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CINCO COSAS QUE NUESTROS HIJOS NECESITAN

Texto: Salmo 23

Introducción

El Salmo 23 se puede describir con una sola palabra: plenitud, es decir que desde el punto de vista
de una oveja ella se siente plena, completa, en el rebaño de su pastor, no necesita irse a otro
rebaño, no necesita buscar otro pastos, pues en el rebaño de su pastor esta completa.

El salmista como una oveja expresa que todas sus necesidades están cubiertas por su pastor,
expresa que cada una de sus necesidades las ha encontrado en su rebaño.

Cada uno de nosotros como padres tenemos un rebaño que cuidar, que son nuestros hijos, pero
preguntémonos esta noche: ¿se sentirán plenos o satisfechos nuestros hijos con nuestro cuidado?
O será que nuestros hijos andan buscando en otros rebaños lo que no encuentran en nuestro
hogar.

Esta noche vamos a hablar de 5 necesidades que nuestros hijos necesitan satisfacer y que como
padres es nuestra responsabilidad hacerlo.

I. Necesidades físicas

“…1 Jehová es mi pastor; nada me faltará…”.

A. Necesidad de alimento, de vestido, de vivienda, de trabajo, de descanso, todo lo tenemos en


Jesús.

B. El Señor nos da la seguridad que todas nuestras necesidades estarán cubiertas si decidimos
hacer de Jesús nuestro padre, nuestro pastor.

C. No habrá justo desamparado, el primero somos nosotros.

II. Necesidades de pertenencia y afecto (ser importantes para alguien)

“…2 en lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. 3
confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre….”.

A. Todo ser humano necesita sentirse aceptado, formar parte de una familia, en Cristo formamos
parte de su familia.

B. En el podemos sentirnos comprendidos, amados, ser importantes para alguien.


C. El ser preocupa por nuestros caminos, se preocupa por cómo nos sentimos.

D. Muchas veces nuestros hijos abandonan el hogar porque sienten que no nos importan, los
vemos llorar y somos indiferentes, tomamos decisiones sin pensar que van a pensar ellos (llevar
personas a la casa, acompañarnos con otra persona, etc.)

III. Necesidad de seguridad (sentirse protegido)

“…4 aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás
conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento…”.

Nuestros hijos necesitan sentirse protegidos por nosotros como padres, que vamos a defenderlos
de cualquier abuso o maltrato, pero que triste es cuando no lo hacemos.

Muchos de nuestros hijos están siendo maltratados, abusados en su centro de estudio y nunca
hemos hablado con sus maestros ni directores. Muchas veces les hemos dicho “ay ve vos como
salís de eso” si los padres no los protegemos y defendemos ¿quién lo hará??

IV. Necesidad de estima o reconocimiento (ser valorados)

“...5 aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite;
mi copa está rebosando…”.

A. La mesa servida, el aceite en la cabeza y la copa en la mano eran señales de que a la casa había
llegado un amigo.

B. Para Él no somos uno más de sus siervos, somos sus hijos, nos da un trato especial a cada uno
de nosotros.

C. ¿Hace cuanto tiempo que no le damos importancia a un cumpleaños de nuestros hijos? ¿Hace
cuanto tiempo que no los felicitamos por sus notas? Se graduaron del noveno grado y ¿qué
hicimos? Salieron de bachilleres y nos dio igual.

D. Aunque sea algo humilde, una piñata pequeña, un pequeño cake, es muy significativo para un
hijo.

E. Cumplió 15 años y nos dio igual, y pensamos que nuestro hijo es conforme y no exige, pero
¿cómo estará su corazón?

V. Necesidad espiritual

“…6 ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,Y en la casa de
Jehová moraré por largos días…”.
Nuestros hijos necesitan ser llenos de Dios, necesitan recibir su palabra, no los dejemos en casa,
no pensemos que están muy jóvenes para servir en la iglesia, no pensemos que están muy jóvenes
para que se involucren de lleno en la iglesia.

El vació del corazón del joven no lo va a llenar un novio o una novia, únicamente lo puede llenar
Cristo Jesús en sus vidas.