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EDUARDO FERRER MAC-GREGOR CoorDINavor INTERPRETACION CONSTITUCIONAL TOMO I EDITORIAL PORRUA AY, REPUBLICA ARGENTINA, 15 UNIVERSIDAD & NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO MEXICO, 2005 LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES Edgar Careio Macos* 11 problema grave del nostro tempo era non gid quello di fondarli ma di proteggerli (..). ll problema che ci sta dinnanz, infati, non € filosofico ma giuridico, e in pi largo senso politica. Non si tratta tanto di sapere quali e quanti sono quest dirt, quale sia la loro natura el loro, Fondamento, se siano diriti naturali 0 strc, asiolutt 0 relatvi, ma quale sail modo pil sieuro per garantili per impedite che nonnostante le dichiarazion solemn vengano continuamente volt” ‘SuMARIO: I. Jnterpretacin constitucional e interpretacién de los derechos fundamentals. I La interpretacién de los derechos fundamentales como ‘problema juridico. WH. Interpretaciin de los derechos fundamentales ¢ interpretacin de los derechos humanas. IV. Las criterios de interpretacién de los derechos fundamentales. 1. Principio pro homine. 2. Posicién prferente de los derechos fundamentales (preferred freedoms). 3. La ‘mayor proteccién de las derechos fundamentales. 4. La fuerza expansiva ide los derechos fundamentales. 5. Respeto det contenido esencial de los derechos fundamnentales. 6. La ponderacién (balancing) de los derechos Jfundamentales, 7. La interpretaciin conforme con los tratados sobre de- ‘echos humanos. 8. Derechos sociales y principio de progresividad. I. INTERPRETACION CONSTITUCIONAL E INTERPRETACION, DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES La interpretacién de los derechos fundamentales esti asociada a la interpretacién de la Constitucién. Después de todo, el reconocimiento de los derechos fundamentales constituye uno de los capitulos mas Profesor de derecho consttucional en la Universidad de Lima, Universidad San Martin de Porves y en la Academia de la Magistratura “'Bossio, Norberto, Lud dei dirt, Einaudi, Torino 1990, pp. 17 y 18. sat 322 EDGAR CARPIO MARCOS importantes de cualquier norma suprema y las disposiciones que los contienen expresan las cuotas de peculiaridad que se ha puesto de re- lieve para justificar un tratamiento ad-hoc de su interpretacién.' De ahi que, ademas de los criterios de interpretacién de la ley —en si mismos insuficientes para abordar los problemas que se derivan de la pecu- liaridad de las normas constitucionales—,* en términos generales se admite la traslacién de los criterios de interpretacién constitucional al campo de los derechos fundamentales, esto es, la aplicacién de los principios de unidad de la Constitucién, concordancia prictica, eficacia integradora, interpretacién conforme, etcétera.* ‘No obstante, tal aplicacién no debe considerarse como una identi- ficacién plena con los criterios de interpretacién de los derechos, pues, como advierte Klaus STERN,¢ ello podria incurrir “en el peligro de menos. preciar el significado especifico que tienen los derechos fundamentales en la vida juridica y social de un pais’. A través de ellos, en efecto, no sdlo se reconocen wn haz de facultades y potestades a favor de cada uno de los individuos (dimensién subjetiva), sino, también, los elementos esenciales del ordenamiento juridico (dimensién objetiva). Precisa- mente, en atencién a ese doble caricter de los derechos, es que detras de Ia interpretacidn de las clusuilas que los reconocen y la solucién de problemas en los que éstos se encuentran envueltos, no sélo se decidan cuestiones subjetivas, sino también temas verdaderamente cruciales para el orden politico, pues sus alcances repercuten directamente “en la actuacién de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, asf como fen la de todos y cada uno de los miembros de la sociedad”.* De ahi que no sea exagerada Ia opinion de ZACHER, para quien en la interpret. Gién de los derechos fundamentales se encuentra “el més importante teatro de batalla en la hucha por la interpretacién de la Constitucién”* Climamente, lotesias Vita, Marisa, “La interpretacin de Ia Constiucién y los conceptos esencinlimente controvestidas". en AA, VV, Teoria consitucional 9 derechos fam damental, México, Comisicn Nacional de Derechos Humanos, 2002, pp. 443 y ss "Gh, sobre el particular, NiezO, Alejandro, "Pecularidades juridieas de Ia norma consitueronal”, Revila de Adminatracin Publica, Madrid, mim. 100-102, vol. 1, 1985, pp. S71 y Sobre el tema, of: Hisst, Konrad, Esets de deecho consttuional, Madd. CEC, 1992, pp. 43 y Sree, Klaus, “ifessioni sullinterpretasione deb dirt fondamentali, Dito ¢ Soci, im. 2. 1995, p. 25) Gaunivo Gusez. Maria Isabel, “Aspector e implicaciones de una interpretacién. invegabateril de ls derechos fandamenales", Deecas y Labndes, mim. 10, 200, pe * Zachen, H. . Der Sisat, vol 14,1975, p. 198, ctado por Klaus SteRN, “Rilessioni sull'nterpretazione dei dirt fondamental", Dinto e Soe, citado, p. 213. LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 323 Qué duda cabe que, en ese teatro de batalla, uno de sus protago- nistas privilegiados es el Tribunal Constitucional. El papel que éste cum- ple es de extrema importancia, pues, por un lado, tal érgano jurisdic- ional es (donde existe) el intérprete supremo de la Constitucidn’ y, de otro, porque al menos en sede interna, constituye el guardidn vltimo de los derechos fundamentales. Es por ello que en la doctrina, cada vez con mayor frecuencia, se realizan esfuerzos por sistematizar los crite- rios de interpretacién que los tibunales constitucionales utilizan (0 deberian hacerlo). En algunos casos, a partir de una teorfa de los dere- chos fundamentales, para evitar de ese modo que tales criterios se pre- senten, como afirma Robert ALEXY, como “una coleccién de topo! sumamente abstractos que pueden ser utilizados segiin se desee”* En otros, no exigiendo de dichos érganos la asuncién de una teoria determinada, pues cada una de aquéllas ha elaborado un “complejo semantico” tal, que su comprensién requiere a su vez de un esfuer- zo de interpretacién, que puede terminar generando un “circulo. vi cioso”: “antes, se toma algo de la norma para formular Ia teorfa, des- pués se imputa la teorfa’a la norma y se confirma el resultado ya encontrado”.” Precisamente el propésito de este trabajo es presentar esos topoi, no a partir de una teoria de los derechos fundamentales previamente adoptada, sino, eventualmente, explicitada al compas que se efectia Ia descripcidn de un criterio determinado. Y es que al igual de lo que sucede con la interpretacisn de la ley e, incluso, con la de las normas constitucionales, ninguno de los criterios de interpretacin de los dere- cchos fundamentales deben ser excluidos a prior, pues, en palabras de Haperte, cabe realizar “una integracién préctica” de todos ellos."” 