Sie sind auf Seite 1von 10

UNIVERSIDAD PANAMERICANA DEL PUERTO

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES


ESCUELA DE CONTADURÍA PÚBLICA

ECOLOGIA

Alumna: T.S.U. Ángela Pérez


C.I: 20.464.767
Docente: Dinorah Monsalve

San Felipe, 11 de Mayo de 2019


La ecología podría considerarse la ciencia más antigua que existe o la
profesión. Desde que el hombre empezó a observar la naturaleza ya fuera
para buscar plantas de las que alimentarse, para cazar o encontrar un lugar
para establecerse con recursos necesarios. De ahí que el origen
etimológico de esta rama de la biología sea del griego oikos que significa
hogar y logos que significa ciencia.

La ecología es la ciencia que estudia la relación de los seres vivos con el


medio que habitan. La definición de la ecología es sencilla pero el objeto
de su estudio es muy complejo.

En particular, estudia, cómo influye el medio en su distribución,


abundancia, biodiversidad, comportamiento, las interacciones entre
diferentes especies y las modificaciones que pueden ocasionar en el medio.
Sus niveles de estudio son a nivel de organismos, poblaciones
y comunidades de poblaciones que conforman los ecosistemas y la
biosfera en general.

A diferencia de las otras ramas de la biología con las que se relaciona


directamente (genética, evolución, fisiología, etología…), la ecología
como disciplina central de la biología se diferencia del resto en que su
enfoque se centra en la natalidad, mortalidad y migración y cómo
afectan a la distribución de las especies, poblaciones y evolución de las
comunidades.

¿Qué estudia la ecología?

Como decíamos la ecología estudia la relación de los seres vivos con el


medio físico que habitan y las propias interacciones entre las diversas
especies. Dentro del medio que habita una especie se distinguen factores
abióticos o físicos como pueden ser la humedad, temperatura, iluminación
solar (aquí puedes ver todos los artículos sobre este tema) y los factores
biológicos que son la relación con otras especies que habitan el mismo
medio (por ejemplo, relación depredador-presa).

Los intercambios y flujos de materia y energía en los ecosistemas y entre


las especies son objeto de estudio de la ecología. Otros aspectos que
estudia son los ciclos biogeoquímicos, la cadena trófica o la producción y
productividad de un ecosistema.

Importancia de la Ecología

Más allá de definiciones, es claro que el estudio de los sistemas


naturales de manera integral y multidisciplinaria le enseñó al hombre a
valorar su entorno y a darse cuenta de cuánto depende de él, tratando de
preservarlo de la mejor manera posible. Es interesante destacar que la
palabra ecología contiene como raíz la palabra griega oicos, que significa
casa, y a eso precisamente atiende la ecología, a entender cómo funciona
“nuestra casa”

Todo lo que afecta a un ser vivo y condiciona su crecimiento se conoce


como medio ambiente. Incluye el conjunto de los valores naturales, sociales
y culturales que imperan en un lugar y un momento dado, y que influyen en
la vida del ser humano y en las generaciones venideras. Es decir, no solo
tiene que ver con el espacio físico y los seres vivos que en él prosperan,
sino también con los otros elementos esenciales como el agua, el suelo o
el aire, así como con ciertos elementos inmateriales, como es el caso de la
cultura.

Se debe admitir que la especie humana ha quedado expuesta a diversas


amenazas debido al descuido del medio ambiente, que viene de bastante
tiempo atrás. Sin embargo, el hombre de hoy es consciente del daño
irreparable que ya le ha causado a la naturaleza, y de que es
imprescindible frenar esta pendencia y poner en práctica otras pautas de
comportamiento a fin de recomponer lo más rápido posible esta situación.
Casi todos los países del mundo se han replanteado estilos de desarrollo
con una orientación más ambientalista o ecologista. La explotación de los
recursos naturales y la degradación de los ecosistemas es un tema de
agenda para la mayoría de los gobiernos; estos por lo general crean
comisiones de expertos que analizan los eventuales problemas ecológicos
frente a distintos escenarios, como cambios en las comunidades bióticas,
extinción de especies, variaciones en la resistencia frente a agentes de
perturbación o alteraciones significativas en los ciclos biogeoquímicos de
diferentes elementos. Para entender la problemática ambiental es
necesario estudiar todas estas interacciones.

