Sie sind auf Seite 1von 14

MEDIO AMBIENTE

Un modelo urbano más sostenible para el siglo XXI

LA CIUDAD-PAISAJE
SOBRE EL PAISAJE
DE LA CIUDAD
Por J.M. DE PRADA POOLE. Dr. arquitecto. Profesor titular de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA). Universidad Politécnica de Madrid (UPM).
A. OZÁMIZ FORTIS. Dra. arquitecta. Directora del Dpto. de Arquitectura y profesora. Escuela Superior de Arquitectura y Tecnología (ESAT). Universidad Camilo José
Cela (UCJC). Madrid. e-mail: aozamiz@ucjc.edu

48 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Nº 115 Tercer trimestre 2009


El artículo hace un breve análisis histórico, sobre lo que las motivaciones, tanto físicas
como sociales, han influido en el inconsciente ideario colectivo del concepto de ciudad,
para dar lugar a los distintos modelos urbanos en su relación con el entorno inmediato.
Ello propiciará una reflexión general sobre las consecuencias que ha acarreado a las
ciudades actuales, que, al proceder de un modelo que no estaba preparado para los
cambios de todo tipo acaecidos a lo largo del siglo XX, han colapsado su
funcionamiento, devorando y degradando el territorio próximo y proyectando una
amenazadora sombra sobre su futuro.
Partiendo del examen de los problemas urbanos más acuciantes y de la especulación
sobre sus posibles soluciones, los autores proponen el abandono paulatino de la ciudad
actual para pasar a un nuevo modelo de ciudad que, encaramándose sobre el paisaje
para convertirlo en reserva de la colectividad, hará innecesario el uso del automóvil
privado, será más económico, menos devorador de recursos, de más fácil
mantenimiento y más amable social y climatológicamente.

Nº 115 Tercer trimestre 2009 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE 49


MEDIO AMBIENTE

Al inicio de la historia, en la ciudad no existía preocupación

L
a palabra «paisaje» tiene, co-
mo la mayoría de las palabras,
por lo de fuera; ni siquiera se consideraba que fuese paisaje
múltiples significados 1. Según
se desprende de ellos, todos
se hallan conectados, interpenetrándo- precedentemente (ver apéndice I), dón- Ni siquiera se consideraba que fuese «pai-
se de una manera tan directa que los lí- de termina tanto la acción de la ciudad saje». Lo de «fuera» era sólo un incómo-
mites exactos que diferencian unos de sobre el entorno, como viceversa? O sea, do proveedor de materias de las que ali-
otros serán siempre de dudosa precisión. ¿cuáles son todos los elementos que con- mentarse, vestirse y cobijarse.
Un ejemplo, de rabiosa actualidad, po- figuran el verdadero paisaje de una ciu- Así fue durante miles de años, hasta la
dría ilustrar de manera muy sugerente lo dad que no son sólo los meramente vi- aparición del primer esbozo del con-
que se pretende insinuar en este artícu- suales? El pantano que abastece una ciu- cepto de «paisaje». Concepto que apare-
lo: ¿no es cierto que la opinión mayorita- dad, ¿forma o no parte de su paisaje, ya ce merced a la sensibilidad de los poetas
ria admite como hecho que la acción an- que es base para decidir su tamaño, sus y pintores, quienes, debido al ancestral
tropogénica es la responsable de lo que límites de crecimiento, las dimensiones aislamiento civilizador de la ciudad, ya
hoy se denomina calentamiento global? de sus parques y su vegetación? ¿Hasta han olvidado el lado duro de la «natura-
¿Y no es también cierto que dicho calen- dónde llega el horizonte del paisaje flu- leza» y ahora contemplan únicamente
tamiento es, a su vez, el responsable del vial del río que atraviesa una ciudad: has- su belleza.
cambio climático, que acarrea modifica- ta las fábricas que cauce arriba vierten, Algunos historiadores occidentales
ciones en la temperatura, en los regíme- contaminan y enturbian sus aguas, y trans- suelen citar, como punto de arranque 3
nes de vientos y lluvias y su distribución, forman la fauna piscícola? Y, ¿hasta dón- de esta nueva sensibilidad, la mística e
y la consiguiente modificación de todos de llega el paisaje aguas abajo del vertido histórica ascensión de Petrarca al mont
los escenarios y paisajes del planeta, ta- de las depuradoras y sus olores? ¿Qué de- Ventoux 4.
les como la disminución de los glaciares, cir del aire y su boina caliente y sucia que
el derretimiento y modificación de los po- el viento arrastra en una u otra dirección?
los, y la subida de los mares y océanos ¿Y de los vertederos y basureros que es- (1) Algunos de los más importantes se pueden
consultar en el apéndice I.
que, a su vez, transformará los límites de tán creando en muchas ciudades una nue-
las costas de todos los continentes del pla- va fauna urbana, subterránea, aérea y te- (2) El aparente exceso de palabras
entrecomilladas, del que los autores son
neta, etc.? ¿Dónde fijar los límites de nues- rrestre de lo más diversa, que a menudo plenamente conscientes, es un intento de llamar la
atención sobre la ambigüedad intrínseca de una
tro «paisaje global»? 2 crea problemas de convivencia? serie de términos, de uso frecuente en nuestra
disciplina. Ello propicia en los lectores el que
En este artículo adoptaremos el sen- Históricamente, en sus inicios, la ciu- puedan darle la que se acerque más al punto vista
tido más genérico del término «paisaje», dad se configura frente, o de espaldas, personal de cada uno, con lo que es más fácil lograr
su aquiescencia al escrito, sea cual sea su origen y
para expresar con ello que la relación del al paisaje. la autoridad de quien lo hace.

