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Variaciones en la gravedad de una enfermedad

Las infecciones difieren en gravedad característica, o modal, de manifestación. Algunas


infecciones tienden a ser inicialmente asintomáticas; otras se caracterizan típicamente
por sintomatología pronunciada. La figura es un dibujo esquemático que ilustra
este hecho. La figura presenta tres clases de agentes infecciosos. Cada uno
produce infecciones con una variedad de manifestaciones

- La primera barra (clase A) describe infecciones en las que una alta propor ción
son asintomáticas, es decir, la infección no se manifiesta en ninguna etapa. Solo
una pequeña fracción son clínicamente evidentes; una proporción aún menor,
graves o mortales. Este tipo de infección ha sido comparado a un iceberg, cuya
punta visible solo representa una pequeña fracción del conjunto. Por ejemplo, el
número de personas con pruebas positivas a la tuberculina (una indicación de
infección con bacilo tuberculoso en cierto tiempo pasado) supera culi mucho al
número de las que contraen tuberculosis clínica. Otros ejemplos serían
infecciones con poliovirus o virus de hepatitis al comienzo de la niñez con el
meningococo. Solo una pequeña fracción del número total de infecciones puede
identificarse sin pruebas diagnósticas especiales.

- La segunda barra horizontal (B) representa infecciones en las que el compo -


nente asintomático es relativamente pequeño. La mayor parte de los casos son
clínicamente evidentes y de fácil diagnóstico (es decir, se presentan como casos
"clásicos"); solo una pequeña fracción son graves o mortales. Ejemplos son el
sarampión y la varicela.

- La última barra (C) representa infecciones en las que el resultado es enfer -


medad típicamente grave o mortal. La rabia es el ejemplo destacado, porque
virtualmente 100 por 100 de las infecciones con virus de la rabia terminan en
muerte. Otra infección menos uniformemente mortal, pero aún muy grave es
producida por Salmonella choleraesuis.

El análisis de la gravedad de las infecciones acabado de presentar es una


simplificación excesiva, porque implica, incorrectamente, que la variación de -
pende totalmente del microorganismo infectante. En realidad, la gravedad de la
manifestación también depende de la naturaleza de la respuesta al microor-
ganismo. La importancia de los factores del huésped se expondrá más adelante
en este capítulo.

En contraste con la enfermedad manifiesta, que puede ser diagnosticada por


valoración clínica solamente, la infección asintomática no puede se r
diagnosticada sin procedimientos como pruebas de tuberculina o cultivos de
garganta para buscar microorganismos diftéricos.

El número de infecciones humanas con virus de la rabia puede ser estimado


adecuado por examen clínico, pero las infecciones con p oliovirus o
meningococos en gran parte pasarán inadvertidas. Para obtener estimaciones
precisas de la extensión de infección asintomática en una población, se necesitan
exámenes epidemiológicos en los que son examinadas personas aparentemente
sanas para buscar pruebas directas o indirectas de la presencia de
microorganismos específicos.

Infección asintomática y control de enfermedades

Los procedimientos para el control deben dirigirse hacia todas las infecciones
capaces de ser transmitidas a otras personas. Puesto que muchas infecciones
asintomáticas pueden ser transmitidas y pueden producir enfermedad en otros
seres humanos, es insuficiente dirigir procedimientos solo a casos evidentes
clínicamente. Antes de que fuera bien comprendida la infección asintom ática,
las medidas de control fueron dirigidas principalmente hacia personas que se
sabía estaban enfermas. Se atendió principalmente al aislamiento de los
pacientes, la desinfección de sus pertenencias y sus excreta, y a la cuarentena de
las personas expuestas (por ejemplo, contactos familiares) que podrían estar
incubando la enfermedad. Aunque el aislamiento es todavía una parte esencial
de los procedimientos de control. de muchas enfermedades, la atención al
aislamiento y la desinfección ha sido substituida por medidas más generales para
evitar la diseminación de microorganismos en una comunidad. La actual
tendencia a detectar y tratar a portadores asintomáticos de gonorrea ilustra la
importancia de la infección asintomática en el control de la enfermedad .
Realmente, los esfuerzos para el control pueden incluir diseminación delibe rada
de infecciones asintomáticas, como la administración de vacuna viva o atenuada
contra la poliomielitis, por vía bucal.

