Sie sind auf Seite 1von 9

MATERIA: EDUCACION FISICA 5

ALUMNO: NICOLAS TAGLIERO

LEGAJO: 90612/7

FECHA: 14/12/2017

PROFESORES: RICARDO CRISORIO, AGUSTIN LESCANO, LILIANA ROCHA

TRABAJO FINAL DE PROMOCION

TITULO: “LAS PRACTICAS CORPORALES Y SU IMPACTO EN LA


SOCIEDAD”
RESUMEN

Para iniciar este trabajo, antes de meternos de lleno con la problemática del escrito,
debemos hacer mención a lo que son las prácticas corporales.

Podrán encontrarse una serie de definiciones y conceptos que nos explicarán a lo que se
refieren las mismas. Para entenderlas y saber de qué se tratan, debemos plantearnos una
serie de interrogantes que nos permitan responder claramente a todas estas cuestiones.
Preguntas tales como ¿Qué son las practicas corporales? ¿Para qué sirven? ¿Qué impacto
tienen en el cuerpo? ¿Cuál es la importancia social de las mismas? Entre otras que nos
permitirán profundizar sobre ellas. Espero a partir de estos interrogantes, poder establecer
tanto una comprensión para mí sobre el tema como para el lector.

PALABRAS CLAVE: Práctica, Cuerpo, Corporal, Social.

INTRODUCCION

Las prácticas corporales, son ante todo una expresión de la cultura de la sociedad. Una
expresión del propio sujeto que se encuentra constantemente en un profundo cambio en la
sociedad en la que se desenvuelve el mismo, el medio y los demás, junto a las distintas
relaciones, comunicaciones y conexiones que este tiene con los demás miembros de la
sociedad. A medida que más relaciones e intercambio de opiniones tengan los sujetos con la
sociedad, mayor será el cambio que se produzca en ellos.

A su vez, podemos decir que las practicas corporales, se expresan como formas visibles e
invisibles en la formación de los distintos saberes, creencias, valores y hábitos. Todas
éstas van desde la manera como asumimos la presentación corporal, el vestido, la higiene,
los cuidados, la salud, los gestos, modales, hasta la forma de “vivir el cuerpo” plasmado en
la concepción que tengamos sobre la salud, los hábitos de alimentación, las prácticas
curativas, recreativas y festivas, entre otras. Las prácticas corporales son prácticas
culturales que tienen por objeto al cuerpo. Lo anterior en un contexto de relaciones de
poder que se ejercen desde y sobre el cuerpo, como mecanismo de percepción y control por
parte de la sociedad de la que forma parte el sujeto como ser social. De ahí es que podemos
asumir o asimilar el cuerpo, señalándolo de una vez, como unidad, como sistema de
símbolos, como construcción histórica, en donde confluyen los diversos discursos sociales
que inciden sobre su percepción y comprensión. Como establece Foucault en Microfísica
del poder, el sujeto se constituye por medio de las prácticas corporales. Foucault, M (1992)

DESARROLLO

1.1. Importancia de las prácticas corporales en cuanto a la formación del cuerpo

Lo que intentaremos de marcar a continuación, es la importancia que tienen las prácticas


corporales en relación a la formación del cuerpo del sujeto que se desenvuelve en la
sociedad. El problema radicará en como estudiarlas, como comprenderlas, cual es su
finalidad y cómo explicar su utilidad. Es decir, nos propondremos estudiar profundamente
las prácticas corporales en detalle y lo que estas tienen para ofrecer, tanto para el sujeto
como para la sociedad de la que forma parte.

En la actualidad, las demandas sociales y la marcada orientación de orden y material de


nuestras sociedades, hace que la actividad profesional y científica en torno a la Educación
Física busque satisfacer las necesidades que emergen de diversas conductas con fuertes
características sedentarias. Es a partir de aquí, que la Educación Física comienza a
diversificarse en un sin número de opciones que emergen.

