Sie sind auf Seite 1von 26

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR


UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA
EDUCACION MENCIÓN MATEMÁTICA
CENTRO LOCAL-TRUJILLO

Sociología de la Educación y Desarrollo


Comunitario.

Ensayos 1, 2 y 3.

Estudiante: XXXXXXX.
C.I.V- xx.xxx.xxx.
Asesor: Dr. Jesús Peña.
Cód.: 576.
Lapso: 2015-1.
Mayo 2015.
ENSAYO 1. Reconocer la educación como hecho social y a la
Sociología de la Educación como la ciencia encargada de
estudiar este fenómeno a nivel micro y macro social.

La sociología tiene sus inicios en el siglo XIX, con sus filósofos Saint Simon y
Comte, que este último se encargara de bautizar y dar nombre a esta nueva ciencia,
Sociología, que tiene por objeto el estudio de la sociedad humana y las relaciones
sociales, tanto a nivel de estructuras sociales (instituciones y grupos), como a nivel de
acción social desarrollada por los individuos en su interior. El ejercicio de la sociedad
como un todo está presente desde el mismo momento de su nacimiento, similar al que
la sociedad es dinámica y que se transforma continuamente. Por ello, para la
Sociología, todo fenómeno social puede ser abordado desde dos perspectiva, el
fenómeno en sí y el fenómeno como proceso, de aquí que la Sociología estudie tanto
la naturaleza del fenómeno como los procesos de cambio social en él o producidos por
él.

Desde el inicio de la Sociología, la educación como fenómeno social fue uno


de los subsistemas que se intereso y Durkheim fue el primero en plantear que toda
sociedad instrumenta mecanismos de transmisión para adaptar a las nuevas
generaciones a costumbres, valores, creencias, pautas de comportamiento, valorados y
permitidos socialmente. En el caso de la educación, específicamente la escuela cumple
para este autor, la función de integrar a la vida social, a partir de la homogeneización
y de la transmisión de valores universales y validos para todos los miembros de la
sociedad.

Elementos que destacan el carácter social en el fenómeno educativo: La


educación solo se da dentro de la sociedad. La sociedad en su totalidad, desde la más
primitiva hasta la más compleja crea mecanismos de adaptación a la vida social, la
socialización no es más que la introyección de costumbres, valores, creencias pautas
de comportamientos vigentes, valorados y permitidos socialmente. Primeramente la
familia y luego la escuela, son instituciones designadas y aceptadas socialmente para
cumplir esta función. La educación es producto de procesos sociales más amplios.
Toda educación responde a un contexto económico, político y social particular e
históricamente ubicable e en tiempo y espacio. Las necesidades presentes en la
sociedad determinaran el tipo de educación, las costumbres, los valores, las creencias,
las pautas de comportamiento y el modo en que la educación se estructura.

La educación estructura y da contenido a las relaciones sociales al homogeneizar


las pautas de comportamiento y al transmitir contenidos universales y validos para todos
hace posible la interacción social, condicionándola con actitudes, formas de vida y tipos
de relaciones aceptadas y valoradas socialmente. La educación forma las identidades
culturales individuales y colectivas. Todo ser humano es producto de una cultura más
amplia, a la cual pertenece y con la cual se identifica. Su forma de actuar, pensar y hasta
sentir vienen dadas por la cultura de pertenencia transmitida a través de procesos de
socialización

En lo señalado hasta ahora resalta la función de la educación como agente de


integración y transmisión social, pero como se indico en la primera parte, toda
sociedad es dinámica, en continuo proceso de transformación e interrelación,
cualquier cambio que se produzca en la sociedad, cualquier necesidad o demanda que
surja de las interrelaciones de las diferentes estructuras que conforman el sistema
social generaran una respuesta educativa para acomodarse o transformarse a la nueva
realidad. La función de integración y transmisión social de la educación se mantiene,
pero las costumbres, valores, creencias, pautas de comportamientos, que se transmiten
varían de una sociedad a otra y responden a un momento histórico particular. Pero no
solo la educación la transforman, sino que ha sido a lo largo de la historia un agente
importante de innovación, generadora de transformaciones y cambio social.
ENSAYO 2. Enfoques Sociológicos en Educación: Análisis y
Reflexión.

Los funcionalistas sugieren que deberíamos empezar con un análisis lógico del
concepto de sociedad y preguntarnos qué ocurriría si una sociedad -grande o pequeña,
simple o compleja- ha de sobrevivir y desarrollarse. Obviamente, dicen, esta sociedad
debe reclutar nuevos miembros a medida que desaparecen las viejas generaciones. Debe
alimentarlos y vestirlos. Debe existir un lenguaje común y debe haber algún grado de
acuerdo con respecto a los valores básicos entre los miembros para evitar el conflicto
abierto. Por tanto, si una sociedad ha de desarrollarse tiene que resolver determinados
problemas. En la teoría funcionalista a los mecanismos de resolución de problemas se
les denomina instituciones. Ejemplos de estas instituciones son la familia, la cual ayuda
a resolver el problema del suministro de nuevos miembros; las instituciones
económicas, que sirven para alimentar y vestir a la población; las instituciones políticas,
las cuales coordinan las actividades de los diferentes sectores de la sociedad y las
instituciones religiosas.

Para este enfoque la educación además de socializar en el sentido durkhiniano,


también cumple la función de selección y ubicación social. La educación es una
institución neutral que sirve de tamiz para seleccionar, a través de criterios universales y
validos para todos, la posición que van a ocupar los individuos dentro de la escala
social. El ser humano es libre e igual por lo tanto responsable de si mismo. Función
socializadora: el individuo adquiere a través de ella conocimientos instrumentales,
habilidades y compromiso que le permitirán desempeñar los diversos roles sociales con
las capacidades y destrezas pertinentes y dentro de las expectativas esperadas
socialmente

Del mismo modo que ya hiciera Durkheim, algunos funcionalistas establecen


una analogía con el cuerpo humano. Del mismo modo que en el cuerpo humano, en la
sociedad cada parte o cada institución tiene una función (o funciones) específica y las
distintas partes de la sociedad son inter-dependientes. Por ejemplo, la educación está
conectada en modos diversos con las instituciones económicas, familiares, políticas y
religiosas. Las instituciones sociales son estructuras complejas. Sin embargo, los
funcionalistas reconocen que la analogía orgánica no puede llevarse demasiado lejos. En
el organismo vivo las células están programadas por naturaleza para desempeñar sus
funciones. En la sociedad estos roles están ocupados por personas que no están
biológicamente programadas. Si una institución ha de funcionar con eficacia, la gente ha
de ser forzada o inducida a cumplir sus roles. Es aquí donde los funcionalistas
introducen los conceptos de cultura y de socialización, y abandonan la analogía
orgánica.

