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“"Año de la lucha contra la corrupción e impunidad"”

UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS

VIOLENCIA EN EL DESARROLLO DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y

ADOLESCENTES

Curso : Derecho de menores


II

“Toda violencia es el resultado de personas engañándose

para creer que su dolor es provocado por otra gente,

pensando por tanto que merecen ser castigadas”

Marshall Rosenberg
III

A los niños de cualquier edad y de cualquier pueblo que son los

futuros herederos y constructores de un nuevo mundo


IV

Se agradece a todo aquel que ha emprendido una investigación

similar a la presente; a los alumnos y maestros que no hacen

más que nutrir su conocimiento recíprocamente en los

claustros universitarios.
1

INTRODUCCIÓN

La aparición del cristianismo no trajo disminución alguna. Pese a su prédica de la igualdad de

todos ante dios, continuó y alentó las formas del patriarcado y llego a extremos como la afirmación

de que la mujer carece de alma, es decir, es un objeto pasible de dominación y transacción

conforme los intereses del varón, sea en su rol de padre, esposo o hermana; ello también forma

parte de la herencia del monoteísmo hebreo y su fuerte preponderancia masculina. A medida que

esta nueva ideología religiosa se iba asentando y expandiendo, fue mudando las formas

interpretativas y de contenido de las antiguas escrituras, y así tenemos que, como ensayo de

explicación del origen de la humanidad, se suprimió la figura de Lilith, primera mujer de Adán,

que revelándose contra su dominio le abandonó y se jerarquizo la figura de Eva (segunda mujer

de Adán), acusando así y por siempre a las mujeres la absoluta culpabilidad de la expulsión del

edén y como iniciadora del pecado original.


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1. CUESTIONES GENERALES

1.1. Definición de violencia

La violencia es el tipo de interacción entre sujetos que se manifiesta en aquellas conductas o

situaciones que, de forma deliberada, aprendida o imitada, provocan o amenazan con hacer daño,

mal o sometimiento grave (físico, sexual, verbal o psicológico) a un individuo o a una colectividad,

afectando a las personas violentadas de tal manera que sus potencialidades presentes o futuras se

vean afectadas.

Puede producirse a través de acciones y lenguajes, pero también de silencios e inacciones, y es

valorada negativamente por la ética, la moral y el derecho, que atribuyen generalmente al Estado

el monopolio de la violencia. La violencia puede ser de carácter ofensivo o defensivo (también se

utilizan los conceptos de violencia proactiva y violencia reactiva), habilitando en este último caso

figuras de justificación ética de la violencia, como la legítima defensa y el derecho de resistencia

contra la opresión. Se trata de un concepto complejo que admite diversas matizaciones y

graduaciones según el punto de vista desde el que se trate; en ese sentido, su aplicación a la realidad

depende en ocasiones de apreciaciones subjetivas.

La Organización Mundial de la Salud define la violencia como: El uso intencional de la fuerza

o el poder físico, de hecho, o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o

comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños

psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones.

Violencia familiar
3

La violencia familiar es aquella realizada por un sujeto que pertenece a la familia, la cual deberá

ser entendida como institución social donde se concadenan diferentes personas con un mismo

parentesco, el sujeto agresor de manera ilegal, ocasiona a su circulo familiar, con motivo

Contexto de desenvolvimiento de la violencia familiar

2. PRESUPUESTOS, CAUSAS Y EFECTOS DE LA VIOLENCIA FAMILIAR

2.1. Presupuestos históricos

La violencia familiar y la violencia de genero se encuentra condicionada en nuestra sociedad,

ello tiene una explicación histórica, puesto que la misma se encuentra en el desarrollo histórico de

la humanidad, una conducta aprendida de raíces antiguas, con distintas fisonomías. La idea de la

dominación masculina -incluso de las mujeres como propiedad del hombre- está presente en la

mayoría de las sociedades y se refleja em sus costumbres.

Esto deviene de la sociedad en donde se delinean las identidades individuales; en esas

individualidades, la mujer ha sido identificada como objeto, dominio masculino ejercido en una

apropiación tanto física como psíquica, hasta el desborde de un desconocimiento de la mujer como

integrante de un mundo humano.

La mujer a través de milenios ha sido objeto de intercambio de venta, de apropiación corporal,

de incentivo para los ejércitos vencedores donde los soldados eran premiados con el saqueo de la

ciudad vencida, y ello incluía el uso y abuso indiscriminado de la mujer con absoluta libertad de

violación y muerte. Práctica brutal repetida en la actualidad tanto en las guerras balcánicas como

en las invasiones en medio oriente.

La aparición del cristianismo no trajo disminución alguna. Pese a su predica de la igualdad de

todos ante dios, continuó y alentó las formas del patriarcado y llego a extremos como la afirmación
4

de que la mujer carece de alma, es decir, es un objeto pasible de dominación y transacción

conforme los intereses del varón, sea en su rol de padre, esposo o hermana; ello también forma

parte de la herencia del monoteísmo hebreo y su fuerte preponderancia masculina. A medida que

esta nueva ideología religiosa se iba asentando y expandiendo, fue mudando las formas

interpretativas y de contenido de las antiguas escrituras, y así tenemos que, como ensayo de

explicación del origen de la humanidad, se suprimió la figura de Lilith, primera mujer de Adán,

que revelándose contra su dominio le abandonó y se jerarquizo la figura de Eva (segunda mujer

de Adán), acusando así y por siempre a las mujeres la absoluta culpabilidad de la expulsión del

edén y como iniciadora del pecado original.

Con el origen del islamismo, como derivación de las otras dos religiones monoteístas: hebrea y

cristiana, mantiene y sostiene la concepción viril de mando, así el Corán expresa “las mujeres

deben ser obedientes y callar los secretos de sus esposos, a cuya custodia las ha confiado dios. Los

maridos que sufren sus desobediencias pueden castigarlas, dejarlas solas en sus lechos y aun

golpearlas. La sumisión de las mujeres la pondrán a salvo de sus malos tratos”.

En el largo transcurso de la edad media se va desarrollando la idea demoniaca de la mujer a

través de la confirmación de la idea de la bruja, hasta llegas a los siglos XIII con la mayor matanza

que en nombre de dios se realizó en que una aplastante mayoría se ejerció sobre la mujer. La

inquisición desarrolla toda una estrategia basada en el terror como una de las tantas formas de

dominación ejercidas y ensayadas por la iglesia de Roma, teniendo a su máximo exponente en el

inquisidor Torquemada, que, coherente con su misoginia, logro el patético primer lugar en la

cantidad de brujas mandadas a la hoguera. A su vez, la mujer era objeto de negociación a través

del matrimonio decidido por el padre, conforme sus conveniencias económicas.


