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Facultad de Ciencias

Sociales

TRABAJO INDIVIDUAL N° 6

Resumen de 1491 Una nueva historia de


las Américas antes de Colón
Docente: Jaime Regan

Priscila Tito Huarcaya


Cód. 18150278

Lima, 24 de mayo de 2019.


Objetivos

Mann investiga, narra y nos cuenta cómo destruyeron los españoles estas sociedades, mucho
más avanzadas que las europeas, pero sin llegar a idealizarlas.

Ideas centrales

Algo parecido sucedió entre los incas de Atahualpa, coincidiendo prácticamente con la llegada
de Pizarro. El gran imperio inca, equiparable en extensión, organización y riqueza a cualquiera
de los que han existido en la historia, se había desarrollado durante siglos, extendiéndose
territorialmente, provocando numerosas migraciones internas, promoviendo una lengua
común y estructurando la sociedad de forma eficaz, en el sentido de conseguir una riqueza
generalizada y que no hubiera hambre en el imperio.

¿Por qué cayó ante menos de doscientos recién llegados? Mann desmiente que fueran las
armas de fuego, poco precisas y menos eficaces que las hondas incendiarias o las flechas de los
indios, ni tampoco los caballos, que, tras el susto inicial, los indios aprendieron a abatir con las
bolas enlazadas por cuerdas que lanzaban contra sus patas. La superior tecnología metalúrgica
de los recién llegados es un argumento que también contesta el autor: los incas trabajaban el
metal con tanta o más sofisticación que los europeos, pero con otros objetivos: no buscaban la
resistencia, la dureza y el afilado, sino la plasticidad, la maleabilidad y la contundencia. No
fabricaron acero no porque no tuvieran hierro ni la tecnología para hacerlo, sino porque
preferían trabajar el oro y la plata.

Comentario critico

Las razones que Mann suscribe para la rápida caída de los incas fueron la desunión interna en
el momento de la llegada de Pizarro, con una verdadera guerra de sucesión en marcha, y, de
nuevo, las enfermedades: la viruela y la hepatitis. Entre 1533 y 1565 están documentadas varias
epidemias de viruela, además del tifus y la gripe, y, años después, la difteria y el sarampión. En
menos de un siglo, las epidemias acabaron con nueve de cada diez habitantes de la "Tierra de
las cuatro regiones", como los incas llamaban a su imperio.

Mann explora la caída del Imperio Inca e intenta evaluar su población en comparación con los
ejércitos de los conquistadores, como Francisco Pizarro. Discute la importancia de la gran
cantidad de enfermedades infecciosas recientemente introducidas y la probabilidad de que
éstas desempeñen un papel mucho más importante en el declive de los nativos americanos que
la guerra u otras acciones de los europeos. Señala que, si bien los europeos probablemente
obtuvieron menos beneficios de su posesión de caballos de lo esperado, ya que, por ejemplo,
los caminos escalonados de los asentamientos incas fueron intransitables para los caballos, el
Inca no maximizó su uso de invenciones contra caballos para detener a los intrusos españoles.
El Imperio Inca se derrumbó porque cuando los europeos llegaron, la viruela y otras epidemias
ya habían barrido ciudades, principalmente debido a la falta de inmunidad de los nativos contra
las enfermedades euroasiáticas.