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CANCIONERO DE BAENA.

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EL CANCIONERO
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JUAN ALFONSU DE BAENA


( » 0 X V ),

AHORA POR PRIMERA VEZ DADO k LUZ,

CON NOTAS Y COMENTARIOS.

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IMPRESTA DE LA PUBLICIDAD, á cargo de M. RIVADESKYRA,
Calle de Jesus di‘I Valle, núm. 6.

1854.
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PRÓLOGO.
E l libro que hoy damos á lu z , y que hasta el presente se conser­
vaba inédito, viene ocupando hace muchos años la atención de los
eruditos y literatos, así nacionales como extranjeros. Motivos m uy po­
derosos han excitado el interés del grem io literario con respecto á este
antiguo Códice, señaladam ente desde que á fines del siglo último dio
de él una extensa noticia el docto Rodríguez de Castro, en el tomo p ri­
mero de su Biblioteca española. Entre aquellos motivos, tres cam pean
en prim era línea : 1 la época á que pertenecen las composiciones
de que cpnsta el C ódice, época poco y mal conocida bajo el aspecto
lite ra rio , á tal punto que forma una verdadera laguna en la historia
de nuestra lite ra tu ra ; 2 .“ y consecuencia de aquel, la cualidad de en­
teram ente desconocidos que tienen muchos de los autores de aque­
llas com posiciones, como pertenecientes á un período no explorado,
y del cual se conservan, es cierto, m uchas composiciones en nuestros
archivos y bibliotecas, pero de ellas son m uy pocas las que se han
p u b licado; y R.” lá circunstancia muy rara de no haber noticia más
que de un solo ejem plar del C ódice, y la de ser e s te , según varios
indicios, si no el prim itivo y auténtico presentado por Baena á Don
Juan I I, para quien lo com piló, según expresa en su P rólogo, á lo
m énos una copia hecha en su tiempo, y sin duda para persona califi­
cada , como lo dem uestran el prim or de la escritura y el lujo del libro-
Hacemos m érito de esta circunstancia, porque desde luego se presenta
como una prenda de esmero en la reproducción del m anuscrito ori­
ginal , dado que no lo sea este mismo. En tal concepto, el texto único
que hoy se conoce del Cancionero de Baena, y nosotros hem os tenido á
la vista , m erece entera confianza, no obstante sus num erosas y evi­
dentes incorrecciones, frecuentes en todos los antiguos códices. De
ello sum inistrarem os abundantes pruebas en las Notas que van al fin
del texto.
Forma este un códice en folio mayor, bien conservado, en p ap el,
de 205 folios, escritos en dos columnas, con carácíeres góticos de princi­
pios del siglo XV. Está encuadernado en tafilete verde, por el encuader-
VI PRÓLOGO.

nador inglés Lewis ; las hojas tienen los cantos dorados. Ha sufrido
algunas pequeñas m utilaciones, de que darem os cuenta en los pasajes
respectivos. Al fin del Códice se lee n , en diferente papel y en letra
mucho más m oderna, las Coplas de Jorge M anrique á la m uerte de su
pad re,y los Proverbios del m arqués de Santillana ; composiciones que
no reproducim os por ser muy conocidas, y porque evidentem ente no
form an p arte de la compilación de Baena.
Hállase actualm ente este precioso Códice en la Biblioteca Nacional
de París, señalado con el n.° 1932. Comprólo aquel establecim iento en
abril d e l 836, por la sum a de mil ochocientos francos, allib rerò francés
Mr. Teschner*, el cual lo adquirió pór sesenta y tres libras esterlinas,
en Lóndres, en la alm oneda que allí se hizo por entónces de los libros
que pertenecieron á Mr. Heber. A este caballero inglés vendieron el
Cancionero de Baena los herederos de D. José Antonio C onde, en cuyo
poder se hallaba á su m uerte, por el motivo que dirémos luego. Ninguna
duda puede quedar de que este Códice es el mismo que aun existia á
principios de este siglo en la biblioteca del E scorial, dónde lo exam i­
naron y describieron m inuciosam ente Rodríguez de Castro , Perez Ba~
' yer, Iriarte y otros bibliógrafos. En la citada biblioteca no obra ningún
documento oficial por el que conste la salida de este Códice ; m as, de
las noticias que acerca de ella hemos recogido , resulta que habién­
dose tratado, ántes de la invasión francesa del año 1808, de continuar
la Colección de Sánchez, fuéron comisionados al efecto Cienfhegos,
N avarrete y Conde, quienes pór conducto de las reales academ ias Es­
pañola y de la Historia allegaron algunos m anuscritos antiguos, entre
ellos el de Baena. Teníanlos depositados en casa de Conde, donde se
reunían p a ra el desem peño de su com isión; m as precisados á .sepa­
rarse por los sucesos de la guerra de la In dependencia, se convino
en que el último entregase los códices en la Biblioteca Real para su
custodia, No consta en este establecimiento que así lo verificase, y el
anuncio d el Cancionero de Baena, entre los papeles y libros que perte­
necieron á Mr. H eber, es un vehem ente indicio de q u e , á lo ménos
por lo tocante á este Códice, no le fue posible cum plir con lo conve­
nido. Acaso tam bién, entregado en la Biblioteca Real sin las debidas
form alidades, alguno lo extraería de e lla , y lo vendería á los herede­
ros de Conde. Como quiera, es lo cierto que desdé principios de este
siglo falta de la biblioteca del Escorial el Cancionero de Baena.
1 París, plaza de la Bolsa, nám. i2.
PRÓLOGO. " Ylj
Tampoco consta oficialmente en dicha biblioteca la entrada del m a­
nuscrito que nos ocupa. Según todas las probabilidades; pasaria á ella
con otros códices y libros que existían en la capilla real de G ranada,
cuando Felipe II, en 1591, los mandó trasladar al Escorial. Sabido es
que á la expresada capiUa legó la reina D.^ Isabel sus libros y m eda­
llas ; eslo igualmente que en la biblioteca particular de aquella gran
reina existia el códice de Baena, como se dem uestra por el inventario
de sus libros , que se conserva en el archivo de Sim ancas V; es na­
tural suponer que dicho Códice pasaria á poder de D*" Isabel con los
dem as libros propios de la corona ; y así por esta p arte no vemos nin­
guna dificultad en adm itir que el ejem plar que hoy existe en Paris
sea el mismo que Baena presentó al rey D. Juan IL Cuantos escritores,
desde el tiempo de Felipe lí a cá, han citado este Cancionero, se han
referido al ejem plar depositado en la biblioteca del Escorial : no cree­
mos que haya noticia de otro alguno. Por consiguiente, ínterin nuevas
investigaciones no vengan á dem ostrar lo contrario, debem os creer que
la verdadera procedencia del ejem plar hoy conocido del Cancionero
de Baena es la que dejamos apuntada ; de Baena pasó á D. Juan II,
de D* Juan II á D. Enrique I ? , de este m onarca á D." Isabel. De la
librería de la Reina Católica (que la tenia en el alcázar de Segovia á
cargo de^Rodrigo de Tordesíllas, vecino y regidor de dicha ciudad,
en 1503®), pasó por legado á la capilla real de G ranada, donde se
guardaba, con los dem as libros de la misma propiedad, en una pieza
sobre la sacristía, en 1526 De allí, por m andado de Felipe II, pasó,
en 1591, a l Escorial. Entregado en principios de este siglo á D. José
Antonio Conde, no se vuelve á saber del Códice hasta que , a p a -
leciendo véüal en una alm oneda, en Lóndres, Jo com pra un librero
francés, el cual lo vende en 1836 á la Biblioteca Nacional de Paris,
según dejamos referido.
En el inventario de los libros de la Reina Católica se denom ina este
Cancionero Tratado de Alomo de Baena ; ántes se asienta Otro libro titu­
lado Coplas de Alonso Alvarez de ViUasandino. Clemencin opina que am ­
bos códices son uno mismo, fundándose sin duda en el error con que
frecuentem ente han tomado por de Villasandino el Cancionero de Bae~

^ Clemencin publicó este Inventario en las páginas 434 y siguientes de su excelente


Elogio de la Reina Católica.
® Id., id ., pág, 434.
3 Id., id., pág. 433.
VIII PRÓLOGO.

na m uchos de nuestros escritores. Argote de M olina, que indudable­


m ente disfrutó de é l, y le cita varias veces, le llama siem pre de V i-
llasandino , en razón á ser obra de este afamado poeta las composi­
ciones con que principia el Códice. Es tam bién notorio que otros le
han designado con igual equivocación; pero no por eso juzgam os
menos infundada la conjetura de Clem encin, pues parece muy natu­
ral que, á m ás de la compilación de Baena, existiese en la librería de
D.® Isabel una colección de las coplas de Villasandino, tan celebrado
en su tiem po, como se colige de las palabras con que le encomia el
m arqués de Santillana en su Proemio Existen efectivamente algunos
Cancioneros MMS., en que hay composiciones de Alfonso Alvarez de
V illasandino; pero no hay noticia, como ya hemos d ic h o , de ningún
códice antiguo igual al de Baena. Es este pues hasta ahora ejem plar
único, y tanto por esto, como por los términos con que han encare­
cido su gran m érito muchos autores nacionales y extranjeros (de lo
que sería fácil tarea aducir num erosos testimonios), uno de nuestros
m ás apreciabies códices del siglo xv.
Lo que llevamos dicho nos excusa de justificar la publicación de
este lib ro , como tam bién de encarecer su im portancia : ni esta puede
parecer dudosa á ninguna persona m edianam ente instruida, ni aque­
lla puede dejar de ser un motivo de satisfacción para todos los aficio­
nados á nuestra antigua literatura. Esto no nos exim e, sin embai’go,
de la obligación de poner en conocimiento de nuestros lectores, si no
el motivo, á lo menos la historia, digámoslo así, de esta publicación,
supuesto que en una em presa de tal dificultad no es indiferente co­
nocer la m archa que se ha seguido para llevarla á cabo.
Comprometido con el público á dar á luz el Cancionero de Baena
desde que así lo anuncié en mi Catálogo de los manuscritos españo-
/esetc.^, p á g .2 8 6 , saqué de él y traje á España una esm erada copia,
que me proponía publicar en cuanto hallase oportunidad para ve­
rificarlo; y ya llevaba algunos años de esperarla en v an o , cuando
la hallé muy favorable en el espontáneo ofrecimiento que me hizo
de costear la im presión, y ayudarm e en el trabajo de ilustrar la obra,
mi particular amigo y antiguo favorecedor el señor m arqués de P i-
d a f. A tan lisonjera oferta unieron las suyas, de cooperar á la más

1 Sánchez, t. I, pág. 60.


2 París, Imprenta R eal, 1844.
3 Véase, como una coincidencia notable, ío que escribía el Sr. Pidal, en noviembre
PRÓLOGO. iX

completa ilustración del lib ro , nuestros comunes amigos los señores


Duran y Gayangos, tan conocidos por sus doctos trabajos. Bajo tan
buenos auspicios empezó la im presión del Códice, en abril del año úl­
tim o, sobre la copia ántes c ita d a; mas como ocurriesen pronto du ­
das, ántes no previstas, sobre la verdadera lección de algunos pasa­
je s , tuvo el S r. F idai, Ministro de Estado á la sazón, la feliz idea de
solicitar del gobierno francés, por conducto de nuestro em bajador en
París, el préstam o por dos meses del m anuscrito original. A este de­
seo del señor Ministró accedió al momento aquel gobierno, con su li­
beralidad y cortesía acostum bradas. Llegó el Códice á M adrid cuando
ya estaban impresos los prim eros ocho pliegos de la obra : cotejados
con el m anuscrito, resultaron tan leves y tan insignificantes las dife­
rencias, que no pareció preciso de modo alguno rehacerlos; y la im­
presión continuó adelante hasta su term inación, teniendo el Sr. Ga­
yangos y yo constantem ente á la vista, p a ra la corrección de p ru e b a s ,

de 1839, acerca de este Cancionero, de cuya primera edición le ha cabido al fin la gloria
de dotar al mundo literario. En una nota al artículo que escribió en la Revista de Madrid
(tom. II, 2.* serié, pág. 16), sobre la Vida de Rodriguez del Padrón^ decia así :
«Este inapreciable depósito de composiciones poéticas del siglo xv, que existia en la
biblioteca del Escorial, guardado y apreciado como una riquísima joya, ba desaparecido
en medio de los trastornos políticos de la nación, y se asegura que se halla en la ac­
tualidad en la Biblioteca Real de Paris. Muy de desear sería que alguno de los españoles
residentes en aquella capital lo averiguase, ya para reclamar la devolución del original
si hubiese términos para ello , ya para proporcionar copias exactas y correctas. Entre
tanto, los que no hemos podido ver aquel apreciable Códice, tenemos que contentarnos
con >1 extenso y detenido extracto que ha hecho afortunadamente de él D. José Rodriguez
de Castro, en el primer tomo de su Biblioteca esiganola. »
Y más adelante insistiendo en lo mismo, con ocasión de dar cuenta, en el citado tomo
de la R evista, de una noticia que se le envió de Paris, relativa á este Cancionero y ála
Comedieta de P onza, decia (pág. 670) :
« Lástima grande es sin duda que un monumento tan precioso de nuestra literatura
como el Cancionero de Baena adorne una biblioteca extranjera; pero mayor aun lo sería
el que hubiese completamente desaparecido esta preciosa colección, que encierra las
composiciones de cincuenta y cinco poetas castellanos, casi todos del reinado de D. Juan
el Segundo ; principalmente cuando de muchos de ellos apenas tenemos otras noticias
que las que ella nos proporciona. Allora resta que alguno de nuestros magnates ó ca­
pitalistas haga á su patria el servicio, ya que no de dar á la prensa, como seria de de­
sear, aquel Cancionero, á lo ménos de hacer sacar de él algunas copias fieles y correc­
tas, que colocadas en las bibliotecas públicas puedan estar á disposición de los afectos á
la historia y á la literatura española.»
La restitución á España de este precioso Códice, ó por lo ménos su publicación, es
hace años uno de los vehementes deseos de todos los aficionados á nuestra literatura an­
tigua. Para conseguir lo primero tenernos entendido que dejó el Sr. Pidal algunos an­
tecedentes en la secretaría de Estado, á su última salida del ministerio.
X PRÓLOGO.

el Códice de Baena. Apenas term inada, fue este devuelto al gobierno


francés.
Y aquí debemos hacer mérito del señalado favor que en obsequio
á la mayor ilustración del texto de Baena se dignó igualm ente, hace
un año, S. M. la Reina dispensar al Sr. Pidal, franqueándole su rica
biblioteca particular y m andando que se le entregasen seis preciosos
cancioneros in éd ito s; favor que nos ha sido de grande utilidad, y por
el que, aun cuando le hemos recibido indirectam ente, debemos tri-
,bular á S, M. un testimonio de respetuosa gratitud. Como el mismo
Sr. Pida! describe minuciosamente los mas notables de dichos cancio­
neros, en las notas y en el apéndice de la excelente Introducción que
ha puesto al frente de esta o b r a , creemos excusado detenernos más
sobre un punto del que también se hace frecuente mención en las
Notas que van al fin del texto.
La edición que hoy damos al público ofrece pues completas seguri­
dades de exactitud, hasta donde nuestro esm ero mas prolijo ha po­
dido llevarla. Después de este cuidado p referen te, le hemos puesto
m uy principal en declarar, por medio de notas al fin del texto, todos
los pasajes oscuros ó viciados en nuestro sentir, y todas las alusiones
á sucesos y personajes contem poráneos. Son estas muy num erosas;
pues por una singularidad que realza mucho la im portancia de este
Cancionero, este es sin duda entre todos los conocidos el que mejor
retrata el carácter de su é p o c a , y el que más estam pado lleva en sí,
como hoy sé d ic e ,“un sello de actualidad. En efecto, coa pocas ex­
cepciones, los asuntos de sus versos no son, como en otros, ideales ó
especulativos, sino fundados en realidades contem poráneas, — Dos
exactos fa c-sím iles de dos hojas del Códice, una de prosa y otra de
verso, acompañan á esta edición. Las iVbtos arriba citadas, los índices
necesarios para el fácil manejo del libro y un copioso Glosario com­
pletan la parte de trabajo que nos ha tocado en esta publicación, con
la cual creemos haber hecho una cosa grata á los muchos aficionados
que cuenta en toda Europa nuestra riquísima literatura nacional.

Madrid, joniode Í8S4.

E ugenio de OCHOA.
DE LA POESIA CASTELLANA
£If LOS SIGLOS XIV ¥ XV.

A l publicar el Cancionero de Baena , este monumento insigne de la litera­


tura y poesia castellanas en los siglos xiv y xy, menester es decir alguna cosa
sobre el estado de la poesia nacional en aquella remota época.' De otra manera
tal vez no se comprenderla bien la índole y la importancia de esta célebre co­
lección . w
La poesía vulgar nació en Europa al mismo tiempo que nacieron las lenguas
vulgares : cuando estas comenzaron á desarrollarse y á manifestar con su for­
mación progresiva el movimiento lento é interior que se verificaba en los ele-
¥
montos constitutivos de las antiguas sociedades; cuando las nacionalidades pri­
mitivas fallecían para dar origen, vida y expansión á la nueva nacionalidad
europea que se levantaba sobre las ruinas de la sociedad romana y de la so­
ciedad germánica violentamente entremezcladas durante cinco siglos ; cuando
esta nueva nacionalidad rehusaba someterse á las condiciones de las antiguas
lenguas, y demandaba un modo de expresión más acomodado al espíritu que
la animaba, á la índole de su modo especial de ver y de sentir; cuando á con­
secuencia, en fin, de estas poderosas causas brotaban y nacian en toda Eu­
ropa las lenguas vulgares, la poesia, esta primera y espontánea manifestación
de los sentimientos elevados de cada época, se apoderó al momento del nuevo
lenguaje, y compuso en él sus cantos y sus narraciones *.
Yerificábase este sorprendente fenómeno en las clases últimas de la socie-

^ No hago más que indicar aquí rápida- extension en el discurso leído en la Academia
meníe mis ideas sobre la formación de las Española en 22 de Febrero derl844. [Gaceta
^engóas vulgares, ideas que expuse con más de 5 de Marzo de dicho año.)
X ll 1)E LA POESÍA CASTELLANA

dad : las más elevadas pugnaban todavía por sostener y defender los restos de
la antigua nacionalidad , y componian y escribían en latín. Existían en la so­
ciedad dos lenguas ; la erudita, la oficial, el órgano del saber, de la autoridad
y de la religión, en un extremo de la escala social; en el otro la rústica, la
ruda y la inculta. Las clases ilustradas hablaban todavía latín, el pueblo solo
comprendía el romanee vulgar, y en él hablaba y en él componía sus rudos
versos y cantares. Estos cantares, que se acomodaban sucesivamente á la ex­
tensión y progresos de la lengua, son sin duda los primeros elementos de la
poesía Vulgar de las naciones modernas.
El erudito Raynouard ^ ha querido sostener respecto de la formación de
las lenguas vulgares un extraño sistema, y le defiende con grande erudición
y aparato. Supone que á la caída del latín todas las naciones del mediodía de
Europa hablaron una misma lengua, Isl lengua romana, la que ^después fué
dividiéndose en dialectos y dando origen á la lemosina, castellana, italiana,
francesa y portuguesa.— No puede darse cosa más destituida de fundamento.
Las lenguas vulgares se desarrollaron, á la verdad, en Europa con cierta uni­
formidad y paralelismo; procedían casi de los mismos elementos, y siguieron
en su formación y progreso la misma ley que se observa en el desarrollo de
todos los medios de acción, de todas las ftistituciones sociales y políticas en la.
Edad media. Sabia en todo un fondo general de analogía y semejanza, pero,
con diferencias notables que constituían la índole especial de cada pueblo. La
monarquía, la nobleza, ios concejos, la juntas nacionales, la caballería, el
espíritu, en fin , de la sociedad se asemejaba en todos estos pueblos en su ín­
dole , en su desarrollo y progreso; pero permanecían sin embargo siendo co­
sas diferentes y'distintas: hubo á la verdad grandes analogías, pero identidad
nunca. Con la lengua debió suceder lo mismo por lo ménos. En cada uno de
los pueblos indicados despuntó el romance con una índole peculiar marcada,
y cuantos esfuerzos ha hecho el erudito que impugno para hallar en los anti­
guos monumentos la universalidad de la pretendida lengua romana, solo prue­
ban que en efecto las lenguas vulgares en cada pais se estaban á la sazón y á la
vez formando; y que nacidas de elementos muy parecidos y análogos , tenían
entre sí muchos puntos de afinidad y semejanza; pero que á pesar de eso, el=
castellano fué desde el principio castellano, como fué iguálmente francés el
francés, é italiano el italiano.
En esto no me parece necesario insistir m ás; pero he creído conveniente

* Choix (íes poésies orig, des trouvadours, Qon) impugna, siguiendo à Schlegel y à òtpos
L i.—Origine et format, de la langue romane. eruditos, la universalidad que M. Raynouard
Vil main (Tableau du Mögen age, première le- ha atribuido á la lengua de los trovadores.
EN LOS SIGLOS XIV V XV. XIII

rebatir desde el principio esta idea, porque si todas las lenguas vulgares hu­
bieran comenzado por la provenzale á la que solamente da Raynouard el titulo
de romana *, seria necesario también hacer descender toda la poesía vulgar
de la lemosina, y asignar á la castellana orígenes que le son del todo extraños.
La poesía vulgar en Castilla nació pues con la lengua castellana : esta len­
gua comenzó á formarse lenta y progresivamente en el siglo ix y siguientes :
quizá en este nos precedieron otras naciones. En España estaba más arraigada
la nacionalidad romana que en otros pueblos : los godos^ por otra parte, que
representaban aquí el elemento germánico, estaban también por su larga per­
manencia en otras provincias del Imperio más amoldados á las costumbres y
habla de Roma, y es posible que estas causas hayan retardado el abandono de
de la lengua latina.
De cualquier modo, todo induce á creer que la lengua castellana se hallaba
ya formada y completamente separada de la latina, á fines del siglo x y princi­
pios del XI. Pero en esta lengua nada se escribía ni componía, fuera de los can­
tares en que el vulgo celebraba á sus héroes favoritos, ó expresaba sus senti­
mientos y afecciones. Los eruditos componiany escribian versos en latin, aun
después de reconocer como lengua propia la lengua vulgar castellana. Ejemplo
insigne de esto lo tenemos en el autor de la Crónica de Alfonso VIL No una,
sino muchas veces, habla este escritor de la lengua vulgar, llamándola con
cierta complacencia Imgm nostra ®; pero sin embargo, no solo escribe en la­
tín la historia de aquel monarca y sino los versos en que se propuso celebrar
ios guerreros que concurrieron á la conquista de Almería. Todo el que sabía
escribir en el mal latin de aquel tiempo escribía en él, y bastante tiempo des­
pués decía Berceo, al comenzar sus versos sobre la Vida de Santo Domingo,
que iba á escribir en la lengua en que el pueblo hablaba comunmente entre
sí, porque no era suficientemente letrado para escribir en latin.:
Quiero fer una prosa en román paladino.
En cual suele el pueblo fablar á su vecino,
Cá non só tan letrado por fer otro latino.

t Lengua romana ó romance era la que ha­ vulgar, que estaba 'en romance castellano, eíi
blaban los romanos, es decir, los antiguos romance catatan, en romance fran cés, etc.
habitantes de las provincias dei Imperio : los ® Turbce m iliíum , quod nostra lingua dici-
g od os, francos, lombardos y demas bárbaros tur algaras. N. 14. — Ántiguí dicebani Tucéis
invasores tenían su idioma propio, y el latín nostra lingua Xeres. N. io .— Super excelsam
continuaba siendo la lengua de los doctos, de turrem quce nostra lingua dicUm Alcazar.
la Iglesia y del Gobierno : por eso todas las N. 69, e tc. (Florez, E sp.sagrada, t. xxi.)Esta
lenguas vulgares del mediodía de Europa se cronica se escribió como à últimos del si­
llamaron romance, y para distinguirlas se de­ glo SII.
cía entre nosotros de una obra en lengua
XIV DE LA POESÍA CASTELLANA

Comenzó pues esta primera poesía vulgar por los |cantares compuestos por
el pueblo , y de esto pudiéramos alegar numerosos testimonios. Los versos la­
tinos que he citado poco ha, sobre la conquista de Almería, mencionan ya los
cantares populares sobre las hazañas del Cid *. En la Crónica general de Don
Alonso el Sabio se citan muchas veces los cantares de gesta como monumen­
tos respetables de antigua tradiccion *; en las leyes de Partida se habla de ellos
como de una cosa muy conocida % y en la Crónica del Cid, escrita en el si­
glo xiii, se hallan restos de estos antiguos cantares, al referir sobre la fe de
ellos las hazañas de aquel guerrero \ Existían pues muy desde el principio es­
tos primeros acentos de la musa castellana, y en ellos debemos buscar los ele­
mentos y. orígenes de nuestra poesía.
Desgraciadamente estos primeros cantares no han llegado hasta nosotros, ó
si han llegado ha sido sumamente alterados ó despojados de aquel primitivo
carácter y de aquella rudeza que tan importantes los baria hoy en el estudio
actual de la historia. Por lo común no se escribían; la tradición oral los con-

Ipse Piodericus, mio Cid, semper vocatus. E.oltra tot aeofahienm es(los cavallers) quels
De quo eantatur qiiod ab hosiibiu audsuperaíus..,., juglars no dixessen davant ells altres can^ons
Y. m . ■ sino de juntes (gestes probablemente) è que
^ E algunos dicen en sus cantares de gesta parlassen de fet darmes.— Bofarull, Colee, de
que fué este D. Bernaldo fijo de Dona Tiber... doc, inéd. de Aragón, t. vi, p. 56, donde se
.. fol. ccxxv vuelto, — E agora sabed los que ve que el pasaje lemosino es una traducción
esta estoria o id es, que maguer que los ju­ del de la ley de Partida.
glares canián en sus cantares é dicen en sus * Cuando en agosto dé 1840 publiqué en ia
fablas que Carlos el emperador conquistó en Revista de Madrid algunos de mis estudios
España muchos castellos... è ioal que chufan sobre el Poem a, la Crónica y él Romancero
ende non es de creer... fot. ccxsvn vuelto.— del C id , ya tuve ocasión de hacer una obser­
E algunos dicen en sn?> cantares de gesta qué vación de mucha importancia para la averi­
le dijo estonces el Rey; Don Bernardo oy mas guación y decisión de algunos puntos histó­
non es tiempo de mucho fablar... E dicen en ricos : ia de que en la Crónica se conserva­
los cantares que Bernardo le dijo (al rey de ban trozos considerables de los versos y can­
Francia) que era sobrino del Rey Carlos el tares populares sobre que se habían formado
grande... E dicen los cantares que casó es­ algunas partes de aquella interesante narra­
tonces con una dueña que avie nombre Doña ción. Entonces cité los pasajes relativos al ju­
Gaiinda... non lo sabemos por cierto sinon ramento que Alfonso VI prestó en manos del
quanto oym osdécii á los juglares en sus can­ Cid en la iglesia de Santa Gadea (cap. 77,78,79)
tares...i(A . CGxxxra.— E por esto dijeron los y el razonamiento de Alvar Fañez al Cid, en el
cantares que pasara los puertos de Aspa ape­ cap. 90. Pero hay otros muchos pasajes que
sar de los franceses... foli cclxxxvü. — E di­ conviene indicar, para dejar bien palentizadá
cen en los cantares que la tovo (á Zamora) la exactitud de la observación. Masan,tes debo
cercada siete años, mas esto non podrie ser... advertir, que lo que yo creí entonces .ser ver­
fol. xcvvuelto. sos largos como los del Poema del Cid, son,
® Aun facían mas (los caballeros antiguos) por la mayor parte, ó versos de diez y seis
que los juglares que non dixesen ante ellos sílabas con la cesura en medio , ó lo que es
otros cantares sinon de gesta ó que tablasen lo m isino, versos de ocho sílabas, ó rorñances,
en fecho de armas. [Ley 20, tíí. 2 i,p a r tid a 2 .’^) aunque con las faltas propias del estado aun
—Lo mismo se previene en las Ordenanzas incierto d é la versificación, y las proce.den-
de caballería de Mesen Sent lo r d i, Ley 27.— tes de las palabras añadidas íi omitidas por
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. ly

servaba solamente, pero los conservaba alterándolos y desfigurándolos sucesi­


vamente al acomodarlos al lenguaje, á las ideas, y al modo de ver y de sentir
de cada época. Creo con todo que aun conservamos afortanadaraente algunos

el cronista al reducir los versos á prosa. Así ” Con vnsco iremos Cid
el pasaje del juramento puede leerse y es­ Por yermos é por poblados,
cribirse de este modo, omitiendo ó añadiendo Cá nunca vos falleceremos '
las palabras encerradas en paréntesis. En cnanto vivos seamos ;
Con vusco despenderemos
Vos venides jurar
Las muías é los cahállos
Por la muerte de (el Rey) Don Sancho (vuestro
E los ha veres e los paños,,
(lue ntn lo matastes' [hermanoj
Siempre vos sérvirémós
nfn fuestes en eOnsejarlo
Como leales amigos é vasallos, etc.
El Rey é ellos dijeron
Si juramos (si juramos) Véanse ahora otros pasajes en que no son
E dijo e l Cid, si vos ende ínénos indudables los restos de antiguos can­
Sopistes parte d mandado tares.
Tal muerte murades Él Rey Don Sancho reconoce la situación
Como morio el Rey Don Sancho (vuestro fier- de Zamora (cap. 51) :
Amen, respondió el Rey , [manój
• E Los (fijosdalgos) que con él juraron. E vio
Como estaba bien asentada
El Cid toma de nuevo juramento al Rey, y De un cabo Le corria Duero
le dice (cap. 78); (E) del otro peña tajada,
Vos venides jurar E ha el muro muy fuerte
Por la muerte de (mi señor el Rey) Don San- E las torres mny espesas : •
Que nin lo matastes ■ [eho) Non ha moro nin cristiano
Nin tuestes en consejarlo. Que le pueda dar batalla,
- Respondió el Rey é los doce S í yo esta oviese seria
Caballeros que (con el) juraron: El señor de toda España.
Si juramos:
Estos versos recuerdán los del romance
E dijo el Cid, si vos ende
Sopistes parte ó mandado
antiguo al mismo asunto, y eó que el Rey dice
al Cid :
Tal muerte murades' •
Como mullo (mi señor) el Rey Don Sancho, Armada esta sobre peña
Villano vos maté Tajada t o ^ esta villa,
Cafijodalgo non, Los muros tiene mñy fuertes
De otra tierra venga Torres ha en gran demasía,
Que non de Leon. Duero le cercaba el pie
Respondió el Rey; amen, Fuerte es a marabilla,
E mndogéle la color No la bastan conquistar
Cuantos en el mundo havia ;
Apremiado el Rey otra vez por el Cid , pro- Si me la diese mi hermana
rumpe en quejas contra él (cap. 79): Mas que á España la querría.
Varón Ruy Diez (Duran, Bomaneero, n. 768.)
Por que me aflneades tanto?
Ca hoy me juramentastes
El Cid, enviado por el Rey , pide a la In­
E eras hesaredes (la) mi mano. fanta la entrega de Zamora (cap. 5o) :
Respondió el C id : El Rey vas embia a saludar é dicevos;
Como me ficieredes el algo, Que le dedes á Zamora
Ca en otra tierra Por haver ó por cambio
Sueldo dan al fljodaigo, E que vos dará á Medina (de Ruyseco)
E ansí tarán a mi Con todo el Infantazgo,
Quien me quisier porvasallo. Desde Valladolid
Fasta Villalpando
El razonamiento de Alvar Fañez debe leerse E el castillo de Tiedra,
así ; E que vos jurara
Estonce sáÜÓ Don Alvar Con doce de sus vasallos
Fañez, sn primo eormano • Que non vos farà
XVI DE LA POESIA CASTELLANA

de estos primitivos poemas > si no de los más antiguos, de fecha bastante re­
mota para darnos una idea aproximada de su indole y carácter. Entre ellos
debemos contar, en mi concepto, el Poema del Cid y la llamada Crónica ri­
mada del Cid, como también la Vida de Santa María Egipciaca y la Adora­
ción de los Santos Reyes, que se conservan en un manuscrito 'del Escorial y
que di ya á luz en 1841 *.

Mal níB dañó. {Bien oiréis lo que dijo):


E si ge la íion queredes dar Si yo soy cual tu dices
ftue os la tomará sin grado. Non oviera de ser nascído
(Véase el romanee’768 del Romancero de Duran.) Mas en cnanto tu dices
Todo lo has fallido
La Infanta pide consejo al concejo de Za­ Que lo que los grandes facen
mora, y en nombre de él le dice D. Ñuño Non han culpa los chicos
(cap. 36) : Niu los muertos
Pues vos demandastes consejo Por lo p e facen los vivos, etc.
Darvos lo hemos de grado :
Este es el famoso reto de Zamora tan cé ­
Pedimos vos por merced
Que non dedes á Zamora lebre en nuestros romances..(Véanse los nú­
Por haver nín por cambio, meros 785 , 789 , 790 y 791 del Romancero de
Ca quien vos cerca en peña Duran, y el cap. 27, 2.® parte del Quijote.)
Sacarvos querrá del llano : Juzgo que basten los pasajes citados para
E el concejo de Zamora - demostrar que algunas partes de la Crónica
Farà vuestro mandado. del Cid se formaron sobre las narraciones de
Antes coiñérán señora
los cantares y fablas que corrían en boca del
(Los haveresj las muías é los caballos
pueblo y de los cantores populares.)
, E ante comerán los fijos (e las mugeres)
Que nunca den á Zamora De esta observación se deduce no solo la
S i non por vuestro mandado. antigüedad de dichos cantares, sino la prio­
Lo p e dijo Don Ñuño ridad de la Crónica del Cid respecto de la
Todos k una lo otorgaron. Crónica general. Por lo común se supone que
Después de la muerte del rey D, Sancho, la Crónica del Cid se formó de los pasajes de
D. Diego Ordoñez reta á los zamoranos de ■ la General, en que se habla de aquel guer­
traidores (cap. 66); rero. Yo siempre he creído lo contrario, que
Los castella n o s, d ice, han perdido á su se- la General se aprovechó de la narración de la
Matole el traidor Bellido (flor, particular, reformando y variando el estilo.
Siendo su vasallo e vos (los de Zamora) Así se ve que en los pasajes correspondien­
Acogísteslo en la villa tes en la General á los que dejo copiados de
E por ende digo que es traidor la del Cid, no se nota ni el menor resto de
Quien traidor tiene consigo .
versos ni cantares; como que la narración no
S i sabe de la traición
E si lo consiente : e por ende
se' tomaba directamente de ellos, sino de la
Riepto á los de Zamora Crónica particular, en que ya se habían es­
También al grande como al chico crito como prosa. Otras pruebas aun más po­
E al muerto como ál vivo sitivas tengo déla prioridad de la Crónica del
En ansi al nascído Cid, pero no son de este lugar. A m i actual
Gomo al que es pornascer. Intento basta hacer notar la gran antigüedad
E riepto las aguas que bebieren
de los romances y cantares que he descu­
E que corren por los rios
bierto en la Crónica,
E rieptoles el pan
E rieptoles el vino : * El Poema del Cid es un cantar de gestan
E si alguno hay en Zamora si quizas no son dos ó mas cantares de este gé­
Que desdiga lo que yo digo. ^ nero los que forman ésta composición. En
Lidiargelo he é (con la merced de D ios) fin- efecto, como hacia el medio del Poema se
■ Por tales como yo digo [cáran dice que allí acaba uno de los cantares, y
Respondió Arias Gonzalo luego sigue la narración comenzando con una
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. XVlt
Pero no se comprendería bien la importancia de estos cantares y el modo
con que se componían y conservaban en la memoria y en la tradición oral de
los pueblos, si no diésemos una idea de los cantores y compositores de estos
poemas populares , de los que los retenían y conservaban con cuidado en la
memoria, como necesidad y circunstancia precisa de su profesión. Hablo de
los juglares.
Cuando el pueblo comenzó á complacerse en cantar y en oír cantar en el
romance vulgar las canciones en que se celebraban sus héroes favoritos, los
que le defendían de los moros, los que le acaudillaban en los combates, y los
que figuraban en los lances y vicisitudes de aquella obstinada y sangrienta lu­
cha, nacieron espontáneamente, si no fuéron quizá continuación de otros más
antiguos, los cantores populares de profesión, á quienes se dió el nombre de
juglares (joculares), porque, en efecto, alegraban y animaban con sus cancio­
nes la vida uniforme y monotona de nuestros antepasados. No hay que for­
marse idea del juglar primitivo por lo que llegó á ser en los tiempos posterio­
res. En el principio los juglares eran los compositores de los romances, fablas
y cantares que recitaban y cantaban ^. Acompañábanse ordinariamente de al-

E mayúscula hedía de adornos, y de tal mag­ Quiero fer una prosa qué noble gest encierra
nitud, que e n e i códice original, que tengo 0un trovador famado de Rióla la tierra. (Copla 1.)
á la vista, ocupa à io largo el ancho de cinco Pero otras le Wamíjuglar en el mismo sen­
versos, como si s§ quisiera dar á entender tido de compositor (copla 23):
de este modo que empieza allí otro cantar. De la Virgo Maria ovo mtty gran taliento
Hé aquí el pasaje : Dé seer so juglar ,Mo\aT por rima é cuento
Las coplas de este cantar, aquís, van acahando Lös sus duelos é loores, que foronmas de ciento.
El Criador nos vaia, con todos los sos santos. Igual significación da el mismo antiguo
En Valencia seye Mio Cid con todos sus vasallos poeta á la voz juglar en otros pasajes (co­
Con el amos sus yernos los infantes de Garrion......
plas 39 y 40):
* V. 2286,
Los ioglares cristianos que para fer sus prosas
En otro pasaje dice : Demandan el acorro á deidades mintrosas... etc.
Aquí s’empieza la gesta de Mío Cid el de Bibar..,-.. Estos malos ioglares facen á Dios gran tuerto
V. 1093. Van por camin errado, errado que non cierto...
La Crónica rimada está formada de canta­ El mismo Berceo se llamaba á sí propio ju­
r e s, coinances y fablas que probablemente glar, como en el siguiente pasaje de la Vida
pertenecen á diversos tiempos y autores. de Santo Domingo (coplas 775 y sigu ien tes):
La Vida de Santa Maria Egipciaca y la Ado­ Quierote por mí misme padre merced clamar,
ración de los Santos Reyes son igualmente dos Ca ove gran taliento de ser lo ioglar.,,
cantares de juglares, como creo haber de­ Padre entre lös otros á mi non desampares
mostrado en un artículo que publiqué en la Ca dicen que bien sueles pensar de tus ioglares.
Revista de Madrid de junio de 1845. El autor del Poema de Alejandro comienza
- Confundiendo los tiempos primeros de su obra diciendo que sus versos no son de
la juglaría con los posteriores, se cree gene­ joglaria, sino versos de clerecía, es decir,
ralmente que el juglar era solamente músico de personas cultas y eruditas, pues entónces
y recitante, y no compositor; pero hay mil clérigo y clerecía tenían esta significacion,
pruebas de lo contrario. El autor de los ver­ como se ve en el pasaje en que Tarsiana dice
sos en loor de Berceo, llama ciertamente á este á su padre Apolonio (copla 610):
alguna vez trovador : Bien as á esto respondido
XVIll DE LA POESÍA CASTELLANA

gun instrumento, y reunían en sí los dos talentos y profesiones de músico y


de poeta. Un juglar sabía las historias de Bernardo del Carpió, de los Siete
Infantes de Lara, del Cid y de Fernán González y no le eran desconocidos
tampoco los héroes supuestos de la caballería cpie comenzaban á ocupar la
imaginación de los pueblos del mediodía de Europa con los lances portentosos
de sus armas, y con sus galanterías y ternezas
Cuando enriquecido con estas historias y narraciones llegaba el juglar á un
castillo y llamaba á sus puertas tocando su laúd, una nueva vida parecía de
repente animar á los habitantes de aquellos solitarios torreones. El castellano y
su familia, sin distinción de sexos, clases y edades, se. reunían al rededor del
cantor que iba á exaltar en eUos los afectos y sentimientos que más los domi­
naban, y á interrumpir la monotonía de su vida uniforme y solitaria. La lle­
gada del juglar era una verdadera fiesta de familia, y todos se esmeraban en
festejarle y en favorecerle, y en pedirle que cantase ó recitase las historias que
más se conformaban con sus inclinaciones
La guerra, el amor y las empresas de caballería eran por lo común el asunto

^Paresce bien que eres clérigo entendido. ^ Véanse los pasajes de la Crónica general
Loqaepraebaque los juglares hadan tam­ citados en la nota 2 de la pag. xiv,
bién versos, aunque no tan estimados como ^ Sin tratar de examinar ahora el origen
los de los clérigos ó eruditos. de las fábulas caballerescas, que tan en boga
Por último la Reqüesta de Giraud Riquier estuvieron en Europa en los siglos medios, y
al rey D. Alfonso el Sabio, sobre los truhanes sin dar más valor del que se merezcan á las
que usurpaban el nombre Juglar á los poe­ aserciones de M, Víllemarqué (Contes pop. des
tas y compositores, acaba de poner en claro anc Bretons. — Origine des Epopées chevale­
este punto. De esta Reqüesta hablo detenida­ resques de la Table Ronde), j á los, demás que
mente más adelante.— Entre lo s provenzales suponen haber tenido principio en la Bretaña
sucedía lo mismo que en Castilla i muchos Grande y en ia Ármórica, donde aseguran
testimonios pudiera citar para comprobarlo ; eran ya conocidas en el siglo vi y siguientes;
pero me ceñiré al que trae Tiraboschi (Storia lo que no puede dudarse es que á los libros
della let, ita l., t. iv , p. 283) , lomado de una de caballería precedieron los poemas y nar­
antigua colección de poesías provenzales. En raciones en verso que cantaban los juglares,
este cód ice, hablándose del Maestro Ferrari, y que sobre estas fablas y cantares populares
se dice, según la traducdon de Muratori, que se formaron despues las historias en prosa
«fu de Ferrara e fu Giullare e s’ intendeva de los héroes de la andante caballería. Así se
» meglio de trobare che alcun uomo che fosse explica el que en muchos pasajes del Can­
Í mai. in Lombardia : é sapea molto ben let- cionero de Baena se aluda á los héroes caba­
»tere e nello scribere persona non havea llerescos en composiciones evidentemente an­
» cb’lL pareggiasse. Cortese uomo fu dì sua teriores á los libros en prosa que despu.es se
j persona... E cuando occorrebba che 1 Mar- escribieron.
»chesì (de Este) faccessero. festa e corte vi ^ Véase en la Histoire littéraire des Trou­
» eoncorreano i Giullari che s’ intendeano badours de Millot, t. III, p. 289, la descripción
5) della lingua Provenzale e andavano tutti a de la llegada de un juglar al castillo de Hugo
j) lui e il chiamavano lor Maestro... Non fecce de Mataplana, caballero catalan y trobador,
»pero m ai, che due canzoni, ma de serven- que asistió á la conquista de las Baleares
»tesi é coble ne compose assai e delle mi- (1229), contada por el trovador Bamon Vidal
»gliori». de Besandun.
EN LOS SIGLOS % l\ Y XV. XIX

de sus cantos y de sus fablas : á veces contaban también las historias y lances
recientes que más excitaban la pública curiosidad, y principiaban de esta ma­
nera las narraciones sobre las cuales más adelante se habia de escribir la cró­
nica y la historia \
En los palacios de los reyes eran igualmente bien recibidos. Y en la corte de
Castilla, tan célebre y nombrada en aquéllos tiempos, obtenían un gran favor
y consideración ; después fuéron ya los juglares un adorno necesario y cons­
tante de los palacios de los reyes y señores principales ' '
Pero el verdadero teatro de los juglares, donde eran recibidos con entusias­
mo y aplauso, y donde ellos mismos recibían inspiraciones y aliento, eran las
reuniones populares. La multitud se extasiaba con sus cantos, fablas y roman­
ces ; los aprendía y recitaba á su manera , les daba asi popularidad y aplauso,
y fomentaba, sin sospecharlo, uno de los ramos más importantes de nuestra
poesia nacional , la poesía de los romances. No puedo resistir al deseo de re­
producir aquí una prueba insigne de este entusiasmo popular por los juglares,
sacada del poema ó Libro de Apolónio.
La hija de este príncipe, la interesante Tarsiana, se ve precisada por una
larga serie de desgracias á hacerse juglaresa para ganar la vida y sustentar su
honra, y el poeta, que seguramente no hace más que describir lo que veia to­
dos los días, pinta de este modo la primefa salida de la linda juglaresa
Luego al otro dia de buena raadargada

* «Un día (dice el trovador Ramon Vidal, barón aragonés, y el Rey le d ice: ¿Juglar, tus
ja citado) el rey Alfonso dé Castilla (el Noble fablas son agradables y hermosas, y tú se­
é de las Navas, que murió en 1214), en cuya rás bien recompensado; mas para hacerte ver
■sasa reinaban la buena y regalada vida, la cuánto me han complacido, yo quiero que en
niagnificeacia, la lealtad, el valor, la destreza lo sucesivo se llamen en mi corte El celoso
y el manejo dé las armas y caballos, tenia en castigado. « Guando el Rey hubo hablado así,
su palacio una numerosa reunión de caballe- no hubo en toda su corte barón, caballero,
*■08 y Juglares. Cuaudola corté estaba ya com­
doncel, doncella, ni persona alguna que no
pleta , llegó la reina Leonor, cubierto él ros­ se manifestase encantada y satisfecha de talea
tro con un velo , saludó alRey, y se í'ué á sen­ fablas, y que elogiándolas en alta voz, no
tar á alguna distancia dé él. En este momento manifestase deseos de aprender de memoria
na juglar se acercó silenciosamente al monar­ El celoso castigado.)) (Miílot, t. iii, p. 296.)
ca, y le dijo : « R ey, emperador del valor, ® Estaba Don Cárñálricaflsénte asentado
vengo á Suplicaros me concedáis audiencia.» A mesa mucho farta en líñ rico estrado
El Rey prohibió, pena de la su m erced, que Delante sus JugUrés como orne honrado.
se m terfam píese al Juglar en la narración [Oiras del Arcipreste de Hita, cop 1069.)
que iba á hacer. El juglar venía de su país á (t Los nobles, dice Gifaud Riquier, en su Re-
contar una aventura que habia sucedido áün qüesta (Millot, t. iit, p. 337), quisieron en­
barón dé Aragón conocido del Rey ; á Alfonso tonces tener juglares, como los tienen hoy
de Barbastro. «Héaquí, dijo el juglar,la des­ todavía los mas grandes señores.»
gracia en que le han precipitado sus celos.» Libro de Apolonió, copla 426. Tarsiana se
El juglar cuenta enlénces la desgracia del reputaba ella misma, aunque con repugnan-
XI DE LA POESIA CASTELLANA

Levantóse la duenya ricamente adobada;


Friso una viola buena é bien temprada,
E sallió al unercado á violar por soldada.
Comenzó unos viesos é unos sons tales
Que trayen gran dulzor, é eran naturales :
Fínchiense de bornes apriesa los portales,
Non les cabie en las plazas subiense á los poyales.
Cuando con su viola hubo bien solazado
A savor de los pueblos, hubo asaz cantado,
Tornóles á rezar un romance bien rimado,
De la su razón misma por ho había pasado.
►Ìj b: :& Fizo bien á los pueblos so bazon entender ;
. ■I I
Mas valie de cíent marcos ese dia el loguer...
i ü 'mI .■■'i'

Todo esto sucedía en los primeros tiempos, en los principios de la juglaría,


cuando solo los juglares ■componían versos en el lenguaje vulgar, cuando los
' eruditos y gente instruida no hablan abandonado todavía el latin. Pero cuando
las personan de esta clase comenzaron á escribir en el romance castellano, sus
composiciones tuvieron necesariamente más aceptación quedas de los jugla­
res , y estos comenzaron á recitar y á cantar lo que otros escribian ; de aquí
nació naturalmente la distinción entre el trovador y el juglar. Trovador era
el que baUaba, el que inventaba, el que componía los versos, juglar era el
que los cantaba y recitaba por salario \ El juglar comenzó entónces á ser mé-
nos considerado, y haciendo grandes esfuerzos el trovador por no tener nada
de común con é l, aumentó más este desprecio, y llegó á mirarse el oficio y
profesión de juglar como abatido, y aun infame, basta por las mismas leyes
civiles
El juglar desde entónces fué casi exclusivamente el poeta del vulgo ; para él
componía sus romances ó cantaba los que otros componían : solo aspiró á
agradar al pueblo, 4 componer según sus gustos é inspiraciones, y fijó de esta

d a , juglaresa; asi dice á su padre, cuando y no recibo. El se entrega al primero que


aun no le conocía, cop. 490 : quiere pagarle, y yo no tomo jamas nada que
Por mi solaz non tengas que eres aontado, pueda avergonzarme. Yo vivo de mis rentas,
Quanonson/MS'/arm de las de huen mercado y no quiero recibir nada de nadie.» Millot,
Nin lo é por natura, mas fagolo sin grado. II, p . 88.
^ El trovador Sordel, en una sátira diri­ ® Otrosí ( son enfauiados) los que son ju ­
gida, á lo que parece, contra Pedro Vidal, g la re s...... que publicamente andan por el
otro trovador provenzal, d ic e : «Sinrazón me pueblo, ó cantan, ó facen juegos por precio.
da el nombre juglar : este nombre mas le —L. 4, tit. 6, Part. 7.—La ley 5 , tit. 4, Parti­
conviene á é l, que marcha detras de otros, da 4 , impone la misma nota de infamia á las
mientras que yo voy delante. El recibe siem­ juglar esas.
pre , y no da jamas nada; mientras que yo doy
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. XXI

manera la Indole de la poesía popular entre nosotros, y la línea divisoria que


la separaba profundamente de la artistica y cortesana.
Contribuyó más que nada á la decadencia de la juglaría la conducta de los
mismos juglares ; por agradar al vulgo y arrancar de él su salario, apelaron á
todos los medios, y se hicieron pedigüeños, insolentes y bufones \ y el nom­
bre de jnglar llegó á ser un nombre de desprecio y el sinónimo de bufón ó de
albardan \ Cesaron entóneos los juglares, y los heredaron por una sucesión
no interrumpida los ciegos ^, que en nuestra edad son los cantores populares,
y los sostenedores de un género de literatura ínfim.o y vulgar, tan despreciado
hoy de las personas instruidas, como lo fuéron en su tiempo las composiciones
y romances de los juglares.
Pero miéntras asi se desarrollaba la poesía popular, contribuyendo á ello en
la forma que acabamos de exponer los juglares, se habia consumado una
grande innovación. La lengua vulgar, creciendo y extendiéndose cada dia más,
y partiendo en sus primeros principios de las clases últimas de la sociedad, in­
vadió los palacios y las -cortes, y se impuso como una necesidad á los mismos
gobiernos.
La lengua latina habia decaído completamente, no solo por ignorancia, co­
mo generalmente se supone, sino porque no se prestabaála claridad, á la
exactitud, á la índole general, en fin, que á la expresión de sus sentimientos
é ideas necesitaba áar la nueva sociedad europea que se habia ido lentamente

^ El trovador Pedro de la Muía (Millot, de usurpar su salario á las personas de mé­


1. 1 , p. 129) se queja en una de sus composi­ rito, que se esfuerzan en desacreditar. Es
ciones, de que una infinidad de gentes sin ta­ una infamia que gentes semejantes preva­
lento se metan á juglares. «No quiero, dice, lezcan sobre los buenos juglares, y que se
componer ya mas para los juglares; cuanto envilezca de este modo á la juglaría...»
más se les sirve, menos se gana en ello. Se ® «E á truhanes é juglares é albardanes en
han multiplicado como los conejos, y van por sus tiempos é logares convinientes (debe el
las calles de dos en dos, gritando : Dadme, rey) facer alguna gracia ó merced.» Libro de
dadme alguna cosa, que soy juglar, é injurian­ la Nobleza é lealtad presentado al Rey don
do á los que no les dan nada, ¥o no s é , ex­ Femando el santo de Castiella por los doce
clama , cómo estas gentes pueden todavía ser sabios. {Memorias de San Fernando, p. i93.)
admitidas en las cortes.»—«La juglaría (dice 3 A esto alude ya el Ropero en su sátira
Giraud Riquier, en su tantas veces citada contra Juan Poeta, en que motejándole de no
Reqüesta (Millot, t. ni, p. 3S7), ha sido ins­ tener invención y de ser repetidor (^sermona­
tituida por hombres de talento y de saber rio) obras ajenas, dice que sigue en
para poner á los buenos en el camino de la esto el arte de los ciegos juglares ;
alegría y del honor... Talfue la juglaría en su De arte de ciego juglar
origen...; pero desde hace bastante tiempo, Que canta viejas fazañas
las cosas han cambiado mucho. Se ha levan­ Que con nn solo cantar
Cala todas las Españas. {Obr. MS.)
tado una raza de gentes sin talento y sin sa­
b e r , que ha tomado el estado de cantor, de El Arcipreste de Hita nos dice que compo­
añedor de instrumentos y de trovador, á fin nía cantares de los que dicen los ciegos.
XXII DE LA POESIA CASTELLANA

formando. La lengua latina era sin duda más bella, más enérgica, más poética
que las lenguas vulgares, pero estas eran á su vez más claras > más exactas y
precisas, y más acomodadas al espíritu moderno que las habla dado origen.
Dominó pues la lengua vulgar castellana en la sociedad y en el gobierno ; y
en los últimos años del reinado de S. Fernando, y en los primeros del de su hijo
D. Alfonso el Sabio, se abandonó completamente el latín basta para los instru­
mentos púbbeos y disposiciones de la autoridad. Todo se escribió desde entón-
ces en el romance vulgar : los códigos legales, la historia, la astronomía, las
ciencias morales y los mismos libros sagrados hablaron la lengua castellana.
La poesía abandonó también completamente el latin, y los eruditos y los sa­
bios comenzaron á escribir en castellano sus poemas ; pero al hacerlo, conser­
varon todavía, en cuanto pudieron, si no las voces, las ideas y las razones de
las composiciones latinas ‘ que les servían de ejemplo y de modelo, y pugna­
ron por no asemejarse á los juglares, ni confundifse con ellos en los asuntos,
en el giro de las ideas y en el lenguaje.
Así el autor del Poema de Alejandro, ál empezar su narración, tiene buen
cuidado de decirnos que su obra no es como las de los juglares, sino como las
de los eruditos y sabios, y hecha por reglas ciertas y constantes de versifi­
cación.
Mester trago fremoso non es de ioglaria,
Mester es sen pecado cá es de clereda,
y ' Pablar curso rimado per la quaderna vía.
A silabas cuntadas, cá es gran maestría 2.

Babia pues dos especies de poesía : la popular, hija legítima y verdadera ex-

* Don Gonzalo el Caboso preste, noble é dino populares perfeccionaron sus metros, ponien­
Fizo destos deitados en roaanz paladino do poco á poco la cesura en él medio de los
Tirando las razones del lenguaje latino.
versos largos de diez y seis sílabas, de Id que
{Loor de Berceo, cop. 54.) resultó el romance.—^Estas aserciones están
®Todo induce á creer que los primeros probadas, en primer lugar, por los versos del
versos castellanos, y los que después conti­ Poema del Cid, los de la Crónica rimada, los
nuaron componiendo los juglares, no tenían de Santa María Egipcíaca y los de la Adora­
por la mayor parte medida fija, ni nùmero de ción de los santos R eyes, que no tienen sí­
sílabas determinado. El asonante ó conso­ labas determinadas ni medida fija, aunque sí
nante al final de cada dos versos ó renglones el asonante ó consonante al final; en segundo
constituía lo principal de su armonía : el resto lugar, por los testimonios que de ésto nos
consistía en cierta medida imperfecta que suministran los documentos antiguos. En el
solia tener cada verso de por sí,- ya por la pasaje del Poema de Alejandro que queda co­
disposición más ó ménos conveniente de las piado, se dice expresamente que el mester
sílabas, ya por la cesura que solia dividir los fremoso que el poeta trae no es de yoglaría^
versos. Con el tiempo sucedieron dos cosas; sino de clerecía, que consiste en fablar cursó
que los poetas eruditos introdujeron là me­ rimado á sítalas cuntadas, lo que dice ser
dida fija en la p oesía, y que los compositores gran maestría. Luego los juglares uo compo-
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. XXIII

presión del pueblo y de sus cantores y juglares ; y la erudita, obra de las per­
sonas sabias é instruidas, y de los caballeros y señores que se entregaron con
un afan sin igual ñ la ciencia poética, ó, como entóneos se decia, á la Gaya
ciencia.
Estos dos géneros de poesía acaso en un principio no estuvieron tan sepa­
rados, y divorciados entre sí. Cuando el juglar era todavía el compositor, y
cuando sus cantos y narraciones eran escuebados, igualmente en las cortes y
palacios que en las plazas y en las calles , debió ser poco sensible la diferen­
cia. Después se hizo decisiva y profunda, hasta tal punto, que la poesía popu­
lar no era apénas contada como poesía, y era altamente desdeñada y des­
preciada por los trovadores y poetas. Ni el marqués de Yillena ni el de Santi­
llana hacen el menor mérito de los poetas populares en las obras ^ en que
hablan de la poesía, aun tomando su historia, como el de Santillana, desde los
hebreos, y mencionando á los provenzales, italianos, lemosines, gallegos y por­
tugueses; y si aluden á ella alguna vez, es para manifestar el profundo despre­
cio en que la tenian, lo mismo que á los que de ella se ocupaban ó con ella
se complacían.)) Infimos (dice el marqués de Santillana, hablando de los tren
géneros de poesía y hs poetas) «son aquellos qué sin ningunt orden regla ni
»cuento, facen estos romances é cantares de que la gente baja é de servil con—
»dicion se alegra.» -
Los mismos trovadores y poetas, que frecuentemente componían versos para
el pueblo y sus cantores, hacían tan poco caso de: estas composiciones suyas.,
que nunca las incluían en los Cancioneros ó colecciones que hacían de sus
obras. Villasandino, por ejemplo, del cual se conservan composiciones que

nian á diabas ountadas, sino sin contarlas ó —Y añade : « ¡ Oh! cuantos vemos en nuestra
sin tenerlas fijas.—El cantar de gesta en loor España estar en reputación de trovadores,
de Berceo d ice, hablando de este poeta, á qíie non se ,le& da mas echar una síllaba e
quien llama juglar unas veces y trovador otras, dos. demasiadas, que de m enos; ni se m i-
señal clara deque todavía la diferencia no era raú que sea buen consonante que malo. E
tan grande como después fu e , pues se ponen a hacer en m etro, deben mi­
Be la Virgen Maña, ovo muy gran taliento rar e saber que metro no quiere decir otra
De seer so juglar; trovar p o r é cuento cosa que m esura: de manera que lo que no
Los sus duelos é loores... lleva cierta mesura e medidano debemos de­
El marqués de Santillana dice expresamente cir que va en metro; ni el que lo hace debe
que los poetas populares é ínfimos haeian «sin gozar del nombre de poeta, ni aun de trova­
ningunt orden, regla ni cuento estos roman­ dor »...—Cap. 3.
ces é cantares, de que la gente baja é de ser­ ) Arte de trovar ó de la gaya oienciia , por
vil condición se alegra. Yfinalmente Juan del B. Enrique de ViJlena, en lo s Origines de la
Encina, explicando en m Árte de poesia cas^ lengua Esp. de Mayans, t. n , p. 32d. — Proe­
tellana la diferencia que hay entre poeta y mio al Condestable de Portugal sobre la poe­
trovador, dice: «que el poeta contempla en, sía vulgar, por el marqués de Santillana, en
los géneros de los versos, e de cuantos pies la Colección de poesías anteriores al siglo xv,
consta cada verso, y el pie de cuantas silabas.» t. 1 ,p . XLVIU.
XXfV DE LA POESÍA CASTELLAÍÍA

nunca debieron haberse escrito, confiesa que ha compuesto versos para los ju­
glares S pero ni una sola de estas canciones se encuentra entre sus obras ; y el
Arcipreste de Hita no incluyó entre las suyas, tan variadas, tan libres y tan­
tas, ninguno de los muchos cantares ó romances que afirma haber compuesto
para los ciegos y otros cantores populares®. ¿Qué más? Al mismo tiempo que
sabemos el nombre del autor de la más insignificante canción, villancico, 6
decir, escritos á lo cortesano, se ignora completamente y casi siempre, quié­
nes fuéron los autores de todos nuestros romances viqos, aun de aquellos lle­
nos de más poesía é interes, y que más celebridad y aplauso han alcanzado-
Esto explica en parte por qué no se halla apénas un solo romance en ninguna
de las mucíhsimas colecciones de poesías manuscritas anteriores al siglo xvi
que se conservan en nuestras bibliotecas y archivos, y que con todo esmero y
cuidado se han registrado con este objeto. Es este un fenómeno literario sor­
prendente. Casi en todas las naciones se están descubriendo diariamente códi­
ces de su antigua poesía popular, narrativa y tradicional; y entre nosotros, tan
ricos y abundantes en este género, nada se halla, ni aparece escrito ántes del
siglo XVI, como no sea el Poema y la Crónica rimada del Cid, la Vida de San­
ta María Egipciaca, y Xa Adoración de los Santos Meyes, que pertenecen al
siglo xn, y que aun puede disputarse si son de la clase de poesía popular de que
voy hablando.
Después de estos primeros ensayos de la poesía narrativa y popular, tan
rica, tan espontánea y tan nacional, la perdemos de vista enteramente para
verla aparecer después con toda su gala y ostentación.
Los romances aparecen, en efecto, como llovidos en el siglo xvi; los trova­
dores y poetas sintieron por fin la belleza de esta rica mina de invención y de
vena popular, y la beneficiaron á su manera, puliendo y reformando los anti­
guos romances, llamados ya viejos en el siglo xv y x v i: entóneos se comenzó á
darles estimación y á recogerlos en colecciones 6 Romanceros , escribiéndolos
quizá por la primera vez.
La otra poesía, la poesía de las clases elevadas, era, por decirlo así, el reverso
de la medalla: más culta, más erudita, y fruto de mayor meditación y estudio,
se acomodó también más al giro general de las ideas en Europa, y á su cons­
tante progreso y desarrollo. Fué por lo mismo ménos local, ménos nacional
que la popular; imitaba á su manera los antiguos modelos clásicos y religio-

* Maguer por ventura para los jngladores Et para escolares que andan nocherniegos
Yo fise estribotes trovando ladino. E para otros muchos por puertas andariegos
{Cane, de Baena, p. 6H.) Cazurros et de burlas, non cabrían en diez priegos.
(P. 245.)
í Cantares lis algunos de los que disen los ciegos
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. XXV

SOS, y cuando tuvo noticia de los lemosines é italianos, se aproveclió de sus


inspiraciones y adoptó muchas de sus formas, aunque sometiéndolo siempre
todo, y en mayor ó menor grado, á la índole especial del genio castellano.
La poesía popular era esencialmente narrativa é histórica, carácter que la
distinguió desde un principio y siguió distinguiéndola en lo sucesivo : se sos-
tenia como sucede casi siempre en este género de composiciones hechas para
el pueblo, por el ínteres de la narración, más que por el esmero y perfec­
ción de las formas y los esfuerzos del ingenio. La que llamamos erudita, al
contrario : aunque al principio compuso también poemas históricos como el de
Alejandro y el de Apolonio, abandonó bien pronto este género á los cantores
populares, y se ocupó de otros asuntos en que brillaba más el talento y el sa­
ber. Llegó esta diferencia en los asuntos á ser uno de los mayores distintivos
de las dos poesías. La una épica, narrativa ; la otra, lírica, conceptista y filosó­
fica : la primera, narrando con rustica sencillez y sin grandes aspiraciones los
hechos que más interesaban al pueblo ; la segunda, discurriendo siempre y ha­
ciendo alarde de erudición y de ingenio.
Estas diferencias se extendieron hasta el género de metros en que respecti­
vamente componían unos y otros poetas. Los juglares y cantores populares
adoptaron casi exclusivamente el verso fácil y sencillo de ocho sílabas, asonan-
tado, que se alzó en lo sucesivo con la denominación de romance, común ántes
á todo género de composiciones en lengua vulgar. Los trovadores y poetas cul­
tivaron casi todos los demas rpetros que hoy conocemos, con la sola y casi
constante excepción del romance que, como hemos dicho, no se encuentra casi
nunca escrito ántes del siglo xvi.
No se crea, sin embargo, que esta especie de metro no se conocía desde muy
antiguo : todo induce á creer, por el contrario, que el romance octosiíabo fué
la primera forma métrica castellana, aunque tal vez se escribía siempre ó casi
siempre en líneas ó versos de diez y seis sílabas, con el asonante ó consonante
al final. Así encontramos ya este metro en el Poema del C id \ eñla Crónica ri-
* En el Poema del Cid, aunque con las Por mío Cid el Campeador
imperfecciones de los primeros ensayos, se Que Dios le curie de mal, etc. (V. 362.)
Alegre fue mió Cid
descubre mucbas veces la versificación que
Que nunqua mas nin tanto
prevaleció más adelante en esta clase de com­ Ca de lo que mas amaba
posiciones; y muchos trozos de él están es­ Ya li venie el mandado.
critos en el verso asonantado de los roman­ Docientos caballeros
ces. Hé aquí algunos de estos pasajes : Mandó exir privado
Tu eres Rey de los Reyes Que reciban á Minaya
E de todo el mundo padre, E á las dueñas fijas dalgo;
A tí adoro é creo E l sedie en Valencia
De toda voluntad. Cnriandaé pardando
E ruego á San Peydro Ca bien sabie que Alvar Paüer
Que me ayude à rogar Traye todo recabdo. ( V. 1570.)
DK LA POESIA CASTELLANA

m a d a \ en el libro del Arcipreste de Hita^ en los versos de Lopez de Ayala^


y aun ¡H obras impresas en el siglo xvi ^ Yerdad es que también se encuentra
algunas veces en forma de versos cortos, como en las cántigas de D, Alfonso
el Sabio® y en algunos otros monumentos antiguos. •
Pero volviendo á la poesía de las clases ilustradas, de que principalmente va-

(E) non pudo fallar el gafo.


