Sie sind auf Seite 1von 2

Caso # 3

Claudia Andrade tiene 47 años, casada con 2 hijos el primero de 19 y el segundo de 16


años. Se queja de que tiene cada vez más dificultades para dormirse y que se encuentra
muy cansada cuando se levanta por la mañana. Aparentemente este problema hace
muchos años que sucede pero últimamente se ha agravado tanto que perdió su empleo.
Dice que se hizo anormal desde los 14 años, cuando tenía por costumbre leer en la cama
hasta el amanecer y luego tenía dificultades para levantarse a tiempo para llegar al
colegio. Este hábito de dormirse tarde se mantuvo durante mucho tiempo. Cuando tenía
20 años sus problemas se agravaron, tenía grandes dificultades para conciliar el sueño
debido a los problemas que tenía en su matrimonio. Se volvió a casar a los 29 años y
nuevamente empezaron los problemas del sueño ya que su esposo tenía un horario
irregular en el trabajo y dormía sin un ritmo determinado. Dos años antes de esta
consulta, los problemas de insomnio de Claudia empeoraron cuando ocurrieron una serie
de hechos desafortunados en su familia. La noche típica de Claudia era: se acostaba entre
las 11 y media y la 1 y media, permanecía despierta hasta las 2 o 3 de la madrugada,
encontraba dificultades para “tener la mente en blanco” y dejar de pensar en lo que tenía
que hacer al día siguiente, se sentía acalorada y podía ir al baño unas 8 o 9 nueve veces, a
veces bajaba a la cocina a beber o comer algo, o a apuntar cosas que tenía que hacer al
otro día. Finalmente cuando se dormía lo hacía de repente y cuando se tenía que levantar
a las 7 de la mañana para ir a trabajar se sentía muy fatigada. La fatiga le duraba casi todo
el día aunque realmente no se quedaba dormida tenía dificultades para cumplir con su
trabajo y las tareas de la casa. Había sido despedida de su trabajo 9 meses antes de esta
consulta. Seguía durmiéndose tarde y aunque ahora podía dormir hasta las 9 seguía
sintiéndose cansada y somnolienta durante el día. Claudia tenía buena apariencia y se
vestía correctamente, en algún momento se ponía algo nerviosa, pero se mostraba con
ganas de cooperar, no parecía que hubiera ningún tipo de trastorno del humor, alteración
cognoscitiva o cualquier otro problema psicopatológico. Sus exámenes físicos y
neurológicos así como los análisis sanguíneos eran normales.

Caso # 4

Corina Melchor de 19 años, soltera, estudiante, vive con sus padres. Refiere que a los 17
años comenzó a tener sueños terroríficos que la obligaban a despertarse muy asustada y
en estado de gran agitación. Inicialmente, los sueños de terror eran cada 3 días pero en
los últimos 9 meses son diarios y aumentan su frecuencia porque suceden hasta 2 veces
por noche. Los sueños contenían varios temas que se repetían casi siempre. Se veía
embarazada y sufría dolores intensos en el parto, o bien presenciaba la muerte violenta de
familiares o amigos envueltos en un baño de sangre. Cuando se despertaba Corina estaba
siempre alerta y bien orientada pero, con frecuencia temía volver a dormirse por temor a
que el sueño continuara. Generalmente, los sueños ocurrían entre las 4 y las 6 de la
mañana y cuando se despertaba por la mañana se sentía cansada y se quejaba de que
tenía muy pocas energías durante todo el día. Algunas veces, cuando se despertaba,
revivía de manera breve sus sueños de terror. Corina estaba muy unida a su hermano y el
comienzo de sus sueños de terror coincidieron con la época en que se fue a la U y se
marchó a la capital. Al mismo tiempo sus notas empeoraron y estaba preocupada
pensando que tenía que irse de casa a continuar sus estudios. Entre sus antecedentes
cabe señalar que creció normalmente, aunque siguió mojando la cama hasta los 8 años,
de niña tenía miedo de irse a acostar después de ver una película de terror en la TV. Se
describe a sí misma como perfeccionista y “algo aprensiva”, que tiene dificultades para
adaptarse a cualquier cambio de vida y que tiene un bajo nivel de autoconfianza. Sólo
tiene 1 amiga íntima y muy pocos amigos, con los que mantiene relaciones distantes. No
ha tenido novio, nunca ha mantenido relaciones sexuales y dice que le inquieta “no ser
capaz de encontrar a la persona adecuada”.