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SUCESION EN DERECHO ROMANO

Editar 1 2…
Sucesion legitima o Intestato

La Sucesión legitima o AB INTESTATO estuvo


reglamentada, por cuatro sistemas diferentes:

1. La Ley de las XII Tablas;

2. El edicto del magistrado;


3. Las reformas del Derecho Imperial; y
4. Las reformas de Justiniano

Ley de las XII Tablas

Distinguia tres clases de herederos:

1. Los herederos suyos o herederos de sí


mismos;
2. Los agnados; y
3. Los gentiles.

l. HEREDEROS SUYOS.- Herederos suyos eran


los descendientes que el difunto tenía bajo su
potestad inmediata en el momento de su
muerte, y que se volvían SUI IURIS por esa
muerte.

2. AGNADOS.- Eran los parientes que estaban


bajo la patria potestas del mismo autor común
en el momento de su muerte. Cuando el
difunto dejaba agnados de diversos grados, los

agnados próximos eran los que heredaban.


Cuando había varios de un mismo grado, se
dividía la herencia por cabezas.

3. GENTILES.- No se tiene idea precisa al


respecto, ya que no se sabe si esta
organizacion tenia bienes propios.
El Edicto de los Magistrados

1. DE LA BONORUM POSSESSIO.- El pretor


acordaba la posesión de los bienes del difunto
a sus parientes naturales, y a falta de estos con
los herederos civiles.

El heredero pretoriano se llamó bonorum


possessor y no heres, porque el pretor no
podía herir de frente al Derecho Civil creando
un heredero.

MEDIO EMPLEADO POR EL PRETOR.- El origen


de la bonorum possessio se refiere al
procedimiento de petición de herencia.
Cuando se iniciaba un juicio relativo a una
sucesión abierta, el pretor determinaba a
quién devia de corresponder la posesión de los
bienes mientras duraba el juicio.

En un principio no hizo más que confirmar las


soluciones del Derecho Civil; después llamo, a
falta de herederos civiles, a los parientes más
próximos; llegó por último, hasta a llamar, a los
parientes excluidos por el Derecho Civil.

ADQUISICIÓN DE LA BONORUM POSSESSIO.-El


bonorum possessor debía elevar una demanda
al pretor, en un plazo de cien días, los
descendientes, que tenían un plazo de un año.
CLASIFICACIÓN DE LAS BONORUM
POSSESSIONES.-Se distinguían dos clases:
1. Las bonorum possessiones ab intestato,
concedidas a falta de testamento
2. Las bonoruni possessiones testamentarias,
concedidas en los casos de sucesión
testamentaria.

1. BONORUM POSSESSIONES AB INTESTATO.-


Había cuatro clases de ellas para
un ingenuo:

a) Bonorum possessio unde liberi.- Se concedía


a los descendientes inmediatos de] difunto,
aunque estuvieran bajo potestad o aunque
hubieran sido emancipados o dados en
adopción, con tal de que, en este último caso,
no estuvieran ya en la familia adoptiva.

b) Bonorum possessio unde legitime.-


Correpondía a los que eran llamados por el
Derecho civil, especialmente a los agnados.
c) Bonorum ossessio unde cognati.-Se atribuía
a los parientes naturap
les, completamente sacrificados por el Derecho
civil, especialmente a los parientes por parte
de las mujeres.

d) Bonorum possessio unde vir et uxor.-A falta


de las otras tres clases, la sucesión recaía en el
cónyuge supérstite.

Reformas del Derecho Imperial


SENADOCONSULTO TERTULIANO Y
ORFICIANO.-Las reformas del Derecho imperial
desarrollaron más aún los derechos de
sucesión de la familia natural.
1. El senadoconsulto Tertuliano, dado bajo el
emperador Adriano (117 a 138 A. D.), llamó a la
madre a la sucesión de sus hijos.

2. El senadoconsulto Orficiano, dado bajo


Marco Aurelio y
Comodo (el año 178 A. D.), dió derechos a los
hijos en la sucesión de su madre.

Reformas de Justiniano

NOVELAS 118 y 127.-En sus novelas 118 del


año de 543 y 127 del de 548, Justiniano dió el
golpe de gracia a la familia agnática y aseguró
el triun
fo definitivo del parentesco de sangre.
CUATRO ÓRDENES DE HEREDEROS.-Justiniano
estableció cuatro órdenes de

herederos:

1. Los descendientes

2. Los ascendientes y los hermanos geromanos


(de los mismos pa-

dres)

3. Los hermanos consanguíneos (del mismo


padre) o uterinos (de

la misma madre)
4. Los colaterales ordinarios.

2: EL TESTAMENTO.

Testamento "es el acto solemne por el cual una


persona instituye a su heredero o a sus
herederos. Es una manifestacion de voluntad,
es decir, un acto esencialmente revocable."

