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ESCUDOS DE FE

“Pude ver cómo cada uno de nosotros se despojaba de la armadura vieja y estropeada para recibir
nuevos escudos de fe”

Por Sandie Freed


Amados, me estoy dando cuenta que no necesitamos recordar que estamos en medio de un cambio.
La mayoría de nosotros comprende que estamos experimentando un cambio espiritual y natural.
Junto a todo esto, estamos en transición… y eso implica mucho movimiento, ¿cierto?

Las estadísticas prueban que el 90% de la población rechaza el cambio… sin embargo, no podemos
negar el hecho que está aquí. Aún así, creo que Dios está utilizando estos tiempos inciertos para
atraernos hacia Él, para poder afilar nuestra espada del Espíritu y darnos la estrategia para utilizar
nuestras armas espirituales en contra de nuestro enemigo. Gran parte de los cambios que estamos
experimentando desafía nuestra fe en la habilidad de Dios para proveer para nosotros y restaurar lo
que parece perdido. Discutiremos luego la importancia de usar nuestro escudo de fe durante este
tiempo donde experimentaremos la fiereza del enemigo, pero por ahora comencemos por las saetas y
las nueces del cambio.

El cambio es la línea de base más simple para describir palabras como transformación y transición.
No intento apartarme de las definiciones de otras palabras para describir cómo se mueve Dios. Este
artículo pretende ser básico y está escrito con una visión simple para que podamos comprender
cómo mantenernos conectados con nuestra fe durante tiempos como estos.

Cambios
El diccionario describe al cambio como: “una causa para ser diferente, dar una forma o apariencia
diferente”. También usa la palabra “transformar” (en relación con la palabra metamorfosis, el
proceso que ocurre cuando el gusano se convierte en mariposa). Otras definiciones para cambio
son: “intercambiar para o reemplazar con otro” (como cambiar de trabajo, iglesias, alineamientos;
reemplazándolo con otra cosa). Permítame escribir definiciones más selectivas para poder
comprender mejor el cambio que estamos experimentando durante estos tiempos de incertidumbre.
Mientras lee, comience a ver si está experimentando alguno de estos cambios:

Cambio también significa:

• “Poner una tapa fresca encima”. Una vez más, esto puede referirse a realineamientos espirituales.
Debemos conectarnos con nuestro destino. Muchos de nosotros seremos alentados por Dios para
reconectarnos y buscar nuevas conexiones. Además, ¿el enemigo lo cubrió falsamente con sus
mentiras? ¿El enemigo trató de cubrirlo con sus palabras mentirosas? Es tiempo de levantarse,
denunciando lo que el enemigo está hablando sobre nosotros y declarar lo que Dios dice sobre
nuestro futuro. Declare el Salmo 91 sobre su vida y permita que lo cubra con sus alas.
• “Alterarse”. ¿Alguna vez guardó sus ropas para reformarlas? Quizá hubo alguna lágrima y
necesitó remendar la ropa. Algunos de nosotros necesitamos remiendos en este tiempo. Dios
permitirá el cambio para que pueda ser remendado. Algunos necesitan un “dobladillo” en su ropa.
Dios usará el cambio para completarlo, doblándolo hacia su voluntad divina.

• “Colocarse otros vestidos”. Creo que estamos en un tiempo donde Dios está cambiando nuestros
vestidos. Estamos removiendo y quitando lo viejo para ponernos lo nuevo. La Biblia se refiere al
cambio de vestido durante los “tiempos de limpieza”. Dios está purificando el sacerdocio. Los
sacerdotes están en medio de un gran cambio (Hebreos 7). Estamos abrazando la libertad que nos
saca del legalismo y la ley, para buscar la verdad. Dios está revelando los misterios concernientes a
su gloria para dirigirnos hacia la verdad por los días que vendrán. No podemos vestir las vestiduras
antiguas en este tiempo nuevo. Utilice este tiempo como una oportunidad para arrepentirse y
volverse hacia Dios. Arrepentirse implica cambiar. Durante un gran cambio, podemos pedirle a Dios
que nos muestre nuestros corazones. El arrepentimiento abre la puerta para que podamos cambiar y
transformar nuestro futuro.