hombre con su entorno dista mucho de Para el hombre primitivo, la naturale- (3) En nuestra opinión, resulta muy arriesgado
asignar una fecha determinada a la aceptación de
detenerse en lo puramente local, en lo za es hostil. Aunque le proporcione ali- un concepto. Lo habitual es que éstos se asienten
que se nos aparece como lo más inme- mentos, él se los tiene que arrebatar con poco a poco, mediante avances y retrocesos. Lo
que tampoco suele suceder de una manera
diato que perciben nuestros ojos, sino dificultad. Es impredecible y hosca. Las homogénea, ni lineal. A veces, hasta son necesarios
varios siglos para que una nueva idea sea aceptada
que incluye, asimismo, aquellos aspec- tormentas, la lluvia y la nieve, el frío y el como tal, incluso dentro del universo intelectual o
científico.
tos que no se ven, pero que influyen de calor excesivos, así como el inconve- En todo caso, el célebre pasaje muestra
manera directa, a corto, medio o largo niente de que una persona aislada se ha- cómo el conocimiento, los conceptos, van a ser casi
siempre producto del «ocio» entendido éste en su
plazo, sobre nuestro cuerpo o nuestra ya de surtir personalmente de todo aque- sentido laxo de «tiempo libre». En esta ocasión, la
distinta mirada de esta «ascensión» va a ser
calidad de vida individual y colectiva. llo que necesita, hacen que los grupos consecuencia del espíritu flâneur (vagabundeador)
que impulsa al poeta a deambular en su paseo por
Si bien es cierto que toda ciudad, toda humanos se asocien, formen conjuntos la campiña.
organización humana, suele poseer unos de convivencia cada vez más grandes,
(4) Aunque ésta tiene lugar en 1336, y bajo la
límites legales y administrativos defini- de modo que puedan paliar con mayor influencia de la lectura de las Confesiones de San
Agustín, que le invitan a mirar en su interior la
dos por los correspondientes Estados, éxito los embates y dureza de ese «exte- belleza y paz del paisaje que en este paseo
enmarca su crisis espiritual y su retiro, el año
¿podría alguien decir, de manera conci- rior» hoy denominado «naturaleza». En siguiente, ir a Valclusa, lugar rodeado también de
sa, con arreglo a los significados lingüís- los inicios de la Historia, en la ciudad no un bucólico entorno, hará que sus mejores poesías
estén ambientadas en este tipo de escenarios
ticos del término «paisaje» consignados existía preocupación por lo de «fuera». «naturales».

50 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Nº 115 Tercer trimestre 2009


CIUDAD-PAISAJE. Una propuesta de futuro

Lo cierto es que aún pasarán varios si- «reconciliación» entre ciudad y «na- eran menos exigentes en sus requeri-
glos para que la ciudad comience a sen- turaleza»: mientos y relaciones de todo tipo.
tirse, no frente al paisaje («natural»), si- ❚ La ciudad que se «reviste» de paisaje En la estructura topológica de la UNI-
no inserta en él. Y pasarán otros tantos («natural- humanizado»), intentando DAD URBANA o Distrito se emplean tres
hasta que se considere que la inclusión no sólo mimetizarse con él –al modo subestructuras, tres tipos de lazos tridi-
de elementos del paisaje («natural») ha en el que algunas de las ciudades ma- mensionales imbricados entre sí (ver fig.1
de ser el componente necesario que im- yas de la selva centroamericana fue- a 4), lo que va a incrementar tanto la pro-
prima un cierto «carácter» a la imagen ron absorbidas por ella–, sino con el ximidad como las posibilidades de rela-
de la ciudad 5. expreso objetivo de crear, en este ca- ción física entre los distintos lugares, en
No obstante, ello no significará, toda- so, un ente urbano de tipo simbiótico, un valor 27 veces superior. Se espera, por
vía, que la ciudad ya «acoge» paisaje, y de manera que la vegetación le pro- tanto, que el número de conflictos dis-
menos aún que ella es propiamente pai- porcione, aparte de belleza o imagen minuirá en un porcentaje similar.
saje. En este sentido, la ciudad barroca –tanto a los edificios como a la totali-
introducirá elementos escogidos de la dad de la ciudad–, filtros solares, amor-
«naturaleza» y con ellos creará «escena- tiguadores climáticos, depuración at-
rios» que, bajo la denominación de par- mosférica, absorción de CO2, etc. (5) Posteriormente al «descubrimiento» o aparición
anterior del concepto «paisaje», el
ques y avenidas adornadas con árboles, Se trata de un nuevo tipo de ciudad, «descubrimiento» romántico de la «Naturaleza»,
contribuirán a embellecerla y finalmen- cuyas relaciones se desarrollan en tres que se explicitará en los Fragmentos Schlegelianos
de la Revista Atheneum (1798–1800) a través del
te también le servirán de solaz. Ahora, la dimensiones reales desde el punto de vis- ideal poético alcanzado mediante la fusión del
espíritu y la naturaleza, dará lugar, con el tiempo, a
ciudad absorbe paisaje (o al menos un ta topológico (ver imágenes adjuntas). la aparición (sobre todo en EEUU) de «ciudades» (si
es que conceptualmente pueden denominarse así)
cierto esbozo o remedo de paisaje). Por el contrario, las relaciones topoló- que, bajo el acogedor manto del concepto que
Y será sólo en este estadio cuando la gicas que existen entre los diferentes pun- emana la Ciudad Jardín de Howard, se intentarán
«insertar en el Paisaje» materializándose
ciudad, después de haber «fagocitado» e tos de cualquiera de los edificios de la físicamente en medio de vastas extensiones de
terreno, que serán ocupadas por miles de viviendas
incluido en su seno pequeñas porciones ciudad actual, con cualquiera de cual- individuales circundadas, cada una de ellas, por un
área ajardinada privada que marca las distancias
de naturaleza, comience a hablar, con quier otro edificio, son básicamente bi- con respecto a las demás.
una voz ya asumida por la población, de dimensionales 7. Constricción a la que (No obstante –para ser exactos–, habría que
precisar que estos ´suburbs´ no deberían ser
«paisaje urbano», lo cual hubiera sido im- deberíamos añadir la siguiente conside- propiamente denominados ciudades ya que, a
pesar del número de habitantes que acogerán en
pensable en otras circunstancias. ración: dado que el plano del suelo es la su seno y de que algunos posean una serie de
servicios comunales, la mayor parte de ellos
única superficie que sirve de sustento a carecerán de los más elementales servicios
Desarrollo las relaciones urbanas mayoritarias de públicos urbanos que caracterizan tal término,
diferenciándolo del de villa, pueblo, etc.).
En este intento de recuperación urba- los entes físicos de la ciudad convencio-
(6) Se podría decir de las ciudades romanas, que
na de una «naturaleza» cada vez más do- nal, cuanto más altos sean los edificios solían edificarse como asentamientos militares,
que a pesar de nacer muchas de ellas con el
mesticada, la propuesta que aquí se pre- (lo que, aparentemente, debería incre- objetivo de servir de «defensa y protección», en su
senta implicaría, pues, la exploración del mentar el ahorro de energía8) más con- implantación influía también, de modo decisivo, el
lugar geográfico, ya que «el lugar» era elegido
siguiente escalón, que se uniría a los men- gestión del tráfico y más lentitud se pro- detenidamente tras un detallado estudio del
entorno (Ver: Vitruvio, De Architectura, Libro I, cap.
cionados en la introducción. ducirá en los desplazamientos (debido a IV, «De la elección de lugares saludables»).
Los peldaños de esta nueva «ascen- la estricción de las relaciones edificio- (7) Salvo pequeñas excepciones como puentes,
sión» que intenta recuperar una «cierta plano urbano, que supone que éste po- pasos elevados, red de metro, y poco más.

