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González Chávez Hilda Elizabeth

Ensayo: la importancia del orden social y su repercusión en la


familia, escuela y organización laboral.

Introducción

En primer orden, poder y fundamento del orden social son


preocupaciones fundacionales para la sociología. Se propone una
caracterización de las relaciones de poder a través de la lectura crítica
de tres abordajes sociológicos complementarios que prestan especial
atención a la internalización de las normas sociales. El primero vincula
la socialización con el fundamento del poder. El segundo vincula la
constitución del sujeto moderno con la consolidación de las estructuras
administrativas racionales del Estado. El último abordaje focaliza el
aspecto práctico de las interacciones sociales, donde el poder y el
capital cultural se combinan para destacar la importancia de la
internalización y naturalización de las normas sociales como
fundamento del orden social.

El proceso de civilización implica un cambio de las relaciones


humanas en una dirección determinada que nunca se detiene. Está
regido "por leyes propias de la red de individuos humanos
interdependientes" (Elias, 1990, pp. 58-59)

Por otra parte, se destaca la aplicación del Orden Social, siendo este
término ligado a la correcta aplicación del Sistema de Leyes mediante
la utilización de una Forma de Gobierno determinada, permitiendo el
correcto desarrollo de los ciudadanos dentro de un grupo social
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determinado, como también el crecimiento de la sociedad a nivel


Económico, Político y Cultural.

Desarrollo

La vida social, está regulada por normas, por lo que los individuos se
encuentran vinculados entre sí por compromisos sociales y culturales,
siendo este vínculo lo que el sociólogo E. Durkheim llamaba “cohesión
social”, o propiedad de los grupos, organizaciones y sociedades, que
les permite permanecer coordinados, integrados y unidos. Para
muchos autores el conjunto fundado por las normas, los valores y las
instituciones forma el núcleo central de la sociedad, y estas normas,
valores e instituciones se encargan de vincular a unos individuos con
otros, mediante diversas formas de control social.

El ritmo del cambio interesa porque es una característica diferencial de


las sociedades contemporáneas, así W. F. Ogburn define el retraso
cultural como el desfase de los ritmos de cambio entre distintos sub-
sistemas sociales, como el caso del avance rápido en tecnología y
conocimiento científico y la lentitud de la evolución de las instituciones
familiares, políticas, etc.

La familia. A medida que aumenta la complejización social, la familia


va perdiendo importancia en el proceso de socialización, por ello en
las sociedades sencillas, prácticamente toda la actividad se
desarrollaba dentro o en tomo a las familias. En la actualidad, la
disminución de su tamaño y la aparición de instituciones
especializadas han provocado que la socialización secundaria se
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realice fuera del ámbito de influencia familiar. Sin embargo, la


denominada socialización primaria sigue estando en manos de ella,
debido a que es la agencia en la que se desarrolla la base de la
personalidad del individuo.

La escuela. Es una institución especializada en la transmisión de la


cultura entre las distintas generaciones y aparece con la creciente
especialización y la intensificación de la división social del trabajo.

Los medios de comunicación de masas. Es la agencia de socialización


que mayor importancia ha adquirido en la actualidad, pues casi toda la
población se encuentra expuesta a alguno de los diferentes medios de
comunicación (prensa, radio y, en especial, televisión), de ahí su
especial relevancia. En ellos se transmiten informaciones sobre los
acontecimientos políticos, económicos, culturales, etc.; pero también
se presentan determinados estilos de vida y modelos de
comportamiento para sancionarlos, bien positiva, bien negativamente.

Conclusión

Desde sus orígenes, la sociología se ha ocupado de la problemática


de la conformación del orden social, atendiendo a los vínculos que se
generan entre las estructuras, el sujeto y la acción colectiva. Desde
entonces, la preocupación por la conformación del orden social signó
su labor científica con un doble origen divido entre un punto de vista
sistémico, donde la posición de los individuos en las estructuras
determina y explica el accionar de los agentes, y uno punto de vista
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accionalista, donde la capacidad de intervención de los actores resulta


central para la comprensión del sistema social.

No obstante, el problema del orden social constituye un desafío para


pensar los tiempos actuales, dado que aún alberga la necesidad de
trascender dicotomías y de explorar en el campo de la subjetividad
colectiva, donde pueden darse procesos de subjetivación que instalan
nuevos umbrales de acción en la historia.

Bibliografías:

Agulla, J. C. (1987). Teoría sociológica. Sistematización histórica.


Buenos Aires: Depalma.

Elias, N. (1990). La sociedad de los individuos. Barcelona: Ediciones

Península.

Elias, N. (1997). El proceso de la civilización. Investigaciones socio


genéticas y psicogenéticas. Colombia: FCE.