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Estudiante: Diego Dorta 1T

24.993.077

Profesora: Sandra Villanueva

Asignatura: Civilización Inglesa

La historia inglesa se caracteriza por los diferentes grupos que trataron de colonizar el
territorio inglés. La historia inglesa nos muestra que Gran Bretaña ha sido
frecuentemente el blanco de invasiones. Esto se debe principalmente a la riqueza de
la tierra y su clima templado. Cuando los celtas llegaron a Inglaterra y a Gran Bretaña
en general establecieron tribus que vivieron bajo sus propias reglas durante siglos.
Pero esta armonía no estaba destinada a durar por siempre.

El imperio británico o como se denomina al periodo histórico del reino unido entre los
siglos 17 y 20 fue el segundo imperio más extenso de la historia y posiblemente el más
relevante por el inmenso legado que ha dejado y que se vive hasta nuestros días.

En su cúspide supero los aproximadamente 36.260.000km y casi 460 millones de


personas que para el tiempo representaba la cuarta parte de la población mundial,
pero antes de llegar a ser una de las naciones más poderosas, esta tuvo que pasar
por múltiples adversidades.

La llegada de los romanos al territorio inglés significó muchos cambios en la historia


inglesa. La producción industrial se desarrolló, así también como la minería hidráulica
y el comercio, incluso exportaciones al Mediterráneo. La historia inglesa también nos
muestra que el Cristianismo llegó al Reino Unido durante la ocupación romana. Poco
se conoce sobre los primeros cristianos. Ya que predicaban que existía sólo un Dios y
se negaban a adorar al emperador, los romanos los persiguieron. Por esto, los
cristianos tuvieron que adorar a su Dios en secreto. Sin embargo, el Cristianismo fue
aceptado gradualmente por los romanos en todo el imperio y en el año 313 DC
Constantino anunció que se aceptaban todas las religiones. Religiones paganas y
cristianas y la adoración al emperador coexistían todas juntas.

El Reino Unido estuvo bajo el control del imperio romano entre el 43 y el 410 DC.
Cuando atacaron a Roma en el siglo V, los romanos de Gran Bretaña abandonaron la
isla para defender Roma y dejaron solos a los celtas. Estos no tenían poderes
administrativos para gobernar, y estaban vulnerables a los ataques de nuevos colonos
ya que no tenían un ejército organizado o nada para protegerse. Cuando las tribus
germánicas llegaron, llegó también el fin de la vida, la cultura celta y de un capítulo de
la historia inglesa.

Posteriormente los normandos, que esencialmente eran descendientes de los vikingos


que se habían asentado en el norte de Francia y, en la batalla de Hastings, de 1066,
hicieron presencia conquistando Inglaterra y respondiendo a un hombre, Guillermo, “el
Conquistador”. Él no se detendría hasta convertirse en rey de Inglaterra.

La historia de Guillermo es, a la par, cruel y heroica. Pero sus legados y acciones han
sido imperecederos para la Historia. Aunque sus conquistas permanecen hoy en la
memoria gracias a obras tan majestuosas como el Tapiz de Bayeux. Una obra
bordada en lino que aunque alberga muchos misterios a su alrededor fue cosida en el
siglo XI para rememorar cómo se hizo con el trono. Es precisamente esta
extraordinaria pieza, hoy custodiada en Normandía, el Tapiz de los 7 Reinos. Como
también la torre de Londres iniciada en 1066. Esta significo el poder de Guillermo
sobre las otras naciones un poder que no vería ya que murió en 1087.

Más tarde, el continente ingles conocería uno de los reyes más imponentes de esta
nación Henrique Viii (1491-1547). En el año 1509 asumió el trono de Inglaterra y a
partir de ese momento comenzaría una carrera desesperada por lograr el tan ansiado
hijo varón que continúe la tradición Tudor y que lo llevó a casarse con seis mujeres y a
enemistarse absolutamente con la Iglesia Católica a punto tal de erradicarla de
Inglaterra.

La primera esposa de Enrique VIII fue Catalina de Aragón, hija de los reyes Católicos
de España y quien había quedado viuda al poco tiempo de casarse con el hermano de
Enrique VIII.

Luego de una bula papal el casamiento de Catalina quedó anulado y así pudo contraer
matrimonio con el Rey Enrique VIII. El Fruto de este matrimonio nació María Tudor,
quien se convertiría en Reina por poco tiempo.

Ante la imposibilidad de engendrar más hijos con Catalina, Enrique VIII, solicita a la
Iglesia la anulación de su matrimonio aduciendo irregularidades en el mismo. La
negativa rotunda del Papa lleva a Enrique VIII a romper definitivamente lazos con la
misma y comienza una sistemática persecución contra los católicos.

