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antropólogos colombianos.

muchos de origen de la casi totalidad de na- cuando se trat¡¡ de registrar los he-
de los cuales no pasan de ser inves- ciones que hoy con fi gura n el espa- chos en los que aquéllos mo!>traron
tigadores de escrito rio. cuya escasa cio político de nuestro co ntin ent e.: su oposición, resistencia y rebelión
producción sólo sirve para congra- (con las excepciones de Pana má y - incl uso armada- con tra los pro-
ciarse con el gobierno de turno o con Bel ice que surgieron en el siglo xx. yectos independentistas, puesto que
la empresa privada y para obtener en otros contextos y condicio nes). dichos hechos son presentados en las
un ca rgo o altos estipendios. Don En esta medida. para las clases do- historias patrias como expresión de
Juan Fri ede. como lo demuest ra minant es de cada uno de los países su <lIraso e irracionalidad. En la ac-
Rueda Enciso. en este sentido lam- de la región In Inde pe nde ncia se tual Colombin. la oposición más rn-
bién fue un pionero porque. pese a constituye en el punto de partida de dical y más prolongnda a In indepen-
ladas las presiones. supo manl ener la consolidación de la dominación de dencia fue la que se originó en el su r,
su independencia hasta última hora, los herederos de los colon izadores en el actual departamento de Narj ~
y eSlo le permit ió producir un a co- eu ropeos en las primeras décadas ño. como se analiza en Los Ifldios de
piosa y variada obra. y no quedarse del siglo XIX. siendo el origen de los Pasto COTUfa la República, un libro
limitado a escribir un único libro y linajes familiares de los ca udillos. en el que se escudriñan las razones
se ded icara . como sucede hoy. a ren- militares y curas que en gran medi- que explican el comportamiento de
lar improduclivamen te de la fama da han dominado la escena históri- estos sectores socia les du rante la
cosechada por un so lo producto ca hasta el momento actual. <:poca de la emancipación.
invesligat ivo. En síntesis. ese Qui- Para comen7ar. en la Introduc-
jote que era Friede nos e nseñó. e n- ción del libro se señala n claramente
Ire muchas cosas. que si el investi- el sentido y alcance de la investiga+
gador se burocrali za se pu dre en ción . Como punlo de partida se
vida antes de morirse. cuestiona la reiterada calificación de
" reaccio narios" pa ra referirse "a
R ENÁl" VEGA CANTOR aq ue ll as clases, grupos o sectores
Profeso r tilular. sociales que procuran preservar un
Universidad Pedagógica Nacional dete rmin ado slatu quo'·. lo que
acontece con la forma de evaluar las
rebeliones antirrepublicanas de la
época de la Independencia. La ten-
Notable análisis .¡ tación de desca lificar estas rebelio-
nes cuando fu eron protagonizadas
sobre la otra cara por indígenas suele ser más notable.
de la Independencia como expresión del racismo invete-
rado de los criollos y sus descendien-
tes actuales. Además, agrega el au-
tor, es te tip o de descalificación
Los indios de Pasto contru
Ahora bien, en la lectura de tan asume un tono moral. sustentado en
la República (1809-181:4)
ja;ro Gutiérrez Ramos complejo proceso histórico ha predo- un maniqueísmo nacionalista que
Instituto Colombiano de Antropología minado la mirada de los descendien- condena a los "indios realistas" por
e Historia, Bogotá . 200'], 274 págs. tes de los "criollos" hasta el día de su "rudeza, fa natismo e incapacidad
hoy, desconociendo el papel desem- para comprender '10 que más le con-
peñado por los indígenas. negros. venía a la patria"'. y por "empeñar-
La Independencia. un tema celebra- mestizos y pobres en general , como se en defende r a sus tradicionales
do y reco ntado en innumerables se pone de presente con el ocuIta- opresores" (pág. 2t).