En parte, el abordaje científico de la ecología y la difusión de este concepto


en todos los estamentos (educativos, políticos, de planificación, etc.) da
prueba de esta madurez de conciencia. Sin duda una de las prioridades
básicas de todas las naciones es entender los procesos físicos y biológicos
que se generan en la naturaleza, y cómo el hombre influye en ellos. En
suma, podemos ver a la ecología como aquello que se vincula con la “salud”
de nuestro planeta, incluyendo el cuidado de las fuentes de de agua aptas
para consumo humano, la prevención de incendios e inundaciones, el
manejo de sustancias tóxicas, el tema de los alimentos transgénicos y de
la construcción de centrales nucleares, etc. Investigar en materia de
ecología es una manera de cuidar nuestro ambiente para mejorar la calidad
de vida de nuestro presente, como así también nuestro futuro y el de
nuestros descendientes.

Objetivos de la ecología
En primer lugar de los objetivos de la ecología es el estudio de los
componentes y factores que inciden en los diferentes ecosistemas a fin de
eliminar o pailar al máximo los riesgos que el desarrollo de las actividades
humanas implica en la evolución de los mismo y, en segundo lugar, la
concienciación de los individuos respecto al grave peligro de una
explotación irracional de la Tierra. El mundo científico, sensibilizado y
preocupado en preservar el ecosistema de la Tierra, ha renovado la Historia
Natural y las Ciencias Naturales, identificando las investigaciones que
recaben información sobre lo que ocurre en el medio ambiente y las
encaminadas a encontrar soluciones alternativas ecológicamente idóneas,
para ello utilizando tecnologías como la teledetección o la ingeniería
genética.

En primer lugar de los objetivos de la ecología es el estudio de los


componentes y factores que inciden en los diferentes ecosistemas a fin de
eliminar o pailar al máximo los riesgos que el desarrollo de las actividades
humanas implica en la evolución de los mismo y, en segundo lugar, la
concienciación de los individuos respecto al grave peligro de una
explotación irracional de la Tierra.

Investigación

El mundo científico, sensibilizado y preocupado en preservar el ecosistema


de la Tierra, ha renovado la Historia Natural y las Ciencias Naturales,
identificando las investigaciones que recaben información sobre lo que
ocurre en el medio ambiente y las encaminadas a encontrar soluciones
alternativas ecológicamente idóneas, para ello utilizando tecnologías como
la teledetección o la ingeniería genética.

Educación- concienciación
Debe educarse a los individuos no sólo para que respeten la naturaleza,
sino también por que, si es preciso, superen el nivel de desconocimiento
poco acorde con posiciones racionales frente a cualquier problema.

Es preciso, además, que se realicen campañas de concienciación pública


sobre la necesidad de tomar medidas colectivas e individuales que
contribuyan a paliar el problema del medio ambiente.

Colaboración internacional

En la actualidad, muchos diferentes políticos reconocen la dependencia


que existe entre seguridad real y seguridad ambiental, por lo que parece
oportuna una colaboración internacional a fin de realizar un esfuerzo para
resolver los grandes problemas ambientales y así alcanzar una paz mundial
estable y justa. Este novedoso concepto político fue incorporado por el
vicepresidente de los EE UU, Al Gore, al programa electoral demócrata de
1992.

Control del crecimiento poblacional.

En 1798 Malthus expuso que no era conveniente, que la población creciera


si no estaban garantizados los medios de su subsistencia. En la actualidad,
no sólo se ha roto dicho equilibrio sino que el crecimiento se produce en
progresión geométrica. Esta velocidad constituye en sí misma un factor de
desestabilización ecológica.

Es necesario investigar sobre métodos para el control de la natalidad


fáciles, eficaces y que no atenten contra las particularidades culturales de
los pueblos.
Conservación de la naturaleza
La flora y la fauna son también objeto de especial atención por parte de la
ecología. Ellas constituyen factores muy importantes para el equilibrio del
ecosistema al cual pertenecen pero también su conservación camina en
paralelo a la propia supervivencia del hombre.

Uso de tecnologías no contaminantes

Dado que entre los factores más importantes de alteración del medio
ambiente se encuentran los derivados de la actividad industrial, es
necesario invertir en la investigación de tecnologías alternativas y no
contaminantes que resuelvan el problema de crecimiento y destrucción
ecológica.

SUBDIVISIÓN DE LA ECOLOGÍA

Auto ecología: se ocupa del estudio del organismo individual. Concede


importancia a las historias y comportamientos biológicos como medio de
adaptación al mundo circundante.

