Sie sind auf Seite 1von 5

Curso de Fotografía, Nivel Inicial

COMPOSICIÓN DE UNA IMÁGEN FOTOGRÁFICA

Saber mirar, algo que resulta difícil en fotografía pero a la vez indispensable para obtener buenas
fotografías. Para ello se requiere sobre todo aprender a mirar. Aunque las normas en fotografía estén
para saltárselas, cuando uno lo crea oportuno, existen unas reglas que ayudan a dar expresividad a una
fotografía.
Componer es organizar las formas dentro del espacio visual disponible, con sentido de unidad, de forma
que el resultado sea armonioso y estéticamente equilibrado.

“C O M P O N E R E S C R E A R”
Componer es igual a crear. La mayor parte
de las buenas fotografías han sido creadas,
por tanto, si se quieren crear fotografías hay
que familiarizarse con algunos principios de
la composición.
La verdadera fuerza de una buena imagen
radica en la combinación de un motivo y una
composición vigorosa; lo que se decide dejar
fuera de la imagen es tan importante como lo
que se incluye en ella.
En esencia la composición es, como se ha
indicado, la selección y colocación de objetos
en el área fotografiada. Pero la experiencia enseña muchas cosas al respecto, cuando mire a través del
visor, procure ver la fotografía que hay realmente y no otra que haya visto antes. En cambio, intente
seguir experiencias nuevas y buscar las formas más expresivas de mostrarlas a los demás.

“La composición es el orden que le demos a los distintos elementos visuales que conforman una
imagen fotográfica, con el fin de dar a entender de la forma más clara posible la idea que
queremos comunicar”

Ahora si tenemos el dominio de la escena que vamos a tomar, es decir, si somos nosotros los que
montamos las piezas, como es el caso de un bodegón o de una modelo en un estudio, moveremos estas
físicamente a nuestro antojo hasta que la imagen armada sea la deseada. Pero si en cambio nos hallamos
en el mundo real, registrando hechos y sucesos sobre los que tenemos muy poco o ningún dominio, la
composición la haremos principalmente por medio del ángulo de toma que elijamos, la espera del
momento preciso en el cual las partes se acomodan, y la distancia focal de los lentes; factores éstos que
causan, que tanto las posiciones, como las relaciones que se establecen entre los diversos elementos
fotografiados dentro del encuadre, puedan ser de muchas maneras posibles.
Tiene sentido la búsqueda estética si nuestro objetivo es incentivar en el espectador sentimientos de
admiración, ansías de posesión o deseos de preservación de lo mostrado, como sería el caso de
fotografías que dejen ver las riquezas arquitectónicas del centro histórico de una vieja ciudad, o la
lozanía de unas frutas maduras y multicolores expuestas en una mesa bien servida; pero estará fuera del
lugar y será contraproducente esa misma belleza, si nuestro propósito es denunciar cualquier situación
no justificada que debería ser corregida, como pudieran ser imágenes de niños mendigos hurgando en
un basurero municipal, o los estragos de la guerra en una ciudad luego de un bombardeo nocturno.

1
Curso de Fotografía, Nivel Inicial

Las Líneas
Las líneas dominantes deben centrar la atención, no desviarla. Se
puede hallar una línea casi en cualquier cosa, como en un camino o en
una sombra.
Una de las normas más populares de la composición se basa en la
repetición de las líneas y objetos, especialmente cuando el tema es
una estructura.

Las líneas pueden ser, horizontales, verticales, curvas u oblicuas.


Las líneas horizontales, suelen expresar armonía y profundidad, paz
y tranquilidad, mientras que las verticales limitan la profundidad y
actúan como barreras entre la fotografía y la vista, es decir subrayan
la grandiosidad del motivo.
Las líneas curvas y amplias dan una sensación de belleza y gracia,
aportando movimiento a la composición. La vista recorre la
línea de manera pausada y natural. Producen una sensación de
paz y tranquilidad.
Las curvas en S, son otra forma de composición bella y
armónica, y también una de las más comunes. La vista sigue
suavemente la curva hasta alcanzar el principal centro de
interés, centro que debemos asegurarnos que exista.