• “Profundizar en el tono”. Amo esta definición de cambio porque se refiere a una voz adolescente
que se va profundizando (cambiando) mientras madura. Un abismo llama a otro abismo. En este
tiempo, experimentaremos una voz de cambio. Mientras profundizamos en Dios, nuestra voz
cambiará; hablaremos de una manera diferente y con un nuevo sonido. Develaremos los misterios
de Dios hacia aquellos que tienen oídos para oír. Esto provocará la atmósfera a nuestro alrededor
que cambiará y transformará a otros a la imagen de Dios.

• “Experimentar algo diferente, como un cambio de estación”. Vivimos tiempos de incertidumbre.


Nuestra situación económica parece dictar nuestro futuro. Sin embargo, no debemos temer. Este
puede ser un tiempo para desarrollar una gran fe si nos concentramos en Él, en lugar de hacerlo en
la economía. Use estas oportunidades para conocer a Dios con una mayor intimidad para que se
eleve su fe.

• “El reemplazo de una cosa por otra, sustitución”. El diccionario usa un ejemplo de “cambio de
atmósfera”. Amo eso. Como lo expliqué anteriormente, podemos utilizar las oportunidades de
cambio para madurar, crecer en Dios, usar nuestra fe y transformar la atmósfera de temor en una
de gran fe, desde las tinieblas hacia la luz del Señor.

• “Alterar la actitud o el enfoque de alguien”. Aquí es donde terminaremos las discusiones de varias
definiciones que describen el cambio. Esta definición nos lleva hacia el punto donde realmente
quiero discutir nuestra necesidad de transformar nuestro temor a lo desconocido y la incertidumbre
de hoy, para ir hacia la fe que debemos desarrollar en nuestro Dios que no cambia. Debemos alterar
nuestras actitudes si ofendemos a Dios por nuestras circunstancias o si lo juzgamos erróneamente
durante los tiempos de incertidumbre. Dios usará el cambio y la incertidumbre para llevarnos a orar
y buscar su rostro, pero debemos ser cuidadosos para no juzgarlo equivocadamente. Él dice que
usará todo (aún la economía u otras pérdidas) para nuestro bien:
“Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han
sido llamados de acuerdo con su propósito. Porque a los que Dios conoció de antemano, también los
predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos” (Romanos 8:28-29)

Desarrollando una fe mayor


Durante nuestras reuniones de fuego que realizamos todos los primeros viernes de cada mes en
Bedford, Texas; tuve una visión del Cuerpo de Cristo experimentando un cambio de vestiduras.
Cada uno de nosotros necesita verdaderamente un cambio de vestiduras para el tiempo que viene.
No podemos movernos el año que viene con nuestra armadura pasada de moda.
Pude ver que cada uno de nosotros, como integrantes del ejército de Dios, nos quitábamos las
armaduras viejas y deterioradas para cambiarlas por una totalmente nueva. La armadura nueva
brillaba con la gloria de Dios. El pectoral tenía mucho brillo, la espada estaba muy afilada… todo
brillaba como el sol (Hijo) sobre cada pieza designada de una manera intrincada. Lo que más me
llamó la atención fue el escudo. Tenía tantas marcas de los encuentros fieros anteriores que Dios
tuvo que entregarnos un escudo nuevo.

Durante el cambio de armadura, el escudo que recibíamos no sólo era nuevo… había cambiado.
Supe que debíamos transformarnos hacia nuevos niveles de fe para este nuevo tiempo. El escudo de
fe brillaba con la gloria de Dios… pero había más… pude ver el rostro de Jesús en el escudo. Fue
como si el escudo en sí mismo fuera a la imagen de Jesús.
Cuando comencé a estudiar más sobre el escudo de la fe, me di cuenta que Jesús es nuestro escudo.
Debemos darnos cuenta que si no confiamos completamente en Él, podemos dejar a un lado nuestro
escudo de la fe y, aunque citemos toda la Escritura de memoria, perderemos la batalla. ¿Por qué?
Porque estamos descansando en “nuestras palabras” y no nos relacionamos con Él. Saber que Jesús
es nuestro escudo, nos equipará para las batallas por venir.
Satanás atravesó todos los límites… utilizará todas las tácticas para derrotarnos. Vendrá con
tormentas de gran adversidad para desalentarnos y hacernos “volver a lo viejo”. Pero cuando
recordamos que Jesús ganó la batalla contra satanás en la Cruz, podemos tomar nuestro escudo de
fe y usarlo en contra de las mentiras del enemigo… ¡para ganar la batalla!

