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UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA

DE LA SELVA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES RENOVABLE

ING. CONSERVACIÓN DE SUELOS Y AGUA

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LOS SISTEMAS DE HILERAS Y


TERRENOS MONTAÑOSOS

ALUMNOS : 1. BONIFACIO ESPINOZA, Jhomel


2. CORPUS CELIS, Juana Margarita
3. MOGOLLON CABALLERO, Kevin
4. RIVERA MODESTO, Jholendy

DOCENTE : M.Sc. TRUJILLO TORRES, Leslie Krebs

CURSO : Sistemas De Manejo De Suelos

SEMESTRE : 2019 – II

TINGO MARIA-PERU
2019
I. INTRODUCCION

Los cultivos en hilera permiten que las siembras sean plantadas


firmemente, una al lado del otro, sin sofocarse entre sí, permitiendo la producción
más grande que puede dar la tierra.

Es común que al ver plantaciones de distintas frutas y hortalizas, note


que la mayoría de ellas estén organizadas en hileras. Si bien este no es el caso
de algunas plantas, una gran mayoría de ellas, entre las que se destacan el maíz,
trigo, vegetales y hortalizas. Esta técnica permite colocar las semillas una tras
otra, sin riesgo de sofoco entre ellas, permitiendo una mayor producción y
aprovechamiento del espacio que dispone dentro de los límites del plástico del
invernadero.

Los ecosistemas montañosos en todo el mundo se encuentran desde


el ecuador hasta los polos y ocupan aproximadamente la quinta parte de la
superficie de los continentes y las islas. Más allá de sus características comunes
como un relieve relativamente elevado (o una variación topográfica muy
marcada) y unas fuertes pendientes, las montañas presentan una diversidad
notable.

Se calcula que la décima parte de la humanidad recibe su sustento


directamente de las montañas. Pero las montañas son importantes no sólo para
quienes las habitan, sino para millones de personas que viven en tierras bajas.
II. REVISION LITERARIA

2.1. Siembra

La siembra es la acción y efecto de sembrar (arrojar y esparcir


semillas en la tierra que está preparada para tal fin, o hacer algo que dará fruto).
El término siembra también se utiliza para hacer referencia al tiempo en que se
siembra y a la tierra sembrada (Pérez, J., 2012).

En el ámbito de la agricultura se puede definirse a la siembra como


el proceso que consiste en plantar semillas para que éstas germinen y
desarrollen plantas. La siembra será efectiva si se cumplen con ciertas
condiciones: las semillas deben ser sanas, el clima debe ser apto para el cultivo,
etc (Merino, M., 2010).

2.2. Sistemas de Hileras

Populares en la obtención de maíz, trigo, vegetales y frutas, los


cultivos en hilera permiten que las siembras sean plantadas firmemente, una al
lado del otro, sin sofocarse entre sí, permitiendo la producción más grande que
puede dar la tierra (Gómez, M., 2014).

Es común que, al ver plantaciones de distintas frutas y hortalizas,


note que la mayoría de ellas estén organizadas en hileras. Si bien este no es el
caso de algunas plantas, una gran mayoría de ellas, entre las que se destacan
el maíz, trigo, vegetales y hortalizas.

2.2.1. Importancia

Todos los cultivos, deben tener un tipo de siembra para optimizar, el rendimiento
e incrementar la producción, uno de los más usados es la siembra en hileras, es
decir se siembra en filas con distancias iguales (Gómez, M., 2014).

Esta técnica permite colocar las semillas una tras otra, sin riesgo
de sofoco entre ellas, permitiendo una mayor producción y aprovechamiento del
espacio que dispone dentro de los límites del plástico del invernadero.
2.2.2. Fines de una Siembra Exitosa

Durante la siembra los agricultores tienen que cumplir con cuatro objetivos para
promover buenos rendimientos:

1. Lograr una densidad (población) adecuada de plantas. Esto requiere semillas


con buenas tasas de germinación, la preparación adecuada del suelo, suficiente
humedad en el suelo, la calibración correcta de la máquina sembradora (el
ajustamiento), el nivel correcto para la siembra, y el control de los insectos del
suelo y de las enfermedades que atacan a las semillas y a las plantas semilleros.
En algunas áreas, los pájaros y los roedores también causan problemas.

