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DISEÑO ACTIVISTA, A 50 AÑOS DEL MAYO FRANCÉS.

"LA BELLEZA ESTÁ EN LA CALLE"

DE MATTEO, ANALÍA DANIELA


GUERRERO, RAFAEL
GRIONI, LUZ
GUITELMAN, SARA

FBA / Universidad Nacional de La Plata

RESUMEN

El gesto de los estudiantes de arte y de literatura en Mayo del ´68 al apropiarse


del discurso de la publicidad, retornándolo a la poesía, es decir al poder
transformador y humanizante de las palabras y las imágenes, nos invitó una vez
más a pensar el diseño. Y a reivindicar aquel acontecimiento desde tan lejos en
el tiempo y el espacio.
Desde el Taller de Diseño en Comunicación Visual C -Facultad de Bellas Artes,
Universidad Nacional de La Plata, Argentina- articulamos los contenidos de cada
ciclo lectivo en torno a un tema que nos movilice. Es así que el año pasado, el
cincuentenario del Mayo francés fue motivo para el diseño de diarios murales,
una feria de fanzines sobre temáticas sociales, y la jornada “La belleza está en
la calle” con las que cerramos el ciclo de actividades trasversales.
Vivimos en la sociedad del espectáculo que anticipó Guy Debord y cuestionaron
aquellos jóvenes. Se actualizan entonces las preguntas sobre para qué y a quién
sirve lo que hacemos. Se vuelve necesario pensar las relaciones entre diseño,
arte, política y cultura ¿Dónde está el legado de aquellos afichistas en nuestro
presente latinoamericano? ¿qué marcas trazó entre la protesta social y el diseño
del campo académico profesional?¿cómo se cruzan lo global y lo regional?
¿cómo se escriben en la actualidad las posibilidades discursivas otras del
diseño?
A 50 años, muchas preguntas y una certeza: aún hoy, la belleza está en la calle.

INTRO
Este año se celebran cien años de la creación de la Bauhaus, y las lecturas que
se hacen sobre la revolucionaria escuela resultan muy reveladoras acerca de los
problemas y debates del presente. Desde la reivindicación del lugar igualitario
de la mujer hasta la vigencia de aquella utopía social, pero también -y esto nos
interesa en la específico de nuestro campo- el modo en que concibió la relación
entre las artes y los diseños, que no ha perdido su vanguardismo aún después
de cien años.
La conmemoración del acontecimiento Bauhaus en su centenario, así como en
2018 el cincuentenario de la Reforma Universitaria y del Mayo Francés, son para
el Taller de Diseño en Comunicación Visual C, FBA, UNLP, ejes a través de los
que articulamos -en 2018 y 2019- un proyecto pedagógico que venimos
sosteniendo desde hace más de diez años.

En el marco de Diseño activo -el programa de extensión de la cátedra, creado


en 2001 y aún vigente- la curricularización de la extensión universitaria cita es
un objetivo que nos hemos propuesto, que no se limita a la inclusión de trabajos
prácticos sobre problemas sociales reales -del tipo de Punto azul, (cita) por
mencionar uno entre tantos- sino que se sustenta en la articulación del trabajo
“práctico”, con la instalación del pensamiento sobre lo social a través de múltiples
estrategias pedagógicas. Una de ellas es la conmemoración de acontecimientos
de la historia, elegidos en función de este interés por lo social, que conforman un
eje trasversal en los contenidos de cada año, al tiempo que establecen el diálogo
entre los distintos niveles del taller vertical. Funcionan como motores para leer la
historia, para establecer un diálogo crítico del pasado con el presente, para
entender el diseño como prefigurador del mundo que nos rodea.

Como educadores, nuestra propuesta parte de la disconformidad con el estado


de cosas, y la convicción de que no podemos trabajar para perpetuar un modelo
de sociedad signado por la inequidad y la desigualdad. El “Mayo”, si bien sucedió
en Europa, fue un acontecimiento entramado fuertemente con la historia de las
luchas latinoamericanas y argentinas, más allá de lo estrictamente universitario.
Por otra parte, los movimientos estudiantiles de aquellos años reconocían la
influencia que aún pasados 50 años, tuvieron los ideales de la rebelión de los
estudiantes de la Reforma Universitaria (1918). Este año, el cincuentenario del
Cordobazo, se inscribe en las luchas sociales que forman parte de nuestra
Agenda del Taller. Por otra parte, es sabido que varios artistas argentinos
radicados en París fueron artífices del Atelier Populaire en el que se produjeron
los memorables afiches que tan valioso legado han dejado para la historia del
diseño activista, legado que excede por lejos el del colectivo Grapus o Ne pas
plier, y puede rastrearse muy claramente en los colectivos gráficos argentinos de
las últimas décadas, desde GAC a Onaire, de la Cooperativa de diseño a El
fantasma de Heredia entre tantísimos otros.

