Sie sind auf Seite 1von 4

BASES

NEUROLÓGICAS

- Carla Salinas Martínez


En el subapartado “Empezando a visualizar las regiones cerebrales” (apartado: Una de
normas…), vimos que había muchas áreas del cerebro relacionadas con el proceso de la
lectoescritura y que cualquier alteración en ellas puede dificultar el proceso de expresión escrita
o de lectura.

Centrándonos en la ejecución motora necesaria a la hora de escribir, nos encontramos que,


Rigal (citada en Soler, 2013), hay las siguientes regiones implicadas:

• Planificación de los gestos:

• Dimensión temporal: anticipa la aceleración y el freno, los cambios de dirección, el


alzamiento del lápiz y la parada del movimiento.
• Dimensión espacial: regula la dirección, el sentido, la medida, y amplitud de la escritura.
• Dimensión energética: controla la presión de la herramienta sobre la superficie y el
grueso del trazado obtenido.

• Áreas corticales: tienen relación con las dimensiones descritas y dónde se almacenan las
presentaciones mentales:

• Área d’Exner: muy cercana al área de Broca (relacionada con el lenguaje oral) y de las
áreas motrices primaria y secundaria (controlan el movimiento de manos y dedos). El
área d’Exner se encarga de producir los impulsos motores para escribir”.
• Lóbulo parietal superior izquierdo: donde se generan y almacenan las representaciones
mentales de las letras. Cuando queremos escribir una letra, el lóbulo parietal superior
izquierda envía la representación al área de Exner.
• Región premotora de lóbulo frontal izquierdo: es la encargada de planificar el gesto de
escribir.

• Otras áreas:

• Circunvolución fusiforme: forma visual y ortográfica de las palabras y el procesamiento


de la forma de las letras.
• Región posterior del hemisferio derecho: relacionada con el procesamiento de a
información visual, táctil y propiceptiva. Es importante para el control espacial de la
escritura (espacios entre palabras y letras, escribir líneas, organizar un texto…).
Hasta aquí hemos visto as áreas del cerebro implicadas en el proceso de la escritura a nivel
motriz. No obstante, no nos basta con conocer esto dado que debemos ser conscientes de cómo
influye la musculatura en la escritura.

Siguiendo de nuevo a Soler, comenta que:

• Coordinación brazo – dedos: tiene dos grafos de libertad:

• Flexión/extensión de la articulación de los dedos para poder realizar los movimientos


anteposteriores.
• Aducción/abducción de los movimientos de la muñeca para poder oscilar lateralmente.

Si nos centramos, como nos propone la autora, en analizar los músculos específicamente, y
teniendo en cuenta lo que aprendimos en “Bases para la escritura”:
• Músculos del hombro, permiten el movimiento de traslación del brazo.
• Músculo del avambrazo (articulados en el codo), controlan la rotación, la flexión y
extensión del puño.
• Músculos flexores y extensores de la mano, permiten el movimiento de los dedos,
teniendo gran importancia los músculos de los dedos pulgar e índice ya que permiten
hacer la pinza. Esta flexión y extensión de los dedos permite, también, el
desplazamiento vertical y oblicuo del lápiz y en la muñeca permite el desplazamiento
lateral o longitudinal.
• Articulación del codo, permite la aducción del brazo en el caso de los diestros y, la
abducción en caso de los zurdos.

Así pues, podemos ver como las áreas del cerebro están relacionadas con los movimientos
musculares necesarios a la hora de poder escribir. Es importante, por lo tanto, que hagamos
una buena evaluación de las capacidades y funciones que pudieran estar afectadas así como
un análisis de la musculatura del estudiante para detectar posibles problemas fisiológicos que
pudieran estar afectando.

Como veremos en el apartado de evaluación e intervención, será necesario un análisis


exhaustivo de la motricidad desde un punto de vista más global (equilibro, andar…) hasta la
motricidad más específica para poder asegurarnos de realizar la intervención en el área
adecuada y así poder ayudar a los estudiantes a conseguir una buena motricidad y una mejor
ejecución de la escritura.