Sie sind auf Seite 1von 19

Revista Latinoamericana de Psicología

ISSN: 0120-0534
direccion.rlp@konradlorenz.edu.co
Fundación Universitaria Konrad Lorenz
Colombia

Ballesteros de Valderrama, Blanca Patricia; López López, Wilson; Novoa Gómez, Mónica
El análisis del comportamiento en los temas sociales: una propuesta para una cultura en paz
Revista Latinoamericana de Psicología, vol. 35, núm. 3, 2003, pp. 299-316
Fundación Universitaria Konrad Lorenz
Bogotá, Colombia

Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=80535306

Cómo citar el artículo


Número completo
Sistema de Información Científica
Más información del artículo Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal
Página de la revista en redalyc.org Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto
Revista Latinoamericana de Psicología
2003 Vol. 35 N° 3 299-316

EL ANALlSIS DEL COMPORTAMIENTO


EN LOS TEMAS SOCIALES: UNA PROPUESTA
PARA UNA CULTURA DE PAZ 1

BLANCA PATRICIA BALLESTEROS DE V ALDERRAMA*


W ILSON LÓPEZ LÓPEZ
y

MÓNICA NOVOA GóMEZ


Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá
ABA-Colombia

.....'1:'his~<ilepreséJits~'áievlew;of.e'
"jSsues :i~:ordertQ'
'. e

._ '.'.'•...... .···~aI,QJeJlli;··iJ' •..


Siiñner, OfIl.,-:"•.....•. ' ogy,-andIiartís;:fréf
sómecoinCídenceSin~baVioran~~$~S"· ."
are shown: Based' onbéñaviorall'rin:eip
é~araeterizeal'eace·cUlture.are pt~~~~~
i~rtaijce'oftP~'l>ehaVjoranaIyst'SPOJj~¿al~
witllp0litjcalpsychology. .
. _ 2·"" ",.:,.l",,'" ,". '__ ,

p~';~!'~~ ori3IySis,~.,.~,.~.~·~.l!s~~~p>li6cOl

" RESUMEN

Este, ¡utÍculo'.I'tClienta unarevisi6qd~l~s"principate$llpOrte~ de~,ámijísisd~leomp<>rtiUniento


cotitempotáneoa
.- - -
los aSuntos sociales y éultl'ttales, para apioXimarseaun inálisisdel
.
t~rilade' las
Continúa-

l Docentes de la Facultad de Psicología, Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, miembros del grupo de investigación
Lazos Sociales y Culturas de Paz de la Pontificia Universidad Javeriana.
* Correspondencia: BLANCAPATRICIABALLESTROS. Facultad de Psicología. Pontificia Universidad Javeriana. Cra. 7 N° 43-82.
Bogotá, Colombia. E-mails:blanca.ballesteros@javeriana.edu.co.lopezw@javeriana.edu.coymmnovoa@javeriana.edu.co
300 BALLESTEROS DE V ALDERRAMA, LÓPEZ y NOVOA

Continuación '.

culturas de paz en el caso colombiano. Se describen las propuestas de varios autores como Lamal,
Glenn, Guerin, 'Mattaini y Biglan, con sus orígenes en Kantor yen Skinner, desde la psicología y en
Harris, desde la antropología cultural, Igualmente semuestran coincidencias entre las propuestas del
análisis del comportamiento y desde otras perspectivas no necesariamente psicológicas. Con base en
los principios conductuales y en la noción de metacontingencia se proponen aquellas que caracteri-
zarían una cultura -. . ',~e~p,g~~~ '~~nte se concluye la
importancia dela< .•.....,. .,...•.
'.'.•.........
,.' '.'•." . (l.":' lá,~onvergencia de su
trabajo con la¡'Il~~~~(l~i.j~;;_~,t:t; .
~;
__
-~ -/~,i~Y_-_:-~J:,-_:t ;;¡"/~.,~_,
__
",::. ':):~~=:_~;
:1' 1t,.... _~~~ _ /~t_.;r _ ':f ~-_~: _/~_f~':
s; -,_~-~~
Palabras clave: análisis,El¿f·c~ni~rtamie\1tbf~lluFád~'1~,JJis.reiIO~ltural, psicología de la paz,
psicología política.

INTRODUCCIÓN sistema de relaciones como tal, independiente del


actuar particular de cada uno de los individuos
El objetivo principal de este artículo es hacer inmersos en dichas relaciones; mientras lo psicoló-
una revisión de los principales aportes del análisis del gico es el vínculo que estos sistemas sociales tienen
comportamiento contemporáneo a los asuntos so- como prácticas y normas llevadas a cabo por perso-
ciales y culturales, para aproximarse a un análisis nas con otras personas.
del tema de las culturas de paz en el caso colombiano.
El analista de la conducta no solamente recono-
Durante décadas la psicología, entendida como ce esta realidad social, sino que la entiende como
un campo que aglutina un conjunto de teorías sobre una normatividad convencional que define el siste-
lo específicamente humano, equiparó el análisis ma de contingencias expresado en el comporta-
experimental de la conducta (AEC) con el trabajo miento de los individuos. La preocupación por los
de laboratorio, especialmente en el laboratorio ani- temas sociales se encuentra en los orígenes de
mal. En este sentido, son ampliamente reconocidos diversas propuestas conductistas, por ejemplo en
sus aportes en múltiples áreas de trabajo básico y Kantor y Skinner (Kantor, 1922/1971, 1923/1971;
aplicado en psicología; sin embargo, recibió críti- Skinner, 1948 y 1953). No obstante, otros científi-
cas respecto de sus pobres desarrollos en la explica- cos sociales han hecho ver su limitado impacto, a
ción y predicción del comportamiento social, varias pesar de la potencialidad del paradigma para la
de las cuales se hicieron desde el desconocimiento explicación de las problemáticas comunitarias y
o el mal entendimiento de sus presupuestos teóricos sociales más complejas (Homans, 1969).
y epistemológicos. En concordancia con este lla-
mado, analistas de la conducta se han preocupado El análisis del comportamiento contemporáneo
por trabajar, ya no en el diseño de sociedades proporciona elementos teóricos y metodológicos
abstractas acordes con los principios de la conduc- útiles para analizar el comportamiento humano en
ta, como fuera Walden Dos (Skinner, 1948), sino su dimensión individual y grupal, manteniendo su
también en aplicar este cuerpo de conocimientos al énfasis en el caso único (enfoque ideográfico) como
estudio de sociedades y prácticas culturales especí- base para encontrar principios generalizables, lo
ficas. Estos trabajos han partido de postular que las cual lo distancia de la tradición científica preocupa-
ciencias sociales no pueden concebir a las políticas, da en primera instancia de las generalidades, para
las relaciones de producción ni las prácticas socia- luego aplicarlas a casos únicos, como lo afirma
les o las instituciones sin reconocer que se dan con Biglan (1995). El análisis del comportamiento
y entre individuos. De esta manera, lo social es el mantiene una concepción integral y coherente del
EL ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO EN LOS TEMAS SOCIALES 301

ser humano y entiende que los problemas indivi- ra, de forma que un cambio en las prácticas de la
duales y sociales están representados en el compor- infraestructura, por ejemplo en los hábitos de bús-
tamiento de la gente y los arreglos ambientales queda y consumo de alimentos, energía o informa-
experimentados (arreglos contingenciales). Esta ción, cambia la estructura (formas de organización,
perspectiva ha permitido hacer contribuciones im- distribución y orientación valorativa sobre la defensa
portantes al trabajo en todos los campos propios de y la seguridad) y a su vez, un cambio en la estructura
la psicología, reconociendo la necesidad de la se traduce en cambios en la superestructura. No
interdisciplinaridad. necesariamente los cambios en cada una de las
dimensiones conducen a cambios en las otras con la
Con estos supuestos de base, varios autores han misma velocidad.
enmarcado su trabajo como una subdisciplina de-
nominada Análisis Conductual de Sociedades o Para Glenn (1988), la taxonomia de Harris
Análisis Cultural (Baer, Wolf y Risley, 1968 y permite precisar el papel de la evolución biológica,
1987). Autores como Sigrid Glenn, Mark Mattaini, conductual y cultural, sin embargo es fácil confun-
Peter A. Lamal, Bernard Guerin y Richard Malott dir estos dos últimos niveles de análisis pues ambos
entre otros, han coincidido en la importancia de tienen como referencia la conducta. La dinámica
considerar los grandes sistemas sociales -económi- cultural que describe Harris carece de explicación
cos, políticos y sociológicos- de los cuales los sobre los procesos de selección de un permaclón en
individuos hacen parte. la infraestructura y es aquí donde la aproximación
de Glenn (1988) aparece como complementaria en
Dentro de esta perspectiva, Glenn (1988) aprecia la medida que explica cómo las metacontingencias
los conceptos del antropólogo Marvin Harris para el determinan el mantenimiento de las prácticas cultu-
análisis de la cultura, aunque posteriormente toma rales en la infraestructura, es decir, los permaclones
distancia por las implicaciones filosóficas y concep- de supervivencia. (Véase Andery y Serio en este
tuales de algunas elaboraciones del materialismo número, sobre la diferencia entre la aproximación
cultural de Harris. Sin embargo, es útil para la de Harris y el análisis del comportamiento).
propuesta desde el análisis del comportamiento revi-
sar aquí los elementos del materialismo cultural. En El concepto de metacontingencia de esta autora
primer lugar, para Harris las culturas se pueden hace referencia a la unidad de análisis de una
clasificar desde las entidades nucleares que descri- práctica cultural y ha sido de gran utilidad en los
ben rituales simples (1os actones), los cuales se acercamientos de la mayoría de analistas del com-
organizan como prácticas culturales en grupos de portamiento al campo sociocultural. Glenn (1988)
individuos denominados monoclones. La replicación acuñó el término metacontingencia, para dar cuenta
de estas prácticas en otros grupos de individuos y su de la complejidad de los procesos culturales, a
mantenimiento en el tiempo (por generaciones) se partir de la noción de selección de la operante y
denominan permaclones. En segundo lugar, Harris selección cultural. La metacontingencia implica
diferencia los ámbitos o dimensiones de organiza- una relación entre las prácticas culturales de un
ción de una cultura donde se desenvuelven los actones, grupo de personas y el resultado de dichas prácti-
monoclones y permaclones, siendo la primera di- cas. De esta forma, la adopción de una nueva
mensión la infraestructura, en la cual se organizan los práctica depende de las metacontingencias que
requisitos mínimos de subsistencia y reproducción enfrente el grupo social. Esto da paso a lo que se
para la supervivencia. La segunda dimensión es la conoce como Evolución Cultural, la cual inicia en
estructura, referida a las formas de organización la conducta de un individuo y se adopta como una
política de tipo económico, familiar, local, regional práctica cultural.
o estatal; por último se encuentra la superestructura,
con los rituales, mitos, artes, saberes científicos y no Posteriormente, Glenn (1988) articula dos pers-
científicos, entre otros. Para Harris (1990) la super- pectivas en su comprensión de lo cultural. En pri-
estructura emerge de la infraestructura y la estructu- mer lugar, el denominado paradigma evolucionista,
302 BALLESTEROS DE VALDERRAMA, LÓPEZ y NOVOA