Parsons

Con respecto con Parsons uno de los hechos claves de la modernización es la


revolución educativa. Una de las características fundamentales de esta revolución es la
inmensa extensión de la igualdad de oportunidades. Sin embargo, esta igualdad de
oportunidades acarrea diferencias de logro, las cuales provienen del hecho que los
individuos son distintos en lo que se refiere a su habilidad, sus orientaciones familiares -
diferentes aspiraciones y actitudes en la familia con respecto a la educación- y sus
motivaciones individuales -variaciones en el nivel de interés en la educación y en el
deseo de los alumnos de ser aplicados y trabajar duro. Las diferencias en el logro
educativo introducen nuevas formas de desigualdad, dado que las credenciales
educativas determinan el empleo que se termina por ocupar.

La principal función del sistema educativo es legitimar esas desigualdades, lo


que se consigue a través del proceso de socialización. La educación extiende la
ideología de la igualdad de oportunidades y del logro, y esta ideología es uno de los
elementos clave de la cultura común que existe en las sociedades modernas. En el aula
todos los alumnos empiezan desde el mismo punto de partida. Sin embargo, Parsons
admite que las diferencias relativas a los roles sexuales son anteriores a la escuela y
algunos alumnos tienen una mayor grado de independencia que otros. Por
independencia quiere significar el grado de auto-suficiencia del alumno con respecto al
profesor, su capacidad de asumir responsabilidades. Cuando acceden a la escuela todos
los alumnos son tratados del mismo modo: se les asignan los mismos deberes y son
evaluados siguiendo criterios objetivos.

Gradualmente los alumnos son diferenciados a partir del logro: unos rinden más
que otros. Hay dos tipos de logro que se deben obtener en la educación. Uno es el
aprendizaje puramente cognitivo de información y destrezas y el otro es lo que se puede
llamar aprendizaje moral, el cual implica el ejercicio de una ciudadanía responsable en
la comunidad escolar. En su famoso artículo "El aula como sistema social" estudia la
escuela en su doble faceta de órgano de socialización y de órgano de distribución de los
recursos humanos o de mano de obra. El criterio utilizado por la escuela para hacer esa
doble operación es distinto al de la familia: es el criterio del rendimiento. Por este
motivo, el mundo de la escuela supone para el alumno una ruptura de las reglas de juego
que hasta entonces le habían sido aplicadas.

La familia está estructurada, funciona, sobre la base de elementos biológicos:


sexo, rango de nacimiento, edad, elementos descriptivos que chocan con las reglas del
funcionamiento escolar. La familia trata incondicionalmente al niño. Es decir, el niño es
valorado y querido por el mero hecho de pertenecer a la familia. Sin embargo, la escuela
anticipa al niño cómo va a ser tratado por la sociedad y su cometido consiste en que el
niño internalice esas reglas de juego, que se entrene en su ejercicio, y que compruebe
los efectos de su aplicación. Este trato que por primera vez recibe el niño, puede
constituir una fuente de tensiones internas, las cuales pueden resultar aliviadas en virtud
de una serie de mecanismos, como son el apoyo familiar, la imparcialidad del profesor,
el carácter maternal de la profesora (sic) para con los niños más pequeños y por el trato
con el grupo de amigos.

El profesor es el representante de la sociedad adulta y tiene expectativas difusas


con respecto al futuro académico de sus alumnos. Los componentes cognitivos de la
instrucción no pueden separarse de los morales y la diferenciación gradual será
consecuencia de los resultados académicos. Este proceso lleva a una jerarquía
académica a partir de las calificaciones y constituye un criterio clave para la asignación
de estatus futuros en la sociedad. El hecho de que el profesorado en primaria sea
mayoritariamente femenino implica que la profesora compagina el rol de madre con el
de profesora, complementando de este modo los aspectos cognitivos con los
emocionales. Sin embargo, privilegiará el aspecto cognitivo, dado que su papel consiste
en legitimar la diferenciación de sus alumnos a partir de su éxito académico. El tamaño
de la clase le impide tratar a los alumnos de un modo particularista, forzando la
adopción de normas universales de tratamiento y de evaluación.
El proceso selectivo promovido por la escuela coloca a los niños en una
situación novedosa para ellos. Esta situación se define por cuatro características.
Igualdad formal de los niños ante el maestro y ante el régimen de competencia entre
ellos. Parsons insiste en que la escuela no solo valora el rendimiento puramente
intelectual. Un buen alumno internaliza los valores escolares y los materializa en un
correcto comportamiento. Los niños tienen que realizar una serie de tareas
completamente afines y no tareas desiguales, como ocurre en el trabajo de los adultos.
Por esta razón la situación de competencia es más aguda que la vivida en el mundo de
los adultos. Se da una clara bipolarización entre la esfera de los adultos, representada
por el profesor, y la esfera de los escolares. El logro de una buena identificación con el
profesor es determinante de la carrera escolar: quienes lo consiguen tienen mayores
posibilidades de llegar a la universidad; quienes, en cambio, se identifican más con sus
compañeros o grupos de iguales es más probable que abandonen los estudios.

En definitiva el sistema escolar desempeña cuatro funciones: 1. Emancipa al niño de su


primitiva identidad emotiva con la familia, lo cual es un pre-requisito de la constitución
de una personalidad independiente. 2. Inculca al niño una serie de valores que no puede
adquirir en la familia. 3. Diferencia y jerarquiza al alumnado según su rendimiento. 4.
Selecciona y distribuye los recursos humanos a partir de la estructura funcional de la
sociedad adulta.

