Sie sind auf Seite 1von 8

'·'

fi(j·-
.la_n_d_b_a_r_th_e
_ s--~--~--,
1
. ---------~-----

'
·En toda obra literaria se\afirma una
realidad formal inderenc''~nte de la
lengua y del esciio: la esbritura
considerada como la relé:ción que
EL GR1DO CERO ;oL:
L~ ESCRITUR~
'
1
1 )](()
~,----------------~
establece el escritor con :a sociedad, el se~gu idb de 1 Oa. edición
lenguaje riterario tmsforrn:ado por su 1

destino social. Est a t ercería d_imensión de


la forma tiene una tíistorir.l que sigue NUEV<DS
'
ENSAYOS Ct~ITICOS
paso a paso el desgarramiento de la
conciencia burguesa: de lü escritura
trasparente. de los Clásico~; a· la cada itez
más perturbad?ra del siglq XIX, ·para [ ;:¡
ll~gar a la escn~~ra neutra'{de nuestros
eras. Esta relacron entre literatura e j
historia (entre el escritor y·}la socieda9)
..aparece rlustrada en el presente volu ~ en
por estudios sobre diverso1 autores: e
.la Rochefoucauld y Chatea.ubriand, a
· Flaubert"' Proy~, Verne y t.:~ti. ..
Del autor, Siglo XXI ha puqlicado
también Crítica )A verdad, M ;tologías, El
'placer del te.>y.t'o 'y Lección in~wgural, y,
,'Fragmente¡~'<?e u,n cjiscurso amoroso.

JSBN etlB-23-1?62-X ., (()


Q)

...e
:6
.o
.. ~~ ....
1 RSPT7 ..5.1,6A

J>N203
B3718
1989
(JR-10800)
sis¡lo
lvemtiuno
~~11ores
tNDICE

siglo veintiuno.ed•tores, sa de cv
CERRO DEL liGUA 248. DELEGACIÓN COYOACÁN, 0010 MEXICO. D.F

siglo veintiuno de,.españa editores, sa


CALLE PLAZA 5. 28043 MADRID. ESPAÑA

siglo veintiuno a·rgentina editores


siglo veintiuno ~ditores de colombia, ltda EL GR.I.DO CERO DE LA ESCRITURA
CARRERA 14 NÚM. 8().44, BOGOTÁ, Ó.E.. COLOMBIA 11
l'Ait.TE 1
¡Qul es la escritura! 17
Escrituras poUtícas 26
L4 escritura de la novela 55
¡Existe una escr:itura poitica1 46

PARTE 11
Triunfo y ruptura de la tscritura burgousa 59
El artesanado del estilo 65
Escritura y revolución 69
La escritura )' el silencio 76
La escritura y la palabra 80
La utopía del lenguaje 85

portada de carlos palleiro NUEVOS ENSAYOS CRtTICOS


primera edición en españpl; 1973
décima edición en español, 1989 . LA ROGHEFOUCAULD: REFLEXIONES O SENTENCIAS Y MÁXIMAS 9~
~ siglo xxi ctiitores, s.a. de c.v.
ISBN 968-23-0110·6 (ediciones anteriores} LAS LÁMINAS PE LA ENCICLOPEDIA 12g
ISBN 968:2!J-1562·X
' .. 1 • CHAT&AUBRIAND; VIDA DE JlAN~ 149
primera edición en francés, 1972
e éditipns du seuil La region del profundo sikncio 150
titulo origin¡ll: k ckgré zéro de l'écriture La cabeUJ cortada 157
derechos reservados conforme a lá ley El gato amarillo del aba'te. Siguin 164
irnJ?reso y hecho en méxico/ printed and made in mexico
I'ROUST Y LOS NOMBilf.S 171
PARTE I

(QUÉ ES LA ESCRITURA?