' La Crónica rimada del Cid es casi toda
Membrole de aquel sueño,
un romance de ocho sílabas imperfecto, y sin
E cabalgó muy privado
grande esfuerzo se pudiera escribir una gran Fuese para Calahorra
parte de ella en esta form a, con muy peque­ De día y de noche andando.
ñas variaciones. Véase para prueba de lo que (Rom. de Duran, t. n , p. 657.)
decimos el siguiente rom ance, sacado á la ® Las obras del Arcipreste de Hita abun­
letra del pasaje relativo á la apariciou de San dan en esta clase de versos llevados ya á gran
Lázaro al Cid en figura de un gafo ó leproso : perfección. La copla 627, por ejemplo, y, las
A los caminos entró Rodrigo siguientes, se pueden escribir a s í :
Con trescientos fljosdalgo ¡Ay D ios! quan fermosa viene
Al vado de Cascajar Doña Endrina por la plaza 1
A do Duero fué apartado. Que talle que donaire
Fuerte dia fasia de frió Que alto cuello de Garza!
A la ppsiesta ie Mayo. Que cabellos, que boquilla
En llegando á la orilla (del vado) Que color, que buenandanza!
Estaba un pecador (de) malato Con saetas de amor fiere
A todos pidiendo piedad Cuando los sus ojos alza, etc.
Que le pasasen el vado.
5 Véanse los Versetes de Santo .\mbrosio
Los caballeros (todos) escopian
E ibanse dél arredrando ; en el Cancionero de Buena, p. 5S3.
Rodrigo ovo dél duelo Decirte be una cosa
E tomolo por la mano ; De que tengo grande espanto,
So un capá (verde) aguadera Los juicios de Dios alto
Rasoio por el vado , Quien podría saber tanto.
En un mulo andador Quien cuidamos que va mal
Qne su padre le habia dado ; Después.nos paresce santo, etc.
E fuese para Grejalba Es muy notable para mi propósito, que Aya-
Do es Cerrato llamado. la llame á estos metros Yersetes de antiguo
So unas piedras cabadas rimar, y que los califique de rudos, p, oM.
Que era todo el poblado,
4 Por ejem plo, en el Cancionero d e Cray
So la capa verde ^aguadera) alvergó ,
Ambrosio Montesino, impreso en 1527, bay al­
El castellano al malato.
E en siendo dormido gunos romances escritos en versos de diez y
A la oreja le habló el gafo ; seis sílabas, como eL siguiente, uúm. 1901;,
Dormides, Rodrigo de Vivar, del Romancero de Duran:
Tiempo has de ser acordado, Hablando estaba la Reina | en cosas bien de notar,
Mensagero so de Christus Con la infanta de Castilla i princesa de Portugal......
Que non soy non malato,
Sant Lázaro só é á tí
.Jaeobo Grim imprimió en esta forma todos
Me ovo Dios enviado. los romances de su Silva de romances viejos,
Que te dé un resello (en las espaldas) ■ que dió á luz en Viena de Austria en 1815.
Que en calentura seas tomado s Véase la cantiga copiada en las Memo^
(Que) cuando esta calentura ovieres, - fias de San Fernando, p. 7 :
Que te sea bien membrado, Este menin en Castela
Cuantas cosas comensares Con Rey D. Alfonso era
.Arrematarlas con tu mano. Sen avoo, que do reino
Diol un resolló en las espaldas De Galicia o feeera
Que á los pechos le ha pasado. Venir, ca bé ó amaba
Rodrigo despertó .A gran mavilla fera, etc.
E fue mal espantado,
Cató en derredor de sí
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. XXVII

mos á ocuparnos^ es un hecho constante que estas clases sintieron á su manera,


y muy desde el principio, el instinto y la necesidad de trovar que agitaba á los
cantores populares y al vulgo que los animaba y aplaudia. Algunos de nuestros
escritores han llamado ya la atención sobre lo elevado de las clases que en es­
tos primeros tiempos de nuestra poesía vulgar se dedicaban con ardor al cultivo
de la gaya ciencia ; pocos sin embargo han tratado de indagar las causas de
un fenómeno que con más ó ménos amplitud se reprodujo en los diversos es­
tados del mediodía de Europa. Los reyes, los grandes señores, los principales
caballeros empleados en gobernar y en defender el Estado, compartían el
tiempo entre aquellas serias y graves ocupaciones, y la más dulce y agradable
de componer versos y canciones. Lo mismo sucedia esto en Provenza , que en
Navarra y Aragón; en Italia y Portugal, que en Cataluña y Castilla. Bien co­
nocido es generalmente, qué la mayor parte de los trovadores provenzales y
catalanes, cuyas obras tanto han ocupado en estos últimos tiempos á los his­
toriadores y literatos, eran príncipes y caballeros de la primera jerarquía. En
Aragón y Portugal se cuentan varios reyes entre los poetas de estos tiempos ^;
y el de Navarra, Teobaldo, es mas célebre por esta circunstancia que p o riu
elevada posición y sus guerras y aventuras. Las cortes de los reyes estaban,
por decirlo así, animadas de un espíritu poético, y lo mismo las de los gran­
des señores y caballeros que en grado inferior ostentaban los-mismos gustos,
y afectaban las mismas costumbres y maneras.
¿Era esto efecto de una moda ó de un capricho pasajero? *No puedo persua­
dírmelo. En mi opinión, nacia esto de una causa más honda y permanente, y
más enlazada con el modo de existir de aquella sociedad. Las aristocracias de la
edad media, el clero y la nobleza, eran las depositarlas de todo el saber, de toda
la elevación, de todo el vigor y fuerza que aquella edad poseía: estaban ál frente
de lós pueblos en una época de lucha y de revueltas; y para mantenerse en su
posición necesitaban hacerse dignas de eUa, y ser mejores, en toda la extensión
de la palabra, que los demas, lo mismo en las artes de la paz que en las de la
guerra. El valor y el saber elevaban á los primeros puestos á los hombres dis­
tinguidos, y la falta de estas cualidades abatía á los más encumbrados. Rodri­
go Yillandrando subía desde la condición más inferior á ser duque de Rivadeo,
y ¿ merecer nunca vistos honores, al mismo tiempo que otros, nacidos y edu­
cados en las primeras jerarquías, desaparecían entre la oscura multitud por falta

' í En Aragón metrificaron los reyes Alfon­ mujer ; y en Portugal los reyes D.Dionis, don
so II, Pedro III y Pedro IV, y ios príncipes Pedro 1, y creo que D. Duarte, ademas de
D. Fadrique, rey de Sicilia ; Ramon Beren- los príncipes conde de Barcelos y él infante
gu el, V conde de Provenza, y la condesa su D. Pedro.
XX.V1I1 DE LA POESIA CASTELLANA

de los dotes propios para sostenerse en medio de las revueltas de los tiempos.
Era una lucha en que se peleaba con todo género de superioridades ; y la aris­
tocracia nobiliaria, por no hablar de la eclesiástica, era la primera en las li­
des, en los consejos: de los reyes, en las cortes, en las ciencias civiles, y en las
fiestas, justas y torneos que tanto ocupaban la imaginación de aquella socie­
dad caballeresca y guerrera. La clase media, que se iba lentamente formando
en las ciudades y en las villas, aun no aspiraba en general á obrar por cuenta
propia y á volar con sus mismas alas : este pensamiento es de época muy pos­
terior. Entóneos los hombres que sobresalían, ya en armas, ya en letras, y as­
piraban á salir de la esfera común, se acogían á estas superioridades aristocrá­
ticas, buscando auxilio y protección. Los nobles por su propio interes acogían
en sus huestes á los valientes, y en sus palacios y estados á los hombres emi­
nentes en saber, De esta manera adquirían ellos mismos fuerza y considera­
ción, y aumentaban su larga clientela.
La poesia era entónces, como en todos tiempos, ó más todavía que en los
demas tiempos, una de las manifestaciones mas brillantes del saber : en aquella
edad caballeresca y galante, era ademas un adorno indispensable para distin­
guirse en las cortes y brillar entre las damas. Por una y otra razón debía de ser
naturalmente el arte de trovar una cualidad muy necesaria en lo que entónces
se llamaba un caballero, es decir, en la personificación del valor, del pundo­
nor, de la galantería y de la discreción, llevados al grado más eminente. Por
eso vemos hacer versos muy desde los principios á nuestros más principales
caballeros, y por eso los historiadores y cronistas tienen gran cuidado de de­
cirnos que metrificaban altamente, y que hacían muy dulces decires y can­
ciones.
Pero sea q)or estas causas ó por otras diferentes, ello es constante que la
poesía castellana, en el siglo xv y en los anteriores, residía principalmente en
los palacios de los reyes y de los grandes señores ; no solo porque estos eran
por la mayor parte ellos mismos poetas, sino porque albergaban y favorecían á
ios trovadores de más inferior calidad. De Alfonso el Noble ó de las Navas,
consta que recibía con grande agasajo en su corte á los trovadores y juglares
que á ella concurrían llamados por sus liberalidades. Y San Fernando asignaba
tierras y haciendas, en el repartimiento de Sevilla, á Nicolas de los Romances y
Domingo Abad de los Romances protegía á los trovadores provenzales y cas­
tellanos que frecuentaban su casa, y «pagábase (como dice su hijo y sucesor
»D. Alfonso) de ornes de corte que sabían bien de trovar et cantar, et de jo -
»glares que sopiesen bien tocar estrumentos. Ca de esto se pagaba él mucho,
* Ortiz de Zúñíga, Anales ele Sevilla,pii. 14,90 y 815.
^ EN LOS SIGLOS XIV Y XV. XXIX

»et entendía quien lo facía bien et quien non S>. Álfonso X, llamado el Sabio,
fué el grande y celebrado protector de los trovadores que concurrian en tropel
á su corte espléndida y brillante, y él mismo metrificaba altamente, como se ve
por los restos de sus cántígas y poesías que fian llegado hasta nosotros. Los de­
mas reyes siguieron, según los tiempos y las circunstancias, estos ejemplos,
señaladamente Alfonso el Onceno á quien se atribuye una crónica en verso ;
Juan II, el grande protector y amigo de los trovadores y poetas que florecieron
en su reinado, de quien se conservan todavía algunos versos y canciones® ; el
infante de Antequera, después Fernando I de Aragón, que al irse á, coronar á
Zaragoza llevó consigo á muchos trovadores y poetas castellanos, entre los
cuales se contaban él famoso Yillasandino y el célebre D. Enrique de Yillena ;
y finalmente, su hijo D. Alonso Y, el ensalzado y glorificado por los vates de
aquella edad, que en su expedición á Ñapóles se hizo acompañar de tal muche­
dumbre de poetas, que casi de sus solas composiciones se formó el Cancionero
llamado impropiamente de Sfuñiga, que se conserva manuscrito en la Biblio­
teca Nacional®.
Con los grandes señores sucedía respectivamente lo mismo : la poesía caste­
llana cuenta entre sus primeros cultivadores á D. Jnan Manuel, al gran canci­
ller Ayala, á D. Juan de la Cerda , al adelantado Pero Gonzalez de Mendoza, y
después álos Yillenas, Santillanas, Guzmanes, Guevaras, Enriquez, Lunas
y Manriques, y otros mil que sería diftiso nombrar. Todos los grandes señores y
caballeros de esta época eran metriflcadores, con más ó ménos buen éxito ; y
á la larga hsta de nombres ilustres que se hallan en nuestros cancioneros im­
presos pudiera añadirse otra, no ménos extensa, de los que aparecen en los
cancioneros manuscritos que he tenido lugar de examinar
Pero no se contentaban estos grandes señores con cultivar ellos de por si la
gaya ciencia, sino que, siguiendo el ejemplo de los reyes que dejamos citados,
eran al mismo tiempo los grandes protectores de los que en este género de sa­
ber sobresahan. Yillasandino era el protegido de D. Alvaro de Luna y de otros
grandes señores; Macías era comensal de D. Enrique de^Yillena; Rodriguez del

* Paleografia esp. áe Terreros, p. 80. — n e s , de cuarenta y cinco p o e ta s, todos de


Memorias de San Fernando, p. 220. aquel s ig lo , y casi todos de los que residie­
2 Hasta allora solo se conocía una canción ron en Ñapóles con Alfonso V y su hijo Fer­
hecha por D. Juan II, impresa entre las obras nando 1. Dásele el nombre de Cancionero de
de Juan de Mena : en el apéndice á este dis­ Stúñiga, sin más razón que comenzar con
curso se publicarán las que he descubierto coplas del caballero D. Lope de Stúñiga.
en varios códices manuscritos. í Véanse, en prueba de ello, los índices de
® Es un hermoso códice escrito en vitela, los Cancioneros manuscritos de la biblioteca
de 165 fojas en folio, de letra de mediados ó de S. M., en el apéndice.
fines de! siglo xv. Contiene 163 composicio-
XXX DE LA POESÍA CASTELLANA

Padrón, del cardenal dé San Pedro, Gervántes; Diego de Burgos, del marqués
de Santillana; y «el magnífico duque D. Fadrique, á quien plogó mucho esta
» esciencia, no solo fizo asaz gentiles canciones é decires, sino que tenia en su
»casa grandes trovadores, especialmente á Fernant Rodríguez Puerto Car-
» rero, é Juan de Gayoso é A.lonso Gajoso de Morana» h
Para comprender bien la influencia de esta protección, necesitamos repre­
sentarnos el estado y modo de vivir de esta nobleza. Morando lo más del tiempo
en la soledad de sus castillos y palacios, situados por lo común en aldeas ó
poblaciones cortas, por distracción y solaz ^ tendrían que dedicarse al cul­
tivo de las letras, aunque su influencia en el Estado, como clase gobernante,
no lo exigiera. El marqués de Santillana en Guadalajara, Perez de Guzman en
Batres, D. Enrique de Yillena en sus estados, y en los suyos el duque D, Fa­
drique, D.'Juan Manuel, los Enriquez y los Manriques, constituían al rededor
de sí otros tantos focos de ciencia y de saber. Allí- se encontraban los libros
más célebres en aquella edad, tan costosos y tan fuera del alcance de los no
muy ricos ®; allí se reunian, atraídos por las riquezas y el buen trato, los re­
ligiosos doctos de las cercanías, las personas ilustradas, los poetas favorecidos,
y, como hemos dicho ya, hasta el vagabundo juglar que, con sus romanees y
cantares, venía á dar un dia de solaz á las damas y caballeros, y á la larga
clientela de los señores que habitaban estos castillos.
La poesía por estás razones era, por decirlo así, una dependencia aristo­
crática, lo mismo que los demas ramos del saber, ó por mejor decir, en mu­
cha mayor proporción que las demas ciencias. Los conventos y monasterios,
las catedrales y las casas de los prelados, rivalizaban con las de los nobles en la

* Carta al conüestaUe de P ortu gal: Saii- armas el estudio de las buenas letr a s, » le
eliez, 1 . 1 , p. 48. ^dicé ; «La fama de,todos se lallevó toda solo
2 Diego Fui’tado dé Mendoza, almirante »uno que fué el marqués D. Iñigo López de
mayor de Castilla, y padre del marqués de »Mendoza vuestro agüelo,» que compuso va­
Santillana, comienza de esta manera una de rias obras, y añade ; «que el amor álas letras
sus composiciones i »de sus pasados se muestra también por la
Pues no quiero andar en corte » gran copia de libros curiosamente escrip-
Ni lo tengo por desseo, »tos que en esta casa dejaron, como apro-
Quiero fer un devaneo » piados y quasi vinculados al señor della : los
Con que aya algún deporte » cuales en aquel tiempo, faltando esta nueva
E qualque consolación...... »y admirable invención de los moldes, no se
(Cañe. MS.] » pudieron juntar sin gran cuidado y no p e-
® D, Iñigo Lopez de Mendoza, cuarto du­ » quena costa, especialmente las interpreta-
que del Infantado, y nieto del marqués de » dones ó traslaciones de muchas obras que
Santillana, en el prólogo de su Memorial de » de una lengua en otra por su mandado se
cosas notables (Guadalajara , 1S64), hablando »traducían por varones señalados , á quien
á su hijo de los señores de su casa, « que se »largamente se remuneraba su trabajo, »
extendieron á juntar con el ejercicio de las
EN LOS SIGLOS XTV Y XV, XXXI

protección y fomento de las ciencias graves y profundas : el 6?a^ saber no po­


día por su naturaleza hallar esta protección, y buscaba casi exclusivamente la
de las cortes y palacios de los reyes y grandes señores. *
Esta circunstancia influyó muy eficazmente en su índole y carácter, tanto
respecto del{fondo como de las formas. La poesía docta y cortesana debia as­
pirar á distinguirse de la popular que dependía de las clases inferiores del pue­
blo, y de su aceptación y aplausos, y debia afectar erudición é ingenio. Debia
abandonar los metros fáciles y sencillos de los cantores populares, y buscar
otras combinaciones más artificiosas y elegantes, ó inventadas, ó tomadas de
los lemosines, italianos y portugueses. Debia ser poco narrativa, por la razón,
entre otras, de que este era el carácter distintivo de la poesia vulgar, y debia
ocuparse de asuntos graves, ademas de los comunes de amor y de devoción, y
aspirar á la política y á la fllosofla. Porque, ocupándose en hacer versos perso­
najes tan importantes como D. Juan Manuel, Perez Ayala, D. Enrique de Yi-
llena^ el marqués de Santillana, D, Alvaro de Luna, Perez deGuzman, Gómez
y Jorge Manrique, el duque de Medinasidonia, y otros no ménos ilustres y pode­
rosos próceres, era muy difícÜ que sus composiciones, con más ó ménos buen
éxito, no aspirasen á ser intérpretes de los sentimientos políticos y filosóficos
que animaban á sus autores. FrutoMe esta tendencia fuéron en distintas formas
y tiempos el Conde Lncanor, del infante D. Juan Manuel; el Rimado de Pala­
cio, de Perez de Ayala; Bias contra Fortuna, los Procerhos y otras compo­
siciones del marqués de Santillana; las Coplas, de Gómez Manrique contra el
gobierno de Toledo; las celebradas de Jorge Manrique á la muerte de su pa­
dre, y otras muchas composiciones, que seria prolijo referir, en que sus auto­
res se levantaron hasta las consideraciones políticas y morales más elevadas, é
hicieron servir á la poesía á uno de sus fines más importantes y graves.
Partia pues la poesía nacional de dos puntos diferentes y opuestos : de
las más altas clases de la sociedad, la cortesana y erudita ; de las más infe­
riores, la nativa y popular. Ocupábanse de la primera los más altos señores, y
sus protegidos y dependientes ; de la segunda los juglares, los ciegos, y los que
para ellos y el vulgo trabajaban. La poesía cortesana y erudita brillaba en las
cortes y en los salones de los nobles; la popular, en Ids plazas y mercados de
los pueblos, y en los cantos ambulantes de los juglares y cantores populares-
La primera desdeñaba á la otra en alto grado, y la popular reconocía sin difi­
cultad su inferioridad , dé tal manera que, cuando un juglar ó persona de ín­
fima clase descollaba por su talento poético, al momento abandonaba los ro­
mances y canciones populares, y com-ponia en los metros y al estilo de la
poesía cortesana. Así lo vemos en Montero, en Juan Poeta, en maestre Juan
X X X II DE LA P O E S lA C ASTELLANA

el Trepador, en Jerena, en Mondragon el mozo de espuela *, en el mismo


Villasandino, de quien nos ocuparémos después, y en todos los demas trova­
dores de esta clase que, viviendo á expensas de los grandes, trabajaban para
ellos, y no para el pueblo de que formaban parte.
Para esta clase de trovadores solia ser la poesía hasta un medio de vivir, pa­
reciéndose en esta circunstancia á los juglares y demas cantores del vulgo.
Prescindiendo de los premios, en cierto modo honoríficos, con que los reyes y
los grandes señores recompensaban y alentaban álos poetas distinguidos, los
magnates, los ayuntamientos y los cabildos eclesiásticos pagaban á los trova­
dores de esta clase cantidades razonables de dinero por sus composiciones. El
ayuntamiento de Sevilla dio en una ocasión cien doblas de oro á Villasandino
por una composición que este le dedicó, haciéndosela cantar por juglares, y en
los años sucesivos le dió iguales cantidades por otras composiciones del mismo
género El cabildo de abades de Córdoba mandó dar trescientos maravedís á
Juan de Yalladolid por otra composición, dádiva que excitó la bilis y la envidia
de otro trovador de la misma estofa, el ya citado Antón de Montero, y le hizo
prorumpir en unos terribles versos contra su contrincante y finalmente, no
hay más que leer las muchas composiciones que los mismos Villasandino, Mon-
toro y otros iguales han compuesto sin más objeto que pedir dinero, vestidos
y aun comestibles, para convencerse de la exactitud de esta observación.
Pero era tal la estimación que entónces merecia y alcanzaba el arte de tro­
var y la gaya ciencia, que estas personas tan ínfimas y abatidas se elevaban, por

* En el códice de Poesias inéditas de Alva- Muy p r e s to lid ie co n m ig o


rez Gato, que se conserva en la ÁGademia de S i lo d ig o p o r em b id ia
la Historia, se halla una composición cuyo N i p o r q uel s o y e n e m ig o .
M as h e s e n tid o m o rta l
epígrafe d ic e :« Un mozo despuelas de Alon­
P o r q u e s o is d e n o b le ardid
so de Velasco que se llamaba Mondragon
Q ue q u e r é is fa se r caudal
hizo ciertas coplas de loores bien hechas al
D e Ju an d e V a lla d o lid .....
capitán Hernán Mexia de Jaén y á Juan Al- C o le g io m u y sin g u la r,
varez, y por que Hernán Mexia le respondió M ostrando o n d e v e n is
loando en él lo que era razón de loar retra­ D is q u e le m a n d a ste s dar
taban algunos de é l diciendo que se desau­ T r e sie n to s m a ra v ed ís :
torizaba : y pareciendo á Juan Alvarez (Gato) E s to d ig o q u e e s un cargo
C ontra D io s y la c o n c ie n c ia ,
mal lo que aquellos reprobaban hizo la obra
E n lo s c u a le s p o n g o em b argo
que adelante sigu e, la cual endereza á Her­
Q ue m e v ie n e n p o r h ere n c ia ,
nán Mexia con la carta siguiente.» Síguese
O m andarlo a q ui traher
en efecto una carta y después un proemio en A nte la m ere ed e d e v o s
prosa , y luego once coplas de á diez versos D o le fagan en ten d er
con sus explicaciones, todo con el buen fin de Q ue g e lo s d is te s p o r D io s
probar que el hombre debe ser apreciado P e ro n on p o r s u saber.
según sus merecimientos: verdad que no de­ « Anton de Moutoro á Juan Poeta por que
bía estar muy en boga en el siglo xv. pedió dineros al cabildo de los abades de
- Cancionero de Baena, p p . 3 1 y Córdoba.» — (Ob. MS.)
^ A quella m u e r le q ue lid ia
EN LOS S IG L O S X IV Y XV. X X X III

SU talento y saber, al trato y conversadon de las más principales y encumbra­


das ; el ingenio borraba las diferencias de nacimiento y estado tan considera­
das en aquella época nobiliaria, y establecía de hecho lo que se ha solido lla­
mar República de las letras. Así no solo Villasandino, que ocupó siempre una
posición más elevada f sino Montoro el Ropero > maestre Juan el Trepador,
Gabriel el Músico, Martin el Tañedor, Juan de Valladolid^ y hastaMondra-’
gon el mozo de espuela, estuvieron en comunicación y correspondencia con
el marqués de Santillana, con el duque de Medinasidonia, con el alcaide de los
Donceles, con el conde de Cabra, y con otros no ménos elevados personájés
de los reinados de Juan I I , Enrique IS y los Reyes Catóhoos.. ^
Pero así como la poesía culta y cortesana en manos de los , grandes señores
se hizo por necesidad eco de sus sentimientos, afectos y pasiones, y por lo
mismo política á veces y filosóíica, asi en manos de estos truhanes se hizo con
frecuencia chocarrera, bufona y aduladora y aunque á veces con un desenfado
y gracia singulares. r ^
Es esta una clase de poetas ó trovadores digna de una mención y estudio
especial, porque, si bien no son poetas populares por la forma é Índole de sus
composiciones, tienen estas á las veces un carácter tan particular de actualidad
y de localidad, que les da cierto interes de que comunmente carecen las com­
posiciones serias. Hablaré de algunos de ellos para dar ,una idea de la exten­
sión de la poesía, y para examinar el estado de esta noble arte éntrelos tro­
vadores de esta ínfima clase , ya que la hemos representado brillando con
magnificencia y esplendor, en las cortes y palacios de los reyes y grandes se­
ñores.
Uno de los trovadores más célebres de esta clase es sin disputa Antón de
Montoro, sastre ó remendón de Córdoba, y por esta circunstancia muy cono­
cido con el nombre ó apodq de el Ropero. Es difícil explicarse cómó en una
condición tan abatida, pues era ademas pobre y judío deraza^, pudo adquirir,
no solo la soltura y desembarazo de su estilo fácil y gracioso, sino el saber y la

* En un periódico literario que se publi­ »los caballeros nobles, etc. etc.» (p. 9). Todo
caba en Madrid en 1841 {El Trovador ó Sema­ esto es infundado. Antón de Montoro nos
nario de escritos y de poesías inéditas), se in­ dice en sus versos él mismo, que era pobre ,
sertó una biografía de Montoro , eñ que se de raza judia, sastre ó ropero, y no sé por lo
dice que este trovador (á quien se llama Juan mismo de dónde pudo originarse la equivo-
Antón), « fué hijo de D. Pedro y de D.® Juana cacion del autor de aquella biografía. Puede
»Guarnan, de la primera nobleza de España; tal vez que se haya confiindido al Ropero con
»que fué educado por D. Iñigo Velásco, ca- otros poetas del mismo apellido Montoro an­
»nónigo dé Córdoba, y tio suyo por parte de teriores á él, y d é que hay versos en los can­
»padre, que le dió uñaedüeacíon esmerada, cioneros manuscritos.
»conforme la que se daba en aquel tiempo á
XXXIV DE LA POESÍA CASTELLANA
erudioioii que suponen algunas de sus poesías, como, por ejemplo, la dirigida
al duque de Medinasidonia memorando la perdición de Urdióles cuando e ra .
dubdosaK Pero eUo es que se Mzo famoso por sus versos, hasta el punto de
merecer casi unánimes elogios de los demas poetas®, y la protección y aprecio
de los señores de aquel tiempo, en los reinados de Juan II, de Enrique IV y
de los Reyes Católicos^ que llegó á alcanzar. El mismo pinta en sus versos su
condición abatida, su razajudáicay su miserable ocupación®: poco podian

* Esta composición se ha publicado en el Gonzalo de Moron, en una pregunta que di­


Trovador, 1 . 1 , p. 9, rigió á Montoro, le elogia de esta manera ;
* El comendador Ribera le llama L a g lo r ia d e v u estra fam a
E s e h om b r e m u y fa m o so D e m e tr o s d e v u e str a b o c a
P o e ta m uy c o p io s o E s p o r D io s
L la m a io A n tón de M ontofO . D iia m u y a r d ie n te flam a
(Cañe, de Burlas, p. 100.) Q ue to d o e l tro v a r ad voca ;
E n lo o r d e s o lo v o s , e tc .
Alvarez Gato, en las coplas inéditas arriba
citadas y e n e l epígrafe á la décim a, d ice: (Cane. MS.)
«Trabe á consecuencia aquel pobre ropero Hasta el portugués Alvaro Brito, que tanto
de Córdoba Antón de Monloro y al mozo de le maltrata, confiesa su excelencia en el tro­
espuelas Mondragon.... diciendo que si estos var, y la fama que en esto había adquirido :
obraren ó hablaren bien ( ó otros general­ Q ue tr o v e s ta m d ev a n ía jem
mente) DO les debe empachar bevir en abito C om o te n d e s gran d e fam a
bajo ó pobremente para ser oidos e loados.» Tras a o relb a a eh ey e sc a m a
D o n d e vem v o sa pru m ajem .
' N o h agam os D io s d e l oro
D e je m o s e s t e a g u a d a c h o , ^ (Cane, dé Resende, fo l. x x x n .)
S i b ie n obra e l d e M o n to r o , ® He aquí cómo pinta su situación y es­
A u n q u e p ob r e d e te s o r o tado en'el diálogo con su caballo. Dice el ca­
T én g a n le p o r r ic o m u c h o .
ballo :
(Ob. M S.)
A q u el d e p o b r e s a b rig o
No pensaba de un modo tan liberal el co­ D e lo s m a s lin d o s q u e v i
mendador Román, que se indignaba de que (D. Alonso de Agui lar.)
D e l o s m o ro s e n e m ig o
un judío y un remendón aspirase á ser poeta
P a ra v o s lib r ó b u e n tr ig o
cortesano, aunque tuviese talento para ello.
Y ce b a d a para m í.
P o r q u e tornéis, á la vara Y v o s m alvad o c o h é n ,
b e v u estra re m en d eria J u d í o , z a f io , lo g r ero
V o s am en aza G uevara P o r te n e r m e e n reh én
Y ta m b ién H ernán M e x ia ... Y q u e n u n ca h u b ie s e bieB
Q ue v o s tro v éis p a la n c ia n o D e jis te s q u e n o lo q u ie r o .
E s e trovar m a s Os m a t a ,
P o r q u e s i van á la cata
Y responde Montoro :
P u e s vi era d e s m is r e sp e to s
B ie n sab ran q u e s o is m arran o.
T e n ie n d o v o s b u e n c o n s e j o ,
Trovad en c o r te d e R ey
C om o h a cen lo s d is c r e to s
E n ju b o n e s r e m e n d a r .
Q ue te n g o h ijo s y n i e t o s ,
T rovad en ir á .m e ld a r .
Y p adre p o b r e y m uy v i e j o ,
T rovad en s a b e r la le y .......
Y m a d re D oña Jám ila
Y c o b r a r e is gran co n o rte
Y h ija m o za y h erm a n a '
E n sa b e r q u e n u n ca e r r a s te s ,
Q ue n u n ca en traron e n p ila ...
S in que v o s tr o v é is d e c o r te
P u e s ja m a s en ella e n tr a s te s ...
(Cane, de Burlas, p . 94.)

T o m a re is m i b u e n c o n s t o Otras v eces, cansado de pedir à los grandes


Q ue d e je is e s e trovar y señores, se despide.de la poesía para vol­
Y q u e o s v a is á rem end a r. verse á su pobre ocupación.
(Cañe, de Burlas, p . 87.) P u e s n o n cr esce m i caudal -
^ EN LOS SIGLOS XIV Y XV. XXXV
importarle por lo mismo los crueles sarcasmos é invectivas que con este mo­
tivo le dirigían otros trovadores, á los que él contestaba con no ménos desen­
fado y virulencia. Sus obras principales son del género festivo ó de burlas,
como entónces se decia, y en ellas llegó á veces á elevarse hasta la buena sá­
tira y al verdadero epigrama*. Alcanzó como dejo dicho, los tiempos de los
Reyes Católicos, y en loor de la reina Isabel escribió unos versos tan suma­
mente aduladores, y tan irreverentes á la virgen María, con quien osaba profa­
namente comparar á la Reina, que provocaron una líiultitud de severísimas im­
pugnaciones dentro y fuera de Castilla : en algunas de ellas se pedia contra el
pobre Ropero nada ménos que la hoguera®. Sin embargo, no consta que haya
sufrido persecución ninguna, á pesar del generoso ardor con que tomó la de­
fensa de los cristianos nuevos ó conversos.
Es este un rasgo muy notable de la vida y délas composiciones del pobre Ro-

E l trovar, n in da m a s p u ja . A Miguel Duran:


A d o r á rn o ste, d e d a l, E n ferm ó M ig uel D uran
G racias te h a g a m o s , a h u ja . D e b e b e r tin a ja s lle n a s
( A ntón d e M ontoro al co n d e d e Cabra p o rq u e le d e­ S in p o ta jes n i s in pan :
m a n d ó é n o n l e d ió n ad a » — O Jr. MS.) P o r e l barb ero le van
Q ue ie sa n g r e d e la s v e n a s .
* Véase cómo censura las prodigalidades
, Con s u s m a lo s a p etito s
y debilidad del gobierno de Henrique IV ; H a lla n le la s v e n a s d u r a s ,
E l am o n o b le su fr ie n te C u e zco s d e u b a s y ,m o sq u ito s
. P a c if ic o , d a d iv o so S a le n p or la s sa ng ra du ra s.
C ria m o z o in o b e d ie n te ' [Cañe, de Burlas, p. 125.)
S o b e r b io , r u d o , p o m p o s o ,
Y a tie m p o lu e g o p a sa d o
’ El concepto de la composición está ex­
. C uando ie s ie n te e l error. presado en los primeros versos :
Q u ié relo h aver c a stig a d o A lta R e in a s o b e r a n a ,
P ie n s a fallarle m andado S i fu era d es a n te v o s
P a lía lo s e r m an dad or. Q ue la b ija d e S a n t A n a ,
A sy fiso e l virtu o so D e v o s el h ijo d e D io s
S e ñ o r , n u e str o rey m u y a lto . R e s c iv ie r a ca r n e h u m a n a .
P o r dar á m u c h o s r e p o s o
D ió a s í gran s o b r e s a lto .
Contra estas irreverentes coplas escribió
P is o d e s ie r v o s s e ñ o r e s Francisco Vaca dos composiciones que se ha­
C on le d a cara d e am or, llan en el Canciúnero general de 1311; y en
P is o d e gran d es m a y o res, el Cancionero de'Resenie, ^o\, xx%ii, hay unas
P is ó le s r ic o s d a d o r e s «coplas de Alvaro de Brito á Antón de Mon-
Y á s i m ism o p e d id o r . »toro sobre esta cantigua que fez como
{O^.MS.) s ereje »; y en ellas le dice entre oti'as cosas
Los siguientes epigramas contra el trova­ no ménos d u ras:
dor Juan Marmoléjo y contra Miguel Duran, V o s d e v o s m o str a e s agora
censurándolos de borrachos, tienen en mi V o ss o m a l d o n d e v o s v e m ,
concepto gracia y donaire. Ig u a la n d o ó m a l co b em
A Juan Marmoléjo: A serv a com á S en ho ra :
G uardas p u e sta s p o r c o n c e jo , M as s e v o s d is e r e is tai
D e ja d le p a sa r , y en tre , N o s r e in o s d e P o r t u g a l,
Un c u e r o d e v in o 'añejo L o g o fo r e is D o m R o u p eiro
Q ue lle v a J u a n M arm oléjo Cum b a ta zo d’a e é ite ir o
M etido d en tro e n s u v ie n tr e r N o o fo g o d e S a n t B a rza l.
Y p a sito n o r e v ie n te .
XXXVI , DE LA POESÍA CASTELLANA .
pero. A últimos del siglo xy (1473), desenfrenado el populacho contra los cris­
tianos nuevos ó conversos del judaismo, se entregó contra ellos á horribles
excesos. Empezó el motin en Córdoba, donde no pudo apagarle D, Alonso de
Aguilar; siguió á Jaén, donde mataron los sublevados al condestable Miguel Lú­
eas, y se extendió á las demas ciudades y pueblos de la Andalucía, y de allí á los
de Castilla. El Rey y los grandes, por lo general, amparaban á los infelices per­
seguidos; el populacho y las clases medias los odiaban y perseguian de muerte.
En esta situación no carece de cierto mérito moral la conducta del Ropero,
adelantándose á defender en sus composiciones á la clase de conversos á que
él pertenecía, y exponiéndose á los odios populares que otros cristianos nuevos
pretendían alejar de sí , asociándose á los perseguidores. El Ropero reviste de
mil formas su honrado intento y sus nobles esfuerzos: unas veces se dirige con
.decisión y vehemencia al Rey Católico, denunciándole los excesos cometidos en
Carmena contra los conversos, y pidiéndole que los castigue ^; otras echa en
cara á D. Alonso de Aguilar lo poco que hizo en Córdoba en favor de los perse­
guidos, y retrata con desenfado la triste situación á que se les ha reducido En
una de sus composiciones se queja á la reina Isabel de que setenta años de fe y
de prácticas cristianas no hayan podido borrar el reato de su origen, y la infa­
mia con que se quería manchar álos conversos®; y en otra muy notable agota

^ S i h a b lo c o n osad ía Con q u ien le ñ e r e s u c a n ...


E s p o r ver d e cada dia S i v ie r a is e l sa co -m a n o
L o q n e dijo S a lo m ó n . D e la v illa d e C a im o n a ,
S i q u is ie r e is perd on arm e Y n o , s e ñ o r , una Vara
S e g u ir é is la v ia u sad a . Q ue d ije s e « s o s e g a d » .
Y s i a p e n a con d en arm e S i v u estra a lte za m ir a r a ,
i Q ue m u e r te p o d é is v o s d a rm e E l co r a zó n v o s m anara
Q ue yo n o te n g a pasad a ? G otas de m u y gran p ied a d .
S i d e e is p orq u e lo d ig o
(M o n to r o : « A l R e y D , F e rn a n d o e l C a tó lic o , so b r e e l
• Q ue h a g o v a n o s p r o c e s o s ,
ro b o d e C a rm o n a .» P oea ia a varias.— M S.)
R e y d e la vir tu d a m ig o ,
M ostrad m e v o s u n c a s t ig o , * B u en cab a llero l e a l .
D a rv o s h e d o s m il e x c e s o s ... Q ue lo s d e fe c to s olvida >
D íg o lo por la p a sió n D e sa n g r e pura r e a l.
D e sta g e n te convertida Os h a p a rec id o m a l
Q ue s o b r e la s a sc u a s andan D e s ta g e n te co n v er tid a .

C on m e n o s cu lp a q ue g u sto . D ig n o d e m il s e ñ o r ío s

Q ue lo s q ue m u y m e n o s m andan D e co r a zó n y d e m a n o s .

C ien m il v e c e s le s d em a n da n Muy m a s p o r s u s d esv a rio s .

A q u ella m u e r te d e l J u sto , L e s v a lie r a se r J u d ío s


i Y s i ta l tem a y r e c e lo ■ Q ue C ristia n o s.

L e s m o stra sen s in am or (M on toro : «A D . A lo n so de A g uila r cu a n d o la d e s -


P o r v en gar a l R e y d el C i e l o ! tr u ic io n d e lo s c o n v e r so s d e C ó rd o b a .» Poesías va­
P e r o h á c e n lo con c e lo rias.—MS.)
D e r o b a lle s el su d o r .
3 O Ropero, amargo, triste
P u e s R e y d o virtud (se) a c a ta ,
Q ue no s ie n te s tu d o lo r ;
D o la s d e streza s está n
S e te n ta a ñ o s q u e n a c is te
C astigad q u ien lo s m altrata :
Y en to d o s sie m p r e d ix is te
Q ue u n m o n teru elo s e m ata
Inviolala permansiste;
EN LOS SIG L O S X IV ¥ XV. X X X V II

toda su hiel y sarcasmo contra Rodrigo Cota, el famoso autor de la primitiva


Celestina, porque siendo como era de raza judàica, había escrito contra los
infelices conversos, asociándose á sus perseguidores ^
Pero si no consta que Montoro haya sido perseguido, tampoco aparece que
á pesar de sus relaciones con los grandes señores y caballeros de su tiempo, y
de su fama y celebridad como poeta, haya querido ó podido abandonar su.hu-
milde ocupación, ni dejar de ser ropero^. Sus versos se hallan esparcidos en

N unca ju r é a l criad or, D ig o lo , señ or h erm an o,


H ice el c r e d o , y adorar P o r una sc r ip tu r a , b u e n a ,
O llas d e to c in o g r u e s o , Q ue v i v u estra no d e p la n a ,
T orrezn os a m e d io a s a r , S i v in ie ra d e la m ano
'■ O ir m is a s y r e z a r . D e l s e ñ o r L o p e , ó d e M ena :
S antigu ar y p e r s in a r , O p o r n o c r ecer la cism a
Y nunca p u d e m atar D e s te m a l q u e n o s a b o g a
E s te rastro d e c o n fe s o . D e a lg u n o q ue s in so fism a
L o s in o j o s e n c o r d a d o s , L o a n d o la sa n ta crism a
Y c o n m u y gran d e b o c io n Q u ie re abatir la s in o g a ...
En lo s d ia s se ñ a la d o s L a m uy gran in ju ria d e llo s
Con gran d e v o c ió n c o n t a d o s , L u g a r h u b iera p o r D io s
Y rezad os C a s i d e p ie s á c a b e llo s .
L o s n u d o s d e la P a s ió n , S i p or co n d en a r á e llo s
A dorando a D io s y H om bre ? Q u ed a ra d es lib re v o s .
P o r m uy alto s e ñ o r m ió , M as m u y p o co v o s sa lv a ste s
P o r do m i culpa s e e s c o m b r e , N o s é com o n o lo v i s t e s ,
N o p u d e p erd er e l nom bre Q u e en lu g a r d e v er e e g a s te s
D e V iejo p u t o , j u d io ,,. P o r q u e á e llo s a m a g a stes
P u e s R eyn a de gran v a lo r , Y á v o s en lle n o h e r is t e s .
Q ue la sa n ta f e a c r e c ie n ta , P o r q u e , m uy lin d o g a la n ,
N o q u iere N u e str o S e ñ o r N o p a r e se ie r a s e r a seo
C on furor S i v o s llam aran G uzm an
L a m u e r te d e l p e c a d o r . O d e a q u e llo s d e V e la s e o .
M as q ue viva y s e a rrep ien ta . M as to d o s s e g ú n d ire
P u e s R eyn a d e g ra n d e e s t a d o , S o m o s d e M edina bu
H ija d e a n g é lic a m a d r e , D e io s d e R en atavé
A quel D io s c r u c ific a d o . Y s i e s to s d o n M o sse
Muy a b ierto s u c o s t a d o , V u e str o a g ü e lo D on
Con v itu p e r io s b ord ado V a ró n d e m uy lin d a v is t a ,
E in c lin a d o A q u ien e l s a b e r s e b a m illa ,
D ix o , p e r d ó n a lo s , P a d r e . Q u ie n a p ru d e n e ia c o n q u ista
P u e s R eyn a d e a u to r id a d , D ic e n q u e s o is c o r o n ista
E sta m u erte s in s o s ie g o D e l s e ñ o r R e y d e C ecilia .
C e se ya p o r tu p ied a d M as n on v o s p e s e , s e ñ o r .
Y bondad. P o r q u e e s t e g o lp e v o s d e n ,
H asta alia p o r N avidad S e q ue fu era d es m ejo r
C uando s a b e b ie n el fu e g o . P a r a s e r m em orad or
(M o n to r o ; «A la R ey n a D o ñ a J s a b e l . » Poesías lia­ D e lo s fe c h o s d e M oysen.
rías.—SL&.) ® A lo ménos así se infiere de los siguien­
* Montoro: « A unas í coplas) que hizo Ro­ tes versos que l e dirigió Alfonso Velas.
drigo Cota de Maguaque.» Poesías varias, MS-
C om o lo s r ic o s t e s o r o s ,
Esta composición de veinte y seis coplas está P u e s t o s so la ruda tierra
llena de sarcasmo y de ironía, y de alusiones N on la b r a d a , s o n p e r d id o s ,
picantes y ofensivas. Hé aquí algunos pasajes Y lo s c a n to s m uy s o m e r o s
curiosos y que dan algunas noticias de Ro­ C on q u e la s e r e n a aterra
drigo Cota, de guien tan poco se sabe. P oco o id o s ;
X X X ir ilI DE LA P O E S ÍA C ASTELLA N A

las primeras ediciones del Cancionero general, pues en la última se han supri­
mido enteramente; en la mayor parte de los cancioneros manuscritos,.y en un
códice de la Biblioteca colombina de Sevilla de que habló ya D. Nicolás Am-
tonio^
Contemporáneo del Ropero fué otro trovador de la misma especie, Uamado
Jm n de YalladoUd, y más comunmente Jm n Poeta. Si hemos de creer el tes­
timonio de los trovadores de su tiempo, aun era de condición más abatida que
el Ropero; pues era, según eUos, hijo de un pregonero, ya que no verdugo de
Valladolid, y de raza judía®. Su añcion á la poesía le hizo ser conocido con
el nombre ya referido de Juan Poeta; y en efecto, parece que de esta habili­
dad ó profesión sacaba principalmente el modo de subsistir. Los reyes y los
grandes le protegieron : Alonso V le llevó consigo á Nápoles^ la Reina Cató­
lica, cuyos tiempos alcanzó, le favorecía*, y ya hemos visto más arriba que lo
mismo hacian el cabildo de abades de Córdoba y otras corporaciones y señores.
Pero otros le hicieron el blanco de sus tiros en versos cruelísimos en que nada
respetaron, señalándose en esta indigna cruzada, no solo el Ropero y otros
trovadores de su estofa, sino el conde de Paredes y el comendador Rivera^. Es
de suponer que él no se mordería los labios, pues en los versos que de él nos que­
dan se ve> que si con virulencia le atacaban, no se defendía él con más dul­
zura, volviendo insulto por insulto,y desprecio por desprecio. Sus composicio­
nes, sin tener la gracia y el chiste de las del Ropero, son sin embargo bastante
notables por el desenfado y el donaire con que están escritas. En las obras se­
rias como el Testamento del maestre de Santiago ®, D. Alvaro de Luna, se

A si vu estro m u y p o lid o (Gane, de B u r., p. 73.—Ribera, en las coplas


E s tilo d e c o n s o n a r
citadas en la nota 3.)
T od o en tero
® En esta com posición, en que salen Me­
E s e n v o s co m o p e r d id o , .
P o r v o s n on q u e rer dejar
d ea , Creon, Jason , Priam o, P irro, A quílés,
D e s e r ro p e r o . — f Oiras MS.J Edipo, Lario, Yocasta, Ipólito, Agamenón,
- Bibliot. Nova, art. Antonius Montoro. Egisto y otros cien personajes de la antigüe­
8 P u e s s a b é is q u ien e s s u padre? .
dad , con quienes se compara el infeliz D. Al­
Un ver d u g o y p reg o n er o varo de Luna, hay, con todo, pasajes senti­
Y q u e r é is re ir ? s u m adre dos y bastante bien escritos. Copiaré algu­
C riada d e un m e s o n e r o . n o s, por ser obra inédita y para dar idea del
(M ontero : « A Ju an P o e ta . » — O ir á s estilo del poeta.
5 «Coplas de Ribera á Juan P oeta, estando M ando p rim ero q u e s e a
los dos en Nápoles. s {Gane, de Bur. , p. 100.) U n ca d a h a lso levantad o
D o n d e s e a d e g o lla d o
* S e q u e la n o b le d is c r e ta
P o r q u e to d o om b re lo v e a ...
R eyn a, señ ora de n o s
S í v o s d a , p o r lo d e D i o s , M ando al g r a n d p r eg o n er o
D e la n t vaya p r eg o n a n d o
M as n o n p o r m u c b o p o e ta .
(M o n te r o : a á Juan P o e ta .» — O ir á s MMS.J E a s i s e cu m p la e l m a n d o
D e l R e y n o b le ju stic ie r o
® «Coplas del conde de Paredes á Juan ¡ Oh m u nd o fa lle s c e d o r !
P oeta, cuando le caíivaron los moros de Fez. i (Jué v a lió te n to s o b ir «
' EN LOS SIG L O S X IV Y XV. X X X IX

observa que había adquirido toda la erudición indigesta y pesada con que los
poetas de aquel tiempo recargaban sus composiciones y desnaturalizaban los
argumentos sobre que escribieron.
De la misma clase que el Ropero y Juan Poeta, fuéron Garci Fernandez de
Jerena, trovador en los reinados de Juan I y Enrique el Enfermo, casado con
una juglaresa mora que le arrastró al mahometismo, que abjuró después al fin
de sus largas y extrañas aventuras ‘ ; Maese Juan el Trepador ó guarnicione­
ro el Tannedor y otros muchos que seria enojoso mencionar.
Entre los trovadores de esta infuna clase, y los reyes y los señores, Babia un
número de poetas increibíe. En las diversas ediciones del Cancionero general,
se cuentan más de doscientos, en el de Baena, que damos á luz, cincuenta y cin­
co, y en los cancionerós que aun se conservan manuscritos se encuentran casi
otros tantos como en los impresos. En solo un códice manuscrito de la Biblioteca
de la Reina, conocidamente anterior al año de 1450, se hallan composiciones de
setenta y nueve poetas, la mayor parte de ellos diferentes de los comprendidos en
las colecciones ó cancioneros impresos. El arte de trovar llegó pues á hacerse
tan común y á tomar tal extensión, que no debe parecernos exagerado el cuadro
que de esta general afición á hacer versos nos presentaren términos festivos, un
poeta de fines del siglo xv®, en las coplas que copiamos al pié de esta página.
Fruto de esta general afición á la poesía cortesana fuéron , muy desde los
P u e s q ue avia d e v e n ir F a s ié n d o a l R e y er r a d a ...
A tan vi] m u erte m o rir (Códice de la Biblioteca Nacional.J
C om o un p o b r e c a b a lle r o ! * Canción, de Baena, p p . 6 2 0 , 6 2 2 , 6 2 S .
L a s m is m a n o s q u e b e s a d a s 2 D e l t r o v a r n e d ig o nada
F u eron d e c o m e n d a d o r e s P o r q u e e s gracia n a tu r a l
E d e gra n d es e m e n o r e s , Y lo s q u e u s a n d e e lla m a l
Mandó q u e se a n ju n ta d a s L a t ie n e n ya d isfa m a d a . ..
E con un cordon lig a d a s Q u e co m o co n e l trovar
D e m uy fu erte lig a d u r a , L o s s a b io s m u estra n quien s o n
Q ue para e s to la ventura L o s n e c io s con p resu n c ió n
Me las ovo a s i c r ia d a s. S a b io s s e q u iere n m o s tr a r ...
E l m i c u e llo e x c e le n t e , Trovan ch u fa s lo s p a sto r es
Q ue ja m a s c o n s in tió y u g o , C uando v en v o la r la s g ru lla s
M ando que to m e e l ver d u g o Y para h e c h a r se la s p u lla s
E d e l faga á s u tá le n te L a s trovan lo s ca b a d o res.
L o cu a l se fa g a p r e s e n te F a c e n lo s e n sa lm a d o r e s
D e cu an tos verlo querrán E n sa lm o s m etrifica d o s
P o r q u e ja m a s fiarán L o s lo c o s en a m o ra d o s
D e s te s ig lo é lo a r a n Trovan c a n c io n e s d e a m o res.
Al S e ñ o r o m n ip o te n te ... A o ja por co n so n a n te s
Mi cab ez a tan nom brada L a m u g e r q ue e s aoj adera
P o r tod o e l u niversal ¥ curan d esta m anera
M ando en un clavo cab d a l L a s b ru x a s y o ra s m e n g u a n te s.
Q ue á to d o s s e a m o s t r a d a , L a s m o z u e la s é in fa n te s
P o r que m a s s e a p ub licad a D e r ú s tic o s y g r o sero s
La m i d esastrad a m u erte Para ta ñ e r e n p a nd ero s
E to m e c a stig o e l fu erte H a cen m e tr o s y d isc a n te s.
S i havrá tal p en a ó s u e r te (E s c o b a r , 'Pregmtas y respuestas del .Almirante.)
XL DE LA P O E S ÍA C A ST E L L A N A

principios, las coleGciones que.de las composiciones más celebradas se empe­


zaron á formar con el nombre de Cancioneros. La tradición oral no bastaba á
conservar y trasmitir canciones compuestas en metros artificiosos y variados,
cuyo principal mérito consistia en la precisión y exactitud con que estaban ex­
presados los pensamientos, y que no se sostenian por el interes de la narración
como los romances populares. Una pequeña alteración en las palabras ó en la
rima podía destruir todo el efecto de una canción ó de un decir, y ademas,
la importancia que se daba á estas composiciones, no permitía abandonarlas
al descuido de los recitantes y juglares. Era pues una necesidad escribirlas y
recogerlas, y por eso los Cancioneros, es decir, los depósitos de la poesía culta
y cortesana, precedieron en más de dos siglos á los Romanceros ó depósitos
de la poesía popular. Los Romanceros no se formaron basta que, tomando ya
cierta importancia los cantos y romanoes populares, se escribieron quizá por la
primera vez para imprimirlos, recogiéndolos de la tradición oral, lo que no su­
cedió basta el primer tercio del siglo xvi K Los Cancioneros, por el contrario,
son ya conocidos en los siglos xiv y xv, y aun mucbo ántes , si comprendemos
en esta denominación las colecciones de las obras ó canciones de un solo poeta,
como, por ejemplo, el Libro de las cantigas de nuestra Señora, del rey Don
Alonso el Sabio; el Libró de los cantares, del principe D. Juan Manuel^ y el
Cancionero, del marqués de Santillana. Estas colecciones particulares prece­
dieron sin duda alguna á las colecciones generales ó antologías , á que damos
con más propiedad el nombre de Cancioneros.
Muy grande debe baber sido el número de estas colecciones ó cancioneros,
cuando de tantos se conserva aun la noticia’, y cuando tantos otros se bailan
todavía en las bibliotecas públicas y privadas. Argote de Molina^ cita ya un
cancionero de los poetas que florecieron en tiempo de Enrique III; Floranes
describe y extracta el formado por Antolinez de Búrgos'*'; en la Biblioteca Na­
cional existe el dé Hijar y el llamado impropiamente de ^túñiga; en la par­
ticular de S. M. se conservan varios escritos en el siglo xv“, y en las biblio-

* El primer Romancero que se pu blicó, ®Nobleza de Andalucía, en el índice de los


salió todavía con el nombre de Cancionero, manuscritos.
llamándose Cancionero de romances, y se im­ ^ Crónica de Alfonso VIH, ed. de Sancha.
primió en Ambéres en ISSO, ó poco antes. Apénd., p. Gxxxiv. Ignoro dónde péra actual­
Verdad es que se supone existe una primera mente este Cancionero, aunque bice dili­
edición de Zaragoza ; pero aun así, solo pue­ gencias para encontrarle, y aunque se me die­
de ser anterior en algunos años á la citada ron algunas esperanzas de conseguirlo.
de Ambéres. (Véase á Duran, t.u del Roman­ ® Entre los diversos Cancioneros manus­
cero, p. 679.) critos que se conservan en la biblioteeaparti-
* Argote de Molina, Yida del principe Don cular de la Reina, y que S. M. se dignó man­
Juan Manuel, al frente del Conde Lucanor, dar se me confiasen, hay dos muy notables. El
ed. de Madrid, 1642, p. 3. primero es un códice en folio menor, de letra
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. XLI

tecas de París se encuentran hasta siete, incluso el de Baena, que el Sr. Oohoa
describe detalladamente en su Catálogo razonado.
Todos ó la mayor parte de estos cancioneros son anteriores á la introducción
de la imprenta. Cuando esta apareció, al momento se empleó en divulgar y
en poner al alcance de todo el mundo aquellas colecciones de que hasta en-
tónces solo podían disfrutar las personas acaudaladas. Primero, á lo que pare­
ce; publicó su Cancionero Ramón de Llabta^, y después dió á luz su Guir­
landa esmaltada, Fernandez de Constantina^. Pero estos no eran más que tí-

como de mediados del siglo xv, en cuya época »na obra de las comprendidas aqui sea mia
hay indicios de haberse formado el mismo »empero por que deseando yo... aprovechar
Cancionero: está escrito en papel grueso, de »á muchos á costa mia he divulgado por mu-
hermosa letra, y con mayúsculas formadas de »cbos volúmenes la presente obra pareció
grandes y caprichosos dibujos, que ocupan » conviniente cosa por un brevecito prólogo
las márgenes y á veces están iluminadas de »facer de ello mineion.Ca honesto ébuen de-
colores. Comienza con obras de Diego Hur­ » seo parece que yo quiera que sepan los que
tado de Mendoza, padre del marqués de San- »leerán este libro mi diligencia en haver es-
tillana, y con las del condestable D. Alvaro »cogido de muchas obras católicas puestas
de Luna, y acaba c o t una composición de »por coplas las mas esmeradas é p erfetas...»
Lope de Stüñiga, que empieza: « Si mis tris­ Es libro sumamente raro y del que se pueden
tes pensamientos»; pero le faltan algunas sacar noticias literarias muy curiosas.
hojas por elm edio. Es un códice preeiosisimo El título de está obra es el sig u ie n te :
para la historia de la poesia cortesana de Cancionero llamado Guirlanda esmaltada de
aquella época, por contener muchas poesías galanes y elocuentes decires de diversos auto­
desconocidas, de personajes y trovadores cé­ res. En la página 4 se repite en esta forma :
lebres. Entre ellas hay bastantes versos del Cancionero de muchos é diversos autores co­
rey D. Juan II de Castilla y del condestable pilado y recolegido por Juan Fernandez de
D. Alvaro de Luna, que me ha parecido conve­ Constantina vecino de Behnez. El prólogo co­
niente publicar á continuación de este discur­ mienza a s í; « La suavidad de la bien sonante
so,— El otro códice, en folio menor, de 136 »melodía del galan y breve decir, después
fo l., perteneció al colegio Mayor de Cuenca, » de haber en mi oreja puesto su gusto de dul-
y está escrito en variedad de letras, algunas » zura, y á mi pecho satisfecho en muchos y
muy difíciles de leer. Parece haber sido es­ »largos dias, me aliño á colegir y recopilar
crito á principios del siglo xvi, y contiene »algunas obras que la fama, no ménos uraña
poesias de treinta y cinco poetas; entre ellas » que avarienta , rimadas me dejó en el len-
están las de D. Hernando Colon, que supongo
»guaje fabricadas, que nutrido en mi tierna
será el hijo del célebre Cristóbal, y de quien »infancia me hizo las mas que yo pude ; y
no sabíamos que hubiese sido poeta. El ín­ »mostradas á algunos no ménos amigos mios
dice de los poetas de uno y otro códice lo »que compañeros en edad y noble conver-
pondré en el Apéndice. Para distinguirlos los »sacien, y después de darme las gracias por
cito con los números 1.® y 2.“ »el que he dicho trabajo, me criaron gana
^ El llamado Cancionero de LlaU a, que »para podellas her divulgadas.» El colector
describió minuciosamente el P.Mendez en su afirma que tenia repugnancia en publicar e s­
Typogr. E sp .,p . 583, no se sabe en qué año tas obras por dos causas: «La primera, dice,
ni dónde fué im preso, pero está dirigido á la »por que me gozaba yo ser relator dellas, lo
señora H.® Francisquina de Bardagi muger »otro porque no viniesen á ser sovajadas de
del magnifico señor mossen Juan Fernandez de » los rústicos, las lenguas de los qtiales quasi
Heredia, Gobernador de Aragón por los años »siempre ó siempre suelen ser corrompede-
de 1481 á 1305; y de aquí puede inferirse la fe­ »ras de los sonorosos acentos y concordes
cha, y aun el lugar de esta publicación. En el » consonantes y hermanables piés....» De las
prólogo dice el colector: « Puesto que ningu- cláusulas copiadas debe naturalmente infe-
r
XLII DE LA p o e s ì a CASTELLANA

midos ensayos y corno los precursores de, la grande colección ó Cancionero


generai de Hernando del Castillo. Este cancionero obscureció á todos los an­
teriores y fué tal la boga que obtuvo, que se hicieron de él un crecido nùmero
de ediciones desde el año de 1511 que es la primera, hasta la de Ambéres
de 1573 que es la ùltima \ Desde entónces no se ha vuelto á imprimir ni den­
tro ni fuera de España, sin duda ninguna porque habia pasado ya el gusto li­
terario del siglo XV, y la aücion á las antiguas coplas y canciones castellanas.
Solo los curiosos y eruditos leian ya aquellos metros, que formaban la deli­
cia de nuestros abuelos; y los Cancioneros, á pesar de tantas ediciones, han
llegado á hacerse tan excasos, que se tiene por una gran fortuna poder hacerse
con algún ejemplar de cualquiera de sus muchas ediciones, aun pagándole á
los precios exorbitantes que hoy se pa^an.
y^Pero entre las colecciones de este género ha sido siempre, y con razón, una
de las mas célebres, el llamado Cancionero de Baena, tanto por las composiciones
que contiene, como por la época y la solemnidad de su formación. Fué hecha en
efecto esta colección para ser presentada al mismo, rey de Castilla D. Juan el II,
por uno de los poetas de su corte , su escribano y servidor el judío Johan Al-
fon de Baena, el cual nos dice que la «fizo ordenó é compuso con muy gran-
»des afanes é trabajos , é con mucha diligencia é afection é grand deseo de
»agradar complaser é alegrar é servir á la su grand realesa é muy alta señoría.»
El poeta colector no disimula la importancia que daba á su trabajo, pues afir­
ma sin vacilar que « si el rey leyere en este dicho libro en sus tiempos debidos
»con él se agradará é deleitará é folgará é tomará muchos deportes é plaseres
»é gasajados; é aun otrosí (añade) con las muy agradables é graciosas é muy
»singulares cosas que en él son escripias é contenidas la su muy redutable é
»real persona averá reposo é descanso en los trabajos é afanes é enojos é des-
» echará é olvidará é apartará é tirará de si todas tristezas y pesares é pensa-
» mientes é aflicciones del espíritu, que muchas veces atrahen é causan é acar-
»rean á los principes los sus muchos é arduos negocios reales». Y como si aun
quisiese aclarar más la importancia de su colección y la boga en que á la sazón

rirse, que este Cancionero (que tampoco es- bliotecaparíicularde S. M .~ Este Cancionero
presa ni el año ni el lugar de la impresión)es es libro muy raro; yo uo le he visto nunca;
anterior al de Castillo, y que no fué, por las noticias que de él doy están tomadas de
consiguiente, la colección de este á la que se una copia que se ha sacado del ejemplar que
dió por primera vez eluom.bre de Cancionero, se conserva en el Museo Británico,
como asegura Ticknor en su Eistory of $pa- ^ Las ediciones conocidas del Cancionero
nish literature, 1. 1 , p. 39o, sin saber que ya generalm n las siguientes: Valencia,45H;id.,
Gómez Manrique llam.ó Cancionero á la colec­ m U ; Toledo, 1317; id .,4320; id., 1327; Sevi­
ción de poesías del marqués de Santillana, que lla, 13oo; id,, 1340; Ambéres, 1357; id ., 1375,
se conservan en un precioso códice de la Bi- Pero hay indudablemente otras muchas.
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. XLKI

P6 hEllabs, la gaya cÍ6ncia, ofraca su libro, asaguraudo cju6 «con él S6 agrada—


»rán é folgarán la reina D." María y las dueñas é doncellas de su casa, el prín-
»cipe D. Enrique, hijo del rey, y todos los grandes señores de sus reinos yseño-
»nos así prelados, infantes, duques, condes, etc., como maestres, priores,
»doctores, caballeros y escuderos, y todos los otros fidalgos y gentües ornes
»sus donceles y criados que lo ver é oyr é leer é entender bien quisieren».
Aunque este cancionero se compiló á mediados del siglo xv, contiene obras
de poetas y trovadores pertenecientes al siglo xiv, y abraza por lo mismo una
de las épocas más importantes de la historia de nuestra literatura antigua. ^
El Cancionero de Castillo puede decirse queeomienza donde acaba el de Bae-
na, y que entre los dos completan en cierta manera el cuadro de la poesía corte­
sana anterior al siglo xvi. Sin embargo, para conocer bien á fondo el carácter
de esta poesía y las alteraciones y vicisitudes por que fué sucesivamente pa­
sando, son de un grande auxilio los otros cancioneros que dejo citados, y las
demas obras poéticas que por su extensión ú otras circunstancias no han for­
mado nunca parte de las antologías que conocemos.
Dada ya una idea del desarrollo, por decirlo asi, exterior de esta parte tan
principal de nuestra poesía, réstame decir alguna cosa acerca de su Indole y
carácter peculiar y sobre su mérito literario.
Es ya casi un axioma generalmente admitido que la literatura en general, pero
más especialmente la poesía, es un reflejo de la sociedad contemporánea, un
retrato al vivo de sus afectos, creencias y pasiones; y sí esto fuera tan literal­
mente exacto como se supone, fácil sería caracterizar á nuestra poesía erudita
y cortesana. Compuesta principahneníe por reyes, por grandes señores y por
caballeros, escrita en una época tumultuosa y anárquica, en que la fuerza pre­
valecía sobre todos los derechos, y en que la sociedad presentaba la ímágen de
una continuada y sangrienta contienda; abrazando un período en que á los
grandes disturbios interiores se añadía la guerra nacional santa y perenne con­
tra los infieles que ocupaban todavía una de las partes mejores de nuestro ter­
ritorio, y escribiéndose necesariamente bajo el influjo de aquel espíritu caba­
lleresco que en medio de sus exageraciones y extravagancias había elevado á
tanta altura los sentimientos de honor y de lealtad, la protección delosdesvali-
>dos, y el respeto y casi adoración de la m ujer; ¿quién no creería que los versos
escritos bajo estas influencias, y por los que figuraban en estas luchas, en estos
disturbios y guerras, por los que acaudillaban nuestras huestes, por los que
brillaban en las justas, pasos y torneos; quién no creería, repito, que seme­
jantes versos respirarían el furor de las contiendas civiles, el santo entusiasmo
por la libertad de la patria, la gloria de los combates y el espíritu emprendedor,
DE LA POESÍA CASTELLANA

elevado y brillante de la caballería? Y sin embargo nada de esto se encuentra


en el inmenso número de composiciones que constituyen el fondo de esta poe­
sía. Los caballeros más duros y bravos, los que más se complacian en los com­
bates y en las lides campales, escriben, al tomar la pluma, como enamorados
donceles y como suaves Adonis, como conceptistas y metafísicos, sin que ja­
más se encuentre en sus versos la menor alusión á sus hechos de armas ni á
sus empresas guerreras, ni á las tremendas y sangrientas catástrofes que solian
terminarlas ^ ' . .
En vano se complacian en'los hechos y empresas de la caballería, en las re­
vueltas á que su ambición los llevaba , y en la sangrienta diversión de las jus­
tas y de los torneos:, al leer sus versos, no se ve ni un solo indicio de que
estén escritos por manos encallecidas en los combates y por corazones templa­
dos en los horrores de las contiendas civiles..El gallardo y desgraciado D. Al­
varo de Luna, el quijotesco Suero de Quiñones que entraba casi desarmado
en las batallas contra los infieles, en obsequio de su dama^ y mantenía des­
pués con igual motivo el célebre paso honroso del puente de Orbigo ; sus com­
pañeros y contrincantes, el mal aventurado Juan de Merlo ^ Lope Destúñi-

^ Hay, sin embargo, que exceptuar la caída tres carreras en el Paso Honroso, acabó des­
y muerte de D. Alvaro de Luna, que afectó pués las aventuras caballerescas que refiere
en gran manera la imaginación de los poetas la Crónica de Donjuán 11 (pp. 3 3 8 ,3 4 3 , edi-
cortesanos, y fué el argumento de machas de cien de 1779j, dentro y fuera de España, y
sus composiciones. ■murió más adelante infelizmente a manos de
^ Los jueces del Paso Honroso prohibieron un simple peón en una batalla entre los par­
á Suero de Quiñones justar en él «quitada ciales de los infantes de Aragón y los del Rey
una pieza de sus armas »; pero él se Íes m os­ á quien servia Merlo. {Crónica de Don Juan 11,
traba « muy agra\1ado é querelloso », alegán­ p. 471.)— Juan de Mena llqró su desgraciada
doles «que por servicio de su dama avia muerte en la copla 198 de la Orden de Marte.
entrado en la batalla que el Rey bavia dado
Allí Juan de Merlo te vi con dolor.
á los Moros en el reyno de Granada, con el Menor vi tu ttn que no vi tu m edio,
brazo derecho desnudo, éD ios le habla guar­ Mayor Vi tu daño que no vi el remedio
dado, é que assifaria con él agora». (Paso Qué dió la tu muerte al tu matador.
Honr. , §. M .) — En el Cancionero de S. M., ¡ 0 porfioso pestífero error!
núm. i , hay una canción suya : Hados crueles, soverbios, rabiosos
Que siempre fobades los mas virtuosos
Decidle nuevas de mí Y perdonades la gente peor.
E mirad si habrá pesar
Por el placer que perdí. En el Gane. núm. 1 de labiblíoteca deS.M .
Contadle mi fortuna hay una « Copla que fizo Gómez Carrillo á
E la pena en que vivo Johan de Merlo », en que le llama senyor p ri­
E decid que soy esquivo mo; y Merlo responde :
Que non curo de ninguna. Senyor primo, tu fablar
Que tan fermosa la vi Me fizo perder la silla
Que m’ovlera de tornar E tornar tan amariUa
Loco el día qne partí.
La cara, oa mi pensar
Se podía presumir ,
5 Juan de Merlo, gran justador y luchador '
Que tn mal pueda alcanzar
de aquellos tiem pos, rompió dos lanzas en A mi que quiero servir
EN LOS SIGXOS XIV Y XV. X LV

gaS Alonso Deza^ y Juan Pimentel®, que compartieron con él las fatigas y ries­
gos de aquel hecho singular de caballería, que apénas comprendemos; el ter­
rible justador Gonzalo de Cuadros, que hiere gravemente en unas fiestas al de
Luna, poniendo en consternación á todos los caballeros y damas de la corte^;
todos en fin, porque todos eran poetas, cuando arrimada la lanza escribían sus
metros y canciones, olvidaban los afectos, odios y pasiones, que en realidad
los animaban y conmovian; olvidaban las armas, las guerras y los hechos de
caballería, para expresar en conceptos metafísicos y alambicados un amor afe­
minado y bastardo. En vano se busca en estos versos el menor reflejo de la
La q ue m e n on q uiere am ar. Su vida fa lle sc e d e r a
N i so la m e n te e sc u c h a r ... F u er o n v e in te s ie t e a n y o s.
P artir á re y n o s éxtran yos
Fernando de Guevara le dirigió también
Su d e s e o todo era.
otros versos, que trae dicho Cancionero. D e lev a r em presa fuera
^ Hijo del mariscal Iñigo de Stúñiga, de P o r e l era p u b lica d o .
quien hay composiciones en el Cancionero de D uró en su b uen esp era
Baena, y nieto del rey de Navarra D. Garlos F asta d o s an y o s p a sa d o s.
{Paso Hour,, §. 2). Hay poesías suyas en el (Cancioneero MS. nüm. i. )
Cancionero general, en los MS. de la biblio­ En el Cancionero gewcraí (fol. 817, ed. 1573)
teca de S. M., y en el de la Biblioteca Nació- se halla una letra que sacó D. Juan Pimentel
n a l, que de su nombre es llamado Cancio­ contra la del conde de Lémos. En el Cancio­
nero de Stúñiga. nero MS. de S. M., núm. 1 , hay varias can­
2 «Era sobrino (dice la Relación del Paso ciones suyas : una de ellas comienza a s í:
»Honroso, p.40) del gran doctor Periañez de Cuando tu á mi oías
» Ulloa. » Corrió trece carreras y rompió seis Dar voces que me quemaba,
lanzas. En e l Cancionero MS. núm. 1, hay unos S ábete q u e m ’aquejaba
versos suyos quejándose del amor : A q u el d o lo r q u e á M aclas
F iz o fe n e c e r s u s d ia s.
F u erza d'am or n on sa b ia
T od o p e n sé p e era J u e g o , h Gonzalo Quadros (dice la Crónica de Don
D e s i la n zó m e en tal f u e g o , » Alvaro de Luna, tít, 8) era uno de .los ma-
Q ue m i corazón á r d ia ...
»yores justadores é mas valientes é punteros
® D. Juan Pim entel, aunque lo pretendió, » que avia en la corte del Bey ; » y en las jus­
no llegó á romper lanzas en el Paso Honroso tas de Valladolid de 1418 « encontró á D. Al-
á que asistió acompañando á Suero de Qui­ » varo por la vista del yelmo é el roquete de
ñones (§. 17). Era hijo del conde de Bena- » lá lanza abrió la vista, é enconlrole en la
vente 1), Rodrigo Pim entel, y conde de Ma- » frente é con las puntas del roquete que-
yorga (en 1435). No menos quijotesco que »brantole todo el casco de aquella parte de
Quiñones y Merlo, y « deseando ir fuera del »la cabeza; é comenzó á salir tanta sangre
Reyno (dice el Comendador griego) á facer »por la vista del yelm o, que todos los para-
» armás con codicia de adquirir honra ,é fama » mentes é sobrevistas é las tranzaderas que
»aprendía con mucho estudio los ejercicios »su amiga le habla dado fueron llenas de
» de la guerra; é un criado suyo llamado Pe- » sangre. E las dueñas é doncellas... comen-
»dro de la Torre jugando una vez con el a la » zaron á facer el mayor llanto del Mundo : é
» hacha mandóle el Conde que jugase á todo »el Rey mandó cesar la justa, é ovo muy grand
» matar y ei lo fizo y dio al Conde un golpe »pesar... é todas las justas fueron tornadas
»con la hacha en el rostro del cual murió». » en tristeza é desplacer.» — De Gonzalo
Sucedió esta desgracia en 1437. — Juan de Quadros hay composiciones en el Cancionero
Mena lloró su muerte en las coplas 188 y 189 de Baena y en el MS. núm. 1 de la biblioteca
del Orden de M arte; y Juan Agraz escribió al deS. M.
mismo asunto dos extensas composiciones.
En una de ellas dice r
XLVl de la P O E S IA CASTELLA N A

vida actual y efectiva; y si no hubiera otros testimonios, creeriamos que aque­


lla revuelta y turbulenta edad habia sido la realización de una enamorada y fe­
liz Arcadia.
¿Qué más? La misma guerra con los moros tan santa, tan popular y tan
poética, y en que aquella brillante aristocracia hacia olvidar con sus proezas
y altos hechos sus altanerías y turbulencias, no arrancaba un solo acento á
aquellos poetas que, al celebrar las victorias obtenidas contra los infíeles, hu­
bieran celebrado sus mismas glorias ó las de sus padres. Jamas se oye en sus
cantos el nombre de Bernardo del Carpió, del Cid, de Fernán González, de los
Infantes de Lara, de Arias Gonzalo, ni de ningún otro de los guerreros caste­
llanos ; en cambio se eleva hasta las nubes, y adquiere una celebridad porten­
tosa el enamorado Maclas, victima de su pasión^; y los desgraciados amores
de Rodriguez del Padrón, y su canción en despedida de su amiga, se hacen tan
célebres como pudiera haberlo sido la mayor empresa ó hazaña
1 Qué contraste I Miéntras así olvidan los altos hechos de su patria los poetas
aristocráticos y cortesanos; los poetas populares, que ni eran caballeros, ni
trataban las armas, ni se mezclaban en las empresas de la guerra, son los que
en sus cantos y romances celebran los combates y victorias contra los infieles,
los que enaltecen las empresas de la caballería, y los que crean un renombre
inmortal á los heróicos defensores de su patria.
La historia nacional vive y palpita todavía en esta poesía; y todas nuestras
glorias, todas nuestras tradiciones, toda nuestra nacionalidad, en fín, se ha­
lla consignada en aquellos vigorosos y sencillos poemas. Por eso se leen cada
vez con más interes y aprecio; al paso que la poesía de los Cancioneros solo
excita la atención de los que la estudian como un hecho social de una época
determinada.
* No se puede formar una verdadera idea Que según peno partiendo
d éla celebridad de Macias, sino conociendo Non espero que jamas
ios Cancioneros MMS. y viendo el gran nùmero Te veré nin me verás;
de composiciones en que se le celebra y en­ la pone G. Sanchez de Badajoz en boca de
salza. Los testimonios recogidos por D. To­ J. Rodriguez en el Infierno de amor. La co­
mas Sanchez, el P, Sarmiento y otros erudi­ mentaron y glosaron en el siglo xv Luis Cas­
tos son casi nada comparados con los que se tillo (fol. cccxxxvni del Cancionero general) y
pudieran reunir. otro poeta anónimo (fol. cccoxxix), y en el x vi
^ Véase esta canción en ei Cancionero gene­ la glosó todavía el Dr. Ramirez P agan, en su
ra l, fol. cccLxxrx, en laS06 del Cancionero de Floresta de varia poesía, fol. z. vi. El autor del
Baena, y más extensamente en la Vida de Diálogo de las lenguas también la cita como
J. Rodrigtiez del Padrón, tomada de un anti­ autoridad, p. 107. Finalmente, el poeta Bur-
guo códice que publiqué en laRemsta de Ma­ g u illo s, el verdadero, no Lope de Vega, la
drid de noviembre de 1839. Esta canción, glosó en una composición que con otras mu­
cuya más celebrada còpia es la siguiente : chas , y romances de este casi desconocido
Viva led a s i p o d r a s , poeta, se halla en un códice manuscrito de
E n on p e n e s aten d ien d o Poesías varias dé la biblioteca de S, M.
ÈN LO S S IG L O S X IV T X ? . X L V Il

Excusado es decir que al hablar así de la poesía erudita y de sü índole y ca­


rácter, no es mi ánimo incluir en esta especie de censura algunas obras de ob­
jeto más elevado y de plan más extenso. Debemos sobre todo exceptuar las
Trescientas de Juan de Mena, en que este insigne poeta celebró los hechos y
los hombres notables de su tiempo, censuró á los fautores de discordias, excitó,
á la guerra santa contra los infieles, y dió graves lecciones de moralidad y de
patriotismo á sus contemporáneos h Mi objeto ahora es hacer notar la índole
general de la poesía erudita y cortesana de los Cancioneros, sin hacer cuenta
de honrosas excepciones : después descenderé á más detalles y pormenores.
Porque en realidad es un fenómeno singular y extraño que de todos los afec­
tos, de todos los sentimientos y pasiones de aquella época caballeresca y guer­
rera, polo el amor haya sido casi siempre el objeto de los cantos de nuestros
paladines, y no el amor heróico y elevado de los romances y libros de caballe­
ría, cuyo espíritu animaba y agitaba á la somedad, sino el amor galante, tierno,
afectado y metafisico de los salones y saraos. El amor caballeresco ennoblecía
el ánimo y le levantaba á grandes empresas. Las damas eran una especie de
deidades que guiaban al caballero que las servía, á la consumación de heróicas
hazañas y aventuras ; su nombre era invocado en los trances más apurados de
las arm as, y á ellas se consagraban los trofeos del vencedor, y se ofrecía el
rendimiento del vencido y la gratitud de los protegidos ó rescatados.
El amor de la poesía cortesana apénas tenia género alguno de contacto con
el que acabo de indicar: quejas y lamentaciones de la crueldad de la damaá
quien se dirigian, elogios de su hermosura, protestas de fidelidad y constancia,
y pinturas y descripciones de las penas y dolores que por ella se sufrían, eran
el fondo perenne y constante de estas composiciones ; y todo escrito con^ una
sutileza tal de conceptos, una metañsia de sentimientos, y una tan artificiosa
y simétrica combinación de frases y periodos, que con dificultad puede creerse
que este amor haya podido ser inspirado por aquel espíritu impetuoso y caba­
lleresco, que con tan diferentes acentos se explica y desfoga en los romances
populares y en los libros de la andante caballería. Era en mi concepto una de-

^ Véase, entre otros pasajes que pudieran Revoca concordes á tí nuestras gentes
citarse, el siguiente, en que condena las dis­ De tanta discordia y tanta desferra.
No conbènia por obra tanta luenga
cordias civiles y excita á la guerra contra
Hacer esta guerra mas ser ella hecha,
los infieles de Granada:
Aunque quien viene á la via derecha
O virtuosa, magnífica guerra, No viene tarde por tarde que venga.
En ti las querellas volverse debrian, Pues no se dilate ya mas ni detenga.
En t i, do los nuestros muriendo vivían Hayan envidia de nuestra victoria
Por gloria en los cielos y fama en la tierra. Los Reynos vecinos y no tomen gloria
En t i , do la lanza cruel nunca yerra, De nuestra discordia mayor que conbenga.
Ni teme la sangre verter de parientes : (Cop. 155 y 154, Oréen de Marte.)
xLvm d e la p o e s ìa c a st e l l a n a

viacion de este mismo espíritu, una via nueva abierta k la manifestación del
amor; el principio, en fin, de una literatura y de una poesía que pugnaban por
desasirse de la rudeza de la época y de lo violento y anárquico del régimen so­
cial que á la sazón predominaba.
En medio de la fuerza material y del feudalismo que por todas partes se
presentaba en su brillantez poética unas veces, otras con su terrible realidad,
los ánimos generosos parece que se transportaban con placer á una región ideal
donde no existiesen más que las luchas del sentimiento y del espiriru, y en que
desapareciesen completamente los privilegios y fueros de la fuerza, aun de la
,más legítima. La literatura, la poesía sobre todo, quizas no ganaban mucho en
esta completa separación de la vida real y efectiva , en este nuevo giro dado á
las ideas : quien ganaba indudablemente era la sociedad, era la civilización.
Pero ésta inspiración poética tan digna de exámenbajo el punto de vista que
dejn indicado, ¿era fruto y producción espontánea demuestro suelo y de nues­
tra sociedad, ó era una mera importación de ideas y de sentimientos extraños?
Esta cuestión, que se enlaza naturalmente con el exámen de la infiuencia que
ejercieron en nuestra poesía los provenzales, los árabes y aun otros pueblos
de la Península, merece que le consagremos algunos instantes.
Generalmente se ha creído que nuestra poesía erudita y cortesana era en
aquella sazón una mera imitación de la provenzal ó lemosina, que aparece ha­
ber sido la primera que se ostentó con cierta perfección, gala y lozanía ha­
blando el romance vulgar. Esta opinion muy acreditada en algún tiempo es hoy
impugnada por muchos, y á mi ver con muy fundadas razones. No niego yo la
influencia; lo que sostengo es que esta no ha sido ni tanta ni tan grande como
se ha querido suponer.
Los trovadores y poetas lemosines debieron necesariamente ejercer una más
ó ménos extensa influencia en el desarrollo de la poesía castellana por varias
causas. Por de pronto fuéron los primeros que cultivaron la poesía en una len­
gua ó romance vulgar, con cierto éxito y brillantez ; y los que abren una nueva
carrera tienen siempre una tan justa como natural influencia sobre los que
vienen en pos de ellos. Por otra parte, aunque aquellos trovadores se suelen lla­
mar por excelencia provenzales, sabido es que la lengua que hablaban y en que
escribían sus celebradas composiciones era la común y vulgar en una gran
parte de la España, y que españoles eran ademas gran número de estos mismos
trovadoresL La poesía lemosina floreció principalmente en la corte y bajo la

