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Arqueología y Sociedad,

Nº 23, 2011

Ernesto Eligio Tabío Palma: pilar de la


arqueología cubana en los albores de la revolución
Odlanyer Hernández de Lara*

Resumen
Los primeros años de la Revolución Cubana fueron de gran importancia para el desarrollo de la
arqueología en Cuba. La nueva estructura institucional y los lineamientos ideológicos que se co-
menzarían a implementar conllevaron a la creación de la Academia de Ciencias de Cuba y den-
tro de ella del Departamento de Antropología, dirigido por el investigador cubano Ernesto Eligio
Tabío Palma, que entonces regresaba de una estancia en el Perú. La significación de la gran labor
de Tabío en la organización institucional de la arqueología cubana, así como su influencia en los
lineamientos estructurales de la disciplina, tanto en la teoría como en la praxis, han impulsado este
acercamiento a algunos aspectos de su vida, sus primeras exploraciones arqueológicas antes de la
partida hacia el Perú y, sobre todo, su destacada participación en la etapa postrevolución, resaltan-
do algunos aspectos de su obra que, más allá de su reconocimiento o no, han influido también en
algunas tendencias del pensamiento arqueológico latinoamericano.

Palabras clave
Marxismo, Cuba, arqueología, Ernesto Tabío.

Abstract
The first years of the Cuban Revolution were of great importance for the development of archaeo-
logy in Cuba. The new institutional structure and the ideological guidelines that began to be im-
plemented led to the creation of the Academy of Sciences of Cuba and, within it, the Department
of Anthropology, directed by the Cuban investigator Ernesto Eligio Tabío Palma, who at the time
came back from a stay in Peru. The meaning of Tabío’s great work in the institutional organization
of Cuban archaeology, as well as his influence on the structural guidelines of the discipline, whether
in theory or in praxis, have given impulse to this approachment to some aspects of his life, his first
archaeological explorations before he left for Peru, and, above all, his distinguished participation in
the post-revolutionary stage, highlighting some aspects of his life work that, beyond its having been
recognized or not by others, also have influenced some tendencies of Latin American archaeologi-
cal thought.

Keywords
Marxism, Cuba, archaeology, Ernesto Tabío.

* Coordinador de Cuba Arqueológica (www.cubaarqueologica.org).


Correo electrónico: odlanyer@cubaarqueologica.org.

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Arqueología y Sociedad, Nº. 23 2011