Como puede ver, nuestra fe descansa sobre la obra terminada de Cristo. En otras palabras, nuestra
fe debe tener pegada la “imagen de Jesús”. Si sólo pegamos saltos, recitando la Escritura sobre una
situación y llamamos a eso fe; experimentaremos la derrota. Hacer eso significa que oramos y
declaramos desde el conocimiento intelectual y no desde el conocimiento de nuestra fe. ¿Cómo
estamos seguros de ello? Bien, ese tipo de conocimiento viene por una adoración íntima que nos
lleva a relacionarnos con Dios. Debemos adorar y guerrear. Adorar nos llenará de poder espiritual
para la batalla. No podemos entrar en este tiempo sin ser adoradores puros. El adorador siempre
desarrollará la imagen de Cristo en nosotros y nos llenará de poder para la victoria. Continúe
leyendo, ¡se pondrá mucho mejor!

Utilizando nuestros escudos con forma de puertas


Cuando el Apóstol Pablo describió nuestro escudo de fe, utiliza la palabra “thureos”. En griego, esta
es la palabra para “puerta”. Es interesante ver que los soldados romanos usaban escudos con forma
de puertas. Se refiere a las puertas de un castillo, simbolizando una fortaleza móvil. Los escudos con
forma de puerta atrajeron mi atención. ¿Por qué? ¡Porque Jesús es la puerta! Su victoria es la
fortaleza en contra del enemigo. Cuando sostenemos nuestros escudos, ¡el enemigo ve el reflejo de
Jesús! ¡Ningún diablo puede sostenerse ante eso!

Además, mientras sostenemos nuestros “escudos-puertas” que reflejan la imagen de Jesús, se tienen
que abrir las puertas que cerró el enemigo. Jesús, el Abridor, va delante de nosotros a través de
nuevas puertas de oportunidad y umbrales de nuevas victorias. Conocer a Cristo en la intimidad, nos
llena de poder para declarar con osadía el pasaje de Miqueas 2:13:
“El que abre brecha marchará al frente y también ellos se abrirán camino; atravesarán la puerta y
se irán, mientras su rey avanza al frente, mientras el Señor va a la cabeza” (Ex.23:20-21, 33:14,
Isaías 63:8-9, Oseas 3:5, Amós 9:11).
Como Jesús es nuestro Sol y Escudo, seremos llenos de poder para pelear la buena batalla de la fe.
El Salmo 84:11 describe al Señor como el sol y el escudo, prometiendo que protegerá y proveerá
para aquellos que caminen sin culpa, sin que les falte nada.

Línea de base: Como Él es Quien dice que es, un Dios que no miente, no retendrá ninguna cosa
buena de nosotros. Sin importar la economía, el gobierno o las circunstancias de la vida diaria,
declara que es Dios y no cambia. El Salmo 34:9 nos promete a cada uno de nosotros: “A los que
temen al Señor, no les faltará nada”.

¡Saquen sus escudos de fe y úsenlos!


Permítame terminar con algunas directivas:
1. Use este tiempo de cambio para desarrollar un mayor nivel de fe.
2. Identifique las tácticas que el enemigo está utilizando para impedir su avance.
3. Pase tiempo adorando en intimidad. Durante la adoración, permita que Dios le hable desde las
Escrituras para declarar y afirmarse. Estas Escrituras y declaraciones serán parte del escudo que
utilizará en la batalla.
4. Use su tiempo de adoración para permitirle a Dios que lo transforme a su imagen.
5. Póngase de acuerdo con lo que dice Dios acerca de usted, permita que sea parte de su arsenal
físico en contra del diablo mientras se levanta su verdadera identidad ordenada por Dios. Permita
que Dios reemplace su viejo escudo por uno nuevo con “forma de puerta”.
6. Por fe, comience a declarar y decretar lo que Dios le habló. Declare sus promesas con osadía.
Recuerde, pasó tiempo con Él en el lugar secreto y lo estuvo transformando su imagen. Ahora se ve
más como Jesús, suena más como Jesús… entonces, puede reprender al enemigo y tendrá que huir.
7. Recuerde que mientras declara su victoria, Jesús tomó su pobreza, su enfermedad, su escasez y
sus pecados para clavarlos en la Cruz. Él murió para que pudiera caminar en libertad.
8. Por fe, crea que Jesús derrotó a su enemigo. Elija rechazar todo el desaliento y el temor. Jesús es
nuestro “escudo con forma de puerta”, para quebrar nuestro pasado. ¡Camine a través de la puerta
abierta hacia su futuro!
Usted tiene una voz nueva y más profunda en el Espíritu. ¡Es tiempo de usarla!
Bendiciones,
Sandie Freed
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CONSAGRACION

