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La psicología cognitiva contemporánea y el dualismo que le subsiste

En la historia de la humanidad son conocidos los diferentes avances que ha realizado la ciencia

respecto al ser humano, buscando descubrir cómo funciona el organismo, en esta tarea cientos de

reconocidos personajes han expuesto sus teorías en disciplinas como la medicina, anatomía,

psicología, etc., todas ellas generaron hipótesis que posteriormente fueron aceptadas o descartadas

mediante experimentaciones en épocas posteriores.

No obstante, la tecnología existente, aún no se llega a comprender el cerebro humano, la

complejidad de su funcionamiento ha sido explicada como una interacción entre las redes

neuronales que lo conforman, sin embargo, esto no permite decir que este tenga relación con la

conducta y comportamiento de los individuos, ¿cómo puede ser esto posible?

Si se analizan términos que se relacionan con su funcionamiento, con los cuales a través de los

años se ha buscado explicar la inteligencia, el intelecto, lo cognición, la memoria, el aprendizaje,

entre otros, se encuentra que forman parte de la funcionalidad cognitiva del mismo, siendo la

cognición el proceso.

Bien sabido es que el cerebro tiene dos hemisferios, a cada uno de ellos se le ha designado

funciones y capacidades, siendo una de ellas la memoria, según Feldman (2005, citado por Llanga

Vargas, Novillo Carguaytongo, & Brito García, 2019), en esta el cerebro es como un procesador

en el cual es posible codificar, almacenar, retener y recuperar información de cualquier momento

de la vida, pero el fortalecer estas capacidades son iniciativa del individuo, de la motivación que

este tenga por aprender, por ampliar sus conocimientos.

Se ha logrado también distinguir diferentes clases de memoria (corto y largo plazo, sensorial,

etc.), en donde es posible observar las capacidades que puede adquirir el ser humano si la ejercita,
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bien puede suceder que un recuerdo sea difícil de traerlo a un momento presente, por olvido, o

porque no se mantuvo un ejercicio constante para recordarlo, o porque no se requería, o no era

relevante, en donde entra en función la memoria de corto plazo, o de largo plazo si estaba en esta

última y pasó a ser secundario y se transfirió a otra parte de la memoria. Se podría decir entonces

que existen otros aspectos en el individuo que le permiten traer o no un recuerdo, como la

motivación, o una emoción, etc. (Madrid Más, 2018)

De acuerdo con lo anterior, podría corroborarse en parte lo expresado por el psicólogo Marino

Pérez Álvarez, autor del libro “El mito del cerebro creador” (Abalo Rodríguez, 2017), pues muchas

de las actividades humanas han sido retribuidas al cerebro. El autor expone que el cerebro no

define lo que el ser humano es, la conducta de un individuo está sujeta a la interacción de su interior

con factores externos relacionados con las experiencias sociales, los estilos de crianza, las

ideologías culturales, etc.

Desde la perspectiva de la psicología, como ciencia que estudia el comportamiento humano, el

cerebro humano ha sido visto como un gran enigma, en donde se encontraba relación entre mente

y conducta (Biblioteca Digital Instituto Lationamericano de la Comunicación Educación, 2019),

hecho que puede explicarse posiblemente a la influencia de otras disciplinas en auge entre las que

se encuentra la filosofía, entonces ¿cómo se relaciona el cerebro y la conducta, o cómo durante

tanto tiempo se ha logrado establecer tal relación?, ¿por qué ahora se cuestiona sobre el origen de

la conducta?, o ¿cómo la conducta se da en un individuo?

Pérez Álvarez explica este hecho como la influencia que existe de otros saberes, culturas o

expresiones que se han dado desde diferentes actividades humanas, como el de un simple

farmaceuta que retribuye un comportamiento o dolencia al cerebro, tal vez, podría decirse que es

una explicación “facilista”, por una parte porque está presente en el ser humano un “presaber”, sin
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cerebro, el resto del cuerpo no funciona, prácticamente es el motor de acción y el corazón es la

gasolina que fluye por todo el organismo.

Al revisar la literatura científica existente, el desarrollo cerebral ha sido tenido en cuenta para

dar explicación o comprender cómo se da el proceso cognitivo, o cómo es posible el aprendizaje,

en qué etapas de la vida del ser humano este se encuentra más dispuesto al conocimiento; o bien

se trata de explicar la conducta de los individuos, explicando en ocasiones que esto en parte se

debe al aprendizaje de lo externo, lo que el sujeto observa y experimenta en su vida, se puede

explicar que las conductas violentas en etapas tardías del ser humano se origina en el aprendizaje

de tales conductas en sus progenitores o bien de miembros cercanos, o por las vivencias escolares,

o en cualquier otro entorno en el que haya vivido.