naturaleza» serían: sea un único y débil contacto con el pla- (8) Se disminuyen todas las distancias de
desplazamiento, las superficies de pérdidas -
❚ La ciudad baluarte que se defiende de no del suelo, el acceso, a través del cual ganancias de los edificios en contacto con el
ambiente exterior, la superficie total de espacio
la naturaleza; engulle y vomita todo su contenido). In- público requerido, la longitud de absolutamente
❚ La ciudad que conscientemente se in- convenientes a los que habría que aña- todas las redes urbanas, etc. De manera muy
grosera, podríamos decir que, en una distribución
serta en el paisaje («natural») 6; dir cientos de problemas que van a pe- «compacta» de ciudad (o de menor «consumo»
urbano) tipo Plan Cerdá de Barcelona, o Barrio de
❚ La ciudad que incorpora paisaje («na- nalizar, y sobrecargar también, las redes Salamanca de Madrid, la cantidad de viario y su
número de cruces, y la distribución, así como el
tural- humanizado») en algunas de sus de servicios, las obras públicas, etc. An- número de redes, serían casi los mismos para una,
áreas públicas; te ello, los urbanistas responderán con dos, tres, cuatro, cinco, o seis plantas. O sea, en
todos los casos, el «coste» urbano permanecería
Y, finalmente, el último peldaño de es- un pobre abanico de soluciones hereda- casi inalterable, mientras que su «carga», por m2 de
superficie edificable se dividiría sucesivamente por
ta escalera ascendente en busca de una das de la época en la que las ciudades dos, tres, cuatro,… etc.

Nº 115 Tercer trimestre 2009 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE 51


MEDIO AMBIENTE

Figura 1. UNIDAD URBANA (o Distrito )≈125.000 habitantes. La ciudad o Figura 2. Red urbana exterior. Cada unidad urbana se compone a su vez
MÓDULO URBANO BÁSICO se compone de 8 unidades, o distritos D-S, de tres subestructuras (S) independientes. La más exterior es la S1, que
como el que se representa. A 24 metros sobre el nivel del suelo se aparece con los núcleos de comunicación o de servicio
hallan las vías de abastecimiento. correspondientes N1.

Figura 3. Red urbana intermedia. La subestructura intermedia S2 y sus Figura 4. Red urbana interior. La subestructura interior S3 y los núcleos de
núcleos de comunicación N2. comunicación N3.

La unión de ocho unidades urbanas, geográfico de la «carga», de redes, via- diéndolo recuperar como «paisaje»,
cada una de unos 125.000 habitantes, rios y servicios que le impone el cuerpo entendido éste en su significado más
constituirá un MÓDULO URBANO BÁ- de la ciudad. La geografía y el paisaje popular y tópico.
SICO o «ciudad» (Forest 3D-One), de pueden recuperar parte de su ser al li- La ciudad –encaramándose sobre «zan-
≈1,000.000 habitantes. berarse de dicha servidumbre. cos»– se «despega» del plano del suelo
Al incorporar, de facto, la tercera di- Con el encadenamiento de ambas me- que queda reservado para uso y disfru-
mensión al cuerpo de la ciudad, se pue- didas –aprovechamiento de la tercera te de los ciudadanos. Éste será ocupado
de observar que, ahora, la mayor parte dimensión «real» y la desvinculación del principalmente por vegetación, en for-
de las relaciones urbanas se independi- terreno del cuerpo de la ciudad–, se con- ma de parque-jardín, con estanques de
zan del plano del territorio. O sea, se pro- siguen dos objetivos:
ducen fuera de él; lo cual nos permitirá, ❚ Superar la aparente paradoja plantea-
(9) Está claro que no absolutamente, ya que algunos
necesariamente, desde el punto de vis- da entre ahorro de energía-ciudad «den- de los servicios públicos de mayor dimensión, como
estadios deportivos o grandes auditorios y áreas
ta más tópicamente paisajístico, libe- sa» versus ciudad «densa» conflictos- para grandes manifestaciones comunitarias,
rarlo casi completamente 9 de dicha ser- gasto de energía. seguirán empleando por derecho propio el plano del
suelo. No así hospitales o museos, delegaciones de
vidumbre. Y viceversa, esta solución im- ❚ Liberar el territorio de gran parte de la gobierno u otros que tienen fácil encaje en una
superestructura del orden de los 40 metros de
plicará la liberación del plano del terreno «carga» urbana que pesa sobre él pu- anchura.

52 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Nº 115 Tercer trimestre 2009