Introducción de los datos que se ha podido rescatar proceden


esencialmente de su obra literaria, aunque otra
La historia de la arqueología cubana en la etapa
parte se ha encontrado de forma fortuita, fruto
revolucionaria ha sido un tema poco frecuenta-
de la persistencia. La posibilidad de investigar
do en cincuenta años, aunque se han realizado
en Cuba y en Perú, dónde Tabío desarrolló sus
algunos ensayos puntuales (Domínguez 2005;
conocimientos arqueológicos, brinda una visión
La Rosa 1994, 2000; Linville 2005) y generales
general de la persona y su legado, que contribu-
(Berman, et al. 2005; Dacal y Watters 2005; Da-
yó de forma contundente en la reconstrucción
vis 1996; Fernández 1992; La Rosa 2003; Oli-
de la historia precolombina de ambos países.
ver 2005). Es llamativo que quien más le haya
dedicado espacio a esta temática haya sido un
investigador foráneo (Oliver 2005), que impli-
Algunos aspectos de su vida
ca un punto de vista necesariamente externo,
cuestión que conlleva a develar importantes La vida de Ernesto Eligio Tabío Palma fuera del
aspectos medulares del desarrollo de la disci- mundo de la ciencia arqueológica es una in-
plina en el país, pero que vislumbra un vacío cógnita poco transitada. Los arqueólogos que
contextual que no solo aparece en las publica- lo conocieron son los únicos que conservan
ciones sino también en los congresos científicos, experiencias conjuntas y alguna que otra infor-
que muestran el verdadero nivel alcanzado (La mación. Esto, tal vez, puede haber sido uno de
Rosa 2003). La historia cotidiana está reflejada, los motivos por los que hasta el momento no se
en cambio, en algunos textos específicos que ha escrito ninguna biografía de tan destacado
han versado sobre la trayectoria científica de científico cubano, aunque su aporte académico
determinados investigadores cubanos que han es extenso.
marcado pautas en la arqueología cubana. De
De su infancia se conoce poco. Algunos
algunos se ha escrito en mayor o menor medida,
escasos datos los aporta una de sus publicacio-
mientras que otros han quedado en el olvido,
nes post mortem: Introducción a la arqueología de
voluntario o involuntario.
las Antillas (Tabío 1988), donde se precisa que
La etapa revolucionaria de la arqueología, durante sus estudios de bachillerato Tabío par-
como momento histórico, tiene un aspecto im- ticipó en la lucha contra la dictadura de Gerar-
portante de destacar: la institucionalización y do Machado, que desde finales de la década de
sistematización de esta ciencia en el país. Ello 1920 hasta 1933, oprimió a la nación cubana.
fue posible gracias al ímpetu de investigadores En cuanto a su familia, los primeros datos obte-
de la talla de Antonio Núñez Jiménez (1923- nidos fueron gracias a algunas de sus obras. La
1998), quien dirigió la creación de la Academia dedicatoria de uno de sus libros permitió cono-
de Ciencias de Cuba, y de René Herrera Fritot cer el nombre de su esposa y luego, otra dedica-
(1895-1968), que fungió como asesor en el na- toria, esta vez en su tesis de doctorado, reveló la
cimiento del Departamento de Arqueología de existencia de un hijo llamado Ernesto. Por otra
esa institución. Pero resulta interesante que no parte, mediante la investigación realizada al res-
se haya escrito biografía alguna de un significa- pecto se pudo localizar a un posible hermano de
tivo baluarte en el desarrollo de la arqueología Tabío, a juzgar por los apellidos y por el año de
cubana postrevolución como lo fuera Ernesto nacimiento de José Ramón Tabío Palma (1915-
Tabío Palma, quien dirigió el mencionado de- 1975), camarógrafo y fotógrafo cubano.
partamento desde su creación.
Un golpe de suerte permitió localizar a un
Esta inquietud conllevó a una búsqueda primo lejano de Tabío, quien nos proporcionó el
exhaustiva de información sobre la vida y obra nombre de la hija del arqueólogo: Graciela Ta-
de Tabío que tuvo como resultado distintos obs- bío Medina, primogénita del matrimonio entre
táculos, algunos inherentes a la inexistencia de Ernesto Eligio Tabío Palma y María Sylvia Me-
una labor biográfica precedente y otros a cues- dina Larrauri. De esta unión nacerían otros tres
tiones burocráticas institucionales. Gran parte hijos varones: Ernesto Norberto, que fallece a
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Odlanyer Hernández Ernesto Tabío: pilar de la arqueología cubana en los albores...

