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LIBROS DE LA BIBLIA EN ORDEN CRONOLÓGICO

1. Esdras
Diccionario Bíblico Adventista
(heb. y aram. 'E5râ*; se cree que son formas tardías de 'e5râh ["ayuda", "asistencia"] o de
una abreviatura de A5aryâhû [Azarías]).

1. Descendiente de Judá, del que no se dan otros datos fuera de los que están en 1 Cr. 4:17.

2. Descendiente sacerdotal de Sadoc, de la casa de Finees (Esd. 7:1-6), probablemente el autor del
libro canónico de Esdras. Fue designado por un decreto del rey persa Artajerjes, emitido en su 7º
año, para viajar a Jerusalén con el fin de establecer la administración civil y religiosa, y para tomar
las medidas necesarias para el bienestar de Jerusalén y sus habitantes (vs. 6-26). Era un "escriba
diligente en la ley de Moisés" (v 6), y por tanto, un judío bien educado de la clase sacerdotal. La
tradición judía lo identifica como el 1º de la orden de los "escribas" que, en los días de Cristo, eran
los intérpretes oficiales de la ley judía. Con el decreto real en la mano y acompañado por un 2º
grupo de exiliados de más de 1.700 hombres, Esdras llegó a Jerusalén en el mes 5º),
aproximadamente en agosto del 457 a.C. (v 8; si el 7º año del reinado se contara de acuerdo con el
año civil judío de otoño a otoño, que comienza medio año más tarde que el año persa, que iba de
primavera a primavera). Al llegar encontraron a los judíos muy negligentes en la observancia de los
requisitos de la ley, por lo que instituyó una serie de reformas profundas. Muchos de los sacerdotes
y otras personas que se habían casado con mujeres paganas fueron convencidos de la necesidad de
divorciarse de ellas (caps. 9 y 10). Bajo el gobierno de Nehemías, unos 13 años más tarde, Esdras
dirigió una lectura y exposición pública de la ley (Neh. 8), y tuvo un papel especial en la dedicación
del nuevo muro de la ciudad (Neh. 12:36) después de su reconstrucción bajo la dirección de
Nehemías.

3. Sacerdote dirigente que acompañó a Zorobabel al regresar de la cautividad babilónica (Neh 12:1,
7), probablemente el fundador de la casa postexílica de Esdras (vs 12, 13).

Esdras, Libro de.


Diccionario Bíblico Adventista
Obra que registra el regreso de los exiliados judíos de la cautividad en Babilonia y su
restablecimiento en Jerusalén, junto con las listas genealógicas correspondientes y las copias de
documentos reales que autorizaban la restauración en sus sucesivas etapas.

Antes del 1448 d.C., Esdras y Nehemías se contaban como uno solo libro en todas las biblias
hebreas. En la LXX, este Esdras original está dividido en 2 partes llamadas 2 y 3 Esdras, y el libro apócrifo
aparece como 1 Esdras. Por el 400 d.C., Jerónimo, el traductor de la Vulgata Latina, separó Esdras-
Nehemías en 2 libros, como aparecen en nuestras Biblias españolas, pero los llamó 1º y 2º Esdras.
También traspuso la obra apócrifa incluida en la LXX y la tituló 3º Esdras, y a estos añadió el Apocalipsis
espurio que lleva el nombre de Esdras y lo llamó 4º Esdras. En las Biblias hebreas, Esdras-Nehemías
aparece cerca del fin de la 3ª y última sección del AT (Hagiógrafos o Escritos); les sigue Crónicas. Esta
posición en el canon del AT sugiere que Esdras-Nehemías y Crónicas fueron los últimos libros en ser
escritos, o los últimos en ser aceptados en el canon, o ambas cosas a la vez. Los traductores de la LXX
traspusieron este grupo de obras a la posición que ocupan en las traducciones españolas -después de
Reyes-, cerca del fin de la sección histórica del AT. La LXX también traspuso Crónicas, que dividió en 2
libros, antes de Esdras y Nehemías, probablemente sobre la base de que, cuando se leían en ese orden los
4 libros, proporcionaban una narración histórico-cronológica desde David hasta cerca del fin de los tiempos
del AT, con registros genealógicos desde la creación hasta David. En vista de que el texto hebreo de Esdras
comienza con la palabra "y", junto al hecho adicional de que los 2 últimos versículos de 2 Cr. 36 están
transcriptos literalmente en Esd. 1:1-3, se piensa que tal vez Esdras siguiera a Crónicas en el canon
hebreo, o por lo menos en algunos manuscritos hebreos.

