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Dejé a mi ego en El Camino

Descubrí que cargarlo pesaba y no solo me pesaba a mi, sino que también les cargaba peso a los egos de

las personas que me rodeaban y entonces a todos esos egos los engrandecía con el mío.

Aprendí que al quedarme callada, observo, escucho, aprendo y corroboro que lo mejor fue haber hecho silencio para así sacar conclusiones sin discusiones.

Descubrí que cada quien recorre “El Camino” a su manera de acuerdo a sus valores, creencias , fortalezas y nivel de conciencia.

Aprendí que no hay personas buenas ni malas, sino acciones de acuerdo a la ignorancia o la sabiduría que cada quien tiene y que a su vez son perfectas y correspondientes a la vida que llevamos.

Descubrí que si algo me afecta es porque tengo que trabajarlo en mi; que debo fertilizarme mas, fortalecerme más, abonarme más y amarme más.

Aprendí a valorar a quien si vale y a corroborar lo que mi intuición siempre me advirtió.

Descubrí que en tu vida quién es de arena se desmorona, quien es de papel se quema y que solo quien es de verdad en esencia de amor incondicional prevalece, permanece y se queda.

Aprendí a dejar atrás lo que no sirve, porque lo que no sirve estorba y bloquea tu caminar.

Descubrí que quien más te lastima es quien más sufre y que quien más sufre solo sabe pedir amor por medio de la agresión, ya que no conoce ninguno más.

Aprendí que quien te envidia te imita y que quien te imita te admira tanto que no sabe có mo encontrar dentro de si la grandeza que también tiene.

Descubrí que quien controla y manipula vive en una angustia constante, mientras quien suelta, deja ir y fluye, vive en una constante paz, alegría y felicidad.

Aprendí que al final de “El Camino” solo terminas volando con las aves de tú mismo plumaje. Corrobore que la felicidad viene de dentro y que uno la genera de acuerdo a la capacidad de asombro y agradecimiento que lleva dentro.

Dejé a mi ego en “El Camino” y allá se va a quedar para recordarle de lejos, con agradecimiento por todo lo que le aprendí.

ego en “El Camino” y allá se va a quedar para recordarle de lejos, con agradecimiento

Salmo 67/Sheviti

Este salmo sirve para anular, cancelar, borrar, quitar de la conciencia cualquier miedo. Al leerlo estamos anulando todos los miedos de la conciencia, se debe leer en la noche antes de dormir para dormir en paz, y en la mañana antes de salir para salir en paz, o a cualquier hora puede ser leído para traer tranquilidad al alma y desarraigar los miedos, y que los niveles de hierro en la sangre no se vean alterados por el pánico y el terror.

alma y desarraigar los miedos, y que los niveles de hierro en la sangre no se