los dos años de edad, Ernesto Silvio y Jorge Luis conocer algo más sobre esta parte de su vida,
(Graciela Tabío Medina, comunicación electró- ya que lo dedica a sus compañeros y alumnos
nica, 2010). de la Aviación Nacional. En este texto el autor
conjuga sus conocimientos atmosféricos con los
El padre del arqueólogo, con igual nombre, de aviación, para brindarles a los pilotos algu-
contrajo matrimonio con Concepción Palma nos conocimientos básicos sobre las turbonadas,
Bancells y fue agregado militar de la Embajada donde incluye un dibujo explicativo sobre el
de Cuba en Washington D.C., Estados Unidos tema (Tabío 1937b).
de América (EUA), donde fallece en 1918 víc-
tima de la gran epidemia de influenza que quitó Esta serie de artículos que publica Ernesto
millones de vida en todo el mundo. La búsqueda Tabío en el mencionado Boletín, permiten hacer
de información aportó que la madre de Tabío, un acercamiento a su trayectoria. Con 25 años
Concepción, era hija de María de la Concepción de edad ya fungía como encargado de la Sec-
Bancells y Massó y Eligio María Palma y Fuster, ción de Aerología del Observatorio Nacional y
importante médico de Santiago de las Vegas, en 1938 firma otro de sus artículos con el grado
provincia de La Habana, que fuera médico per- de teniente, lo que parece estar relacionado con
sonal de José Martí (Alemán 2009) y de quién la adscripción del Observatorio a la Marina de
Tabío hereda el segundo nombre. Guerra cubana. En este año ocupaba el cargo
de jefe de meteorología (fig. 1) del Aeropuer-
to de Rancho Boyeros (Graciela Tabío Medina,
El comienzo en el mundo de la ciencia comunicación electrónica, 2010), actualmente
Aeropuerto Internacional José Martí, que había
Para el año de 1936 se ha localizado la primera sido inaugurado ocho años antes (fig. 2).
publicación que parece haber realizado Ernesto
Tabío, donde firma como encargado de la Sec-
ción de Aerología del Observatorio Nacional de
Cuba. El mismo corresponde a una nota adicio-
nal a un artículo donde proporciona varios da-
tos sobre el estado del tiempo (Tabío 1936). Esta
nota indica la filiación de Tabío a la institución
antes mencionada, donde, a juzgar por una serie
de artículos que seguirían a este primero (Tabío
1936b, 1937a, 1937b, 1937c), fue desarrollán-
dose intelectualmente.
Al año siguiente, 1937, Tabío publica otro
artículo, esta vez titulado: Observaciones aeroló-
gicas en La Habana, donde se observa la profe-
sionalización que ha alcanzado en esta tarea y
se vislumbra su interés por las ciencias al men-
cionar: “no nos basta con el esfuerzo realizado,
y nuestra sed por la verdad científica es infinita”
(Tabío 1937a:73-74).
Por otra parte, en su Introducción a la ar-
queología de las Antillas también se menciona
que fue fundador y director del primer servicio
de control de vuelos en Cuba, lo que parece
haber realizado a la vez que laboraba en el Ob- Figura 1: Fotografía dedicada a la madre, en el Ae-
servatorio Nacional. Uno de sus artículos en el ropuerto de Rancho Boyeros (La Habana), cuando
boletín del observatorio, que fue publicado ori- fungía como Jefe de Meteorología en 1938 (cortesía
ginalmente en la Marina Constitucional, permite de Graciela Tabío)

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Figura 2: Tabío con los implementos de aviación en el Aeropuerto de


Rancho Boyeros, agosto de 1939 (cortesía de Graciela Tabío)

Primeras labores arqueológicas ella se harán afirmaciones que alarmarán quizás


a los arqueólogos que estudian estas materias
Las referencias más tempranas sobre los tra-
bajo cánones más rigurosos” (Tabío 1951:4). No
bajos que realizara Ernesto Tabío en Cuba se
obstante, sus planteamientos se enmarcan en el
desprenden de su primera publicación conoci-
contexto de la época en cuanto a las problemá-
da: La cultura más primitiva de Cuba precolom-
ticas terminológicas de las culturas precolom-
bina, publicada paralelamente en la Revista de
binas cubanas, donde utiliza los denominados
la Junta Nacional de Arqueología y Etnología
Complejo I, II y III, que habían sido definidos
en 1951 y como folleto en el mismo año, como
por Herrera Fritot y aceptados por la recién ce-
contribución del Grupo Guamá (Tabío 1951).
lebrada Mesa Redonda de Arqueólogos del Ca-
En esta obra, el autor refiere el estudio de las
ribe que se realizó en La Habana en 1950.
colecciones arqueológicas públicas y privadas a
lo largo de todo el país que realizó aprovechan- Para entonces Tabío señalaba cuatro dificul-
do la oportunidad de viajar extensamente por tades esenciales para el estudio de los Complejos
todo el territorio como Oficial de la Marina de I y II por las características de su ajuar, entre
Guerra y como Inspector de Aviación Civil, a ellos las limitadas colecciones arqueológicas que
la vez que incluye sus primeras experiencias en contaban con este tipo de evidencias ya que “los
exploraciones arqueológicas que realizara desde colectores de reliquias indias, en su mayor parte,
la década de 1940. De estos trabajos resultó la no se han preocupado de recoger o de anotar
publicación antes mencionada, que constituyó todos los ejemplares que pudieran haber apa-
su primer aporte a la arqueología cubana. recido, sino solamente los más vistosos” (Tabío
1951:6).
En esta obra Tabío recalca su carácter de
aficionado y advierte que “seguramente estará Tabío hace un análisis del ajuar de las dos
falta de solidez científica y probablemente en culturas basándose en materiales procedentes
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Odlanyer Hernández Ernesto Tabío: pilar de la arqueología cubana en los albores...

