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Argumentos a favor:

El método científico en general se basa en la medición sistemática, la


observación, la experimentación, el análisis y la formulación de hipótesis. Y tiene
por intenciones particulares para las ciencias sociales diagnosticar necesidades y
problemas de la realidad social, la aplicación del conocimiento en fines prácticos, y
aporta la posibilidad de predecir y generalizar el conocimiento producto de la
investigación. Así pues, este es un método muy eficaz a la hora de realizar
diagnósticos de las problemáticas que abordan las ciencias sociales, describir sus
causas y sus consecuencias de manera detallada, aportando el elemento
estadístico como el fundamento que le brinda confiabilidad, exactitud y veracidad.

Los fenómenos sociales, son susceptibles de ser abordados por el método


científico, pues al presentarse en grupos poblacionales muy grandes, por medio del
muestreo estadístico, la experimentación, la observación detallada, es posible
producir generalizaciones que explican dichos fenómenos de una manera ágil y
confiable. De no recurrir al método científico, el conocimiento obtenido no tendría la
solidez y veracidad respaldada por los hechos observables y los datos empíricos
que deben ser siempre tenidos en cuenta en la investigación, por lo que se
convertirían en mera especulación sin algún sustento.

Argumentos en contra:

Los fenómenos que abordan las ciencias sociales no son siempre entidades
empíricas, por lo tanto, estos pierden su carácter de tangible y cuantificable. El
estudio de estas ciencias aborda conceptos como “actitudes”, cultura, creencias,
lenguaje o comunicación; que suelen ser demasiado abstractos como para ser
abordadas desde el método científico, esto, impide entonces las técnicas de este
método, referentes a la observación sistemática, la medición o el muestreo
estadístico.

Las ciencias sociales cuentan además con un carácter dinámico, histórico y


contextual, por esta razón, no es posible realizar generalizaciones o producir leyes
que expliquen y predigan el comportamiento humano y social, ni los fenómenos
sociales, cosa que sí es posible (hasta cierto punto) en las ciencias naturales. Las
ciencias sociales no son exactas ni infalibles, por lo tanto, deben ser investigadas a
partir de métodos que tengan por objetivo comprender e interpretar aquellos
fenómenos que no son identificables a simple vista, que no son tangibles, y que
permitan desvelar las realidades sociales desde lo particular y lo cotidiano.

Así como la interpretación, la observación se constituye fundamental dentro


de la investigación en ciencias sociales por fuera del método científico; sin embargo,
no es una observación como está planteada en este método. Desde aquí se asume
que la observación objetiva del investigador no es posible, pues la mera presencia
del investigador ya modifica lo observado, no se diga ya en contextos controlados
como laboratorios, donde se recrean situaciones que guardan poca similitud con la
complejidad de la vida cotidiana, es por esto que, si bien en ciencias sociales e
realiza la experimentación, no es un instrumento confiable dentro de esta
investigación.

Las diferencias que se exaltan entre uno y otro método no implican


necesariamente que por esto las ciencias sociales pierdan su cualidad científica.
Son ciencias que no pretender ser exactas en la medida en que su fenómeno de
estudio no lo es; y aún así, los métodos propuestos para estas disciplinas son
válidos, reflejan situaciones reales, produce estudios replicables, y, sobre todo,
proporcionan un conocimiento práctico que es útil para el fenómeno de estudio.

Posición personal:

A la luz de los anteriores argumentos, consideramos que las Ciencias


Sociales distan mucho en su objeto de estudio de las Ciencias Naturales, en el caso
de las segundas, nos encontramos frente a un objeto de estudio relativamente
permanente en el tiempo, susceptible de ser estudiado mediante los principios del
método científico, el cual ha permitido estudiar la naturaleza por medio de
herramientas bastante sólidas, de predicción, control, generalización y
establecimiento de leyes inmutables (en la mayoría de los casos). Sin embargo,
resulta curioso que las verdades y enunciados de las ciencias naturales se vean
trastocados en su veracidad desde que se estudia la participación de la humanidad
en sus procesos de desarrollo, haciendo de la naturaleza algo más impredecible.
Esto no es casualidad y tampoco dista de lo que ocurre con los fenómenos
sociales, casi siempre impredecibles y poco susceptibles a la generalización; por lo
contrario, dinámicos, cambiantes, diversos y contextuales. Por estas razones es
preciso que el estudio de estos se desarrolle de manera integral, abordando
diferentes frentes de análisis, distintas formas de observación, pues su complejidad
así lo exige.

También es cierto que la magnitud de los fenómenos sociales es difícilmente


abarcable desde la particularidad, y existen aspectos que requieran de un estudio
desde el muestreo estadístico y la probabilidad, por ejemplo, o que requiera de
recrear situaciones sociales en espacios controlados, donde la experimentación sea
la metodología más acertada. Es frecuente encontrar estudios a partir del método
científico que intentan explicar las causas y/u orígenes de los fenómenos sociales,
apelando a herramientas como encuestas, sondeos, muestreos, entre otras, cuyos
resultados efectivamente son conocimiento sumamente importante, y se
constituyen un fundamento esencial para otro tipo de estudios, aún aquellos de
metodologías diferentes a las científicas.

De tal manera que, dad la complejidad de los fenómenos de estudio, un solo


método de investigación no es suficiente para abarcar la variabilidad de estas
realidades y es fundamental un complemento de técnicas, herramientas y
metodologías, siempre teniendo presente la transparencia epistemológica y la
rigurosidad en la investigación. Finalmente, asumimos una postura donde el término
“científico” no resulta exclusivo de un solo método, y las ciencias sociales han
labrado un camino académico rico y nutrido de conocimientos útiles, prácticos,
rigurosos y confiables, desde diferentes métodos, lo cual ha permitido mantener el
status de ciencia.