Sabemos que la len.gua es un corpus de pres-


cripciones y hábitos común a todos los escri-
tores de una época. Lo que equivale a decir que
la.le.n gua es corno una natu.raleza que se desliza
enteramente a través de la palabra del escritor,
sin darle, sin embargo; forma alguna, ·inclusc
sin alimentarla: es como un círculo abstracto
de verdades, fuer¡ ·del .cual, solamente comien-
za l'depositarse la densidad de u.n verbo solita-
ri~. Encierra toda la creación literaria, algo así
como el cielo, el suelo y su interacción dibu-
jan para el hombre un habitat familiar. Es me-
nos una fuente de materiales que un horizonte!
es decir, a la vez límite y estación, en una
palabra, la extensión tranquilizadora de una
economía. El escritor no saca nada de ella en
definitiva: l! lengua es para él más bien como
una línea cuya transgresiQ.p quizá desigp.e_una ·
sobrenaturaleza del lenguaje: ~ el área de-una
acción, la definición y la espera de un posible.
No es el lugar de un compromiso oficial, sino
sólo refleio sin elección, propiedad indivisa d«;.
18 EL GRADO CERO DE LA ESCRITURA
(QUÉ ES LA ESORITURAf 19
lo.t hombres y no de los escritores; permanece
fuera del ritual de hs Letras; es ~ objeto ·social refinamiento, el estilo siempre tiene algo en_bru-
p_or definiciQn.~.,..no por elecci~. Nadie puede, to: es una forma sin objetivo,,el producto _de un
~in preparación, insertar su libertad de escri- étnpuje, no de una intención, es co~o la dimen-
tor en la opacidad de la lengua, porque a tra- sión verfical 'y solitaria del pensarmento. ~us r~­
vés de ella, ·está toda la Historia, completa y íerencias se hallan en el nivel de una btolog1a
0 de un pasado, no de una Historia: es la "cosa"
unida al modo de una Naturaleza. De· talma-
nera, para el escritor, la lengua es sólo un del escritor, su esplendor y su prisión, su soleda~ . .
horizonte humano que instala a lo lejos cierta Indiferente y transparente a la sociedad, cami-
familiaridad, por lo demás negativa: decir que nar cerrado de la persona, no es de ningún m~~~
Camus y Queneau hablan la misma lengua, es el producto de una elección, de u_na reflex10~
sólo presumir, por una operación diferencial, sobre la Literatura. Es la parte prn>:ada del ri-
' todas las lenguas, arcaicas o futuristas, que no tual se eleva a partir de las profundidades mí-
h~blan: suspe~dida entre formas aisladas y des- tica~ del esc'ritor y se despliega fuera de su res-
conocidas, la lengua del escritor es menos un ponsabilidad.. Es la. voz deko~uiV..!.Qe_,\lna_ carne
fondo que un límite extremo; es el lugar geo- desconocida y secreta; func10na al modo de u~a
métrico de todo l~qye.Qo pQ..dría decir sin per- Necesidad, como si, en esa suerte de empuJe .
der, como Orfeo al volverse, la estaote-signifi- f.loral, el estilo sólo fuera el _termino de una II?-e-
cación de su marcha y ·el gesto esencial de su so- tamorfosis ciega y obstinada, salida de un m-
ciabilidad. fralenguaje que se elabora en el límite de la car-
La lengua está más acá de la Literatura.~ ne y del mundo. El esti~o e~ propiaffi:ente un
tilo casi más allá: imágenes, elocución, léxico, fenómeho de orden germmat1vo, la trans~uta­
nacen del cuerpo y del pasado del escritor y ción de un Humor. 'De este modo las a_lus10nes
p~o a paco se transforman en los autrunaiismos del estilo están distriouidas en profund1dad~
~ su ar.t~. Así, ba'jo el nombre de estilo, .s~ palabra tie~n~t.!J:!f!}l~a horizo_Etal, sus se-
forma un lenguaj~ autárquico que se de-en cretos están en la misma lme~ que sus pal~~as
\~fogr;l_personal y secreta el autor, en esa y To que esconde se desanuda en la dyrac10~ Cfe_
hipofísica de la palabra. donde se forma la pri- sú'Continuo; en la palabra todo esta ofrectdo,
mera pareja de las palabras y las cosas, donde se áeS. tim.do a un mmedlato desg~~e, y el verb?,
instalan de una vez por todas, los grandes te- el silencio y su movimiento son lanz~do~ hac1a
mas verbaies de su existencia. Sea. cual fuere su un sentido abOlido: es una transferencia sm ~ue­
Ua~ a::raso. ·~i~stilo sólo t1ene