Angulación del Encuadre


Un motivo puede encuadrarse desde diversos ángulos, acercándose o alejándose de éstos, desde arriba o
desde abajo, las proporciones y el fondo modifican la composición.
Buscar un buen ángulo para la toma fotográfica consiste en acechar a nuestra presa gráfica y estar alerta
de que cualquier pequeño desplazamiento de poca distancia, puede generar composiciones diferentes
que serán más o menos afortunadas. En consecuencia, nos moveremos en torno a ella acercándonos y
alejándonos, si es posible, hasta conseguir un punto de vista adecuado y obtener las siguientes cuatro
características:
El sujeto principal de la escena debe mostrar hacia la cámara el lado que nos interesa tomar, el cual
puede ser según la intención del fotógrafo, cualquiera de los muchos frentes que el tenga.
Debemos buscar el ángulo de incidencia de la luz más pertinente para el concepto que deseamos
comunicar, siendo con alguna frecuencia la iluminación más apreciada, la semi-lateral, pero pudiendo
ser también cualquier otra. Los planos anteriores al motivo que queremos destacar, deben de estar
limpios de cualquier otro elemento sobrante que interfieran en su visualización, u ocupados por cuerpos
que más bien suplementen o resalten a este. Y finalmente, los planos más lejanos del encuadre, deben de
ser concordantes, o por lo menos, neutros, con relación a la idea que queremos expresar.
Ahora bien, al margen de lo dicho y sin entrar en contradicción con ello, los ángulos de toma se dividen
en cuatro tipos, según el nivel de altura con respecto al motivo desde el cual se realicen, teniendo cada

2
Curso de Fotografía, Nivel Inicial

uno de estos, su connotación particular que debe ser conocida por el fotógrafo, para su utilización
consciente

La Ley de los Tercios


Señala que en el recuadro fotográfico deben trazarse, imaginariamente, dos líneas equidistantes
verticales y dos horizontales, siendo en torno a alguno de los cuatro puntos donde se cruzan las cuatro
líneas, en donde debe colocarse el motivo que deseamos resaltar dentro de la composición.
Esto ocasiona un arreglo asimétrico de la imagen, con el polo de máximo interés visual encontrándose
relativamente cerca de alguna de las cuatro esquinas del recuadro, y el área central de la gráfica ocupada
por elementos secundarios. Es posible y hasta recomendable, cuando se pueda hacer, cumplir las tres
leyes de La Regla de Oro en una misma fotografía, pues estas no solo son perfectamente compatibles
entre sí, sino también complementarias.

La Ley del Horizonte

Señala que en el recuadro fotográfico deben


trazarse, imaginariamente y con una finalidad
referencial, tres bandas horizontales de igual
anchura, tanto si se está trabajando en posición
apaisada o vertical, y en la gran mayoría de las
ocasiones, darle alrededor de dos bandas a la zona

3
Curso de Fotografía, Nivel Inicial

donde se encuentra el motivo principal, y más o menos una banda a la zona secundaria. Ahora bien,
por lo general, la amplitud de ambos espacios va a depender de la mayor o menor importancia de cada
uno de estos, pudiendo ser casi iguales si la relación entre el motivo principal y el secundario no es tan
desequilibrado, hasta reducirse la zona secundaria a solo un pequeño borde el motivo principal es muy
destacado.
Es pertinente señalar que esta regla no solo se aplica cuando está presente el horizonte, sino en toda
imagen que tenga una línea más o menos horizontal que divida a la composición en dos espacios
significativamente diferenciados.

La Ley de la Mirada
Señala que toda persona, animal o cosa, debe de tener dentro del recuadro fotográfico más espacio libre
hacia su frente que hacia su atrás, independientemente de la amplitud de lo abarcado en el encuadre de
toma, pudiendo incluso hasta estar cortado por el borde del recuadro parte del elemento gráfico en
cuestión en su zona posterior, si este se encuentra en un plano cercano a la cámara o es de dimensiones
muy grandes.
Como en el caso de la ley precedente, en la generalidad de las veces, la mayor o menor medida en que se
le otorgue espacio al sujeto principal, dependerá tanto de su importancia, como de la importancia de lo
que tiene a su frente que le hace contrapeso, debiendo haber casi siempre, una relación directamente
proporcional entre el valor de lo mostrado y el espacio que ocupa.

4
Curso de Fotografía, Nivel Inicial

Los ojos
Los retratos de primer plano serán más llamativos si los ojos coinciden con los tercios.
En éstas tres fotos de ejemplo verán cómo he ajustado
los ojos siempre al tercio superior de la imagen. Si
hubiese centrado los ojos verticalmente, entonces
habría quedado mucho espacio vacío por encima y
habría quedado descompensada la imagen, sobre
todo en la segunda y tercera fotografía.

Verwandte Interessen