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ENSAYO SOBRE

TARIQUÍA

INGENIERIA EN GESTION PETROLERA


DESARROLLO DE MERCADO DE
HIDROCARBUROS
INGENIERA LORENA ZORAIDE
UNIVERSITARIO ALVARO MOORE
TARIJA – 09 – 04 – 19
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1. INDICE

2. Introducción…………………………………………………………………..3

2.1. Crear una reserva para el aprovechamiento sostenible……...3

3. Desarrollo. …………………………………………………………………….6

3.1. Ubicación.…………………………….………………………………..6

3.2. Tipo de reserva. ………………………………………………..……..7

3.3. Leyes ambientales. ……………………………………………..……8

3.3.1. Leyes relativas a la protección del medio ambiente………9

3.4. Actividad petrolera. ……………………………………………...…11

3.4.1. El avance petrolero en Tariquía………………………….…..11

3.5. Noticias actuales. ………………………………………………..…14

3.5.1. Proyectan “bloque” de defensa de la reserva natural de


Tariquía………………………………………………………………...14

4. Conclusión.………………………………………………………………..…….14

5. Fuente. ……………………………………………………………………..…….15

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2. INTRODUCCION.

Bolivia ha desarrollado actividades extractivas de recursos no renovables desde


tiempos precolombinos, siendo la minería una de las más desarrolladas en el
país. Producto de este tipo de explotación, durante la segunda mitad del siglo
XIX pero principalmente en el siglo XX, se produjo una gran cantidad de residuos
minero metalúrgicos, los cuales se encuentran dispersos y en situación de
abandono por todo el territorio boliviano. Esta condición, convierte a estos
residuos en pasivos ambientales, parte de los cuales se encuentran dispuestos
en Áreas Protegidas Nacionales – APNs, denominación utilizada para aquellas
áreas o espacios geográficos que están bajo protección del Estado, a causa de
sus valores culturales así como su riqueza natural y servicios ecosistémicos
asociados. Por otra parte, con la llegada de la revolución industrial, la explotación
petrolera adquirió un carácter de vital importancia a nivel mundial, regional y
nacional. En consecuencia, a partir del año 1897 en el departamento de Tarija,
Bolivia da inicio al periodo de explotación de hidrocarburos. Posterioemente, en
diciembre de 1936, se funda la empresa estatal boliviana Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos – YPFB, institución que desde entonces hasta la
actualidad, es la encargada de los procesos de exploración, explotación,
refinación, industrialización, distribución y comercio del petroleo, gas natural y
productos derivados. La actividad hidrocarburifera produjo varios campos
petroleros con la perforación de pozos de exploración y/o explotación, muchos
de los cuales han sido abandonados, encontrados con deficiencias en el sellado
y con emanaciones de hidrocarburos líquidos o gaseosos sin ningún tipo de
control, lo cual podría estar generando o generar a futuro algún tipo de
contaminación.

2.2. CREAR UNA RESERVA PARA EL APROVECHAMIENTO


SOSTENIBLE.

La Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía (RNFFT), en el departamento de


Tarija, se crea por Decreto Supremo Nº 22277 del 1 de agosto de 1989 y elevado
a rango de Ley de la República Nº 1328 del 23 de abril de 1992. Esta reserva fue
creada a demanda de grupos ecologistas de la ciudad de Tarija junto a los
pobladores del lugar, en vista de la preocupación por la excesiva extracción de
madera y sus consecuencias. El objetivo que tuvieron fue: - Proteger la flora y
fauna del lugar. - Regular los caudales hídricos, en las cuencas del Río Bermejo
y el Río Grande Tarija. - Planificar el uso racional, sostenido y sistemático de los
recursos naturales renovables existentes en el área. Antes de la creación de la
RNFFT, los pobladores producían alimentos para autoconsumo. Aprovechaban
el bosque para elaborar materiales locales de construcción (ventanas, puertas,
cercos y puntales), en el caso de los alimentos los excedentes los
comercializaban en Padcaya o Tarija, los trasladaban a lomo de burros y caballos,

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al no existir un acceso carretero. El sistema productivo tradicional se basaba y
se basa aún en la cría y engorde de animales (vacunos y cerdos) así como de
ganado vacuno trashumante procedente de los valles centrales (Padcaya,
Uriondo y Cercado). Por acuerdo entre las comunidades y pobladores de la
RNFFT, se complementa el uso de los bosques con siembra maíz y maní, pesca
en los ríos, ganado menor para autoconsumo (gallinas, patos, conejos),
pequeñas huertas familiares y la venta de la fuerza laboral cuando se da la
oportunidad o para la extracción de madera a demanda de externos.