* Hé aquí una lista de los trovadores pro­ Alfonso n , rey de Aragón; Hugo de Matapla-
venzales , catalanes y aragoneses que cita Mi- na; Guillermo Bergueda; Ramón Berenguel,
llot en su Hisíóire liter, des troubadours: quinto conde de Provenza ; la Condesa su mu-
EN L O S SIG L O S X IV î XV, X LIX

protección y tutela de los Berengueles, principes españoles que tenían su re­


sidencia principal en la populosa y opulenta Barcelona; con cuya riqueza, ilus­
tración y cultura, en vano trataría de competir ninguna ciudad de sus domi­
nios al otro lado del Pirineo. Barcelona era en estos tiempos uno de los mas
celebrados emporios del Mediterráneo; sus leyes y disposiciones marítimas
consignadas en el célebre Consulado del mar fuéron solemnemente recibidas por
todoslos pueblos comerciantes y navegantes en aquellos mares, y su puerto era
frecuentado por las, naves de todas las naciones cultas y civilizadas. Los cas­
tellanos por su proximidad y por sus grandes relaciones y enlaces con los do­
minios de Cataluña, Aragón y Yalencia, seguían un comercio y comunicación
frecuentísimos con los países en que se hablaba la lengua catalana ó lemosina;
y fácil es calcular bajo estos datos la influencia que pudo y debió ejercer en el
desarrollo de nuestra poesía nacional el ejemplo, la fama y nombradla de la
gaya ciencia provenzal,
Pero si todavía no bastasen estas pruebas congeturales, la historia literaria
las presenta muy convincentes y directas para establecer como un hecho in­
concuso las relaciones dé los trovadores provenzales con la corte de Castilla, y
la aceptación y aplauso que en ella encontraban.
Era la corte de Castilla una de las más celebradas en aquellos tiempos por
su cultura, su magniflcencia y su esplendor. El emperador Federico Barba-
roja, al señalar en unos muy conocidos y notabilísimos versos, aquello en que
más principalmente sobresalía cada nación en la época en que escribía, al mis­
mo tiempo que entre los caballeros prefiere á los franceses, entre las mujeres
á las catalanas, entre los poetas á los provenzales etc., entre las cortes de los
Reyes da la preferencia á la de Castilla f Testimonio insigne que acredita lo
jer; Giraldo Cabrera; D. Fadrique, rey de Si­ t P la sm i cabaU er f r a n c é s ,

cilia ; el conde de Ampnrias ; Guillermo de E la d onn a c a ta la n a ,


E T onrar d el G ino ez
Mur; Pedro 111, rey de Aragon ; Ramon Vidal
E la court de castellana
deBesalú; Gerveri de Gerona; Blacas y algún
L o n cantar p r o v e n z a le s ,
otro que no recuerdo. A estos hay que agre­ E la danza tr e v is a n a ,
gar al Maestro Guillermo, autor dé la Crónica E lo u corps a r a g o n é s ,
délos albigenses, publicada en 1858por el le­ E la p erla J u lia n a ,•
gatario de M. Raynouard (Lexique Roman.— L a s m a n s e kara e l’A n g le s ,
Nouveau choix des goes, des troubad., t. i , E lo n d o n c e l d e T u sc a n a .

p. 223). El autor de esta importante compo­ Estos versos, publicados por primera vez
sición era natural de Tudela, en Navarra, se­ por César Nostradamus en su Historia pro­
gún él mismo nos dice en la introducción de venzal., p. 132, fuéron compuestos en 1154,
su poema ; habiendo encontrado el Emperador en Turin
E n n om d el P ayre e d e l S a n t E sp e r ii
á Ramon Berenguer, segundo conde de Pro­
C om en sa la c a n s d s q ue m a estre G u ilhem fit; venza, de la casa de Barcelona, El Conde es­
U s c le r c s qui fo en N avarra , à T udela n o i r i l . taba acompañado de un gran número de poe­
P o is vin t á M on ta lb a , s i cum T h estoria d it tas provenzales y catalanes, que eran casi lodos
S ’i e s t e t o n z e a n s , a i d o tz e s ’en î s s i t ,.. los primeros señores de sn corte : los cuales
a
L DE LA POESÍA CASTELLANA

que acabo de exponer, y que aun puede dar margen á otras no menos impor­
tantes consideraciones.
A esta corte espléndida y hospitalaria , en que la poesía estaba ya en tanta
honra y estimación que se admitía á los juglares en titulo de tales á firmar los
instrumentos públicos con los grandes y prelados S y en que se señalaban tier­
ras á los compositores de romances en los repartimientos de lo ganado á los
moros, se acogieron muchos trovadores provenzales, y fuéron en ella favora­
blemente recibidos y agasajados. Las memorias antiguas y las mismas com­
posiciones de los trovadrres dan testimonio de que en los reinados de Al­
fonso VIIT, de Alfonso IX de León, de S. Fernando y de Alfonso el Sabio, la
corte de Castilla era ya muy concurrida por aquellos poetas, y estaba con ellos
en grandes relaciones. Giraud de Borneil manifiesta en sus versos dirigidos á Al­
fonso IX y,á su hijo S. Fernando, haber residido en C a s tilla Giraud de Ca-
lanson escribe una composición ála rixuerte del infante D. Fernandode Castilla,
hijo de Alfonso TIII y de Leonor de Inglaterra®; Guillermo de Adhemar * y
Ramón Tidal de Besalu® dirigen al mismo rey Alfonso grandes elogios; y el
célebre y extravagante trovador Pedro Tidal no solo estuvo en la corte de
aquel rey cuya esplendidez elogia y ensalza, sino que escribió en ella la No­
vela que insertaHillot y en la que se contienen aquellas alabanzas®. Lo mis­
mo respectivamente sucedió en tiempo de S. Fernando, que tanto «se pagaba
de los que trovaban bien, y tan entendido era en quien lo facia bien é quien
non», según el testimonio de su mismo hijo,
Pero cuando los trovadores provenzales frecuentaron más la corte de Castüla
fué en el reinado de Alfonso el Sabio, de aquel hombre extraordinario que fo­
mentó y cultivó con éxito todos los ramos del s%er en un siglo de ignorancia
y de tinieblas. Según se ve en la «Historia literaria de los trovadores», fuéron
muchos los que entónces vinieron á Castilla buscando la protección y los aplau­
sos de la corte del Rey Sabio, y mucho más aun los que le elogiaron y ensal­
zaron en sus versos. Folquet de L u n el, Hugo de l’Escure, Bertrand Carbo-
nell, Raimundo Castelnau, Guillermo de MontagnaFont,_ Giraud Riquier y
otros muchos, compusieron en su elogio versos que aun se conservan L Nat de

de tal manera agradaron al Emperador con la firma de varios señ ores, la siguiente : Pa-
sus armoniosos versos, que Federico res­ llea , Juglar, eonfirmat.
pondió à sus alabanzas y cumplimientos com­ ^ Míllot, Hist. lit. des troub.,1. ii, p. 8.
poniendo los versos que dejo citados. (Sis- ■’ Id ., id ., t. II, p, 29..
m ondi, De la littérature du midi de PEurope, * Id -, id ., t. II, p. SOS.
t. !, p. 66. — Capmani, Comercio antiguo de ^ Id . , id . , t . I I , p. 288,
Barcelona, t. ii, ap. v ,p .8 .) ® Id.ijid. , t . ir ,p . 297.
* En un instrumento de H56 , que cita la ’ Id ., id ., t. u , pp. 158 , 202, 438; L in,
Paleografía esp., p. 100, se halla, después de pp. 7 9 ,4 0 3 , 329.
EN LOS SIGLOS XIV Y XV, LI

Mons le dirigió unas preguntas en metro sobre la influencia de los astros, 'y
existe aun la respuesta que se asegura se dignó darle el Rey \ Mmeri de P e -
guilain, fugitivo de Tolosa, se refugia A Cataluña en casa de Guillermo Bergue-
dan, caballero catalan y gran trovador él mismo, el.que le acoge, y regala, y le
presenta después al rey de Castilla que le colma de dones y meréedes y provee
á su seguridad^. Marcahrés, hallándose en la misma corte, dirige al Rey unos
versos excitándole á la guerra contra los Ínfleles ®Aimeri de Belenvei nos dice
en sus versos, que pasó alegres dias en Castilla, que ha dejado aquel país
con gran pesar y que en él compuso hermosas canciones que agradaron mucho
á aquel rey atan aficionado, dice, como su abuelo á los buenos y hermosos
decires, y álosgrandes hechos y empresas» \ Bonifacio Calvi, noble genoves,
aunque trovador provenzal, huyendo de su patria se refugia en la corte del Rey
Sabio, cuyo favor llega á alcanzar hasta el punto de crearse envidiosos entre
ios.cortesanos®. En sus canciones exhorta al Rey unas veces al amor,-otras á
los combates y otras ensalza el favor que aquel monarca prestaba á la poesía,
a Silas canciones, dice, y la alegría existen aun en el mundo es solo porla pro­
tección que el rey Alfonso les dispensa : si no fuera por él ya estarían del todo
ólvidádas Finalmente, conocida es la célebre recuesta que dirigió á este, mo­
narca el trovador ó juglar Giraud Riquier, en nombre de los demas juglares,
quejándose de que músicos j bufones sin principios ni talento tomaban .aquel
titulo, y ocupaban el lugar y usurpaban la legítima recompensa de losyerdade- .
ros miembros de .la juglaría; y conocida también la respuesta que se supone
haberle dado el mismo D. Alfonso. Giraud Riquier apela, para remediar aquel
jpal, á la autoridad y á la ciencia del Rey Sabio ; y entre otras cosas que hacen
ménos á mi'actual propósito, le dice : a Pero á vos. Señor, valiente y pode-
»roso Rey, que teneis toda la autoridad, todo el discernimiento y saber para
»corregir un tan pernicioso desorden, á vos toca mej.br que á-otro ninguno
»obrar en esto como un gran monarca; á vos, que reináis en Castilla donde la
»juglaría y la-ciencia han' encontrado en todos tiempos m_ás protección que en
»ninguna otra corte.; ávos, que en este punto sois tan celebrado como en los
»demas, y que lleváis un tan hermoso dictado (el de Sabio), corresponde em-
»prender esta reforma t lo que vos ordenéis será por todos obedecido »
Excusado me parece alegar más hechos , para probar que los trovadores pro-

* Millol,m‘sí. lit,desíroub.,í. u, pp,189y i9o, 6 En qner .cab sai cbant è solatz


^ Id., id ., t. ir, p. 233. * P o s lo s m an té lo Reis N ’A nfós. ’ •
® Id., id., t. II, p. 253. Mas sí per ini tot sol no fos
Jà'Ìs agroo del tot oblidatz. '
* Id., id,, t. II, p. 356.
(Emveau choìx de« poes. des troub., 1. 1 , p. 475. )
® ¡d., id ., t. II, p. 567. — Tiraboschi, Sto­
ria delia leí. üaL, t, i v , p. 287. ’ ,T. in, pp. 5o0 .0 .565.
L Il DE LA p o e s ìa C ASTELLA N A

vénzales fuéron conocidos, celebrados y favorecidos en gran manera en la corte


de Castilla, desde principios y aun ántes del siglo xiii, y que por lo mismo tu­
vieron ocasión de haber ejercido más ó ménos influencia en el desarrollo de la
poesia nacional, en los reinados de D. Alfonso el Noble, S. Fernando y D. Al­
fonso el Sabio.
Pero la época de los trovadores provenzales y de su brillante existencia des­
apareció precisamente por este tiempo. La guerra de los albigenses, civil á
la vez y. religiosa, vino á turbar la feliz tranquilidad de que hablan gozado
aquellas regiones durante varios siglos, y á precipitar sobre ellos todo género
de calamidades. El estado social que había dado ocasión y origen con su forma
y circunstancias particulares á la existencia de los trovadores, fué completa y
violentamente trastornado. Aquel feudalismo suave y templado de los señores
de castillos y lugares que, en la paz de que gozaban , los llevaba á ocuparse
principalmente de amor y de poesia, de fiestas y de saraos, desapareció bajo
la rígida y violenta dominación del jefe del partido católico Simón de Monfort;
y los trovadores fuéron por la mayor parte el blanco del celo y del odio de sus
exaltados secuaces. Muchos de los trovadores habían incurrido en los errores
de que se culpaba á los albingeses ; los más habían tomado las armas contra
la cruzada predicada contra ellcs, y cuando sucumbió la causa que defendían,
puede decirse que pereció la poesía y la gaya ciencia provenzal. Cuanto después
se hizo para reavivar la apagada luz, fué inútil é ineficaz : los Juegos Florales,
el Consistorio del gay saber y los mantenedores del colegio de Tolosa, demos­
traron con sus estériles esfuerzos esta triste verdad; y la poesia lemosina, si en
lo sucesivo brilló todavía con algún destello de su luz primitiva, no fué ya en la
Provenza, sino en Yalenciay Cataluña, y cuando léjos de aspirar á influir sobre
la poesía de Castilla, se sometía por el contrario al influjo de su ejemplo, y su­
cumbía completamente poco después, espirando en brazosdela musa castellana.
La influencia, porlo mismo, de la poesía provenzal en la de Castilla solo pudo
ejercerse en la época brillante de los antiguos trovadores : es decir, hasta el
reinado de D. Alfonso el Sabio ; en los reinados sucesivos no se vuelven á pre­
sentar los trovadores, si alguno existía, en la corte de Castilla ; á lo ménos no ha
quedado de ello memoria alguna que hayaUegado á mi-noticia. Pero podrá
decirse tal vez, que si eUos no vinieron, sus obras serian conocidas y leídas en
Castilla ; mas todo induce á creer lo contrario. No sabemos que se haya encon­
trado en Castilla un solo códice de poesías lemosinas de la época de los trova­
dores, y todavía en el siglo xv, el mismo marqués de Santillana, al hacer men­
ción de la poesía provenzal en su celebrada carta al Condestable de Portugal,
no cita á otro trovador más que á Arnaldo Daniel, á quien tal vez conoceria por
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. LIH
)os elogios que de él hace el Petrarca, y alboloñes Guido Januncello; pero cou-
fesando que de ninguno de ellos habla visto obra alguna*.
Por otra parte, ¿dónde están las señales de la influencia que se pretende en
la poesía castellana de los reinados de Alfonso el Sabio, Sancho el Bravo, Fer­
nando rv y Alfonso el Onceno? ¿Se pretenderá acaso hallar las huellas de la
imitación lemosina, en el poema del Cid, en la Crónica rimada, en los libros
de Alejandro, de Apolonio, de José y de Fernán González, en las obras de
Berceo, del Beneficiado de Ubeda, y del canciller Pero López de Ayala? Nin­
guna de estas composiciones, ni por el fondo de las ideas, ni por la forma de
la versificación y de la rima, permite sospechar siquiera que sus autores se hu­
biesen propuesto imitar á los poetas y trovadores provenzales. Un espíritu en­
teramente diverso, un espíritu enteramente nacional y, por decirlo así, caste­
llano, brilla en todas ellas, puro y sin mezcla en las m ás; en las otras modi­
ficado por el espíritu religioso y por el de la antigüedad, entendida como se
entendia en la edad media y vemos en el libro de Alejandro y en el deÁpolonio.
Bien puede asegurarse, por lo mismo, que en este ramo de la poesía nacional
ninguna influencia visible ni notable pudo ejercer la provenzal ó lemosina.
No me atreveré á decir otro tanto de la poesía cortesana, que forma la base
principal de nuestros Cancioneros ; en esta clase de composiciones me parece
que no se puede desconocer el influjo más ó ménos directo de la imitación le­
mosina, sobre todo en las formas exteriores de la rima y de las combinaciones
métricas.
Yo no creo que la rima haya sido introducida en las leguas vulgares por los
provenzales, pues muchos siglos ántes que ellos la usasen era muy conocida y
frecuente en las composiciones que aun se escribian en latín, y del latin debie­
ron tomarla los primeros poetas vulgares, lo mismo en la Provenza que en
Castilla y otras partes Pero no puede negarse que si los lemosina no inven­
taron la rima ni las combinaciones métricas modernas, las llevaron sin embargo
á un grado tal de perfección y de primor, que por necesidad debieron ser imi­
tados por los que en otras lenguas componían decires y canciones. No tengo

* Sánchez, Poeí. « kl , t. r, p. uv. teraba la armonía y cadencia de ios verdade­


2 Guando se fué perdieudo entre los pue­ ros versos latinos. Fácil sería hacer sobre esto
blos romano-bárbaros la verdadera pronun­ una larga disertaciou, prestándose á ello de
ciación latina, dejó naturalmente de perci­ suyo la materia; pero sin tratar de indagar el
birse la armonía y cadencia de lo s versos es­ origen y procedencia de la rim a, basta á mi
critos según la antigua prosodia, y se busca­ propósito que esta estuviese ya usada gene­
ron otros medios de estructura y de armenia ralmente y en gran boga antes de que se es­
poéticas. Entonces se hizo común y general cribiesen versos ni canciones en ninguna de
el uso de la rim a, conocido muy de antiguo, las lenguas modernas, inclusa la provenzal.
pero menospreciado como un defecto que al­
LIV ' DE LA POESÍA CASTELLANA

por lo mismo dificultad en creer que las Cantigas que aun se conservan del rey
D, Alfonso el Sabio, escritas en gallego, sean en cuanto á la forma una imita­
ción lemosina, y que tal vez pueda decirse lo mismo de los versos de Rabi don
Santo*, de h Crónica atribuida á D. Alfonso el Onceno, y de algunos de los
muchos, géneros de composiciones que se hallan en las obras del festivo y facun­
do Arcipreste de Hita^. Tampoco negaré que introducidas de este modo las com­
binaciones métricas venidas de Provenza, las hayan adoptado sin saber siquiera
su origen los trovadores y poetas cortesanos que florecieron en los siglos xiv y
X V , y cuyas composiciones llenan nuestros Cancioneros impresos y manuscri­

tos : así como adoptaron los versos de arte mayor y del arte común, es decir,
de doce y ocho silabas, inventados, según el marqués de Santillana, en los reinos
de Gaücia y Portugal, y los alejandrinos de catorce sílabas, tomados, según se
dice, del poeta francés que escribió el Poema de Alejandro. Pero creo también
que, en todo caso, á popo más que á esto está reducida la influencia de la poesía
provenzal en la castellana de que vamos hablando.
Porque si, de las formas exteriores del metro y de la rima pasamos al fondo
de las.composiciones, entónces necesario es reconocer que es muy poco en lo
que se parecen una y otra poesía, fuera de aquello que es general y común á
toda clase de obras poéticas. Para demostrar esta verdad no me valdré de cali­
ficaciones hechas al intento, sino de las de aquellos mnismos que han creído y
sostenido que nuestra poesía era hija de la lemosina. «¿Qué eran los trovado­
res?» se pregunta á sí mismo uno de ellos®, «Hombres de guerra en su mayor
»parte, se responde ; algunos señores de castillos y otras personas de ingenio y
»talento, según el espíritu del tiempo, los cuales animados por la naturaleza ar-
»moniosa de los meridionales, favorecidos por una lengua sonora y metálica, y

^ Los versos de Rabi D. Suato acaban de pasajes. Hé aquí cómo comienza este último :
ser publicados por Ticknor eú el apéndice iir M iérco les á tercia
de su Hist. of spantsh luterai. E l cu er p o d e Christo
^ Sancbez, al publicar las obras del Arci­ Ju dea lo a p r e c ia ,
preste de Hita, bizo ya notar la gran variedad E s i ’h o ra fu e visto
de metros de que usó en sus composiciones; p u a n p o co lo precia
A l tu h ijo q u isto
pero desconoció otros muchos por el mòdo
J u d a s e l q u T v e n d id , su d isc íp u lo tra id o r .
con que estaban escritos los versos. Ya he­
P o r trein ta d in e r o s
mos visto que el Arcipreste usó del verso oc­ F u e e l v e n d im ie n to ,
tosílabo de los rom ances, y en sus Cánticas d u e l’caen s e ñ e r o s
de serrana y en otras eomposlcionés, aunque D e l n o b le u n g ü e n to .
impresas como versos largos, he encontrado F u er o n p la se n te r o s
muchas combinaciones de versos cortos muy D e l p le ile a m ie n to
notables. Véanse las cánticas que comienzan D ie r o n le a lg o al fa lso v e n d ed o r , etc.
con las coplas 953 , 961,971, etc. ; la oración ® Villemain, Tableau du moyen age, pre­
á la Virgen , copla 1020; la pasión de nuestro mière leçon.
Señor íesucri.sto, copla 1023 , y otros inuchos
EN LOS SIGLOS XIV V XV. LV

^»expresando eon elocuencia y facundia el pensamiento popular, ya atacaban ó


»celebraban en sus cancionesá los señores de las cercanías, ya los invitaban á
»la paz, ya los excitaban áaMstarse en las cruzadas, y á veces también insulta-
»ban a todas las potestades del Estado y de la Iglesia. La poesía provenzal era,
»por decirlo así, la libertad de imprenta de los tiempos feudales; libertad más
»áspera, más atrevida y ménos reprimida que la nuestra. Pudiera citar de esto,
»continiia elescritor que voy copiando , ejemplos verdaderamente iñcreibles. El
»erudito Raynouard ha reproducido algunos en su estimable colección de poe-
»sías provenzales, pero-hay otros muchos delante de los cuales tuvo que dete-
»nerse por una especie de discreción y de reserva que se retrotraia á seis siglos
»más atras.........Cuando se lleganá comprender estos curiosos documentos, se
»encuentran en ellos tesoros de facundia y de ingeniosa vivacidad, y se admira
»lo atrevido de unas canciones tan libres, que esparcian por todas partes la ale-
»gría, la sátira y el insulto.»
¿Quién verá en esta descripción déla índole de la poesía provenzal el menor
rastro de semejanza con nuestra poesía cortesana, con la poesía de los Cancio­
neros? Me parece que es difícil encontrar dos cosas más diferentes y opuestas.
Y la razón es palpable si consideramos el estado de las dos sociedades y de los
dos pueblos.
La Provenza gozó de largos períodos de tranquilidad y de sosiego bajo el
suave mando de los Berengueles, y pudo entregarse libremente á los solaces
de la paz, de la libertad y de la poesía, y á los sentimientos propios de su fe­
liz situación. Castilla, á la guerra constante con los moros, añadió las revuel­
tas y turbulencias interiores de los reinados de Alfonso X , de Alfonso XI, de
D. Pedro el Cruel, de Juan H y de Enrique lY; y adquirió en estas lides y com­
bates la dureza, la elevación, y si se quiere la altanería que en toda su his­
toria la distinguen. El temple de los ánimos, el estado de la sociedad y de las
costumbres, eran por lo mismo muy diferentes. Allí libres y osados, hasta el
punto de dar origen á la secta disidente y herética de los albigenses; aquí .ca­
tólicos puros y fervientes, y sumisos á la autoridad de la Iglesia. Allí poco con­
tenidos por la escasa autoridad de los señores feudales; aquí amoldados á la
imponente autoridad de una corte brillante y ostentosa ciertamente, pero gra­
ve, circunspecta y llena siempre de varones respetables y prelados, y á cuya
imágen y semejanza se modelaban las de los grandes señores y caballeros prin­
cipales. Los trovadores y poetas castellanos, que aspiraban á brillar en estas
cortes, tenian por necesidad que acomodarse al carácter grave, severo y cir­
cunspecto de los caballeros y de las damas que las formaban. La pasión misma
del amor, objeto de la mayor parte de sus composiciones, para ser admitida y
I.vi DE LA POESÍA CASTELLANA

tolerada por aquellos pundonorosos caballeros y por aquellas graves matronas,


tuvo necesidad de revestirse de formas respetuosas, elevadas y platónicas, y en­
cerrarse en generalidades frias y abstractas; bien al contrario de las composicio­
nes de los trovadores, en que hay más pasión, más sentimiento y también más
licencia y sensualidad. El trovador provenzal, siguiendo la libertad de cos­
tumbres del pais en que escribia, no ocultaba el objeto de su amor, aunque
este amor fuese culpable y criminal, ni las mudanzas y vicisitudes de su pa­
sión ; y sus canciones por lo mismo están marcadas con un sello de verdad
histórica y de actualidad que en vano se buscaría en los cantos ingeniosos y
metaüsicos dé nuestros poetas cortesanos. Bajo este punto de vista tienen
nuestras composiciones mucha más analogía con la poesía del Petrarca y los
de su escuela, y con la de los poetas catalanes y valencianos de la época pos­
terior. Juzgo excusado detenerme más en este punto, que pudiera dar lugar á
largas consideraciones: con lo dicho basta en mi concepto para desvanecer la
Opinión de los que sostienen que nuestra poesía cortesana no era más que una
mera imitación de la provenzal, y para convencerse de que no podemos bus­
car en esta imitación el origen de la índole y carácter peculiar que hemos des­
crito más arriba.
No ha faltado tampoco quien haya creido que nuestra poesía había imitado
á la de los árabes, no solo en el fondo de las ideas y pensamientos, sino en la
misma forma métrica y en la rima. Conde supone que nuestros romances son
una simple y sencilla imitación de los versos arábigos de diez y seis sílabas con
la cesura en medio y su opinión ha sido admitida casi generalmente. Otros
adelantaron m ás: supusieron que no solo la versiflcacion, sino el fondo de las
ideas, eran tomadas en gran parte délos árabes, y principalmente aquel tinte
oriental que se descubre en muchos de nuestros poemas. Los españoles, de­
cían , han tomado de los árabes, sus compatriotas, la mayor parte de sus co­
nocimientos en las ciencias: ¿ cómo no habrían hecho lo mismo en la poesía?.. .
Podía esta opinión, en la extensión sobre todo que algunos le dieron, pare­
cer más ó ménos conforme á los hechos, y más ó ménos exagerada la influencia
que se atribuía á los moros; pero de la existencia de este influjo mayor ó me­
nor, nadie parecía abrigar hasta ahora la menor duda, cuando últimamente se
ha venido á negar completamente, y á sostenerse la imposibilidad de que haya
podido existir. Según esta opinión que acaha de esforzar el orientalista M. A.
Dozy en sus eruditas Investigaciones sóbre la Historia politica y literaria de
España, cela poesía árabe española, clásica en cuanto imitaba á los antiguos
»modelos, abundaba en imágenes tomadas de la vida del desierto, ininteligi-
* Conde, Hist. de la dom. de los árabes, 1.1, prólogo.
EN LOS SIGLOS XIV Y XV, LVII
» bles á la masa del pueblo, y con mayoría de razón á los extranjeros : la len-
» gua poética era una lengua muerta, que los árabes no comprendían ni escri-
» bian sino después de haber estudiado por mucho tiempo y muy formalmente
»los antiguos poemas; y aun asi se equivocaban muchas veces en el empleo
» y significación de las voces. Hija de los palacios, esta poesía no se dirigía al
» pueblo, sino únicamente á los hombres instruidos, á los grandes y á los prln-
» cipes. ¿Cómo pues una poesía tan erudita pudo haber servido de modelo á
»los humildes é ignorantes juglares castehanos?... Por otra parte, continúa
»Dozy, nada justifica la opinión que impugno : la versificación y la poesía es-
» panelas no pueden traerse á cuento por el solo hecho de que la poesía espa-
» ñola es popular y narrativa, y la poesía árabe artística, aristocrática y hrica..
» Yo no niego (añade) que los pueblos romanos hayan tomado muchas de sus
»novelas,.de sus apólogos etc.^ de ios árabes, ni que estos hayan ejercido
» una grande influencia sobre las ciencias. Yo solo hablo de la poesía; la len-
» gua de las novelas y de las obras científicas era la lengua ordinaria C »
Dejemos á los entendidos en la lengua árabe el comprobar la exactitud de
los hechos y aserciones alegados por este erudito escritor; hechos y aserciones
que tan en contradicción están con los que otros orientalistas han sostenido
hasta ahora; démoslos, á mayor abundamiento, por ciertos y exactos : ¿qué
se inferiria de aquí? Que la poesía erudita y clásica de los árabes, la que era
hija de los palacios y solo se dirigia á los hombres instruidos y á los grandes
señores, no ha podido prestarse á la imitación de los juglares y trovadores es­
pañoles. Pero ¿ podrá desoonDcer el erudito que impugno que los árabes del
pueblo, que los árabes que no entendían la antigua lengua poética, que la
gran mayoría, en fin, del pueblo moro tendría por necesidad una poesía popu­
lar en el lenguaje común, y que en este lenguaje compondría sus versos y can­
ciones ? Cuanto más se exagere la separación de la lengua clásica de la poesía
árabe, del lenguaje vulgar, más probable, más necesaria se hace la existencia
de una poesía común y popular. De lo contrario sería preciso suponer que
pudo existir un pueblo sin cantos y narraciones poéticas á su alcance, y que
este fenómeno inconcebible se verificaba entre los árabes españoles, uno de los
pueblos de más imaginación poética que han existido. — Si quizá se dijese que
estos cantos populares no se han conservado ni existen en el dia, considérese que
es propio de esta especie de composiciones el trasmitirse y conservarse por la tra­
dición oral, sin consignarse por escrito como la poesía erudita, y que esto mis-
m.o ha sucedido con nuestra poesía popular, con nuestros romances. Si la in­
vención de la imprenta no hubiera proporcionado el medio de conservarlos en
* T. 1 , pp. 609 y siguientes.
LVIll DE LA POESÍA CASTELLANA

los Romanceros , quizá hoy no tendríamos sino muy pocos de estos numerosos
poemas ; y de seguro no tendríamos ninguno si al final del siglo t s hubiera su­
frido la nación castellana la suerte de los árabes : si hubiera sido expulsada de
sus antiguas mansiones, si hubiera perdido su nacionalidad, y hubiera, en fin,
desaparecido tan completamente como han desaparecido los árabes españoles.
Pero ademas de esta conjetura sobre lo existencia de una poesía popular
éntrelos árabes, hay dé ello algunas pruebas directas. Argote de Molina ’ nos
testifica que en su tiempo, es decir, á mediados del siglo xvi, todavía se oia
cantar á los moriscos de Granada, últimos restos de aquel culto é ilustrado
pueblo, cantares lastimeros sóbrela pérdida de su tierra; y estos cantares por
necesidad debían estar escritos en lengua -inteligible á los que con ellos tra­
taban de aliviar su dolor. En igual lenguaje debieron estar escritos los versos
que, según el relato de la Crónica general % recitó desde una torre de Valen­
cia un moro sabio cuando el Cid la tenia cercada, anunciando al pueblo la
próxima perdición de la ciudad ; porque no se concibe que el moro sabio se
tomase aquella molestia, no habiendo de ser entendido, sino por poquísimos
de aquellos á quienes se dirigia.
Por otra parte, consta que los moros eran tan aficionados á trovar, que no
solo, lo hadan en su lengua, sino en la nuestra. El autor del poema castellano
y narrativo de José no puede dudarse de que era moro, no solo porque los ver­
sos están escritos en caractères arábigos, sino porque el José que nos describe
no es el de la Biblia, sino el del Koran; y de la misma nación era el maestro
Mahomat el Xartosse, de Guadalajara, del que hay composiciones en el € m -
etonero de Baena ®, y quizá concurre á establecer la aserción que sostengo el
hecho de la Juglara mora con quien se casó nuestro trovador Jerena, según
vemos en el mismo Cancionero
Si existia pues una poesía árabe popular; si tenían, como yo creo, cantores
populares ó juglares ; sí la comunicación entre los dos pueblos era tan grande
que los árabes escribían versos en castellano, así como desde el siglo ix los
cristianos los escribían en arábigo (según el conocido testimonio de Alvaro de
1 «De esta cuantidad son algunos cantares llado hace tiempo examinando un precioso
9 lastimeros que oimos cantar á los moriscos códice manuscrito de la biblioteca del duque
» del reyno de Granada sobre la pérdida de su de Osuna, pero escrito en caractéres castella­
» tierra á manera de endechas.» (Dise. dé la nos ; y como aun así puede ser muy impor­
poes. east. del conde Lucanor, f. 129.) tante su conocimiento á los entendidos en la
2 « E estonces diz que sobió un moro en la lengua árabe, he creido conveniente publi­
» mas alta torre de la villa ; e este moro era carle, en la forma en que se halla en el ex­
» muy sabio é muy entendido é fizo unas rá- presado códice, en el Apéndice.
»zones en arábigo que dicén a s i» (f.cccxxix). ® P. 564.
M.Dozy (p. 519) siente no haber podido hallar * P .6 2 1 .
el texto árabe de esta elegía : yo le he ha-
EN LOS SIGLOS XIV V XV. LIX

Córdoba) ¿qué extraño podrá parecer que de los árabes haya tomado giros,
locuciones y combinaciones métricas la poesía castellana, así como de ellos
hemos tomado los cuentos, las novelas y los apólogos?
Los versos en que lamentaban su desgracia los moriscos de Granada, y nos
ha conservado Argote de' Molina, son muy semejantes á los de nuestros ro­
mances cortos de seis sílabas : lo que se demuestra dividiendo en dos á cada uno
de ellos por la cesura y hasta ahora parece cierto que, haciendo igual divi­
sión en los versos arábigos de diez y seis sílabas, resultan los que usamos co­
munmente en nuestros romances.
Por otra parte, si no se niega, ni puede negarse, que de los árabes hemos
tomado ó imitado los cuentos, las novelas, los apólogos y las leyendas, como
lo demuestran la Disciplina clericalis de Pedro Alfonso, los Bocados de oro,
el Conde Lmcanor, las Fábulas de Bilpay y la Historia fabulosa atribuida al
moroRasis, ¿cómo se podrá creer que solo en la poesía hemos hecho una ex­
cepción que sería del todo inexphcable si en efecto fuese cierta? Los dos pue­
blos estaban en una grande y continua comunicación ; las costumbres de la
caballería, del honor y de la galantería, se hallaban difundidas casi ál igual en­
tre moros y cristianos® ; y la influencia recíproca de los unos sobre lós otros
e sn n hecho tan constante, que es preciso desconocer el espíritu de nuestra
historia para no dar á esta circunstancia todo el influjo y el poder que en rea­
lidad ha tenido en la suerte y en los destinos de las dos naciones rivales. '
Creo pues que, lo mismo los provenzales que los árabes, y que las demas
nacioúes con quienes Castilla estaba en relaciones ó en contacto, han influido
en mayor ó menor escala en nuestra hteratura y en nuestrá poesía, así como
á su vez hemos debido nosotros tener influjo en la civilización y cultura de los
demas pueblos. ' .
, La impresión que la brillantez y cultura de nuestra corte hizo en los trova­
dores provenzales ya la hemos visto descrita en sus versos y canciones ; y fácil
sería adivinarla comparando el estado del saber y de las ciencias en la corte
del Rey Sabio con el que á la sazón tenian, no solo en las reducidas cortes de
Provenza sino en las de las demas naciones del mediodía de Europa. Respecto

* Sarmíeuto, Mem. hist, de la poes. Es excusado d ecir que leyendo es los ver­
.73. sos como de doce silabas, resultan en toda
® Alhambra hanina su perfección núéstros versos de a rte mayor.
Goalcozor taphqui s Véase eí notabilísimo pasaje déla Crónica
Ala mayarali M ina.de Alfonso YIÍ, núm. 69, de que ya he
Va Mulei Vuadili.
hecho uso al mismo propósito en mis estu­
A ti n i faraci
Guadarga ti a lb a id a , '
dios sobre la Crónica, el Poema y él Roman­
Vix nansi nicätar cero del Cid.
Guanahod Alhainbra, e tt. * Sismondi (De la lit. da Midi, 1 . 1, p. 13a).
DE .LA POESÍA CASTELLANA

de los árabes españoles, bien conocido es hasta qué punto se doblegaron al íii-
Ilujo de nuestras ideas, de nuestro espíritu y de nuestras costumbres ; baste
decir que en los últimos tiempos llegaron á escribir, no solo sus poemas y can­
ciones, sino hasta sus leyes particulares, en el lenguaje del pueblo vencedor',
Pero cualesquiera que hayan sido los elementos que concurrieron á la for--
macíon y desarrollo de nuestra poesía, entre los cuales ha ocupado un gran lu*
gar el conocimiento de los filósofos y poetas latinos, no puede ponerse en duda
que ha tenido siempre un sello especial, una índole aparte y un carácter pe­
culiar y propio suyo, lo mismo en los cantos populares que en las composicio­
nes de nuestros poetas cortesanos. El espíritu castellano, formado de tan diver­
sos elementos sociales y políticos, se asimilaba ciertamente y apropiaba en las
civilizaciones y hteraturas extrañas, lo que era conforme á su índole y esencia;
pero fundiéndolo siempre todo en-su molde propio y peculiar, Así se formó y
creció aqueUa nacionalidad fuerte y robusta que dominó más adelante, con su
influencia, su cultura y sus armas, una gran parte del m.undo.
Pero todavía no concluiré el exámen de las relaciones de nuestra poesía con
la de otros pueblos, sin decir algunas palabras de sus conexiones con la por­
tuguesa ó gallega.
A últimos del siglo pasado, cuando empezó á despertarse la afición á esta clase
de investigaciones históricas, se agitó mucho esta cuestión entre dos eruditos
célebres, elP. Sarmiento y D. Tomas Antonio Sánchez, con motivo de un pa­
saje de la célebre carta del marqués de Santillana d condestable de Portugal
Habia dicho el Marqués, quizá con un poco de cortesanía, escribiendo' á un
principe portugués, «que non era de dudar que en los reinos de Galicia y Por-
»tugal el exercicio destas sciencias mas que en ningunas otras regiones, ni pro-
»vincias de la España se acostumbró, en tanto grado (añadia) que non^iamu-
»oho tiempo qualesquier decidores ó trovadores destas partes, agora fuesen
» casteUanos, andaluces ó de la Estremadura, todas sus obras componían en len-
»gua gallega ó portuguesa. E aun de estos (continuaba) es cierto rescebimos
»los nombres del arte asi como maestría mayor é menor, encadenados, lewa-^

reconoce la profunda ignorancia de los tro­


Abella, resulta que es en efecto un cuaderno
vadores, de los cuales algunos, y esos en
de leyes escrito en castellano antiguo, mez­
muy pequeño número , sabían solamente la­
clado de palabras arábigas para el uso y go-
tín. Esta ignorancia, según Sismondi, fué
bierno de los m oros, con arreglo á las dis­
una de las causas principales déla esterilidad
posiciones del Koram. Según una nota del
y desaparición de la literatura provenzal.
m.ismo Sr. Abella, estas leyes estaban dadas
Entre los MMS. del colegio mayor de San
para los moros ami no sujetos al dominio dé
Ildefonso de Alcalá se conservaba un códice
los cristianos. La publicación de este cua­
del siglo xni, con e l titulo Leyes demoros. De
derno seria muy conveniente para la historia
una copia sacada por el académico D, Manuel
de la lengua y de la legislación.
EN L O S S IG L O S X IV N XV. LXl

y>preny mamohrey>yi Fundado en estas cláusulas pretendía elP . Sarmiento®


que la poesía castellana era como una especie de derivación o imitación de la
gallega ó portuguesa, á quien debía, no solo su origen y los metros principales
en que se escribia, sino también hasta la lengua en que se expresaba, una vez
que todos los antiguos poetas y trovadores de las demas provincias de España
componían sus obras en lengua gallega.—Impugnaba estas conclusiones el eru­
dito Sánchez, pretendiendo demostrar que el escribir los poetas castellanos en '
portugués ó en gallego fué una moda pasajera, que solo duró algún tiempo y
que tampoco era exacto que escribiesen en aquella lengua los primeros poetas
castellanos, una vez que ni los autores de los poemas del C'íáy de Alejandro,
ni Berceo y demas poetas antiguos habían usado de otro lenguaje que el común
y vulgar de Castilla.
Pero estos dos eruditos, empeñados en defender las glorias de sus provincias
respectivas, no echaron de ver que daban al asunto una importancia que no le
correspondia y que lo que agitaban era una cuestión de puro provincialismo.
La poesía gallega ó portuguesa y la castellana en aquéllos tiempos no podían
en realidad distinguirse en otra cosa que en la pequeña diferencia qüe separaba
á los dos dialectos : diferencia entónces mucho menor de lo que es en la actua­
lidad ; y en vez de ser dos poesías distintas eran una cosa idéntica, sin más dñ
ferencia que la muy pequeña ya indicada.
En efecto . una de las primeras observaciones que desde luego se hacen al
leer las antiguas colecciones de poesías es el enlace íntimo y estrecho que te­
nían entre sí las dos literaturas castellana y portuguesa, si se podian en efecto
considerar como cosas realmente diferentes. Hoy que tocamos el funesto re­
sultado de una política recelosa y suspicaz seguida con pertinacia durante dos
siglos, política que ha tratado de separar al Portugal de los sentimientos é in­
tereses peninsulares, y de hacerle volver la vista, no adonde siempre la bate-
nido vuelta, sino hácia otros países, otras ideas y otros afectos que no tienen
con los suyos ningún género de conexión y analogía, tenemos alguna dificul­
tad en comprender la identidad antigua de la literatura délos dos países. Pero
el Portugal en sus dias de gloria, cuando siguiendo los instintos de su nacio­
nalidad daba de sí las grandes muestras que tan profunda huella han dejado en
la historia del mundo, era un pueblo, eminentemente peninsular y español, co­
mo Aragón, como Yalencia y Navarra : como estos pueblos peleaba algunas
veces con Castilla en riñas interiores y, por decirlo así,'civiles ; pero en las gran­
des ocasiones, en aquellas sobre todo en que el interes peninsular peligraba.

* Coi. depoes. m t. al siglo sv , 1 . 1 , p. lvii.


^ Memorias para la historia dé lapoesía española, pp. 269 y siguientes.
3LX1I BE LA P O E S ÍA C ASTELLA N A

era muy común verlos unidos bajo una misma bandera. Sus nobles, sus sabios
y sus hombres distinguidos tomaban parte en todos los negocios peninsulares;
eran conocidos en la brillante corte de Castilla como los castellanos lo eran en
ia de Pdrtugál, y las principales familias de los dos reinos estaban enlazadas por
vínculos estrechos de sangre y parentesco. Portugal no era más que una délas
variedades de la nacionalidad española, y su literatura por lo mismo otra va­
riante, y no grande, de la literatura castellana. La lengua, ademas de no ser en
realidad más que un dialecto de la de Castilla, era casi enteramente conforme
á la gallega que se hablaba én una gran parte de los dominios castellanos ; y
en los tiempos á que nos referimos, la semejanza era aun mucho mayor, hasta
tal punto que hay composiciones que se duda si están escritas en portugués ó
en castellano. . ,
Guando Portugal, por las causas indicadas, renuncld á esta vida española pro­
pia y peóuliar de los pueblos peninsulares, perdió también su fuerza, su vigor
y su espontaneidad : desde entonces apénas tiene literatura, apénas tiene inde­
pendencia. Hase querido'Contradecir y violentar el espíritu español y peninsu­
lar que íe animaba; y en estos esfuerzos contra la naturaleza de las cosas, su
vitalidad y energía se han considerablemente enervado. Hoy Portugal está tan
separado de los demas pueblos de la Península, que en ellos se sabe mas bien
lo.que pasa en cualquier pais de Europa que en el que tenemos , por decirlo asi,
á la puerta de casa. -
En lo antiguo no sucedia asi * las dos literaturas estaban tan unidas como
los dos pueblos ; los castellanos escribian versos en portugués y los portugueses
en castellano indistintamente. El marqués de Santillana nos testifica, según
acabamos de ver, que algún tiempo ñutes de aquel en que escribía, cualesquier
poetas 5 trovadores castellanos componian todas sus obras en gallego ó portu­
gués : el rey D, A.lfonso el Sabio escribió en esta lengua todo el libro de sus
Cantares, y Yillasandino, Maclas, el Arcediano de Toro,. Pero González de
Mendoza , Jerenay el marqués de Santillana compusieron muchos de los versos
que aun nos quedan en aquel mismo dialecto Los trovadores y poetas por­
tugueses por su parte escribían con mucha frecuencia en castellano, como lo
hicieron el famoso infante D. Pedro, D. JuanMeneses , Diego Brandam, D. Juan
Manuel, el Coüdel Moor Fernaudo dé Silveira, Luis Anriquez , el conde do
Vimioso y todos los demas que se. pueden ver en el Cancionero general Portu­
gués, publicado por García de Resende , cinco años después que .Castillo había
publícádo el suyo \
* Véanse los números o , 2 5 1 ,5 0 6 ,5 1 0 al gallego ó portugués en los Cancioneros MMS.
5 1 6 ,5 6 6 , etc. del Cancionero deBaena. Del ® Los poetas portugueses del Cancionero
marqués de Sanlillana bay composiciones en de Resende, que han escrito versos en caste-
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. LXII!

Pero había aun más ; los autores dramáticos portugueses escribían indistin­
tamente en las dos lenguas,, como se ve en las obras del célebre Gil Vicente y en
las de Canloens S y los interlocutores hablaban unos en portugués y otros eni
castellano; lo que demostraría, si de ello hubiese necesidad, hasta qué punto
la lengua castellana era común y vulgar en el pueblo portugués ®. Hasta los can-^
tares populares estaban con frecuencia en castellano y lo mismo los motes
que sacaban en las justas los caballeros y cortesanos portugueses, como suce­
dió en las celebradas de Évora de 1490 en que de los treinta y siete justadores
uno solo, ademas del Rey, sacó el mote ó divisa escrito en portugués^.
Y ademas, ¿quién ignora que una gran parte de los mejores escritores por­
tugueses del buen tiempo de su literatura, como el gran Camoens, Faria, Mon«
temayor, Manuel, Melo y otros que sería excusado mencionar, han compuesto
llano, son los siguientes : D. Juan deM eneses, Seleuco, de Camoens, hablan castellano e l
el coudel Moor, Alvaro de Brito , Duarte Bri- médico y su criado; en ¡a de Os ÁnfUrioes,
t o , D. Juan Manuel, Dom Rolym, Diego Mi­ Sosia y Mercurio, y'en la de Filodema, el
randa , Fernán T éllez, Fernán Brandatn, Gas­ pastor y el bobo.
par Figueiroa, Alfonso Pirez, Gonzalo Mén­ ^ Gil Vicente introduce muchas veces á las
dez Zacote, Gregorio Alfonso Badajoz, el gentes portuguesas del pueblo can tando can­
prior de Santa Cruz, D. Juan el camarero ma­ ciones én castellano, y de las conocidas como
yor, Pedro Mem, Sancho de Pedresa, infante populares. Así en la escena 3.® de Rubena
D. Pedro, Pero Secutor, el conde do Vimo- « as labrandeiras » y « Cismena » cantan coplas
so , Luis Anriquez, J. Ruiz Gastellbranco, castellanas, y e l «ama de cria»examinada por
Francisco Saa, Manrique de Saa, Ñuño Pe­ la « hechicera» acerca de las canciones que
reira, Eduarte Resende, Manuel de Goyos, sabía, le cita indistintamente cántigás portu­
García de Resende, Total, 29. Ademas hay guesas y castellanas.
versos de Montoro, de Juan de Mena y de
H ECH ICERA .
Jorge Manrique.
De que tempo sois parida ?
*,Gil Vicente puede decirse que escribió
^ . AMA.
en castellano tanto como én portugués, á pe­ De hmi anHosinhó no mais.
sar de ser un poèta dramático popular. En H EC H IC ER A .
efecto, los autos Los Reyes Magos, La sibila E que cantigas cantáis?
Casandra, La Fe, Los cuatro tiempos, y La AMA.
barca de la Gloria ; las comedias El viudo y La A Criancinha despida—
divisa de Coimbra; y las tragicomedias Don En me sam dom Giralda—
Duardos y Amadis de Gaula, están en caste­ E tamben — ValmeLianor—
llano , y el resto de sus dramas está escrito E —De pena matais Amor—
E —En. París estaba Donalda—
casi lodo en las dos lenguas. {Obras completas
Dime tu señora di—
de Gil Vicente, Lisboa, 1843.)
Vámonos, dijo mi tio—
Camoens en sus obras tiene hasta treinta E —Llevadme por el río—
y seis composiciones en castellano, además E tamben —Calbi ora bi—
de los razonamientos que pone en boca de E —Levánteme un día
los interlocutores de sus dramas, que hablan Lunes de mañana—
castellano. E —Muliana, Muliana—
® En la Comedia Rubena, de Gil Vicente, - E —Naó venhais alegría—
E outras maltas destas taes.
por ejemplo, hablan castellano la misma Ru­
bena, el Licenciado, Benita y el Príncipe: los * Véanse estos motes en el Caneioneiro dé
demas personajes hablan portugués. De este R esende, f. clxxiv, y en el f. lxxiv' d éla Vida
mismo modo están escritas la ma or parte de e feitos del Rey dom Joham segundo, del m is­
sus obras dramáticas. En la comedia E l rey mo autor. Evora, 1SS4.
de la p o e s ía castella na

muchas de sus obras en la lengua ó dialecto de Castilla? Con razón pues Don
Nicolás Antonio incluyó sin distinción ninguna á los escritores portugueses en
su conocida Biblioteca Hispana, y acreditó de este modo la opinión que aun
duraba en su tiempo acerca de la unidad de las dos literaturas.
En cuanto á la poesía, hasta su modo de existir en la sociedad y en la corte
era enteramente igual al que hemos visto teniaen Castilla. Los Reyes, los Prin­
cipes y los grandes señores, eran ellos mismos poetas y favorecían y alentaban
á los que sobresalían en esta entónces tan estimada ciencia; y los reyes D. Dio-
nis, D. Pedro y D, Duarte, el infante D. Pedro, el conde Barcellos y todos
los demas caballeros y señores que tienen versos y composiciones en el Cancio­
nero de Resende, son una prueba irrefragable de esta verdad. Era pues el mis­
mo espíritu, el mismo fondo de ideas, la misma poesía, y hasta la misma
versiñcacion que en Castilla. La historia de las dos poesías es también idéntica
é idénticas las vicisitudes á que estuvieron sometidas. No hay pues que empe­
ñarse en buscar influencias recíprocas de la una sobre la o tra : eran una mis­
ma cosa, se desarrollaron uniforme y paralelamente en la sociedad, y recibieron
el mismo influjo de los elementos constitutivos de la nacionalidad española, y
de la enseñanza ó imitación de los extraños.
Pero volviendo nuevamente al interrumpido examen de la índole de nuestra
poesía erudita y cortesana, es necesario advertir que aunque el género amato­
rio es el que más predomina en ella y el que más principalmente la caracteriza
y la califica, como he demostrado anteriormente, todavía no es el solo de que
se ocupan nuestros poetas cortesanos.
Descartando los asuntos históricos y tradicionales de que se habia apoderado
casi exclusivamente la poesía popular de los romances, la de los Cancioneros se
ocupaba de todos tos demas que suelen ser objeto de las composiciones poéti­
cas.' El amor, la religión, la filosofía moral y la sátira festiva ó de burlas, son
sin embargo los principales; y por lo mismo á estos cuatro géneros de poesías
ceñiré mi exámen.
género amatorio es, como repetidamente tengo indicado, el más abundante
en nuestras colecmones. Asi debía naturalmente suceder, no solo por las cau­
sas generales que en todos tiempos han hecho de la pasión del amor uno de
ios argumentos más constantes de las composiciones poéticas de todas clases,
sino por las especiales de la época y de la sociedad española, en el siglo xv y
en los anteriores. El amor á las mujeres, con la mezcla del elemento oriental,
se habia exagerado y elevado entre nosotros á una especie de culto. Catulo,
Propercio, Ovidio y los demas poetas de la antigüedad clásica, celebraban y
ensalzaban a sus ipieridas; los trovadores castellanos casi las deificaban. Este
EN LOS SIGLOS XIV Y XV.. L jj

era el espíritu de eutónces reflejado no solo en las composiciones poéticas, sino


en las justas, pasos y torneos, y en los libros de caballería; y los trovadores
se entregaban á él en cuerpo y alma. Maclas era víctima de su pasión, y má^
por esto que por sus canciones llegaba su nombre á ser umversalmente cono­
cido y popular. Garci Sánchez de Badajoz moria de amores de una parienta
> y los versos dulcísimos en que desfogaba su pasión le daban un lugar
eminente entjé los trovadores de su tiempo; y Rodríguez del Padrón, que des­
preciado de su dama se iba á Jerusalen á encerrarse en unjConvento, dejaba
una despedida que, como be indicado ya, fué una de las poesías más celebradas,
cantadas y comentadas de su tiempo. La popularidad y la fama de estas aven­
turas pmtan mejor que nada el espíritu de la,época; sin él, hubieran pasado
ignoradas y desconocidas.
Una vez apoderado este espíritu de los trovadores castellanos por las causas
indicadas, todos se creyeron autorizados para suponerse enamorados y penando
en lo que ellos llamaban infierno de amor. Con este título escribió el mismo
Sánchez de Badajoz, siguiendo la idea de Guevara, una curiosísima composi­
ción en que presenta sufriendo en aquel infierno á treinta y nueve de los, más
celebrados trovadores de su tiempo ®; el marqués de Santillana escribió tam­
bién el Infierno de los enamorados Diégo.de San Pedro, la Cárcel de amor ;
y no solamente hubo ya estos infiernos y cárceles de amor, sino naos de amor,
testamentos do amor, pleitos de amor, gozos de amor, penitencias de amor,
mandamientos de amor y hasta misas de amor ^. Porque empeñados en este
camino los trovadores de Castilla, mezclaron mil veces lo santo con lo profano,
é hicieron en sus eomposociones amorosas alusiones tan irreverentes álas cosas
sagradas que hoy escandalizarían, con razón, á las personas ménos timoratas
Entonces, sin embargo, eran muy recibidas y corrientes á lo que es de creer,
porque ni tenían ni nadie les atribuía la intención y la trascendencia deque hoy
seria difícil despojarías. Pero estos mismos excesos é irreverencias son una
prueba de la fuerza y expansión del espíritu galante que entóneos, según hemos
visto, dominaba la sociedad.

< Velazquez, O rig . d e la p o e s . c a s t . , p. M . Padrón; Mandamieatós de amor, del misino;


“ C ano. g e n . , 1573, f . c l s v . Misa de amor, dé Suero de Ribera.
5 R im a s in é d ita s d e l m a rq u és d e S a n tilla n a , ^ üna canción del condestable D. Alváro de
publicadas por D. E. Ocboa, Paris, Í8M, Luna comienza de esta manera :
p. 249. Se halla también en el Cancionero MS.
S i D io s n u e str o S a lv a d o r
de S. M., núiú. i . Ilo b ie r a tom ar am ig a
* N ao d e a m o r , de Juan de Dueñas; T esta ­ F u er a m i co m p etid o r . — IC e n e . MS.J
m e n to d e a m o r , de G. S, de Badajoz; 'Pleitos
N o s e p u e d e l l e v a r m á s l é i o s e l a b u s o y la
d e am o r , de varios; de lo que salieron los
ir r e v e r e n c ia .
A r re s to s d e a m o r ; G o zo s d e a m o r, de R. del
L iv i DE LA p o e s ìa ca stella n a

, Considerado filosóficamente este espíritu con relación sobre todo á los tiem­
pos de que hablamos, me parece muy digno de tomarse en cuenta. Por más
que se diga, la poesía amatoria en general no es un género tan frívolo co­
mo algunos pretenden; si lo fuera, no hubiera sido en una ó en otra forma cul­
tivado siempre y en todos tiempos y por todos los pueblos. La pasión del amor
conteniéndola, idealizándola, poetizándola en fln, es un gran elemento de ci­
vilización y cultura, y no se puede negar que los poetas han contribuido áeste
provechoso resultado. Sin los poetas el amor sería solo una pasión material y
vulgar, y las mujeres serían probablemente tratadas como aun hoy lo son en­
tre muchos pueblos bárbaros.-^—Ademas, la galantería era en aquella época un
tributo rendido á la belleia por la fuerza material : era un límite á esta misma
fuerza ; y cuando aquellos hombres vestidos de hierro y armados de piés á ca­
beza se inclinaban ante un sér delicado y débil y le tributaban los más exage­
rados rendimientos y obsequios, al mismo tiempo que ensalzaban á la mujer
tratada como esclava entre las naciones no cristianas, se acostumbraban aque­
llos feroces guerreros á reconocer que no todo se obtenía á lanzadas, y que era
necesario cultivar artes diferentes de las de los combates y de la guerra.— No
trato de hacer comparaciones irreverentes, pero no hay duda que al ver á la
fuerza material é indómita de la edad media, que se negaba siempre á reconocer
el freno de la autoridad y de las leyes, prosternarse ante dos séres indefensos y
débiles de por sí como eran el sacerdote y la mujer, se veia ya el principio del
ascendiente de la fuerza moral y del derecho , sustituidos á la violencia ; y el de
los sentimientos dehcados que hablan de llevar después á la Europa á aquella
cortesanía y cultura que la distingue entre tos demas pueblos y naciones del glo­
bo, y al magnífico desenvolvimiento posterior de la poesía y dé las bellas artes.
En esto podia como en todo haber excesos, haber exageraciones y extravagan­
cias, pero jamas el buen observador juzga de la influencia de las instituciones
y costumbres de la sociedad por el abuso que de ellas pueda hacerse : juzgando
de este,modo juzgariamos mal de cuánto existe.
Por lo demas, he observado ya que si este amor de la gaya ciencia cortesana
era favorable en cierto modo á la cultura y al progreso de la sociedad, quizá
no lo era tanto á la fuerza y al vigor de la poesía , y á lá verdad misma de los
sentimientos que expresaba. Nada hay en efecto más lánguido y más frío que
este amor platónico, sutil y metafisico ; y las poesías amorosas de nuestros
Cancioneros, léjos de producir en el ánimo la impresión elevada que se propo­
nían sus autores, ni nos conmueven siquiera como los sencillos romances de
este género, y mucho ménoscomo los versosnaturales y sentidos que más ade­
lante inspiró el amor á Garcilaso, á Villegas y otros muchos de nuestros poe-
EK L O S S IG L O S X IV Y XV- LXVII

tas. ¿Qué canción de la poesía cortesana puede competir en gracia y en sen­


timiento con los conocidos y antiguos romances de la Fuenle fría, de la liosa
fresca, del Cautivo, ^QBelerma y de otros ciento que sería difuso mencionar?
y entre todas las-composiciones amorosas de nuestros Cancioneros, ¿cuál es la
que puede ponerse al lado de las églogas y de las anacreónticas de los dos poe­
tas del siglo XVI que dejo citados?
Sin embargo , algunas composiciones de este género, deVillasandino, de Ma­
clas, de Imperial, de Uodrigueí! del Padrón, de Garci Sánchez de Badajoz, de
Santillana y de Pedro de Cartagena tienen un mérito poético indudable, y
una fuerza y una gracia, que serla inj usto desconocer
El género religioso 6 ámoXo no fué en el siglo xv y en los anteriores tan cul­
tivado como en los siguientes. La sociedad guerrera, turbulenta y ardiente de
aquella época no era tan inclinada á esta clase de composiciones como la re—

* De propósito ¡lamo à este célebre trova­ Cartagena, sea ó no el trovador de los Can­
dor Pedro Cartagena, sigaieudo á D. Grego­ cioneros, consta que alcanzó los tiempos de
rio Mayans {Retórica, t. i, pp. i60 y 36S ; t. ih los Reyes Católicos.
pp. 230 y 25o), para deshacer la eqnivocacioti ®Véase, [ior ejemplo, la siguiente .compo­
en que incurrieron Velazquez, en sus Oríge­ sición de Gárei SanChéz de Badajoz, dirigida
nes de lapoes. cast., p o2,’ Bouterwek y Tick- á su amiga. ( Cañe, gen., f. c lxiv.)
nor, en sus Historias de la literatura españolar
L a m ueba tristez a m ia
y ùltimamente el Sr. Amador de los R íos, en
Q ue c a u s ó Vuestro d e s e o ,
sus Estudios sobre los judíos. Estos, eruditos N i d e n o c h e n i d e d ia ,
dan por supuesto y sentado que el enamorado Q uando e stó d o n d e n o s v e o ,
Cartagena, que el «práctico en amores », co­ N o olv id a m i có m p a flia .
mo le llamaba Castillejo, es el insigne pre­ Yo lo s d ia s no lo s v i v o ,
lado D. Alonso de Cartagéna, obispo de Bur­ V e lo la s n o c h e s c a t i v o ,
gos; y con este motivo se entregan algunos y s i a lg u n a n o c h e d uerm o ,
S u e io m e m u erto en un y er m o
de ellos á consideraciones infundadas. Para
E n la form a q u e a q u í e s c r ib o .
deshacer' esta equivocación basta recordar
Y o so ñ a b a que íñ e y v a ,
que el obispo D. Álonso de Cartagena murió D e se sp e r a d o d ’a m o f ,
en 1436, y que el Cartagena de los Cancio­ P o r u na m ontaña esq u iv a
neros^ según se ve por sus mismos versos D o n d e , s in o un ru y s e ñ o r .
vivia aun en tiempo de los Reyes Católicos y N o b a ilé o tra c o s a v iv a .
en los años próximos á 1492, én que se tomó Y d e l d olor que lle v a v a ,
á Granada. Así en efecto se ve en tas coplas S o ñ a b a que m e in a v a ,
Y el A m or que lo sa bia
dirigidas á la reina D.®Isabel, en que le dice
Y q u e á b u sca r m e v en ia
P o r q u e s e c'oneluya y c ie r r e A l ruy s e ñ o r p reg u n ta b a .
Vuestra empresa comenzada — D im e , lin d o ruy s e ñ o r .
D io s q u e rrá , s in q u e s e y er re, V is te s p o r a q u í p e rd id o
Q ue re m a té is v o s la R U n m u y le a l am ador
E n e l n om b r e d e G ra na d a ... Q ue d e m i v ie n e h e r id o ?
(Caac. gen. , f. cxv.) — ¿ C o m o , s o y s v o s e l A m or?
De Pedro Cartagena, hermano del obispo — S i y o so y á q uien s e g u í s ,
Y p or q u ie n d u lc e s v iv ís
D. Alonso, hay memoria en las Crónicas de
T o d o s lo s que b ie n am ays.
D. Juan II y D. Alvaro de Luna. (Véase tam­
— Ya s e por q uien p r e g u n tá is ¿
bién lo que de él se dice en los citados EsIm- P o r G arci S á n c h e z d e c ís.
dios sobre los judíos, p. 438.) Este D. Pedro Muy p o co ha q ue pasó
Í-XVIII DE LA POESÍA CASTELLANA

posada, severa y ordenada del siglo xvi, en que con el órden y sosiego publico
establecidos faltaron las aventuras, las guerras particulares y las galanterías
de las épocas anteriores de turbulencia y anarquía. Entónces se afianzó más y
preponderó el influjo de los prelados y gentes de letras sobre el de los grandes
señores y calialleros, más llevados naturalmente á los sentimientos inspirados
por las justas, fiestas y galanterías-de los saraos. La Iglesia, por otra parte,
pugnaba, desde muy antiguo por purgar á la sociedad de la parte incivil y bár­
bara de todas las.instituciones: condenaba las guerras privadas y los duelos, y
proscribia como una diversión irreligiosa é impía las justas y los tórneos en
que tan sin razón ni motivo exponian su vida los caballeros más principales.
Los ruegos de los más influyentes personajes no bastaron para que se conce­
diesen los honores de la sepultura eclesiástica al caballero aragonés Claramen­
te, muerto por Suero, hijo de Alvar Gómez, en el famoso paso honroso del
puente de Orbigo *. Pero la Iglesia no alcanzó todos los resultados de estos ci­
vilizadores é ilustrados esfuerzos hasta el reinado de los Reyes Católicos: entón­
ces desaparecieron casi enteramente las guerras particulares que los señores y
grandes se hadan diariamente entre sí en virtud de un antiguo y muy reconoci­
do derecho, y cesaron las justas y torneos tan comunes en los reinados ante­
riores, que solo en la Cfóntcü de D. J uüíi I I se hace mención de más de veinte
de los más notables ,

S o lo p o r e s ta r ib e r a ,
F u é s u cu erpo co n v er tid o .
Y com o te v i y m e v io , D ’a lli n o s q uedó co stu m b r e
Y o q u is e sa b e r q u ie n era
L as aves en a m o ra d a s
Y é l lu e g o m e l ó c o n t ó ,
D e cantar so b re su cum bre
D izien d o : yo s o y aq uel
L a s ta r d e s , la s álv o ra da s
A q u ie n m a s fu e am or c r u e l,
C antares d e d u lced u m b re.
C ruel q ue ca u só e l d olo r,
— P u e s y ’o s o to rg o in d u lg e n c ia
Q ue á m i n o m e m ató am or
D e la s p en a s q’e l a u se n c ia
S in o la tristez a d e l.
Os dará a m o r y tr istu r a ,
Yo l e d ix e s i p odré
A p í e n m a s s u sep u ltu r a
A tu m a l dar a lg ú n m e d io :
S ervirá c o n r e v e r e n c ia .
D ix o m e ; n o , y e l p o r q u e ,
E s p orq ue aborri el r e m e ó io Fffi.
fin a n d o d el d e s e s p e r e . V im e a le g r e , v im e u fa n o
Y e s ta s p alab ras d ic i e n d o , D ’esta r c o n tan d u lc e g e n t e ,
Y la s lá g r im a s co r rien d o V im e con b ien s o b e r a n o
S e fu e co n d o lo r e s graves ■; E n terra do h o n r a d a m e n te ,
Y o con otras m u ch as a v es Y m u erto de v u estra m an o.
F u e m o s em p os d e l s ig u ie n d o . A si esta n d o en ta l c o n c ie r t o ,
H asta q ue m u erto cayó C reyen d o que era m u y cierto
A llí en tre u nas a c e q u ia s Q ue veia lo p e e s c r iy o ,
Y a q u e lla s a v e s y yo R e c o r d é y h a llé m e v iv o
- L e c an tam os la s o b s e q u ia s - D e la q u a l ca u sa s o y m u e r to .
P o r q u e d’a m o r e s m u rió .
Y a u n no m e d io fa lle c id o * Paso honr. , §. lsiv .
La tristez a y el o lvid o * Véame l a s pp. Í 3 9 ,157, 22S, 227,
L e en terraron d e c r u e le s , 229, 230,358 , 339, etc., etc,, de la edición
Y en e sto s verd es la u r e le s de Valencia de 1779.
EN LOS S IG L O S X IV Y XV. L X II

El espíritu de la sociedad castellana sufrió con esto y con las guerras y ex-,'
pediciones lejanas, que llevaban fuera y esparcian por todo el mundo los esfuer^'
zos de la vitalidad y energía españolas, un grande y notable cambio. El ele-l
mento caballeresco, profano y emprendedor, disminuyó en gran manera en el
interior de Castilla, tomando mayor empuje-y ascendiente el religioso, y s|
puedo expresarme asi , el letrado. La dinastía austriaca exageró quizá estos re­
sultados separando ála nobleza, déla Corte y del gobierno del Estado, y entre­
gando la principal influencia á los clérigos y togados ; y unidas estas causas al
celo religioso que debió naturalmente excitar y acrecentar la aparición de la
reforma protestante, en el ánimo de los españoles, católicos celosos á la vez y
defensores de la casa de Austria, la España tomó entónces en todo un tinte re­
ligioso y católico tan subido que en vano buscariamos otro semejante, en los
ochocientos años en que bajo la enseña de la Cruz estuvo casi exclusivamente
peleando contra los infieles.
Por eso la literatura del siglo xvi y siguiéntes, por eso, principalmente la poe­
sía, tienen más de religiosas en este periodo que en el siglo xv y los anteriores.
No se crea sin embargo que faltan en nuestros Cancioneros composiciones
' religiosas, y que nuestros trovadores no hayan cultivado éste importante ramo
de la poesia muy desde el principio. Mucho antes que el rey D. Alfonso el Sa­
bio eserihíese un lihro entero de cantigas religiosas se habían ya ocupado de
estos asuntos Gonzalo de Berceo, los autores de la Vida de Santa María Egip­
ciaca y de la Adoración de los santos Reyes, y otros que sin duda les pre­
cedieron. Después fuéron fruto de esta tendencia la Vida de San Isidoro y de
la Magdalena, del beneficiado de]Úbeda, \di Doctrina Gristiana y la Visión
de un ermitaño^ de autores anónimos, y las poesías de este género del Arcipreste
de Hita, de Tillasandino, de Lando, de Calavera, de Rodríguez del Padrón,
de Tallante, de Pero Guillen, de Alvarez Gato, de Fray Yñigo Lopez de Men­
doza y de otros muchos cuyas composiciones se encuentran en los Cancione­
ros impresos y manuscritos.
Pero es á mi ver mmy cierta y muy digna de notarse una circunstáncia, que
me ha llamado siempre la atención. La mayor parte de estas composiciones
tiene por -objeto á la Yirgen María. Así debe naturalmente suceder siempre
que, como entónces, se considere á la religión cristiana por su aspecto dulce y
tierno, y no por el severo y rígido. La Yirgen María y su celestial Niño son de
por sí altamente bellos y poéticos, y es sabido que á esta divina y elevada con­
cepción del amor ha debido grandes triunfos la religión cristiana en los países
infieles. Los.indios más salvajes comprendían al instante el misterio de la Yír-
gen madre, se ponían al momento bajo su amparo y protección, y se abrían así
, LXX DE LA p o e s ì a CASTELLANA

el camino á más severas verdades. Por eso en todos tiempos, no solo los poetas
sino los artistas han elegido á la Virgen como objeto de sus más félioes com­
posiciones, y en esta fuente han bebido las inspiraciones sublimes que han he^
¡cho inmortales á los Lúeas de Holanda, á los Rafaeles y á los Murillos.
I Pero en la época de que vamos hablando, lo| trovadores y poetas, al escribir
sobre asuntos religiosos, se fijaron en el que dejo indicado tal vez más que en
otro alguno de los muchos que ofrece la religión cristiana ; y esta preferencia
quizá no era del todo casual; quizá dependía de algunas de las causas genera­
les que dejo expuestas más arriba. La poesía castellana se inspiró en efecto de
estos sentimientos muy desde el principio, como vemos en las cantigas de loores
á Nuestra Señora, del rey Don Alfonso el Sabio ; y es preciso convenir en que
los mejores versos religiosos de nuestros trovadores son debidos á esta inspi­
ración. ¿En qué versos del Arcipreste de Hita se encuentra la dulzura que en
sus cantigas á la Virgen? ¿Qué frescura y armonía no hay en las de Villasandi-
no? ¿Que suavidad y ternura en las de Lando? ¿A qué poeta se le ocurrió jamas
un pensamiento más feliz, una imágen más hermosa y adecuada que al que
dirigiéndose al niño Dios en su misterioso nacimiento le dice h
Tii üaciste de la Vi rgeii
Como el olor de la rosa
Lástima es que los trovadores posteriores no hayan seguido esta primitiva
inspiración, simple, fácil y hermosa, en sus poemas religiosos, y que no hayan
separado de ellos las sutilezas y esfuerzes de ingenio que los deslucen y afean,
como se ve en una gran parte de los comprendidos en el Cancionero general.
Otro de los géneros de poesia cultivados por los trovadores y poetas de que
voy hablando es el doctrim l ó ñlosóñco. Quizá sorprenderá este último título,
aplicado á poesías del siglo xv y anteriores; sin embargo, es el más própio y
conveniente á cierto género de composiciones de aquella época, como Bias
contra fortuna^ j los Proverbios del marqués'de Santillana, los de Fernán Pe­
rez de Guzman, las Coplas de Jorge Manrique á la muerte de su padre, y otras
muchas de mayor ó menor mérito literario, pero cuyo fondo y tendencia son
esencialmente filosóficos.
En el siguiente siglo la filosofía moral se confundió casi eiempre con la fllo-

^ Esta composición es la primera que se ^ Como el olor de la rosa;


inserta en el Cañe, de Costantim, y parece Q u e e l o lo r p u e s to en e i sir g o
ser obra del colector. Empieza a s í; Q ueda la r o s a o lo r o s a ,
E n te r a , m u y a m o ro sa ,
R ed em p tor; p u e s q u e n a c is te C o n se r v a d a e n s u v i g o r ,
D e la V irgen s in d o l o r , G u á rd a n o s p o r s u a m o r , e t c .
G uárdanos p or s u am or. ^ Bóhl de Faber, F lo r e sta d e rim a s e a s t.,
- Tti nacisie de la Virgo l. ui, p. 97,
EN LOS SIG L O S . X IV Y XV, LXXl

sofia cristiana 6 religiosa; pero en la época á que me refiero las obras de este
género se inspiraban tanto ó más de Séneca y demas filósofos de la antigüedad ^
inclusos los árabes y otros orientales , que de la Biblia \ Séneca sobre todo era
traducido , comentado, imitado y ensalzado con general aceptación y respeto.
El sabio y religioso obispó D. Alonso de Cartagena vertía al castellano y comen-l
taba sus Libros; el doctor Pero Diaz de Toledo, los Proherhios, que entónces'
se le atribuían ; Fernán Perez de Guzman hacia traducir sus Epístolas; y cuando^
en su dulcísima canción á la muerte del Obispo de Búrgos, quiso ensalzar más
á aquel religioso prelado no halló otro nombre mejor qué darle que el del mismo
Séneca;
Aquel Sé/ieco espiró ^ '
A quien yo era Lucilo^.
Los demas filósofos é historiadores de la antigüedad eran igualmente estu­
diados y traducidos. Del gran canciller Pero Lopez de Ayala nos dice el mismo
Perez de Guzman, en sus Generaciones y s e m b la n z a s que hizo (cconoscidos
algunos libros en Castilla, que ántes no lo eran, ansí como el Tito Limo, las
Caídas de los Principes Morales de San Gregorio, el Isidoro de snmmo lo--
no, el Boecio y la Historia de Troya.y* Las obras árabes y persianas , como las
Fábulas de Bilpai;Ao% Bocados deoro, del Bonium*; la,Disciplina Clericalis,
de Pedro Alfonso®, y otros libros orientales, andaban en manos de todos ; y como

* Fernán P„de Guzman comienza sus P r o ­ pleto de este singularísimo libro, que viene
diciendo que los hace
v e rb io s á ser un extracto de la doctrina de los sabios,
S ig u ie n d o s in d isc r é c io n antiguos del Oriente, contenido en la narra­
A S e n e c a e S a lo m o n . ción de loque sucedió al Bonium cu'ando fué
® Gáne, g e n , , f. nvi. — He aquí algunas es­ á la India « por buscar la sapiencia ». El tra­
trofas de esta bellísima composición í ductor ó compilador def libro en su forma ac­
La y e d r a s o cu yas ram as
tual era ciertamente"cristiano, como se ve en
Yo tanto m e d ele ita b a : la Invocación á Jesucristo y á la Virgen que
E l la u r e l q u e a q u é lla s flam as está al principio; pero en todo el resto de la.
A rd ien tes d e l s o l tem p la b a ; obra ni una sola vez se mientan los dogmas
A cuya som bra yo esta b a : cristianos ni se alude á ellos. Su lenguaje es
La fontana clara y fr ía , como del siglo xm ó xiv. Se conocen hasta
n o n d e y o la'gran s e d m ia cuatro ediciones ; Salamanca, 1499; Toledo,
D e pregu n tar s a cia b a .
1510; Valladolid, 1522 y 1527.
i Oh severa y cru el m u erte í
3 D isc ip lin a c le r ic a lis , a u c to re P e tr a M -
¡ 0 p laga cotid ian a
p h o n si, é x -ju d e o hispan o. Es una preciosa co­
G eneral y com ú n s u e r te
D e to d a la g e n te hum ana ! lección de cuentos ó fábulas orientales con­
E n u n a escura m añana tadas por un padre á su hijo, á quien se pro­
S e c a s te to d o el v er g el pone instruir y hacer docto (c le r ic u s ). Pedro
Tornanúo e n am arga h ie l Alfonso nació en Huesca en 1062, y se con­
E l d u lzor d e l a fon tana . virtió al cristianismo en 1106, según Mariana
3 Cap. VII. (lib. X, cap. 7). Escribió varias obras en de­
* E l lib ro lla m a d o B ocados d'oro e lq u a lh iz o fensa de la fe cristiana; pero en la D isciplin a
e lB o n iu m R e y d e P e rsia .T stÍ es el título com- c le r ic a lis no habla absolutamente de nada
LXXII DE LA p o e s ìa CASTELLANA

Iproducto del estudio é iiaitacion de estas obras filosóficas se compusieron el


\CondeLucanor, delInfanteD. Juan Manuel; los Trabajos de Hércules, del mar-
iQués de Yillena; la Vision deleitable, de Alonso de la Torre; el tratado de Vita
beata, de Juan de Lucena ; los rraíado«, del canónigo Ortiz; y otros muchos li­
bros que en variedad de formas y argumentos se ocupaban de los diversos ra­
mos de la filosofía. Ademas se tradujo y vulgarizó la obra De proprietatibus
rervm, especie de enciclopedia en que se consignó cuanto á la sazón se sabía
en la mayor parte de los Conocimientos humanos.
La poesía tomó también entónces esta dirección, y filosofó sin confundir la
filosofía con la religión, y tratando las cuestiones morales por separado. En las
celebradas coplas de Jorge Manrique á la muerte de su padre, por ejemplo,
asunto tan, propio para consideraciones religiosas y ascéticas, el poeta pres­
cinde casi enteramente de ellas, y habla por lo común de là muerte como pudiera
hacerlo Cicerón, Séneca ú otro filósofo estoico. Esto no es decir que el autor
no aluda alguna vez á los dogmas de nuestra religión, sino que.las considera­
ciones religiosas no forman el fondo ni la base de la composición. Lo mismo
sucede con las Trescientas, de Juan de Mena ; el Dante, á quien quiso sin duda
imitar, puso á su obra el sello católico al poner la escena en el Infierno, en el
Purgatorio y en el Paraíso. Juan de Mena la puso en los círculos y órdenes de
los planetas, é imprimió á su obra de esta manera un carácter muy distinto del
que dió á la suya el famoso poeta florentino. Igual giro puramente filosófico'
dio el mismo Juan de Menaá su poema de los Vicios y virtudes, á pesar de que
la materia se prestaba de suyo á ser tratada cristiana y religiosamente, y de que
al comenzar sus versos invoca el poeta á la musa cristiana y á la gracia de Dios L
Distinguiéronse en este género , además de Perez de Guzman, Santillana,
Jorge Manrique y Juan de Mena ya citados; Gómez Manrique, en sus coplas

que tenga relación con ella : solo en la intro­ Aquí c o n v ie n e q ue fa b le


ducción se llama se rv u s ChrisH Jhesu y so­ D e P e r A lfo n u n d o cto r
mete su obra á la aprobación do los católicos Q ue contra el ju d a ic o error
F iz o un v o lu m e n n o ta b le .
(om n ibu s chaíoliccB fid e i p e r fe c íis ). Esta obra
F u é e s te v a re n lo a b le
fué traducida varias veces al francés antiguo,
D é l o s e b r e o s n a s c id o
en verso, con el título de C h a sto iem en t d'un
E d esp u és d e con vertid o
p é r e à son fils : basta ahora no se conoce nin­
C ristian o m u y v e n e r a b le .
guna traducción castellana. El texto latino se
imprimió por primera vez en Paris en Í824 t . Canta tú cristia n a m u sa
por la sociedad de bibliófilos franceses , ti­ L a m as q ue civ il batalla
rando solo doscientos ejemplares; en 1827 Q u’en tre voluntad s e b alia
se ha vuelto á imprimir en Berlin. Fernán Pe­ Y razón q ue n o s a cu sa .
0 gracia d e D io s in f u s a ,
rez de Guzman cuenta á este conversó' entre
R ecu en ta d e tal vic to ria
los poetas españoles que celebra al fin de sus
Q uien d eb e lleb a r la g lo r ia ,
C laros v a r o n e s , cop. ecccv :
P u e s e l cam po n o s e e s c u s a ..
EN LOS SIGLOS XIV V XV, LXXIIl

sobre el mal gobierno de Toledo^ yen la epístola á su hermano *, y en otras de


sus poesías; Diego de San pedro, en su Desprecio de la fortuna, en que se arre­
piente de haber escrito la Cárcel de Amor y otras obras eróticas"; Escobar, en
sus respuestas al Almirante; Sánchez Calavera, en varias de sus composiciones;
y algunos otros trovadores cuyas obras andan esparcidas en los Cancioneros í
impresos y manuscritos.
El género festivo ó de burlas, en que brilla la sal y el gracejo de nuestra na­
ción , es también abundante en los Cancionero'^ antiguos. La burla festiva la'
censura suave, la sátira amarga, la invectiva más virulenta y personal, y hasta
el más desenfrenado libelo infamatorio*: todo se encuentra en este género, que
unas veces se eleva al tono conveniente, y desciende otras hasta los más inmun­
dos lodazales. En la pluma de cierto género de trovadores y copleros todo se
mancha y ensucia, y el abuso sacrilego que hacen á veces de los textos y de las
cosas sagradas casi nos haría considerarlos Cbcno irreligiosos é impíos, si por
otra parte no supiésemos que no tenían Sus osadías semejante alcance ni inten-

* Las celebradas y conocidas coplas que v e r te n c ia s h istó r ic a s , p. 1S7), no son, en efec­


comienzan: to , otra cosa que una diatriba infame contra
C uando R om a c o n q u ista b a .
todas las personas que figuraban en la corte
En algunos códices se titulan E je m p lo s con­ de Enrique IV. Estas coplas, que se conser­
t r a la m a la gobernación d e l R e y n o , generali­ van manuscritas entre los curiosos, por el
zando más la censura. En un tomo de P o esía s Ínteres histórico que tienen sus acusaciones
v a r ia s M S ., que he citado varias veces, se po­ y calumnias, las menciona ya y censura el
ne al fin de esta composición la nota siguien­ caballero madrileño Juan Alvarez Gato, poeta
te : « Estas coplas fizo G. Manrique reprehea- de aquellos tiempos, en los siguientes ver­
» diendo la mala gobernación del Reyno, y el sos, que se haRan entre sus Obras MMS., f. 53.
»Rey mandó á Antón de Montero que res-
A los maldicientes que hicieron las coplas del Proven-
»pondiése á Gómez Manrique : el cual Mon-
cial porgue diciendo mal crecen ensumerecimienío.
»toro hizo esta copla que sigue para co-
U n a s c o p la s v i ca n h e c h o :
»mienzo de la respuesta, y el Rey no quiso
S i tal ohra va por u s s o ,
»que hiciese mas. » Sigue, en efecto, la co­ T a le s m e n g u a s p o r d ere ch o
pla de Montoro; pero no es cierto que no hi­ S u y a s s o n d e q u ie n las p u s o .
ciese más; en el Cancionero MS. de S. M. C o n c lu y e n d o , va c o n clu so
núm. 2 se hallan otras varías contestando á S in en m ie n d a repetir
G. Manrique. Q uien d e c ie n d o cu esta a y u so
* F lo resta d e rim a s c a s t ., 1 . 1, p. 137. P ie n sa la en n hre s o b ir .

