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Métodos de separación de mezclas homogéneas

Los métodos de separación empleados para mezclas homogéneas son más complejos que aquellos
utilizados para separar las heterogéneas.

Esto sucede porque una simple aplicación de fuerza mecánica no será suficiente para desprender
las partículas, líquidos o gases unidos a otro líquido o gas, por lo que deben tomarse en cuenta
otras características individuales que pueden aprovecharse: la solubilidad, polaridad y puntos de
ebullición y solidificación.

Destilación

La destilación es el método de purificación de líquidos por excelencia, el cual se basa en la


separación de componentes de una mezcla líquida por ebullición selectiva y condensación.

Se puede realizar una destilación para lograr una separación completa de componentes, o para
lograr una separación parcial que incrementa la concentración de algún componente deseado.

Esta técnica se aprovecha de las diferencias de volatilidades entre los componentes de la mezcla
para llevar la temperatura del sistema hasta el rango de ebullición más bajo entre los
componentes, separando este primer componente de la mezcla, y así sucesivamente hasta haber
obtenido el resultado deseado.

Existen numerosos tipos de destilación, entre los cuales se encuentran la destilación simple,
fraccionada, por arrastre de vapor, al vacío y otros.

Esta última se realiza cuando los compuestos poseen muy altos puntos de ebullición, por lo que es
preferible disminuir la presión del sistema para que este punto sea más fácil de alcanzar a
menores temperaturas.

Cromatografía

La cromatografía es una técnica usada en los laboratorios para la separación de una mezcla. La
mezcla (o «analito») se disuelve en un fluido llamado «fase móvil», el cual tiene la función de
llevarla a través de una estructura que posee el nombre de «fase estacionaria».

Como los compuestos individuales de la mezcla viajan a distintas velocidades a través de esta fase
estacionaria, la mezcla se va separando por componentes durante este proceso, haciendo que
pueda determinarse la proporción de cada componente de la mezcla (si esta es la intención) o
simplemente para purificar el analito.

Se hace uso del cromatograma obtenido para interpretar los resultados o el desarrollo del proceso
de separación, observando los patrones graficados en este para reconocer cuáles componentes se
separaron y en qué proporción.

El equipo utilizado para este proceso se llama cromatógrafo, y existen técnicas en gases y líquidos,
lo que implica que puede hacerse en columnas o en forma planar.

Evaporación
La evaporación es una técnica de vaporización, la cual ocurre en la superficie de un líquido
mientras este pasa a la fase gaseosa.

Este proceso se basa en la aplicación de energía a una mezcla de líquidos, la cual se calienta hasta
alcanzar el punto de ebullición del líquido que se extraerá (normalmente agua), tras lo cual se
consigue separar este componente de la mezcla.

Después de que este componente es liberado de la mezcla, esta disminuirá de temperatura por un
efecto llamado enfriamiento evaporativo.

Precipitación

La precipitación tiene como objetivo la formación de un sólido en una solución; de hecho, cuando
se forman partículas sólidas en una solución líquida, estas se denominan «precipitado».

La precipitación puede llevarse a cabo al agregar precipitantes a la muestra, los cuales propician la
formación de precipitado al fondo de la solución. En otras ocasiones esto ocurre como efecto
secundario de una reacción química entre dos compuestos.

En el caso de sólidos, existe el envejecimiento térmico de los metales, lo cual es un tratamiento


que causa la deposición de fases metaestables dentro de una aleació. Estas representan impurezas
que endurecen el material y previenen los defectos en su red cristalina.

Este proceso se utiliza mayormente en la elaboración de pigmentos, en la remoción de sal del


agua, en el tratamiento de aguas y en algunos análisis cualitativos inorgánicos.

Recristalización

La recristalización es una técnica de purificación de sustancias químicas que permite extraer un


componente no deseado (que se encuentra disuelto en poca cantidad) de una sustancia deseada,
típicamente una solución líquida.

Esta técnica consiste en la disolución de la mezcla en cuestión en un solvente, lo cual genera una
solución saturada. Esta solución se deja enfriar, tras lo cual la solubilidad de los compuestos en
solución disminuirá.

Finalmente, el compuesto deseado formará cristales sólidos, dejando atrás las impurezas en la
solución y pudiendo ser extraídas para su futuro uso.

La pureza del precipitado cristalino puede ser aumentada haciendo pasar esta sustancia a través
del proceso una y otra vez, eliminando cada vez más impurezas y aumentando la concentración de
los cristales del compuesto deseado.

Métodos de separación de mezclas heterogéneas

Secado

Este proceso involucra la transferencia de masa para remover agua u otro solvente de un sólido o
líquido, y representa un proceso común en la industria antes de almacenar productos para su
transporte o venta.
Ocurre mayormente con el uso de una fuente de calor y una corriente de aire o movimiento del
sólido húmedo para lograr que se separe efectivamente el líquido del mismo.

Existen varios métodos para el secado, entre los que destacan:

– Secado por contacto indirecto, el cual se hace, por ejemplo, a través de paredes calientes.

– Secado directo, por aire y convección.

– Secado dieléctrico, que utiliza radiofrecuencia o microondas.

– Secado por congelación, que hace que el solvente sea sublimado desde una fase sólida
congelada.

– Secado supercrítico, que utiliza vapor sobrecalentado para hacer hervir el agua del medio.

El secado no solo se realiza por aplicación de calor, ya que puede ocurrir también por pasos de aire
caliente o naturalmente por transferencia de masa.

Este último ejemplo explica por qué los objetos húmedos se secan en el sol sin necesidad de
llevarlos hasta la temperatura de ebullición del agua.

Extracción

La extracción es un proceso que consiste en la separación de una sustancia de una fase dada a
otra, pudiendo ser del tipo sólido-sólido o líquido-líquido.

Se basa en la propiedad de miscibilidad y/o solubilidad relativa, haciendo uso de tres sustancias
que se hacen interactuar en el proceso: el soluto, el medio en el que se encuentra el soluto
(típicamente agua) y un solvente orgánico.

Para llevarse a cabo el tipo de extracción más común —es decir, la extracción líquido-líquido—, se
tiene una solución acuosa que se desea sea separada, para lo que se usa un solvente orgánico que
atrapa el compuesto disuelto en el agua y lo capta, disolviéndolo en esta nueva sustancia y
dejando al agua pobre en soluto al finalizar el proceso.

En el caso de la extracción sólido-sólido, esta se suele llevar a cabo basada en la polaridad del
analito, haciendo pasar un solvente polar que capta el soluto más polar y lo remueve del no-polar,
separando así la mezcla efectivamente.

Filtración

Representa un proceso sencillo de separación de los sólidos a partir de líquidos o gases. La


filtración es un conjunto de operaciones mecánicas, físicas o biológicas que añaden un medio
filtrante entre el sólido y el fluido.

Esto permite crear un espacio por el que solo puede pasar el fluido (que ahora se llamará filtrado),
mientras que los sólidos quedarán atrapados en el medio para ser aprovechados o desechados,
según lo que deseen los analistas.

La filtración es una operación física y puede emplearse en una infinidad de maneras: se emplean
filtros de superficie, los cuales son tamices sólidos que atrapan partículas sólidas con o sin la ayuda
de papel filtro; o un filtro de profundidad, el cual es un lecho de material granular que retiene las
partículas mientras el líquido o gas pasa a través de él.

La ventaja del filtro de superficie es que permite que el residuo sólido sea recolectado intacto,
pero el filtro de profundidad es menos propenso a obstrucciones debido a la mayor área de
superficie en donde los residuos son capturados.