7 Sobre el particular, BLUME, Ernesto, “El Tabunal Constitucional como supremo ineérpeete de la Constituci6n", Dowete, Lima, nim. 50, 1996, pp. 125 y ss. HUEKTA ‘GuietesRo, Luis, “Jurisprudencia constinuconal e interpretacién de los derechos funda- mentale", en AA.WV,, Derechos fundamentals e iterpreacion cnsttuional, Leturas sobre temas constitucionales, nim. 18, CAl, Lima 1997, pp. 23 y's. ALEX, Robert, Teoria de ls dawcios fundamentals, Madrid, Centro de Estudios Constitucionates, 1997, p. 38 * Sree, Klaus, “Rilessioni sullinterpretasione dei diritti fondamentali, citado, p. 20, % MAuente, Peter, La fidertad fundamental en ef Estado Consttucional, Lima, PUCE, 1997, pp. 273 y 274, not 148. Gir Baasanco, Maria del Carmen, La teria juridica de lus divechos fundamentals, Madrid, Dykinson, 2000, pp. 127 y ss. LANDA, César, “Teorias de Ia interpretacién constiucional”, en su libro Teoria del derecho procesal constitucinal, Lima, Palestra, 2003, p. 245 324 EDGAR CARPIO. MARCOS II, La INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES ‘COMO PROBLEMA JURIDICO Ciertamente, la trascendencia de la interpretacién de los dere- chos fundamentales no ha sido ignorada por los érganos encargados de evar adelante tal tarea, La enunciacién y virtual aplicacién de deter minados criterios de interpretacién se refleja en Ia jurisprudencia de los tribunales constitucionales, cada vez que realizan su tarea diaria de “asignar” o “descubrir” los alcances, limites o restricciones a los cuales se encuentran sujetos los derechos." Ello se debe, como expone Gregorio PECES BARBS, a que “los dere- chos aparecen normalmente emumerados en las Constituciones, sin que se especifique cual es su significado concreto”. Corresponde, cier tamente, a los operadores juridicos esa asignacién. “En primer lugar al legislador, pero a continuacién a los restantes sujetos que utlizan el Derecho. Los derechos fundamentales, al estar situados en los esla- bones superiores del Ordenamiento, al constituirse en normas bésicas materiales, necesitan para su concrecién el paso por diferentes opera dores que poco a poco van delimitando su significado. En este sentido. a la hora de dotar de significado a estas figuras, el papel de la inter pretacidn es clave.”" Evidentemente, esa interpretacién no se reuliza por un prui affin académico. Como sefiala Gustavo ZAGREBELSHY, “Ia interpretacion Juridica es una actividad eminentemente practica, en el sentido de que procede de casos pricticos y tiene como finalidad su resolucién”."* En ese sentido, si las implicancias de su interpretacion en la vida estatal han advertido la necesidad de prestar una atencién especial a los cri- terios que se utilizan en In interpretacién de los derechos, Ia inter pretacién misma termina convirtiéndose en un auténtico problema Juridico cuando con ella se zanjan dudas en torno a la descifracién de los alcances y limites a los que estin sometidos los derechos esen- ciales, es decir, cuando se esclarece los limites juridicos a los cuales estan "Sobre sila intexpretacin es una operacién destinada a “describir el significado de alguna cosa, 0 bien (..) decidir este significado", Cfe TROFER, Michel, “Una teoria ‘ealista del! interpretazione”, en Motrili per una sonia della cultura giuridic, anno XXIX, ‘nim. 2, 1998, pp. 473 ya, * Peces Barua, Gregorio, Curso de derechos fundamentals. Teoria geneal, Madi. Universidad Carlos THLBOE, 1995, pp. 577 y 578, Zacaesetsiy. Gustavo, “La Corte Constitucional y Ja interpretaeign de la Cons situcion”, en Lovez Pina, Antonio (coord ), Divison de poder imepretacién. Hacia wa leovia de a prasis constitutional, Made, Tecnos, 1987, p. 162. LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 335 sometidos los poderes piiblicos y los propios particulares en las relacio- nes inter privatos.!* De ahi que aun cuando la identificacién de muchos criterios espe- cificos de interpretacién no haya estado asociada con el establecimiento de instrumentos procesales destinados a hacerlos efectivos, es evidente que su problematica adquiere toda su virtualidad en el seno de éstos. Los procesos constitucionales, asi, terminan por convertirse en el esce- nario privilegiado donde se desenvuelve la interpretacién de los dere- chos fundamentales. Y s que, cuando un tribunal constitucional 0 cualquier juez pretend protegerlos, debe proceder “en su actuacién interpretadora a una definicién de su contenido, resolviendo los confli tos que su observancia pueda implicar en cada caso concreto”."* De ahi que siguiendo a Rubio LuoreNrs, puede decirse que la interpreta- cin juridica de los derechos fundamentales es, esencialmente, la “interpretaci6n judicial de los derechos fundamentales”."* Desde luego, plantear como problema juridico Ia interpretacién de los derechos fundamentales presupone dar por descontado que las cliusulas que los reconocen constituyen derecho directamente aplica- ble, aunque no todas ellas puedan tener el mismo grado de eficacia, Precisamente es de ese cardcter de derecho directamente aplicable y, por tanto, de sus exigencias de efectividad, de donde se deriva “de un modo diverso al de los preceptos legales normales, una interpreta cién no s6lo explicativa, sino rellenadora, que recibe no pocas veces la forma de un desciframiento 0 concretizaci6n”."