Para Parsons en la sociedad existe una cultura indivisa siendo la cultura escolar una
reproducción de aquella. La escuela es neutral y el proceso de selección está presidido
por principios universalistas y conduce a estatus adquiridos (frente a los adscritos de la
era pre-moderna). Coleman: (1966) todo individuo pertenece a un grupo social esta
pertenencia contribuye a su desempeño educativo, la igualdad de oportunidades no son
las mismas para todos los miembros de la sociedad. Teoría del capital humano,
planteada por Schultz (1960) esta teoría hace énfasis en la importancia de la
educación en la formación y selección para el trabajo y convierte a la educación en
motor del desarrollo económico y social y en garante del progreso económico. Sus
postulados son: La educación es considerada capital físico. Una mayor y mejor
educación generan una mayor y mejor calificación en el trabajo, lo que a su vez genera
mayor y mejor productividad y por ende un mejor salario. Los conocimientos y
habilidades tienen valor económico. La inversión en educación genera una mejor
distribución del ingreso nacional y del gasto publico

Aportes ha legado el estructural funcionalismo:


La escuela o las instituciones educativas responden a intereses generales de la sociedad.
Detecta normas y propiedades latentes y no explicitas en el currículo escolar (currículo
oculto). Plantea la importancia de la educación en el desarrollo y progreso social. Su
teoría engloba a todos y cada uno de los componentes de la sociedad. Durkheim es sin
duda el sociólogo clave en la constitución de la sociología de la educación como un
campo autónomo de análisis social. No solo fue el primer sociólogo en ocupar un
cátedra de sociología de la educación, sino que fue el único de los "padres fundadores"
de la sociología que reflexionó de un modo explícito y extenso sobre la educación. De
hecho, su pensamiento educativo se conforma como una ruptura epistemológica con la
pedagogía de su época, la cual constituía la visión hegemónica sobre la educación.

Tres aspectos de la sociología de Durkheim fueron decisivos para el desarrollo


de la sociología funcionalista de la educación. Primero desarrolló la tesis histórica de
que las transformaciones en los sistemas educativos eran la consecuencia causal de
cambios económicos y sociales externos en la sociedad considerada globalmente. En
segundo lugar afirmó que las características específicas de las estructuras educativas y
sus contenidos culturales guardaban una fuerte relación con las necesidades de la
sociedad. En tercer lugar, como consecuencia de la transición de una sociedad mecánica
a otra orgánica, se hace precisa una mayor individualización y esto se refleja en los
cambios en la pedagogía y en la organización escolar.

Como señalaba Lerena, Durkheim es el último gran sociólogo que trata de


distinguir, pero no de separar, la teoría de la práctica. La sociología de la educación de
Durkheim es producto de una crítica de la concepción idealista de la educación presente
en las doctrinas pedagógicas. Educación y sociología desmonta la antropología
kantiana. Para Kant la educación consiste en el desarrollo armónico de las facultades
humanas. Durkheim destruye este discurso pedagógico a partir de tres líneas de ruptura.
En primer lugar no se ocupa de la educación de un modo teórico, sino que la analiza
como un conjunto de prácticas y de instituciones sociales.
La educación hay que estudiarla como lo que es, o sea, como un hecho social,
desde fuera, como si se tratase de una cosa. El objeto de la sociología de la educación lo
constituye el sistema educativo. En segundo lugar la educación no provoca un proceso
de desarrollo natural, sino de creación, de producción. Esa creación no puede ser
natural, sino que es social y, por tanto, inarmónica. La práctica educativa humaniza,
crea a las personas. La práctica educativa no consiste en un proceso de extracción como
plantea Kant, quien en esto sigue la tradición mayéutica de Sócrates. Para sacar o
extraer algo del alumno es preciso suponer que ese algo preexiste en él desde su
nacimiento, algo que tuviera que hacer aflorar el proceso educativo. Dado que, de
acuerdo con Durkheim, no existe algo a lo que se pueda denominar naturaleza humana,
la práctica educativa no se limita a desarrollar una preexistente naturaleza del hombre,
sino que lo crea. En tercer y último lugar Durkheim señala que para el pensamiento
idealista la función del maestro consistiría tan solo en enseñar, obviando la evidencia de
la asimetría característica de toda clase de relaciones pedagógicas o educativas: se trata
de unas relaciones de dominación ideológica. Incluso llega a plantear el paralelismo
entre educación e hipnosis. El lugar de la educación y de la escuela es el lugar del
poder. Las relaciones educativas o pedagógicas no son relaciones de comunicación. La
función del maestro iría más allá de la función de enseñar. El sistema educativo, llega a
decir, es un instrumento de dominación de las almas. La escuela es una institución de
poder. La función de la escuela es la imposición de la legitimidad de una determinada
cultura o forma de vida.

Para Durkheim los hechos sociales deben ser considerados como cosas naturales.
Esto significa que cuando tratamos de comprender una parte de la sociedad, como es la
educación, en primer lugar debemos suministrar una definición del fenómeno que se va
a estudiar. Una vez hecho esto podemos buscar una explicación del hecho social que sea
causal y funcional. Cuando se refiere a una explicación causal insiste en que se debe
rehusar cualquier explicación basada en los propósitos, intenciones y acciones de los
individuos o de grupos identificables; más bien hay que buscarla en términos de fuerzas
sociales impersonales.

Por ejemplo, para entender el sistema educativo español, la explicación debería


efectuarse al nivel de la relación de la educación con la economía, el sistema político, el
sistema de clases y las corrientes de opinión de la sociedad. En segundo lugar, una
explicación funcional debe determinar el modo en que el fenómeno analizado sirve a la
sociedad en lugar de a los individuos, a las necesidades generales del organismo. En el
libro Educación y sociología encontramos la típica explicación funcional de Durkheim.
Aquí se define a la educación como la influencia de las generaciones adultas sobre
aquellos aun no preparados para la vida. La primera función de la educación no es el
desarrollo de las habilidades y potencialidades de cada individuo, sino que consiste en
el desarrollo de aquellas capacidades y habilidades que precisa la sociedad.

Todas las sociedades tienen necesidad de una cierta especialización. Una de las
funciones de la educación es preparar a la gente para el medio particular al que están
destinados. No obstante, todas las formas de educación contienen un núcleo común que
reciben todos los niños (educación básica). Toda sociedad precisa una similitud básica
de pensamiento, valores y normas entre sus miembros para perseverar en la existencia.

En resumen DURKHEIM fue el primero en plantear que toda sociedad


instrumenta mecanismos de transmisión para adaptar a las nuevas generaciones a las
costumbres, valores, creencias, pautas de comportamientos, valorados y permitidos
socialmente) la educación y en concreto la escuela cumple para este autor la función de
integrar a la vida social, a partir de homogeneización y de la transmisión de valores
universales y validos para todos los miembros de la sociedad, lo señalado hasta ahora
resalta la función de la educación como agente de integración y transmisión social Es
necesario aclarar que la función de integración y transmisión social de la educación se
mantiene, pero las costumbres, valores, creencias, pautas de comportamientos que se
transmiten varían de una sociedad a otra y responden a un momento histórico en
particular.

