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La pelota de f´utbol ¿dobla o no?

Carlos A. Perazzo 1 and Julio Gratton 2,

1 Universidad Favaloro, Sol´ı s 453, 1078, Buenos Aires, Argentina 2 INFIP-CONICET, Dpto. de F´ı sica, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires, Ciudad Universitaria, Pab. I, Buenos Aires, Argentina.

Las fuerzas de arrastre y sustentaci´on son de fundamental importancia para describir el movimiento de cuerpos inmersos en uidos, un tema de gran inter´es para numerosas aplicaciones de la F´ısica a otras Ciencias, al medio ambiente y a la tecnolog´ıa. Sin embargo, debido a la complejidad de los problemas involucrados, estas fuerzas se suelen tratar muy someramente, si es que se tratan, en los cursos introductorios y sus textos. Creemos sin embargo que estos conceptos y sus aplicaciones se pueden presentar en t´erminos sencillos, accesibles para los estudiantes de los primeros cursos. En este trabajo mostramos c´omo lograr esto por medio de un ejemplo que trata un tema que ha dado que hablar a los a cionados y comentaristas deportivos: el efecto de la densidad del aire sobre la trayectoria de una pelota de f´utbol pateada con chan e.

Drag and lift forces are fundamental to describe the motion of objects immersed in uids, a subject of great interest for many applications of Physics to other Sciences, to the environment and to technology. However, due to the complexity of the problems involved, these forces are usually discussed supercially, if at all, in introductory courses and their bibliography. Nevertheless, we believe that these concepts and their applications can be presented and discussed in a simple way, accessible to the students of the rst courses. In this paper we show how to achieve this by means of an example dealing with a subject frequently debated among sports fans and journalists: the e ect of the air density on the trajectory of a football kicked with spin.

I. FUERZAS SOBRE UN CUERPO EN EL SENO DE UN FLUIDO

Los uidos ejercen fuerzas sobre los cuerpos que est´an en su seno. Puesto que todo objeto terrestre est´a inmer- so en un ambiente uido, es importante conocerlas. Su tratamiento riguroso requiere conocer la Mec´anica de los Fluidos [1] y por este motivo no se suelen tratar o bien se tratan en forma muy somera en los cursos introducto- rios de F´ısica. El prop´osito de este trabajo de car´acter pedag´ogico es presentarlas de una manera sencilla y acce- sible para los estudiantes de dichos cursos y mostrar sus efectos por medio de un ejemplo interesante y atractivo. Estas fuerzas se dividen en tres grupos:

El empuje de Arqu´ımedes, que act´ua sobre todo cuerpo total o parcialmente sumergido en un uido, cualquiera sea de su estado de movimiento.

Fuerzas que dependen de la velocidad relativa u del

uido respecto del cuerpo, que a su vez se dividen en fuerzas de arrastre, que son paralelas a u, y fuerzas de sustentaci´on, que son ortogonales a u .

Fuerzas que dependen de la aceleraci´on del cuerpo res- pecto del uido que lo rodea.

Describiremos brevemente las fuerzas de arrastre y de sustentaci´on que son las que interesan para el movimiento de una pelota de f´utbol.

Electronic address: jgratton@tinfip.lfp.uba.ar

,
,

Figura 1 : Fuerzas sobre un cuerpo que se mueve en un uido.

II. FUERZA DE ARRASTRE

Usaremos el an´alisis dimensional para obtener la ex- presi´on general del arrastre F a sobre un cuerpo que se mueve con la velocidad u en un uido de densidad ρ f y coe ciente de viscosidad µ (Fig. 1). Sea l la longitud caracter´ıstica del cuerpo transversal a u. Con las mag- nitudes dimensionales del problema ( F a , l , u, µ, ρ f ) s´olo podemos formar dos combinaciones adimensionales, que podemos elegir como el n´umero de Reynolds

R

= ρ f ul y Π = F u a 2 l 2

µ

1

2 ρ f

(1)

