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SOCIOLOGÍA

Documento de Cátedra (versión 2012)

“Lo natural solo es nacer, crecer, reproducirse y morir. Tenemos capacidad de sentir y dar placer,
necesitamos afectos y valoración por parte de otros, podemos trabajar, pensar, acumular
conocimientos, pero todo esto depende de las circunstancias sociales en las que somos educados o
mal educados, hechos o deshechos y en la época. Las cosas podrían ser, para bien o para mal,
distintas de acuerdo al entorno”.
MARQUES, Josep Vicent

NATURALIZACIÓN DE LO SOCIAL

En el preciso momento que pretendimos dar comienzo a este trabajo, afloraron las
discusiones que orientarían una trayectoria de reflexión, no exenta de contradicciones. La
posibilidad de pensar y pensarse a sí mismo conlleva ese “condimento” que hace visible las
alternativas de aproximarnos a la realidad.
La tarea de identificación de la problemática sociológica y estudio de los fenómenos que,
históricamente, han posibilitado la construcción teórica en este campo disciplinar, nos conduce a
las relaciones sociales que se establecen, a partir de las cuales se consolidan las costumbres, se
fundan normas, instituciones y sus formas organizacionales.
El propósito de este trabajo es llevar a la reflexión sobre aquello que se ha denominado
“naturalizar lo social”, en un ejercicio de imaginación.
Tal vez recaiga en una extensa mención de un autor que podría denominarse un clásico
de la sociología, más aún me parece necesario para la exploración que nos formulamos para tomar
algunas de sus perspectivas: MILLS, C. W. (1981)

“La imaginación sociológica nos permite captar la historia y la biografía, y la relación


entre ambas dentro de la sociedad. Ésa es su tarea y su promesa.

Ningún estudio social que no vuelva a los problemas de la biografía, de la historia y de


sus intersecciones dentro de la sociedad, ha terminado su jornada intelectual.
Cualesquiera que sean los problemas del analista social clásico, por limitados o por
amplios que sean los rasgos de la realidad social que ha examinado, los que
imaginativamente han tenido conciencia de lo que prometía su obra han formulado
siempre tres tipos de preguntas:

1. ¿Cuál es la estructura de esta sociedad particular en su conjunto? ¿Cuáles son sus


componentes esenciales, y cómo se relacionan entre sí? ¿En qué se diferencia de otras

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variedades de organización social? ¿Cuál es, dentro de ella el significado de todo
rasgo particular para su continuidad o para su cambio?

2. ¿Qué lugar ocupa esta sociedad en la historia humana? ¿Cuál es el mecanismo por
el que está cambiando? ¿Cuál es su lugar en el desenvolvimiento de conjunto de la
humanidad y qué significa para él? ¿Cómo afecta todo rasgo particular que estamos
examinando al periodo histórico en que tiene lugar, y cómo es afectado por él? ¿Y
cuáles son las características esenciales de ese periodo? ¿En qué difiere de otros
periodos? ¿Cuales son sus modos característicos de hacer historia?

3. ¿Qué variedades de hombres y de mujeres prevalecen ahora en esta sociedad y en


este período? ¿Y qué variedades están empezando a prevalecer? ¿De qué manera son
seleccionados y formados, liberados y reprimidos, sensibilizados y embotados? ¿Qué
clases de «naturaleza humana» se revelan en la conducta y el carácter que observamos
en esta sociedad y en este periodo? ¿Y cuál es el significado para la "naturaleza
humana" de todos y cada uno de los rasgos de la sociedad que examinamos?”

Marques (Op.Cit.) señala que “naturalizar significa que atribuimos características


