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20/6/2019 Científicos de Harvard relacionan un aditivo común en el pan de molde con la diabetes y la obesidad | BuenaVida | EL PAÍS

Científicos de Harvard relacionan un aditivo común en el pan de molde con la diabetes


y la obesidad
Su estudio detecta que el conservante, que evita que le salga moho al alimento, promueve la síntesis de hormonas que
podrían causar las enfermedades, pero sus resultados no son concluyentes

SARAH PALANQUES TOST 16 MAY 2019 - 09:22 CEST

Responde a los códigos E-280 hasta E-283, la industria alimentaria lo utiliza de manera habitual en el preparado de pan de molde y bollería, y
su utilidad está fuera de toda duda; su presencia previene la aparición de moho y la proliferación de bacterias. Se trata del propionato, un
aditivo alimentario común aprobado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) cuya inocuidad ha
sido recientemente cuestionada por un equipo internacional de científicos liderado por la Universidad de Harvard.

Su estudio, publicado en la revista Science Translational Medicine, afirma que el consumo de propinato podría aumentar los niveles de
hormonas implicadas en laregulación del peso corporal y la diabetes, con un aumento del riesgo de sufrir la última enfermedad y
obesidad. Es una información que sugiere un sinfín de preguntas. ¿Se acabaron las tostadas mañaneras? ¿Y el sándwich mixto de media
mañana? Cuando pensábamos que teníamos al país dividido entre pan de molde con costra o sin ella, ¿ahora resulta que el debate debería
haberse centrado en si comer el esponjoso alimento o no? Que no cunda el pánico.

Un extenso estudio en ratones, pero limitado en humanos


El endocrinólogo de la Universidad de Harvard y autor principal del estudio, Amir Tirosh, explica así el objetivo de la investigación: "Dada la
proporción epidémica de obesidad y diabetes, el mensaje principal de nuestro estudio refuerza la necesidad de evaluar ampliamente los
posibles efectos metabólicos a largo plazo de muchos factores ambientales que han cambiado en las últimas décadas, tanto por sus
efectos positivos como negativos. Ese esfuerzo global debería incluir, entre otros, todos los ingredientes de los alimentos, a nivel
molecular". En su caso, el trabajo basa sus resultados en una combinación de estudios en animales y personas.

En una primera fase, los científicos administraron propionato a ratones y comprobaron que aumentaron sus niveles de glucagón,
norepinefrina y FABP4 (una hormona gluconeogénica, o sea, que favorece la producción de glucosa). Esto, a su vez, produjo en los roedores
una hiperglucemia, que es un aumento del azúcar en sangre por encima de los niveles normales. Los animales subieron de peso y
laresistencia a la insulina de su organismo se incrementó. En una segunda fase, los científicos completaron el estudio con un pequeño
experimento en personas: en una muestra de 14 adultos, vieron que aquellos que consumieron comida con ciertos niveles de propionato
tuvieron aumentos significativos de noradrenalina, glucagón y FABP4 poco después de su ingesta.

La coincidencia es interesante pero, ¿son los resultados de su trabajo lo suficientemente solidos como para empezar a temblar? ¿Qué
limitaciones tiene la investigación? "El estudio en ratones tiene un diseño muy cuidado y de alta calidad. Han hecho más de diez experimentos
y han testado cada hipótesis en detalle, demostrando claramente su conclusión: qué provoca el propionato y por qué mecanismos", explica el
médico especialista en endocrinología y nutrición Antonio Mas. Pero el experto toma con precaución los resultados en humanos. "Es un
experimento preliminar que se ha hecho en muy pocos pacientes y que debe confirmarse. Sin embargo, me parece destacable que los
resultados obtenidos vayan en la misma línea y al menos, de entrada, no los desmientan", explica. Pero Mas subraya que no hay que
alarmarse. "Ya sabíamos que los productos ultraprocesados eran perjudiciales, en todo caso ahora además conocemos uno de los posibles
mecanismos", dice.

https://elpais.com/elpais/2019/05/13/buenavida/1557761997_081632.html?rel=str_articulo#1560923992327 1/2
20/6/2019 Científicos de Harvard relacionan un aditivo común en el pan de molde con la diabetes y la obesidad | BuenaVida | EL PAÍS

obesidad. Es una información que sugiere un sinfín de preguntas. ¿Se acabaron las tostadas mañaneras? ¿Y el sándwich mixto de media
mañana? Cuando pensábamos que teníamos al país dividido entre pan de molde con costra o sin ella, ¿ahora resulta que el debate debería
haberse centrado en si comer el esponjoso alimento o no? Que no cunda el pánico.

Un extenso estudio en ratones, pero limitado en humanos


El endocrinólogo de la Universidad de Harvard y autor principal del estudio, Amir Tirosh, explica así el objetivo de la investigación: "Dada la
proporción epidémica de obesidad y diabetes, el mensaje principal de nuestro estudio refuerza la necesidad de evaluar ampliamente los
posibles efectos metabólicos a largo plazo de muchos factores ambientales que han cambiado en las últimas décadas, tanto por sus
efectos positivos como negativos. Ese esfuerzo global debería incluir, entre otros, todos los ingredientes de los alimentos, a nivel
molecular". En su caso, el trabajo basa sus resultados en una combinación de estudios en animales y personas.

En una primera fase, los científicos administraron propionato a ratones y comprobaron que aumentaron sus niveles de glucagón,
norepinefrina y FABP4 (una hormona gluconeogénica, o sea, que favorece la producción de glucosa). Esto, a su vez, produjo en los roedores
una hiperglucemia, que es un aumento del azúcar en sangre por encima de los niveles normales. Los animales subieron de peso y
laresistencia a la insulina de su organismo se incrementó. En una segunda fase, los científicos completaron el estudio con un pequeño
experimento en personas: en una muestra de 14 adultos, vieron que aquellos que consumieron comida con ciertos niveles de propionato
tuvieron aumentos significativos de noradrenalina, glucagón y FABP4 poco después de su ingesta.

La coincidencia es interesante pero, ¿son los resultados de su trabajo lo suficientemente solidos como para empezar a temblar? ¿Qué
limitaciones tiene la investigación? "El estudio en ratones tiene un diseño muy cuidado y de alta calidad. Han hecho más de diez experimentos
y han testado cada hipótesis en detalle, demostrando claramente su conclusión: qué provoca el propionato y por qué mecanismos", explica el
médico especialista en endocrinología y nutrición Antonio Mas. Pero el experto toma con precaución los resultados en humanos. "Es un
experimento preliminar que se ha hecho en muy pocos pacientes y que debe confirmarse. Sin embargo, me parece destacable que los
resultados obtenidos vayan en la misma línea y al menos, de entrada, no los desmientan", explica. Pero Mas subraya que no hay que
alarmarse. "Ya sabíamos que los productos ultraprocesados eran perjudiciales, en todo caso ahora además conocemos uno de los posibles
mecanismos", dice.

https://elpais.com/elpais/2019/05/13/buenavida/1557761997_081632.html?rel=str_articulo#1560923992327 2/2