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¿Qué es un bien?

Un bien es toda cosa existente dentro de la naturaleza que puede ser perceptible o no por los sentidos, qué puede
ocupar o no un espacio físico en la naturaleza, por lo que no es descabellado pensar en que este término también le
pertenece a toda entidad espiritual o corporal, natural y artificial real o abstracta, ya que el derecho suele en forma
indistinta utilizarlo. Por ejemplo: un bien no corporal pueden ser las acciones en el club, los créditos derechos etc. Y un
bien corporal que se percibe con los sentidos puede ser: un carro, tu mascota o tu casa.

¿Cuáles son las características de los bienes?

La utilidad que le dan al hombre

Hacer parte del patrimonio de ese

¿Qué tipos de bienes existen?

Según como los veamos, las clases de bienes son:

Corporales: Son las cosas objetivas, físicas o con un cuerpo.

Incorporables: Son las cosas subjetivas y no tienen cuerpo.

A su vez, cada uno de estos tipos de bienes se clasifican en:

Corporales:

Corporales muebles: Son aquellas cosas que pueden trasladarse de un lugar a otro, bien sea por sí mismas o por ayuda
de otro o por una fuerza externa. Ejemplo: Vacas, perros, etc.

Corporales inmuebles: Son aquellas que no pueden trasladarse de un lugar a otro ni siquiera por una fuerza externa.
Ejemplo: Minas, tierras, etc.

A su vez podemos ver la siguiente clasificación en los inmuebles:

Adhesión: Sí siendo muebles por su naturaleza se adhiere permanentemente y materialmente a un inmueble son
incorporados por el propietario u otro. Ellos. Ejemplo: Los ladrillos para la construcción de un edificio.

Naturaleza: Sí no se pueden transportarse como un terreno.

Destinación: Sí siendo muebles por destinación que por una ficción jurídica se convierten en inmuebles por estar sujeto
al uso, cultivo o beneficio de un inmueble.

El objeto sobre el cual recae el derecho: Sí se adquirió siendo mueble para ser inmueble. Ejemplo: El derecho de
usufructo sobre un bien mueble es inmueble.

Fungibles: Desaparecen en el primer uso para quién lo utiliza pero obtiene existencia para quien lo recibe y se apropia
de ellos: Ejemplo: Contrato de mutuo o préstamo de consumo.

No fungibles: No desaparecen para el dueño por el uso: Ejemplo: Arrendamiento de un apartamento.

Consumibles: Desaparecen en el primer uso por ser perecederos. Ejemplo: Alimentos

No consumibles: Desaparecen para el dueño por el uso prolongado. Ejemplo: Zapatos.

Simples: Son aquellos que se conforman una universalidad inseparable: Ejemplo. Caballo.
Compuestos: Son aquellos conformados por varias partes pero representan unidad jurídica. Ejemplo: Biblioteca
Colección.

Las clases de bienes se clasifican también:

Según el propietario:

Privados

Públicos

Según su enajenación:

Comerciales

No comerciales

Si tienes alguna inquietud respecto a los tipos de bienes existentes o quieres realizar algún tramite que pueda
determinar la naturaleza de algún bien, puedes consultarnos a través del formulario de contacto y nos comunicaremos
contigo.

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Dentro de esta teoría se encuentran los doctrinarios que sostienen que el cadáver es una cosa o res, existiendo una
controversia en si esa cosa tiene comercialidad relativa o bien está absolutamente fuera de comercio.

Para Coviello una vez producida la muerte, el cadáver va a tener una existencia impersonal pudiendo producir alguna
utilidad industrial o científica, que puede ser a título gratuito u oneroso. Esta onerosidad a la que Coviello hace
referencia es duramente criticada, sobre todo por la doctrina extranjera, porque parece inmoral y contrario a las buenas
costumbres aceptar una comercialidad absoluta del cadáver. Por lo tanto, un contrato de estas características debe ser
nulo.

Siguiendo la misma línea se encuentra la doctrina alemana encabezada por Oertman, quien considera que el cadáver de
una persona es cosa, pero que por motivos de moralidad pública son limitadas las relaciones jurídicas en que puede
entrar como objeto. De la misma forma Enneccerus piensa que con la muerte de una persona el cuerpo se convierte en
cosa, aunque no sea propiedad del heredero ni susceptible de apropiación.

En conclusión la mayoría de los doctrinados acepta que se trata de una cosa pero no comerciable, aunque sobre el
mismo se puedan ejercer cierto tipo de disposiciones gratuitas por parte de la persona antes de morir.

2.2.2. Teoría de la res:

El cuerpo humano es parte integral del sujeto de derecho y por tal razón no es cosa, porque es la envoltura física de las
personas. En tema de Derecho, la persona física es el individuo, sin distinción de género, raza o posición social, el cual
desde el momento mismo de su concepción adquiere la capacidad de goce y por lo tanto el derecho a la protección que
el Estado le brinda.

