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Desarrollos tecnológicos en cubiertas vegetales para

una edificación sostenible


Dra. Silvia Burés
BURESINNOVA S.A.
sbures@buresinnova.com

Dr. Miguel Urrestarazu


Dpto. Producción Vegetal.UNIVERSIDAD DE ALMERIA.
mgavilan@ual.es

BLOQUE TEMÁTICO: UNA NUEVA SOCIEDAD

Introducción

Dentro de los parámetros que rodean a la edificación, la jardinería se presenta tradicionalmente


como un complemento ornamental; incluso la arquitectura verde suele prescindir de las plantas,
y muchas veces las administraciones públicas ven la vegetación como consumidora de
recursos naturales (agua, abonos). La jardinería, sin embargo, puede ser una herramienta muy
útil para contribuir a la sostenibilidad de las edificaciones y se presenta como uno de los
campos de futuro dentro de la construcción y rehabilitación de edificios, actuando como un
complemento a otras medidas de eficiencia energética y bioclimática.

Las plantas pueden cubrir edificios, en las cubiertas o muros, promoviendo múltiples ventajas
sobre el propio edificio y sobre la ciudad. Las cubiertas vegetales son aquellas que permiten el
crecimiento de plantas en los tejados o cubiertas de los edificios o de obras civiles mientras
que las plantas también pueden cubrir muros y paredes, albergando una vegetación que crece
bien emparrándose sobre estructuras de soporte o en el mismo edificio o bien horizontalmente
en lo que se conoce como paredes vivas.

Entre las ventajas de la vegetación asociada a la edificación urbana podemos citar las
siguientes: las plantas mitigan el efecto isla de calor urbano; captan y regulan el agua de lluvia
y su escorrentía evitando vertidos sobre el medio; aíslan térmicamente aumentando la
eficiencia energética del edificio, ahorran energía en calefacción y refrigeración; aíslan
acústicamente; protegen la estructura del edificio; aumentan la superficie útil ajardinada; sirven
como herramientas para secuestrar carbono y fijar gases contaminantes, mejorando la calidad
del aire; aumentan la biodiversidad en las ciudades, estableciendo hábitats para la fauna;
mejoran la sensibilidad ambiental de la población y se adaptan a la filosofía de crecimiento
sostenible.

Pero no todos los sistemas se adaptan a este tipo de arquitectura o tienen estas ventajas; para
ser realmente eficientes deben tener en consideración la tecnología aplicada al propio
desarrollo de la cubierta o muro vegetal. Debe haber un balance positivo entre las ventajas que
la jardinería aporta a la edificación y el consumo de recursos en su propio desarrollo. Para que
un sistema se adapte debe tener en cuenta los materiales que se utilizan en su construcción, el
consumo energético y los vertidos sobre el medio.

Durante los últimos años hemos estado desarrollando sistemas que nos permiten crear
cubiertas extensivas con un menor uso de recursos; ello nos ha permitido diseñar sustratos y
sistemas de drenaje que se adaptan a la nueva construcción sostenible (S. Bures y M.
Urrestarazu, 2009; M. Urrestarazu y S. Burés, 2009). De este modo, hemos obtenido un nuevo
sistema de cubierta ecológica a partir de materiales completamente reciclados, incluyendo los
drenajes, geotextiles y el sustrato de cultivo, que consiste en una mezcla de materiales
orgánicos reciclados y de restos de demolición triturados (F. Dejoie, 2009; N. Sepó et al.,
2004). Además, a través de un convenio de colaboración con la Universidad de Almería, hemos
desarrollado un sistema de muro vegetal que incorpora desarrollos tecnológicos que permiten
aumentar la eficiencia medioambiental, al construirse con materiales reciclados (contenedores,
sustratos), disponer de un circuito cerrado donde el consumo de recursos es mínimo, y usar
energías renovables en su funcionamiento y vegetación autóctona.

