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DE LA ADMINISTRACIÓN GENERAL A LA ADMINISTRACIÓN

BUROCRÁTICA IDEAL : UNA ADMINISTRACIÓN NORMATIVA


Informe de lectura 3
Wilson Cadrazco Parra

Max Weber, sociólogo y filósofo alemán, es uno de los autores más profundos de principios
del siglo xx. Su obra comprende también tratados de economía. En cuanto a su inserción
dentro de la literatura administrativa, se ha tomado de una manera simplista y sin ningún
trazo de reflexión por parte de los teóricos administrativos, quienes sin ningún recato lo
catalogan como “clásico”, aun cuando este formidable pensador jamás tuvo como fin
presentar formulas o métodos para hacer más rentable la gestión de las organizaciones.

La obra de Weber gira en torno a tres grandes ejes. El primero es el filosófico, el cual se
ocupa de lo que Freund llama la destreza espiritual que es el destino del hombre de ahora en
adelante, tras la decadencia de la fuerza de la ética cristiana que por más de mil años fungió
de orden y guía en occidente. Weber se cuestiona sobre el futuro de esta sociedad víctima de
las atomizaciones ideológicas y el ascenso del individualismo y la racionalidad.

El segundo eje concierne a una teoría de las ciencias humanas, esto es, lo relacionado con las
condiciones científicas del conocimiento de los hechos humanos y sociales. Para Weber
ninguna ciencia está libre de presuposiciones, ideas preconcebidas, teorías preestablecidas o
valores; ninguna es un conocimiento que agote por si sólo la totalidad de lo real. A partir de
esto, Weber propone recurrir a los famosos ideales tipos, los cuales sirven para explicar
fenómenos de carácter general o singular. Son conceptos elaborados abstractamente, que
ordenan en un cuadro homogéneo las características esenciales de un fenómeno.

El tercer eje, y sin duda el más importante, es el sociológico. Weber es el maestro de la


sociología comprehensiva, una sociología que busca comprender la realidad social y no sólo
darle una explicación causal que, de alguna manera, escaparía a quienes viven la realidad
social en cuestión

Según Freund, a partir de este método Weber elaboraría su célebre estudio sobre las
relaciones entre la ética protestante y el espíritu del capitalismo que se desarrolló y expandió
desde Europa del norte en los siglos XVII Y XIX. Para complementar su cuadro de categorías
que determina y explica los fenómenos sociales, Weber elabora, además de los ideales tipos
de organización, modelos conceptuales de actividades sociales, de eticas y de dominación.
Así tenemos cuatro actividades sociales:
- Racional en finalidad: se esfuerza por basarse en una comprensión adecuada de
medios – fines – consecuencias.
- Racional en valor: basada en una creencia personal profunda, sin considerar las
posibilidades de éxito ni las consecuencias (del género “noble causa”).
- Afectiva: actividad basada en un impulso emocional o pasional
- Tradicional basada en el hábito, en “lo que se hace”, en la simple obediencia de la
costumbre.
Dos tipos de ética:
- La ética de convicción: la acción es motivada y guiada por una convicción o una
idea colocada por encima de todo, como la revolución, el honor, la fe, “el bien”.
- La ética de responsabilidad: la acción, por el contrario, está motivada y guiada por
una elección racional y juiciosa, un discernimiento entre lo que es realista o no lo
es, conforme o no a los medios disponibles, y que lleva a consecuencias que uno
puede asumir o no.
Por último, tres tipos de dominación:
- Tradicional: el poder es legitimado por el hecho de que son las costumbres
establecidas y aceptadas –la tradición- las que designan a las personas en posición
de dominación.
- Legal: el poder vigente es legitimado por la fuerza de la ley, la reglamentación
racionalmente establecida.
- Carismática: el poder obtiene su legitimidad del brillo individual de la persona, la
lealtad y la devoción que ésta suscite gracias a su valor, sus dones y cualidades
excepcionales.