naturales a fenómenos sociales”, con ello decimos que: tomamos los fenómenos sociales como si
no tuvieran historia, los despojamos de su carácter social y que como tales pertenecen a un tipo de
sociedad.
Una tal historia, no escapa a los componentes biológicos de nuestro entorno, los
vegetales, nuestro cuerpo, tienen historia (podríamos, por caso, indagar en su evolución desde la
prehistoria). "Tomar como natural" quiere decir que pensamos un fenómeno como si no tuviera
historia (es decir que existe desde siempre y de la misma manera) y quiere decir que lo pensamos
separado de la sociedad en la que vivimos, son esas dos cosas. Por ejemplo, lavarse los dientes
es un fenómeno histórico (lo aprehendimos), y es un fenómeno social (nos lo comunicaron y lo
comunicamos), por eso no es “natural”. Las cosas que son naturales son inevitables e
inmodificables.
La reflexión acerca de la relación entre experiencia individual y su contexto, es quizás una
tarea de pensarse a sí mismo y a “su” propio contexto, donde estas relaciones se llevan a cabo.
Imaginarse a uno mismo en dicha trama, es una tarea de “reflejarse” en sus propias palabras y
hechos concretos.
Las acciones, pensamientos, y motivaciones del hombre concreto, tal como se
manifiestan en cada ser en particular, en cada grupo y/o comunidad, con la singularidad que le son
propias; produce y reproduce en relaciones sociales, aquello que puede ser comprendido por la
trama de múltiples interrelaciones con el entorno.
Marques (1983) manifiesta que “Las cosas no son necesariamente, naturalmente, como
son ahora y aquí. Todo podría ser de otra manera, pero ésta es la que le ha correspondido, ya que
vive aquí, son costumbres”. Podría ser distinto “Sería un error pensar que sólo podría haber sido
distinto, de haber nacido en otra época; con el nivel tecnológico actual son posibles diferentes
formas de vida”.

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“Muy pocas cosas están programadas por la biología, ¿cómo se concreta todo? depende
de las circunstancias sociales en las que somos educados”. La sociedad marca los grados de
satisfacción de las necesidades y la “forma de sentir esas necesidades y de canalizar nuestros
deseos.”
Los seres humanos somos seres sociales, esto quiere decir que todo lo que hacemos
tiene un fuerte componente social. Pero en la vida de todos nosotros ¿todo es social? Y ¿lo
natural? ¿No está presente en ningún momento? Para responder estos interrogantes es importante
poder distinguir qué es “lo natural” y qué es “lo social” en nuestra vida diaria.
Lo natural estaría dado por todo aquello que está determinado biológicamente. Por
ejemplo: alimentarse, abrigarse, reproducirse, etc. Son acciones de nuestra vida diaria que se nos
presentan como necesidades biológicas, es decir naturales. Ahora, la forma en que satisfacemos
esas necesidades en nuestra vida cotidiana es social. Por ejemplo: el cuerpo humano tiene la
necesidad de estar a determinada temperatura, si no tendremos frío o calor, pero ¿te preguntaste
alguna vez cómo satisfacemos esa necesidad de estar a determinada temperatura? Cuando tenés
frío ¿te ponés cualquier abrigo o elegís el oportuno según la ocasión o la moda? Seguramente no
te pondrás cualquier prenda, entonces podemos decir que la necesidad de abrigarse es biológica,
pero la forma en la que la satisfacemos es social. Pensemos en otro ejemplo: si hace mucho calor
y tengo que ir a trabajar no iré en traje de baño, en cambio si estoy de vacaciones en la playa
seguramente si estaré en traje de baño. ¿Te preguntaste alguna vez por qué es así?
Si no te lo has preguntado es porque en nuestras sociedades se naturaliza lo social, es
decir que ciertas prácticas que son sociales las hacemos constantemente sin preguntarnos por qué
las estamos realizando y de esta manera se nos presentan como si fueran naturales,
inmodificables, cuando en realidad son sociales y creemos que no las podremos cambiar.
Norbert Lechner, un destacado investigador, politólogo y abogado alemán nacionalizado
chileno que falleció en el año 2004, señaló en uno de sus últimos libros Las sombras del mañana
que “la naturalización de lo social es una transfiguración del orden social en un aparente orden
natural” (2002: 15).
Volviendo al ejemplo anterior: ¿es posible pensar que sea viable ir en traje de baño a
trabajar? En realidad, si todos nos pusiéramos de acuerdo podríamos cambiar la costumbre de no
ir en traje de baño a trabajar dado que estaríamos cambiando una costumbre que se ha
naturalizado pero que no es biológica sino que responde a una construcción social y cultural
respecto a las normas de vestir adecuadas para trabajar, en una escuela por ejemplo.
Ahora bien, hemos acuñado como sociedad aquello que denominamos “sentido común”, y
es en su terreno donde observamos la “naturalización de lo social”, situación que nos lleva a
considerar que vivimos nuestras propias construcciones (que parten de las relaciones) y nuestros
actos -basados sólo en creencias-, como naturales.
Las relaciones que nos dan sentido, son construidas por el intercambio del que somos
partícipes, ya desde nuestra socialización primaria, adquirimos saberes, valoraciones,
denominamos a nuestros objetos y entorno de una manera y no de otra. Conocemos y