de colectas estrictamente científicas, con el za exploraciones en la zona de la bahía de Ma-


objetivo de hacer una compilación gráfica que riel, donde localizan la cueva funeraria La Caña
permitiera el análisis conjunto de todos los ha- Quemada, lugar en el que se hallaron varios en-
llazgos. Ya por esta fecha Tabío se preocupa por tierros (Tabío 1950). Al año siguiente explora
la presencia de cerámica simple y tosca en el un montículo en la finca La Gloria, junto al río
ajuar de los grupos conocidos entonces como Ariguanabo, en las inmediaciones a San Anto-
pre-cerámicos, cuestión que lo llevaría más de nio de los Baños, provincia de La Habana, don-
una década después a clasificar estos contextos de años antes Herrera Fritot y otros miembros
como correspondientes a una nueva cultura. del Grupo Guamá habían realizado excavacio-
Por otra parte, y a la vista del desarrollo ac- nes (Tabío y Rey 1966).
tual de la arqueología regional, entre sus aciertos En 1951 Tabío acompaña a Fritot en la ex-
se encuentra la comparación y asociación que ploración a un residuario en un pequeño cayo
realiza de los asentamientos cubanos con los ho- que denominan Cayo Jorajuría, actualmente
mólogos de Venezuela y Haití, para los caso de en la provincia de Matanzas, donde realizaron
los sitios Manicuare y Couri respectivamente. Un excavaciones que aportaron gran cantidad de
detalle a señalar es la mención que hace Tabío utensilios de concha y piezas de sílex, entre otras
de la presencia de artefactos elaborados en basal- evidencias. En esa ocasión, el propietario del lu-
to rojo y, sobre todo, la diferenciación que hace gar les obsequió dos objetos de madera tallada, a
en cuanto al uso natural de la materia prima y la la vez que hallaron en superficie fragmentos de
confección de los artefactos. También tuvo des- cerámica tosca. En este sitio, de singular impor-
aciertos, con especial énfasis, si bien no totalmen- tancia para la arqueología cubana, años después
te, en la caracterización del ajuar de las culturas, apareció una canoa tallada en madera que se
aunque se debe considerar que esa fue una etapa conservaba en la ciénaga circundante1.
en la que constantemente se fueron replantean-
do las características de los contextos arqueoló- Estas labores arqueológicas constituyeron la
gicos. Además, la asociación de restos óseos de base de su primer texto conocido sobre arqueo-
algunas especies extinguidas del Pleistoceno con logía, obra que cierra una etapa de la vida de
las evidencias materiales de las comunidades Ernesto Tabío en Cuba. No obstante, al año si-
aborígenes que Tabío sostiene, al igual que otros guiente de esta publicación, junto a Herrera Fri-
investigadores, todavía sigue siendo un tema de tot participa en las excavaciones realizadas en
discusión, si bien ha sido reportada en varios si- Cueva Florencio, en Matanzas, donde se halla-
tios arqueológicos a lo largo de todo el país. ron varios restos óseos humanos y otras eviden-
cias materiales que fueron estudiadas por Fritot
Como ya se mencionó, esta obra de Tabío y Rivero de la Calle.
estuvo basada en su experiencia en el campo
de la arqueología, que consistía en una década De estas referencias, según las fuentes que
de exploraciones por varias provincias cubanas. se han podido consultar, merecen resaltarse dos
Entre estas se hallan las exploraciones que reali- cuestiones, primero su trayectoria científica en
zara en 1941 acompañado de Antonio García y la ciencia arqueológica y segundo, el marco
Ernesto Navarrete, en ocasión de visitar el resi- institucional en el que desarrolló su formación
duario del Potrero de las Vacas y la Cueva de la como arqueólogo.
Monja, en la playa de Jibacoa, provincia de La
1 En la actualidad la canoa se encuentra en el Museo
Habana. Luego, en 1944, excava junto a Herre- Municipal de Martí, provincia de Matanzas. Si bien esta
ra Fritot y Antonio García un pequeño abrigo importante pieza de la arqueología cubana y de las Anti-
rocoso en las cercanías del Salto de Manantia- llas apareció en forma íntegra, en la actualidad las con-
les, Soroa, Pinar del Río, donde exhumaron un diciones de conservación son extremadamente malas y
enterramiento aborigen y varios artefactos. se encuentra fragmentada, donde la proa y la popa, muy
bien definidas, están separadas del casco, sección que
En 1948, en compañía de Antonio García y está quebrado en dos. Es impostergable la conservación
otros miembros del Grupo Guamá, Tabío reali- de esta pieza para la arqueología caribeña.