Una vez diezmada la Iglesia, Enrique VIII, hizo público su enlace con Ana Bolena, ex
dama de compañía de la reina Catalina.Pero la suerte de Ana no sería diferente, sino
aún más trágica, ya que como consecuencia de haberle dado como heredera a una
niña, Isabel, la futura Isabel I, Enrique VIII mandó apresar a Ana Bolena acusándola de
adúltera y luego de unos días en prisión fue decapitada.

Juana Seymour fue la mujer que prosiguió a Bolena y que duraría poco tiempo como
reina consorte, ya que fallecería al año tras haberle por fin dado el tan ansiado
heredero, que a propósito fallecería muy joven, a la edad de 16 años. Seguidamente,
contrajo matrimonio con Ana de Clèves posteriormente con Catherine Howard quien
fue ejecutada, y con Catherine Parr.

Más allá de sus vaivenes personales y hereditarios, el gobierno de Enrique VIII se


destacó especialmente por diferentes cuestiones, además de por la mencionada
reforma religiosa y el sometimiento de la Iglesia Católica, su gestión sobresalió por la
consolidación del Parlamento en su misión de órgano representante del reino y por el
crecimiento del poderío marítimo, de esta manera Inglaterra entraría en la carrera
armamentística y colonial con las grandes potencias de la época, España y Francia.

En los siglos siguientes el imperio ingles tuvo como rey a Jorge III 1738- 1820 extendió
sus dominios a partes de la India, África, las Indias Occidentales, gran parte de norte
américa y conquistando Canadá tras la batalla denominada “La Guerra de los 7 años”.
Hasta el mismísimo Napoleón perdió su supremacía oceánica, al enfrentarse a su gran
flota de navíos. Pero por otro lado tenemos su lado más oscuro, y si cabe más
llamativo.

Los cambios en la conducta mental y la salud del monarca eran tan notorios y
perjudiciales para la corona que decidieron encerrarlo en el Castillo de Windsor, donde
permanecería hasta su muerte.
Para ese momento Inglaterra estaba dando pasos agigantados como una
superpotencia basada en las tácticas navales, al mismo tiempo progresando en la
ingeniería que sería el siguiente paso para esta súper potencia

El siglo XIX sería un periodo de reinventaba e ingeniería para esta nación. Hasta la
llegada de la Revolución Industrial, París había sido la cuna de la civilización europea.
Sin embargo, es Londres la que pasa a ostentar dicho poder tras la revolución. El
rápido crecimiento de la ciudad, el cambio de una vida rural a una economía basada
en la industria hace que Inglaterra se convirtiera en un imperio militar y comercial que
se extendió de Europa hacia Asia. La revolución trajo, pues, consigo enormes
cambios, cambios sociales, cambios políticos

Uno de los inventos más llamativos e importantes fue la máquina de vapor, utilizada en
la industria textil, la minería y lo que conocemos como tren o el ferrocarril. Su
importancia fue tal que cambió la concepción del tiempo, reduciendo distancias y
embonando la pieza faltante para que Inglaterra dominara el comercio terrestre.

La era victoriana fue un período en el que la historia británica tuvo un especial apogeo
y esplendor, marcado por la Revolución Industrial y la expansión de su imperio.

En rigor, se alude a la “época victoriana” al tiempo en que la reina Victoria reinó en


Inglaterra, desde 1837 hasta su muerte, en 1901. Durante su mandato Inglaterra sufrió
profundos cambios económicos, culturales, científicos, industriales y políticos.

El crecimiento económico de Gran Bretaña durante el victorianismo no tuvo


precedentes. Esto se debió en gran medida al suministro constante de materia
prima de las colonias, que alimentó el desarrollo industrial iniciado en el período
anterior.

Por otro parte, la revolución ferroviaria o la emergente tecnología del


telégrafo que fue considerado un aniquilador del espacio y el tiempo,
acercó los distintos rincones del país, permitiendo el desplazamiento de
materiales y personal a lo largo de grandes distancias en un tiempo cortó.
Así, Inglaterra pasó de ser un país rural a una potencia industrial en poco
más de 60 años, con un aumento enorme en los sectores comerciales, de
transporte, de minería e industria, pero esto acarreo consecuencias.

Con la creciente economía del país potencia y la revolución de las nuevas


tecnologías las ciudades de Londres estaban atiborradas de personas, a
causa de esto los problemas sanitarios se extendieron atreves del país.

Desperdicios humanos flotaban en las cañerías que eran para el agua de


lluvia y se llenaban con agua de desechos que se vaciaban en el rio
Támesis. Debido a la falta de salubridad, en 1848 una epidemia de cóler a
broto por las ciudades de Londres, matando a más de 14 mil personas y 3
años más tarde cobraría la vida de 10 mil personas adicionales.