Teorías tradicionales

Las perspectivas tradicionales surgen con la fecunda obra de Durkheim están


impregnadas por dos de sus principales preocupaciones: los mecanismos por los
cuales se mantiene la cohesión social en sociedades en las que disminuye fuertemente
la solidaridad mecánica. Cómo se legitima una jerarquización social que responda a
una división del trabajo social cada vez más compleja producida especialmente por el
avance tecnológico
En torno a estas funciones Durkheim va a presentar como inalienable el papel del
Estado. Respecto a su función colectiva señala "... si damos algún precio a la
existencia de la sociedad y acabamos de ver lo que ella es para nosotros es necesario
que la educación asegure entre los ciudadanos una comunidad suficiente de ideas y de
sentimientos sin los cuales toda sociedad es imposible, y para que ella pueda producir
ese resultado, es preciso además que no sea totalmente abandonada al arbitrio de los
particulares". En resumen, desde el momento en que la educación es una función
esencialmente social, el Estado no puede desinteresarse por ella.

Homogeneidad y diferenciación se combinan en el papel que Durkheim concibe para


el Estado en materia educativa. Estas funciones estarán presentes en el conjunto de los
autores que, aun poniendo énfasis en aspectos diferentes, proponen una relación
positiva entre la educación y el desarrollo social. Es la corriente estructural
funcionalista quien más ha contribuido a analizar la relación entre Estado y educación
desde la perspectiva del consenso y de la adecuación de los individuos a los roles
sociales emergentes. La concepción de que el Estado utiliza la educación como un
mecanismo institucional orientado a adscribir las personas más capacitadas a las
posiciones que suponen conocimientos y responsabilidades mayores, sustenta un
conjunto de teorías acerca de la estratificación social. Para estas teorías, el
funcionamiento del sistema educativo garantiza la posibilidad de una movilidad social
ascendente que caracteriza a las sociedades modernas.

Por último, la participación del Estado en la educación con el objetivo de


aumentar la productividad de las personas surgió de la mano de las teorías del Capital
Humano. Representada principalmente por T. Shultz -1986-, esta perspectiva contó
rápidamente con el apoyo de instituciones que, como la OCDE, enfatizaron que el
objeto principal de la educación era el desarrollo económico.

Durante la década del '60 se hace claro que el subdesarrollo no puede seguir
considerándose como una pura diferencia de cantidad respecto al desarrollo. Se
superan así concepciones que ven nuestra situación como mero atraso de A. Latina
respecto del crecimiento acelerado de los países centro. La "teoría del desarrollo", que
se plasma principalmente en el pensamiento de la CEPAL, ofrece una interpretación
más integral. Junto a lo económico empiezan a considerarse los aspectos sociales,
políticos y valorativos de la situación del subdesarrollo. El camino visualizado es
menos inercial y da lugar a propuestas: es preciso transitar desde una sociedad
tradicional a otra moderna.

En este marco la preocupación por la educación es central. Ella es una


herramienta fundamental para construir una sociedad modernizada y tecnocrática. Así,
la educación es vista como una inversión rentable, cuyos frutos serían recursos
humanos capaces de producir el desarrollo económico y ciudadanos responsables de
una democracia estable. Además la educación acortaría las diferencias sociales
superando la marginalidad y dando lugar a procesos de movilidad social. Esta manera
de pensar se traduce en la región en un gran crecimiento de los sistemas educativos y
ambiciosas reformas. En términos de investigación, la preocupación central se liga al
surgimiento del planeamiento de la educación, el cual se percibe como el instrumento
privilegiado para lograr un sistema educativo más eficiente, que permita a todos el
acceso a la educación y, por esta vía, llegar a ser ciudadanos productivos.

B. Teorías crítico reproductivitas

El impacto de estas teorías en A. Latina fue mucho menos significativo que el


que tuvo las teorías tradicionales. Su incidencia fue particularmente menor como
insumo para la elaboración de políticas educativas desde el aparato estatal. Sin
embargo, por su influencia ideológica en amplios sectores de la comunidad académica
y en grupos con gran predicamento en la conformación de las opiniones de la
comunidad educativa es necesario analizarla en este trabajo. Su principal diferencia
respecto a las visiones funcionalistas radicó en la concepción del Estado y en la
función que éste adjudica al sistema educativo. Dentro de este marco conceptual, la
escuela es analizada como uno de los mecanismos más idóneos para reproducir un
sistema social cuya desigualdad se originaría en una división social del trabajo
determinada por relaciones de dominación.

En este caso, el Estado no representaría al conjunto de la sociedad ni aspiraría


al bien común, sino que se presentaría como un instrumento en manos de clases o
grupos dominantes. Es posible diferenciar las perspectivas crítico reproductivistas
según el distinto énfasis que otorgan al papel de la educación en torno a las diferentes
dimensiones a través de las cuales opera el mecanismo de reproducción. Sus focos de
atención hacen hincapié en: el rol económico y aspectos ideológicos culturales.
El eje principal de las primeras -rol económico- se orienta hacia el análisis del
principio de correspondencia que existiría entre sistema educativo y sistema
económico en una sociedad. La función de la escuela sería crear una apariencia
falsamente meritocrática que legitimaría la reproducción de las relaciones de
producción. En este marco, las escuelas inculcarían a los estudiantes las conductas
apropiadas para ocupar roles sociales en la estructura jerárquica de la sociedad y el
trabajo capitalista.

Según Bowles y Gintis -1976-, el sistema educativo ayuda a integrar a la juventud


al sistema económico. Éste, mediante una correspondencia estructural entre sus
relaciones sociales en la educación no sólo acostumbra al estudiante a la disciplina del
lugar de trabajo, sino que desarrolla los tipos de comportamiento personal, estilos de
auto-presentación, la auto-imagen y la identificación con la clase social, que son
componentes cruciales de la adecuación al puesto de trabajo. Al mismo tiempo, las
desigualdades entre las escuelas de acuerdo con el sector social que concurre a ellas,
contribuiría a generar un ambiente adecuado a la jerarquía para lo cual se los forma.

Por el lado de la segunda perspectiva -aspectos ideológicos culturales-, al contrario


de lo planteado por Durkheim, se propone que el Estado no selecciona valores y
conocimientos comunes y consensuados por toda la sociedad para distribuirlos
homogéneamente a través del sistema educativo, sino que selecciona sólo una parte
del universo popular y es aquel que está vinculado con las perspectivas de los sectores
dominantes. Para Althuser -1974- la educación se convierte en un aparato ideológico
del Estado, ya que para la reproducción de la fuerza de trabajo no sólo es necesario
reproducir su calificación sino también reproducir las reglas del orden establecido.

