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13 JULIO 2019

“FIESTA PATRONAL DE MARIA ROSA MISTICA”

MONICIÓN DE ENTRADA

Buenas tardes!! Hermanos y Hermanas. Sean bienvenidos a la casa de Dios.

Hoy celebramos la Fiesta de la Virgen María bajo la advocación de María Rosa


Mística. Hoy, la Iglesia, tiene la enorme alegría, de celebrar a María Rosa Mística,
bajo el título de Madre de Dios. Ella nos permite, contemplar la obra de Dios, en
Nuestra Señora, y a ella, la miramos confiando plenamente en su Señor,
abandonándose dócilmente en sus manos, y realizando su voluntad, haciendo
posible la salvación del mundo una oportunidad privilegiada para experimentar
junto a María la presencia de Dios que sigue bendiciendo, acompañando,
consolando y sanando a su pueblo. NOS PONEMOS DE PIE Y CANTAMOS.

MONICIÓN DE LA LITURGIA DE LA PALABRA

Hoy la palabra de Dios nos ofrece una invitación a la autoestima tratándose de un


valor necesario que nos converge en una enseñanza a desarrollar en la capacidad
de confiar sin dejarse hundir por el miedo. Su vida misma es el camino y la fuerza
para caminar y dar testimonio de Él delante de los hombres. Con jesus podemos

PRESENTACIÓN DE OFRENDAS
Nuestra vida sólo tiene sentido si está unida a la de nuestro redentor.
Presentémosle al Señor nuestras humildes ofrendas, junto con el sincero propósito
de querer agradarle en todo.

PRESENTACIÓN DEL PAN Y DEL VINO


Te presentamos Señor, los dones del Pan y Vino, ellos por acción de tu Espíritu se
convertirán en tu Cuerpo y en tu Sangre. Junto a ellos, ofrecemos renovar la
decisión, de cambiar nuestro corazón y nuestras vidas, para que seamos
portadores de paz y de verdad, en nuestra comunidad.
PRESENTACIÓN DE LAS SEMILLAS
Te presentamos las semillas y expresamos la tarea, el empeño de la siembra, a
pesar de nuestra pequeñez. Y es que somos invitados a ser sembradores del
mensaje del santo Evangelio.

PRESENTACIÓN DE VELAS
Te presentamos las velas que nos introducen al amor de Dios, que nos propone
ser la pequeña luz con la que ilumina nuestra vida y la vida de nuestro entorno.
Eso sí: tenemos la luz porque la hemos recibido y participamos de la misma luz de
Cristo resucitado.