Sie sind auf Seite 1von 4

BOLILLA 1

1. Derecho Procesal Penal: Concepto y contenido. Caracteres. Fuentes

Derecho Procesal Penal: (DPP) Rama del orden jurídico interno de un Estado, cuyas normas
instituyen y organizan los órganos públicos que cumplen la función judicial penal del Estado y
disciplinan los actos que integran el procedimiento necesario para imponer y actuar una
sanción (o una medida de seguridad penal), regulando así el comportamiento de quienes
intervienen en él (Maier).

Contenido: El DPP se ocupa de dos aspectos;

*Por un lado, el de la organización judicial y de la acusación (y aun defensa) estatales.

*Por el otro, de los sujetos que deben actuar y de los actos que deben o pueden llevar a cabo
para la imposición de una pena (o medida de seguridad) por la participación en un delito.

Caracateres:

* Instrumentalidad: No se trata de un derecho sustancial o “de fondo” sino que tiene por
objeto regular cuestiones que sirven para el desarrollo de este derecho sustancial.

*Derecho Público

*Imperatividad de sus normas (En contraposición a la autonomía de la voluntad, que prima en


el derecho privado)

Fuentes:

Ley: Constitución + TTII, Tratados de Jerarquía Infraconstitucional, Ley Formal, etc.

Jurisprudencia

Costumbre

Doctrina.

2. La ley procesal penal: Interpretación. Ley aplicable según la existencia de leyes procesales
de vigencia simultánea o sucesiva

3. Antecedentes: El derecho Germano. El sistema acusatorio en Roma y Grecia. La


inquisición. El iluminismo y las ideas de la Rev. Francesa. Los principios de la Declaración
Universal de los DDHH de la ONU

Manifestaciones primitivas: En las prunelas civilizaciones, lo jurídico es indivisible de lo


religioso, ya que la autoridad se concibe como de origen divino, encontrándose igualmente
confundidas las funciones gubernativas, legislativas y judiciales. El monarca era el que dictaba
las leyes, las interpretaba y decidía sobre premios y castigos, sin apelación posible y con suma
autoridad.
Derecho Germano: La realización penal ateniense dejó como rica herencia para la posteridad la
idea de una profunda interrelación entre lo jurídico y lo político, ya que su administración de
justicia apareció en un todo coherente con la democracia directa implantada con posterioridad
a las reformas de Solón y ampliamente desarrollada en el siglo de Pericles. Así, la distinción
entre cuestiones públicas y privadas y el funcionamiento para lo primero de la acción popular
donde cualquier ciudadano podía instar la persecución de un delito que se entendía afectaba
los intereses de todos; la instauración del debate como punto central para la resolución de la
causa, efectuado de manera por completo pública y, por último, la directa intervención del
pueblo en el juzgamiento, delinearon con firmeza las bases de lo que denominamos como
proceso acusatorio.

Roma:

Monarquía: El rey rey se investía de todas las funciones gubernativas, sin separación ni
distinción. Era él quien promulgaba las leyes, quien las interpretaba y decidía los casos
sometidos a su decisión.

República: Se define un tipo de proceso acusatorio sobre el modelo ateniense, denominado


como accusatio; la acusación -popular- podía ser presentada por cualquier ciudadano ante el
pretor, quien le confería facultades para llevar a cabo una investigación sumaria para sustentar
la posición incriminante. El juicio tenía lugar de manera oral y pública, ante un tribunal popular
presidido por el pretor, quien sólo intervenía a los efectos de la conducción del debate entre
acusador y acusado, sin influencias sobre la decisión.

Imperio: Con el crecimiento burocrático estatal, con la expansión geográfica y población del
imperio y ante nuevas necesidades derivadas del afianzamiento y mantenimiento de la
autoridad, se va operando una paulatina sustitución de la accusatio por la actuación de
funcionarios oficiales a quienes se encomendaba la averiguación y consecuente actuación (el
funcionario investiga y acusa); correlativamente, desaparecen los tribunales populares,
reemplazados por óiganos de justicia delegados del emperador.

La Inquisición: Mientras Europa se adentra en el feudalismo, el cual acentúa el localismo y el


poder del señor feudal, la Iglesia, que había extendido notoriamente su influencia, dominaba
el escenario espiritual y se consolidaba como un poder político con tanta o mayor autoridad
que el secular. La misma, desarrolla un Derecho (el Derecho Canónico) y establece su propia
jurisdicción. En este contexto adquiere coherencia la creación del Tribunal de la Inquisición,
cuyos propósitos declarados eran "ir en busca de herejes para sacarlos de su error", siendo
uno de los primeros objetivos el sometimiento de sectas que se alzaban contra la doctrina
oficial y la autoridad del papado.