Debemos agregar los invariantes que describen la forma del cuerpo (que llamaremos f ) y dos ´angulos (que lla- maremos α ) que determinan su orientaci´on respecto de u. La relaci´on invariante m´as general entre las magni-

2

tudes del problema es entonces

Π = φ (R,f, α )

donde la forma de la funci´on φ no se puede determinar por an´alisis dimensional. De (2) obtenemos

(3)

En el l´ımite de velocidades bajas ( R ¿ 1) el arrastre se debe a la viscosidad y es independiente de ρ f (que da la medida de la inercia del uido). Por lo tanto

(2)

F a =

2 ρ f u 2 l 2 φ(R ,f, α)

1

u0 φ (R ,f, α ) = g 1 ( f, α)

lim

R

(4)

luego

(5)

Para altas velocidades (R À 1) el arrastre no depende de µ y por lo tanto debe ser independiente de R . Luego

lim φ( R,f, α) = g 2 (f, α )
u

(6)

F a = F µ = g 1 (f, α)µul, R ¿ 1

y entonces

F a = F t = 2 g 2 ( f, α )ρ f u 2 l 2 , R À 1

Notar que R F t /F µ .

Si no conocemos de antemano u no podemos calcular

R y hay que proceder por tanteo usando (5) o (7) para

obtener u y entonces calcular R, controlando a posteriori

si el resultado es o no consistente.

1

(7)

III. EL COEFICIENTE DE ARRASTRE

´

IV. FUERZA DE SUSTENTACI ON

Adem´as del arrastre el m´ovil experimenta una fuerza ortogonal a su movimiento (Fig. 1), como se puede com- probar dejando caer una hoja de papel. Esta es la fuerza

de sustentaci´on, que permite el vuelo de las aves, aviones

y helic´opteros, y hace que una pelota de f´utbol pateada

con chane siga una trayectoria con comba. Para entender la sustentaci´on usaremos el Teorema de Bernoulli. Sea un cuerpo que se mueve con velocidad u en un uido. Desde el referencial del m´ovil se observa un movimiento del uido, que lejos del cuerpo es un ujo uniforme con velocidad u = uxˆ . Cerca del mismo la velocidad v del uido es una funci´on complicada de la posici´on, de la forma del cuerpo y de R . Supongamos que R À 1 de modo que los efectos de la viscosidad se pueden ignorar en el grueso del ujo (tal ujo se llama ideal). El ujo ser´a estacionario, salvo en la estela turbulenta detr´as del m´ovil. Si adem´as el ujo es incompresible se puede mostrar que fuera de la estela

v

2

2

+ p = u 2 + p f = cte .

ρ

f

2

0

ρ

(11)

Aqu´ı p es la presi´on donde la velocidad del uido es v

y p 0 es la presi´on muy lejos del cuerpo. La (11) es el Teorema de Bernoulli y expresa que p es tanto mayor cuanto menor es v , y viceversa. Supongamos que el m´ovil tiene un per l aerodin´amico de modo que la estela turbulenta es muy angosta y se puede ignorar, luego el ujo es laminar casi en todas partes. Sea S la super cie del m´ovil y dS un elemento

cuya normal exterior es nˆ . Debido a la presi´on del uido sobre dS act´ua una fuerza dF = p nˆ dS . La fuerza que

el uido ejerce sobre el m´ovil es entonces

Es usual de nir el coe ciente de arrastre como

C a = C a (R,f, α ) =

F

a 2 S

1

2 ρ f u

F = Z S dF = Z S p nˆ dS

(12)

(8)

donde p se obtiene de la (11). La parte de F paralela a u es el arrastre y de (12) de- ber´ıamos recuperar los resultados anteriores, pero resulta

donde S l 2 es el area´ de la secci´on del cuerpo ortogo- nal a u. Luego (3) se escribe

F a =

2 1 C a ρ f u 2 S

De (5) y (9) vemos que para velocidades bajas

C a = 2 g 1 (f, α)

R

 