20 EL GRADO CERO DE LA ESCRITIJRA (QUÉ ES LA ESCRITURA? 21

una dimensión vertical,-se hunde


.---..._ -------......__en el recuerdo ' la poesía moderna -la de Hugo, R.imbaud o
cerraaode la persona, compo~e suo¡>ieícli!ra_ Char- está saturada d~ estilo y es arte sólo por
¡)irtb-de cierta experiencia de la- materia; el reíerencia a una intenc-ión de la Poesía. La·
eSti~ssino meta o ra,-es<lec ir ecuaci<fo en":" Autoridad del estilo, es decir el lazo absoluta-
t(e la inten.:ión literaria y la estructura carñaí mente libre del lenguaje y de su doble carnal,
del aútor (es necesario recordar que la estructu- impone al escritor como si fuera un Frescor
ra es el residuo de una duración). El estilo es así por encima de la Historia.
siempr.e un secreto; pero la verti~e silenciosa El horizonte de la len ua la ve.rticalida del
Cle.su referencia no se relaciona con la naturale- es.t o i u1an pues, para el escritor, una natu-
za móvil. y sin cesar diferida del lenguaje; su se- raleza, ya que no elige ni el uno m el otro. La
creto es un recuerdo encerrado en el cuerpo del lengua funciona como.una negatividad,--ellími-
escritor; ·la virtud alusiva del estilo no es un fe- teinicia1.de lo posible, el eililo. :~~:;) ~J~i­
nómeno de velocidad, como en la palabra, don- dad que anu a ellÍumor dd escrito~ a MLJen-
de lo que no es dicho, sigue siendo de todos mo- gt!~ncuentra allí la familiari4ad ~e la His-
dos un ínterin del lenguaje, sino un fenómeno toria y aquí la de su propio pasado. En ~mbos
de densidad, pues lo que ·se mantiene derecha y casos se trata realmente de un.a naturakza, es
profundamente . bajo el estilo, reunido dura o decir de una' ges~iculación Í'lmiliar, donde sólo
tie.r;namente en sus. figuras, son los fragmentos la energía es de orden operatorio, que aquí emi-
de · una realidad absolutamente extraña al len- mera, allí transforma, pero nunca juzga ·o sig-
guaje. El milagro de esta transformación hac~ nifica una elección.
del estilo una suerte de operacic?n supra-litera- Pero toda forma es también valor· or lo ue'f'f '
ria, que arrastra al hombre hasta el umbral del entre a engua y el estilo, hay espacio para otra
poder y de la magia. Por su origen biológico el realidad ·formal: la escritur:L. En toda forma lite-
estilo se sitúa fuera del arte. es decir, fuera del ;aria, existe la elección general de un tono, de
pacto qu.e liga al"ésZritor con ~dad. Pode: un ethos si se quiere, y es aquí donde el_escritor
mos ima inar por tanto a autores ue prefieran se individualiza claramente porque es donde se
1~ r...te a a so edad del esti o. 1 e comprom.ete. !&ngn~ y esrilo son anteced~ntes
es el tipo mismo del escritor sin estilo cuya ma- de toda roblemática del len a·e, lengua y es-
nera artesanal explota el ·placer moderno de ti o son el roducto nat al del Tiem o e la
cierto ethos clásico, como Saint-Saens rechaza .persona bio ógica; pero la identidad · formal
a Bach o Poulenc a Schuberc: En lo opuesto, ~ttor sólo se estab-¡ec;realmentel.uet:a de
22 EL GRADO CE~O DE LA ESCRITURA ¿QUE ES LA ESCRITURA? 23