el cual establece una relación entre la evolución diversas circunstancias sociales, con base en la
biológica (filogenia y ontogenia de los organis- metodología funcional, en oposición a las aproxi-
mos), la evolución de la conducta (filogenia y maciones estructuralistas. Dentro de la tradición
ontogenia de la conducta) y la evolución de la psicológica, los análisis estructuralistas se han ba-
cultura. En este sentido acoge y desarrolla la pro- sado en la naturaleza de las personas, las situacio-
puesta de Skinner sobre los diversos niveles de nes y las características topográficas de las conductas
selección (biológica, conductual y cultural). En de los individuos. Por el contrario, en la perspectiva
segundo lugar, la propuesta de antropología cultu- funcional si bien es importante considerar estos
ral de Harris (1990), como se describió en el párrafo aspectos como mediadores de las prácticas de las
anterior. Éste explica el origen y la organización de personas, solamente pueden entenderse a la luz de
las prácticas culturales desde variables de interacción las condiciones históricas, contextuales y de rela-
ambiental y evolutiva, enfatizando como determi- ción que las mantienen. Como se observa, la cues-
nante las variables de la dimensión descrita como tión crítica está en la unidad de análisis, trasladándose
infraestructura (las asociadas al modo de produc- para el segundo caso de la conducta entendida como
ción y reproducción). reacción, a la conducta entendida como interacción
(para profundizar en este tema revísese Kantor y
Para Glenn (1988 y 2003) Y Glenn y Field, Smith, 1975; Skinner, 1974; Ribes y López, 1985).
(1994), la teoría de la evolución permite guiar la
explicación en lo biológico, lo conductual y lo Una cuestión análoga es pertinente para el caso
cultural, de igual forma, conceptos como variación, del análisis conductual aplicado a lo social. En tal
selección y replicación se pueden utilizar en los tres sentido, Lamal (1991) explica que si bien parecería
niveles, diferenciando las unidades de análisis, la obvio que la unidad de análisis es el grupo más que
velocidad del cambio y el tipo de interacciones con el individuo (lo cual es característico de las inter-
el ambiente. Por un lado, la evolución orgánica se venciones tradicionales en psicología general y
explica por procesos de selección durante millones psicología clínica), la cuestión sobre quién( es) cons-
de años de historia de una especie y determinan su tituyen un grupo requiere de la respuesta a un
filogenia; este proceso a su vez es determinante en conjunto de preguntas, incluyendo las que identifi-
la selección de los repertorios conductuales que un can las variables de control de una comunidad, las
organismo despliega en su historia de interacciones diversas contingencias relacionadas con las prácti-
de vida, esto es, la ontogenia. Por otro lado, en la cas que la caracterizan y las diferencias conductuales
evolución conductualla unidad básica de análisis es entre ellas. En cualquier caso, ésto solamente podrá
la operante y los subprocesos que explican la varia- investigarse teniendo como marco de referencia las
ción, selección y replicación están dadas por las circunstancias o situaciones motivo de interés. Por
relaciones de contingencia. Por último, la evolu- ejemplo, si el objetivo es entender las pedagogías
ción cultural se explica a partir de identificar el utilizadas en la población universitaria de un país,
entramado de contingencias de reforzarniento que el foco estará no en los estudiantes ni los profesores
mantienen, refuerzan y extinguen grupos de indivi- como unidades aisladas, sino incluirá la legislación
duos en sus interacciones (prácticas culturales). y la reglamentación que determinan el acceso a la
educación, el nivel de formación del profesorado,
Por su parte, Peter A. Lamal inicia en 1984 los objetivos formativos y todo el impacto en el
sus trabajos en el área realizando un análisis de las conjunto de la sociedad y los modelos formativos
diferentes condiciones que determinan las prácticas durante la secundaria; todo lo cual permitirá deter-
sociales de control de la natalidad en la República minar la funcionalidad de ciertas prácticas pedagó-
de China, en el cual integra la definición de cultura gicas y la manera como se equilibra con el ambiente
como las contingencias de refuerzo social manteni- ecológico en el cual se da.
das por un grupo, con el de selección de conductas
y selección cultural (véase Skinner, 1979). Sin Un segundo punto enunciado por Lamal (1991)
embargo es en 1989 cuando propone el estudio de está relacionado con el tipo de medidas que permi-
EL ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO EN LOS TEMAS SOCIALES 303

tan determinar el impacto de aquello aplicado. Sin embargo, a pesar de su limitado impacto
Sobre este punto existen mayores divergencias inicial, el desarrollo de las últimas décadas ha
entre el análisis conductual aplicado a mostrado las enormes bondades del análisis cultu-
macroambientes y el análisis conductual aplicado ral, siendo una de las principales la capacidad para
a problemáticas individuales o de grupos meno- hacer predicciones acerca de circunstancias especí-
res. Las escalas y medidas que típicamente permi- ficas, lo cual va de la mano de las posibilidades de
ten evidenciar cambios en el contexto molecular diseñar mecanismos que faciliten el control de los
del laboratorio o el consultorio, y que sirven de factores que pueden resultar indeseables. En este
control para conocer cuándo la intervención ha sentido, ha sido fundamental reconocer que el aná-
cumplido su objetivo y en consecuencia debe lisis conductual sobrepasa los límites de otras dis-
terminarse, no se corresponden con las medidas y ciplinas, lo cual no significa que se yuxtaponga a
los tiempos manejados en el diseño cultural (ver ellas, sino que coopera de manera fundamental en la
también Baer, Wolf y Risley, 1987). Las razones creación de nuevos conceptos, principios y prácti-
de estas divergencias son variadas, pero pueden cas que permiten a su vez la descripción, predicción
resumirse considerando que las prácticas cultura- y control de los procesos sociales. Ejemplo de ello
les se establecen y mantienen en un proceso histó- es el uso de los principios derivados de los modelos
rico (no confundir con cronológico) en el cual conductuales en disciplinas afines como el materia-
median reglas de conducta, las cuales por defini- lismo cultural de Marvin Harris (1990), la econo-
ción son convencionales y como tales no depen- mía conductual o la sociología conductual de
den de una contingencia sino de múltiples Burgess y Bushell (1969).
contingencias que interactúan y se retroalimentan
entre sí. Tal particularidad hace que las acciones Lamal, en 1991, expresó "el análisis conductual
de hoy no tengan efectos directos en la población de sociedades es aplicable a cualquier colectividad,
objetivo, sino hasta dentro de varias "generacio- trascendiendo tiempo y espacio. La historia ha com-
nes", pues solamente en ese proceso es donde se prendido las sociedades y prácticas sociales pasadas
modifican las reglas de conducta que rigen las usando desde siempre nuestros conceptos (los deriva-
prácticas de un grupo determinado. dos de la teoría de la conducta). Así entonces, el
estudio de las sociedades contemporáneas es un cam-
Lamal (1991), continuando con los plantea- po en el cual tenemos todo que decir" (p. 10). Desde
mientos de Baer, Wolf y Risley (1987) señala que este escrito se reconoce un conocimiento todavía
otra de las características del análisis conductual incompleto sobre la manera de influenciar grupos con
aplicado a macroambientes, es su carácter princi- una historia de poder bien establecida, enfrentados
palmente descriptivo, más que experimental, lo bajo contingencias (intereses) marcadamente incom-
cual resulta evidente si se tiene en cuenta que, patibles, como es el caso de Colombia.
excepto en algunos casos, los analistas del compor-
tamiento no se han inmiscuido en el diseño de Respecto de lo ecológico, las propuestas con-
políticas, ni en el diseño de prácticas culturales. vocadas por el análisis del comportamiento se apo-
Con posterioridad, el mismo Lamal (1997), al igual yan en la ecología por la complejidad sistémica del
que otros científicos, evidencia la pertinencia de los fenómeno de interés, el cual siempre se da en un
modelos ecológicos y la tecnología conductual en nicho determinado. La ecología conductual enfatiza
el cambio social. En este sentido, es indispensable en las interdependencias entre ambiente, organis-
reconocer que cierto tipo de mecanismos de modifi- mo y conducta, imposibilitando por tanto
cación de conducta han operado en un primer nivel, acercamientos lineales e intervenciones simples.
dejando por lo tanto, las bases del sistema social sin De tal manera, los modelos ecológicos son subsi-
ningún cambio. Fawcet, Mathews y Fletcher (1980) diarios de la psicología ambiental, en la cual la
agruparon en este nivel aquellos factores asociados comunidad es entendida como un ecosistema
con la distribución del poder, la salud y otros habitacional, donde se producen intercambios so-
recursos del sistema. ciales que ejercen control entre sí y que suelen estar
304 BALLESTEROS DE VALDERRAMA, LÓPEZ y NOVOA