Las formas de los testamentos son:


1. El Derecho Civil Primitivo;
2. El Derecho Pretoriano; y
3. El Derecho ImperialLAS FORMAS DEL
TESTAMENTO
En materia testamentaria siempre hay una
notable tendencia al formalismo ya que la
muerte trae consigo cierta solemnidad, ya que
es la última voluntad de una persona.
El testamento nació como una ley especial
paso por la fase de contrato y finalmente el
concepto moderno lo considera como una
declaración unilateral de la última voluntad, las
formas más antigua son la calatis comitiis y el
testamento in procinctu el primero se realizaba
ante los comicios dos veces al año y el segundo
consistía en que antes de irse a una batalla se
les permitía los soldados hicieran un
testamento.
Posteriormente se introdujo el testamento
mancipatorio o el testamento en forma de
contrato que era una compraventa ficticia con
el familiar con testigos y podía vender todo su
patrimonio por un centavo a un comprador
heredero con efectos suspensivos hasta la
muerte.
En torno a este testamento central
encontramos muchas formas especiales a
veces más rigurosas a veces menos como las
siguientes:
El testamento militar podía hacerse con sangre
dentro del escudo con un solo testigo bastaba,
solo era para tiempos de guerra y tenía validez
hasta por un año después de que el soldado se
hubiera separado.
El testamento del padre a favor de sus hijos
podía ser verbal y bastaba con dos testigos, en
caso de ser escrito era suficiente una
declaración ológrafo a sin testigos.
Conforme al Derecho Civil, se admitieron,
sucesivamente, cinco diferentes formas para la
confeccion de un testamento.
1. El testamento comicial o calatis comittis;
2. El testamento militar o in procinctu;
3. El testamento por el bronce y las balanza,
per aes et libram;
4. El mismo testamento perfeccionado; y
5. El testamento Nuncupativo.

1. TESTAMENTO COMICIAL.- Como en un


principio la adrogación, se hacía ante los
comicios reunidos bajo la presidencia del gran
Pontífice o del rex sacrorum. Esta reunión se
verificaba

dos veces por afío: el 24 de marzo y el 24 di


mayo.

2. TESTAMENTO IN PROCINCTU.- Era el


testamento militar, hecho
ante el pueblo, en formación de batalla.

3. TESTAMENTO PERAES ET LIBRAM ORIGINAL.-


Testamento hecho en forma de mancipatio. El
testador enajenaba su patrirmonio
en provecho del adquirente, familiae emptor,
que desempeñaba el papel de

heredero.

4. TESTAMENTO PER AES ET LIBRAM


PERFECCIONADO.-La confección del
testamento per aes et libram perfeccionado,
comprendía dos partes: por una parte la
mancipatio, y por otra la nuncupatio.

La mancipatio tenía por objeto la venta de la


herencia al emplor familiae, como se hacía
anteriormente. No era ya el heredero mismo,
sino un simple intermediario, encargado de
entregar la herencia al verdadero heredero,
designado en la nuncupatio.
La nuncupatio se hacía así: el testador,
teniendo en la mano las tabletas de cera en las
que había asentado su última voluntad, decía:
"Es de la manera que indican estas tabletas y
esta cera como doy, lego, testo, y es por esto
por lo que ustedes, quirites, me prestan su
testimonio" (Gayo, C. 11, . 104)
Los testigos ponían sus sellos sobre las tabletas
obsignatio, indicando su nombre respectivo,
superscriptio.

5. TESTAMENTO NUNCUPATIVO.- Fué una


simplificación del testamento
par aes et libram. Era un testamento verbal. El
testador, ante cierto número de testigos (cinco
antes de Justiniano, siete después), declaraba
verbalmente cuál era su última voluntad.

Derecho Pretoriano

EL pretor consideró válido un testamento


estricto por el testador, presentado a siete
testigos y sellado por ellos con sus sellos.

Era, el testamento per aes et libram con menos


la mancipatio.

Esta reforma fué anterior al pretorado de


Verres (680 de Roma).

La forma es que el pretor concedía al heredero


instituido en esta forma, simplemente la
bonorum possessw secvndum tabulas,
conforme a las tablas del testamento.

Derecho Imperial

TESTAMENTO TRIPARTITO.- El testamento


imperial o tripartito, tripertitum, fué
reglamentado por una constitución de
Teodosio 11 y de Valentino 111, en 439.

Era un testamento escrito. El testador lo


presentaba, abierto o cerrado, a siete testigos.
Tanto el testador como los testigos hacían en
él una subscriptio; es decir, que al pie del acta
inscribían sus nombres, indicando en una frase,
que ellos hacían esa inscripción. Por último, el
testamento se revestía con el sello de los siete
testigos, con su nombre respectivo; obsignatio
y superscriptio.