2. Lograr el espaciamiento correcto de las plantas ambos en la hilera y entre


hileras.

3. Hacer a tiempo las operaciones de la preparación del suelo y de la siembra.


El tiempo correcto de sembrar depende de las características del cultivo (por
ejemplo, los cacahuetes se deben sembrar para que la cosecha ocurra durante
tiempos relativamente secos), el comienzo de las lluvias, las normas
atmosféricas, y la influencia, si existe, de la fecha de la siembra sobre los
problemas de insectos y enfermedades como el mildiu de la espiga del sorgo.

4. Usar la forma correcta de semillero para el cultivo particular, el suelo, y el


clima.

Figura N°1. Sistemas de Hileras.


2.2.3. El suelo

Lo primero que debe tener en cuenta es el suelo. Es indispensable


limpiar este de hierbas y pestes que afecten el crecimiento de las semillas,
evitando pérdidas excesivas. Una adecuada tarea de labranza, dependiendo del
tamaño del terreno, permitirá la adecuación de la tierra que usará. Usar
herbicidas y nutrientes, así como instalar sistemas de riego ayudarán en el futuro
a las plantas que cultivará (Gómez, M., 2014).

2.2.4. Los sistemas de riego

Un buen sistema de riego a implementar en un cultivo en hileras consiste en


instalar una corriente de agua sobre la superficie del suelo, utilizando
mangueras, pulverizadores, geomembranas e instalaciones ubicadas bajo el
suelo (Gómez, M., 2014).

El éxito de este dependerá de aplicar la cantidad adecuada de agua a los


distintos cultivos, teniendo en cuenta que cada uno necesita una cantidad distinta
de agua, ciclos de crecimiento e hidratación distintos, y tolerancias distintas al
volumen del líquido que soportan.

Figura N°2. Sistema de riego.


2.2.5. La siembra y cuidados de las plantas

La época más ideal para realizar la siembra es entre septiembre y mayo. Es


conveniente, para plantaciones pequeñas, colocar y organizar las semillas
manualmente, de tal manera que ocupen el espacio justo para no asfixiar a otras
plantas. Luego de esta es conveniente rociar el cultivo con fertilizantes ricos en
nitrógeno o nutrientes, como el abono orgánico. Este proceso también puede
realizarse a gran escala con ayuda de máquinas y tractores.

2.2.6. La cosecha

El momento ideal para esta es entre marzo y mayo, dependiendo del ciclo del
cultivo que realizó. Aprovechar la humedad de la planta y el ambiente es ideal
para la preservación de estas. Esta actividad puede realizarla de manera manual
o por medio de máquinas.

2.3. Ventajas y desventajas de Sistemas de hileras y el Equipo

1. La sembradura a mano con un palo de plantar, una azada o un machete: Este


es el método más común usado por los pequeños agricultores en los países en
el mundo en desarrollo (Bulletin 2011).

2.3.1. Ventajas

• Los costos de equipos son pocos.

• Se necesita menos preparación del semillero que para la mayoría de


sembradores mecánicos. El agricultor que siembra a mano puede empujar los
terrones grandes mientras camina por las hileras, o puede sembrar directamente
en el suelo sin labranza.

• se vuelve posible la mecanización en la calle ancha (aplicación de abono,


agroquímicos, labores del suelo),

• el amarre puede hacerse sin molestar la mecanización,

• el manejo del racimo se ve facilitado del lado de la calle ancha.

2.3.2. Desventajas

• Los requerimientos de tiempo y mano de obra son altos: se necesita tres o


cuatro días laborales para sembrar una hectárea a mano.
• Cuando siembran a mano, los agricultores usualmente ponen varias semillas
en cada hueco y colocan los huecos muy separados, parcialmente para acortar
el trabajo. Esta práctica con frecuencia puede reducir los rendimientos porque
resulta en una tasa muy baja de plantas semilleras y demasiada competencia
entre las plantas que emergen del mismo hueco.

• la repartición de plantas no es óptima en cuanto al uso de los rayos solares,

• el desarrollo de malezas se ve favorecido en la calle ancha,

• no se maximiza el desarrollo del sistema radicular.