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reconocemos qué somos y quiénes somos por dicho intercambio, nombramos y somos
nombrados. El lenguaje construido nos construye.
En ese escenario de relaciones es que nos permitimos pensar/pensarnos. Naturalizar nos
impide pensar y generar un nivel de conocimiento sobre nosotros mismos, nuestro entorno y las
relaciones de las que somos capaces.
Naturalizar es asignarle criterio de verdad a un aspecto de nuestra existencia y las
circunstancias que articulamos, que son basadas en creencias, valores y denominaciones propias
de un tiempo y un espacio relacional que les da sentido y el cual compartimos. Así conocemos.
Ese es nuestro conocimiento. Si de generar conocimiento se trata, ejercer una conciencia
crítica sobre las formas de construcción social, apropiarse de dicha conciencia; se encaminará a
des-naturalizar lo dado de una vez y para siempre. El problema es no acceder a esa conciencia de
quiénes somos, qué hacemos, cómo lo hacemos y con quién lo hacemos. ¿Es uno de los
problemas que se constituye en materia de indagación sociológica?
Una de las funciones de la sociología es poder pensar en qué es lo social y que aspectos
de nuestra vida diaria están naturalizados como sociales, de esta manera podremos re-pensar lo
dado.
Para seguir pensando en la distincion entre lo natural y lo social y naturalizacion de la vida
social les proponemos que lean los siguientes fragmentos del libro de Patricia Aguirre Ricos, flacos
y gordos pobres. La alimentación en crisis que fue publicado en el año 2004 y piensen en las
preguntas que les proponemos:
Como seres vivos necesitamos una serie de nutrientes para poder subsistir. Teniendo en
cuenta una dieta alimentaria de 1400 calorías podemos decir que una persona para poder subsistir
diariamente requeriría los siguientes nutrientes:
- 735,5 gr. de agua
- 63,8 gr. de proteínas
- 109,6 gr. de hidratos de carbono
- 67,01 gr. de grasas
- 280 miligramos de calcio
- 7,9 mgr de hierro
- 517 mgr de sodio
- 11,97 mgr de zinc
- 2.203 mg de potasio
- 6,4 gr. de fibras
- 0,52 mgr de tiamina
- 1,2 mgr de riboflavina
- 9,4 mgr de niacina
- 60,7 mgr de vitamina C
- 3241,6 mgr de vitamina A y vitamina B6, B12, acido fólico, vitaminas D y E.

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Sin embargo nos podemos preguntar ¿Cómo ingerimos esos nutrientes imprescindibles
para poder vivir? Pensamos que la persona ingerirá todos estos nutrientes a través de un menú
que podría consistir en 4 comidas distribuidas a lo largo del día y donde no se ingiere lo mismo ni
en cantidad ni en calidad alimentaria. El menú podría ser el siguiente:

Desayuno: Café con leche con 2 tostadas, manteca y dulce


Almuerzo: Tomates rellenos con atún y mayonesa y una manzana de postre
Merienda: Mate con galletitas dulces
Cena: Bife a la plancha con ensalada de chauchas, zanahorias y huevo, pan y vino con flan
casero con dulce de leche de postre.

Si este menú toma en cuenta de manera aproximada los requerimientos alimenticios


necesarios por la persona para poder subsistir, estarías de acuerdo en pensar que el menú se
relaciona con las siguientes prácticas usuales en la sociedad en la que vivimos.