Así, Mayo del ´68 fue el eje para articular debates en torno al diseño social, que
propusimos a lo largo del año, a los cinco niveles del Taller C:

- La relación entre estudiantes e institución. La militancia. La relación entre nuestra


disciplina y los discursos críticos.
- La relación obreros/estudiantes en las luchas sociales
- La relación entre arte y diseño
- La pregunta acerca de lo bello. “La belleza está en la calle” ¿qué nos dice?
- El diseño y las prácticas discursivas de la protesta social
- El legado de Mayo en relación al llamado diseño crítico, diseño social, diseño
disidente, diseño activista
- Los espacios de circulación de discursos “otros” del diseño, es decir aquellos sin
fines comerciales, qué tipo de relaciones configuran entre los actantes de la
comunicación:
- los fanzines, los encuentros fanzineros, las ediciones alternativas
- el activismo gráfico en la calle. Intervenciones urbanas
- Las redes sociales como las nuevas paredes
- La actualidad y formas del afiche rebelde. Afiche como discurso crítico.
Intertextualidades: entre la protesta del Mayo y la defensa de la universidad en
el contexto de un modelo de vaciamiento de la educación pública en la Argentina
del presente.
PARA EL CIERRE

Queremos educar para no aceptar que “es lo que hay” sino acompañar en el
descubrimiento de lo que somos capaces, en palabras de Badiou, para descubrir
que podemos hacer algo mucho mejor que ser egoístas meritócratas ver poner
bien la cita.
Y como decía Paris Clavel: la solidaridad también debe aprenderse.

ESTO ES REJUNTE DE COSAS ESCRITAS QUE RECICLARÉ:

Ante la magnitud y crecimiento de las inequidades sociales y la crisis por uso


abusivo de los recursos naturales sobre los que se sustenta el capitalismo, la
necesidad de hacer un mundo mejor, renace con el poder de lo evidente. Y una
de las principales batallas, es “la batalla es cultural”, tal como expresó Ticio
Escobar1: es urgente desplazarnos de la matriz identitaria hegemónica del
mercado, fundada en el consumo –funcional al proceso de globalización iniciado
en los ´90- y volver a matrices identitarias de las comunidades, afirmadas en
valores éticos, solidarios, comunitarios.
Si el diseño participa de la prefiguración del mundo, tenemos mucho por hacer.
Inscriptos en las prácticas sociales y culturales contemporáneas, es insoslayable
que los talleres de diseño, requieren una perspectiva que facilite que los
proyectos se desarrollen en diálogo con discursos sociales, “otros” desde los
cuales reconstruir esas matrices identitarias. Este es el objetivo de la propuesta
teórico-metodológica que aquí compartimos, y que se inscribe en el proyecto
pedagógico del taller de Diseño en Comunicación Visual C.

Es muy frecuente leer en los programas de los talleres de diseño -y arriesgamos,


de muchas materias, de muchas carreras universitarias- objetivos relacionados
con “formar profesionales críticos”, “estimular la actitud crítica” o “reflexiva”. Es
un punto de partida necesario, pero a nuestro criterio insuficiente. Es urgente
una transformación profunda y a largo plazo de los valores que reproducimos en
las aulas. Desde la universidad deberíamos ser promotores de un cambio cultural
que implica transformar las relaciones humanas: sociedades individualistas
devenidas sociedades en las que nos importe a todos el destino de todos.
Mucho hemos escuchado los últimos años hablar de la necesidad de reconstruir
el tejido social que fue horadado en los años `90. Pero mientras la comunidad
del mundo interconectado que proponen las empresas globales de comunicación
podríamos graficarla como un conjunto de células, el tejido social es, como
queda explícito en la palabra misma, una trama.

Hoy la mayoría de los diseñadores no estamos formados para dialogar con esos
discursos otros sino desde una posición dada por la supuesta legitimidad
discursiva de nuestro decir.
Solo toleramos el gusto otro distanciadamente: seleccionado, recortado, aislado
de su espacio originario y enmarcado, destilado por la moda, en la vidriera de
una tienda exclusiva, situada en algún barrio que garantice la distancia respecto
de su origen.