CIUDAD-PAISAJE. Una propuesta de futuro

agua y fuentes que, aparte de embelle- La propuesta del Módulo Urbano Básico incorpora
cer, serán también los intercambiado-
aspectos de los modelos utópicos del pasado
res térmicos del sistema de acondicio-
namiento de la ciudad, funcionando en
régimen adiabático10. El paisaje «natu- ❚ Finalmente, de las ciudades de los plica una nueva adición y, por lo tanto,
ral» transita ahora bajo la ciudad. El te- Rasch (Ciudad Colgante), de Yona Fried- una nueva obra que, al bloquear las ca-
rritorio está, en gran parte, recuperado. man (Ciudad Espacial o La Ville Spa- lles y vías a las que afecta, interfiere en
Sobre el plano del suelo se sitúan tam- tiale) y Archigram (Plug-in-City)14 se su normal funcionamiento, ya de por sí
bién las vías de abastecimiento: de ma- incluye la alta industrialización, la pre- bastante conflictivo.
yoristas 11, de maquinaria y grandes car- fabricación y la tecnología punta, em- La megalópolis sin freno cedería el pa-
gas, que son elevadas con grúas que se pleadas con el fin de minimizar el pe- so a una «conurbación limitada» cuya
hallan en puntos determinados de cada so de la «obra muerta», así como para administración siempre partiría de unas
uno de los niveles de la ciudad 12, etc. (Ver resolver los problemas estructurales y necesidades y problemas perfectamen-
fig. 1 a 4). de construcción y facilitar, simultá- te definidos y, por lo tanto, planificados
La ciudad se ha liberado del tráfico ur- neamente, los de mantenimiento, sus- a corto, medio y largo plazo.
bano para convertirse en una ciudad pea- titución, consumo, desmontaje y re- Otro de los objetivos que se abordan
tonal en la que, al modo de algunos de ciclaje. Las diferentes partes de la ciu- en esta propuesta es el de intentar des-
los grandes centros comerciales, las «ca- dad nacerían así con certificado de hacer el equívoco que se plantea con el
lles» incorporan aceras rodantes para fa- garantía y fecha de caducidad, auto- falso enfrentamiento «naturaleza–tec-
cilitar los desplazamientos, ya sea a los matizándose su mantenimiento y re- nología».
discapacitados o cuando se llevan obje- visión. Al hablar de impacto ambiental, tanto
tos pesados o voluminosos. Al aparecer la ciudad (Forest 3D-One) a corto como a largo plazo, se ha de re-
En el aspecto histórico, nuestro Mó- como un todo «terminado» y limitado,
dulo Urbano Básico, Forest 3D-One, va en cuyos alrededores no se permitiría
a coincidir con parte de las utopías his- otro tipo de asentamiento más que otros (10) De esta sencilla manera podremos paliar, en
gran medida, el perverso efecto urbano
tóricas antiguas. Exactamente con aque- similares15, que deberían estar situados denominado «isla de calor». Llamado así debido a
que la ciudad convencional se encuentra –en toda
llas que expresan que la imagen de la ciu- a una distancia no menor de vez y me- su extensión– varios grados por encima de la
dad semeja la de un solo edificio (ver figs. dia el tamaño de la misma, sí sería fac- temperatura del entorno natural circundante (en
gran parte debido al aporte tanto de la circulación
5 a 8). La continuidad de la edificación tible que, a lo largo del tiempo, bien el como de la climatización de los edificios, que en su
gran mayoría se limitan a evacuar el calor del
parece haber tenido desde sus orígenes, Módulo Urbano Básico (1- 1,5 millones interior arrojándolo a la calle, al igual que el célebre
«¡agua va!» de la época medieval).
en la mente de los utopistas, indudables de habitantes), o bien la máxima conur-
ventajas urbanas. bación de cuatro Módulos Urbanos (4- (11) 20 vías longitudinales y 20 vías transversales de
1142 metros, y 12 longitudinales y 12 transversales
Esta propuesta también incorpora las 6 millones de habitantes) acabaran por de 442 metros que no llegan a atravesar el núcleo
central, libre de edificación. Todas ellas son
intenciones de algunas de las utopías y dar cuerpo a una «ciudad-Estado» al mo- tangentes a cada una de las «torres» verticales.
cuasi-utopías más recientes: do de las antiguas ciudades del Renaci- (12) El número total de puntos de elevación de
❚ De la Ciudad Jardín de Howard, la in- miento (Venecia, Florencia, etc.) 16. mercancías de la Unidad Urbana o Distrito es de
172, de los cuales 72 corresponden al componente
tención de transformar las fachadas y Esta manera de «hacer ciudad» posee, más externo del módulo básico de la ciudad
(denominado S1), 80 al intermedio (S2) y 20 al
cubiertas de los edificios en vergel. como ventaja añadida, que en ella no tie- central (S3).
❚ De las Ciudades Lineales, de Arturo nen cabida ni el «urbanismo salvaje» ni (13) Ciudad Jardín, Howard 1898; Ciudad Lineal, A.
Soria, o de Sosgorod, de Miljutin13, la los crecimientos incontrolados en man- Soria y Mata 1882; Ciudad lineal de Sosgorod,
Miljutin 1930.
intención de que los edificios se agru- cha de aceite. Fenómenos actuales que
(14) Ciudad Colgante, Hugo y Bodo Rasch 1927; La
pen siempre en torno a una sola calle impiden que la ciudad se convierta en Ville Spatiale Yona Friedman 1960; Plug-in-City,
Archigram 1964.
–vía que, en este caso, está a la altura «Ciudad». Es decir, impiden que algún
de la planta tercera de los «edificios o día «la ciudad como tal» pueda estar ter- (15) Hasta un total de cuatro, situados en los
vértices de un cuadrado, de modo que no exista un
cuerpos lineales» para que no haya minada y las obras e infraestructuras ne- «centro».

nunca que subir o bajar más de dos cesarias nunca sean suficientes. De es- (16) Algo que en cierta medida ya ocurre, debido a
circunstancias muy diversas en algunas ciudades
plantas (ver figs. 5 y 6), primándose, te modo, la ciudad actual casi siempre como Montecarlo, que es además un pequeño país
siempre que es posible, el desplaza- se encuentra en obras. Cualquier cam- y una ciudad–Estado. O como Sao Paulo, en Brasil,
ciudad que constituye por sí misma un Estado de
miento físico sobre el mecánico. bio o adición en las infraestructuras im- alrededor de 20 millones de habitantes.

Nº 115 Tercer trimestre 2009 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE 53


MEDIO AMBIENTE

Figura 6. Perspectiva de una «calle interior» (no se refleja la vegetación).

teriores, que serán tanto filtros limpia-


dores del CO2 como elementos confor-
madores del «paisaje urbano», contri-
buyendo, simultáneamente, a la forma-
ción de un nuevo ecosistema urbano que
facilitará, en mayor medida que el ac-
Figura 5. Sección general de un cuerpo «tipo» del edificio.
tual, el desarrollo de una fauna y flora
características y propias de la ciudad.
También la tecnología es la que nos
flexionar sobre la idea de que la tecnolo- lador, y el planeta entero se habría con- permitirá introducir lo que podríamos
gía per se es la causante del deterioro am- vertido en un inmenso vertedero. denominar SUDIB, o lo que es lo mismo,
biental y que, por tanto, es la enemiga Insistimos, el enemigo no es la tecno- Smart Urban Distributed Invisible Be-
«natural» de la «naturaleza»17 a la que ha- logía, sino el uso que se hace de ella. La havior. Es decir, la tecnología facilitará
bría que desterrar. No, el enemigo no es tecnología, es precisamente nuestra he- que podamos hablar de un «comporta-
la tecnología, sino la acción humana, que rramienta de salvación. Por ello, es ésta, miento» o «conducta» urbanas. En este
es algo bien distinto. Al contrario de lo nuestra ciudad –al igual que la Nova caso, dicha «conducta» consiste en que,
que se piensa, la tecnología, dado el ac- Atlantis de Bacon– una ciudad tecnoló- mediante sensores19 y actuadores capa-
tual crecimiento imparable de la pobla- gica cuyo impacto se puede minimizar ces de controlar continuamente20, el sis-
ción con sus demandas de confort y ne- mediante el uso que aquí denominamos tema mencionado (SUDIB) sea capaz de
cesidades, es la única capaz de minimi- «tecno–romántico» de la misma.
zar el impacto de dicha acción humana. Lagos, fuentes y estanques no tienen
¿Alguien se imagina cuáles serían los un fin únicamente decorativo: son los (17) Ya que esta palabra no tiene, no puede tener,
en la actualidad el significado que se le asigna, si se
efectos ambientales derivados de las ac- «intercambiadores adiabáticos»18 del ca- admite que la naturaleza ya no es «tan natural»
ciones de 6.300 millones de seres huma- lor urbano. De tal manera que, gracias a como se suele suponer al haber sido, en su
totalidad, impactada y afectada por la acción
nos al intentar calentar sus casas, alimentar ellos, toda la contribución de la climati- humana.