La RNFFT se creó con la finalidad de proteger, manejar y utilizar sosteniblemente,


bajo vigilancia oficial, la vida silvestre. Intenta prevenir del uso intensivo y
extensivo tanto de carácter no extractivo o consuntivo así como de carácter
extractivo de acuerdo a su zonificación, con un estricto control y monitoreo. Es
importante visibilizar una reserva con la participación de los pobladores, como
actores que tienen que participar en el mantenimiento de la biodiversidad y de
los recursos naturales, mejorando su calidad de vida. Los protagonistas en el
cumplimiento de los objetivos de la RNFFT son los pobladores de las
comunidades que la habitan, con quienes las diversas administraciones de la
reserva y el SERNAP coordinan los planes de manejo, monitoreo de protección
de biodiversidad y el uso racional de los recursos renovables e hídricos,
actividades realizadas de manera conjunta y por ley.

La reserva y la población que vive en ella implican una complementariedad de la


que surge una cuestionante sobre el análisis de los beneficios de la conservación
para protección sea de flora, fauna, corredores naturales o para regular zonas
de carga hídrica y caudales naturales de fuentes con importancia hídrica. Por
estos beneficios para las familias que viven en estas áreas, es que son
orientados a mejorar las condiciones de calidad de vida, con un incremento en
sus ingresos y tener un mayor acceso a servicios. Si bien hace varios años, se
motivaron varios emprendimientos en la RNFFT, desde la cría de cerdos, turismo
comunitario, apicultura, saneamiento y ordenamiento territorial (FIS 1994, TNC
1996, FDC 2000, Cooperación Holandesa 1999 – 2003, MAPSA/BIAP 2003,
Programa Conjunto 2012 - 2015), para mostrar que con un adecuado manejo
puedan dar beneficio a sus pobladores y mantener un equilibrio con el
ecosistema; muchas de estas iniciativas no evolucionaron, por falta de mercado,
acceso a la reserva, manejo inadecuado de cría de animales o ingobernabilidad
de las asociaciones formadas en ese proceso. Suele ser común que en varias
experiencias donde los “emprendimientos” subvencionados, al terminarse el
financiamiento dejen de funcionar, sin embargo, lo importante es analizar sus
factores de éxito que siguen produciendo, comercializando y generando ingresos
para sus socios en el intento de dar respuesta a la demanda de los pobladores
que viven dentro de estos territorios.

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Por eso destacamos la experiencia de la producción de miel desarrollada por la
Asociación de Apicultores de la Reserva de Tariquía (AART), que es un
emprendimiento que fue apoyado desde el Estado y la cooperación, al intentar
dar una respuesta económica de acuerdo al contexto de la Reserva y de esta
manera poder dinamizar la economía de los productores y lograr de alguna
manera una “compensación” o indemnización de respuesta de la RNFFT a sus
pobladores por los servicios de monitoreo y protección realizados de manera
conjunta. La asociación nace por la demanda de poder canalizar recursos tanto
del Estado como de la cooperación, para cumplir el objetivo de conservación de
la RNFFT y poder de esta manera por medio de proyectos, mejorar la calidad de
vida de los pobladores. Un requisito para participar de estos beneficios es el
asociarse a AART, que se funda legalmente el 2003, con la participación de 160
socios participando de actividades de aprendizaje de la apicultura, un nuevo
rubro en la RNFFT. Esta actividad se realizaba tradicionalmente, pero requería
de la tumba de los árboles varias veces al año y se dañaba el bosque.