ligados a metacontingencias (Wicker, 2002). Los Por su parte, Biglan (1995) también encuentra
modelos ecológicos centran su interés en el estudio útil la clasificación de M. Harris de infraestructura,
del intercambio de lo ambiental y su impacto sobre estructura y superestructura, así como el término de
el comportamiento humano. Estos modelos metacontingencia de S. Glenn. Para este autor es
ecológico-conductuales son una expansión de la importante abordar los temas sociales desde la
noción de conducta operante de Skinner (1953), psicología, en conjunto con la antropología y la
aplicada a sistemas sociales múltiples, en donde las sociología y en esa dirección plantea como indis-
contingencias de refuerzo y castigo pueden enten- pensable desarrollar una ciencia de prácticas cultu-
derse en un continuo de simples a complejas y entre rales que permita modificar el comportamiento
individuos y comunidades (Hovell, Wahlgren y humano en la dimensión social. Este autor afirma
Rusos, 1997). que tiene mínimo tres ventajas considerar el com-
portamiento humano como originalmente lo defi-
El concepto de contingencia surge del nieron J. R. Kantor y B. F. Skinner -todo lo que hace
conductismo operante skinneriano, que a su vez se la gente, sea o no observable por otros. La primera
desprende del supuesto Darwiniano acerca de que ventaja es evitar el supuesto demasiado fácil de que
los organismos modifican su conducta en virtud de el comportamiento observable es causado por acti-
las consecuencias, es decir que ella es seleccionada. tudes, cogniciones, o sentimientos, entre otros even-
La selección genética implica un ambiente ecológico tos internos. Desde luego es cierto que en ocasiones
con un genotipo expresado a través de fenotipos esos eventos anteceden el acto observable, pero son
representados en la reproducción. A partir de las parte del mismo evento conductual. Por otro lado,
diferencias fenotípicas, producto de la interacción es necesario conocer cómo afectar ese evento para
entre genoma y ambiente, hay mejor adaptación a lograr cambios en el comportamiento. La segunda
los cambios del ambiente ecológico. El cambio de ventaja es que permite formular una manera más
las contingencias en la naturaleza puede favorecer precisa de pensar acerca del funcionamiento huma-
algunas características en el nuevo ambiente aún no por cuanto analiza de forma más comprehensiva
cuando esas características pudieron ser desventa- el papel de eventos como pensar y sentir en dicho
josas en el pasado. El azar juega un papel importan- funcionamiento. Es claro que en gran parte de la
te en el proceso evolutivo, no solamente la psicología todavía son ambiguos los conceptos
adaptación, y este factor es crucial en el análisis de como cognición, actitud, pensamiento, sentimien-
la cultura, donde se evidencia frecuentemente que to, principalmente porque se usa el mismo térmi-
hay prácticas desfavorables que se mantienen (el no para referirse a eventos organísmicos
terrorismo es muestra de ello). específicos, a constructos hipotéticos, o a mani-
pulaciones ambientales. La tercera ventaja está
La operante es una clase de conducta caracteri- en que lleva a analizar todos los eventos de
zada por su efecto en el ambiente y en consecuencia interés en términos que permitan identificar va-
por su susceptibilidad al reforzamiento. Este plan- riables posibles de manejar, de las cuales estos
teamiento permitió explicar cómo por efecto del eventos son una función. «Esto es cierto sea el
castigo, del reforzamiento positivo y negativo y por evento una respuesta motora observable, un pen-
estímulos discriminativos, se seleccionan conduc- samiento, un sentimiento, o un evento fisiológi-
tas que son dañinas para el organismo y la sociedad. co. La estrategia es identificar aspectos del
Este planteamiento aplicado a la selección de prác- ambiente manipulable que influyen la probabili-
ticas culturales implica un intercambio de las ope- dad de esos eventos.» (p. 47). Para este autor, así
rantes sociales o contingencias sociales que se como para los demás analistas del comporta-
proveen los individuos entre sí, en el que la conduc- miento revisados para este escrito, todavía es
ta de cada individuo suministra estimulación y limitado el conocimiento sobre cómo reducir la
consecuencias para las conductas de otros. Lo que prevalencia de comportamientos perjudiciales y
un individuo hace en una cultura depende del resul- no saludables, lo cual se constituye en un enorme
tado de los costos y beneficios de dicha práctica. reto para las ciencias del comportamiento.
EL ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO EN LOS TEMAS SOCIALES 305

Para Biglan y Smolkowski (2002) las comuni- lar, como determinante de consecuencias o como
dades tendrían que monitorear sistemáticamente parte del comportamiento mismo. En sentido am-
el bienestar de sus miembros, tendrían que tener el plio, siempre que una persona esté implicada en
bienestar como meta explícita y en ese monitorio el alguno de los términos de la relación de contingen-
psicólogo comunitario tendría un papel importante. cia se puede hablar de conducta social. Más que
Igualmente importante es asegurar que la comuni- distinguir entre conducta social y no social, se trata
dad disponga de procedimientos de intervención, de separar conducta social con y sin una comunidad
para lo cual es necesario conocer la evidencia verbal presente.
empírica sobre políticas y programas que puedan
interesar a la comunidad. Como contextualista, En su libro de 1994, Guerin distingue entre
Biglan también hace énfasis en la necesidad de que contingencias donde las personas actúan directa-
sean los miembros de la comunidad quienes deci- mente como estímulo discriminativo, como conse-
dan las metas de trabajo, con base en la compren- cuencia o como co-comportador/a, y contingencias
sión de los procesos de su comunidad. Esto se en las cuales una comunidad verbal mantiene el
relaciona con dos aspectos articulados en la psico- comportamiento, independientemente de la pre-
logía comunitaria y en la salud pública. Uno es la sencia de otra persona. De esta manera, lo complejo
necesidad de tener efecto más allá de los casos de las contingencias sociales está en el hecho de no
clínicos identificados (afectar la incidencia y preva- necesitar consecuencias inmediatas o directas para
lencia de una problemática), aspecto fundacional quien proporciona la consecuencia en el grupo
de la psicología comunitaria. El segundo es el social; dichas contingencias son difíciles de discri-
respeto por la autonomía de los miembros de la minar por las múltiples maneras como un grupo
comunidad, lo cual se relaciona con quién define las social refuerza a un individuo particular.
necesidades de cambiar qué.
Para Guerin el concepto de comunidad verbal
Otro autor interesado en la relación entre la tiene que ver con que los comportamientos llegan a
psicología y otras ciencias sociales es Guerin (1994), desligarse o a desemparejarse del ambiente no
para quien es central el tema del control contextual, social (propiedades físico-químicas de los objetos)
denominado control social posteriormente (Guerin, y son efectivos solamente en un contexto social. Por
200 1), por sus numerosas implicaciones en la com- ejemplo, hablar sólo tiene consecuencias en un
prensión del comportamiento humano. Como escri- contexto social. Por eso la conducta verbal incluye
be el autor, posiblemente el término control contextual también la música, el arte, los gestos, el uso del
pueda relacionarse en el lenguaje común con la dinero, los rituales y los comportamientos simbóli-
psicología estímulo-respuesta por el efecto dispara- cos, así como todo conocimiento construido social-
dor que puede deducirse de los eventos con textuales, mente. Desde esta perspectiva, las palabras no
pero aclara que ya Skinner había intentado una nueva refieren cosas, solamente refieren las personas a las
forma de pensar el tema del control del estímulo en cosas. En concordancia con lo anterior, en el campo
su propuesta analítica, según la cual el efecto o social, es importante tener en cuenta que muchos
control consiste en hacer más probable la ocurrencia comportamientos funcionan porque exclusivamen-
de la conducta en contextos similares. Para Guerin, te mantienen la comunidad verbal, mantienen el
es en este sentido que el contexto puede ser estímulo grupo social como un todo. Es el caso concreto de
discriminativo y prefiere referirse a contexto del numerosos rituales de carácter nacionalista como
estímulo más que a estímulo. izar el pabellón o bandera nacional, cantar el himno
en ocasiones especiales, las festividades patrias,
Al tratar sobre conducta social Guerin (1994) entre otros. Esta perspectiva de Guerin es compar-
considera difícil definirla y prefiere hablar de las tida por varios otros conductistas.
propiedades sociales de las contingencias, en las
cuales incluye contingencias donde estén En su capítulo de discriminaciones sociales
involucradas personas, sea como contexto estimu- (discriminación en el sentido técnico, no en el
306 BALLESTEROS DE VALDERRAMA, LÓPEZ y NOVOA