Infección asintomática y estadística de enfermedades


Solo la pequeña fracción de infecciones que causan enfermedad evidente o
síntomas graves llegará a ser objeto de la atención médica; una fracción aún
menor terminará en los registros de hospitales. En consecuencia, las estadísticas
sobre infecciones con esta clase de gradientes es probable que sean imprecisas.
El número de infecciones diagnosticadas y declaradas será menor que el número
real, es decir, serán subestimadas, mientras que la gravedad de la enfermedad
será sobrestimada. Así, cuando la discrepancia entre "infección" y "enfermedad"
es grande, es particularmente importante conocer los criterios usados para el
diagnóstico. Serán registradas muchas más infecciones si las detectadas por
métodos de laboratorio o pruebas cutáneas son incluidas que si so lo se tabulan
los casos diagnosticados clínicamente

ASPECTOS EPIDEMIOLÓGICOS DE LAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS

Una enfermedad transmisible o infecciosa es una enfermedad causada por un agente


infeccioso específico o sus productos tóxicos, transmitidos a un huésped susceptible, de
forma directa o indirecta, a partir de una persona o animal infectado. Algunos de los
mayores triunfos de la epidemiología se han conseguido en la prevención y el control de
enfermedades transmisibles. Tal es el caso de los trabajos de Snow sobre el cólera o la
más reciente erradicación de la viruela.

Las enfermedades transmisibles siguen siendo los problemas sanitarios agudos más
importantes en todos los países. En los países desarrollados las infecciones de las vías
respiratorias altas son responsables de una gran morbilidad y muchas horas de trabajo
perdidas, pero solo causan una mortalidad significativa en niños y personas de edad
avanzada o enfermas. En la mayoría de los países en desarrollo, las enfermedades
transmisibles siguen siendo las causas principales de morbilidad y mortalidad.

El acontecimiento reciente más llamativo en este campo ha sido la aparición de nuevas


enfermedades. La fiebre de Lassa, enfermedad vírica transmitida por los roedores, se
describió por primera vez en Nigeria en 1969, el germen pudo detectarse en el agua
contaminada del equipo de aire acondicionado.

El sida corresponde a na de las enfermedades transmisibles más devastadoras


actualmente.
Las enfermedades transmisibles aparecen como consecuencia de la interacción entre el
agente infeccioso, el proceso de transmisión y el huésped. El control de estas
enfermedades puede lograrse mediante el cambio de alguno de estos componentes, todos
los cuales dependen en parte del ambiente. Estas enfermedades pueden cursar a lo largo
de diversas etapas, desde la infección inaparente hasta la enfermedad grave o la muerte.

El cometido principal de la epidemiología de las enfermedades transmisibles es aclarar


las distintas etapas del proceso de infección para desarrollar, poner en funciona- miento
y valorar las medidas de control adecuadas.

Epidemia, Endemia y Pandemia


Se habla de epidemia cuando en una comunidad o región aparece una enfermedad con un
número de casos inesperado o demasiado grande para ese momento y ese lugar. Cuando
se describe una epidemia, han de especificarse claramente el periodo temporal, la región
geográfica y las particularidades del grupo poblacional en el que se producen los casos.

El número de casos que indica que existe una epidemia varía según el agente, el tamaño
y el tipo de población expuesta, la experiencia previa o la falta de exposición a esa
enfermedad y el tiempo y lugar en que ocurren los casos. La determinación de existencia
de una epidemia depende también de la frecuencia habitual de la enfermedad en la zona,
en esa población específica y durante esa estación del año. Unos pocos casos de una
enfermedad en determinado momento y lugar en una zona en la que previamente no se
había visto esa enfermedad pueden ser suficientes para constituir una epidemia. Por
ejemplo, el primer informe sobre el síndrome que acabó siendo conocido como "sida"
solo se refería a cuatro casos de neumonía por Pneumocystis carinii en varones
homosexuales jóvenes (Gottlieb et al., 1981). Previamente, esta enfermedad solo se había
encontrado en pacientes gravemente enfermos con depresión del sistema inmunitario. La
figura 7.1 muestra el rápido desarrollo en Nueva York de la epidemia de sarcoma de
Kaposi, otra manifestación de sida; en 1977 y en 1987 solo se observaron dos casos, en
1982 fueron ya 88 los casos detectados.