Es necesario pensar que el diseño es una de las disciplinas que hoy, y en el


futuro inmediato, tienen un protagonismo decisivo a la hora de pensar en la
construcción de un nuevo modelo de sociedad en el que las voces, los gustos,
los deseos de todos, puedan seguir teniendo lugar.

El diseño que podría formar parte de la configuración de la globalización


alternativa que proponía Vattimo5 sigue transitando caminos marginales. Si
creemos que es hora de dar fundamentadas respuestas a aquel reclamo
universal de los diseñadores tan revisitado en los últimos años6, quienes nos
dedicamos a la enseñanza de la disciplina tenemos una responsabilidad
decisiva en la educación de diseñadores humanistas. La universidad es el
ámbito donde esto puede ser posible.
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“La crisis cultural parece estar afectando a las escuelas…”*

¿Qué es eso que en diseño llamamos calidad gráfica? Más allá del
funcionalismo, es decir de la calidad devenida del ajuste de un objeto a sus
funciones, hay un “algo más” que incluye pero excede a la función y que
configura la calidad de un diseño, y que a los diseñadores siempre nos cuesta
identificar, definir, nombrar. Algunos autores han incursionado en el problema
tratando de acercarse al meollo de una cuestión sin duda compleja. Norberto
Chaves ha señalado insistentemente la relevancia de lo que llama calidad
cultural en los productos de diseño, que estaría entramada con lo que podríamos
denominar en forma provisoria educación de la sensibilidad
¿visual/estética/cultural?
La cultura visual contemporánea, signada por la sobreabundancia y
vertiginosidad con que se suceden las imágenes, atenta contra la capacidad de
mirar reflexivamente el entorno. La paradoja es que, si bien los estudiantes de
diseño –y todos- están sumergidos en un contexto visual día a día más
voluminoso, cada vez somos más insensibles a las imágenes que nos rodean; y
cada vez es más difícil escindir en la desmesurada oferta del mercado cultural,
aquellos bienes que escapan a las infinitas reproducciones acríticas de los
discursos globales. Ni siquiera alcanza el tiempo.
Desde el ámbito de la enseñanza del diseño, es necesario salir de esa “autopista”
y detenernos a construir espacios de pensamiento sobre la cultura y la
comunicación visual, que estimulen en los estudiantes esto que llamamos
sensibilidad cultural. ¿Se puede? ¿Cómo?
Lejos de una postura elitista o esteticista, creemos que es responsabilidad de la
universidad nacional poner en valor aquellos discursos que tienen mínima o nula
circulación en los medios hegemónicos, que configuran identidades locales o
regionales, sentidos marginales al mercado cultural global y que fluyen por
circuitos alternativos. Asimismo, construir un diálogo crítico con los consumos
masivos de los propios jóvenes (en el ámbito de las series, la música, la moda,
etc.)
La propuesta académica que desde hace años venimos trabajando en el Taller
de Diseño en Comunicación Visual 1C, está marcada por este objetivo, que se
concreta a través de múltiples estrategias que presentamos en este artículo.
Si bien no podemos dar una respuesta definitiva a la pregunta acerca de qué tan
posible es educar la sensibilidad cultural, sí podemos confirmar la incidencia
positiva de estas estrategias académicas en la formación de un porcentaje
significativo de estudiantes, que se manifiesta en la calidad gráfica de sus
producciones de diseño.

El entramado que configura la identidad cultural de los pueblos, de la cultura en