3: HEREDEROS.

Herederos Suyos y Necesarios

Era heredero suyo, o de sí mismo, el que,


estando bajo la potestad inmediata del
paterfamilias en el momento de su muerte, se
volvía sui iuris por esa muerte.

Se le llamaba suyo porque heredaba, en cierto


modo, a sí mismo, en razón del derecho de
copropiedad que le pertenecía, en vida del
pater, sobre los bienes de su sucesión.

Se le llamaba necesario, porque no podía


repudiar la sucesión.

Herederos Extraneus o Voluntarios

Eran los que no tenían carácter ni de herederos


necesarios ni de herederos suyos. No es
posible definirlos en otra forma, sino
negativamente y por vía de exclusión.

Se les llamaba extranei, externos, extranjeros,


porque podían quedar extraños a la sucesión, y
voluntarios, porque no eran herederos más
que si así lo querían.

No se operaba más que en virtud de un acto


voluntario realizado por el heredero, acto que
se llamaba adición a la herencia.

De ahí las siguientes consecuencias:


1. Hasta la adición a la herencia, la herencia
quedaba sin dueiío; es decir, era una herencia
yacente, jacet hereditas.

29 Si moría el heredero antes de haber hecho


la adición, no se transmitía su derecho
heredítario, como hoy, a sus herederos.
Hereditas non adita non transmittitur; la
herencia no aceptada no se transmite.

39 Cuando un heredero repudiaba la herencia


en fraude de los derechos de sus acreedores,
no podían éstos hacer ineficaz tal renuncia,
porque era un acto por el cual el heredero
omitía enriquecerse, pero no un acto por el
cual se empobreciera. Otra cosa sucede hoy
(art. 788 C. civ.).

Tambien ay que estudiar:

1.La herencia yacente.


2.Plazo para decidirse.

3. Adición a la herencia.

4.-Repudiación de la sucesión.

Herencia Yacente

Se decía que una herencia era yacente


mientras el heredero voluntario no realizaba la
adición a esa herencia.

Plazo para Decidirse

Hay que distinguir, a este respecto, el Derecho


antiguo, el Derecho pretoriano y el Derecho de
Justiniano.

DERECHO ANTIGUO.-La ley no imponía al


heredero ningún plazo. Pero, en su
testamento, el testador podía señalarle uino
instituyéndole cum cretione. En tal caso,
estaba obligado a decidir en el término de cien
días, después de la muerte del difunto.

DERECHO PRETORIANO.-A solicitud de los


acreedores hereditarios, el pretor imponía al
heredero la obligación de resolver en cien días,
después de los guales -,e presumía que se
había renunciado a la sucesión.

DERECHO DE JUSTINIANO.-Justiniano llevó el


tiempo para deliberar, tempus deliberandi, a
nueve meses y aun hasta a un afio con
rescripto imperial. Después de este plazo, el
heredero que no decidía nuda se tenía por
aceptado presuncionalmente.

Adición a la Herencia

La adición a la herencia es el acto por el cual el


heredero externo expresaba su intención de
aceptar la herencia.
La adicion hay que estudiar la desde dos
puntos de vista:
a) su forma y
b) sus efectos.

a) Forma

-La adición a la herencia podía ser expresa o


tácita.

EXPRESA.- La expresa podia ser solemne o sin


forma. la adición solemne se llamaba también
cretio.
Se hacía verbalmente, empleando términos
sacramentales, probablemente ante testigos.

b) El efecto esencial de la adición a la herencia


era hacer

considerar al heredero, como continuador de


la personalidad del difunto; su patrimonio se
confundía con el del difunto.

Repudiación de la Herencia

No se había prescrito ninguna forma especial


para la repudiación. Cualquier manifestación
de la voluntad era válída. Aun conforme al
Derecho pretoriano, la repudiación tácita
resultaba de la no aceptación por el heredero,
dentro del término que se le concedía.

4: LEGADO

Legado es una liberalidad hecha en un


testamento y que se

deja a cargo del heredero.

Para la validez de un legado es nesesario dos


condiciones

1. Es necesario que se haga en un testamento.


2. Es necesario que quede a cargo del heredero
instituido.

De ahí resulta que el legado debía ir después


de la institución de heredero.

dividiremos el capitu lo en tres sub capitulos


que son:
1.Forma de los legados.
2.Adquisición de los legados.
3. Restripciones a la facultad de legar.

Formas de los Legados

Respecto a la forma de los legados, hay que


distinguir tres períodos:

1.-El Derecho antiguo.


