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CALDERAS PIRO O HUMO TUBULARES

Las calderas piro tubulares son aquellas en las que los gases de la
combustión circulan a través de tubos que están rodeados por agua. Muchas
de las calderas pequeñas y medianas de la industria son de este tipo. Los
gases de la combustión se enfrían a medida que circulan por los tubos,
transfiriendo su calor al agua. La transferencia de calor es función de la
conductividad del tubo, de la diferencia de temperatura entre el agua y los
gases, de la superficie de transferencia, del tiempo de contacto, etc.
Un ejemplo típico de este tipo de calderas muestra la figura 2.1 en la que
se aprecia un pequeño hogar sobre el recipiente agua, que a su vez es
traspasado longitudinalmente por los tubos de los gases de la combustión.

Las calderas piro tubulares pueden diseñarse con diferentes pasos de los
tubos de humos por el recipiente con agua. El hogar se considera el
primer paso y cada conjunto de tubos en el mismo sentido un paso adicional
ver figura 2.2. Las calderas piro tubulares suelen trabajar hasta unos 20 bares
para producciones máximas 20 Tn/hr.
El funcionamiento de estas calderas se da desde el momento en que el
combustible se quema en un hogar, en donde tiene lugar la transmisión de
calor por radiación, y los gases resultantes, se les hace circular a través
de los tubos que constituyen el haz tubular de la caldera, y donde tiene lugar
el intercambio de calor por conducción y convección. Según sea una o
varias las veces que los gases pasan a través del haz tubular, se tienen
las calderas de uno o de varios pasos. En el caso de calderas de varios
pasos, en cada uno de ellos, los humos solo atraviesan un determinado
número de tubos, cosa que se logra mediante las denominadas cámaras de
humos. Una vez realizado el intercambio térmico, los humos son
expulsados al exterior a través de la chimenea como se muestra en la figura
3.5.

CALDERAS AQUATUBULARES

Las calderas de tubos de agua tuvieron su origen a finales del siglo


XVIII, pero el modelo original dista mucho de lo diseños de hoy día. Una
caldera acuatubular consta básicamente de tambores y de tubos. Los tubos a
través de los cuales circula el agua y en los que circula el vapor generado
están fuera de los tambores, estos son utilizados solo para almacenar agua y
vapor, por lo que pueden ser mucho más pequeños en diámetro que el
tambor de una caldera piro tubular y pueden soportar mayores presiones. El
costo inicial de una caldera acuatubular es más alto que el de una caldera
piro tubular equivalente, sin embargo, una mayor eficiencia compensará
este costo inicial. La adición de algunos equipos destinados a la
recuperación de calor permitirá la recuperación de los costos más
rápidamente. Las calderas acuatubulares son de dos tipos:
De tubos horizontales rectos y de tubos doblados como lo muestra la figura 2.6
Están constituidas por bancos de tubos que por lo general están en zigzag con
una inclinación de 15° a 25° para favorecer la circulación. Este tipo de
caldera fue muy popular entre 1920 y 1940 y era utilizado para producir vapor
de proceso y ocasionalmente generar calentamiento en edificios. Su
producción estaba limitada a 10000 lbs/h por cada pie de ancho de la
caldera. Sus principales desventajas eran una limitada capacidad para
una adecuada separación del vapor del agua a altas temperaturas de
evaporación y una pobre distribución de circulación.

En estas calderas su funcionamiento se da cuando el agua circula por el


interior de tubos que conforman un circuito cerrado a través del calderín
que constituye la superficie de intercambio de calor de la caldera.
Adicionalmente, pueden estar dotadas de otros elementos de intercambio de
calor, como pueden ser el sobre calentador, recalentador, economizador, en la
figura 3.6. Se muestran las partes de estas calderas, constan de un hogar
configurado por tubos de agua, tubos y refractario, o solamente refractario, en
el cual se produce la combustión del combustible y constituyendo la zona de
radiación de la caldera.
En dicho hogar, los gases calientes resultantes de la combustión son
conducidos a través del circuito de la caldera, configurado por paneles de tubos
y constituyendo la zona de convección de la caldera. Finalmente, los gases
son enviados a la atmósfera a través de la chimenea.
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