I. Autor.
La tradición judía (Talmud, Baba Bathra 15a) identifica a Esdras con el principal escritor de Esdras-
Nehemías. Ciertos pasajes están escritos en 1a persona (Esd. 7:28-9:1-15), pero sin identificar al escritor
por nombre; otras 7 secciones narrativas están en 3a persona (1-26; 8:35, 36; 10:1-44). Esdras se
menciona por nombre sólo 7 veces en el cp. 7 (vs 1, 6, 10-12, 21, 25) y 6 veces en el cp. 10 (vs 1, 2, 5, 6,
10, 16), por lo que el libro deja sin resolver el tema de la autoría. Sin embargo, ciertas consideraciones
claramente señalan a un judío del tiempo de Esdras, o poco después, como el responsable de la
composición del libro. En vista de que Esdras-Nehemías constituían una obra, y que las listas genealógicas
de Neh. 12 terminan hacia el 400 d.C., es razonable suponer que la obra combinada fuera completada en
ese tiempo. Los detalles precisos enumerados en relación con el regreso desde Babilonia, junto con los
decretos reales persas citados in extenso, señalan al autor como alguien familiarizado con estos
acontecimientos y como una persona que tuvo acceso a diversos documentos. Dos secciones (Esd. 4:8-
6:18; 7:12-26) están en arameo, * y el resto en hebreo, una característica bilingüe que también
encontramos en el libro de Daniel. Como el arameo era la lengua oficial del Imperio Persa, y una especie
de lingua franca comprendida ampliamente aun donde no era nativa, la naturaleza bilingüe del libro apunta
a un escriba judío educado, quizás al servicio del gobierno (7:6). Las grandes semejanzas lingüísticas entre
las porciones arameas de Esdras, por una parte, y diversos documentos judíos arameos recientemente
descubiertos (que datan del mismo período), por la otra, aportan testimonios adicionales con respecto a
una fecha en el s V a.C. para el libro. En forma similar, en idioma y estilo literario las porciones hebreas de
Esdras son notablemente semejantes no sólo con las de Nehemías, como se podría esperar, sino también
con las de Crónicas, y hasta en cierta medida con las de Daniel y Hageo. Algunos han sugerido que un solo
autor fue responsable tanto de Crónicas como de Esdras-Nehemías. Esdras, "un escriba diligente", cumple
con todas las condiciones como autor, y no hay razones válidas para negarle la autoría de tales libros.

II. Ambientación.
Esdras, Nehemías y Ester son los únicos libros históricos que tratan del período postexílico, y la fuente
más importante para los acontecimientos de esa época (respecto a los cuales los libros canónicos guardan
silencio), con excepción de breves informaciones incluidas en Hageo, Zacarías y Malaquías. Aunque
dependemos casi exclusivamente de Esdras y Nehemías para conocer la idea postexílica, estos libros sólo
registran los eventos más importantes de ese período y hay muchos vacíos en la información. Esdras
consigna los sucesivos decretos de Ciro, Darío y Artajerjes. Informa de la construcción del templo y su
dedicación bajo Darío I, pero pasa por alto casi 60 años hasta el decreto del 457 a.C., cuando fue enviado
a Judea por Artajerjes con autoridad para reorganizar la administración nacional en armonía con la ley de
Moisés. Relata incidentes ocurridos poco después de su regreso a Jerusalén, pero el siguiente
acontecimiento es la llegada de Nehemías varios años más tarde.