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2.1.1. Antigüedad

La época antigua estaba constituida por un sistema familiar con rasgos esenciales comunes a

todos los pueblos:

dominio paterno con obligación para el heredero de rendir culto a los manes del padre, que de

ese modo asegura la sobrevivencia de los antepasados sobre la tierra como consecuencia de esta

concepción, el hombre no acepta compartir con su mujer ni sus bienes ni sus hijos; es excluida de

la sucesión y los vástagos solo pertenecen al padre la condición de la mujer es de inferioridad, y

su sometimiento al padre, primero, el esposo, después constituye la norma la familia es pensada

como un organismo económico, religioso y político, cuyo jefe es el hombre-marido y padre. Como

tal tiene funciones judiciales; está encargada de velar por la buena conducta de los miembros del

grupo familiar; frente a la sociedad es el único responsable de sus actos y posee el derecho absoluto

de juzgar y castigar la poligamia se haya muy difundida; la mujer, en cambio, como consecuencia

de que el hombre debe tener la certeza de su descendencia, tiene que observar la más estricta

fidelidad, y cualquier falta en tal sentido es severamente penada. El amor conyugal -en el sentido

moderno de la palabra- es desconocido. El amor no es visto como una inclinación subjetiva sino

como un deber objetivo.

2.1.2. Grecia

La “familia se asentaba sobre la base de la preponderancia del hombre, la mujer se encontraba

rígidamente sometida, su función consistía en cuidar la casa, procrear y brindar papel sexual. El

matrimonio era para el hombre una carga un deber para con los dioses, el estado y sus propios

padres
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2.1.3. Roma

La familia se desarrolla en el marco de una sociedad rural, organizaba la vida en el hogar bajo

la estricta obediencia a un antepasado varón, tronco común de todos los varones que convivían

con sus esposas e hijos. El páter familias Único dueño del patrimonio, disponía igualmente del

derecho de vida y muerte sobre todos aquellos que estaban sometidos a su autoridad. La potestad

del páter familias, que no se limitaba a la mujer y a los hijos, sino que se extendía a los esclavos y

a los ciudadanos romanos reducidos a condición servil, constituía a la familia en un organismo

político-religioso, y en el vínculo que unía a los integrantes de la misma se basaba en la sujeción

a su jefe con un lazo de naturaleza civil o jurídica, más que de parentesco.

La mujer casada ingresaba a la familia del marido donde se encontraba en condición de lugar

de hija, es decir, era reputada como hija del marido y considerada como hermana de sus hijos. Se

hallaba equiparada a sus propios hijos en la cuasi potestad del padre. El matrimonio solo podía ser

disuelto por voluntad del marido, a quien las costumbres odiaban a repudiar a la mujer infiel o

infecunda.

2.1.4. Edad media

El orden solo se fundaba en la fuerza, y la propiedad de las armas. La mujer no podía tener

dominio feudal, porque era incapaz de defenderlo. luego, los feudos se vuelven hereditarios, su

situación cambia, pues a falta de herederos varones, a quiere el derecho a suceder. Sin embargo,

la mujer siempre necesitaba de un tutor masculino y el marido que despeñaba este rol recibía la

investidura y poseía el usufructo de todos los bienes, ella era solo el instrumento a través del cual

se trasmitía el dominio, pero el goce real de la tierra lo tenía el marido”.


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2.1.5. Cristianismo

El poder del padre no estaba fijado en su beneficio, sino a favor del hijo, y la esposa y madre

no eran su esclava, sino su compañera. Esta ideología, reflejó de los cambios en las convicciones

sociales, otorgó una serie de derechos a la mujer, principalmente en las clases superiores, hasta el

siglo XIII. Sin embrago, el pensamiento cristiano, que pone límites al poder absoluto del marido,

mantiene la estructura de dominación del hombre sobre la mujer y los hijos.

las casadas sujetas a sus maridos como al señor, por cuanto el hombre es cabeza de la mujer,

así como cristo es cabeza de la iglesia, que es su cuerpo místico, del cual el mismo es salvador, de

donde, así como la iglesia está sujeta a cristo, así las mujeres lo han de estar a sus maridos en todo

2.1.6. La relación hombre-mujer a partir del siglo XVIII comienzo de la revolución

industrial

La nueva organización del trabajo mantiene la antigua jerarquización en el interior de la familia

y la sociedad. Son los hombres los que salen de la casa, los que producirán para supervivencia,

serán, a partir de ese momento responsables absolutos del mantenimiento de la familia. En tanto

productores, los “nuevos jefes de familia” conservan su mayor jerarquía y poder dentro del grupo

familiar”.

Con el tiempo que confirman los valores del hombre la identidad de ser mujer, esposa y madre

pasan por este proceso de reconocimiento que el hombre hace de ella a través del amor. Sim

embargo, las desigualdades de poder continúan detrás de este sentimiento de igualdad en el amor.

El hombre se hallaba legitimado para emplear la violencia contra su mujer o sus hijos. Refieren

las crónicas históricas que la obligación del marido, junto a la instrucción y la custodia, eran la

corrección de la mujer signo de verdadero amor y debía ser aceptado de buen agrado y sin

indignación. La mujer como obligación primera la obediencia frente a quien estaba investido de la
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función de regir, proteger, instruir y vigilar. Era impensable, en este contexto, acudir al juez en el

caso de un daño ocasionado por el marido y el padre a la mujer o a los niños porque el jefe de

familia tenía el derecho de corrección que le permitía aplicar castigos si lo juzgaba necesario. Sirve

de ejemplo el derecho consuetudinario de Bergerac (1404) que decía: “todo señor y jefe de familia

puede castigar a su mujer y a la familia, sin que nadie pueda interponerse” pese a que en los siglos

posteriores la imposición de la autoridad por medio de la violencia fue restringiéndose, aun en el

siglo XIX se continuaba con tales prácticas.

Causas de la violencia familiar

La violencia tiene múltiples causas que se interrelacionan entre sí. Un enfoque del problema es

que entiende la violencia familiar como resultado de la articulación de lo individual con lo familiar

y lo social.

La violencia familiar, como agresión física y psicología, lleva implícita una estructura de poder

entre géneros que se reflejan en las relaciones interpersonales de sus miembros. Es una práctica

consiente, orientada, elaborada, aprendida y legitimada por quienes se auto perciben con más poder

que otros, con mas derechos para intimidar, vigilar, controlar y agredir. En suma, es un patrón

aprendido de generación en generación. Las causas de la violencia contra las mujeres en el espacio

domestico están directamente ligadas a los factores culturales y sociales que crean asimetrías entre

hombre y mujeres.

Los patrones culturales de relación, socialización familiar, educación formal y los sistemas

legales definen las pautas de conducta aceptable para hombres y mujeres, las que son aprendidas

desde la temprana edad reforzadas a través de la presión de los padres, instituciones y medios de

comunicación a lo largo del siclo vital del ser humano.


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La socialización de hombres y mujeres, así como los patrones dominantes de feminidad y

masculinidad, propician que los niños aprendan desde pequeños que los varones dominan y que la

violencia es un medio aceptable para afirmar su poder y personalidad, en cambio a las niñas se les

enseña a evitar y tolerar las agresiones”.