2.-El senadoconsulto, Neroriano.
3.-El Derecho de Justiniano.
Derecho Antiguo
En esta época, se distinguían cuatro formas
de legados:
a)El legado per vindicationem.

b)El legado per praeceptionem.

c)El legado per damnationem.

c)El legado sinendi modo.

a) LEGADO PER VINDICATIONEM.- Es el legado


por el cual el testador transfería directamente
al legatario la propiedad quiritaria de la cosa
legada, o un derecho real civil (usufructo o
servidumbres).

b) LEGADO PER PRAECEPTIONEM.- Es el legado


por el cual el testador autorizaba a uno de sus
herederos para tomar, antes de la partición, un
bien determinado de la sucesión.
c) LEGADO PER DAMNATIONEM.- Es un legado
por el cual el testador dejaba a cargo del
heredero la obligación de realizar determinada
prestación en favor del legatario.

d) LEGADO SINENDI MODO.- Es un legado por


el cual el testador ordenaba a su heredero que
dejara que el legatario tomara determinado
objeto.

Senadoconsulto Neroniano

VALIDACIÓN DE LEGADOS NULOS COMO


LEGADOS PER DAMNATIONEM un
seadoconsulto dado bajo el emperador Nerón,
decidió que todo legado que
resultara nulo en razón de la forma empleada,
fuera válido como si hubiera
sido hecho per damnationem.

Derecho de Justiniano
Las diferentes fonnas de legados se
suprimieron por una constitución del año de
339.

Justiniano concedió al legatario tres acciones:


1. Una acción en reivindicación, que no era
posible más que cuando la cosa legada
pertenecía al testador.

2. Una acción personal ex testamento.

3. Una acción hipotecaria.

El legado parcial "Era aquél por el

cual el testador legaba a una persona una


parte alícuota de la herencia: un tercio, un
cuarto, etc."

Adquisicion de los Legados


Diferencia entre dies cedit y dies venit.- Se
llamaba dies cedit al día en que nacía, para el
legatario, su derecho, y se fijaba en su persona.

Se llamaba dies venit al día en que se hacía


exigible el derecho del legatario y en que podía
demandar al heredero para obtener su
cumplimiento.

El más importante de esos dos momentos era


el dies cedió, por dos conceptos:

1. Era necesario que el legatario estuviera vivo


y que fuera capaz en el momento del dies
cedió; de otro modo era caduco el legado.
Poco importaba, por lo contrario, que hubiese
muerto o que se hubiera vuelto incapaz entre
el diev cedit y el dies venit.

2. Cuando el legatario nombrado era persona


alieni iuris, había que colocarse en el momento
del die cedit para saber quién aprovecharía el
beneficio del legado. Así, era el propietario del
esclavo el dies cedit quien recogía el provecho,
aun cuando hubiera cambiado de dueño o se
hubiere vuelto libre entre el dies cedit y el dies
venit.

Restricciones a la Facultad de Legar

En un principio, no tuvo ninguna limitación la


facultad de disponer por medio de legados. El
inconveniente consistía en que el difunto podía
agotar, de esta manera, todo el activo
hereditario y no dejar nada al heredero, que
repudiaba la sucesión. El difunto moría ab
iraestato.

Para evitar tal resultado, se dieron dos


remedios.

1. Una ley Furia testamentaria, prohibió legar


más de mil ases Pero se podía burlar la ley
haciendo un gran número de legados de mil
ases, que absorbieran la herencia.

2. Una ley Voconia, prohibió conceder a un


legatario más de lo que correspondiera al
heredero. Pero, haciendo un gran número de
legados mínimos, se podía reducir a casi nada
el derecho del heredero.

5: FIDEICOMISO.

El Fideicomiso era el acto por el cual una


persona encargaba a otra transmitir toda su
sucesión, o una parte alícuota de su sucesión, o
un bien determinado de la sucesión, a una
tercera persona.

De esta definición concluimos:


1. Que el fideicomiso suponía tres personas: el
disponente, el fiduciario encargado del
fideicomiso, y el fideicomisario, que era el
beneficiario.
2. Que había dos clases de fideicomiso:

a) El fideicomiso universal o de herencia, que


se refería a toda la sucesion o a una parte
alícuota.

b) El fideicomiso particular, que se refería a un


bien determinado.

Fideícoimisos de Herencia

Se tiene un fideicomiso de herencia en los


casos en que el difunto, al instituir un heredero
en su testamento, encarga a este heredero
transmita todos sus bienes, o una parte
alícuota de ellos, a un fideicomisario.

El fideicomiso de herencia se desarrolló en


Roma en cuatro períodos:
l. Derecho antiguo.
2. Senadoconsulto Trebeliano.
3. Senadoconsulto Pegasiano.
4. Derecho de Justiniano.

Fideicomisos Particulares

Era el acto por el cual encargaba el difunto a su


heredero, o a un legatario, entregara un bien
determinado de la suoesión, a una tercera
persona llamada fideicomisario.

SEMEJANZAS ENTRE EL LEGADO Y EL


FIDEICOMISO.
1. Uno y otro implican la existencia de tres
personas: disponente, gravado y beneficiario.

