Sie sind auf Seite 1von 15

TEORÍA DEL OXÍGENO ACERCA DE LA COMBUSTIÓN.

PRESENTA:

MAYERLIS CASALINS, CARLOS CARDENAS.

Universidad del Atlántico

Facultad de Ciencias Básica (Química)

Programa: Historia de la química

Doc. Ledys Hincapié

2019-l
Contenido

1. Introducción
2. resumen
3. Que es la combustión
4. Fases de la combustión
5. Tipos de combustión
6. Productos de combustión
7. Teoría de la llama
8. Revolución química
9. Lavoisier y su aporte
10. Conclusión
11. Bibliografía
introducción:

El presente trabajo se refiere al tema Teoría de la combustión acerca del


oxígeno, se trata, en ultima instancia, de hacer un planteamiento claro y
ordenado del tema. Así dejando como objetivo el claro entendimiento,
aclaración de duda.

Está constituido por una parte de introducción que explica cómo está
constituido nuestro trabajo, un resumen que abre a una apertura a lo que se
encontrara en el desarrollo donde daremos los términos encontrados
explicados llegando así a la conclusión y bibliografía.

Empleando un método de investigación sacando de diferentes fuentes los


distintos ítems que constituyo el desarrollo, estando así limitado por fuentes
de pagas, o restringidas.

Resumen:

en este resumen que tiene como objetivo dar un repaso de lo que podremos
encontrar lo que es breve desarrollo de términos como, por ejemplo: que es
la combustión, tipos de combustión, pasando por la teoría del flogisto y
terminando con Lavoisier y su aportes, Esperando así dejar en claro el tema.
La combustión:

Es el proceso de oxidación rápida de una sustancia, acompañado de un


aumento de calor y frecuentemente de luz.

En toda combustión existe un elemento que arde y se denomina combustible


y otro que produce combustión, comburente, generalmente oxígeno en
forma de O2 gaseoso.

La reacción de combustión se basa en la reacción química exotérmica de


una sustancia o mezcla de sustancias llamada combustible con el oxígeno.
Es característica de esta reacción la formación de una llama, que es la masa
gaseosa incandescente que emite luz y calor, que está en contacto con la
sustancia combustible.

La reacción de combustión puede llevarse a cabo directamente con el


oxígeno o bien con una mezcla de sustancias que contengan oxígeno,
llamada comburente, siendo el aire atmosférico el comburente más habitual.

Los procesos de combustión y de oxidación tienen algo en común: la unión


de una sustancia con el oxígeno. La única diferencia es la velocidad con que
el proceso tiene lugar. Así, cuando el proceso de unión con el oxígeno es lo
bastante lento como para que el calor desprendido durante el mismo se
disipe en el ambiente sin calentar apreciablemente el cuerpo, se habla de
oxidación. Si el proceso es rápido y va acompañado de un gran aumento de
temperatura y en ocasiones de emisión de luz (llama), recibe el nombre de
combustión.
Fases de la combustión
Las reacciones de combustión son en realidad mucho más complejas de lo
que puede parecer, debido principalmente a la enorme rapidez con que se
suceden las distintas etapas. Hasta la llama más simple es el resultado de
muchas reacciones químicas casi simultáneas, cuyo estudio requiere la
resolución de problemas de aerodinámica, de conducción de calor y
de difusión molecular.4 La teoría clásica simplifica todo este proceso
atendiendo más al resultado final, que a la dinámica del proceso.
Los tres componentes indicados no se encuentran como componentes
puros, sino que forman parte de un compuesto que generalmente
conocemos como hidrocarburo. El proceso de combustión se realiza en tres
fases:

 En una primera fase se produce una prerreacción en la que


los hidrocarburos se descomponen para reaccionar con el oxígeno,
formando unos compuestos inestables que reciben el nombre
de radicales.
 La segunda fase es la de oxidación, en la cual se libera la mayor parte del
calor.
 En la tercera se completa la oxidación y se forman los productos estables
que serán los componentes de los gases de combustión.
En la primera fase, los radicales formados son muy activos y enormemente
inestables, de forma que se producen reacciones en cadena en la que estos
evolucionan y desaparecen de una forma equilibrada. Cuando los radicales
se forman a una velocidad superior a la que reaccionan posteriormente, su
acumulación provoca una reacción masiva y violenta con el oxígeno que se
conoce como explosión. La onda expansiva que se produce por la liberación
súbita de energía, puede alcanzar velocidades de transmisión superiores a
2500 m/s y suele estar acompañada de una detonación. Cuando la velocidad
de propagación es inferior a la del sonido, no hay explosión y la reacción
súbita se conoce como deflagración.
Tipos de combustión:

Combustión completa o perfecta:

Ocurre cuando las sustancias combustibles reaccionan hasta el máximo


grado posible de oxidación. En este caso no habrá presencia de sustancias
combustibles en los productos o humos de la reacción también se pueden
decir cuando las reacciones indicadas están desplazadas totalmente a la
derecha, es decir, los componentes se oxidan completamente,
formando dióxido de carbono (CO2), agua líquida (H2O) y en su caso, dióxido
de azufre(SO2), independientemente de la cantidad de aire empleada en la
reacción. Esto implica que el oxígeno presente en el aire, ha sido cuando
menos, suficiente para oxidar completamente los componentes.

Combustión incompleta:

Se produce cuando no se alcanza el grado máximo de oxidación y hay


presencia de sustancias combustibles en los gases o humos de la reacción y
cuyos gases de combustión contienen compuestos parcialmente oxidados
llamados inquemados, como: monóxido de carbono (CO), partículas
de carbono, hidrógeno, etc..

Combustión estequiométrica, teórica o neutra:

Es la combustión que se lleva a cabo con la cantidad mínima de aire para


que no existan sustancias combustibles en los gases de reacción. En este
tipo de combustión no hay presencia de oxígeno en los humos, debido a que
este se ha empleado íntegramente en la reacción. En realidad, se trata de
una combustión ideal, que solo puede conseguirse en laboratorio.
Combustión con exceso de aire:

La reacción de combustión del C se puede escribir de la siguiente manera:

Las cantidades en peso y volumen, en condiciones normales a 0 °C y 101,3


kPa de presión, que intervienen de cada sustancia en la reacción: 12 gramos
de carbono necesitan 22,4 litros5 de oxígeno para que se obtengan 22,4 litros
de dióxido de carbono.

Si esto se produce exactamente así, es lo que se llama


reacción estequiométrica. A partir de la cantidad estequiométrica de oxígeno
y teniendo en cuenta que el aire lo contiene en un 21% de su volumen,
podemos calcular el aire mínimo necesario para aportar el oxígeno
estequiométrico.
Para un combustible, que contiene un determinado porcentaje en peso
de carbono, hidrógeno y azufre, se calcula el oxígeno necesario para oxidar
cada elemento y la suma de estas cantidades será el aire mínimo necesario
para quemar completamente una unidad del mismo.6
En la práctica, como ya se dijo, aportando a un proceso de combustión esta
cantidad de aire mínima, no se logra una combustión completa. No hay que
olvidar que en un proceso industrial, tanto el combustible como el aire están
en movimiento, lo que hace que la mezcla combustible-comburente no sea
homogénea. Si a esto se añaden; la velocidad de las reacciones, el escaso
tiempo de permanencia de la mezcla en la cámara y las variaciones de
temperatura, el resultado es que una fracción del combustible escapa por la
chimenea sin haberse quemado, o por lo menos, no totalmente.
Cuando una partícula de carbono, no encuentra el aire suficiente para
quemarse, la reacción que se produce es:

Esto significa que por cada kilogramo de C que pase a CO, se pierden 23.671
kJ, además de la peligrosidad que implica la formación de monóxido de
carbono.