1. Satisfacer el hambre y nutrir el cuerpo


2. Iniciar y mantener relaciones personales y de negocios
3. Demostrar la naturaleza y extensión de las relaciones sociales
4. Proporcionar un enclave de actividades comunitarias
5. Expresar amor y cariño
6. Marcar el sello de la individualidad
7. Proclamar la distinción de un grupo
9. Hacer frente al estrés psicológico o emocional
10. Señalar el status social
11. Proveer recompensas y castigos
12. Reforzar la autoestima y ganar reconocimiento
13. Manifestar y ejercer poder político y económico
14. Prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades físicas
15. Prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades mentales
16. Manifestar experiencias emocionales
17. Expresar piedad o devoción
18. Proporcionar seguridad
19. Expresar sentimientos morales
20. Manifestar riqueza.

Siguiendo a Patricia Aguirre podemos afirmar que “… excepto el primero (biológico), los
diecinueve restantes tienen que ver con las relaciones sociales; por eso apuntamos a que no hay
un evento alimentario sin comensal, sin comida, y sin que ambos estén situados en una sociedad

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determinada y en un tiempo especifico que designan a uno como comensal y a la otra como
comida” (Aguirre, 2004: 13).

Ahora bien, ¿qué consideramos normal? Normal quiere decir que está dentro de las
“normas” que existen en una sociedad en un determinado momento histórico.
Naturalizar es atribuirle a los fenómenos sociales un carácter invariable. ¿Existen “pre-
requisitos” para el cambio social? ¿Cómo varían los fenómenos sociales? Varían según el tipo de
sociedad en que nos encontremos y según el momento histórico en que nos encontremos. En
cambio, los fenómenos naturales no varían según la sociedad en que nos situamos, ni el momento
histórico correspondiente. Un árbol crece del mismo modo acá y en la China, hoy o a principio de
siglo. Los planetas se mueven del mismo modo, el organismo del ser humano funciona del mismo
modo. Entonces, los fenómenos naturales (sean físicos, biológicos, orgánicos), ocurren siempre de
la misma manera, independientemente del tipo de sociedad y del momento histórico que
analicemos.
La cuestión aquí es que para pensar sociológicamente es preciso desnaturalizar los
fenómenos que nos rodean. ¿Qué quiere decir desnaturalizar? Quiere decir: considerar que esos
fenómenos pueden variar según el tipo de sociedad en que nos encontremos y el momento
histórico dentro de esa sociedad. Ahora bien, ¿eso quiere decir que NO hay fenómenos naturales?
Sí, hay, e incluso algunos de esos fenómenos tienen que ver con los humanos. Por ejemplo, el
caso de la comida. Preguntarse si comer es un hecho social o es un hecho natural es una pregunta
tramposa. Porque lo natural tiene que ver con el acto de comer: hay una cierta composición
biológica de un organismo humano que hace que comer sea una necesidad. Pero comer también
tiene una dimensión social. E iríamos más lejos que Marqués, no diría que sólo en la manera en
que comemos, incluso en la forma en la que "sentimos" la comida: no hay nada biológico que diga
que la comida tiene que ser "rica". El cuerpo humano necesita ciertos elementos químicos, no
necesita que sea rico. Entonces, dice Marqués, una ayuda para lograr desnaturalizar lo social, es
trabajar a partir de dos conceptos. El concepto de lo Normal, y el concepto de lo Natural.
¿Qué sería lo NORMAL? Normal viene de normas. Lo importante acá es no confundir
Normal con algo que está bien, porque eso sería volver a naturalizar.
¿Qué ejemplos de conductas o costumbres podemos encontrar en nuestro entorno que
permitan identificar “lo normal” para un momento histórico?, ¿Se plantea hoy, de repetirse esa
conducta, un problema ético? ¿Qué pasa en otras sociedades? Al preguntarnos sobre los hechos
cotidianos planteamos problemas sociológicos.
Ampliar el escenario de nuestras reflexiones permite otorgarle significado y comprensión
al contexto histórico del cual somos parte, al contextualizar las relaciones que generamos.
Hablamos de adquirir un nuevo modo de pensar, experimentar una transformación, acorde a las
necesidades personales; por medio de la reflexión y sensibilidad permitirse comprender el sentido
cultural de las acciones sociales.

