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PROPUESTA DE ENFOQUE O MODELO PEDAGÓGICO

INSTITUCIÓN EDUCATIVA CIUDAD BOQUÍA


JUNIO DE 2019

1. Justificación:
Todo modelo pedagógico define y explícita de manera clara y precisa las concepciones, intereses y
perspectivas de un proyecto educativo. se constituye en el marco conceptual donde se clarifica qué
tipo de hombre se quiere formar y para qué tipo de sociedad. El modelo pedagógico se constituye de
esta manera, en el referente esencial de los procesos de formación de los nuevos sujetos sociales

2. Características generales del enfoque:

El constructivismo es el modelo pedagógico que surge a mediados del siglo XX en el cual se


concibe el proceso de aprendizaje como la interacción que realiza el sujeto, entre los aspectos
cognitivos, sociales y afectivos del comportamiento; realizando una construcción propia que se va
alimentando cada día a través de los entornos de aprendizaje.
El constructivo constituye un paradigma epistemológico alternativo a las propuestas tradicionales
establecidas hasta el momento.
Los principales teóricos que lo fundamentan son Jean Piaget con la “ Teoría del desarrollo”, la cual
considera que el aprendizaje es el resultado de la relación entre el sujeto y el objeto de conocimiento;
Lev Vigotsky con la “Teoría del constructivismo social” considera que hay aprendizaje cuando el
sujeto interactúa con el objeto en relación con otros; David Ausubel con la “Teoría del Aprendizaje
significativo” plantea que el aprendizaje verdadero solo puede nacer cuando los nuevos contenidos
tienen un significado a la luz de los conocimientos previos.

3. Rol del docente:


El docente debe facilitar el conocimiento,
otorgando a los alumnos las bases necesarias para acceder, lograr, alcanzar y como resultado
construir aprendizajes cada vez más complejos. Resultará entonces beneficioso otorgar a las
diferentes tareas a realizar por los estudiantes contextos reales así como también diversas
perspectivas, dando lugar al debate que ayudará a promover el aprendizaje cooperativo. El empleo
del debate como herramienta será ideal para lograr tal propósito, y promoverá a que los alumnos
construyan una conciencia reflexiva. Será necesario que el docente que aplique este modelo en el
aula sea una persona abierta a cambios e innovaciones y que se interese por promover aprendizajes
significativos que puedan ser aplicados en la vida cotidiana del alumno.
Al trabajar en las aulas con un enfoque constructivista, el docente al actuar como mediador de los
procesos cognitivos de los estudiantes, deberá ser consciente que de no ser constante la mediación
y orientación del alumno, éste corre el riesgo de perder el enfoque del tema.
Es aquí donde el currículo entra en juego. Si bien suele asociarse un programa detallado de
contenidos con la corriente conductista, su aplicación puede resultar sumamente beneficiosa. En el
modelo constructivista el programa funcionará como guía de los contenidos que los estudiantes
deberán asimilar. Permitirá organizar de algún modo, sus procesos y cuidar que no se desenfoquen
del tema.
La incorporación de un programa de estudios no implica que no se les permita a los alumnos
concebir el proceso de aprendizaje como dinámico e interactivo, sino que el aporte de conocimientos
organizados y generalizados para cada nivel de enseñanza tienen como fin enriquecer la
incorporación de información que conduce a la creación de esquemas mentales cada vez más ricos y
complejos.

