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REUMATISMO

Comúnmente se cree que el reuma son dolores vagos e imprecisos, transitorios


y que se relacionan con los cambios climáticos. Otros muchos piensan que la
artritis o la artrosis son enfermedades diferentes del reumatismo. Es
decir, existe un grado importante de confusión respecto al objeto de la
especialidad de reumatología, esta confusión alcanza con frecuencia a los
propios profesionales de la medicina.1
El conjunto de huesos, músculos, articulaciones, tendones y ligamentos que
forman el aparato locomotor, están dispuestos para movernos, desplazarnos y
servir de soporte al resto de las estructuras de nuestro organismo. Las
enfermedades que afectan a este aparato son el objetivo de la reumatología.1
La reumatología se puede definir como la especialidad médica que se ocupa
de los trastornos y enfermedades del aparato locomotor, el diagnóstico, la
evaluación clínica y de la severidad, el establecimiento del pronóstico, junto
con la indicación y aplicación de los diferentes tratamientos farmacológicos y
el seguimiento adecuado de las enfermedades reumáticas.1
Tipos de enfermedades reumáticas:1
¿Cuáles son las enfermedades que afectan a este aparato locomotor? Existen
muchas clasificaciones de los padecimientos reumáticos. La más sencilla, desde
el punto de vista de salud pública, los clasifica en cinco grandes grupos:

 Artritis: son las enfermedades inflamatorias de las articulaciones propiamente dichas.


Estas articulaciones se hinchan, duelen y pierden su movilidad. Pueden ser transitorias o
crónicas. Pueden también afectarse otros sistemas del organismo, como el pulmón o el
corazón. Las artritis más conocidas son la Artritis Reumatoide, la Gota, la Espondilitis
Anquilosante, el Lupus Eritematoso Sistémico y la Artritis Psoriática.
 Artrosis: en este grupo de enfermedades, el daño inicial asienta en el cartílago articular
que se degenera progresivamente y con ello la articulación duele, se deforma y pierde su
movilidad. La artrosis puede ser primaria (la más frecuente y de causa desconocida) o
secundaria a otras enfermedades.
 Dolor lumbar: en la mayor parte de los casos es de origen desconocido, pero en
ocasiones, su causa radica en una hernia discal, un conducto lumbar estrecho o en
anomalías estáticas de la columna vertebral.
 Osteoporosis y enfermedades primarias del hueso: la osteoporosis es una enfermedad
en la que la falta de resistencia ósea conduce a la aparición de fracturas.
 Reumatismos de partes blandas: engloba las enfermedades de los tendones
(tendinitis), bolsas serosas (bursitis), músculos (miopatías y miositis) e incluso del
sistema nervioso periférico, como los síndromes de atrapamiento nervioso.
Todas estas enfermedades constituyen un conjunto heterogéneo de procesos
con un desenlace común: el dolor y la alteración en la función física, lo que se
traduce en un gran impacto en términos de morbilidad y discapacidad, con un
elevado consumo de recursos sanitarios, sociales y económicos. 2
Para evitar que estas enfermedades se agudicen, hay que prevenir o controlar
factores de riesgo como el tabaco, el alcohol, el estrés, el sedentarismo, el mal
control del peso o la actividad física elevada. Por ello, se recomienda una dieta
equilibrada y la realización periódica de ejercicio suave, como pasear, nadar,
hacer estiramientos de partes concretas, etc. También existen tratamientos
farmacológicoscomo los analgésicos (como el paracetamol) o los
antiinflamatorios no esteroideos (AINES), caracterizados por su acción
antiinflamatoria, analgésica y antipirética (reducen los síntomas de la
inflamación, el dolor y la fiebre, respectivamente). Para casos extremos en los
que no funcionen los fármacos anteriores, se suelen emplear glucocorticoides.

En España se han realizado varios estudios sobre la prevalencia del dolor y


sus causas. Uno de ellos consistió en una encuesta a nivel nacional en la que los
reumatismos y el dolor de espalda fueron la causa más frecuente de limitación
de la actividad durante más de 10 días.3 Otro estudio, llevado a cabo por la
Sociedad Española de Reumatología (estudio EPISER) observó que la
prevalencia de los pacientes con lumbalgia era la más alta (14,8%), seguida de
la gonartrosis (10,2%), artrosis de manos (6,2%), la osteoporosis (3,4%) y
la fibromialgia (2,4%). Además, el 20,6% de los sujetos refirió haber
consumido antiinflamatorios y el 18,2% analgésicos. 4 Un tercer estudio estimó
la prevalencia del dolor en pacientes atendidos en consultas especializadas de
reumatología (estudio EPIDOR). Este estudio mostró que la prevalencia del
dolor reumatológico es muy elevada, predominando principalmente en mujeres
adultas con fibromialgia. La localización del dolor, su intensidad, tipo,
patología asociada y tratamiento variaban según la edad, género y tipo de
paciente. Los fármacos más utilizados para el manejo del dolor fueron los
AINES (58%).