Es entonces así que se ha expuesto que el cerebro es un factor de muchas explicaciones, es

precisamente son estas eventualidades o hechos, los que ha explicado la psicología y la psiquiatría

(Pérez Álvarez, 2018), disciplinas en las que hoy suscita preocupación, pues al retribuirle todo al

cerebro ¿se cae en un posible error?, ¿o en un simple mito que debe desmentirse?, ¿o es un asunto

que debe estudiarse a profundidad para comprender lo que ocurre en el mundo actual?

Según Pérez Álvarez, la conducta y el cerebro son dos elementos distintos, pues el primero es

una expresión exterior de lo que hay en el interior (mente), es lo que él explica como dualismo, la

psicología debe comprender entonces este concepto, por lo que el mismo autor lista una serie de

argumentos para superar esta dualidad, pues existe influencias de otras disciplinas, lo que bien

podría asegurarse, pues muchas de las explicaciones se basaban en la filosofía.

El cerebro solo es un mediador, sí es un órgano relevante para el ser humano, sin este no hay

vida, la máquina se apaga sino tiene el motor que le proporciona movimiento, si se ve al cuerpo

humano como una máquina perfecta en diseño y funcionalidad.


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Es cierto que tiene relación en muchas capacidades (inteligencia, memoria, visión, audición) y

actividades corporales, pero respecto a la conducta y su relación, el cerebro tiene cierta

participación, ya que en la memoria se guardan y conservan muchas de las experiencias,

conocimientos y vivencias del individuo, que pueden salir a flote en un cualquier tiempo, motivado

por vía propia o por un estímulo externo, lo que conlleva entonces a una actuación, a un

comportamiento, a una forma específica de conducirse.

Sin embargo, lo que se busca con estas nuevas afirmaciones del autor, es un desprendimiento

de lo “tradicional”, por así decirlo, y tomar un enfoque más “realista y centrado”, en el cual se

tengan en cuenta tres elementos: sujeto, comportamiento y mundo, en donde el comportamiento

es algo consecuente de la interacción entre los otros dos, no es algo que se origina en el sistema

nervioso, es así que se deja de lado el dualismo y el cerebrocentrismo, para dar paso a una

“concepción transteórica de la psicología”. (Pérez Álvarez, 2018)

En conclusión, lo que expone Pérez Álvarez, es un enfoque más realista que podría coadyuvar

en la comprensión de los fenómenos actuales, la conducta y comportamiento de los individuos,

desde una trilogía de elementos, en el que el cerebro ya no ocupa el primer lugar, sino que

desciende al mismo nivel de modo que ayude a una mejor labor del psicólogo.
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Referencias Bibliográficas

Abalo Rodríguez, I. (2017). El cerebro no determina lo que somos, es solo un mediador. ABC

Blogs. Obtenido de https://abcblogs.abc.es/ventana-cerebro/entrevistas/los-cientificos-

deberian-evitar-la-filosofia-espontanea-a-menudo-ridicula-e-infantil.html

Biblioteca Digital Instituto Lationamericano de la Comunicación Educación. (2019). La ciencia

para todos VI. El cerebro y la mente. Obtenido de

http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen2/ciencia3/088/html/sec_9.html

Llanga Vargas, E., Novillo Carguaytongo, J., & Brito García, M. (2019). La relación entre

memoria e inteligencia. Eumed. Obtenido de

https://www.eumed.net/rev/atlante/2019/01/relacion-memoria-inteligencia.html

Madrid Más. (2018). La capacidad cognitiva depende del tamaño de la corteza cerebra. Obtenido

de https://www.madrimasd.org/notiweb/noticias/capacidad-cognitiva-depende-tamano-

corteza-cerebral

Pérez Álvarez, M. (2018). La Psicología más allá del dualismo y el cerebrocentrismo. Apuntes de

Psicología, 36(1-2), 7-20. Obtenido de

https://idus.us.es/xmlui/bitstream/handle/11441/85205/705-1582-1-

SM.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Pérez Álvarez, M. (2018). Para pensar la psicología más allá de la mente y el cerebro: Un enfoque

transteórico. Papeles del Psicólogo, 39(3). Obtenido de

https://www.redalyc.org/jatsRepo/778/77857281012/html/index.html