Las epidemias suelen ser de origen puntual o de origen contagioso. En las de origen
puntual los individuos susceptibles resultan expuestos más o menos simultáneamente a
un foco de infección, lo que da lugar a un aumento muy rápido del número de casos, a
menudo en pocas horas. La epidemia de cólera descrita en el capítulo 1 es un ejemplo de
una epidemia de origen puntual.

Por el contrario, en una epidemia de origen contagioso, la enfermedad pasa de persona a


persona, por lo que el aumento inicial del número de casos es lento. Un ejemplo es el
brote de sarampión que ocurrió en los escolares de una pequeña isla del sur del Mar de la
China. Los niños no estaban protegidos ni por vacunación ni por exposición previa al
sarampión. El brote fue pequeño y no complicado, por lo que pudo ser fácilmente
controlado mediante la vacunación de todos los niños. Incluso así, el impacto económico
fue considerable.

Una enfermedad endémica o "endemia" es la que se presenta en una zona geográfica o un


grupo de población determinados en los que las tasas de prevalencia e incidencia son
relativamente altas, comparadas con las que se observan en otras zonas o poblaciones.
Uno de los principales problemas sanitarios de los países en desarrollo son ciertas
enfermedades endémicas como el paludismo. Cuando las condiciones cambian, ya sea en
el huésped o en el medio, la enfermedad endémica puede convertirse en epidémica. Por
ejemplo, en Europa, la reducción de la incidencia de viruela que se había logrado a
principios del siglo XX sufrió un retroceso durante la primera guerra mundial.

Tipos de epidemia:

Se distinguen 2 tipos: fuente común y propagadas y progresivas.

*Epidemias de fuente común:


Son brotes debidos a exposición de un grupo de personas a una influencia nociva común.
Cuando la exposición es breve y esencialmente simultánea (un punto o epidemia fuente
puntual), los casos resultantes se desarrollan dentro de un periodo de incubación de la
enfermedad. Estas también pueden surgir de una exposición común a agentes no
infecciosos tales como venenos químicos y aire contaminado.

*Epidemia propagadas o progresivas:

Son resultado de transmisión, directa o indirecta, de un agente infeccioso de un huésped


susceptible a otro. Esto puede ocurrir por transmisión directa de persona a persona o
puede suponer ciclos más complejos en los que el agente debe pasar por un vector para
ser transmitido de un huésped humano a otro, como en la fiebre amarilla y el paludismo

Se ve claro al comparar ambos tipos de epidemia que estas muestran diferentes curvas
temporales, típicamente la curva de los comienzos de una epidemia transmitida por un
vehículo común muestra un rápido aumento y disminución dentro de un periodo de
incubación, mientras que continúa habiendo nuevos casos en una epidemia propagada
más allá de un periodo de incubación

Pude ser difícil identificar la naturaleza de una epidemia por la forma de la curva epidémica
solamente ya que la curva de la fuente puntual puede ser afectada por la aparición de casos
secundarios, por la contaminación continua de la fuente o por un periodo largo y variable en
cambio la propagada por ejemplo con la influenza que tiene un corto periodo de incubación y es
muy infecciosa puede dar como resultado una curva rápidamente ascendente y rápidamente
descendente similar a una curva puntual.

Pandémico se refiere a una epidemia mundial.

Bibliografía
*Epidemiología básica. R. Bonita – R. Beaglehole – T. Kjellström. Organización
Panamericana de la Salud. 2008
* Epidemiología. Judith S. Mausner, Anita K. Bahn. Editorial Interamericana. 1979