La conducta violenta del hogar es resultado de su estado emocionado intenso -la ira-, que

interactúan con unas actitudes de hostilidad, un repertorio pobre de conductas (déficit de

habilidades de comunicación y de solución de problemas) y unos factores precipitantes

(situaciones de estrés consumo abusivo de alcohol, celos, etc.). así como de la percepción de

vulnerabilidad de la víctima. Es la conducta violenta intervienen, por tanto, los siguientes

componentes

Actitud de hostilidad

Esta puede ser resultado de estereotipos sexuales machistas en relación con la necesidad de

sumisión de la mujer, de la percepción de indefensión de la víctima, de la existencia de celos

patológicos y de la legitimación subjetiva de la violencia como estrategia de solución de

problemas. Mas en concreto, la hostilidad deriva de actitudes y sentimientos negativos (de maldad,

de venganza, de cinismo, etc.) desarrollados por una evaluación negativa generalizada de las

conductas de la pareja, que generan un impulso a hacer daño.

Estado emocional de ira

Esta emoción, que varía la intensidad desde la suave irritación o molestia a la rabia intensa, y

que genera un impulso para hacer daño, se ve facilitada por la actitud de hostilidad y por unos

pensamientos activadores relacionados con recuerdos de situaciones negativas habidas en la

relación o suscitados directamente por estímulos generadores de malestar ajenos a la pareja


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(contratiempos laborales, dificultades económicas, problemas en la educación de los hijos, etc.)

manifestar ira no es algo de por si insano. Es más, reprimirlas sistemáticamente puede ser

contraproducente porque puede dar origen a alteraciones psicosomáticas (ulceras,

gastroduodenales, problemas cardiovasculares, etc.) o puede dar pie a explosiones intermitentes

de ira descontroladas y de consecuencias imprevisibles. Lo saludable es expresar la ira de forma

apropiada, como si fuese una herramienta adecuada para canalizar una insatisfacción y estuviese

al servicio de una mejora en la relación con los demás.

Por el contrario, la ira insana, de la que se ocupa este apartado, surge de forma descontrolada,

está acompañada -aunque no siempre- de actitudes hostiles, genera conductas violentas y

contribuye a deteriorar la relación con los demás.

unos factores precipitantes directos

El consumo abusivo de alcohol o drogas, sobre todo cuando interactúa con las pequeñas

frustraciones de la vida cotidiana en la relación de pareja, contribuye a la aparición de las conductas

violentas

Un repertorio pobre de conductas y trastorno de personalidad.

Mas en concreto, los déficits de habilidades de comunicación y de solución de problemas

impiden la canalización de los conflictos de una forma adecuada. El problema se agrava cuando

existen alteraciones de la personalidad, como suspicacia, celos, autoestima baja, falta de empatía

afectiva, necesidad extrema de estimación, etc.

La percepción de vulnerabilidad de la victima


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Un hombre irritado puede descargar su ira en otra persona (mecanismo frustración -ira-

agresión), pero suele hacerlo solo en aquella que percibe como más vulnerable y que no tenga una

capacidad de respuesta enérgica y en entorno -familia- en que sea más fácil ocultar lo ocurrido. De

ahí que las mujeres, los niños y los ancianos sean las personas más vulnerables, y que el hogar -el

refugio de protección por excelencia- pueda convertirse, paradójicamente en un lugar de riesgo.

El reforzamiento de las conductas violentas previas

muy frecuentemente las conductas violentas anteriores han quedado reforzadas para el hombre

violento porque con esta han conseguido los objetivos deseados. La violencia pude ser un método

sumamente efectivo y rápido para conseguir lo deseado. La sumisión de la mujer puede quedar

también reforzada porque, con un comportamiento claudicante, consigue evitar las consecuencias

derivadas de una consulta violenta por parte de la pareja. Todo ello explica, junto con otras

variables (la dependencia emocional y económica, la presencia de los hijos, la presión social, el

miedo al futuro, etc.), la perpetuación en el tiempo de tipos de relación claramente insanos.

La violencia familiar es una realidad presente, como tal solo se puede entender a la luz de la

historia. La dominación o poder que ha ejercido el hombre sobre la mujer, sea por ventaja física

(fuerza) en los albores de la humanidad, ha desenvuelto, con marchas y contramarchas, en una

asimetría insuperada. El hombre primitivo cosificó a la mujer esa impronta no pudo ser resuelta

en la edad antigua, media y moderna. Claro que existió una preocupación y logros en la historia.

Pero, aunque sean las formas mas refinadas, el trato a la mujer nunca ha sido de paridad al hombre.

Ello es lógico de entender, ya que siempre la mujer fue postergada, y ello se haya afincado en la

cultura, es decir, se han asumido los comportamientos hacia la mujer como parte de la formación

de las personas (socialización). Por ello se ha vuelto una tarea difícil revalorar el papel de la mujer
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(en razón de eso se explica aquellas corrientes feministas de gran revuelo en décadas pasadas)

lucha por la cual hay mucho por hacer.

Efectos de la violencia familiar

Vistas las causas de la violencia, las consecuencias adquieren abigarradas manifestaciones:

personales, sociales, económicas, laborales y sociales. Por eso, la violencia puede destruir a una

persona en todos los aspectos que le dan la dignidad de tal, de allí la suma importancia de este

tema. Sin embargo, recordemos que “las mujeres golpeadas no son las únicas victimas de la

violencia familiar. También lo son los niños (s) que presentan la violencia contra su madre, pues

experimentan traumas emocionales con graves secuelas que les pueden acarrear disturbios

psicológicos con repercusiones de larga duración. Los niños de hogares violentos suelen volverse

introvertidos y registran una actuación escolar pobre. Así mismo, corren alto riego de encontrarse

atrapados en un ciclo interminable de revictimización, convirtiéndose muchos de ellos en abusivos

y agresores en el futuro.

Efectos en lo personal

Temor: constituye la reacción más común por los constantes amenazas y situaciones violentas

vividas

Inseguridad: la persona agredida se muestra indecisa e incompetente para la toma de decisiones

como consecuencia de la inestabilidad que tiene frente a la pareja y el no saber cómo enfrentar el

problema.

Culpa: la victima asume que todo lo que le está sucediendo es únicamente su responsabilidad,

se considera culpable de los hechos de violencia porque cree que en alguna medida merece ser

castigada
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Vergüenza: se expresa con la tendencia a silencias la situación que atraviesa con dificultad para

expresar lo que le sucede

Asilamiento: la victima tiene la sensación de ser la única que tiene este tipo de problemas, por

lo cual le resulta difícil pedir ayuda. El aislamiento también e produce por la imposibilidad de

comunicarse con los demás, muchas veces por imposición del agresor, dando lugar a un

distanciamiento con los vecinas, amistades y familiares, es decir, se produce el rompimiento de

los vínculos sociales de la victima

Falta de empoderamiento: imposibilidad para tomar decisiones sobre su situación actual, debido

a la gran inseguridad que presentan.