2.2. Teorías de la Naturaleza Jurídica del Cadáver

1.1.1. Naturaleza del Cuerpo Vivo

El articulo

Para Demogue, los muertos pueden ser considerados semi-personas, por eso hay normas que protegen su memoria y
que castigan las profanaciones de las tumbas. Esta postura es criticada puesto que cae en una contradicción lógica al
hablar de una semi-personalidad.
Por otro lado, Gierke sostiene que el cadáver es un resto de la personalidad, estando en éste caso sujeto a la decisión de
sus familiares. Kipp también está de acuerdo con ésta postura, porque para él esa personalidad residual es lo que
permite que sus deudos puedan disponer de su cadáver para que el mismo tenga un entierro adecuado.

Que es el cadaver ?

1. La presunción de muerte debe declararse por el juez del último domicilio que el desaparecido haya tenido en el
territorio de la Nación, justificándose previamente que se ignora el paradero del desaparecido, que se han hecho las
posibles diligencias para averiguarlo, y que desde la fecha de las últimas noticias que se tuvieron de su existencia han
transcurrido, a lo menos, dos años.

2. La declaratoria de que habla el artículo anterior no podrá hacerse sin que preceda la citación del desaparecido, por
medio de edictos publicados en el periódico oficial de la nación, tres veces por lo menos, debiendo correr más de cuatro
meses entre cada dos citaciones.

3. La declaración podrá ser provocada por cualquiera persona que tenga interés en ella; pero no podrá hacerse sino
después que hayan transcurrido cuatro meses, a lo menos, desde la última citación.

4. Será oído, para proceder a la declaración y en todos los trámites judiciales posteriores, el defensor que se nombrará al
ausente desde que se provoque tal declaración; y el juez, a petición del defensor, o de cualquiera persona que tenga
interés en ello, o de oficio, podrá exigir, además de las pruebas que se le presentaren del desaparecimiento, si no las
estimare satisfactorias, las otras que según las circunstancias convengan.

5. Todas las sentencias, tanto definitivas como interlocutorias, se publicarán en el periódico oficial.

6. El juez fijará como día presuntivo de la muerte el último del primer bienio contado desde la fecha de las últimas
noticias; y transcurridos dos años más desde la misma fecha, concederá la posesión provisoria de los bienes del
desaparecido.

7. Con todo, si después que una persona recibió una herida grave en la guerra, o naufragó la embarcación en que
navegaba, o le sobrevino otro peligro semejante, no se ha sabido más de ella, y han transcurrido desde entonces cuatro
años y practicándose la justificación y citaciones prevenidas en los números precedentes, fijará el juez como día
presuntivo de la muerte el de la acción de guerra, naufragio o peligro; o no siendo determinado ese día, adoptará un
término medio entre el principio y el fin de la época en que pudo ocurrir el suceso; y concederá inmediatamente la
posesión definitiva de los bienes del desaparecido.

• ARTICULO 107. <PRUEBA PARA EL USO DE DERECHOS>. El que reclama un derecho para cuya existencia se suponga
que el desaparecido ha muerto en la fecha de la muerte presunta, no estará obligado a probar que el desaparecido ha
muerto verdaderamente en esa fecha; y mientras no se presente prueba en contrario, podrá usar de su derecho en los
términos de los artículos precedentes.

Y, por el contrario, todo el que reclama un derecho para cuya existencia se requiera que el desaparecido haya muerto,
antes o después de esa fecha, estará obligado a probarlo; y sin esa prueba no podrá impedir que el derecho reclamado
pase a otros, ni exigirles responsabilidad alguna.

Es un residuo del ser humano que ha perdido la vida. Técnicamente, se llama: restos mortales.

Para unos, es y no es una cosa:

1) Es una cosa porque es igual a cualquier objeto corporal.

2) No es una cosa porque no está en el comercio humano por razones de salubridad y razones culturales.

El principio esta teoría es que los cadáveres no son susceptibles de tener un valor económico. Por ello se dice que nadie
puede tener un derecho de propiedad sobre un cadáver.
Esta es también la opinión del Dr. Tezanos Pinto quien al referirse al carácter jurídico decía que éste no podía penarse
como una cosa porque no tiene valor pecuniario al que hace referencia el Art. 2311 del Código Civil Argentino, y
tampoco puede ser sujeto de derechos porque una vez extinguida la vida, desaparece la aptitud psíquica y legal.