Se hace pues imprescindible, aportar un exceso de aire (n),7 es decir, una


cantidad mayor de la estequiométricamente necesaria, para que todas las
partículas de combustible encuentren el oxígeno suficiente para oxidarse
totalmente.
Podría llegarse a la conclusión de que aportar mucho aire garantiza una
combustión completa y por tanto es una buena estrategia. Sin embargo, todo
el aire añadido no necesario, entra y sale de la cámara de combustión sin
haber hecho otra cosa que calentarse, lo cual supone una pérdida de calor y
por tanto una bajada del rendimiento. Lo eficaz, en consecuencia, será
añadir el exceso de aire justo para conseguir una oxidación completa.

Combustión con defecto de aire:

Es la reacción que se produce con una menor cantidad de aire que el mínimo
necesario. En este tipo de reacción es característica la presencia de
sustancias combustibles en los gases o humos de reacción.

La teoría de la llama

La llama puede definirse como una reacción de combustión que se propaga


a través del espacio, a velocidad inferior a la del sonido. El concepto de
llama implica el de movimiento y por consiguiente, un frente de avance de la
reacción denominado frente de llama.
La forma que tiene la llama, o masa de combustible en combustión, depende
del medio técnico que prepara el combustible, el comburente, la mezcla de
ambos y aporta la energía de activación,10 que es el quemador.
Para que tenga lugar la combustión se tiene que alcanzar la temperatura de
ignición,11 muy superior a la del punto de inflamación que es aquella en la
que el combustible está en condiciones de iniciar la combustión, pero si se
retira la energía de activación, la llama se apaga. A partir de ello, todas las
reacciones de combustión en sus distintas fases, tienen lugar en este medio
gaseoso que es la llama. Una vez iniciada, si se aportan el combustible y
comburente suficientes, a la misma velocidad con que se propaga el frente
de llama, la llama se estabiliza y persiste, aunque se retire la energía de
activación inicial.
La velocidad de propagación de la llama depende de cada combustible, de
su mayor o menor grado de pureza y del exceso de aire con que se efectúa la
combustión. La temperatura de la llama depende del poder calorífico,
del exceso de aire y del tipo de hogar o cámara de combustión.12 Se conoce
como temperatura teórica de llama adiabática a la mayor temperatura que se
puede obtener de un combustible, la cual se alcanza cuando no hay exceso
de aire.13 En cuanto al color, depende del combustible. En general se puede
decir que debe ser clara y luminosa, sin productos humeantes. Cuando hay
falta de aire, la llama se oscurece y humea debido a partículas de carbono
incandescentes.

Revolución química

"La Revolución Química (...) resultó ser consecuencia del oxígeno." Esto
dice uno de los caracteres de la Obra. Pero, ¿en qué consistió esa
Revolución? Y, ¿Por qué el oxígeno jugó ese papel tan crucial?

La Teoría del Flogisto

La teoría del flogisto -desarrollada principalmente por el médico G. E.


Stahl a principios de 1700- constituyó un amplio esquema conceptual en el
que encajaban la mayoría de los fenómenos químicos de la época.

El flogisto era un "elemento" o "principio" que formaba parte de toda


materia inflamable, como el carbón, por ejemplo, pero también de otros
materiales como los metales. Así, cuando el carbón arde (combustión),

Carbón (rico en flogisto) -> flogisto en el aire + cenizas,


o en el proceso de fundición de los metales a partir de su mineral, este
tomaba el "principio metalizador" (el flogisto) del carbón, transformándose
en metal:

Mineral + Flogisto (del Carbón) -> Metal (rico en flogisto).

Finalmente, el proceso inverso de calcinación o aherrumbra miento de los


metales se explicaba a partir de la pérdida del flogisto que el metal contenía,

Metal (rico en flogisto) -> Flogisto en el aire + mineral.

¿Y si se pesan los reactivos y productos de las reacciones?