ALIANZA CON DIOS


Por Christmas Evans
(Christmas Evans, conocido como "el Juan Bunyan de Gales", después de muchos años de
predicar, empezó a sentir un anhelo y una necesidad ardiente de una comunión más íntima con
Dios. La manera en que él buscó y obtuvo la experiencia de la riqueza y la plenitud del cristiano,
que encendió su alma de una unción divina, a continuación la exponemos en sus propias
palabras.)
"Ya me había cansado de tener un corazón frío hacia Cristo, su expiación y la obra del Espíritu
Santo; de tener un corazón frío en el púlpito, en la oración de madrugada, y mientras que
estudiaba. Me sentí obligado a orar, aunque padecía de un corazón duro y un espíritu mundano.

"Después de que comencé a orar en el nombre de Jesús, repentinamente me sentí como si las
trabas se caían, y como si las montañas de hielo se derretían dentro de mí. Esto me dio una gran
confianza a mi corazón por la promesa del Espíritu Santo. Sentí que todo mi ser fue desahogado
de una carga grande, y como si fuera resucitándose de la sepultura de un invierno riguroso.

"Me corrían en abundancia las lágrimas por las mejillas, y me vi en la necesidad de clamar en
voz alta, pidiéndole a Dios unas visitaciones de su gracia, el gozo de su salvación, y que Él visitara
de nuevo las iglesias bajo mi cargo.

"Así me entregué completamente a Cristo: cuerpo y alma, talentos y labores —toda mi vida—
cada día y cada hora que me sobrara, confiando todos mis problemas y angustias en las manos de
Cristo…
"En el primer culto después de haber sido trasladado desde las regiones frías y estériles del hielo
espiritual hasta las tierras agradables de las promesas de Dios, el Espíritu del Señor obró en los
hermanos, persuadiéndolos a orar, especialmente a los diáconos, quienes pidieron vez tras vez
que Dios nos visitara con misericordia y nos hiciera efectiva la Palabra de su gracia, convirtiendo
a los pecadores".

Un gran avivamiento dio comienzo en la vida del predicador y la gente en todo el país de Gales.
Sermones convincentes, el aliento del cielo, el llanto y las alabanzas del pueblo, y el rendimiento
de los pecadores a Dios, todos estaban presentes dondequiera que Evans predicó.
Fue alrededor del mismo tiempo de esta experiencia maravillosa de la unción del Espíritu Santo,
cuando Christmas Evans escribió su "Alianza Solemne con Dios", la cual dice así:

Una alianza solemne con Dios

-- Te doy a ti, Jesús, mi alma y cuerpo, tú que eres Dios verdadero y la Vida eterna. Líbranos del
pecado y de la muerte eterna, y tráeme a la vida eterna. Amén.
-- Cito al día, el sol, la tierra, los árboles —toda la creación— como testigos de que vengo a ti,
Redentor de pecadores, para obtener el descanso de mi alma contra el clamor de la culpa y el
temor de la eternidad. Amén.
-- Por la confianza que tengo en tu poder, te suplico de todo corazón que tomes la obra en tus
manos, y me des un corazón circuncidado para que yo pueda amarte a ti. Crea en mí un espíritu
recto, para que yo pueda buscar tu gloria. Concédeme ese principio que tú aprobarás en el Día
del juicio, para que no flaquee, y en aquel día no sea descubierta ninguna hipocresía. Concédeme
esto en consideración a tu preciosa sangre. Amén.

-- Te suplico, Jesús, Hijo de Dios, que me concedas en tu poder, y por motivo de tu muerte, que
yo pueda siempre aclamar a tu sangre que limpia, tal como si tuviéramos un pacto con ella; a tu
virtud que nos justifica; y a tu redención que libra. Te pido que me des un gran deseo y un gran
interés por la redención de tu sangre, por amor a tu sangre, y que me hagas una parte de tu
cuerpo, por amor de tu nombre que has dado a los hombres. Amén .