* Por ello, como sostiene Christian STARCK, s6lo cuando las cléusulas que reconocen derechos constituyen derecho directamente aplicable, “Ia definicién de los dere- chos fundamentales constituye el primer paso para una efectiva tutela de éstos"." © GF Reno Luonsvre, Francisco, Le foma del pode, Madrid, CPC, 197, pp. 615 616 re SOLAZABAL ECHAVARRIA, Juan José, “Los derechos fundamentales en la Consti- ola” Revita de Ester Potton, Madrid, nim. 103, 1999, p. 37. Ligne, Francisco, La fore dd ode ct. pp 884 y 35. * Bocsssronde, Eres. “Teoria interretacion de los derechorfndamentles", en miro Exot tle decor fandonentaey Noms Veriagygessacha, Baden Baden 1995, ps8 4 Stance, Christan,“ dst fondamentali nel Grundgesets dela Repubblica Federale dt Germania, Giuradensa Cositusionay, fase Milan, Guffe, 1998, p 2521, 326 EDGAR CARPIO MARCOS IIL, INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES E INTERPRETACION DE LOS DERECHOS HUMANOS Por cierto, basado en la distincién convencional entre “derechos como derechos reconocidos en la Constitucién, y “dere chos humanos", como atributos subjetivos reconocidos en los tratados,”” y en Ia existencia de instancias supranacionales encargadas de la tutela de estos tihimos, es usual diferenciar los criterios de interpretacién de los derechos humanos de los que corresponden a los derechos fun- damentales.* Es comiin observar que los criterios de interpretacién en materia de derechos humanos sean rescatados ¢ instrumentalizados por los tri bunales internacionales instituidos para su defensa, y que éstos no sean invocados por los drganos de la jurisdiccién interna. Ello no deja de ser curioso, sobre todo si es que se tiene en cuenta que la recepcién consti- tucional del derecho internacional de los derechos humanos ha gene- rado que los operadores juridicos tengan que obrar en un auténtico ‘jardin de derechos”. ¥ ese fenémeno es posible de observarse no s6lo én aquellos ordenamientos donde a los tratados se les ha dotado de rango constitucional, sino también en aquellos, como Pert, Colombia, Espaiia o Portugal, donde constitucionalmente se ha previsto que tales tratados sirvan de pautas interpretativas aptas para descifrar el conte- nido, los alcances y limites de los derechos y libertades reconocidos por Ia Constitucién, Segtin algunos, la singularidad de las pautas de interpretacién de los derechos humanos obedece a la naturaleza y peculiaridad de los instrumentos internacionales sobre derechos humanos. Javier CIURLIZZA, por ejemplo, ha aludido a la necesidad de tener en cuenta la fuente en la que se produce el reconocimiento de un derecho humano; esto ¢s, su naturaleza y los pardmetros que en el dmbito del derecho inter Segin Asx, Robert ("La institucionalizacién de los derechos humanos en 1 Estado constivucional democratico”, en Dewchor Liberiadr, Madrid, nim. 8, 2000, p. 87), "Se puede hablar... también de derechos ndamentaes en lugar de derechos * Sobre tas diferencias entre la expresién “derechos humans" y “derechos fom ‘damentales" existe una amplia bibliograffa. En particular, PALOMBELLA, Gianluigi, “De rechos fundamentales: argumentos para una teoria", Dax, nim 22, 1999, pp. 525582, Entre nosotros, BUSTAMANTE ALARCON, Reynaldo, “Postvismo juridico y derechos hur manos”, fuse Vento, nim. 24, 2008, pp. 125 y ss. La expresion es de Pact, Alesandro, "Metodi interpretative costtutionalismo", Quaderi Cottuional, wim, 1, 2001, pp. 35 y 36. LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 327 nacional se maneja para su interpretacién.” Desde esta perspectiva, al interpretarserlos deberia tenerse en cuenta el compromiso internaci nal de los Estados contratantes por respetar, en la jurisdicci6n interna, tos derechos esenciales de los seres humanos y, en particular, las obli- gaciones derivadas de ese compromiso; esto es, la de respetar, proteger y garantizas, real y efectivamente, los derechos reconocidos en los trata- dos, de acuerdo con el sentido, la naturaleza y el alcance otorgado a los mismos."* En cualquier caso, s¢ trata de criterios de interpretacién que son de reciente data y “algunas de ellas no tienen una elaboracién defini- tiva. Antes bien, son propuestas no concluidas ni cerradas, aunque en buena medida ya han sido recepcionados por érganos de la jurisdiccién internacional y por la cultura juridica contempordnea”." Entre éstos" cabe mencionar a los principios de “progresividad’, “interaccién”, *pro- mocién’, “universalidad’, “indivisibilidad”, “irreversibilidad” de los dere- chos humanos y la interpretacién de acuerdo con el objeto y fin del tratado,"* que en esta oportunidad no seri desarrollados. = Griwtizza, Javier, “La interpretacin en el derecho incernacional de los dere- chos Inumanos:el gato de Ta funcisa consulta de la Corte Interamericana", Agenda Ttemacional, Lima, mien. 4, 1995, pp. 92 y 93. CakNONA TiNoco, jorge, “L3 aplcacién judicial de los tratados sobre derechos Inumanos"s en AA.VW. Derecho internacional dels dechos hurmanor, Memoria det VI! Congreso Ieroamavcano de Devrcho Consttucional, México, UNAM, 2002, p. 186. 'sactts, Néstor Pedro, "La interpretacign de los derechos humanos en las jurs- dicciones nacional ¢ internacional”, en AA. VW. Derechos humanos y Contitucign en Ter famérca, [ore PALOMINO MANCHEGO ¥ Joré Carlos ReoTT! (coords)], Lima, Grigley, 2002, pp. 35 y 36. PE dems del trabajo antes citado de Sxo0s, Néstor, oft BrbsKT Casos, Germs, La inteprtaciin de los dechos humanos, Buenos Aires, Ediar, 1994, S Por eiesto, no son los tnicos, Exsten otras, que si bien ain no han calado en la jursprudencia de Ia Corte Interamericana de Derechos Humanos, los aplican otros tabunales similares, como el Tribunal Europea de Derechor Humanos o la Corte de Justicia de la Comunidad Europea, Es el caso, entre otros, del denominado criterio de “las tradiciones consticucionales comunes esto es, el eriterio segiin el cual las di poticiones de lor tatados sobre derechos humanos, deben ser interpretadas de confor- fhidad con el Derecho Constitucional Comin Europes, que, desde luego, no se iden- tifiea con el concepta de Constituelén formal de eada uno de los Estados partes. Sobre tema, véaze Ia ponencia de Cozz0UiNo, Luigi, "Le teadizioni costtuzionali comuni hella giurspradenza della Corte di Giustia delle Comunita europee", al Congreso La Corte Cesitucionale ele crt: d Europa, realizado en Catanzaro, Hala, entre el 31 de mayo Yel lo. de