ocasiones. ha vuelto a ponerse so- miento, para dar sólo un ejemplo, del En contra vía de la historiografía
bre la palestra pública a raíz del bi- papel que desempeñó la población de tradicional. en este libro se busca
centenario, que ahora comienza y Haití no sólo en la expulsión de Fran- explica r de manera '"más matizada
que se extiende en lndoamérica has- cia de su territorio en 1804. sino en el y comprensiva" las rebeliones de l o~
la el 2024. Éste es quizá el aspecto comienzo de la emancipación en el indios de Pasto y para e llo se apoya
más difundido de la historia conti- resto del continente. El racismo con en la historia social. con la cual se
nental , conocido entre el gran pú- que siempre se vio la acción de los busca ir más allá de la narración de
blico en virtud de su enseñanza obli- "jacobinos negros" de Haití explica los hechos para in terpretarlos a la
ga to ri a en distintos nive les de la que el segundo centenario de su in- luz de la teoría social. se construye
educación básica y media. a través dependencia haya sido ignorado por un modelo explicativo adecuado al
de los textos y manuales escolares. complelo en América Latina. fin propuesto. Se precisa, entonces.
y el tema es tambié n importante El desconocimiento de los secto- que se va a estudi ar a los habitantes
porque se ha constituido en el mito res subalternos es más ostensible del campo que están signados por

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una identificación étnica. es decir, ind ios de Pasto se sustenta en el es- peas trastocó la historia de las ca·
son "indios campesinos", Éstos. en tudio de diversos aspectos, de tipo munidades. cuyos miembros fueron
contra de 10 que ha sostenido duran- geográfico, económico, social , polí- azotados por la violencia directa. la
te mucho tiempo una buena parte tico, ideológico y demográfico, que explotación de su fuerza de trabajo.
de los historiadores y sociólogos que inciden en forma multicausal e n las las epidem ias y otras plagas venidas
los estudi an. no son pasivos y estre- rebeliones indígenas. Al respecto. con los conquistadores. Luego de
chos de miras sino que, por el con- nos dice el autor. un elemento ce n- transcurridos los primeros años de
trario, son activos y propositivos en tral pa ra entenderlas estriba en con- despojo generalizado de los indíge-
concordancia con Jo que Steve Stern siderar la importancia de la "defen- nas, de sus riquezas y de sus propie-
denomina su "adaptación e n resis- sa de la com unidad " ante cualquier dades, los in vasores tuvieron que
tencia " . con lo cua l se quiere signifi- agresión exte rna por alterar su fun- afrontar e l problema rea l de la dis-
car que estamos ante " poblaciones cionamient o o por dest ruirla. vinie- mi nución acelerada de la población
dispuestas a ada pta rse cuando se ra de donde vi niera. del rey o de la y con ellos del excedente ext raído.
enfrent an a fuerzas objetivas que patria. La solución para enfrentar tal rea li-
escapan a su control, y a resistirse Apoyándose e n estos aspectos. dad consistió en la constitución de
de diversas maneras a perder logros Jairo Gutiérrez propone una hipó- los llamados pl/eblos de indios en
y derechos conquistados o manteni- tesis cen tral: " Los indios de Pasto se lugares separados de l resto de la
dos con di fi cultad " (págs. 24-25). enfrentaron a los ejércitos republi- población, donde tenían un peque-
canos e n defensa de un modo de ño cabildo. un corregidor y un cura
vida al que debieron adaptarse con doctrinero, para agrupa r en forma
enormes dificultades y sacrificios a forzada a la población sobrevivien-
lo largo del periodo colonial , pero te de la catástrofe demográfica. Los
que habían demostrado que podían ayllus, la forma comunitaria domi·
garantiza r los mecanismos adecua- nan te antes de la llegada de los es-
dos para la producción y reproduc- pañoles. fuero n sustit uidos por los
ción cultural y si mbólica de cada gru- pueblos de indios, una invención his-
po y que el nuevo orden republicano pánica tendi ente a convertir a los
amenazaba destruir: las 'comunida- nativos e n campesinos católicos y
des campesinas corporativas y cerra- mantenerlos bajo el control de las
das' que eran los pueblos de indios" nu e va s au tori d ades q ue habían
(pág. 32). reemplazado a las jerarquías indias
Esta hipótesis explicativa se va a que existían antes de la llegada de
mover en la lógica de la larga dura- los europeos. Est a implantación de
ción que lleva al au tor a remit irse a nuevas insti tuciones no fue, ni mu-
la misma constitución de los pueblos cho menos pacífica , puesto que los
de indios en el siglo >,.'V. y en la evo- indígenas las enfrentaron de muy
lución que éstos siguieron a la luz diversas maneras, pero al final tuvie-
de las principales coyun turas pre- ron que reconocer su derrota y los
sent adas durante tres siglos de domi- sobrevivientes debieron adaptarse.