Efectos en la salud

Baja autoestima: poca o escasa valoración sobre su propia persona. La pérdida del amor y

respeto así misma, genera problemas para desenvolverse en todos los ámbitos de la vida

Depresión: sentimiento, de profunda tristeza y perdida de sentido de la vida como consecuencia

de no haber logrado la “felicidad”, la “unión familiar”, la “armonía familiar”.

Dependencia emocional: la victima se siente limitada en su actuación, pensamiento y

sentimientos, porque sus decisiones van a depender de la aprobación del agresor.

Efectos en lo productivo-laboral

Dependencia económica con relación al agresor

Baja productividad, menos horas/mujer

Pobreza

Perdida de propiedades
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Efectos en lo social

La problemática de la violencia familiar tiene indudables repercusiones sociales que afectan a

la comunidad en su conjunto, generando problemas de anomia colectiva, relaciones interpersonales

deficientes, comportamientos extremos de los individuales y traslados de padres e hijos de

actitudes violentas en la familia.

Igualmente, la violencia familiar es generadora de pobreza y subdesarrollo debido a que la

mujer maltratada tiene bajo rendimiento en el trabajo, es impedida de realizar actividades

productivas o, como producto de la violencia, no puede trabajar.

CICLO DE VIOLENCIA FAMILIAR1

Este ciclo o patrón de conducta nos ayuda a comprender la dinámica de actuación de los

agresores y las víctimas.

Fases de la relación abusiva

El “ciclo de la violencia” comprende 3 fases:

Fase 1 - Acumulación de tensión

La tensión es el resultado del aumento de conflictos en la pareja. El maltratador es

agresivo, aunque aún no lo demuestra con violencia física sí lo hace a través de

humillaciones, insultos y la víctima trata de calmar la situación evitando hacer aquello

que cree que disgusta a su pareja, pensando que puede evitar la futura agresión. Esta

fase se puede alargar durante años.

1
Enrique Echeburúa Paz de Corral – Manual de Violencia Familiar (Editorial Siglo XXI España)
15

Fase 2 - Explosión violenta

Es el resultado de la tensión acumulada en la primera fase. El maltratador ejerce la

violencia a través de agresiones verbales, psicológicas, físicas y/o sexuales.

Fase 3- Arrepentimiento

Durante esta etapa la tensión y las agresiones desaparecen y el agresor se muestra

arrepentido por lo que ha hecho, colmando a la víctima de promesas de cambio. Esta

fase también se denomina “luna de miel”, porque se muestran amables y cariñosos,

emulando la idea de la vuelta al comienzo de la relación de afectividad. A menudo la

víctima concede al agresor otra oportunidad, creyendo en sus promesas.

Sin embargo, esta etapa de arrepentimiento dará paso a una nueva fase de tensión.

El ciclo se repetirá varias veces y, poco a poco, la última fase se irá haciendo más corta

y las agresiones cada vez más violentas. Tras varias repeticiones del ciclo, la fase 3

llegará a desaparecer, comenzando la fase de tensión inmediatamente después de la

agresión.
16

TIPOS DE VIOLENCIA FAMILIAR2

Violencia física

La violencia física es aquella donde un individuo se impone a otro por el uso de la fuerza,

infringiéndole daños corporales leves, que no requieren atención médica, u otros más graves, como

fracturas óseas, hematomas, hemorragias, quemaduras, etc. Es un tipo de violencia muy grave, ya

que atenta contra la integridad física de la persona y en casos extremos puede conducir a la muerte.

Violencia psicológica

La violencia psicológica implica una serie de conductas que pueden incluir el maltrato verbal,

el abandono, el rechazo, la intimidación, el chantaje, la manipulación o el aislamiento. Por lo

general, la víctima es sometida a fuertes regímenes de humillación, insultos o descalificación,

afectando su autoestima y su autoconfianza, y generando comportamientos depresivos.

2
Illian Hawie Lora - Violencia Familiar; Análisis Sustantivo, Procesal y Jurisprudencial (Gaceta Jurídica, Primera
Edición 2017)
17

Violencia sexual

La violencia sexual ocurre cuando una persona es forzada a tener, contra su voluntad, cualquier

tipo de contacto o relación sexual. Se manifiesta a través del acoso, el abuso, la violación o el

incesto. Este tipo de agresión es muy grave, pues perjudica fuertemente la estabilidad emocional

de quien la padece.

Violencia Económica

Se origina por falta de cumplimiento de las responsabilidades y obligaciones que tienen los

padres o tutores del menor de edad, viéndose reflejada en situaciones

de pobreza y marginalidad que trae como consecuencia que no haya oportunidad de acceso al

desarrollo de su educación y salud.

VIOLENCIA CONTRA LOS MENORES

En 1999, la Reunión de Consulta de la OMS sobre la Prevención del Maltrato de Menores

redactó la siguiente definición: “El maltrato o la vejación de menores abarca todas las formas de

malos tratos físicos y emocionales, abuso sexual, descuido o negligencia o explotación comercial

o de otro tipo, que originen un daño real o potencial para la salud del niño, su supervivencia,

desarrollo o dignidad en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder.” La

definición dada anteriormente cubre una amplia gama de tipos de maltrato. Este capítulo se

concentra principalmente en los actos cometidos u omitidos por los padres u otras personas a cargo

que dan como resultado el daño al niño. En particular, se investigan la prevalencia, las causas y

las consecuencias de cinco tipos de maltrato de niños por los cuidadores, a saber:

El maltrato físico
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Maltrato psicológico/emocional.

Negligencia/abandono físico/cognitivo

Abandono psicológico/emocional

Abuso sexual

Tipologia del maltrato infantil

Maltrato físico:

Cualquier acto, no accidental, ocasionado a un menor por su progenitor o sustituto que le

provoque daño físico o enfermedad o le coloque en situación grave de padecerlo3.

Indicadores de maltrato físico

Magulladuras o moratones en distintas zonas corporales y en diferentes fases de cicatrización.

Quemaduras de puros o cigarrillos, con objetos que dejan una señal definida o indicativa de

inmersión en líquido caliente.

Fracturas óseas en diversas fases de cicatrización. Fracturas múltiples. Torceduras o

dislocaciones.

Heridas o raspaduras.

Lesiones abdominales, vómitos constantes, hinchazón del abdomen.

Señales de mordeduras humanas, especialmente cuando parecen ser de adultos o son reiteradas.

Cortes o pinchazos.

Lesiones internas.

3
López F. Abusos sexuales a menores. Lo que recuerdan de mayores. Madrid: Ministerio de Asuntos Sociales;
1994.
19

Asfixia o ahogamiento.

Reticente y cauteloso al contacto físico con sus padres y otros adultos.

Declara que su padre, madre u otro familiar, le han causado alguna lesión.

Esconde la agresión y/o da respuestas evasivas o incoherentes.

Muestra miedo a ir con sus padres.

Llora cuando terminan las clases y tiene que irse de la escuela o guardería.

Muestra sentimientos de culpa y cree merecer las agresiones.

Se mantiene alerta ante posibles peligros.

Se muestra aprensivo cuando otros niños lloran.

En situaciones angustiosas no espera ser consolado.

Muestra conductas extremas (ej. agresividad, rechazo o de miedo).