sus fuegos de cocina, fabricar utensilios, zación de la ciudad al efecto «isla de ca- (18) El aire y el agua intercambian energía mediante
la transformación de los estados agua-vapor sin que
construir sus edificios y ciudades, vestir- lor» de la urbe desaparece. Estos mismos el sistema aire-agua modifique su temperatura.
se con pieles de animales, etc., sin ningu- elementos se utilizan también, en in- (19) Miniestaciones meteorológicas que toman y
na ayuda de la tecnología? En menos de vierno, como colectores solares que ab- acumulan datos horarios de radiación, temperatura,
humedad relativa, velocidad y dirección del viento
un año habrían desaparecido todos los sorben el calor radiante del sol para in- de áreas locales de la ciudad, enviándolas a los
centros de proceso para tomar decisiones y
bosques, plantas y animales comestibles troducirlo directamente en el sistema elaborar estadísticas.
o suministros de vestimentas, cueros, uten- térmico de la ciudad. (20) Los valores de temperatura, radiación, humedad
silios, herramientas, etc. Del territorio no Algo análogo ocurrirá en el caso de las relativa y velocidad del viento, de interiores y
exteriores, en las áreas locales o zonales que tienen
quedaría mas que un único paisaje deso- plantas y la vegetación de fachadas e in- valores característicos dentro de la ciudad.

54 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Nº 115 Tercer trimestre 2009


CIUDAD-PAISAJE. Una propuesta de futuro

Figura 7. Vista inferior de la fig. 5. Figura 8. Vista exterior del cuerpo edificatorio o subestructura S1.
Nota: Se ha eliminado la vegetación que cubre las fachadas para facilitar su comprensión (para ambas figuras).

mantener los valores zonales que hayan objeto de minimizar su impacto am- tención de esta ciudad es la de preser-
sido prefijados, dentro del rango consi- biental sobre el entorno. La ciudad, aho- var el territorio lo más «virgen» posible,
derado como admisible de variación, mi- ra, trata por todos los medios de con- mostrando de paso que la altura a la que
nimizándose así el consumo total de la vertirse ella misma en paisaje «vivo» que, «sobrevuelan» los cuerpos más bajos de
ciudad. Las respuestas a las variaciones al igual que un organismo más, intenta- la misma (48 metros) permite que in-
del ambiente circundante serán aquí va- rá pasar lo más desapercibida posible en cluso los árboles de porte mayor 21 pue-
riaciones zonales, cuyo conjunto co- el territorio en el que está inserta, apo- dan crecer bajo ellos sin ningún impe-
rrespondería a esto que se ha denomi- yándose sobre él de manera que su im- dimento.
nado «conducta» o «comportamiento» pacto sea mínimo.
urbano. Ésta es la razón última por la que he- La estructura física de la Unidad
La ciudad (Forest 3D-One), ahora, «sien- mos representado la propuesta sobre Urbana (Distrito D-S)
te» y «responde» con una «conducta in- un territorio selvático, e incluso panta- A primera vista, la imagen que pre-
teligente» a los estímulos recibidos, con noso. Para que se entienda que la in- senta la Unidad Urbana, o Distrito, es la
de una megaestructura desarrollada a
imagen y semejanza de las de las gran-
des utopías de los años 50–70, tipo Cons-
tant, Yona Friedman, Archigram, Archi-
zoom, Superestudio 22, etc.
Sin embargo, el objetivo de dicha Uni-
dad, o del conjunto de ocho Unidades
(Forest 3D-One), es radicalmente dife-
rente. Nace como una propuesta que no
sólo intenta mostrar una serie de ideas
con relación a un nuevo tipo de ciudad,
capaz de evitar la mayor parte de los pro-
blemas que ahogan a las actuales, sino
con el ánimo de ser un proyecto realis-

(21) Excepto, claro está, las secuoyas gigantes del


continente americano.

(22) New Babylon (1958), de Constant, La Ville


Spatiale (1960), de Yona Fiedman, Plug in City
(1964), de Archigram (Peter Cook), Monumento
Figura 9. Imagen general del MÓDULO URBANO BÁSICO de la ciudad Continuo (1966) de los florentinos Superestudio y
(≈ 1.000.000 a 1,500.000 habitantes) compuesta por 8 distritos D-S. Archizoom, etc.

Nº 115 Tercer trimestre 2009 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE 55