2. El legatario y el fideicomisario debian, uno y


otro, resentir los efectos de la reducción que
resultaba de la aplicación del senadoconsulto
Pegasiano.

DIFERENCIAS ENTRE EL LEGADO Y


FIDEICOMISO.
1. El legado debía hacerse en testamento o en
codicílo testamentario. El fideicomiso podía
hacerseen un codicilo ab intestato.

2. El legado no podía dejarse más que a cargo


del heredero testamentario. El fideicomiso se
podía dejar a cargo del heredero
testamentario, del heredero ab intestato, de
un legatario y aun de un fideicomisario.

3. En ciertos casos, el legado confería a su


beneficiario un derecho de propiedad o un
derecho real análogo. El fideicomiso no
procuraba a su titular más que un derecho de
crédito contra el gravado.

4. Para asegurar el cumplimiento del legado, el


legatario tenía una acción sometida a las reglas
del procedimiento ordinario. Por lo contrario,
el fideicomisario no tenía más que una
persecutio, que daba lugar a un procedimiento
extraordinario, desarrollándose todo él ante el
magistrado, sin que se remitiera a un juez.

Leyes Caducarias

Se llaman leyes caducarias dos leyes dadas


bajo Auusto, la ley Julia de maritandis ordibus y
la ley Papia Popea para conbatir la
despoblacion de que se quejaban tanto los
romanos.

Los celibes o viudos no vueltos a casar, estaban


privados de la capacidad de recibir una
herencia testamentaia o un legado; no tenia el
ius capiendi.

Los orbi no podian recibir mas que la mitad de


lo que se les atribuyera en el testamento; non
solidi capaces.
LA HERENCIA EN EL DERECHO ROMANO
fcojavierfm Apr 15, 2011
En el antiguo derecho quiritario, la sucesión
era consecuencia de la estructura de la familia
agnaticia. A morir el pater familias debía
sustituirle al frente de la familia un heredero
que debía continuar con los cultos y las
relaciones personales y patrimoniales. En la Ley
de las XII Tablas, la herencia o hereditas es el
conjunto de bienes que se transmiten al
heredero, que incluye tanto el patrimonio
familiar como los bienes de cambio, la pecunia.

A finales de la época clásica, la herencia se


configura como un ente jurídico, una unidad
con identidad propia, una universitas que se
distingue claramente de las cosas que la
componen.

Paritendo de este concepto, los intérpretes


consideran la herencia como una universitas
iuris, distinta de la universitas facti. Como
consecuencia de esta idea de la herencia como
un ente jurídico unitario:

- El testador dispone de ella con un acto único:


el testamento.
- El heredero tamibén la adquiere mediante un
acto único: la aceptación o adición.
- La acción de petición de herencia, hereditas
petitio, es de carácter universal.
- La herencia puede ser objeto de in iure cessio.
- La herencia puede ser objeto de usucapión.

En derecho posclásico y justinianeo se


considera que el heredero continúa la
personalidad del difunto, de forma que llegan a
formar una persona sola. Junto al sistema
sucesorio reconocido por el ius civile, surge por
obra del pretor otro tipo de sucesión que
recibe el nombre bonorum possessio y que
llega a ser un verdadero sistema de sucesión
hereditaria.
Frente a la figura del heres o heredero del ius
civile, el pretor consideró que debían ser
llamados a la herencia de los hijos
conanguíneos, dándole mayor relevancia a este
tipo de parentesco que al agnaticio. Por ello,
otorga la posesión de los bienes hereditarios a
las personas contempladas en su edicto, a las
que considera con derecho preferente,
concediéndoles las acciones del heredero
como ficticias.

Al parecer, en primer lugar, se concede la


bonrum possessio al que sostenía ser heredero
civil; en segudo lugar, al que había sido
instituido heredero en un testamento no
acorde con el ius civile; más adelante, cuando
el causante había muerto sin testamento, a
personas no contempladas por el ius civile
como herederos ab intestato, pero con
vínculos consanguíneos con el difunto que la
ley no tenía en cuenta a efectos sucesorios y en
determinados casos, a personas no
contempladas en el testamento. Así se
distinguen varias clases de bonorum possessio:

a) Secundum tabulas. Concedida a los que han


sido instituidos herederos en un testamento
que no se ajusta a las formas solemnes del ius
civile, a que el pretor reconoce como válido y
se denomina testamento pretorio.

b) Sine tabulis o ab intestato. Cuando no hay


testamento. En este caso, el pretor da
prioridad al parentesco de sangre o cognaticio
para la suecesión y establece un nuevo orden
para el llamamiento a la herencia.
c) Contra tabulas o contra el testamento. A
pesar de la existencia de testamento, se
concedía la posesión a personas distintas de las
instituidas herederas. Se daba a favor de los
hijos emancipados no contemplados ni
deshereadados en el testamento.