F

a = 0, en contradicci´on con lo que se observa (parado-

(9)

ja de D’Alembert). Ocurre que si R À 1 la viscosidad se puede ignorar en el grueso del ujo, pero nunca muy cerca del cuerpo, donde hay una delgada capa l´ımite en

(10)

la cual la velocidad del uido relativa al cuerpo pasa de su valor externo a 0. Debido a esta r´apida variaci´on de

v

el cuerpo est´a sometido a un arrastre viscoso. Pero

Para velocidades mayores el comportamiento de C a es

complicado y s´olo tiende a una constante como predice la (7) cuando R es muy grande. En general C a se determina experimentalmente. Para una esfera C a 1 para R 10 2 y cae a 0.5 para R 10 3 , es casi constante entre

R 10 3 y 10 5 , pero entre R 2 × 10 5 y 3 × 10 5 cae por

un factor entre 4 y 5, y se mantiene aproximadamente constante de R 10 6 en adelante. Pero para cuerpos con un perl aerodin´amico C a puede ser mucho menor, por ejemplo para un ala de avi´on orientada seg´un la direcci´on normal de vuelo C a 0.01 0.02.

para calcularlo no podemos usar la (12), que se funda en el Teorema de Bernoulli que vale en el grueso del ujo donde se ignora µ, y adem´as no conocemos el espesor de la capa l´ımite. El c´alculo correcto requiere usar la teor´ıa de la capa l´ımite, cuyo resultado fundamental es que el espesor de la misma es del orden de l/ R . En cuanto a la parte de F ortogonal a xˆ , o sea la sus- tentaci´on, observemos que para que exista es preciso que la distribuci´on de presiones sobre la supercie del m´ovil no sea sim´etrica, lo que implica que el campo de veloci- dades en las proximidades del cuerpo debe ser asim´etrico.

3

3 Figura 2: Esfera rotante (radio R ) que se desplaza en un fl uido. ¿C´

Figura 2: Esfera rotante (radio R) que se desplaza en un

uido.

¿C´omo se consigue esto? Consideremos una esfera que ro- ta con una velocidad angular ω perpendicular a u (Fig. 2). La super cie de la esfera tiene una velocidad v s cuya magnitud var´ıa de 0 en los polos a v e = ω R en el ecuador, y arrastra en su movimiento al uido en contacto con la misma. Claramente, el plano de nido por u y ω divide la esfera en dos mitades en una de las cuales ( v s ) x es paralela a u mientras que en la otra es antiparalela. El campo de velocidades en el uido es asim´etrico ya que en la primera mitad v s y u se suman mientras que en la otra se restan. Por lo tanto aparece una diferencia de presi´on entre ambas mitades que da lugar a una fuerza cuya direcci´on y sentido es el de u × ω . La magnitud de la sustentaci´on se puede estimar por medio del an´alisis dimensional. De momento que R À 1 las magnitudes di- mensionales del problema son F s , R , u , ρ f , ω . Con estos par´ametros se pueden formar dos combinaciones adimen- sionales, por ejemplo Π 1 = ω R/u y Π 2 = F s / ρ f u 2 R 2 , de modo que en principio tendremos que Π 1 = ψ ( Π 2 ). Sin embargo la funci´on ψ no puede ser cualquiera puesto que F s resulta de la diferencia de presiones, que a su vez proviene de la diferencia de velocidades. Por lo tanto en la expresi´on de F s , los par´ametros u y v e = ω R tienen que aparecer con el mismo exponente. Esto implica que Π 1 = K Π 2 donde K es un n´umero. Resulta entonces que

F s = K ρ f R 3 u × ω

(13)

´

V. EL COEFICIENTE DE SUSTENTACI ON

Del mismo modo que para el arrastre el coe ciente de sustentaci´on se de ne como

C s =

F s

1

2 ρ f u 2 S

(14)

En t´erminos de C s la fuerza de sustentaci´on es

F s =

1

2 C s ρ f u 2 S

(15)

Para un esfera rotante [2] se tiene

C s = β v e , β = π K

u 2

(16)

Mediciones en t´unel de viento muestran que β = 0 .355 para v e /u < 1. No es preciso que el m´ovil est´e rotando para que haya sustentaci´on. En efecto, si su forma es adecuada, el movimiento mismo del cuerpo puede generar la diferen-

cia de presiones necesarias. Esto es lo que ocurre con las

alas de los aviones y de las aves.