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Según la síntesis curricular post mortem rología. Una fotografía de 1939 lo muestra con
antes mencionada (Tabío 1988), Ernesto Tabío el equipamiento necesario para emprender vuelo
trabajó 38 años como científico en la especiali- en una avioneta desde el Aeropuerto de Rancho
dad de Arqueología y Prehistoria, lo que signi- Boyeros (fig. 2). Su dedicación a estas labores
ficaría que desde 1946 haya estado vinculado a conllevó a que participara en junio de 1948 en
la ciencia arqueológica, ya que fallece en 1984. una conferencia que realizara la Organización
No obstante, la primera exploración que hemos de Aviación Civil Internacional (OACI) en la
podido registrar en la que participó Tabío fue en ciudad de Ginebra, Suiza (fig. 3). Su vínculo a
1941, en las cercanías de Jibacoa, provincia La este organismo implicó que cinco años después,
Habana. Además, en su texto La Prehistoria, Ta- en 1953, fuera designado como Subdirector para
bío (1968:13) señala que desde 1940 realizó “di- el cono sur, lo que conllevó a que visitará Chile
versas exploraciones y excavaciones por todo el (fig. 4) y luego pasara a residir en Perú, donde
país”. Esto implicaría que su actividad arqueoló- se encontraba la sede de la OACI para América
gica se extendió por 44 años. del Sur.
Las exploraciones iniciales en las que par-
ticipa Ernesto Tabío fueron todas vinculadas
con el Grupo Guamá, que surge en la década Tabío y el desarrollo de
de 1930, y además, la publicación de su prime- la Arqueología Cubana
ra obra como Contribución del Grupo Guamá Tras el triunfo de la revolución cubana en enero
parece indicar que se incorporó a esa destacada de 1959, el nuevo gobierno comienza a reestruc-
agrupación en los años de mayor esplendor. La turar las instituciones nacionales, con especial
confirmación de la pertenencia de Tabío al Gru- interés en fortalecer la educación, la ciencia y la
po Guamá aparece en un texto postmortem de
cultura. A raíz de este acontecimiento, en 1960,
Herrera Fritot (1970:5) donde relaciona las ex-
Ernesto Tabío regresa a Cuba y se suma a un
ploraciones realizadas en 1944 a Pinar del Río,
grupo importante de intelectuales que asumen
cuando participan el doctor Carlos García Ro-
funciones organizativas estatales.
biou, “el compañero Ernesto Tabío P., y el autor.
Tabío y el autor llevábamos la representación del En 1962, año de la planificación, se crea por
‘Grupo Guamá’, como miembros del mismo”. Ley 1011 la Comisión Nacional de la Academia
Esta entidad agrupó a varios de los arqueólogos de Ciencias de Cuba, que fuera presidida por el
cubanos más significativos del momento, entre capitán del Ejército Rebelde Antonio Núñez Ji-
ellos René Herrera Fritot (1895-1968), Oswaldo ménez, dentro de la que se crea el Departamen-
Morales Patiño (1898-1978), José A. Coscullue- to de Antropología que dirigiera Tabío desde su
la (1884-1950) y Fernando Royo Guardia (1901- fundación, con la asesoría de René Herrera Fri-
197?). Además, Tabío fue discípulo y amigo del tot. Durante las décadas posteriores se experi-
prestigioso arqueólogo cubano Dr. René Herrera mentó un extraordinario crecimiento científico
Fritot, por quién, probablemente, se haya vincu- en general, en el que la arqueología no se quedó
lado a esta ciencia. atrás.
La actividad arqueológica de Tabío en las Desde los primeros años de creado, una de
décadas del cuarenta y cincuenta han sido de- las directrices fundamentales constituyó la for-
talladas con énfasis por constituir la experiencia mación de los arqueólogos. En ese sentido se
previa con que contaba al partir hacia el Perú, impartieron gran cantidad de cursos divididos
donde se desarrollaría empírica y teóricamente en tres partes –básico, medio y superior–, que
en base a las culturas continentales de la costa tenían como objetivo “echar las bases teóricas
de ese país. de sus futuras investigaciones”, donde se preveía
A la par de la arqueología, que entonces el estudio de las comunidades primitivas a la luz
fuera su hobby, Tabío continuó desarrollando su del materialismo histórico y dialéctico (Tabío y
trabajo vinculado con la aeronáutica y la meteo- Rey 1966:7).