junio de 2002, versién mecanografiada. RuGCERI, Antonio, "Tradizioni Costituzionali comuni e controlimiti a teoria delle fonti e teoria dellinterpretazione”, fen Dino pubblico comparato ed europe, 20084, pp. 102 y s. Sin perjuicio de la ulterior Libliograffa que se cite, Rookiovez Pivzon, Diego, Makrin Claudia, y Ojes, Toms, La ddimennin sntemacional de los derechos humanos, Washington, BID, 1999, pp. 54 y's. y 328 [EDGAR CARFIO. MARCOS IV, LoS CRITERIOS DE INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES® Diversos son los criterios de interpretacién de los derechos funda- mentales, y, pese a su empleo frecuente, no siempre es facil determinar ssus aleances. A veces, porque su formulacién ha sufrido modificacio- nes (u. gr. el eriterio de las libertades preferidas) y, en otras, porque sus alcances suelen entremezclarse entre si (v. gr. el pro komine con el pi ipio de la mayor proteccién). Atin asi, en lo que sigue, se tratard de describir cada uno de ellos, especificando sus alcances. 1. Principio pro homine Uno de los criterios frecuentemente utilizados por los tribunales constitucionales (y por cierto, también por los tribunales internacio- rales de derechos humanos) es el pro homine. Se trata de un *...criterio hermenéutico que informa todo el derecho de los derechos humanos, en virtud del cual se debe acudir a la norma mas amplia, 0 a Ja inter pretacién mas extensiva, cuando se trata de reconocer derechos pro- tegidos ¢, inversamente, a la norma o a la interpretacion mas restringia cuando se trata de establecer restricciones permanentes al ejercicio de los derechos 0 a su suspensin extraordinaria’.® La pauta interpretativa en referencia, como seftala SaGUis, tiene dos variantes: Cxscano Tanabe, Antonio, Ef doeckainurnaconal de los dovehos I wmanos en sig XI, Sanuaga de Chile, jridica Ge Chile, 2003, p. 35. Cabe precisar que cuando aqut se ahide a lat pastas de interpretacion de los “derechos fundamentales", con ello No s€ esté exchoyende a lor derechos “sociales” econémicos. “culturaler” 0 “politicos”, que formalmente no tienen tal condicion en la cara peruana de 1993. En realidad, en nuestra actual Constiucion la expresién “derechos fandamentales” no tiene relevancia juridiea, sea esta sustancial o process Por un lado, pues no tortos los proclamados como “fundamentales” lo son por st estructura y finalidad; y, de otro, no todos los que estén en el capfiulo T del titulo | de Ia Constitueién son “derechos” (piénsese, por ejemplo, en la “legitima defen”. isan. desde luego, del derecho de defers, o en la constitucionalizacion de Is “asociacién’. como persona juridica.disinta del “derecho de asociacion”): ni en ft. alii se encuentran “todos” los derechos fundamentales. Por ello, «¢ puede sostener Parafraveando a Sravaxo, Antonino, que la Constitveion de 1993 ha hecho wn uso “promiscuo e indiseriminiado” de la denominacién “derechos fundamentales” (SrA KO, A. "Il problema del 'fondamento’ dei diciti fondamentali", Dito e Socitd, min. 8 1901, p. 433]. * Pisto, Méniea, “El principio pro homine. Criterios de hermenéutica y pautss para la regulacién de los derechos humanor", en AukEGU Martin y COUTIs, Chistian (comps,), La aplicecién dels vatados sobre derechos humans por los tndunales leas, Buenos Aires, Editores del Puerto, 1997, p. 168, [LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 329 A. Preferencia interpretativa Por un lado, lo que Sacb#s denomina una “directriz de preferen- cia interpretativa’, esto es, el intérprete de los derechos ha de buscar Ia interpretacién que mas optimice un derecho constitucional. Tal direc- iz de preferencia interpretativa, a su vez, comprende: a) El principio favor libertatis, que “postula entender al precepto normativo en el sentido mas propicio a la libertad en juego”, en un doble sentido. A saber: i) Las limitaciones que mediante ley se establezcan a los derechos fundamentales no deberan ser interpretadas extensivamente, sino, siem- pre de modo restrictivo. ii) Su correlato, es decir, que el operador deba interpretar la norma de manera que mejor optimice su ejercicio, pues cada disposicién constitucional, como sefiala HABERLE, “esté dirigida a la realidad” y, en ese sentido, “esta solicita de una interpretacin orientada a la efectividad, a la vigencia practica, material”. Desde esta perspectiva, en palabras del Tribunal Constitucional Federal Aleman (Buer/GE, 6, 55 (72)]:* “incumbe a la jurisprudencia constitucional descubrir la diferente funcién de una norma constitucional y en particular de un derecho fundamental. Y al respecto se dara preferencia a la interpretacién que més fuertemente despliegue la eficacia juridica de la norma”." 8) En segundo lugar, el “principio de proteccién a las victimas” 0, como alude Bibakt CAMPOS, el principio favor debils, es decir "que en la interpretacién de situaciones que comprometen derechos en conflicto es menester considerar especialmente a la parte que, en su relacién con la otra, se halla situada en inferioridad de condiciones 0, dicho negativa- mente, no se encuentra realmente en pie de igualdad con la otra". © Sct, Néstor Pedro, “La interpretaci6n de los derechos humanos en las ju- ‘isdicciones nacional e internacional’, en AA. VV. Derechos humanas 9 Consttucgn ev Ieroamirica, [PALOMINO MaNCHELO José y CARLOS RewoTT José (coorts.)]. ait, p. 36 3 Hineae, Peter, Le ldetad Jundamental en ef Estado consitcional, cl, pp. 828 y 263 (now 146), respectivamente 5 Gfe, entre Ia jurisprudencia del Teibunal Constitucional peruano, la recafda fen el Exp. iim. 0200-2002-AA/TC, Fund. Jur. mim. 4; la STC 795:2002-AA/TC, Fund. Jur nim. 1. Con referencia expresn al fovor ldetais las exigencias derivadas de dicho eriterio en materia de prion preventiva, of la STC 1091-2002HC/TC, Fund. Jur. nim, 12, * Bipaxt Caos, Germén, “Las fuentes del derecho consttucional y el princi pio pro homine’, en Bioakr Caniros, Germdn y Git DomiNcuez, Andrés (coords), 330 EDGAR CARPIO MARCOS B. Preforencia de normas Pero, de otro lado, el principio pro homine también comprende una “directriz de preferencia de normas", es decir, que ante un caso a debatir, cl juez (...) tendré que aplicar la norma més favorable a la persona, con independencia de su nivel juridico”." Este principio de interpretacién de los derechos fundamentales se encuentra recogido en el inciso 8) del articulo 29 de la Convencién Americana de Derechos Humanos, que, como recuerda el articulo 55 de la Constitucién, forma parte det dere- cho nacional. Establece dicho precepto que: “Ninguna disposicién de Ja presente Convencién puede ser interpretada en el sentido de: (...) 