MEDIO AMBIENTE

ficatorio (figs. 6, 8 y 12), cada uno de los


cuerpos horizontales tiene cinco plan-
tas de altura que dan lugar a los tres sec-
tores en que aparece dividida. Dos de
ellos, los de ambos extremos, contienen
el área edificada principal con un fondo
medio de 14,50 metros en los que se aco-
plan viviendas, tiendas, oficinas, alma-
cenes, etc., mientras que en el sector cen-
tral, de unos 13,00 metros de luz, se ubi-
can las calles peatonales públicas que
enlazan los cuerpos horizontales de la
ciudad.
Estas «calles», cuya anchura de pavi-
mento varía según los usos a los que dan
servicio, se hallan en el nivel intermedio
Figura 10. Vista aérea del Módulo Urbano Básico de ciudad (Forest 3D-One) con vegetación en
algunas cubiertas.
de los edificios, de modo que desde ellas
sólo hay que subir o bajar como máximo
dos plantas. Se simplifica así la accesibi-
ta. Con la decidida intención de ser físi- lidad, dejando como potestativo para los
ca, económica y socialmente factible. ciudadanos el empleo del ascensor.
Proyecto para el que la tecnología de la El viario peatonal, cubierto en su to-
que se hace eco presenta su cara más talidad, está protegido por grandes lu-
modesta y conservadora sin por ello per- cernarios, tanto en su parte superior co-
der un ápice de su apariencia utopista. mo en la inferior (ver figs. 5, 6, 7, 8 y 13).
Como podrá observarse en las imáge- Dichos lucernarios están revestidos, a
nes 5, 7 y 8, los elementos verticales (to- su vez, por numerosos módulos de la-
rres y núcleos de comunicación), al igual mas de aluminio controladas por el sis-
que en muchos de los edificios en altu- tema «urbanótico»24, el cual ajusta la lu-
Figura 11. Núcleos de comunicación vertical
ra, sirven, además de para el transporte minosidad y penetración de la radiación
(N) de la Unidad Urbana o Distrito.
y comunicaciones verticales, para tra- del sol en el ambiente urbano para mo-
bajar como grandes pilares desde los que dular el clima interno de la ciudad. Este
parten los cables de los que cuelgan las vigas compuestas (de chapa de acero) sistema también regula la ventilación,
vigas de gran «canto» que sirven de so- de gran canto (5,6 metros) y geometría calefacción y refrigeración necesarias
porte a toda la estructura horizontal. variable que van a conformar el perfil ca- para mantenerlo dentro de los límites de
Estos núcleos, a modo de «superpila- racterístico de la sección de los cuerpos lo que podría considerarse confortable
res compuestos», tienen una dimensión horizontales. en este entorno que puede describirse
de 13 x 13 metros23 y su altura es de 350 Los vanos que quedan entre las vigas como «urbano exterior».
metros. Se arriostrán horizontalmente se cubren con una estructura de piso li-
con los cuerpos horizontales que co- gera, compuesta por placas nervadas de
nectan con ellos a diferentes alturas (Ver chapa metálica, solidaria de un material (23) Excepto los de las esquinas, o los que forman
cuerpo de edificio, cuyas caras exteriores también
imágenes 1, 2, 3, y 4). Se hallan separa- poroso mineralizado (50 kg./m3). forman parte de la estructura.
dos entre sí 71,2 metros, y de sus caras Como se observa en la sección «tipo»
(24) El equivalente urbano de los sistemas
exteriores parten los cables (ver fig.12) (fig.5) y en las imágenes del cuerpo edi- domóticos de las viviendas.

de los que cuelgan las vigas de gran can-


to que se observan en la sección. La dis-
tancia que los separa se salva mediante
La imagen del Distrito es la de una megaestructura
seis vanos, entre los que se colocan unas desarrollada a imagen de las de las utopías de los años 50-70

56 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Nº 115 Tercer trimestre 2009


CIUDAD-PAISAJE. Una propuesta de futuro

Figura 12. Vista parcial de la subestructura S1 y de los núcleos de Figura 13. Detalle de cubierta de la subestructura S1 y su conexión con
comunicación N1. uno de los núcleos N1.

En el espacio que queda entre los cor- Aunque no se haya reflejado en las imá- turas que les sean características y con-
dones superior e inferior (0 – 5,6 metros) genes que acompañan este escrito, la formen entre todas un paisaje con per-
de las grandes vigas que conforman la es- idea es que, salvo los ventanales de la sonalidad propia.
tructura vertical de los cuerpos horizon- edificación, la totalidad de las fachadas
tales, se ubican todas las redes y servicios de las calles interiores esté revestida de Cuerpos de la ciudad (Módulo
que abastecen a la ciudad, así como las vegetación, bien con plantas trepado- Urbano Básico o Forest 3D-One)
maquinarias de todo tipo (estaciones de ras, o bien con bandejas corridas que for- La ciudad está compuesta por tres «ti-
bombeo del alcantarillado o del agua, as- men tapices continuos, de modo que las pos» o «cuerpos» edificatorios distintos,
censores, etc.), que de esta manera no só- diferentes áreas y zonas de la ciudad pue- que denominamos subestructuras, asig-
lo son accesibles, sino tan cómodamen- dan presentar variedad de colores y tex- nándoles las referencias S1, S2, y S3.
te visitables como para permitir el des-
plazamiento de pequeños vehículos de
mantenimiento, reparación y transporte
de pequeñas cargas u objetos que hayan
de ser sustituidos o reparados.
Las calles peatonales están pavimen-
tadas, en su mayor parte, con material
traslúcido, de modo que la luz, tanto diur-
na como nocturna, inunda profusamente
todo el sector central, el de uso más pro-
piamente público, con una luminosidad
tan difusa y tamizada por las lamas pro-
tectoras y los materiales de los lucerna-
rios que suaviza todas las sombras, ge-
nerando un clima luminoso propicio pa-
ra el paseo, la fotografía y el desarrollo
de las plantas, independientemente de
su orientación con respecto a la luz pro-
cedente de la bóveda celeste, o de la re-
flejada por las copas de los árboles del
territorio y de la vegetación que cubre Figura 14. Vista parcial, desde el exterior, de la Unidad Urbana o Distrito mostrando su
todo el cuerpo de la ciudad. transparencia.

Nº 115 Tercer trimestre 2009 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE 57


MEDIO AMBIENTE

Figura 15. Vista aérea de la subestructura S1 (Módulo Urbano Básico). Figura 16. Vista lateral de la subestructura S1 viéndose los núcleos de
comunicación N1.