5 F lo r e sta , 1.1 , p.lb2; C á n c .g e n . , f.CLViii. Llámanse estas coplas d e l P r o v in c ia l k cau­


En esta composición, en que San Pedro cita sa délos versos con que comienzan, y porque
sus obras conocidas, habla también de sus supone frailes á todos los caballeros y corte­
rom a n ce s, qao, son casi del lodo desconocidos. sanos que censura. Hé aquí cómo principián:
Y aquellos Romances hechos
E l P r o v in cia l e s lleg a d a
P o r mostrar el mal allí
A a q u e sta c o r te real
Para llorar mis despechos,
D e n u e b o s m o te s c a r g a d o ,
¿Que será n s in o p ertre ch o s
Con que tir en contra m i? G anoso de d e c ir m al.
Y en e s t o s d ic h o s s e a tr e b e ;
•* Por ejemplo, las coplas llamadas d el P ro ­ Y s i n o cú lp en le á e l ,
v in c ia l , atribuidas, según Salazar de Castro, S i d e d ie z v e c e s la s n u e b e
al celebrado cronista Alonso de Falencia (A d ­ No d ier e en m ita d d e l fie l.
LXXIV de la POESIA CASTELLANA

cion. No queremos citar ni aun el nombre de las principales de estas coúipo-


siciones, que si bien excitan algún interes como testimonio del estado de las
costumbres en aquella época, merecerian siempre el olvido por la escasez de su
invención y mérito literario y por justo castigo de los que así prostituyen y
envilecen á la poesía. ^
Pero dejando aparte esta clase de composiciones, y las frívolas que no te­
nían más objeto que hacer reir, como los Disparate^ de Juan del Encina, á veces
se daba á este género un fin más. importante, como en las Coplas de la Pana­
dera \ en que se ridiculiza á los que en la batalla de Olmedo, « el mas criminoso
auto de aquellos* tiempos», como le llama Eernan Perez de Guzman, Combatie­
ron contra su rey; las celebradas de Mingo Rébulgo, en que bajomna alegoría
que da á la composición cierto aire festivo se censuran amargamente los des­
órdenes del gobierno de Henrique lY^, y algunas composiciones del Ropero,
en que critica los vicios de su tiempo y á veces los desórdenes políticos á que
^daba lugar la ambición de los grandes y poderosos.
Fuera de estos casos, las poesías festivas se ocupaban de los asuntos ordina­
rios de esta clase de composiciones, como se ve en las de Villasandino, Baena,
Lando, Juan de Mena, Antón de Montoro, Juan Poeta, Juan Agraz y otros

^ Estas coplas, aíribuidás á Juan de Mena, ¿ D i , n o o y e s e l cla m o r


las imprimió el P. Er. Liciniano Saez, p. 547 Q ue te h a cen tu s o v eja s?
de su D em ostración h is t. solnre la s m o n e d a s d e S u s v o c e s lle g a n al c i e l o ,

H en riqu e IV. Se llaman d e la P a n a d e r a ^ o v el Q u eja n se c o n d e s c o n su e lo


Q ue la s tr a sq u ila s á e n g a ñ o ,
estribillo «Di, panadera», que se repite al
T an tas v e c e s en e l a ñ o ,
fin de cada copla.
Q ue n u n ca la s cu b re p e lo .
Panadera s o ld a d e r a ,
T ie n e s tr e s tr a sq u ila d o r e s
Q ue v e n d e s pan d e P a r a lo ,
C ada cu a l con s u t ix e r a ,
C uén tan os d e aq u el rebato
Y d ejan ta le s lo s c u e r o s
Q ue te con tecid en la v e r a ,
• Q ue e l g a n a do d e se sp e r a ;
D i , P an ad era.
Y d e s p u é s q u e h a s tr a s q u ila d o ,
* La alegoría de las coplas dé Mingo Re- -Alquilas to d o e l ga n a do '
hulgo hizo fortuna, y fué después seguida é A p e la d o r e s q ue van
imitada muchas veces con más ó ménos buen Y s i l e s ladra alg ú n can
. éxito. Entrelas composiciones de esta clase A rro ja sles el c a y a d o ...
H a ces m il p e r s e c u c io n e s
son notables las Coplas que se h m e r o n e n X e -
E n e l gan ado h e r m o s o ,
r e z d e la F ro n te ra en v id a d e l R e y D on F e r­
Y d e ja s á lo s r in c o n e s
n a n d o y d e l a R e y n a D oña Isa b e l so b r e l a Go­
L o p e o r y m a s tin o s o .
que he visto en varias co­
bern ació n d e lR e y n o , L a s u n a s a n das m a ta n d o ,
lecciones MMS., pero que no se han impreso Y la s o tra s p r o s p e r a n d o ,
nunca. Es una enérgica composición llena de Y á la q u e le da la roñ a
alusiones punzantes y atrevidas contra los E s tan fu erte s u p o n z o ñ a
abusos del Gobierno y contra los principales Q ue m ata lu e g o en lle g a n d o ,
ministros del Rey , pero disfrazado todo bajo O p ie n s a s q u e s o m o s b o b o s ,
O tu v iv e s e n g a ñ a d o ,
la alegoría de pastores, perros y rebaños.
, T rayend o p o r p err o s lo b o s ,
Comienza a s í;
¿ C o m o m edrará e l'g a n a d o ?
A b r e , abre la s o r e ja s , Q uedan p o r e s a s m ajadas
E s c u c h a , escu ch a , p astor. Las o v eja s d eg o lla d a s
' EN LOS SIGLOS XIV Y XV. LXXV

muchos , cuyos versos, no sé si con buen acierto , se han reimpreso última­


mente en Lóndres en un Cancionero de obras de Burlas, que se supone dado
á la luz por primera vez,en Yalencia, en 1519.
Tal es en general la idea que se puede formar de la Indole y espíritu de la,
poesía cortesana de Castilla : réstame solo decir algo respecto de su mérito ar^
tístico y literario. i
Cuando se examina la literatura de los siglos medios, no es ciertamente el
aspecto literario ó artístico el más importante bajo que puede considerarse ;
por lo general son otras las miras, otro el intento de los que se proponen réf-
coger, ilustrar y examinar estos preciosos restos del saber y de la historia (|e
nuestros antepasados. Se busca en ellos más bien la índole de la época á que
pertenecen, los sentimientos y afectos que en ella predominaban, el desarrollo
del espíritu nacional, los progresos del pensamiento , y todas las demas indi­
caciones, en fin, que tan importantes y necesarias son para el perfecto cono­
cimiento de la historia. El literato y el poèta, sin embargo, pueden y deben bus­
car en ellos el desarrollo y progreso del arte, la sucesiva perfección de las for­
mas, el giro de la expresión, la naturalidad y belleza de los pensamientos, y
acaso y sin acaso las inspiraciones elevadas á la vez y sencillas que surgen es­
pontáneamente, en las imaginaciones verdaderamente poéticas, al empaparse
en estos primitivos manantiales dé la nacionalidad y de la poesía. El filólogo
ademas halla en estos documentos los datos más preciosos para la historia de
la lengua y para su más perfecta inteligencia.'
Considerada la poesía erudita y cortesana de Castilla bajo el aspecto litera­
rio, necesario es confesar que no ha producido ninguna de aquellas obras que
forman época en la historia del arte, como \?iDwim Comedia del Dante, y las
canciones y sonetos del Petrarca en los siglos xiv y xv en Itaha ; como las

Y co m id o s lo s co r d e ro s, L o s q ue t ie n e s á tu la d o ,
y tu p or s o lo s lo s cu e r o s A un q u e m atan e l ganado
D a sla s p o r b ie n em p le a d a s. N unca o y e s s u s g e m id o s ...
T raes u n lo b o robaz
Esta composición debió escribirse antes
E n avito d e c o r d e r o ,
P o r q u e en s o n d e p o n er paz
de 1490, pues amenazando al pastor con la
. P u e d a s e r m a s c a r n ic e r o , sublevación' del ganado, concluye de este
y e n la cu ev a do y a eia modo :
R a le e s cr u d a s c o m i a ; E l s o l s e pond rá turbado
Y d e s p u é s q ue en tró la m ien d o En el año de mventa,
E n tu ato an da m o rd ie n d o Y v enteara tal n u b la d o
L o s m a stin e s cad a d ia . Q ue haga co rrer to rm en ta .
T ra e s d o s lo b o s v en to res Y m o stra rse ha una co m eta
D e lin a je d e v u lp e ja s . A m anera de s a e t a ,
Q ue andan e n tr e la s o v eja s P a s t o r , so b re tu cabaña
P o r com er á s u s s a b o r e s . Q ue hara tem b la r á E s p a ñ a ,
Y d e lo s m u ch o s a u llid o s , S e g u n m uestra tu p la n e ta .
Q ue te d an á lo s o id o s
DE LA po esìa castellana

églogas de Garcilaso y las comedias de Lope de Yega, entre nosotros, en los


siglos XVI y XVII,
También es necesario reconocer que, con muy cortas excepciones, la poesía
castellana, en los tiempos de que hablamos, no se ha elevado tanto como la prosa.
Las Partidas, la Crónica general, el Conde Lucanor, el Amadis de Gaula,
la Celestina y el Centón epistolario son en mi concepto, consideradas bajo el
punto de vista literario, obras más importantes que cualquiera de las compo­
siciones poéticas de aquella edad, sin más excepción acaso que las Trescien-
ífw, de Juan de Mena.
I Péro si el genio castellano no produjo entónoes ningún poeta eminente,
produjo á no dudarlo una poesía completa y entera, en que el mérito literario
y la inspiración poética se levantan á veces á una grande altura, sobre todo, si
hacemos entrar en cuenta la poesía popular de los romances.
- Nuestros poetas del siglo xy y anteriores cultivaron todos los géneros de
poesía : la epopeya histórica y la festiva; el poema religioso, el didáctico y
el filosófico ; la égloga, el apólogo, la sátira, el epigrama, la canción, el decir,
el villancico, y los cantos narrativos ó romances que en sí solos abrazan casi
todos los géneros que acabo de expresar. Hasta la poesía dramática tuvo su
principio en esta época, pues prescindiendo de otros ensayos anteriores, más ó
ménos-aproximados al drama, notorio es que Juan del Encina compuso ver­
daderos dramas místicos y pastoriles que fuéron representados en los palacios
de los grandes señores de aquella época S y que su imitador, el festivo G il.
Vicente, comenzó entónces la composición de sus representaciones, autos, far­
sas y comedias que tan grande y tan merecida celebridad le han granjeado
después

* R e p re s e n ta c io n e s h ech as p o r Juan d e l E n ­ lo s que q u ie re p e r tu r b a r la p a z qu e E v a n d r„


cin a á lo s ilu s tr e s e m u y m a g n ífico s se ñ o re s
p u b lica ¡ otro lla m ado F ortu n ado c u y a p e r s o n a
D . F a d r iq u e d e Toledo e doña Isa b e l P im e n te l,
r e p r e s e n ta e l R e y D on F e m a n d o d e C a stilla
d u q u es d e A l v a , M a rq u eses d e C o r ia , etc . :
lla m a d o e l Católico q u e ta m b ién q u ie re ro m p e r
en el Cancíoneró del mismo poeta, impreso
là g u e rr a con é l R e y d e F ra n c ia lla m a d o P e li­
por primera vez en 1496, Salamanca. El
g ro , y ra zo n a n m uchas cosas, y en fin d e la obra
erudito D. Bartolomé José Gallardo ha dado
v a u n a can ción . Es una obra de circunstan­
á conocer á otro poeta dramático de estos
cias, relativa á las guerras de Italia entre Cár-
tiempos, llamado Lúeas Fernandez ( C r iti­
Ips VIH, que murió en 1498, y el Rey Cató­
c ó n , números 4 y S), A estos pu de agre­
lico; y todo induce á creer que se escribió á
garse el autor de una égloga en ^ ^rsos de
fines del siglo xv. Francisco de Madrid, su
arte mayor, que tengo entremis manuscri­
autor, fué secretario del rey D. Juan II y de
tos , copiada de un antiguo códice, y cuyo ti­
los Reyes Católicos. (Baena, H ijos d e M a d r id ,
tulo es el siguiente : E g lo g a h ech a p r Fran­ t. ii,p . 73.)
cisco de Madrid \ en la cu a l se in tro d u c e n tr e s
®La primera composición dramática de Cfi
p a s to r e s uno lla m a d o E n a n d r ó , q u e p u b lic a e
Vicente, entré las que se conservan, está en
in tro d u c e la p a z , o tro lla m a d o P e lig r o q u e
castellano, y es de 1302; pero consta que mu­
re p re s e n ta la p e r so n a d e l R e y d e F ra n cia C a r-
chas de sus obras se han perdido. Respecto
EN LOS S IG L O S X IV Y XV. L X X V IIl

Sobre todo, los poetas de la edad mencionada son acreedores &grande ala­
banza por la elegancia y perfección que lograron dar á la lengua. Los poetas j
cortesanos, por su position en la sociedad y en la corte, por su saber y por lai
índole misma de sus composiciones metafísicas y alambicadas, pulieron y per-^
feccionaron la lengua, la limpiaron de la rudeza primitiva, y la hicieron fle-j
xible y fácil hasta el punto de poder expresar en ella con soltura, gracia y ar-f
monía los-pensamientos más artificiosos y sutiles.— Mayansha buscado, f ‘
con mucho acierto, muchos de los ejemplos con que comprueba las reglas de
su Retórica en las poesías de los Cancioneros, y no se puede desconocer, ál
ver la soltura de Cartagena y del vizconde de Altamira, de Garci-Sanchez de
Badajoz y de Jorge Manrique, que dejaban ya descubierta la riquísima vena
de los versos cortos que tanto brillaron después en las obras de nuestros cele­
brados dramáticos. Al leer algunas composiciones de Sánchez de Badajoz y de
Cartagena, se nos figura que leemos á Lope de "Vega y aun á Calderón : tal es
la semejanza entre unos y otros versos, tal es el estudio que aquellos célebres
escritores habian hecho de nuestros antiguos poetas.
Con el siglo XVI empezó una nueva época para la poesía castellana, atribuida
generalmente á la introducción de los metros italianos, pero que indudable­
mente se debió á otras causas más generales y eficaces. Si se me preguntase cuá­
les fuéron estas causas, diria sin vacilar que las mismas' que hicieron una re­
volución tan completa en todos los ramos del saber: en las composiciones en
prosa y en las obras mismas de las artes. El siglo xvi recogió la inmensa he­
rencia del siglo anterior, uno de los más señalados por sus admirables inven­
ciones y por las grandes muestras que díó de si el espíritu humano. En el
siglo XV se descubrió la imprenta, se aplicó la pólvora á la guerra, se descubrió
la América, y se dobló el cabo de Buena Esperanza; en España ademas se
acabó, en la conquista de Granada, la guerra con los moros que habla modificado
constantemente la condición y circunstancias de la Península durante ocho­
cientos años.
Al influjo é impulso de estas poderosas causas, el espíritu humano levantó
muy alto el vuelo, sacudió la rudeza délos siglos medios, se lanzó en regiones
desconocidas é hizo una inmensa revolución en todos los ramos del saber.

de haber imitado á Juan del Encina, los por­ D e m uy n o v a s e n v e n í á e s ,


tugueses mismos ío confiesan, y ya su con­ E f e c t a s p o r G il V ic e n t e :
temporáneo García de Resende lo dió bien E ll e f a i h o q u e in v e n lo a
I s to c a a , e h o u so n
claramente á entender ensu Miscelánea^ f. siv.
Cd m a is graca e m a is d o tiin a ,
E v iim o s sin g u la rm en te P o s to q u e Joam del Easina
F ac er r e p r e s e n la c ó e s H o p a sto ril com eq ou .
D ’e s t ilo m u y e lo q u e n te .
de la p o e s ía ca stella n a

La poesía hubiera seguido entónces la suerte de las demas eienoias, aunque


Boscan y Garcilaso no hubiesen introducido el verso endecasílabo ó italiano.
En nuestros romances y versos cortos se han escrito después trozos brillantí­
simos y composiciones acabadas ; y la poesía francesa se levantó á una grande
altura sin abandonar el verso alejandrino, mucho más pesado y ménos armo­
nioso que nuestros versos de arte mayor. Pero reuniéndose y coincidiendo el
E^evo espíritu poético con la introducción de unos metros tan armoniosos y
tan variados en su cadencia como los endecasílabos italianos, la mudanza fué
nás sensible, y más notable y marcada la diferencia entre los antiguos y los
nuevos poetas. Por eso generalmente se comienza á contar una nueva era en
la poesía castellana desde Boscan y Garcilaso, y por eso se ha atribuido su me-
jora y adelanto á la introducción de la nueva versiflcacion.
De todos modos la verdadera poesía antigua acaba con el siglo xv*, pues
aunque Castillejo, y otros poetas quisieron continuarla escribiendo en las anti­
guas coplas, y resistiendo la introducción de los nuevos metros italianos, la lu­
cha no era posible, teniendo la innovación á su cabeza á Garcilaso de la Yega,
cuyo talento poético, sensibilidad y ternura hubieran acreditado la nueva ver­
sificación aun cuando ella verdaderamente no tuviera las ventajas que real­
mente tiene sobre la antigua.
'JJDada esta idea general del estado é índole de la poesía castellana en la época
á que me he contraido , fácilmente se comprende el lugar que en ella ocupa el
Cancionero de Baena. Recopilado á mediados del siglo xv por un trovador de

* No es esto decir que haya cesado, en esta N o por eso d e se sp e r e s,


época del todo el gusto de las antiguas co­ Q ue m u g e r e s , s o n m u g e r e s.
plas, pues en realidad se sostuvo en algunos C om o no p u e d e n fo rza r
géneros, señaladamente en las glosas, que S u p ro p ia n a tu r a lez a

tan de moda estuvieron en él siglo xvi y en P o r ira n i p o r b ra b eza


N o d e b e s d e s c o n fia r ,
el XVII. Véase como ejemplo la que sigue,
Q u e m e d ia n te e l e s p e r a r ,
ciertamente curiosa, tanto por el autor del
V e r n á s á h aver io q u e q u i e r e s ,
villancico, que en su forzada estancia en Ma­ Q ue m u g e r e s, so n m ugeres.
drid aprendió, á lo que parece, á versificar N o te p r iv e s d e esp era n za
en castellano, como por el dé la glosa , de P o r firm eza d e m n g e r ,
quien hasta ahora no se ha publicado nada Q u e m u y p o c a s s u e le n s e r
sino la Gatomaquia y demas rimas qUe con L a s q u e n o h a cen m u d a n za .
razonó sin ella le atribuyó Lope de Vega. A si que ten* confianza
- V esp era co n cu a n to v i e r e s ,
Yillancieo de Francisco Rey de Francia.
Q u e m u g e r e s , s o n m u g e r e s.
C orazón n o d e s e s p e r e s
Q ue s i p o r su h o n e stid a d
Q ue m n g e r e s , s o n m u g e r e s .
S o n firm es a lg u n a s d e ll a s ,
Coplas á este Yillancieo de Burguillos. N o ta n to q u e fa lte en e lla s
D eja a l tie m p o con p a c ie n c ia M udanza d e volu n ta d .
H acer Jo q ue te c o m b ie n e , P u es Con tal s eg u rid a d
P u e s en s u s m u dan zas tie n e N o h a y ra z ó n p o rq ue n o e s p e r e s ,
L a cura d e tu d o le n c ia . Q ue m u g e r e s s o n m u geres.
S i te hacen r e siste n c ia fPoes. var. MS.J
EN LOS SIGLOS XIV Y XV. LXXlX

la corte de D. Juan II, destinado al uso de este monarca y de sus cortesanos;


hecho á lo que parece sin más objeto que reunir las poesías que estaban en
boga, y sin ninguna mira sistemática ni exclusiva, el Cancionero de Buena
presenta un cuadro flel'y'exaoto de la poesía cortesana de los siglos xiv y x v .- 4 ^
Fernando del Castillo, al formar sesenta años después su celebrado Canciones
general, no procedió con la misma imparcialidad: se dejó.guiar, á no dudarld,
de su conocida afición á la poesía alambicada y sutil, y excluyó todas las com­
posiciones escritas en estilo más llano y natural que el que entónces estaba de
moda^ Así se explica cómo no insertó una sola composición de YiUasandini,
de Lando, de Imperial, de Macías ni de otros trovadores que tan grande lugar
ocupan, no solo en el Cancionero de Buena , ú m en la mayor parte de los nia-
nuscritos que dejo citados. Baena hace gran caso de Yillasandino y de ottos
trovadores de su especie que escribían sobre los sucesos de su tiempo; y esto
hace que su Cancionero tenga un cierto carácter de actualidad y de localidad
de que carece completamente el de Castillo.— Abunda en efecto en preciosas
indicaciones históricas’, de que se empezó ya á sacar mucho partido aun cuando
no era conocido más que por los extractos que Rodríguez de Castro publicó en
su Biblioteca Bahinica, y sin duda se sacará aun mayor cuando sea perfecta­
mente conocido, ^ -
Ademas, el Cancionero de Baena abraza una parte muy principal de nuestra
poesía antigua que sin él nos sería desconocida casi completamente. La mayor
parte de las composiciones que incluye no se encuentran en ninguna de las
otras colecciones que conocemos, y de muchos de sus autores no se han conser­
vado más noticias que las que encontramos en este Cancionero. V
Por estas razones y porque no existe de él más que un solo códice que ya es­
tuvo extraviado muchos años y á riesgo de perderse enterauí^ñté, y porque aun
este códice se halla hoy en una biblioteca extranjera, hemos creido hacer un
servicio á la literatura nacional, entregándole á la imprenta.
P. J. PlDAL,

^ Los editores y reformadores sucesivos del amor, del marqués de Santillana :


Cancionero general aun fuéron más exclusi­ Ya la gran n o c h e p a sa b a
vos que Castillo, y más enemigos del género E la luna s e e s c o n d ía , e tc . '
^ácil, natural y sencillo. A esto se debe que Pues aunque Sanchez (t. t, p. 143) la publicó
en las ediciones posteriores se hayan omitido como inédita, no solo estaba ya impresa en
muchas composiciones que se hallan en la el folio XXIV del Cancionero de Castillo, sino»
de 1514, entre otras la bellísima Querella de en el xxvi del de Constantina.
Stv^h
1ÉÍ
v' ^ JJ^^-T ■ rib b o ^ M frv

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il
I.

POESIAS BEL RET DE CASTILLA, D, JÜAN II'

CANCION. — ÉL SENYOR REY DE CASTILLA. Antier perca la luna.


Muy mas clara et mas neta
Amor, yo túnica penssé. Que otra estrella ninguna.
Aunque poderoso eras.
Que podrías tener maneras OTRA. — REY DE CASTILLA.
Para trastornar la fe ,
Amor, entre guerra é paz ,
Fastagora que lo sé.
A quien matas allí se iaz:
Pensaba que conocido
Si quieres por despedida
Te devia yo tener;
Darme muerte dolorida.
Mas non podiera creher
Bastará que la mi vida
Que eras tan mal sabido,
Reciba cuytas asaz.
Nin tan poco yo penssé.
Pues qne tú matas á mí
Aunque poderoso eras.
Por tant’ como te serví.
Que podrías tener maneras
En tomar muerte por tí
Para trastornar la fe,
Jío sabes quanto me plaz.
Fastagora que lo sé X
COPLA DEL condestable QUE FIZO AL REY
COPLA ESPARTA DEL DICHO SENÍOR REY. DE castilla .
\ í á Venus la planeta Col una de gentileza.
1 S e fu r í se h allan en e l G ane. MS. d e la b ib lio .
Fundado en caridat, '
te c a d e S . M ., n ú m . 1. Molde de toda verdat,
2 E sta c a n ció n s e ha im p r e so m u ch a s v e c e s en Qimiento de la franqueza,
Jas Obras de Juan de Mena. E n e l G a n e ., n ú m . % se Metal de toda liiipieza,
in serta n com o d el R ey la s r e sp u e s ta s á Juan d e M ena,
in ter ca la d a s en la s co p la s d e e s t e p o e t a , q ue c o ­
Poderosso Rey senyor.
m ie n z a n : Sepa yo ques del amor
Santa paz, santo misterio. Que con toda su grandeza
LXXXII DE LA p o e s ìa castellana

Vos seguía con destreza. Poderío ion flaqueza;


REPUESTA DEL REY AL CONDESTABLE. Este malo por pereza.
Si rae dio algum favor.
Cierto es que la firmeza No fue permanecedor.
Es raíz de la bondat, Por lo qual perdió su alteza
É muyestranya raaldat. Queriendo usar d’escaseza.

H.

POESIAS DEL CONDESTABLE D. ALVARO DE LUNA

CANCION.— LUNA, CONDESTABLE, Por tí padéscer.


■ Si Dios, nuestro Salvador, Pues gran malsofrí
' Oviera de tomar amiga. Resciba de tí
Fuera mi competidor. Agora placer.
Aun se m’antoxa, senyor. DEL CONDESTABLE.
Siesta tema tomaras. Yo sufro pena terrible.
Que justas é quebrar varas La qual non puedo dezir,
Ficieras por su am or. Et de la mucha sofrir
Si fueras mantenedor A mí seria imposible.
Contigo me las pegara, La guerra con sus trabajos
É non te alzara la vara, Es á mí gozo tan fuerte.
Por ser mi competidor. Que por recebir la muerte
CANCION.— ^LÜNA, CONDESTABLE.
No buscaría los ataxos.
Mas porlo desusoscrito
Porque de llorar Sufre trabaxo mi sprito
Et de suspirar Con muy gran dolor sentible.
Ya non cesaré.
LUNA, CONDESTABLE,
Pues que por loar
A quien fuy amar. Pues por mi culpa non veo.
Yo nunca cobré. Amigos, á mi senyora,
Lo qué deseé A quantos miro et oteo
Et desearé Pido perdón luego agora.
Ya mas todavía. Senyores, merezco pena,
Aunque pierio sé E por Dios non se detarde
Que raénos abré De m’echar en la cadena,
Que en el primer dia. É depues muy bien se guarde
De quien su porfía De me vesitar nenguno.
Me quita alegría. Dos á dos ni uno á uno.
Después que la vi. Fasta que llegue la ora.
Que ya mas querría OTRA SUYA.
Morir algún dia
Que bevir ansí. A tu discreta ordenanpa
Mas pues presomí Inclino mi voluntad
Que desque naspí Con fíianpa.
Lucero de la verdal.
Según se hallan m el Cañe. MS.de S.M.,niim, i. Usando de tu justicia
EN LOS S IG L O S XIV Y X V . — A P E N D IC E , L X X X llI

No consientas que railipia EL MISMO.


Pueda cuentra caridat.
Por esto con huraildanga Aunque mi gesto se ría
Pido á tu santidat Mi coragon s’ entristege,
Lealtanga. ' Por no ver la que merege
Sobre todas raexoria.
i Por demostrar alegría
OTRA DEL CONDESTABLE.

Mi persona siempre fue Con mi coragon ataxo


Argumentos con trebaxo
Etassi será toda ora,
Servidor de tma senyora Me fazen que non devía.
La qual yo nunca diré. Con los quales vencería
Ya de Dios fue ordenado, A quantos oy son amados
Qliando rae fizo nager. Et amaran por sus pecados
Que fuesse luego ofreger Lealmente sin falsía.
Mi servigio á vos de grado. OTRA SUYA.
Tomat, senyora, cuidado
De mi que soy todo vuestro. Mal me venga et mucho danyo
Pues que me fallastes presto Con pesar et amargura
Al tiempo que no diré. Si vos fablo con enganyo. ^
Dixe vos bien las verdades
EL MESMO.
Con toda lealtat pura,
Aun que se bien qu’enemigo Dixistes que negedades
De quantos aman seré, Vos dezia et gran locara.
De sus amigas diré. Senyora, no aeabe’sti’anyo
Que no sigualem contigo. Sino con mucha tristura
'Non entiendas que lo digo Si con vos tal arte apanyo.
Por lisonja nin por arte,
LUNA, CONDESTABLE : ESPARgA.
Que rae pese por amarte
Pues se qu’enbalde te sigo. Diz que mas sabe’n su casa
Mas, todo mi bien, comigo El loco que no’ n Fajena
No puedo ñon te querer. El cuerdo, sufre gran pena
Que ferraossura et saber Dlziendo á fuego y abrasa.
En pocas fue, yom’obligo. Pone toda su fazienda
Mas JO dexo’ sta contienda
LUNA, CONDESTABLE.
E la emienda
Senyora bien se parege Quiero ver coraoss’ encasa.
Quien de fin amor vos ama
LUNA, CONDESTABLE,
Quera vos pensar me recrege
Estar por fuérga'' n la cama Senyor Dios, pues rae causaste
Pensando en vos, madama. Sin coraparagion amar
Ya no m.e basta de dia, m.e deves perdonar
Senyora, estar pensando, Si pasé lo que mandaste.
Car aun de nocbe sonyando Mandaste que ombre amasse
Vos veo, donosa mia. A ti mas que á otra cosà
Si de rni non s’adolege Et causaste que fallase
Vuestra fermosura et fama, Ombre amiga tan gragiosa,
Mi corazón se ofrege Generosa, mas famosa
A la muerte que lo llama. De quantas senyor creaste
Pensando en vos, madama. La qual yo amo sin par
L X X X IV D E LA P O E S ÍA C ASTELLANA

De amor tan singular. Si yo muero 'por amores


Que no ay seso que baste. De la tu grant fermossura,
Formaste la creatura A todos los amadores
A tu senblan^a, Senypr, Pornás en m.ucha tristura,
De la tu saiitidat pura Los quales con amargura
Me feziste amador ; Faran lautos de tristeza;
Quien figura tal figura. Miren bien tu gentileza
Tal qual tula figuraste. Et faz que ledos seamos.
Es causa de dar lugar
Para algún tiempo olvidar El Comendador griego, en su Comentario
i la copla ccLxv dé Juan de Mena, trae el prin­
A t¡ que me la mostraste.
cipio de unas coplas que el Condestable es­
EL MESMO. cribió contra el Infante D, Enrique, porque
Pues que por tu senyoria habiendo entrado en Toledo, mandó desha­
No faze canción pressona, cer una estatua de cobre sobredorado, que
Digo qu’eres la corona D. Alvaro había hecho trabajar con mucha
De quintas Dios padre cria. costa para su enterramiento. Hé aquí el prin­
De las que ante paSsaron cipio de esta composición.
No puedo dar fe nenguna, Si flota vos combatió.
Pero Dios et la fortuna En verdad, señor infante.
En este tiempo dotaron Mi bulto non vos prendió
Muchas de grant fermossura : Quando fuestes mareante i ;
Más contigo sola una Porque fieiesedes nada
Ygualar no se podría. A una semblante figura,
Que estaba en mi sepultura
OTRA SUYA.
Pararmi fin ordenada... etc.
Tiempo es que nos veamos.
1 A lu sió n á la b a ta lla n aval d e Poma, en que fu é -
Gentil sen yora garrida
rón p r e s o s p o r lo s g e n o v e s e s lo s r e y e s d e A ragón y
No quieras que la mi vida N avarra y el in fa n te D . E n r iq u e : año d e 1435.
Feneza dond’ aca’ sfamos.

TEXTO Á R A B E E N CARACTERES COMUNES DE L A E LEG IA


Á LA P É R D ID A D E V A L E N C IA A S E D IA D A P O R EL CID

TITULO LXV, moro era muy sabyo é mucho entendido é fi­


D e cóm o e l C id v e d ó la s en tra d a s y la s s a lid a s d e zo unas razones en arauigoque disen assi:
V a le n c ia , y d e có m o la c o m b a tió m u y á m en u d o é Titulo.—^'alen^ictValenQia. GahyeeUc qzra
de las ra z o n e s d e lo s v e r so s q u e fizo e l m ò r o s á -
qbiria aút fihuhmhantu munic faymqn ye-
byo e n razón d e l d u elo p orq ue p erd erla á V a le n c ia .
tayn cogdach abuekphc núede yotü agebá
» ... Entonce disen que snbyo un moro en quibulinic yeric. Quiere esto decir:Valencia.
lam as alta torre del muro de la Tilla : este Valencia. Vinieron sobre tí muchos quebran-
® S e h a lla en tin b e r m ó so c ó d ic e , en v i t e l a , d e la »dera y sío ria de E spa n y a s é g ü n t s e troba en la s y s-
librería d e l Sr. d u q u e dé O suna. S o n s e is to m o s en fo­
» torias de C lau dio T b o ló m eo é s e g u n t s e troba en
lio , y e l prim ero, d e s p u é s d e lá tabla d e lo s c a p ítu lo s
» lo s VII lib r o s d e la g en er a l y s to r ia q ue e l R ey d on
c o m ie n z a d e e s t e m o d o : « E sta e s la gran t et verdad
» A lfo n so de C astiella q u e fu e e s le íd o E m perador de
EN LOS SIGLOS XIV Y XY.— APÉNDICE, LXXXV

tos é estás en oradetepevder,pnessi tu ventu­ daslasotrasaguasdequetetúbien servias, sa­


ra fuere que tú escapes desto, será grand ma- lido esde madre é va^onoudeuia. —
rauillaa quienquier que lo vyere.— Bueym’ agafia a lladi quetir q ta n ta fa jm th ^ u h a . q t '
arac. huen. yamelhayr. IMaudahaQe. enie- arajahat megadarahuo ennota atanga hitam -
richagehic. anhyamel heymtuc hebedimala- x im e lim u h a m i. Las tus acequias claras de
huz. maQOToya enebayge fes;q aGcarahem el- que mucho a pro uecb abas, se tornaron turbias
muzlemin.* huhay exáco. E si Dios fizo mer' é con lamengua delalimpiamientollenas van'
9ed á algund logar touo por byen de lo facer de grand cieno.—d genuatat alm alach alfari-
á ti que fueste sienpre nobleza é alegríaé so­ ra, alledyñ hanilac acaba almocor afarle alor
lar en que toáoslos moros folgaban é auyan gol lucelisgetdar tagia uaku tar. Las tus no­
plazer.— Beymrach huhulebuch. anneleoch bles é viciosas huertas que en derredor de ti
enea hajar ñ i adealmara ya tiíauzunubat son, elriloborauyoso les cañólas rayzesenoh
alqbar guaó alias alqhu qma ac bicoet ora- pueden dar ñov.— M ararat alin p ia t alledi eu
tuc. E si Dyos quisiere que de todo en todo te fiha am ahaari alqúra alm irah elledi ghaio
ayas de perder desta vez, será por los tus fihaelhec goror anqlib y a q t. yabetehc.. Los
grandes pecados é por los grandes atrevi­ tus muy noblesprados en que muy fermosas
mientos que oviste con tu soberuya. — A vil flores é muchas auya, do toinauael tu pueblo
arboahijar q baralledi zudalohi. ha.mubuya muy grande alegría, todas son ya secas.—^ilía-
hyerday cestamad. avya amclia. huzi hauc r it almelech alledi que tr ig it aota menhat ca­
huelis yagdaru. Las primeras quatropyedras ram a enqlira ya cohe. vages m itiuuol malha
cabdales sobre quetúfuestefundada éfirraa- allledi q nec tigiem enhe. El tu muy noble
da quierense aj ustar por fazer grand duelo por puerto de mar de que tú toniauas muy grand
ti é non pueden, — Zacoralahadim m ataat honra, yamenguadoes de las noblezas que te
alledi bim i ahole alarba ayysar yo yax ta x solian venir á menudo. — Bahic y thaom uy
huathuarit. ytaynagad hacar atata mathete. atoxa anqbar alledi qtem geim galatina m in-
El tumuy noble muro que sobre estas quatro cadim anartatabracóhah im qeyau gilyleyra-
piedras fue levantado ya se estremece todo é doha. El tu muy grand termino deque te lla­
quiere caer, ca perdyo la fuerca que avya.— mabas señora antigúalos fuegos lo han que­
Álabarach a la lia muchüat alm alaah alledi mado é á ti llegan ya los grandes fum es,—
tahoar n ib a y t é yg lia m ü a s m athahat lexuay H um az dar al al qbirlisyugec badolim hual bu
amay. hurictjíca. Las tu muy altas torres é quem icat thacatalays n y m a ra d a c U isy a g a -
muy fermosas que de lueñe parépian é con- d u m y d a t. E la tu grande enfermedat non le
fortauanlos corafones deltu pueblo,poco á por pueden fallar melezinaé los phissicos son ya
co se van cayendo.— A x a ra r if. a lb it m atha­ desesperados de nunca te podersanar.— V a-
hat alledi n ú bayt q ta x a r a t. cathacarat x a - lenciaValencia heda alcahul alledi colo alleyt
ratahá alledi quidahar. l ix ia lixem s. Las tu coltaha biquezra añadim a me m icalbi. Va-
muy blancas almenas que de lexos muy bien lencia,Valencia, todas estascosas quehe dic­
relumbrauan, perdido han su fermosura con has dé ti conuiuy grande quebranto que yo
que byen paregian al rayo del sol.— Abluet tengo en el mi corazón las dixeé las razoné,—
almalech m ataac alqbir huet alujar m elemt E quiero departir todo esto entre lamí volun-
alohar alledi tu it arcam éhagit m agdú cud- tat é que nonio sepa ninguno si non quando
harac m iuhaduhuey cmxi a y lizg ra lu ye m x i. fuer menester de lo departir.
El tnmuynoble rioeabdalGuadalayar con to-
sPiom a com p iló.» — D ic h o p rim er tom o c o n c lu y e a sí; »C hristo — L a qual cró nica d e m an dad o d e dich o s e -
« A q u i f e a e s c e la prim era p artid a de la gran t cró nica »nyor, yo A lvar P e r e z d e S ev illa ca n ó n ig o en la G alhe-
»de esp án ya com p ilad a d e d iv e r so s lib r o s é y sto ria s »dj’al ig le s ia de J a h eii esc r e v l d e m i p rop ia m ano-
»por el m uy R ev ere n t e n C hristo P a d re é s e n y o r don » E t fu e acabada en A vinyon á xtii d ia s del m e s d e
iiJohan F e n ia n d e s d e E r e d ia p o r la gracia d e D io s de »Jenero el anyo del n a sc im ie n to de n u e str o S e n y o r
»la sancta casa d el esp ita ! d e sa n t Johan d e J erusa - «iu.ccc e nxxx.Y,»— V é a s e la nota 2 , p á g . Lvni.
idem M aestro liu m il é aguardador de lo s p o b r es de
LXXXVt D ii LA P O E S Í A CASTELLA N A

IV.
INDICES ALFABÉTICOS DE LOS POETAS QDE TIENEN COMPOSICIONES
EN VARIOS CANCIONEROS MMSi DE LA BIBLIOTECA PARTICULAR DE S . M.

Macías. . . . . . . .
CANCIONERO NtÍM. iL
Marmolejo (Juan). . . . .
Agraz (Juan). , Composiciones. 6 Medina (García dé). . . .
Aguiar (García de). 1 Mena (Pero). . . . . .
Alvarez (Alonso). . . . 6 Mendoza (Pero Gonzalez d e )..
Anónimos, . . , . . 6 Merlo (Juan de). . . . .
Argüello (Gu tierre de) ^ v 1 Moncayo (Mosen). . . . .
Bárrenlos (Alfonso de). > 1 Mo n t o r o . . . . . . .
Bocanegra (Francisco). . 1 Montoro (A lfonsode).. . .
Borja (García de). . . . 1 Montoro (Juan).. . . . .
Caltraviesa (D. Pedro de la) 2 Ortiz de Calderón (Francisco).
Campo (Mendo de)-. \ . 1 Ortiz de Calderon (Sancho). . 1
Cañizares. . . . . . 1 Padilla (Juan). . . ' . , . 0
Carrillo (Gómez). , . . 3 Pedraza (García de). , . . 14
Cárdenas (Pero). . . . 2 Pimentel (Juan). . . . . 2
Cárdenas (Rodrigo). . . 1 Portugal (Ynfante D. Pedro de) í
Ctiarailo (D. Mendo). . . 1 Quadros (Gonzalvo) . . . 2
Contreras. . . . . . . 2 Quiñones (Pedro).. . . . í
Córdoba (Alfonso de) . . . . 1 Quiñones (Suero).. . . . í
Cuello (Pero). . . . . . 2 Rey de Castilla (el). . . . 4
Daltierra. . . . . . . 9 Rivera (Suero de). . . . •. 15
Denalosa (óPeñalosa).. . . 1 Rodriguez del Padrón (Juan). 1
Duenyas(Juande).. . . . Í1 Rojas (Fernando). . . . . 1
Deza (Alonso de). . . . . 1 Santafé. . . . . . . . 39
Duque (el). . . . . . . 2 Santafé (Mairnya). . . . i
Durries (Hugo).. , . . . 1 Sames. . . ■=. . . . . ñ
Enriquez (Alonso).. . -. . 10 Segura (el comendador).. . 1
Enriquez (Juan). . . . . Sesé (Juan de ) . . . . . . 2
Enriquez (liijo del Almirante). Silva (Juan d e).. . . •. . 4
Estacena. . . . . . . Tannedor (Martin el). , , . 1
Eslamarin. . . . . . .
Tannedor (el hermano del). , 7
Estnñiga (Lope de). . . . i tapia (Juan de). . . . . 6
Fadrique (el conde D.). . . 1 Torquemada (Gonzalo). . . 8
Fadriqne (el duque D.). . . 1 Torres (Diego de).................... 1
Fajardo (Diego). . . . . 1 Torres (Juan de). . . . . 34
Guevara (Fernando de). . . 2 Torres (Rodrigó de). . , . 7
Hurtado de Méndozá (D. Diego) 6 Valtierra. . . . . . . 1
Imperial (Francisco). . . . i Víllalpando (Juan). . . . 2
Lopez de Mendoza (D. Iñigo). 20 Villalpando (Mosen Francisco). 7
Luna (D. Alvaro de). . , IS Vizconde (el). . . . . . 4
Urrea (Pedrode). . . . . I
í Véase la nota 5 de la pág. il.
EN LOS SIG L O S X IV Y X V .----- A P É N D IC E . L X X X V IÍ

virtudes é ypno.s rimados á loores divino.s


CANCIONERO NÚM. 2 *
enbiados al muy bueno é discreto Alvar Gar­
Agraz (Juan). . . . 5 d a de Santa Maria del consejo del Rey nues­
Alvarez de Illescas (Alonso) i tro Señor.
Astorga (marqués de). 1 A m igo s a b io e d is c r e to .
Baena (Juan de). . . 1 ' A97 Coplas.
Burgos (Diego d e ). ' . 2 — Síguense los d e n t trinados al loor de
Caltraviesa (Pedro de,la) 3 nuestra Señora. i'
Cartagena....................... 11 A lm a m i a ;
Colon (D.Hernando). . 14 N o ch e e d i a ; f
Córdoba (Gonzalo de). 1 t o a la V irgen M aría.

Dueñas (Mossen Juan). 1 — Ipnos á los san tos; en 124 coplas,


Éstúñiga (L opede). . 3 — Las cuatro Virtudes cardinales al ono-
Guillen (P e r o ).. . . .i 7 rableé noble señor marques de Santillana, *
Jaén (Alonso de), . . 1 conde de Real.
Lira (Alonso de). . . 3 S i n o n m e en g a ñ a e l a fe c to , |
Manrique (Gomez). . 2 84 cophs,
Marmolefo (Juan), . . 4 — Los loores de los claros varones de Es­
Mena (Juan de). . - . 12 paña que embió é fisoFernant Perez de Güz-
Mendoza (Pedro de). . 1 raanal noble é virtuoso caballero don Fer-
Montero (Anton de). . 21 nant Gómez de Guzman, comendador mayor
Moron (Gonzalo de), . 3 de Calatrava,
M o x ic a .......................... 1 D el p oeta e s reg la r e c ta .
Palomeque (Diego). 1 409 coplas. ■
Peña........................... 1 Román (e l com endador). — Coplas que .
Rey de Castilla (Juan II). 2 hizo... reprehendiendo al m undo, y de los
Rodríguez (Juan). . . 1 siete gozos de amor y de los siete cuchillos de
Sancbez de Badajoz (Gard) 2 dolor de nuestra Señora.
San Pedro (Diego de). 1 o m u nd o tr iste m o rta l.
Santillana (marqués de) 14 40 coplas.
Torre (Fernando de la). 2 — Coplas de la cena y pasión de nuestro
Torre (Juan de la). . 1 Señor, hechas p o r ..... por mandado del Rey
Valencia (Diego de). . i y Reina nuestros señores.
Valera (Diego). . , . 1
R e y e s s ia c o m p a ra ció n .
Viana (Juan de). . . 3 ■- 56 coplas.
CANCIONERO NtM. 3 ® — La passion hecha por mandado de los
reyes nuestros sen ores.
Mendoza (Fr. Iñ ig o ) , — La vida de N. S.
S ie n te duro corazón^
J, én estilo m étrico, compuesto por... fraile
17 8 coplas.
de la observancia de S. F rancisco, á pedi­
— La Resurrección deNüestro Salvador,
mento de doña Juana de Cartagena.
hecha p o r ,..., por mandado de los Reyes
Aclara s o l d iv in a l...
nuestros señores.
— Coplas á la Verónica.
R ey es b ie n a v en tu ra d o s.
D onde*está tu h e r m o s u r a ... 16 8 coplas.
97 coplas.
Salazar( Lope d e ) .— Revelación que fue
Perez de Guzman (F er n á n ) . — Diversas mostrada á.......por un án gel.

I V éa se l a n o t a 5 , p . xl.
o lu z de lo s in te le c to s .

® Tom o én fo lio de 155 fo ja s ; letra d el s ig lo xv, 68 coplas.


s eñ alad o V IH . A. 3.
b ." . [Ifc r f ìM f c f l

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CANCIONERO

DE POETAS ANTIGUOS
QÜE FIZO

É ORDENÓ É COMPUSO É ACOPILÓ

EL m \m JOHAN ALPON DE BAENA


ESCRIVANO E SERVtDOft

D E L R E Y D O N J U M N U ESTR O SEÑ O R D E G A S T E LA ,
4 INTRODUCCION.

deseo de agradar é conplaser, é alegrar é servir á la su grand


Realesa é muy alta Señoría. Ca sin dubda alguna si la su mer­
ced en este dicho libro leyere en sus tienpos devidos, con él
se agradará é deleytará, é folgará é tomará muchos conportes,
é plaseres é gasajados. E aun otrosí con las muy agradables
é gragiosas é muy singulares cosas que en él son escripias é
contenidas, la su muy redutable é Real persona averá rreposo
é descansso en los trabajos é afanes é enojos; é otrosí dese­
chará é olvidará, é apartará é tirará de sy todas tristesas é pe­
sares é pensamientos é afligiónos del spiritu, que muchas de
vezes atraen, é causan, é acarrean á los principes los sus mu­
chos é arduos negocios rreales. E assi mesmo se agradará la
Realesa é grand Señoría de la muy alta é muy noble é muy
esclarecida Reyna de Castilla Doña María nostra señora, su
muger, é dueñas é donsellas de su casa. E aun se agradará é
folgará con este dicho libro el muy illustrado é muy gragio-
so|é muy generoso príngipe Don Enrrique, su fijo, é final­
mente en general se agradarán con este dicho libro todos los
grandes señores de sus reynos é señoríos, asy los perlados,
infantes, duques, condes, adelantados, almirantes, como los
maestres, pryores, mariscales, dottores, cavalleros é escude­
ros; é todos los otros fidalgos é gentiles ommes , sus donse-
les é cryados é ofigiales de la su casa Real, que lo ver é oyr,
é leer é entender bien quisieren. E por que la obra tan famosa
deste dicho libro sea mas agradable é mejor entendida á los le­
yentes é oyentes della, fiso é ordenó el dicho Johan Alfonso
de Baena, é puso aquí, al comiengo desta su obra, una aco-
pilada escriptura, commo á manera de prologo ó de arenga,
é por fundamento é rays de toda su obra, la qual es esta que
se aquí comienga.
Joannes Baenenssis homo:
Vocatur in ssua domo.
PROLOGUS BAENENSSIS.

Segund que disponen é determinadamente afirman los filósofos é sabios án=


tiguos, natural cosa es amar é desear é cobdyqiar saber los ommes todos los
fechos que acaescen en todos los tienpos, tan bien en el tienpo que es ya pa­
sado,, como en el tienpo que es presente j como en el otro tienpo que es por
venir, Pero destes tres tienpos non pueden los ommes ser ciertos, fueras ende
de aquel tienpo que es ya paseado, Ga sy desean é quieren saber del tienpo
que es por Yenir, non pueden los ommes ssaber el comiendo nin la fin de las
cosas que ende averan. E por tanto non saben ciertamente ninguna cossa de
aquel tienpo. E sy del tienpo que es pressente quieren ssaber algo, maguera
que saben los comiencos de los fechos que en aquel tienpo se fazen, pero con
todo esso, por que non pueden saber élmedyo nin la fyn qual será, es de tener
que non saben los ommes conplidamente ninguna cossa dé aquel tiempo pres­
sente. Enpero del tiempo que es ya passado, por que los ommes saben los
comiencos é los medyos é las fines de los fechos que en él se fezieron, es de
tener é de creer que alcancan é ssabén los ommes por este tienpo passado^
cierto é verdaderamente todo el saber dé las cosas que en él fueron fechas. Assy
que devemos entender, que por el saber del tienpo passado que es cierto, é
non de los otros doss tienpos que sson dubdosos, segund dicho es de ssuso,
penaron é trabajaron mucho los ommes sabios é entendidos de ordenar é poner
en escripto todos los grandes fechos passados, por dexar en memoria tanta
rremenbranza dellos, momo sy estonqe en su tienpo dellos acaespiessen é pas-
sasen. E aun por que los supiessen todos los ommes que avyan de venir, asy
como ellos mesmos, ordenaron é fysieron de los grandes fechos é altas fasañas
passadas, muchos lybros que sson llamados estorias é coronicas é gestas, en
las quales escribieron é rrecontai'on todos los grandes fechos passados de los
6 , PUOLO GUS líA E N E N S S I S .

Enperadores é Rreyes é prynQipes é de los otros altos é grandes señores. E


escryvieron la verdat de todos los grandes fechos é altas cosas que passaron.
E non quisyeron encobrir nin engelar ninguna cossa de todo ello, tan byen de
los cuerdos commo de los locos, é tan bien de los que fueron buenos, commo
de los que fueron malos, por que de los fechos de los buenos, tomassen los
ommes dotryna é enxenplo para faser bien, é de los fechos de los malos, que
rrecebiesen escarmiento é castygo para se gardar de non faser mal. E aun
aquestos messmos sabyos antygps encaresQÍeron tanto esta su tan notable é tan
virtuosa opynion que determinaron é tovieron que errarían é menguarían mu­
cho en sus nobles fechos, é en su grand lealtad, sy tan byen non quisiessen el
fruto del ssaber de todos los grandes fechos passados parales ommes que avyan
de venir, como para ellos messmos é para los otros que eran en sus tyenpos
dellos, ca entendieron que los saberes se perderyan muriendo aquellos que lo
sabyan, sy non dexassen rremenbranQa de todo ello; é por que non cayesen en
olvido, mostraron muchas carreras é doctrynas por donde los supiessen todos
los que avian de venir en poss dellos, é por buen entendymiento é sana dis-
cregion, conosQieron las cosas que eran dubdosas é ascondidas, é buscando é
escudryñando con gran estudyo supyeron las cosas que avian de venir. Mas los
ommes desdeñosos é perezosos, desdeñando de non querer saber las cosas, é
aun después que las saben, echanlas en olvidanga, por lo cual fasen perder
mala é torpemente lo que fué buena é sabyamente fallado é buscado, é con
grand estudyo. E aun otrosy, porque la pereza es contrarya é enemiga del sa^
ber, la qual faze á los ommes que non se lleguen á él, nin busquen carreras
por donde los conoscan, ovyeron los sabyos é los entendidos el saber por grande
tesoro, é pregiaronlo mucho sobre todas las otras cosas, é tovieronlo por lus
para alumbrar á sus entendymientos, é de todos los otros que lo sopiessen,
dexandolo todo en memorya é por escriptura, ea sy por las escrípturas non
fuesse ¿qual sabydurya ó qual engeño ó memorya de ommes se podrye mem-
brar de todas las cossas passadas? Onde sy los ommes pararen byen mientes al
pro que nasge de las escrypturas, conosgeran que por ellas son sabyd ores de
todos los fechos, é de todas las sgiencias, é que de todo ello non sopyeran nin­
guna cosa, ssy quando muryeron aquellos que eran byvos á la sason é tiempo
que passaron los grandes fechos, non los dexaran por escripto, para que los
sopiesen los otros que eran por venir. Por la qual rason, todos los ommes son
adebdados de amar todos aquellos que lo tal fesieron é ordenaron, pues que
saberan por ellos muchas cosas que non supieran por' otra manera; é agerca
desto el grand filosofo Arístótiles dize que por quanto todo omme de su pro-
pya naturaleza desea saber todas las cosas, que por esta rason quiere é am a,
PROLOGUS BAENENSSIS. 7

é guarda mas el omme los ojos que otra ninguna parte de su cuerpo, porque
por sola la vista se conoscen é se saben mejor é mas ayna todas las cosas > que
por otro sentido alguno. Onde de aquí se concluye, que si todos Tos ommes na­
turalmente desean saber todas las cosas, mucho mas é con mayor rrason per-
tenesce á los maníflcos é altos emperadores é rreyes ó pryncipes é grandes
señores, de amar é cobdiciar é leer é saber é entender todas las cosas de los
grandes fechos é de las notables fasañas é passadas de los tiempos antyguos. E
en especial, las famosas leturas de las muy e^elentes é gloriosas é muy nota­
bles batallas, guerras é conquistas que en fecho de armas ó de cávalleryas,
los muy esclarescidos sus antecessores antigos, Enperadores é senadores é
cónsules é dictadores de la muy famosa é redutable cibdat de Rroma, Asie­
ron é ordenaron é conpusieron é esorivyeron, poniendo en todo ello su leal
afeetion é estremado poderyo. E pues que las tan altas é tan maníflcas avissa-
Qiones de las tan altas é tan notables cosas, pertenesQe mucho de las tener é
leer é saber é entender á todos comunmente, commo dicho es; pero en syn-
gular, mucho mas pertenesge de las tener, ó leer, é saber, é entender á los so­
bredichos , muy altos é maníñcos Enperadores é Reyes ó príní^ipes é grandes
ssehores, é les conviene de ser avisados en todo ello, porque cuando el seme­
jante caso ó casos les acaesQiere, que la su buena dispusicion sea presta é apa­
rejada para que puedan é sepan ser cabdillos é gobemadores, capitanes de
grandes gentes, é que sepan con pura discreción é con buen sseso governar é
mandar é vedar é pehar é asolver é condenar é mantener é sostener en or­
denada justicia é buena dispusyqion é sabya ordenanga, todas sus gentes é
huestes é batallas é conquistas é guerras,-en tal manera, que la su Señorya
é grand Rrealesa sea mas ensalzada, é las sus noblesas é altas caballeryas non
fynquen olvidadas, mas antes que fynquen en memorya é por enxemplo muy
eavalleroso, á todos los otros grandes señores que lo vieren é lo sopieren é
lo leyeren é oyeren. E asy mesmo pertenesge mucho á los Reyes é pryncipes é
otros grandes señores de tener é leeré entender otros muchos libros é escryp-
turas de otras muchas manifycas é notables cosas, é de muy santas é prove^
chosas dotrynas, con las cuales toman plaser é gassajado> é agradan mucho
las voluntades, é de mas rresciben muchos avysamientos buenos é provechosos
dellas. Los quales libros é otras escryturas por mucho sser de cosas nuevas é
diverssas, son conparadas con los muchos é nobles é pregiosos paños é ves­
tiduras, ca por ser de diverssos colores é tajos nuevos é non vistos, agradan é
aplasen mucho las voluntades denlos señores. E otrosí, son conparados 4 los
muchos é diversos é pregiosos manjares, ca por ser muchos ó diversos ado­
bos, toman los señores con ellos diverssos sabores é bivos apetytos, é aplasen
o PR O L O G O S B A E N E N S S IS .

é agradan mas los coraçones é las voluntades con ellos. E allende de todo esto,
los Rreyes é prinçipes é grandes señores, usaron é usan ver é oyr é tomar
por otra manera otros muchos conportes é plaseres é gasajados, así como
ver justar é tornear é correr puntas é Jugar cañas é lidiar toros é ver cor­
rer é luchar, é saltar saltos peligrosos, é en ver jugar esgrima de espadas é
daga é lança , é en jugar la vailesta, á la frecha é á la pelota, é en ver jugar
otros juegos de mano é de trepares, é otrosy jugando otros juegos de tablas,
de axedres é dados con que se deportan los señores, é naypes é otras muchas
é diversass maneras de juegos. E así mesmo los Reyes é prynçipes é grandes se­
ñores usaron é usan faser otras muchas maneras de juegos, en que toman asas
conporte é plaseres é gasajados, así como en las rryberas cagando con fal-
cones é con acores, é á lasjeses en los canpos con galgos é otros canes, cor­
riendo liebres é rraposos é lobos é ciervos. E Analmente usaron é usan
fazer otros juegos mayores é de mayor noblesa, los quales rrequieren en sy
asas temor é miedo é rreçelo á todos aquellos que los ensayan é usan faser.
Conviene á saber, buscando é corryendo en las altas é grandes montañas, leo­
nes é osos é puercos é ciervos é á otros muchos venados é animalías é ves-
tyglos bravos émuy espantables. En los quales juegos é gasajados, los gran­
des señores que los usaron é usan fazer, quisieron mostrar la su grand nobleza
é franquesa, faziendo ende muy grandes gastos é despensas en vyandas é otras
cosas, por rrason de la mucha gente é bestias é canes que para ello se rre-
quiere. E otrosy mostrando la su grand fortaleza é buen esfuerco, queriendo
y r á buscar á los esquivos montes animales brutos, é bravos é salvajes con
quien traben lides é peleas que aun mostrando en ello que son sofrídores de
los muy grandes trabajos é peligros é afanes que por ende toman en sus cuer­
pos, andando buscando por los montes é malezas las semejantes animalías
bravas é brutas. E después que las an fallado, en las acosar é seguir fasta las
venger è ferir é matar. E aun á las vezes acaesge por contrario, que las tales
animalías brutas é bravas, desque son feridas, con el acosamiento é temor de
la muerte, buelvense contra los que las signen, é pruevan sus fuerzas é suspo-
derios con ellos, fasta que algunas vezes matan á los que las asy afincan é sy-
guen, Ecomo quier que en todos los conportes é juegos é gasajados é pla-
zeres de suso dichos rrelatados, é todos los Rreyes é prynçipes é grandes se­
ñores que los usaron éusan é fasen, an por ende muchos bienes é provechos,
lo uno rresgibiendo en ello plazer é gasajados, é ayrando las voluntades, é
lo otro, cryando buena sangre é destruyendo malos humores, é lo otro,
faziendo eserçiçio de los cuerpos, é estendiendo los miembros é los niervos, é
biviendo mas sanos por ello, é lo fynal, tienen los cuerpos mas sueltos é près-
PRO LO G ÜS B A E N E N S S IS . 9

tos é lijeros é aperçebydos para en los tienpos de los grandes menesteres de


las guerras é conquistas é batallas é Hdes é peleas. Pero con todo esso,
mucho mayor viçio é plaser é gasajado é conpôrtes rresciben é toman los
Rreyes é pringipes é grandes señores leyendo é oyendo é entendiendo los li­
bros é otras escripturas de los notables é grandes fechos passados, por quanto
se claryflca é alumbra el sesso^ é se despierta é ensalça el entendimiento, é se
conorta é rreformala memoria, é se alegra el coraçon, se consuela el alma,
é se glorifica la discreçion, é se governan é mantienen é rreposan todos los
otros sentidos, oyendo é leyendo é entendiendo é sabiendo todos los nota­
bles é grandes fechos passados, que nunca vyeron nin oyeron nin leyeron, de
los quales toman é rresciben muchas virtudes é muy sabyos é provechosos en-
xenplos, como sobredicho esté; por quanto á todos es çierto é notorio que en­
tre todos los libros notables é loadas escripturas que en el mundo fueron es-
criptas é ordenadas é fechas é compuestas por los sabios é discretos attores,
maestros é conponedores délias, el arte de la poetrya é gaya ciencia es una
escryptura é conpusiçion muy sotil é byen graciosa, é es dulce é muy agrada­
ble á todos los oponientes é rrespondíentes della é conponedores é oyentes ;
la qual çienQia é avisaçion é dotrina que della depende é es avida é rreçe-
bida é alcançada por graçia infusa del señor Dios que la da é la enbyaé M u ­
ye en aquel ó aqueUos que byen é sabya é sotyl é derechamente la saben fa-
zer é ordenar é conponer é limar é escandir é medir por sus piésé pausas,
é por sus consonantes é sylabas é agentes, é por artes sotiles é de muy diver­
sas é syngulares nonbranças, é aun asymismo es arte de tan elevado entendi­
miento é de tan sotil engeño que la non puede aprender nin aver, nin alcan-
çar nin saber bien nin como deve, salvo todo omme que sea de muy altas é
sotiles invengiones, é de muy elevada é pura discregion, é de muy sano é de­
recho juysio, é tal que aya visto é oydo é ley do muchos é diversos libros é es­
cripturas, é sepa de todos lenguajes, é aun que aya cursado cortes de Rreyes é
con grandes señores, é que aya visto é platicado muchos fechos del mundo :
e floalmente, que sea noble fydalgo é cortés é mesurado é gentil é gragioso
é polido é donoso é que tenga miel é agucar, é sal é ayre é donayre en su
Trasoñar, é otrosy que sea amador, é que siempre se pregie é se finja de ser
enamorado ; porque es opynion de miichos sabyos, que todo omme que sea
enamorado, conviene á saber, que ame á quien deve é como deve é donde
deve, afirman é disen quel tal de todas buenas dotrinas es dotado.
Esta tabla es de los desidorés que están en este libro, la qual se puso aqui al
cornienQo dél, por qpe el dicho señor Rrey é las otras perssonas que la leyeren
fallen por ella mas ayna las cantigas ó desires que le agradare leer.

Las cantigas de Alfonso Alvares de Villa Sandino.


Las preguntas del dicho Alfonso Alvares.
Los desires del dicho Alfonso Alvares.
Los desires de miger Francisco Inperyal.
Los desires del maestro Fray Dyego,
Los desires de Fernand Sanches Calavera.
Los dezires de Fernand Peres de Gusman.
Los dezires de Ferrant Manuel de Lando.
Los desires de Rruy Paes de Rryvera.
Los desires de P.ero Ferrus el Viejo-
Los desires é cantigas famosas de Mafias,,
Los desires é cantigas del arcediano de Toro,
Los desires de D. Pero V eles de Guevara.
Los desires de Diego Martines de Medina.
Los desires de Gonzalo Martines de Medina.
Los desires de Pero Gonzales de Useda.
Los desires del maestro Fray Lope.
Los desires de Gomes Peres Patino.
Las requestas de Johann Álfonsso de Baena.
Las preguntas é rr^ ü esta s del dicho Johann Alfonsso,
Los desires generales del dicho Juan Alfonsso.
Los desires de los reyes que fiso el dicho Juan Alfonso.

