decir que estos dones y el llamamiento que los acompaña son sin
arrepentimiento. No es un llamamiento del cual te arrepientes haber respondido. El
discipulado es un llamamiento irrevocable.

Conclusión
Tenemos la instrucción del Señor: (Mt 28:20) Enseñarles.
Tenemos la Palabra de Dios: (2Tim 3:16-17) Útil para enseñar.
Tenemos el ejemplo del Señor: (Mt 5:2) Y abriendo su boca les enseñaba.
Tenemos la promesa del Señor: (Mt 28:20) y he aquí yo estoy con vosotros todos los días.

Entonces… ¿Qué tu vas a hacer?