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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

ASAMBLEAS DE DIOS DE VENEZUELA


INSTITUTO BIBLICO GUAYANA
EXTENSION: EL CALLAO-ESTADO BOLIVAR
MATERIA EN CURSO: ETICA CRISTIANA

Breve informe de la ética


DE Jesús y Pablo

FACILITADORA:
ROXANA RIVAS

INTEGRANTE:
VICENTE GARCIA

EL CALLAO, 03 de NOVIEMBRE de 2018.


ÉTICA DE JESUS:
Las palabras y los gestos de Jesús configuraron su carácter particular. Todo
cuanto hizo y enseñó se situaba en el ámbito de la ética. El mundo judío al que vino
Jesús fue uno caracterizado por el legalismo. Las leyes minuciosas, los códigos y la
tradición de los rabíes sustituyeron a las enseñanzas de la Ley, de los profetas y de la
poesía. Jesús hizo énfasis en los principios básicos de la relación entre Dios y el ser
humano.

La posibilidad de vivir una vida ajustada a la ética de Jesús descansaba en el


reino de Dios. Es decir, que gracias a que el reino de Dios había venido a este mundo y
había sido inaugurado por el ministerio de Cristo en la tierra, entonces las personas
tenían la posibilidad de vivir la vida según la ética de Jesús.
El amor y la justicia que Jesús demandaba de sus discípulos solo podía vivirse
sometiéndose al gobierno de Dios en la vida del discípulo. Esta ética, vista así, tenía una
dimensión presente, pero también una futura. En el Advenimiento de Cristo recién se
completará el reino de Dios y en ese momento la ética de Cristo podrá ser cumplida
cabalmente. Sin embargo, eso no disminuye la responsabilidad del creyente de buscar la
santidad en la vida presente.
Otra característica de la ética de Jesús es su tratamiento de algunos temas
especiales como la ley, las mujeres, el pecado, la buena vida y la política. En todos estos
aspectos Jesús fue revolucionario, ya sea que haya dado enseñanzas explicitas al
respecto (como con la ley), o ya sea que haya dado enseñanzas tácitas a través de sus
actitudes y comportamiento (como con las mujeres y su lugar en la sociedad).
Es interesante notar como Jesús aplicaba su ética a los temas importantes y
particulares de la vida. No solo se quedaba en mandamientos o principios generales,
sino que a través de las circunstancias y los ejemplos, Jesús aplicaba sus principios a los
temas importantes. Podemos aprender mucho de esto para aplicar esos mismos
principios a los temas de interés de hoy.
Finalmente, es notable como la ética de Jesús tiene un marcado énfasis en las
actitudes internas, es decir, se busca una justicia del corazón. A diferencia del
legalismo, la ética de Jesús se centraba en las actitudes y el mundo interno de la persona
como la raíz de toda conducta, sea esta ética o no.
Asimismo, el notable el énfasis que hace Jesús de la vida ética con la experiencia
espiritual enmarcada en una relación personal del creyente con él mismo. Es decir, que
para Jesús, la experiencia religiosa y el nuevo nacimiento son requisitos indispensables
que capacitan al creyente para poder vivir la ética del reino o ética de Jesús.

LA ÉTICA DE PABLO:
A Pablo le interesa fundamentalmente el tema de la salvación. Todas las
acciones humanas, incluso las éticas, quedan relativizadas. La más importante para
Pablo es el primado de la acción divina bajo la ley de Cristo. El cumplimiento de la ley
y de sus exigencias son fruto del testimonio y trasmisión de la salvación que se han
operado en el hombre por el Espíritu que actúa y vive en él (Gal. 5, 18 ss.)
El acontecimiento de la cruz y de la resurrección y la aceptación del creyente de
la gracia y la reconciliación operada en él, es más radical que el cumplimiento de la ley.
Lo contrario sería minusvalorar la muerte de Cristo. Tiene recelo de la ley, ya que la ley
puede llevar al hombre a la arrogancia y soberbia. Lo ético tiene en Pablo su
importancia. Frente a los libertinos sostiene la necesidad de un comportamiento ético.
Para los espirituales no hay exigencias éticas y todo está permitido (1ª Cor. 6, 12; 10,
23). El hombre liberado del yugo y de la maldición de la ley, no está sin ley, sino
vinculado a la ley de Cristo. La ley fundamental de Cristo está en el amor a Dios y al
prójimo y abarca la totalidad de la persona y de la convivencia humana. Este amor está
impregnado de la acción divina (Rom. 5, 5) y es fruto del Espíritu que actúa y vive en
nosotros (Rom. 13, 8.10; Gal. 5, 14; 6, 10 y 1 Cor. 13, 1-8)

El respeto a los demás.