Con base en este presupuesto de nación española. Para ello. el autor "hasta el punto de luchar más tarde
la " adaptación en resistencia" se se apoya en la saludable recomen- por su mantenimiento, cuando éstas
propone un análisis histórico en el dación de Charles Tilly en el senti - fueron amenazadas. primero por las
largo plazo de diversos mecanismos do de privi legia r el análisis de los Re forma s Borbónicas, y un poco
de resistencia, considerando la "his- antecedentes y el contex to antes que más tarde por el liberalismo repu-
toria cultural " del área estudiada, sin "a la descripción de los acon teci- blicano" (pág. 63). Entre las formas
prejuicios sobre el pretendido ca rác- mientos milit ares y políticos inme- de resistencia q ue destaca el autor
ter localista y reactivo de los cam- diatos" (pág. 33) para poder expli- se encuen tran las rebelione s de
pesinos y teniendo en cuen ta los as- car el tema central de estudios, en Ma nco Cápac y el movimiento mile-
pectos étnicos en juego. Además. no eslecaso las rebel iones indíge nas en narista de Taky Onqoy. El primero
hay que dejarse llevar por las apa- Pasto en el periodo 1809-1823. const ituyó una pode rosa rebelión
riencias. en este caso sob re el carác- La exposición se presenta en se is que duró varios años y que. luego
te r monárquico de la rebelión. pues sólidos capítulos y se inicia con el de engaños y traiciones, fue derro-
a menudo esas apariencias sue len análisis de la const itución de los pue- tado con la muerte de su líder, pero
ser "el mascarón que ocultó el esta- blos de indios en el Virreinato del de ese movimiento qued6el mito de
llido de tensiones inveteradas y no Peró tras su desestructuración .como Inkarri , anunciando e l regreso, tar-
resueltas" (pág. 26). resultado de la irrupción sangrie nta de o tempra no. del Inca a los terri-
El análisis de las tensiones que de los conquistadores españoles. El torios de su an tiguo imperio. El se-
van a motivar la insurrección de los impacto de la llegada de los euro- gundo tuvo un carácter mesiánico ya

'Ol.,,~ cuuu •• , ' " " ' OC'H'CC •• c~ H. NLNS_ 10-80. 'o"

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que se anunciaba ulla gue rra de es- na les de vida y subsistencia de los do. debe considerarse que " la misión
píritus que tuvo como principal no- indíge nas. cuya finalid ad fu e trans- de los visitadores consistía en actua-
vedad el invocar una cOllciencia de fo rmarlos a "son de campana", en· lizar los censos de los pueblos de
unidad panandina para enfren tar la tendiendo por ello la formación de indios}' las tasas del tributo que de-
dominación española. algo que el aglomeraciones urbanas cont rola- bía pagar cada uno de ellos, procu-
autor no duda en ca lifica r como una das por los curas para impu lsa r su rar una recolección oportuna y efi -
revolución en su pensamiento "ya cristianización y "civilización". caz del tributo, y suprimir abusos
que por primera vez los pueblos El segundo capftulo estudia a los coma el repartimiento de mercan -
autóctonos empezaron a considerar- pueblos indios de Pasto. a partir de cías y ot ros atropellos atribuidos a
se colectiva y gené ricamente como un breve recuento de estos pueblos los corregidores. caciq ues y curas".