Para mitigar esta práctica, se prioriza el fortalecimiento de las capacidades para


la producción de miel. Además, se equipa a la asociación de cajas y núcleos. Se
les capacita en mejores prácticas de cosecha para obtener una miel de calidad
y de esta manera generar interés en los pobladores y de alguna manera poder
cumplir los objetivos de los pobladores con la RNFFT. A lo largo de 14 años, la
producción de miel logra ser envasada y comercializada en el mercado interno
de la ciudad de Tarija, para lo cual se consigue en anticrético, un espacio para
el acopio, depósito, envasado y venta de miel, consiguiendo el registro sanitario.
Posteriormente se pensó en gestionar un sello que garantice que la miel es de
origen ecológico (SPG de acuerdo a la norma NTN – SPG y la Ley 3525), con lo
cual lograron posesionar y diferenciar el producto en el mercado y con los
consumidores. En un trabajo de promoción, la asociación participó de varias
ferias tanto locales como nacionales, y se logró comercializarla en pequeñas
cantidades en las ciudades de La Paz y Santa Cruz, generando una buena
aceptación. Actualmente se tienen 64 socios/as, los cuales eligen un directorio
cada año, cuentan con el equipamiento necesario para el transporte, acopio,
envasado, incluido el uso de una sacheteadora, la producción va entre los 9000
a 12000 kilos anuales, dependiendo de las condiciones climáticas y de la
cantidad de flora melífera que presenta el bosque en la RNFFT.

Cuentan con un mercado estable en la ciudad de Tarija, han llegado a


comercializar en compras públicas para subsidios en los Municipios de Padcaya
y Yacuiba, dependiendo de la oportunidad. La vegetación se caracteriza por
bosques con árboles caducifolios (que pierden sus hojas en época seca) y
semicaducifolios, resistentes a sequías temporales en las zonas intermedias y
bajas; en cambio en las serranías altas se observan bosques con especies
arbóreas perennes de gran porte, al ser una zona de choque térmico; por un lado

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temperaturas húmedas y de calor generadas por el Chaco y un frente frio
procedente de los valles y altiplano de Tarija (Serranía de Sama), se observa
una presencia constante de nubes (selva nublada), siendo la zona más húmeda
de la RNFFT sobrepasando precipitaciones de los 1.100 mm anuales,
presentando neblina durante largos periodos. Esta zona presenta una alta
biodiversidad, de especies epifitas (orquídeas) y bromelias, conformando un
hábitat frágil a intervenciones humanas y muy susceptibles a cambio de
condiciones de humedad y luz que podrían afectar sus poblaciones.

3. DESARROLLO.

3.1. UBICACIÓN.

El estudio de caso se localiza en Bolivia, en el departamento de Tarija y el


municipio de Padcaya.

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Para una ubicación “micro” y más específica, la misma se detalla en el siguiente
cuadro e imagen.

La experiencia se encuentra al interior de la Reserva Nacional de Flora y Fauna


de Tariquía (RNFFT), en base a la vivencia de productores que trabajan dentro
del rubro de la apicultura, afiliados a la Asociación de Apicultores de la Reserva
de Tariquía (AART).

3.2. TIPO DE RESERVA.

La Reserva de Tariquía, se creó frente al proceso de deforestación y extracción


ilegal de maderas preciosas, así como para resguardar 246.870 hectáreas, del
bosque tucumano boliviano, ecosistema principal de la región y único en el país;
para mantener y proteger las funciones ecológicas centrales: “la producción y
purificación de los ríos Bermejo y Grande de Tarija” (Ayala, 2004: 58), regular los

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caudales hídricos; y proteger la flora y fauna del lugar (Ídem.). La Reserva
pertenece fisiográficamente a la cordillera oriental sur, existiendo en su interior
dos conjuntos de serranías, e hidrográficamente a la Cuenca del Plata, con sus
más importantes afluentes que son los ríos Orozas, Chiquiacá y el Río Grande
de Tarija. Las por lo menos 609 especies botánicas existentes en la Reserva,
incluyen árboles de maderas preciosas y de alta cotización en el mercado, como
el cedro, el ceibo, el nogal, y especies como el lapacho y el urundel. La zona es
rica en fauna: 58 especies contabilizadas, entre las cuales subsisten 13 que
están en peligro de extinción, -el jukumari u oso andino, el anta, el jaguar, la
taruca, el carpincho, el oso hormiguero, entre otras-, (Ayala, 2004 y El País,
2012). La existencia de ríos y sus afluentes hace que Tariquía tenga identificadas
64 especies de peces. El clima y las condiciones geográficas permiten la
existencia de colmenas de abeja que han pasado a jugar un rol muy importante
para las comunidades de la Reserva. Desde su creación en 1989, la RNFFT,
estuvo administrada por la Ong PROMETA, hasta 1997; luego por
coadministración entre PROMETA y el Ministerio de Desarrollo Sostenible desde
1997 hasta 2002, y desde el 2003 hasta ahora, por el Servicio Nacional de Áreas
Protegidas (SERNAP).