sentido de exclusión social), se hace énfasis en la postulación de conceptos como representación co-
función de estímulo discriminativo que puede tener lectiva o mente grupal. Este autor afirma que el
la presencia de la gente en el comportamiento de hecho de no atender a las consecuencias del com-
una persona. Puede ser discriminativo de cambios portamiento y al contexto en el cual ocurren, contri-
en las consecuencias específicas para una persona, buye a debilidad de la psicología social para tener
o discriminativo de cambios generalizados en las resultados en el cambio del comportamiento de la
consecuencias en presencia de casi todas las perso- gente. Parte de la psicología social desatiende las
nas. Al comparar las personas con otros objetos en consecuencias o las disfraza como "impulso hacia
el ambiente, las personas tienen propiedades distin- la consistencia", "deseo de auto-estima, de auto-
tas a los objetos, de forma que cualquier caracterís- definición", lo cual es recurrir a concepciones está-
tica puede funcionar como estímulo discriminativo ticas que dificultan el cambio.
de consecuencias diferentes. Sin embargo, en este
sentido Guerin no analiza la interacción con objetos El interés de Guerin (2001) por la relación entre
diseñados tecnológicamente para responder a cam- la psicología y las ciencias sociales lleva a atender
bios de conducta de las personas (Guerin, 1994). a explicaciones que incluyen el contexto histórico y
Extendiendo la definición de Guerin se podría decir social, lo mismo que a adaptar métodos de investi-
que la diferencia entre personas y objetos está gación de las ciencias sociales. Aunque su postura
determinada por la capacidad de variabilidad en la es de analista del comportamiento, aclara que no es
interacción, lo cual ha sido explicado por la teoría necesario aceptar esta perspectiva para comprender
de marcos relacionales y por el interconductismo. los puntos que trata en su escrito sobre el reconoci-
miento del control social en toda acción humana
Guerin no está de acuerdo con el término "señal aún cuando se trate de acciones realizadas en sole-
social" o "significado social" por dos razones: 1) da dad, como tocar guitarra en la habitación. Sin em-
la impresión de que el significado de señal estuviera bargo, en vez de defender la afirmación filosófica
en el objeto mismo o que fuera inherente al objeto de "todo comportamiento humano es social", este
y no en una historia de contingencia (la historia de autor prefiere describir las formas como las transac-
contingencia es lo psicológico) y 2) ignora el com- ciones o interacciones sociales influyen las accio-
ponente motivacional de los estímulos nes humanas, lo cual permite pensar sobre la gente
discriminativos y los trata como pura "informa- en términos de relaciones, más que en términos de
ción". Este autor habla de la posibilidad de que las objetos. •
discriminaciones se generalicen en una determina-
da comunidad social, por ejemplo, ciertos gestos o Guerin (2001) afirma que las proclamas en
movimientos "señalan" conducta agresiva, mien- contra de las nociones individualistas y a favor de la
tras la sonrisa "señala" reforzadores positivos, bajo construcción social han dado pocos detalles sobre
determinadas condiciones. Igualmente detalla siete la forma de comenzar a pensar en una persona
tipos comunes de discriminaciones generalizadas, totalmente socializada, ¿qué significa exactamen-
haciendo el paralelo entre la postura desde la psico- te? Para este autor, decir que somos sociales debido
logía social y el análisis del comportamiento, con a los efectos de una "identidad social" es volver a la
énfasis en el papel de las consecuencias para com- explicación en términos de una necesidad ubicada
prender mejor esos fenómenos, con la ventaja sobre dentro del individuo. Por su parte, el uso de "repre-
asumirlos como algo fijo o innato. sentaciones" en algunas teorías de la psicología
social aleja la naturaleza social del humano, al
Para Guerin (1994 Y200 1), como para la mayo- asumir implícitamente que es necesario tener repre-
ría de analistas del comportamiento, no se requieren sentaciones del mundo para actuar y que ese mundo
principios nuevos para entender la conducta social, representado se mantiene dentro de la persona, lo
pero sí reconocer sus propiedades diferentes a la de cual desafía la idea de algo realmente social. El
la conducta individual, propiedades que no son autor pone como ejemplo la postura de Serge
obvias ni evidentes y que han facilitado la Moscovici (1984) Y afirma que el uso de procesos
EL ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO EN LOS TEMAS SOCIALES 307

cognitivos y representaciones mentales hace ambi- los prerrequisitos sociales del comportamiento, con
gua la teoría de la representación social. una visión diferente de "cultura". En esta dirección,
es indispensable que los fenómenos estudiados por
Guerin (2001) reconoce dos limitaciones prin- la psicología estén disponibles para otras ciencias
cipales de algunas teorías del construccionismo sociales, con el objeto de tener un mayor acerca-
social y de la construcción social de conocimiento, miento con ellas y realizar investigación
la primera es el relativismo extremo y la segunda el interdisciplinaria, de ahí su propuesta de una psico-
sobre-énfasis en el lenguaje, como si éste fuera todo logía que este articulada con el conocimiento de
en la vida de la gente. No obstante, dice que algunos otras ciencias sociales que pueda emprender inter-
analistas del discurso han comenzado a hacer énfa- venciones para mejorar la vida de la gente (Guerin,
sis en bases concretas del poder social que hacen 2001).
trabajar al lenguaje. Para este autor, el lenguaje es
una forma especializada de hacerle cosas a la gente Teniendo en cuenta que el tema del control
(véase también 'Guerin en este número). social es central en la propuesta de Guerin (2001),
el autor comienza por aclarar que la perspectiva
Respecto del análisis del discurso y el análisis psicológica y de los eventos sociales es determinan-
conversacional, Guerin (2001) dice que han te, pues se trata de describir las ocasiones en las
retomado algunas maneras de pensar la acción cuales las acciones humanas no ocurrirían sin la
humana como transacción o interacción social, por intervención de otra persona; esto tiene que ver con
ejemplo, han pensado muchos "procesos cognitivos" actos que proporcionan o no ocasión para el com-
como eventos entre la gente y no como procesos portamiento. El autor cita a Bentley y a Kantor, e
internos. De esta manera, en el análisis indirectamente a Skinner, para cuestionar sobre la
conversacional, las representaciones y categorías propiedad social de los arreglos de estímulos en
son formas de actuación con influencia en la gente diversas situaciones y la forma como no se ha
a través del lenguaje, en lugar de sistemas almace- reconocido claramente este hecho en las ciencias
nados de conocimiento construido a partir de la sociales, y afirma que su respuesta hace referencia
interacción con el mundo. Cuando la representa- a que la mayoría del control social en la actividad
ción es abstracta, no refleja estructuras cognitivas o humana no es obvia, más aún, esa característica se
neurológicas, sino el efecto retórico de diferencias relaciona con la efectividad misma del control,
de afirmaciones abstractas en comparación con porque si fuera obvio podría moldear algún
afirmaciones concretas; desde esta perspectiva, las contracontrol. Aparte de no ser obvias, implica
estructuras de la cognición se convierten en propie- contingencias sociales complejas, múltiples y en-
dades de influencia del hablar. La crítica de Guerin trelazadas. Sobre las ventajas de hablar en términos
a estas posturas del discurso y la conversación es la de indi vidualismo y disposiciones mentales, Guerin
forma como se aborda la unión entre las bases no afirma seguir a Nicholas Rose. Finalmente, al pro-
lingüísticas del poder y el intercambio social; de ponerlas 18 formas de control social en el compor-
esta manera, cuando hablan de "interés" (p.e., inte- tamiento humano, aún en solitario, Guerin (2001)
rés por la igualdad) y "apuestas" (p.e., apuestas por aclara que todavía es necesaria investigación para
la vida, por la paz), no se aclaran los métodos de apoyar su propuesta, la cual servirá para que sus
integración para establecer sus bases, para lo cual lectores observen e indaguen de forma diferente el
sería necesario mejorar la integración con otras tema del control social.
ciencias sociales.
De manera análoga, Mark Mattaini aplica los
Por otra parte, las teorías basadas en nociones principios del análisis del comportamiento a los
disposicionales o individualistas llevan a que las temas sociales y específicamente centra su interés
intervenciones se dirigen al problema equivocado en la paz y la búsqueda de mecanismos de acción
porque dejan por fuera el control social delcompor- no-violenta para el cambio social (2001 a, 2001 b,
tamiento individual, Se requiere comprender mejor 2002a, 2002b). Su modelo parte de los principios de
308 BALLESTEROS DE VALDERRAMA, LÓPEZ y NOVOA