Una de las novedades que Lavoisier introdujo en la química fue el uso de


varios instrumentos que ya se empleaban ampliamente en la física
experimental, entre ellos, las balanzas de gran precisión. Lavoisier
comprobó que el azufre, al quemarse en aire, ganaba peso. Esto ponía en
aprietos a la Teoría del Flogisto pues, ¿cómo es posible que una sustancia
rica en flogisto (el azufre) pesara menos que la misma sustancia sin el
flogisto (los restos de la combustión)? Pero, más aún, Lavoisier declara en
su Nota enviada a la Real Academia de Ciencias en 1772 que

"el incremento en el peso surge de una prodigiosa cantidad


de aire que se fija durante la combustión". Y añade: "Este
descubrimiento, que he establecido experimentalmente y que
considero decisivo, me ha hecho pensar que lo que se observa
en la combustión del azufre bien puede tener lugar en el caso
de todas las sustancias que ganan peso en la combustión
y en la calcinación..."

La hipótesis de Lavoisier era que **algo** se tomaba de la atmósfera en la


combustión y la calcinación. Notar que esta idea es justamente opuesta a
aquélla de la Teoría del Flogisto.

Pero, ¿qué era ese algo?

El oxígeno se descubre ... y las piezas empiezan a encajar

Scheele, Priestley y Lavoisier aislaron e identificaron el oxígeno en la


década de los 1770. El proceso fue arduo para todos ellos. Scheele lo
consiguió calentando carbonato de plata, en el lenguaje actual,
2 Ag2CO3 + mucho calor -> 4 Ag + 2 CO2 + O2.

Priestley y, posteriormente, Lavoisier lo obtuvieron calentando óxido de


mercurio (mercurius calcinatus) con ayuda de lentes ustorias que
concentraban el calor del sol:

2 HgO + mucho calor -> 2 Hg + O2.

Con esta sustancia ya caracterizada, los fenómenos anteriores pasaron a


interpretarse de una manera muy similar a la actual, por ejemplo

(Combustión del carbón) C + O2 -> CO2


(Fundición de mineral) Óxido de metal + calor -> metal + O2
(Calcinación) Metal + O2 -> Óxido de metal

La Revolución Química

Se dice que Lavoisier revolucionó la Química porque sentó las bases de la


Química Moderna, que pasó de ser una Ciencia observacional y cualitativa, a
experimental y cuantitativa. Lavoisier llevó los métodos y principios de la
Física de la época a la Química: introdujo numerosos aparatos de precisión
en los laboratorios y extendió el Principio de Conservación de la Masa al
mundo de las reacciones químicas. En su nueva teoría, el oxígeno se
convirtió en un principio que explicaba un número de fenómenos mayor que
los explicados por el viejo flogisto: la combustión, la calcinación, la
respiración. Derrumbó el edificio de la Vieja Química y comenzó a construir
otro nuevo: a partir de los estudios del oxígeno y otras investigaciones,
clasificó los tipos más importantes de sustancias y reacciones y, junto con
otros colegas, creó un nuevo método de Nomenclatura Química que pervive
en la actualidad. Posteriores desarrollos como la Ley de las Proporciones
Definidas y la Teoría Atómica no tardarían mucho en llegar...

Lavoisier y su aporte.

Gracias a la aportación de Lavoisier, quedó establecido que


las medidas tomadas rigurosa y sistemáticamente más que las impresiones
oculares o de otros sentidos era el método correcto para explicar los
cambios químicos. Usando este procedimiento Lavoisier explicó el
fenómeno de la combustión, el gran problema de la Química del Siglo XVIII.

Un experimento típico realizado por Lavoisier consistió en calentar metales


(por ejemplo, plomo) en el aíre, pero en un recipiente cerrado. Lavoisier
observaba que en la superficie del metal se iba formando una capa de
calcinado hasta que en un instante dado la formación de dicho calcinado se
detenía.

Según los defensores de la teoría del flogisto el proceso de formación del


calcinado implicaba que el aíre había absorbido del metal la máxima
cantidad de flogisto que podía retener. Como se sabía que el calcinado
pesaba más que el metal original, Lavoisier pesó el equipo experimental
donde había llevado a cabo el calentamiento del metal, observando que el
todo recipiente pesaba lo mismo antes y después del calentamiento.