JOHÁN ALFONSO DE BAENA


LO CONPUSO CON GRAND PENA.
AQUI SE COMIENCAN LAS CANTIGAS

MUY ESCANDIDAS É GRAgiOSAMENTE ASONADAS, LAS PREGUNTAS É RRESPUESTAS SOTILES É BIEN


ORDENADAS, E LOS DESIRES MUY LIMADOS ÉBIENFECHOS, É DE INFINITAS INVENQIONES QUE FISO É
ORDENÓ EN SU TIENPO EL MUY SABIO Ú DISCRETO VARON, É MUY SYNGULAR COMPONEDOR EN ESTA
MUY GRACIOSA ARTE DE LA POETRÍA É GAYA glENQIA, ALFONSO ALVARES DE VILLA SAN-
DINO, EL QUAL POR GRAQIA INFUSA QUE DIOSEN ÉL PUSO, FÜÉ ESMALTE É LÜS B ESPEJO É CO­
RONA É MONARCA DE TODOS LOS POETAS É TROVADORES QUE FASTA OY FUERON EN TODA ESPAÑA.

{Folio i del marmcrito original.) Quanta fué tu omildanga,


O Marya, puerta é vya
1 . De salud é de folganqa.
Fyanga
Generosa, muy fermosay . Tengo en ty, muy dulce flor.
Syn mansilla Virgen santa. Que por ser tu servidor
Virtuosa, poderosa. Avré de Dios perdonanga.
De quien Lucifer se espanta
Tanta Noble irosa, flja é esposa
Fué la tu grand omildat. De Dios, é su Madre dyna.
Que toda la Trenidat Amorosa es la tu prosa,
En ty se encierra, se canta. Ám , estela matutym . *
Enclyna
Plasentero fué el primero Tus orejas de dulcor
Goso, Señora, que oviste ; Oyendo á mí, pecador.
Quando el vero mensajero Ayudándome festyna.
Te saluó, tú respondiste.
Troxiste Quien te apela maristela,
En tu seno vyrginal Flor del angel saludada,
Al Padre celestial, Syn cabtela non rrecela
Al qual syn dolor pariste. La tenebrosa morada.
Cryada
Quien sabrya nin dyria Fuste limpia, syn error.
Ì2 CANCIONERO DE BAENA.

Por quel alto Enperador De mal é de tribulanga.


Te nos dyo por abogada. Km Dei, mater alma,
Llena byen como la palma.
Que parryas al Mexias Torna mi fortuna en calma
Dixeron gentes discretas, Mansa, con mucha bonanga.
Geremias é Yssayas, Invyolata permaniste
Daniel é otros profetas. Quando Agnus B ei pariste :
Poetas Fasme que non byva tryste.
Te loan é loarán, Mas ledo syn toda erranga.
E los santos cantarán
Por ti en gloria changonetas. Tñ fueste é serás é eres
Bendita entre las mugeres.
0 beata ynmaculata, Tus gosos fuéron plaseres
Syn error desde ahenipio, En el mundo, syn dudanga.
Byen barata quien te cata
Mansamente syn bollyQio. Rosa en Jericó plantada.
Servicio De ángeles glorificada.
Fase á Dyos, nuestro Señor, Tú seas mi abogada.
Quien te syrve por amor Pues en ty tengo fyanga.
Non dando á sus carnes vigió.
Talamo de Dyos é templo,
Quando tu vyda contenplo.
{Folio 4 vuelto.) Por leyes nin por enxenplo
Non fallo tu egualanga.
2. '
Gragiosa vyta dulcedo
Esta cantyga de Santa Marya, tan noble é tañ
Por quien se compusso el Credo,
byen ordenada, fiso el dicho A l f o n s o A l ­
v a r e s D E V i l l a S a j v d in o : su desfecha della
Tórname de tryste, ledo
por arte d’estrybóte, laqu al es muy bien Con tus dones de amístanga.
fecha*é ordenada é graciosamente assona-
da é ta l, que muchas veses dixo el dicho Contrario de Eva, ave
A l f o n s o A l v a r e s que serya lyberado del
enemigo por ella.
De los cielos puerta é llavep
Rruega al tu Fijo suave
D e s fe e h a d e sta can tig a d e S a n ta M ai^a. Que me oya mi rroganga.

Virgen digna de alabanga.


En ty es mi esperanga.

Santa, ó clemens, ó pya,


O dulcís vyrgo Marya!
Tú me guarda noche é dya
A LFO N SO ALVARES DE V ILLA S A N D IN G . 13
{Folio 8.) Vyl tormento por perdón.

5. Pues troqué de tal figura,


Senpre ledo andarey.
Esta cantiga fizo el dicho A l f o n s o A l v a r e s ^ Loando su grant altura
en loores del Rrey Don Juan, fijo del Rrey
Del muy ensalgado Rrey,
Don Enrrique el Viejo, quando rreynó
nuevamente.
En que ay muyta omildanga
La novela esperanga E orgullo con rrason :
En que he meu coragon. Grand cordura syn dudanga
Me fase cobrar folganga Syguen en todo ssason.
E perder trybulagon.
Ya de al non teño cura,
He trocado mi ventura Meus amigos, poys achey
Como vos ora dyrey, Rrey complido de mesura,
Dy pesar por folgura, A quen sempre servirey.
E mal por ben que cobrey
Con müy pura lealtanga
Fortuna por abonanga; E formosa entengón.
Meus troques tales sson : Loaré gentyl sseñblanga
Lexo perda por ganan ga. Adorando el seu perdón.

Este desir Oso é ordenó á manera de loanpa al Ynfante , A l f o n s o A l v a r e s d e V i l l a S a n d i n o ,


dando muy grand loan?a del dicho Ynfante, é contra todos los trobadores que le den grand
loanga.

Fablen poetas de aquí adelante.


Los trobadores que estavan callando
Abran sus bocas é canten, loando
Las altas proesas del gentil Infante;
E á preguntaren quién es, bastante
Sepan que es árbol de grand maravilla,
. T ío del alto león de Castilla,
E de la lyna Rreal de Levante,

Este eslyndo syn toda mansiílay


Fijo ó nieto de Rreyes notables.
De Rreynas loadas é muy onorables
14 CAN C IO NER O DE BAENA-

Por partes d’Espáña é á aun de Secilla :


Así que meresqe la su alta sylla
Ser ensalmada sobre cuantas sson
Agora en España , por donde Aragón
iSerá afregidOi sy non se le omilla.
t

Aqueste es perfetto en todas las cosas,


Tanto qu’el mundo lo pregia é lo ama;
Aqueste meresge primero en la fama
Por ver las sus manos fuertes é fermosas.
Por muchas virtudes é maravillosas ,
Que Dios en él pusso, que son muy estrañas.
Aqueste meresge tener por sus mañas
Corona muy.rryca de piedras pregiosas.

Ca este es casto, leal, esforgado.


Católico é dyno de toda alabanga,
Pilar de justigia con justa tempranga,
iA los mandamientos de Dios allegrado :
Por ende meresge que sea loado
En estas partydás ó en todo el mundo;.
Aqueste se pudo llamar el ssegundo
Ector el fuerte, en armas pregiado.

Toda flrmesa en él es fallada.


Con seso muy puro de grand disoregion;
Noches é dias la su devogion
Es en la Yirgen bien aventurada;
E por el collar, devissa esmerada
Que tiene por honrra de santa Marya,
Venge, conquista la grand imorerya:
Aquesto se puede provar con Granada. ;

Obró rrycamente la naturalesa ; ;


En este señor byen aventurado, -
Quel flso Gommo ángel fermoso, apurado,
Onesto, logano-, león en (bravesa; i
Planetas é sinos le dieron altesa;
Las costelagiones limaron su gesto,
E para batallas fesieronlo presto;
Asy costelaron su grand .Rrealesa,.
A LFO N SO ALVARES DE V IL L A S A N D IN O . 15
La Virgen muy santa de Dios escogida
En quien siempre tiene complida esperanga.
Aquesta lo guia por tal ordenanga,
Que biva gososo en toda su vida;
E por le faser más gragia complida,
Mandó á doss Sanetos que lo acompañasen
E que en las conquistas dél non se quitasen
Porque su hueste non fuese vengida.

Primero por onrra de cavalleria,


Diole por alféres al noble español
Sant lago el aposto!, mas noble quel sol.
Para que lydyase en la primeria :
E por seguranga de su compañía
Le dyo á sant lohan por su adalid,'
Que dyxo al Infante ; Amigo, ferid,
Que o y vengeredes en este mi dia.

Asy fué, por gierto, que fueron vengidos


Los infantes moros en est sancta fiesta,'
Pues ya bien paresge é se manifiesta
El noble Infante, de los escogidos
Que Dios quiso ungir entre los nagidos
Por destruymiento de los arríanos,
E porque los nobles fieles christianos
Syentan que biven por él defendidos.

Por ende non duerman, estando ogiósos,


Los grandes maestros que notan por artes,
Nin cesen loando en todas las partes
A este famoso entre los famosos.
Perlados é legos é aun rreligiosos
Fagamos pregaría á la Virgen santa.
Que guarde é ampare á este que espanta
Con su buena vida á los engañosos.
16 C AN C IO NER O DE BAENA.

[Folio 5 vuelto.) ^ 6 fase vejiir pensosso


En plaser con todo aquesto :
S, Su fablar gragioso é onesto
E1 mi coragon vengió,
Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s ,
por amor é loores de su esposa la postri­
Quanto mas que conte’gio
mera que ovo, que avia nombre Mayor. Grand milagro señalado.

Mayor goso aventajado, Mayor es ya mi desseo


Mis amigos, tengo yo. Que non era fasta agora.
Que non tiene el que perdió Pues cobré gentyl señora
Tal plaser qual he cobrado. Con rryquesa é lyndo asseo :
Pues es tal su buen meneo
Mayor alegría estraña Desta flor que me forcò.
Tengo agora enteramente. Suyo quiero sser é só
Que non tiene otro serviente Para siempre en egual grado.
De mi estado en toda España;
E aun por mayor fasaña.
El amor que me cryó.
De otra non oonssentyó 6.
Que yo fuese enamorado.
Esta cautygá grande é bien feclia fiso é or­
denó el dicho A l f o n s o A l v a r e s á su mu­
Mayor onrra é mas folganga jer, después que fue casado con ella í por
Tengo que tener solya. cuanto parespe por la dicha cantiga, él fué
Pues cobré nueva alegría, rrepysso del casamiento é mas la quisiera
tener por comadre, que non por mujer, se-
Fermosura syn erranga r
gundla mala vida que en uno avian, por
Esta es mi esperanga, pelos é vejez é flaco garañón.
E grand bien que Dios me dio.
Tanto que me conquyrió Amigos, tal coyta mortal
Con su gesto delycado. Nunca pensé que avrya :
Por ser leal rresgivo mal
Mayor vigió con flrmesa Donde plaser atendya.
Tengo que tenia ante Ya non me cal
Que viese su buen semblante Pensar en al.
Desta flor de gentilesa ; Salvo en señal
Con loores de noblesa De omme carnal,
Esta irosa floresgyó. E seguir por la tryste via
Desde el dya que nascyó D’este enxemplo natu ral:
Fasta oy con buen estado. Ajuansar deve su saña.
Quien por sí mesmo se engaña.
Mayormente con su gesto
E su bryo muy donoso. Yo assy faré, que amanssaré
A LFO N SO ALVARES DE VLLLA S A N D IN O . 17^
La grave ssaña mya. Non seades contra mi
Pues que fallé lo que busqué Sañossa,
En la mi postremerya, Pues vos amo syn error.
Padesgeré,
Yo bien lo sé. Vuestra lindesa é beldat,
Mas nunca iré Fermosura é onestat
Contra la fe. Me fase seguir bondat
Que muy grand error seria. Onrrossa,
Por este enxemplo asy diré : Ssyn aver ningunt pavor .
Quien non toma el bien quel viene
Sufra el contraryo que tyene Lynda de buen parescer,
Conplida de alto saber,
Queret vos adolescer,
Fermossa,
De mi, vuestro servidor.
7.
Non puedo al comedir
(Folio 8 .)
Sy non es en vos servir;
Quien de vos me fas partir.
De lo quäl será passante' Golosa,
Algunt syn sabor vesino, Tengo qu’es grant pecador.

Myren de los ssoberados Sobre todos quantos son


Donsellas con loganía. Yos amo toda ssason.;
Dueñas de grandes estados, Por lo qual mi coragon
Fermossas é syn folia; Non ossa
En onesta melodya Declarar vuestra dulgor.
Canto algunt dulce canto,
Oy por onrra deste Ssanto Mucho devedes loar
Que yo aqui les determino. A. quien vos fyso syn par;
Par en vos deve llamar
Es que vy vestra color La rrosa
Briosa, Del suave fyno olor.
Amé vos de fino amor.
Non se pueden fartar
Señora, desque vos vy Mis ojos de vos mirar .
Lealmente vos servi : Quando vos vyde estar
Coydossa,
. ■* En e s te p u n to concluj'e la ho ja q uin ta d e l m a - Byvo triste é con dolor.
Q uscrito, d e l cual faltan tota lm en te la sex ta y la sé p ­
tim a, L a octava prin cipia c o n lo s d o s v e r so s s ig u ie n ­
t e s , q ue parecen el Anal d e u na co p la .
18 CANCIONERO DE BAENA.

Non me basta mas mi seso,


8. Pláseme ser cestro presso ;
Sseñora, por ende besso
Esta cantiga fiso el dicho A c f o n s o A l v a r e s , Vestras manos de crystaJ,
por rruego de] adelantado Pero Manrri-
Clara luna en mayo llena.
q u c, quando andava enamorado desta su
m ujer,fija que es del señor duque de Be­
navente.

[Folio %Huello.)
Señora, flor de acueena,
Claro visso angelical,
9.
Yestro amor me da grant pena.
Esta cantiga fiso A l f o n s o A l v a r e s , por amor
Muchas en Estremadura é loores de Constansa Veles de Guyvara.
Yos han grant enYidia pura,
Por quantas han fermusura ; Quando yo vos vi donsella .
Dubdo mucho ssy fue tal De vos mucho me pagué :
En su tiempo Polyqena. Ya dueña, vos loaré.

Fyso vos Dios deLycada, Yo vos vy, gentyl señora,


, Onesta, bien ensseñada : Niña de pequeña hedat ;
Yestra color matysada E .segunt vos veo agora
Mas que rrosa del rrossal. Floresció vestra beldat.
Me tormenta é desordena. Sy mi coracon adora
Yestra lynda magestat,
Donayre, graciosso brio Mis'ojos vieron por qué.
Es todo vestro atavio,
Lyuda flor, deleyte mio; Esforqóse la fortuna
Yo vos ffuy syenpre leal En obras de grant crueldat
Mas que fue Parys á Elena. . Tanto, quel sol é la luna
Perdieron su clarídat.
Yestra vista deleytosa Yos por uno é yo por una.
Mas que lirio nin que rrossa Cada uno en su egualdat
Me conquista, pues non osa Padesqemos, bien lo ssé.
M coracon desir qual
Es quien assi lo enagena. Por ende, señora mya,
Yestro buen gesto alegrat
Gonplida de noble asseo, Con placer é loQania;
Quando vostra ymagen veo. Pues el mundo es vanidat.
Otro plaser non desseo Que yo ya non ossarya
Ssynon sofrir bien ó mal. Descubrir la poridat
Andando en vestra cadena. De un ssecreto que yo ssé.
A L FO N SO ALVARES DE V IL L A S A N D IN O . 10
Vostro muy gentil asseo, Amigos, adevynat
Garnido en toda bondat, ¿Qual es la que tantos dones
Me conquista, pues que veo Heredó en su mogedat?
Cerca la contraryedat : Que yo ya en fyn de rrasones
Por lo (jual, señora, creo Non pensando malestad,
Que daquesta enfermedat Syenpre la obedegeré.
Tarde ó nunca ssanaré.
Esto ofresco, en aguynando.
Médico nin Qurugiano Señora, esta navidat
Non an tanta abtoridat. A vos, por quien ledo ando
Que me pudiesen dar ssano Syn error é torpedat.
De perfeta sanidat; Al non quiero nin demando
Sy vostro brio legano Synon vestra amistat ;
De mí non ha piedat. Con tanto me gosaré.
Por vostro leal morré.

De Dios vos fué otorgada


La muy lynda castidat. [JFolío 9.):
La qual syenpre fue fallada
En vos con grant onestat : 10 *

Fijadalgo bien cryada,


Fermossa syn fealdat, Esta cantiga fiso A l f o n s o A l v a r e s , por rruego
del conde Don Pedro Niño, por amor ó loo­
Vestro sso ssyempre é sseré. - res de Doña Beatris su miiger.

Los que vestro nombre quieren La que siempre obedegí


Saber, sepan por verdat. E obedesco todayya,
Que la costa que fycieren i Mal pecado I solo un dia
Por saber gertenidat. Non se le menbra de mí.
Perderán sy non supieren Perdy
Las letras de una cibdat. Meu tempo en servir
La qual non les nombraré. A la que me fas bevir
Cuydoso desque la vy.
Aunque pierda tienpo en vano.
Dueña, vos me perdonai. Heu la vy por meu mal,
Que cierto de llano en llano Poys me trage conquistado
Vos amo por lealtat : E de mí non ha cuydado
Aunque ssé que non gano Ningunt tiempo, nin me val.
Sy non seguir voluntad, Leal
En esta fe moryré. Le fuy senpre, é non ssé
Cal he a rrason por que
Pues que el mundo es opyniones. Me da morte desygual.
20 CANCIONERO DE BAENA.

E poys que non ha mangela Una grant dona ser triste


De miña ouytada morte, Por teu fol departymento.
Sy ossase, en toda corte
Dyria miña querela : »Desto non aias pavor.
Mays déla Que den amor se Qinge,
He pavor, que ha poder Por moytas veses se fynge
Tal, que non osso dyser Quelle fas faser temor;
Sy es doña nin donseUa. E tu ssey ben sabidor
Que avrás déla bon grado,
Ssy fores leal provado
En loar seu grant-valor. »
11.
'Respondíle con grant saña:
Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s
«Rruyseñor, sy Deus te ajude.
D E V i l l a S a h d i n o , por amor é loores de la

dicha Doña Juana de Sossa, en manera de


Vayte ora con ssaude
requesta que ovo con un ruysseñor. Parlar por essa montaña;
Que aquesta cuyta tamaña
Entre Doyro é Miño estando Es mi plaser é folgura,'
Ben preso de Ssalva-terra, Membrandome a fermosura
Ffuy fyllar comigo guerra De miña señora estraña.
Un ruysseñor, que cantando
Estava de amor, é cando »Amor sempre ove maU
Vydo que tryste seya, E de ty, seu menssajero,
Dixo ; ttAmigo, en graut ffollya Sempre te aché parlero,'
Te veio estar cuydando. Mentidor descomunal:
Non te posso diser al.
»Yeio te morrer cuydosso Mas conven de obedeger
E non podes bevir muyto, A de noble padeger
Noyte é dia dando luyto Que no mundo muyto val.»
A teu coracon penssoso;
E sserá muy perdidosso
O amor en te perder ;
^ Por en te mando diser 12.
Que non seias tan quexoso, {Folio 9 mello, )

»Heu sey ben ssyn falimiento Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a ­


r e s , por amor é loores de la dicha Doña
Tu morte ó tu ssoedade;.
Juana de Sossa, estando ella en el alcaçar
Andas por ssaber verdadO'
de Córdoba.
De teu alto pessamento,
E träges maginamento, A près de Guadalquebir
Cuydado que tú ffessiste En un Jardin delevtoso.
A L FO N SO ALVARES DE V ILLA S A N D IN O . 21
Do me fue á, conquerir Tanto mal sol por diser
El amor muy poderosso, Que amor non forcarya
Vy tres flores muy preciadas, A ningunt con seu poder;
Oñestas é messuradas Por tal faser
En poder de amor criadas. Foy me prender
Las guales nombrar non oso. En tal tenor.
♦ Que syn plaser
Luego en la primera vista Me fas morrer
Que vy tan gentyles flores. A grant dolor.
Mi voluntat fue conquista
En servir estas señores. Assy bivo encargelado
Por la que á mí conquisso En prisyon cruel syn par,
Con su buen donaire é rryso, E non sey por mi pecado
E tal flor que en paraysso Qui me possa amparar :
Meresgen ser sus loores. Poys syn dudar
Me quer matar
0 vosso amor.
15. Quiero curar
De vos loar
{Folto 1 0 .) Su quér que for.

Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a ­ E poys non se escusa a morte,


r e s , muy sotilmente ordenada por amor é

loores de la dicha Dona Juana de Sossa. Quero eu por boa ffe,


Eegunt quiso miña sorte.
Poys me non val servir nin al. Loar syenpre á quien loé,
Boa señor, E loaré,
Sufrendo mal, morrey leal, E de sy seré
¡Ay pecador! Encubridor,
Que non diré
Atal foy miña ventura A quen ben sé
Que depoys que vos non vy. Que ten meu cor.
Todo ben, toda folgura,
E todo plaser perdy ;
Enton crey 14.
E entendy
0 grant error Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s
En que cay D E V i l l a S a n d i n .o , por amor é loores de
una su señora que desian.
Por mal de mí,
Fol servidor! Des que de vos me partí,
Lume destos oUos meus.
Nunca eu pensé que avria Por la fe que devo á Deus
CANCIO NERO DE BAENA.

Jamas plaser nunca vy. Vy estas doñas é donselas,


Tan graves cuytas eofry Todas de amor ffalando ;
Sufro, atendo ssufrer. Mas a mays formosa délas
Que poys non vos poso ver Vy poderosa en cordura
Non sé que sseia de mí. Briossa en honestado :
Muy grant tenpo ha en verdade
Choram con grant soedade ; Que non vy tal fermosura.
Estos meus olios catyvos,
Mortos sson pero andan bivos Algunas das que andavan
Mantenendo lealtade ; En ha orta trebellando
Señora, grant crueldade Entendí, que porfasavan
Paredes en olvidar De mí que estava mirando
A quen non le pías mirar Ha muy linda cryatura,
Sy non vossa grant beldat. Deleytossa clarydade
Daquela que con bondade
Meus olios andan mirando VeuQe á todas de apostura.
Noyte é dia á todas partes.
Buscando por muytas artes Desque vy que entendían
Gommo non moyra penando ; Miña grant coyta sobeia,
Mays meu coraíjon pensando Que todas enfengian
Non les quere dar plaser Contra mí con grant enveia,
Por vos sempre obedecer Non quis délas aver cura
Ellos non cessan cborando. Por fogyr de fealdade^
E fuy ver con omildade
Muy garryda catadura.

15. Por me partyr de conquista


Fuyme. achegando do estava
Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A e v a r f s A muy amorosa vysta,
DE V i l l a S a n d i n o , por amor é loores de
E vido que triste andava ;
la dicha Doña Juana de Sossa, é por que
gela mandó faser el dicho señor Rey Don Respondióme con m esura,
Enrryque nn dia que andava ella por el na­ Que avie grant piedade
ranjal del Alcágar con otras dueñas é don- De mí, que por lealtade
sellas. Sufrya tal amargura.

¡ Ben aia miña ventura Heu fuy logo conquistado,


Que perdeu escuridade. Sy Deus me pona consello,
Que me demostró beldado E non veio por meu grado
Tan acabada é pura! Otra lus nin otro espello,
Synon su gentyl fygura
Por un naranjal andando Syn ninguna crueldade,
A LFO N SO ALVARES DE VILLA S A N D IN O . 23
Que de ma grant soydade A mí catyvo deyjastes
Muytas veses he folgura. En prisión syn pyedade.
i
Moyro chamando bondade
¡Aj, meus olios, que quisistes E mays mesura otrossy.
Yr tal fermosura ver. Fasta ques menbre de mí
Por quem chorados tristes A muy gentyl ssyn cruedat,
Longe de buen paresger 1 Olios , á esta mirad
¡ Heu cuytado é syn plaser Que por verdat
Que veio meu coragon Mellor non vy.
En forte tribulagon
E non le posso acorrer 1
Assy morrey syn ben aver. 16.
Por non diser
Miña entengon. Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s
DE V i l l a S a n d i n o á la dicha Doña Juana de

Postes ver sseu señorío Ssosa,édisen que ledixo elRey doriEnrri-


que el Viejo que pues le avya dicho á ella
Da que muyto poder val. en esta cantyga acabada ferm osura, que
Olios trystes, voso bryo ya nonfallarya mas loores que degir della.
Fas sofrer coyta mortal
A meu coragon leal. Acabada ffermosura.
Que jamays non atonde ben. Esmerado sseñorio,
Por vos yr mirar á quen Gentylesa é alto brio
Non sabe rren de meu m al; Me foy demostrar ventura;
Poys miña coyta e tal , Dona de noble figura,
O benm efal, ^trem ada en sen fallar.
Morrey por en. Esta quis Deus estremar
E conplir de grant cordura.
Qerto be que morte sentó.
Olios, por vosso meyrar, Paños de grant onestade
E non he conssolamento Aquesta señor vestya.
Ssynon ver é desseiar. Orlados en cortessya,
V
Afforrados en bondade.
Nin mostrar meu grant door, Brosladuras de beldade
Mays me pías morrer meu cor Non avyen otra labor,
Que non faser ningunt pessar Sy non canto Deus é amor
A quem me pode alegrar. Obraron con lealtade.
Por heu loar
Sseu grant valor. En la cibdat poderossa
Onde Seneca ffuy nado.
Olios, poys que vos mirastes En un jardín muyto onrrado
Donsela de gran beldade. Vy primo á esta rrossa
24 CANCIO NERO DE BAENA.

Tan onesta é tan gragiosa. Daquesta rrossa novela


Que vos non poso diser ' Corteys, plasenter é bela
De seu lindo paresQer, Me fas byvir consolado : ‘
Su vista nohle, amorossa. Apartado,
Enamorado
¡Deus! qué ben aventurado Andarey syrvendo aquesta
Seria quen sempre ovesse Rrosa de gentyl floresta,
Tal señor que obedeQesse E flor de muy lyndo prado.
Ssendo egual en su estado ;
Mas non so en mal pecado Gommo syrvo omildosso
Pero guardando sseu ben, En su merged you morré.
Dona que tal perder ten Da que ten pres tod mo sen
Loaré ssempre de grado. Con seu vysso muy gragioso
Muy pensoso
E deseosso
17. Andaré fasta que veia
A muy noble á quen deseia
Esta cantiga fyso el dicho A l f o n s o A l v a ­ 0 meu coragon cuydoso.
r e s , por amor é loores de la dicha Doña

Juana. Fynida.
As doncellas denle onor . Poderoso
A esta noble flor de lys, Amor briosso.
E damas d’este pays Non querás que tanta seia
Loan su pres é loor : Miña grant cuyta sobeia.
Syn pavor Por que eu nonbrar non oso.
Seu servidor
Quero sser leal, pro vado :
Den me pías é' soy pagado
En la servir por señor. 18.

Syempre seré en sea mandado Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s


D E V i l l a S a n d i n o , por amor é loores de l a
Da plus bela que jamay
dicha Doña Juana de Sossa.
Yy, niu olla altra non say
De tal donayre acabado. Creueldat é trocamento
Esforgado Con trystesa me conquiso :
En tal estado Poys me lexa quen me prisso,
Bivrey, poys tal poder ten la non sey anparamento.
O amor, que me manten
Ledo é triste syn meu grado. - Non ba grant'tenpo pasado
Que fuy presso en seu poder
0 seu nome delycado De amor, que por seu grado
A L FO N SO ALVARES DE V IL L A S A N D IN G .
25
Me mandó obedesger E ian non poso encobrir
Dona de muy grant valya, A coyta en que eu bivré.
Acabada en cortessya, Poys merged non poso achar
A quen syrvo todavya En vos la gentyl syn par,
E loé syn falymento. Longe de aqui por vos yré.

Muytos vy que la servían Por vos yré longe de aqui


E serven é sservirán ; Onde plaser non averey,
Otros vy que mal disyan, Nin gasallado ; assy morrey
Mal dísen ó mal dirán Loando sempre á quem serví
A mí por que fuy ossado E serviré o quer que for,
De loar su alto estado, A vos, formosa é mellor
Mas agora, mal pecado. De quantas pude ver nin vy.
Velo otro mudamento.
Nyn vy, de quantas pude ver
Cuydo ser por lealdade Ben sey que non veré yguai
De miña señor ben quisso, De vos, fermosa muy real
Mas beio por crueldade Complyda en parescer.
0 meu coragon conquiso : Que Deus vos fes de tal valor
Por eii mal digo ventura Que todo el mundo inda amor
A quen obra demesura, Vos van sempre obedesger.
Poys tan lynda orlatura
Olvidó su alabamento. Obedesger sempre vos van
Amor, ventura é poder ;
Pero grant cuyta forgada De quantos non vos poden ver
Me fas diser quanto digo : Ben sey que levan grant afan :
¡Deus ensalge a muyto onrrada ¿ Qué devo yo triste sentyr,
E cofonda o mal amigo ! Poys óram e conven partir.
Esto digo eu por quem. De meus olios non vos ver?
Non deseia ó meu ben :
Poys me mal catan por en ,
Morrey syn meresgimiento.
20.

19. Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s


por amor é loores de la dicha Doña Juana
Esta cantiga fiso e l dicho A l f o n s o A l v a r e s de Sosa.
por amor é loores de la dicha Doña Juana
de Sosa.
í Ben aia miña ventura
Que perdeu escuridade
Tempo ña que moyto affané. E me demostró beldade
Miña señor, por vos servir. Tan acabada é tan pura!
26 CANCIONERO DE RAENA.

Por un naranjal andando Nin bevir enagenado


Vy estar doñas é donsellas Serviendo señor artero.
Todas de amor fatando.
Mas la mays formosa deltas Sea muy mal enpleado
Yy poderosa en cordura. Canto tenpo te be servido,
Pensosa con onestade ; Que por en ando aborrydo
Muy grant tempo ha por Yerdade En tristesa, en pecado ;
Que non vy tal fermosura. A Deus poderoso be grado
Que me pusso en talante
Algunas de las que andavan Que aya plaser é cante
Por la ofta trebellando Syn aver de amor cuydado.
Entendy que profasavan
De mi, que ostava mirando Non se piense amor sandio
A muy lynda cryatura, Que por él ando loqano ;
Deleytosa clarydade ' Mientra foy bivo é sano
Da quela que con bondade Non quiero dexar el brio,
Yenqe á todas de apostura. E será mi atavio
Gasajado, plaser é vigió.
Desque vy que entendían Mas non por faser servigio,
Miña grant coyta sobeia Amor de quien poco fyo.
E que todas se infyngian
Contra mí con grant enveia. Desdeñando su locura.
Non quis délas aver cura Non quiero en ninguna guysa
Por fogyr de fealdade ; Jamas traer su devisa.
E fuy mirar con onestade- Mas por mi buena ventura
Muy garryda catadura. Buscaré toda folgura
Donde la buscar pudiere :
Quien de aquesto mal dixere
Sé que non farà mesura.
21.

{.Folio 11 vuelto. >

Esta cantyga ñso el dicho A l f o n s o A l v a r e s 22.


contra el amor, quexandose é despidién­
dose dél por manera de quexos. (Folio 12.

Agora me desespero Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s


De ty, amor cruel, esquivo, en loores del señor Rrey Don Juan, como á
manera de petición, por que le fisiese mer­
E non quiero ser cativo
ced é ayuda.
De quien non es verdadero :
Mas me piase andar señero Triste ando de convento
Que non mal acompañado, E non sento
ALFONSO A l v a r e s de v il l a sa n d ln o . 27
Que me posa anparar. De muy alto Rrey loado.
Sofriendo cruel tormento
Desatento, Rey loado, ennoblecido,
E ia non poso falar ; Eleydo
Grant pesar En o mundo per mellor,
Foy en dar Seia de vos acorrydo
Tal lugar Syn olvido,
A meu forte falymento ; I Ay eu tryste pecador! '
Syn errar Que en dolor
Quero morar E contristor
Onde chorar He meu cor
Seia meu consolamento. Tormentado é mal ferido;
Sy non for
Consolamento peresge Por grant valor
E fallesQe De vos, señor.
Que solia ben faser ; Non entendo ser guarydo.
Miña vida entristesQe
E padesQe
Muyto mal syn meresQer :
la poder
Non he de aver Esta cantiga muy sotyl é famosa fyso el dicho
Ningunt plaser, A l f o n s o A l v a r e s d e V i l l a S a n d i n o por

Mays tristura por lideQe; amor é loores de la dicha Doña Juana de


Sosa, é por que gela mandó faser el dicho
Ben diser
Señor rey Don Enrryque el Viejo, es opi­
Se foy perder, nion de otros que la fiso á la Reyna de Na­
E mea saber varra.
Tornó se todo en sandege. /

Syn fallya
En sandege, mal pecado. Me conquiso que me priso
Soy tornado Ora un dia.
Poys me falesge tal ben : Con seu viso
Ca la vya en cobrado De muy grande alegría. . .
1Ay cuytado !
Este mal onde me ven, . ¡Heu pecador !
Syn desden Que ben seguro estava
Trey 4 quen De ia nunca aver
Tal poder ten Grave coyta d’amores :
De me partyr de cuydado ; Yy un dia rresplandor
E por en Tan claro que passava
Teño por sen Según meu entender
Seguir talen Todos los resplandores.
CANCIONERO DE BAENA.
\
Amadores, Seu nome de alegranqa :
Tal senblanga Esperanqa
Syn dudanqa Me ffas ledo
Chamaredes flor das flores Por que qedo
De gran valia. Loarán sseu andamia
Desta sseñora mia.
E desque vy ^
Atan linda criatura
Perdí todo meu ssen; 24.
Asy ffoy conquistado :
Divo ansy ista cantiga tiso e l dicho A l f o n s o A l v a r e s
por amor é loores de Doña Maria de Cárca­
Todo tiempo en trystura
mo, mançeba que fué del dicho Rrey Don
E desseiando á quen Enryque.
Non sabe meu cuydado
Tormentado i Byva siempre ensalçado
En miña vyda 0 amor maravilloso
la percayda Por el qual syn duda oso
Non será de mí, cuytado. Decir que ssó enamorado.
Aquesta porffya.
Amor, esforço é ventura
Por meu mal En concordia syn errança,
A fes Deus tan fermosa : Todos tres con grant mensura
Poys m.e conven sofryr Guarnesgeron miña langa :
G-ran tenpo en Gástela Amor me deu esperanga,
Coyta mortal Esforgo, noble ossadia,
E vida íemerossa, Ventura que al mundo guiya
Por non lie ossar diser Me fas amar é amado.
Miñas coytas á ela;
¿Qué mansela Desque me vy garnesgido
Tan extraña, De arnés de tal valya.
Sy en saña Omme de o mundo nasgido
Por esta lynda estrella Non ovo tanta alegrya :
De mí qué sseria? Longe de toda folya
Vy ante os olios meus
¡ Ay Deus de am or! Una rrossa que fys Deus
Seia vossa bondade Fermosa de alto estado.
De le querer nombrar,
A forte trybulagion Cando ben mirey su gesto,
Que este meu cor Seu falar é noble rrysso.
Sufre por lealdade. Lindo rrostro claro, onesto
Non ossando nombrar Ayre, lus de parayso.
A L FO N SO ALVARES DE V ILLA SA N D IN O .

Entongues eia quisso Non vos veio otra defensa


Que foyese seu servidor ; Sy non morte ¡ mal pecado !
Esta teño por señor
De otro hen non he cuydado. Corpo, non desperedes
Que gedo plaser aiades.
Esta syenpre será Rrey Mas servid é non cansedes
Que meresge ser servida De loar á quem loades.
E jamays partyrey Que eia ten tantas bondades.
Miña entengion complida : Alto brio é fermosura,
Ora vena morte ó vyda Que por su noble mesura
Non farya otra mudanga, Non seredes olvidado.
Poys tanto con lealtanga
E non por fol gassallado. Coragon triste, ben veio
Que buscades miña morte,
la todo hen pensamento Poys pensades tam sobeio
Será sempre en agüela En linda estrella de norte :
Que per seu meresgimiento ¡AyI qué mal cruel tan forte
Chaman todos linda estrela ; Sy ella por en se enssaña ;
Sy es dona ó donsella De benir mays en España
Por mi non será sabido Jamays non serey osado.
Fasta el mal ser abenido
E heu ledo é muy pagado. Corpo, non emaginedes
De aver mal nin contenda
Por loar á quem sabedes
Ynda que eia entenda ;
25. Mays poned vosa fasenda
En poder de Deus de amor
Esta cantiga disen que fiso e l dicho A l f o n s o E non aiades pavor
A l v a r e s por amor é loores de la Rreyna
de Navarra, hermana del Rrey Don Juan.
Sy fiordes leal pro vado.

j Ay qué mal aeonsellado Coragon, poys vos queredes


Fustes, coragon sandeo, | Que eu biva en tormento,
En amar á quen hen creo Eu morrey é vos morredes
Que de vos non ay cuydado! Syn niñgunt acorrymiento ;
Mays de meus olios me sento
Por meu mal vosa porfía Que por mí é por vos morrán
F g en o mundo comengada; E Jamais nunca verán
Non gesades noyte é dia Bon paresger acabado.
Destroyr vosa morada;
Voso pensso non val nada
En amar quen vos non pensa ;
30 CAN C IO NEK O DE BAENA.

26. 27.
(Folio 1 3 .)• ( Folio 13 vuelto. )

Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s


cuando desposaron la Rreyna de Navarra por manera de desfecha á esta otra cantiga
con Don Carlos, por que sse yba. que fizo á la dicha Rreyna.

Triste soy por la partida.


Poys me non val.
Que se ora de aqui parte
Boa señor, por vos servir,
Meu señor, que muy syn arte
Sufrendo mal
Del su amor soy conquerida.
Queyro por vos morir.

Todo el mundo ben entenda


Amé vos eu
Que non poso leda ser
Tan de afyncado amor
Fasta que possa entender
Que non soy meu
Mays novas desta fasenda,
Nin de otra ¡ay pecadorI
Ca seray miña bivenda
Desque vos vy.
En esquiva maginanga
Tan muy formosa señor,
Con deleytossa esperanga
Non me pud al
Fasta ver la su venida.
A de grant cuyta partir.

Ora vay longe de aqui


Conven sufrer
Quén meu coragon deseia :
Este pessar que eu he
Por miña coyta sobeia
Syn ben aver
Tenpo ha que tenpo perdí, ■
Poys que tanto afané.
Señor Deus, ¿qué merescy
Boa señor,
Ben obrando á meu poder.
Depoys que vos ensé,
Que por un solo plaser
Sofreu mortal
He passar toda mi vyda?
Dolor syn vos non vyr.
Muy alto Rey de Castella
Non vos errey
Esforgado en grant valor,
Por vos querer grand ben,
Meu hermano, meu señor.
Ca vos ámey
Vos oyd miña querella
Muy mas que otra rren ;
E judgat á mí por ella r
Boa señor,
Vosa merced seia atal
Sy ternerdes por ben,
Que non passe tanto mal
Poys soy leal
Poys non so nin fuy fallida.
Vos mandados me guarir.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 31
Moran en su poblagíon r
28. Pues faser deve menqion
Todo el mundo en verdat
Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s De tan perfecta cibdat
por alabança é loores de la irednndable E de su costelaQion..
cibdatde Sevilla, é presentóla en el cabildo,
é fiso gela cantar con juglares, delante los
officiales ; é ellos mandaron le dar en agui-
nando çient doblas de oro por esta cantiga, 29.
é deñde en adelante de cada año por cada
cantiga o tías çiento. ' [Folio 14.)

Esta cantiga fiso el dicho Alfonso Alvares


Ffuente de grant iiiarayilla> por' alabanza é loores de la dicha cibdat de
Jardin de dulçe olor, ^ Sevilla, la qual les fiso cantar por navidat
Morada de Enperador, otro año, por lá manera susodicha, con ju-
Rryca, fermosa baxilla. ^glares; é los señores Oficiales mandaron le
dar en aguynando otras gíent doblas de oro,
Digan esto por Sevilla
segunt que las ovo por esta otra cantiga.
Trabadores é poetas
Pues que synos é planetas Hercoles que hedificó ^
Lo sostienen syn mansilla. La cibdat muy poderosa.
Su alma ssea gozossa
En ella los elementos. Que tal cibdat ordenó.
Agua, tierra, fuego é ayre, Por Sevilla demostró
Son rryquezas é donayre, En su muy alto ssaber
Yioios é ahondamientos ; Que se avie de noblezer
Loores, ensalçamientos Por Julio que la pobló.
Sean dados, yo lo mando,
Al sancto Rrey Don Ferrando Con ssaber é poderlo
Pues ganó tales çimlentos. Estos dos- la ordenaron,
E los que en ella poblaron
Morar deve en parayso , Fué peza é muy grant brio.
Quien guerreando con moros Vicio é prez é amoryo,
dañó tan rrycos tesoros Lealtanqa é lindo amor :
E tanta tierra en proviso ; Syenpre byve syn pavor
Esta cibdat que de vyso • Rryberas del su grant rryo.
Será en el mundo llamada
La muy bien aventurada Fasta oy non es sabida
A quien Dios bien quiere é quisso. En el mundo tal Qibdat,
Nin aun con tal propiedat
Claridat é discreqion, De tantos bienes conplida.
Esfuerço é cábalerya, Ahondada é guarnecida
Grant lynpiesa é loçania De ynfinitos plaqeres :
32 CAMCIONERO DE BAEM .

Lynpiega son sus averes Criastes ó mantuvistes


De loores bastezida. Rricos ommes ensalqados,
Otros de nobles estados
Qualquier noble Rrey que tiene Con quien vos enobleqistes.
Por suya tara noble joya,
Deve la quien quier lo oya Vestro alcaqar es llamado
Mucho onrrar que assy conviene ; Vergel de muy grant folganqa,
Ca quien lealtat mantyene ^ Donde amor ffue coronado
Mucho deve à maravilla E floresce su alabanca;
Sser preciado, pues Sevilla Riven so vestra amparanqa
Desto grant parte le viene. Dueñas de grant prez loado,
Donzellas de alto estado,
FérmoSura syn erranca.

50.
Esta cantiga fiso A l f o n s o A l v a r e s á la dicha
31.
dbdat de Sevilla, é tizo gela cantar otra
navidât con juglares.
Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s
á la dicha qibdat de Sevilla, é fizo gela can­
De grant tenpo fasta agora tar con juglares otra navidat, é dieronle
Muchas gentes por fazaña otras cient doblas.
Vos alaban por señora
De las çibdades de España, Lynda syn conparaqion,
Ssevilla gentyl, extraña. Claridat é lus de España,
Do toda lympieza mora, Plaser é consolagion.
Quien de vos se enamora Briosa cibdat extraña.
Non tiene enbidia nin ssaña. El mi coraqon se baña.
En ver vestra maravilla,
Vysta es por espyrençia Muy poderosa Sevilla
Vestra infynita abondanqa : Guarnida d’alta compaña.
Barqelona nin Yalençia
Non sson en vestra egualança; Parayso terrenal
Granada con quanto alcança Es el vestro nonbre puro ;
k vos faga reverençia ; Sobre cimiento leal
Lysbona segunt mi creencia Es fundado vestro muro.
Quita es desta ynorançia. Onde byve amor seguro
Que será sienpre ensalqado :
Loores aventajados Sy esto me fuer negado
Ávedes é syenpre ovistes, De mal diqientes non curo.
Rrieas huertas, lyndos prados.
Puerto por do enrrequesistes. Desque de vos me party.
A L FO N SO ALVARES DE V ILLA SA N D IN O . 33

Fasta agora que vos veo, Yy plantada en un vergel,


Bien vos juro que non vy Puesta so ssecreta llave
Yestra egual en asseo.: De la lynia de Ismael :
Mientra mas miro é oteo Maguer sea cossa grave.
Vestras dueñas é donsellas, Con todo mi coragon
Rresplandof nin lus de estrellas La rresgibo por señora.
Non es tal, segunt yo oreo.
Mahomad el atrevido
En el mundo non ha par Ordenó que fuese tal.
Yestra lyndeza é folgura, De asseo noble, conplido.
Nin se podrian ffallar Alvos pechos de crystal:
Dueñas de tal fermosura : De alabasto muy broñido
Donzellas de grant mesura Devie sser con grant rrazon
Que en vos fueron criadas. Lo que cubre su alcandora.
Estas deven ser loadas
En España de apostura. Dio le tanta ffermosura
Fíin. Que lo non puedo dezir;
Quantos miran su figura
Una cossa que non es, Todos la aman servir.
Sy en vos fuesse, serya Con lyndeza é apostura
Mas guarnido vestro ames Yenge á todas quantas son
De plazer é de alegría; De alcuña donde mora.
Que la flor de grant valia
En el mundo ensalgada. Non sé onbre tan guardado
Si flsiesse en vos morada, Que viese ssu resplandor,
Yestro par non averya. Que non ffuesse conquistado
En un punto de su amor.
Quien de lynda se enamora. Por aver tal gasajado
Atender deve perdón Yo pornia en condigion
En casso que sea mora. La mi alma pecadora.

El amor é la ventura
Me Asieron yr myrar
Muy graciosa criatura ,
De lynage de Aguar *;
Quien fablare verdat pura,-
Bien puede desir que non
Tiene talle de pastora,

Lynda rossa muy suave


‘ Aguar es Agar,
34 CANCIO NERO DE BAENA.

Mas de quanto aqui deviso.;


Besque por suyo me priso
Tormento non me fallesge :
(Folio 15.) Assy conteoió é contesge
Esta cantiga dizen que fizo el dicho A l f o n s o
A quien lo que quiero quisso.
A l v a r e s por rruego del dicho conde Pero

Niño, quando el infante Don Ferrando la


fizo prender á su muger Doña Beatrís, al
tienpo que se desposó con ella en palagio é
después la mandó poner en el castillo de
Orueña, é el dicho conde ffoese á Vayona. Esta cantiga disen que fiso ei dicho A l f o n s o
A l v a r e s al conde donPeroNiño, por amor
Ffasta aqtii passé fortuna. é loores de la dicha doña Beatris.
Ora Divo en grant bonanqa ;
Amor, sea tu alabanza Loado seias. Amor,
Cantada en toda tribuna, Por quantas coytas padesco,
Poys me demostraste una Poys non veio á quien ofresco
Señor que tan ben paresge ; Todo tenpo este meu cor.
Entre todas rresplandege
Gommo el sol ante la luna. - Eu vy tenpo que bivia
En lindés é syn pessar.
Entre dueñas é donzellas Adorando noyte é dia
Esta luna tal ventaja, Lo que non poso olvidar;
Quanto ay de oro á paja, . Fortuna fu y trastornar
Bel lusero á las estrellas, A carrera de aventura,
Bel grant fuego á las centellas; Que non es nin fue segura
Pues quien tal rrossa obedege, Nin será en un tenor.
Bevir deve en grant lidege
Sin aver de ty querellas. Non me quexo de ty agora,
Amor, sy padesco mal.
Asy bivo en tal estado Pues me distes por señora
Que non he coytas é mal. Noble vista angelical,
Pues de visso angelical A quien fuy é soy leal
Me mandastes ser privado. E seré syn dudamento,
Alto Enperador loado Maguer que sufro tormento
Ser servida syempre cresge ; Longe syn faser error.
Por ty syrvo á quien meresge
Su loor de grado en grado. Amor, seas ensalgado
Pues me mandaste servir
Clara lus de paraysso Buen paresger acabado
Es el tu gesto amorosso, En fablar é en reyr :
Besta que diser non oso Bien me puedo enfengir
A L FO N SO ALVARES DE V IL L A SA N D IN O , 35
Que amé gentyl fygura ; Devie muy ledo bevir
Mes si ella de mí non cura Por quanto coyta en qui se vese^
Muerto so yo, pecador. Canto ssy por esto fuese
Yo me pongo en teu poder,
Amor, sempre oy dezir Que sy moresco enperder
Que calquier que te serviese Tu seias meu judgador.

34 .
(Folio 15 vuelto.)

Este dezir fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s quando el dicho señor Rey don Enrryque flnó en la
cibdat de Toledo, el domingo de íiavidat del año de mili é quátró cientos é syete; el qual
dezir es muy bien fecho é de sotil invención, é adelante deste dicho dezir están otros dezires,
los quales tractan del dicho ffynamento del señor Rey.

La noche tercera de la redempcion


Del año de mili quatro qientos é syete.
Non sé en qual guisa mis manos apriete
Tan grande pavor ove de una vission,
Que vy en figura de revelación
A tres dueñas tristes qual llanto fasian.
Que en los senhlantes bivas paresqian
Cubiertas de duelo é de tribulaQion.

La una traya corona de esparto.


Su cara fermosa rronpida é sangrienta;
La otra una espada desnuda, orinienta.
La mangana ayusso, quebrado el un quarto;
La otra gemia como dueña en parto
Teniendo en sus manos una cruz de palo ;
E yvan disiendo : | Ay mundo vyl, malo!
De tus movimientos me quito é me parto.

Yo quando las vy maguera llorosas


Sentí que eran dueñas de muy alta guisa,
E con reverencia, commo quien se avisa,
Fynqué los finojos diciendo : Fermosas,
¿Qué nuevas son estas.atan dolorosas,
0 por quien fazedes llanto tan esquivo?
36 CANCIO NERO DE BAENA.

¿O Gommo diré ally donde bivo


Guales son los nombres de tales tres cosas?

La primera dixo con muy grant manzilla


E tú non me ves qui so la muy tryste
Doña Catalina que tú ayer viste
Assas consolada Reyna de Castilla,
E agora me vees llamando me sylla?
Perdí mi marido, mi Rey, é mi señor,
Assy que jamas biviré con dolor.
Poniendo mi messa syn ryca baxilla.

La segunda dixo : Yo so la Justicia,


Señera é amarga syn todo abrigo ;
Perdí mi pilar, mi Rrey, mí amigo.
Que me sostenía syn toda maligia.
Agora, cuytada, toda mi cobdigia
Es yr á bevir á yermos estraños,
Bien como begriva fasta los veynte años.
Salvo sy se enmienda alguna avarigia.

En vos dolorida, con gesto lloroso.


La tergerà dixo fablando muy quedo :
Yo soy la Iglesia grande de Toledo
A quien apartaron de su buen esposo ;
E agora me quieren casar, é non oso
Al casamiento dezir le de non,
Por que los que vienen de contra Aviñon
Afirman al novio por muy generoso.

E desque la causa vy tan declarada


Muy bien entendí las dueñas quien eran
E dixeles. Señoras, los que desesperan
Peresgen é pierden la gloria otorgada.
E vos, gentil Reyna, quedades casada
Con vestro buen fijo lyndo Rrey don Juan,
Por quien las Españas vos adoraran
E assy biviredes servida é loada.

A vos, la Justicia, de Dios mucbo amada.


Buscado vos tengo un noble marido.
FREY D IEG O DE V A L E N C IA . 37
El gentyl Ynfante de bondad guarnido^
Con quien vos devedes tener por onrrada :
E desque con él vieren vos juntada.
De todas las gentes serés tem ida; •
Pues non vos quitedes de aquesta partida
Que muy necesaria nos es vuestra estada.

E á vos, poderosa iglesia, doctada


Por una de tres que son en el mundo,
Load al primero, tomad al segundo.
Pues viene la cosa por Dios ordenada :
Que ya contenió alguna vegada
Perder su gran lumbre el sol por fortuna :
Pues, dueña, gosavos con la clara luna.
Que de vestro estado non se pierde nada.

(Folio 16.)

Este dezir fizo el maestro trey D i e g o d e V a l e n c i a en rrespuesta deste otro dezir de enpima
ante deste, quel dicho Alfonso Alvares fiso al fynamento del dicho señor Rey Don Enrry-
qne, el qual dicho dezir es bien fecho non enbargante que non respondió por los conso­
nantes como devya.

Estando pensando en. una visyon


Que vio un poeta non ha muchos dias,
E vista la cosa qual fuer sus dias.
Otro sy la fyn de su ilussion,
ParesQe que devo de buena rason
Declarar el fecho por otra figura,
Ca non son los ssesos de una natura,
Nin fablan poetas por una entenqion.

Por ende declaro la dueña primera


Que trahe corona de esparto muy vil.
Ser dicha Castilla, la Rreyna gentil.
Que ha poco tienpo que casada era
Con alto é noble, de santa m.anera.
El Rey Don Enrrique de sy su havelo ;
Por esso se vista de paños de duelo
Easta veynte años déla dicha era.
38 CANCIONERO DE BAENA.

E por otros Reyes que fueron en illa


Que son olvidados desta memoria, •
Por quien fué onrrada, segunt la estoria.
Esta biuda é triste que llaman Castilla.
Diva llorosa con muy grant manzilla
Por ser apartada de tales é tantos
Que son gloriosos en parayso, santos
E guardan oy dia la su rreal syUa.

La dueña segunda que traye espada.


La mangana ayuso el quarto quebrado,
Es el buen esfuergo que por su pecado
Castellanos pierden de cada vegada ; '
Ca sy esta gente fuese encordada,
E fuessen juntados de un coragon.
Non sé en el mundo un solo rrencon
Que non conquistassen con toda Grauada.

Mas por la inbidia que non se contenta


El uñó del otro en ninguna guisa,
Castilla se pierde pues anda devissa
Ca trae quebrada su espada orinienta;
E quien la traya en moros sangienta
Non puede sacarla por mucho, orin :
Pues ora, señores, pensad en la fyn
E de essa desonrra de cada qual sienta

La dueña tercera su gesto de Rreyna


Que traya crus de palo en las manos,
Es la santa fe de los castellanos
Porque fué Castilla catholica fyna :
Mas hora se llama cuytada, mesquina,
Porque sus criados non quieren venir
Pelear con moros, vencer ó morir.
En guerra tan justa, muy tan santa é dina.

Creo que sea muy desconsolada


Sy los estrangeros la vienen servir,
Ca fuerte se rruge que quieren venir
Á propia visión, por ser otorgada
Por el Padre santo muy dina crusada.
DON PERO VELES DE G D IV A R Á , 39
Que serán asueltos de todos pecados
Los que murieren con los rrenegados,
Infleles vasallos del Rrey de Grenada.
Finida.

Pues ora, señores, pensât en las dueñas;


Non pase Castilla tan grandes vergüeñas ,
Mas ssea por vos servida é honrrada.

36.
{Folio 16 vmtto. )

Este dezir fizo D o n P e r o V e l e s d e G ü i v a r a al finamento del dicho señor Rrey Don Eiirryque
en Toledo, el qual dezir es asas bien fecho, pues quel arte non es tan sotil, mas es muy lla­
na ; pero la entenpion es bien conforme al proposito é causa sobre que fué fecho é fundado-

La rrazon muy justa me fuerza é requiere


Que biva cuydosso n o n sé dezir qnanto.
Cada que me mienbro de qual guisa Aere
El moQO syn miedo de muy grant espanto :
Quien ojos é orejas é sesso toviere
En su buen andauQa esfuerqese tanto
Fazer buenas obras en quanto pudiere
Lo al todo torna en bozes é llanto.

Non ha muchos dias que por mi pecado


En mis manos tove el grant Rey de España ,
Del alma é del rreyno desnudo é robado :
Yaler non le pudo toda su conpaña.
Sofrir non se pudo desque fué llamado
Que fuese sin falta por arte nin maña
Delante del jues que syn abogado
Asuelve, condena en paz é syn saña.

El rreyno muy grande é su señorío


En un punto solo lo desanpararon;
Rriquezas, tesoros é su alto bryo
Al plaso ningunos con él non legaron :
De mi pobre sseso con poco álvedrio
Diré quien ó quales por él rrasonaron^.
40 C ANCIO NERO DE BAENA.

Los bienes que flso, que syn desvaryo


En vida ni muerte nunca le dexaron.

El fuese su vía, dexó nos con duelo.


Con mucha mansilla todos denegridos;
De lagrimas bivas cobermos el suelo,
A dios enojavan nostros alaridos.
Coman de las uvas del su majuelo :
¿Qué le aprovecha bozes nin rroydos?
Estó conturbado mucho mas que suelo
Quando tales cossas oyen mis oydos.

Ca el tiempo se gasta de noche é de dia


Urdiendo una tela de muy mala trama,
Forjando é fasiendo mucha rroheria,
A buenas personas dañando su fama :
Que sobre mal pleyto trabaja é porfía.
Nunca buena fruta salle de tal ram a;
Pensando en las obras que fls toda vya
Non sé que reésponda á Dios sy me llama.

Asy desta guissa mi coraron llora


E arde llama que yaze ascendida.
Que mis obras tales fueron fasta agora
Onde la mi alma está mal trayda.
Será venturosa quien á Dios adora,
Assy lo propongo fazer en mi vyda
Con buenas enmiendas, temiendo la ora
Quando mandará tañer de acogida.

57.
{Folio 16 vuelto.)

E ste d e z ir fizo J ohan A lfonso D E B A E N A ,coapoiiedor d ’e s te lib r o , al fin a m ie n to d e l d ic h o señ o r


R e y d o n E n r r y q u e e n T o le d o , e l q u a l d e z ir e s m u y d o lo r id o , b ie n q u eb ra n ta d o é ^ p k ñ id o ,
s e g u n t lo r re q u er ia e l a c to d e l n e g o c io , é o tr o sy v a por a rte c o m ú n d o b la d a , é lo s c o n s o n a -
te s v a n m u y b ie n g u a r d a d o s.

El sol innoQente con mucho quebranto


Dexó á la luna con sus dos estrellas;
A muchos señores, dueñas é donzellas.
JOHAN ALFONSO DE BAENA. 41
Por ser fallesQido, los puso en espanto.
Por ende, señores, fazíendo grant llanto,
En altos clamores le demos querellas:
A Dios é á la Virgen lanzando QenteUas,
Con grandes gemidos fagamos su planto.

La Rreyna muy alta planiendo sus ojos


De lagrimas cubra su noble rregaQo :
Las otras donsellas se fagan rretaQo
Los rrostros é manos, é tomen enojos;
Las sus vías sean por sendas d’abrojos
Vestidas con luto de rroto pedaco.
Las dueñas angianas la tomen de brago
E lloren con ella de preces é innojos.

Con bos perentoria el gentil Ynfante


Alge su gryto en son rasonable :
Con bos agessoria el grant Condestable
Con lloro perfeto sse muestre pensante.
En pos de los diebos el noble Almirante
Luego responda con bos espantable,
E Diego Lopes con bos onorable,
E Juan de Velasco disiendo adelante.

Los nobles Maestres en l’Andalusía


Fagan su llanto muy fuerte, sobejo,
E digan : Amigos, sabet quel espejo
De toda Castilla que bien relusia,
E tantas mergedes á todos fasia
Vos es fallescido. E tomen consejo
Juntando comunes de cada congejo,
E llore con ellos la grand cleresia.

Los otros señores asas de Castilla


Llorando muy fuerte se Uamen cuytados.
Vasallos, íidalgos, obispos, letrados.
Doctores, alcaldes, con pura mansilla;
Aquestos con otros llamando me sylla
E guayen donseles sus lindos criados^
Pues quedan amargos de lloro bastados.
Con mucha tristura yrá esta quadryüa.
42 CANCIO NERO DE BAENA.

Ffagan grant llanto los sus contadores,


Con ellos consistan los sus thesoreros.
Porteros é guardas é sus despenseros;
Con estos rreclamen sus recabdadores.
Maestres de sala, aposentadores,
E otrosy lloren los sus camareros,
Tan bien esso messmo los sus rreposteros
D’estrados é plata, é sus tañedores.

En fyn de rrasones con poco consuelo


Todos los dichos faran su devissa.
De xergas é sogas tan bien de otra syssa, -
Cabellós e barvas lancar por el suelo,
Algando clamores cobiertos de duelo,
Por ser mal logrado segunt la pesquisa
El Rey virtuoso de muy alta guisa :
Los lloros é llantos traspasen el qielo.

Agora, señores, del Rey que de vysso


Fué maravilloso él su finamiento,
Pues fué en el dia de su nascimiento
Del fijo de Dios que está en paraysso,
Al qual reseibió con plazer é rryso
Con gesto amoroso segunt que yo syento.
De todo él ovo buen meresqimiento :
Dios le dé glorya pues que assy lo quiso.

Fynidá (1).

58.
{Folio 17 .)

Este dezirfizoFRAvMiGittde la orden de Sant Jeronimo, capellán del onrrado obispo de Se­
govia Don Juan de Tordesyllas quando fynó el dicho señor Rey Don Enrryque en Toledo, el
qual dezir es muy bien fecho é asas fundado, segunt lo requería el abto sobre que es fun­
dado el dicho dezir,

Al grande Padre santo é los cardenales, •


Arqobispos, obispos é arcedianos,
E á los patriarchas é colegyales.
Decanes, cabildos é otros cercanos ;
(1) Palta en el original- Acaso en vez áe Fynida, deba leerse Fyn.
FRAY MIGIR, 43
A frayles é monjes, á los hermitanos,
A sabios letrados, doctores agudos,
Poetas, maestros, tan bien á los rrudos,
A rrycos, á pobres, á henfermos é sanos.

A todo el mundo en universal,


A Emperadores é Rreyes é Tufantes,
A duques é condes, linage real.
Maestros é cabdilos é mas dominantes.
Alcaldes, merynos é jueses estantes.
Mayores, menores, que me oyran,
A todos los onbres que son é serán,
Oyd la mi carta é set muy pesantes.

De mí, Don Enrryque, non Rey de Castilla,


Nin Rey de León, nin Rey de Toledo,
Nin Rey de Galisa, nin Rey de Sevilla,
Pues Rrey nin' señor llamarme non puedo,
A todos los dichos envió grant miedo,
Terror é espanto, ssabet por salud,
Que preso de muerte en un ataúd
Yago en Toledo 4 mi pesar quedo .

A todos escripvo la mi grant querella,


Dolor é quebranto é mi desconpuesto.
El sol rrelusiente lanQo á centella
De su grant altura poniendo requesto,
Asy que del todo me vo despuesto
De honrras, poderes, bienes é thesoros
Christianos, judíos, paganos é moros ;
Ved sy podedes vengar mi denuesto.

Del mi señorío, que es ya^passado,


Segunt todos vistes, vos maravillat.
Que fué tan temido, servido é famado.
Qué lugar ove tan bien lo penssat:
Agora fiesta de la navidat
De todo perdido pusieron me á rrobo;
Quien .fueron ó quales yo los trobo :
Es cosa terryble, mas vos escuchat.
44 CANCIONERO DE BAENA.

My fljo Don Juan que es de mis lomos,


Alçô se me luego é puso pendón :
Ved qué mundo malo, catat lo que somos.
Cercó me el Tufante con grant turbaçion :
Los condes é grandes de nn coraçon
Con toda Toledo Asieron un lecho.
Después un arcas angosto é estrecho,
A do me engorraron de fuerte prission.

Los mis privados é mis consegeros


Dejaron me solo, é van uno á uno;
Los mis secretarios é mis camareros
De mí non han cura tan hien de consuno
Los nobles dongeles non cura ninguno
De ya vysytar me de pan nin de vino.
Mas rroban me todos é van su camino
E finco yo solo del todo, é ayuno.

El mi grant thessoro ya non aprovecha


Que ove aborrydo por toda España,
Antes por gierto el grant dragón que asecha
La plata é oro muy mucho me daña :
E ya non me valen las artes nin maña,
Nin fuerga de armas, nin ommes valientes,
Nin rrycos, nin sabios, nin propios parientes,
Falagos nin juegos, mansedat nin saña.

Es mi querella que vos me valades


En tantos peligros é dessaguissados,
Segunt que por otros vos bien trabajados,
Faset hora tanto por mí ayuntados
Que yo salir pueda d’entre finados,
E tornat mehivo asy á desora,
E nunca muera después nin agora.
Mas ya ser non puede por vestros pecados.

Por ende, señores, pues non vos qüexedes


De verla mi m.uerte, que otros murieron.
Mas grandes, mas altos, segunt oyredes.
Mas rrycos, mas fuertes sobre quantos fueron.
Provados en armas que siempre vengieron,
FRAY MIGÍR, 45
E otros muy sabios poetas oonpuestos^
Filósofos grandes, sotiles, muy prestos.
Que todos á buestre forçado vinieron.

Aquel noble Çesar de muy grant imperio,


E Cesar Agusto, el fuerte Trajano,
Ponpeo é Claudio, Julio é Tyberyo,
E el buen Constantino é Otaviano,
Tyto el noble é Vaspassyano,
E otros muy altos potentes é rryoos,
Dezit sy muryeron mas grandes é chicos.
Sus padres, sus fijos, tan bien Adriano.

El grant Alexandre que puso conquista


Por todo el mundo é toda nasçion,
Troylo é Daryo, el grant Agorista,
Menalao, Priamo é Agamenón,
Tyndaro é Pyrro, Saúl é Salamon,
De todos aquestos, deçîdme ¿qués dellos?
Sy biven ó mueren, por mí ó por ellos,
Daquesta pregunta vos fago mençion.

Aquel grande Ercoles, famado guerrero ,


Uriges é Archiles é Diomedes,
DonEtór é Parys, el buen cavallero,
Orestes, Dardam ê Palamedes,
Eneas é Apolo, Amádys après,
Tristan é Galas, LanQarote de Lago,
E otros aquestos decit me ¿qual drago
Tragó todos estos ó dellos qué es ?
i

El buen Aristotiles, el grant natural


Pyntagoras, Ermes, Brasis é Platon,
Euclides, Seneca, é mas Juvenal,
Boeçio, Panfilo, OraQio é Nason,
Tulio, Yegeçio; Virgilio é Caton,
Poetas perfetos ê garandes estrologos,
E mas otros muchos que non van en prologos.
Pues todos aquestos desidme ¿dó son?
J _

E de sus inperios, rryquesas, poderes.


46 CANCIO NERO DE BAENA.

Rreynados, conquistas é cavallerias, ‘


Sus viçios é onrras é otros plazeres.
Sus fechos, fasañas é sus osadías,
¿A dó los saberes é sus maestrias?
¿A dó sus palaçiosi á dó su çimiento?
Çerrado el ojo, paresQe me vyento :
Agora lo cred syn muchas porfías.
Fynida.
Conviene pues mucho rregir vestras vías
E çesar el planto de mi morimiento,
Ca vos esso mesmo faredes mudamento ;
Yelat una muerte que van se los días.

59.
(Folio 18 .)

Este dezir fué fecho al finamento del dicho señor Rey Don Enrryque en Toledo,
el qual fiso A l f o n s o A l v a r e s .

Muy poca ñanga é menos firmeza


Veo en el mundo que es de presente :
El sabio esforgado, tan bien el valiente
Non bive syn euyta por mucha rryqueza :
E veo á las veses sobrar en alteza
El pobre mesquino de sotil estado.
Dio en un punto que es derrybado,
E bive lagrado con mucha pobreza.

Es en los bivos muy bien declarado


E por exemplo asas verdadero.
En como este mundo es fallesgedero
Asy como sueño que es olvidado ;
Ga non sabe quando será derrybado
Del mundo cabtivo que ayna falesge.
Pues vedes que á todos aquestos contesge,
Al rryco, al pobre, que fynca burlado.

Es este mundo burlador conosgído


Por que á todos muy mal escarmienta.
. ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDING. 47.
Pone á los ommes en grande sobrevienta
E non veo en él un gozo conplido :
Asy Dios me ayude que quando comido
Sus grandes bollysios é tunbos estraños,
Tengo por poco vebir ochenta años;
Quando non cuydo es ya fallesgido.

' Fynida. Pregunté á una donzella


Después el mundo juntado Que por la floresta andava
Adoré en vestra presengia, Alabava
Tomando la obediengia ¡ Ay donsella syn piase r !
A vos bien fecho é criado. ¿A mí piase vos dizer
Por qué Amor tan triste andava?

40. Amigo, saber devedes


Que Amor bive en manzella
#
(Folio 1 8 .) E vase ia de Castella,
Que jamas non lo veredes,
Esta cantiga fiso el dicho A l f o n s o A l v a r e s Nin sabredes
por amor e loores de una señora que dezia,
Onde faze su morada.
quexándose al amor de su amiga.
Por una que fue loada
Por una floresta estraña De quien ia profazaredes.
Yendo triste muy pensoso,
Oy un gryto pavoroso
Dos aguda con grant saña :
«Montaña, 41.
Yva esta bos disiendo.
(Folio 18 vuelto.)
Anda, á Dios te encomiendo
Que non curo mas d’España.»
Esta cantiga fiso el dicho A lfonso A lvares
por amor é loores de unas lindas donzellas
De la bos ffuy espantado é dañaas que andavan con la señora Rreyna
E miré con grant pavor, de Navarra, e trae aqiii manera de conten-
E bien vy que era el Amor placion por mestáfora de uno que era ena­
morado é non quisso descobryr quien era
Que se clamava cuytado : su amiga.
De grado
Seu grant planto fasia ; Por una floresta escura
Segunt entendí desia : Muy agerca de una presa,
Alto prés veo abaxado. Yy dueña faser mesura
E dancar á la francessa:
Desque vy que se cuytava Teressa
Por saber de su querella. Era desta compañía.
48 CANCIONERO DE BAENA,

E otra qne non dyria E sse duelen que sse duele


Que mi vida tiene pressa. De la tu tribulagion.
Perdigion
Andavan por la floresta Es aquesta en que andas;
Todas gercadas de flores. Dios te dé lo que demandas
En su danga muy onesta E cumpla tu entengion.
Que fagian por sus tenores
Discores;
Melodia muy estraña
42.
Que fazia esta conpaña’
Me fizo perder dolores. Esta cantiga fyzó el dicho A lfonso A lva res
é dizen algunos que la fyzo por rruego del
Vi las andar de tal guissa conde Don Pero Niño cuando eradesposado
De que yo fuy muy pagado con su mujer Doña Beatris, é trae en ella
commo manera de rrequesta é fabla quel
Dellas; trayan devyssa é un rruyseñor tenían uno con otro, la
De flores en su tocado : qual cantiga es bien fecha é graçiiteamente
De grado asonada.
Me llegara á su danga,
Mas ove grant recelanga En muy esquivas montañas
De ser dellas profazado. Après de una alta floresta,
Oy boses muy estrañas ;
Pero dixeles: Señoras, En fygura de rrequesta
Gozo é plazer ay ades. Desian dos rruyseñores :
Rrespondieron me esas oras : Los leales amadores ,
E vos mas, sy lo buscades, Esforgad, perdet pavores.
Amades Pues amor vos amonesta.
Entre nos alguna dueña.
Non vos enbargue vergüeña, Oy cantar de otra parte
Dezir lo, non vos temades. Un gayo, que se enfengia :
Amor, quien de ty se parte
Respondiles muy syn arte" Fas vileza é cobardía;
Por les contar mi desseo : Pero en quanto omme bive
Todo mi coragon parte De amar non se esquive :
Una de vos, en que creo Guarde que non se cative
E veo Do peresca por folya.
Su fygura toda via.
Mas su nonbre ñon diría La pascua viene muy gedo.
Que dezir me serye feo. El un rruyseñor desia.
El otro orgulloso é ledo.
Amigo, Dios te consuele Con plaser le respondia,
E te dé consolagion. Diziendole : Amigo, hermano.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 49
En yvierno é en veranó Que meu cor possa perder
Sienpre ame andar lozano Dolor é grant cuyta mortal.
Quien ama ssyn vyllania.

Desque vy que assy loavan 44.


Los rruysseñores al gayo,
Cantiga que f y z o A l f o n s o A l v a r e s por amor
A los que ferrnoso aínavan
é loores de una su señora.
Ove plazer é desmayo :
Plazer por mi lealtanqa. Yysso enamoroso.
Desmayo por la tardanga. Duélete de my.
Pues toda mi esperanga Pues bivo pensoso
Es dubdosa fasta mayo. Desseando 4 ty.

La tu fermosura
45 . Me puso en prisyon.
Por la qual ventura
(Folio-i^.) Del mi coragon.
Non parte trystura
Esta cantiga fizo el dicho A l f o n s o A l v a r e s
En toda ssason ■ . '
por amor é loores de Doña Juana de Sossa
manceba de! Rrey Don Enrryque. Por en tu fygura
Me entrystege assy..
Amorosso rrysso angelical
Soy presso en vestro poder : Todo el mi cuydado
Quered vos merged aver Es en te loar.
De miña cuyta desygual. Quel tienpo passado
Non posso olvidar :
Desque vos vy, noble señor. Fiarás aguyssado
Nunca fys sy non penssar De mi te menbrar.
En vos servir, é syn dubdar Pues sienpre de grado
Jamas en quanto bivo for; Leal te serví.
Sy vosa merget non me val
Eu morré ssyn fallesger; Estoy cada dya
Por en vos plega de querer Triste syn plazer;
Que eu non passe tanto mal. Sy tan solo un dia
Te pudiesse ver.
Yos me pusistes en prisión Yo confortar m’ya
Do eu non poss salyr. Con tu paresger :
Señora, ssyn vos ffallir, Por en cobraria
Yoso serey é de otra non ; El bien que perdí. ^
Yossa nobleza seia tal
En me querer ben rresponder. Razonando en tal figura
30 C ANCIO NERO DE BAENA.