Señala Filmus que es posible afirmar que los aspectos positivos de estas teorías
estuvieron vinculados con la incorporación de un marco crítico para el análisis de una
realidad escolar hasta el momento excesivamente idealizada. Sin embargo estas
perspectivas crítico reproductivistas encontraron serias dificultades para dar cuenta de
otro conjunto de procesos que se desarrollan en el sistema educativo. Su principal
limitación se centró en su incapacidad para explicar el crecimiento sostenido y
permanente de la demanda educativa por parte de los sectores populares y en
comprender las potencialidades democratizadoras que conlleva este proceso.
Otro de los obstáculos insalvables de dichas teorías fue el análisis del rol docente.
Al circunscribir su actividad a la reproducción de un arbitrario cultural, asoció su
papel a la defensa de los intereses de los sectores dirigentes. Parece evidente, dice A.
Puiggrós -1995-, que educador y educando no pueden ser vistos únicamente como una
proyección de sujetos sociales o políticos -en este caso dominantes y dominados- sin
empobrecer notoriamente las perspectivas de análisis del vínculo pedagógico.

Finalmente, según Filmus, la importante capacidad crítica de estos marcos teóricos


no encontró un correlato en la elaboración de propuestas alternativas a la hora de
definir funciones transformadoras para el Estado y la sociedad en materia educativa.

Repercusiones en A. Latina: la teoría de la dependencia. Hacia fines de los '60 y


comienzos de los '70, el optimismo desarrollista se desvanece y lo sucede una época
conflictiva. El análisis social produce la "teoría de la dependencia", que trata de hacer
ver que la explicación de los males sociales debe buscarse en la estructura económica
de la sociedad, en vez de explicar las deficiencias de ésta por el tradicionalismo social
y cultural. Además, se acentúa la conciencia de que nuestra estructura económica no
puede leerse desconectada del desarrollo capitalista mundial, el cual la condiciona.

C. Teorías críticos radicales

La publicación en 1971 del libro de M. Young Knowledge and Control


simbolizan la ruptura con el paradigma liberal y la aparición de una sociología de la
educación crítica, que ha recibido el nombre de Nueva Sociología de la Educación.
Aquí vamos a analizar tres líneas de desarrollo teórico y de investigación aplicada que
se alejan tanto de la sociología de la educación funcionalista, de su carácter positivista
y su optimismo ingenuo, como de las teorías de la reproducción y de su mecanicismo
y pesimismo. En primer lugar nos referiremos a los desarrollos de la sociología de la
educación interpretativa. Frente a una teoría funcionalista de la educación centrada en
los procesos de socialización y selección, el paradigma interpretativo considera que la
sociología de la educación ya no es concebible como un área de investigación distinta
de la sociología del conocimiento y reorienta la investigación hacia la interacción
entre profesorado y alumnado, las categorías o conceptos utilizados por los
educadores y el curriculum.

En el segundo apartado nos ocuparemos de la teoría de las resistencias. Bajo


esta denominación se inscriben los trabajos de autores que, desde una perspectiva
próxima a las teorías de la reproducción, critican el carácter reduccionista y
estructuralista de las mismas e incorporan las acciones y la conciencia de los agentes
al análisis de la realidad educativa.

Sus proposiciones pueden considerarse a medio camino entre las teorías de la


reproducción y las interpretativas: partiendo de una comprensión marxista de la
educación como espacio de lucha y conflicto político e ideológico, reflejo del
conflicto entre grupos sociales, las teorías de la resistencia incluyen la posibilidad de
cambio educativo a partir de las contestaciones que los grupos subordinados pueden
ejercer sobre las estructuras de dominación.

En América Latina la globalización mundial y la difusión del neoliberalismo


han dado lugar a economías abiertas y han atrasado el desarrollo autónomo, lo que dio
lugar a un aumento de los niveles de pobreza y exclusión, con marcado desempleo y
subempleo. La concentración de la riqueza se ha acentuado y por lo tanto las
desigualdades y la estratificación social, aumentando la brecha entre las clases
dominantes y las desposeídas.

No se deja de reconocer el papel privilegiado de grupos dirigentes, pero


recuperan estas teorías el protagonismo de los actores sociales, aunque esto no
significa diluirlos en la suma de las voluntades individuales. La sociedad, a través de
una multiplicidad de actores, deja de ser una mera reproductora, para transformarse en
una productora, creadora y recreadora de estos procesos. Aquella es un espacio de
contradicciones y conflictos y el desafío es precisamente, encontrar el punto de
confluencia entre las estructuras y las voluntades individuales. Sobre el tema de la
educación se observa una mirada más ecléctica respecto de los paradigmas anteriores,
tomando de ellos algunos aspectos positivos, aunque el enfoque de los problemas
educativos no es unidireccional.

No hay una teoría específica que englobe estas nuevas perspectivas de análisis
de la educación, no existe por lo tanto un paradigma propiamente dicho. De lo que se
puede hablar es de una serie de rasgos comunes entre estas nuevas visiones. La visión
de la escuela es más matizada, no se la ve como único medio para salir del
subdesarrollo ni como la panacea para superar todos los problemas sociales y sacar a
los sectores populares de la pobreza. Pero tampoco se la ve como el aparato
implacable de reproducción social y de inculcación de una ideología dominante. A
diferencia de las teorías reproductivas, sostiene que la reproducción del sistema social
no se da por la transmisión dentro del sistema educativo, sino precisamente por la
exclusión del mismo de vastos sectores sociales.

Nuestra educación se basó en la garantía de acceso a niveles similares de


educación, pero esto no funcionó debido a las diferencias de origen de los alumnos,
por lo tanto los procesos deben ser diferentes para que los resultados finales sean
iguales. O sea que hay que brindar mejores condiciones de aprendizaje a quienes
provienen de peores puntos de partida. Esto supone la valorización de la diversidad
cultural, en especial en Latinoamérica, y lleva para algunos autores a la
descentralización y autonomía de las instituciones. Las corrientes interpretativas de la
sociología de la educación se alejan tanto de las teorías funcionalistas o tradicionales,
de carácter positivista y optimismo ingenuo, como de las teorías de la reproducción,
de su mecanicismo y su pesimismo.