3.3. LEYES AMBIENTALES.

Tariquía es el nombre del Distrito 8 del Municipio de Padcaya, así como de la


Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía (RNFFT), creada por Decreto
Supremo 22277 en 1989, elevado a rango de Ley, Nro. 1328 en 1992, y abarca
una extensión más grande que el distrito, en las provincias Arce, Gran Chaco,
O´Connor y Avilez. Como Distrito aglutina a 10 comunidades campesinas que
están representadas en la Subcentral Tariquía, que es un nivel intermedio de la
estructura sindical campesina.

La Reserva de Tariquía, se creó frente al proceso de deforestación y extracción


ilegal de maderas preciosas, así como para resguardar 246.870 hectáreas, del
bosque tucumano boliviano, ecosistema principal de la región y único en el país;

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para mantener y proteger las funciones ecológicas centrales: “la producción y
purificación de los ríos Bermejo y Grande de Tarija” (Ayala, 2004: 58), regular los
caudales hídricos; y proteger la flora y fauna del lugar (Ídem.). La Reserva
pertenece fisiográficamente a la cordillera oriental sur, existiendo en su interior
dos conjuntos de serranías, e hidrográficamente a la Cuenca del Plata, con sus
más importantes afluentes que son los ríos Orozas, Chiquiacá y el Río Grande
de Tarija. Las por lo menos 609 especies botánicas existentes en la Reserva,
incluyen árboles de maderas preciosas y de alta cotización en el mercado, como
el cedro, el ceibo, el nogal, y especies como el lapacho y el urundel. La zona es
rica en fauna: 58 especies contabilizadas, entre las cuales subsisten 13 que
están en peligro de extinción, -el jukumari u oso andino, el anta, el jaguar, la
taruca, el carpincho, el oso hormiguero, entre otras-, (Ayala, 2004 y El País,
2012). La existencia de ríos y sus afluentes hace que Tariquía tenga identificadas
64 especies de peces. El clima y las condiciones geográficas permiten la
existencia de colmenas de abeja que han pasado a jugar un rol muy importante
para las comunidades de la Reserva. Desde su creación en 1989, la RNFFT,
estuvo administrada por la Ong PROMETA, hasta 1997; luego por
coadministración entre PROMETA y el Ministerio de Desarrollo Sostenible desde
1997 hasta 2002, y desde el 2003 hasta ahora, por el Servicio Nacional de Áreas
Protegidas (SERNAP).

La Ley 1333 del Medio Ambiente, fue promulgada el 27 de abril de 1992 y


publicada en la Gaceta Oficial de Bolivia el 15 de junio de 1992. Es de carácter
general y no enfatiza en actividad específica alguna. Su objetivo es “la protección
y conservación del medio ambiente y los recursos naturales, regulando las
acciones del hombre con relación a la naturaleza y promoviendo el desarrollo
sostenible con la finalidad de mejorar la calidad de vida de la población”. Esta ley
define el marco general de protección ambiental que rige en el país, fija los
objetivos de la política ambiental (con carácter orientador), da el marco
institucional y las competencias de las autoridades ambientales, e incorpora la
planificación ambiental en la planificación del desarrollo nacional.

3.3.1. LEYES RELATIVAS A LA PROTECCIÓN DEL MEDIO


AMBIENTE:

Entre las leyes que protegen al medio ambiente en Bolivia se mencionan los
siguientes:

 Ley 27/2006 de 18 de julio, que regula los derechos de acceso a la


información participación pública y de acceso a la justicia en materia de
media ambiente. También establece que todos tenemos derecho a
participar en los procesos de toma de decisiones en materia de medio
ambiente y que la Administración nos tiene que tener en cuenta en la