·indios'. asumiendo estratégicamen- y cómo evol ucionaron hasta antes Sin emba rgo. estas disposiciones en
te el apelativo impuesto por los es- de la Conquista, destaca ndo sus for- lugllr de mejora r las cond iciones de
pañoles" (pág. 59). mas de o rga nización social. política los indígenas las hicieron más peno-
y económica, las cuales les daban un sas, dando origen a una serie de re-
carácte r peculiar, distinto al de otras beliones que estremecieron los An-
sociedades indígenas situadas al sur. des a finales del siglo XVIII. entre las

*
Pese a esas diferencias, los pastos cuales sob re salieron los levanta-
debieron soportar los mismos pro- mientos de Túpac Amaru y Túpac
cesos de despojo y acultu ración tí- Katari, En efecto, debido al aumen-
picos de la Conqu ista. y tambié n to de la población indígena, la rees-
ellos fueron sometidos a la forma- tructuración tributaria implicó un
ción de pueblos de indios y coloca- crecimiento del monto total del tri -
dos bajo la tutela de curas franc is- buto, a lo cual había que sumar nue-
ca nos. Un dato es revelador de la vos gra vámenes, pa ra atender las
catástrofe demográfica que asoló a necesidades bélicas de la corona es-
los Pastos: en '500 se calcu laba que pañola. En esta perspectiva, Gu-
los habit antes de la región eran unos liérrez Ra mos nos recuerda que
cien mil y. un siglo después. de aqué- " hasta la época de las Reformas
Ilossólo quedaban diez mil (pág. 74). Borbónicas, la actividad comercial
Igual que aconteció con los pue- de los indios estuvo exenta de con-
blos sometidos a los incas, los pastos troles e impuestos estatales" (pág.
también resistieron la dominación y. 9')' De esto se deduce que las co-
finalmente , terminaron adaptándose munidades indígenas fue ron afecta-
Como conclusión de este primer a la misma, como forma de sobrevi- das por las reformas fiscales, lo cual
capítulo, nos dice Gutiérrez Ramos, vir como comunid ades. Gutiérrez originó una latente inconformidad
la implantación de la " República de Ramos describe con detalle esas for- que motivó protestas de diversa ín-
Indios" debe analizar, tan to las rup- mas de adaptación y resistencia, des- dole, puesto que en la Audiencia de
turas como las continuidades en los tacando como, a la larga, los indios Quito se presentaron once motines
Andes tras la imposición de la do- hicieron suyo el proyecto de preser- y sublevaciones indígenas entre [760
minación española, resaltando e l var las nuevas instituciones surgidas Y ,803. En Pasto, en panicular, los
tipo de adaptación que tuvieron que durante la colonia, defendiendo la indígenas se sub levaron contra el
hacer los indígenas a la geografía, integridad de las tierras com unales y establecimiento de estancos y adua-
al clima y a los diversos paisajes de oponiéndose al drenaje de fuerza de nas y el aumento de tributos y
la región . Al respecto, se recuerda trabajo a que eran sometidos en for- alcabalas, siendo el hecho más des-
de manera breve, pero concisa, la ma permanente. tacado el motín de 1781 contra la
va riedad de la adaptación de las co- El tercer capítulo versa sobre el im posición del es tanco de aguar-
munidades indias a las condiciones impacto que tuvieron las refornlas diente. Hubo Otro motín en mayo de
geográficas de los Andes. destacan- borbónicas sobre los pueblos de in- 1800 contra el d iezmo. el cual se ha-
do e l papel de lo que John Murra dios. una relación crucial para po- bía aplicado a productos que hasta
alguna vez denominó "el archipié- der entender la actitud Clsumida por ese momento estaban exentos de tal
lago vertical ", con lo cual sintetiza- los aborígenes durante la Indepen- gravamen. Este motín fue duramen-
ba el tipo de agricultura practicada dencia. A partir del estudio sistemá- te reprimido. ya que sus principales
en los diversos pisos térmicos, con tico de la bibliografía más importan- dirigentes fueron ahorcados y lue-
una vari edad notable de cultivos. te sobre el tema, el autor sin tetiza, go descuartizados en Pasto en ,802.