Este sistema pretorio se afirma en el siglo I y se


recoje definitivamente en el edicto perpetuo.

Presupuestos de la sucesión hereditaria

1. Muerte de una persona que pueda dejar


herederos.
2. Existencia de una persona capaz de ser
heredera.
3. Delación al heredero para que acpete la
herencia.
4. Aceptación o adición de la herencia, en caso
de herederos voluntarios.

Objeto de la herencia

La herencia comprende todas las relaciones


jurídicas de las que era titular el difunto o
causante, excepto las de carácter personal o
las que se extinguen con la muerte, como la
patria potestad, la manus y la tutela.
Entre las relaciones que no se pueden
transmitir, se encuentran las relativas al
derecho público, pero también algunas
patrimoniales de carácter personal. Entre estas
útlimas están los derechos reales de usufructo,
uso y habitación, así como la posesión en sí
misma, le precario, el mandato, la sociedad… al
igual que las obligaciones ex delicto.

Delación de la herencia

Es el ofrecimiento de la herencia o el
llamamiento al heredero, que produce el
efecto jurídico de la sucesión cuando el
heredero la acepta. Hay dos causas
fundamentales de llamada o delación:

a) Por la ley o falta de testamento (ab


intestato). Refiriéndose el término intestatus al
causante que ha fallecido sin otorgar
testamento.
b) Por el testamento. Es la llamada
testamentaria, y se basa en la autonomía de
cada persona para disponer de su patrimonio.

Los dos tipos de sucesión son incompatibles y


no se pueden utilizar a la vez a la misma
herencia. De esa incompatibilidad se derivan
efectos importantes:

1. Si el testador ha instituido heredero y


dispuesto de una parte del patrimonio, el
heredero adquiere la totalidad.

2. Si el causante no ha instituido heredero, el


testamento que sólo contiene legados no es
válido y se abre la sucesión ab intestato para la
totalidad.
3. No se abre sucesión intestada o ab intestato
hasta que se excluye la posibilidad de la
testamentaria.

En la esfera del ius civile constituye una regla la


intransmisibilidad de la delación. El heredero
no puede transmtir a otro tal cualidad, lo que
implica que si muere antes de haber acpetado
la herencia, no transmite a sus herederos la
facultad que él tenía de adqurirla, aunque hay
algunas excepciones.
Adqusición y aceptación de la herencia

La adqusición de la herencia por parte del


heredero llamado se realiza directamente por
efecto de la delación o mediante la aceptación
o adición expresa o tácita. A efectos de la
adqusición de la herencia, se distinguen tres
categorías de herederos:

a) Heredes necessarii. Son los esclavos


manumitidos en testamento por su dueño e
instituidos herederos. Al a muerte del testador,
se convierten en libres y herederos.
b) Heredes sui et necessarii. Son los hijos de
ambos sexos y demás descendientes de un
hijo, no de una hija, que se encuentran bajo la
potestad del difunto en el momento de su
muerte.
c) Heredes extranei o voluntarii. Son los
herederos que no estaban sometidos a la
potestad del testador.

La adquisición de la herencia se produce


automáticamente en los llamados heredes
necessarii y heredes sui et necessarii. Los
demás posibles herederos necesitan un acto
voluntario de aceptación para adquirir la
herenica, la llamada adición de la herencia o
aditio hereditatis.

Los heredes sui disfrutan por concesión del


pretor del beneficium abstienedi, que es la
posiblidad de abstenerse de aceptar la
herencia paterna, con la consecuenca de no
responder con su propio patrimonio por las
deudas que puedan existir y de que los bienes
herditarios se vendan en nombre del difunto.

Los heredes extranei o voluntarii adquieren la


herencia mediante la aceptación y tienen la
facultad de deliberar sobre si aceptan o
renuncia.

Herencia yecente

Es el complejo de los bienes hereditarios en el


intervalo entre la delación y la aceptación de la
herencia. Esta situación se produce cuando los
llamados a la herencia son heredes extranei o
voluntarii; extraños y voluntarios y también en
el caso de que al momento de la muerte del
testador aun no haya nacido un heres sui
póstumo o no se cumpla la condición impuesta
en el testamento.

Renuncia a la herencia y confusión hereditaria

La adquisición de la herencia tiene como efecto


la transmisión en bloque al heredero de todas
las relaciones activas y pasivas que forman el
patrimonio del causante, de modo que
subentran en la situación jurídica del difunto y
lo sustituye. Como consecuencia de ello se
produce la llamada confusión hereditaria,
porque se confunden el patrimonio propio del
heredero y el patrimonio del causante.
Además, el heredero responde ilimitadamente
por las deudas del difunto; con su persona y
con su patrimonio. Ante esta situación, caben
varios remedios:

a) Renuncia de la herencia o ius abstinendi.