´

VI. LA PELOTA DE F UTBOL ¿DOBLA O NO?

El lector puede encontrar en [3] una rese˜na sobre la aerodin´amica de pelotas usadas en diferentes deportes (que sin embargo no incluye la de f´utbol). Ver tambi´en [4, 5]. Una discusi´on cualitativa de los efectos para la pelota de f´utbol se puede ver en la web [6]. Una pelota de f´utbol tiene un radio entre 10.8 y 11.3

cm y masa m entre 400 y 450 g. Un tiro fuerte puede

salir disparado con una velocidad inicial u 0 entre 15 y 20 m/s. Para el primer valor se tiene R = 2 × 10 5 de donde resulta C a 0 .5. Supongamos que el jugador pate´o la pelota con chane y que ´esta gira a f vueltas por segundo, luego v e = 2 π Rf . Notar que C s var´ıa a lo largo de la trayectoria puesto que u es variable. Averiguaremos los efectos del arrastre y la sustentaci´on sobre la trayectoria de la pelota, que suponemos lanzada con un ´angulo de elevaci´on θ 0 . La fuerza sobre la misma es F = mg zˆ +

F a + F s y por lo tanto la aceleraci´on es

a

= g zˆ + F a /m + F s /m

=

2

g zˆ 3

m mR u uˆ 3

f

8 β m f uv e

mR

8 C a

uˆ × ωˆ

(17)

Aqu´ı m f = 4πρ f R 3 /3 es la masa de aire desplazada

por la pelota y S = π R 2 . El signo de los dos ultimos´

t´erminos se debe a que aqu´ı u es la velocidad de la pelo- ta, pues estamos observando el movimiento desde el refe- rencial del estadio mientras que en (15) u es la veloci- dad del aire en el referencial de la esfera. Notar que F s /F a v e /u es mayor donde u es menor. Debido a la

sustentaci´on la pelota sufre una aceleraci´on cuya direc- ci´on es sˆ = ωˆ × uˆ , que cambia la direcci´on pero no el m´odulo de la velocidad.

Para poner en evidencia las modi caciones que el arras-

tre y la sustentaci´on introducen respecto del tiro obli-

cuo en el vac´ıo escribiremos las (17) en t´erminos de in- variantes, introduciendo las escalas caracter´ısticas t =

2u 0 /g , l = u 0 /g y u = u 0 y pondremos u = Uu ,

t = T t , etc. Con esto las (17)

2

toman la forma

1 dU

2

dT

= zˆ AC a U 2 U Aβ s UV U × ωˆ

ˆ

ˆ

(18)

4

donde V = v e /u 0 da cuenta de la rotaci´on de la pelota y

A(u 0 , ρ f , D ) = 8 3 m

m

f

l

R

(19)

es un par´ametro constante. Es razonable suponer que v e (y por lo tanto V ) se mantiene constante durante el movimiento, ya que el aire frena muy poco la rotaci´on. Para entender la naturaleza de los efectos bastar´a es- tudiar el caso particular en que el eje de rotaci´on es ver- tical. Conviene usar coordenadas esf´ericas U , θ , ϕ en el espacio de la velocidad, de niendo U x = U cos θ cos ϕ, U y = U cos θ sen ϕ y U z = U senθ . De (18) se obtiene

1

2

1

2

1

2

dU

dT

dθ

ϕ

= senθ AC a U 2

cos θ

U

dT =

d

dT = Aβ V

(20)

