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Fabulas

Dos Amigos

DOS AMIGOS
JEAN DE LA FONTAINE
En el mundo en que vivimos la verdadera amistad no es
frecuente.
Muchas personas egoístas olvidan que la felicidad está en
el amor desinteresado que brindamos a los demás.

Esta historia se refiere a dos amigos verdaderos. Todo lo


que era de uno era también del otro; se apreciaban, se
respetaban y vivían en perfecta armonía.
Una noche, uno de los amigos despertó sobresaltado. Saltó
de la cama, se vistió apresuradamente y se dirigió a la
casa del otro.
Al llegar, golpeó ruidosamente y todos se despertaron.
Los criados le abrieron la puerta, asustados, y él entró
en la residencia.
El dueño de la casa, que lo esperaba con una bolsa de
dinero en una mano y su espada en la otra, le dijo:
-Amigo mío: sé que no eres hombre de salir corriendo en
plena noche sin ningún motivo. Si viniste a mi casa es porque
algo grave te sucede. Si perdiste dinero en el juego, aquí
tienes, tómalo...
...Y si tuviste un altercado y necesitas ayuda para
enfrentar a los que te persiguen, juntos pelearemos. Ya
sabes que puedes contar conmigo para todo.
El visitante respondió:
-Mucho agradezco tus generosos ofrecimientos, pero no
estoy aquí por ninguno de esos motivos...
...Estaba durmiendo tranquilamente cuando soñé que
estabas intranquilo y triste, que la angustia te dominaba
y que me necesitabas a tu lado...
...La pesadilla me preocupó y por eso vine a tu casa a estas
horas. No podía estar seguro de que te encontrabas bien y
tuve que comprobarlo por mí mismo.
Así actúa un verdadero amigo. No espera que su compañero
acuda a él sino que, cuando supone que algo le sucede,
corre a ofrecerle su ayuda.
La amistad es eso: estar atento a las necesidades del otro
y tratar de ayudar a solucionarlas, ser leal y generoso y
compartir no sólo las alegrías sino también los pesares.

El lobo y los pastores

El lobo y los pastores


Cierta vez un lobo cayó en la trampa

Que le había preparado unos pastores.

Cuando estos le vieron atrapado,

Comenzaron a darle con palos y a tirarle piedras.

Pero uno de ellos compadecido

Del pobre animal, dijo a sus compañeros:

-Dejad ya esta pobre lobo;

Si seguís pegándole, le mataréis

Cuando sus compañeros se fueron,

El buen pastor dio algo de comer al animal

Al caer la noche, el lobo salió del hoyo y,

Cojeando malherido, se escondió en su guarida.

Pasados unos cuantos días,


El animal ya repuesto decidió vengarse.

Se dirigió a donde pastaba el ganado

Y mato unas cuentas ovejas.

Al ver lo que estaba haciendo,

El pastor que le había salvado la vida

Corrió hacia él y le suplico:

-¡Por favor, por favor, no hagas daño a mi ganado!

-No temas –contesto el lobo-. Solo

Trato de perjudicar

A quienes me hirieron y maltrataron.

MORALEJA
La compasión y la bondad suelen ser
Recompensadas; no así la maldad.
El lobo y el león
En cierta ocasion, un lobo arrastraba hasta su guarida
a un carnero
que había apartado de su rebaño, cuando se le cruzó
un león
y se lo arrebató. el lobo, guardando las distancias, le
reclamó:
-¡Injustamente me arrebatas lo que es mío!
y el león, riéndose, le respondió:
-¡Ajá! ¡Seguro que a ti te lo han regalado!
MORALEJA
Lo que ha sido mal conseguido, fácilmente será perdido.

Los tres quejosos


-¡ Que mal -grito la mona- que estoy sin rabo!
-¡Que mal estoy sin astas! -repuso el asno.
Y, a continiacion, dijo el topo:
-Mas debo yo quejarme, que estoy sin ojos.
No reniegues, Camilo, de tu fortuna
que otros podran dolerse mas de la suya.

MORALEJA
Si se repara, nadie en el mundo tiene dicha completa
La zorra y la pantera
Mantenían una conversación muy animada
la zorra y la pantera acerca de la belleza.
-¡No me negaras que soy hermosa!- decía la pantera.-
Mi piel negra y aterciopelada es incomparable.

Pero la zorra tomo la palabra y dijo:

-¡Mucho más hermosa soy yo, aunque no


por mi apariencia ni por mi cuerpo, sino mas bien
por mi inteligencia y por mi espíritu!

MORALEJA

Las cualidades mentales y espirituales


Son más importantes que las físicas.

La zorra y el perro
Una zorra se metió en el rebaño
De corderos. Como vio de lejos a los perros,
Cobijo en su pecho a un corderillo
Y fingió acariciarlo. Cuando llego el perro
Guardián y le pregunto qué estaba haciendo,
Ella respondió:
-Le acaricio y juego con él.
-¡Pues suéltalo enseguida -gruño el perro
Amenazador-, si no quieres conocer las caricias
de mis colmillos!