selección por consecuencias y del hecho de que la persona o la situación que posibilitan la ocurrencia
conducta de los indi viduos y aún más claramente de de una práctica determinada; las operaciones de
los grupos, se encuentra bajo el control de reglas, establecimiento, o condiciones situacionales que
las cuales determinan contingencias de afectan a un organismo alterando momentánea-
reforzamiento o castigo aún sin ser reconocidas por mente la acción reforzante de los eventos (función
las personas. En tanto que el comportamiento hu- reforzan te) y la frecuencia de ocurrencia del reper-
mano está mediado por procesos lingüísticos (ver- torio del individuo para la situación dada con base
bales), el actuar bajo reglas es una condición sine en la sensibilidad a la consecuencia, es decir su
qua non de la vida en sociedad, que inevitablemente función evocativa (Michael, 1993); la imitación de
remite al estudio de la conducta verbal y su desarrollo. modelos que representan algún tipo de autoridad
respecto del manejo de las contingencias, fenó-
La extensión realizada por Mattaini y Thyer meno importante en el aprendizaje social y las
(1996) al concepto de cultura de Skinner, en rela- reglas que gobiernan la conducta, mencionadas
ción con que las prácticas culturales son una clase anteriormente.
de operante, caracterizada de generación en genera-
ción y entre individuos de una misma generación, Además de esta taxonomía propuesta, gran
ha enriquecido el estudio de las culturas no-violen- parte de los beneficios del modelo de Mattaini y
tas desde la perspectiva del análisis de la conducta. Thyer (1996), es el énfasis puesto en el diseño
Para Mattaini y Magnabosco (1998) la mayor difi- cultural, que como bien su nombre lo indica señala
cultad del análisis de la conducta ha estado en no la planeación explícita, el establecimiento y la
reconocer los mecanismos e interdependencia en- estabilización de ciertas prácticas de no violencia
tre los diferentes niveles de relación social o que caracterizados por procesos conductuales cuidado-
diversas prácticas sociales tienen entre sí. En este samente estudiados. Ellos son, el énfasis en el no-
sentido, no hay que olvidar que esta restricción no refuerzo (extinción) de prácticas agresivas, el
está determinada por una visión limitada de los mantenimiento de la extinción de contingencias
factores implicados en el contexto cultural, sino que aún bajo el refuerzo negativo y el castigo, el aban-
está determinada por: a) la competencia entre diver- dono explícito de algunas formas de poder coerci-
sas metas o contingencias, lo cual es propio de la tivo, el refuerzo inmediato de las acciones deseadas,
organización de lo social, b) las contingencias son la presentación de estímulos discriminativos para
diferidas en el tiempo y e) son múltiples y entrela- acciones no- coercitivas por parte de otros, la pre-
zadas. A tales características, Mattaini, al igual que sentación de estímulos discriminativos para el tra-
los otros teóricos considerados en esta revisión, tamiento positivo, los cambios mediados
coinciden en establecer que los mecanismos de socialmente en las relaciones de equivalencia y las
cambio y diseño de prácticas sociales deben estar reglas, y la celebración de las instancias exitosas de
determinados por dos condiciones; por un lado, los contracontrol no violento.
programas deben basarse en el reconocimiento e
incentivo de acciones prosociales más que en alter- En resumen, se encuentra convergencia entre
nativas coercitivas, y por otro lado, tales programas los analistas del comportamiento revisados y otras
deben contemplar los niveles macrocontingenciales, propuestas de otros teóricos sociales en relación
sin limitarse a las intervenciones de nivel inferior con la necesidad de contar con una visión amplia y
(ideoclón propuesto por Harris). molar de lo social, sin pretender explicaciones que
se reduzcan a uno o unos pocos componentes de lo
Las condiciones bajo las cuales se desarrolla social. De igual manera se concluye la exigencia de
una práctica cultural están influenciadas, según hacer conceptualizaciones que permitan llevar a
Mattaini (1996), por las ocasiones, las cuales hacen acciones de cambio disponibles para la totalidad de
referencia a las circunstancias bajo las cuales una los individuos de la sociedad, entendida como un
consecuencia particular sigue una conducta; los todo integrado por personas cuyas prácticas socia-
antecedentes estructurales, o condiciones de la les comunes permiten reconocerlas como culturas.
EL ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO EN LOS TEMAS SOCIALES 309

Al aplicar el concepto de metacontingencias, se social y la diversidad cultural. La línea de investi-


encuentran algunas coincidencias con el manejo gación en Lazos Sociales y Culturas de paz, de la
que hacen Díaz González, Landa, y Rodríguez Pontifica Universidad Javeriana, ha acogido esta
(2002), con base en los postulados teóricos de Ribes preocupación y ha centrado su interés en la revisión
y López (1985) del concepto macrocontingencia y de autores como Lederach (1998), Fisas (1998) y
de análisis macrocontingencial, teniendo en cuenta Galtung (1998) quienes se han aproximado a la
que este autor no utiliza el concepto propuesto por comprensión y la postulación de mecanismos de
Glenn. Para estos autores, las macrocontingencias acción pertinentes para la construcción de culturas
incluyen valoraciones normativas con una historia de paz.
social (relaciones en el pasado) y todo análisis
macrocontingencial implica análisis de la corres- Para Fisas (1998) la paz ha evolucionado como
pondencia entre microcontingencias sociales nor- concepto, según las condiciones históricas por las
mativas y otras definidas por el individuo o los que ha atravesado la humanidad y las característi-
grupos. La característica principal de una cas de las diferentes situaciones con las que los
metacontingencia es la conjunción de contingen- pueblos han tenido que enfrentarse. Este autor
cias con resultados grupales, de forma que implica describe seis significados: a) ausencia de guerra, b)
conexiones entre prácticas culturales y sus resulta- equilibrio de factores (dinámicos, sociales, econó-
dos agregados, de lo cual se deriva su importancia micos, etc), c) dicotomía entre paz negativa y posi-
en la comprensión de prácticas culturales y los tiva (la primera referida a ausencia de violencia
efectos de retroalimentación de forma que los resul- directa y la segunda a ausencia de violencia indirec-
tados agregados tienen efecto en la incidencia de ta), d) paz feminista, e) paz holística tipo Gaia, con
prácticas culturales, como lo señalan Mattaini y énfasis en la relación entre los seres humanos y el
Magnabosco, 1997. planeta y f) la paz holística interna y externa. Fisas
acoge el pronunciamiento de la UNESCO y descri-
be una metodología en la cual incluye un programa
LAS CULTURAS DE PAZ dinámico relacionado con desarrollo, seguridad
económica y política, democracia y solidaridad
El interés de los teóricos sociales de diversas global contra amenazas comunes de la guerra y la
vertientes conceptuales, ha estado en las últimas violencia, entre otros.
décadas en las culturas de paz. Dada la relevancia
histórica, se realizará un estudio proponiendo como Para Lederach (1998), psicólogo social, una
unidad de análisis las relaciones entre diversos cultura de paz se caracterizaría por incorporar a sus
tipos de contingencias en función de las cuales prácticas cotidianas procesos de no-violencia, las
están las prácticas que expresan una cultura de paz. cuales convergen con las mencionadas por Mattaini
y colaboradores; entre esos procesos el autor iden-
Por diversas razones, los planteamientos acerca tifica como fundamental la reconciliación, entendi-
de las culturas de paz han sido limitados si se da como el producto de la relación necesaria entre
comparan con la multitud de textos sobre la violen- diversos sistemas implicados en un conflicto, que a
cia y las condiciones favorables al desarrollo de su vez supone encuentro entre ellas. La relevancia
conductas de agresión. Sin embargo, desde 1990 la de esta categoría está determinada por dos condi-
American Psychological Association (APA) con- ciones, una implica la integración de cuatro compo-
formó la División 48, dedicada a la psicología de la nentes verdad, misericordia, justicia y paz. y la
paz. La UNESCO en 1999 proclama las culturas de otra, plantea una perspectiva a largo plazo, que
paz definiéndola como una cultura de vida donde se demuestra sentido de la responsabilidad con las
convive en la diferencia, en la ética de la solidari- generaciones venideras. A su vez, similar a lo dicho
dad, con prácticas de escucha, atención al prójimo por los analistas del comportamiento, para Lederach
y responsabilidad; implica lucha contra la exclu- no hay que olvidar que en las culturas de paz, como
sión y garantiza la igualdad política, la equidad en las violentas, la responsabilidad de los diversos
310 BALLESTEROS DE VALDERRAMA, LÓPEZ y NOVOA