El primero de ellos (S1), el más exter- Vías de abastecimiento vías de tráfico existentes, de modo que
no e identificado en los colores malvas A pesar de no existir la circulación de la accesibilidad para reparación y man-
y rosas (ver fig.2), es el que sirve de pe- vehículos dentro de la estructura edifi- tenimiento no necesitará la ejecución
rímetro al módulo urbano considerado catoria de la ciudad, debe de estar ase- previa de ningún tipo de obras.
unidad, llamado distrito, por ser tam- gurada la accesibilidad de todo tipo de La organización en red de todas ellas
bién la unidad administrativa que co- mercancías en cualquier punto y locali- también asegura el suministro sin inte-
rrespondería a la de la misma denomi- zación de la misma. Para ello cada uno rrupción a causa de cualquier tipo de
nación en la ciudad actual. El acopla- de los cuerpos verticales de cada una de obras que puedan o deban realizarse en
miento de ocho subestructuras S1 las estructuras que componen la ciudad cualquiera punto de las mismas.
constituiría el cuerpo edificatorio S1 de se halla rodeado en su base por cuatro
nuestra ciudad (Ver figs.15 y 16). vías que circundan su perímetro, de mo- Desarrollo y construcción del
El segundo cuerpo (S2), el de mayor do que una serie de grúas que existen en conjunto (Módulo Urbano Básico)
superficie construida, sirve a la vez de el remate de cada una de ellas puede ele- Como es lógico, la ciudad necesaria-
puente entre los otros dos. Aparece en var cualquier carga hasta el punto co- mente debería ser desarrollada en eta-
las ilustraciones (fig. 3) en los colores ver- rrespondiente, para introducirla por los pas (crecimiento por niveles).
des, naranjas y amarillos. Las figs. 17 y lugares de acceso reservados en las fa- En la primera etapa se sentarían las
18 muestran el acoplamiento de ocho chadas para tal fin. bases de los edificios que constituyen las
S2 de Forest 3D-One. Estas vías forman una red elevada 24 esquinas y los cuerpos horizontales más
El tercero (S3) es el que tiene la menor metros con respecto al terreno (ver fig.22) cercanos al terreno. Creándose así una
superficie construida (ver figs. 19 y 20). que sirve de sustento a la ciudad, con ob- especie de «ciudad lineal» en anillos, cu-
Dada su situación central con respecto jeto de que en éste sólo aparezcan los so- ya parte inferior dista 48 metros del sue-
al módulo urbano unidad, está destina- portes de las mismas. lo (ver figs. 22 y 23).
do a albergar fundamentalmente aque- Toda la red general de instalaciones En la segunda etapa se alcanzarían los
llos servicios urbanos y administrativos necesarias para el abastecimiento de cuerpos horizontales del segundo nivel
que por su utilización y necesidades de- energía, comunicaciones, agua, gas, al- pertenecientes a la estructura inmedia-
ben de ser más accesibles para cualquier cantarillado, etc., así como las necesa- tamente más cercana al exterior, que
ciudadano, como hospitales, ayunta- rias estaciones de bombeo sectoriales, además edificatoriamente es la más ge-
miento, registros, etc. se sitúan colgadas bajo las numerosas nerosa en superficie (ver fig. 24).
En la tercera etapa se alcanzarían los
brazos superiores de esta misma es-
La ciudad se compone de tres tipos de edificaciones tructura, incluyendo la edificación del
distintas: uno perimetral, otro puente y otro central cuerpo central (ver fig. 25).

58 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Nº 115 Tercer trimestre 2009


CIUDAD-PAISAJE. Una propuesta de futuro

Figura 17. Vista aérea de la subestructura S2 (Módulo Urbano Básico). Figura 18. Vista lateral de la subestructura S2 con N2.

Figura 19. Vista aérea de la subestructura S3 (Módulo Urbano Básico). Figura 20. Vista lateral de la subestructura S3 con N3.

Figura 21. Vista aérea del Módulo Urbano Básico (8 Uds. o Distritos) Figura 22. Imagen general del Módulo Urbano Básico con las vías de
completo. La ciudad encaramada sobre el paisaje (Forest 3D-One) abastecimiento.
muestra el hueco del espacio central. Se supone que todas las fachadas
y cubiertas de los edificios se hallan revestidas de vegetación.

Nº 115 Tercer trimestre 2009 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE 59


MEDIO AMBIENTE

Figura 23. 1ª etapa: construcción de los cuerpos edificatorios o Figura 24. 2ª etapa: conexión con los cuerpos horizontales inferiores de
subestructuras S1 y sus núcleos de comunicación (Crecimiento por las subestructuras intermedias, S2, construidas con sus
niveles). correspondientes núcleos N2.

A MODO DE GLOSARIO
Y la última correspondería a la termi- pérdidas de tiempo y gasto de energía.
PAISAJE:
nación de los remates superiores del con- ❚ … Y un largo etc.
Del Diccionario Enciclopédico Salvat Universal
junto, en los que se emplazarían los he- ❚ La solución pasa por aumentar la den- (Salvat Editores S. A., Barcelona, España 1973).
m. Arte: Temática pictórica que representa el es-
lipuertos. sidad disminuyendo recorridos e incre-
cenario natural o urbano, relegando a la figura hu-
mentando las conexiones urbanas a dis- mana a un papel secundario o bien prescindiendo
Conclusiones tintos niveles, para lo cual es indispen- de ella.
Porción de terreno (que se ve desde un sitio), con-
❚ El hecho de que la ciudad actual, con- sable la incorporación topológica de la siderada en su aspecto artístico.
siderada como un todo25 desde el punto tercera dimensión, que es lo que inten- Geogr. Territorio que aparece a la vista como uni-
dad orgánica, cuyos elementos físicos (tierra,
de vista topológico, equivalga a una su- ta el modelo propuesto de ciudad aquí
agua, aire), biológicos (suelos, vegetales, anima-
perficie26 hace que los problemas de abas- presentado. les) y humanos (cultivos o industrias, viviendas o
tecimiento, comunicaciones, desplaza- ❚ En definitiva, a pesar de que su aspec- infraestructuras) se hallan estrechamente relacio-
nados. Si el hombre no ha modificado los elemen-
mientos, etc. produzcan todo tipo de to pueda parecer, a primera vista, el de tos físicos o biológicos se habla de paisaje natural,
congestiones e interferencias, ya que la un proyecto ideal más propio de las uto- y de paisaje humanizado en caso contrario.
Geogr. La mayor parte de los geógrafos estiman
superficie sobre la que se desenvuelven pías al uso, resulta todo lo contrario. Del
que el objeto formal, específico, de la geografía es
es, al menos, cuatro o cinco veces infe- análisis más pormenorizado de los cos- el estudio de los paisajes geográficos de la superfi-
rior al resto de la superficie edificada. La tes, tanto de construcción, de financia- cie terrestre en su estructura, función y génesis…
En un principio se habló sobre todo de paisajes na-
solución a este problema pasa por in- miento, mantenimiento, y desmantela- turales, más tarde de paisajes culturales o humani-
crementarla en la misma proporción cre- miento y reciclaje, considerados al final zados, y finalmente de paisajes geográficos. Los
estrictamente naturales, llamados también por al-
ando otros niveles independientes. de la vida útil, se estima que tanto su cos-
gunos geógrafos intactos o vírgenes, sólo existen
❚ Gran parte del gasto climático de acon- te total como el gasto energético final se- en las regiones nunca habitadas por el hombre de
dicionamiento depende de que la su- rán al menos inferiores al 3% de lo que forma permanente o temporal (p. ej., Antártida, in-
terior de Groenlandia). La mayor parte de los paisa-
perficie de todos los edificios esté en con- supone en la actualidad. ◆ jes naturales de la superficie terrestre han sido
tacto con el medio exterior, lo que in- más o menos intensamente modificados por el
hombre a lo largo de la historia y transformados en
crementa de manera notable las pérdidas
paisajes humanizados. Si lo han sido poco y lo que
y ganancias desfavorables de cualquie- les da personalidad son sus elementos naturales
(25) Cualquier ciudad, incluso la propia Manhattan
ra de los inmuebles que constituyen la (morfológicos o bioclimáticos) se les denominará
llena de rascacielos que superan con mucho los
cien metros de altura. paisajes predominantemente naturales, o natura-
ciudad. Cualquier reducción redunda- les no originarios. Si lo han sido mucho, hasta el
rá, pues, en un considerable ahorro de (26) Podemos imaginarnos los edificios en altura punto de predominar en ellos los elementos añadi-
como si fueran los dedos de un guante de goma,
dos por el hombre a la naturaleza, se les calificará
energía. unidos por su base a las calles y superficies sobre
las que están, que también son del mismo material, de humanizados, culturales o antropogénicos: así,
❚ La extensión o el incremento de cual- infinitamente elástico. Al estirar desde los bordes se hablará de paisajes agrarios, industriales, urba-
del soporte de la ciudad, finalmente toda la nos, etc. A la compleja combinación de hechos na-
quiera de los recorridos necesarios pa- superficie se convertiría en un plano.
turales (paisaje natural) y humanos (paisaje huma-
ra el buen desenvolvimiento de la vida nizado) que presta a un territorio una fisonomía
Nota: todas las imágenes han sido realizadas por los
urbana repercute desfavorablemente en autores del artículo. propia se le debería llamar paisaje geográfico.