4) Limitar el goce y ejercicio de cualquier derecho 0 libertad que pueda estar reconocido de acuerdo con las leyes de cualquiera de los Estados Partes o de acuerdo con otra Convencién en que sea parte uno de dichos Estados.” En el derecho internacional de los derechos humanos se ha aco- sido también dicha pauta con un matiz singular. Segtin algunos, con el principio en referencia se expresaria la superioridad de las disposi- ones que reconocen derechos humanos frente a las normas que regu- Ian el ejercicio del poder. A juicio de Carlos AvaLA Corao,® "Cada vez je una norma de derechos se encuentre en conflicto con una nor ma de poder, el caso debe ser resuelto escogiendo favorablemente la norma sobre el derechos. En este sentido, las normas sobre derechos son superiores a las normas sobre poder ubicadas en un mismo plano, pues las primeras orientan en definitiva la actuacién de los drganos del poder pitblico. Asf, el derecho democratico debe construirse € interpre- ‘ET dowcho constucional de siglo XXI: diagnésico y perpetivas, et, p. 18. Segin BIDART, ‘riantes de pro homine To constturian los prneipios sx dulzo pro eperano y aquellos que ‘estén relacionados con el consumo y uso de bienes y servicios 0 los sujetor debiles en Jus contratos de adhesion ® Sauits, Néstor Pedro, *La interpretacién de los derechos humanos en Tas jntisdieciones nacional e internacional”, en AA. VV, Derechos humanos y Constitueidn fn Themamérica, [Pai OMNo MaNcntco, José y Cantos REMOTTI, José (Coords.)). ct p37, ™ Ese principio comprenderia, a su ver, lo que en sede del derecho de los dere: chos humans, ha venida en denominar “principio de Ia primacia de la norma nis favorable a la vietima”. que a jicio de Antonio CaNcabO TRINDADE [EI Derecho Juerna- onal de los derechos humanos a el sig XXI, Santiago de Chile, Ed. Juridica de Chile 2001, p. $9) se debe observa cada ver que eainta una dualidad de procedimientos para ¢l jusyamiento de violaciones de derechos humanos. ® ayaia Conto, Carlos, "El derecho de los derechos humanos", Lectwas cons ttucionoles andinas, mim. 3, Comisién Andina de Juristas, 1994, pp. 67 y 68. LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 331 tarse teniendo por principio y fin dltimo, a los derechos de la persona humana.” En cierto modo, en su vertiente de preferencia de normas, tal cri- terio fue aplicado por el Tribunal Constitucional en la sentencia expe- dida en el Exp. niim, 1091-2002-HG/TC. Entre otras cosas, se discutia si cabja cuestionar, a través del habeas corpus, la detencién judicial pre- ventiva, Las instancias judiciales ordinarias rechazaron la pretensién in limine, al considerar que en el caso era de aplicacién el inciso 5) del articulo 16 de la Ley ntim. 25898, segiin el cual: “No procede la accién de habeas compus (...) 6) Cuando la detencién que motiva el recurso ha sido ordenada por juez competente dentro de un proceso regular.” No obstante, el Tribunal Constitucional reparé que al lado de dicha disposicién legal también era aplicable en el caso el articulo 7.6 de la Convencién Americana de Derechos Humanos, a tenor de la cual es un derecho de toda persona privada de su libertad “a recurrir ante un juez © tribunal competente, a fin de que éste decida, sin demora, sobre la legalidad de su arresto o detencién y ordene su libertad si el arresto 0 su detencién fueran ilegales". Aunque explicitamente no lo afirmara, al resolver el problema acerca de su competencia o no para pronunciarse sobre el fondo de la cuestién, el Tribunal aplicé la disposicién de la Convencién Americana de Derechos, pues ésta optimizaba de mejor modo el derecho de acceso a la justia C. Constitucién de 1993 y el principio pro homine EI principio pro homing, en diversas de sus concretizaciones, se encuentra constitucionalizado. En algunos casos, con carfcter general, esto €s, como un criterio valido para interpretar cualesquiera de los derechos fundamentales. En otros, a propésito de determinados dere- chos constitucionales, como enseguida veremos. a) La interpretacién restrictiva de los derechos fundamentales Con caracter general, una variante del pro homine, en su versin de “directriz de preferencia interpretativa’, es el que se encuentra consti- tucionalizado en el inciso 9) del articulo 139 de la Constituci6n, Segiin dicho precepto, uno de los principios que debera observarse en el ejer- cicio de la funcién jurisdiccional es “el principio de inaplicabilidad por analogia (...) de las normas que restrinjan derechos”. Desde una perspectiva general, a través de dicha clausula se afirma que los derechos no pueden considerarse como exentos de limites, esto es, con cardcter absoluto, sino susceptibles de ser restringidos. No obs 382 EDGAR CARPIO MARCOS tante, el criterio en cuestién impone que tales restricciones, ademas de estar constitucionalmente justificadas y legalmente configuradas, deban interpretarse siempre de forma restrictiva, precisamente por la fuerza expansiva de los derechos fundamentales,"* es decir, en el sen- ido de permitir el mejor ejercicio del derecho dentro de los limites a los que se les ha sujeto.” 