implicados para guiar el tipo de manejo o tratamien- cordancia con la nOCIOn de contingencia y
to que se da a la construcción de la paz no es metacontingencia,la cultura de paz requiere condi-
equitativa en todos los niveles de una sociedad, por ciones estructurales, de tipo macroeconómico,
lo tanto, las propuestas de una cultura de paz deben ecológico y sociopolítico en diversos grados de
identificar con claridad las figuras que ejercen complejidad y de interdependencia.
liderazgo: Liderazgo de nivel superior, liderazgo
de nivel medio y liderazgo de base; para reconocer En el caso de Colombia, confluyen demasiados
a su vez los tipos de consecuencias diferenciales grupos con intereses distintos, especialmente gru-
que recibe cada nivel y la manera en que ellas son pos armados (FARC, ELN, Paramilitares) cuyas
reproducidas por los participantes. acciones han tenido efectos graves en la sociedad
general. Entre estos efectos está la ausencia de una
De los autores colombianos Ardila (2001) defi- protesta social lo suficientemente poderosa para
ne la psicología de la paz como un campo de contrarrestar el poder de las armas, hecho relacio-
investigación y aplicación de acciones conducentes nado con prácticas de solidaridad y de organizarse
a la paz, con la misión de desarrollar sociedades en asociaciones civiles con propósitos explícitos de
sostenible s mediante la prevención del conflicto "hacer juntos", y la ausencia de una izquierda
destructivo y la violencia, el alivio de las conse- democrática, silenciada por la izquierda y la dere-
cuencias de éstos, la construcción de culturas de paz cha armada. Esta situación de violencia que afecta
y de comunidad global. Esta propuesta como las a los colombianos, estuvo inicialmente restringida
demás permite reconocer un movimiento mundial, al contexto rural, sin embargo en tiempos recientes
en el cual los psicólogos se sienten convocados a se ha extendido a las ciudades capitales, caracteri-
participar de forma activa, en la búsqueda de alter- zándose por eventos terroristas que alteran las diná-
nativas que permitan reducir la velocidad en el micas de convivencia de los ciudadanos a pesar de
incremento de las acciones violentas y sus conse- las múltiples manifestaciones de los diferentes
cuencias para el conjunto de la humanidad. estamentos de la sociedad por preservar la vida y los
derechos humanos.

EL CASO COLOMBIANO Para propósitos de este artículo, se entiende


como el nivel más molar o macro el de las políticas
Desde el análisis del comportamiento, Balles- internacionales desarrolladas para el ordenamiento
teros (2002) hace un intento de aplicar sus concep- social global por organismos en distintos campos
tos y principios a la comprensión de la paz como del desarrollo social humano. En el campo econó-
resultado de prácticas culturales en el medio colom- mico, se encuentran el Fondo Monetario Interna-
biano. En su ejercicio aplica los diagramas propues- cional -FMI-, la Organización Mundial del
tos por Mattaini para describir las reglas, las Comercio -GMC-, entre otras, las cuales diseñan
condiciones motivacionales, los modelos y las oca- las políticas macroeconómicas con influencia en el
siones estimulares para prácticas de paz, incluyen- crecimiento económico y por ende en las condicio-
do los resultados de las mismas tanto a nivel nes de distribución de recursos en un país. Como
individual como cultural. resultado de estas políticas y de las políticas de
quienes toman las decisiones macroeconómicas del
En este artículo se amplía la propuesta de Ba- país, se observa que el ingreso per capita de Colom-
llesteros (2002) para incluir un análisis más detalla- bia ha descendido de US$ 2.145.00 en 1995, hasta
do de las metacontingencias prevalecientes en la US$ 1.798.00 en 2000; con un alto grado de des-
actualidad y las que serían necesarias para efectiva- igualdad en ingresos de acuerdo con el coeficiente
mente hablar de una cultura de paz. Esta se refiere GINI (Coeficiente de concentración del ingreso), el
al conjunto de prácticas culturales que se mantiene cual señala que el 20% de los hogares más ricos
bajo el control de contingencias que por principio concentra el 52% de los ingresos, mientras el 58%
estarían en la categoría de no-coercitivas. En con- de la población se encuentra por debajo de la línea
EL ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO EN LOS TEMAS SOCIALES 311

de pobreza absoluta (Garay, 2002a). Estos datos económicas, políticas e ideológicas en función del
muestran que la inequidad en la distribución de la poder. De esta manera, se incrementan las prácticas
riqueza (exclusión económica) es una problemática de negociar la vida, como medio lucrativo o de
central para analizar los factores que influyen en la consecución de reconocimiento, por ejemplo, la
situación social del país. Las políticas establecidas tasa de homicidios en Colombia es de 64 por cada
por el FMI o cualquier otro organismo internacional 100.000 habitantes y la cantidad" de secuestro
o nacional son macrocontingencias, las cuales, como extorsivo fue de 3.041 en el año 2001. En esta
se dijo, pueden ser contrarias entre sí, con un efecto dirección, una cultura de paz implica restablecer la
especial que lleva a las metacontingencias caracte- vida como valor absoluto mediante acciones como
rísticas de una sociedad conformada por grupos educar en el respeto a la vida, en la negociación no
culturales tan diversos como el caso colombiano. violenta de conflictos, en renunciar a valores y
acciones que compiten con la preservación de la
En el campo social, vale la pena mencionar vida humana y en prevenir y combatir ciclos de
que aunque la Organización Mundial de la Salud escalada de conducta violenta.
-OMS-, la Organización de Naciones Unidas
-ONU- y la Organización de Naciones Unidas para En este nivel de complejidad se encuentran
la Educación, la Ciencia y la Cultura -UNESCO- varios tipos de metacontingencias, unas reglamen-
han señalado la necesidad de aumentar la inversión tan las acciones de seguridad social y otras regla-
social, en Colombia ha sido insuficiente para am- mentan las acciones de tipo financiero, las cuales se
pliar significativamente la cobertura general del contradicen y compiten entre sí. Por ejemplo, los
sistema de seguridad social, el cual cubre apenas el parámetros establecidos por el FMI respecto de la
54% de la población en salud y el 29% en pensiones globalización de los mercados, dificulta la inver-
(Garay, 2002a). La inversión y cobertura en educa- sión de recursos en salud y educación, si ellos deben
ción han tenido una evolución positiva en los últi- derivarse del PIB.
mos 30 años, llegando a188% en educación primaria
y 52% en la básica secundaria, sin embargo, existe Es un hecho el dominio de las metacontingencias
desarticulación en las políticas y asignación de económicas sobre aquellas que privilegian el desa-
recursos, con la consecuente desorganización del rrollo social equitativo, dado que todo intercambio
sistema educativo, caracterizado por una visión de bienes y servicios requiere el ajuste de la moneda
cortoplacista que afecta su calidad (Garay, 2002b). a ciertos parámetros determinantes para establecer-
la como el reforzador artificial generalizado más
En el campo jurídico, Colombia tiene un alto poderoso de la cultura humana; en consecuencia,
índice de impunidad y de corrupción, lo cual se cualquier metacontingencia que compita con este
relaciona con el hecho de la carencia de estudios en reforzador artificial estará en desventaja. De esta
sociología jurídica que permitan evaluar y analizar manera, el acceso a otros reforzadores se restringe
las leyes, normas e instituciones sociojurídicas. Por si no se cuenta con recursos económicos,
otra parte hay relación estrecha entre todos los metacontingencia que a su vez es corresponsable
niveles de la pirámide de la justicia, con la conse- del desequilibrio entre los pueblos, precisamente
cuencia de que la crisis colombiana es resultado del por la forma como se regulan las relaciones de
deterioro de la justicia, relacionado a su vez con el poder económico.
decremento de los mecanismos pacíficos de solu-
ción de conflictos (Garay, 2002b). Si se piensa en la cultura de paz, las prácticas de
un grupo social estarían dirigidas a buscar y mante-
La cuestión fundamental se relaciona con la ner intercambio de bienes y servicios de beneficio
valoración de la vida como determinante de una mutuo que impliquen relaciones entre iguales, sin
cultura de paz. En Colombia, como en muchos otros que en ellas esté implicada la dominación por la
lugares del mundo, la vida es un valor relativo, posesión de dinero. Esto exige el reconocimiento
negociable, justificable y dependiente de variables con base en intereses compartidos distintos a lo
312 BALLESTEROS DE VALDERRAMA, LÓPEZ y NOVOA

económico, las posibilidades equitativas de acceso de responsabilidad socio-política. Las metacon-