Se perfila nítidamente la acción penal como oficiosa y oficial y un sistema de averiguación-


persecución que consistía en una Inquisitio generalis fundada en averiguaciones informales a
cargo de una suerte de agentes que se valían del rumor, la delación y de la búsqueda personal
de información que, de tener consistencia, desembocaba en la inquisdio speciahs, que
concretaba el proceso contra el imputado; los procedimientos estaban a cargo del inquisidor,
que obstentaba la doble calidad de investigador-acusador y de juez. Tales funciones, desde un
punto de vista lógico incompatibles, se disimulaban en la circunstancia de que el inquisidor
actuaba como una suerte de confesor, procurando la confesión del reo y la expiación,
mediante penitencia, de sus pecados.

El iluminismo y las ideas de la Rev. Francesa: Las reformas de mayor significación atendieron al
logro del pleno establecimiento del principio de legalidad sustantiva. Sólo es delito aquello que
con precisión ha sido descripto por la ley (emanada del Parlamento) antes del hecho de la
causa. Los jueces deben limitarse a la aplicación de esa normatividad, no pudiendo incurrir en
interpretaciones extensivas ni analógicas. Lo mismo ocurre con las penas, que deben
encontrarse predeterminadas por la ley. Desaparece la tortura como medio investigativo y
como suplicio punitivo. El catálogo de delitos deja de lado los de índole religiosa y se limita a
aquellas conductas atentatorias de la convivencia.

4. Características de los sistemas acusatorios, inquisitivos y mixtos.

Se parte de la premisa de que el proceso penal está relacionado íntimamente con el modelo
político en el que se exterioriza,y con el sistema de valores que nutre a éste. POR LO TANTO:

Según sea el rol que una sociedad le asigne al Estado, el valor que reconozca al individuo, y la
regulación que haga de las relaciones entre ambos, será el tipo de proceso que admita.

En el curso de la historia, la primacía del ESTADO, dio lugar a un paradigma llamado


"inquisitivo"; la del INDIVIDUO, a otro, denominado "acusatorio".

Y, por último argumentando la conveniencia de una síntesis entre las virtudes de ambos, se
desarrolló el proceso (o sistema) “mixto”

El modelo inquisitivo y el acusatorio constituyen manifestaciones (abiertas o encubiertas) de


una cultura, ya que expresan una determinada escala de valores vigente en una soc en un
momento histórico determinado.

Sistema Inquisitivo:

* Se presume la culpabilidad del acusado. La pre-suposición de culpabilidad que lo caracteriza


es "preservada" de "interferencias" de cualquier posibilidad defensiva -> el acusado no puede
defenderse.

*El proceso es un castigo en sí mismo (la prisión preventiva se dispone por regla general como
un gesto punitivo ejemplar e inmediato)

* En una persona (órgano oficial -> “el inquisidor”) se concentran las funciones fundamentales
del proceso (acusación, defensa y decisión)

* Imputado como objeto de persecución al que se lo desconoce en su dignidad, no se le


respeta ningún derecho, y pone a su cargo la obligación de colaborar con la investigación, se le
exige aún a la fuerza (ej: tortura)

Sistema Acusatorio:

* Presupone la inocencia del acusado hasta que se demuestre lo contrario.


* Proceso como garantía individual frente a la pretensión del Estado de imponer una pena.
Sólo excepcionalmente se priva al acusado de su libertad antes de la condena. (y sólo como
medida cautelar, nunca como sanción anticipada)

* No admite ningún otro medio que no sea la prueba para acreditar la culpabilidad.

* Las funciones de acusar, defender y juzgar se encomiendan a sujetos diferenciados e


independientes entre sí.

* El imputado es considerado un sujeto del proceso, a quien se lo respeta en su dignidad y se


le garantiza el derecho de defensa, prohibiéndose obligarlo a colaborar con la investigación.

* Juez como guardián de las garantías individuales.

Sistema Mixto:

*También llamado “Inquisitivo Mitigado” porque refleja más fuertemente las notas, los
defectos y las desviaciones de este sistema que del acusatorio.

*Es el que regía en Santa Fe antes de su derogación

* Persecución y juzgamiento del delito a cargo del mismo funcionario estatal.

* Concepto de "verdad real" como objetivo supremo a descubrir mediante el proceso para dar
paso a la pena, que es concebida como la única forma de solución del conflicto con la ley
penal. (Hoy existen otras posibilidades que no sean la pena-absolución, tales como la
probation, condenación condicional, etc.)

* Jueces como funcionarios responsables de la represión penal, verdaderos representantes del


"interés social" en el "castigo del delito", y recién después como una garantía para los
ciudadanos frente a posibles vulneraciones a sus derechos o frente a acusaciones infundadas
en los hechos

* Influencias del sistema acusatorio:

 separación “formal” de los roles de acusación y juzgamiento


 la incoercibilidad moral del imputado,
 la inviolabilidad de su defensa
 el principio de inocencia

Todo esto para el respeto de la dignidad personal y mayor garantía de los derechos del
acusado, que este paradigma considera valores preeminentes a la aplicación de la pena al
culpable (la que se subordina respecto de aquellos)