En los últimos años hemos vivido en nuestro país un desarrollo espectacular de las prácticas
corporales en sus distintas vertientes. Empezó con un gran impacto sobre el deporte
entendido como deporte de alta competición o deporte espectáculo para diversificarse en
otras formas: deporte educativo, deporte aventura, deporte recreativo, el tiempo libre, la
recreación, la salud, la discapacidad, entre tantas otras, abarcando de esta manera
instituciones del ámbito tanto formal como no formal de la sociedad. No debemos ser
ingenuos y también debemos reconocer que el movimiento humano está inserto en una
sociedad en la que los poderes políticos y económicos tienen intereses en una serie limitada
de manifestaciones de la actividad física como por ejemplo el espectáculo deportivo de
masas. Esto promueve que la actividad profesional y científica en torno a la Educación
Física busque satisfacer las necesidades “de mercado”, “la moda”, “lo que se pide”, o
incluso “lo que se exige” y que evidentemente responde a una única lógica, la cual se
refiere pura y exclusivamente al consumo, a lo comercial, al negocio, etc. A medida que
evoluciona el mercado deportivo y avanzamos en el tiempo, los posibles cambios
coyunturales se hacen más evidentes, presentando diversos rasgos en cada segmento de
población muy diferentes y en consecuencia, una variación de las ofertas de los servicios de
actividades físicas. Por todo esto, se cree que la intervención en el nuevo campo disciplinar
que hoy se manifiesta, es sustantiva para poder indagar sobre nuestras prácticas corporales
alternativas. Hoy, el cuerpo modelo, bello, prolijo, estético, cuidado, refinado, esculpido,
perfumado, es lo que genera mayores oportunidades para el sujeto, y lo que le genera
mayor accesibilidad a distintos beneficios para su inserción en la sociedad de forma mucho
más accesible y sencilla, y de este modo, satisfacer sus necesidades básicas, y tener un
posicionamiento social superior al de otros sujetos. El mensaje que hoy muestra la sociedad
es que realizar o llevar a cabo, de forma regular las prácticas corporales, es tanto
beneficioso para el sujeto, como para la sociedad que impone esa idea.

“Es un hecho que no requiere demostración que estas prácticas se desenvuelven en el


campo social y de acuerdo con los usos culturales de cada sociedad, así como en ellas los
actores cumplen roles socialmente establecidos, se comportan de acuerdo o no con lo que la
sociedad espera de esas actuaciones” (Crisorio, R. 2007, Pág.16).

1.2. El Campo de las prácticas corporales

El campo de las prácticas corporales, ha sido interpretado por los diseñadores del
curriculum de la educación física en los distintos ámbitos, a través de un criterio de
selección que jerarquiza un conjunto de configuraciones del movimiento de relevancia y
significatividad social en la sociedad misma. Los contenidos escogidos por los productores
del conocimiento corporal, son: deporte, gimnasia, juego, natación, y vida en la naturaleza.
La arbitrariedad cultural de esta selección, no invalida la existencia de otra variada gama de
alternativas corporales, surgidas de la capacidad instituyente de la cultura. A partir de aquí
podemos referirnos al campo de las prácticas y saberes corporales, más allá de los
lineamientos curriculares vigentes. El campo de la cultura corporal, se manifiesta en una
perpetua recomposición de la ubicación de una variada gama de actividades corporales. Las
prácticas corporales se producen en un intercambio y mutua afección, muchas veces
conflictiva, con otras prácticas de distinto índole. El resultado de esta relación es una
hibridación de capitales corporales, que proceden de distintos deportes, gimnasias, danzas,
entre otras especialidades deportivas y corporales. Estas prácticas sufren mutaciones que no
se dan en el vacío, sino que tienen anclaje en lugares de realización muy concretos – una
plaza abierta a la comunidad, un club, un gimnasio, como lugares de posibles donde se
condensan estos procesos sociales. La reflexividad de estas prácticas corporales, los
desplazamientos y recomposiciones, están producidas por los sujetos, y en especial los
sujetos juveniles, quienes participan en los diversos casilleros de la vida social, en tanto son
las generaciones que aportan nuevos sentidos y significados al amplio espectro de
propuestas emergentes. Como dijo Bourdieu acerca de los campos, se lo define como algo
en donde hay muchas cosas en juego y donde los intereses específicos son los que se
encuentra también en juego, y dependerá de los actores y sus intereses el que funcione
dicho campo. Bourdieu, P (1990)

Las gestualidades que constituyen las más diversas prácticas corporales que atraviesan las
épocas, contextos, continentes y culturas, merecen una mirada detenida, y no solo ser
apreciadas como una expresión técnica de una práctica que se generaliza en nuestro medio,
tales como el deporte, la educación física, la recreación, la actividad física, el ejercicio, etc.
Se debe mirar a las prácticas corporales, como mencionamos al inicio de este trabajo, como
una expresión de la cultura y como un proceso histórico que deviene en una nueva
configuración de la vida en sociedad. Como una expresión del sujeto, en una sociedad que
cambia constantemente y que a su vez lo cambia al sujeto, impactando y alterando sobre él.
Por ello, parece imprescindible recuperar una noción de práctica, donde, superando la
tradición empirista, esté incorporada la cuestión de lo social, la reflexión desde una ética
que no suspenda la idea de emancipación del quehacer técnico- instrumental. En cuanto a
las prácticas corporales, a través de la historia, hemos pasado por diferentes momentos: en
un momento fue la gimnasia, con movimientos artísticos de diferentes expresiones, desde el
teatro, la danza y las artes plásticas, pasando por la música y el circo, para luego pasar a
una gimnasia científica, más con fines militares e industriales, y en una época más reciente,
las diferentes modalidades deportivas, desde las tradicionales, hasta las de aventura, pero
todas con un fin único, realizar actividad física y saludable, con diversión y expresión, en
unas más representativo que en otras, y que le permitan al individuo desarrollarse plena y
puramente para el futuro. “Construir el espacio social, es una realidad invisible que no se
puede mostrar ni tocar con los dedos y que organiza las prácticas y las representaciones de
los agentes, es darse un solo golpe la posibilidad de construir clases teóricas homogéneas
como posibles desde el punto de vista de los dos determinantes mayores de las prácticas y
de todas las propiedades que de allí derivan” (Bourdieu, P. 2005, Pág.34).