a bienes y servicios en función del intercambio de tingencias actuales refuerzan prácticas incompati-
recursos entre grupos, valorar como reforzadores bles con prácticas de paz, debido al centralismo en
las interacciones de ayuda y colaboración entre la toma de decisiones y en la asignación de recursos,
países e instituciones y reformar las políticas de a la corrupción y al clientelismo, sin procesos de
préstamo y pago de la deuda externa de países concertación y prospección a largo plazo, teniendo
en desventaja económica (usar alternativas no como consecuencia la exclusión, la sumisión y el
monetarias). paternalismo. El cambio consistiría en promover
políticas de participación y de concertación, tanto a
Otra metacontingencia que se considera impor- nivel nacional, como regional y local. Varias pro-
tante para este análisis, con las relaciones de poder puestas gubernamentales y no gubernamentales
con base en el conocimiento. En este sentido, el parecen estar guiadas hacia el establecimiento de
conocimiento es reconocido como un reforzador contingencias en este sentido, sin embargo, se re-
natural, pero los arreglos contingenciales estableci- quieren esfuerzos significativos para reemplazar
dos por las instituciones sociales han cambiado el prácticas de corrupción, por un lado, y de
uso de dicho reforzador, de forma que en vez de paternalismo, por otro, como interferentes impor-
constituirse en práctica de paz, se vea implicado en tantes. Los proyectos de participación ciudadana
prácticas de poder autoritario. De esta manera se han de estar sustentados en contingencias tanto de
usa el conocimiento para segregar, imponer y domi- corto como de largo alcance, con el fin de pasar de
nar demarcando relaciones jerarquizadas y autori- planes de gobierno a planes de Estado. Este tipo de
tarias en instituciones sociales, con el resultado del metacontingencia llevaría a reforzar prácticas de
dominio sobre el menos versado. Así, el conoci- compromiso con lo público alrededor de intereses
miento se establece como reforzador poderoso para colectivos, lo mismo que repertorios de autogestión
generar elitismo y exclusión. e inclusión social. Desde otras vertientes en psico-
logía social, este proceso ha sido denominado
En una cultura de paz, esta metacontingencia empoderamiento (Sánchez Pilonieta, 2(02).
establecería el compartir y promover el conoci-
miento, con acceso igualitario al conjunto de la En el campo del poder social se puede definir
sociedad y con relaciones horizontales entre las como metacontingencia la organización del reco-
personas e instituciones, contrapuestas a las verti- nocimiento al interior de los grupos e instituciones.
cales; el acceso garantizado al conocimiento lleva- Los criterios que se han privilegiado con base en los
ría al enriquecimiento cultural, sobre todo en países parámetros de competencia individual y grupal han
con tanta diversidad cultural, como Colombia. De favorecido prácticas de competencia desleal, de
acuerdo con el análisis de Garay (2002b) en los competitividad como equivalente a surgir aún a
talleres del milenio sobre educación, cultura y ética, costa del beneficio del otro; en resumen, a pasar por
la educación debe ampliarse a ámbitos más allá de encima del otro, quien se convierte en instrumento
los propiamente formales del conocimiento, pro- para lograr metas que sean reconocidas socialmen-
moviendo la participación ciudadana, de acuerdo te. Como reglas asociadas con este tipo de prácticas
con el avance del proceso de globalización. La se encuentran el desconocimiento de las necesida-
educación no es un gasto, es una inversión social- des de los demás, la instrumentalización del ser
mente rentable y un elemento estratégico para el humano y el lenguaje del desequilibrio (p.e., rico
desarrollo sostenible de un país (Sarmiento, 1999). versus pobre, oprimido versus poderoso). Las prác-
ticas asociadas con este tipo de conductas refuerzan
El poder político se puede analizar como otra a su vez la sumisión y el resentimiento, convirtién-
metacontingencia para explicar prácticas no sola- dose así en un ciclo de .retroalimentación difícil de
mente a nivel nacional, sino internacional y local. interrumpir. De manera acorde con una cultura de
Para este escrito, en el caso colombiano encontra- paz, la metacontingencia estaría definida por el
mos necesario el cambio hacia metacontingencias reconocimiento social con base en conductas de
EL ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO EN LOS TEMAS SOCIALES 313

cooperación, solidaridad, inclusión, respeto por la de autocontrol y reciprocidad positiva. Este tipo de
diferencia y valoración de la diversidad, todo lo reglas refuerzan la falta de compromiso con el
cual permitiría acogerse a definir al ser humano cambio y la irresponsabilidad con el destino de la
como un fin, manteniendo un lenguaje de la equi- humanidad, generando a su vez, resistencia a las
dad y la justicia social; en conclusión, el altruismo propuestas de cambio individual y cultural.
como patrón generalizado.
De manera contraria, una filosofía del hombre
En el tema de las culturas de paz se hace en la cultura de paz, consiste en considerarlo como
indispensable hacer referencia a la filosofía sobre el parte de la naturaleza cambiante y evolutiva, educar
ser humano como metacontingencia por cuanto, en la autorregulación y en la corresponsabilidad
como ha sido analizado por diversos autores, tanto con el bienestar humano. Habría por tanto, com-
en la filosofía como en la psicología y otras ciencias promiso con el diseño cultural y la explicación
sociales, la concepción de ser humano determina el de la conducta humana basada en modelos
tipo de acciones que se está dispuesto/a a asumir interaccionistas y probabilísticos de tipo
con el fin de solucionar diversos problemas que contingencial. En última instancia, la metacon-
afronta la humanidad como una unidad. Tiene que tingencia implicaría reforzar el compromiso con el
ver con lo que Fisas (1998) denomina la ética global cambio y la responsabilidad con el destino de la
unificada. Se requiere una filosofía del ser humano humanidad.
con una concepción holista, donde se conciba como
ser integral, sujeto y a la vez objeto de su propio La filosofía del ser humano descrita anterior-
conocimiento como coextensivo con la naturaleza mente tiene que ver con la metacontingencia rela-
y su comunidad, no la inmediata en su medio cionada con valores ecológicos. Diversos
circundante, sino con la comunidad humana. Esta movimientos mundiales y regionales han estado
filosofía, como cualquier otra es una construcción preocupados por el futuro de la tierra y sus recursos,
social/verbal y como tal es responsabilidad de per- cuyo conjunto conforma el hábitat de las distintas
sonas o grupos con funciones de "autoridad verbal" especies, muchas de ellas en vías de extinción por
para audiencias específicas, lo cual significa que el descuido del ser humano. Una cultura de paz no
dichas audiencias asumen como verdad y como puede ser independiente de prácticas ecológicas
regla aquellas afirmaciones provenientes de sus au- concretas y sus resultados. El sistema educativo ha
toridades verbales. De ahí la responsabilidad social comenzado a tomar un papel activo hacia la forma-
de los líderes religiosos, políticos o de cualquier ción de lo que algunos autores llaman conciencia
orden, incluyendo los medios de comunicación. ecológica, la cual en términos conductuales implica
repertorios de cuidado de la naturaleza, de uso
La psicología cuenta con datos suficientes para racional de los recursos disponibles, de consumir
entender que cuando se asumen concepciones estrictamente lo necesario, entre otros. En esta
dicotómicas en las cuales el ser humano es diferente categoría de prácticas culturales se encuentra el
de la naturaleza, la probabilidad de comprometerse proyecto GAIA (Fisas, 1998) y el desarrollo susten-
con el destino de la humanidad como unidad inte- table y en Colombia, las Comunidades de Paz para
grada disminuye, por cuanto otras contingencias se los habitantes del Urabá Chocoano, para quienes
hacen dominantes. Por ejemplo, aumenta la proba- una cultura de paz es una apuesta vital mediada por
bilidad de inmolarse (dar la propia vida) matando a el fuerte arraigo a la madre tierra donde lo que
otros o de asesinar a otros bajo contingencias de cuenta es la relación trascendente con la naturaleza
exclusión. De igual manera, creer que el hombre nutricia, interacción que asegura el bienestar por
está determinado por condiciones inabordables en encima de la consideración económica. Fortalecer-
función de sus propiedades especiales y únicas que se en la comunidad de paz significa conservar la
lo hacen inmodificable, trae como consecuencia vida, de manera digna, donde la decisión por la
evitar el diseño de contingencias ambientales que organización da fortaleza personal y colectiva
propicien repertorios promotores de las prácticas (Sacipa, 2001, 2003).
314 BALLESTEROS DE VALDERRAMA, LÓPEZ y NOVOA

CONCLUSIONES ción, como lo ha demostrado la comunidad de los


Horcones en México.
En general, el criterio de aplicación del análisis
del comportamiento se ha centrado en la observa- Una conclusión a partir de todo lo escrito es
ción de conductas concretas de la gente en contex- entender que el eje de una cultura de paz está
tos reales, con un criterio tecnológico dirigido a alrededor de construir y mantenermetacontingencias
características prácticas y posibles de modificación que moldeen y refuercen prácticas culturales no
en el ambiente físico y social. De ahí la propuesta coercitivas de inclusión social, equidad, solidari-
original de la ingeniería conductual, basada en la dad, pluralismo y corresponsabilidad. Parafraseando
necesidad de ingeniarse formas concertadas de a Mattanini (2002a), cada una de las prácticas
aplicar los principios conductuales a sistemas so- mencionadas requiere ser estudiada cuidadosamente
ciales (familia, escuela, comunidad, gobierno, etc.). con el fin de mejorar la comprensión de las dinámi-
cas conductuales implicadas.
El estudio cuidadoso de los modelos propuestos
por los analistas del comportamiento en el análisis Otra conclusión tiene que ver con la importan-
de las prácticas conductuales y culturales ha mos- cia de reconocer, como se ha dicho, convergencias
trado beneficios, sin embargo, es necesario diluci- entre el análisis del comportamiento y otras pro-
dar las vías de interacción entre los diversos niveles puestas o posturas conceptuales. Desde luego, no se
metacontingenciales, así como los sistemas de eva- pretende que todos los autores se lean entre sí, pero
luación del diseño cultural con indicadores que se considera deseable evitar mantener visiones ter-
permitan identificar los logros como producto de giversadas o incompletas de las diversas posturas,
dicho diseño y no de otros factores. Es claro que con el fin de enriquecer la comunidad científica en
explicar los eventos culturales desde esta perspec- torno de los problemas sociales, en este caso con-
tiva supone incluir en el análisis diversas y comple- creto, las culturas de paz.
jas interacciones contextuales y sus determinantes
evolutivos. Es imposible cerrar este escrito sin señalar el
papel político del analista del comportamiento en
Es tarea del analista del comportamiento estu- cuanto a que su conocimiento de los procesos
diar en detalle y hacer evidente para las comunida- conductuales y culturales son fundamentales para
des científicas y no científicas las metacontingencias lograr congruencia entre el diseño y la ejecución de
y contingencias del diseño cultural en el cual nos políticas públicas y lo que hemos definido como
encontramos. Hablar de diseño cultural no implica cultura de paz. En este sentido, es indispensable
que "alguien controle, manipule o deshumanice", tener en cuenta la convergencia de las propuestas
sino por el contrario, es concebir un trabajo concer- del análisis del comportamiento y la psicología
tado, participativo e inclusivo en pro de objetivos política.
comunes, inacabados y en permanente formula-