' la instalación de)as normas de la gramática y Gide y Quene·au, Claudel y Camus, que habla- ~
de las constantes del esdlo, allí donde lo con- ron o hablan el mismo estado histórico de nues-
tinuo escrito, reunido y encerrado primeramen- tra s~a, utilizan escrituras profUñdam~~té .
te en una naturaleza lingüística perfectamente diferentes; todo los separa, el tono, la elocuc10n,
inocente, se va a hacer finalmente ~n signo el fin, la moral, lo natural de su palabra, de
· total, elección de un comportamiento humano, tal modo que la comunidad de época y. de len-
afirmación de cierto Bien, comprometiendo así gua es poca cosa en relación c~:m escrit~r~~ tan
al escritor en la evidencia y. la comunicación de opuestas y definidas por su miSma opostc1on.
una felicidad o de un malestar, y ligando la for-
ma a la vez normal y singular de su palabra a
En efecto, estas escrituras son distintas pero
comP,arables,;;ofque han sido ori~~adas p~r
·r
la amplia Historia del otro. ~engua y estilo son¡ un movimiento idéntico: la reflexion ~~ e~r;­
fuerzas ciegas; la escritura es un acto de solida- tor sobr.e el USO--SOCi~l de--su forma y fa eiec9_on
ridad histórica. Len ua estilo son objetos; la ,Slle asume. Colocada en el centro de la proble-
escritura es· una unción: es la relación entre má~ literaria, que solo ·comtenza con ·ella, la
'¡.!..creación y la sociedad, el lengu-aje Ií~-'~o ~critura es por lo tant-o esencialmente. la moral
transformado por su destino social, la for..mJ de la forma, la elección del área social en el seno
captada en su int.e~a- as.i a dela cual ele~critor aectdet>situar la Naturaleza
las grandes crisis de la Historia. Por ejemplo, d~lenguaje. Pero esta área social no es de
Merimée y Fenelon estát?- separ;¡dos por fenóme- níñgún modo la de un consumo efectivo~ Pa_ra
nos de lengua y por accidentes de estilo; sin el eScritor no se trata de elegir· el grupo soc1al
emba-r go practican un lenguaje cargado de la para el que escribe: sabe que, salvo por _medio
misma i,ntencionalidad, se refieren a una misma . de una Revolución, no puede tratarse smo de
idea de La forma y del fo.ndo, aceptan ~n ~ismo una·misma sociedad. Su elección es una elección
orden de convenciones, ~cm el encuentro de los d_L9Wciencia, _n.o de~cacía. Su escritura es
mismos reflejos técnicos, emplean con los mis- un modo de pensar_ la Literatura. po de-ex-
\ros gestos, a un siglo y medio de distancia, un tenderla. O mejor aú~ __ porque el escritor no
ihstrumento idéntico, sin duda un poco modifi- puede de ningún modo' m9difica~ los datos ob-
cado en su aspecto, pero en modo alguno en su jetivos del consumo literario (estos datos pura-
situación o en su uso: en suma, tienen la misma mente históricqs se le es'"apan, incluso si es cons-
escritura. Por el contrario, casi contemporáneos, ciente de ellos), tran~porta voluntariamente la
Merimée y Lautréamont, Mallarmé y Céline, exigencia de un lenguaj~ libre a las fuentes de
EL GRADO CERO DE LA E~RITURA ¿QUÉ ES LA ESCRITURA( 25 .

ese lenguaje -y no en el mop1ento· de su consu- ci6n. Sin duda puedo hoy elegirme tal o cu"al
mo. ~or eso la escritura es u.n a realidad ambi- ~critura, y cort"e~-ge-st'o-afi'rinar ·mi~libertad,
.g ua: p~r unap :lrte nace, SlD duda, de una C()n- p;et~de!_lln fre~cor O ~na -tradición; pero no
Jrontación del escritor y de su · sociedad; por puedo ya de$airollarl~ en una duración "sin vql-
otra, remite al escritor, por una suerte de tra~ verme poco a poco prisionero de las palabras del
ij"tencta tdgica. desde esa finalidad social has- ótro e incluso Cle mis propias palabras.-Una obs-
ta las fuentes ·instrunientales de su creación. No · íiñada remanencia, que !Jega d~ todas las escri-
pudiendo ofrecerle un lenguaje libremente con- turas precédentes y del pasado mismo· de mi
sumido, la Historia le propone la e:lcigencia de propT~ escr!!_~, . cubre la ·v_oz presente de Illis
an .lenguaje libremente producido. pala~as. Toda huella escrita se precipita como
D~ ~ta manera la elección, y luego la respon- un elemento químico, primero transparente,
sabilidad de .una escritura, designan Uña G6er- inocente' y neutro, en el qúe la simple duración
tad, peroesta libertad no,.,tie.nt: I<~ - ~·os límí- hace aparecer· poco a poco un p.asado en suspen-
tes en-~os a·f · Es: ~~ CQ'ttl l
1 erentes momentos e a
• · •
JStona. sión, una criptograf'u: cada vez mas , densa.
Al escritor~ no-le está dado elegir Sl,l escritura . ' Como Libertad, la escritura. es sólo un mo-
: en una especie de ars~nal intemporal de for- .mento.. Pero ese moménto es uno de los más ex-
mas literarias. Bajo la pre5ión de la Historia plícitos de la Historia, ya ·que la· Historia es
y de 1~ Tradición se establecen las posibles es- siempre y ante ;odo ~a. elección y los limites
ctituras de un escritor dado: hay una Histo- CieeSa elección. . porque la escritu;a-ae:rlvade
cia de la Escritura; pero esa Historia es .doble: un gesto significativo del escritor, roza la His7'
en el momento en que la Historia general pro- toria más sensiblemente·que cualquier o!_ro cor-
pone -o .iffi.pone--c- una nueva problemática te de la .literatura. La unidad de la escritura
del lenguaje literario, la escritura permanece clásica, ho~~gJne~ ':!!lraJ!t~_stgl~ ---~~ural@;d
-todavía llena del recuerdo de sus usos ante- aelas esCr'ituras_modernas, multiplicadas desde
·riores, pues .e l lenguaje n~es in~ent~: las hace cien~ños__hasta .ellímitL ~m_g del hecho
palabraS'ttenen una memoria segunda. que se lite"Ca'"~·esa forma d~ estallid9 de la escri~ura
prqlong·a misteriosamente en medio de las sig-. rancesa corre.sp(}_nde_a una !,a n crisJs___s_.J a
,Uficaciones nuevas. La escritura es precisa- · Historia total, visible de modo ·n;1ucho más_~on- .
mente ese compromiso entre una libertad y un ~-eJlla Historia-literaria...pr..01>Íl\.ment.e.~a.
recuerdo, es esa libertad recordante que sólo es L.<>...Jlll~Rtta_d,:'pensarniento" de un Balzac del
1\bertad en el gesto de elección, nó ya en su dura- de un Flaubert~ ~ una variació~; lo
26 EL GRADO CERO DE r,A ESCRITURÁ ESCRITURAS POLÍTICAS ' 27