Las aves fueron bolando ; 3


Que á VOS das flores flor^
Yo aprés de una verdura Amé é amo é amaré.
Me fallé triste cuydando,
E luego en aquella ora Por vosso bon prez é onor
Me menbró gentil señora Cuydé é cuydo é cuydaré
A quien noche é dia adora Por que muy forte trystor
Mi coraqon ssospirando. Passé é passo é passaré :
Seguy é sygo é seguyré
Por meu mal ¡ ay pecador !
45. Tal cuyta que con pavor
Andé é ando é andaré.
Esta cantiga fizo é ordenó el dicho A l f o n s o
ALNARESDE V i l l a S a n o INO p o r amoré loo­
res de la dicha doñaJnanna de Sossa, loando
al amor por que le diera lugar emanerà á
qual pudiesse loaré amar é obedesper é ser­ 46.
vir á tan resplandesiente señora.
( Folio 19 vuelto. )
De grant cuyta sofridor
Fuy é só^ sienpre seré, Esta cantiga fizo el dicho A l f o n s o A l v a r e s
Seyendo leal amador D E V i l l a S a n d i n o en loores é alabanpa de
la señora RreynaMe Navarra, por quanto
De quien y j , veo é veré :
ella era muy fermosa é sienpre él la deseaba
Serví é sirvo é serviré loar é servir en sus canciones, segunt que
A vos, ffermosa señor; en este libro es contenido.
Esperanqa en voso amor
Tove é tengo é terné. Por amores de un estrella
. Que meu coragon manten
Como quier que grant temor Beviré ledo en Castella
Sofrí é sufro é sufryré. Quanto Deus toviere por bien :
Pensando en vosa valor Non diré qual es nin quien.
YenQí é vengo é vengeré ; Mas loado séia Amor
Por que di é do é daré Que me deu gentil señor
Syempre á Deus grant loor, Mas fermossa que otra rren.
Poys meu tempo en tal tenor
Perdí é perdo é perderé. Amor me trae pagado
Desque me fizo entender
Pero en quanto bivo for De la que syrvo de-grado
Digo é dixe é dyré E me ffazi entristezer^
Que por vos este meu cor Muytas veges con plazer
Forcé é forgo é forgaré ; He menbranga de su vista.
Penssé é pensso é penssaré Mas tormenta me conquista
Quier veña ben 6 mellor. Que non posso al fazer.
A LFO N SO ALVARES DE v i l l a SANDINO. 51
Las otras non usan gsaña. Es loar su logada
Questo á mi assy paresse; D’esta lynda en cortesia,
De quantas yo vy en España Desseando toda vya.
Esta todo bien meresge :
Es fermossa con lyndeqe . Cuydo con grand cuydado
Traye muyta logada ; Cuydando ssyn alegria.
De bondat é cortessya Donde pues bivo apartado
Todos tienpos se g uarnesge. De quien me fazer solia
Muyto ben syn vyllania,
Ante meus olios teño Desseando toda vya.
Cada día seu senblante,
Seu prés é loor manteño
Asy seia byen meresge :
Pero que bivo pensante 48.
Por ser déla alongado.
Non so nin ando engañado Esta cantiga fiso e l dicho A lfonso A l v a r es
por amor é loores de doña Juana.
, Certo ssoy por sseu talante.
En amor fueron criadas
Mucbas dueñas é donzellas ,
Que serán mis abogadas
47. Desque oyeren mis i^erellas,
E será la una délias
Esta cantiga fiso el dicho A lfonso A lva res
por desfécha desta otra cantiga. Esta que me conquistó,
Ca yo suyo ffuy é só
Desseoso con desseo E seré toda mi vida.
Deseando toda vya.
Ando triste pues non veo
La gentil señora mia.
La que amo syn follya 49.
Desseando toda via.
Esta cantiga fiso el dicho A lfonso A lv a r es
por desfficha d’esta otra cantiga. •
De plazer ia non me plaze.
Desplacer he noyte é dia, Amor, pues que me libraste
Pues ventura asy me fase De tan grant tribdagion.
Apartado toda vya Yo non ssé por qual razón
De aquesta señora mia, Agora me condenaste.
Desseando toda vya.
Con manzilla é con porfía
Pensar otro pensamento En el mundo fueste assy,
Pensso que non ossarya. Padesger quiero por ty
Mi ben é oonsolamento La mi vyda cada dia :
52 CANCIONERO' DE BAENA.

Pues que tan syn alegría Lynda, muy.fermosa flor,


Es triste mi coraQon, , Delicada é syn error.
Ca sy es yerdat ó non. De servir otra señor
Leal servidor mataste. Non pienso nin pensaré :
Muchas gracias aya amor
¡Ay amor! por tu mesura Por quien todo bien cobré.
Diste me de mantener
En amar é obedesger Lynda, vestro buen rreyr
Pensando en tu fygura. Donosso me faz moryr.
Como que esa tristura Pues vos tanto amo servir
Por ty passo é pasaré, Non puedo dezir por qué
Esperanga syenpre avré Sy non puedo vos dezir
En que servir mandaste. Que errastes al non ssé.

Esta lynda me rogaste Lynda con toda beldat,


Que syrviesse por señor. Donossa syn crueldat.
Yo non ssé por qué, amor, Señora avet piedat
D’estas penas me libraste. De mi pues encomendé
Gommo quier que olvidaste Mi. servigio é lealtad
La' merged que de ty atyendo A quien amo é amaré.
Agora yré disiendo.
Lynda rrosa, flor d’abril,
Muy suave,
Vestra presensia gentyl
50. Adoro é adoraré :■
Aunque ssufra penas mili
20.)
Otra nunca serviré.
Esta cantiga fiso el dicho A lvo nso A lvares
por loores de la dicha doña Juana.

Lynda, desque bien miré


51.
Vuestro asseo é gentil bos. Desfecha d’esta otra cantiga que fizo A lfonso
De ygualar otra con vos A lv a r es . •
Tal cuy dar nunca cuy dé.
Byvo ledo con rrazon.
Lynda, gragiosa, real. Amigos, toda ssason.
Clavellina angelical.
La joya que por señal Divo ledo é syn pessar •
Atendí é non la h e , Pues amor me fizo amar
Pero serviendo leal A la que podré llamar
Syenpre la atenderé. Mas bella de quantas son.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO 53
Bivo ledo é beviré j
Pues que d’anior alcanqé
Que serviré á la que ssé
52 .
Que me dará galardón. (Folio 20 vuelto.)

Bivo por grant bien de mí Este dezir fizo el dicho Alfonso Alvares para
En gozo desque yo vy la tunba del Rrey donEnrryque el Viejo. <
Tan geutil rossa que assy
Me pusso en ssu coraqon. My nonbre fué don Enrryque,
Bey de la fermossa España :
Byvo ahondado assaz Todo onbre verdat publique
De rryqueza é de. solaz : Syn lysonja por fazaña.
Venga guerra Ó venga paz Pobre andando en tierra estraña
Esta amo é otra non. Conquisté tierras é gentes;
Agora parad bien mientes
Bivo ledo por cobrar Qual yago tan syn compaña
Lynda ñor que non a par. So esta tumba tamaña.
La qual me quiso librar
De muerte é d’ocasyon. Con esfuerQo é loqanía
E orgullo de coragon,
Byvo ledo en claridat Fuy Bey de grant nombradla
Desterrando ceguedad : De Castilla é de León.
Dios, padre de piedad, Puesse freno en Aragón,
Cunpla gedo mi opinion. En Navarra é Portogal,
Granada miedo mortal
Byvo ledo é con plazer Ovo de mí essa ssazon,
Por loár é obedesqer Beqelando mi opinión.
A quien me faz atender
Dulqe glorya syn baldón, A los mies é á estraños
Fuy muy franco é verdadero;
Byvo ledo en glorya tal Poco mas de dose años
Que non bive otro mi egual, Me duró este bien entero.
Syrviendo commo leal Nunca crey de ligero;
Donde avré buen galardón. Bien guardé sus previllejos
A fydalgos é conqejos,
Conosgiendó á Dios primero.
De quien galardón espero.

My alma va muy gozosa


Por dexar tal capellana,
Tan conpbda é onrrossa
54 CANCIONERO DE BAENA.
La muy noble doña Juana En rryqueza syn pavor;
Muy honesta é syn ufana, De todos sus comarcanos
Reyna de lyña real. Oy se lievan lo mejor.
Mi muger noble, leal. Por su Rey é su señor
En todo firme é cbristiana. Les dexo muy noble Ynfante,
Quita de esperanga vana. Don Juan mi fyjo, bastante
Rien digno é meresgedor
Dexo á los castellanos Para'ser Enperador.

55.
^ {Folio 21.)

A la tunba de la Rreyna Doña Juana.

Reyna Doña Juana, atal fué mi nombre.


Fija del noble Don Juan Manuel,
Muger del mas alto é mas gentil ombre
Que ovo en el mundo en su tienpo dél.
Rey don Enrryque, cbristiano fiel,
Franco, esforgado, discreto, onrrador,
Catholico puro, grand conquistador,
Con muchas proezas que Dios puso en él.

Contar non podrya en tal breve estoria '


Los grandes trabajos que en uno pasamos.
Buscando los otros de la vana gloria
Del mundo cabtivo que desamparamos/
En muy breve tienpo tan mucho afanamos.
El por su esfuergo é yo con buena arte .
Que en las grandes ponpas ovimos tal parte
Tanto que á España toda sojudgamos.

Después de su muerte deste noble Rrey,


Yo vy á mi fijo reynar en Castilla,
Don Juan el muy santo é fyrme en la ley,
Franco é esforgado syn toda manzilla.
Con su mujer buena á grant maravilla,
Reyna é fija del Rey de Aragón;
Partí deste mundo en esta sazón
E yago qual vedes en esta capilla.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO.

Mi fija fermosa doña Leonor


Dexo bien cassada, ryca, bien andante.
Con rryca perssona de alto valor
Que es de Navarra legítimo Ynfante ;
Lo que contesqier de aquí adelante
Será lo que Dios ya tien ordenado.
Por ende, amigos, el mundo cuytado
Non es synon sueño ¿ vano senblante.

54 .
{Folio 21.)

A la lunba del Rrey Don Juan.

Aqui yace un Rey muy afortunado,


Don Johan fue su nonbre á quien la ventura
Fué syenpre contraria, cruel syn mesura,
Seyendo él en sy muy noble acabado,
Discreto, onrrador é franco, esforqado,
Catholico, casto, sesudo, pazible :
Pues era en sus fechos Rrey tan convenible
Por santo deviera ser canonicado.

Después que murió su muger leal


Doña Leonor, este Rey loado
Dios quiso que fuese otra vez casado
Con fija del bueno Rey de Portogai.
Con este triumpho é ^titulo atal
Cercó á Lixbona, é por espiriencia
Echó Dios sobre él tan grant pestilenqia
Que murieron todos los mas del Real.

Partiosse de aly ám al de su grado.


Que los suyos mesmos gelo consejaron ,•
E con él essos pocos que bivos quedaron
Torrnó á Castylla su passo ennojado;
Pero ante del año syguiente passado
Tornó én Portogal con pieqa de gente
E fue á pelear en andas doliente,
E por mala ordenanga fue desbaratado.
56 CANCIONERO DE BAENA.

E después desto luego en esse año


Yino á la Coruña el dúo d’Alóncastre
Llamándose Rey, mas por su desastre
Perdió la corona é ovo grant daño :
Estonce se fyso un buen tracto estraño
Quel el Rrey é el Duque sus fijos casasen
Amos de consuno por que heredasen
A la grant España syn punto d’engaño.

Estando los fechos en aqueste estado.


Este Rey don Johan locano, orgulloso,
Buscando sus trechos commo desseoso
De padesger muerte ó sser bien vengado,
Cavalgó un domingo por nostro pecado
En Alcalá estando (oyd los nasgidos
Que son los secretos de Dios escondidos)
Cayó del cavallo, murió arrebatado.

Y non pone su fyrmaUe ?


{FoTto 21 suelto.)'
Aunque aquesto todo sea,
Sy el argobispo sse enoja
Este desir fiso el dicho A lfonso A lvares al
¡ Giiay del triste que se moja
noble Rey don Juan por manera de gasa-
jado por aver dél merced. E non vee maguer otea.
Nada de lo quél desea,
Señor, non puedo fallar Sy non yr guardar palagio.
Quien un alvalá me faga, Do resgibe tal canssagio
Ca ninguno non se paga Que á las vezes ffaronea !
De me tanto ayudar,
E por mas me destorvar E puesto questos temblores
La ventura en este fecho, Fuessen todos ya pasados,
Non fallo lugar nin trecho ¿Como sofryran cuytados
Como vos pueda fablar. Los mis pies tantos' dolores?
Yr buscar los contadores
Pongamos, señor, que falle E después de aqueste afan.
Quien el' alvalá me escriva : Es en dubda sy queran
Mi ventura es tan esquiva Pagar los recabdadores.
Que falle quien la contralle,
E yo pienso por la calle
Que me libredes, señor;
¿Qué faremos sy el prior
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDING. 57
56. 57.
(FoKo^i vuelto.) (Folio 22.)

A la tunba de la Reyna doña Leonor. Este dezírdízen que fizo el dicho A lfonso A l­
vares DE Villa S ajtoino alRrey don Enr-
Aquí yaz doña Leonor ryque, padre delRrey nostro sseñor, quan­
Reyna de muy grant cordura, do eslava en tutorías; pero nonsse puede
Una santa cryatura creer que lo él fezíesse, por quanto va er­
Que muryó en el fervor rado en algunas consonantes, non enbar-
gante quel dezir es muy bueno é pica en lo
Deste mundo engañador bivo.
Lleno de mucha amargura,
A la qual por su mesura Noble vista angelical,
Sea Dios perdonador. Alto señor poderoso,
Rrey onesto, orgulloso.
Ffija del Rey de Aragón De coraqon muy rreal,
Fué esta señora honrrada. Yo un vestro natural !
Después Rreyna coronada Vos presento este deitado.
De Castilla é de León; Por que veo este rreynado
Muger del alto varón Cada dia andar con mal.
Rey don Johan muy ensalgado.
Con quien por nostro pecado Por el mucho mal que veo
Se logró poca sazón. En este reyno cuytado,
Tomé carga é cuydado
En esta alteza rreinando De faser con gran deseo
Estos Rreyes bien andantes Este escripto maguer feo.
Les nasQieron dos Infantes Para vos dar en presente ;
Don Enrryque é don Ferrando, Porque veo qiertamente
Marido é muger estando Muy floxo vòstro correo.
Gozosos con buena suerte.
La rraviosa é cruel muerte - Hablaré primeramente
Desató todo el un vando. En los vestros rregidores.
Por que son governadores
La muerte que non perdona Deste rreyno é de la gente :
A ninguno é desbarata A oriente é á oeidente
Todo el mundo é lo desata Nunca qessán de rrobar
Con su muy cruel azcona, Quanto pueden alcangar
Dió salto commo ladrona Toman lo de buena mente.
E levó luego en provisso
A esta que en parayso Tienen ellos los dineros
MeresQe tener corona. Mas espessos que enxambre,
E matan á vos de fanbre
58 CANCIONERO DE BAENA.

E á los vestros escuderos; Los que ussan de mercar


Señor, tales cavalleros En alguna merchandia
Non paresgen rregidores. Non la compran toda via
Salvo lobos robadores, Salvo ende por ganar.
Cobdigiossos, manzilleros. Pues estos fueron conprar
Los dichos recabdamientos,
Fesieron repartimientos Fuerga es los ponimientos
Por muy estrada arte ; Que se han de cohechar.
Cada uno tomó parte
De vestros recabdamientos, Vestro padre que heredado
Por lo qual los ponimientos Con Dios sea en parayso,
Fasta oy non son pagados ; En su vida ssyempre quiso
Vestros vasallos cuytados - Servidor noble, esmerado ;
Andan pobres é fanbriéntos. En lo tal ffué su cuydado
Buscar onbre ssyn boligio,
Por muy grant contia de oro Ca non venden el offygio
Vendieron estos ofigios ^ Commo judio renegado.
Por que ellos ayan vygios
E lleguen mucjio tresoro ; Dieron ofñgios estraños ,
Esto todo torna en lloro, Quales nunca fueron dados,
Grant señor, á vestra gente, Nin los Beyes ya passados
Que combríen de buena mente Nunca los dieron tamaños;
Ssy quiera carne de toro. Con estos tales engaños
Anda el reyno commo anda :
Señor, estos que conpraron. Algunos traen la vanda
Los ofñgios d’esta guyssa Que querryen ser hermitaños.
Segunt fallo por pesquissa
Todo el reyno coecharon, E poblaron de escryvanos,
Pero á muchos non pagaron Señor, muy bien vestra casa ;
Por que non tenien dineros^ Todos arden como brasa
Por quanto los cavalleros Por bollyr con las sus manos ;
La mayor parte tomaron.^ Tantos son é tan lóganos,
E creo syn toda ffalla
Pero á los reoabdadores, Que podrien poner batalla
Señor, non pongades culpa, A todos Reyes christianos.
Ca les non dexaron pulpa
Salvo coytas é dolores, ^ Otro ofñgio ya escusado.
Aun que son coechadores Señor, dieron después desto,
Fazen lo con grad derecho. A un perlado bien onesto
Pues que pagaron buen pecho Ques en Osma heredado,
A los dichos robadores. Por qués noble é letrado
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDING. 59
Le ffesieron contador,
Sobre todos el mayor
Por que sea mas honrrado.
{Folio vuelto.)
Dieron le de quitagion
Con que reze sus maytines. Este dézir fizo el dicho A lfo nso A lv a r es al
Destos que llaman florynes, dicho señor Rrey don Enrryque, fazyendo le
Seys mili délos de Aragón entender commo era doliente de grave do­
lencia, que era la proveza, é que el Rrey era
A aqueste noble varón el fissico que lo podia dar sano con su fran­
Cada año con el ofñgyo. queza : el qual dezír es muy hien fecho é de
Por qués onbre syn bollygio muy buen arte.
E fecho á buena entengion.
Grant espanto es la fortuna
Non serie grant maravilla Que todas las cosas sobra.;
Aqueste noble pastor Muy maravillosa obra
Que fuesse govemador Es éscureger la'luna:
D’ Aragón é de Ssezilla ; Quien mal fado ha en la cuna
Pues conquistó á Ssevilla, Non le viene gogobra;
Bien meresge de ser juez Bien obrando nunca cobra
De la mar fasta en Fez De veynte oossas la una.
Con el reyno de Castilla.
Pues paresge ser baldia
Señor , mucho masdirya . La obra del qués pregito, '
Sy lo quisyesse dezyr, Quien lexos anda del fyto
Mas non lo podrya escrevir De mas trabaja é porfya;
En dos noches é un d ia: Nichil en arca vazia
Tanta es la burlerya Es todo quanto repyto
Que en la corte veo andar Por lengua nin por escryto,
Que non la podrie contar ¡ Tal es la ventura mia 1
Un maestro en theologia.
Como al predestynado
Non le puede dañar cosa.
Su obra ffea es fermossa,
Ningunt mal non 1’ es contado;
Asy al que es engendrado
En costelagion dañosa,
Tengo opynion dubdossa
Sy puede bevir pagado.

En quanto mi sesso alcanga.


Poco mal fago nin digo
60 CANCIONERO DE BAENA.

Toda via ssyempre ssygo Non sse pierda mi aguilando ;


Carrera de lealtanoa; Señor, lo que vos demando
Pessa me de toda erranca, Es alguna gentil rropa.
De los malos non sso amigo; Balandrán, galdrapa, opa.
Con todo esto de mi abrigo Con que me vaya preciando.
No ha el grant señor menbranga. Non sse pierda mi aguilando.

Claridad muy excelente, Esto digo protestando


Pura discregióñ estraña, ^ Que sy non vos plaze desto.
Piiértas, llave d’España, Que sso ledo é muy presto
Noble Rey, naturalmente De andar me assy como ando,
Rresgebit este presente A vos syrviendo è loando ;
Ssyn olvido, muy syn sanUj Como quier que syn dinero
Que al noble Rey ffazaña Mal me va, peor espero ;
Es menbrar sse del doliente. Acorred me fasta quando
Non sse pierda mi aguilando.
Soy enfermo de dolencia
Que non puede fallar cura; Noche è dia peleando
Nin es mi salud segura Con la pobredat esquiva,
Syn vestra alta dilygencia: Non sé guyssa como hiva,
Pues avedes tal giengya Antes muero mal pasando ;
De quitar mal é trystura Pues, Sseñor, franqueza obrando
A todos por vestra altura. Fazet me merget é ayuda
Obre en mí tal esperiengia. Que disen que ave muda
Non faz agüero callando :
Ffynida.
Non se pierda mi aguilando,
Que bien creo syn fallengia
Que con fysyca tan pura
Sanaré é avré folgura 60.
Mas que con otra abstinengia.
23.)

59. Este dezir fyso el dicho Alfonso A lvares de


V illa S andino al dicho Señor Rey don Enr-
ryque estando en e! monesterio de Carrar
( Folio 23. )
zedo en Galizia, por el qual el dicho Alfon ­
so A lvares le rrecontava todos sus trabajos
Este dezir fiso el dicho A lfonso A lvares al
señor Rrey don Enrryque pediendole aguí- é pobrezas que tenia en aquella tierra, é le
lando una fiesta de navidat. soplica va que le fiziese merpet é ayuda pa­
ra con que partiese.
Noble Rey, yo adorando / ►

Vestra alteza manifiesta. Señor, pues me desanparan


Aunque pasada es la fiesta. Dineros en Carrazedo,
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDING. 61
Quantos podan, quantos aran Por do me toma calanbre.
Non me pueden faser ledo :
Sy en tal montaña quedo Por do me toma calambre,
Creo que non me valdrya Señor, de noche é de dya,
Pater noster. Ave Maria, Beviendo mucha azedia.
Salve Regina nin Credo. Comiendo carne flanbre.

Salve Regina nin Credo,


Señor, non puedo resar.
Pues me veo de Toledo
61 .
Con pobresa longe estar. ( F o lio ' A m e l l o . )

Que mi coyta non ña par ;


Este dezir fizo el dicho A lfonso A lv a r es al
Maguer veo truchas frescas dicho señor Rey don Enryque por quanto
Que menbrando me de Illiescas le rasgaron una nómina de miU doblas.
Fuerga me faze quexar,
IAy del Rey l Ay de justigia 1
Fuerga me ffaze quexar Ay de Dios! que me robaron
A. grand mengua de moneda, Algunos que. me rasgaron
Parte del my axuar Mi carta con avarigia:
En Leon á logro queda, Noble Rey, vestra notigia
Sofryendo en esta arvoleda Deve ver aqueste fecho.
Mucho fryo é synsabor, Por que faziendo derecho
Syn dinero ¡ay pecador! Castiguedes tal malycia.
La miel se me torna azeda.
Pero Dias de Quesada
La miel se me torna azeda E su yerno el de Yeldes,
E la leche vedegambre i Estos doss é otros tres
Non sé persona tan leda Se echaron en gelada
Que plazer tome con fambre; En vestra corte é mesnada
Muchos se visten d’estambre Por me robar como á moro.
Que duermen en mejor cama Por lo cual mili doblas d’oro
Que non yo, segunt es fama. Yale oy menos mi possada.

62 .
Desir que fiso Alfonso Alvares para la tunba del Rey don Enrrique.

El muy poderoso Rey de Castilla


Non pudo en el mundo al tanto alcangar
Que viese un plazer ssyn otro pessar
62 CANCIONERO DE BAENA.

Nin una folgura ssyn otra manzilla.


Catad do lo vemos en chica casilla
E puesto en andas delante del coro,
Sy grant sseñoryo é mucho thesoro
Salvar non lo pudo en alto nin villa.

Los sus ofygiales é muchos criados


Que vieron un tiempo el mundo á ssu parte.
Deprenden de nuevo otra sotil arte
E rruegan agora de quien eran rrogados;
‘Dizen con coyta estando apartados:
¿Qué es ya del tiempo de nostra pryvanga?
Avernos en troque mucha tribuían Qa
E somos del mundo agora burlados.

El bien deste mundo es fallegedor


Segunt que por obra lo vedes passar,
Pues non se deve ninguno esforzar
De mucha rryqueza nin ser grant señor.
Que non veo en él mas fructo mejor
Que ser diligente en el bien obrar,
De mas synplazeres pudier tomar.
Que todo lo otro ha poco valor.
Fin,

Por ende, sseñores, querrya de grado.


Pues vedes la burla que á todos se estiende.
El cuerdo consejo la su vyda enmiende,
Asy commo omme que bive aplazado.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 63
63. Por vos lynda, esmerada,
Ssea gedo visitado
{Folio 24.) Un vestro leal provado
Con lymosna abreviada.
Este dezir fizo el dicho A lfonso A l v a r e s d e
V il l a S andino en loor de la señora Reyna
doña Catalina^ madre de nostro señor el Atan bien aventurada,
Rey don Juan, rrecontandole todos sus Esfuergo de gran quadrylla,
trabajos é pobrezas, é soplicandole que le Piscrecion de maravilla.
fiziesse mer^et é ayuda para que conprase
Pe proezas arnessada,
una heredat en Illescas.
Mienbrevos, Rreynaloada,
Poderosa ensalgada, Quanto tienpo ha passado
Noble Reyna de Castilla, Que serví segunt mi estado
Grant señora, aved manzilla Con muy pequeña soldada.
Pe mi vyda atribulada.
Que es pobreza denostada Para yr luenga jornada
Con la qual bivo penado Ya me duele la rrodilla.
Noche é dia ¡ mal pecado 1 Mas mi lengua por polilla
Concicion mortyfycada. Aun está aparejada
Para ser pronta, avysada.
La veges muy desseada En loor del muy loado
Toda llena de rrenzilla, E muy bien aventurado
Orynienta é vyl baxilla, Rrey de virtud acabada.
Tengo por ennamorada:
Tristeza desconsolada Pues que en toda la manada
Con las dos. que e nonbrado Sy se afoga á la orylla.
Me fazen á mí, cuytado, Bien pude llamar me syRa
Olvidar vestra mesnada. Por su ventura menguada,
Yo cay en esta Razada
Ya es mi vysta doblada, Que mucho tienpo he nadado
Mi rropa toda senzilla; En el rryo afortunado
Ante la tierra se omilla Syn salida é syn entrada.
Mi presengia asaz cansada: . Fynida,
Non salgo de una posada
Mal vestido, mal ealgado. Bivades tanto pagada
Maguer fama de heredado Que veades bien casado
Poco me monta é non nada. Al gentyl Rrey ensalgado.
Cuya deve ser Granada.
Heredat mal rreparada
Torna la sangre amarylla,
Quanto mas en esta villa
Syn meneo despoblada;
64 -CANCIOISERO DE BAENA.

64. Acorred aqui al pendón


En provisso è de rrendon
* (Folio'ÌA.) Para luego de presente ;
Quanto á lo eternalmente
Este dezir fiso el dicho A lfo nso A l f a r e s d e Dios farà lo que quisyere,
V il l a S andino en loores del noble Infante
Mas aquí quien non comiere.
don Ferrando quando estava en Ayllon, por
el qual le rrecuenta todos sus trabajos é Morrà syn otro acídente.
pobrezas^ Assopiicandoleporél quele fizie-
sse merped é ayudaparasu mantenimiento, Señor, sea yo acorrydo
por quanto la moneda del correo era ya to­ Pues ya esfuerza el verano,
da gastada é non tenia para sustentar su
Sy non vo me de temprano
persona, é que su merped le proveyesse so­
bre ello. A poblar mi pobre nido.
Que todo orne mal vestido
Poderoso, ensalmado. Sy le falege el gobierno,
Firme poste de la ley, Fryo é fambre para ynvierno
Costelado para Rrey Non es fermoso apellido.
De Àragon por ly dar grado,
Yo el vestro leal pro vado Fynida.
Beso los píes é las manos Aun que non vos he servido
A vos, lus de Castellanos, Por non ser mangebo tierno.
De virtudes muy doctado. El gedago con que giorno
Non es del todo ronpido.
Señor, vyne aqui á Ayllon
Por mirar con rreverenqia
Vestra grant magniflgenQia 65,
Segunt derecho é rrazon ;
Mas mis fados tales son
( Folio 24 viietto. )
, Que non vos vy nin vos veo,
Tanto ya quel mi correo Este dezir fizo el dicho A lfonso A lva res d e
Me quebranta el coragon. V il l a S andino en loores del noble Infante
don Ferrando quando era ya respehido é se
Mucho alaba la pobreza yva áQaragopa para se coronar, é por quan­
Fray Yycente en sus sermones. to por él con el Condestable vino á grant
priessa, se le morió la mula, soplicandole
Mas q'uanto mis opiniones
é pidiéndole merqet é ayuda para conprar
Non son de tanta agudeza. otra.
Que segunt naturaleza
A todo orne qués de estado. Pringipe muy esforgado.
Especialmente el casado, Rey profundo syn manzilla
G-rant provecho es la rryqueza. De Aragón é de Sezilla,
De Dios bien quisto é amado.
Pringipe muy exgelente Yo el vestro leal provado
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 65
Vengo agora dé Castilla Lindo Rey, non lo neguedes.
Por mirar el alta sylla Que Dios sabe é vos sabedes
Do seredes coronado. Como ove denungiado
Por el mundo publicado
Por venir apresurado El triunpho que tenedes;
E non en los postrimeros, Aun que bien lo meregedes
Non truxe muchos dineros Yo non fuy por esso errado.
Nin vine muy apostado,
Pero vengo arnessado Señor, pues tan obligado
De pellejos de corderos. A la Virgen vos mostrados.
Por cuanto grises nin veros Por su amor non consyntades
Non sson para my estado. Que padesca yo olvidado
En este vestfo reynado;
Alto Rey, llegué cansado Pues que dé franqueza ussades
A esta vestra gibdat. Dando offigios ó heredades .
Por seguir su voluntat Yo non vaya desdeñado.
Del grant]Condestable onrrado
Caro ihe costó j cuytado! Sy de aqui non vo librado.
Su cordura é lealtat. Yo lo juro á mossen Borra,
Que por su priesa en verdat Que nunca trote nin corra
Yo fynco descavalgado. Mas de quanto he trotado;
Tornaré desesperado
Desque fuy aqui llegado, Do dexé muger honrrada,
Señor, luego á terqer dia. Como quien de la mazmorra ■
Una gentil muía mi a Va fuyendo rescatado.
Cayó muerta mal su grado: ■ Fynida.-
Ved, Señor, qué gasajado
Para su postremeria Rey gentyl, muy illustrado.
Del muy tryste que entendía La vestra mercet acorra
Yr de aqui bien consolado. Ca ssy mi persona engorra
Muerta la veo privado.
Pues fechura so é criado
De vestra generaQion,
En la grant coronagion
66.
Sea de vos vysytado. {Folio 2d .í
Que grant tienpo ha pasado
Que con pequeña rasión Este dezír fyzo e l dicho A lfonso A lva res al
dicho Rrey Don Ferrando de Aragon que
Yo bivo syn quitación fue coronado.
Por guarda del Rrey loado.
De los buenos el mejor
Lo por mi profetizado. Rrey que sea en toda Europa,
66 CANCIONERO DE BAENA,

Lindo par de Enperador


Mandai me dar una opa 67.
Vostra, é tan preciada rropa
[Folio 25 vuelto,)
Me farà que vaya ledo
A seys leguas de Toledo, Este dezir ffyzo F errant Manuel declarando
Aviendo buen viento en popa* en la dicha coronación en (¡aragofa en fa­
vor del dicho Alfonso Alvares.
Bien librado asy vestido
Con tan rryca vestidura . Lyndo poeta onorable.
Tengo que serie sseydo Esperad con grant firmeza
Contado en Estremadura Quel devoto Rrey notable
El triunpho é fermossura Guarnido de gentileza.
En que fustes coronado : Mostrará Rreal franqueza
Fyesta de tan alto estado Contra vos. Señor, muy gedo.
Non se falla en escriptura. Porque vades rryco é ledo
Loando la su nobleza.
De Gommo fué coronada
Después de la grant jornea Sy rropa vos fué mandada
La mas bien aventurada Por este gentyl señor.
Dueña que en el mundo sea. Creed que será enforrada
Gentil Reyna en quien se emplea En peña de grant valor,
Bien todo loor é gloria : Ca Rrey nin Emperador
Pues para contar la estoria De cbristianos nin de moros
Cumple me ves tra lybrea; Non Treparte sus thesoros
En tan superno tenor.
E vestra librea dygo
Por la opa demandada; Otro sy mula muy buena.
Alto Rey, de Dios amigo, Muy fermosa é muy garrida
Sea me luego otorgada Vos manda dar segunt suena
Esta merqed señalada En toda aquesta partida,
Porque yo pueda dezir : Assy que non sse despyda
Amigos, por bien servir Quien á tal señor demanda,
ResQebi dulge soldada. De levar d’aqui opalanda
E mula muy bien guarnida.
Fynida.

Sy mi planeta menguada Por ende syn mas dudanga


Non pediere áqui sobir. Venid pagado é gozoso,
Muchos avran que rreyr E floresca la esperauga
De mi fazienda gastada. En el vestro cor briosso.
Non seyendo peresgoso
En seguir lo platicado.
FERRANT MANUEL. ■67
Ca seriedes contado Miembro vos mi pobredat.
Por mudable é por sañosso.
Que, señora, yo non tengo
Fynida.
Que coma en este lugar,
Ruego á Dios qués poderoso E sy aquí mas me detengo
Que vos lieve bien librado Bien podrya pelygrar,.
A Castilla, en tal estado Pues que querrya caminar
Que vayades muy gozoso. Non tengo un maravedí :
Vestra alteza piensse aquí
De qué me conviene obrar.

68. Non fallé otro consejo


Sy non dar mi petigion
{Folio 2S mello)
Al muy claro lindo espejo
AlaYnfantaraujerdel Ynfante DonFerrando. Santo syn contradigion :
Pues vedes la entengíon
Muy eQelente persona. Fazed, sseñora, en manera
Dueña de alto poderío, Quél é vos muy syn dentera
Dygna de cobrar, corona. Obredes de conpassyon.
Mucho çedo en Dios fyo :
Fynida.
Yo el vestro quito de bryo
^ Vengo con grant obedençia Non sea en trybulagion
A fazer vos rreverenqia Quien de vos mereet espera,
Segunt mi pobre atavio. Sy non vo me mi carrera
Tryste syn consolagion.
Bessando las vestras manos,
Sseñora, merçet vos pido
Que entre los otros ançianos '
Non pongades en olvido
A mí que sso envegeçido
(Folio 26.j
Servi endo ssyempre leal
En esta casa Real Al Infante Don Juan sufijo.
Donde es vestro apéllydo.
Noble Infante don Johan,
Dueña bien aventurada. Toda la verdal sabida,
Guarnida en toda bondat, Muchos con vestra venida
Quiero vos por abogada Gozaron é gozarán,
Para mi nesQessydat : Mas ya estos non serán
Pues toda mi voluntat Los locos d’esta partida,
Syempre fué con buen talante Chamoros que syn medida
Loar al muy noble Ynfante, Buscan lo que fallarán.
68* CANCIONERO DE BAENA.

Buscan lo que fallarán 70 .


Malos años, negros meses,
. {Folio 26.)
Aun que vengan los ingleses
En ayuda con don Fulan, Al Infante donEnrrique, maestre de Santiago.
Que tal calda les darán
Por la mar- los montañeses, Noble Infante de Aragón,
Por que los nobles franceses Maestre de Santiago,
Desta sse levantarán. De quien yo toda sason
Mucho me contento é pago.
Desta sse levantarán Non lo ayades por falago.
Los nobles de vestro vando, Mas dezid por qual rrazon
Estruyendo é conquistando Non rresQibo galardón
Las térras do quier que están, De quanto digo nin fago,
Que forQó el viejo alacran 0sacad me deste lago
Contra ley tyraneando : En que yago.
Pues non quisto está callando,
Vysta negro balandrán. En que yago apressyónádo
En presyon de la proveza.
Yysta negro balandrán Que me mata atormentado
Aforrado en ainargura. Con prj'ssiones de crueza :
Farpado de grant rrencura Las cadenas son trysteza
Broslado de mucho afan : Sospiros el cadenado.
Tal librea portarán Carcelero es el cuydado, ‘
Los suyos por su locura ; Las espossas escassesa ;
Por vostra buena ventura Pues acorra vestra alteza
. Non se vos defenderán. Syn pereza.

Non se vos defenderán Syn pereza é por amor '


A vos nin á vostra gente, De Dios é por cortesía,
Pues ya saben Qiertamente PrhiQipe de alto valor
Que castellanos de pran, Acorred con pleytesia
Después del Rrey, vos ternan A la pobredat vasia,
Por su cabdillo valiente, - . Ca tomé por fiador
Propinco Ereal pariente A vos, muy lindo señor.
Del soberano Ssolidan. Olvidando esta porfya
Con lo qual yo folgaria
Fynida.
Noche é dia.
Ensalmado capitan.
Señor, venga vos en miente Noche é dia consolado'
De mí, un pobre serviente, Es quien sale de prisyon,.
Que demando é non me dan. Ga maguer viejo cansado.
A LFO N SO ALVARES DE V IL L A S A N D IN O . 6 9

Pronto está mi coraQon | Aqui estando en Logoya,


De adorar vestro pendón Pero bivo en esta foya
So el qual yo fuy criado : Viejo pecador cansado : •
Por ende, niño ensalmado. Bien memienbra ¡mal pecado!
Aved en este sermón De la estruygion de Troya.
Fynamente devogion
Syn baldón, Bien me mienbra quando Afchiles
A Don Ector dié la muerte;
Syn baldón é con franqueza Desde,entonces fué mi suerte
A que estades obligado Apartada de los viles ;
, Segunt la naturaleza Agora en estos carrylles
Del linage é del estado : Fago mi vida penada, ' ^■
Gentil bien aventurado^ De los nobles apartada
Flor de toda gentileza. Syn ver cosas donneguiles.
Sacad me desta escureza
En que bivo ¡mal,pecado 1 Mienbra me de mili garzonas
Vos seredes muy loado, Que guardaban una dona
Yo pagado. Que dezian Pantasilona
Rreynade las amazonas;
Fynida.
Todas meresgien ^coronas
Yo pagado syn vyleza Por su paresger loado :
Loando vestra nobleza. Non han tal dono acabado
Arbol de mucha lynpieza ; Algunas que visten gonas.
Este nonbre apropiado
Vos es dado . Otro sy me mienbra un dia
Que la grant flota escapó
De Grecia é non se quemó
71. Por su loca cortessya ' ,
De don Etor, que tenia
(Folio 2 6 vuelto.) En poco el mundo juntado.
Por lo qual sso enojado
AL CONDESTABLE VIEJO.
De morar en Rascafrya.
Este dezir fizo el dicho A lfonso A l v a r e s d e
V il l a S an d in o á Rruy Lopes de Davales De Coltas él agorero
guando comengó aver privanza con el sse- ” Me menbro é Polidamas,
ñor Rrey Don Enrrique, por quanto Al-
ffonso Alvares eslava doliente en Logoya é E sé bien todas sus famas
el Rrey eslava en la gibdat de'Ssegovia. E aun d’Olixes el artero.
El Rrey Talamon guerrero
,Ruy Lopes, quien quiei* lo.oya. Bien en armas muy preciado :
Que yo al nunca diré, Yo triste, mal consejado,
Vestro so siempre é seré Bivo aqui pobre é señero.
70 CANCIONERO DE BAENA.

Mienbra me de otra parte A bayllar. es engañado


De Troylos, grant varón, Con Miguela qués forcado,
E otro sy el Paladión Sylvado á todos en arte
Commo fué fecho por arte :
El coraçon se me parte Pascual é doña Susaña,
Por que me veo alongado Justa é Marta Meiibrillo
DetodOíbnen gasajado En direco del Campillo,
E de plazer; que me farte. Doña Cruz, que bien se apaña
A sylvar por la mañana.
Miembra me de Poliçena
Quando Pirus la mató,
E de Eneas que pobló
A Cartago é Cartagena/; 72.
Desde, entonce bivo en pena
{Folio 27.)
Por que en el tienpo pasado
Non fallavan de mi estado Este dezir fizo el dicho A lpo n so A lv a r es de
Tales treze en la dozena. V il l a S andino á Don Rruy Lopes Davales,
condestable de Castilla, como á manera de
Mienbra me del Dromedario rrequesta é de pelea que tomava con él por
que con él non podia aver audiencia, é por­
E de muchos oavalleros ; que non le ayudava con el señor Rrey para
De grandes golpes çerteros que le diesse algunt offígio.
Que fazia el Sagitaryo :
Ora estó por mi fadaryo Pues non ay quien por mi fable,
De negogios ocupado Pablar me convien forzado
Donde amidos nin de grado Con busco, señor onrrado.
Non me pagan mi salario. * Poderoso Condestable :
La mi llaga es incurable.
Una cosa me consuela. Pues ya de mi non a cura
Que veo en aqueste valle Amor, fuerga mi ventura.
Dueñas de muy lindo talle Mi estado rrazonáble.
Que bien sotan con viuela ,
Menga Abril é Lociuela, Ca muy grant tienpo ha pasado
Mary Mingo del Collado, Que por. ser vestro atendía
De quien es enamorado Tener otra mejor ya
Yvanes de Gañegüela. Que non tengo ¡ mal pecado!
Este mal á, mí es contado.
La mi voluntat sse farta Pues que en paz nin en boligio
Quando aqui fazeo.sus bodas. Para mi ningunt offygio
Que las veo juntas todas Nunca pudo ser fallado.
Con Don Querya é Doña Marta;
El garçon que se aparta Non penssé grandes ventajas.
ALFONSO A L V A R E S D E V IL L A S A N D IN O . 71
Mas segunt otros yo veo, Gasté toda mi fazienda
Deseava é aun desseo Por bien apostar tres lanças
Antes oro que non pajas, Para mis fuertes andanças,
Por. que troxessen sonajas Veed, señor, que bien emienda :
Mis azemillas un día ; Quien entiende bien entienda
Por mengua de tal porfya Este bien ó este mal :
Vengo á buscar varajas. Quien puede non me val;
Derrybada es esta tienda.

' E pues non tengo otra rrenta Un picorro de cavallo


Quise ser, con grant rrazon Traygo é otro apeado ;
El segundo Macandon, Un orne de pye escudado
Que después de los sessenta Bien como leal vassallo :
ComeUQó á correr tormenta Sy de aquesta bien fado
E fué cavaliere armado ; Non quiero otra dinídat ;
Mi cuerpo viejo cansado Los que entienden la verdat
Dios sabe sy sse contenta. Fabien que ya yo me callo.

73.

' “ {Folio 27 vuelto.)

Este dezir ñzo el dicho A lfonso A lv a r es d e V il l a S a sd in o al dicho Cóndestahle en la fibdat


de Segovia, por quanto non lé dieron possada, é fuesse á una aldea en qual le furtaron una
su muía, é quexa se aquí del é á el de los servicios que le avya fecho é de los trabajos que
padesfia por amor del señor Rey.

Doled vos de mi, señor Condestable


Que ya non alcanzo solo é dia evito;
Doled vos de mi que ñon sé que fable.
Atanto me ssyento de todo bien quito :
Doled vos de mí que bivo maldito
En tribulagion, pobre syn dinero;
Dolet vos de mí que ya desespero
Teniendo que ando aqui por preQito.

Dolet vos de mí que yendo al aldea


Perdí una muía de que era pagado
Dolet vos de mí , sy muy Qedo seya
El mundo estroydo é todo asolado :
Doled vos de my ¡ ay desconsolado!
72 CANCIONERO DE BAENA.

Que con grant pobreza non sé que me digo ;


Dolet Yos de mi que non fallo abrygo
En quien me dévia tener abrigado,

Dolet vos de mi que ya desatiento


Con fanbre, con sed, con desesperança ;
Doled vos de mi pues mi libramiento
De oy en eras veo que anda en balança :
Doled vos de mí que poca fyança
Tengo en el mundo segunt que lo veo ;
Doled vos de mí que quanto deseo
Es grant fantassya por ymaginança.

Doled vos de mi por vestra mesura


Pues algunos tienpos vos flze serviçio ;
Doled vos de mi que bivo en tristura,
De bien alongado syn plazer é vigió : -
Doled vos de mí que ya non cobdigio
Trobar nuevas cessas nin oyr cantares;
Doled vos de mi pues tengo pesares,“
Por que nunca pude cobrar un officio.

Doled vos de m í, fago mis llantos


Assy por plazas como en escondido ;
Doled yos de mí que tales quebrantos
Non sofryeron otros como yo e sofrido :
Dolet vos de mí sy vos he servido
Asaz quanto abasta la mi pobre suerte ;
Dolet vos de mi que pido la muerte
Con pura lazerya é amargo gemido,
i

Dolet vos de mí pues tan á menudo


Fortuna me pone en fuertes andangas;
Dolet vos de mí que ando sañudo
Con Dios, con natura, con todas criangas ;
Doled vos de mí é de mis dos langas.
Mandat que me paguen el sueldo d’enero ;
Doled vos de mí que, quando el febrero,
A todos vos dexo en vestras privangas.

Dolet vos de mí pues vedes que muero


A LFO N SO ALVARES DE V IL L A . S A N D IN O . 73
Con muchos trabajos é obra desnuda;
Doled vos de mí que non fas agíieroy
Segunt verbo antigo, el ave qués muda :
Dolet vos de mí con algunt ayuda.
Pecunia contada, bien vista palabra;
Doled vos de mí piíes muy razonable
Es mi peíimon é justa syn dubda.

Doled vos de mí, señor, non echedes


En burla ni juego lo por mí propuesto;
Dolet voS de mí mejor que soledes.
Que mucha lazeria se torna en denuesto :
Dolet vos de mí que non ando presto
Por mengua del Dios que llaman segundo:
Doled vos de mí por qué en este mundo
Non sea mi estado del todo despüesto;

74 .
[Folio "28.)'

Este desir fis e él dicho A lfo nso A l v a r es commo en mátíera de rrespuestá qué le dava el di­
cho Condestable á este otro desir suyo que ante deste está puesto : el qual desir es mucho
bueno é bien fecho é puestos en él asas rremedios é conortes al dicho A lfonso A l v a r e s ,

Alfonso, non Cures pues es rreparable:


—Muero de fambre, señor poderoso !
—Farto serés, poeta ffamoso;

- ■■
75. r .■■■:■ ■ ' j Que desque vidó el señuelo
Non curó de lo pasado;
[Folio 28 .) Dolando muy esforzado
Este desir fiso el dicho A lfo n so A l v a r e s d e Entró en su rryca muda,:
V il l a S andino al dicho Condestable don Sy non al que Dibs ayuda
Rruy Lopes quandó estava apartado del Otro non es ayudado.
Rey Don Enrryque, en Arenas, su tierra, é
después lo enbió llamar que veniésse á él á Por ser un poco apartado.
la villa de Madrid, lo qual fué en el año del
Sseñor de mili é quatrocientos é tres años: Pensaron las otras aves
Quebrantar uñas é llaves
El gyrifalte mudado Al falcon aventajado;
Ya cobró su gentil huelo. Mas el calador loado
74 CANCIONERO DE BAENA.

Flor d’Espaiaa, espejo, esmalte, De alcangar bien quanto alcanga


Menbrós de su gerifalte Con alas de lealtanga.
E tomólo en su estado. Mas firme que un elefante.

Bien meres^e ser llamado Sy en alta torre estoviera


Calador muy poderoso Este nuevo trobador.
Quien falcon tan provechoso Bien giertas nuevas sopiera
Tiene syenpre á su mandado; Del falcon muy bolador;
Non lo tenga deslimado - Gommo passò syn pavor
Nin cure de otra caga, , Grant espanto al adversario.
Mas publique en toda plaza El qual non falló contrario
Que es con él ledo é pagado. Fasta oy tan syn temor.

Non podria ser fallado Tacha es é grande mengua


Un falcon en toda España Ser omme profagador.
Tan fuerte nin tan syn saña, Con mentira poner lengua
Nin tan bien acostumbrado; En un leal servidor.
Pues el bien aventurado Bien digno é meregedor
Cagador, quien quier que sea. Del collar é de la vanda :
Que mucho cacar desea. Esto sabe bien Miranda,
Guarde tal falcon provado. Quanto mas Penamacor.

Dexen lo de Benavente
76. Que fizo en la mogedad,
Ayamos de Murgia en miente
Este dezir de A lfonso A l v a r e s contra un Que negava la verdat ;
Portogúes.
Este noble por lealtad
¿Quién es este quien pregunta Pusso sse en tal aventura.
Por el muy gentil falcon? Que fizo llana é segura
¿O qué vido que barrunta Al Rey alto su glbdat.
Por que assy tan de rrendon
Declaró su coragon Pues el alto, poderosso.
A desir de grant bien mal? Sabio, noble, verdadero
Paresge que en Portogal Rey d’España vyrtuosso.
Non fue segunt su rrazon. Con tenplanga derechero,
Syenpre ssea plazentero
Ca sy fuezra en Vyseo Con su falcon muy gentil,
E en muehos luguares ante > Ca non fallará entre mili
Yiera el'eSfuergo é meneo. Otro falcon tan mañero.
Fortaleza en buen senblante
Del falcon, que es bastante
A L FO N SO ALVARES DE V ILLA S A N D IN G . 75.
77. La mi persona bastarda
E mi lengua syn polilla
(Folio“Ì&vuelto.) Olvidar vuestra quadrilla
Non farya rrazon gallarda ;
Este dezirfizo A l f o n s o A l v a r e s al dicho Con­
destable sobre una mula que le dió. Aun que todo el mundo arda
Como arde con manzüla.
Señor, esta mula parda Será fuerte maravilla
Que me diste syn rrenzilla. Sy non vo en vestra rreguarda.
Non tiene freno nin sylla,
Ffynída.
Nin meresQo ser de albarda :
Perdido por mala guarda Mas la dueña syn alfarda.
Quedaré en esta villa. Mal vestida é amarylla.
Condestable de Castilla, Aun que fuese de Sevilla,
.Sy el vestro acorro tarda. Non valdrya un abutarda.

78.
(Folio 28 vuelto.)

A la condesa doña Elvira de Guyvara.

Notable señora, á vos me querello


De vestro esposso que es mi señor,
Al qual fuy syenpre leal servidor
Teniendo esperanqa de aver por ello;
Agora jcuytado! non syento consello
Pues de cada dia me va muy peor;
Non ssé ssy me engaña algún mesclador,
0 ssy me destorva mi poco cabello.

Gentil fija dalgo, de muy noble fama,


A vos me querello de vuestro marydo.
Que non sé por qué me tiene aborrydo
E nunca me quiere fablar nin me llam a;
Pues yo nunca quise travar d’otra rrama
Non puedo saber en qué fuy fallydo,
Peresco cuytado syn ser acorrido
Amando su vida de quien me desama.

Muy linda,donzella de alto linage,


Oyd my querella é mi fuerte mal.
76 CANCIONERO DE BAENA.

Por ella veredes (^ue por ser leal


Me echaron del barrio bien como salvaje :
Fallé me quedado de aqueste viaje,
I De toda su nómina ved qué señal!
iSy vuestra merqet aqui non me val,
Mi vida es tornada de un pobre page.

i&entyl muy honesta señora loada ^


Ante vos ofresco mi leal servipio
E non me rebelo de ningund bollicio
Sy vos yo toviere por mi abogada;
Pues mi lealtanga fue syenpre provada-,
Señora, non devo andar syn offigio.
Por lo qual avran pessar é non vigió
Algunos malsynes d’aquesta mesnada.

Donzella gragiosa de cordura estraña.


Desque leyeredes esta petigion,
Merget vos demando con buena entengion
Que non me fagades este juego maña.
Que sy yo entiendo quél toma saña,
¥ré á buscar quien faga mengion
De mi pobre vida con grant devoción
Que tengo agora en santa Ssusaña.
Fynida.

Pues es hordenanga buena en España


Que sea creyda falsa relagion,
Aquesto propongo en mi coragon :
Dañado sse vea qual quier que me daña.

Gommo cnerda é mesurada


Mi muger la mal casada
(Fo/io29.) Tos demanda mü perdones ^
Por que tan pocos capones
4 la dicha condesa Doña Elvira. Tos enbia esta vegada.

Señora noble loada, Otrosy del alfaxor.


Regebid este presente Bien puedo dezir poquiUq
Poco é de buena mente. Tos enbia é del pardillo
A LFO N SO ALVARES DE V llL L A SA N U IN O . 77-
Que bevades por su amor. Mienbre toSj gentil señora,
A Rruy López mi señor, Desta vuestra servidora
Señora, degid yerdat. Que non ha otro caiidal
Que pobreza é yegedat Nin sabe entender al
Matan un su servidor, Sy non en vestra merget;
Pues, señora, entendet
E maguer mi muger fea Sy meresge bienró mal.
Es bien vestra eapellana. ri, ■ ■■■ r ■ , i

Año, mes, dia é semana Non fago mengion de mí


Syenpre vestro bien dessea 5 Por quanto ya so benigno;
Sy me Dios guarde é provea Labro por pam é pór vino,
Que syn ninguna dubdanga, ^Lo que non fys fasta aqui:
Teniendo vestra alabanga Pico me de albañl
Dias é noches guerrea. ' E de tal guissa he labrado.
Que ya del año passado
Pues es tan vestra leal Non sobra un maravedí.

80.

Este dezír (izo A lfonso A lva res d e V il l a S an d in o , el qiial es muy bien fecho é bien fundado
por arte de maestrya mayor, por rrequesta é pregunta contra los trobadores,

A mí bien me plaze por que se estienda


La gaya oiengia en bocas de tales
Que sean donossos fydalgr)s...
E troben limado syn pavor de emienda ;
Mas pues que los torpes ya sueltan la rryenda,
Quemen sus libros do quiera que son
Virgilio é Dante^ Oragio é Platon ,
E otros poetas que diz la leyenda. •

Aqui todo bueno su sésso despienda,


E júntense algunos de los naturales,
Legos é artistas é retorycales
Que han é ¿vieron onrrossa bivienda;
Apaguen tal fuego por que non se engienda
Mandando que callen aquellos que non
Resgiben por gragia divina este don
De la poetria : .todo omme lo entienda.
78 CANCIONERO DE BAENA.

E por que se esclaresca mas esta fazienda


Pongamos exenplo en los menestrales:
Non deven bevir en onrras yguales
El muy lindo xastre con el que rremienda:
Que el uno merespe tener rryca tienda.
El otro vil otioga como rremendon.
Pues á que le fallespen lo de Salamon,
Delante maestros loor non attienda.

Quien de los molinos do ay grant molienda


Furta fariña é fynohe costales.
Después la derrama por plazas é ostales,
Este non deve bevyr syn contyenda :
Assy todo sabio escuche é aprehenda
E los ynorantes demanden perdón,
Que non es seguro lidiando el varón
Sy non tiene armas con que se defienda.
Fynida.

Pues quien poco sabe coviene que se rryenda


Como se rrynde la garga al falcon,
Ca en sus Proverbios el sabio Catón
Dis.quel bien suba, el mal qüe descenda.

81.
(Folio/ÍSl.)

A esta pregunta é rrequesta respondió Joan A lfon d e Ba e n a , escrivano del Rrey, por ia
mesnia arte de maestria ó por sus consonantes limados é muy escandidos.

Segund que-fyngydes so vestra encomienda


Están las ciengias de todos metales,
Mas testos é glosas de mis decretales
Segunt me paresge leystes corryenda ;
Por ende, maestro, sabet que rrespenda
De vestra ordenanga el muy grant Eremon,
Rrycardo é Panfylo, Escoto é Agrymon,
Los quales mandaron que vos rreprehenda.

Ca puesto por caso que puge é tragenda


JUAN A LFO N DE BAENA. 79
La vestra giengia de fynos crystales,
E callen los synples rremotos brucales
Que non fueron dinos aver tal prebenda,
A vestra persona sotyl, reverenda, ‘
Fermoso le fuera loar con rason ,
Los altos poetas que luenga ssason
Trobaron por artes de alta calenda.

E por que non syento quien non condeqenda


A vestras dotrinas por ser tan morales.
Las flores de adelfa con lyndos rrosales
Que non se conforman en dar su ofrenda;
Por ende syguieudo^ señor, vestra senda
E non lo tomando dé vos el baldón,
Yo Qerca de aquesto so vestro pendón
Seré todo syenpre: tomad esta prenda.

Pero sy vos piase que desto dependa.


Que tangan las tronpas é los atabales
E yo suba quintas en boses tunbales,
De vestra madexa quebrada es la cuenda;
Ca yo non me rryndo commo omme que arryenda,
Pero sy vos pungo en el coragon,
Faré que vos tome tan grant torogon
Que desta lynda arte vos pryve è suspenda;
Pynida.
Pasteles de pollos con polvos de hienda
E festes de noya con buen salpycon
Vos tengo guíssados en un rreplicon.
Sobre que bevades , señor^ en merienda.
80 CANCIOISERO DE BAENA.

82.
' [Folio 29 vuelta.')

Esta pregunta muy sotil é bien fundada fiso é ordenó F r e y P e d r o d e C o l ü n g a de la orden de


los predicadores, contra el dicho Alfonso Alvares de Villa Sandino, erogandole que le de­
clarase algunas figuras oscuras del Apocalipsi, la qual pregunta dise en esta manera.

Señor Alfonso Alvares, grant sabio perfeto


En todo fablar de lynda poetria,
Estremo en armas é en cavalleria,
En rregir conpañas syn algunt defeto,
Ruego vos que abrades el vestro decreto
E me declareíies aquella vissyon
Que puso Sant Joban un rrevelagion
En el Apocalypsy oscuro é secreto.

Dixo que viera muger en persona


Vestida del sol , jso sus pies la lu n a,
E vyo en su cabeqa una sobre fortuna
De doze estrellas, preciosa corona :
Clamava de parto en faz de Oryona,
Que fijo varón avye de paryr
E todas las gentes avye de regyr
Con verga de fyerro, non sé sy es azcona.

Des que fue nasgido el fijo varón,


Luego á los qielos fue arrebatado.
Delante el trono de Dios asentado
Que non lo tragasse el cruel dragón :•
Aquí non alcanqa mi flaca rra'zon ,
Qué gesto tenia ó qué semejanqa
Muger que fue digna de tanta alabanqa '
Los que sabedes diqid su fasion.

Vos declarad me el rrostro ,■las Qejas,


NariQes é ojos, los pechos é manos,
Los cabellos ruvios, ó prietos ó canos.
Sus dientes, quizadas, su boca é orejas ;
En rreyr ó fablar sy le son parejas
Las esmeradas de casa del Rey í
FREY PEDRO DE COLDNGÀ. 81
Dezyd sy sabedes que yo non sey
Mas que el que anda á guardar ovejas.

Los pies é los bracos, su cuerpo é figura.


Nin commo del sol se puede fazer rro p a ,
Aljuba nin saya, mantilla nin opa.
Declarad aquesto por vuestra mesura;
O qual fue el xastre bastante á. natura
Quel sol pudiesse tajar nin coser,
Mangas é cuerpo é frunzas fazer,
Que en esto yo tengo la mi dubda escura.

La luna esso mesmo so sus pies escbada,


Sy era tapete ó guadamezil,
O sy almadraqueja ó algund escañil
O á qué diremos que sea conparada ;
Sy era almofada-de seda labrada,
O blanca del todo syn otro lavor,
Gardena ó india, vos dadle color,
Pues esta dueña la tiene tan pregiada..

Aquella corona tan rresplandegiente


De estrellas conpuesta é tan rrelünbrosa,
Tengo por obra ser maravillossa
E sobre mi sesso está transgeudente :
Por merget querya saber giertamente
De que guyssa fueron assy engastonadas,
Sy en plata ó en oro ó piedras preciadas :
Vos lo desit, pues soys suflgiente.

Quien fue su padre daquel tal nasgido


Que avie con su vara rregir todo el mundo,
E aun del fijo , con sseso profundo ,
Degid lo por nombre que non lo he sabido;
0 ssy este rregimiento*, con fyerro movido,
Sy eran batallas ó lides canpales,
O sy en las gibdades ó villas Reales,
O en los monesterios do Dios es servido.

La verga de fyerro desitme, señor, -


Sy ha de enbíar por ella á Viscaya;
82 CANCIONERO DE BAENA.
Será bueno darle un bastón de haya ,
Porque non fiera nin mèta pavor, .
Que el fyerro es duro é faz grant dolor.
Pues ¿qué armas averemos paraguarnidos.
Porque entendamos de ser defendidos
E que non nos mate este Redemtor ?

85.
(F olio 30.)

Esta rrespuesta flzo é ordenó el dicho A lfonso A lvares de Villa Sandino contra el dicho
fray Pedro de Colnnga á^la sobredicha pregunta que le fizo, la qual respuesta va fecha por
los mesmos consonantes é asy mesmo satisfypo le muy bien é muy sotyl é derechamente á
todas duhdas por él preguntadas.

Ffray Pedro, señor, aqueste respeto,


Todas las cossas yryan una via
Sy yo, ynoranté, tomare osadia
De vos responder segunt el efecto :
Pues en el latyn yo non me entremeto
¿ Commo queredes que mi discreQioü
Bastase á faser tal declaragion ?
Mas esta fondura á vos la rremeto.

Non fue esta muger la grant amazona


Nin de las deessas fermosas alguna ;
Mas fue la que fyzo del pesebre cuna
Para su fijuelo con voz de leona,
Segunt que Isayas profeta rrazona,
Que en una Yirgen avie de venir
El Fijo de Dios por nos redemir
Por su santa sangre de linpia corona.

El onrrado viejo, justo Symeon,


Diz quedo tovo en sy abragado
Quando en el tenplo le fue presentado
El sancto cordero syn conparaQion ;
De la Santa Yirgen canta Salomón
Atantos loores tan syn egualanga,
Al qual sesso de ommes aqui non alcanga
Nin la fermosura del grant Asalon.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 83
Aun que juntasen millares d’arvejas
Con que contasen Qien mili eserivanos,
Non contaryan en muchos veranos
Las sus fermosuras estrañas, sobejas,
Nin quantas estoryas son nuevas é viejas
Non son bastantes á loar su grey
D’aqueste que syenpre guarda bien la ley,
E non se pagava de otras consejas.

Asaz es propuesta su grant fermosura


D’aquesta ques vasso de Dios é su copa,
■La qual fyso saya mejor que d’ estopa
Para su buen Fijo syn toda costura :
En esto se afyrma la nueva Escritura
E los Evangelios que son de creer,
E asy se presume qué debe saber
Mas el Cryador que non la criatura.

La fermossa luna asy inclinada


So los pies d’aquesta Señora gentyl,
Será la Iglesia muy rryca é sotyl
De muchas virtudes guarnida é dotada ;
La su color blanca é aun colorada
Es que nos muestra caridat é amor,
Pues dentro en el calis está el Redemtor
Después que la ostia es ya consagrada.

La ryca corona asy relusiente


Non puedo entender que sea otra, cosa
Sy non los testigos, conpaña om.ildosa,
Que vieron al Ibesu syn ser meresQiente
Entre los Judios estar padesQiente,
Do las profecías fueron acabadas;
Después resurgió é muchas vegadas *
Les aparesQió, segunt so creyente.

Su padre de aqueste, un Dios conosQido,


Sabet que non ovo por nonbre hagundo
Sy non Adonay, después el segundo
Ibesu é Mexias al cielo sobido ,
El Spíritu Santo, Dios todo conplido.
84 CANCIONERO DE BAENA,
Que son tres personas en poder yguales:
Con esto concuerdan las grandes señales
Que desde Adam acá han contesQÍdo.

La verga de fyerro será el grant tem or,


El dia del juyzio queá todos desmaya.
Que non syento omme que en tierra non caya’
Temiendo sentencia del grant Redentor;
Pues para que bivamos syn todo rrencor
Syguamos las obras de los esleydos
Santos confesores de Dios escogidos,
E asy biviremos en glorya é dulQor,

84.
I^Folio 30 vuelto.')

Esta pregunta fyzo é ordenó contra el dicho A lfonso A lv a r es un Bachiller en a r te s


de^alaraanca.

Non tengo que syénte la naturaleza


Nin puede ssentyr en sy la razón
De omme prudente de grant discregion,
Que menor de otro le sobre en alteza;
Pero yo bien creo de qierta fyrmeza
Que menor de ángel le puja en estado:
Deseo ssaber d’ algunt grant letrado
Quien es que meresQe aver tal franqueza.

De otra quistion asaz bien escura


CobdiQio tan bien ser gertiflcado,
Que ¿comino podria estar engendrado
Un padre ’syn dubda de su ñja pura?
Que á mí paresce ser cosa muy dura
Ser antes la flja que nasca su padre,
O quando la pudo fazer en su madre,
Pues que él non era m rre n m natura.

La quistion tercera es maravillosa '


Por ser muy dubdada en la asoluQion,
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 85
Ca debe f^ner sotil coragon
Quien adevinare tan escura cosa ;
Un padre casado ya con su esposa.
En tanto que bivo non pudo engendrar,
Después que fue muerto dél nasgió su par.
Un fijo gracioso mas fino que rrosa.

La quarta pregunta es tan intricada


Que la discretiva se turba en proviso,
Aunque sea omme discreto é envisso
Fasta la memoria estar sosegada,
Seyendo la madre en ginta preñada,
El fijo al padre mató cruelmente :
Cosa verdadera fue esto en Oriente
En una gibdat notable, esmerada.

Fynída.

Quien diere rrespuesta bien metrificada


Será ensalgado entre sabidores ;
Poetas famossos darán dél loores,
Sy naturalmente es abtoryzada.

85.
{F o lio 31. )

’Esta rrespuesta fiso e ordeno el dicho A lfònsò A lvares de V illa Sandino, contra el
dicho Bachiller é maestro.

Quando bien contenplo en la mi flaqueza /


Por ser terrenal la nostra creagion,
Yo fallo por gierto aver mayor don
El ángel cryado de.......... .
Pero Ihesu Cristo de mayor lyndega
Sobre todo ángel es glorifycado
A diestra del Padre en trono estrellado.
Mostrando desd’en la su Realeza.

Este Ihesu Cristo, Señor del altura,


De todos nos otros es padre llamado ;
Verdadera mente nos es demostrado
86 CANCIONERO DE BAENA.
Segunt testimonio de santa Escriptu^.
La Virgen Maria, santa cryatura.
Sola syn conpana, syn otra comadre.
Teniendo à Josep solo por cofadre.
Parió fljo é padre syn otra tristura.

A todo varón paresse cuydosa


Oyr la fygura de tal condigion,
Pero sy pensare en su entengion
Bien puede fallar la é ser virtuosa :
El trygo senbrado en terra sabrosa
Por que mejor pueda el frutiflcar.
Conviene que muera después del senbrar
Para nasger dello la flor abondossa.

Estoria tenemos é canonizada


De santo Thomas á quien Dios bien quisso.
El alma del qual es en parayso
Donde por syenpre será conservada :
En santa Iglesia , madre consagrada.
Su fijo el Rey á Dios non temiente,
Mató este santo altar serviente
De muerte cruel muy arrebatada.

Fynída.

Por ende su alma está condenada;


Con todos malos aconsejadores
Bive en tormentos sufriendo dolores
En fuego infernal, terryble morada.

86.
( Folio M vuelto.)

Esta pregunta fizo é ordenó el dicho Bachiller, maestro en artes contra el dicho
Alfonso Alvares de Villa Sandino.

Maestro , yo fallo por gierta pesquisa


Que todos los ommes gentiles, polidos,
Sy son de la muerte cruel mal feridos
Que luego se tornan en polvo é zeniza ;
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANÜINO. 87
Por ende la vestra memoria envyssa
Luego me responda é dé su rrazon
A aquesta demanda é rruda quistion
Que yo vos propongo en aquesta guíssa.

Amigo señor, que Dios vos ayude.


Que me rrespondades aquesta pregunta, '
Que ha grandes dias que mi cor apunta
E de ella respuesta fallar nunca pude ;
¿ Qué cossa es muerte é commo rrecude?
Pues non dexa cosa en aqueste mundo,
E porque rreqelo el su mal profundo
De su grave casso conviene que dubde.

Ca veo que mueren de qualquier estado,


De grandes, pequeños, ninguno no escapa;
Obispos é frayles, abades é Papa
Tienen monarchia é diversso grado :
En todas las leyes, aquesto es provado.
Que non dexa pobre, nin rryco, nin fuerte ;
Por ende, señor, que Dios vos confuerte
Que esto me sea por vos declarado.
Fynida.

E dat me rrespuesta qual vedes á esto


Que poco vos cuesta é yo seré presto
A vestro servigio é ser vos mandado.

87.
Esta pregunta fiso el dicho Alfonso Alvares de Villa Sandino contra la pregunta
que! dicho Bachiller le ffyzo.

Todos los discretos perder deven rrysa


Fablando en la muerte á que son devidos
Por natural debdo, syn su grado ávidos.
Pues que pregita les fue esta devyssa,
Ca fue la persona del Padre repissa
Porque fyzo al mundo muger nin varón ;
Assy quantos fueron é serán é son
Pagaron é pagan esta amarga ssyssa.
88 CANCIONERO DE BAENA.

Por ende, amigo, todo omme se escude


Con la penitencia' sy muerte barrunta,
Contrycion con obra seya luego junta
De la ley de Christo jamas non se mude;
De mal penssamiento luego se desnude,
El tal será salvo, en esto me fundo;
Sy al entendedes non so yo el segundo
Que busca cuydados vanos en que cude.

Amigo señor, yo bien he pensado,


Maguera me vedes con pobre galdrapa,
En como la muerte á todos arrapa
E non fue nin e s, nin será fallado
Tan sabio , tan rryco, nin tan esforQado
Que pueda foyr de su triste suerte :
Sy vos al sabedes con que me deporte,
Dezidmelo luego, quizá ando errado.
Fynida.

Pero yo entiendo con mi synple gesto


Mostrar certidunbre por glossa, por testo.
Que lo por mi dicho es atenticado.

88,
Pregunta del d ic h o 'B a c h ille r c o n tr a A lfo nso A l v a r e s .

Señor, non tomedes ennojo nin saña


Por vos preguntar quien poco deprisso.
Que hien sé que só descortes é enviso,
E muy bien cryado de noble compaña ;
Porque yo veo cossa muy estraña
En razón del qielo é de su espera,
Que siempre se muda de una manera :
Dezid quien la muda syendo tamaña.

Ca non se mueve d’ ally do es puesta


Desque fue cryada del primer movimiento.
Maguer faze cursso tan subitamente,
A parte adverssa jamas non acuesta ;
A esto me dad, sseñor, la respuesta
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 89
Por los almanaques de fylosoffya,
O por vestra bondat ó por cortesya,
Ca en lo dezár muy poco vos cuesta.

Fenida.

Ruego vos muclio por amor de mí


Que esta demanda que vos fago aquí
Me ssea por vos con rrazon espuéstá.

89.
Respuesta de A lfonso A lv a r e s contrael Báchiller. '
V l*
Non siento tal lego, amígo:^ en España . -,:.
Que vos declarasse luego en provisso
Las obras del §ielo y nin Dios porqué quiso
Criar la natura por fuerca ó por maña;
A esto rrespondo como por fazaña - ,
Que es un secreto d’ escura carrera
Del Alto syn fyn, syn cuento é syn era,
E quien de al enfynge creo que se engaña.

Amigo , ya tengo mi razón propuesta, ,


Que este secreto es del que non miente
E sobre natura inpera viviente,
Potestad divina , lus clara é apuesta ,' ,
Quien al me demanda su saber denuesta, ,
Que yo non entiendo qués astrologia
Nin sus almanaques ; mas por poetria
Paré mi rrazon limada oonpuesta.
Finida. ' ■ ,

Amigo señor, yo nunca aprendy


Ninguna giengia, salvo que oy
Tañer, dangar dogida é traspuesta.
90 CANCIONERO DE BAENA.

90.
(Folio 3 2.)

Esta pregunta fizo é ordenó el dicho Bachiller é maestro en artes contra el dicho
A lfonso A lv a r e s d e V il l a S a n d in o .

IO criaturas tan organizadas


A la ymagen del muy poderoso í
Ved sy meresge el tan vertuoso
Ser coronado en gemas pregiadas,
■ E deve bevir en rrycas moradas
Entre talladas de azul é de oro,
Muy abondoso de rryco thesoro.
Amado , querido de gentes bonrradas.

Non fue in nmtro nin oy es fallado


Mas lindo sabio Interpretrador,
Nin ay en dotores tal esponedor
Nin tan excelente discreto notado
En la poetria tan muy esmerado.
Según lo demuestran sus compusyQiones
De sylabas, tienpos é pies é diqiones
Que le doctan á ser profundo letrado.

Non se ofrege la mi navezilla


A se marear en ondas marinas,
Pues alabangas no son atan dinas
Quales meresge el muy syn manzylla;
Sy con la fortuna demandé orilla
Por la aspereza del fuerte cam ino,
Yo pido, mercet á Villa Sandino
Que non lo tenga por grand maravilla,
Fynidá.

Mas bien inclinada está, mi rrodilla


Segund que disciplo muy insypiente.
Con grant rreverencía ó muy obediente
A él le presento aquesta artezilla.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 91

91.
(Folia 32.)
^, 1. . ♦
Esta rrespuesta fizo é ordenó el dicho A lfonso A l vares 'd e V il l a S andino al maestro
en artes, á la pregunta que le fyzo.

Amigo maestro, ya otras vegadas


Vy vestros dezires con que fuy gozoso .
Por quanto paresgen de sabio engeñoso
Las vestras rrazones sotiles, limadas ;
Mas non me fadaron á mi tales fadas
Que yo meresgiese entrar en tal coro
Commo vos dezides, pero syenpre adoro
En lindas personas que son bien cryadas.