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¿Plantea una confrontación que pone en peligro nuestras relaciones?, ¿son nuestros
valores, valores que sustentamos, condiciones que se observan amenazadas por los procesos de
cambio que emergen producto de una tal nueva forma de pensar?
Confrontar nuestras propias creencias y escala de valores pondrá de manifiesto el
esfuerzo y la sensibilidad para apropiarnos de expresiones tendientes a comprender nuestra propia
realidad. ¿Hemos de superar así el pensamiento ingenuo?
La sociología compromete su exploración en la vida social del hombre, tiende a clasificar
las relaciones sociales mediante el análisis de sus generalidades y el estudio contemporáneo del
ambiente donde se desarrolla. Por ello ha de profundizar en lo individual y en lo relativo a las
instituciones que cada uno mantiene. ¿Qué constituye un problema privado y que un problema
público?
La mutua influencia nos conduce a la vida en sociedad. ¿Percibimos esta relación? Un
conjunto de normas que definen para las personas ciertos roles dan lugar a escuelas, hospitales,
ámbitos laborales, etc. En ellos pondremos de manifiesto nuestro sistema de creencias y valores
configurando una (nuestra) organización social.
Encontramos entonces que hay otras maneras de organización social, diferente a la
nuestra y creada por otras personas. Con otros fenómenos cotidianos, otras inquietudes, otros
problemas. Sin duda, y también, con otras respuestas.
Desnaturalizar lo social implica, por lo tanto, distanciarse de las ideas preconcebidas
sobre nuestras relaciones sociales.

BIBLIOGRAFÍA.

- AGUIRRE, P. (2004): Ricos flacos y gordos pobres. La alimentación en crisis. Buenos Aires,
Claves para todos. Capital intelectual.
- BAUMAN, Z. y MAY, T. (2007): Pensando sociológicamente, Buenos Aires, Nueva Visión
editores.
- LECHNER, N. (2002): Las sombras del mañana. La dimensión subjetiva de la política. LOM
ediciones, Santiago de Chile.
- MARQUÉS, Josep Vicent (1983) No es natural: para una sociología de la vida cotidiana.
Barcelona: Editorial Anagrama.
- MILLS, Charles Wright (1981) La imaginación sociológica. Cap 1: La Promesa. México. Fondo
de Cultura Económica.

NOTAS:

El sociólogo Charles Wright Mills desarrolló a lo largo de su amplia obra un detenido análisis crítico de la
sociedad estadounidense, a partir de premisas inspiradas en el pensamiento de Karl Marx y, en especial, de
Max Weber.
Mills nació en Waco, Texas, Estados Unidos, el 28 de agosto de 1916. Cursó estudios en la Universidad de
Wisconsin, donde alcanzó el grado de doctor en sociología. Con posterioridad, impartió clases de esa
disciplina en la Universidad de Maryland y en la Columbia de Nueva York, centro desde cuya cátedra dio a
conocer los análisis y teorías fundamentales de su labor científica.
En sus estudios, Mills aplicó el determinismo económico a la investigación de las estructuras sociales y
dedujo problemas característicos como la enajenación y la opresión de amplios grupos sociales por parte de
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poderes en apariencia indefinidos. Abogó también por la participación de científicos e intelectuales en la
ordenación de las estructuras sociales. Algunas de sus obras más difundidas fueron The Power Elite (1956;
La elite del poder), en la que desarrollaba un análisis de los vínculos entre los poderes económico y militar, y
The Sociological Imagination (1959; La imaginación sociológica).
Charles Wright Mills falleció en Nyack, Nueva York, Estados Unidos, el 20 de marzo de 1962.

Josep-Vicent Marqués, valenciano, de 63 años, responde a un diseño de sociólogo cada vez más
frecuente, que aplica su ciencia a las pequeñas cosas de la vida cotidiana y compagina el empeño
académico con su intervención en el ecologismo, la marginación social y la vida política. En su caso hay que
agregar la permanente presencia de sus escritos en la Prensa y, muy recientemente, su incorporación a
tareas radiofónicas como colaborador que apostilla con rayos de razón la oscura realidad. Marqués está ya
en el inventario de los pensadores que formaran parte de la historia de la igualdad, del pensamiento libre y la
reflexión incomoda, la reflexión que perturba y que evidentemente es la única, en la que merece la pena
entretenerse. Palabras de Ángeles Alvarez en la Entrega del Premio Hombre por la Igualdad. 2007