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TECNICA DE JUICIO ORAL – PRUEBA DOCUMENTAL

Ahora bien, debemos indicar que en la sistemática del


procedimiento la debida aplicación de las técnicas de juicio oral,
específicamente en lo que tiene que ver con los testigos que van a
incorporar a juicio los documentos obtenidos. En primer lugar, las
reglas que se vienen a señalar buscan la agilidad procesal, para no
dilatarse en el tiempo la recepción de los elementos materiales
probatorios que se convertirán en prueba, bajo los principios de
concentración, inmediación y celeridad.

Para profundizar en el tema, tenemos que la sistemática


procesal regido por la Ley 906 de 2004, a partir del artículo 337
numeral 5° Literal g), se consagró la incorporación de los documentos
al proceso por el respectivo “testigo de acreditación”.

Acogiendo el artículo 243 del Código General del Proceso, y en


concordancia con el artículo 424 de la Ley 906 de 2004 se entiende
por documento: “escritos, impresos, planos, cuadros, mensajes de
datos, fotografías, cintas cinematográficas, discos, grabaciones
magnetofónicas, videograbaciones, radiografías, talones, contraseñas,
cupones, etiquetas, sellos, y en general todo objeto mueble que tenga
carácter representativo o declarativo y las inscripciones en lápidas,
monumentos, edificios o similares”.

Es de aclarar, que para garantizar que las evidencias y


elementos materiales probatorios sean lo que la parte que los aduce
dice que son, se debe acreditar su autenticidad a través, de la
recolección técnica, el debido embalaje, la identificación, la rotulación
inequívoca, la cadena de custodia, la acreditación por medio de
testigo y el reconocimiento o autenticación.

1
Debe precisarse, que autenticar es desmotar que la cosa es lo
que la parte alega o asegura que es y tal demostración está regida por
la libertad probatoria.

Así, todo documento sea copia, original, privado, o público de


acuerdo a la jurisprudencia de la Sala Penal de la Corte Suprema de
Justicia, de la época, señaló que para tener claridad sobre la
procedencia de los mismos, debía ser incorporado, bien sea por el
testigo instrumental o el de acreditación, de acuerdo a lo reglado en
el artículo 429 del Código de Procedimiento Penal1, quien afirmara en
el juicio oral que lo que está aportando es lo que se propone y asegura
“ser”, dando estricta cuenta de su origen; por lo tanto, el primero de
los declarantes expuesto, señaló en la vista pública, “dónde, cómo lo
obtuvo, quién lo suscribe, si es original o en copia, datos generales
relativos a su contenido, a fin de acreditar aspectos que permitan
determinar su autenticidad y pertinencia”2, sin que entre a reconocer
como tal el contenido del documento, como quiera que no fue el que
lo elaboró, sino, el que lo recolectó.

De acuerdo al inciso segundo de la normatividad en cita,


autoriza que unos de los investigadores que participaron en el caso o
por el investigador que recolectó o recibió el elemento material
probatorio o evidencia física, lo incorpore, sujetándose a las reglas ya
expuestas.

La segunda denominación de deponente, es el de acreditación,


es aquel que elaboró el contenido de respectivo documento, quien
acreditará el conocimiento suficiente para identificarlo, debido a que
tiene conocimiento personal y directo3, y puede realizar una

1
Cfr.Artículo 49 del CPP: “El documento podrá presentarse en original, o en copia autenticada, cuando lo
primero no fuese posible o causare grave perjuicio a su poseedor. El documento podrá ser ingresado por
uno de los investigadores que participaron en el caso o por el investigador que recolectó o recibió el
elemento material probatorio o evidencia física”.
2
Cfr.Sentencia radicado 41.908
3
Cfr.Artículo 402 del CPP

2
manifestación particular del origen del contenido y su producción y
aceptar que es el creador del documento que deberá exhibírsele, para
que de esta forma se dé su autenticación y posteriormente sea
admitido como evidencia dentro de la actuación.

Por consiguiente, ese deponente, es la vía idónea para la


introducción a la audiencia de juicio oral de todo documento como
elemento material probatorio para que así adquiera la condición de
prueba, conforme lo estipulan los artículos 16 y 377 de la Ley
adjetiva.