El fin de los 70 años de cautividad, predichos por Jeremías (Jer. 25:11; cƒ 29:10), culminó con el decreto
de Ciro para el regreso de los judíos y la reconstrucción de Jerusalén con su templo. Pero aparentemente,
sólo una pequeña fracción de los exiliados judíos regresó a su patria, dejando un gran número de ellos
detrás. Atacados por sus enemigos desde afuera (Esd. 4) y por el letargo desde adentro (Hag. 1:1-5), el
trabajo en el templo se detuvo. Unos 15 años después del regreso bajo Zorobabel, Dios llamó a los
profetas Hageo y Zacarías para animar al pueblo a un esfuerzo renovado que, fortalecido por un nuevo
decreto de Darío, condujo a la terminación del templo en el 515 a.C. (Esd. 5:1-6:15; Hag. 1:12, 13; 2:10-
19). Sin embargo, medio siglo después el nivel moral y religioso de Jerusalén había bajado, y en estas
circunstancias Dios inspiró a Esdras, un sacerdote-escriba, para regresar de Babilonia a Jerusalén, donde
instruyó a los líderes y al pueblo en la ley, y los condujo a una profunda reforma (Esd. 9; 10). Algunos
años más tarde, los asuntos temporales todavía estaban en situación lamentable (Neh. 1:3), y Nehemías
procuró y obtuvo una orden real para administrar los asuntos de Jerusalén y de Judá (2:1-8). Con los
esfuerzos unidos de Esdras y Nehemías, la ayuda del gobierno persa y la bendición de Dios, se completó la
obra de restauración material, civil, económica, moral y religiosa.

III. Contenido.
Los libros de Esdras y Nehemías constituyen nuestra principal fuente histórica de información con
respecto al período de la restauración del judaísmo. También proporcionan un registro del cumplimiento
parcial de las profecías de Isaías, de Jeremías y de Ezequiel con respecto al retorno de la cautividad.
Proveen el marco histórico para comprender los mensajes de Hageo, Zacarías y Malaquías. Esdras
comienza con un informe del decreto de Ciro para el retorno de los judíos, y de su respuesta a la invitación
(Esd. 1:1-11). El cp. 2 enumera los exiliados que, por familias, retornaron (entre los cuales el linaje de los
levitas y sacerdotes resultó de suma importancia). La restauración del altar y la reiniciación de los
sacrificios diarios y las primeras etapas de la reconstrucción ocupan el cp. 3. El cp. 4 nos cuenta del éxito
de los samaritanos en detener la reconstrucción, y los caps. 5 y 6 nos hablan del medio por el cual Dios
abrió el camino para continuar el trabajo, junto con la terminación del nuevo templo y su dedicación, y la
celebración de la Pascua. En el cp. 7 Esdras cuenta las circunstancias de su viaje a Jerusalén y cita el
decreto de Artajerjes que lo autorizaba a completar la obra de restauración, mientras que el cp. 8 relata los
preparativos para esa jornada, qué judíos lo acompañaron y su llegada a Jerusalén. En el cp. 9 se relata la
condición moral relajada, particularmente entre los sacerdotes y los levitas, y las medidas que se tomaron
para realizar para reforma (el cp. 10 registra la lista de los causantes, véase CBA 3:321-326). Véase
Nehemías, Libro de.

2. Nehemías
(heb. Nejemyâh, "Yahweh ha consolado [consuela]" o "consolación de Yahweh"; también
aparece en un antiguo sello heb. y en un trozo de tiesto de Arad).