general, está en otra “capa” que la entramada por los discursos de los medios
masivos. Está, sí esta capa que podríamos llamar de la “cultura global” que es
un producto de mercado instalado por los medios (desde la industria del cine y
la tv a internet).
Si queremos formar diseñadores críticos, que escapen a los designios de la
cultura del mercado, debemos facilitar el acceso a esas matrices culturales que
están más ocultas, opacadas y que no refieren a la identidad en un sentido
localista, nacionalista o folklórico sino a las identidades que están “fuera de
circuito”
Lo que tiene en común x ej el cine alternativo, sea del lugar que sea, es que no
aceptan las cosas como son, son discursos críticos. Los carteles callejeros de
los pueblos que no responden a los intereses del mercado, y que develan la
expresión genuina de esa comunidad, las relaciones impensadas entre diseño
y literatura…
Desde los espacios académicos tenemos la responsabilidad de poner en
circulación los bienes culturales opacados, ignorados, desestimados por los
medios masivos hegemónicos. Es sabido que en la educación primaria y
secundaria, más allá de iniciativas aisladas de algunos docentes, esto no sucede
programáticamente, y queda librado a lo que suceda, a lo que “ponga en juego”
cada familia. Así, es año a año sorprendente la velocidad con la que los jóvenes
se encuentran más alejados de esos bienes. Y esto en el contexto de un mundo
que se supone como dicen los eslóganes: próximo, conectado, una comunidad.
No es novedad ni resulta difícil entender que esta exclusión no es una
casualidad, no es ingenua. La información, los libros, la música, el cine que no
están en netflix, spotify o amazon, es decir aquellos que están por fuera de estos
circuitos masivos, no lo están de manera casual sino claramente política. Hoy
más que nunca se habla del control social a través de las redes: no solo el
espionaje acerca de las personas sino también la modelización de las
conciencias, tal como habían imaginado hace décadas los precursores de la
ciencia ficción.
Los discursos alternativos, críticos, no aparecen e primera vista. Y el problema
es que los consumos que hacemos en el mundo contemporáneo son cada vez
más solo aquellos que están a primera vista. No es casual, por citar solo un
ejemplo, que si googleamos Fidel Castro, el sitio oficial cubano no aparezca en
la primera pantalla de links.
Y el problema es que esos discursos críticos son indispensables para construir
una mirada sensible sobre el mundo que nos rodea, y esta es a su vez, condición
para la producción de un diseño más humano, que contribuya a mejorar la vida
de las personas.

Si bien esta no es una problemática circunscripta al Taller de Diseño en


Comunicación Visual, ni a una cátedra ni siquiera a una institución educativa en
particular, es este nuestro espacio de trabajo, en el que se manifiesta esta
carencia de forma dramática, en el resultado de las producciones de diseño, esto
creemos, porque la calidad gráfica es el emergente de un capital simbólico que
en el caso de los diseñadores, debiera ser particularmente rico en lo que refiere
a la cultura visual.
Aquí queremos analizar qué sucede con esta realidad hoy en el taller de diseño
en comunicación, y de qué modo lo que podríamos llamar “pobreza” de cultura
visual, afecta el pensamiento proyectual.
Los docentes estamos cada vez más sorprendidos de la reducción paradójica y
vertiginosa del universo visual, surgen varias cuestiones clave en relación al
diseño, y a su enseñanza: las identidades culturales y su manifestación visual,
la cuestión de la belleza, el paradigma del good design, entre otros. ¿Qué es lo
bueno? Qué es la calidad gráfica? Qué vínculos tiene con la cultura y
particularmente con la cultura visual? Son preguntas que como docentes
debemos retomar, repensar porque en ellas está la clave del pensamiento
proyectual que queremos construir.
Diseñar es innovar, en el sentido en que pre-figurar es dar forma a algo antes
que exista, nuestra disciplina está lanzada al futuro, esto nos coloca frente a una
apuesta, a lo que puede ser. Y en este sentido es relevante pensar la conexión
entre esa calidad gráfica que esperamos y el pensamiento crítico como sustrato
del pensamiento proyectual. Es imprescindible un pensamiento proyectual que
subvierta el saber/el orden de este mundo, porque está claro que no aceptamos
el mundo tal cual es hoy. Para esto necesitamos las herramientas que los medios
niegan –o esconden-, esto es, los discursos críticos (la cultura visual alternativa,
entre otros) con los cuales dialogar para construir un pensamiento desde el cual
proyectar un futuro que escape a los designios del mercado.
Desde el modesto espacio de una cátedra proyectual, el Taller de diseño en
comunicación visual C, venimos trabajando estas cuestiones hace años, y
creemos que es bueno compartir estas experiencias, el desarrollo de algunas
estrategias para mejorar estas condiciones.

Acontecimientos articuladores de para trabajar sobre la complejidad de lo


real

La herramienta clave que nos ha dado buenos resultados en la resolución de la


tan mentada articulación teoría/práctica, es la incorporación de ejes trasversales
que cada año, permiten instalar un diálogo interdiscursivo. El año pasado, el eje
fue el Mayo Francés, revisitado desde Argentina 2018.
Les efemérides son eficientes articuladores de ideas porque se inscriben en una
forma “concentrada” que resulta muy semejante a otros formatos
contemporáneos: el mensaje de twitter, etc.