Resultará beneficioso hacer entender a los alumnos las razones detrás de los diferentes ejercicios y
trabajos a realizar en el aula. En la medida que el estudiante sepa cómo hacer y por qué le resultará
útil aplicar tales procedimientos, podrá darle a su enseñanza razones que promoverán el querer
aprender. A modo de conclusión, se señala que si bien la educación constructivista en teoría parece
ser ideal, hay elementos comúnmente asociados al conductismo que ayudan a potenciar un enfoque
constructivista en la educación. La correcta implementación de la dupla currículo - docente, capaz de
evolucionar a la par de los estudiantes incentivará la construcción de estructuras cada vez más
complejas y ricas en los estudiantes.
Siguiendo el mismo orden de ideas y de acuerdo a todo lo expuesto anteriormente, el constructivismo
tiene como fin que el estudiante construya su propio aprendizaje, por lo tanto, según Maya (1996)
asegura que el maestro en su rol de mediador debe apoyar al educando para:
• Enseñarle a pensar: Desarrollar en el alumno un conjunto de habilidades cognitivas
que les permitan optimizar sus procesos de razonamiento.
• Enseñarle sobre el pensar: Animar a los alumnos a tomar conciencia de sus propios
procesos y estrategias mentales (Meta cognición) para poder controlarlos y
modificarlos (autonomía), mejorando el rendimiento y la eficacia en el aprendizaje.
• Enseñarle sobre la base del pensar: Quiere decir incorporar objetivos de
aprendizaje relativos a las habilidades cognitivas, dentro del currículo escolar.
El papel del maestro desde la perspectiva constructivista, se orienta bajo la figura de guía y
"provocador" de situaciones de aprendizaje, en las que el participante dude de sus propias ideas y
sienta la necesidad de buscar nuevas explicaciones, nuevos caminos que vuelvan a satisfacer esos
esquemas mentales, los cuales, han sido configurados por la interacción con su medio natural y
social. Según Moraga comenta que el maestro desde este enfoque debe orientarse a:
• Parte de lo que el educando puede y lo alienta, lo escucha, orienta y motiva.
• Trabaja para la autoformación más que para corregir.
• Ofrece un equilibrio entre estímulo y autoridad.
• Motivar el respeto mutuo.
• El rol del profesor es ser un facilitador que guía al alumno a organizar y
establecer relaciones de contenidos. Esto implica que el contenido debe ser
relevante, novedoso, funcional y bien estructurado para que pueda ser
memorizado y aprendido de manera comprensiva y no mecánica.
• Diagnostica permanentemente el estado emocional, el nivel cognoscitivo y los
intereses del alumno.
• Usa terminología cognitiva tal como: Clasificar, analizar, predecir, crear, inferir,
deducir, estimar, elaborar, pensar.
• Fortalece el razonamiento.
• Desafía la indagación haciendo preguntas que necesitan respuestas muy
bien reflexionadas y desafía también a que se hagan preguntas entre ellos.
• Garantiza un continuo desafío, para que el niño, a partir de la
desequilibraciòn, construya nuevas estructuras intelectuales.
• Es promotor de la autonomía intelectual y moral de los alumnos.
• El profesor luego de facilitar puentes entre lo previo y lo nuevo, ofrece
estructuras y estrategias que le permiten al alumno aprender de manera cada
vez más autónoma, interactiva y bajo su propio control.
El docente debe estimular y al mismo tiempo aceptar la iniciativa y la autonomía del estudiante.
Debe ser moderador, coordinador, facilitador, mediador y al mismo tiempo participativo.
Es el responsable de crear un clima afectivo, armónico, de mutua confianza partiendo siempre de la
situación en que se encuentra el estudiante, valorando los intereses de estos y sus diferencias
individuales.
Debe ser conocedor de sus necesidades evolutivas, y de los estímulos que reciba de los contextos
donde se relaciona: familiares, educativos, sociales.
Fomenta la participación activa no solo individual sino grupal con el planteamiento de cuestiones que
necesitan respuestas muy bien reflexionadas.
Tener conocimiento significativo del tema que enseña, suministra retroalimentación adecuada a los
estudiantes.
El currículum debe organizarse en forma de espiral para que el estudiante construya nuevos
conocimientos con base en los que ya adquirió anteriormente.

4. Rol del estudiante:


El estudiante se propone como aprendiz social (Solé y Coll, 1993, Coll, 1997)

Perfil del estudiante: afectuoso, autónomo, tolerante, líder, demócrata, solidario, consciente

de su rol de estudiante.de este modo, es posible que el aprendiz seleccione y transforme la

información, construya hipótesis y tome sus propias decisiones basándose en una

estructura cognitiva, logrando de este modo una representación de la realidad y de su

contexto.

El estudiante construye su propio conocimiento a través de acciones sobre la realidad.

Además, el educando aprende “cómo” aprende (no solamente “qué” aprende).

Estableciéndose de este modo como un sujeto activo en el proceso de aprendizaje.

El enfoque socioconstructivista nos plantea dos premisas educativas principales. La primera

de ellas es que el conocimiento es construido por el estudiante, por lo tanto la educación

tiene que instruir entorno a ello. La segunda, que destaca el en gran medida el contexto social,

ya que los individuos viven y aprenden a través de una ​cultura​. Por ello, la educación no se

puede aislar de la sociedad y debe estar contextualizada.

El profesor presta ayuda a la actividad mental constructiva de los estudiantes, denominada

influencia educativa; sin embargo, es sólo una ayuda, porque “el verdadero artífice del

proceso de aprendizaje es el estudiante, pero es una ayuda necesaria sin cuyo concurso

difícilmente se producirá la aproximación deseada entre los significados que construye el

estudiante y los significados que representan y vehiculan los contenidos escolares” (Coll,

2001, p.184, Onrubia, 2005).