REFERENCIAS

Andery, M. A. YSerio, T. M. (2003). Metacontingencias y dialéctica: ¿son incompatibles? Revista Latinoamericana de Psicología,
35, 273-280.
Ardila, R. (2001). ¿Qué es la psicología de la paz? Revista Latinoamericana de Psicología, 33, 1, 39-43.
Baer, D. M., WolfM. M. y Risley, T. R. (1968). Sorne current dimensions of applied behavior analysis. Journal of Applied Behavior
Analysis, 1,9-97.
Baer, D. M., Wolf, M. M. Y Risley, T. R. (1987). Sorne still-current dimensions of applied behavior analysis. Journal of Applied
Behavior Analysis, 20, 313-327.
Ballesteros, B. P. (2002). La realidad colombiana desde el análisis del comportamiento: la paz resultado de prácticas culturales.
Universitas Psicológica, 1,81-91.
EL ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO EN LOS TEMAS SOCIALES 315

Biglan, A. (1995). Changing cultural practices: a contextualistframeworkfor intervention research. Reno, NV: Context Press.
Biglan, A. y Smolkowski, K. (2002). The role of the cornrnunity psychologist in the 21 st Century. Prevention & Treatment, 5, 15,
Disponible en: http://wateway1.obid.com/obidweb.cgi
Burgess, R. L. Y Bushell D. (1969) (eds). Behavioral sociology: the experimental analysis of social process. New York: Columbia
University Press.
Díaz González E., Landa, P. y Rodríguez, M. L. (2002). El análisis contingencial: un sistema interconductual para el campo aplicado
En G. Mares y Y. Guevara (comp.) Psicología 1nterconductual: avances en investigación tecnológica. (Vol 2, pp. 4-49).
México: Universidad Nacional Autónoma de México.
Fawcet S. B., Mathews, R. M. Y Fletcher, R. F. (1980). Sorne promising dimensions for behavioral cornrnunity technology. Joumal
of Applied Behavior Analysis, 13,505-518.
Fisas, V. (1998). Cultura de paz y gestión de conflictos. Barcelona: Icaria
Galtun, J. (1998). Actores constructores de paz. En: H. Roa y V. Torrijos. (Eds) ¿Es posible la paz en Colombia?: tendencias
recientes en la investigación mundial entre paz y conflictos, (pp.75-87) Bogotá, ESAP.
Garay, L. J. (2002 a). Colombia entre la exclusión y el desarrollo: propuestas para la transición atestado social de derecho. Bogotá:
Contraloría General de la República.
Garay, L. J. (2002 b). Repensar a Colombia: hacia un nuevo contrato social. Bogotá: Tercer Mundo.
Glenn, S. (1988). Contingencies and metacontingencies: toward a synthesis of behavior analysis and cultural materialismo The
Behavior Analyst, 9, 193-196.
Glenn S. (2003). Selección en dos niveles en la evolución de la ciencia. Revista Latinoamericana de Psicología, 35, 281-288.
Glenn, S. S. & Field, D. P. (1994). Functions of the environment in behavioralevolution. The Behavior Analyst, 17, 241-259.
Guerin, B. (1994). Analyzlng social behavior: behavior analysis and the social sciences. Reno, NV: Context Press.
Guerin, B. (2001). Individuals as social relationships: 18 ways that acting alone can be thought of as social behavior. Review of
General Psychology, 5, 406-428.
Harris, M. (1990). El materialismo cultural. Madrid: Alianza (G. Gil Catalina, trad.)
Homans, G. e. (1969). The sociological relevance ofbehaviorism. En R. L. Burgess y D. Bushell (Eds.) Behavioral Sociology: The
experimental analysis of social process, (pp. 1-26) New York: Columbia University Press.
Hovell, M. F., Wahlgren, D. y Rusos, S. (1997). Preventive medicine and cultural contingences: a natural experiment. En P. A.
Lamal (Ed.), Cultural contingencies: behavior analytic perspectives on cultural practices, (pp. 1-30) Praeger: London.
Kantor, J. R. (192211971). An essay toward an institutional conception of social psychology. En J. R. Kantor (Ed.), The aim and
progress of psychology and other sciences (pp. 357 - 384). Chicago: Principia Press.
Kantor, J. R. (192311971). What are the data and problems of social psychology? En 1. R. Kantor (Ed.), The aim and progress of
psychology and other sciences (pp. 396 - 403). Chicago: Principia Press.
Kantor, J. R. Y Smith, N. (1975). The science of psychology: an interbehavioral survey. Principia Press: Chicago.
Lamal P. A. (1989). The impact of behaviorism on our culture: sorne evidence and conjectures. The Psychological Record, 39,
529-535
Lamal P. A. (1991). Behavioral analysis of societies and cultural practices. Hemisphere Publishing Corporation. U. S. A.
Lamal, P. A. (Ed.). (1997). Cultural contingencies: behavior analytic perspectives on cultural practices. Praeger: London.
Lederach, J. (1998). Construyendo la paz. Bilbao: Bakeaz
Mattaini, M. A. (1991). Choosing weapons for the war on "crack": an operant analysis. Research on Social Work Practice, 1,
188-213.
Mattaini, M. A. (1996). Public issues, human behavior and cultural designo En M. A. Mattaini, y B. A. Thyer (Eds.), Finding
solutions to social problems. (pp. 13-40). Washington, D.e.: American Psychological Association.
Mattaini, A. y Magnabosco, J. L. (1997). Reworking welfare: untangling the web. En P. A. Lamal (Ed) Cultural contingencies:
behavior analytic perspectives on cultural practices, (pp. 151 - 167). Westport, CT: Praeger.
Mattaini, M. A. (200la). Constructing cultures of no-violence: the peace power! Strategy. Education & Treatment Children, 24,
430-445
Mattaini, M. A. (2001 b). Editorial: The science of behavior and human rigths. Behavior and Social lssues, 11, 1-2
Mattaini, M. A. (2002 a). Editorial: the science of noviolence. Behavior and Social1ssues, 11, 100-104.
Mattaini, M. A. (2002 b). Editorial: the globalization of violent behavior. Behavior and Social1ssues, 12, 1-3.
Mattaini, M. A. with the PEACE POWER Working Group (200lc). Peace power for adolescents: strategies for a culture of
nonviolence. Washington, D.e.: NASW Press.
316 BALLESTEROS DE VALDERRAMA, LÓPEZ y NOVOA

Michael, J. (1993). Concepts and principies of behavior analysis. Kalamazoo, Michigan: Westem Michigan University Press.
Moscovici S. (1984). The phenomenon of social representation. En R. M. Farr y S. Moseovici (Eds), Social representations (pp.
3-69) New York: Cambridge University Press.
Ribes, E. y López, F. (1985). Teoría de la conducta: un análisis de campo y paramétrico. Trillas: México.
Sacipa, S. (2001). Hacer la paz en medio de la guerra. Ponencia 24° Congreso de Psicología Política, México.
Sacipa, S. (2003). Lectura de los significados en historias del desplazamiento y de una organización comunitaria por la paz.
Universitas Psicológica, 2, 49-56
Sánchez Pilonieta, A. (2002): Dispositivos de empoderamiento para el desarrollo psicosocial. Universitas Psychologica, 1, 39-48
Sarmiento, A. (1999). Para una visión prospectiva de lo social: pobreza, equidad, educación y salud. En H. Gómez Buendía (comp.).
Para dónde va Colombia (pp. 183-188). Bogotá: Tercer Mundo/Colciencias.
Skinner, B. F. (1948). Walden two. New York: Maemillan
Skinner, B. F. (1953). Science and human behavior. New York: Macmillan
Skinner, B. F. (1974). About behaviorism. New York: Knopf
Skinner, B. F. (1979). Contingencias de reforzamiento: un análisis teórico. México: Trillas
UNESCO (1999). Movimiento mundial para la cultura de paz y no violencia. Quito: Autor.
Wicker, A. W. (2002). Ecological psychology: historical contexts, current conception, prospective directions. En R. B. Bechtlel
yA. Churchman. (Eds). Handbook of enviromental psychology, (pp. 114-126). Wiley & Sons Ine. New York.