Este archipiélago vertical, desde en forma aguda, el contexto de las Lo interesante de estos hechos es-
luego, fue arrasado por la Conquis- reformas, las visitas generales a las triba en que en ellos emergía el
ta , con lo que se dio paso a una rup- colonias hispá nicas y la reacción de "legitimismo ingenuo" que se basa-
tura brutal de las formas tradicio- los indígenas. En este último senti- ba en la creencia, por parte de los

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indíge nas. de que los responsables blación indígena mantener parte de jurídicas o a los e nfre ntami entos
de las injusticias tributarias e ran los sus recursos y preservar algu nos tra- d irectos, según e l caso. Estos ele+
subordinados de la corona españo- di cional es de la sociedad andina : mentas, propios de un "mestizaje po-
la. puesto que el mo na rca era un organización social , lengua, tecno- lítico", adquiere n se ntido para en-
padre protector que estaba de acuer- logía, creencias y valores. sometidos, tender las redes de sol idaridad que
do con los ind ígenas y los favorecía. si n embargo. a la superposición de se establecieron entre d isti ntas co-
Esto quiere decir que. pese a la in- una estructura socio-econó mica y munidades indias pa ra enfrentarse a
conformidad y los motines que se cultural dominante de estirpe hispá+ las tropas republicanas desde antes
desencadenaron. la legitimidad del nica y capit alista " (¡!) (págs. 1 10- de consolidada la Independencia.
rey nunca sufrió me ngua alguna. 111 ). Au nque no nos parezca que el El qu into cap ít ulo a nal iza a la
término ca pit alista sea el más preci- Prov incia de Pa sto durante la s
so y afortunado para ca racte riza r guerras de independencia. Para em+
este proceso. porque lo que se pre- pezar, se parle de periodizar las fa +
sentaba en las colonia s españolas ses de la Independencia en el sur del
tendía a consolidar un régimen agra+ país para entender el papel de los
rio de tipo precapitalista. esa des- indígenas. si se tiene en cuenta que
cripción si es adecuada para enten- allí se libra la primera y la última fase
de r e l imp acto de las refo rma s de la Independencia, que atraviesa
borbó nicas sobre las comunidades el lapso de quince años. transcurri-
indígenas, lo que propi ciaría unas dos entre lSog y 1824. Destaca las
condiciones especiales que las vol- características e impacto de la guerra
verían reacias a aceptar el proyecto interna de las elites, sus contradic-
independentista que pretendió des- ciones y sus efec tos e n la vida de los
truirlas en las primeras décadas del indígenas, recalcando que éstos fue·
siglo XIX. ron subsumidos en la dinámica de
El cuarto capítulo trata sobre los la guerra y fu eron obligados a parti-
• pueblos indios de Pasto a fina les de cipar como un secto r subordinado.
la Colonia. pa rtiendo de l aná lisis de Resulta sintomá tico, no obstante.
Con gran cuidado, el autor, al fi - la estructura demográfica, eco nómi- que al fina l, cuando las elites deja-
na l de este capítulo, analiza el carác- ca y social de la regió n. En ese con - ron de enfre nt arse a los ej ércitos
ter contradictorio de los resultados texto se ubica el proceso de campe- republicanos y aceptaron el nuevo
de las reformas borbónicas en re la - sinización de los indios de Pasto y orden, hayan sido los indios los que
ción con los indígenas. destacando se exami nan las tensio nes suscitadas contin uaran combatiendo yorgani-
q ue si bi en las mismas no lograron en to rno al cobro de impuestos. re- zaran , por sus propios medios y con
erosionar la confianza de las com u+ saltando la decisió n realista de re- sus dirigentes, las rebeliones antirre-
nidades e n la monarquía. sí termi- baja r e l tributo en 1817 para conse- publicanas que tanta fa ma cobraron.
na ron co n los re partimi e ntos de guir la lealtad de los indígenas. Por
mercancías y los odiados corregido- el contrario. las tropas independen-
res, pero en su lugar se implantaron tistas, d irigida s di rectam ente po r
implacables int endent es y recauda- Simón Bolívar. los volvieron a im-
do res qu e a ume ntaron las cargas poner, can lo que ocasionaron el re+
tributarias. El cambio radicó, no chazo generalizado de los pastusos.