1.3. Corporal y Social

A mediados del siglo XX acontecen cambios profundos que repercuten sobre las prácticas
generando un descreimiento en el progreso global, dejando de lado la creencia de que el
desarrollo del conocimiento y las libertades, otorgaría un beneficio en la humanidad.
Los eslóganes del capitalismo tardío hacen referencia a la espontaneidad, el placer, objetos
de lujo, publicidad, medios masivos y crédito. Logrando abarcar todos los medios
tecnológicos, los cuales van dirigidos a las personas con el fin de consumir, no solo
tecnología si no también modelos o estereotipos de belleza.
Posteriormente la concepción de este poder, ya no ocuparía un lugar indispensable, a la
hora de contentarse con un poder sobre el cuerpo más relajado. Siendo que podrían
atenuarse y adoptar otras formas. “El desarrollo muscular la exaltación del cuerpo bello está
en la línea que conduce al deseo del propio cuerpo mediante un trabajo insistente,
obstinado, meticuloso que el poder ha ejercido sobre el cuerpo sano”. (Foucault, M. 1992)
Entonces el individuo, para mantener su cuerpo, termina siendo objeto de múltiples factores
condicionantes que alteran su estilo de vida.
Las prácticas corporales que encaminan los sujetos que las practican en la sociedad, tienen
una relativa importancia en la constitución del sujeto desde un punto de vista social y
corporal. Corporal, porque la sociedad nos plantea hoy la incesante idea de que aquel que
realiza o lleva a cabo las prácticas corporales determinadas, y se desenvuelve en este
espacio, tanto estará más preparado y adaptado para llevar a cabo las distintas acciones
necesarias para insertarse en la sociedad, llevar a cabo todas aquellas actividades propias de
un sujeto social, entre lo que incluimos el trabajar, el alimentarse, el formarse educativa e
intelectualmente, el poder llevar una vida plena, llena y feliz y que le permita satisfacer sus
necesidades básicas para poder desenvolverse de la mejor manera en la sociedad y con los
diversos actores sociales que la conforman. Pero a su vez, le permita constituirse en una
persona sana, higienizada, bien alimentada, bien cuidada, siguiendo el modelo impuesto por
esta sociedad capitalista en la que convivimos, generando un control sobre el mismo, donde
el cuerpo es un objeto de consumo y un medio para el desarrollo capital que le permita a la
sociedad crecer y desarrollarse a expensas de él, siendo un cuerpo vigilado, educado y
formado por el Estado como futuros ciudadanos.
En cuanto a lo social, lo estrictamente relacionado con el papel que cumple en la sociedad,
tanto para él como para los demás, y su interrelación y comunicación en el medio y los
demás, su desenvolvimiento en la misma y la posibilidad de generar recursos beneficiantes
para la sociedad mediante su posición en la sociedad actual y moderna de la que otras
forman parte, para vivir de la forma más armoniosa y productiva posible. El cuerpo se
encuentra marcado por los hechos pasados, por distintos sistemas de regulaciones, saberes y
dispositivos que imponen la sociedad a los cuales el cuerpo social estará sujeto para su
formación en la misma.
Relevante es el propósito de modificar la formación, las prácticas y por lo tanto la forma de
interpretar la realidad. El saber debe construirse y para su transmisión requiere de
conceptos y procedimientos. Constituye un saber práctico, culturalmente construido que los
sujetos pueden aprender. “El conocimiento que tratamos es algo de la cultura y precisa ser
trabajado pedagógicamente y ese saber cultural precisa ser vehiculizado para nuestra
practica pedagógica” (Rodríguez, N. 2004).
Para cambiar las prácticas y dominar los saberes que posibiliten la reflexión en los distintos
ámbitos se debe partir de la concepción de que el cuerpo es más que un organismo. Es
entender el cuerpo en términos políticos. La Educación Corporal considera que los
intérpretes ejercen una posición política que, pretende conquistar, negar o ejercer el poder.
Oponer una politización para generar nuevas posturas en cuanto a los saberes a transmitir.
“Toda relación de fuerza implica en todo momento una relación de poder (...) y cada
relación de poder reenvía (…) a un campo político del que forma parte”.