En la ZDP los estudiantes podrán construir conocimientos, realizar tareas y controlar su

propio aprendizaje con la ayuda de otros (profesores y compañeros en el caso de la

educación escolar). El apoyo que el profesor presta al estudiante está representada en la

metáfora del ​andamiaje​, descrita inicialmente por Wood, Bruner y Ross (citados por Coll,

2001), en la cual, dicho apoyo se ajusta a las competencias del estudiante en cada momento y
va variando a medida que puede tener más responsabilidad en la actividad. La eficacia de la

ayuda se refleja en el ajuste progresivo, tanto para controlar como para traspasar la

responsabilidad al estudiante en las diferentes actividades. Por ello es pertinente, iniciar este

modelo de aprendizaje desde una edad temprana.

(Gutiérrez, 2011)Los conocimientos previos le permiten al estudiante enganchar los nuevos

contenidos y atribuirles significado en algún grado. Esta vinculación entre lo previo y lo nuevo

es el resultado de un proceso activo de los estudiantes, que permite reorganizar el

conocimiento y enriquecerlo. En este proceso, el profesor se convierte en un participante

activo en la construcción de conocimiento en torno a esos contenidos que son objeto de

enseñanza y aprendizaje y es el responsable de proporcionar andamiaje y ayuda ajustada a

las necesidades del alumno.

(Vigotsky) En lo relativo al estudiante, implica utilizar todos los resortes de que dispone en su

personalidad (su historia académica, sus intereses cognoscitivos, sus motivos para el

estudio, su emocionalidad) en relación con los que aporta el grupo de clase, involucrando a

los propios estudiantes en la construcción de las condiciones más favorables para el aprendiz

aje.

El estudiante de Ciudad Boquía trabajara de forma colaborativa con su grupo de compañeros

y el docente. Logrando así, que los estudiantes interactúen en el desarrollo de la clase para

construir, crear, facilitar, liberar, preguntar, criticar y reflexionar sobre la comprensión de las

estructuras profundas del conocimiento.

5. Evaluación según el modelo:


El concepto de evaluación ha evolucionado o se ha ido modificando conforme han corrido los
años, cargándose en su definición de las circunstancias propias de cada época, por ejemplo, Tyler
(1950) definía evaluación ​como "el proceso para determinar en qué medida los objetivos educativos
habían sido alcanzados mediante los programas de currículos y enseñanza" mientras que
Stufflebeam (1989) sostiene que ​"la evaluación de programas es el proceso de identificar, obtener y
proporcionar información útil y descriptiva acerca del valor y el mérito de las metas, la planificación, la
realización y el impacto de un objeto determinado, con el fin de servir de guía para la toma de
decisiones, solucionar los problemas de responsabilidad y promover la comprensión de los
fenómenos implicados" ​y Pérez Juste (1992) propone que ​"es el proceso sistemático, diseñado
intencional y técnicamente, de recogida de información rigurosa -valiosa, válida y fiable-, orientado a
valorar la calidad de un programa, como base para la posterior toma de decisiones de mejora tanto
del programa como del personal implicado y, de modo indirecto, del cuerpo social en que se
encuentra inmerso".​ [1]

La teoría sociocultural propuesta por Vygotsky, trasciende profundamente en la evaluación


del desarrollo cognitivo

1. El estudiante presenta un papel activo en la evolución del conocimiento. la evaluación


formativa busca la construcción personal del conocimiento, la evaluación constructivista no
tiene por objetivo medir la cantidad de conocimiento, se enfatiza en el desarrollo personal y
en el nivel de análisis alcanzado. El docente debe reconocer las diferencias individuales,
desarrollo de intereses particulares, capacidades, destrezas, habilidades y actitudes. Se
recomienda que la evaluación constructivista valore:
- Capacidad de aplicar los conocimientos adquiridos por parte del estudiante en su
diario vivir.
- La dimensión actitudinal de los estudiantes y desarrollo de destrezas y habilidades.
- La capacidad de generar nuevos planteamientos de acercarse al conocimiento,
diferentes a la visión del docente.
- La evaluación puede generar una resignificación del conocimiento y variar la
dinámica planteada por el docente al interior del aula de clase.
- En la evaluación constructivista se debe definir claramente lo que los estudiantes
deben construir y especificar las capacidades individuales, explicitar las normas
justas que deben cumplir los estudiantes.

[1] Las definiciones de evaluación aquí presentadas fueron tomadas de “EVALUACIÓN DE


PROGRAMAS EDUCATIVOS: MODELOS, TÉCNICAS E INSTRUMENTOS, ANÁLISIS DE DATOS Y
ELABORACIÓN DE INFORMES” de José Luis García Llamas, disponible en
http://www.redes-cepalcala.org/inspector/DOCUMENTOS%20Y%20LIBROS/EVALUACION/EVALUA
CION%20Y%20CALIDAD%20(UNED)/UNED_6/webdoc6.htm