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LA MANO DE OBRA REEMPLAZADA POR MAQUINAS TECNOLÓGICAS

Autor: ___________________________________________
Según Paul Mason decía que en 30 años "entre el 40 y el 50% de los trabajos
desaparecerán y serán automatizados, sobre todo en el comercio y en trabajos
de oficina". Otros informes reflejan cifras similares. En todo el mundo actual el
trabajo se está automatizando y gran parte del que no se puede automatizar se
lleva a países con una regulación laboral o ambiental menos exigente o donde la
mano de obra y los impuestos son más baratos.
Las máquinas en general aumentan la productividad en todos los sectores, e
inevitablemente, se pierden empleos. Si seguimos así, viviremos en una sociedad
en la que hay que trabajar poco, pero en la que la miseria y el desempleo
socavarán la calidad de vida y la convivencia pacífica. ¿Sabremos adaptarnos
para conseguir las ventajas y evitar los inconvenientes de la automatización?
"Amelia" habla fluidamente 30 idiomas, memoriza manuales completos e
interactúa cordialmente con las personas. "Amelia" es una plataforma de
inteligencia artificial de la empresa IPSoft con un rostro propio, el cual, a manera
de avatar, puede mirar directamente al cliente a los ojos a través de una
pantalla.
Si este prototipo fuese instalado en todos los call centers del mundo, 250
millones de personas perderían su empleo. Y esto solo es relevante al rubro del
telemarketing. La Sociedad Americana para el Avance de la Ciencia, además,
asegura que los avances en inteligencia artificial amenazarían cerca de 10
millones de empleos en los próximos 30 años. Algunos de los sectores más
afectados serían el de agronomía, educación y construcción.
Por ejemplo, los cajeros y las máquinas expendedoras ya reemplazaron a
muchos trabajadores. En tanto, el restaurante alemán "Baggers" prescinde de
mozos al entregar la comida a través de rieles, y la tecnología de impresión 3D
ha permitido construir casas de 230 m² en apenas 20 horas, de acuerdo al portal
de tecnología
Qore.
A este fenómeno se le denomina desempleo tecnológico. Es decir, el reemplazo
de la mano de obra por los avances en la tecnología de la producción y de
servicios.
Ante esta situación, ¿debemos temerle a la tecnología? José Luis Calderón,
gerente de Gestión del Capital Humano para SAP Perú, considera que no. "La
tecnología debe alinearse a los colaboradores y a la empresa. Las soluciones
tecnológicas facilitan y capacitan a todos. Ambos son buenos aliados”.
"Un robot no se programa y está listo eternamente. Necesita de alguien
preparado que lo instale y le haga mantenimiento”.
Para ello, las grandes industrias deben ir capacitando al personal para que
contribuya en la misión de la empresa. El hombre y el robot deberían formar un
binomio, no excluirse.

Por supuesto que, como dijo el comunicólogo Neil Postman, la tecnología


implica un intercambio faustiano: nos da, pero nos quita. El empleo industrial
como los conocemos –un fenómeno relativamente moderno– quizá sí
desaparezca, pero sería ridículo pensar que el hombre no hallará nuevas formas
de producción, creatividad, riqueza y sustento como lo ha hecho en toda su
historia.