La primera de estas ecuaciones nos dice que U var´ıa por dos causas: el efecto de la componente de la gravedad en la direcci´on de U (que tiende a disminuir U cuando la pelota asciende y aumentarlo en el descenso) y del arrastre, que siempre reduce U . La segunda ecuaci´on nos dice que la componente de la gravedad perpendicular a U tiende a curvar hacia abajo la trayectoria. La tercera ecuaci´on describe el efecto de la sustentaci´on. Si la pelota no gira ( V = 0) esta ecuaci´on nos dice que la trayectoria est´a en el plano (zˆ, u 0 ). Si la pelota gira la trayectoria no es plana. La ultima´ ecuaci´on se puede integrar de inmediato. Si ϕ 0 = ϕ(0) = 0 resulta

ϕ = 2 Aβ V T = 3 πβ

2

m

f

4

m

´

f t

VII. DISCUSI ON

(21)

El sistema de ecuaciones para U y θ se tiene que inte- grar num´ericamente. El resultado se muestra en la Fig. 3. Observando esta gura se nota que el efecto de la re- sistencia del aire es muy importante, ya que el alcance del tiro al nivel del mar es apenas el 55% del que tendr´ıa un tiro en el vac´ıo. A 4000 m de altura la densidad del aire (y por lo tanto la fuerza de arrastre) es bastante

del aire (y por lo tanto la fuerza de arrastre) es bastante Figura 3: Trayectorias de
del aire (y por lo tanto la fuerza de arrastre) es bastante Figura 3: Trayectorias de

Figura 3: Trayectorias de una pelota pateada con chan- e. Mirando cada gura con un ojo se puede ver una ima-

gen tridimensional. Se muestran tres trayectorias calculadas num´ericamente, todas con θ 0 = π / 4, ϕ 0 = 0 y con la misma

u 0 . La de mayor alcance corresponde a un tiro en el vac´ı o, la de menor alcance corresponde a ρ f = 0. 001 20 g/cm 3 que es la densidad del aire al nivel del mar y la de alcance intermedio

a ρ f = 0 .00081 94 g/cm 3 , que es la densidad del aire a 4000 m

de altura. Se representan tambi´en las proyecciones verticales de las trayectorias. Para que se apreciara mejor el efecto de la

sustentaci´on supusimos f = 1 2 s 1 , un valor un tanto grande;

valores m´as real´ısticos reducen la escala horizontal transversal

a u 0 , manteniendo la relaci´on entre los angulos´ de desviaci´on.

menor que al nivel del mar y por ese motivo el alcance es un 20% mayor. En cuanto al efecto de la sustentaci´on,

a igual distancia horizontal recorrida por la pelota, la

desviaci´on del tiro al nivel del mar es aproximadamente

el doble de la que corresponde al tiro en la altura.

Consideramos en conclusi´on que es posible y aconse- jable introducir las nociones de arrastre y sustentaci´on en los cursos elementales de F´ısica, ya que ´esto se puede

hacer en forma sencilla y accesible para los estudiantes de ese nivel. Asimismo el conocimiento de estas fuerzas permite estudiar interesantes fen´omenos cotidianos y as´ı mostrar aplicaciones pr´acticas de la F´ısica, como el ejem- plo que hemos tratado.

Agradecemos los subsidios PIP 02230 del CONICET, X031 de la Universidad de Buenos Aires y PICTR2002- 00094 de la ANPCYT. CAP agradece el apoyo de la Fun- daci´on Universitaria Dr. R. G. Favaloro.

[1 ] Ver por ejemplo L.D. Landau & E.M. Lifshitz, Mec´amica de Fluidos, Volumen 6 del Curso de F´ı sica Te´orica. Revert´e S.A. 1991. [2] P. Gerhart, R. Gross y J. Hochstein, Fundamentos de Mec´anica de Fluidos , Addison Wesley Iberoamericana S.A., Wilmington, Delaware, USA, 1992. [3] R.D. Mehta, Aerodynamics of sports balls, Ann. Rev. Flu-

id Mech. 17, 1 51189, 1985. [4] C.B. Daish, The Physics of Ball Games, The English Uni- versity Press, London, 1972. [5] S.J. Haake (ed), The Engineering of Sport , A.A. Balkema, Rotterdam, 1996. [6] http://physicsweb.org/articles/world/11/6/8/1.