Para Lavoisier resultaba claro que si el metal había ganado peso y el peso
total no había cambiado, el aíre tendría que haber perdido una cantidad de
peso equivalente al ganado por el metal. Así, abrió el recipiente y observó
que el aíre entraba en el, debido a que la pérdida del aíre durante el proceso
de calcinación del metal había producido un cierto vacío, una presión
inferior frente a la presión atmosférica. Para Lavoisier estaba claro que la
calcinación de un metal no consistía en una pérdida de su flogisto sino en la
ganancia de una parte del aíre en cuyo seno se calentaba.

En 1974 Priestley visitó Paris e informó a Lavoisier de sus hallazgos y


experimentos. Lavoisier con sus experimentos demostró que la
interpretación dada por Priestley era errónea. A diferencia de Priestley quién
creía que el aíre atmosférico era una sustancia simple y elemental, para
Lavoisier el aíre era una mezcla de dos gases en una proporción de 1 a 4,
uno respirable que mantiene la respiración y combustión, y otro mefítico
incapaz de mantener dichos procesos, y que no es otro que el gas nitrógeno.
Para Lavoisier solo un quinto del aíre era el aíre desflogisticado de Priestley.
Solo esta porción del aíre se combina con los materiales durante el proceso
de combustión.
El experimento clave de Lavoisier, presentado en 1777 en la Academia de
Ciencias de Francia, consistió en primer lugar en calentar cuidadosamente
mercurio puro en aíre común y formar el mercurio calcinado demostrando
que dicho mercurio calcinado es meramente una combinación del mercurio
con aproximadamente 1/12 parte de su peso de aíre. En este proceso según
Lavoisier el mercurio había absorbido la parte mejor y más respirable del
aíre quedando la parte mefítica o irrespirable. En segundo lugar y esta fue
una parte clave del experimento- Lavoisier recuperó el aíre 'absorbido´ por el
mercurio, por calentamiento del calcinado, y lo devolvió al residuo mefítico,
obteniendo prácticamente la cantidad original del aíre usado y con las
mismas propiedades del aíre común.

Lavoisier llamó a este aíre vivo, el aíre desflogisticado de Priestley, oxígeno


derivado del griego, que significa productor de ácidos ya que Lavoisier
pensaba que este elemento era un compuesto necesario de todos los ácidos,
lo cual se demostró posteriormente no ser cierto.

En cualquier caso y al margen de la naturaleza de los ácidos, la contribución


extraordinaria de Lavoisier fue establecer inequívocamente que el principio
de la combustión de una sustancia consiste en una reacción química de
dicha sustancia y el oxígeno.
Conclusión:

El fuego no puede existir sin la conjunción simultanea del combustible


(material que arde), comburente (oxigeno del aire) y de la energía de
activación (chispas mecánicas, soldaduras, fallos eléctricos, etc.).

Si falta algunos de estos elementos, la combustión no es posible. A cada


uno de estos elementos se los representan como lados del triangulo llamado
TRIANGULO DEL FUEGO (imagen 1), que es la representación de una
combustión sin llama o incandescente.

Existe otro factor, “reacción en cadena”, que interviene de manera decisiva


en el incendio. Si se interrumpe la transmisión de calor de unas partículas a
otras de combustión no será posible la continuación del incendio, por lo que
ampliando el concepto de triangulo del fuego a otro similar con cuatro
factores obtendremos el TETRAEDRO DEL FUEGO (imagen 2), que
representa una combustión con llama.
Bibliografía:

http://conservaciondelamteriaycombustion.blogspot.com/

https://es.slideshare.net/DianeeGmz/sin-oxigeno-no-hay-combustion

https://www.investigacionyciencia.es/blogs/fisica-y-quimica/10/posts/la-
combustin-y-el-oxigeno-10170

http://fama.iff.csic.es/divg/oxigeno_archivos/Page1259.htm

Giuliano Salvi. La combustión (teoría y aplicaciones)

ampsa. Manual técnico sobre la utilización de combustibles líquidos en la


industria

John R. Howell & Richard O. Buckius. Principios de termodinámica para


ingenieros. McGraw Hill.