Presenta conductas autodestructivas.

Baja autoestima.

Se siente rechazado y no querido.

Niveles de gravedad

Leve: No se aprecian lesiones o son tan mínimas que no ha sido necesaria atención médica.

Moderado: la conducta maltratante ha provocado en la menor lesión física que han requerido

algún tipo de diagnóstico o tratamiento médico. Aparecen lesiones en distintas fases de

cicatrización/curación.

Grave: Ha sido necesaria hospitalización o atención médica inmediata a causa de las lesiones

producidas. El menor presenta lesiones severas en distintas fases de cicatrización.


20

Maltrato psicológico/ emocional:

Los adultos del grupo familiar manifiestan de forma reiterada una hostilidad verbal hacia el

menor, a través de insultos, desprecio, crítica o amenaza de abandono, y un constante bloqueo de

las iniciativas infantiles de interacción (desde la evitación hasta el encierro)4.

Indicadores de maltrato psicológico/ emocional

Retraso en el crecimiento.

Retrasos en el desarrollo físico.

Alteraciones en el desarrollo motor.

Retraso en el desarrollo del lenguaje.

Retrasos en el desarrollo intelectual.

Trastornos del desarrollo emocional.

Problemas en el control de esfínteres.

Trastornos de la alimentación y del sueño.

Trastornos psicosomáticos.

Trastornos de conducta.

Reacciones de ansiedad.

Reacciones de temor o de miedo ante estímulos sociales.

Ausencia de respuesta ante estímulos sociales.

Comportamientos negativistas o agresivos.

Actitud silenciosa y tristeza sin motivo aparente.

4
Mesa-Gresa P, Moya-Albiol L. Neurobiología del maltrato infantil: el “ciclo de la violencia”. Rev Neurol. 2011
21

Apatía, inhibición en el juego.

Aparece excesivamente complaciente, pasivo, nada exigente.

Hiperactividad.

Disminución en la capacidad de atención.

Es extremadamente agresivo, exigente o rabioso.

Conductas de riesgo o antisociales.

Conductas compulsivas y/o autolesión.

Intentos de suicidio.

Muestra conductas extremadamente adaptativas que son o bien demasiado adultas o infantiles.

Baja autoestima.

Relaciones sociales escasas y/o conflictivas.

Escasez de habilidades de resolución de conflictos.

Problemas de aprendizaje.

Cambios bruscos en el rendimiento escolar y/o conducta.

Niveles de gravedad

Leve: las conductas de maltrato no son frecuentes y además no tienen la intensidad suficiente

como para afectar las interacciones sociales del menor o cualquier otra área de su desarrollo.

Moderado: el rechazo al menor o las amenazas son frecuentes o bien se realizan esfuerzos

activos por evitar sus relaciones sociales. Evidencias de afectación emocional y dificultades para

el desempeño de los roles normales para su edad. Sin embargo, aún se mantienen aspectos

positivos en las pautas de cuidado y relaciones afectivas paternofiliales.


22

Grave: cuando se produce al menos una de estas situaciones: hay un rechazo categórico, total y

constante hacia el menor. Las amenazas paternas son extremas. Se impiden totalmente las

interacciones del menor. Pueden provocar en el menor un daño emocional importante, haciendo

preciso un tratamiento especializado de forma inmediata.

Negligencia, abandono, físico y cognitivo

Las necesidades físicas y psicológicas básicas del menor (alimentación, vestido, higiene,

protección y vigilancia en las situaciones potencialmente peligrosas, educación y cuidados

médicos) no son atendidas temporal o permanentemente por ningún miembro del grupo que

convive con él5.

Indicadores Negligencia, abandono, físico y cognitivo

Aparece constantemente sucio, hambriento o inapropiadamente vestido.

Problemas físicos o necesidades médicas no atendidas (heridas sin curar o infectadas, falta de

tratamiento de enfermedades, etc.).

Enfermedades leves, recurrentes o persistentes.

Ausencia de los cuidados médicos rutinarios necesarios (vacunación, revisiones preventivas,

etc.).

Accidentes frecuentes por falta de supervisión.

Desnutrición.

5
Morales JM; Zunzunegui Pastor V; Martínez Salceda V. Modelos conceptuales del maltrato infantil: una
aproximación biopsicosocial. Gac Sanit. 1997
23

Retraso en el desarrollo físico.

Retraso psicomotor.

Constante falta de supervisión, especialmente cuando el niño está realizando acciones

potencialmente peligrosas.

Es dejado solo o bajo el cuidado de otros menores, durante largos periodos de tiempo

(especialmente cuando se trata de niños pequeños).

Permanencia prolongada en lugares públicos o en la escuela.

Ha sido abandonado por sus progenitores o cuidadores.

Falta al colegio de forma habitual y sin justificación.

Suele llegar tarde a la escuela.

Ausencia de escolarización.

Hábitos horarios inadecuados (sueño, alimentación, ocio, etc.).

Hábitos alimenticios inapropiados y/o no saludables.

Cansancio o apatías permanentes.

Dice que no hay nadie que le cuide.

Pide o roba comida.

Conductas de llamada de atención a los adultos.

Participa en acciones delictivas.

Conductas antisociales (vandalismo, prostitución, etc.).

Abuso de drogas o alcohol.

Conductiva agresiva excesiva.

Pasividad extrema.

Manifestaciones afectivas extremas (tristeza o felicidades inapropiadas).


24

Pesimismo o falta de confianza, síntomas depresivos.

Habilidades cognitivas y verbales inferiores al promedio.

Problemas de aprendizaje escolar.

Niveles de gravedad

Leve: hay negligencia, pero el menor no padece ninguna consecuencia negativa en su desarrollo

físico o cognitivo o en sus relaciones sociales.

Moderado: no hay lesiones o daños físicos como consecuencia de la conducta negligente, pero

ésta es causa directa de situaciones de rechazo hacia el menor en la escuela, grupo de iguales, etc.

Grave: hay lesiones o daños físicos causados directamente por la conducta negligente, o retrasos

importantes en el desarrollo intelectual, físico o social, que requieren atención o tratamiento

especializado.

Abandono psicológico y emocional

Falta persistente de respuesta a las señales, expresiones emocionales y conductas procuradoras

de proximidad e interacción iniciadas por el menor, y una falta de contacto o de expresividad

emocional en las interacciones mutuas, por parte de una figura adulta estable6.

Indicadores de abandono psicológico y emocional

Comportamiento apático, inhibición en el juego.

6
Orjuela L, Horno P, Perdices A, Plaza M, Tovar M. Manual de atención a niños víctimas de violencia de género en
el ámbito familiar. Madrid: Save the Children;2008. URL disponible en:
http://www.savethechildren.es/ver_doc.php?id=76
25

Desconfianza hacia los adultos, hacia sus promesas y actitudes positivas.

Muestras de tristeza y aflicción sin motivo aparente.

Conductas extremas: puede mostrarse excesivamente complaciente, pasivo o no exigente, o

extremadamente agresivo.