Centrándonos en el tema de los muros vegetales, en el mercado existen diferentes productos


que se caracterizan en función de su sistema constructivo. Según Gabriel Pérez Luque (2010),
los sistemas se pueden clasificar en fachadas vegetales y paredes vivas. Dentro de las
fachadas vegetales están las tradicionales con plantas trepadoras, las de doble piel con plantas
trepadoras y jardineras perimetrales con plantas arbustivas, mientras que dentro de las
paredes vivas hay básicamente dos sistemas, los de fieltros geotextiles y los de paneles
precultivados.

Los sistemas de fieltros geotextiles (tipo Caixaforum de Madrid de Patrick Blanc) consisten en
un colocar una plancha de PVC a la que se incorpora una lámina de geotextil en la cual se
realizan perforaciones en las que se colocan las plantas. El riego se realiza por gravedad
desde la parte más alta del muro. Estos sistemas no contienen sustrato, aunque hay algunas
variantes en las que se coloca una capa de sustrato envuelto en la lámina geotextil. En cambio,
los sistemas de paneles consisten en cajas o gaviones que contienen sustrato, en los que las
plantas se colocan en agujeros realizados ex profeso y desarrollan sus raíces en el sustrato. El
riego también se realiza por gravedad y se coloca en la superficie o intercalado entre las filas
de cajas de modo que el agua pasa de una caja a la otra.

Consideramos que los sistemas existentes presentan varias problemáticas que han servido de
base para aportar por parte de nuestro equipo las soluciones técnicas necesarias para paliar
las desventajas existentes:

 En los sistemas actuales, al regar desde arriba por gravedad se establece un gradiente
de potencial hídrico en el muro vegetal de modo que la parte superior del muro se seca
mientras que la parte inferior está saturada de agua. Para regar de modo que se cubran
las necesidades de la plantas en las capas superiores, se suelen sobre-regar las
plantas de las filas inferiores con lo cual existen problemas de pudriciones.
 Estos sistemas no recirculan el agua, por lo que se malgasta este recurso.
 Los sistemas de geotextil no retienen agua suficiente por lo que son muy sensibles a
cortes de suministro eléctrico o hídrico, con el riesgo de desecación del muro.
 La distribución de especies responde a efectos estéticos. Muchas veces no se adecuan
a las condiciones climáticas del lugar por lo que las marras son importantes y se
encarece el mantenimiento.
 Al estar permanentemente mojados requieren que se impermeabilice la pared posterior.
 Contienen PVC, que actualmente se está eliminando de los sistemas constructivos
sostenibles.
 Los sistemas constructivos no permiten separar las plantas según sus necesidades
hídricas.
 No se utilizan energías limpias en la automatización del riego.
Para subsanar estos problemas el equipo formado por Miguel Urrestarazu del Departamento de
Producción Vegetal de la Universidad de Almería junto con BURESINNOVA hemos diseñado
un nuevo sistema de muro vegetal para la realización del cual se han aplicado las técnicas de
cultivo hidropónico (M. Urrestarazu, 2004), de fertirriego (G. Carrasco y M. Urrestarazu. 2010;
M. Urrestarazu y M. García. 2000), de Xerojardinería (S. Burés, 1993), de física de sustratos (S.
Burés, 1997) y de modelos matemáticos aplicados a la ecología forestal (M.A. de Zavala y E.
Zea, 2004).

El sistema de muro vegetal Buresinnova

Partiendo de las premisas anteriores, hemos diseñado un sistema que hemos patentado como
“Estructura tridimensional de cubierta vegetal sostenible” (Patente P200901772).

El sistema se basa en cajas de polietileno reciclado


resistente a la radiación UV de 600 mm de ancho por
400 mm de alto y 80 mm de espesor. Cada caja alberga
24 plantas, situadas a 100 mm de distancia entre ellas.
No contienen ningún material de PVC por lo que son
aptos para construcción sostenible.