-- Oh Jesucristo, Hijo del Dios Vivo, toma mi tiempo, mi fuerza, y los dones y talentos que poseo,
en consideración a tu muerte. Con una plena intención de mi corazón, los consagro a tu gloria en
la edificación de tu iglesia en el mundo; porque tú eres digno de los corazones y los talentos de los
hombres. Amén.
-- Deseo que tú, mi Sumo Sacerdote, confirmes por la autoridad de tu Tribunal Superior, mi
utilidad como predicador y mi piedad como cristiano. Que el pecado no tenga lugar en mi
corazón, y que mi confianza en tu justicia perdure. No permitas que cometa algún hecho
imprudente que pueda marchitar mis dones, haciendo inútil mi vida aún antes de la muerte. Pon
tus ojos sobre mí, y guárdame, ¡oh mi Señor y mi Dios para siempre! Amén.

-- Me entrego a ti, Jesucristo el Salvador, en una manera especial para que me protejas de las
caídas en las cuales muchos tropiezan, y así tu nombre no sea blasfemado o herido, ni mi paz sea
lastimada, tampoco que tu pueblo sea agraviado, o tus enemigos sean endurecidos. Amén.
-- Vengo a ti, suplicándote que hagas un pacto conmigo en el ministerio. Que me favorezcas como
lo hiciste a Bunyan, Whitefield, y los demás. Remueve los obstáculos que impiden mi
prosperidad. Produce en mí las cosas aprobadas por Dios, para que yo pueda alcanzar esto.
-- Dame un corazón "anhelante de amor" hacia ti y hacia las almas de los hombres. Hazme sentir
el poder de tu Palabra antes de que yo lo predique, así como Moisés sintió el poder de su vara
antes de que sintiera el efecto en la tierra y en las aguas de Egipto. Te pido esto por amor de tu
sangre preciosa, Jesús, mi Todo en todo. Amén.

-- Examíname ahora, y guíame en el camino de justicia. Que yo vea en este mundo lo que
realmente soy en tus ojos, para que no me encuentre al contrario cuando la luz de la eternidad
amanezca, y yo abra los ojos en la claridad de la inmortalidad. Lávame en tu sangre redentora.
Amén.
-- Dame la fuerza de confiar en ti por la comida y la ropa, y para hacerte saber mis necesidades.
Permite que tu cuidado hacia mí sea como un privilegio de un pacto entre tú y yo, y no
meramente como el cuidado general que tú muestras en alimentar los cuervos que perecen y
vestir los lirios que se echan en el horno, sino que te acuerdes de mí como uno de tu familia, y
como uno de tus indignos hermanos. Amén.

-- Oh Cristo, que tú me prepares para la muerte, porque tú eres Dios, y te toca a ti solamente
decir la palabra. Si es posible (pero sea hecha tu voluntad), no permitas que sufra una
enfermedad prolongada, ni que tenga una muerte repentina sin despedirme de mis hermanos,
sino que más bien permíteme morir en la presencia de ellos, después de una enfermedad breve.
-- Que todo sea arreglado de tal manera que aquel día de partir de este mundo al otro, no haya la
confusión ni desorden, sino que un fallecimiento en paz. Que me permitas esto en consideración a
tu agonía en el jardín. Amén.
-- Concede, bendito Señor, que no se nutra en mí ningún pecado que te cause arrojarme de la
obra de tu santuario, como los hijos de Elí; y por motivo de tus méritos infinitos, no permitas que
mi vida exceda el tiempo de mi utilidad. No me permitas llegar a ser, en mis últimos días, como
una madera que estorba la utilidad de otros. Amén.

-- Te imploro, mi Redentor, que presentes estas súplicas delante del Padre, inscribiéndolas en tu
Libro con tu propia pluma inmortal, mientras que yo las escribo con mi mano mortal aquí en la
tierra.