1) In dubio pro operario y derechos laborales Otra manifestacién del principio pro homing, también en su variante de “directriz de preferencia interpretativa", es el in dubio pro operario, esto €s, el principio segtin el cual ha de optarse por la “interpretacién favorable al trabajador en caso de duda insalvable sobre el sentido de una norma”, recogido en el inciso 3) del articulo 26 de la Constitue cin de 1993. Este criterio especifico de interpretacién opera sobre una clase de derechos constitucionales; en concreto, sobre los denominados dere- chos laborales. Por virtud de él, se exige del operador juridico que, en aquellos casos en los que de una disposicién se desprendan cuando menos dos normas, esto €s, dos sentidos interpretativos,"* éste debe aplicar la disposicién en el sentido interpretativo que mas favorece al wrabajador. La aplicacin de este criterio interpretativo en mate- ria laboral, pus, presupone la existencia, al menos, de una disposi cidn (legal o constitucional), a la cual quepa adscribir, a su vez, cuando menos dos sentidos interpretativas divergentes. En tales supuestos, el inciso 3) del articulo 26 de la Constitucién exige que el juez de los derechos laboriiles opte por aplicar la disposicion legal en el sentido interpretativo que mas favorece al trabajador. Por ovo Indo, no se puede perder de vista que el im dubio pro operario no soto se sustenta cn Ia variante del ro homine entendida como “directriz de preferencia interpretativa”, sino, también en su variante ~ Gf: Pénez Tress, Pablo, “La interpretacién de los derechos fundamentales” en Extudios de derecho constitucional’ Homenae al profs Dr. Joaguin Garcia Morita, LOPE? vienna, Luis (coord.). Valencia, Tirant le Blanch, 2001, p. 126. Caxnio, Edgar y MEsia. Carls, ET ampare y ls derechos fundementals, Lima, Academia de la Magisratura, 2002, Pp. Sy ss Gf, entre Ia abundante, y desigual jurisprudencia, la modélica sentencia reca dda en el Exp. oxim, 1008-1998.A4/TC, Fund. Jur nim. 3 ~ Sobre la distincién entre “disposicién®, como enunciado lingtistico pertene Gfe Gensast, Giampaolo € Loraieso, Donatella, “Liapertura del dirtta cosine ionale al diritto internazionale dei diritti umani negli ordinamenti dell'Europa continentale”, Ditto Pubblico ed Comparato, 200211, pp. 1115 y 5 "= Gfe Vioat. Git, Ernesto, “La interpretacién de los derechos fundamentales por el Tribunal Consticucional”, Cor. Anuario de Derecho Parlamentari, nim, 11,2001, pp. & ys. 378. EDGAR CARPIO. MARCOS Finalmente, una de las consecuencias més relevantes de este crite- rio interpretative de los derechos fundamentales tiene que ver con las propias cléusulas de interpretacién de los derechos que se hallan en los tratados sobre derechos humanos. En efecto, si, como declara el articu- lo 55 de la Constitucién, los tratados ratificados por el Estado peruano forman parte del derecho nacional, entonces ello quiere decir que las disposiciones interpretativas previstas en los tratados tienen que ser necesariamente instrumentalizadas por los érganos de la jurisdic- ci6n interna Es el caso, entre otras, de las disposiciones interpretativas previstas en la Convencién Americana de Derechos Humanos, que complemen- tan a los criterios antes sefialados y, particularmente, los siguientes: a) Ninguna disposicién de la Convencién (pero también de la Constitucién o las leyes) debe ser interpretada en el sentido de que permita al Estado, grupo 0 persona de suprimir el goce y ejercicio de los derechos y libertades reconocidos en la Convencién 0 limitarlas en mayor medida que la prevista en ella. Desde este punto de vista, el operador no debe perder de vista que en la interpretacién de los limites de los derechos reconocidos en Ia Convencién ha de observarse el principio pm homine. Atin asi, el articn- o 30 de la misma Convencidn establece qute, en materia de limitaciones alos derechos, la sola vigencia del Pacto de San José 0 su condicién de parte del derecho nacional (ex articulo 55 de la Constitucién) no autoriza a entender que las limitaciones por él contemplacos inmediatamente surtan sus efectos, pues “Las restrieciones permitidas, de acuerdo con esta Convencidn, al goce y ejercicio de los derechos y libertades reco: nocidas en la misma, no pueden ser aplicadas sino conforme a leyes que se diciaren por razones de interés general y con el propésito para el cual han sido establecidas.” b) La Convencién expresa el “standard minimo” del contenido pro- tegido por cada uno de los derechos fundamentales, de manera que las disposiciones de la Convencién no podran ser interpretadas en cl sen- tido de "Limitar el goce y ejercicio de cualquier derecho o libertad que pueda estar reconocido de acuerdo con las leyes de cualquiera de los Estados partes 0 de acuerdo con otra Convencidn en que sea parte uno de dichos Estados.” En ese sentido, el principio recepeionado por el inciso 8) del articu- lo 29 de la Convencién exige del intérprete considerar que el principio de la mayor proteccién de los derechos fundamentales le impone apli- car el derecho interno, antes que el internacional, si el primero dispen- sa una mejor optimizacién del derecho fundamental. LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES. 379 «) Asimismo, la Convencién Americana de Derechos Humanos constituye el “standard minimo” en el reconocimiento de derechos y liberta- des fundamentales, es decir, el referente primario de aquello que debe considerarse como derecho fundamental en el Estado constitucional de derecho, de manera que sus disposiciones tampoco pueden interpretarse en el sentido de “Excluir otros derechos y garantias que son inherentes al ser humano o que se derivan de la forma democratica representativa de gobierno”, De esta manera, se impone al intérprete de los derechos fundamentales no olvidar que la tabla de derechos —de Ia Constitu- Gién y de los tratados sobre derechos humanos— no puede conside- rarse cerrada, Se trata, por el contrario, de un “jardin de derechos’, siempre abierto a las nuevas e indeterminadas derandas de proteccién de exigencias primarias y esenciales del ser humano, aunque éstas no se hallen positivizadas."" @) Finalmente, el intérprete no debe descuidar que el principio pro homine es un principio en materia de interpretacién de los derechos fundamentales, lo que exige, segiin se ha visto, la aplicacién de una norma del modo mis favorable posible, y Ia de su interpretacién tam- bién. En ese sentido, tampoco las disposiciones de la Convencién pue- den ser interpretadas en el sentido de “Excluir o mitar el efecto que puedan producir la Declaracién Americana de Derechos y Deberes del Hombre y otros actos internacionales de la misma naturaleza”."