1. Dirigente que regresó de Babilonia con Zorobabel (Esd. 2:2; Neh. 7:7).

2. Judío del período postexílico; era hijo de Hacalías (Neh. 1:1). Fue nombrado gobernador de Judea
por Artajerjes I, rey de Persia, y se distinguió como reconstructor del muro de Jerusalén. Cuando se
lo menciona por la 1a vez era un oficial de confianza en la corte del mencionado monarca (año 20º
del reinado; 445/444 a.C.; vs 1, 11). Una seria rebelión en Egipto, y posteriormente otra en la
satrapía de Más Allá del Río, en la que estaba Judea, había interrumpido las comunicaciones entre
Susa, la capital persa, y Palestina. Finalmente le llegó un informe a Nehemías que decía que sus
conciudadanos en Jerusalén sufrían un "gran mal y afrenta", y que el muro había sido derribado y
las puertas quemadas (vs 1-3). Nehemías ayunó e hizo duelo por un tiempo. El rey lo notó y le
preguntó la razón de su apariencia triste (1:4-2:3). Nehemías aprovechó la oportunidad para
hacerle un pedido en favor de su pueblo y, en respuesta, recibió el encargo de volver a Jerusalén
por un tiempo determinado para llevarles la ayuda necesaria (2:4-6). Con la carta real que
autorizaba su misión y le daba poderes para obtener los materiales que necesitaría en la
restauración del muro, de la fortaleza y del templo de Jerusalén (vs 7, 8), Nehemías, también
nombrado gobernador de Judea, viajó a la satrapía de Más Allá del Río, presentó sus credenciales
reales a las autoridades correspondientes y llegó a Jerusalén (vs 9-11). Mientras mantenía sus
planes en secreto, inspeccionó el muro de noche y luego presentó su idea para reedificar la muralla
a los dirigentes de la ciudad (vs 12-18). El trabajo se comenzó enseguida y, a pesar de los
repetidos intentos en detenerlo (4:1-23), fue completado en un tiempo relativamente breve (6:1-
19).

3. Dirigente de la mitad del distrito de Betsur. Reparó una sección del muro de Jerusalén bajo la
dirección de Nehemías (Neh. 3:16).

Nehemías, Libro de.

Libro histórico del período posterior al cautiverio o a la restauración. En el antiguo canon hebreo, los libros
de Esdras y Nehemías formaban parte de uno solo, llamado Esdras. Así Esdras-Nehemías es la continuación
de Crónicas, ya que retoma el hilo de la historia judía con la restauración del cautiverio babilónico. El estilo
y el lenguaje de Crónicas, Esdras y Nehemías sugieren que son obra de un mismo autor. En vista de que la
lista de sacerdotes y levitas en Neh. 12 no contiene nombre alguno de quienes vivieron después de c 400
a.C., se conjetura que Nehemías fue escrito más o menos por esa fecha.
I. Autor.
El Talmud (Baba Bathra 15a) identifica a Esdras como el principal autor, y a Nehemías, contemporáneo de
Esdras, como la persona que completó el trabajo. Nehemías sirvió como gobernador de Jerusalén, y
Esdras, un sacerdote, como dirigente espiritual. Por un tiempo, sus esfuerzos conjuntos hicieron mucho
para lograr bendiciones materiales y espirituales para el pueblo.

II. Ambientación.
El decreto del 457 a.C. otorgó a los judíos una autonomía virtual bajo los persas. Los poderes civiles y
judiciales les fueron devueltos a los líderes locales, y la ley de Moisés llegó a ser una vez más la ley
nacional. Exceptuando el pago de impuestos, los judíos tenían libertad de acción, y en lugar de ciertos
gravámenes se les dieron generosos subsidios reales de la tesorería de la satrapía de Más Allá del Río. Las
actividades de Esdras durante los 13 años anteriores a la llegada de Nehemías son poco conocidas. Sin
embargo, se sabe que siguió silenciosamente con sus reformas; una de ellas tuvo que ver con los
casamientos mixtos (Esd. 9 y 10). Durante este período, Megabises, gobernador de la provincia conocida
como Más Allá del Río (que incluía Judea), se rebeló por varios años contra el rey de Persia. Los judíos
siguieron leales a Artajerjes, pero fueron acusados falsamente por sus enemigos samaritanos como
partidarios de Megabises. Artajerjes concedió permiso a los samaritanos para detener la construcción del
muro de Jerusalén, quienes se tomaron la libertad de destruir porciones del muro y quemar las puertas de
la ciudad (Esd. 4:21; Neh. 1:3). Cerca del fin del 445 a.C., Hanani, hermano de Nehemías, y otros judíos
llegaron a la capital persa, aparentemente con las primeras noticias de Jerusalén desde que la rebelión de
Megabises había sido aplastada.