-- Según la profundidad de tu mérito, tu gracia infinita, tu compasión y tu ternura hacia tu


pueblo, firma tu nombre en tu Tribunal Superior a estas súplicas humildes mías; y las confirme
con tu Amén, como también yo hago lo mismo en mi parte del pacto. Amén.
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NO HAY UN TABERNACULO SIN UN DAVID

Apóstol John Eckhardt

“Exáltenlo en al congregación del pueblo, y en la reunión de ancianos lo alaben (Salmo 107: 32)

Es necesario que los líderes Davídicos estén a cargo del Tabernáculo o de David. Los líderes de la
iglesia también deben ser adoradores. El Pastor debe ser ejemplo, debe danzar y alabar al Señor.
Esto es lo que David Hizo. El mismo guió la alabanza mientras traía el Arca de Dios a la ciudad.
El danzo delante del Señor con todas sus fuerzas. Su esposa Mical se ofendió .Ella depreció lo que
el hizo porque ella sintió que eso estaba muy debajo de un rey. Ella terminó siendo estéril.

Los ancianos adoran en el cielo (Apoc 4:10-11) Los ancianos (obispo) también deberían de adorar
en la tierra. Nuestra posición es “demasiada alta “como para dejar de postrarnos y adorar. Los
ancianos deben guiarnos como ejemplos .Los Líderes deben convertirse en modernos “David”.
David actuó como rey y como sacerdote. Necesitamos una generación de reyes sacerdotes para
adorar y ministrar en el Tabernáculo de David (2Samuel 6:20-23)

David fusionó las funciones del rey y de sacerdote. NO podemos operar de lleno en el dominio del
reino sino ejercemos las funciones de oración y adoración. Esta es una razón porque el
Tabernáculo de David es tan importante. El Tabernáculo de David desatará nuevos niveles de
oración y adoración en la iglesia. Esto nos permitirá funcionar en completa autoridad y poder
como reyes.
Esto incluirá 24 horas de oración, alabanza y adoración en muchas iglesias y ciudades de la
tierra.

ARPAS Y COPAS
“Y cuando hubo tomado el, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos s e postraron
delante del cordero; todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de
l os santos , y cantaban un cántico , diciendo : Digno eres de tomar el libro y abrir sus sellos:
porque tu fuiste inmolado , y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y
pueblo y nación” (Aposc 5:8-9)

“Levántate Dios, sean esparcidos sus enemigos. Y huyan de su presencia los que le aborrecen
(Salmo 68:1)

Nosotros podemos apreciar que tanto en los Salmos con en el Apocalipsis hay una mezcla entre la
adoración y la intercesión. Por un lado los Salmos están llenos de oración en medio de la
adoración profética .Muchas de las oraciones de David son raciones llenas de maldiciones y
juicios sobre sus enemigos. De modo semejante , las oraciones y la adoración el libro de
Apocalipsis desatan juicios en contra de los malvados , podemos ver los juicios de Dios sobre los
principados y poderes a través de la restauración del Tabernáculo de David.

El arpa representa adoración y la copa representa oración. La adoración y la adoración son una
combinación poderosa. La adoración agrega una dimensión profética. Cuando adoramos y
oramos proféticamente estamos orando de acuerdo a la voluntad de Dios. Estos dos elementos se
combinan en el Tabernáculo de David. Podemos cantar oraciones que son poderosas.

Los adoradores deber ser intercesores. Somos reyes y sacerdotes. La adoración y la intercesión
son funciones sacerdotales .Veremos desatarse sellos, trompetas, juicios y pesares que caerán
sobre los malvados cuando combinemos la adoración y la alabanza. Grandes liberaciones
también ocurrirán en el Pueblo de Dios.

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¿TEMOR O FE?

Por Daniel L. Norbie

La preocupación y el temor son feroces enemigos del alma. Estos pueden azotar tanto a una
persona hasta hacerle sentir un cobarde derrotado e incapaz de enfrentarse a la vida . El mundo
esta lleno de temores terribles en nuestros días.
Sin embargo el creyente es una persona tal que no debe preocuparse ni temer .La preocupación
mina la fortaleza del cristiano , y debilita los recursos espirituales en contra del diablo . El
preocuparse es un pecado .
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía , sino de poder, de amor, y de dominio propio
(2 Tim 1:7)
El cristiano debe ser una persona con una fe radiante en el Dios vivo , e inconmovible antas las

tormentas de temor que azotan a todo este pobre mundo. ¡ El con oce a Dios!
El temor es una actitud equivocada . He aquí unas razonas por que no es bueno:

1.- La mayoría de los temores no se materializan ¿ Te has dado cuenta que son muy pocas la s
preocupaciones que llegan a convertirse en realidad? ¡ Es tan fértil nuestra imaginación! “No te
jactes del día de mañana ; porque no sabes que dará de sí el día” (Prov 27: 1)

2.- La mayor parte de nuestras preocupaciones se orientan a nuestros alimentos o necesidades


materiales, que no son precisamente las cosas más importantes de la vida .Más bien debemos de
pensar detenidamente en las cosas eternas(Mateo 6:25)

3.- Preocupándose no va a cambiar las circunstancias .Jamás una noche pasada en vela y en
ansiedad por el futuro a alterado las circunstancias.
El temor es un ejercicio estéril del alma “¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su
estatura un codo? (Lc 12:25)

4.- Dios no carga a los creyentes con circunstancias mas allá de sus fuerzas . El es como un sabio
montañista que jamás sobrecarga su equipo, Por experiencia , él sabe exactamente la cantidad de
carga que cada caballo o mula puede llevar .Así nuestro Dios con sus amorosas manos arregla y
carga proporcionalmente a cada creyente con las circunstancias de la vida “Porque cada uno
llevará su propia carga” (Galtas 6:5)

5. Dios ama mucho a sus hijos.. cuando el corazón tiene la completa certeza del gran amor de

Dios , este hecho quita del corazón toda duda y temor. “El que no e scatimó ni a su
propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros , ¿cómo no nos dará también con él todas las
cosas “? El Dios que entregó a su amado Hijo en la sangrienta cruz del Calvario, e el Dios que
con su poderosa mano permite esas circunstancias en la vida del creyente ¿Cómo podemos temer
y dudar sabiendo esto?

La oración es el recurso del creyente cuando es acosado por la ansiedad y el temor .Ahora bien ,
es imposible orar y preocuparse al mismo tiempo , la oración es la compuerta que permite que la
paz celestial fluya hacia el alma .Y El con sus abundantes aguas de amor saca del alma todas esas
horribles dudas , malos temores y pensamientos corrompidos , dejándonos disfrutar de la
quietud del cielo mismo.

“Por nada estéis afanosos (ansiosos ), sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego, con acción de gracias .Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento
guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6-7)
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¡diablo afuera!

Por Chuck D Pierce


Profeta de las naciones

Cambiar nuestra mentalidad y realinear nuestros pensamientos es un proceso por el que


debemos atravesar. Este es el tiempo donde debemos aprender a ver el “cuadro completo” y no
dividir todo en partes desarticuladas. No se pierda la siguiente profecía. El ritmo de Dios es
perfecto. Esperé para recibir el siguiente plan para nosotros, mientras avanzamos hacia la
siguiente estación.

La flecha de la victoria

Este es el mejor mes del año para obtener una estrategia y vencer a su enemigo. Pronto
entraremos en los comienzos de Hanuka. Esta es una celebración de ocho días que recuerda la
redención del Templo. Durante la fiesta se celebra que el aceite y la luz nunca cesaron.

Kislev es el mes de Benjamín, el más diestro en el arte del arco. Era el único de los hijos de Jacob
que nació en la tierra prometida. Observe cuidadosamente a Israel durante este mes. Piense
acerca del arco y la flecha. Este es el mes para desarrollar sus estrategias de guerra y recibir
revelación profética para la guerra. Este mes, dispare en línea recta y muévase rápido. Mientras
presentamos la flecha para nuestra Fiesta de los Primeros Frutos, recuerde no sólo golpear a su
enemigo y tomar la victoria; extienda esa victoria hacia los años por venir y sobre las
generaciones futuras.

En este tiempo de guerra, debemos entrar en un nuevo nivel de confianza y reposo. Que nuestra
confianza y apoyo suban hacia un nuevo nivel. Asegúrese de haber desechado toda la maleza de
la temporada pasada, cierre el ciclo y muévase con claridad en la siguiente estación. Preste
atención a los arco iris en este mes porque indican la paz que viene después de su guerra.
Registre todos sus sueños durante este mes. Este es el mes de las visiones nocturnas o el “mes de
los sueños”, donde su futuro se revela o se ajusta.