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Odlanyer Hernández Ernesto Tabío: pilar de la arqueología cubana en los albores...

Figura 3: Durante la conferencia de la Figura 4: En Santiago de Chile, cuan-


OACI en Ginebra, Suiza, el 1 de junio de do es nombrado Subdirector de la
1948 (cortesía de Graciela Tabío) OACI (cortesía de Graciela Tabío)

La formación académica no limitó las acti- El mismo año en que se publica la obra an-
vidades arqueológicas en el terreno. En 1963 el terior, aparece la Prehistoria de Cuba (1966), de
Departamento de Antropología inicia una serie Ernesto Tabío y Estrella Rey, tal vez el libro de
de excavaciones estratigráficas en varios sitios arqueología más importante del siglo XX cuba-
del oriente cubano, como El Carnero, Jutía y no, por sus connotaciones y la influencia que
Las Obas y al año siguiente llevan a cabo labores tuvo en las generaciones siguientes. Si bien se
semejantes en los Farallones de Seboruco y Río han escrito obras de mayor profundidad de aná-
Levisa, en Holguín y en Potrero de las Vacas, en lisis y más abarcativas de la historia precolom-
La Habana (Tabío y Rey 1966). bina de Cuba, este texto marcó explícitamente
En 1964, Tabío trabaja en conjunto con el inicio de una nueva etapa de la arqueología
José Manuel Guarch (1931-2001) en las exca- cubana. Aunque desde el punto de vista teórico
vaciones arqueológicas que se realizan en el sitio no abundó en la concepción marxista que lo ali-
Arroyo del Palo, ubicado en la zona de Mayarí, mentó, devino en un detallado manual descrip-
Holguín. En este lugar detectan “un contexto tivo de las sociedades aborígenes del país que
básicamente Ciboney, aspecto Cayo Redondo, guió la formación de los arqueólogos venideros
una cerámica de características muy tempra- (fig. 5). Además, constituye un texto fundacio-
nas para las Antillas pero en la cual no figura el nal de lo que luego comenzaría a desarrollarse
burén” (Tabío y Guarch 1966:69) donde descu- en América Latina como la Arqueología Social
bren una nueva cultura aborigen para Cuba que Latinoamericana, aunque en muchos casos no
denominan Mayarí. ha sido reconocido (Patterson 1994), algunos