Esta facultad fue concedida por el pretor a los
heredes sui et necessarii en el caso de herencia
cargadas de deudas. Basta para su ejercicio
que el herdero adopte una actitud pasiva con
respecto a la herencia. La renuncia no está
sometida a ninguna formalidad, incluso se
admite una renuncia tácita. No puede
retractarse, de modo que el heredeo qe
renuncia no puede volverse atrás y aceptar con
posterioridad.
b) El beneficium inventarii o beneficio de
inventario. Justiniano lo introduce en una
costitución del año 531 e implica la posiblidad
de que el heredero realice un inventario de los
bienes del difunto, con asistencia a tabularius y
de testigos, en cuyo caso limita su
responsabilidad frente a los acreedores de la
herenica a la cuantia del patrimonio
hereditario y no se produce la confusión
hereditaria.

Responsabilidad por deudas hereditarias

La confusión hereditaria también puede


perjudicar a los acreedores del difunto, ya que
le puede suceder un herdero de dudosa
honestidad o con un patrimonio cargado de
deudas. Para evitar los perjucios que este
hecho puede acarrear y salvaguardar los
intereses de los acreedoes del causante, el
pretor concede dos recursos:
a) La satisdatio suspecti heredis. Los
acreedores de la herencia pueden solicitar del
pretor que obligue al heredero sospechoso a
que preste garantía de pagar las deudas
hereditarias, conminándole con el
procedimiento ejecutivo si no la presta.
b) La separatio bonorum. A petición de los
acreedores del difunto, el pretor puede
decretar la separación de los bienes de la
herencia. Esta medida tiene como fin que no se
produzca la confusión y los acreedores puedan
realizar sus créditos como lo hubieran hecho
en vida del difunto.

Pluralidad de herederos

Tanto en la sucesión testamentaria como en la


ab intestato, cuando varias personas son
llamadas a la misma herencia y la adquieren
surge una comunidad hereditaria. En la época
primitiva, a la muerte del pater familias se
formaba el llamado consortium ercto non cito
entre sus descendientes en potesad. Cada uno
de los miembros del consortium podía
disponer de las cosas comunes, creando
obligaciones para los demás.

Esta comunidad podía terminar en cualquier


momento y dividirse por acuerdo unánime de
los herederos. A falta de acuerdo, cabía
interponer una acción para la división de la
herencia, la actio familiae erciscundae.

En época clásica, desaparece el consortium y


surge una situación de condominio. En dicho
condominio, cada uno de los coherederos
participa en proporción a su cuota. En la
comunidad primitiva y en el condominio, la
división tiene la finalidad de convertir a cosas
concretas las cuotas ideales y abstractas que
corresponden a cada coheredero.

Acciones hereditarias. Protección jurídica del


heredero. Desefensa de los legatarios
El heredero puede ejercitar todas aquellas
acciones que habría podido interponer el
difunto en defensa de sus cosas y derechos, a
excepción de las intrasmisibles. Además,
dispone de una acción de aplicación general
para reclamar la herencia en su conjunto, que
es la herditatis petitio.

Por otra parte, el pretor concede el


interdictum quorum bonorum al heredero
pretorio para obtener la posesión del
patrimonio hereditario de cualquiera que lo
retuviese en su poder, tanto a título de
heredero como sin causa alguna.

En cuanto a los legatarios, los benficiarios en


un legado per vindicationem o per
praeceptionem, puede actuar con la
reivindicatio. En el segundo tipo de legado,
cabe también la interposición de la actio
familiae erciscundae.
En el caso del legado per damnatonem o
sinendi modo, pueden actuar mediante la actio
ex testamento. El heredero debe prestar al
legatario la cautio legatorum servadorum
causa, con la que se obliga a cumplir el legado
conforme a la voluntad del testador.
Sucesión testamentaria

Es la que tiene lugar en virtud de un


testamento que contiene las disposiciones de
última voluntad del difunto. El testamento
tiene la mayor importancia en la conciencia
social romana; el testador cree que sobrevive
por el hecho de imponer autoritariamente su
voluntad. Desde las XII Tablas hasta del
derecho justinianeo, prevalece la sucesión
testamentaria.

El testamento: concepto y características


Históricamente, el testamento romano sufre
una evolución paralela a la de la familia.
Primitivamente, es sólo el medio de nombrar
sucesor, si bien posteriormente se añaden
otras disposiciones.