En un año para cavar nuevos pozos, este es el tiempo para que el río de Dios que sale desde su
vientre, lo lleve hacia nuevos niveles de plenitud. Le pedimos al Señor que desarrolle nuevas
relaciones para que podamos adquirir la habilidad de comprender nuestra siguiente medida de
gloria.
Palabra profética del Señor
El Señor está diciendo: “Ven aquí y te mostraré las cosas que no viste nunca antes. No vengas
como antes. En el tiempo pasado, te esforzaste en tus propias obras, por eso no debes tratar de
seguir tus antiguos caminos de sacrificios. Permíteme poner un sacrificio nuevo y fresco en tu
corazón y en tu mano. No observes la realidad celestial que te rodea como lo hacías antes”.

“Soltaré una nueva porción en ti; existe una nueva medida de fe y visión que abriré para ti. Oirás
una palabra de mi boca y tu fe explotará dentro de ti. El enemigo trató de atarte a las fallas y
errores del tiempo pasado, pero Yo los removeré de ti. Te vestiré con un manto nuevo y vestirás
el brillo del Cielo”.

“Algunos de ustedes quedaron retrasados en el pasado por sus necesidades emocionales.


Rechazan venir a la mesa a cenar conmigo. Te posicioné en una dirección, pero tú anhelas
establecerte en otra. ¡Levántate! Asume tu posición y no mires hacia atrás. Estás sentado
conmigo en lugares celestiales. Vamos, recibe este nuevo manto y vuelve”.

“Cierra cada puerta y mantén fuera al diablo. Bloquea su avance. No permitas que ciertas cosas
entren contigo en tu tierra prometida. Expresa agradecimiento con tu voluntad. Te llenaré con
una nueva fuerza si sólo cierras la puerta y dices: ‘No cruzarás en este tiempo’. Terminaré esta
temporada para ti de maneras sorprendentes y te moverás con una nueva confianza hacia el
lugar donde te posicioné”.

“Estoy cerrando la puerta a las imaginaciones vanas. Toma control de ellas por el Espíritu y
muévete hacia lo que tengo para ti. Este es el tiempo para que tus ojos se abran a mi plan. Te
mostraré cómo el diablo trabajó para distraerte y alejarte de la victoria. Aún más importante, te
mostraré su plan para impedirte entrar en una mentalidad para la victoria. Cuando reconoces su
estrategia para bloquearte, dirás: Te cerré la puerta. Elijo moverme de una nueva manera”.

“No extiendas la estación pasada o lo que el enemigo te hizo. No prolongues la manera como
fuiste entrampado. Cierra la puerta y di: Ahora veo”.

“Muévete. Te estuve conduciendo a través del stress y luchas emocionales. Estoy arrancando lo
vano para que tengas una visión segura. Puedo hacerte ver y estar listo para avanzar
rápidamente conmigo. Te estoy preparando para que avances hacia nuevas oportunidades.
Prepárate y entrénate conmigo. Estoy listo para que cierres la puerta de la esperanza perdida y
abras otra puerta para entrar en la esperanza realizada”.

“Suelta las riendas de tu pasado. ¡Suelta las riendas de tu pasado! Algunos de ustedes avanzaron,
pero aún sostienen las riendas de su pasado para sentirse seguros. Estas riendas están afectando
tus riñones. El poder de estas fuerzas directivas hace que los espíritus de temor ataquen tus
partes internas y detengan el río de confianza que tengo para tu futuro. Piensas que estás
desatando los errores del pasado y tratas de corregir las malas decisiones, pero esa rienda del
pasado te está llevando en la dirección incorrecta”.

“Suelta las riendas de tu pasado y facilitaré tu camino, acelerándote en una nueva senda. Traeré
cosas a tu camino para que puedas ver con claridad lo que aún intenta detenerte. Aún existen
influencias, semillas, tentáculos y riendas que te impiden oírme decir: Levántate y avanza”.

“Como un caballo, estoy aplaudiendo a tu lado para decirte: ¡Vamos! Debemos avanzar más
rápido. Tenemos mucho camino por recorrer en esta tierra y muchas atmósferas que cambiar.
Existen muchas asignaciones para transformar que nos están esperando”.

“Por tanto, levántate, sé transformado y renovado, para que puedas moverte conmigo”.

Bendiciones,

Chuck D. Pierce
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Etiquetas: PALABRA PROFETICA
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