Estas cajas contienen un sustrato a base de fibra de


coco y compost vegetal, completamente procedente de
reciclaje. Para determinar las medidas del contenedor se
realizaron estudios previos sobre sus dimensiones
óptimas en función de las curvas de retención de agua
de diferentes sustratos, tanto en altura como en
profundidad, y se concluyó que las dimensiones
seleccionadas daban una reserva hídrica suficiente para
eliminar riesgos de falta de agua (Burés et al., 1995).
Figura 1. Caja de polietileno
BURESINNOVA mostrando sistema de
Las cajas, herméticamente cerradas, tienen en su parte
anclaje y de riego.
superior cuatro entradas de gotero y en su parte inferior
dos salidas de drenaje, aparte de los agujeros donde se
plantan las plantas. Cada caja puede regarse individualmente o mediante un circuito que
conecte todas las cajas desde una red general de riego y a una salida general de drenaje. Esta
posibilidad permite poner plantas de elevadas necesidades hídricas al lado de especies de
escaso consumo de agua, aumentando las posibilidades en el diseño de los muros vegetales.
La salida de la tubería de drenaje se incorpora a su vez al tanque de riego tras un sistema de
filtrado con lo cual se recupera toda el agua sobrante. Al ser estancas las cajas, no se pierde
agua por la parte interior de la cubierta vegetal, con lo que no es necesario impermeabilizar la
pared. Del mismo modo al tener una cobertura del 100 por 100 no hace falta revocar la pared
puesto que la estructura se puede anclar directamente, abaratando de este modo la obra.
Cada caja tiene 4 ganchos de polietileno reciclado en su base que se ajustan a la estructura de
soporte. La estructura de soporte consiste en tubos de acero inoxidable de 30 mm de grosor
sobre los que se cuelgan las cajas ajustando los ganchos de modo que no pueden extraerse
perpendicularmente a la pared, lo que evita actos
vandálicos de robo de cajas.

El sistema de riego responde a las técnicas de


fertirriego, en el cual mediante goteros
autocompensantes se distribuye la solución
nutritiva a las cajas, de modo que mediante el
ajuste de la solución nutritiva se puede controlar el
crecimiento vegetal, disminuyendo de esta manera
las necesidades de agua de riego (M. Urrestarazu
y M. García. 2000). Para el control de la
vegetación se utilizan técnicas de Xerojardinería
(S. Burés, 1993), que permiten la gestión del
mantenimiento optimizando el consumo de agua,
así como técnicas de mejora de la eficiencia de la
Figura 2. Estructura de soporte del muro
fertirrigación (C. Sonneveld y M. Urrestarazu,
vegetal BURESINNOVA, mostrando los tubos
de riego.
2009).

La distribución de especies vegetales se realiza


mediante simulaciones de paisajes naturales, y se prima la utilización de especies autóctonas,
exceptuando ubicaciones en interiores de edificios. Para ello se está colaborando con la
Universidad de Alcalá de Henares (M.A. de Zavala y E. Zea, 2004) con el fin de establecer
modelos matemáticos que permiten reproducir la distribución espacial de las plantas en
bosques naturales y extrapolar estas distribuciones para conseguir los diseños que se adapten
a las condiciones ecofisiológicas concretas que imperan en el lugar de ubicación del muro. De
esta manera se evitan desfases en la adaptación de las especies a las ubicaciones propias de
la geografía mediterránea.

También hemos estudiado en las instalaciones de la Universidad de Almería las aplicaciones


de energía solar en la alimentación de los sistemas de bombeo del agua de riego. La
posibilidad de incorporar placas solares integradas en la estructura del muro permite el
funcionamiento autónomo del sistema. También existe la posibilidad de controlar la
programación de riego a través de un sistema WI-FI, desde la oficina del responsable de
mantenimiento. Todo ello contribuye a una mejora en la gestión del mantenimiento de la
instalación.

Finalmente, para poder ofrecer a los clientes diferentes opciones de diseño de muros, se ha
diseñado un programa informático que se denomina I-JARDIN que permite obtener
simulaciones de la distribución de las plantas y sus efectos sobre los espacios concretos donde
se van a instalar.