El testamento se puede definir como una


declaración unilateral de voluntad, hecha
solemnemente ante testigos y revocable, que
contiene disposiciones mortis causa y la
institución de heredero. Sus efectos jurídicos
están ligados la manifestación solemne de la
voluntad ante testigos y presenta unos
caracteres fundamentales:

1. Es un acto iuris civiles.


2. Es esencialmente personal, no se puede
realizar por intermediario.
3. Es formal en cualquier época.
4. Es unilateral, la voluntad del testador no
tiene que se complementada con otra.
5. Es mortis causa, antes de la muerte del
testador n tiene ningún valor.
6. Es revocable, sólo tiene validez el último
realizado.

Formas de testamento

a) Testamentum in calatis comitis. Se realiza


ante los comicios curiados, que se convocan
para ello dos veces al año. Tiene carácter
religioso, ya que contiene la designación del
continuador del culto familiar.
b) Testamentum in procintu. Se realiza durante
la guerra y es la declaración de voluntad ante
los compañeros de armas en formación de
combate.
c) Mancipatio familiae. Es la mancipatio del
patrimonio de una persona a un amigo con el
ruego de que ejecute la última voluntad. Esto
último queda a la buena fe del adquirente.
d) Testamentum per aes et libram. Deriva de la
mancipatio familiae. Se realiza mediante
mancipatio, pero no adquiere el emptor, sino
el tercero indicado por el disponente, aunque
sea ajeno al acto.
e) Testamento pretorio. El pretor simplifica el
testamento per aes et libram. Concede la
posesión de los bienes conforme al testamento
al que se encuentre designado como heredero
en tablillas selladas por las siete personas que
intervienen en la mancipatio. La forma sólo
tiende a documentar y conservar la voluntad
del testador y se admite la forma oral.

A cada una de las formas de testamento


corresponde unos determinados requisitos,
pero algunos tienen carácter general y son los
siguientes:

1. Es un acto único y completo. Se precisa que


el testamento sea concluido sin interrupción.
Deben estar presenes a la vez todos los testios
y firmar a la vez.
2. Como en todos los actos del ius civile se
requiere el empleo de la lengua latina. En
época clásica, comienza a autorizarse en
determinados casos el testamento en lengua
griega.
3. La presencia de testigos en el número
establecido para cada testamento es requerida
ad solemnitatem. El disponente es libre para
elegir a los testigos y puede serlo cualquiera
que no haya sido declarado incapaz por la ley.

Junto al testamento, en época clásica parace el


codicilio, que es un escrito sin la forma
solemne del testamento mediante el que una
persona realiza disposiciones para después de
su muerte, excepto el nombramiento de
heredero o la desheredación. Este codicillo
puede ser testamentario, que completa el
testamento y es un apéndice mismo o abs
intestato, cuando no hay testamento.

También hay formas extraordinarias de


testamento, para salvaguardar disposiciones
de última voluntad de personas que se
enuentran en circunstancias especiales, com
son el testamento familiar, el testamento del
ciego, del analfabeto, etc.

La institución de heredero

Es la disposición fundamental del testamento,


a la que se encuentran subordinadas todas las
demás. Ninguna disposción es válida si la
heredis isntitutio es nula o el heredero
instituido renuncia a la herencia.

Supone el nombramiento de un sucesor en el


lugar y en los derechos del difunto. Si hay
varios herederos, cada uno sucede en una
cuota de la totalidad y nunca en la propiedad
de las cosas conretas. Tiene que ser hecha de
forma solemne para que el testamento sea
válido, mediante una fórmula reconocida por la
ley y que privativamente tiene carácter
sacramental. En época histórica, se suele
utilizar la expresión en forma imperativa Titius
heres esto (Ticio sea heredero), aunque se
admiten otras.

El testador puede instituir herederos por


fracciones hereditarias, pero en cosas
concretas, aunque puede destinar a los
herderos cosas concretas y determinadas. Esta
división no produce efectos jurídicos, pero
vincula a los herederos a observarla.

Cuando el testador nombra algún heredero


limitadamente a una cosa o a un complejo de
cosas determinadas; se da la institución de
herdero ex certa re. Al suceder el heredero en
todo el complejo o unidad patrimonial, la
consecuencia sería la nulidad de la isntitución
de heredero, pero el favor testamenti hace que
en la época clásica se considere válida esa
institución de heredero y la referencia a la cosa
determinada se tenga por no puesta, con la
consecuencia de que el heredero adquiere la
herencia por entero.
Voluntas testatoris: interpretación del
testamento

La eficacia del testamento tiene su


fundamento en la voluntad del disponente. Ya
en la época republicana da mayor relevancia a
la voluntad y la forma es únicamente un medio
de expresión. La voluntad es algo sagrado, cuyo
exacto cumplimiento es de interés público. Es
autoritario, por ello ha de encuadrarse en una
forma del ius civile o reunir los requsitos
mínimos exigidos por el pretor. Sin embargo,
cada vez se despoja de mayor número de
solemnidades que no tengan una razón
intrínseca y se suprime todos lo que tenga un
carácter sacramental