que opone sus escritu.ras es una ru tura esencial, gaste de las palabras, · en esa espuma siempre
~n el instante mismo en CLUe dos estructuras eco- arrastrada más lejos, y no hay palabra sino allí
nómicas se imbrican, arrast';;ndo en su artTcu- donde el lenguaje funciona evidentemente como '
l:tción cambios decisivos de mentalidad y ge con- una voracidad que sólo tomaría la extremidad
ciencia.
-. móvil de las palabras; la escrit;:ura,, por el con-
trario, está si~mpre enraizada en un más allá del
lenguáje, s~ desarrolla como un germen y no
ESCRITURAS POLÍTICAS · . como una línea, manifiesta una esencia y ame-
naza con un secreto, es ~na contra-comunica-
· Todas las escrituras presentan un aspecto de cer- ción, intimida. En~ontraremos entonces, en toda
co extraño al.lenguaje hablado. La escritura no escritura, la ambigüedad de un objeto que es a
es en modo alg1.1no un .instrumeñto de comu;;-i- la vez lenguaje y coerción: existe en el fondo
cacióñ,_no- es-la vía abierta por dond~Ra­ de la escritura una ..circunstancia" extraña al
sarra'Una-'J.tifención del feng_ua~. Es todo un lenguaje, como la mirada de una intenciónqüe
desord~óeSTíZa-a través e la palabra y ya no es la del lenguaje. Esa mirada puede muy
leda ese ans1oso moviifu._ento quuo mantiéne 'bien ser ·una ·pasión del leng~je, como en la
en un estado de eterno aplazamiento. Por el coil'= escritura Hteraria; puede también ser la ame-
t'Cirio;-la escritura es uñ lenguaje endúrecido naza de un castigo, como en las escrituras polí-
que vive sobre sí mismo y de ningún modo está ticas~ la escritura está entonces encargada de
encargado _de confiar a su propia duración una unir cóñUñ solot;azo la realidad d;-los-actos
sucesión móvil de aproximaciones, sino que, por y la idealidad de los fines. Por ello el poder o la
el contrario, debe imponer, en la unidad y la sombra del poder siempre acaba por instituir
sombra de sus signos, la imagen de una palabra una escritura axiológica, donde el trayecto que
construida mucho antes de ser inventada. Lo separa hapitualmente el hecho del valor, está
que opone la escritura a la palabra, es el hecho ~uprimido en el espacio mismo de l~ palabra,·
· de que la primera siempre Parece simbólica, dado a la vez como descripción: y como juicio.
introvertida, · vuelta ostensiblemente hacia ~na La palabra se hace excusa (es decir un ..otra
pendiente secreta del lenguaje, mientras que la parte" y una justificación) . Es.to, que es ver-
segunda no es más _que una duración de ·signos dadero para las escrituras literarias, donde la
vacíos cuyo movimiento es lo futic<' significa- ~dad de los signos está incesantemente fasci-
tivo. Toda la palabra está ence'rrada ·en· ese des-· nada por las zonas de infra o de ultra-lenguaj~,