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INSTIUTO DE EDUCACION SUPERIOR TECNOLÓGICO PRIVADO

GUILLERMO ALMENARA MARTINS


TACNA

EPIDEMIOLOGIA: HERPES ZOTER

Descripción general
El zóster es una infección viral que causa una erupción dolorosa. Si bien puede
ocurrir en cualquier parte del cuerpo, se presenta, con mayor frecuencia, como
una franja de ampollas alrededor del lado izquierdo o derecho del torso.
El zóster se presenta a causa del virus de la varicela-zóster, que es el mismo
virus que provoca la varicela. Si tuviste varicela, el virus permanece inactivo en
el tejido nervioso, cerca de la médula espinal y el cerebro. Años más tarde, el
virus puede reactivarse y causar zóster.
Si bien no es una afección que puede poner en riesgo la vida, el zóster puede
ser muy doloroso. Las vacunas pueden ayudar a reducir el riesgo de tener zóster,
y el tratamiento temprano puede contribuir a acortar la duración de la infección
que produce y a reducir las posibilidades de tener complicaciones.
Síntomas


Herpes
Los signos y síntomas del zóster generalmente afectan solo una pequeña parte
del cuerpo. Algunos de estos signos y síntomas son:
 Dolor, ardor, entumecimiento u hormigueo
 Sensibilidad al tacto
 Erupción cutánea de color rojo que comienza unos días después del dolor
 Ampollas llenas de líquido que se abren y forman costras
 Picazón
Algunas personas también presentan:
 Fiebre
 Dolor de cabeza
 Sensibilidad a la luz
 Fatiga
Por lo general, el dolor es el primer síntoma del zóster. Para algunas personas,
puede ser intenso. Según dónde se encuentre el dolor, algunas veces puede
confundirse con un síntoma de algún problema que afecte el corazón, los
pulmones o los riñones. Algunas personas padecen dolor debido al zóster sin
presentar la erupción cutánea.
Con mayor frecuencia, la erupción del zóster se presenta como una franja de
ampollas alrededor del lado izquierdo o derecho del torso. A veces, esta erupción
aparece alrededor de un ojo o en un lado del cuello o del rostro.

Cuándo consultar al médico


Consulta con el médico de inmediato si sospechas que padeces zóster, pero, en
especial, en las siguientes situaciones:
 El dolor y la erupción cutánea aparecen cerca de un ojo. Si no se trata, esta
infección puede provocar daño permanente en el ojo.
 Tienes 60 años o más, ya que la edad aumenta significativamente el riesgo de
tener complicaciones.
 Tú o alguno de tus familiares tienen un sistema inmunitario debilitado (debido a
cáncer, medicamentos o una enfermedad crónica).
 La erupción cutánea es generalizada y dolorosa.

Causas
El herpes zóster afecta los nervios
El zóster se presenta a causa del virus de la varicela-zóster, que es el mismo
virus que provoca la varicela. Cualquier persona que haya tenido varicela puede
tener zóster. Una vez que te recuperas de la varicela, el virus puede ingresar al
sistema nervioso y permanecer inactivo por años.
Con el tiempo, puede reactivarse, desplazarse por las vías de los nervios a la
piel y provocar zóster. Sin embargo, no todas las personas que tuvieron varicela
presentan zóster.
No se sabe con certeza cuál es la causa del zóster, pero podría deberse a la
disminución de la inmunidad contra infecciones que se produce a medida que
envejeces. El zóster es más frecuente en los adultos mayores y en las personas
que tienen el sistema inmunitario debilitado.
El virus de la varicela-zóster es parte de un grupo de virus denominado «virus
del herpes», que también comprende los virus que provocan herpes labial y
genital. Por este motivo, el zóster también se conoce como «herpes zóster». Sin
embargo, el virus que provoca varicela y zóster no es el mismo que provoca
herpes labial o herpes genital, una infección de transmisión sexual.

¿Es contagioso?
Las personas con zóster pueden contagiarle el virus de la varicela-zóster a
cualquier persona que no sea inmune a la varicela. El contagio suele ocurrir
mediante el contacto directo con las llagas abiertas de la erupción de zóster. Sin
embargo, una vez infectada, la persona presentará varicela en lugar de zóster.
La varicela puede ser peligrosa para algunas personas. Puedes contagiar a otros
hasta que se forme una costra en las ampollas de zóster; por lo tanto, debes
evitar el contacto físico con las personas que no hayan tenido varicela o no hayan
recibido la vacuna contra la varicela, especialmente, las personas con el sistema
inmunitario debilitado, las mujeres embarazadas y los recién nacidos.

Factores de riesgo
Cualquier persona que haya tenido varicela puede padecer zóster. La mayoría
de los adultos de los Estados Unidos tuvieron varicela cuando eran niños, antes
de que estuvieran disponibles las vacunas infantiles de rutina que ahora protegen
contra la enfermedad.
Los factores que pueden aumentar el riesgo de tener zóster comprenden:
 Tener más de 50 años de edad. El zóster es más frecuente en las personas de
más de 50 años. El riesgo aumenta con la edad. Algunos expertos estiman que la
mitad de las personas de 80 años o más tendrán zóster en algún momento.
 Tener determinadas enfermedades. Las enfermedades que debilitan el sistema
inmunitario, como el VIH o sida y el cáncer, pueden aumentar el riesgo de tener
zóster.
 Someterse a ciertos tratamientos oncológicos. La radiación o la quimioterapia
pueden reducir la resistencia a las enfermedades y desencadenar zóster.
 Tomar ciertos medicamentos. Los medicamentos diseñados para prevenir el
rechazo de órganos trasplantados pueden aumentar el riesgo de tener zóster, al
igual que el uso prolongado de esteroides, como la prednisona.

Complicaciones
Las complicaciones del zóster pueden ser:
 Neuralgia posherpética. En algunas personas, el dolor del zóster continúa mucho
tiempo después de la desaparición de las ampollas. Esta enfermedad es conocida
como «neuralgia posherpética» y aparece cuando las fibras nerviosas dañadas
envían mensajes de dolor confusos y exagerados de la piel al cerebro.
 Pérdida de la visión. El zóster en el ojo o alrededor de este (zóster oftálmico)
puede causar infecciones oculares dolorosas que pueden provocar la pérdida de
la visión.
 Problemas neurológicos. Según qué nervios se vean afectados, el zóster puede
causar una inflamación del cerebro (encefalitis), parálisis facial o problemas
auditivos o del equilibrio.
 Infecciones de la piel. Si las ampollas del zóster no se tratan correctamente, es
posible contraer infecciones bacterianas de la piel.

Prevención
Hay dos vacunas que pueden ayudar a prevenir el herpes zóster — la vacuna
contra la varicela y la vacuna contra el herpes (varicela-zóster).