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elaboración de planes, programas y disposiciones de carácter general
relacionados con el medio ambiente.
 Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados: en la que
se dice, entre otras muchas cosas, que estamos obligados a entregar
nuestros residuos domésticos para su tratamiento en los términos que
establezcan en las ordenanzas a las Entidades Locales, a las que, a su
vez, obliga a la recogida, el transporte y el tratamiento de los residuos
domésticos generados en los hogares.
 Ley 11/1997, de 24 de abril, de Envases y Residuos de Envases: esta es
la que regula el contenedor amarillo y las alternativas para la gestión de
residuos de envases.
 Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido: aquí se trata la
contaminación acústica, pero para el ruido en los lugares de trabajo o las
molestias entre vecinos nos envía directamente a la legislación de
prevención de riesgos laborales o lo que digan las ordenanzas
municipales.
 Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental: dice que el
proyecto y el estudio de impacto ambiental se someterá a información
pública durante un plazo no inferior a treinta días en una fase del
procedimiento sustantivo de autorización del proyecto en la que estén
abiertas todas las opciones relativas a la determinación del contenido, la
extensión y la definición del proyecto. Es decir, que los ciudadanos
tenemos voz en el proceso de aprobación de proyectos que afectan al
medio ambiente.
 Ley 16/2002, de 1 de julio, de Prevención y Control Integrados de la
Contaminación: esta sólo afecta a grandes empresas con gran riesgo de
contaminación, pero establece igualmente que se consulte a los
ciudadanos antes de autorizar su funcionamiento. Además, de algún
modo, se relaciona con el PRTR, y eso pone a nuestro alcance mucha
información sobre las emisiones industriales.
 Ley de aguas: entre el Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, por
el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Aguas y su desarrollo
normativo encontramos todo lo que tiene que ver con el agua.
 Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la
Biodiversidad: entre otras cuestiones, esta ley considera que “el
patrimonio natural y la biodiversidad desempeñan una función social
relevante por su estrecha vinculación con el desarrollo, la salud y el
bienestar de las personas y por su aportación al desarrollo social y
económico”.
 Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la
atmósfera: define los niveles de contaminación atmosférica, objetivos de
calidad del aire, umbrales de información y alerta.

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 Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental:
Afecta a cualquier actividad económica que cause un daño al medio
ambiente y establece que cualquiera puede solicitar a la Administración
pública la información de la que disponga sobre los daños
medioambientales y sobre las medidas de prevención o de reparación de
tales daños.

3.4. ACTIVIDAD PETROLERA.

3.4.1. EL AVANCE PETROLERO EN TARIQUÍA

Toda la dinámica comunitaria familiar y sindical, y su relación con sus tierras y la


zona núcleo se vio afectada el año 2015, cuando el gobierno del Movimiento Al
Socialismo (MAS) aprobó tres Decretos Supremos de forma consecutiva: el 2298,
2366 y 24001, que establecen modificaciones normativas al proceso de Consulta
Previa a comunidades indígenas, la apertura de actividades hidrocarburíferas en
“las diferentes zonas y categorías de áreas protegidas” (DS. N° 2366, 2015), y
complementaciones/modificaciones a la normativa ambiental sobre los límites
permitidos para descargas sobre agua y aire de contaminantes producidos por
el sector hidrocarburífero. Estas nuevas medidas marcaron la consolidación de
una política hidrocarburífera que se perfilaba ya desde hace ocho años atrás. El
2007, el Estado junto a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB),
había ya incluido zonas que están en territorios indígenas entre las áreas de
interés hidrocarburífero para exploración y futura explotación

Las siguientes acciones de corte legal asumidas por el gobierno, ampliaron de


manera inusitada y exponencial la frontera petrolera en el país. El 2012, se pasó
de dos millones de hectáreas destinadas a la actividad hidrocarburífera que
existían el 2006, a tres millones de hectáreas afectando desde ese entonces
áreas protegidas sobrepuestas a territorios indígenas (Campanini, 2015). Para
el año 2017 se calculaba que se había pasado a 29 millones de hectáreas
(Jimenez, 2013, y Campanini, 2017).

Tariquía fue reservada como zona de interés hidrocarburífero para YPFB el 2007,
creando el gobierno, a través de los decretos 29130 y 29226, los campos San
Telmo y Astillero, (DS. 29130 y 29226, 2007). El año 2011, el Estado boliviano
otorga a PETROBRAS la realización del estudio en ambos bloques, el resultado
de dicho estudio entregado el 2012 define que existen recursos hidrocarburíferos,
(1. 1 TCFs (Trillones de pies cúbicos) en Astillero y 3.3 TCFs en San Telmo)
(Campanini, 2017), estableciendo entre ambas partes un acuerdo inicial para la
exploración y explotación en los bloques petroleros. Ese año, PETROBRAS
proyectó hacer 4 pozos exploratorios en Astillero y 12 pozos en San Telmo, lo
cual implicaba un alto impacto en las zonas afectadas, sin embargo el convenio