obstante, en que los ind ígenas retor- El otro elemento importante estaba
na ron a una economía comunitaria relacionado con la preservació n de
de a utosubsistencia y con e llos se los resguardos, los cuales se consol i-
da ba e l paso, auspici ad o po r los daron en la región desde fi na les del
Barbones, de convertir a los pueblos siglo XVIII como resultado de la lu-
de indios e n comunidades campesi- cha de los indígenas contra terrate-
nas. Esto tuvo unos efectos positivos nientes, corregidores y curas. De la
para los indíge nas y para su poten· misma manera, se examinan las prác- El autor relat a todas las peripe-
cialidad de adapta rse en resistencia, ticas políticas de los indígenas ent re cias po líticas y militares que se pre-
y~ que se mezclaba n aspectos ances- las cuales se destacan los in tentos de sent a ron en la regió n después de
tra les con las nuevas realidades ge- au ton o mía con respecto a curas 180<). desde el establecimiento de las
neradas por la domin ación colonial , doctri neros y corregidores, la cons- J untas, dando un gran énfasis a los
po rqu e la co nso lidació n de estas ti lU ció n de a lia nza s y e nfr e nta - aconteci mientos de 1812. cuando se
comunidades supuso la "conforma- mientos con las autoridades locales impuso nuevamente el orden realis-
ción de un reducto económico, so- según las circunsta ncias y e l recurrir ta, lo que fu e posible po r la be lige-
cial y cultural que pe rmitió a la po- como medios de lucha a las acciones rancia de los indios y los negros del

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Palia, lo cual dio o rigen a una alian- que llevaron a los indios de I)asto a do a Quito de muchos indígena,>, el
za étnica popular que perduraría por oponerse al nacien te orden republi - fusilami ento Indiscrim inado. sob re-
mucho tiem po. Adicionalmen te. en ca no. En rigor. estas razones se ba- saliendo la defensa de la tierra. como
la disput a entre realistas y republi- saba n en la defensa de sus com uni · un antici po de lo que van a ser las
ca nos en e l su r de la actual Colom- dades rea les antes que ace ptar o luchas indígenas d esde en tonces
bia se presen tó la paradojn que los plegarse a la comunidaLl imaginada hasta la fecha . Aunque esta rebelión
primeros resultaron aplica ndo, can - la nació n- anunciada po r las fue derrotada y su principa l líder.
respecto a los indios. una política eli tes crio llas. Paradójica mente. el Agustín Agualongo. fue fusilado. no
más ava nzada que la pregonada por propio Bolívar. recordando su o ri- puede decirse que los campesinos
los segundos. quienes restablecieron gen mantuano de clase. les prome- s ublevad os no ha yan alcanzado
no sólo los tributos directos sino que. tió a las elites de todo el territorio. ni nguna de sus re ivi ndicacio nes,
además. plantearon la abolición de incluidas las del sur. que sus propie- puesto que, y ésta es la conclusión
los resguardos. Y este es el elemen- dades. fueros y privilegios serían res- principal de esta excelsa obra. al exa-
to central que explica la acción poli- petados. mientras que con los indí- minar las causas profundas de la re-
tica y milit ar de las comunidades in- ge nas iba a adoptar o tra postura, belión e ntre las que están "la defen-
dias, cuya acti tud no era e l resultado consistent e en despoja rlos de sus sa de la comunidad encamada en sus
de comportamientos irracionales ni tierras y propied ades. sin percibi r manifestaciones materiales (tierras
mucho me nos, sino de la imperiosa que éstos no estaban determinados comuna les. bienes de comunidad y
necesidad de defende r la comun i- por la actit ud concili adora de las cofradías. relaciones sociales regidas
dad. que era la "única garan tía rea l eli tes. puesto que tenían sus propios por el consenso y el interés colecti-
y concreta de su subsistencia mate- intereses. que se basaban en la pre- va) y espintuales (ri tos y fi estas reli-
rial y simbólica como grupo social". servación de sus comunidades his- giosas. usos y costumbres tradicio-
Po rq ue las comunidades de Pasto tóricas. Por ellos se sublevaron en na les) la conclusión quizás no sea
vieron amenazada su existe ncia por 1822 en lo q ue un cura de la época ta n pesimista'". porque "las comuni-
el régimen republicano. decidieron denominó el "infame tumu lto y cri- dadesenquistadas en sus resguardos
co mbat irlo con las a rma s e n la minal bochinche". E n rea lidad este y 'pueblos de indios' lograron man -
mano. "en defensa de su modo de hecho era una continuación de l re- tenerse y sobrevivi r en la provincia
vida q ue, ma l o bie n. les había ga- chazo por parte de los indígenas al de Pasto hasta mediados del siglo xx.