Nyn yo me syento tan desacordado .


Que por mí tornasse tan fyno lo o r, ^
E sy lo feziese seria grant error
Seyendo ynorante, non guardado ;
Pero todo cuerpo es elementado
Segunt las planetas é costelagiones,
Después por crianga en sus condigiones
Bien puede por gragia ser quisto é amado.

La vestra grand fusta syn toda rreñzilla


Con vela é antena é sus cuerdas fynas
Podrye marear bien fasta Mellynas,
Después con buen tiempo tornar en Castilla;
E donde se esmera la noble baxilla
El vestro argumento amuestran por fyno,
E yo de mi parte asy lo escamiiio,
Maguer non meresco sobir en tal sylla.
I -,
Fynída.

El sabio sessudo quanto mas se omilla


Tanto se onrra, pues Dios acregiente
La vestra salud, amigo é pariente,
E syenpre seades onrrado en la villa.
92 CANCIO NERO DE BAENA.

92.
{Folio 3 2 vuelto.)

Estas preguntas fizo é ordenó el dich^Bachilleré maestro en artes contra el dicho


Alfonso Alvares DEVilla SANDINO.

Gragias é mercedes sean otorgadas


De parte Dios, pues que yo non osso,
A vos muy coras logano é donoso.
Por las rresponsiones á mi destinadas,
Segunt fue ckristiana las desas nonbradas
Non ensalgaron al buen Rrey don Poro,.
Mas la virtud de Dios en que moro
Lo enrrequisíó de......... loadas -

Segunt el Salmista so gertifycado


Conpone é dize con muy grant amor.
Que nunca el olio del qu’es pecador
Afeyte su rrostro con licor rrossado; , ■/ ' ♦
Nin yo bien creades que fuesse osa4o
De lisonjar en los mis sermones,
Pues tan perfeto de gracias é dones
A vos costelaron planetas ó fado. ■ . •

^ A Dios lo agrasdesco pues que en Sevilla


Por noble damasco visten esclavinas i
Las caigas soladas andan por mesquinas.
Pues el aldeano las trae en la trilla ;
Color engendido subió en la mexilla
Pues mi sofismo tan symple , venino,
Vy ser aprovado de don Alfonsyno í
Señor, sea cedo de noble quadrilla, f"
Fenida.

Non quiero ya mas traer en fablilla


Los altos loores d’ aqueste prudente,
Ca por aventura por un agidente
Podrya caer en fuerte losylla.
A LFO N SO ALVARES D E V IL L A S A N D IN O . 93

93.
(Folio vuelto.)

Esta rrespuesta fyzo é ordenó el dicho Alfonso Alfares de Villa Sanwno contra el
dicho Bachiller é maestro en artes.

Las graçias eonpíidas á vos sean dadas '


De la mesma parte del maravilloso, L
Porque consolado as á un deseosso ** ^
Con buenas rrazones bien rretoríeadast*
Oue vestras palabras por arte intryneadas
Faryan bamansar á un fuerte toro : rl:!.!:
Por ende, amigo, yo bien m’ enamoro -ji.>
De vestras syguydas tan bien hordenadas.

Non me tengades por tan mal criado


t^ue en vos dubdase, amigo é señor,
Antes me plaze et he grant sabor
De ver vestras prosas é vestro deytado;
Sy yo como lego en algo só errado
Seyendo judgadas las mis entenqiones.
Vos las fallaredes dinas de perdones.
Desque fuere todo bien eonsyderado.

Los que solien ser gente mexilla ‘ '


Son en estado que comen gallynas,
Deven con plata é tienen cortynas,
E ya menos preqian blanqueca é palmilla
De como los unos van á la sensilla
Ayamos en miente syn fuerqa áe vino,
E pues que vos tengo aquí por vesino.
Veamos quien tiene la cara amarilla.
Fynida.

Ya me costase mi muía morzilla


Que en algunas cossas yo fuese paqiente,
Mas yo non sé quien non se desatiente
Segunt la fortuna nos desacabdilla.
94 CANCIONERO DE BAENA.

94.
Estas preguntas fizo é ordenó el dicho Bachiller en artes contra el dicho Alfonso
Alvares de Villa Sandino.

Señor Alfonso Alvares, que Deus vos manteña


En onrra é en ben è en alto estado,
A esta pregunta me dad rreoabdo
E seia apresa que non se deteña,
E sy podedes logo en punto veña
Que muyto oobdigio... este feytq,
E sy m’odeysedes, fazer vos he pleyto
Que moyra ó biva so la vosa seña.

Dezidme, Señor, bu se foy franqueza


Que ia non paresge nos rrenos de España
E grant tempo ha que aquesta compaña
Que hy fyzo, bive en muy grant pobreza:
Esto me dizede syn otra pereza,
A voso entender sy tomará en cedo,
E dizede me gerto que non aia medo.
Que muy muyto dubdo aquesta crueza.

Que vieio é vy fazer acoytados


Fydalgos mesquinos que tan solamiente
Non deron nin dan por eles... niente
Desque se parey dos rrenos nonbrados.
Aquella franqueza por nosos pecados
E nunca jamas aquí qnis tornar :
Mellor fuera Deus de todos matar.
Que non ser nos déla asy arredrados,

Finida.

E poys, ó señores, ia nada non dan


Fydalgos cabtivos ora ¿qué farán?
Os pobres é boosson deseredados.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDING. 95

95.
{Palio 33.)

Esta rrespuesta fyzo é ordenó el dicho A l f o n s o A l v a r e s d e V il l a S a n d in o contra el


dicho Bachiller é maestro en artes.

Amigo señor, franqueza desdeña


A gente avarenta é geno turbado.
Por ende se foy morar malparado *'
Trezentas jornadas alende Cerdeña,
E non tornará por cosa que aveña
En estas partidas pos un muy grant treto,
E sy o ñsere, farà grant dereyto
Poys he pregada por una germeña.

E aun mas vos digo que ñnoa escaseza


En estas partidas con honrra tamaña.
Que todos lie fazen muy grant festa estraña,
Asy aborregen toda gentileza :
¿Poys commo atendedes que vena nobreza
Morar entre gente do ay tal degredo.
Que tantos señalo con este meu dedo
Son muy avarentos con toda villeza?

Avades, señores, legos é perlados,


Ben vos mostrarán logo de presente
En todos sus gestos é seu contynente
Que aman franqueza segunt los pasados ; ■ ,■
Mays desque aiades á estos pro vados,
Veredes que curan de se apartar
E con avariga reyr, profazar
De lindos fydalgos que biven laszrados.

Fynida.

De sy an tomado agora un rrefran ^ ,


Vigiosos é rrycos : ¿por qué buscarán
Bollygios nin guerras por ser enlocados?
96 C ANCIO NERO DE BAENA.

Aqui yerran contadores


96. Que ponen por officiales
Algunos acidentales,
(Folio 35.) Enbidiossos, mofadores
Syn sabores.
Este dezir, commo ámanera de pregunta éde
requesta contra los trobadores, Bzoé orde­
nó A l f o n s o A l v a r e z . Aunque omnía nova plazen,
A los viejos servidores
Pues de cada dia nasgen Non rronpan nin despedagen
Grysgos entre trotadores, Los noveles sus discores ;
Descendet que non profasen,. Mas el Rrey ó los señores
A.lto Rey, los burladores; En las fyestas generales
D’estos seyan judgadores Den les rropas con señales ,
Manuel é maryscales, Commo sy fuesen doctores
Padylla é otros leales, Promotores.
Guzmanes dynosd’ onores,.
Syn errores. Que por bien que se arregazan
Tales metrifycadores.
E, Señor, por que se enbagen Con lo ageno non se engragien
Del todo profagadores. Nin sean denostadores ;
Mucho cumple que se abrageo Lyndo Rey, los justadores
En uno los amadores, ' Ussen sus juegos Reales j
E que sufran por amores, Los otros que non son tales
Sufrentes coytas mortales, Busquen commo arendadores,
E de penas pascuales Corredores.
A los non meregedores
Fynida.
De dolores.
Syn otros conponedores
Esto digo por que pasgen Ay de mas pontificales ;
Las bestias lirios é flores. Plaziendo á los pringipales
Otro sy por que non cagen Pongan me con los menores
Los que non son cagadores: Deytadores.
A LFO N SO ALVARES DE V ILLA S A N D IN G . 97

97.
{Folio 3 3 vuelto.)

Este dezir raüy sotyl é bteii limado fyzo e ordenó el dicho Alfonso A lvarez quando
el Cardenal de España puxava en pryvanea.

^ Amigos, ya veo acercarse la fyn


Segunt las señales se van demosü’ando ^
Los muy fuertes muros se van derribando.* ■
Peresqen las flores de todo jardín :
Verdat me paresge que dixo Merlin
En unas fyguras que puso entrícadas,
Que por cruel fuego seryan soterradas
Las alas é plumas del grant serafyn.

La mas parte tiene con el puerco espyn


E tiene avaricia consigo grant vando,
Ya los inorantes andan disputando
Las glosas é testos de Santo Agostin;
E los aldeanos fablan buen latyn.
Las grandes proezas ya son olvidadas j
E por esperenpia en partes adradas
Muere el qués bueno é bive el ruyn.

A linda blancheta langan grant mastyn^


¡ Aquestas señales me van espantando!
Porque gentileza se vaya apocando
A fermosa yegua dan flaco roqin;
Non preplan al bueno sy non al malsyn,
Falla el leal las puertas perradas;
Las obras del cuerdo son menos prepiadas
E tienen al loco por grant palazin,

Non fapen menpion de Benamaryn


Nin de las conquistas del Rrey don Ferrando,
Mas por arguarismo andan asumando
Quantos pinos nascen en el Yal Sanin-
E tienen las armas guarnidas de orym,
Preplan se mucho de rropas brosladas^
98 CANCIONERO DE BAENA.

E porque non tengan arcas despobladas


Esconden la dobla, guardan el floryn.
Fynida.

A mí mas me plaze oyr á Martyn


Quando canta ó tañe algunas vegadas
Sus cantigas dulges muy bien concordadas
Asy en castellano commo en lymosyn.

98.
Este dexir bien fecho é bien limado (izo é ordenó el dicho A l f o n s o Alvares por porfya que
tenian las monjas de Sevilla é de Toledo.

Señores amigos, sabet que Arcliíles


Fue buen cavallero de alto valor,
Sotyl, avisado entre los gentiles,
Franco, fermoso, a rd it, sabidor ;
Mas quanto don Ector, león bramador.
Por este concuerdan todas escripturas,
Dtizen, affyrman en todas fyguras
Que entre los buenos le llaman m.ejor.

E sy ay algunos que tienen Su vando


E loan é quieren bien á Sevillanas,
Todos los fechos bien se examinando.
Non es injurya contra Toledanas,
Ca en todas partes ay dueñas loçanas,
Doñzellas fermosas á grant maravilla :
Sevilla, Toledo, Toledo é Sevilla
Bien se concuerdan quanto á las ufanas.

Por ende digo que estas dos çibdades


Sean guardadas é muy noblezidas,
Pues de folgüra, bryo é bondades
Son abastadas é muy guarnesidas ;
E los que amaren en estas partydas
Bien se deven tener por loados,
Pero sy aman é non son amados
Passen commo otros pasaron sus vidas.
A LFO N SO ALVARES DE V IL L A S A N Ü IN O . 99
A las santidades non sé que me diga.
Por quanto non fazen á nuestra requesta;
Qualquier que ama señora ó amiga
De grant santidat muy poco se presta :
Deleyte es mirar la noble floresta
Naranjas é cidras, limas é limones,
Oyr cantar aves garrydos chanzones
E ver su señora polyda é honesta.

Fynída (1).

99. A truchan ó albardan


( Folio 3 4 . )
0cavallero salvage
Bien le dan de lo que han.
Este dezir de arte de maestría mayor bien Mas ninguno de parage
fecho é bien escandido fizo é ordenó el di­ Non trabage, que syn gage
cho A l f o n s o A l v a r e z contra un escudero Nunca fiesta le farán;
del Condestable viejo que dezian Sancho
Por linage ni omenage
el page, por quanto estava bien con el dicho
Conde é partióse dél é fuesse á provar el Muy poco dél fyarán.
mundo é non traxo de allásalvo una cuchi-
~liada por las naryzes. Los que están con sant Julan
E buscan otro afforrage.
De Milan con grant afan
Andarán con el gatan
Viene agora Sancho el page.
En baldío romerage,
Balandrán de gamogan
Condenage en mal orage
Non sabemos sy lo trage :
Syn dinero tornarán,
Como sage algunt mensaje
Syn sobrage é syn plumage,
Traerá del Taborlan ;
Como fyzo don Fulan.
Su language es buen viage,
Esto aprisso nyn ostage.
100.
Los que van syn capitan,
Sy non llevan grant fardaje, [Folio 3 4 .)
Penarán pero sabrán
Qué quiere dezir potage : Dezir contra la muger de Mosen Juan.

Regulage con formage Catalina, non es fyna


Ayan sy comieren pan. La tu obra según veo.
Quel pasage nin ostage
Pues se enclina tu esclavina
Nunca gelo soltarán.
A muchos con devaneo:
(i) Falta en el manuscrito. Maguer feo, non te creo
100 C ANCIO NERO DE BAENA.

Que non suene tu dotrina,


Quando oteo tu meneo. 101.
Es de loca ssalvagina,
(Folio 3 4 vueltoA

Para en plaza muy gran rraga Respuesta que fizo por ella P edro Mo rrera.
Te ponen los dezidores,
Non de bapa mas de taca Capellina de resyna
Ussas mucho á tus sabores ; Meresces para el torneo,
Servidores burladores Yil espina, golondrina.
Te publican por picapa; Parlero con mal aseo :
Tus amores son errores Non desseo tu acarreo
De quien te bessa é abrapa, Nín quiero ser tu vezina,
Nin guerreo nin peleo.
Las tus mañas son estrañas Mas dueña so paladina.
Segunt yo he aprendido,
Pues te bañas quando ganas Con su bapa de la tapa
Algunt bueno én escondido : As tomado sus colores,
Tu apellido es abatido Yiarapa te embarapa,
Por tus esquivas fazañas ; Syenpre dizes tus synsabores :
El tu nido es tan seguido Tus amores son dolores
Que non cria telarañas. Juegas fasta la corapa :
Corredores trompadores
Das tus dones á garpones Son tus yguales en plaça.
E rescibes sy acaespe,
E con sones de chanpones Sy te ensañas, las Españas
Danpas do mal te parespe : Cuydas aver conquerydo ;
Sy anocheze ó amanespe Enlagañas tus pestañas
Non te menguan clerizones ; E andas enloquepido :
Enloquepe quien te offrepe Engreydo é tan movido
Sy non ynfantas rrazones. Estás en las tus entrañas,
Quel sentido as perdido
Por mi digo que mal digo Fasiendo obras de arañas.
A quien joyas te presenta,
E castigo á todo amigo Por cantonnes con cortones
Que se grade de tormenta ; Cantas é non te fallespe ;
Yyl serpenta, bien quarenta Tus sermones á montones
Entraron por tu postigo ; Dezis lo que non contepe,
Con tal rrentate contenta. Mas guarespe que no enpepe
Pues non tienes otro abrigo. Tus dezires de chirlones ;
Escarnespe quien rremepe
A tu muger los pulm.ones.
A LFO N SO ALVARES DE VILLA S A N D IN O . 101
Ya contigo, vyl mendigo, La tormenta es tu venta
Mi voluntad non confmenta; Desde luengo tienpo antygo ;
El tu trigo un mal fygo Tales treynta nín quarenta
Non vale á buena cuenta : Non valdrían en testygo.

102.
(Folio 3 4 vuelto.)

Petipion de A l f o n s o A lvarez á Pero Lopez de Ayala.

Señor Pero Lopes, vengo muy ardii,


A las veses tryste, á las vezes ledo,
Por quanto vos fuy ver en Toledo,
Agora vos vengo buscar á Madrid :
Vet sy meresQe llamar se adalyd
Quien traxo al rrostro por tantas montañas
Gommo desde Olyas son fasta Cabañas;
Sy al entendedes callat é rreyd.

Partiendo de Illescas é en par de Griñón,


Pasando el grande puerto que va contra Umanes,
Tendo pensando mis grandes afanes
Ove remenbranza de una razón
Que vos me dixistes, señor, en Leon,
Que yo que vos fuese ver algunt dia,
E sy lo flziesse, que yo averya
Quizá por ventura algunt galardón.

Pero en espeQial, señor, me mandastes.


Non sé ssy vos mienbra, una vestra ropa :
Yo bien tengo que quanto tal opa.
En todo este tienpo que non la enparastes ;
Bien que sy della vos aprovecñastes,
Mia es la injurya, maguer me baldono ,
Mas con todo esto yo non vos perdono,
Sy era doblada é ladesdoblastes.

Que ya bien saben en toda Castilla


Vestra grande honrra é brio que avedes, .
E bien saben todos que vos non traedes. ■
102 C ANCIO NERO DE BAENA.

Ropa ninguna que sea senzilla ;


Por ende seria á mí grant manzilla
Sy de vos oviesse rropa desdoblada,
Pero mas vale algo que no nada :
Exemplo de viejás es esta fablylla.

De aquesta rrazon, señor, non enredes


Que non vos lo digo sy non por solaz;
Vestro senblante basta á mi assaz
E non quiero nada sy vos non queredes
De vestra franqueza grandes mercedes.
Que solo por dicho vos amo servir,
E syenpre esta rregla entiendo seguir;'
Seguid vos la vestra, segunt que devedes.

105.
{FoMo as.)

Dezír de A lfo n so A lvarez á Juan Furtado.

Señor Juan Furtado, yo so quebrantado


Del vestro enojo que á muchos atañe,
Pero demostradme con quien me aoonpañe
Que pueda llamarse el non mancellado ;
Sy tal en Castilla yo fuer faUado,
Yo quiero rrasgar toda mi maleta,
Señaladamente desque la cometa
Mostró ramos trystes en punto menguado.

Señor Juan Furtado, sed bien consejado.


El alto maestro non se vos ensañe,
Ca á él non le plaze que ninguno estrañe
El rrodar del curso por él hordenado;
Pues consyderad sy es atreguado
Alguno en el mundo de aquesta saeta,
Nin viejos nin mocos nin niño de teta.
Que todos non pasen por este egual grado.

Señor Juan Furtado, para ser guardado


Vestro gentil cuerpo que non se vos dañe,
A L FO N SO ALVARES DE V ILLA SA N D IN O , 103
Buscad buenos baños, después quien vos bañe.
Con flor de esperanqa en oubo.esforgado ;
Asy sudaredes sudor delyoado
Porque suba en alto la vestraplaneta,
E rrogad á la Virgen Marya perfeta
Que puge é ensalce en bien vestro estado.

Señor Juan Furtado, vestro encomendado


Querrya yo ser maguer non me apañe
De trobar formoso, pero non se engañe
Alguno disiendo que so letrado.
Pues cada qual tie'ne su don otorgado
Daquel glorioso que es mas que profeta,
E yo sy abriere mi arte secreta
Daré que fazer á algunt graduado.

Señor Juan Furtado, por quanto el pecado


De vos non se loe^ mas que se desgañe,
Oyd áMartyn quando canta, tañe,
Guyllen, Pero Lopes, si aqu’está apartado;
E ved á tas vezes por mas gasajado
Báylar á gragíosa muger del trompeta,
Oyd dulces cantos d’ algunt buen poeta ;
Será vestro píensso al quanto aliviado.
Fynida.

Quipa que faredes al Rey mas pagado


Al qual Dios enssalge é en corapon meta
Que abaxe é destruya la vyl perra seta
Del falsso Mabomad é fynque burlado.
104 GANCIONERO DE BAENA,

Que ser señor dé Toryja;


104 • Sy™......por vedija
Fazedmelo entender.
Este dezir á manera de disfamacion fyzo é Que yo vos ffaré poner
ordenó el dicho A lfonso A lvares de V i ­ Atanquía en la verija.
lla S andino contra una dueña deste reyno
por manera de la afear é deshonrrar por
iT u eg o de un cavaliere que g e lo r o g ó muy
Señora, en fyn de razones,
afyncadamente, por quanto la dicha dueña Yo me ternia por ssapo
non quisso aceptar sus amores del dicho
cavallero.

Señora, pues que non puedo


Abrevar.....
En esse véstro lavajo.
Por domar el mi denuedo :
He perdido, segunt cuedo, Señora, quienm ... ó c...
Mi affan é mi trabajo Non se deve espantar
Sy tras el vestro destajo Aunque se ssyenta apalpar
Non vos arregaoo el rruedo. Por delante ó por de gaga:
La que tal bocado traga
Señora fermosa é rryea. Commo vos faré tragar
Yo querrya rreoalcar Non se deve despagar.
En esse vestro alvañar Pues alguna bien se paga.
M i... quier grande ó ebica :
Gommo el asno á la borrica Señora, notad el modo
Vos querrya ennamorar; De aquesto que vos digo:
Non vos ver..... Vos avedme por mendigo

Señora, flor de madroño.


Yo querrya syn sospecho
Tener mi......

Por ser señor de Logroño Señora, sabed de gierto


Non deseo otro provecho Que podedes' bien á osadas
Sy non..... Medir nueve ó diez pulgadas
En estío ó en otoño.

Señora, por fijo ó fija


En vos querrya aver.
Mas vos querrya.,...
FRANCISCO DE BAENA. 105

E non tal commo Ordoño,


Fynida.
Que perdedes vos o ssoño
Sy vos fallo en descubierto, Por amor de con quien me echo,
Commo faze con derecho
Yeredes por las pysadas Uno que llaman Antoño.
Que non duermo, antes despierto.
Señor, cuello de botyja.
Yo non vos querryaver
Ca me han fecho entender
IOS. Que soys mala savandija,
E que teneys una agrija
{Folio 3 5 vuelto.) Do la non quereys tener.
Por quanto podrie valer
Este dezir de rrespuesta fizo é ordenó por la Toda vestra escondryja.
dicha d u e ñ a F R A N C i s e o D E B a e n a , escri vano
del Adelantado Diego de Ryvera, al dicho
A l f o n s o A l v a r e s d e V i l l a S a n d i n o á la so­
Señor, malas condigiones
bredicha rregnesta de desonores que fizo á Avedes sy non vos capo.
la dicha dueña, la qual respuesta va por los Otro sy, sy non vos rrapo
consonantes del dicho A l f o n s o A l v a r e s . O vos rapo los cañones;
Sy.á poder de rrepelones
Señor, mas floxo que bledo El pellejo vos ssolapo,
Esessevestro...... Diredes: Tan bien escapo
Bien paresge estropajo Como Juan de Romalones.
De los que rebuelvo al dedo;
Con el mas pequeño p... ^ Señor, el peón de Braga
Que yo tengo en el mí cuajo. Paresge vestro alabar:
Botaré del rescrebajo. Yo non sé ssy á c...
Aunque tosca, bien de quedo. Fallaredes quien mas faga:
Collor teneys de aulaga.
Señor, vientre de potryca, Non querades mas fablar,
Yo vos quiero preguntar Sy non fazer vos he andar
Sy anduvistes á pescar Como anda el atarraga.
De los peges de Malpica:
Bien paresgedes moniea Señor, pues pycays de todo
En vestro grant corcobar, Atanto que me sonrrygo,
O sy fue por doñear Con una paja de trygo
En Iliescas con Juanica. Yos Guydo socarrar todo,
Yiejo rrucio é rrogodo,
Señor, cara de mono, Maldigiente é syn castigo,
Yiejo falso é contreecho, Mal gose de my amigo
Mal labrador de barvecho. Sy la lengua non vos podo.
106 CANCIONERO DE BAENA.

Señor, allende del puerto Deviera consyderar


Suenan vestras asonadas. Que en el arte del trobar
Que faseys pocas vegadas M.,. es en cuanto publica.
Entiendo vos por tuerto :
Paresgedes rroQyn muerto Marchito padre condono.
Con las orejas colgadas. Letuario contrafecho,
Muy senechas las quixadas Tú verás conuno de fecho
Que non ay en vos confuerto, Agora me empongoño ;
Non sé sy fasten toroño,
F y n id a .
Mas tu vyl trobar desecho
Sy entrados en mi huerto Quando bien pienso en mi lecho
Fynchidor de las privadas, Con los malsynes de Apoño.
Yo vos porrné almohadas
Que vos assyenten en qierto. A jugar el estornija
Algo podrías saber.
Mas en armas contender
106. Nunca copo en tu vasyja ;
Ganar pudes la sortyja
{Folio M.) Sy ssegana por p...
O mentyr ó esoarneger,
E ste d e ir e p lic a e io n fizo é o r d e n ó e l d ic h o
A lfonso A l VAREZ d e V illa S andino co n tra
j Tan vyl sombra te cobija !
e l d ic h o F r a n c is c o d e B aeiia á la su r e s ­
p u e s ta q u e le d ió al s u d e z ir p r im e r o q u é l Las tus susias opyniones
fy z o c o n tr a la d ic h a d u eñ a ; la q u a l rèp lica^ Son de torpe gusarapo,
9Í0Q v a m u y b ie n fe c h a é m u y b ie n ordena­
Que yo pierto es que entrapo
d a é por lo s m is m o s c o n s o n a n te s q u e p r i­
m e r o c o m e n z ó en su d e z ir .
Con los años á montones, .
Mas bien quitos de baldones
Non será de los de Buedo De los nobles esté arrapo,
Nin de cuenta este badajo, E por ty , susio gasapo,
Mas de rybera de Tajo • Non rryndo tres c .......
E deve baylar syn muedo,
O quiga con vueso yeguedo Loco, vasio, ssortiagua.
Susio como escaravajo. Yo veo en tu rrazonar
Que con mi negro vandajo Que te plaze remedar
Ya la cuesta ayuso rraedo. Al dotor Rrodrygo Astraga :
Desque beves, non te vaga.
Yo non ssé que senifíca Mal dezir é amenasar
El su nesglo gorgear A quien puede publicar
. D’aqueste que en denostar Tus vilesas é tu llaga.
Se deleyta é glorifica ;
Sy es frayre que predica, El tu amenasar apodo
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 107
A grant loco syn abrigo, Quien eres non me concierto ;
Non cumple otro testigo Maguer fieres d’encübierto
Para te tener por todo : Gobrieron te malas fadas,
Agora ponte del lodo . Sy tú has tachas provadas,
E non te tomes comigo. Sy vieren eommo trasvierto.
Que yo non te pregio un fygo
Fynida.
E raorré sy non te enlodo.
Bestia peccora en dissyerto.
Pruevo luego sy rrefyerto Tus palabras avyltadas
Ser tus sylabas menguadas, Fazen las mias erradas
Laydas é descongertadas; Tanto que me descongierto.

107.
(Folio 56 vuelto.

Esta pregunta fyzo é ordenó el dícLio A x f o n s o A l v a r e s d e T i l l a S a n d i n o contra Garfia Fer-


randes de Gereiid quando se tornó moro.

Gargia amigo, ninguno te espante,


Pero que te diga que muyto perdiste
Desque en Maliomad tu creengia posiste
Segunt que dise o vello Almirante,
Que o que ganaste direy de talante ;
. Ganaste nome de alcayde de vento,
Ganaste infermo, escuro tormento, ^
Ganayste mas que tragyas ante.
* s I

Desque á Jhesu nosso Salvador


Tú rrenegaste por ben adorar .
O falso propheta, linage de A gar,
Que disen Mafomad, vyl enbaydor : ^ ‘
De quanto ganaste so ben sabidor ; ' ‘
Ganaste mas barvas que träger solías,
Ganaste maridos que acá non avias.
Ganaste privanga do demo mayor.

Con tales trocos eommo as trocado


Muy ben podes chamarte traydor,
Poys non oviste de Christus pavor
Nin de as gentes vergonga ¡ coytado !
108 CANCIONERO DE BAENA.

Canto y ganaste proveza é ma aventura.


Ganaste luxuria, amarga trystura.
Ganaste por sienpre de ser lastimado.

Ya non te podes chamar perdidosso


Poys tantas cossas com’estas ganaste.
Cando a ley muy santa trocasste
Por maa seyta do falso engañosso.
De canto ganaste sey ledo é gozosso;
Ganaste lazerya de noyte ó de dia,
Ganaste la yra de Ssanta Marya
Ganaste vileza é canbio astroso.
Fynida.

Ganaste. 1
( )

Non soy tan desatentado


108. Nin de seso tan cortyllo,
(Folio 3S .)
Que sol á vestro moryllo
Yo fuese desmesurado:
Por ende dize el actor
Que qualquier que es onrrador
Non muy bien encabellado Sienpre entiende ser onrrado.
Me diredes ó calvyUo;
Mi ryqueza es del granillo, Sy tenedes ya lybrado
Mas syenpre leal provado : Ponimiento en Qedillo,
Por ende dize el actor Para el miércoles corvillo
Que el pedir es grant tristor Seredes mi conbidado:
E manjar enponzoñado. Non este, dixo el actor.
Mas quando el Emperador
De mí me syento coytado Aya el mundo ssosegado.
Que se me quebró el colmillo Fynida.
E non sé á quien omillo
Este mi cuerpo lazrado; Temo me de ser tentado;
Pero que dize el actor Por ende dize el actor :
Que quien es fornicador Quien non es engañador
Non será de Dios amado. Non deve sser engañado.

(1) Aquí concluye el folio 36. El 37 fálta en


el códice.
A LFO N SO ALVARES DE V ILLA S A N D IN O . 409

109. Tenga lleno bien ferrado ;


Ca dize el duplicador,
{Folio 38.)
Que lo bien dicho ha valor
Respuesta de P e r o C a r r v l l o contra Alfonso
E lo mal es despregiado.
Alvares.
El tienpó descongertado
Puesto que fuese quemado En fryo zarzaganillo,
Lo verde ó cardenillo ^ Estorvó que en Peralvillo
El pobre ó el flaquillo Non fustes desenpachado:
Sy sse sufre es conortado; Ca diz el duplicador
Ca dize el duplicador : Que qualquier combidador
Quien non espera el rrencor, Que rrequiera al combidado.
Le farà ser aquexado.
Fynida.
j_Í__

Sy vos fue juego jugado Pues me tenedes prendado.


Aviesso, non muy longuillo, Manda el duplicador
O sy vos 4 mal fytyllo Que vengades syn temor
Eehastes, non soy culpado ; Con gesto dessenojado.
Ca diz el duplicador :
Esperanza es bien mayor
Para lo que es tardado. lio.
Yo serya denostado (FoUo 3 8 molto.)

En pensar tal hamaryllo,


Replícapion de A l f o n s o A l v a r e s contra Pero
Nin que fuesse en comedillo Garryllo.
Yos por mí ser baldonado;
Ca diz el duplicador : Tanto tienpo he esperado
Quien á otro faze honor > Que ya non puedo sofryllo,
El honor 4 sy es contado. Nin sé abat nin monaszillo
Que non fuesse ya canssado ;
En vos sser tan lastimado Por ende pone un doctor :
Por lo que est4 so el luzillo^ Que quando es viejo el agor.
Pesame aunque asperyllo De mülanos es aoñtado.
Vino el mal afortunado ;
Ca diz el duplicador : Porque fuy mal costelado,
Sy el novio es dormidor. Ssabe Dios que me manzillo;
Boda es de mal mercado. Grant feryda en el tovUlo
Da dolor entrybulado;
Vos que sodes tan atentado Por ende dise un doctor :
E muy mas quel de Vadillo, Quando muere el buen pastor.
Aun quel su buen cofrezillo Derrama todo el sanado.
lio CANCIONERO DE BAENA

Señor cuerdo é mesurado. 111.


Yo estaña muy bonillo
Ssy non cuydasse servido {Folio 3 8 mello.)

Lo por vos bien rrázonado;


Sentencia que dio A lvaro de Ca ñ iz a l e s .
Que palabra es del doctor :
Quien da á.ssus obras color. Yisto el caso apurado
El mundo V es adebdado. En vestro lindo rastillo,
Non feryendo de martillo,
Non quiero otro buen estado Seyendo muy obligado,
D’aqueste mundo mesylio, A vos, digno de onor,
Sy non un lasrado asnillo Por alcalle arbitrador
E bevir pobre apartado ; Me pongo syn ser llamado.
Que palabra es de doctor ;
Penitente mal fechor El progesso examinado
Puede ser predestinado. Non conlunbre de tomillo.
Ya non quiero encobrillo
Sy non fuy tan bien fadado Qual deve ser condenado ;
Que solamente un rratillo Guardando vestro honor.
Yo pagiesse en tal pradillo Para el demandador
Para ser bien heredado ; Dé luego lo declarado.
Por ende dise un dotor :
Nin el fuerte es vengedor, Un balandrán enforrado
Nin el sabio enrryquentado. Que llegue fasta el tovillo,
Con un muy rryco texillo
Mi conbite desdonado Mando que vos sea dado :
Fue tañer de caramillo ; E será muy grant honor
Tener agua en canastillo Para el aguazil mayor.
Es piensso desvariado ; Pues por vos es demandado.
Que palabra es de dotor :
Mas val ser frayre menor De buen vino colorado
Que rryco desmazalado. Dé vos lleno un haxillo,
E del trigo redondillo
Finida.
Vos tenga bien abastado :
Yo yria é muy privado. Vos amando su honor.
Salvo que diz 'un doctor : Sedie vos buen servidor '
De mangebo escarnidor E serés bien consejado.
Guardate é serás guardado.
Porque soes enamorado
Tango assy mi caramillo,
Lancando este quadrillo
Contra vos tan ayrado :
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 111
Sy non trato en vestro onor Un exemplo ay aldeano
Por yo ser tal judgador. Que mas val pardal de mano
Sea por vos apellado. Que buytre muy enbolado :
Todo bien consyderado
Fynida.
Aqui yaze otro mal,
Poeta lindo ffamado Non dar buytre nin pardal
Desseando vestro onor E profazar el bien dado.
Rruego é nostro Ssalvador
Que cunpla lo razonado. Mi señor Adelantado ,
Otro enxemplq ay antigo
Que dizen que da Dios trigo
112. En algunt ero senbrado :
Yo commo rudo azedado
{Folio 39.)
Que nunca aprendí derecho,
Esta replicacioi) fizo é ordenó el dicho L4l-
Quise fruto con provecho,
FONSO A l v a r e s d e V i l l a S a n d i n o contra el Non tenido barvechado.
dicho Adelantado Perfan. la qual es muy
bien fecha é sotilmente hordenada por los Mi señor Adelantado,
mesmos consonantes que val el primero
Aqui tengo un anillo
dezir é assy mesmo satisface á todos los
rhotes quel Adelantado le propussó en sus
Que me dio Pero Carryllo
respuestas. En grant pregio apodado:
Lo por él á mí mandado
Mi señor Adelantado, Tengo que conplido venga.
Vista vestra entengion toda. Desque al Rey que mantenga
Para yo fazer mi boda Ayan su regno entregado.
Poco avedes ayudado;
Aunque fustes conbidado, Mi señor Adelantado,
Agora vos desconbidó. Aunque seria muy gran tala
Pues que asaz he resgebido Sy Pero Lopes de‘Ayala
Palabras de buen mercado. Aqui fyncasse olvidado.
Este commo noble onrrado
Mi sseñor Adelantado, Me mandó una gualdrapa,
Una cossa non vos niego. Desque el Benedito Papa
Que vestro buen fijo Diego Rrenungiare por su grado.
Me libró commo entricado ;
Millar ó medio juntado Mi señor Adelantado,
Para el año que verna, Ya la fiesta sse revessa
Dios sabe lo que será Atendiendo al abadessa
Segunt curso ssecretado. A quien fuy encomendado:
Esta en dinero contado
Mi señor Adelantado, Me sserá carytativa,
112 CANCIONERO DE BAENA.

Desque Enrryque ñ de Oliva Non me plaz nin so pagado;


Salga de ser encantado- • E pues fue syn mí ossado
A vos dar su alvará,
Mi señor Adelantado, Qedo se renunciará
Otros á quien escrevi Por mí, sed certificado.
Quiero los nonbrar aquí.
Porque syü pleito burlado Mi amigo desposado,
Eezieron todo aguyssado Pero que naspí tenprano,
Con effecto razonado. Ese exemplo muy angiano
Cada qual segunt su estado Luengo tienpo ha pasado
Que lo tengo platicado;
Fynida.
Por ende penssat en al
Ya dexemos lo passado Que por mí vestro caudal
Sy en algo es incurable, Non será acrecentado.
Tornemos á lo palpable
Ssy puede sser enmendado. Mi amigo desposado.
Yo vos do por buen castigo
Que busquedes otro abrigo
Sy queredes ser cassado,
113. E á mi aved escusado
Ca tengo de vos despecho.
{lolio 39 vuelto.) Porque en dicho nin en fecho
Nunca vos fallé obligado.
A este dezir del dicho Alfonso A lvarez ante
d’este, respondió é dió esta respuesta el di­
Mi amigo desposado,
cho Adelantado, la qual es muy bien fecha
é graciosamente ordenada, é algunos dizen Yo mucho me maravillo
que la fizo por ruego del dicho Adelantado, Sy desse gentyl cabdillo
Ferran Perez de Guzman. Non quedados enojado,
I t
Qués mangebo é avissado
Mi amigo despossado. Que dará á vestra arenga
Quien se casa ó quien se enloda Tal respuesta que non tenga
O quien sus majuelos poda, A vos pro nin gassajado.
Non tengo desto cuydado :
En dar lo mió baldado Mi amigo desposado.
A quien non lo tien servido. Non curo, sy Dios me vala,
Non me pongo en tal ruydo De respuesta buena ó mala
Nin lo oye acostunbrado. Que vos diesse mi cuñado,
Ga él es tan mesurado
Mi amigo despossado, Que non digo una capa
Si fallastes de sosyego Mas freno syn mueso é chapa
A mi fijo sordo é giego, Yos daria aun enprestado.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 413
Mi amigo desposado. Non será su apellido
Yo bien creo que de aquessa Por el mundo ensalmado.
Noble gentil é professa
Non saldredes denodado. Mi señor Adelantado,
Mas vestido é apostado De la pobreza reniego
De rropa maginativa, En latin, abrayco é griego
Ca es tal que non esquiva Y en romance declarado,
De oyr cuento rymado. ' Que por ella, yo cuytado.
Demando á quien non ha
Mi amigo desposado. Nin ovo nin nunca avrà
Bien entiendo é entendí Fama de franco esmerado.
Que todo es verdat asy
Como avedes razonado ; My señor Adelantado,
Segunt vestro afan provado Bien creo que este verano
Fezieron cossa notabie : Folgaredes gordo é sano-
Non querades que mas fable En Toledo é bien bañado.
Que ya basta lo tablado. Aun quel reygno está turbada
Fynida.
De turbamiento mortal,
D’ alcabtea é de cendal
Ya dexad el mundo errado. Fallen vos bien arnesado.
Pequeña sonbra espantable,
Porque el gozo perdurable Mi sseñor Adelantado,
Non vos sea denegado. Noches é dias maldigo
Al que Qierra su postigo
Con esoasso cadenado,
114 Por vos escusarforgado
Buscaré otro pertrecho
Este dezir muy gracioso é bien limado é de Que segunt veo é sospecho.
graciosa invención fizo é ordenó el dicho Ya el mundo avedes dado.
A l f o n s o A l v a r e z d e V i l l a S a n d i n o , é lo
enbió al Adelantado Perafan de Rrybera, My señor Adelantado,
por quanto lo avia conbidado para sus bo­
das el dicho Alfonso Alvarez, é por quanto
Flaco ando é amarillo
el dicho Adelantado non le fyzo ayuda, Penssando en este omezillo
desconbidólo. Por VOS dicho é rrecontado :
El reves tengo penssado.
My señor Adelantado , Que creo que bien se abenga
Quien el mal fazer denoda Comigo aunque se detenga
Morar devrie en la Roda, Esse biudo enamorado.
Lugar seco é despoblado,
Ca el noble é graduado Mi sseñor Adelantado,
Sy sse muestra encogido, Quien con los nobles se yguala,
a 4 CANCIONERO DE BAENA.

Mantener debe grant sala Mi señor Adelantado,


De loor aventajado, Por servir á quien serví
E so muy maravillado Non creades que perdí
Sy de la franqueza escapa Mi serviqio endonado.
Quien á menudo se rapa Mas gané é lie ganado
E sienpre anda afeytado. Faziendo casa honorable :
Quien al cree non se entable
Mi señor Adelantado, Do alguno está entablado.
Yerro faze quien progesa
Contra la gentil deessa Fynida.
Ffyja de Rey coronado,
Ca ssu gesto delicado Non quiero ser consejado
Es de tal perrogativa De señor tan miserable.
Que yo, para en quanto biva Mas bevir en lo fyncable
Loaré lo que es loado. De muger acompañado.

115.
(Folio 40.)

Profecía de A lfonso A lvares contra el Cardenal.

El sol é la luna esclarezcan su lus.


Porque Saturno amanse su saña
E sean movidas las partes d’ España
En desfazimiento del gran abestruz ;
En quanto atañe al pro de la cruz
El alto maestro aupare é ordene
En tal guyssa el mundo porque qedo pene
El asno aborrydo, linage marfuz.

Alqe su yra el grant Dios de Mares,


Non se rrebuelva en sangre Mercurio,
Meta su espada el cruel Centuryo
Por donde perdidos son los doze pares;
Pues veo que tienblan los quatro pilares.
Fortuna trastorna su fyrme carreta.
Escondan sus rramos la falsa cometa
Porque non perezcan qientos nin millares.

Por Jupiter sean fuegos esparçidos


ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 115
En los senadores que son de Sodoma;
Torne en su estado la sylla de Roma
E salgan thesoros que están ascendidos;
Traspassen los Qielos bozes é gemidos
De los que padesgen á grant synrrazon;
Pierdan orgullo Datan é Abiron
E vean en tierra los buhos sus nidos.

Mares abiveé esfuerge franqueza.


Que ya non paresge en esta partida ;
Torne don Etor de la muerte á la vida,
Reyne Alexandre obrando proeza;
Cuenten de Byrra toda su peresa
E las falsedades de Cadyna, Dyna,
Sean mostradas, porque muy ayna
Gozen los nobles que aman lynpieza.

Los quatro elementos, synos é planetas


E costelagiones vengan concordando
En destruymiento del esquivo bando
Que muestran ser santos los Msos profetas ;
El grant Sagitaryo tange sus saetas
E ponga espanto en la symoñía,
Lloros é llantos en la yproeressya :
Declaren todo esto los lindos poetas.
Ffynida.

Los ynocentes canten ehanzonetas


Dando loores á Ssanta Marya
En musyca fyna, dulge melodia.
Mudando bemoles en primas ó quintas.

116,
{Folio 40 mello.)

Respuesta que Ozo el dicho A l f o n s o A lva res,

Lo blanco es tornado colorde axenus,


La bestia enpezible turbó la montaña,
116 CANCIONERO DE BAENA.

Sobida en las nuves la sotil araña i


Soltóse la rueda, quebró el arcaduz : , ,
Alégrese todo el pueblo andaluz,
Bien es quien mal obra que Dios le condene,
La inclussa jaula conviene que la estrene
El syn piedades peor que Bryuz.

ílibdades é villas, castillos, lugares.


Non me maldigan pues non los juro, i
Mas gózense todos con este mormorlo
Cobriendo de flores los sanetos altares:
Pues cobran fyrmeza los nobles solares,
Atyendan venganza del muy falso Breta,
Qual ovo de Birra su conpañero Geta
E pierdan fydalgos algunos pessares.

Los malos terrybles ya son parecidos


Del tuero podrydo con mucha carcoma,
Por el casto lynpio commo la paloma
Que fyzo á los bueos estar soseydos;
Non todos, mas dellos ya son convertidos,
Deziendo padesca el cruel dragón
Encredulo, duro peor que Faron,
Con sus argumentos indinos fallidos .

El que era rays de toda crueza


Por su grant sobervia dió fuerte cayda;
La resurregion ya es paresgida, i.
Reyne quien deve con linda ardideza:
Que alguno padesge syn culpa que reza
Las oras divinas é avia melezina;
^Serán tormentados en fuego é rresyna
Los que afyrmaron mentira é vyleza.

Ya son quebrantadas las muchas carretas


Que por los caminos yvan publicando
Avarygia é cobdigia, luxurya cantando.
Cargadas de oro é fynas brunetas;
Arcas é malas, cofres é maletas,
Brotas, rrasgadas serán en un dia;
Los que áthesoraron obrando falsya
FREÍ LOPES. 117
Vernan d’ escarlatas á vestyr blanquetas.
Fynida.

Este grant ruydo syn muchas trompetas


Ya es retraydo fasta en Lonbardía,
La vil atrevengia syn gran theología
Que fue esecutado después de conpletas.

117.
{Folio 41.)

V
Respuesta segunda del maestro Frey Lopes.

El sol de justicia por su providengia


Esclaresca su luz que non es vesihle ;
Penetre tenieblas del mundo perdible
E muestre la.verdat en justa creengia,
Porque suenan fablas en la audienoia
Del grant pringipado é rreyno de España^
Trobadas con arte é con sotil mana
Jamas dexo trobas sy van por la giengia.

Quien troba por landa non seyendo letrado


De costelagiones é de astronomía ^
Pues yerra en los puntos de su notomía .
E fynca en sus dichos muy avergongado,
Ca désto fablar non yaze en deytado,
Por ende castigo devia ser puesto
Al que trobando declama denuesto
De quien quier, de mas sy tien grant estado.

Non tengo que aya ninguna planeta


Lo que vy notado en una seguyda>
Mercurio nin Júpiter nin luna cregida
Que sea falsa de estrella, cometa.
Bien puede fortuna estorvar su carreta.
Firmar sus pilares contra lysongeros.
Castigar fantastygos é testimoñeros.
Que llagan al próximo peor que saeta.
118 CANCIONERO DE BAENÂ.
El sol nunca pudo mas' esclaresçer
De lo que esclaresçe por su natura,
Sy se conjunta por su derechura
Con el grant Saturno á desfallescer;
Sy Soturno Qircula pueda acaesçer
Lo que por las gentes pide movimiento,
Ca por el pedir tal destruymiento
Grandes enpeçiculos pueden conteçer.

Non enfluye sangre el alto Mercurio


Nin es Dios ninguno que le diga mares
Mas tiene firmados bien ocho pilares
Puya la tortura del basto lergurio :
Ya su e n ^ cantos del vano inpecurio.
Dinero é desden é gula sandia :
Aqueste es el nido que el buhe quería.
Que non valentías del santo genturio.

Sea asno ó letrado por contradigion, •


Segunt que dél dixo la sabia raposa,.
Denostar hnages parés fea cossa
Lo que non destorva predestinagion;
Ya Byrra floresció por su condigion
Del que por peresga de vida discreta
Pierde su fazienda por el torpe Geta,
Non ha este mundo nin la salvagion,

Mudaríe fortuna el su chico fado


Por lo que dize en el libre alvedrio, ^
Alixandre é Ebtor non mostraron brío
De fechos loados de á qui es fablado ;
Asaz de thesoro oviera derramado
Non veo esfuergo de bravos guereros ,
Que á trobar é notar é pedir dineros
Asaz ay de fuertes en este reynado/

Valde Achironte fyncha las entrañas


De los que cobdigian abragar el mundo,
Sobir con Fetonte al ayre profundo
Muestra esse Ponpeo é non sus mañas ;
Dessean poderes é grandes conpañas
FREY LOPES. 119
E ser con los Reyes en toda ygualanga.
Primos en toda secreta privanga ;
Desdeñar mayores tienen por fazañas.

Datan nin Abyron los murmuradores


La tierra tragó é durable pena.
Agora la ysla conplida es llena
Do tales trabaxos é blasfemadores
Que mudan discordias consejos peores
Que Dina é Ladina con su lealtad,
De Architpfel toman heredat
Turbando é malvando los grandes señores.

Quantos codigiossos dizen symonia.


Lo gierto. é derecho é clara verdat
Cuentan de seguyr al que castidat
Ama, a! devoto por ypocresya ;
La vida gelobica judgan á falsya
Gente ostinada, olor de pregitos;
Peor que Sodoma é Gomorra malditos
Sea su juyzio en el fynal dia.

El candido Júpiter é Venus ardiente


E los elementos que son synbolados
E los fitos propios mucho ygualados,
Estrellas erráticas en el agendente,
Synos é planetas todos egualmente - '■
Enfluyan cordura en muchos sandios,
Espongan perlados en sus alvedrios
Que rrygan sus pueblos en seso prudente.

El artyco polo en su exe estable


Alumbre á los pringipes aman la justicia ;
Aburran judíos é la vyl avarigia,
Bivan labradores en vida portable,
Desechen vandillos con pas amigable,
Onrren á los buenos en su egualeza.
La fe de sant Pedro torne á su fyrmeza
Por que gozen fyeles de gozo fyncable.
120 CANCIONERO DE BAENA.

118.
[Folio 41 vuelto^)

Respuesta terpera que fyzo é ordenó el maestro frey Diego de Valenqia la qual es fecha
por otra manera.
I

Buelta es la rrueda que andavá de suso ,


Con graut pessadunbre quebró la sortija,
Rrendiosse el exe, soltó la clavija.
Cayó el carretero la cabera ayiisso;
Fyncó el esclepio del todo confuso.
Cayó de los qielos el claro lilzero.
Tornaron los synos al curso primero.
Según ordenanza de aquel que los puso.

Aquel que solia mover la espera


De todos los orbes que son de su curso.
El alto Soturno tocó en el pulsso
Acostosse la rueda de inala manera;
Ya nunca será egual de qual era
Ca de mala guyssa quebrantó los guyjos,
Agora descubren los sus escondrijos
Por ser la fortuna adversa primera.
'■tj" '
El sol será quito de todo ecbpsse
Pues es alongado el falso dragón;
Faran las planetas rretrogadagion , ■ -
Ca non es cometa que los rrebolviese ; '.
La inteligengia sy por bien toviese
Rregir matura por sus ordinarios,
Qesando la rrueda de cursos contrarios
Faria ca uno curso qual deviese.

Sy la primera caussa pusiere decreto


Que toda planeta rregiesse su orbe.
Él falso Soturno que todos asorbe
Farya su curso á otros subgeto:
De cosa perdida non sea respecto
Que faga rrecurso por arte dubdosa;
A LFO N SO ALVARES DE V lIL L A S A N D IN O , 121
Venga Dios, vea é judgue la cossa
E ponga en ella sylengio perpetuo.

{Folio Ái vuelto.)

Este desir fiso é ordenó F e r r a n t P e r e s d e G d s m a n sseñor dé........contra el dicho Alfonso


Alvares por quanto el Cardenal estava en Ssoria é non se yva de\ reyno.

Non me contento de buelta de anorya


Aunque quebrado ssea el arcaduz.
Pues que non echan á ssylvos de Soria
Al grant enemigo de la vera cruz ;
Non bivo alegre nin resQibo gloria
Con la cayda del falso Marfuz
Pues que presume mi symple memoria
Que ally onde ssee espera aver luz.

m .

Piespuesta que le dió A l f o n s o A lv a r es.

Non regeledes la tal dylatoria


Pues todas las tierras allende Adamuz
En ancho, en luengo, fasta en Bytorya
Todos cobdigian rrasgar su capuz
Del vyl que non teme carta citatoria
Del su santo Papa, muy dulQe oroQuz,
Que por condenado pornan en estoria
Al luxurioso marchito atramuz.

121.
Pregunta que le d i ó A lfo n so A lv a r es.

Amigo señor, non vos encubrades


Deste negogio solamente un pelo,
Ca muchos la temen é yo la recelo
La grant turba multa que vos rregelades ;
122 CANCIO NERO DE BAENA.

Por ende, sseñor ^ desid que bivades


Que syntiredes en diQiendo helo
O ssy ay tal poste, pilar, nin estelo
Que todos non tienblan peor que tenblaes.
Fynida.

Villas é aldeas, castyllos, cibdades.


Delante sus ojos verán negro velo,
Sy vos lo sabedes que quanto yo selo
Por moros, judios, legos, abades.

m .

[Folio 4 2 .)

Repregunta del dicho Alfonso Alvares.

A esta pregunta que me preguntados


Que grande es la noche pensando la velo.
Dando garpellidos commo gato en celo
Por el grant peligro que vos devisados ;
Sy Dios nos comprehende por nostras maldades
E vedes, amigo, que desto m’enQelo,
E por su venida mi barva repelo
Echad en rremojo essa que rapados.
Fynida.

Castülos é villas con sus meryndades


Fagan progesion con muy omil zelo,
Que Dios nunca trayga quien diga en congelo
Porque nos turbe nuestras voluntades.

Este desir fizo é ordenó Alfonso Sanchez de Jahen, canónigo de la iglesia mayor de Toledo
commo en manera de requesta rretornando por el Cardenal, apuntando de los ?ient mii
florines que le mandó tomar el Rey don Enrryque en Cabrejas. El qual dezir non paresee
ser bien fecho nin por arte guardada segunt que convyene,

Peua le pone la setena partida


Al que es disfamoso conponedor,
A L FO N SO ALVARES DE VILLA S A N D IN O . 123
Quanto mas al que es trobador
De desonores, que es cosa sabida ;
Que sy la parte fuesse oyda
E le tornasse lo de Gabrejas >
Todos aquellos qué comen arvejas
Seryan plazenteros de su venida.

Sy bien pensaredes en estos partidos


En quanto atañe á la clara luz,
Non tomaredes en la vera cruz
Con consonantes de mal escogidos ;
Esto fazedes por non ser oydos
Por nobles derechos en esta ssazon;
Todo se ordena muy contra rrazon'’^^
Porque vos dava los preparativos.

Esta enbidia es por la privanQa


Que non vos plaze que aya perlado,
Mas quanto de m í, vos es otorgado
Que su daño faze aquél que la alcanqa;
Que prega vos -vistes andar en balanga
De grandes señores venir á proveza;
Por ende tenet que faze proeza
El que se quita desta tribulanga.
Fynída.

Por ende, señores con grant acordanga


Nos ayuntemos á ver este fecho.
Pues es todo ello punto de derecho
A quien será dada la tal buen adanga.

124.
[Folio Á^.)

Esta pregunta ñzo é ordenó el dicho A l f o n s o A l v a r e s d e V i l l a S a n d i k o contra el dicho Al­


fonso Sánchez de Jahen en iTespuesta de su dezír que lefizo, elqual dezir va in uybíen
fecho é muy bien limado é por su arte propria é muy bien guardados los consonantes del
otro dezir sobre dicho, fecho por el dicho Alfonso Sánchez.

Perlado que afana por ser omegida


Non deve aver en el mundo loor
124 CAN C IO NER O DE BAENA.

En casa de Rey nin de Emperador,


Mas deve su obra ser aborresQida;
En caso que tarda por arte su yda
Tornar á su estado son Mas consejas :
Ante vos corten á vos las orejas
Que nunca él torne en esta partida.

Por vos non dirán de los esleydos


De casa del Rey de Ban de Maguns
E ya en su tiempo don Pero Feruz
Fizo dezires mucho mas polidos
Que non estos vestros laydos é fallydos,
Que quien biem catare en cada rrenglon
Fallará ditongos é gagafaton
E los consonantes errados, perdidos.

Non fue perffeta vestra ymaginanga.


Que non sé en el mundo synple nin letrado
Que mas non codigie del Rey ser privado
Que otra riqueza nin otra folganga,
E qual quier que sygue symple lealtanga,
Bive seguro é syn escureza,
E asy los que usan mal é crueza
Es bien que padescan por su mal erranza.

Fynida.

El mi poco amigo, la vestra esperanga


Non me paresge que sea provecho
Del Rey nin del rreygno; por ende desecho
E do por ninguna la vestra ordenanga.

( Folio 4 2 vuelto. )

Este rreplicagion fizo ordenó el dicho A l f o n s o S á n c h e z d e J a h e n contra el dicho A l f o n s o


é

A lvarez d e contra su respuesta que le dio, el qual dezir puesto que van
V il l a S a n d in o é

guardados los consonantes primeros, pero con todo esso non es tan suficiente que satisfaga
a lo razonado por el dicho A l f o n s o A l v a r e z .

Pues que tenedes el alma perdida


E non temedes al redemidor,
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 125
Avredes por nonbre el blafemador
Del yno(?ente que es cosa escogida ;
La su tornada ya es abenida
E non vos valdrá forar de pellejas,
E á vos serán peladas las Qejas,
E asmo que perderedes aquí vestra vida,

A vos llamaran de los atrevidos


Del noble linage de andaluz,
Gommo quier que le faziedes el buz
Vos é otros muchos desconosQidos;
Avedes perdido los ginco sentidos,
Poco aprendistes de lo de Platon,
Por ende averedes aquel galardón
Que deven aver los desagradescidos.

A mi paresge que la seguranga


Que al privado averedes otorgado,
Tengo que sea de vos engañado
E non lo fazedes con buen amistanga ;
Ca syenpre ovistes dél governanga
Los que lo alcangan sobir en alteza,
E pues que lo vistes caer en baxeza
E partigipar con grant omildanga.
Fynida.

Para lo dicho yo tengo provanga


Non averedes de aqui otro pecho ;
Mejor vos fuera echar en cohecho
Pues en su venida non hay tardanga.

126,
Esta rrespuestá fizo el dicho A l f o n s o A l v a r e z d e V i l l a S a n d i n o contra el dicho Gonzalo
Sanches de Jahen é contra su replication, la qual va muy bien fecha é sutilmente respon­
dida por sus propios consonantes é picando en el ffygado al dicho GonzaloSanchez é pegán­
dolo á la pared.
Loco vazio, persona corryda,
Causa asina de tu desonor,
Todos te tienen por grant synsabor;
i 26 C ANCIO NERO DE BAENA.

Pues que te afyrmas en obra fallida


Que tu torpe gesto muy bien te conbida
A ser porcariQO ó guardar ovejas,
0 andar por las calles vendiendo mollejas ;
Por ende non cures desta arte polida.

Dyme sy eres de los confondidos


Que suffren el golpe del corto gorguz,
O ssy te desecas commo la merlus
Con suzios deseos de Dios aborridos;
Cativo, enojoso, los tus apellidos
Syn sal é donayre, syn grant syn sseso.
Serán publicados syn aver perdón
Des que los rapazes los ayan sabidos.

Por quien non oviste ninguna pytanqa


Estás en peligro de ser condenado.
Tristebadajuelo, ennano menguado,
De baxo linaje sin toda anparanqa;
Por ende non quiero de ty otra venganqa
Salvo que sepan por mí tu vileza,
E los que entendieren tu rruda synpleza
En tu saber corto non avran conflanga.
Fynida.

Do te por nesgio de mala crianga


Que lo que tú cuydas es casa syn techo
O commo quien sienbra syn tener barvecho,
Syn agua é syn tienpo é syn buen andanga.

mi.
( Folio •

Replicafion que fizo é ordenó el dicho Alfo n so S ánchez contra el dicho Alfonso Alvares.

La mi yriorangia non me movida


Contra vos, cavallero de onor^
Por vos fazer pessar nin error
Mas por mi parte"^ estar aJbatida
A LFO N SO ALVARES DE V IL L A SA N D IN O . 127
E vestra entengion fue tan corronpida
Que ya non quedan moqas nin viejas
Que de otro fablan por las callejas
Syn vestros deytados d’ aquesta cayda.

De desonores fueron bien guarnidos


Commo sy los fesiera un grant testuz,
Pues que non quedó sy non Carracacbapuz
Que todos los otros de vos son oydos.
Por vos, cavallero, los be yo sofrydos
Por los consejos del sabio Catón,
Los quales ecbastes en el talegon
Porque de vos non fuesen sabidos.

Yo vos rrespondo con grant atempranga


Porque vos veo muy arrebatado
E por guardar, señor, vestro estado
Plega vos de aver aqui temperanga.
Non por temor nin por desesperanca
Mas por guardar la vestra nobleza
Yo vos soplico que por gentileza
Que vos non fagades otra inovanga.
Fynída.

Pero el girifalte saldrá de la muda


Aunque las alas le fueron peladas,
Todas presyones serán asonbradas
Porque feryrá con uña muy cruda,
E non será ave que contra él acuda
Porque él fará en alto su buelo,
Nin consentirá al sacre torcuelo
Que tome ya presa syn la su ayuda.

128,
( Folio 4 3 . ):

Respuesta de A lfo n so A lvares á la finida.

Amigo, á las vezes quando omme non ouda


Contegen las cossas ya predestinadas.
128 CANCIONERO DE BABNA.

Mas ave syn piuma dar grandes boladas


Â.questo vos pongo en una gran dubda;
Sy Dios la natura transtorna, trasmuda,
Que caçe el milano é venga al señuelo
E fuyan açores delante el mochuelo^
Non puede ser desto que al non recuda.

m .

Replicafion. de A lfo nso S ánchez á la finida.

k esto, amigo, vos fago pescuda


Commo se entienden cosas predestinadas
O aves que mudan ó salen desplumadas
Porque yo non vy ninguna desnuda ^
Ca mas fuerte era fablar la rres muda
Que non en la mar pescar con anzuelo;
Mas pues que lo alto anda por el suelo
Non es maravilla cagar el aluda.

130.
R e sp u e s ta d e A lfo n so A lv a r es á la fy n id a .

Qualquiera persona que sea ssesuda


Podria conosger bien vestras pissadas
Segunt las rrazones por vos declaradas
Non vos deve sser la corte tenada ;
Maguer esforgastes la conpana rruda
Non syento mangebo nin viejo moguelo
Que le den golpe en el cocuyuelo
Que muestre su cara sy non muy sañuda.

151.
Respuesta de A lfo nso S anchez á la fy n id a .

Señor, non entiendo vestra obra menuda


Cá vestras rrazones non van declaradas;
A LFO N SO ALVARES DE VILLA SA N D IN O . 129
Salis de proposyto á las de vegadas
Por no aver maestro que bien las saguda;
Tornat á la muda syii palabra sañuda
E á la pescada syn feryr de maçuelo.
Porque nos é otros ayamos consuelo
De vestra poetria con obra sessuda.

132. E nasQida giertamente;


Quien me tien en su posada
{Folio 43 vuelto.)
Fazer mal non me consiente :
Esta pregunta fiso el dicho A lfonso A lvares So le syenpre bien mandada.
á manera de adevinan^a escura. De mí fya toda gente :
Es mas poridat fallada
Hermanas somos ñamadas En mi que en algunt pariente.
E en uno nos juntamos,
E mas de cient jornadas
Unas de otras estamos ;
Las gentes sson despagadas 131.
Donde mucho porfiamos ;
Esta pregunta fyzo A lfonso A lvares á ma­
Otro tiempo son cuytadas
nera de adevinanga escura.
Porque las non vysytamos.
Nunca geso noche é dia
De andar é nunca ando
133. Un passo de goñória,
Pero sienpre estó afanando :
Esta pregunta fizo el dicho A lfonso Alvares Fago con mi maestrya
á manera de adevinanpa escura. Las gentes estar mirando;
Muchos por la obra mia
En el monte fuy cryada Estansse enraaravillando.

133.
Esta conpla de consonantes doblados fizo el dicho Alfonso Alvares por escura.

Andando cuydando en meu ben cuydé


Que yo cuydara iren deste cuy dar,
Cuydando, cuytado, commo me maté
E por ende cuydo cuydar en penssar;
Que sy ovyese quen de mí cuydase,
130 CANCIONERO DE BAENA.

Lo que non cuydo cuydar cuydaria


Un tal cuydado, porque me lexasse
De meu grant cuydado cudar toda via.

136.
[Folio 4 5 mello.)

Pregunta muy sotil é escura que fizo fray Pedro de Colünga, frayre de san Pablo al dicho
Alfonso Alvares de Villa Sandino.

Poeta ecelente, profundo; poetico


E clariflcadof de toda escureza^
Sseñor, yo vos rruego por vestra nobleza
Que me declaredes un verso rremico,
DulQe, meliflo é lindo rrectorico,
Una grant vissyon que fue demostrada
A una grant dueña seyendo preñada
E lo rredugades en metro lyrico. f

Ley yo por gierto en estoria aprovada.


Que estando assentada en su estrado en ginta.
Una grant vission escura^ indistiíita.
Con muy grant secreto le fue rrevelada.
Que avie de parir daquesta vegada
Un perro chiquillo quen su boca ardia
Una candela quel mundo engendia,
Assy com-mo facha de fuego inflamada.

137.

Respuesta que le dio el dicho A l f o n s o A l v a r e s al dicho fray Pedro en la qual le declaró muy
sabiamente la su pregunta que le fizo de susso.

Ffylosofo fyrme é grant metafysico


En todos los cuentos de naturaleza.
Fundado en artes de gran sotileza,
Non entendades que sso tan gentiflco
Que ossase fablar ningunt verbo autentico
A vestra quistion tan fuerte intryoada.
A LFONSO A LVA K ES ÜE V ILLA SA N D IN O , 131
Mas essa tal dueña asy ocupada
Fue madre duu santo muy puro catholico.

Aquesta grani dueña de suso nonbrada


A Santo Domingo parió syn infynta,
Segunt que un doctor lo pone é lo pinta
Aquella vysyon le fue apropyada.
Gommo por peno la grey es guardada
E por la candela que dèi rreluzia
Los muchos sermones que sienpre fazia
Demuestran grani gente por él alunbrada.

ReplicaçioQ que f y z o e l dicho' f r a ï P e d r o Segunt que vos he contado,


contra el dicho Alfonso Alvares rogando
E mas vy por un forado
le que le déclarasse la respuesta que le
dió.......(1) Engima de un almadraque
Que fasian traque traque.
138. Que cuy dé ser espantado i

[Folio 45.) ‘ ^■ En grandes persecugiones


Yo me vy, segunt vos digo,
E mas vi por un postigo
Que dezia este guerrero Dar muy grandes enpuxones;
- Esta mano aquí estará, Aquestos eran .......
E veamos quien entrará Que estavan faziendo alarde
Mientra yo fuere portero. ¡Ay amigos. Dios vos guarde
De non ver tales visyones!
Vy después á un rencon,
Doss oras después de nona,
Una falsa mamantona
Mamando commo lechon, 139,
E segunt mi entencion
La teta que ella marnava Este dezir ñzo é ordenó e l dicho A l f o n s o
A l v a r e s d e V i l l a S a n d í n o flabando con
De largura bien llevava
el Amor el qual es fecho de cacafatones.
Un grani palmo en el pegón.
Pues so del Amor privado.
Mientra el huespet asentado Non me ha por que rectar
Con la huéspeda á consejo E de mas quiero loar
Yy fazer este trebejo Su bondat é su estado.
(1) Aquí concluye el folio 43. Falla el 44 en Pues me fyzo de buen grado
el Códice. Amar á Blanca Gargya
m CANCIO NEUO DE BAENA.

Que lieva la mejoría Todos deven bien creer.


Su donayre acabado. Que quanto en aquesta hedaí
Non nació tal mesumad
El vydo que me perdía Nin creo que ha de nascer.
E rresQebia baldones
Sienpre con los conpañones Ya passaú de los sesenta ,
Pues, señora, non avya; Años malos que nasqiste.
Partió me de gran porfía Que cada dya corryste
Fizo me amar á Blanca, Grant fortuna con tormenta,
Formosa, garryda é franca Resqibiendo giertamente
Guysada cual yo pedia. De palos é bofetadas,
Sy padescen tus quixadas
Pero quel mi coraqon Tu naryz lo repressenta.
Veo ques triste él por ella.
Tanta es fermosa é bella En quanto fuestes judio
Que me tiene en su presión, Bien quarenta años ó mas
Atendiendo galardón Symuel fy de Salta atras
Sobre todas las escojo. Noble fue tu atavio ;
Nada non me faz enojo En invyerno passa frido.
Manteniendo ssu rrazon. En verano roca poco,
Entonqes manqebo locó.
Yo so esse que en mi vyda Agora viejo atrevido,
Nunca ganase sseñora
Ssy non aquesta c’agora E pues eres behetría
Me dio el Amor conplida i . De Ayala entre parientes.
Sy ella non me olvida Donde perdiste los dientes,
En el tíenpo trastornado Rruego te por cortesya
Entre tanto mejorado Que dexes la garqonia
So aquesta noblezida. Oso viejo é syn sabor.
Pues nunca serviste Amor
Nin ftiste en su conpañia.
140.
{Folio 4 5 . i
Plaze me de tus enojos
Dios me perdone sy peco.
BüLe dezir fizo é ordenó el dicho A l f o n s o Pues solies nadar en seco
ALVAREzcontra Alfonso FerrandesSemueb
el mas donoso loco que ovo en el mundo. Do te cosieron los ojos ;
A vezes me toman antojos
Pues non tengo que fazer, De te ver de aquesta guissa.
Ora con los contadores. Tú descaigo é syn camisa,
Contar quiero tus dolores, Syn jubón trillando abrojos.
Alfonso, á quien bel ver
A LFO N SO A L V A R E S D E V ILLA S A N ü lN O . 133
Un cornado de los nuevos,
141. A la cruzada dos huevos
En señal de christiandat;
{Folio 43 vuelto.) E por mayor caridat
Manda QÍent maravedís
Estribóte de A l f o n s o A l v a r e s para Alfonso
Ferrandes Semuel. Para judíos avis
Que non labren en sabad.
Alffonso, capón corrydo.
Tajar te quiero un vestido. Manda quel pongan la cruz
A los pies ¡ ved qué locura!
Balandrán de quatro quartos El alcoran, nesgia escriptura.
Byen senbrado de lagartos. En los pechos al marfuz :
Desque fueren en ty fartos ETatora, su vyda é luz,
Quedarás loco atordido. En la cabega la quiere;
D’estas leys quien mas pediere
Essa heve este avestrus.
142. - ’I '

Sy moriere oy ó eras
Este dezir fizo el dicho A l f o n s o A l v a r e s por Manda su opa la blanca
manera de testamento contra el dicho Al­ Que la den en Salamanca
fonso Ferrandes cuando finó. O aquí algunt ssamas,
Por quel reze en el bomas
Amigos, quantos ovystes E le canten con buen son
Plazer con Alfonso en vyda, Una huynna, un pysmon.
De su muerte tan plañida Bien plañidos por compás.
Sed agora un poco tristes, ,
O rreyd commo reystes De su asno é sus fardeles
Syenpre de ssu dessatenío. E de su opa de seda,
Oyendo su testamento, Manda fazer almoneda
Quiga tal nunca lo oystes. Para dar á los donzeles.
Por quel non sean crueles
Testamento é codegillo Aunque otry los conseje,
Ordenó commo christiano Nin lo traygan á ereje
E mandó luego de mano Arrastrando con cordeles.
Mandas de muy grant cabdillo ;
Que le fagan un luzíllo Ffase su testamentario
En que sea debuxada Para complir todo aquesto
Toda su vyda lasdrada Un judio de buen gesto
Ssus correncias è omezillo. Que llaman Jacob Qidaryo,
Al qual manda ssu sudario
Manda á la Trenidat En señal de cedaquá
134 CANCIONERO UE BAENA.

Porque n-eze tefylá Porque me llamo sandio


Desque ffuere en su íbnsario. E fago vyda sandia :
De tan esquivo cativo
Loco es quien sse cativa.
145.
Pierdo mi tiempo faziendo
(Folio 46.) Servigio en esta fasienda,
'E sy yo non me defyendo
Este dezir flzo é ordenó el dicho A l f o n s o A l - Non fallo quien me defienda;
VABES, el qual dicho dezir es bien fecho
Por Amor con quien contiendo
por arte de macho é ffenbra. ,
Toma comigo contienda
Consellad me ora, amigo^ Por matar á mí que atiendo
Que veiays plazer de amiga, Su merqed que non atienda.
Querendo me dar castigo
Gommo omme que me castiga; E Amor es muy briosso,
Si achare bon abrigo Toma porfya bryosa
En la dona que otro abriga, Contra mí que so pensosso
Sy lo fylare, esto digo. E fago vyda pensossa,
Ben le venga á quen m’o diga. E yo seyendoromildoso
Con rreverengia omildosa.
Fynida. Non me faz ser deleytoso
E yo sempre me mal digo Por la gentil deleytosa.
E Deus sempre me mal diga,
Sy por ende non me ssygo Antes me ffas que bivo
Gommo me mandays que siga. En tristeza por que biva,
Alongado é esquivo,
Vyda muy cruel esquiva ;
Pues yo ¿qué faré catyvo
144. Con esta vyda cativa?
Non fallo, maguer escrivo,
[Folio 46.) Ningunt conorte que escriva.

Este dezir fizo é ordenó el dicho A l f o n s o A l ­


v a r e s fablando con el Amor, el qual essó
Por lo qual soy dolorido
messrao es^bien fecho é por arte de macho Con entengion dolorida.
é fenhra. Pues que me veo fallydo
De la que non es fallyda;
¡Cuytado! maguer que porfío Aviendola bien servido
Non me vale mi porfya. Non se tiene por servida :
Pues que syempre. Amor, fyo Pues que yo non so plañido
En quien de mí nunca fya. Mi muerte será plañida.
ALrO ISSO ALVARES DE VILLA S A L D IN O . 135

145.
{Fofio 46.)

Este dezir fizo é ordenó el diclio l v a r e s quexandose de sn am iga, el qnal va por


A lfo n so A
arte dé encadenada.

Oydiiae, varones, qué cuyta é qué mal


Sufro penssando de noche é de dia
Con muy grant desseo; mi cuyta es tal
Que por ningunttienpo non tomo alegría;
Con esta porfía á guis de leal
Mi coracon triste al nunca querrya ,
Sy non ser tan claro commo cristal
En su servigio desta señora mia.

Desque en el mundo me puedo acordar


A todas dolencias fallé melesina
Sy non es á esta que me Tas penar
E bevir pensosso aquí en Molina;
Maguer trementina me quiere provar
Yo so muy bien gierto aunque ya fyna
Non me farya mi mal tebejar,
Sy por la que digo asy non enclina.