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no avanzó (Campanini, 2017). Hasta ese momento, de acuerdo a datos del
CEDIB, la Reserva tenía 55% de su territorio comprometido a proyectos
hidrocarburíferos. El Bloque Churumas que está en la zona núcleo de la reserva
la Reserva Tariquía tiene el contrato de operación más antiguo que data del 2007,
el Bloque Huacareta obtuvo este contrato el 2013. Cabe resaltar que la
cuestionada empresa Shell, a través de BG Bolivia, estará presente en las
actividades hidrocarburíferas en el área Huacareta que en parte se halla en la
Reserva (El Día, 8 de junio, 2016).

Desde el 2016 la presión a las comunidades y la Reserva se agudizó, al planear


y luego ejecutar la exploración magnetotelúrica, a cargo de la Asociación
Accidental Magnetotelúrica Subandino Sur, que unía a las empresas
BOLPEGAS y Nor West3, (ANH, 7 de junio, 2017), sin permiso de las
comunidades del Distrito 8.

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Según declaraciones de autoridades, la tecnología magnetotelúrica tendría un
carácter menos invasivo (Los Tiempos, 2 de marzo, 2017), sin embargo, como
menciona Campanini, ésta solo es la fase anterior a la exploración sísmica ya
sea 2d o 3d en la reserva (Campanini, 2017).

Si bien desde agosto de 2017, el gobierno había puesto en subasta la zona de


San Telmo (Los Tiempos, 25 de agosto, 2017), el contrato para la ejecución de
la exploración y explotación hidrocarburífera en Astillero y San Telmo Norte, fue
firmado el 21 de noviembre de 2017 (ANF, 21 de noviembre, 2017), y autorizado
por la cámara de senadores y la Asamblea Legislativa Plurinacional el 16 de
diciembre y el 24 de diciembre del mismo año, respectivamente (El Deber, 24 de
diciembre, 2017).

El 15 de enero, suscriben el Contrato de Servicios Petroleros para San Telmo


Norte y Astilleros, YPFB, YPFB Chaco y PETROBRAS BOLIVIA, S.A4. El 29 de
marzo de 2018, la Cámara de Diputados aprobó tres proyectos de ley que
garantizaban la exploración y explotación hidrocarburífera en San Telmo y
Astillero que afectan a la Reserva, y en el área de Iñiguazú también en el
departamento de Tarija; (Página Siete, 29 de marzo, 2018); el 5 de abril dichas
leyes fueron refrendadas por la Cámara de Senadores (SENADO, 5 de abril,
2018), y, pese al rechazo de las comunidades en la defensa de la Reserva,
promulgadas finalmente por el presidente Evo Morales en la localidad de
Bermejo (Tarija), el 7 de abril de 2018 (ERBOL, 7 de abril, 2018)5. El bloque San
Telmo fue dividido estratégicamente en dos, Bloque San Telmo Norte y bloque
San Telmo Sur. El bloque sur que está en la zona de amortiguación, fuera de la
reserva, se realizó ya la exploración sísmica 2d a cargo de la empresa china
SINOPEC (Nuevo Sur, 25 de octubre, 2017; ANH, noviembre de 2017; y El País,
6 de enero, 2018). Durante el proceso de “consulta” se supo que YPFB y el
gobierno incluyeron como zonas de exploración y explotación hidrocarburífera
no solo a los bloques San Telmo y Astillero, sino de manera imprevista, por lo
menos para la Subcentral Tariquía, al Bloque Churumas, mediante el pozo de
intervención Churumas X2 y el pozo de perforación de Churumas X3, que es la
zona de protección estricta de la Reserva (Manifiesto Público de Subcentral
Tariquía, 14 de junio, 2018 y El País, 6 de enero, 2018). A finales de agosto de
2018, durante el Primer Foro de Gas, Petroquímica y Combustibles Verdes,
llevado a cabo en la Fexpocruz (ciudad de Santa Cruz), la zona San Telmo Sur
que sí afecta a la Reserva, fue nuevamente comprometida para estudios,
mediante convenio firmado entre YPFB y YPF de Argentina (Opinión, 29 de
agosto, 2018) Este despliegue normativo y de empresas tanto en la reserva,
como en la zona de amortiguación alrededor de ella, evidencia el cerco petrolero
que se cierra a través de medidas políticas frente a la lucha de las comunidades,
las mujeres y la Subcentral Tariquía.