Desde BURESINNOVA seguimos innovando y para ello hemos iniciado recientemente


colaboraciones que nos permitirán en un corto plazo de tiempo evaluar las ventajas con
respecto a la eficiencia energética del muro vegetal, así como incorporar las últimas
tecnologías en monitorización a distancia para la gestión del clima y de los parámetros del
fertirriego.
Conclusiones

Subsanar las deficiencias que actualmente existen en el mercado requiere de equipos


pluridisciplinares, puesto que se deben tener en cuenta los factores agronómicos,
ecofisiológicos, botánicos y de ingeniería de sistemas. Construir un muro vegetal es sencillo,
que funcione a largo plazo es un reto. Con dos años de experiencia en las instalaciones de
investigación de la Universidad de Almería pensamos que contamos con el suficiente bagaje
para poder lanzar un producto al mercado con las suficientes garantías de funcionamiento.

Nuestros desarrollos se basan principalmente en la sostenibilidad y en la reducción del coste


de mantenimiento. En rehabilitación de edificios para reconvertirlos en eficientes desde el punto
de vista energético estamos convencidos que los muros vegetales van a tener un papel muy
importante en un futuro próximo; puesto que permiten adecuar unas instalaciones preexistentes
a las nuevas necesidades de una construcción eficiente y sostenible.

Bibliografía

Burés, S. 1993. "Xerojardinería". p. 71. Ediciones de Horticultura. Reus. ISBN 84-87729-11-8.

Burés, S. 1997. “Sustratos”. p. 342. Ediciones Agrotécnicas, S.L. Madrid. ISBN 84-87480-75-6.

Bures, S. y M. Urrestarazu, 2009. “Jardinería Sostenible en Arquitectura”. Primer Congreso de


Arquitectura Sostenible de Valladolid. Valladolid.

Burés, S.; F.A. Pokorny; D.P. Landau y A.M. Ferrenberg. 1995. “Computer simulation to
understand physical properties of substrates”. Acta Horticulturae 41:35-39.

Carrasco, G. y M. Urrestarazu. 2010. “Green Chemistry in Protected Horticulture: The Use of


Peroxyacetic Acid as a Sustainable Strategy”. International Journal of Molecular Sciences.
11(5):1999-2009.

Dejoie, F. 2009. “Green roof design: design of a sustainable extensive green roof system
suitable for Medite rranean areas”. P. 152. Thesis submitted to the Christelijke Agrarische
Hogeschool Dronten, Paises Bajos.

Pérez Luque, G. 2010. “Façanes vegetades. Estudi del seu potencial com a sistema passiu
d'estalvi d'energia, en clima mediterrani continental”. Tesis presentada en el Programa de
Doctorado en Ámbitos de Investigación en la Energía y el Medio Ambiente en la Arquitectura. -
Departament de Construccions Arquitectòniques I. Escuela Técnica Superior de Arquitectura de
Barcelona.

Sepó, N.; F. Rosas; I. García; S. Burés y F.X. Martínez Farré. 2004. “Nuevos sustratos para
cubiertas de edificaciones con limitación de sobrecarga”. Ponencia Jornada de Sustratos de la
SECH, Madrid.

Sonneveld, C. y M. Urrestarazu. 2010. “La salinidad en cultivos sobre sustratos”. pp. 50-57.
Horticultura. Ediciones de Horticultura.

Urrestarazu, M. 2004. (Coord.) Tratado de cultivo sin suelo. Ed. Mundi-Prensa. Madrid. ISBN
84-8476-139-8
Urrestarazu, M. y S. Burés. 2009. “Aplicación de cultivos sin suelo en Arquitectura”. Horticultura
Internacional. Pgs. 10-15. Ediciones de Horticultura.

Urrestarazu, M. y M. García. 2000. “Modeling electrical conductivity management in a


recirculating nutrient solution under semi-arid conditions”. Journal of Plant Nutrition, 1532-4087,
23 (4): 457 – 468.

Zavala de, M. A. y E. Zea, 2004. “Mechanisms maintaining biodiversity in Mediterranean pine-


oak forests: insights from a spatial simulation model”. Plant Ecology 171: 197–207.

Agradecimientos

Al equipo de BURESINNOVA (Montse Grañé, Josep Ramon Martínez y Silvia Royo) y de la


Universidad de Almería (Lizette Borges) por su participación en el proyecto.
Figura 3. Paso a paso de la contrucción de un muro vegetal de demostración (exposición Paraíso Perdido,
Can Felipa – Barcelona, 2010).