2.4. Los Mejoramientos en la Sembradura Manual

Hay máquinas plantadoras operadas a mano que hacen el hueco para la


sembradura y dejan caer la semilla en una moción (la semilla es
automáticamente soltada de un depósito). Se manejan como un palo de plantar
ordinario (empujados dentro del suelo) pero son más rápidos y también son muy
útiles para llenar los 'saltados' (vacíos) en un campo grande. Una hectárea de
maíz se puede sembrar en 15-20 horas laborales (Sánchez, A. 1989).

Figura N°3. Mejoramientos en la Sembradura Manual.

• Los Sembradores empujados a mano: La mayoría de los modelos requieren


un semillero suelto y limpio de terrones para operar adecuadamente. El
sembrador de injección rotatoria usa el mismo principio que la máquina
plantadora manual, pero tiene seis mecanismos de injección en una rueda, más
una rueda de presión (un pisón) para empacar la hilera de semillas. El diseño de
norma produce un distanciamiento de semillas de 25 cm, pero se pueden hacer
ruedas alternantes con diferentes espacios. El sembrador de injección rotatoria
también tiene un modelo de cuatro-hileras, llevado a mano para sembrar el arroz
de sembradura-directa.

• La sembradura a mano en surcos hechos con un equipo llevado por


animal o por tractor: Un arado de madera, una escardadera de espiga, u otro
equipo se puede usar para hacer los surcos en el suelo labrado. Si se siguen
ciertas precauciones se puede poner el abono en el mismo surco.

Figura N°4. Sembradura a mano en surcos.

• Se necesitan hileras paralelas de cultivos si se va a hacer el control de


malezas con una escardadera de tracción animal o de tractor. Los agricultores
pueden construir fácilmente un "trazado" de hileras paralelas de una armadura
de madera o bambú con dientes de madera dura o de acero para marcar las
hileras. (Un plan de este equipo útil se encuentra en el Manual del Cuerpo de
Paz de título Animal Traction.)

• Se puede mejorar la precisión del espaciamiento de las semillas con el uso


de una soga o una cadena puesta a lo largo de la hilera con nudos o marcas de
pintura para señalar el espaciamiento correcto. Sin este sistema es muy común
que los agricultores hagan errores grandes en el distanciamiento cuando están
usando palos de sembrar o tirando semillas en los surcos.

2.5. El Espaciamiento de las Plantas y el Efecto Sobre los Rendimientos

Los cultivos de referencia son cultivos en hileras por buenas razones. Un plan
de hileras permite el control de malezas más fácil y más rápido y facilita casi
todas las operaciones de la producción. El cultivo en hileras con el espacio útil
para el tráfico de equipos, animales, y hombres permite la mecanización y el
manejo, no obstante, el nivel de sofisticación. La distribución de la población de
las plantas en el campo requiere el distanciamiento de las plantas dentro de la
hilera y la distancia entre las hileras (Sánchez, A. 1989).

 El espaciamiento de las plantas dentro de la hilera: El número de


semillas que se necesitan plantar por cada metro o pie depende
completamente de las poblaciones y el ancho de las hileras que han sido
escogidas según las recomendaciones. Entonces la mayor consideración
es si se debe usar la siembra en colinas o la sembradura en surcos. En la
sembrada en surcos los sembradores mecánicos dejan caer semillas una
por una por la hilera. Los pequeños agricultores que siembran a mano
normalmente usan la siembra en colinas, sembrando varias semillas en
cada hueco y dejando los huecos bastante separados. Esto reduce el
tiempo y el trabajo y también puede ayudar la emergencia de las plantas
semilleros bajo condiciones de suelos secos, pero aminora los
rendimientos a causa del uso ineficiente del espacio y la competencia
aumentada entre las plantas dentro de una colina por el sol, el agua, y los
nutrimentos (Sánchez, A. 1989).
 El ancho de la hilera: El espacio entre las hileras es determinado por el
tipo de equipo y por el tamaño o la "extensión" de las plantas. El uso de
equipo de tractor o de tracción animal requiere más espacio dentro de las
hileras (hileras más anchas) que el USO' de azadas o aplicadores de
espalda. Los frijoles se pueden distanciar en hileras más estrechas que el
maíz u otros cultivos altos y todavía permitir la cultivación con equipo de
tracción animal sin peligro de tumbar las plantas. El ancho de la hilera
influye los rendimientos de los cultivos en cuatro formas:
 A medida que se estrecha el ancho de la hilera, las plantas se pueden
distanciar más dentro de la hilera y todavía mantener la misma población.
Hasta cierto punto, esto facilita el control de las hierbas malas puesto que
el cultivo crea un sombreado más temprano y más efectivo entre hileras.
 Las hileras más estrechas permiten poblaciones más grandes sin
apiñamiento.
 A medida que se hace más ancha la hilera las plantas, las tienen que ser
colocadas más cerca dentro de la hilera para mantener la misma
población. Esto puede reducir la producción.
2.6. Sistemas de terrenos montañosos