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3.5. NOTICIAS ACTUALES.

3.5.1. PROYECTAN “BLOQUE” DE DEFENSA DE LA RESERVA


NATURAL DE TARIQUÍA

Desde el 20 de marzo, pobladores del área protegida cerraron el paso para evitar
que las petroleras ingresen a su territorio para las operaciones de exploración.

4. CONCLUSIÓN.

El paso siguiente si es que se protocolizan los contratos, es el ingreso de la


exploración sísmica a Tariquía, aun cuando el Ministro de Hidrocarburos, Luis
Sánchez afirma que ésta tendrá un mínimo de afectación en la Reserva (El País,
2 de octubre, 2018), el ingreso de la exploración sísmica, como se ha visto en
otras regiones, afecta los cursos y fuentes de agua más allá del perímetro en
que se la realiza, y tiene impactos sociales sobre las comunidades. Sin ir muy
lejos, como se ha denunciado en el caso del proceso de sísmica 2d en Madre de
Dios, Amazonía norte de Bolivia, los daños a las vertientes de agua, la flora y
fauna, y la producción de castaña de las comunidades indígenas, y un posible
impacto a un pueblo no contactado, ha sido evidente (CEDIB, 2018). ¿Qué es lo
que garantizaría a las comunidades tariquiyeñas que estas afectaciones no
ocurrirán en la Reserva de realizarse la exploración sísmica? Hasta ahora nada.
No obstante, la movilización de las comunidades ha continuado y optado por
diversos caminos.

Si bien la Demanda de Acción Popular que presentaron fue rechazada en agosto


de 2017 por un juzgado en Padcaya, demostró la poca viabilidad de triunfar en
instancias de justicia, se han realizado diversas actividades como la
conmemoración en la ciudad de Tarija a un año de la Marcha por la Dignidad de
Tariquía (abril de 2018), y los ampliados donde han invitado a grupos urbanos
para denunciar lo que sucede al interior de la Reserva. En general las
comunidades que participan de la defensa, saben que han sostenido una lucha
difícil pero exitosa, a su vez han logrado, a pesar de las estrategias
gubernamentales para impedírselos, que se realicen obras de mejoramiento
para las familias, como derecho y no como producto de la imposición de un
chantaje, esdecir a cambio de aceptar el ingreso de las empresas petroleras. Las
mujeres se han visto fortalecidas a lo largo de todo este tiempo en su
participación política a través de cargos sindicales y en las asambleas. La
principal expectativa de las mujeres es continuar participando de la defensa de
sus formas de trabajar y gestionar la tierra, así como de la interrelación
respetuosa con su entorno, y lograr que no ingresen los proyectos
hidrocarburíferos. Como resultado del arduo y difícil trabajo orgánico de las
mujeres y hombres dirigentes, y de la participación de las seis comunidades en

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defensa de la Reserva, se han plegado otras personas y comunidades de la zona
externa de amortiguación a la lucha de las comunidades. El desafío es seguir
manteniendo esta lucha por la vida apelando a la fuerza de las comunidades
donde participan con potencia las mujeres, un desafío no menor frente al poder
estatal en despliegue. Una lucha que puede seguir tejiéndose con otras, en
tiempos de la expansión del despojo petrolero extractivista.

5. FUENTE.

Ayala Bluske, R. 2004. Áreas Protegidas del Departamento de Tarija. PROMETA,


Tarija CAMPANINI, Jorge, (2015), El Decreto 2366 dicta sentencia a las Áreas
Protegidas en Bolivia, CEDIB, Cochabamba. JIMENEZ, Georgina, (2013),
Territorios Indígenas y Áreas Protegidas en la mira, Petropress, 31 de junio,
CEDIB, Cochabamba. Paz, Sarela (2012) “La marcha indígena por el TIPNIS en
Bolivia y su relación con los modelos extractivos de América del Sur”, En: Chávez,
et.al., Extractivismo y resistencia indígena en el TIPNIS, Autodeterminación, La
Paz, 2012 Torrez, Iván Arnold (2006), Institucionalidad local en el uso de
recursos naturales comparada en dos terrenos de pastoreo trashumante de
propiedad colectiva ubicados dentro de la Reserva Nacional de Flora y Fauna
Tariquia, Tarija, Bolivia. FLACSO, Quito

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