III. Contenido.
Aunque era un judío fiel, Nehemías había progresado hasta un cargo de responsabilidad en la corte persa.
Aparentemente era muy instruido, y tenía una habilidad natural como administrador y organizador. Al
recibir la noticia de la triste situación en Jerusalén, unos 12 años después del regreso de Esdras a la
ciudad, Nehemías quedó muy afectado (Neh. 1:1-3), y como Daniel (cf Dn. 9:3) ayunó y oró por muchos
días (Neh. 1:4-11). Unos 4 meses más tarde (2:1; cf 1:1) ya tenía listo un plan efectivo para llevar alivio a
sus conciudadanos que sufrían y eran molestados en Jerusalén. Parece que esperó una situación apropiada
para hacer el pedido al rey (2:1-6), a quien solicitó un encargo real que le permitiera ir y restaurar la
suerte de su pueblo (v 5). Artajerjes aprobó la sugerencia y le entregó cartas para que el gobernador de la
satrapía le proporcionara transporte, maderas y otros elementos que necesitaba para reconstruir la muralla
de la ciudad (vs 6-8). Provisto de los poderes necesarios para cumplir su misión, fue a Jerusalén
acompañado por un grupo de hombres a caballo y oficiales reales del ejército (vs 9, 11). Después de
inspeccionar el muro de noche (vs 12-16), Nehemías citó a los dirigentes y los llamó a levantarse y
edificarlo (vs 17, 18). Respondiendo de todo corazón, los obreros se organizaron para reparar sectores que
habían sido derrumbados y reconstruir algunas de las puertas (cp 3). Cuando los enemigos tradicionales de
los judíos en los territorios vecinos tuvieron noticias de la reconstrucción, conspiraron para anular el
propósito de Nehemías. Entre ellos estaba Sanbalat,* gobernador de Samaria; Tobías,* un importante
oficial o un noble de Amón; y Gesem,* un alto oficial árabe (2:10, 19). Pero Nehemías demostró ser un
líder decidido, capaz e intrépido. No pasó por alto la amenaza que planteaban sus enemigos, pero por otro
lado no se dejó amedrentar. Sencillamente continuó su obra. Durante todo el tiempo en que se reconstruía
la muralla, estos enemigos intentaron perturbarla; aparentemente abandonaron su empeño sólo cuando la
tarea se terminó apenas 52 días después de iniciada (Neh. 6:15). Una solemne e impresionante ceremonia
señaló la dedicación del muro (12:27-43).

Después, Nehemías se dedicó a su trabajo de gobernador: instituyó reformas sociales y abogó en la causa
de los oprimidos por los ricos (5:1-14); repobló la ciudad (cps 7; 11:1 -19); y, en cooperación con Esdras,
atendió las necesidades espirituales del pueblo, incluyendo la lectura pública de la ley y la instrucción
religiosa (cp 8-10). Cuando preparó un pacto de reforma y llamó a la gente a suscribirlo, los dirigentes, los
sacerdotes y el pueblo lo ratificaron solemnemente con su firma, comprometiéndose a adorar al verdadero
Dios (cps 9 y 10). Después de servir como gobernador de Judea por 12 años (5:14), Nehemías regresó a
Susa por un tiempo no especificado, pero más tarde volvió a Jerusalén para un 2º período como
gobernador (13:6, 7). En el intervalo, la gente había recaído en el pecado, de modo que fueron necesarias
nuevas reformas (vs 10-31; véase CBA 3:321-326). Para mayores detalles, véase Esdras, Libro de.