MORALEJA

La impresión no siempre te hace salir airoso


La golondrina y la siembra
Cierta vez, un hombre estaba
Sembrando caña en su campo cuando
Paso por el cielo una golondrina.

Al ver lo que el hombre estaba


Haciendo, el ave voló para advertir
Al resto de las aves

-Si la caña que está sembrando,


Crece -les dijo-, podrán fabricar
Jaulas en las que atraparnos.
Debemos darnos prisa y arrancar
Todas las semillas antes
De que germinen.

-¡Que ideas más tonta! ¡Como si


La caña creciese de un día para otro!
-dijeron las demás aves.
Pasado un tiempo, la caña creció y, aunque
los pájaros intentaron arrancarlo con sus garras
Y sus picos, fue imposible: las plantas se habían
Hecho fuertes y duras, y ya había nada que hacer.

La golondrina, viendo que pronto su vida iba a estar


en peligro, le pidió protección al agricultor.

Desde entonces pudo vivir segura,


Mientras que las demás aves fueron
Cazadas y encerradas por otros
Hombres en las jaulas que fabricaron
Gracias a la caña.

MORALEJA:
Es más fácil eliminar el peligro en los comienzos
que cuando ya está instalado.
El murcielago y el gildero
Cierta noche un murcielagooyo cantar a un jilguero
que estaba encerrado en una jaula.

Se acerco y le pregunto por que cantaba solo de noche.


-Antes cantaba de dia -repuso el jilguero-, pero desde
que me atraparon aprendi a ser prudente.

-¡Pues no es ahora cuando debias serlo,


sino antes de que te capturasen! -le replico el murcielago.

MORALEJA
Debes ser prudente antes de comentar un error, un error
y no después.

El camello, el elefante y el mono


Reunidos unos cuantos animales,
decidieron hacer una votacion para elegir un rey.

El camello y el elefante se ofrecieron como candidatos, ya que


esperaban ser los mas votados gracias a su tamaño y su fuerza.

Pero llego el mono y dijo:

-El camello no sirve, porque no se encoleriza contra


los malhechores, y el elefante tampoco, porque si nos ataca
un cerdo, al cual teme, no nos podra defender.

MORALEJA

La mayor fortaleza se mide en el punto más débil.


La zorra y las uvas
Es vos común que a más del mediodía
En ayunas la zorra iba cazando.

Halla una parra, quedase mirando


De la alta vid el fruto que pendía.

Causa bale mil ansias y congojas


No alcanzar las uvas con la guerra,
Al mostrar a sus dientes la alta parra
Negros racimos entre verdes hojas.

Miro, salto y anduvo en probaduras,


Pero vio el imposible ya de fijo.

Entonces fue cuando la zorra dijo:

-¡No las quiero comer! ¡No están maduras!

MORALEJA
No te engañes a ti mismo si las cosas
no te salen como quieres
El caballo y el soldado
Durante la guerra, un soldado alimento a su caballo
y compañero de batalla con cebada.

Pero, acababa la guerra, empleo a su empleo a su caballo para cargar


con pesados bultos y solo lo alimento con paja.

Pasado un tiempo, se declaro otrao guerra y el dueño


del caballo lo aparejo para montarse encima, ya armado.
Pero el animal, exhausto y mal alimentado,
se caia constantemente.

Por fin, dijo a su dueño:


-Yo era un caballo y me has convertido
en un asno. ¿Como quieres ahora hacer
de un asno un caballo?

MORALEJA

Debes ayudar a quien te ayuda,


corran buenos o malos tiempos.

La Oveja Negra
En un lejano país existio hace muchos años una oveja
negra fue fusilada un siglo después, el rebaño le levanto ina
estatua ecuestre que quedo muy bien en el parque. Asi en lo
sucesivo cada vez que aparecían ovejas negras eran
rápidamente pasadas por las armas para que las futuras
generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran
ejercitarse también en la escultura.
El paraíso imperfecto
Es cierto —dijo mecánicamente el hombre,
sin quitar la vista de las llamas que ardían
en la chimenea aquella noche de invierno—;
en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros;
lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.

El lobo orgulloso de su sombra


Cierto atardecer, vagaba un lobo por la llanura. Como el sol estaba bajo, al ver su
sombra alargada exclamó:
-¿Cómo me va asustar el león, con lo grande que soy?
Al menos mido treinta metros y, con este tamaño,
podría convertirme en el rey de los animales...
Mientras soñaba, no se dio cuenta de que aparecía un león
y se le tiraba encima. Al verse tan desvalido, el lobo dijo:

-La presunción es la causa de nuestra desgracia.

MORALEJA
Nunca te valores por lo que aparentas

El milano que quiso relinchar


Antiguamente el milano tenía otra voz: Una voz aguda
y penetrante. Pero un día oyó relinchar a un caballo
y, tanto le gustó, que quiso imitarlo.
A pesar de todos sus intentos, no logró relinchar;
lo único que consiguió con tanto esfuerzo
fue perder su propia voz.

MORALEJA
Cultiva tus propias cualidades sin envidiar las ajenas.
Mitos