Máxime que el artículo 375 de la Ley 906 de 2004 regula la


pertinencia y esta debe estar enfocada al momento de pedir la prueba
e introducirla al juicio oral, debido a que tiene que estar relacionada
de manera directa al tema de prueba, por lo tanto esta norma precisa
que “el elemento material probatorio, la evidencia física y el medio de
prueba deberán referirse, directa o indirectamente, a los hechos o
circunstancias relativos a la comisión de la conducta delictiva y sus
consecuencias, así como a la identidad o a la responsabilidad penal
del acusado”. Agrega que el medio de conocimiento “también es
pertinente cuándo sólo sirve para hacer más probable o menos
probable uno de los hechos o circunstancias mencionados, o se
refiere a la credibilidad de un testigo o perito”.

De otro lado, los documentos que se reseñan en el artículo 425


del Código de Procedimiento Penal, son considerados como
“auténticos”, pero, requieren para su incorporación de testigos de
instrumental o de acreditación, es decir, del investigador que
participó en el caso, garantizando previamente su publicidad y
contradicción, quien lo presentara a juicio, sin la necesidad de ser
autenticado, simplemente se debe reseñar como se enunció supra
(dónde, cómo se obtuvo, quién lo suscribe, original o copia y datos
generales), pues este goza de una presunción iuris tantum que admite

3
prueba en contrario, por consiguiente, la parte interesada en
desvirtuar esa presunción tiene la carga de demostrar que no son
auténticos, acudiendo a cualquiera de los medios probatorios
admisibles. El silencio deja esa presunción incólume.

Es de aclarar que, en reciente jurisprudencia del 1° de junio de


2017, radicado 46278, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia,
modificó la forma de incorporación de los documentos que gozan de
la presunción de autenticidad del artículo 425 de la Ley adjetiva, y
ratificó que esos documentos podrán ser allegados dentro de la
actuación de manera directa por la parte interesada, bajo el entendido
que si la finalidad del testigo de acreditación, es demostrar la
autenticidad del documento, no tiene sentido hacerlo cuando el
mismo goza de esa presunción, correspondiéndole entonces, a la otra
parte desvirtuarla con la tacha de falsedad.

Ahora bien, es trascedente referir que la regla de la mejor


evidencia, entendida esta bajo el parámetro del artículo 433 Ibídem,
que cuando se exhibe un documento con el propósito de ser valorado
como prueba y resulte admisible, deberá presentarse el original, pero,
de acuerdo a la norma procedimental, artículo 434, el documento
público no está sometido a esta regla, así que su presentación puede
ser en copia o informal, debido a que este no es indispensable de
presentarlo de manera original y si el mismo es conocido por la
contraparte, puede no ser necesaria su lectura, pero en todo caso se
leerá lo pertinente y útil para el proceso.4

Entonces, el concepto de mejor evidencia apunta a eliminar, en


cuanto sea posible, los riesgos en la tergiversación o alteración de los
medios de prueba, y facilitar el ejercicio de la contradicción y la
confrontación. En esa lógica, la presentación del testigo que presenció

4
Cfr.Sentencia radicado 46.594 y 43.002

4
los hechos, en lugar de aquel que escuchó su relato, permite
establecer de forma más fidedigna la narración, al tiempo que
posibilita el desarrollo de la confrontación. En lo concerniente a los
documentos, la presentación del original permite la verificación de
que el documento no ha sido mutilado o alterado de alguna forma
(que hipotéticamente podría dificultarse cuando se presenta una
copia), lo que, además, facilita el ejercicio de la contradicción.

Una vez, acreditadas las bases probatorias, es decir, cuando el


deponente tiene conocimiento personal y directo y suficiente para
identificar o hacer una manifestación sobre la evidencia, se enuncia
el respectivo testigo de acreditación, con quien se incorpora el
elemento, exhibiéndosele y posteriormente para que se surta el
respectivo interrogatorio y luego solicitar su incorporación al juicio.

Es de reiterar que si los elementos materiales probatorios, no


han sido incorporados al juicio como prueba, esta no puede ser
utilizada por la contraparte, sino hasta que sea admitida por el juez
para que así obre dentro del caudal probatorio.

por lo tanto, todas las evidencias documentales, así como se


señaló líneas atrás, podrán ser ingresadas dentro de la actuación por
cualquier investigador, como ocurre con esta deponente mas no
como perito, cosa que quería hacer la Fiscalía en audiencia dentro
de esa oportunidad, porque ésta no fue decretada con la calidad que
se invocó al momento de recepcionarla.

JORGE ANDRES CARREÑO CORREDOR