rantizado su subsistencia colectiva nuevo orden, aceptado por la elite. gracias, en muy buena medida. a las
durante tres siglos. en medio del asc- desde años atrás y que se había re- reservas y temores q ue siempre tu-
dio permanente y agresivo de sus fre nd ado con sus p rotes tas en el vieron los gobiernos republicanos en
ambiciosos vecinos blancos y mesti- momento de la conve rsión de los relación con la aplicación de las po-
zos". El autor asegura. en lo que tal criollos de la región del rea lismo al líticas liberales de extinción de res-
vez es una de las principales concl u- republicanismo. Por lo demás. esta gua rdos y ciudadanización de los
siones de su notable investigación. insurrección tuvo un acentu ado ca- indios en esa provincia" (pág. '2.n).
que " las pretensiones republicanas rácter popular, tant o por los partici-
de igualdad ciudadana, abolición del pantes. como por los objetivos es"
tributo y disolución de la propiedad bozados que en últimas apunt aba n
comunal e ran [.. ,} interpre tadas por a la defensa de la comunidad y sus
los indios como el más agresivo in- tradiciones. Así mismo, ese ca rácter
tento de despojarlos defin itivamen- popular q ued ó rubricado co n la
te de su entidad e ide ntidad com u- terrible represión, comandada por
nal, transformándolos de la noche a Anto nio José de Sucre, que se de-
la mañ ana en indefensos minifun- sencadenó contra los dirigen tes in-
distas, incapaces de preservar. por sí dios y mestizos de la rebelión.
mismos y aisladamente, sus peq ue- La pax republicana que se preten-
ñas pa rcelas, ni de suplir po r la vía dió establecer ahondó los rencores
de la solida ridad y la reciprocidad de los sectores popu lares de Pasto y
comuna les los azares de la agricul- zonas aledañas, la cual fu e canaliza-
tura y de la vida" (pág. 20 1), da por Agustín Agualongo que o r-
El último capítulo se ocupa de las ga nizó y condujo la rebelión de 1823
rebcliones campesinas ant irrepubli- contra la naciente República . Esta
canas entre 1822 y 1824 . El autor re- fue una rebelión campesina en la
curre a las nociones de "comunidad que emergieron de ma nera d irecta
real histórica " y de "comunidad ima- las reivindicaciones de las com uni- Para terminar, podemos decir q ue
ginada", así como de las coetáneas dades agraviadas, ante la destruc- este libro se constituye en un mode-
de "economía moral" y "eco nomía ciÓn de sus ranchos. la co nfi scació n lo ejemplar de investigación históri-
liberal ". para analizar las razones de sus animales, la captura y trasla- ca porque reúne todos los ingredien-

'OL.TI~ COUU'AL • '"L'O"'''''CD. VOL ,,(\w •. 79·&0. 00"


H
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tes. dignos de lo mejor del oficio del "Muerte, pues, las de final es del siglo XIX, lo que nos
historiador. en tre los que podemos habla de la tradi cional irresponsa-
mencionar los siguientes: la formu - a Ia guerra ... " ( bilidad del Estado colombiano. irres-
lación de adecuadas explicaciones ponsabilidad que, en muchos senti-
basadas en elementos teóricos cla- dos, se perpetúa hasta hoy. Desde
¿Eslmlo irrespo nsable o re~ llO nsa bl e?