La su noble vista é su buen catar


Serie melesina de mi tribuíanla
Que me farya todo el mi penssar * -
Torrnar con noblesa en grant alegranca ;
La su esperanga me faze folgar
Quantas coytas tengo si he rremenbranca
De su fermosura de aquesta syn par
En quien es mi muerte ó mi buen andanga.
i 36 CANCIONERO DE BAENA.

146.

Folio 46 vuelto.)

Este dezir fyzo é ordenó el dicho A l f o n s o A l v a r e s loando al Amor por loores muy evidentes,
el qual es muy bien lecho, ordenado por arte de maestria mayor.

‘ Amor, para sienpre te quiero loar


E nunca jamas de tí me partyr.
Antes me plaze tu corte seguir
Pues tu poderío es obra syn par ;
Ca tu me mostraste asyna é logar
Por onde pudiese sser enamorado,
E desque lo fuy con grant gassajado
Bivo muy quito de todo pessar.

Alguos del mundo se suelen quexar


De ty que les fazes penar é moryr.
Mas por el contrario me puedo fengyr
Que tú me feziste en onfra pujar,
Quando la ventura me fyzo mirar
El alto vergel de ñores poblado,
A la mas lynda de mayor estado
El tu mandamiento me fyzo adorar.

Pues bien me puedo de ty alabar


Gommo poderoso syn todo fallyr
Que bivo gozosso é entyendó vevir
Por ty que quesyste 4 mí dotrinar
De tales dotrynas que son syn errar.
Ser franco, ardit, leal, messurado,
Esto me mandaste 4 mí tu cryado
En arras é en dote é por axuar.

Yo so muy contento de contynuar


Tu corte solepne é non arguyr
Contra los deleytes, cantar é rreyr.
Que lyndas personas desean usar ;
Por essas proezas entiendo acabar
Grant parte de todo mi bien desseado
A LFO N SO ALVARES DE V IL L A SA N D IN O .
137
Amor syn crueza, til sseas loado
Por lo aloancado é por lo alcancar.

Tu manifigenijia por tierra é mar


Non se podrya contar nin dezir;
Por ende te amo onrrar é servir
En toda mi vyda é non olvidar
Tal bien qual me diste syn mucho afanar
Por donde yo ando syn todo cuytado,
Sy coytas me cregen por ser alongado.
Tu buena esperanza lo puede enmendar.

Por muchas maneras se puede provar '


Que eres bastante para,destruye
A los maliciossos que ussan mentyr
Por obras terrybles en su mal penssar;
Por ende te pido quieras tomar
Venganga de tales que van por su grado
Seguiendo apetito, pasando el mandado
De ty, alto, fuerte, que puedes mandar.

Fyuida.

E pues de los tales me quiero apartar.


El tu galardón non me ssea negado "
A mí que sso tuyo leal muy pro vado
E nunca por otro te cuydo trocar.

147e
{Folio A 7.)

Este dezir fyzo é ordenó el dicho A l f o n s o A l v a r e z contra el Amor, quexandose dél é


afeándole é despendiéndose dél, el qual dicho dezir es muy bien fecho.

Am_or, poys que veio os boos fugyr


De vossa mesnada é de vossa corte.
Si Deus enderesge á ben miña sorte
Que ora me veno de vos despedir,
E non entendo que erro en partyr
De mi gassallo, prazer nin cantar,
138 CANCIONERO DE BAENA.

Mas en canto biva, non cuydo trobar


De vos mal nin ben, poys non vai servir.

Pero non entendades que quero leyxar


0 mundo del todo para me morrer,
Mays quiero, amigos, cantar é tanger.
Leer as estoryas, con aves cagar.
Todas boas mañas seguyr é ussar.
Salvo el trobar que ia non ffarey.
Amar por amores, que nunca amarey,
Sy non for aquela que eu devo amar.

Ca en otro tempo os antegesores


Pagavansse muyto dos que ben amavan,
É dos mas genties que se deleytavan ,
Fazendo cantares 4 seus señords.

Por en digo. Amor, que be fol provado.


Que passa tormento por vesso mandado,
Nin que perde tefnpo trobando de amores.

E poys tantos boos velo apartar


Daquestas dos cossas por vos \ ay Amor l
De aquí adeante vos sedes sabidor.
Que nunca vos faga plaser, nin pessar,
Nin quiero á vos, nin á otro loar.
Assy passarey por miña ventura.
Canto Deus quiser é non avrey cura,
Sy non de oyr, é ver é. callar.
Fynida.

E quen profagare farà de messura


Que nunca eu posso tomar tal tristura,
Por que me fazades morer nin penar.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 139
148. Por mí mas cuydado.

( folio 47. ) Fynida.

Este dezir fyzo é ordenó el dicho A l f o n s o Que yo soy pagado.


A l v a r e z para Juan Furtado de Mendoza, Por non ser velado,
mayordomo del Rey nostro señor. De estar apartado
Entre estas paredes.
Señor Juan Ffurtado
Discreto é honrrado,
¿Por que olvidado 149.
De tal guissa avedes
A mí que de grado [Folio 47 mello.)
Fuy siempre obligado '
Este desir fiso é ordenó A l f o n s o A l v a r e s d e
A sser vos mandado,
V t l l a S a n d y n o para una su señora que lla­
Segunt que ssabedes? mavan Catalina, ssegunt que por el mesmo
desir paresçe ; el qual dyeho desír es muy
Aun ssaber devedes. bien fecho é de sotil invención por quanto
Pues lo meresqedes. van muy loadas todas las letras de su non-
hre cada una por sy.
Que siempre seredes
De mí alabado . Ocho letras muy pregiadas
Sy me ffallesgedes. Me conYen syenpre loar.
Pecado avredes, Pues quisieron ser juntadas
' Ca bien entendedes Para poder declarar
Que soy negogiado. Su nonbre, de la que amar
Devo en toda manera,
Por sser despossado, CÎ llaman á la prymera
Querrya, cuytado, En que quiero comengar.
Sser gedo cassado.
Aviendo mergedes El su entrepretamiento
Del alto ensalgado, Desta letra de bondat,
Rrey franco, esforgado ; Segunt buen entendimiento
Pues encomendado Quiere dezir, c a s t id a t ;
A vos, non tardedes. De que creo, en verdal,
Que es ella tan conplida.
Sy al retraedes, Que muger que es desta vyda
Qués bien que calledes, Con ella non ba egualdat.
E me-perdonedes
Por lo razonado; La segunda es llamada
Pues me conosgedes. A , que quier dezir a l t e s a .
Non vos enogedes, Esta la trae gercada.
Nin ya non teniedes De grant poder é grandeza.
140 CANCIONERO DE BAENA.

E noblesa é rryqueza, E la setena por gragia


La mantiene toda vya N que muestra n o b l e s a ;
Por que biva en alegría Esta le da grant audagia
E nunca aya tristeza, Enfablar, en gentileza,
E su grant polideza,
Segunt dize el alfabeto, E conplida hermosura.
T se llama la tercera; Bien vos juro syn tristura
Esta es de grant secreto, Que non le syento ygualeza,
E de muy alta m anera;
Ca l’demuestra la carrera [A disen á la otava.
De la ssancta trenidad , Esta faze consequengia,
A la qual letra, mirad. Ca todas las otra tama
Non le siento compañera. E dize con grant sabengia,
E judgando por ssetengia;
E la quarta non diré. Mandóles que muy ayna
Pues que ya la he nonbrado. Digan todas CATiAINA,
Mas á la quinta yré, A quien fago reverengia.
Por complir este deytado,
E ponerla he en tal grado,
Commo mandan sabidores, 150,
E contaré sus loores,
(Folio 48.)
Segunt Amor ha mandado.
%
Este dezir fizo é ordenó el dicho A l f o n s o A l ­
v a r e s para Tello de Gusman por quanto
L llaman á la quinta.
procurava sus fechos con el señor Rey.
Que quiere dezir l e a l ;
Tal es syn ninguna infynta Señor Tello de Gusman,
Esta gentyl flor ssyn m al;
Gentil fydalgo de onor.
Lygenqia angelical
Desid, amigo ó señor.
Le da esta noble letra.
Miss fechos qué via van.
Tal que la vysta penetra,
Que después que me partí
Commo sy fuese crystal,
De vos, llegando aqui.
En mi cassa adolesgi.
I es otrossy la ssesta. Yo ssofryendo mucho afan
Que quiere dezir i s s e o , Con dolor de algafatan.
A quien yo conparo esta
En bondat é en asseo; Nueve gigiones de plan
En mesura, ssegunt creo. Ove, todas con temor
Con ella non se ygualege. De yr triste é pecador
Do non vyenen los que van ;
Otra mas gentil non tco.
Pero quisso Dios asy.
A LFO N SO ALVARES DE VILLA S A N D IN O . 141
E Amor á quien sserví, Nin quiero su entengion.
Que se dolieron de m í, Pues siempre en tribulagion
Segunt usso lo an Bive quien por él afana.
Estos dos do quier que están. Año é mess, dia é semana
Nunca me cuydo fartar
El uno es grant ssoldan. De querer, é cobdigiar
De los mundos criador. Honrra con ryqueza vana.
El otro es el Amor
Mas lindo que gavilán, Muger moga, nin angiana
Por que en el uno crey, Non oreo por mi entengion,
E al otro obedesqí. Segunt la ordenagion
Luego en punto guaresQí De la sancta ley romana.
Con buen vyno, carne, pan Pues menos por barragana.
E pescado, quanto me dan. Que serya doble pecar.
Non se podría enmendar
Fynida.
Con satisfagion lyviana.
A pesar de algunt truhán
Torgído é arco torquí. Aunque toda se desmana
Parlador commo alfaqui. Mi loca ymagynagion,
Los nobles que lo oyran Señor, venga la ragion
Por mi salud gozaran. Con el buen paño de lana.
Sy non fuere tynto en grana.
Aun bien puede aprovechar.
151. Que los frayres por tomar
Non sse duermen la mañana.
{folio ^ .)

Este dezir tizo é ordenó el dicho A l f o n s o


El Rey de memorya sana.
A l v a r e s paraGarfiaA l varez de Viana, ma­
Con su noble discregion
yordomo, sobre ana petición que dio al Esamine la legión
Rey. Desta seguida aldeana,
E verán que la mas llana
Gargia Alvares de Yyana, Carrera de bien obrar
Señor, pues non áy mengion Es noche é dia loar
De mi triste petigion. A quien nieto es de Santa Ana.
Por la gragya soberana.
En vana gloria mundana Fynida.

Non me piase trabajar. Alguien perderá una cana


Antes me quiero apartar Sy oyere presseñtar.
En Guissando ó en Lupiana. Esto que deven llamar
Arte fyna é palangiana.
Ya dei mundo non he gana.
142 CAN C IO NER O DE RAENA.

Antes es vysto por ojo


152. A todo el reyno juntado.
Que vos sseyendo acusado
{Folio 48 meLto.) Floresgieron vestras flores,
E vestros acausadores
Este dezir fyzo e l dicho Aí f o m o A l v a r e z d e
V i l l a S a n d i n o á don Pedro Tenoryo, ar-
Se canssen por su pecado.
íiobispo de Toledo^ quando lo mandó sol­
tar el Rey don Enrryque, ca estava presso Dicho es de un letrado
en Zamora, por quanto el otro arzobispo Que fué grant poeta, Dante,
de Ssantlago don Johan GarfiaManrryque
Que quien bien fas adelante.
lo acussava muy fuertemente, é lo qnerya
muy mal. Le sserá galardonado.
Por ende sed esforgado.
Muy noble sseñor onrrado, Que segunt veo é entiendo.
ArQobispo de Toledo^ Los malos van padesgiendo,
Sseñalado con mi dedo. Yos bevides muy loado.
Ove yo profeticado
Non ha grant tienpo pasado. El muy alto Rey, loado.
Todo quanto vy agora Con su nobleza é saber,
Especialmente en Zamora, Bien devedes entender
Donde fustes agraviado. Que le plaze é es pagado
De tener un tal pryvado,
Yo propusse un tractado. Commo vos, noble sseñor.
Non sé sy vos míenbra desto. Leal, ryco é sabidor,
Alegando un fyrme testo De las Españas primado.
Por espirengia provado ;
Sy contege quél rebtado Sy en algo sé errado.
Es del campo vengedor, Por sser synple, ynorante.
Syguesse qu’el rebtador Sabe Dios que só pessante,
Será mintroso, abiltado. Porque non ssó graduado
Bachiller, nin ligengiado,
Dixe mas en mi deitado Logico, nin buen partysta.
Por fygura de argumento. Platico nin coronista,
Que todo vestro tormento Nin rectorico avyssado.
Serie en plazer tornado.
Ffymda.
Agora veo provado
Mi dicho é mi profegia, Mas deve sser perdonado
E diré que vos verya Quien por la verdat conquista,
Por leal canonizado . Que asy lo pone el Ssalmista
\
En un su salmo esstoryado.
Que aquesto ssea negado,
Non es burla nin antojo.
EL A R Ç O B ISP O DON PEDRO TENORYO. 143
Sy non fuere todo, sseya
153. D’ estas tres cossas, alguna ,
Esforgando la fortuna
{.Folio 4 8 vuelto.)
. Datme de vestra lybrea
Petiçion para el arçobispo don Pedro Tal cossa , qu’ el mundo crea
Que vos tengo por señor,
Primado de las Espadas, Yos á mí por servidor
Argobispo de Toledo, Que vestra vyda desea.
Grant sseñor de ese Toledo,
Linage de altas conpañas, E por yo ser ynorante,
¿Quién puso tal saña ó sañas Señor , non vos enogedes,
En vestro alto corazón? Mas fazet lo que devedes,
Pues que ninguna sazón Seguid vos d’aqui adelante.
Non vos nonbraron mis mañas Que, señor, asaz bastante
So yo para vos servir ;
Desque entrastes en Castilla, Sy queredes escrevir
E vi vuestro buen senblante. Lo. que cumple al de Cascante.
Yo cuydé ser bien andante i

Por morar en vestra villa, Fago flyn quanto á esto.


’ El contrario de manzilla Concluyendo mi razón,
Me traspassa como el rayo, E sy me dezides «non»
Porque uno cuyda el vayo, Non cuydo parar mal gesto,
Otro piensa que lo ensylla. Que por glossas é por testo,
, Bien costunbran los señores,
Guydó perder todo affan Dezir á ssus servidores :
Por vos, grant señor notable. Non vos quiero dar aquesto.
Entendiendo, razonable.
Aver lo que muchos han.
Limosna de vestro pan, 154.
Colagion de vestro vyno.
Porque syguiese el camino {Folio 4$.)
De los que loor vos dan.
Respuesta del Arzobispo para Alfonso
Alvares.
Señor, non demando nada
De dineros nin de ofigio, Bestias son de las montañas
Pues nunca fize servicio Los que non ssaben el credo,
Que merezca tal soldada; Quantos beven vino azedo,
Mas de trigo é la gevada. Trava les en las entrañas.
Señor noble, vos demando ; Yestras palabras estrañas
Sy me dades vino blando, Nos alegran de renden.
La merged será doblada. Mas que las de quantos son
14-4 CANCrONERO DE RAENA.

En yuncos, nin en caKañas. Pan é vino demandando


Ya vos es por nos librada
Amigo, quien se omilla
Quanto á Dios es agercante, La rrazon lo acarrea.
Pues non sseades pesante Por ser don Pedro de Luna
Por sser de nuestra quadrilla ^ E por la alta tribuna .
Nin será grant maravilla , En qu’ el mundo nos otea.
Antes que passe el mayo, Pues en vos bien se enplea.
Que oyessedes el gayo Nos busquemos el color
Cantar ledo é syn renzilla. Porque nuestro contador
Yos contente é vos provea.
Non busquedes trujamán
Que por vos conusco fable. Ya vos rresppndí enante
Pues á nos es honorable A quanto aqui proponedes,
RresQebir vestro refrán. E sy vos bien lo entendedes,
Por ende, luego de plan Yos devriedes ser gozante.
Dimos alvalá syn syno. Pues, seguid nostro talante
Que vos dé vestro vezino En fazer é en dezir,
Provission fasta sant Juan. ■Que mucho nos plaze oyr
Los loores del Infante.
Syguiendo vestra mesnada,
Fynida.
Syn rygor é ssyn boliqìo,
Puede sentir algún víqío Non mudedes el visyesto
Vestra hedat medio passada, Por ningunos dezidores.
E la peÜQion rymada - Que los buenos servidores
Que nos distes aqui estando, Yenpen con servigio onesto.

1.^5,

[Folio Á9 melío^]

P etlfion de A lfonso A lvares para el Arzobispo,


í
A vos, poderoso señor, syn infynta
Muy sabio, egelente, de grant discreción,
Yestra alteza ssepa que mi petigion
.Subió por sus puntos en la regla quinta;
Las tres se cunplieron con papel é tynta ,
De las dos fyncables que son por conplir.
Por la una d’ ellas non quiero enfengir.
La otra me mdenbra, giniendo mi ginta.
ALFONSO ALVARES OE VILLA SANDINO. 145
Muy alto perlado , conviene á saber
En qual d ’estas dos deseo agebtar,
Sy es el ofiQio para trabajar,
O sy es vistuario por bien paresger.
Señor muy loado, devedes creer
Que para en proviso querrya yo el paño,
Sy algo fazieredes, señor, el otro año
Faré quanto pueda por vos conplazer.

Por ende, Señor de bondat guarnido,


Ved vestra rrespuesta que me rrespondistes.
Por ella veredes que condegendistes
A. todo lo mas por mi repetido;
E pues yo atyendo por vos ser vestido,
Señor, non se tarde el tal vestuario,
Que ser todo vestro á mi es nesgesario.
Por non ser llamado el desconoscido.

Señor, pues vos veo á fuera del Papa


En estas provingias dotado por noble,
El mi vystuario deve ser doble
Segunt mí estado, quier saya, quier capa,
Sy quier balandrán, si quiera galdrapa,
Segunt ya constunbran los grandes é chicos,
Los cuerdos, los locos, los pobres é rricos,
Ca d’ estos estados non sé quien escapa.

E pues rrepresenta grant manifigengia


Vestra alta persona con capagidat,
Esfuérzame mucho la linda verdat.
Que nunca se parte de vestra presengia.
Ella vos puede con grant reverengia
Fazer relagion, señor muy loado,
En commo por vos assy fué otorgado,
Pues non sse rrevoque la vestra sentengia.
Fynída-

Espejo luziente de clara ^giengia.


En todas proezas famoso, aprovado,
Non vos enogedes con este tratado.
Que yo presento con mucha pagíengia.
146 CANCIONERO DE BAENA.

156. Cuydando ser anparado


Con tal escudo é pavés,
(Folio 49 vuelto.) A algunos do un pugnes
Que traen camino errado.
Petición de Alfonso A lvares para el
Arcobispo, Non verán lo deseado:
E los nobles gozarán.
De los perlados perlado, Porque muy cedo serán
Grant fydalgo, de alto ames. A vos en grant gasajado.
Uno de dos ó de tres.
Fynida.
Del mundo asaz nombrado,
Ved el curso á qu’ es tornado, Sy fablo desvariado ,
Nin los fechos commo van ; Cuydados me lo farán,
Ya todo grant capitan Porque ffalesQió el pan
Viste cordovan goldrado. Que senbré , por mi pecado.

Luengo tiempo ha pasado,


Que me mienbfa, é cierto es 157.
Que nunca vy al marques
De tal jaes apostado. ( Folio SO. )

Sy el mundo es trastornado,
Este dezir fizo el dicho Alfonso A lvares de
Non sea mi balandrán, Villa S andino á don Pedro de Lima, ar­
Que me mandastes de plan,, zobispo de Toledo, desciilpandose dél, por-
Sy non de paño enforrado. quanto non lo yva ver tan á menudo co­
mmo el Arzobispo quessyera, pues que le
avia dicho é mandado que ssy lo vissytase
Nyn sería contentado.
que le faria merzet.
Maguera soy triviñes,
Con vestido de baldes, Muy discreto, muy loado
Aunque fuesse bien farpado : Argobispo, alto señor
Por lo qual, señor loado. Esforgado é sabidor,
Ante vos pongo á don Juan, Onrrador en todo onrrado,
Como aquel en quien están Yo un pecador errado,
Proezas é alto estado. Alongado de giengia.
Ante vostra alta presenzia
Por quanto es aprovado Manifiesto mi pecado.
Ser muy lindo é muy cortes
Castellano, é aragonés Non guardé lo que devia.
De nobles mezclas mezclado, Que por vos me fué mandado
Tomo lo por mi abogado Que vos viesse, toda via
Que vos cuente mi afan, Non lo fize, ssó culpado ;
E por él este reffran Mas por non ser condenado
Ante vos sea mostrado. - De penas de dapnagion,
ALFONSO ALVARES DE villa sandino . 147
Pongo por escussaçyoii Alfonso Alvarez, querría
Un legitimo tractado. Ser en vestro bien de grado,
E quanto la entengion mia
Vegez, pobreza é tristura Es ver vestro gasajado,
Qu’en mi conpaMa andan. E soy muy aparejado
Todas estas tres me mandan De vos dar por convengion
Que ya non veo folgura; Alguna consolagion,
Por ende fago ffygura, Segunt el tienpo passado.
En non ver cossa loada,
Pues veo mal trastornada La vegez, segunt natura
La rrueda de la ventura. De los que formoso ablandan,
Que sus palmas bien demandan
D’ estas tres, quanto la una. Para sus llagas tal cura.
Bien sé que non bay emienda; Porque biva en folgura,
A las dos quien quier lo entienda Que non sea la posada
Podrian correr fortuna, Del todo assy obligada,
Fablando persona alguna Esto diz vestra escriptura.
De los que comen é d an ,
Non sea este don Fulan, Quien nasció pobre en la cuna
Aunque sube en grant tribuna. E oy tiene grant fasienda,
Sy es vyl, Dios lo degienda
Ayusso de grant lagüna.
Juro al sol é á la luna
158.
Que en quanto tovier un pan,
[Folio 50.) Que por mí nunca dirán
Escaso gente ninguna.
Este dezir fizo el dicho A l f o n s o A l v a r e s d e
V i l l a S a n d i n o , eommo á manera de res­

puesta qu’el dicho Argobispo le daba por


los consonantes al otro su dezir, por que
159.
algunos notavan por escassoal dicho argo-
bispo don Pedro, lo qual non era assy se- [Folio ^vuelto.)
gunt que dezian.
A don Sancho de Rojas obispo de Palengia.

Entendí vestro deytado, Arca de mucha giengia,


Maguer non soy trobador, Esfuergo de fldalguia,
Pero á buen entendedor Cáro_ara de logania.
Abasta ser avissado. Puertas de alta prudengia.
E de todo lo passado Noble Obispo de Palengia,
Vos asuelvo con pagienQÍa, Firm e, leal, verdadero,
Mas do vos en penitengia l o , un pobre cavallero.
Que me veades fforgado. Vengo á vos con reverengia.
148 CANCIONERO DE BAENA
Señor, ssabet ciertamente
Que yo vine aquí Ayllon , 160.
Por oyr algunt sermon
Del maestro fray Vycente, (Folio mello. '
Sy ffué por otro acídente.
Esto sseasse callado ; Usté dezir fizo é ordenó el dicho Alfonso
A lvares DE Villa Sandino ádon Sancho
Mas abasta qu’ es gastado
de Rojas, después que fué arzobispo de
Quanto troxe de presente. Toledo, qnexándose dél por que le non fa-
zia merget.
E á vos ver é al noble Infante
Señor, vyne; esto creed^ Muy egelente perlado,
Por le demandar merqet Grant señor, fidalgo ledo,
Para luego é adelante . Árgobispo de Toledo,
Ssy yo flz commo ynorante, De las Españas primado,
La quistion dubdossa queda, Cbangeller mayor dotado.
Mas la taga á la moneda En los rreynos de Castilla,
Dexo aqui con la menguante. To morando eñ vestra villa
¿Commo quedo assy olvidado.
Pues clara la entengion, Desechado?
Señor, vestra merget ssea
Que ffagades commo vea Qierto es é averiguado"
El sseñor mi petigion. Que me vos recomendé
E syn otra condígion, En Ayllon, do vos fallé
Vos fablad en mi aiyuda. De negogios ocupado,
Que ssy el tienpo se demuda Desque fustes triunfado
Non fago de mí mengyon, En la süla poderossa,
Yo vos escreví por prossa,
La qual flze vos enbio . Cuydando ser escuchado
Porque amas las veades, E consolado.
E por ellas entendades
Commo estó quito de brio, Mas por mi negro pecado
Quanto mas veniendo el frió, Vos nunca me rrespondistes,
Sy en este lugar me toma : E tal pavor me posistes
Syn posada , ó syn que coma. Que nunca pierdo cuydado ,
Mi cuy dar todo es baldío, Creyendo ser mal synado
Fynida. De algunos á ssyn razón,
Sy es ello assy ó non,
Sy de aqui escapo vazio. Veolo bien declarado
Sofriendo tanta car-coma, Mal mi grado.
Non me salve el Papa en Roma,
Sy mas busco este atavio. Pues me veo engañado.
JUAN ALFONSO DE BAENA. 149
Por non padesçer á tuerto. Desto non vos enogedes,
Vendo todo á fumo muerto Cuydaria aver mergedes
Quanto ove heredado Dèi para vevir onrrado
En Illescas é aun oonprado. En mi estado.
Por foyr de vos muy lexos
Do non ay rrobres nin texos ,
Nin fallesçe gasajado
Refrescado. 161 .
(Folio S1.)
E sy mi ventura é fado
Les plaze que assi ssea, Este dezir fizo J o a n A l f o n s o d e B a e n a escri-
Quigá me verán que crea , vano del Rrey por rruego del dicho argo-
bispo don Sancho de Rojas, en rrespuesta
Preqito é predestinado.
deste otro dezir, el qual es bien fecho.
Ssyn error ser condenado.
Bien servir syn galardón, Poeta muy esmerado.
Pues los cursos tales son, Pues trobastes tan azedo
Yo meresco ser llamado Por escripto con denuedo
Preçitado. En vestro dezir rrimado.
Vos seredes castigado,
Boss nasçidos en un prado, Pues movistes la rrenzilla
Sandoval despues Ferrera Por vestra arte ssenzilla
Farán por mí salva entera De maestro desdonado
Que nunca vos fuy errado. Rremendado.
Mariscal é Adelantado,
Dos cavalleros absentes Dize mas vestro tractado,
Sserân, sy fueren presentes. Assy lo dades por ffee.
Cada uno mi abogado, Que pujante nostra see
De buen grado. Nos ovistes suplicado,
E non fustes vissitado
Alto árbol bien raygado, * Con dinero ni otra cosa,
Con fructo, flores é fojas. Sy catades bien la glossa.
Señor don Sancho de Rrojas, Non andados bien fundado,
Discreto, muy esforçado. Mas turbado.
Sea yo luego ayudado
Por vos que tanto valedes, A lo al por vos narrado,
Esto non lo detardedes, Delrregelo queescrevistes,
Sy non todo es desatado Sy de miedo presumistes .
Lo pensado. Non debemos ser culpado;
Fynida.
Ca non lieva nostro estado,
Nin será nostra entenqion
Que sy el Rey fuesse barvado. De fazer mal, nin mal don
150 CANCIONERO DE BAENA.

A ningunt omme criado Pues qué ya vestra vandera


Del reynado. El gendal trae rasgado;
Ca dicen qu’ el trastravado '
E sy fynoades burlado ^ Yos priva los agidentes.
Esto fué por vos ser yerto, Que ya todas las gentes
E nunca passar el puerto Lo tienen por ligengiado
A buscar lo desseado. Muy delgado.
Por ende ssed contentado,
E ya cessen vestros quexos, Ffynalmente, bien notado
Ca vestros dichos anexos, Lo pedido en vestras fojas
Non valen solo un cornado De dineros ó coscojas
horadado. Vos seredes bien librado ;
Pero sed bien avyssado
E pues non estays armado, Que si vos non respondedes,
¿ Para qué buscays pelea Que vos armarán las rredes,
Con quien vos terná la te a , E seredes emplazado
E vos dexará cansado ? E pitado.
Ca fablastes muy osado
En el lago de perdipion Fynida.
De la grant prestinagion.
Non seyendo graduado, El muy alto Ley loado
Nin letrado. Quier ver lo que faredes,
E aun espera, sy ssabredes
Mucho andades alongado Rreplicar á lo trobado
De seguir esta carrera. Muy limado.

m .

{Folio 81 Molto.)

Este dezir fizo el dicho A lfonso A lvares á don Gutierre de Toledo arcediano de
Guadalfajara, quando fué electo de Toledo.

A quen ajuda o Rey ensalgado,


A muy noble Reyna, o gentil Infante,
0 grant Condestable é o Almirante,
Pero Lopez de Ayala, de sy Juan Furtado,
De poys todo prez do rreno juntado,
¿Poys commo lie possen fazer encrente
Que possa turbar tal feyto Vigente,
- , Aynda que fosse mill tanto letrado?
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 151
De otras bondades o veio arnessado,
Ca es sabidor é de boa vyda,
Lyndo fydalgo, persona complida
Con toda cordura, leal, mesurado.
De mays que ajuda ventura, estado,
Proeza, concordia que sson de su parte,
¿Poys commo lie pode Yygente con arte
Poner turbamento en lo argobispado?

Por esto, amigos, só emaginado ;


En cuio esforgo Vigente o ffaz
O esta dentera sy es de o agraz
Foy ben azeda no tempo passado,
O si es por esto, es mal consellado
E si por enveia es ben fol de plan,
Salvante si atende á o Taborlan
Que de otro non pode él ser aiudado.

Por ende, amigos, so maravillado ,


Dos cosas que veio tan contra rrazon.
Un gato pequeño filiar entengon
Con un león forte tan ben heredado,
Ca por esperenga es visto falado
Que por un bramido d’ un soo león
Devrien cantos gatos en o mundo son
Fugir, canto mays un magro cuytado.

165. Poco, é de buena mente,


Agora, luego de mano ;
{Folio 52.)
Que después de llano é llano,
Este dezir fizo el dicho A l f o n s o A l v a r e s d e Entiendo satisfazer
V i l l a S a n d i n o al dicho don Gutierre de Vestro afan , grant saber
Toledo, arçediano de Guadalfajara por Non tarde, mas bien temprano.
quanto le ayudava en el preyto quel dicho
Alfonso Alvares traya en Illescas é rogava
Pues oystes que del ciiero
le que calasse bien el su derecho por que el -
dicho Alfonso Alvares saliese con su en- Dis que salen las correas ,
tençion é vençiese á su adverssario. Palabras mintrosas, feas
An las todos por agüero.
Mi sseñor arçediano, E si yo antes non muero,
Resgebit este pressente Fio en Dios que mis contrarios
152 CANCIONERO DE BAENA.

A sus libeldos muy varios Que se dan al consegero.


Non valdrá alegar el fuero. Quien su gallo come entero,
E non paga los salarios,
Dios que todo el mundo mira A juezes é vicarios
Alumbre vestra memoria. Su pleyto non val dinero.
Por que yo rresçiba gloria
De quien lo mio me tyra. Amansat la vestra yra, ■
Los que traen la m intira, Pues leystes la estoria
El diablo los engañe. Que Dios da la su victoria
Por que se gonse é se bañe A aquel que en él espira.
Quien con lealtad sospira. El gendal, quando se estira
Es forgado que rregañe,
Fynida.
Yestro pleyto non se dañe
El señor que es grant xira Por saber yr á Tavira.
Los malos fechos estrañe
Fynida.
Por amor que se desgañe
Quien lança con falsa vira. Syn tomar capa de L ira ,
Yo ffaré como se apañe
El derecho en quanto atañe
164. A ver commo se rremira.
{Folio 52.)

Este desir es rrespuesta que da el dicho don 165.


Gutierre arçediano al dicho A l f o n s o A l ­
v a r e s á este su dessir que le fizo ; pero es ( Folio 52 imelto. )
opinion que lo non fizo el dicho arçediano
sy non Ferrant Peres de Illescas sseñor de Este dezir fizo e l dicho A l f o n s o A l v a r e s al
Ba... ; é otros algunos disen que no lo or­ dicho arçediano don Gutierre fasiendo le
denó el dicho Ferrant Peres, salvo el dicho ssaber commo enbiava otro dezir á Fer­
Alfonso Alvares messmo. rant Alvares su sobrino.

Quien me paga lo que afano Mucho mas que arçediano


Yo le ayudo çiertamente, Sseñor de muy grant valia,
Al amigo ó al pariente Por non perder en vano,
Sienpre dó consejo sano, Yos escryvo toda vya
E por ende á vos, hermano, Locuras con ossadía.
Lo que distes con plazer, ' Que vos envió conpuestas,
Y^o lo quiero meresçer Aunque non bien apuestas,
E rendir este verano. Algo son por maestría.

El esscasso cavallero, Al fijo de vostro hermano,


Nunca venge las peleas, ' E à ssu linda cortesia,
Bien se venden las lanpreas Enbié oy bien tenprano
A LFO N SO ALVARES DE VILLA SANDTNO 153
Una escritura mia; |
167.
Pero tal qual es querría 1
Que sus palabras mal puestas {Folio 52 vuelto.)
Yiessedes por que respuestas
Yo viesse en algunt dia. Este dezir fizo el dicho A l f o n s o A l n a r e z á
Ferrant Alvarez, señor de Val de Corneja,
Fynida. é á su hermano, loándolos por buenos her-
manos.
E la tal sabiduría
Vaya sse sobre mis cuestas, Señor de Val de Corneja,
Que por valles é por cuestas. Ssi vos piase, mis deitados
Alguno la preciaría. E anexires asonados
Non son en cada calleja,
Guardat bien esta conseja
166.
Muy secrepta en vestra arquilla.
(Folio 52 vuelto.} Que tal arte non se omilla
A doña Constanza Sarmiento su cuñada.
A Pasqual, Mingo Oveja.

Lynda, muy enoblegida E aun ssegunt el arte vieja


Dueña, de noble atavio. Que Asieron los passados,
Ved una triste sseguida Los desires encadenados
Que yo á vestro fijo embio ' Ssoñ alegría sobeja.
Con aqueste moco m io, Quien por sser blanca trebeja
E rreyd de my locura, Non olvide la concilla.
Que la mucha escritura Que la color amarilla
Tornasse en gran desvario. Con alvayalde sse espeja,

Dueña de bondat guarnida, Quantos cantan en la Igleja ,


Gragiossa, de onesto brio, Non son todos graduados,
Fuerza es que me despida Bien paresgen los tejados,
De aqueste mundo baldío, Quando non les mengua teja:
Aunque me llamen sandio Pues dezid que vos semeja
Las gentes, non tengo cura. Gentil niño syn mansilla,
Pues veo que mi ventura Que muy muchos en Castilla
Non tiene.mas poderío. Se visten desta pelleja.
Fynida. Fynida.

En yvierno con el frío, Yo lo juro por mi oreja,


En verano con calura. Que dos hermanos juntados
Siempre mengua mi ventura. Non podrían sser fallados
Mis palabras son rogio. Tales en la Moraleja.
í5 4 CANCIONERO DE TURNA -

168. - ,
i
(Folio 53.)

Este dezir fizo el dicho Al f o n s o A l v a r e s al dicho arcediano don Gutierre é doña Constanza

su cuñada por quanto les enbió un presente.

Señor é señora, perssoüELS leales,


A.ved gasajado con este presente,
Maguera muy poco es de buena mente
Asy lo veredes por ciertas señales. ' • .
Asy Dios me quite trístesa é males,
Que tengo comigo estraña vergüeña ,
A tan grant sseñor é tan noble dueña
Llevar poca fruta de tantos metales.

Aquesto acarrea que los tenporales


Son desvariados en su continente,
E non fazen curso sy non de agidente
Asy que las frutas non son naturales.
E con todo esso los falsos, pardales
Fasen mas daño que non la cigüeña,
Ca luego'que veen que omme se alüeña,
^ Picando destruyen los Dueños frutales.

Fynída.

Por muchos dolores que son entráñales


El mundo comparan al omme que ensueña,
Ssy llave non tiene nin núes la curueña.
Poco aprovecha tener mortigúales.

169.
(Folio 5 5 .)

Este dezir fiso el dicho A lfo n so A lvares al dicho arcediano don Gutierre é á dona Consíanga
. s u cuñada.

Señor é señora, las brevas melares


Ya espiraron, que non hay ningunas,
Enpero á pessar de todas fortunas.
ALFONSO ALVAUES DE VILLA SANDINO. 155
Maguer mi persona es ya toda azares,
Alá vos enbio sseys ó ssiete pares
De brevas maduras que llaman godenes,
Pero que non valen dos ó tres novenes :
Son buen comienqo de otros manjares.
Fynida.

Ya mis plaseres sson todos pessares.


Tengo dolor muy grande en las syenes.
Tristeza é pessar son todos mis bienes
Non me ffallesqe sy non mal de yjares.

170.
[Folios.) , ..

Este dezir fizo el dicho A l f o n so A lv a r es al dicho arcediano don Gatierre é doña Constaofa
su cuñada.

Señor é señora, pues van madurando ' ■


Las brevas que tanto eran deseadas,
De aqui adelante algunas vegadas
Avredes presente non sé fasta quando >
Que segunt el tienpo, la verdat fablando,
Non es bien seguro ningunt buen frutal
Del sol eclipsado, caliente ^ mortal
E de susias aves que andan bulando.

Maguer en mi huerto andove buscando ' '


Brevas maduras que vy entreveradas,
Fallélas é fallo mucho annubladas.
Marchitas é floxas, según que yo ando ;
E quien lo acarrea esto, amaginando
Que es mi ventura que fue siempre tal.
Del bien alongada muy cerca del mal, ■
Asy se rebuelve, comigo jugando.

Quanto mas cobdigio que suba el un vando.


Por quien mis entrañas son sienpre llagadas,
Atanto mas fallo las puertas cerradas,
E veo á mesura estar sse quexando,
156 CANCIO NERO DE BAENA.

Franqaeza è bondat grandes bozes dando^


Deziendo ; i Ay mundo vyl é descomunal 1
Por ti es vyleza en pontificai,
E todas proezas están ya callando.

Por ende, señores, mii-ad si demando


Rrazon é derecho en cossas adradas.
Quando maldigo las oras menguadas,
Quytado en que bivo, pobreza esperando,
E pues mis negoQios se van alongando.
Tardando, don frayle, es fuerte señal
Sy non be la bula del ssello papal,
Bivré con tristeza plazer olvidando.
Fynida.

E los burladores que andan chufando.


Dirán con maliQia : Don viejo coytral,
Aqui perderedes muger é caudal
jVed quantos males me matan cuydando!

171. Mas bien firmes asentadas


Do nunca se trocarán.
[Polio 55 vueltoJ¡

Mis palabras verdaderas


Dezir de A lfonso A lva res á d o ñ a Constanza.
Non sé sy vos plazerán,
Florescan estas Agüeras Que paresgen lisongeras
Do tantas brevas están, A los que mal judgarán.
Ca segunt veo maneras Mas estos tales serán,
Tengo que floresceran. Los que por muchas vegadas
Non floresca don Fulan, Venden syn pavor á ossadas,
Nin sus palabras dañadas. Alagorpor agafran.
Crueles, compogoñadas,
Fynida.
Pilloros de algagafan.
Pues mienten, gedo verán
Flor é lus de las grangeras Sus paredes derribadas,
Que en España comen p an , Sus alas chamuscadas
Oyd mis coplas enteras De mal fuego de alquilan.
E sus puntos, donde van;
Fallaredes bien de plan
Que non son desvariadas.
A LFO N SO ALVARES DE VILLA S À N D IN O . 157
172. Las cossas do sse criaron.
Ussan commo syempre usaron
(Folio 5 3 vuelto.)
Mal fecbores en Castilla,
Dezir de A l f o n s o A l v a r e s al dicho
Armando la zancadilla
arcediano. A los que dellos fyaron.

Ya dexemos la materia Non vale qerrar postigos,


De las brevas de este año , Nin rredes que les armaron;
Curando de yr á la ferya Mas buscando ssus abrigos,
Do venden ganado é paño, D’ espantajos non curaron.
Por foyr de todo engaño Comen lo que non senbraron
Que pruevan arrendadores, En el campo é por la villa,
Sy pueden recabdadores, E pocos por maravilla
Nunca fazen de su daño. D’ estos menguan nin menguaron.
Fyuida.
Diz que dízen los antigos
Yo quiero ser hermitaño Que las leys ordenaron,
Con pobrezas é dolores, Que en boca de dos testigos
O con los fraylés menores Toda verdat apuraron.
Ocupar algimt escaño. Dos mogos mios juraron
Para el Dios de Bovadilla,
Que oy en esta quadrilla
175. Mas figos non alcangaron.
1
Fynida.
(Folio 83 metto.)

Los que la grant mar nadaron


Este dezir fizo A l f o n s o A l v a r e s á la dicha
doña Constanza Sarmiento por quanto le
Por sobir en alta ssylla, l
envió un presente de figos. Si se affogan al orilla
En vano se trabajaron.
Madurando van los figos
Maguer mucbo se anublaron,
Segunt oy son los amigos
Pocos é malos quedaron ;
Tantos quantos sse fallaron,
Noble dueña ssy mansilla.
Allá van en la ^estilla
Los que los tordos dexaron.

Pardales, tordos mendigos,


Nunca cessan nin cessaron
Destroyr, commo enemigos .
158 CANCIONERO DE BAENA.

174. A vos , muy noble señora


Bien guardada é sabidora,
{Folio S4.) Discreta de grant linage,
Esta de dezir fizo el dicho A c f o n s o A l v a r e s
Gragiosa de buen vissage,
á la dicha doña Constaiiga Sarm iento, Do toda bondat se mora.
quando ella adolespió en Toledo, é embia-
vale este dezir, commo en manera de con­ Do mora mucha linpieza
solatoria, por quanto sienpre le fazia mer-
En vestra ryca morada,
■ 5 ed é ayuda el dicho arcediano é la dicha
doña Constan9 a assy de dineros commo de
Bien devedes sser llamada
trigo é otras cossas. Dueña con gentil franqueza.
Yo con mi ruda synpleza
Señora, vestra salud Vos enbío este xarope ,
Es á mí grant buen andanga. Ssyn agucar, ssyn arrope ;
El contrarío es tribulanea Rreyd partiendo tristeza. ■
Después de la juventud.
Joro á Dios é 4 su virtut. Tristeza tengo comigo
Que non canto con pagengia. Con esta vegez tan negra,
Pensando en vestra dolengía ; Si Dios padre non me alegra,
Nín puedo tocar laúd. A quien yo agora digo,
Aqui gierro mi postigo
Laúd, rrabe nin vyuela, Con gerradura secreta;
Non be ojos de tañ e r, Si da tumbo la carreta,
Antes he tal desplazar Derramado es todo el trigo.
Que nada non me consuela ;
Nin sé cossa que me duela. Trigo, genteno é gevada
Tanto commo vestro enojo, Caerá todo en el suelo.
Non querría este cordojo Yo por ende me desmuelo,
Por sser señor de Pozuela. Non ssé sy es algo ó nada.
Mi fazienda estractada
Pozuela é Torrejongülo, Sabe Dios por que ó commo,
Aunque son fuertes lugares. Si el sol rretiere el plomo,
Non me quitaren pessares La rrazon es desatada.
O mucho me maravillo ;
Triste ando é amarillo, Fynida.
Señora, noche é mañana. Nichil en bolsa rrasgada
Fasta que vos vea ssaña Me muestra mi mayordomo,
Con plazer, syn omeziUo. Quando yo cuenta le tomo
D’ esta otra temporada.
Omesillo tengo agora,
Con quien obra agidental,
Dando dolengias é mal
ALFO NSO A L V A R E S I)E VILLA S A N D IN O . .
159
Fyuida.
175.
Cuenta amarga 'muy antiga
[Folio 54.)
Non*la puedo refussar,
Dezir de A lfo n so A lvares a doña Cons tança. Ca he miedo de topar
Con la muerte su enemiga.
Pues ya non fallo que diga.
De aqueste mundo raffés.
Alta dueña de grant près.
Dios del cielo vos veudiga. 176.
El que quando quiere, abriga
[Folio 5 4 mello.\
A quien le plaze abrigar,
Yos abrigue syn tardar
Dezir de A l f o n s o A l v a r e s á la dicha doña
Pues á mí me dessabriga. Constanza.

Pues á mí me desabriga Señora dona Cons tan pa,


Con pobreza é con veges. Linda dueña enoblecida,
Ya más negra es que la pez Noble de muy lynpia vyda.
Mi vida triste mendiga. Fija dalgo ssyn dubdauQa,
Dios castigando castiga Yo un vestro abdebdador,
A quien ama castigar, Sservidor leal provado,
Ssy castigo be de tomar. Vos presento este deytado
Conviene que me desdiga. Con muy mucha omildanca.

Conviene que me desdiga Con muy mucha omildanpa


Para siempre desta ves, ' ’ Sea dada esta syguyda,
De todo gentil jabés A vos, dueña guarnesgída.
E de amar ninguna amiga. De bondat syn toda erranga;
Ya non ssé á quien maldiga. Por que sepades mi- estado
Mas maldigo á mí en provar Commo está-muy congertado,
Quanto puedo por cobrar Para yo sser despossado
Onrra, ques amarga espiga.. Donde atiendo aver folganga.

Onrra ques amarga espiga Donde atiendo aver folganga


Non val nada en la niñes. Es mi voluntat vengida.
Pues quanto en la mançebez Pues fallé muger garrida,
En muy poco tiempo avryga ; Nueva flor de alegranga.
La veges ya non sse obliga Con la qual sso muy pagado 5
Que non sse puede obligar, Ssea Dios syempre loado,
Pues está obligada á dar Sseñora, vestro mandado .
Cuenta amarga muy antiga. Non se pusso en olvidang-a.
160 CANCIONKRO UE BAENA.

Non se puso en ohidanga En vestra grant discregion,


El bien que nunca se olvida. Pongo esta relagion
Por ende, noble escogida. Ante el vestro poderío;
Digna de toda alabanga. Sy fablé commo sandio.
Sea de vos ayudado Ante el Rrey noble, ensalgado,
Yo que so syempre obligado Mandat que sea rasgado.
A servirvos de buen grado Non lo vea el grant gentio.
Con debida lealtanca.
Todo mi'quexo es baldio.
Con devida lealtanga Que non ha anparagion.
Serviré é temé servida, Mas por dar consolagion
A vos, discreta entendida. Al Rey de muy alto brio,
En quien yo tengo esperanca, Conpuse por alvedrio
Que seré por vos honrrado. Palabras de buen mercado;
Acorrido é conssolado; De ser dezidor errado
Sy al fuere ] mal pecado I Sabe Dios que me desvio.
Mal diré mi triste andanga.
Fynida. Pero qnes todo rrogio
El don ques en breve dado El mundo é tribulagion,
Muestra gozo é gassajado. A vos muy sin condición
Que lo mucho demandado Ofresco mi atavio.
Engendra grant tríbulanga. Atan pobre é atan vazio
Commo es é tan menguado;
Yestro sea de buen grado :
177. Al non quiero, nin porfío.
Fynida.
( Folio S5.")

Desque puse mi amorío


Este dezir fizo é ordenó el dicho A l f o n s o á j l -
vÁREZ á Alvaro de Luna, condestable de
Con vos noble é muy loado.
Castilla, antes que fuese condestable. Non me puede ser provado
Que busqué otro navio.
Alvaro señor, yo enbio
Al Rrey una petigion.
Que segunt mi entigion, 178.
Paresge un grant desvario ;
Por quel poco sesso mio [Folio S S .)

Non basta, ¡mal pecado !


Este dezir fizo el dicho A l f o n s o A l v a r e z al
A fazer ningunt tractado, dicho señor Condestable.
Sy non desdonado é frió.
Alvaro señor, sähet
Mas fiando, commo fyo. Que non fallo qué escrebir.
A L FO N SO ALVARES DE VILLA SA N D IN O . 161
Nin ya non sé qué dezir Fidalgo de fydalguia.
Salvo que vestra merget Con que todo cuerpo humano
Me perdone quanto digo. Devrie ser contento, ufano.
Si quiera por ser antigo : Ledo é quito de tristura.
Non codicio otro abrigo Aved plazer é folgora.
Si non el vestro, oreet; Non perdiendo tienpo en vano.
Desto bien gierto set. Pues que ya se va el verano.
m

Lo que escrivo al Rrey leed, Pues que ya se va el verano,


E averedes que reyr Atienda quien atendia
De mi nesgio arguyr Plazer con plazenteria.
En quaresma con la seed; Aviendo consejo sano;
One todo non vale un figo, Luego luego de tenprano.
Por que ya el arte que sygo Pensando con grant cordura.
Safumerio es de espligo. En commo é de qual figura
Que non huele, pues oled Sea el grant Rey castellano
Quien está tras la pared. Gozoso de llano en llano .

A mí por vestro acorred . Gososo de llano en llano.


Pues que vos amo servir, Sea por vos quien serya
E nunca me plaze oyr Servidor é sserviria
Contra vos; esto tened. Con la paja é con el grano ;
Mas quanto puedo maldigo, Non á guisa de aldeano.
A qualquier vestro enemigo; Mas con lealtanga pura, '
Aqui gierro mi postigo. Yo vos fago pleito é jura.
Lo que á vos cunple faced ; Que donde me vien á mano.
En bon Uog gitao la rred. En vos loareienpre afauo.
Finida.

Ì79. Maguera so viejo angiano,


Non olvido la mesura.
Este dezir f i z o é ordenó el dicho A l f o n s o A l - Mas codigio ver segura
VAftEz DE V i l l a S a n d i n o para el dicho se­ La corte del soberano
ñor condestable don Alvaro de Luna, quan­ Lindo Rrey, fyel christianó.
do el Rey nostro señor eslava en Aré vaio é
tenia ende ayuntamiento de gentes año de
quatro gientos^é veynte é nno, rrelatandole
commo ya sse’yva, é derramava la otra
gente del Espinar. •

Alvaro, señor logano


De logana logania,.
162 r.ANCIONKItO DÉ BAENA.

Fynida.
180.
Por lo qual, señor hermano ,
{Folio Í® vuelto. ) Pues gessa la fermosura
De vestra arte é conpostura,
Este dezir fizo é ordenó J o a n A l f o n s o d e
B a e n a , escrivano del Rey, commo en ma­ Non enredes del mancano
nera de rrespuesta que le dava al dicho Al­ Del que yo ssó ortelano.
fonso Alvarez, commo en manera de
rrespuesta á este otro su dezir, é so enten-
gion é á fyn de travar con él rrequesta : el
qual dezir va rrespoodiendo por los mes- 181.
mos consonantes limados é escandidos.
{Folio 5 5 vuelto.)
Grant poeta, viejo cano,
E.ste dezir fizo é ordenó el dicho Al f o n s o Al­
Muy fundado en poetria. v a r e s para el dicho señor Condestable,

La vestra grant maestría quando le dio el Rrey á sant Estevan.


Rrosea es de pan meUiano :
Por quanto vestro omilano Señor, non vos enogedes,
Bola poco é con presura, Aunque algunos se atrevan
E non sube en el altura A parlar, pues vos tenedes
Donde sube don Fulano Letuario con que bevan ;
El muy sotil escrivano. Lleve la carga que lievan,
Yos guardat lo que devedes,
El muy sotil escrivano Que d’ esta ves quedaredes
Que trabaja noche é dia. Por señor de Sant-Estevan :
Con su linda escrivania Muchos de viento se gevan.
En papel hsso, toscano.
Por pitar vos el tolano Muchas mas altas mergedes
En la su rryca escritura. Yos farà, non dudo en eUo,
De letra tajante é pura El alto que obedegedes.
Bien escripia con su mano. Confirmadas con su sello ;
Non por qierto de villano. Pues por mi poco cabello.
Señor, non me deseghedes,
Por ende pues onrra gano Mas mandat lo.que entendedes
Con rryqueza é mejoría, Que cunple mandar á Tello
Por loar tan gran valia Del quél yo non me querello.
Del gragiosso é palengiano
Que del Rey está gercano Señor, que sienpre gozedes
Floresgiendo su ventura, De grant loor mundario.
Pues de mí tomó tal cura. Que d’ esta non oMdedes
El verá lo que desplano A mi, pobre é solitario;
Maguera que soy enano. Que yo juro á mi sudario
A LFO N SO ALVARES ÜE VILLA SA N D IN O . 163
E á Dios en quien creedes, 182.
Que sienpre me fallaredes
L eal, syn ningunt contrario ; {Folio 5 6 .)
Non trayo otro vistuario.
Este dezír fizo é ordenó el dicho A l f o n s o A l ­
v a r e s D E V i l l a S a n d i n o para e l dicho se­
La limosna que sabedes ñor Condestable, en loores de su persona,
Quel Rey me mandó fazer. pidiéndole merged.
Pido vos que ordenedes
Commo yo la pueda aver Alvaro , señor, señor,
Muy en breve é con plazer, Yo el'de Villa Sandino,
Donde non me paren rredes ; Ante vos mi gesto endino
Sy non, señor, ya lo vedes Con reverengia é sabor
Quel ganar serie perder : Que tengo de vos servir;
Non se puede esto esconder. Sy me dexe Dios bevir.
Que vos amo syn error.
Mas sy vos me defendedes.
Yo seré bien defendido, Alvaro, señor, señor, '
Maguer non vos he servido , Commo pobre pelegrino,
En algo vos serviredes Rresgebí en este camino
De mí , con solaz que avredes Grant cansangio é gran dolor ;
Syn enojo é syn roydo : Pues me mandastes venir,
Basta asas lo repetido, Quered me fablar é oyr
Por que cunple , non dudedes, Con pagiengia é con dulgor.
Señor , que me perdonedes.
Alvaro, señor, señor,
Fynida.
Sabed gierto que emagino,
Negessario es que ganedes Que algunt bestión mohíno
Del Rey alto ennoblecido Me será estorvador ;
Un su alvalá conpljdo, Mas vos por bondat seguir,
Para con que acabedes Non querades consentir
El negogio, éYolgaredes. Que muera buen servidor,

Alvaro, señor, señor,


Quien toviere tal padrino
Commo vos, yo determino,
Que non deve aver pavor,
Ca segunt oygo dezír,
Qedo avedes de sobyr
En otro estado mayor.

Alvaro , señor, señor,


1 6 4 CANCIONERO DE BA ENA

Antel Rey muy claro, fino , Mas guardai me del maldito ,


De muchos loores digno, Lengua susia , vyl, riialdita,
Sed me buen procurador. Davihuelo, pues que gryta
Por que yo paeda salir Muchas vilesas en grito,
Con mi entenqion é yr Gommo dannado é pregilo.
De aquí con plazer é onor.
Este loco endiablado
Alvaro, señor, señor, Con su cara endiablada.
Dis que quien fuesse adevino De la ley non cree nada;
Non podrie morir mesquino ; Asy todo omme que es nado
Dicho es de sabidor, Bive buen descomulgado.
Assy es de presumir , La gente es descom.ulgada
Que fuera bueno escrevir Por qu’ el dan rropa broslada.
Dias ha vestro loor. Que él veyendo se broslado,
Bive en mortal pecado.
Alvaro , señor, señor,
Quien á sombra de tal pino El truhán , por que es agudo,
Se posiese, yo examino Faze á su muger aguda,
Que non perderá el color. Aunque es gorda, bien se escuda,
Señor, dad me de vestir Bresgibiendo en su escudo
Por que me pueda enfengir Encuentros muy á menudo
En plaza de vestro amor. De gente gruessa é menuda :
Ya ya mocha por cornuda,
Fynida,
Que quien es gierto cornudo
Alvaro, sseñor, señor, Deve callar commo mudo.
Certes non vos vull mentir j-
Anesme pan que deljunir, A Dios non tem e, nin creo
Yos n’ aveu tot lo mellor. Quél sus Evangelios crea;
Gula é luxuria desea.
Nunca pierde este deseo:
185. Este susio, V il , é hebreo,
Fijo de una susia ebrea,
{Folio 56 vuelto.) Quiten le lo que menea,
Este d e z i p fiso é ordenó el dicho A l f o n s o A l ­
E verán en su meneo
v a r e s para e l dicho señor Condestable^ Que yo con razón lo afeo,
por quanto Daviuelo lo aciisavaé lo corrya.
E sy vos, noble esmerado,
Alvaro, señor bendito, Con lealtanca esmerada
Leal persona bendita, Yieredes la rrazon provada
Non vos pesse que rrepita Dad mi dicho por provado,
Algo que yo aqui rrepito ; ^ E al mal loco atreguado ,
A L FO N SO ALVARES DE V IL L A S A N D IN O . 165
Sea su vida atreguada. Sé que tiene á.ty olvidado.
Mas por merged señalada ^ Por ante cuco provado.
Sea un tienpo señalado
De la corte degredado, Ffljo de algunt vyl barbudo,
E de vyl p. ; barbuda,
FyQÍda.
Devrie ser que en rrazon cruda
Quanto gana é ha ganado Muestra con rigor tan crudo.
Es rryqueza mal ganada, Contra mí que por ssessudo
Esta ley es ordenada Cobré dueña bien sesuda;
Por derecho ordeñado Quien al dise mal engruda
Que padesca el nasgiado. Su rrostro con rralo engrudo :
Do te por torpe ssañudo.

184. Aun que yo so viejo ffeo,


Nunca fué mi obra fea;
{Folio 5 6 vuelto.)
Quien tales mares marea
Este dezir fiso é ordenó el dicho A l f o n s o A l ­
Commo oyes qué mareo,
v a r e s D E V i l l a S a n d i n o para e l dicho se­ Non pierde su buen aseo
ñor Condestable commo en manera de Que lealtad bien lo assea.
quexo é de querella que le dava del dicho Non me plaz de quien menea
Davihuelo, en el qiial lo lastimava é bal-
Lo que ya yo non meneo :
donava el dicho Alfonso Alvares al dicho
Davihuelo, por arte de macho é fenbra ; é
Siempre de dados descreo.
e s muy bien fecho.
Mientes, vil puerco ensusiado,
Davihuelo que me quito, Con tu lengua ensusiada.
Pues ya él de mí se quita. Matador de alma criada
Mas á t y , bos de cabrita, Quel Señor ovo criado.
Que balas commo cabrito, El jues fincó menguado,
Dente un c ..... frito La jiistigia fué menguada,
Con m ......de perros frita, Por non ser de ty poblada
Pues con invidia infinita La grant forca en el poblado,
Villano, susio infinito, Do fesiste tal pecado.
Tases dentro en el garbto.
F y n id a .

Mintrosso, pobre asonbrado. Dios anpare al muy loado,


Tú bives vida asonbrada, E á la Reyna muy loada,
En prisión atormentada Qne me dan vyda onrrada
Donde fuste atormentado. Sabiendo que ssoy onrrado ,
Sandio, mal consejado, De Reyes quisto é amado.
Persona mal consejada,
La que tienes olvidada
166 c a n c io n e r o de baen a .

Con lunbre de otro candil


185. Non quiero ser alunbrado ;
Después de la gran valia
{Folio 51,) Del Rey de gran nonbradia.
Si en vestra conpañia
Este desir fiso é ordenó el dicho A l f o n s o A l ­
v a r e s D E T i l l a S a n d i n O para el dicho se­
Me quisieredes, soy pagado
ñor Condestable, pablicaiido sus loores é Muy de grado.
pediendo le merçed é eyuda de vistuario.
F.ynida,
ir*
Onrrador é muy onrrado, Señor, pues que fuy criado
Alvaro, señor gentil, De los Reys syn foiba
(rosad vos con tal abril En niñes é en mangebia,
Commo Dios nos ha enbiado, Ora en la postremeria
E tomat mucha alegría. Sea yo por vos tornado *
Que segunt la entengioimiia, Consolado.
La santa Virgen María
Curará de vuestro estado
Muy privado. .
186.
Leal, cuerdo é mesurado.
[Folio o7 vuelto.)
Pues hanparades qien m ili,
Anparad á m i, un sotil Este dezir fiso ó ordenó el dicho A l f o n s o A l­
Cavallero afortunado. vares al dicho señor Condestable.
Por que quien escarneQia
De mí, por que á vos vernia, Alvaro señor, yo escrivo
Syenta la grant mejoría, Al Rrey sobre mi fasienda,
Que por vos, noble esforqado. Sy se pone alguna emienda,
He cobrado. Sy non muerto so é cativo ;
Por ende, por Dios é amor
Yo vine mal apostado Sed me buen ayudador,
Con este negro mandil. Pues vos tengo por señor
Que es un vystuario vyl. Para en quanto fuere bivo.
Ya lo vedes ¡ mal pecado!
Por ende por cortessia Para en quanto fuere bivo,
Onrrat la oavalleria. Bolveré, señor, la rryenda
Pues yo siempre é toda via Con busco, quien quierlo entienda.
Vestro quiero ser llamado Aun que vos paresco esquivo;
Apurado. Ca vos amo syn error,
Por que vos, fallo bonrrador ,
Non entiendo aver cuydado - Cuerdo é leal syn pavor,
De buscar otro cubrü; Sabio é muy caritativo.
A L FO N SO ALVARES DE V IL L A SA N D IN O . 167
Por eude , señor, ssoplíco
Fynida,
A vestra mucha bondat,
Sabio é muy caritativo , Que con sana voluntad
Vos veo que es grant loor Fagades un pobre rrico:
Pues tomat por servidor Que yo la verdat publico,
A m í, triste é syn sabor , Rrey é Rreyna, vos pagastes
Rudo é imagynativo. A otros lo que mandastes;
Pues pague grande 4 un chico.

187. Que syn poder absoluto


Del noble Rrey castellano
(Folio S7 vuelto.)
Quanto yo afané é afano
Este desir fiso é ordenó el dicho A l f o n s o A l­
Es árbol seco syn fructo.
v a r e s al dicho señor Condestable.
Mas guardando el astatuto
De las siete letras tengo
Non guardando maestría. Que sy dos muías mantengo
Señor Alvaro de L una, . Mantorné tres 4 pié enxuto.
Mas por el arte comuna
Fynida.
Trobo ya syn alegria.
Pues que la ventura mia Por el truhán dissoluto,
Es contraría á mis negocios. Señor, yo non me detengo ,
Con bidmas é con socrocios Nin me viene bien.....
Padesco mal noche é dia. Disputar con un corruto.

Desque con vestra licenzia,


En Melgar de vos party. 188.
En mi cassa adolescy
De muy esquiva dolencia ; (Folio S8.)

Sofriendo gran penitencia.


Este desir fiso é ordenó el dicho A l f o n s o A l ­
Con dolor muy afyncado v a r e s DE V i l l a S a n d i n o para el dicho se­

En el braco é diestro lado, ñor Condestable, soplicandoleépidiendole


Longe de toda paciencia. por mercet que le declare sy era sayo ó
del Rrey ó de quien : el qoal dezir es bue­
no é bien ordenado, é de arte de maestria
Quando me sentí aliviado
mayor muy apurado.
Ya quanto de los dolores,
Tristes nuevas syn sabores Alvaro sseñor, yo arguyo,
Vinieron á m i, cuytado ; Maguer non sé argiiyr,
Que lo mas de lo mandado Que me digades por cuyo
Quel Rey me mando librar, Devo en Castilla bevir :
Disen me por me sanar 0 sy me cunple sofrir
Que me non será librado. Fasta qu’ el grant Lissuarte
168 CANGIO íffiR O DE BAENA.

Me faga Rrey ó me farte , 189.


Gommo le pueda servir
En un juego de rreyr. [Folio S8.)

Este dezir fizo é ordenó el dicho A lfonso A l-


De ser vuestro non refuyo, VARESpara el dicho'señor Condestable.
Nin entiendo rrefoyr,
Aunque mi algo destruyo, Alvaro sseñor, non fallo
E mi cuerpo en comedir ; Que dezir, pero escrevi
Gommo veo al Rjey partir Al Rey mi señor assy
Muchos algos, é non parte Gommo ssu leal vassallo :
Gomigo j é por està parte Por ende, acorred en breve
Soy cerca de resQebir Pues un vyl juglar se atreve
Cuydados para morir ; Contra mí, commo non deve,
E me corre commo gaUo,
Pero syn dubda conclnyo. Sabe Dios por qué me callo.
Quanto puedo concluyr,
Sy me quyere el Rey por suyo, Leamos otra legión,
Tal via quiero seguir Dexemos aquesta agora, ^ ■
Lealmente é syn fallir, Que el obispo de Camera
Syn lisonja é muy syn arte : Con su buena condición
Teniendo á vos de mi parte, Me dixo que vos fallara
Nunca me podran nozir Ledo è con noble cara,
Los que piensan enfengir. En quanto por mí fablara
Con vestra grant discregion ;
E pues yo me restituyo, Dios vos dé su bendigion.
Quered me restituir
» Fynida.
En mi onrra, pues ya puyo
Do non solia sobir ; Miembre vos la rrelagion
Guardo me de repetir Que vos dió por conclusión.
Muchas vezes una parte :
Gonsonantes que aqui ensarte
Non los puedo descobrir 190.
E nin sé mas que escrevir.
(Folio 5 8 vuelto,)
Fynida. f

Este dezir fi.so é ordenó el dicho A l f o n s o


Ya non fallo que dezir. A l v a r e s para el dicho señor Condestable.
Mas que un rrudo pillarte,
Loando vostro estandarte, Alvaro, señor leal.
Bien devedes presumir . Corona de los leales,
Si vos devo requerir. Yet esta carta que es tal.
Pues vistes otras tales ;
ALFO NSO ALVARES DE VILLA SA N D IN O . 169
Doledvos de mis males.
Finida.
Que non lo digo por mal,
Mas por quel león Rreal Todos somos mundanales.
Faga sus obras Rreales. Pues qualquier que es mundanal.
De los pecados mortales
E sy alguna vocal, Se guarde pues es mortal.
Aqui mengua en las vocales,
Rronped este original,
Coramo otros originales
191.
Rrompieron los officiales.
Que offiçio es dé oficial Este dezir fiso é ordenó el dieho A l f o n s o
Aver saña açidental A l v a r e s para el dicho señor Condestable.
Por yerros açidentales.
Alvaro sseñor, caudillo
De muchas gentes loqanas.
Mas pues yo so natural
Quien vela fuerte castillo
Del Rrey con sus naturales.
Non se duerma en las mañanas;
Bien me puede en especial
Dias, messes é aun semanas
Dar merçedes espeçiales ;
Ande ledo é apercebido;
Pues vienen los temporales
Guarde el sson del apellido.
Que maestra el temporal,
Que en los charcos dan las rranas
Para ser mayor que egual
Maguer sean bozes vanas.
Entre algunos mis y guales.
Que, sseñor, rrostro amarifio.
Que mas vale un quintal Lleno de rrugas é canas,
De oro que dos quintales Sseñor, non me maravillo
De plomo, maguer metal De burletas castellanas;
Se llama con los metales. Pues vestras obras son sanas,
Bien saben los logicales. Commo de leal conplido,
Que yo non soy logical. Sso quel Rey sea servido
Mas desseo aver cabdal, Por enbidias ssobejanas
Segunt otros han caudales. Non dedes.tres avellanas.

Finida.
Señor, vea el Mariscal
Todo esto, ó Mariscales, Por tales carreras llanas
Almirante mayoral. Anda el Rey quisto é temido,
Condes, otros mayorales : E seguro obedescido
Presumo quantos é quales De personas qibdadanas,
Por me fazer tal ó qual. E aun de las muv soberanas.
Ante el grant pontifical
Mostraran pontificales.
170 eANClONERO DE BAENA.

Fynida.
192.
Señor, quered vos menbrar
( Folio §8 m e llo ,) De m í, que vos syenpre amé
E aun vos amo é amaré,
Este desir fiso é ordenó el dicho A lfonso A l ­ Que en quanto bivo seré
vares DE V illa S andino para el dicho sse- Non vos entiendo dexar
ñor Condestable, sóbrelos fechos ardientes Nin trocar.
del reyno, é quando sonava quel Rey nos-
' tro sseñor lo fasia su condestable de Cas­
tilla.
195.
Alvaro sseñor, la glossa
( Folio 59-Î)
Que se podría glosar,
Nin por metro nin por prossa Este desir fiso é ordenó el dicho A l f o n s o A l ­
Non me cuydo aventurar v a r e s DE V i l l a S a n d i n o para el dicho se­

A dezir commo é por qué ñor Condestable relatándole sus coytas é


Anda turbada la ffe ; fortunas, é en commo non le dava audien-
çia para fablar con él su fasienda, é sobre
Que yo so bien giertb é ssé-
todo querellandosse por que non tenia pos­
Quel vestro alto cuydar séda ninguna.
Sabe todo este cautar
Asonar, Alvaro sseñor, mençion
Devedes de mí faser.
Pues vestra obra es formosa, Pues vos syrvo á mi poder
Guardada sin mal penssar Con todo mi coraron.
La grani dinidat onrrossa Ya vos demandé liçençia
Yos la veredes cobrar.. Con devida reverençia.
Ssy lo veo, ffolgaré Que me diessedes audiençia
Por quelo profetizó Para oyr la relagion
En Roa,, do vos fallé De mi triste petiçion.
Presto por me. consolar
Sin burlar,. Yo escribo al grant león,
Commo bien podedes ver.
Que, señor, non sé quien osa; Dándole á entender
Nin, ossando, ossa ossar. Por fyguras mi entençion,
El contrario de tal cossa , Commo non tengo pacienQÍa,
Ca bien se puede m.ojar. Ssofriendo tal abstinençia,
Yo non digo nin diré Resçelando aver dolencia
Quien es, antes callaré; Por non ffallar un rryncon
Pero syempre loaré Do entrar, ssy quier messon.
A vos que devo loar
E guardar. Esto tengo á grant baldón .
A LFO N SO ALVARES DE v il l a s a n d in o . 171
Por que non solia ser; Añadistes
Mas yo ssoy loco en querer En mí mas tribulagion;
Lo que natura é rason Presumgion
Niegan por clara esperengia. De suspengíon
Deva fallar bien querencia Non fue bien ssy la posistes.
En muger nin en varón. Oración
Quanto mas esta ssason. Con devogion
Fago á Dios que presumistes
Fynida.
Algunt punto, ó lo creystes,
Gentil noble, aya perdón
Por que con tal atreveni^ia Maguer non me respondistes,
Muestr-o mi poca giencia Escogistes
Fablando tan de renden Yya de grant salvagion ,
Cossas que non ssé qué son. E sy algo entendistes,
Encobristes
Alta consideragion:
Entengion
194. Con discregion
Fue la regla que seguistes,
(Folio 59 .)
Contrigion,
De poblagion
Este desir fiso é ordenó el dicho A lfonso
VARES para el dicho señor Condestable. Comma leal eongebistes.
Mucho en esto concluystes.
Alvaro sseñor, non vystes,
Fynida,
Nin oystes
Esta ves mi petigion ; Por bondat que mantovistes,
Non ssé por qué lo fesistes, ^ Bendigion
Que pussistes Sin condigion
A mi en desesperagion. Ayades de quien servistes.
Collagion Pues tan bien lo meresgistes.
De perdigion,
Sseñor, fue la que me distes
Con mengion
De tal rragion.
Andan oy mis ojos tristes
De lo qual pecado ovistes.

Empero, sy la leystes
E tovistes
Que non era tal ligion
Para oyr, é la ronpistes,
172 CANCIONERO DE R AEN A .

195. Pues á mí es necessario


Que ponga en calendario
[FoUo 3 9 vuello.)‘ Quantas proesas oy son.
En vos, leal infanpon.
Este désir fiso é ordenó el dicho A l f o n s o A l ­
Pongo las de llano en llano.
v a r e s DE V i l l a S a n d i n o para el señorCon-

destable, sobre rason de vystaario que le Ante el grant Rrey castellano.


avia pedido por Tos otros, el qual desir es Por que qedo é de rendon
muy bien fecho é por arte de maestria ma­ Subades alto escalón.
yor.
Fynida.
Señor Alvaro, perdón, Sy se tarda el gualardon
Sì en la veges fuy vario, Por que afané é affano,
Demandando vistuario. Perderé paja é aun grano
Gommo quando era garçon. A dos leguas de Griñón -
Casso que me diga non Entre Uxena é Torrejon.
El muy alto é soberano.
Non es mi ssesso tan vano
Nin tan fuera de rra'son
Que lo tenga yo á baldón. 196.

Perdidoso de tal don, {Folio 60.)

Me dirà algunt contrario.


Estribóte que fiso é ordenó el dicho Alfonso
Mas por esso mi sudario
Alvares para el dicho señor Condestable.
Limpio fué toda ssason :
Con fyno é leal xabon Gentil de grant coracon,
Se enxabona bianco é sano. Rreyd con tal repnUon.
En invierno é en verano,
Quito de falsa opinion : Reyd, commo ya rreystes
Non euro de otro sermon. De mis locuras que oystes:
Píaseme porque vengistes
Yo padeseo en un mesón Ya á Batané Abiron.
Graves penas solitario.
Cativo Gommo cativo. Por el trono en que sobistes,
Atendiendo al de Leon : Seguiendo el bien que siguistes,
Sy vos, grant señor de Ayllon, Quien son ledos ó quien tristes
Alçades de mi la mano. Echemos sseso á monton.
Muerto so commo aldeano
Pobremente en un rrencon . Esto bien lo meresgistes.
En vyl cama syn colchón. Pues, señor, desque napistes .
I
I En alto ssiempre tovistes
Por ende, noble varón, ¡ Los ojos commo falcon.
ALFONSO ALVARES DE VILLA SANDINO. 173
Por el b