Se completa este pequeño cuadro reseñando sus estudios sobre las religiones (budismo,
hinduismo, judaísmo y el cristianismo), el arte y el derecho.

En qué momento, se convierte tan ilustre pensador en interlocutor del pragmatismo y


utilitarismo de la administración tradicional, cuya finalidad es el control y la rentabilidad de
corto plazo?

En el cuerpo teórico del estudio de las organizaciones, George (1968) sitúa a Weber al mismo
nivel de Likert y de Argyris. M. Boisvert (1980), le atribuye una respuesta a la pregunta
“¿cómo organizar?” Que Fayol dejó sin responder. Weber la responde mediante su
formulación de las características de la burocracia y la descripción del modelo de dominación
legal al que esta burocracia corresponde. (Bergeron, 1983 y 1986) coloca a Weber en la
escuela clásica, en compañía de Babbage, Taylor, Gantt, Gilbreth y Fayol. Wren (1979)
afirma que el concepto weberiano del mejor sistema administrativo es notoriamente análogo
al de Taylor y agrega que Weber habría elaborado y dado a la administración los elementos
de la burocracia ideal. Henry Mintzberg (1979) lo asocia a Taylor para la descripción formal
y científica de la organización, la repartición del trabajo, las reglas y la formación
especializada.

Como puede verse de estos pocos análisis de la literatura administrativa, lo que predomina
es el eclecticismo y la hipersimplificación. Lo que indica que no se sabe situar a Weber ni
cómo utilizar sus trabajos, según opinión de Actouf (1998).

Max Weber, se ocupó de la forma como se presenta la dominación legal pura. La cual
descansa en la validez de las siguientes ideas: todo derecho pactado u otorgado puede ser
estatuido de modo racional con la pretensión de ser respetado, por lo menos por los miembros
de la asociación. Todo derecho es un cosmos de reglas abstractas. El soberano legal típico,
en tanto que ordena y manda, obedece por su parte al orden impersonal por el que orienta sus
disposiciones.

El tipo más puro de dominación legal es aquel que se ejerce por medio de un cuadro
administrativo burocrático
Las categorías fundamentales de la dominación legal son:
- Un ejercicio continuado, sujeto a la ley, que significa un ámbito de deberes y
servicios limitados por una distribución de funciones. Con poderes necesarios para
su realización y la disposición de medios coactivos administrables.
- Una actividad de este tipo se llama “magistratura” o “autoridad”
- El principio de jerarquía administrativa, o sea la ordenación de autoridades fijas con
facultades de regulación e inspección.
- Las “reglas” según las cuales hay que proceder pueden ser: Técnicas o Normas.

La aplicación exige para que se logre la racionalidad, una formación profesional.

En la Universidad de sucre, como entidad oficial, responde en su estructura a una forma


jerarquizada y piramidal, donde el funcionario realiza las funciones que emanan de un
manual de funciones y responde en su actuación a los mandatos de un manual de
procedimientos, el cual es de estricta observación, por cuanto la no observancia de los
procedimientos puede acarrearle sanciones de carácter disciplinario y hasta penal. Si bien es
cierto que la Universidad goza de autonomía, siendo su máxima autoridad el consejo
superior, esta no es ajena a los controles que puedan ejercer los organismos de control
(procuraduría, contraloría), quienes verifican el apego a las normas que regulan las
actividades de los entes oficiales.

La estructura organizacional de las Universidades está tan ampliamente aceptada que no se


encuentran diferencias entre las públicas y las privadas, es decir, se da por sentado que es la
única y mejor forma de organizar el quehacer universitario, se aplica lo relacionado con la
aceptación de la autoridad y responde al ideal tipo de organizar la actividad universitaria.

En lo que tiene que ver con el cuerpo docente, estos acatan la autoridad formal que se
desprende de los funcionarios que ocupan los diferentes cargos de orden jerárquico, siendo
poco cuestionada esta autoridad. Sin distinguir si se trata de autoridad en el sentido
académico o de carácter administrativo.