Las zonas de montaña, con sus parcelas dispersas de tierra aprovechable a


diversas altitudes con diferentes climas y paisajes habitualmente muy
fragmentados y con escaso margen para la mecanización, son gestionadas por
las explotaciones familiares de la forma más eficiente y eficaz (Higgins, H. 1971).

La agricultura en las montañas es tan diversa como los innumerables paisajes


montañosos del mundo, pero al mismo tiempo, también tienen características en
común. Además, las explotaciones de agricultura en las montañas ayudan a
perfilar sus paisajes, proporcionando servicios ecosistémicos vitales para el
desarrollo más allá de las zonas montañosas. Estos servicios incluyen el
suministro de agua dulce, la reducción del riesgo de desastres, la conservación
de la biodiversidad incluyendo la agro-biodiversidad-, y los espacios para el ocio
y el turismo (Higgins, H. 1971).
Figura N°5. Sistemas de terrenos montañosos.

2.6.1. Preparación del terreno

La preparación del terreno es muy diferente cuando se trata de plantación en


montaña, allí se trata de afectar el mínimo posible el terreno a fin de evitar
problemas asociados a erosión hídrica y eólica y aumentar la infiltración de agua
hacia donde se encuentra la planta. En ese sentido las prácticas más comunes
de preparación incluyen:

Terraceo mecanizado, en el cual se realiza una preparación mecanizada y lineal


del terreno, mediante la formación de terrazas de ancho igual o superior a 2,80
metros siguiendo las curvas de nivel, con perfil transversal en contra pendiente
y subsoladas o aradas en toda su longitud. Aplicable principalmente en terrenos
de climas secos o sub húmedos permitiendo que las aguas de escorrentía se
acumulen en la terraza y penetren hacia los horizontes interiores donde se
desarrollara el sistema de raíces, provocando una casi total infiltración,
aumentando el flujo sub superficial y subterráneo, así como evitando el arrastre
de material sólido (Higgins, H. 1971).

El terraceo es limitativo en terrenos de climas húmedos, con suelos de textura


rocosa, de difícil desagregación y afloramientos rocosos. Igualmente, no es
recomendable en terrenos con vegetación media o alta. La formación de terrazas
además de constituir una práctica adecuada en programas de conservación de
suelos, actúa como cortafuegos, por cuanto las mismas deben estar unidas al
final por una vía de acceso.

Figura N°6. Preparación del terreno.

2.6.2. Prevenir la erosión

La mejor parte del suelo es su capa oscura la cual demora muchos años en
desarrollarse. El suelo es rico en nutrientes para las plantas y tiene organismos
benéficos para el suelo, como los gusanos. Debajo del suelo está el subsuelo
que es una capa color amarillenta, o café claro, que puede ser muy ácida para
las plantas, impidiendo su crecimiento. El humus es la capa de restos de plantas
en descomposición que alimenta al suelo. Estas dos capas se pueden perder
fácilmente por la erosión del terreno causada por lluvias, viento, cultivo, pisoteo
y por limpieza diaria del suelo.
Figura N°7. El suelo es la mejor parte

2.6.3. Cubrir el suelo

El suelo puede ser cubierto con una capa de hierba, paja u hojas. Cubrir el suelo
reduce las malezas y previene que sea este lavado cuando llueve. Una capa de
hierba, paja o humus impide que el suelo se adhiera a los zapatos y sea llevado
fuera del huerto, junto con los nutrientes y fertilizantes (para tener ejemplos e
información sobre cultivos de cobertura véase la cartilla tecnológica

2.6.4. Cercas vivas

El uso de plantas para crear cercas vivas y su siembra horizontal a través de la


pendiente impiden que el agua de lluvia se desplace rápidamente llevándose
consigo el suelo.