La producción de estas perspectivas interpretativas fue más teórica que


empírica, y en un corto espacio de tiempo entró en crisis. Dentro de estas líneas
interpretativas se encuentra la NUEVA SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN, para la
cual el problema se desplaza a la propia escuela, como institución que provoca el
fracaso escolar de los grupos más desfavorecidos. Uno de los aspectos más
controvertidos es que carga sobre los docentes la responsabilidad de la educación. Los
responsabiliza de lo que ocurre en el aula, cuando en definitiva su labor está sujeta a
relaciones de poder que le son externas. Otra perspectiva interpretativa es el
interaccionismo simbólico, cuyo principio fundamental es que los actores son los
propios constructores de sus acciones y de la significación de las mismas, pero lo más
importante es la introducción del nivel de conciencia de los agentes en el análisis. Sus
acciones no son producto del instinto ni de la imposición, sino que son conscientes.
Profesorado o alumnado evalúan los pros y los contras de sus acciones. Hargreaves
estudia las restricciones externas que limitan las acciones del profesorado.
ENSAYO 3. Describir el rol del Docente y su participación en
el proceso socio-educativo.

Es la ciencia que permite ver que son y que deberían ser las instituciones
educativas. La educación es un hecho eminentemente social, tanto por sus orígenes
como por su formación, la pedagogía depende de la sociología más que de cualquier
otra ciencia. La formación profesional del docente se centra en la pedagogía, teoría e
historia de la educación, métodos de investigación educativa y didáctica, organización
escolar, etc. Y en la psicología ciencia caracterizada por considerar el aprendizaje
como un proceso individual e individualizable, tanto en su corriente conductista, como
evolutiva, la Psicología establece estándares normales de desarrollo, un recorrido y un
ritmo de aprendizaje que es independiente del contexto social. Sin embargo los fines y
las funciones de la educación son siempre sociales.

La forma y el contenido de la formación de un profesorado responde a un


momento histórico particular, los contenidos, métodos de transmisión y evaluación,
subsistemas básicos dentro de todo sistema educativo responden a relaciones de poder,
cultura e ideología dominante y hegemónica. Es conveniente seguir considerando la
educación como un proceso individual, la educación como proceso social implica
cambios en la concepción del mismo proceso educativo, un grado de compromiso
mucho mayor, y una acción centrada en la transformación y no en la reproducción. El
docente se convierte en responsable de la educación los conocimientos sociológicos le
permitirán develar el carácter desigual de sus prácticas y construir la escuela
comprensiva.

La formación del docente dependerá de la concepción filosófica social, de la


concepción del individuo y de la concepción del aprendizaje valorada y prescrita
socialmente y reflejada en el diseño curricular de la carrera. En la concepción
tradicional de la formación y la práctica docente el maestro era con la autoridad y
poder para transmitir información, el alumno era solo un depositario, un receptor
pasivo, que debía aceptar con conformidad los planteamientos del decente. Las
relaciones en el aula desarrollaban independencia, competitividad, universalismo,
especificidad, rendimiento y disciplina.
En la nueva concepción de la formación y la práctica decente el conocimiento se
concibe como una creación social. Docentes y alumnos se relacionan en términos de
igualdad, la información es compartida y se respetan las experiencias y la información
que cada uno posee. Los estudiantes son modelos dinámicos de conducta, que
participan en la definición y re definición de sus mundos. Se aceptan las diferentes
formas de percepción y conocimiento que provee casa cultura, grupo minoritario,
etnia o genero. Las relaciones y las situaciones en el aula, contribuyen a que el alumno
construya el conocimiento y el significado del mismo. Las relaciones del aula se
generan a partir de esta concepción resaltan la solidaridad, la tolerancia, el respeto a
las deferencia, el aprender a aprender, a convivir, a hacer y a conocer.

Para el Marxismo Crítico, por el contrario, el decente es el medio a través del cual
se reproducen las relaciones económicas de producción. El docente es un trabajador
de la educación, un trabajador que se encarga de transmitir los valores, la cultura, la
forma de ser y los modos de hacer valorados socialmente, pero que representan los
intereses de una clase social hegemónica, el rol asignado al igual que para la escuela
es de reproductor. Para el Marxismo y el estructural Funcionalismo conciben al
decente como un ente pasivo. El primero como instrumento de control y preservación
de la ideología dominante y el segundo como responsable de desempeñar un rol
especifico en una agencia neutral, la escuela. Para ambos el rol principal es el de
reproductor, ya sea para lograr la integración y homogenización fundamental para la
socialización o para mantener el control ideológico de una sociedad basada en la
desigualdad.

La Nueva Sociología por el contrario confiere al docente un nuevo rol, Giroux


1992 indica que el rol del docente debe variar de simple ejecutor de conocimientos ya
elaborados a intelectual transformador, y esto solo es posible si la formación hace
énfasis en la transformación y no en la reproducción. El maestro como intelectual
plantea la idea de un creador, un participante activo, cuestionador de la práctica
educativa que redimensione y genere continuamente cambios en su rol y en su
actividad. La sociedad hoy presenta características particulares que la diferencian de
cualquier otro tipo o experiencia societal del pasado. La sociedad en el siglo XXI
defiere a nivel económico, cultural, social y político de la sociedad moderna, sus
características fundamentales pueden resumirse en dos palabras: globalización y
postmodernidad.

Globalización: integración e interconexión económica a nivel mundial que


implica a todos los procesos productivos. Esta se materializa en el comercio
internacional, la producción global y las finanzas internacionales. La globalización,
producto del avance en las tecnologías de la comunicación, se ha extendido a todos los
ámbitos de la vida, incluyendo la cultura. Postmodernidad: cuestionamiento de todos
los valores propios de occidente y del mundo moderno. Más que un movimiento
filosófico, puede considerarse una forma de ser y actuar propia de la cultura actual.

La formación docente incide en el rol que va a desempeñar, y el tipo de


formación depende de las necesidades y demandas sociales, la sociedad actual
caracterizada por la globalización y postmodernidad, demanda un tipo de formación
decente centrada más que en la adquisición de conocimientos e información, en
habilidades y competencias que permitan al futuro docente enfrentar un mundo en
constante transformación, un mundo interdependiente, económica y culturalmente,
mediatizado por las nuevas tecnologías y inmerso en la cultura de la inmediatez, el
escepticismo y la ruptura de viejos patrones de comportamiento e interrelaciones. Una
formación que desarrolle una práctica educativa, constructiva y transformadora, un
docente comprometido, que construya conocimientos, capaz de guiar, facilitar y
mediar el proceso de enseñanza – aprendizaje, un intelectual de la educación en los
términos referidos por Giroux y por la nueva sociología.