ramente identificables y definidos; La responsabilid3d patrimonial luego, y con un sentido muy prag-
un método explíci to desde el princi- del Estado colombiano, mático, el autor pretende mostrar,
pio y aplicado con rigor y coheren- luego de la guerrn civil de , 8,6-1 877 mediante el est udi o de la gue rra
cia a lo largo de la exposición; el fllIgo Andrés Arel/as MClldoza mencionada, que la aceptación de
conocimiento de la literatura secun- Editorial Universidad del RosariO, responsabilidad que aparece referi-
daria básica existen te sobre el tema Colección Textos de jurisprudencia, da por los tratadist as del derecho
tratado, no sólo para el ámbito co- Bogotá. 200<), 384 págs. const ituci onal colombiano para la
lombiano sino el de varios países la- década de los años noven ta del siglo
tinoamerica nos (sobresaliendo la Este libro versa sobre un tema que XIX. fue posible gracias a accio nes
producción historiográfica de Méxi- está de moda en Colombia y que se antes aceptadas como correctivas
co y Perú): el apoyarse en una sóli- refiere a la responsabilidad que el frente a los abusos cometidos duran-
da base empírica, como resultado de Estado tiene por las acciones co- teel conllicto bélico por agentes que
una sistemática consulta de archivos metidas por sus funcionarios y que actuaban en nombre del Estado.
de varios lugares del mundo (Bogo- resultan ser perjud icia les para los
tá, Quito, Sevilla, Pasto, entre otros): ciudadanos. Aunque se enfoca prin-
una presentación clara y directa, sin cipalmente a acciones lesivas en los
artificios innecesarios ni farragosos: aspectos refe rid os al pa trimoni o
una escritura nítida y transparente afectado durante la guerra de 1 876~
que no recurre a la falsa erudición y 1877, lo cierto es que la responsabi+
que no abruma al lector con tecni- lidad o irresponsabi lidad del Estado
cismos innecesarios: una reivindica- colombiano_ abordadas en este libro,
ción de la " historia desde abajo", podrían también enfoca rse a los de-
buscando entender los móviles que litos de lesa humanidad cometidos
llevaron a los indios y campesinos a du rante el siglo XIX , cuando aún el
levantarse contra la República. sin concepto no se aplicaba , deli tos que
recurrir a las condenas apriorísticas aún hoy se cometen con absoluta
de la historia patria; una reivindica- impunidad, primero contra oposito-
ción de la historia socia l, que no se res políticos como los de la Unión
pliega a las modas poscolonialistas Patriótica: después en la al ianza que
en curso y que. en consecuencia , no se dio entre narcotraficantes y miem-
acude a esa jerga impene trable e in- bros de la fuerza pública cont ra hu-
comprensible que está hacien do mildes campesinos y pobladores ru-
carrera en los estudios históricos y rales como en e l caso de Trujillo;
sociales y que antes de atraer lecto- luego en las masacres de los campe·
res los aleja por la utilización de una sinos y en los selectivos asesinatos
terminología "no apta" pa ra los ini- urbanos cometidos por los llam ados
ciados; en fi n, un compromiso serio paramilitares y, para rematar, en el
y sustentado con el tema de estudio aberrante y vergonzoso caso de los
que ha dado como resullado un ex- " falsos positivos" que llenarían de
celente libro que, de seguro, va con- vergüenza a los funcionarios de cual-
tra la corriente en el momento en quier Estado democrático.
que empieza n las "celebraciones El libro se inicia con la mención Como la guerra es el escenario
patrias" con todas sus limitaciones de los momentos en que e l Estado, histórico en el cual A renas Mendoza
y prejuicios. Por todo lo anterior, el gracias a la acción de la Corte Su- q uiere medi r la irresponsabilidad o
libro de Jairo Gutiérrez Ramos ha prema de Justicia Federal, asumió la responsabi lidad del Estado, es lógi-
recibido. con todo el merecimiento responsabilidad por acciones lesivas co q ue el pri mer capítu lo se o rien te
del caso. cJ Premio Alejandro Án- cometidas por algunos de sus funcio- a una caracterización de l mismo.
gel Escobar de Ciencias Sociales y narios. A cualquier lector despreve- Como e l abogado que es, nos lleva
Humanas en el 2007. nido en asuntos del derecho, como de la mano pa ra mostrarnos cuáles
en mi caso, debería llamar la aten- fueron las causas juríd icas de la .
RENÁN VEGA CANTOR ció n que esta aceptación de res- guerra, lo que le permite caracteri-
Profesor titular. ponsabilidades se hubiera dado en zar al Estado Federa l aplica ndo di-
Universidad Pedagógica Nacional unas fechas tan tardías como fueron ferentes nociones del mismo y mos-

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