Cinecología: se ocupa del estudio de grupos de organismos que están


asociados unos a otros o con otros formando la unidad.

Componentes bióticos + componentes abióticos = biositemas

Genes / células / órganos / organismos / población /

Sist. genético / sist. Celular / sist. De órganos / sist. De organismos /


comunidad

Biosfera: delgado manto de vida que cubre al planeta. Contiene numerosos


ecosistemas complejos que engloban en conjunto, todos los organismos
vivos del planeta. Es la capa relativamente de aire, tierra y agua, capaz de
dar sustento a la vida que abarca unos 10km de altitud en la atmósfera
hasta el más profundo de los fondos oceánicos. En esta zona, la vida
depende de la energía del sol y de la relación del calor y los nutrientes
esenciales.

ECOLOGIA BASADA EN LA CIENCIA AMBIENTAL

Es necesario reconocer que en nuestra cultura, cuando se habla de


ecología, se utilizan dos significados del término: como movimiento social
–ecologismoo como disciplina biológica –la ecología ciencia- (García, 2003;
Pedynowsky, 2003). Acot (1990) distingue entre “ecología” como
conocimiento ecológico y el “saber ecológico” social como conocimiento
ecológico presente en el conocimiento cotidiano y en las prácticas sociales.
En la actualidad, este “saber ecológico” se configura como un conocimiento
social originado en la interacción entre la ciencia ecológica y la cultura de
nuestra sociedad, más amplio que el conocimiento práctico cotidiano, pues
integra aspectos científicos, tecnológicos, filosóficos e ideológicos. Sin
embargo, acordamos con García (2003), quien sostiene que esta mixtura
no siempre resulta de estas fuentes, por lo que la distinción es importante
ya que a menudo no están bien delimitadas las fronteras entre la ecología-
ciencia y la ecología como un conocimiento social más general.

Eichler y Faundes (2004) agregan que el movimiento ecológico social,


muchas veces denominado ambientalismo es considerado como el
conjunto de cualidades, acciones y comportamientos característicos de una
doctrina o de una escuela de pensamiento acerca de temas relacionados
con el medio ambiente natural. Pero que, sin embargo, este movimiento no
siempre tuvo presentes los conocimientos científicos. De allí que no resulte
extraño el término "ambientalismo", con un claro tinte peyorativo. Estos
autores afirman que muchas de las actitudes que son asumidas en su
nombre tienden a estar lejos de los estudios científicos (Botkin y Keller,
1995) o de la especulación filosófica (Assmann, 1996; Müller, 1996)
cuando, desde el campo científico, se está de acuerdo en que la detección
y el análisis de los nexos causales de la crisis ecológica competen a las
ciencias (Müller, 1996).

En este contexto, la Educación Ambiental (EA) está vista como una


concienciación ambiental creciente entre las poblaciones humanas como
fuente de conocimiento, valores, actitudes y capacidades necesarias para
proteger el ambiente (Castillo et al., 2002; Vega Marcote y Álvarez Suárez,
2005).

Desde los inicios de la EA hay un debate abierto acerca de si las ciencias


constituyen el vehículo más adecuado para introducirla (Jiménez
Aleixandre et al., 1995). Esto se debe al fuerte componente científico que
puede tener el tratamiento de temas medioambientales en la escuela.
Aunque esto no debe llevar a pensar que la EA sólo tiene relación con las
ciencias naturales, no cabe duda de que éstas, acordando con lo señalado
por Greenall Cough (1992), pueden desempeñar un papel más que
privilegiado en ellas.

La experiencia indica que la ecología sistemáticamente ha llenado los


supuestos contenidos de la EA (Foladori, 2005; Korfiatis, 2005) y es
incuestionable en la constitución de los mismos (Mrazek, 1996; Gough,
2000; Sauvé, 1999). Foladori (2005) señala que esta ciencia ha alcanzado
una posición hegemónica al aportar, al menos, elementos de importancia
como el pensamiento en términos de ‘ciclo de vida’, donde se reconocen
los flujos e interrelaciones de materia y energía entre todos los factores de
un ecosistema, y el tratamiento con elementos y relaciones que pueden ser
cuantificables por procesos físicos y químicos: la contaminación de un río
puede ser medida en base a las partículas y elementos que contiene; el
calentamiento global, por el conteo de partículas de dióxido de carbono,
metano y otros; la pérdida de la biodiversidad, por índices, tasas, etc.