En segundo lugar, según Delors 1996 se puede hablar de una sociedad educativa,
puesto que los espacios educativos y las condiciones de aprendizaje se multiplican, la
familia, la comunidad, el mundo laboral, las instituciones culturales, los medios de
comunicación, las tecnologías de la comunicación, son agentes educativos, la
educación no posee limites especiales ni temporales, se convierte en una dimensión de
la vida misma. En la sociedad educativa todo puede ser ocasión para aprender y
desarrollar las capacidades del individuo. Por lo tanto el monopolio del saber y de la
formación en el conocimiento ha dejado de ser una función específica de la educación
y la escuela.
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA
EDUCACION MENCIÓN MATEMÁTICA
CENTRO LOCAL-TRUJILLO

Objetivo 4. Analizar algunos de los principales


problemas sociales que se reflejan en el aula y su
influencia en los procesos educativos, a partir de la
revisión de investigaciones sistemáticas realizadas
por los diferentes autores.

Integrante: XXXXXX.
Asesor: Dr. Jesús Peña.
C.I.V- 10.360.384.
Cód.: 576.
Lapso: 2015-1.

Junio 2015
INTRODUCCIÓN

Este análisis habla sobre la desintegración familiar, así como sus causas .La
familia es una parte fundamental y básica de la sociedad; en la cual se establecen las
normas que señalan cómo debe comportarse cada uno de sus integrantes, en especial
los hijos. Siendo por ello el núcleo más importante de cualquiera de los grupos
sociales. Sus elementos básicos son: el matrimonio la filiación (los hijos). La
desorganización familiar constituye una modalidad de desintegración, la cual es el
rompimiento de la unidad o quiebra en los roles de sus integrantes, por su incapacidad
de desempeñarlos en forma consciente y obligatoria. Una desintegración familiar es el
producto del quebrantamiento de la unidad familiar y la insatisfacción de las
necesidades primarias que requieren sus miembros.

Los factores más comunes y que han contribuido a la ruptura familiar son de
diversa índole, en lo económico se encuentra la falta de empleo, la pobreza extrema y
el ocio; en lo afectivo, la falta de amor entre la pareja o cualquiera de sus integrantes,
los vicios y la desviación de costumbres; en lo cultural, la falta de escolaridad,
educación y buenos modales. Los integrantes de una familia se ven obligados a buscar
la forma de satisfacerse, tomando a sí una posición individualista y, por ende
deteriorando los lazos afectivos y físicos que los une. La desintegración familiar,
representa uno de los fenómenos con mayor impacto en la sociedad.

Dificultades de Convivencia o comunicación, provocadas principalmente por


el desconocimiento de la pareja, situación que se agrava si estos son de corta edad y se
unieron por un embarazo no deseado, lo cual desemboca en violencia física o
psicológica de parte de alguna de las parejas, abuso sexual u otro tipo de atropellos
por parte del hombre hacia la mujer o viceversa. La mayoría de relaciones que sufren
alguna de las causas de la desintegración familiar presentan como consecuencias: El
divorcio o la separación de la pareja, Baja autoestima de uno o ambos miembros de
esta, lo cual puede provocar depresión, que en caso de no ser tratada puede
desembocar en el suicidio de la persona. La comunicación entre los padres, entre
padres e hijos, así como entre hermanos para evitar que los niños caigan en problemas
como drogadicción o pandillerismo.
La comunicación es vital para la convivencia humana y más aún cuando se
trata de una convivencia tan próxima y constante como es el matrimonio. Por eso es
que la comunicación de pareja es imprescindible. Sin embargo, esto resulta difícil en
la práctica, ya que el hombre o la mujer son muy distintos. Cada sexo tiene una
manera de ser y de pensar. La mujer, por lo general, es más sensible y el hombre más
frío, ella presta mucha atención a los detalles y él va al grano. A la hora de platicar,
estas diferencias se manifiestan, pero si se tomarían en cuenta estos contrastes, sería
más fácil comprender las reacciones y el comportamiento del otro. Al respecto, nadie
puede negar que cada vez nos encontramos más inmersos dentro de una sociedad en la
que la comunicación esta obstaculizada. En un futuro más o menos cercano, por no
decir que ya nos encontramos en él.

La violencia familiar, tiene entre sus manifestaciones más visibles y aberrantes


el castigo físico y el abuso sexual, pero también tiene formas más sutiles, como el
maltrato psicológico, el rechazo, el aislamiento y el abandono, "estas no dejan marca
material, pero su impacto es muy fuerte y duradero para quienes lo padecen “
LA DESINTEGRACION FAMILIAR: HOGAR, PAREJA Y
PROCREACION

La desintegración familiar siempre será un problema no solamente familiar,


sino que involucra al individuo que está viviendo en esa familia e involucrará
finalmente a la sociedad. Por ello cuando un alumno fracasa en la escuela puede ser
que el asunto tenga que ver con la educación de mala calidad que se le da, pero
también hay problemas familiares que influyen contundentemente para que el niño
esté estimulado o no para sacar adelante sus estudios y completen así su vida
académica. Por supuesto también prevale la violencia familiar en Venezuela lo que
genera un ambiente totalmente adverso para la estabilidad emocional y por supuesto
que un niño que está viviendo en un contexto de violencia va a tener poco interés en
su preparación académica. La desintegración familiar y la violencia familiar son
totalmente opuestas a ese espíritu de superación, de querer estudiar y prepararse.
Evidentemente que hay otros puntos dentro de la familia, como puede ser la poca
comunicación de los hijos con los padres, particularmente con el padre. La poca
comunicación en la familia favorece también el pobre aprovechamiento académico y
también la deserción escolar. Cuando de parte de los padres hay indiferencia a lo
académico, a los estudios de sus hijos, eso también favorece la posibilidad de la
deserción escolar, es decir, cuando todo esto se está dando, es obvio que no hay un
ambiente estimulante para el joven estudiante

Uno de los males del siglo XXI es la desintegración familiar, causada por la
migración, los divorcios, la ambición y los problemas económicos. La desintegración
familiar trae como consecuencia problemas que van desde la delincuencia,
violaciones, drogadicción, hasta la prostitución. La sociedad ha sido considerada
como la unidad básica de la familia, por ser una escuela de relaciones humanas y de
estabilidad emocional. “En estos tiempos se han privilegiado más los logros
personales, provocando que haya menos tiempo para la familia; incluso, llega a
catalogarse como un obstáculo para la realización personal o para acceder a bienes
materiales. Ahora se ven familias desintegradas, monoparentales -de un solo padre y
sus hijos- jóvenes que no desean comprometerse en matrimonio porque ven que los
hijos se convierten en obstáculo”.
Consecuencias: Cuando existe desintegración familiar cada miembro se ve
afectado, especialmente en cuanto a pérdida de identidad y baja autoestima. “De estos
dos se derivan el uso de drogas, amigos no adecuados, actividades incorrectas,
prostitución, problemas conductuales, desde pasividad hasta agresividad, todo
especialmente en niños y adolescentes que son los más afectados”, explica Rodríguez.
Matrimonio y divorcios “Es alarmante el número de divorcios, los hijos que crecen en
un hogar desintegrado o de padres divorciados aprenden que los pactos no importan y
que no tienen valor”. Superar la desintegración. No es posible evitar una separación de
los padres, el objetivo es que se pueda superar y aprender a vivir con ella.