Figura N°8. Cultivos de cobertura y cercas vivas.


2.6.5. Hacer barreras para retener el suelo

Leños, troncos de bananos y canales horizontales detienen el suelo cuando el


agua baja por una pendiente. Como los senderos se desgastan rápidamente se
los debe cubrir con gradas de madera, de otra manera, los cortes hechos en el
suelo pueden ser eliminados por la lluvia.

Figura N°9. Canales y barrera.

2.6.6. Terrazas

Las terrazas se pueden utilizar en algunos huertos familiares que se encuentran


en ladera. Lo más importante es proteger el declive de la tierra, sembrando
pastos o cercas vivas; de otra manera, las terrazas se deslizarán hacia abajo
provocando erosión. Para construir una terraza se la debe mantener a nivel con
una regla en A (ver figura 5). Las terrazas son una manera excelente de
aumentar el área cultivable de un huerto familiar a largo plazo.
Figura N°10. Terrazas.

2.7. Ventajas y desventajas de Sistemas de terrenos montañosos

Ventajas

Controla totalmente la erosión del suelo.

 Se incrementa el área del terreno disponible para cultivar.


 El talud se puede aprovechar para el cultivo de pastos, ores de corte,
hierbas, o cualquier planta perenne.
 Se atenúa el efecto de las sequías que se presentan durante el
crecimiento o de las plantas, debido a que en las terrazas se almacena
más agua en el suelo.
 Se aumenta la producción agrícola y se reduce los costos de producción
del cultivo en relación al no empleo de esta práctica, debido a que se
almacena más agua en el suelo.
 El trabajo agrícola se hace más fácil, que en la ladera.
Desventajas

Las zanjas de infiltración pueden constituir obstáculos al normal tránsito del


ganado.
 Los terrenos donde se construirán las terrazas de absorción deben
cumplir necesariamente los tres criterios técnicos mencionados
anteriormente.
 Su construcción requiere buen aporte de mano de obra.
 Se reduce el área neta de cultivo en relación a la ladera sin terrazas.
 Si no se les da el mantenimiento adecuado a las terrazas sobre todo a los
taludes, pueden deteriorarse en poco tiempo.
III. CONCLUSIÓN

1. El sistema de producción más eficaz puede ser el más difícil de realizar, como
hemos visto las ventajas de un sistema de cultivo en hileras y en las montañas
las terrazas, son en general muy beneficiosas para el suelo y nos dan una buena
producción, un producto mucho mejor, pero con una adaptación de tiempo muy
lento.

2. La desventaja que presentan ambos tipos de sistema de cultivos afectamos


que nada a los gastos que generan en mano de obra y el sobreesfuerzo que
tiene que realizar el hombre para cuidar de su plantación, por eso se están
creando alternativas que ayuden de una forma más simbolizada y sin dañar el
suelo.
IV. REFERENCIA BIBLIOGRAFICA

 Bulletin 2011., Sistemas de hileras ventajas y desventajas.


 Gómez, M., 2014, sistemas de hileras, Texas A&M University, College
station, Texas 77843.
 Higgins, H. 1971. Preparación, ventajas y desventajas de terrenos
montañosos., Universidad de Concepción. En línea
[http://www.fao.org/3/v5290s/v5290s31.htm].
 Pérez, J., 2012, Merino, M., 2010. Actualizado: 2013. Definición de
siembra. En línea [https://definicion.de/siembra/].
 Sánchez, A. 1989. Cultivos sistemas de hileras. Manuales para la
educación Agropecuaria. Área Producción Vegetal 22. Serie de Manuales
para Educación Agropecuaria. Ed. Trillas. México.