* Asi, el principio de interpretacién de conformidad con los tratados sobre derechos humanos termina alcanzando su maxima virtualidad: la conformidad de las disposiciones constitucionales a los tratados no es a cualquier clase de tratado, sino el instrumento internacional que dis- pensa tuna mejor optimizacidn del derecho. Desde luego, tal constitucio- nalizacién de esta técnica interpretativa de los derechos fundamentales no ha pasado desapercibida para nuestro Tribunal Constitucional. Por cl contrario, a ella se ha referido constantemente. Asi, por ejemplo, en el Caso Alfredo Crespo Bragayrac (Exp. nim. 0217-2002-HC/TC), el Tribunal afirmaria: Gf Cann, Gisseppe, Le cate apertura materia dds fonda- renal: uiipoten di comparatone’, Dirt Publis Comperas ef Exrope, 20021, pp. Toys. Recotn, Antonio, Nuow dr fondamentli e eenihe oi postvzsasione alice det it, nim. 2 1998, pp. 183 y - Permfaseme la reminn a mi wabajo, Caro Mancos, Edgar, "El signiieado dels efuia de los derechos no enumers: dow, Canton Conical, Reta Meicona de Deno Cotta nm. , 2000, sys Pee Ge rarmaso, Oxcar, El decho der domhot humans, Buenos Airs, Abaco 1997, p. 6 380 EDGAR CARPIO. MARCOS De conformidad con la IV Disposicién Final y Transitoria de la Cons- titucién Politica del Estado, los derechos y libertades reconocidos en la Constitucién deben interpretarse de conformidad con las tratados interna: Gionales en materia de derechos humanos suscritos por el Estado Peruano (und. Jur. nim, 2), Pero los alcances que se han atribuido a dicha disposicién final y transitoria de la Constitucién no sélo han quedado en afirmar que alli se encuentra disciplinada la actividad interpretativa de los operadores Jjuridicos en materia de derechos o en la constitucionalizacin de una técnica de la interpretacién de los derechos constitucionales."® Apo- yéndose en esta ultima, el Tribunal Constitucional ha sostenido que de ella se infiere otra técnica de interpretacién de los derechos, pues comiprende o se extiende a la interpretacién.que de los tratados puedan haber realizado los érganos de proteccién de los derechos hu- manos y, en particular, Ia expresada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Tal interpretacin, conforme con los tratados sobre derechos hum: nos, contiene, implicitamente, una adhesién a la interpretacién que. Ge los mismos. hayan realizado los érganos supranacionales de protec- Gin de los atributos inhe-rentes al ser humuno y, en particular, el realizado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, guar diin jhimo de los derechos en la Regién (Exp. mim. 0218-2002-HC/ TC, Fund. Jur. mim. 2) Ciertamente, con la recepcién de ambas técnicas de interpretacin de los derechos fundamentales se ha dotado de una capacidad de “auto- integracién” a la Constitucién," no tanto en el sentido de que el nuimero de sus disposiciones se hayan ampliado considerablemente (es decir, que a los 206 articulos y sus disposiciones finales y transitorias se hayan sumado un miimero indeterminado de disposiciones de los tratados sobre derechos hummanos), sino en el sentido de que, un gran mimero de ellas y- €n particular, las que reconocen derechos fundamentales tienen la Por cierto, el modelo de la IV dispasickn final y transtorta de la Constinsesa no tiene su origen’en la Constitucién espaiola de 1978, sino en la Constitueién por- tuguesa de 1976. Sobre el particular, Minanba, Jorge, “A'recepeio da Declaragio Un versal dos Direitos do Homein pela Constiuigio portiguesa. Um fenémeno de conjugacio de diceto internacional e dirento consttucional’, en AANV. V Congres Iberoamencano de Dewi Consttucional, México, UNAM, 1998, pp. 499 y #8 's' Gf, sobre el tema Hae interesantes relexiones de RUOTOLO, Marco, “La “un zione ermeneutica" delle convenzioni internazional sui diritti umani nei confront delle \isposizioni costituzionali". Divito « Sect, wm. 2, 2000, pp. 291 vs. LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 381 capacidad de recibir de los tratados sobre derechos humanos una orien- tacin en el proceso de comprensién al que estan sujetos. Por cierto, esta funcién de la jurisprudencia de los Srganos de pro- teccién de los derechos humanos en la interpretacién de los derechos fundamentales no se ha reducido solo a la de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. También comprende a los pronunciamientos del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas (STC en el Exp. iim. 0018-1996-AI/TC) y a los informes de la Comisién Interameri- cana de Derechos Humanos (STC en los Exp. ntims. 0010-2002-A1/TC; 1091-2002-HC/TC; 0791-2002-HC/TC 0 1260-2002-HC/TC).. Por owo lado, tampoco han faltado remisiones a la jurisprudencia de otros tibunales, a las que, en principio, no existe una exigencia de seguimiento de sus doctrinas jurisprudenciales. En particular, cabe desta- car la asunci6n de ciertos criterios expuestos por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (asf, por ejemplo, las STC recaidas en los Exp. niims. (002:2001-AI/TC; 1429-2002-HC/TC y 2050-2002-AA/TC); que también se ha extendido a la de otros tribunales constitucionales andlogos, como el alemsn, espafol, italiano y, en menor medida, el colombiano."® De esta manera, al interpretarse los derechos fundamentales, tam- bién se ha considerado como especialmente itil el recurso no s6lo a los textos legislativos del derecho interno, sino también al derecho inter nacional de los derechos humanos y al derecho constitucional compa- rado,"™ que no solo comprende las disposiciones de cualquiera de los textos normativos, sino también a lo que de ellos hayan podido sefialar sus intérpretes oficiales.” 7 Bove recurso ala jursprodenciaconsitucioal comparada pone en eidenca gue el models de Estado fonnivaional e, en principio, un modela homogeneo, que {ihc por vralidad celatizar Ine adios consiteconales de cada pa al menos tn tomo 2 ls derechos fundamentals, A WoRTENeENGER, Thomas, interpreta dc derecho constitutional (desde una perspectva fealsa)", Antone Towamarcana de ‘Fase Couttaonal Mads, si. 6, 2002 w Ngnendo, no abstant, la necerdad de emplear exe método de compare cidn con tera precaution y etiendo, ademas, una Reign de contol sobre textos Stormavvos, Srey, Kaus, Dono det Estado el Rpaice Federal Amana, Madd, CEC. 1987, p 268 Score la comparacin juridca como el “quinto métado de interpretacién” también apieable a toy derecho fundarmentles,y el wo de la jraprudencia come “Inet lnterpretavo universal, ge Hastair, Peter, “La juripradeneia consiueo- ta de los derechos fundamenales Fuerts norma e interpresacign de los derechos Fundamentals en Lone2 Pina, Antonio (dr), La goranta eonituional deo dewchos fundanenais, Alemania, Expats, Ponca «Hain, Made, Cts, 1991, pp. 271273 fen, “ince di stuppo dela Grspradensa della Corte Cositnonae federal ees in'materia i int fondamental en Giriprudesa Cottier. 