Es necesario resaltar la importancia que la comunidad internacional otorga a


las familias, como unidades básicas de las sociedades, así como su preocupación en
cuanto a su situación en todo el mundo. La ONU reconoce y afirma la importancia de
la familia como un lugar privilegiado para la educación. La inmensa mayoría de los
jóvenes perciben a la institución familiar sometida a un proceso de desintegración o de
intensa debilidad, es ineludible el grave problema del deterioro global de las
condiciones de vida. Dicho deterioro se manifiesta como una fuerza que además de
restringir, disuelve aquellos agentes de integración social que tienen su principal
asiento en el hogar. El empobrecimiento material de los hogares -tanto en Venezuela,
como en toda América Latina- ha elevado considerablemente el número de mujeres en
la condición de jefes de hogar, quedando, como es sabido, cada vez menos
representada la figura del padre en el grupo familiar.
Otro fenómeno que se observa es que la población juvenil, por estar en
condición de obtener ingresos, deben separarse del hogar para ir al trabajo
diariamente. Esto implica una disminución del tiempo compartido en el hogar y poca
calidad en los intercambios entre los miembros de la familia. Se debe prestar especial
atención al caso de las jóvenes mujeres que ni estudian ni trabajan, quienes en número
de, aproximadamente, 34% del total femenino de jóvenes se hallan prácticamente,
"recluidas" en el hogar. Estas jóvenes con frecuencia se encargan del cuidado de los
niños y/o de los ancianos residentes. Se resalta esta circunstancia puesto que su
vínculo con la familia parece ser de carácter forzado, lo cual generaría, más que
participación familiar, un definitivo aislamiento.
Puede apreciarse entonces que, la vida en el medio familiar y las
correspondientes relaciones entre los miembros del hogar, se encuentran fuertemente
contrariada por la necesidad de lograr ingresos. Además se carece tanto del tiempo
para el fomento y fortalecimiento de la relaciones familiares, como con la distribución
y desempeño armónico de los roles que les toca asumir. Una segunda línea de
identificación de las causas a las cuales atribuir la postura crítica de los jóvenes sobre
la perdurabilidad de la institución familiar, la aporta el hecho de que más de un tercio
(35.0% / 1.411.450) de la actual juventud no fue, efectivamente, criado en hogares
integrados. Su infancia, hasta antes de cumplir 15 años, tuvo lugar en ausencia de uno
o ambos padres. Por esta vía, podrían encontrarse importantes elementos para el
establecimiento de la hipótesis que concibe la evaluación negativa que hacen los
jóvenes sobre el porvenir de la institución familiar, como la expresión de la débil
armonía conyugal entre los padres en sus propios hogares.

Se puede, resumir que existe una relación directa entre los procesos que en la
realidad estarían atentando contra el presente y el porvenir de la institución familiar -
empobrecimiento material, disolución del vínculo parental y obstáculos en la
comunicación, principalmente- y las representaciones que los jóvenes elaboran sobre
esta institución -opiniones, juicios de valor, ideas- y en las cuales juzgan
negativamente su vigencia y proyección. Al considerar los aspectos subjetivos sobre la
institución familiar que se configuran en la conciencia juvenil y habiendo constatado
la existencia de imágenes y valoraciones en las cuales ésta aparece, para una gran
mayoría de ellos, con signos de fuerte debilidad y reveladoras del distanciamiento
intergeneracional, se observa, sin embargo, la considerable influencia que tiene el
hogar de origen sobre los jóvenes, como referente para la constitución de familia
propia o independiente.
CONCLUSIÓN

La desintegración familiar surge por diversas causas muy importante de las


cuales se mencionaran a continuación: La madre vive o sobrevive junto con sus hijos
de tal manera que su marido deja de cumplir con sus obligaciones y responsabilidades,
así mismo no logra que haya una buena comunicación familiar y de esta manera se
puede decir con exactitud que de cada diez familias, siete cuentan con figura materna
e hijos y tres solo tienen al frente a la madre, esto no es equitativo para ningún
integrante de la familia ya que al mismo tiempo observamos que la mayoría de las
familias dedica muy poco tiempo o nulo para la convivencia y para la comunicación,
esto fue un motivo muy grande que hizo que cada vez más se averiguar este grave
inconveniente de tal forma que se pudo afirmar que si no hay comunicación en la
familia esta se desintegra.

Se observo establemente que hay distintas variables muy importantes por las
cuales surge la desintegración familiar pero es importante afirmar que uno de los
factores más importantes y causantes fue la violencia y se aseguro que si hay violencia
intrafamiliar surge la desintegración familiar, ya que afecta a todos los miembros y es
muy incomodo sobre todo para los hijos y madre; otro factor causante de la
desintegración Familiar es la pobreza, ya que esta obliga a muchos padres de familia a
dejar sus hogares y a su familia en general tomando más en cuenta por esta ocasión a
los hijos, los cuales se tienden a quedarse con las abuelitas, tías o algún otro familiar.
Se afirma que la división del trabajo entre ambos sexos ejerce una enorme influencia
para preservar la unidad de la familia, ya que de este modo no están mucho tiempo los
padres con sus hijos y viceversa debido a que entran temprano y salen tarde, y con
este problema todos llegan cansados y nadie platica con nadie y así no hay buena
comunicación.

Algunos factores por la cual no hay buena comunicación son los matrimonio
prematuros de esta forma los “cónyuges” no tienen una verdadera idea de lo que es
llevar a cabo una acción y realización muy importante y muy alarmante, este trae
como consecuencia los embarazos en adolescentes y las adicciones de cualquier
integrante de la familia y se concluyo que la infidelidad también es muy dañante.