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Figura 5: Tabío trabajando en


La Habana (cortesía de Gra-
ciela Tabío)

Soviéticas (URSS), conl-


levó a que muchos de los
arqueólogos cubanos fueran
a formarse en aquel país,
además de un importante
cúmulo de proyectos con-
juntos entre especialistas
de ambas naciones que se
llevaron a cabo tanto en la
URSS como en Cuba.
Ernesto Tabío y otros
investigadores cubanos –en-
tre ellos Estrella Rey Betan-
court, José Manuel Guarch
y Jorge Febles Dueñas– ob-
representantes de esa corriente de pensamiento tuvieron el grado de doctor
sí lo han hecho (Oyuela-Caycedo, et al. 1997)2. en ciencias en instituciones educativas de la
En este último caso, los autores mencionan con Academia de Ciencias de la URSS como el In-
autoridad: “It should be made clear that Tabio’s stituto de Etnografía Miklujo Maclay. En enero
publications were earlier than those of Bate de 1969 Tabío había culminado su tesis de tres
and Lumbreras in revealing an orientation that tomos Historia antigua de la costa peruana (Época
can be defined as social archaeology” (Oyuela- Precolombina), que presentó al mencionado in-
Caycedo, et al. 1997:366). stituto donde se doctoró en Ciencias Históricas.
Los años que siguieron a la creación del De- Un resumen de esta obra fue publicada poste-
partamento de Arqueología fueron trascenden- riormente por el Instituto de Ciencias Sociales
tales para el desarrollo de la arqueología cubana, de la Academia de Ciencias de Cuba con el títu-
tanto por la profesionalización de los investiga- lo: Prehistoria de la Costa del Perú (1977). En este
dores como por el sustento estatal, económico trabajo Tabío aplica con mayor fundamentación
y político, que recibió la institución. A la par, la teoría marxista en los contextos arqueológi-
el apoyo de los países socialistas, especialmente cos que había trabajado en el Perú, llevando a
de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas cabo una obra de gran envergadura donde re-
aliza un acercamiento a la reconstrucción de la
2 Estos autores (Oyuela-Caycedo, et al. 1997), citan- vida social y económica de las sociedades preté-
do a Fernández Leiva (1992) mencionan que “Cuba has ritas (figs. 6 y 7).
provided strong and continuing support for social ar-
chaeology, originally introduced by way of Peru” (Oyue- Con posterioridad, Tabío escribe otro texto
la-Caycedo, et al. 1997:366), donde parecen mal inter- que ha trascendido en la literatura arqueológica:
pretar lo que menciona Fernández Leiva (1992) cuando “La comunidad primitiva ¿Uno o varios modos
dice: “Pienso que obras como la de Luis Guillermo Lum- de Producción?”, publicado en 1978 en la revista
breras [La arqueología como ciencia social] han influido
en buena manera sobre nuestro pensamiento arqueoló-
Revolución y Cultura. El mismo constituyó una
gico…” (Fernández Leiva 1992:42). Efectivamente, a valoración teórica de la corriente de pensamiento
partir de 1959, la arqueología recibió un extraordinario marxista en la arqueología latinoamericana, espe-
apoyo en Cuba, pero ello sucede con anterioridad a la cialmente dedicada a la publicación de la obra de
publicación de la obra de Lumbreras que data de 1974, Mario Sanoja e Iraida Vargas (1974) y la de Mar-
con una edición cubana de 1984, casi diez años después cio Veloz Maggiolo (1976 y 1977), ya que Tabío
de la Prehistoria de Cuba de Tabío y Rey (1966).

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Odlanyer Hernández Ernesto Tabío: pilar de la arqueología cubana en los albores...