Niveles de gravedad

Leve: las conductas típicas no son frecuentes o su intensidad es mínima. No se aprecia ninguna

afectación en el menor como consecuencia de estas.

Moderado: Su intensidad y frecuencia son mayores que en los casos leves. Se evidencia una

falta importante de atención, con periodos prolongados de inaccesibilidad por parte de los

progenitores o principales cuidadores, que pueden erigir una barrera de silencio. Hay afectación

emocional del menor y problemas para un funcionamiento adaptativo en sus roles habituales. Sin

embargo, todavía se conservan aspectos positivos en la relación paternofilial.

Grave: El niño no tiene acceso emocional o de interacción con los padres, ya que las conductas

son constantes y de una gran intensidad. Esto produce un daño severo en el menor que compromete

seriamente su desarrollo y que requiere tratamiento especializado.

Abuso sexual

Cualquier clase de contacto o interacción sexual de un adulto con un menor, en la que el adulto,

que por definición goza de una posición de poder o autoridad sobre aquél, lo utiliza para la

realización de actos sexuales o como objeto de estimulación sexual. También se contempla su

comisión por menores de 18 años, cuándo sean significativamente mayores que el menor-víctima

o cuando esté en una posición de poder o control sobre éste.


26

Se incluye en esta categoría la explotación sexual, el tráfico y turismo sexuales, y la pornografía

y prostitución infantil7.

Indicadores de abuso sexual

Lesiones físicas, especialmente en la zona genital (contusiones o sangrado en los genitales

externos, zona vaginal o anal. Cérvix o vulva hinchados o rotos).

Irritaciones genitales.

Infecciones urinarias o genitales.

Enfermedades venéreas.

Molestias en la zona genital: dolor o picor.

Dificultades para andar y sentarse.

Ropa interior rasgada, manchada o ensangrentada.

Tiene semen en la boca, genitales o en la ropa.

Embarazo.

Conocimientos y afirmaciones sexuales impropias de la edad del menor.

Conductas sexuales inapropiadas para su edad (masturbación excesiva, interacción sexual con

iguales, agresiones sexuales a otros niños, conductas sexuales con adultos, promiscuidad).

Sexualización de las relaciones afectivas.

Declara haber sido atacado sexualmente.

7
Pereda B. Consecuencias psicológicas a largo plazo del abuso sexual infantil. Papeles del psicólogo.
2010;31(2):191-201. URL disponible en: http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/1846.pdf
27

No quiere cambiarse de ropa para hacer gimnasia o pone dificultades para participar en

actividades físicas.

Desconfianza, especialmente hacia figuras significativas.

Actitudes de abierto sometimiento.

Comportamientos demasiado infantiles para su edad.

Parece reservado, rechazante.

Retraimiento social.

Escasas o conflictivas relaciones sociales con sus compañeros.

Dificultades para establecer amistades.

Problemas en el desarrollo cognitivo y social.

Trastornos del sueño y de alimentación.

Trastornos psicosomáticos.

Depresión clínica.

Ideaciones suicidas.

Miedo y fobias.

Falta de control emocional.

Conductas agresivas con tendencia a externalizar el conflicto.

Comete acciones delictivas o se fuga.

Disminución brusca del rendimiento escolar.

Dificultades de concentración en la escuela.

Escasa participación en actividades escolares y sociales.

Niveles de gravedad
28

Leve: No hay contacto físico, está producido por una persona ajena a la familia del menor, ha

tenido lugar en una sola ocasión y el niño dispone del apoyo de sus padres, tutores o guardadores.

Moderado: Sin contacto físico, por una persona ajena a la familia del menor, ha tenido lugar en

varias ocasiones, y hay apoyo de los padres, tutores o guardadores.

Grave: Incesto con o sin contacto físico. Abuso extrafamiliar con contacto físico.

CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO Y VIOLENCIA CONTRA LOS

MENORES:

La Convención sobre los derechos del niño8 fue proclamada y adoptada por la

Asamblea General de la ONU el 20 de noviembre de 1989. En ella se establecen los derechos

inalienables de todos los niños y las niñas, pero también las obligaciones de los Estados, los

poderes públicos, los padres, las madres y la sociedad en su conjunto, incluidos los propios niños

y niñas, para garantizar el respeto de esos derechos y su disfrute por todos los niños sin distinción

de ningún tipo.

Es el tratado internacional de derechos humanos más ampliamente respaldado, 196 naciones lo

han ratificado. Estados Unidos es el único país que no ha completado el proceso de ratificación de

la Convención.

Un edificio de cuatro pilares: Los cuatro principios sobre los que se establece la Convención

son la no discriminación, la primacía del interés superior de menor, la garantía de la supervivencia

y el pleno desarrollo, y la participación infantil.

8
Convención sobre los Derechos del Niño · UNICEF
29

La Convención tiene 54 artículos en los que desarrolla, entre otros, el derecho de los niños y

niñas a la protección contra todo tipo de violencia y explotación, a la educación, al más alto nivel

posible de salud, y a beneficiarse de políticas sociales que garanticen un nivel de vida adecuado

para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social

Los complementos de la Convención

La Convención sobre los derechos del niño se completa con tres protocolos facultativos,

relativos a la venta de niños, la prostitución y la pornografía infantiles, y la participación de los

niños en los conflictos armados. El tercer protocolo fue aprobado en 2014 y es el que permite a los

propios niños o adultos en su nombre, presentar quejas individuales ante el Comité de los derechos

del niño.

¿Quién vigila la Convención?

El Comité de los derechos del niño es un órgano establecido por la propia Convención para

hacer seguimiento y evaluar el cumplimiento de esta por parte de los Estados. Está formado por

18 expertos independientes de distintas nacionalidades.

Cada cinco años los distintos gobiernos de todos los países que han ratificado la Convención

deben presentar un informe al Comité donde explican la situación de los derechos de los niños y

las niñas en su país y describen las medidas que han adoptado para hacer que se cumplan sus

derechos. El Comité analiza estos informes y elabora unas recomendaciones para que cada país

mejore su forma de proteger a los niños y las niñas, es lo que se llaman Observaciones Finales.

PREVENCION CONTRA LA VIOLENCIA FAMILIAR

En el proceso por actos de violencia familiar se pueden dictar medidas de protección a favor de

la víctima, como: la suspensión temporal del agresor del domicilio, además de cualquier otra forma
30

de acoso para la víctima y otras pertinentes. En general medidas que garanticen su integridad física,

síquica y moral. El Fiscal puede dictar medidas de protección. Una vez que el Fiscal recibe la

petición puede dictar medidas de protección inmediatas. Estas son solicitadas por la víctima como,

por ejemplo, el retiro del agresor del hogar para impedir que acose a la víctima o suspensión

temporal de visitas, etc. El Juez de Familia podrá dictar también medidas de protección a favor de

la víctima.