Elena Highton dice que el cadáver es cosa en el sentido físico, aunque no puede ser considerada cosa en sentidos
legales. Pero hay una excepción: el cadáver puede considerarse cosa cuando la finalidad inmediata es social o científica,
entonces se le pueden atribuir derechos de propiedad. En estos casos no se trata de darle un valor pecuniario sino que
su finalidad sea científica o humanitaria.

Teniendo en cuenta los principios de la Iglesia y el sentido religioso que se le da a los despojos mortales basados en el
dogma de la reencarnación de las almas, no se puede considerar al cadáver como una cosa susceptible de tener un valor
pecuniario, sino sólo pueden ser objeto de sentimientos de piedad o de culto religioso.

Cuando se habla de la naturaleza jurídica del cadáver también hay que hacer referencia a los adelantos de la ciencia y la
técnica, que permitieron que éstos puedan utilizarse con fines de estudio o investigación, o que ciertos órganos de
personas muertas sean cedidos para realizar trasplantes. Cuando se trata de momias, esqueletos, cráneos o cadáveres
abandonados, su vena es lícita, siempre y cuando se tenga como finalidad tareas de investigación.

1. Cuerpo humano y el cadáver

De hecho, los orígenes del derecho en la mayoría de los pueblos, está lleno de situaciones en las que el cuerpo de las
personas estaba dispuesto bajo las reglas puras de la propiedad. Por lo tanto organismos de carácter multilateral como
la Organización Mundial de la Salud o por parte de algunos Estados, controlan la decisión de las personas
individualmente consideradas sobre su propio cuerpo, limitando las disposiciones que puedan tomar sobre él.

Vemos en el Art. 9o de la Ley 57 de 1887 del Código Civil Colombiano, que “la persona termina con la muerte”, es decir
que instantáneamente se convierte en un cadáver. Pero para poder saber cuál es la naturaleza jurídica del cadáver y
poder aclarar si se trata de una cosa, de una persona o ni de una u otra de estas naturalezas, es pertinente saber que
según el C.C son consideradas “cosas” los objetos materiales susceptibles de tener valor.

La naturaleza jurídica del cadáver es un tema muy discutido entre los doctrinarios nacionales y extranjeros, siendo de
carácter primordial poder arribar a una conclusión, puesto que a partir de allí es donde se pueden deducir cuáles son los
derechos lícitos que se pueden ejercer sobre el cadáver.

hace referencia al cuerpo muerto de un ser humano. Se considera que la persona entra en estado cadavérico en el
momento en el cual ya no se registran sus signos vitales.

3. REGULACIÓN HIGIÉNICA DE LOS CADÁVERES

1.2.1. Naturaleza del Cadáver

Cuando el codificador habla de valor, se refiere a que la cosa tiene que ser apreciable en dinero, es decir que debe tener
un valor pecuniario. En este caso no se podría decir que el cadáver sería cosa puesto que darle dicha apreciación
monetaria, iría en contra de la moral y las buenas costumbres.

Es una unidad física y jurídica indivisible contra la que no se puede atentar por regla, solo por excepción se puede
realizar actos sobre parte o todo el cuerpo siempre y cuando cumpla los Requisitos Para Disponer De Partes Del Cuerpo:

a) Fines altruistas.

b) No debe disminuir la integridad de funciones físicas y biológicas.

c) No debe ir contra la ley, buenas costumbres y el orden público.

Por lo tanto, en vida no se puede realizar acto alguno sobre el propio cuerpo, en cambio, por excepción, sí.
naturaleza jurídica : La naturaleza jurídica del cadáver es un tema muy discutido entre los doctrinarios nacionales y
extranjeros, siendo de carácter primordial poder arribar a una conclusión, puesto que a partir de allí es donde se pueden
deducir cuáles son los derechos lícitos que se pueden ejercer sobre el cadáver.

2. ¿EL CADÁVER ES PERSONA O COSA?

* 13 de la constitución política de Colombia establece: todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, por lo cual
recibirán la misma protección y trato de las autoridades

* 595 del código sanitario nacional establece: “todo habitante tiene derecho a la salud, en forma que las Leyes y
reglamentaciones especiales determinen, y el deber de proveer a la conservación de su salud y de concurrir al
mantenimiento de la salud de la comunidad”.

2.2.3. Doctrina nacional:

EL CADÁVER ES PERSONA O COSA

El Código Civil Colombiano explica en el artículo 669 que “el dominio (que se llama también propiedad) es el derecho
real en una cosa corporal, para gozar y disponer de ella, no siendo contra la ley o contra derecho ajeno. La propiedad
separada del goce de la cosa se llama mera o muda propiedad”. Esto nos da a entender que la propiedad es una
característica jurídica excluyente, sólo puede disponer de la cosa el propietario y nadie más. El derecho de propiedad
incluye, como se lee en el artículo, el derecho de disposición que implica la capacidad de consumir la cosa, destruirla,
enajenarla o gravarla con derechos a favor de terceros. Muchos reclaman la aplicación de estas disposiciones sobre el
propio cuerpo humano.