CONCLUSION

Para finalizar con este trabajo, teniendo en cuenta todo el recorrido realizado punto por
punto, desde la importancia de las prácticas corporales en cuanto a la formación del cuerpo,
el campo de las prácticas corporales, y lo relacionado a lo corporal y social del sujeto,
puedo y debo decir que las prácticas corporales son formas de hacer, pensar y sentir al
sujeto que forma parte de la sociedad. A mi manera de ver y entender las prácticas
corporales que llevan a cabo los sujetos que las practican, tienen una relativa importancia
en la constitución del sujeto desde un punto de vista tanto corporal como social. Corporal,
porque la sociedad nos plantea y nos impone hoy la incesante idea de que aquel que realiza
o lleva a cabo las practicas corporales determinadas, y se desenvuelve en este espacio, tanto
estará más preparado para llevar a cabo las distintas acciones y actividades necesarias para
insertarse en la sociedad, llevar a cabo todas aquellas actividades propias de un sujeto
social. Social, en cuanto a lo estrictamente relacionado con el papel que cumpla en la
sociedad, tanto para él como para los demás, y su interrelación y comunicación en el medio
y lo demás, su desenvolvimiento en la misma y la posibilidad de generar recursos
beneficiantes para la sociedad mediante su posición en la sociedad actual y moderna de la
que otras formar parte, para vivir de la forma más armoniosa y productiva posible. Las
prácticas corporales representan una experiencia de potenciación y desarrollo del sujeto.
Mediante el movimiento corporal hay un lenguaje que simboliza, expresa y significa al
sujeto. Por ello, las actividades como la danza, el juego, el caminar, el correr y el gesto son
lenguajes que se manifiestan de una manera corporal, y en perspectiva educativa nos ofrece
sentidos a la experiencia de movernos, sentidos que no se reducen a la explicación,
justificación o al beneficio; más bien son sentidos que no están referidos a una meta o a un
fin ya dados, porque en vez de conducirnos a alguna parte o a una dirección única, nos
conduce a varias partes o a una multiplicidad de direcciones. La experiencia de movernos
no se queda en lo evidente, ni en la respuesta, ni en su funcionalidad (orgánica o técnica).
Cuando decimos que nos movemos, no significa que movemos sólo las manos, los pies o la
cabeza, sino que nos movemos a nosotros mismos, movemos nuestras ideas y nuestras
emociones. Cuando movilizamos la mirada, se genera una apertura, cuando hay
direccionalidades múltiples, se desplaza la mirada. El cuerpo que se mueve piensa, elige,
crea, siente, imagina, modifica, corrige, de tal manera que todas las condiciones orgánicas
participan del pensamiento, del sentimiento y de la voluntad. La experiencia es lo que nos
pasa y lo que al pasarnos nos confiere sentido, la experiencia no es lo que te sucede, sino lo
que uno hace con lo que le sucede. Y en ese suceder, es que nosotros como sujetos nos
constituimos para formar parte de una sociedad. Es a partir de aquí, y de todo lo establecido
en el trabajo que nos referimos al impacto que producen las prácticas corporales en la
sociedad.

BIBLIOGRAFIA

 Bourdieu, P. (1990) “Algunas propiedades de los campos”. En: Sociología y


cultura, México, Grijalbo.

 Bourdieu, P. (1991) Capítulo 5: “La lógica de la práctica”. En: El sentido práctico,


Taurus, Madrid.

 Bourdieu, P. (2005) “Capital cultural, escuela y espacio social”. Siglo XXI editores,
Buenos Aires.

 Crisorio, R. (2007) Capítulo 2: “La teoría de las prácticas”. En: Ideas para pensar
la educación del cuerpo, Inédito.

 Foucault, M. (1992) Capítulo 6: “Poder y cuerpo” En: Microfísica del poder,


Ediciones La Piqueta N°1, Madrid.

 Foucault, M (1992) Capítulo 10: “Las relaciones de poder penetran en los cuerpos”
En: Microfísica del poder, Ediciones La Piqueta N°1, Madrid.

 Rodríguez, N. (2004) “Entrevista realizada al profesor Valter Bratch en el marco del


primer congreso provincial de la formación docente en Educación Física”, en Mar
del Plata, Argentina, el 5 de noviembre de 2004.