Figura 6: Examinando cerámica peruana en Figura 7: Tabío con una pieza de cerámica pe-
la Academia de Ciencias de Cuba en 1966 ruana, 10 de enero de 1970 (cortesía de Gra-
(cortesía de Graciela Tabío) ciela Tabío)

(1978:7) consideraba que estas presentaban “… En esta etapa además prepara la ponen-
ciertas formulaciones teóricas ‘marxistas’ que no cia Antigüedad del hombre preagroalfarero en
podemos aceptar en forma alguna desde un punto Cuba, junto a José Manuel Guarch y Lourdes
de vista marxista-leninista”. Su crítica a algunos Domínguez, para presentarla al XLI Congreso
aspectos de las nuevas posturas de la Arqueología Internacional de Americanistas que se celebró
Social en boga y la respuesta de Sanoja (1979:72), en septiembre de 1974 en la ciudad de México,
a pesar de expresar que: “No deseamos entrar en aunque no asistió (Lourdes Domínguez, comu-
polémica con usted, cuya obra como arqueólogo nicación electrónica, 2010). Cinco años después
conocemos y estimamos…”, esto conllevó a un participa activamente en la IV Jornada Nacio-
rompimiento profesional con los pilares de esta nal de Arqueología que se celebrara en la ciu-
escuela, lo que ha sido señalado por varios inves- dad de Trinidad, Sancti Spíritus, cuando aborda
tigadores (Hernández y Arrazcaeta 2004; Torres el poblamiento temprano de las Antillas y da a
2005, 2006). conocer su Proyecto para una nueva periodización
cultural de la Prehistoria de Cuba.
La dirección del Departamento de An-
tropología, institución que regía el desarrollo de En 1984, tres meses después de su fallec-
la arqueología cubana, le ocupó gran parte del imiento, aparece el artículo Nueva periodización
tiempo a Ernesto Tabío, donde la labor educa- para el estudio de las comunidades aborígenes de
tiva continuó siendo un importante baluarte. Cuba, donde hace una revisión de sus anteriores
Entre los cursos de superación por él impartidos propuestas y ofrece una más detallada que tuvo
se pueden mencionar: Arqueología de las Antil- gran aceptación, a juzgar por su utilización en la
las, en 1979 y Los sistemas de agricultura de los literatura publicada con posterioridad a la fecha.
aborígenes antillanos, en 1981, que devinieron en Si bien una década después se editó una Historia
libros luego de su deceso (Tabío 1988, 1989). aborigen de Cuba según los datos arqueológicos, en

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Figura 8: Fotografía donde aparecen de izquierda a derecha: Ramón Dacal Moure (1928-2003), Rodolfo
Payarés Suárez (1922-1993), el arqueólogo italiano Piero Gamacchio y Ernesto Tabío (1911-1984), con
fecha 9 de enero de 1968 (cortesía de D. Bonavia).

el CD Taíno (1995), donde se puso en rigor la recibido numerosas distinciones otorgadas por
periodización creada por José Manuel Guarch, instituciones nacionales e internacionales, a la
las propuestas de Tabío siguieron en uso, aún vez que pertenecía a la Unión Internacional de
hasta la actualidad (fig. 8). Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas de la
Ernesto Eligio Tabío Palma nació en San- UNESCO y de la Sociedad Americanista.
tiago de las Vegas el 26 de septiembre de 1911 y Fue un baluarte imprescindible en la orga-
falleció de forma repentina a la edad de 72 años nización de la arqueología cubana postrevolu-
en la Ciudad de La Habana, el 5 de febrero de cionaria, en especial su labor en la instituciona-
1984. Según las noticias que aparecieron al día lización y profesionalización de esta ciencia con
siguiente de su fallecimiento3, Ernesto Tabío era la creación del Departamento de Antropología
miembro del Consejo Científico Superior de la de la ACC y el apoyo a la formación de los inves-
Academia de Ciencias de Cuba y había sido con- tigadores. Pero además, la obra de Ernesto Tabío
decorado con la Orden Carlos J. Finlay. Además,
representó el fundamento teórico de la arque-
3 Los artículos periodísticos citados fueron propor- ología cubana de esa etapa, con una importante
cionados por Graciela Tabío y no poseen la referencia influencia marxista que estuvo presente desde
completa del periódico en el que aparecieron publica- 1961 con la declaración del carácter socialista
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