La disposición de cadáveres es entonces un asunto regido por normas de orden público, que protegen en primer
término, la moral individual y comunitaria que exige una actitud de respeto y recogimiento frente a los muertos, y en
segundo lugar, la salubridad pública.

Una vez el médico ha certificado el fallecimiento del paciente, es cuando deben ser efectuados los cuidados
“postmorten”. El amortajamiento deberá realizarse en la mayor intimidad posible y en el menor plazo, para evitar que
aparezca el rigor cadavérico (rigidez del cadáver o rigor mortis) y, posteriormente, el cadáver puede ser trasladado al
mortuorio.

Para estos procedimientos forenses, contamos con la intervención de establecimientos públicos, como El Instituto
Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses que entre sus servicios a la ciudadanía se encuentran la emisión de
certificado de necropsia, mediante la autorización de la autoridad competente, la búsqueda de personas reportadas
como desaparecidas, la entrega de cadáveres, la evaluación psiquiátrica o psicológica forense, entre otras.

4. ¿QUÉ DICE LA JURISPRUDENCIA?

En conclusión, con respecto a la naturaleza del cadáver, éste no es considerado persona dado que en el momento de
morir, el hombre se convierte en un objeto despojado de los atributos humanos.

El cadáver entonces es considerado “cosa” puesto que no hay bienes jurídicos que lo protejan, ya que lo que se
protege es la vida, no la muerte y esta última no tiene valor alguno.

Como ya dijimos anteriormente, mucho se dice sobre la naturaleza jurídica del cadáver y también son varias doctrinas
que se formularon al respecto. Dichas teorías serán enumeradas a continuación.

Hemos entonces conocido la naturaleza jurídica del cadáver desde distintos puntos de vista y doctrinas.

Sabiendo que éste puede ser considerado “cosa” si detrás de esto hay una finalidad humanística,

Pero desde el punto comercial no puede ser llamado de tal forma ya que el cadáver no tiene dueño alguno,

Por lo cual no se puede realizar ningún tipo de actividad con ánimo de lucro.
He aquí la importancia de autoridades y entidades reguladoras de dichas situaciones,

para hacer cumplir los derechos de protección y la manipulación de un cadáver

. Según el Código Sanitario Nacional: existen unas normas cuyo objetivo es preservar

y conservar la salud humana, enfocándose en su entorno.

Encontramos así en la Ley 9º de 1979 el Título IX: DEFUNCIONES,

TRASLADO DE CADÁVERES, INHUMACIÓN Y EXHUMACIÓN, TRASPLANTE Y CONTROL DE ESPECÍMENES.

Artículo 515. En las disposiciones de éste título se establecen las normas tendientes a reglamentar:

a) La expedición y diligenciamiento de certificados de defunción y

registro bioestadístico de las causas de mortalidad;

b) La practica de autopsias de cadáveres humanos;

c) Controlar el traslado, la inhumación y la exhumación de cadáveres o restos

de los mismos cuando puedan significar un riesgo para la salud de la comunidad;

d) Controlar el traslado, la inhumación y la exhumación de partes del cuerpo humano

que puedan constituir un riesgo para la salud;

e) Controlar o eliminar las condiciones nocivas para la salud humana y el medio ambiente

en establecimientos destinados al depósito transitorio o permanente de los cadáveres humanos;

f) Reglamentar la donación o el traspaso y la recepción de órganos, tejidos o líquidos orgánicos utilizables con fines
terapéuticos, y

g) Organizar el sistema de manejo de los subproductos del parto y de control de especímenes quirúrgicos para fines de
diagnóstico.

En segunda instancia, en nuestro Código Civil Colombiano contamos con una serie de artículos y normas que permiten
el óptimo manejo

de esta situación; para así evitar irregularidades dentro de éste ámbito. Tales como:

• ARTICULO 97. <CONDICIONES PARA LA PRESUNCION DE MUERTE>. Si pasaren dos años sin haberse tenido noticias del
ausente, se presumirá haber muerto éste

¿Y el cirujano? ¿Acaso no celebra con su cliente una convención en virtud de la cual se compromete a cortar, a mutilar
un cuerpo humano? ¿Acaso no celebra un contrato sobre la persona? Nadie pensaría en declarar ilícita tal
convención.

¿Y el dador de sangre? ¿No vende su sangre al enfermo a quien se hace la transfusión? La nodriza ¿no vende su leche?
El contrato celebrado entre un peluquero y su cliente ¿no tiene por objeto ir en menoscabo de una parte del cuerpo,
el corte de pelo?