60 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Nº 115 Tercer trimestre 2009


CIUDAD-PAISAJE. Una propuesta de futuro

PARA SABER MÁS

Bibliografía elemental sobre las utopías más


conocidas. Aparte de las mencionadas ex-
presamente en el artículo, también se han
tenido en cuenta las siguientes utopías his-
tóricas:
❙ Atlántida, Platón (Critias, 340 a. C.)
❙ Calípolis, Platón (República 390 – 370? a.
C.)
❙ Ciudad de los Magnetes, Platón (Las Le-
yes 360 – 347? a. C.)
❙ Ciudad Ideal, Aristóteles (Política 335 –
330? a. C.)
❙ Amauroto, T. Moro (Utopía 1516)
❙ Ciudad Cuadrada, A. Durero (1527)
Figura 25. 3ª etapa: conexión de S1 con los cuerpos horizontales
❙ Ciudad del Sol, Campanella (1602)
superiores de S2 y construcción de las subestructuras interiores S3 con ❙ Nueva Atlántida, Bacon (1627)
sus núcleos N3. ❙ Nueva Lanark, R. Owen (1817)
❙ Falansterio, Fourier (1829)
❙ Icaria, Cabet (1840)
Y un largo etcétera de otras de menor enti-
dad que en su tiempo merecieron una cier-
Datos de la ciudad: Módulo Urbano Básico (Forest 3D-One) ta atención.

Bibliografía general
(Los valores se redondean al orden de magnitud) ❙ Bloomfield, P., Utopias and Imaginary.
Worlds or The Evolution of Utopia, London
1932; reprinted, Norwood, Pennsylvania:
❙ Dimensiones de un Módulo (8 Distritos): 1.500 m. x 1.500 m. x 350 m. de altura
Norwood Editions, 1976.
❙ Nº aproximado de habitantes: 1.000.000 - 1.500.000 habitantes ❙ Carey, John, Faber Book of Utopias, edi-
ted by John Carey, Faber and Faber, Lon-
Cuerpos Horizontales (CH):
don 1999.
❙ Nº de Cuerpos Horizontales: 113 ❙ Claeys and Lyman Tower Sargent, edits,
❙ Longitud de los Cuerpos Horizontales: 126.000 metros The Utopia Reader, New York University
Press, NY, 1999.
❙ Superficie total edificada en Cuerpos Horizontales: 13´0 millones de m2
❙ Choay, Françoise. L’Urbanisme, utopies et
Torres Verticales (TV) réalités: une anthologie. Paris: Le Seuil,
1965; facsimile reprint, as part of the se-
❙ Nº de «torres verticales»: 56
ries «Points», Paris: Le Seuil, 1979.
❙ Longitud del cuerpo edificado «vertical»: 17.500 metros ❙ Eaton, Ruth, Ideal Cities: Utopianism and
❙ Nº de plantas de cada «torre»: 97 the (un) built environment, Thames &
Hudson, NY, 2000.
❙ Nº de plantas totales de las «torres»: 5.400
❙ Gerber R., Utopian Fantasy, London 1955;
❙ Superficie total edificada en «torres»: 7´0 millones de m2 ( 7,0 km2 ) Rev. ed. New York: McGraw-Hill, NY 1973.
❙ Kumar, Krishan. Utopia and Anti-Utopia in
Calles Peatonales:
Modern Times. Oxford [Oxfordshire] and
❙ Nº de «calles peatonales» interiores de CH: 113 New York: Blackwell, 1987.
❙ Longitud de las «calles peatonales interiores» de los CH: 126.000 m (126 km.) ❙ Lacassin, Francis, ed. Voyages aux pays
de nulle part [a collection of texts]. Paris:
❙ Superficie total de las «calles interiores»: 1´0 millón de m2
R. Laffont, 1990.
Vías elevadas de Servicios de Abastecimiento ❙ Manguel, A. y Gianni Guadalupi, Breve
guía de lugares imaginarios, Alianza Edit.,
❙ Nº de Vías Elevadas de Servicios de Abastecimiento:
Madrid, 2000.
20 longitudinales y 20 transversales de 1.142 metros de longitud ❙ Mumford, L., The Story of Utopias. Ideal
20 longitudinales y 20 transversales de 442 metros de longitud Commomwealths and Social Myths, Ha-
rrap, London 1923;
❙ Longitud total de vías de servicios de abastecimiento: 63.400 metros (63 km.)
❙ Rouvillois, Frédéric. L’Utopie: Paris: Flam-
❙ Superficie total de vías de servicios de abastecimiento: 570.000 m2 marion, 1998.
❙ Sargent, Lyman Tower. British and Ameri-
can Utopian Literature, 1516-1985, New
SUPERFICIE TOTAL York and London: Garland, 1988.
(Superficie que corresponde a los edificios en la ciudad convencional) ❙ Servier J., Histoire de l'Utopie, Ed. Galli-
mard, Paris, 1967.
❙ Superficie construida (a ocupar, sin contar cubiertas, vías subterráneas, silos de apar-
❙ Versins, Pierre. Encyclopédie de l’utopie,
camiento –no representados–, etc.): 20´0 millones de m2 (20 km2) des voyages extraordinaires et de la
science-fiction. Lausanne: L’Age d’hom-
Nº total de helipuertos: 56
me, 1972.

Nº 115 Tercer trimestre 2009 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE 61