La calidad gráfica está íntimamente relacionada a ser sensible a la cultura de los


pueblos, y tener posición al respecto. Si no, somos meros reproductores de la
cultura global de mercado, que lejos de orientarse a enriquecer la vida social, se
ocupa de vendernos cosas que no necesitamos.

Como muchos diseñadores, pensamos que el diseño puede y debe servir para
mejorar la vida de las personas. Si bien es trabajoso correrse de trayectos del
diseño establecidos, generalmente signados por demandas del mercado, es
sorprendente el modo en que los alumnos responden con curiosidad y
compromiso, a proyectos innovadores y es ahí donde puede estar el lugar desde
donde la extensión interiorizada puede traccionar aprendizajes significativos.
Desde la universidad deberíamos ser promotores de un cambio cultural urgente:
nadie puede eludir que la crisis social a escala planetaria tiene “algo que ver” con
un modelo sustentado en la competencia y el individualismo. La extensión es un
camino para participar de la transformación profunda y a largo plazo de los
valores que reproducimos en las aulas hacia una sociedad en la que nos importe
a todos el destino de todos.

1. Escobar, Ticio (2015) "Cultura: Nuevas Subjetividades, Neoliberalismo y Proyecto


Emancipador" Conferencia en el Foro Internacional por la Emancipación y la
Igualdad, Buenos Aires, 12 de marzo.
2. Emir Sader (2015) Conferencia en el Foro Internacional por la Emancipación y
la Igualdad, Buenos Aires, 12 de marzo.
3. AAVV (1999): “First things first Manifiesto 2000”, Eye Nº 33
4. Palotai, Gabor (2002): “Maximizar la audiencia”. En: Tipográfica N° 5, p. 22.
Buenos Aires
5. Vattimo, Gianni (2015) “Actualidad de las Tradiciones Emancipatorias". Conferencia en
el Foro Internacional por la Emancipación y la Igualdad, Buenos Aires, 12 de
marzo.
6. AAVV (1999): “First things first Manifiesto 2000”, Eye Nº 33
7. Morin, Edgar (2000): Los siete saberes necesarios para la educación del futuro.
Unesco, Santillana, México
8. Paris Clavel, Gerard (1997) Entrevista en revista Tipográfica. Buenos Aires.
Recuperado De Edición en la UBA.
https://edicionenlauba.wordpress.com/2012/03/25/paris-clavel-en-revista-
tipografica-1997/
9. Sztajnszrajber, Darío (2013): Reportaje. En: revista El amor al cine. Fuente:
http://www.telam.com.ar/notas/201302/7046-el-filosofo-sztajnszrajber-exhibe-
el-amor-al-cine.html

BIBLIOGRAFÍA

Boaventura da Sousa, Santos (2005): La universidad del siglo XXI. Para una reforma
democrática y emancipada de la universidad. Miño y Dávila editores, Argentina
Dewey, John (1954): Experiencia y educación. Editorial Biblioteca Nueva, Madrid
Filpe, M; Guitelman, S. (2006): Donde las flores vuelan. Edición de la cátedra, UNLP, La
Plata
Filpe, M; Guitelman, S. (2011): El perro lanudo. Radiografía de un fenómeno. La Plata
Filpe, M; Guitelman, S. (2014): Diálogos. El diseño de un taller. SEDICI, UNLP.
La Plata
Litwin, Edith (2006): “El currículo universitario: perspectivas teóricas y metodológicas
para el análisis y el cambio”. Revista Educación y Pedagogía, vol. XVIII, núm. 46
Universidad de Antioquia
Mendez, Aitor (2008): El rey midas.
Fuente: http://contraindicaciones.net/?p=759#more-759
Potter, Norman (1998): Qué es un diseñador. Paidós, Barcelona
Schon, Donald. (1998): El profesional reflexivo. Como piensan los profesionales cuando
actuán. Paidós. Buenos Aires

*Chaves, Norberto (2011) “La calidad existe y es irrenunciable”. En:


http://www.norbertochaves.com/articulos/texto/la_calidad_existe_y_es_irrenunc
iable

*Fragmento de la frase de Montaigne “educar no se trata de llevar un vacío sino de encender un


fuego”.

Paris Clavel, Gerard (1997) Entrevista en revista Tipográfica Nº 36. Buenos Aires