Causas de violencia Forma de solucionarlo

Tolerancia a la desigualdad y a la Promover la igualdad, ser intolerantes a la violencia,

violencia aprender a educar sin lastimar

Conjunto de ideas alrededor de la Favorecer las alternativas que permitan que se desarrolle

superioridad del hombre sobre la mujer el conocimiento de que en un hogar y en la vida en general,

que lo autoriza a dominarla y a los hombres y las mujeres tienen el mismo poder de

corregirla. decisión, y comparten los mismos derechos y

responsabilidades.

Sobre responsabilización de las Compartir de forma igualitaria entre la pareja y en la

madres en la crianza y la educación de sociedad en general, la enorme responsabilidad que es

los hijos. educar a los hijos.

Pensar que el recurso de la violencia Proporcionar modos de comunicación eficientes

en las relaciones de pareja o la de resolución de conflictos y de educación de los niños que

educación de los niños es normal. no sean violentos.


31

Normalizar las consecuencias Enseñar de forma abierta y clara las consecuencias reales

negativas de la violencia a corto, de la violencia y principalmente, que se pueden evitar.

mediano y largo plazos. Hacer ver que: "No es normal vivir con miedo dentro de la

familia y no ayuda en nada a las relaciones familiares."

Educar, corregir o Aprender a ser padres firmes sin humillar o golpear a los

castigar de manera niños en situaciones de desobediencia.

violenta a los niños.

Considerar la violencia familiar Fomentar la idea de que la violencia

como un asunto privado y aislado, que familiar es algo que nos involucra a todos (tanto hombres

concierne y afecta solamente a las como mujeres) y que no denunciarla o intervenir es ser

personas directamente involucradas. cómplice de ella. El maltrato de un niño, de una

adolescente, de una mujer o un anciano afecta a todos como

sociedad.

La idea de que la violencia familiar Hacer conciencia de que la violencia familiar puede

únicamente pasa en las familias pobres, aparecer en cualquier familia, sin importar clase social,

desorganizadas, no instruidas o composición o nivel educativo.

monoparentales.

Medidas y programas preventivos

La ley peruana faculta al fiscal provincial de familia a dictar las medidas de protección

inmediatas que la situación exija. Estas pueden ser adoptadas a solicitud de la víctima o por

iniciativa del representante del ministerio público en atención a su apreciación del caso. Las

medidas de protección inmediatas se adoptaran según los requerimientos de cada caso concreto y
32

podrán incluir el retiro del agresor del domicilio común, todo impedimento de acoso o persecución

a la víctima, la suspensión temporal de visitas, inventarios sobre los bienes comunes y cualquier

otra orientada a garantizar la integridad física, psíquica y moral de la víctima. Una vez adoptada

la medida de protección inmediata el/la fiscal de familia pondrá en conocimiento del juez de

familia las medidas adoptadas. Si la seguridad de la víctima o de su familia requiriera de una

decisión jurisdiccional solicitara las medidas cautelares pertinentes al juez especializado de

familia, las cuales serán trasmitidas como medidas anticipas fuera de proceso, de acuerdo a lo

dispuesto por el código procesal civil.

Por su parte, el juez de familia podrá adoptar medidas cautelares anticipadas sobre el fondo

desde la iniciativa del proceso y durante su tramitación. Estas medidas cautelares son conocidas

también en el derecho comparado como ordenes de protección, las que contienen medidas de

naturaleza cautelar cuyo objetivo es garantizar la seguridad e integridad física o psicológica de la

víctima. Como se ha indicado, pueden ser emitidas previos al proceso o durante este y tienen un

carácter temporal. En la adopción de este tipo de medidas el rol que juega el juez resulta

fundamental, pues lo que se persigue es su intervención inmediata para poner fin a la violencia o

para evitar que esta se produzca cuando existe riesgo, buscando garantizar la integridad de la

víctima.

Políticas sociales de carácter general

La ley peruana faculta al fiscal provincial de familia a dictar las medidas de protección

inmediatas que la situación exija. Estas pueden ser adoptadas a solicitud de la víctima o por

iniciativa del representante del ministerio público en atención a su apreciación del caso. Las

medidas de protección inmediatas se adoptaran según los requerimientos de cada caso concreto y
33

podrán incluir el retiro del agresor del domicilio común, todo impedimento de acoso o persecución

a la víctima, la suspensión temporal de visitas, inventarios sobre los bienes comunes y cualquier

otra orientada a garantizar la integridad física, psíquica y moral de la víctima. Una vez adoptada

la medida de protección inmediata el/la fiscal de familia pondrá en conocimiento del juez de

familia las medidas adoptadas. Si la seguridad de la víctima o de su familia requiriera de una

decisión jurisdiccional solicitara las medidas cautelares pertinentes al juez especializado de

familia, las cuales serán trasmitidas como medidas anticipas fuera de proceso, de acuerdo a lo

dispuesto por el código procesal civil.

Por su parte, el juez de familia podrá adoptar medidas cautelares anticipadas sobre el fondo

desde la iniciativa del proceso y durante su tramitación. Estas medidas cautelares son conocidas

también en el derecho comparado como ordenes de protección, las que contienen medidas de

naturaleza cautelar cuyo objetivo es garantizar la seguridad e integridad física o psicológica de la

víctima. Como se ha indicado, pueden ser emitidas previos al proceso o durante este y tienen un

carácter temporal. En la adopción de este tipo de medidas el rol que juega el juez resulta

fundamental, pues lo que se persigue es su intervención inmediata para poner fin a la violencia o

para evitar que esta se produzca cuando existe riesgo, buscando garantizar la integridad de la

víctima.

Defensorías municipales del niño y adolescente (DEMUNAS).

Se crean en los Gobiernos locales en 1993, insertándose en la estructura orgánica de las

municipalidades y, desde 1997, se establece la obligatoriedad de su implementación. Tienen como

función intervenir cuando se encuentren amenazados o vulnerados los derechos de los niños o

adolescentes, promueven el fortalecimiento de lazos familiares, motivo que les permite efectuar
34

conciliaciones extrajudiciales. Asimismo, orientan y asesoran a familias para prevenir situaciones

críticas y denuncian ante las autoridades competentes las faltas o delitos cometidos en agravio de

los niños o adolescentes. En los últimos años también atienden casos de violencia familiar contra

la mujer.

LA POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ

Dependencia del Ministerio del Interior, fue el primer sector que empezó a trabajar el tema de

la violencia familiar, luego que el Congreso estipulara la creación de la primera Comisaría de

Mujeres en 1988. Actualmente existen 12 comisarías, cuatro en Lima y el resto en otras ciudades.

Además en cada delegación policial existe una sección encargada exclusivamente de recibir

denuncias de violencia familiar. Asimismo, delegaciones policiales participan en los Centros de

Emergencia Mujer del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social.

El personal, policías varones y mujeres, ha recibido capacitación de las organizaciones no

gubernamentales. Se ha tenido especial cuidado con los comisarios y oficiales.

EL MINISTERIO PÚBLICO

Las instancias que atienden los problemas de violencia familiar son las Fiscalías de la Familia

y el Instituto de Medicina Legal.