4, 1996, pp 2609 y 2900, 382 EDGAR CARPIO MARCOS 8. Derechos sociales y principio de progrsividad Un criterio de interpretacién relacionado con una familia espect- fica de derechos fundamentales —los denominados derechos sociales, econémicos y culturales—, es el que se encuentra constitucionalizado, de modo general, en la undécima disposicién final y transitoria de la Constitucién, segiin el cual: Las disposiciones de la Constitucién que exijan nuevos o mayores gastos pilblicos se aplican progresivamente. Ciertamente, la undécima disposicién final de la Constitucién es, ‘en principio, una cldusula que tiene el propésito de recordar que aunque todas las disposiciones de la Constitucién tienen fuerza normativa, ‘no todas ellas tienen el mismo grado de eficacia. En particular, carecen de esa eficacia inmediata todas aquellas disposiciones constitucionales cuya efectividad demanda gastos estatales, entre los cuales se encuen- tran, desde luego, los derechos sociales." El principio de progresividad establecido en la undécima disposi cin final y transitoria de la Constitucién exige del intérprete evaluar, en cada caso concreto, no s6lo que el legislador no establezca medidas regresivas, esto es, aquellas acciones destinadas a reducir los ambitos de eficacia ya alcanzados, sino también a evaluar que, en relacién con los que no hayan sido objeto de ninguna prestacidn estatal, que tal situa- cidn no permanezca en el mismo status quo que lo dejé el constituyente. Progresividad en su implementacién supone la realizacién de medidas destinadas a hacerlas efectivas, paso a paso, y no que las pocas que se havan efeciuado se desarticulen. Pero, de otro lado, exigen del intérprete cfectuar un control, cada intervalo razonable de tiempo, sobre siel letargo estatal (no sélo del Iegislador), acaso no ha culminado en una afectacién, por omisin, de la Constitucién. Y es que el criterio de progresividad en su implementacin no s6lo no se reduce a evaluar comportamientos regresivos, sino, también, a controlar que dichas clausulas progresivamente sean implementadas para adquirir su plena eficacia. No obstante, el Tribunal Constitucional, en su sentencia recaida en el Exp. ntim, 088-92-AA/TC, ha sefialado: ™ Gf: Courrs, Christian, “Los derechos sociales como derechos", en AAW. Los ddeechos fundamentals, ct, pp. 197 y's, LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 383, Que como se puede observa, Ia naturaleza de la norma objeto de Sencidn, si bien es de indole programitica,y por tanto, generadora de una obligacign por parte del Estado, no posee solamente los cara teres de aquelias que solo requieren para sa vigencia, de una previa Feglamentacién legal, sino los de aquells, que~ demi contlevan, fa Gio pueda tornarse efecvo. No.en vano, forma parte de una norma de contenido eminentemente presupuestal EI problema en euestion, no es entonees, un asunto balad, sino que colinda drectamente con la"Teovia Constiacionaly Ia expliacion que aqueliaotorgn a la oper Ghidad inmediata 0 mediata de unas normas Constcacionales por so- bre otras, Que dentro cle dich Iogia, x bien excevto, que se puede tomar exigible una norma que slo requiera previa reglamentacion 9 cxyo incumplimiento se ha venido prolongando durante un periodo fe tiempo notoriamente itraronable, no se puede aplicar el mismo critero, esto es el de demand i exigibilidad de una norma, cuando quella ademés de I reglamentacion demand la creacion de cond Giones economicas, como ocurre en el presente caso, ya que ello no sn porria ser, materia de evalsacion conforme a erteriosjurisicco. tales, sino de exclusiva competencia politica, Asuii una Idea contts- fia, seria obligar alos ueces, ya sea ordinarioso especalzados a emir falios no precisamente ajustados a Derecho sina ala dscrecionalidad correspondiente splo a los drganos politicos, Que concordante con clo, misma Consttucién Politica de 1979, bajo cuya vigencia se Intespone In presente accién, etablecis en sts Dsposicion General y Transitoria que “Las daposiciones consttucionales que irogan nic: tor gastore tnversiones, se aplican progresiramente.. mosvo por el tie In propia Ley msm. 23506, haciendo eco de tal opcion, seo, en Sh articule 25, que "No dan higar a la acciGn de amparo lov derechos a que se refiere la Sexta de las Disposiiones Generales y Transitriag della Consitucion.” Es en conseciencia, In idea de Ia "progresiidad” no, lade la inmediate, la que explica el cardctet de normas, como Jaique aqui se analiza. Que aunque las asociaciones demandantes, han prevendido objetar que la norma cuya reglamentaciOn se exige, No fren todo caso constitucional, sino Tegal, Tor derechos sobre los ales se apoyan st son de relevancia fundamental de alli que se Splique ental crcunstancia fa misma regla independigntemence, que, por otra parte, sera abaurdo entender que las normas programsucss Se tipo econdimico pueden variar su naturalera conforme as jerar {quia legal , en su caso, constucional. Que por consiguiente, si bien Sxte Colegiado asume, que no es imposible demandar la inconst- tucionalidad por omisién legslativa provenfente de los Poderes Pi blicos, ya. que a la Constitueioa no solo se le transgrede por lo que se hace, sino por lo que se deja de haces, tambien entiende que ello 384 EDGAR CARPIO MARCOS solo es viable o procedente, de acuerdo al tipo de norma programatica cuya exigibilidad se invoque, descartindose dentro de tal contexto las de tipo econémico, como se dijo, por no ser materia de andlisis en sede jurisdiccional.'™ Un comentario a dicha sentencia en MoRON Uxsiva, Juan Carlos, “La omisién legisatva inconstitucional y su tratamiento juridico", Revita Peruana de Devcho Cons- ttucional, Lima, mim, 1, 1999, pp. 447 y