Pablo insiste con mucha frecuencia en este tema: Renuncia a la envidia y a los
celos (1ª Cor. 3, 3; Gal. 5, 20; Phil. 1, 15) Condena los homicidios y las reyertas entre
ellos (Rom. 1, 29; 2ª Cor. 12, 20). Rechaza los pleitos (1ª Cor. 6, 1-8) Exhorta a la
unidad (Rom. 1ª Cor. 12) Pide la ayuda mutua (Gal. 2) El respeto mutuo ( Rom. 14; 1ª
Cor. 8) Exhorta a la humildad, a la sencillez y a la paciencia (Rom. 12, 12.16; 1ª Cor.
4,19; 2ª Cor. 6, 6; Ph. 2m 3, 8).

Continuidad de amor de Dios


Pablo recurre con frecuencia al amor de Dios, al ejemplo de Cristo, al ejemplo que se
debe dar a la comunidad, a la repercusión social del pecado. El indicativo e imperativo.
 La salvación por parte de Jesús constituye la base y el fundamento de la ética
cristiana.
 La ética tiene un carácter indicativo o exhortativo: Revestíos de Cristo el Señor
(Rom. 13-14).
Con frecuencia aparece la orden ética como consecuencia del indicativo: Si vivimos en
el Espíritu, andemos también en el espíritu.

Fundamento ético.
Pablo funda su concepto moral en el acontecimiento de la muerte y resurrección
de Jesús. Este aspecto es resaltado por Pablo en múltiples textos. Cristo vive y reina en
el hombre (Gal. 2, 20). El hombre está en Cristo y vive para Cristo: Si vivimos, vivimos
para el Señor. Cristo murió por nuestros pecados...Murió para que no vivamos para
nosotros, sino para aquel que resucitó y murió por nosotros (2 Cor. 5, 14).
El bautismo para Pablo es el acontecimiento más importante de la vida ética del
cristiano: El bautismo es un morir y ser crucificado y sepultado con Cristo y resucitar
con Él, y revestirse de Cristo. Por el bautismo quedamos sellados y vinculados con
Cristo.
La vida entera de los cristianos es obra y creación del Espíritu, un culto
espiritual (Rom. 12, 1) y el signo de un mundo nuevo que se abre de camino. El Espíritu
marca la vida cristiana a la comunidad. Es la fuerza y el principio radical de la vida y de
la conducta nueva. El hombre es poseído y movido por el Espíritu (Rom. 8, 14; Gal. 5,
18). Dejarse llevar por el Espíritu es la norma fundamental de Pablo. El Espíritu
derrama en nosotros sus bendiciones para el servicio a la comunidad, que son distintos
de unos a otros. Nos da sus dones: La caridad, el gozo, la afabilidad, la paz, la paciencia
(Gal. 5) Cristo es el fundamento ético de la esperanza cristiana, que tanta importancia
tiene en los textos de Pablo.

Lo específico de la ética Pablo.


Pablo anuncia en su ética muchos principios. No obstante la fundamentación y la
motivación son siempre Cristocentricas. Cristo se halla en el centro y es eje de la ética.
Pablo no rechaza la ley que viene de fuera. Admite la diversidad de situaciones
éticas y los preceptos concretos. Cuando la vida del espíritu funciona, entonces ya no
queda lugar para ningún tipo de mandamiento. El que camina en el Espíritu hace
espontáneamente lo que el mandamiento de Dios le impondría, dado que el Espíritu le
indica el camino.
El amor como mandamiento supremo. El amor no es sólo el centro y el núcleo
de la conducta, sino el criterio determinante de la ética Pablo. (1 Cor. 13). El amor es el
camino de los caminos, el camino por excelencia y lleva más lejos que todos los demás
La caridad no se agota en la dimensión ética, ya que no es una vaga
benevolencia, ni un conformismo práctico. Cuando el amor no se trasforma en obras, se
hace dudoso. El amor no es emoción, sentimiento, o un estado de ánimo. Amar es
servir, entregarse y construye la iglesia como comunidad. Es necesario superar el mal
con el bien y corregir con bondad al que ha errado. La caridad supera a los preceptos
particulares, pero no los margina. Esto se concreta: Cor. 3, 3. Lucha contra la envidia y
los celos, Contra los pleitos y las maledicencias (1 Cor. 6, 1-8 y Rom. 1, 29), Contra la
desuniones y divisiones Renunciar a la venganza (Rom. 8, 17).