Las Fiscalías Provinciales de la Familia y las Fiscalías de la Familia que integran los módulos

básicos de justicia dan trámite a las peticiones que se formulen verbalmente o por escrito en forma

directa por la víctima de violencia, sus familiares o cualquier persona que conozca de los hechos

o por la emisión del atestado de las delegaciones policiales. También actúa de oficio ante el

conocimiento de hechos de violencia. Para el ejercicio de sus funciones, el fiscal goza de la


35

protestad de libre acceso a los lugares públicos o privados donde exista peligro de perpetración de

violencia o esta se haya producido.

Recibida la denuncia o apreciados los hechos, dictan las medidas de protección inmediatas que

la situación exija, tales como: retiro del agresor del domicilio, impedimento de acoso a la víctima,

suspensión temporal de visitas, inventarios sobre bienes y otras medidas de protección inmediata

que garantice la integridad física, psíquica y moral de la persona.

Una de las funciones importantes de las fiscalías es la conciliación como forma de encontrar la

solución a la situación de violencia. Los acuerdos deben velar por los derechos de la víctima quien

recibe apoyo psicológico si es necesario, y evitar la legitimización de los hechos violentos. El

fiscal está obligado a suspender la conciliación, cuando la víctima experimente temor, coacción,

inseguridad o desista de participar en ella; solo se reinicia tomándose las medidas necesarias que

garanticen su seguridad e integridad.

Otra función protectora que las fiscalías han de cumplir es visitar periódicamente las

dependencias policiales para conocer la existencia de denuncias sobre violencia familiar y actuar

de oficio.

Efectuar exámenes médico-legales relacionados con la determinación de lesiones, honor sexual,

farmacodependencia, conducta social, filiación, edad aproximada, enfermedades profesionales,

estado de salud físico mental y demás exámenes especiales requeridos por la autoridad competente.

Realizar los exámenes en materia de peritaje médico legal.

Emitir opinión médico legal a petición de las fiscalías, poder judicial, dependencias policiales

y otras autoridades competentes a través de certificados, dictámenes o informes.

Programa nacional contra la violencia familiar y sexual


36

Actualmente, el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual es la Unidad

Ejecutora del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables ( MIMP) y se encarga de diseñar

y ejecutar acciones y políticas de prevención, atención y apoyo a las personas involucradas en

hechos de violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar a nivel nacional, en el

marco de la Ley N° 30364, “Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujeres

y los integrantes del grupo familiar”.

Es así que, a través de los servicios que ofrece el Programa nacional contra la violencia familiar

y social como:

Los 245 Centros Emergencia Mujer (CEM) a nivel Nacional

La línea 100

El Chat 100

El Servicio de Atención Urgente (SAU)

El Centro de Atención Institucional (CAI)

Los Hogares Refugio

La Estrategia Rural y el Registro de Víctimas de Esterilizaciones Forzadas (REVIESFO); se

busca alcanzar que la ciudadanía, especialmente mujeres, niñas, niños, adolescentes, personas

adultas mayores y todas las poblaciones vulnerables, puedan gozar de una vida libre de violencia.

Línea 100

Servicio gratuito de cobertura nacional a cargo de un equipo de profesionales especializados

en brindar contención emocional, orientación e información en temas de violencia familiar y

abuso sexual, con acceso desde cualquier teléfono fijo, público ó celular durante las 24 horas del

día.
37

La Línea 100 cuenta con un equipo multidisciplinario de profesionales especializados en

atender temas de violencia familiar y/o sexual y derivan los casos a los Centros de Emergencia

Mujer u otras Instituciones que atienden la problemática.

Orientación y/o información: Esta acción se da cuando el servicio brindado haya consistido en

proporcionar información (procedimientos, alcances legales), orientar al consultante, responder

interrogantes, aclarar dudas y motivar acciones para la solución del problema.

Derivación: Es el proceso por el cual los casos de violencia familiar o sexual más graves son

reportados directamente a los Centros de Emergencia Mujer – CEM. Una vez realizada la

derivación el CEM o la Línea 100 en Acción realizará la visita correspondiente a la víctima y tras

la validación del caso se le insertará en los servicios especializados del CEM, para tal fin el

operador deberá solicitar la dirección exacta de la(s) persona(s) afectada(s).

Referencia: Consiste en informar al usuario sobre los servicios donde se puede acudir para

resolver los problemas presentados, para esto el operador de la Línea 100 brindará la dirección

exacta de los servicios referidos, de acuerdo al departamento, provincia y distrito del afectado.

Para tal fin el PNCVFS cuenta con una base de datos actualizada de las instituciones a las cuales

se pueden referir los casos.

Contención Emocional: Consiste en escuchar y brindar soporte emocional a la persona afectada.

Se entiende que la contención emocional se efectuará para las personas con problemas de violencia

familiar y/o violencia sexual que llamen en estado de labilidad emocional o crisis.

Atención de llamadas de retorno: Cuando la persona que haya recibido atención en la Línea 100

vuelve a llamar para reportar el mismo caso y algunos detalles del mismo.

Coordinación telefónica de urgencia: Se efectúa para los casos de violencia familiar y/o sexual

que requieran urgente intervención, por ejemplo las coordinaciones telefónicas que se hacen para
38

que la comisaría de un lugar intervenga en el momento en que una mujer está siendo maltratada

por su pareja.

Servicio de atención urgente

Servicio gratuito y especializado de atención a las víctimas de casos de violencia familiar y

sexual, que procura la protección e integridad física, emocional y sexual de la persona afectada.

El Servicio de Atención Urgente brinda atención eficaz y oportuna a las víctimas con acciones

inmediatas, en coordinación con las entidades competentes, desplazando un equipo de

profesionales al lugar donde se encuentra la persona afectada.

También, da atención psicológica, legal y asistencia social. Para acceder, debes haber llamado

previamente a la Línea 100 y/o haber sido reportado por algún medio de comunicación.

BIBLIOGRAFIA

López F. Abusos sexuales a menores. Lo que recuerdan de mayores. Madrid: Ministerio de

Asuntos Sociales; 1994.

Mesa-Gresa P, Moya-Albiol L. Neurobiología del maltrato infantil: el “ciclo de la violencia”.

Rev Neurol. 2011


39

Morales JM; Zunzunegui Pastor V; Martínez Salceda V. Modelos conceptuales del maltrato

infantil: una aproximación biopsicosocial. Gac Sanit. 1997

Orjuela L, Horno P, Perdices A, Plaza M, Tovar M. Manual de atención a niños víctimas de

violencia de género en el ámbito familiar. Madrid: Save the Children;2008. [fecha de acceso: 13

de mayo de 2011], URL disponible en: http://www.savethechildren.es/ver_doc.php?id=76

Pereda B. Consecuencias psicológicas a largo plazo del abuso sexual infantil. Papeles del

psicólogo. 2010;31(2):191-201. URL disponible en:

http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/1846.pdf

Convención sobre los Derechos del Niño · UNICEF

https://peru.com/actualidad/mi-ciudad/14-servicios-que-ofrece-estado-prevenir-violencia-

familiar-noticia-486141